Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Precio Del Alma: El Diablo Vino A Cobrar Su Deuda - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte. Sin más, comenzamos. En 2008 yo tenía 25 años
- 0:16y la vida se resumía en grasa de motor, ruido
- 0:20de herramientas y el olor constante del aceite quemado que
- 0:24impregnaba la ropa. Mi padre y yo teníamos un pequeño
- 0:29taller en las afueras de Puebla. No era mucho, pero
- 0:33alcanzaba para comer, pagar la renta y mantener a mi madre,
- 0:37que se encargaba de la casa, y a mis dos
- 0:40hermanos menores, que todavía estudiaban. La rutina era pesada, pero honesta,
- 0:46hasta esa noche. Papá había salido a dejar un auto reparado,
- 0:51a un cliente que vivía lejos, pero nunca regresó. A
- 0:56las once, una patrulla llegó al taller con la noticia.
- 1:01Un tráiler lo había embestido en una curva rumbo a Atlixco,
- 1:04los paramédicos lo encontraron aún con vida, pero con fracturas
- 1:09en las costillas y un pulmón perforado, así que lo
- 1:12llevaron al hospital general. Cuando llegué, lo vi entubado, conectado
- 1:18a aparatos que hacían más ruido que su respiración, los
- 1:22médicos fueron directos, necesitaba una cirugía inmediata o no sobreviviría
- 1:27más de tres días. El problema era el dinero, la
- 1:32operación costaba casi 100 mil pesos, yo no tenía ni una
- 1:36fracción de eso. Durante dos días recorrí bancos, empeñé mis herramientas,
- 1:41pedí prestado a conocidos, pero nada fue suficiente. La familia
- 1:47se resquebrajaba, mamá rezaba hasta quedarse sin voz, mis hermanos
- 1:52discutían sobre vender el taller, y yo cargaba la culpa
- 1:56de no poder salvarlo, pues sentía que todo dependía de mí.
- 2:00Fue entonces cuando apareció el señor Durán. Lo conocía de vista,
- 2:05era cliente del taller desde hacía meses, siempre puntual y discreto.
- 2:11Vestía de traje, incluso en días de calor, y tenía
- 2:15esa manera de hablar lenta y pausada que te obligaba
- 2:18a escucharlo. Empezó a pasar con más frecuencia, preguntando por
- 2:23mi padre, ofreciéndome café o simplemente conversando mientras trabajaba. Aquella tarde,
- 2:30mientras cerraba el taller, me dijo sin rodeos que sabía
- 2:34lo que pasaba con mi familia y que podía ayudarme.
- 2:39Pensé que hablaba de dinero, algún préstamo privado, pero su
- 2:43tono era distinto. No pidió papeles, ni garantía, ni interés,
- 2:49solo me miró con una calma extraña y me pidió
- 2:52que lo visitara esa noche en su casa. No es
- 2:56algo que pueda explicarse aquí, dijo. La verdad dudé, pero
- 3:01no tenía nada que perder. La dirección estaba en una
- 3:05zona vieja, al final de una calle empedrada rodeada de
- 3:09árboles altos que bloqueaban la luz de los postes. Su
- 3:13casa era una construcción antigua de piedra, con ventanas pequeñas
- 3:17y portón de hierro. Le recibió él mismo, con una
- 3:21vela en la mano. Adentro, el ambiente era sofocante y
- 3:26olía a cera derretida. Había retratos de personas que no reconocí,
- 3:31hombres y mujeres vestidos de época, todos con expresiones severas.
- 3:35La luz oscilante hacía que sus rostros parecieran moverse. Nos
- 3:41sentamos frente a una mesa de madera, cubierta por un
- 3:45mantel rojo, sin preámbulos, me preguntó si estaba dispuesto a
- 3:49hacer cualquier cosa por salvar a mi padre. Dije que sí,
- 3:54lo pensé, pero la respuesta me salió sin esfuerzo. Entonces
- 3:59me explicó que podía ofrecerme su vida a cambio de
- 4:02una deuda que yo comprendería cuando llegara el momento, pero
- 4:06no me especificó qué clase de deuda. Solo debes aceptar,
- 4:11me dijo, nada se da gratis, pero tú decidirás cuándo
- 4:15y cómo pagas, pero eso sí, el precio no puede evitarse.
- 4:20Me reí nervioso, creyendo que era algún tipo de burla
- 4:23o un intento de engaño, pero cuando sacó una hoja
- 4:27amarillenta y una navaja pequeña, la habitación se llenó de
- 4:31un olor a azufre que me revolvió el estómago. Me
- 4:35pidió que firmara con sangre, es un símbolo, aclaró. Tenía
- 4:40la cabeza hecha un torbellino, el corazón acelerado y las
- 4:44manos temblando, no lo pensé, y sólo recordé la voz
- 4:48de mi madre en el hospital, diciendo que papá no
- 4:51pasaría de esa noche. Pinché mi dedo, manché la hoja
- 4:56y él la dobló con cuidado, antes de guardarla en
- 4:59el interior de su saco. Al salir me desorienté, la
- 5:03calle estaba vacía, no había viento ni ruido de autos.
- 5:08caminé sin mirar atrás, pero esa noche casi no dormí
- 5:12y al amanecer recibí la llamada, mi padre había despertado.
- 5:17El médico incrédulo dijo que los órganos dañados habían comenzado
- 5:21a recuperarse. En pocos días pudo hablar y para la
- 5:25segunda semana caminaba con ayuda de una andadera y nadie
- 5:30supo explicar cómo fue posible. Durante un tiempo creí que
- 5:36había tenido suerte o que los doctores se habían equivocado.
- 5:41Mamá lo llamaba milagro y mis hermanos lloraban de alegría.
- 5:45La verdad yo trataba de creerlo también, pero no podía
- 5:48quitarme de la mente la voz de aquel hombre diciendo
- 5:52que nada se da gratis. Intenté olvidarlo y seguir con
- 5:56la rutina, volver al taller. Todo parecía normal hasta que
- 6:01los sueños comenzaron. La primera vez desperté sudando, en el sueño,
- 6:07el señor Durán estaba sentado al pie de mi cama,
- 6:10con la misma ropa oscura, el mismo rostro tranquilo. Me
- 6:15observaba en silencio y antes de desvanecerse, murmuraba, no olvides
- 6:20lo prometido. La segunda vez fue más claro, lo vi
- 6:24dentro del taller, yo estaba limpiando las herramientas con mis
- 6:28manos manchadas de aceite y él sonriendo sin mover los labios.
- 6:33Comencé a dormir con las luces encendidas, pero eso no ayudaba.
- 6:38En ocasiones, mientras trabajaba, sentía su sombra moverse entre los
- 6:43autos y en una ocasión un cliente me aseguró haber
- 6:47visto un hombre alto detrás de mí cuando yo estaba solo.
- 6:51Me reí, pero por dentro el miedo crecía. Intenté convencerme
- 6:57de que era estrés, culpa o simple cansancio, pero cada
- 7:01vez que el sueño regresaba, me decía lo mismo, que
- 7:04no había hecho ningún trato, que sólo había conocido a
- 7:08un tipo raro y desesperado me había dejado sugestionar. Pero
- 7:13las palabras de esa noche nunca se borraron de mi cabeza.
- 7:18Una tarde decidí volver al lugar donde lo conocí, tomé
- 7:21el camión hasta la calle empedrada. Caminé hasta el final,
- 7:26buscando la casa, pero lo que encontré fue un terreno vacío,
- 7:30cubierto de maleza, no había portón, ni piedras, ni rastro
- 7:35de construcción. Pregunté a los vecinos si ninguno recordaba que
- 7:40ahí viviera alguien llamado Durán. Esa noche, al regresar a casa,
- 7:46sentí el aire pesado, como si el calor se hubiera
- 7:50concentrado dentro de mi cuarto. Encendí el ventilador, me tumbé
- 7:55en la cama y cerré los ojos, tardé en dormir,
- 7:58pero lo logré. Entonces, lo volví a ver, estaba sentado
- 8:03al borde de la cama, igual que la primera vez,
- 8:07no dijo una palabra, solo sonrió y apoyó una mano
- 8:10fría sobre mi pecho. Me quedé paralizado, sin poder moverme,
- 8:16mientras el sonido de mi respiración se mezclaba con el suyo.
- 8:21Antes de desaparecer, susurró algo que aún recuerdo con precisión.
- 8:26Ya fue dado lo que pediste, ahora falta lo tuyo.
- 8:30Desperté con el corazón acelerado y las sábanas empapadas de sudor,
- 8:35miré el reloj, las tres tres de la madrugada. Todo
- 8:39estaba en silencio, salvo el leve crujir de la madera
- 8:43del piso. Intenté volver a dormir, repitiendo en mi mente
- 8:47que todo era una pesadilla, pero en el fondo ya
- 8:50sabía que no lo era. Creí que el trato había
- 8:54terminado cuando firmé aquella hoja, pero apenas había empezado. Habían
- 9:01pasado seis meses desde que mi padre salió del hospital
- 9:05caminando por su propio pie. Volvió al taller, volvió a sonreír,
- 9:11y poco a poco la familia retomó el ritmo que
- 9:13creíamos perdido. Yo me repetía a diario que todo había
- 9:18sido un milagro médico, aunque en el fondo sabía que
- 9:21no era así. No volví a ver al señor Durán
- 9:25desde aquella noche, y nadie más volvió a mencionarlo, y
- 9:29yo me aferré a la idea de que nunca había existido.
- 9:34Una madrugada de julio, cuando el calor era insoportable y
- 9:38dormíamos con las ventanas abiertas, escuché un golpe seco en
- 9:42la puerta principal, pensé que era el viento, pero al levantarme,
- 9:46noté un sobre debajo de la puerta. No tenía remitente,
- 9:52era de un papel grueso, amarillento, con una mancha oscura
- 9:56en una esquina. Lo abrí, y dentro había una nota
- 10:00escrita con letra inclinada y elegante, ha llegado el momento
- 10:04de pagar. Junto a la nota venía una llave oxidada
- 10:09y una dirección en el centro histórico, pero no decía más.
- 10:15Me quedé mirando aquello un largo rato, pues pensé que
- 10:18podía ser una broma de alguno de mis hermanos, o
- 10:21incluso del mismo señor Durán, si seguía vivo. Rompí la
- 10:26carta en pedazos y la tiré al cesto. Al amanecer,
- 10:31salí al taller y trabajé como si nada, pero esa
- 10:34noche comenzaron los ruidos. Primero fueron pasos sobre el techo,
- 10:40como si alguien caminara descalzo, después el olor. Un olor
- 10:45a azufre mezclado con humedad, que venía de la nada
- 10:48y me revolvía el estómago, en varias ocasiones, me desperté
- 10:53creyendo que había alguien sentado en la orilla de mi cama.
- 10:57Alcanzaba a ver la silueta de un hombre, quieta, observándome,
- 11:02pero cuando encendía la lámpara, el lugar estaba vacío. Quise
- 11:07pensar que era el cansancio, pero al tercer día, mi
- 11:11madre empezó a escucharlo también. Una noche entró a mi
- 11:15cuarto pálida, diciendo que alguien había pasado corriendo por el pasillo,
- 11:20los pasos eran suaves, pero constantes, como si un niño
- 11:24descalzo diera vueltas alrededor de la casa. En el techo
- 11:29se escuchaban golpes leves, intermitentes, la verdad intenté revisar, pero
- 11:34no encontré nada. En el taller las cosas empeoraron, las
- 11:40herramientas se caían sin que nadie las tocara, los clientes
- 11:44empezaron a quejarse de fallas extrañas después de reparar sus
- 11:48autos conmigo. Uno de ellos, un taxista, murió al día
- 11:54siguiente en un choque y los vecinos comenzaron a decir
- 11:57que nuestro taller estaba embrujado. Incluso mi padre, que nunca
- 12:02creía en nada, empezó a persignarse antes de entrar. Un mediodía,
- 12:10mientras me miraba en el espejo del baño para lavarme
- 12:13la cara, lo vi detrás de mí. Era el señor Durán,
- 12:17sonreía con la misma expresión tranquila de siempre. No me
- 12:22moví y cerré los ojos un segundo, y al abrirlos,
- 12:26el reflejo había desaparecido. Corrí fuera del baño, temblando, sin
- 12:31atreverme a contárselo a nadie. Esa noche, al llegar a casa,
- 12:38encontré otro sobre en la puerta. Tenía la misma textura,
- 12:42el mismo olor, y dentro sólo había una palabra escrita, cumple.
- 12:48Decidí ir a la dirección que venía en el primer sobre,
- 12:52ya no podía seguir fingiendo que nada pasaba. La dirección
- 12:57me llevó a una colonia vieja, donde las calles parecían
- 13:01congeladas en otra época. Encontré la casa, fachada agrietada, portón
- 13:07caído y una cruz de hierro torcida sobre la entrada.
- 13:12Empujé la puerta y el chirrido resonó en todo el pasillo.
- 13:15Dentro olía a humedad, tierra mojada y metal, el aire
- 13:20era espeso, como si nadie hubiera respirado ahí en años.
- 13:26Encendí una linterna y avancé, las paredes estaban cubiertas de
- 13:31marcas de manos, algunas pequeñas, otras enormes, todas con rastros oscuros.
- 13:38Parecía que alguien había intentado salir. En el suelo había
- 13:42pedazos de periódicos amarillentos, fotos viejas y candelabros corroídos. Me
- 13:48detuve frente a una mesa cubierta de polvo, encima, había
- 13:53un retrato enmarcado, el señor Durán, más joven, rodeado de
- 13:57otros hombres. Todos firmaban un documento con plumas metálicas, y
- 14:03uno de ellos sostenía una vela encendida. Debajo del retrato,
- 14:09encontré recortes pegados con alfileres, cada recorte hablaba de muertes violentas,
- 14:15suicidios o desapariciones, y los nombres coincidían con los rostros
- 14:19del retrato, todos estaban muertos. Todos menos uno, el hombre
- 14:25en el centro, el mismo que me había salvado a
- 14:28mi padre. Sentí un vacío en el estómago, retrocedí y
- 14:33tropecé con una silla, la linterna cayó y rodó hasta
- 14:37detenerse junto a la puerta. La luz tembló, y por
- 14:41un momento juraría que vi una sombra avanzar hacia mí,
- 14:45arrastrando los pies. Corrí sin mirar atrás, afuera respiré agitado,
- 14:51pues el aire estaba más frío de lo normal y
- 14:54la calle vacía. Esa noche intenté quemar el sobre, lo
- 15:00metí en una lata, encendí un cerillo y lo dejé caer.
- 15:05Pero la llama se apagó sola, aunque volví a intentarlo
- 15:08con alcohol, pero el papel no se consumió, solo ennegreció
- 15:12por los bordes. Lo arrojé a la basura, convencido de
- 15:17que era algún tipo de truco, pero algo cambió desde
- 15:20ese momento. El señor Durán dejó de esconderse, su presencia
- 15:26se volvió constante y tangible. A veces lo escuchaba hablar
- 15:31con la voz de mi padre, imitando sus tonos, diciéndome
- 15:34cosas que sólo él sabría. Otras veces lo escuchaba riendo
- 15:39desde la sala, aunque al asomarme no había nadie. Me
- 15:44despertaba sobresaltado, y lo veía parado junto a la cama,
- 15:48con las manos en los bolsillos, observándome como si esperara
- 15:52una respuesta. Poco después, comenzó a jugar con mi mente.
- 15:59Soñaba con escenas donde veía a mi familia muerta, mi
- 16:02madre colgando del techo, mis hermanos con los ojos abiertos
- 16:06y sin voz. Pero cuando despertaba, estaban vivos, dormidos y
- 16:12ajenos a todo. Cada vez costaba más distinguir los sueños
- 16:16de la realidad. Una noche desperté con las manos cubiertas
- 16:20de tierra. Afuera, en el patio, había huellas de pisadas
- 16:25descalzas que se perdían hacia la calle. No podía seguir así,
- 16:31sabía que algo quería de mí, algo que aún no entendía,
- 16:34y recordé las palabras, ya fue dado lo que pediste,
- 16:38ahora falta lo tuyo. Empecé a unir todo, los ruidos,
- 16:44el olor y las visiones. Sabía que no era dinero
- 16:48lo que debía pagar, no era un favor pendiente ni
- 16:52un trabajo, era mi alma lo que debía pagar. Me
- 16:57senté en el borde de la cama, con el sobre
- 17:00entre las manos. Afuera llovía, y el sonido del agua
- 17:04se mezclaba con el eco de unos pasos sobre el techo,
- 17:08no podía verlos, pero sabía que estaban ahí, caminando encima
- 17:12de mí, esperando. Por primera vez desde que todo empezó,
- 17:18comprendí que el trato seguía abierto y el diablo, paciente,
- 17:22había vuelto para cobrar lo que era suyo. Desde hace
- 17:28semanas no duermo, cada vez que cierro los ojos escucho
- 17:31el sonido de paso sobre el techo, los mismos que
- 17:34comenzaron aquella noche del sobre. Ya no hay diferencia entre
- 17:39el sueño y la vigilia, me encerré en el taller
- 17:42porque creí que aquí estaría a salvo, pues es el
- 17:45único lugar que puedo controlar. Clavé crucifijos en todas las
- 17:50paredes y colgué estampas de santos en cada esquina, pinté
- 17:54versículos con pintura blanca sobre la puerta y la ventana,
- 17:58pero nada ha cambiado. El olor a azufre ya no
- 18:03se va, se mezcla con la gasolina, con el aceite
- 18:06y con el humo de los autos que reparo. A
- 18:09veces creo que se filtra por las grietas del suelo.
- 18:13Los crucifijos se caen sin razón, como si algo invisible
- 18:17los empujara y las luces parpadean cada noche a la
- 18:21misma hora y cuando intento apagar todo, la radio se
- 18:25enciende sola y transmite estática. Mi madre insiste en que
- 18:30vuelva a casa, pero no puedo, la verdad no quiero
- 18:34que escuchen lo que yo escucho. La voz de mi
- 18:37padre llega desde la calle cada madrugada, igual que cuando
- 18:41me gritaba que ya era hora de abrir el taller.
- 18:45Pero cuando salgo, la calle está vacía, solo queda el
- 18:48eco de mi nombre. Intenté grabarlo para demostrar que no
- 18:53estoy loco, puse el teléfono en modo video, lo apoyé
- 18:57sobre la mesa y me senté frente a él. En
- 19:00el silencio absoluto se escucharon pasos detrás de mí, me
- 19:04giré de inmediato, pero no había nadie, y cuando revisé
- 19:08el video, vi algo que me dejó helado. Una figura
- 19:13humana apareció justo a mis espaldas, tenía el mismo traje
- 19:17oscuro que recordaba del señor Durán, pero su rostro era distinto.
- 19:23Sonreía con una sonrisa demoníaca, sus labios se movieron y
- 19:27pude leer mi nombre, pronunciado sin sonido. Luego la cámara
- 19:32se apagó, y aunque intenté borrarlo, el archivo seguía reapareciendo
- 19:36en el teléfono, con el mismo título, Pago Pendiente. Al
- 19:43día siguiente, busqué al sacerdote del barrio, un hombre mayor
- 19:47que conocía a mi madre desde joven, me escuchó en
- 19:50silencio y no pareció sorprendido. Dijo que esos pactos no
- 19:55se rompen, que cuando se sella con sangre, ya no
- 19:59pertenece al mundo de los vivos. Lo único posible era
- 20:03aceptar la deuda o entregar una sustitución. Le pedí que
- 20:08explicara eso, me dijo que el diablo sólo cambia nombres,
- 20:12pero nunca pierde lo que reclama, que si quería librarme,
- 20:16debía ofrecer otra vida a cambio. Me negué, y le
- 20:21supliqué que me ayudara de otra manera, pero me miró
- 20:24con pena y me dijo que había cruzado una línea,
- 20:27que ni Dios podía borrar. Aún así, bendijo un poco
- 20:32de agua y me dio un rosario, lo usé durante
- 20:35tres noches. A la cuarta, lo encontré partido en dos
- 20:39sobre la mesa. Desde entonces, los tormentos se han vuelto insoportables,
- 20:46el reloj del taller se detiene a las tres de
- 20:49la mañana exactas, todos los días, no importa si le
- 20:53cambio las pilas o lo desconecto. A esa hora las
- 20:57herramientas se mueven solas, el aire se vuelve espeso y
- 21:00el fuego del calentador se enciende sin que nadie lo toque.
- 21:05El espejo del baño amaneció cubierto de ceniza una mañana,
- 21:09en medio, estaba mi nombre escrito con una letra firme
- 21:13y torcida. Intenté rezar, lo hice de rodillas hasta que
- 21:19las piernas me dolieron. Ayuné, encendí velas, repetí oraciones sin detenerme,
- 21:26pero cada palabra parecía despertar más ruido, más risas detrás
- 21:30de las paredes. A veces la voz del señor Durán
- 21:34suena tan clara que creo que está dentro de mí. Otras,
- 21:39se mezcla con la de mi padre, me dice que
- 21:42abra la puerta, que todo terminará si salgo a recibirlo.
- 21:48Una madrugada, el aire se cortó de golpe y las
- 21:51luces se apagaron, y sólo quedó el resplandor del fuego
- 21:54que salía del calentador, en la oscuridad, lo escuché con
- 21:58la misma calma de siempre. No pagaste y te lo advertí,
- 22:04ahora jugaré hasta que ruegues por el final. Sentí un
- 22:09dolor en el pecho, como si algo se hundiera dentro
- 22:12de mí. El suelo vibró y los autos del taller
- 22:15comenzaron a mover sus luces sin que nadie los tocara.
- 22:20Desde ese momento, perdí la noción del tiempo, sueño con
- 22:24estar despierto y despierto creyendo que sueño, a veces me
- 22:28veo trabajando, pero al mirar el reloj han pasado días.
- 22:32Mi reflejo en los vidrios ya no me imita, se
- 22:35queda quieto mientras yo me muevo. Una noche el fuego
- 22:40comenzó sin aviso, salía del suelo, como si hubiera algo
- 22:44ardiendo debajo del cemento, corrí por el extintor, pero el
- 22:49humo era negro y espeso, imposible de atravesar. Las llamas crecieron,
- 22:55consumiendo las paredes cubiertas de cruces. Escuché risas, muchas, como
- 23:01si un coro se burlara desde el interior del fuego,
- 23:04intenté huir, pero antes de llegar a la salida, todo
- 23:08se volvió rojo. No recuerdo cómo salí, pero cuando abrí
- 23:14los ojos, estaba tirado sobre la calle, rodeado de vecinos.
- 23:18El taller era un montón de cenizas, pero el fuego
- 23:22no se extendió a ninguna otra propiedad, solo a la mía.
- 23:27Un oficial dijo que las llamas eran muchas, no habían
- 23:30visto un incendio así, que consumiera todo tan rápido, y
- 23:34algunos aseguraron haberme visto caminar entre el fuego, riéndome, con
- 23:39los ojos blancos. La verdad yo no recuerdo nada de eso.
- 23:46Pasaron los meses, la aseguradora rechazó el caso, y nadie
- 23:50me ofreció ayuda. Me mudé a una habitación pequeña al
- 23:54otro lado de la ciudad. Vivo solo, sin trabajo. No
- 24:00puedo dormir más de dos horas seguidas. Cuando intento cerrar
- 24:05los ojos, escucho el mismo murmullo que llenaba el taller
- 24:08antes del incendio y cuando los abro, está ahí frente
- 24:12a mí. El señor Durán no ha envejecido y usa
- 24:17el mismo traje oscuro, el mismo reloj dorado y esa
- 24:21sonrisa demoníaca. No habla mucho, solo repite las mismas palabras,
- 24:26noche tras noche, con esa voz grave que retumba en
- 24:30mi cabeza. Todavía no terminamos. He pensado en poner fin
- 24:38a todo, pero algo me detiene, no sé si sería suficiente.
- 24:43A veces, al despertar, tengo las manos negras de hollín
- 24:47y el olor a azufre pegado a la piel, ya
- 24:49he dejado de mirarme en los espejos, extraño a mi familia,
- 24:54pero no puedo llevar el diablo a casa otra vez.
- 24:59Si alguna vez alguien encuentra esto, quiero que sepa que
- 25:02nada es gratis, que la desesperación tiene precio y que
- 25:06hay promesas que no se rompen aunque uno se arrodille.
- 25:12El fuego del taller fue sólo el principio, lo que
- 25:15vino después no puedo contarlo sin volver a sentirlo. Sólo
- 25:20puedo decirles que es algo muy duro y aterrador cuando
- 25:24te encuentres en una situación como la mía, no aceptes
- 25:28ayuda del diablo, pues no hay deuda que el diablo olvide,
- 25:32sólo almas que aún no ha venido a cobrar. Relato
- 25:39anónimo