Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 236 | Los ratones que merodean la casa
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- Un millón, trescientos veintiocho, trescientos once descargas hemos tenido durante el último año y no saben ustedes cómo me pongo de feliz imaginarse uno un millón, trescientos veintiocho, mil trescientos once veces que muchas personas nos han escuchado. Eso quiere decir que de alguna manera estamos aportando un granito de arena a sus vidas. Muy bien, gracias y gracias por los comentarios. Cuando dejas un comentario en la aplicación donde escuchas el podcast, eso nos ayuda mucho, porque lo que hacen esas plataformas es que nos recomiendan más. Muy bien, quiero contarles que continuamos con el proyecto de la Fundación Mundo José Ordóñez de Construcción. De se llaman así parques de contemplación cristiana. Es ra espacios de contemplación cristiana donde la gente sube practica, el senderismo tiene la oportunidad de hospedarse. En fin, es todo un proyecto en el que Jasmith y yo queremos gastarnos el resto de nuestras vidas utilizando la agronomía, utilizando el turismo, la producción agrícola, el respeto por la naturaleza. En fin más adelante, les contaré detalles de cómo lo estamos haciendo. Pero quiero contarles que la última propiedad que adquirí yo durante quince años, juiciosamente, los recursos limitados que me iban quedando mes a mes y digo limitados porque me essa mes mientras se formaba mi familia, Yo pagaba universidades, colegios, cuatro hijos, alimentaba a mi familia y lo que iba quedando de todos esos procesos de pagarlas unidas. Algún día les voy a contar sobre la importancia de educar hijos y despacharlos disparar esas flechas y despedir a los hijos cuando ya se van a casar y se van de casa sin que tengan un solo peso de deuda, un solo dólar de deuda. Nosotros, los padres, debemos pagar toda su educación. Bueno se fueron mis hijos, les pagué la educación. Y cuando quedaban de tú un peso o dos, dos pesos, un millón, diez millones, quince millones, siete millones de dos millones, de mil dólares, tres mil dólares, cinco mil dólares o quinientos dólares, lo que fuera quedando mes a mes Yo lo invertía para comprar tierritas en la mesa de los Santos en pie de cuesta, porque mi sueño es construir esos parques y dejar ese legado. Cuando Jazmidi y yo no estemos, hayamos partido para la presencia de Dios y es que no viene antes que quede en unos lugares en donde la gente venga hagan campamentos. Tenemos un bosque nativo arriba de pie de cuesta. Son veintiséis hectáreas de tierra. Veintidós de ellas son un bosque nativo. La última propiedad que compré con mucho esfuerzo, ya con esos pesitos que me sobraban y abonando aquí, abonando allá, pues fue una pequeña casita que aún no ha terminado de pagarla. Estoy haciendo todo el esfuerzo. Es una casa hecha en tapia, pisada en lo alto de una montaña que colinda precisamente con las veintidós hectáreas de bosque nativo. Empecé con sembrarle algunos árboles frutales. Una señora mujer, no sé jovencita, me envía de vez en cuando pequeñas donaciones a la Fundación Mundo José Ordoñez y yo con eso pequeños recursos que ya me envía, pues son pequeños, pero significativos. Compro más abono, le pongo más plantitas y a veces cuando recibo, así pues, de gente que quiere aportar, pues voy comprando a bonitos, voy comprando planticas. Voy les siembro, los arbolitos y demás. Hemos sembrado ya ciento noventa árboles frutales, Hemos sembrado doscientos veinte entre guayacanes y aros y ahí, ahí, vamos, ahí vamos. Estoy poniendo bonito el lugar para que algún día tú vengas. Espero que vengas, pero no vengas necesitado. Los lugares están hechos para matrimonios necesitados, personas con poco apego a la vida, con muchos problemas familiares, pero también están diseñados para que vengan personas que simplemente quieren pasar un fin de semana acercándose un poquito más de a Dios en la montaña. Recibiendo los consejos de jasmit escuchando mis predicaciones en el interior del bosque, nos vamos a demorar. Sabemos eso, porque vamos al paso. Yo hago mis shows y lo que vaya quedando. Salimos con el buen camilo medina y trabajamos todo un mes, hacemos presentaciones. Próximamente vamos a estar en Santa Marta, Cartagena, Algeciras Nava, vamos para Managua, Nicaragua, voy a estar en Miami. Bueno, se me pasan otras ciudades sin se lejos Santa Marta, Cartagena. En fin todo mayo vamos a estar haciendo correría. Lo que quede de todas esas correrías. Digamos que al final de las correrías, de tanto presentar esos shows, me quedaron diez veinte millones de pesos. Llego y con eso le pago a los campesinos que trabajan para mí. Compro Abonos, compro árboles y vuelvo y siembro y ya de granito en granito, decimos los colombianos la gallinita ba llenando el buche. Entonces ahí vamos. No, pero por qué hoy estoy contando parte de esto. Bueno, primero, porque ustedes son mis amigos, o sea, si ustedes escuchan el podcast tantas veces y yo puedo habrirles un poquito mi corazón, la manera como yo vivo, la manera como yo pienso, como hago las cosas. Eso me parece genial y a cada cosa que me sucede le buscó una aplicación. Estando estos días. Estuve ocho días arriba de la montaña, solito, no completamente solo. Y y pues un día subió una vecina de ahí de esa casita me contó que su hijo era el último viviente que había estado en ese lugar. No y me pregunto y usted, así como habla así como a lo ya entranrían en los campies sin ventanera. Me dijo oye y usted cómo ha hecho con los ratones. Y yo le dije ratones, cuáles ratones. Uy, esta casa ta inondada de ratón. Eso por la noche. Uy eso mi hijo mayor, que era el que vivía acá, eso no daba basto le tocó poner un gato Y eso no ni el gato ni la trampa. Y yo esa casa inundada de ratones, pues yo le dije, pues yo no he visto todavía el primer ratón. Le pareció a ella extraño raro cómo así está lleno de ratones. No, no he visto el primer ratón. Y ya llegó varios días acá y ya llegó desde que tomé la casa seis meses, creo yo y no he visto un solo ratón. Ella se quedó aterrada. No me creyó mucho la historia, pero me quedé pensando todo el proceso de estos seis meses desde que recibí aquella pequeña casita de tapia pisada y me di cuenta lo que yo empecé a hacer cuando llegué miren simplemente no arrojé, no boté comida enfrente y empecé a limpiar la casa. Me di cuenta que los vivientes, los que habían habitado esa casa antes, votaban los desperdicios al frente y porque sé que lo hicieron, porque una de las primeras cosas que yo hice fue empezar a limpiar un enorme basurero que estaba a unos escasos tres cuatro metros de la casa. Justo enfrente. Tuve que separar comida que estaba podrida, Tuve que separar plásticos, latas, huesos, espinas de pescado, porque no sé por qué, no solamente los anteriores vivientes, sino parece que todos aquellos que habían vivido ahí en esa casa y como me he dado cuenta, lamentablemente, que los campesinos de mi tierra tienen la costumbre de comer se, comen un plátano y botan la cáscara justo al frente, la lanzan al frente de la casa y tienen esa clase de costumbres sin reciclar los residuos, sin tratar bien los residuos orgánicos. En fin, tenían unas costumbres que yo admiro mucho los campesinos de mi tierra, pero dentro de las de efectos que les he encontrado es esto así que yo lo recogí. De hecho, estoy construyendo un lindo jardín justo al frente de mi casa y se lo estoy dedicando. A mi muñeca le digo amor esto. Yo quiero que la reina pase por aquí y en días pasados estuvimos con ella algún algunos días allí encerrados en esa pequeña casita y ella me ayudó a decorarla y estamos haciendo nuestro pequeño nidito de amor ahí, haciendo construyendo el jarmín. Hicimos un convenio con el vivero el bosque aquí en Bucaramanga, que se lo recomiendo mucho y con todas las flores y las maticas y las materas y lo que traemos de allí del bosque. Estoy decorando el frente de la casa, porque inclusive allí, en los próximos días estaremos grabando los cursos de consejería matrimonial que vamos a montar en un menver siep Shide, o sea, que vamos a montar en la web, en donde tú más adelante dices. Tengo problemas de celos con mi esposa y ahí vas y encuentras todo un curso de cómo resolver los celos, o tengo problemas de cómo educar a mi hijo y cómo la pataleta Y ahí encuentras el curso de cómo remediar la pataleta. En fin lo vamos a grabar justo al frente de esa casa. Entonces si la estamos poniendo bonito con cada cosa que traemos de allá del bosque. A propósito, si vives aquí en Bucaramanga, a quien ve al vivero y artesanía hacia el bosque. Ok y gracias a Andrés Solarte, que generosamente nos apoya en la construcción de nuestros parques. Pero, como les digo yo, a todo el encuentro aplicación no dije cómo los antiguos habitantes de esa casa no se dieron cuenta de algo tan sencillo como que dejo de arrojar basura al frente de mi casa. Y los ratones se van los ratones o se aburren o se mueren de hambre o no viven frente a tu casa. No entran a tu casa. A estorbarte la vida cuando tú no, los alimentas y la mente. Probablemente hay gente que arroja la basura de su vida enfrente a su morada y ese es el lugar menos indicado para hacerlo. Por ejemplo, si arrojas desperdicios en tu vida y no los pones en lugares adecuados, traerán plagas, ratones que merodearán tu existencia. Si peleas con la familia de tu cónyuge, cada vez que ellos aparezcan, serán como infecciosos ratones invadiendo los escondrijos de tu casa. Si dejas de gritar, señora, dejarás de alimentar los ratones de la violencia en tu familia. Si no vuelves jamás a hablar con afectos a las feminas ajenas, seguramente caballero, dejarás de alimentar los celos de tu esposa. Esos son ratones rollando la relación de pronto ves que pasan inofensivas, ratoncitas pequeñitas por allí frente a tu casa. Y como son tan pequeñitas, no le pones atención, pero son sólo futuras ratas que traerán graves enfermedades y no empiezas a valorar la esposa que Dios te dio chicos en promedio. Estoy recibiendo cinco emails al mes de hombres que perdieron a su esposa. Se cansaron de darles una y otra oportunidad de estas mujeres y parece que él veía inofensivos animalitos que rondaba en su casa y solo seguía alimentándolos, sin darse cuenta que un día crecieron, se volvieron ratas infecciosas y destruyeron la relación. Yo lamento por todas las personas que me escriben pidiendo consejería y que no puedo aconsejarlos por varias razones. Primero, porque el tiempo no me da. Segundo, porque son personas que ya tienen una iglesia a la que asisten y en la que deben recibir ayuda Y yo con lo que hago en casa roca tengo tiempo que me hace falta, inclusive muchas veces para poder ayudar a todas las personas que continuamente estamos aconsejando. Pero te diste cuenta la aplicación que le quiero dar al día de hoy. Yo no sufro de ratones en mi casa, porque toda la basura la sé guardar, sé a dónde la tengo que llevar, sé cómo la tengo que meter en bolsas incinerarla. Le doy un tratamiento a la basura que hay en mi casa. Como todos en la vida, debemos darle un tratamiento a la basura de nuestro comportamiento, porque todos tenemos un comportamiento basura, porque todos, en alguna oportunidad, hacemos de nuestro corazón una caneca donde hay basura. Cuando hay basura en la vida de José Ordóñez, cuando piensa cosas malas, cuando ve de mala manera a las féminas, cuando trata mala yasmid, cuando se inventa una mentira, cuando se inventa un chisme, cuando hace cosas que no están bien, cuando ve cosas que no están bien. Frente a sus ojos en el computador o en las redes. Son s s s o n o n o n o chas maneras de ensuciar el lugar en el que habitamos. Termino el podcast que se está haciendo un poquito extenso, dejándoles a ustedes cuatro versículos, cuatro espacios, cuatro partes de la Biblia que nos ayudan, que nos hablan acerca de eso, de no arrojar desperdicios en el frente de nuestra existencia. El primero está en segunda de corintios. Capítulo número siete. Versículo número uno, que dice como tenemos estas promesas queridos hermanos, purifiquémonos. Está diciendo sobre una labor que hacemos nosotros mismos. Purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación. Segunda de corintios siete uno acabó de leer. La segunda está en Santiago. Capítulo número uno, versículo veintiuno. Por esto despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida. El tercero es roman Romanos doce dos que creo que este es un versículo que nos tenemos que aprender. Todos. Los cristianos de memoria no no se amolden al mundo actual, sino que sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios buena, agradable y perfecta. Lo que nosotros, los cristianos, llamamos en este versículo la metanoia, que es el cambio de mentalidad. Me dijo, entre otras cosas, la mamá de ese muchacho me dijo es que siempre lo hemos hecho así. Nuestros papás nos enseñaron a que así se trataba. La basura se botaba al frente a veces, inclusive Don José. No salen arbolitos, no salen de todos los desperdidos que votamos al frente de la casa. Pero romanos dice no se conformen a este siglo, no se conformen a cómo lo hacen su familia. Oye no te conformes a seguirlo haciendo como lo hacía tu mamá. No vale decir que es que así era la tía o así era el abuelo. No tienes que transformar tu mente para evitar los ratones. Y, por último, salmos quince del uno al tres. Dice quién, señor, puede habitar en tu Santuario, en tu santuario, quién puede vivir en tu Santo Monte. Solo el de conducta intachable, que practica la justicia y de corazón dice la verdad que no calumnia con la lengua, que no hace mal a su prójimo ni le acarrea desgracias a su vecino. Este salmo quince tiene una canción que yo la cantaba desde que era muchacho. Señor quién entrará en tu santuario para adorártelo? Sabes el limpio de manos de corazón puro, Bueno, Yo no soy cantante, que no es vanidoso ni sabe. Bueno, no sé, no no. De ahí para ya no recuerdo la letra Perdón, Perdón por cantarles en el podcast del día de hoy. Señor quién entrará a tu Santuario, el limpio de manos mantiene una vida limpia. No permitas que hayan ratones viviendo al frente de tu casa. Busca los odios, las cosas que haces mal, los pecados, los rasgos feos de tu personalidad y corrígelos, porque, de seguro, así nunca tendrás una vida llena de ratones que Dios te bendiga