Latest / Qué mi mamá no se entere / E3. El drama de los castigos: Del chanclazo al encierro en el calabozo
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- Tribu Interior: A nosotros nunca nos aplicaron la chancla voladora, pero como éramos tantos hijos, mis papás tuvieron que ser muy creativos para que la cosa no se les saliera de control. Caro: Si no sé si te acuerdas Liz, que una vez mi mamá nos encerró en un cuarto, teníamos yo creo que... Estamos en la adolescencia, entonces por alguna razón decidió que no quería que fuéramos de viaje con mi papá. Y... Entonces nos encerró, yo creo que 13 años, tú 15, no sé, algo así. Y con llave y todo, y nosotros tipo que no sabíamos qué hacer, ¿no? Porque nunca nos había así encerrado y grandes, ¿no? Y me acuerdo que... mis hermanos que estaban pequeños estaban por ahí y nosotros así ayúdenos, ayúdenos pero ellos estaban tan contrariados porque ellos eran niños chicos de 8 años o 5 años, no me acuerdo y así querernos ayudar y no querer contradicir a mi mamá digo ahora lo pienso en ese momento igual y para mí yo no pensé pero digo no manches para ellos también que trauma de ver a sus hermanas encerradas incapaces de ayudarlas y nosotros así queriendo escaparnos como en película de de terror más bien comedia. Tribu Interior: era más bien como la madrastra de Blancanieves, yo me sentía como ya sabes que la encierra ahí en la no no es Blancanieves, quién es la cenicienta la encierra ⁓ sea porque mi mamá no sé cómo le dice las puertas ni se cerraban en esa época algo se puso súper ingeniosa o sea candados o no sé cómo la atoró pero él chisque no como sabe Marco: No, Caro: Sí. Nací, ya no sé, pero no podíamos salir del cuarto. Tribu Interior: Y obviamente nuestra única referencia eran las películas de cómo nos escapamos de aquí era un segundo piso. Entonces dijimos, va a ser muy fácil. Hacemos una cuerda de sábanas. Qué tan difícil puede ser. Hicimos la cuerda, hicimos la cuerda y la lanzamos por la ventana, esa ventana creo que daba la cocina y mi mamá vio. Y yo a la ventana dijo, no, no han ido, se van a matar. Y entonces ya regresamos nuestra sabanita y pues ya no sé. Caro: Oye, no estaríamos aquí para contarlo, entonces, igual. Marco: o sea ya ustedes en plan este nivel fuga este me hicieron recordar ahorita un programa en la década de los 90 que se llamaba rescate 911 y carlos estaba contando así de oh si lo recuerdo era una tarde En el día de hoy, eso es impensable, ya serían y Ladies, sus papás también ya estarían super castigados por encerrados, habría hashtag de papás malos o no sé cómo bebes en peligro. Tribu Interior: que sí, éramos adolescentes, nada más cabe mencionar, obviamente cuando es niño pues es mucho más dramática el asunto, aquí éramos adolescentes y supongo que mi mamá fue la única manera en que pudo controlarnos o que pudo decir no, van a ser, como que ya éramos rebeldes entonces ya no queríamos hacer lo que mi mamá dijera y ella es, ¿cómo que no van a hacer lo que yo digo? castigo, ⁓ así las entiendo. Marco: que hay que recordarle a la audiencia que pues ustedes son seis hermanos entonces controlar a seis está cañón Tribu Interior: Pues sí, entonces, spoiler, no nos escapamos, no tuvimos las herramientas ni cómo, pero sí aprendimos algo ese día, que los castigos de los 80 y los 90 eran casi un entrenamiento táctico de supervivencia. Marco: e Tribu Interior: bueno, por si se estaban preguntando, esto es que mi mamá nos entere el podcast donde hablamos de cosas que ⁓ mamás preferiríamos que olvidáramos. Marco: o mínimo que nos vamos a ventilar en público. Caro: pero sobrevivimos, entonces ahora podemos contarlo. Tribu Interior: Yo soy Gina. Marco: Yo soy Marco. Caro: Yo soy Karo. Tribu Interior: Y esto es que mi mamá no se entere. Y bueno, como ya les dimos un pequeño avance, hoy vamos a hablar de algo que sí que va a generar polémica en la mesa. La chancla, bueno, la chancla o los castigos que los papás inventaban para ponernos control. Marco: Bueno, pero no cualquier castigo, vamos a diseccionar cómo nos crearon en la década de los 80 y los 90 en este México Mágico Musical. Tribu Interior: jajaja Caro: Si éramos familias numerosas, mamás desbordadas, papás trabajando o ausentes, entonces aplicaron los métodos poco ortodoxos y con la creencia arraigada de la letra con sangre entra. No pain, no gain. Tribu Interior: Y obviamente no eran villanos de una peli de terror, aunque en aquella época yo sí los veía así. Fue más bien un patrón heredado. ¿Por qué? Pues habría que preguntarles a ellos cómo los castigaban nuestros abuelos o sus padres. Pero la pregunta que queremos hacer nosotros es que ¿realmente era necesario ser tan extremo? Marco: y que hay muchos todavía en ya cuarentones, cincuentones que cuestionan que pues ellos al final salieron invictos y que en algunas ocasiones pues le dan la razón a que sirvió, que les pusieron un correctivo y otros que están completamente en contra. pues a hacer una de top ten, donde vamos a ir recordando ⁓ pues les pasaba. Algunos nos vamos a identificar, otros ⁓ les tal cual. pues la es que revivan ⁓ junto con No que revivan pero que sí que se rían. Hay que aprenderse a reír ⁓ de lo que pasó. ⁓ Y el clásico, clásico era pues vete a tu cuarto, que a mí me da mucha risa que ahora hay muchas mamás que dicen, dos amigas que dicen vete a la esquina de pensar, ⁓ un cuarto en específico en la casa donde se iban como a la esquina, ⁓ los maestros que te ponían en el rincón, pero ahora se llama ⁓ cuarto de pensar. ⁓ Tribu Interior: jajaja Caro: mmm con tu sombrero este de burro. Tribu Interior: Eso nunca me pasó en la escuela, pero qué horror. Caro: No, por no vimos, yo nunca me pasó ni tampoco vi que le pasara a alguien, pero las películas siempre ponían como el... Marco: no pues si es que aparte ya vimos que en su caso era así como este o ponía en orden o se salía todo de control pero bueno Tribu Interior: Ya sé, era un efecto en cadena. Cuando tienes tantos hijos y ustedes, que bueno, tu hermana que tiene tres y tu caro que tienes dos, a veces se contagia, ¿no? Empieza uno, luego le sigue el otro, luego le sigue el otro y pues ya no hay cómo. Caro: Sí. Marco: de pelea campal, que aparte este caso de vete a tu cuarto a pensar, era horrible porque no existían los celulares, obviamente no había internet, entonces era con tu soledad como la canta. ⁓ Tribu Interior: Bueno, si tenías imaginación te ponías a jugar con tus juguetes y algo pasaba. Marco: Y yo tengo una amiga que castigaba a su hijo y se ponía a jugar con sus dedos. Entonces ella decía, pues no sirve el castigo porque está jugando. O sea, realmente se entretiene él solito. Pero bueno, así era el castigo, ¿no? ⁓ Vete a tu cuarto y pues ya ⁓ ni al caso. El que yo creo que era más grave era castigo sin ver la televisión. ¿A ustedes les pasó eso? Tribu Interior: El castigo era realidad una forma de decir, ya no sé qué hacer para controlar esta situación, necesito romperla de alguna manera. Caro: gusta la tele o no ver el programa este que te gusta tanto Marco: Pues se esqueció así el... Era pues el entretenimiento, ¿no? Igual, pues no había redes sociales, pues el que te castiguen y te pierdas tu telenovela, tu caricatura, tu serie. Yo creo que era de los más rudos, tener la diversión. Caro: Pues sí. Porque aparte de que ibas a platicar al día siguiente con tus amigos porque no había otros ⁓ medios entretenimiento. Entonces si tú no veías la novela o la película o el programa, ya no tenías de qué platicar. Marco: Exacto, que ahora sería como el trending topic. otro que a mí se hizo muy raro ⁓ lo investigamos y después pregunté y al parecer en muchas zonas ⁓ interior de la República era como muy socorrido, ⁓ con gente pues obviamente más grande, arrodillarse granos de maíz, ⁓ lentejas corcholatas, bueno ya los más jóvenes no entenderán qué es la corcholata pero era con... Tribu Interior: Yo creo que eso es más bien de mis abuelos, ¿no? O sea que... Marco: que está bien fresco. Caro: No, esa es de mi mamá, hecho, de las corcholatas yo lo puse porque mi mamá nos contaba una historia que su maestra o maestro ponían en una tabla con un martillo y un clavo, corcholatas, tac tac tac tac tac, la tabla estaba llena de corcholatas, obviamente con los piquitos hacia arriba, y entonces los ponían a hincarse cuando hacían algo malo, sea, hincarse sin pantalos, o con las rodillas directamente y no sé por cuánto tiempo. Marco: ¿De cincuenta? Tribu Interior: ¡Qué horror! ¡Qué horrible! Marco: para que te quede el tatuaje natural. Caro: Sí. Tribu Interior: Dios, si está súper extremo y súper violento, qué horrible. Marco: Mi caso más extremo fue una vez que me porté mal en la secundaria, yo estudiaba en la tarde y me pusieron dos horas en el patio. Entonces yo entraba a las dos de la tarde y entonces de dos a cuatro pues es la hora del solezote, así como bronceado, bronceado de policía de tránsito. Pero eso fue como la masera de cocholata, no me tocó. Caro: Oye, deshidratado pero también sin agua y nada. Marco: la... antes ⁓ juzgaba Tribu Interior: ¿Era como una escuela militar o qué? Marco: No era secundaria pública, hay que mantener el orden. Ni modo. Y el siguiente creo que es el que todos nos tocó, que era la chancla voladora. el de... ⁓ me harta y ahí les va lo que me encuentren. Que echan clavuladora puede también ser lo que primero que me encuentren. ⁓ Ya había dicho que mi mamá era de la de la cocina con la que volteas el huevo a hot gays. Tribu Interior: jajaja No, Marco: pero yo creo que lo que encuentres, la es como este icono o de cualquier objeto es bueno para mantener el orden. Tribu Interior: Y qué chistoso porque yo creí que era mexicano y obviamente después te das cuenta que no, que también es latino y después te das cuenta que es mundial. Todas las mamás llegaron a ese extremo desesperación. Marco: Sí, sí, sí. Hay un influencer español que hace esta referencia de cómo eran las mamás antes y justo me llamó la atención porque también sacó lo de la chancla, entonces me quedé así de... ya la chancla es universal. Caro: La chancla o el cinturón a nosotros nos tocó. a mí nunca me tocó que me pegara mi papá con el cinturón, pero el famoso cinturón de piel de víbora de Cascabel. Marco: y que nos hiciste eso y yo me reí mucho porque mi papá también nos pegaba con un cinturón y mi hermano y yo le decíamos el de las bivoritas entonces me di mucha risa lo vi Tribu Interior: es que cuando mi papá nos quería dar miedo siempre decía les voy a pegar con el cinturón de víbora de cascabel y no sé por qué se dolía más supongo que porque era de piel y se dolía más Marco: Está bueno, ¿no? Caro: Me hacía pensar en la víbora con sus dientes, no sé, si tuviera la víbora ahí. Marco: yo recuerdo una vez que mi papá nos nos pegó con el cinturón a mi hermano y a mí y vamos al kinder pues obviamente, ⁓ recordarán en el jardín de niños, ⁓ niñas van de falda. Entonces a mi hermana se le veía marcado ⁓ biboditas en las ⁓ Y mi hermana se sentía súper mal y entonces nos empezamos a inventar ahí que ⁓ nos hecho unos tatuajes. Entonces ya después de ser dizque castigo, ya éramos así como de, órale, los papás de Marco y Miriam les dejaron hacer tatuajes. ⁓ Tribu Interior: Super cool. Marco: o sea, teníamos 5 años, eso es muy tonto pero pues fue la forma más ⁓ de salir ⁓ la vergüenza Tribu Interior: A nosotros lo que nos hacía para controlarnos también era jalarnos las patillas y eso era obviamente cuando estábamos en público y yo me acuerdo que les contaba que a mí no era tanto el dolor, la humillación que yo sentía que me jalan las patillas delante de toda la gente porque obviamente como niña ves que o tú sientes que todo el mundo te ve así es, ¡coyón! O sea, tú ves a papás que son más discretos mi mamá no era nada discreta gritaba y nos jalaba las patillas entonces y yo recuerdo lo humillante que... Marco: Sí. Pero yo creo que es la raíz del castigo en frente de la gente que era pan de Kadia. Yo que ⁓ más el castigo era ⁓ ese de sentir la vergüenza de que todos te están viendo que eres el centro de atención pero por algo malísimo. Tribu Interior: Así que, qué vergüenza. Marco: Sí, que aparte en ese entonces no puedes contestar, era así, dejarte castigar y dejarte humillar frente de todos. ⁓ Caro: Es como muy medieval, Así el medievo, así que ponían ahí a alguien y lo exhibían en frente de todos, porque no sé, porque había robado, porque había pecado de alguna manera y los ponían así a... ¡Véanlos todos! Marco: Fing. Tribu Interior: Yo que, ajá, por eso es como generacional o lo tenemos en el impreso en el ADN porque sí, me cuestiono, ¿Por qué me causaba conflicto? Y todavía a la fecha hay cosas que si yo me siento que todo mundo me observa, ya como humillación. Y me al recuerdo de esa niña que la pasaba súper mal, ¿no? Y que ya no sabía cómo quitarse esa vergüenza que sentía. Entonces, igual viene ahí. ⁓ Marco: es como que se te subía toda la sangre así como rojo rojo rojo de estoy así y todo mundo me está viendo qué vergüenza más que el golpe o el regaño Tribu Interior: que voy a brillar en sociedad. Marco: no y que al final pues son cosas que si se quedan marcadas, yo me estoy volviendo a acordar de un ejemplo que hicimos en episodios anteriores de justo cuando tu esposo Gina regañó a un niño en navidad, no en año nuevo, o sea yo no estaba entendiendo al 100 % lo que le decía porque pues le estaba en francés Pero o sea, me sentí más mal por el niño porque me recuerdo justo lo que decías, ⁓ momentos en los que eras expuesto y te quedaba vergüenza así como de... Todos me viendo que ya la cagué. Ya me porté Es ⁓ como que te un shock ⁓ al recuerdo. Caro: Sí, yo me acuerdo también mi mamá era de coscorrones, bueno no sé si te toco de... y papá también cuando no. Tribu Interior: Porque aparte ponían una parte como más picuda. Caro: Si no entendiste que es dos más dos, así de tan... Sí, el coscorrón a la nalgada, el típico así de... Marco: la nalga también pero bueno todavía no llegamos uno ⁓ está muy drástico pero a mí se me pasó que rompan tus cosas tus juguetes o cartas o cosas ⁓ que son personales mi papá si ⁓ la ⁓ Caro: ¡Uuropa! Tribu Interior: A menos que a toda adolescente. Sí. Caro: Sí, sí la rompió porque mi mamá era mucho de recompensarnos, no sé, era como... portaban, no sé, en esos momentos de bondad o de buena onda nos compraba, sí nos consentía, compraba cosas, nos llevaba a restaurantes así, y demás. Y siempre que iba de viaje nos traía ropa, en época de adolescentes, no igual cuando éramos niños, pero eso no nos importaba tanto. Pero sí traía ropa de Estados Unidos, de marca, de cosas así de wow. Y sí... pasaba como en esa vez que no quería que fuéramos de viaje. Si la contradecíamos o si hacíamos algo que no le pareció, ok, me duele la ropa o la rompía de plano. sea, Entonces era horrible. sea, entonces a veces... Tribu Interior: Sí, porque a esa época yo era super apegada. Marco: Lo hubieras dicho a tu mamá, lo hubieras dicho a tu mamá, él queda y quita con el diablo se desquita. Tribu Interior: Y en la puerta del infierno se... no sé qué. Caro: y si el casco ron no no no imagínate Marco: No, mi sí me tocó que mi papá nos rompiera cosas a mi hermana y a mí, pero porque ya estaba así, súper enojado. Mi papá... Creo que hubo una etapa en donde yo creo que mi papá pensó que nos íbamos a quedar igual y nos íbamos vivir toda la vida ⁓ y cuando nos empezamos a revelar en la adolescencia como que dijo, ¿qué pasó? ¿Dónde mis hijos? pues la única forma que yo lo encontraba de mantener el orden o imponer su realidad pues era así, cosas o aventando cosas ⁓ pues castigándonos. Caro: Bueno, sí, una vez mamá, no sé cuál fue el argumento, pero le el control la tele a mi hermano, uno de mis hermanos, así en la cabeza ese. ⁓ El control rompió, se desafó, se... así, ⁓ lo castigó porque dice, ¿por qué rompiste el control remoto? Marco: así, ¿cómo hiciste? En la casa de mis papás hay una pared que mi papá un día se enojó con nosotros, con mi hermana y conmigo. Caro: Sí, fue con tu cabezota. Sí, no. Marco: y estaba en la cocina y yo que lo hicimos enojado ni me acuerdo que alguna tontera lo estábamos peleando pero su reacción fue aventarnos la tapa de la olla express y la aventó en la pared entonces se quedó como incrustada así entonces mis sobrinos van y preguntan ¿qué tiene esa pared? ¿por qué tiene esos hoyitos? y mi papá como que se quedó así en shock de no sabe qué contestar y entonces ⁓ no! es que pasó por ahí Tribu Interior: No No, El terremoto. Marco: luego se inventan ahí historias de tenemos un perro y rascó, así todo tonteras, pero obviamente cada vez que preguntan menos se creen en la historia, pues mi hermano y yo nos quedamos así de, ⁓ Hay una marca de guerra. Tribu Interior: prueba de que sobrevivimos nuestro pasado. Marco: Y vienen el top 5, ya pasamos 5 traumas, vienen los más rudos esta creo que a ustedes les pasó, a me pasó muchísimas veces ⁓ era el típico ya verás cuando llegue tu papá, que era la figura pues obviamente del verdugo y pues obviamente el pues esta escena que también en muchas telenovelas pasaba de el que llega cansado del trabajo y pues ni siquiera pregunta qué pasó, pero no, entonces nada más es el reporte de Gina y Carolina se portaron mal, rágalen, y de, pero si ni siquiera te dijimos qué pasó, a mucha gente, pues yo que le pasó eso, ⁓ que era típica escena pues el papá va llegar y ya... ⁓ Tribu Interior: ¿Cómo estás? Nosotros le tenemos tanto miedo a mi mamá que mi mamá no sabía. Ya verán cuando llegue su papá. Caro: Ay papá, nunca iba, si no, más bien era, ¿vas a ver a rato que lleguemos a la casa? o cuando, si no está hablando por teléfono, ¿a rato que llegue a la casa vas a ver? Marco: Lo que es que al revés. Tribu Interior: Sí. Marco: que su mamá se me hace que era igual que mi mamá, que volteaba y solo con los ojos te decía así como de... y ya nada más con los ojos y la cara decías uuu ya va... Tribu Interior: Mi papá me va a ir mal. Caro: con la mirada, sí. Marco: Y bueno el número 4 que se repite un poquito, el pues sin salir, ¿no? Te quedas sin salir y era pues obviamente, no sé ustedes cuando vivían en Tijuana, pero pues era como más obvio en nuestras décadas, salir a la calle a jugar o convivir o por lo menos al patio y pues el que no te dejaran salir pues era pues quedarse ahí aburrido. Caro: Uh-huh. Mm-hmm. Tribu Interior: Yo no sé si lo respeté alguna vez, o sí nos castigaron con no dejar salir, pero también eran un barco, sea, sí nos ponían castigos, pero nunca los cumplían. Yo no me acuerdo de estar privada así de... Tal vez sí, de no ir a fiestas quizás sí. Horrible, tal vez sí. Caro: o ver a alguna amiga que no les caía bien, de prohibido ver a esta persona o de hablarle a esto, sino más bien prohibir relaciones o inclusive familia que se llevaban bien en ese momento, no teníamos derecho a hablarles o verlos. Marco: ¿Qué les parecía? Mi papá siempre pensaba que nos juntábamos con pura gente malviviente. Y yo decía, pues sí es el vecino, Ya lo conoces. Pero bueno, pues al final era así, tratar de imponer la ley y el orden. Y bueno, hay que ir retomando uno porque de repente, supongo que a muchos también, ya el castigo pues empezaba a tornarse un poco más violento y entonces era cuando ya, supongo que ya los teníamos hartos o ya era salirse de control ahí, claro, nos dirá más adelante, pues el nivel de frustración que tienes que que tener y pues ya el castigo llegaba directo al golpe que le pusimos nosotros aquí la chancliza pero pues ya era de nalgada, cinturón o lo que fuera y pues que en los 80 era pues lo más normal no pegarle a un niño hoy sabemos Caro: Mm-hmm. Tribu Interior: O la cachetada, no eso, como que era más traumático la cachetada. Marco: Sí. Y que pues que ella es violencia y que se castiga y todo, pero pues en la década de los 80 era pues ya, el último, yo creo que el último recurso. Y ahorita justo me acordé de una tía de mi mamá que tuvo 11 hijos y cuando ya se peleaban todos, pues imagínense, ya era la guerra de las galaxias ahí. Y entonces ella sí les gritaba así de, mátense desgraciados. Y entonces como que se quedan en shock. Y ya llegaba mi tío y pues sí, a todos les daba parejo. Yo creo que ahí sí, digo, creo que todos sufrimos en la niñez y sí nos tocó así de, órale, ¿no? Tribu Interior: Sí, o sea, sí le teníamos miedo a las figuras papá, A las figuras de autoridad, profesor o no, quién sea, o sí la respetaba. Obviamente hacíamos travesuras y todo, pero sí había un límite porque sabías que había una represalia. Marco: Y que yo creo que es un choque cultural, no sé si ustedes que ya pues sus papás ya son abuelos, igual que los míos, a mi papá le genera mucho conflicto porque pues él su instinto y su forma de educar pues era así. Entonces ha estado así como teniéndose la mano por quererles pegar a mis mis sobrinos y pues ya sabe que ahora es este incorrecto, no? Caro: Sí. No. Marco: ⁓ Caro: a los abuelos supongo, porque en nuestro caso mi papá es... digo, nunca fue un ogro, Pero con mis hijos nada que ver, es el abuelo súper consentidor, súper... sé... cool. E incluso nuestra mamá, o con mis hijos nunca aplicaría todo lo que hizo con nosotros. sea, ella toma el rol de abuela de... ok, yo soy de aquí para disfrutar. tengo que educar, no me corresponde, yo los voy a consentir demás. Igual y en mi caso, ⁓ ellos yo ciertas parámetros, ciertas maneras de que sí trataba de imponerles y por mucho tiempo, ⁓ sobre todo veían a Estados Unidos que estábamos en la misma ciudad, yo decía así quiero que los eduquen, así entre comillas duro, estricta, pero y si hubo un con ellos porque ellos querían... ⁓ pues no, ellos entendían que ese no era su rol, o sea, yo no quiero ser la que los eduquen, y al final hicimos, como que llegamos a un punto medio donde sí siguen ciertas reglas, pero yo también ya me relajé más, entonces ya también tienen ciertas libertades, ⁓ los porque sé ⁓ que ellos van a estar con lo nosotros no les permitimos, ir a comida Rafa, McDonald's o cosas así, ⁓ pues con abuelos que se den vuelo, así de, ellos. se dejen consentir que está bien. Pues sí. Marco: Claro que es la parte divertida. Tribu Interior: Que eso nos decía a nosotros nuestras abuelitas, es decir, es que nosotros estamos para consentir. Los papás están para educarlos y para caségarlos. Por eso amábamos estar con ellas porque con ellas era lo que no era con mis papás porque a los papás les toca poner reglas y límites y todo y los abuelos están como para hacer todos esos límites. Obviamente no vivíamos con ellas, eran nada más puntuales, que convivimos mucho con ella, pero siempre como que hubo ese balance con mis abuelas todo, con mis papás. No todo. No se podía todo. Caro: Y tratan de compensar. Yo siento que también el rol de un abuelo es de ver cómo están manejando y si ven que hay una carencia o algo así, ellos tratan complacer esa parte. ⁓ también lo veo ⁓ los papás de mi esposo. Para no somos nada estrictos, somos súper guandengues. Entonces ellos de un poco más estrictos con mis hijos porque piensan que les falta más, como buenos franceses, les falta más ⁓ disciplina. Entonces... Tribu Interior: Disciplina. Marco: es el pleno Caro: No sé, como que cada caso es diferente, pero sí, el rol del abuelo sí es totalmente de estar ahí, que ser la figura cool, ¿no? La figura apapachadora y demás, igual tus papás lo son, pero pues nunca va a ser la misma relación con tus papás que con tus abuelos, debería, ⁓ Marco: Y también depende del contexto porque hay muchos abuelos de la gente que a lo mejor nos está escuchando o viendo que pues los abuelos fungen como un segundo papá y les toca educarlos. los papás están ausentes por el trabajo o por cualquier otra cosa, pues al final los abuelos son los que se vuelven los papás dos y pues ahí es donde viene este choque cultural porque ellos están acostumbrados a educar así. Caro: Claro. Tribu Interior: mmm Caro: Sí, sí. Marco: de repente pues en la escuela o en tu entorno ya no es así entonces es como de haber como bueno pues ahí depende del contexto y de cada de cada quien y bueno ustedes porque creen nos hay encuestas donde pues obviamente los mexicanos relatan sus ⁓ como que más las más conocidas a ver si les suena o este ustedes tienen otras mexicanos en general, bueno, ⁓ mayoría ⁓ que los castigaban por malas calificaciones, que ahora todo se volvió más con la pandemia como más blandén que el asunto, sea, ⁓ malas calificaciones ya no es así como de malo. Yo me acuerdo que antes sí, o si nos iba mal en la escuela, entonces era castigo o te ponían a hacer tarea doble, cosas que no te dejaban en la escuela. Tribu Interior: Pero es que aquí como no aplica Karo y yo éramos bastante ñoñas, sea, comprendimos los beneficios las buenas calificaciones, entonces yo porque me gustaba hacer trabasuras y postarme mal y comprendí que si la única forma que ellos tenían de chantajearme es las calificaciones, entonces yo siempre les decía, pero saco buenas calificaciones. Entonces era siempre ⁓ escudo protector. Entonces por eso siempre fui súper ñoña y Karo diferente, pero también siempre sacaba buenas calificaciones. La verdad que preguntarle a Cristina que ella fue la que Caro: Sí. Marco: Ya. pero por ejemplo en mi casa sacar 8 ya era así como de... Tribu Interior: No lo... Caro: ¿Quién sabe? Mis papás creo que se conforman. sé, que Cristina era lo opuesto de nosotras. Ella le valía la escuela. Cristina es nuestra otra hermana. Ella le valía la escuela. Ella no quería. hecho, hay una historia es poco igual y relacionada a los castigos donde ella aplicó, muy visionaria, antes de su tiempo, ella aplicó la de no ir la escuela porque mi maestro me pega. Lo cual era una completa mentira. Entonces, mis papás fueron a hablar con el director y con el maestro y demás. Y que a partir de ahí el maestro... Marco: No, Caro: super buena onda y que imagino que si era buena onda igual era estricto pero a Cristina en general nunca le gustó la escuela entonces lo que voy es sí o sea ellos tenían esa hija pero yo no siento que hubiera represales de Cristina castigos porque no eres como tus hermanas no? yo más bien siento que se resignaron, no sé Marco: Me hiciste recordar, porque antes también el maestro ejercía castigos así, ¿no? Y los papás les daban, me hiciste acordarme perfecto de estas firmas de boletas donde las mamás le decía, yo le doy permiso si lo tiene que reprender, si le tiene que pegar adelante y ahora es así como de, ¿qué le pasa? ¿por qué lo toca? Caro: Mm-hmm. Tribu Interior: Esto nos lo confesaron mis papás que su estrategia siempre era hacerse amigos de los maestros. Justamente porque no sabía cómo íbamos a asestarnos, cómo nos íbamos a desenvolver. Siempre hacían comidas o algo en la casa, invitaban a los maestros para ganárselos. Pero yo también me acuerdo una vez, ahí sí no me iba bien a la escuela al principio, no me acuerdo si era tercero de primaria, pero porque a me daba mucho miedo la profesora, me daba miedo. Entonces siempre antes de la escuela me daba diarrea. Marco: ¡Hasta barberos! Tribu Interior: Tenía problemas, me a encerrado en el estómago de Liz, ¿qué haces ya? Tienes que irte la escuela. yo, no, me siento mal del estómago. El chiste que mi mamá se empezó a dar cuenta que era un patrón. Siempre antes de ir a la escuela me daba diarrea. Entonces me preguntó qué pasa. Yo es que la profesora, no, es muy estricta, la, la, El chiste es que mi mamá fue hablar con la profesora, pero le dijo, ¿no? O sea, le dijo, a mi hija le da diarrea porque pues le tiene miedo. Y la profesora, igual que el profesor de mi otra hermana, se sintió súper mal. O sea, ¿cómo no me...? Y ponía súper atención. Y al otro día, que mi mamá había hablado con ella, delante de todos, así de... Primero quiso ser discreta. Una mamá de una compañerita de ustedes vino a decirme que se enfermaba del estómago porque me tenía miedo. Y yo así de... Que no me vean, que no me digan que soy yo. Qué vergüenza que me odie. Marco: y yo así de, ay, ya necesito ropa interior otra vez. Tribu Interior: El chiste que al final se le salió y si dijo, pero no te preocupes, si yo a partir de ahora yo te voy a tomar en consideración. Mi Sofía, jefa de fila, tomaba tantas consideración que también eso me abrumó demasiado y el hecho de que todo mundo se enteraba que me daba diarrea y yo sentía que también igual todo mundo me se burlaba de mí. No, humillación. O sea, no fue un castigo. Ahí mi mamá más bien trató de resolver el asunto, pero en mi caso, según yo, lo perjudicó todo. Caro: que saber bien la versión, ⁓ tuviéramos la oportunidad de preguntarle a la maestra, Rato Ayam aplicó sus métodos ahí, no ortodoxos con la maestra, ⁓ fabulia. ⁓ Tribu Interior: Te guacanazo. Marco: Bueno, ahí les van los otros castigos, no hemos acabado. Por llegar tarde les pasó eso, a mí sí, feo. Tribu Interior: bueno, así de adolescente. Marco: Por no llegar a la hora que decías y mi papá era el clásico que te esperaba en la puerta entonces ya cuando yo decía voy a llegar a la una de la mañana y eran las dos y así lo primero que era dar la vuelta a la esquina de la calle era mi papá como soldado y yo sí ya valió Caro: Yo nunca tuve problemas de la hora, supongo que también era bien ñoña para eso, pero también una cosa que ahí sí, yo creo que estuvo bien, que hizo mi mamá fue que ella nos decía, a mí no me importa a dónde van o inclusive a qué hora lleguen, pero simplemente tienen que decirme a qué hora regresan y a qué hora regresan. O a las 3 de la mañana, a las 4, pero cumplan la hora de que digan que regresan. Entonces a mí se hizo, yo siempre les decía, era como puerta libre, nada más con qué comunicar a qué hora regresábamos. Marco: Pero lleguen por favor. Caro: Y regresar a esa hora pues ya. Tribu Interior: Yo tenía un problema de comunicación porque a pesar de que mi mamá era avanzada también para su época al poner esa regla muy yo nunca decía dónde iba. No sé por qué, ⁓ tomaba como un acto de rebeldía. Nunca decía a qué iba a llegar. Siempre llegaba más tarde o de la hora que había dicho. O sea, yo hacía... ⁓ Y era tan fácil, la más era hablarla. De verdad, mi mamá nos daba esa posibilidad de nada más hablarle, yo era autosabotaje. decía. Entonces siempre sí estaba castigada y regañada porque... ⁓ pues nunca, nunca cumplí con la única regla que nos puso. Marco: mi papá siempre buscaba un método para controlarnos, entonces cuando yo tenía la inquietud de manejar, me dijo, bueno pues te enseño, te llevas el coche pero tú ahora llegas más temprano, y yo no, como, o ya retrocedimos, así es, sí, así es, literal, por mi pared. Tribu Interior: Ahora ya llegas a las 10. Caro: Ya no tienes excusa de microbús o metro. Marco: cuando yo me dejaba salir solo pues ya me decía bueno pues te vienes con tus amigos y ya regresas aquí a las 12 a la 1 cuando me empezó a prestar el coche así de las 9 y yo pero si me voy a ir a las 8 o sea voy decir hola y adiós ya se quedaba así como de bueno a las 10 y yo de todos modos pues son dos horas que voy a hacer en dos horas Tribu Interior: Al menos no te aplicaba la idea de, bueno, pero te llevas a tus hermanas o a tu hermana, en este caso Cristina casi siempre y yo, no, no. Caro: ¡Mu! Marco: Yo les voy a confesar que en mi época rebelde mi papá me checaba el kilometraje. mi papá era así loco. Entonces él calculaba cuántos kilómetros hacía de adonde decía que yo iba. Y entonces regresaba y lo primero que... él no se preocupaba si venía borracho, si no traía un ojo o algo. El kilometraje. Y me decía ¿a dónde te fuiste? Y yo pues... ¿a dónde? te dije, a la fiesta, pero de allí a allá son tantos kilómetros, el coche trae más, y yo sí ya con cara así como de, ya es que fui a dejar a un amigo, o sea eres el chofer de todos y yo no, pero me pidió el favor, y él en dónde vive, entonces así me imaginaba mi papá con su calculadora mental, de tí, que era lindo, bueno está bien, y de esos amigos ⁓ que tienes que te sonzacan, Caro: ⁓ no. Marco: Uno me dijo, ¿por qué no le quitas el chicote cada que sales y ya no marca el kilometraje? Y nada más le reponemos la gasolina y pues sí está padre! Y primeras veces me funcionó hasta que ya no lo pude volver a poner. ⁓ Tribu Interior: Y te cacharon. Marco: No, entonces yo así como de lo tengo que resolver, lo tengo que resolver. Entonces a la vuelta de donde yo vivía, mecánico. Entonces fui y le dije, oye mira, es que ⁓ zafó. Y mecánico así como, esa madre no se zafa. Así solita, Entonces ya, me hice, estoy muy ocupado pero tráelo más tarde. Yo bueno, así calculando que no va a llegar mi papá. Mi papá llegó antes de llegar a la casa, pasó al mecánico para entregar el otro coche y el mecánico pues no sabía y le dice, ⁓ sí vino su hijo hace rato que algo por el chicote del kilómetro. Y entonces, obvio, ya se imaginaron la escena. Llegó mi papá y así de, ¿cómo que no sirve? yo... Y le tuve que contar toda mi estrategia y entonces mi papá así de, ¿me viste la cara? Aparte mi papá así era versión telenovela la mala, así de, ¿qué estás haciendo? Y entonces pues ya quedé castigado. me acuerdo como tres meses o algo así. Caro: el castigo. Tribu Interior: ¡Jajaja! Marco: sin coche, sin salir, sin nada porque pues le vi la cara de quitarle el velocímetro y entonces... Tribu Interior: Oye, lo que tu papá no sabía es que era super ñoño. Cuando yo te conocí, era super ñoño. Marco: Sí, aparte los dijeras así de me fui, a alguien y lo aventamos al barranco, pero pues así nada más era de salir y como me iba más lejos de donde él me decía, pues ya marcaba más kilómetro que ya me iba a Tribu Interior: O sea, ni siquiera tomaba, se tomaba súper poquito, ¿no? Marco era un hijo modelo. Marco: Yo me emborrachaba con los chochitos de la medicina. Pero bueno, pues mi papá siempre pensó que era de lo peor, entonces pues ya. Mi papá no se entere. otro castigo era no hacer tareas, pero yo aquí creo que no aplica porque todos éramos muñeños, entonces supongo que habrá alguien de la audiencia ⁓ lo habrá castigado por no hacer tareas. Tribu Interior: Un malandro. Caro: Entonces cambiaremos el podcast hasta que mi papá nos entere. Marco: y esta que también yo tengo una historia romper o descomponer cosas. Tribu Interior: sí. Caro: Sí, ventana o la mesa, yo me acuerdo de haber roto una mesa chiquita, yo creo que como tres años, que rompió una mesa de centro y creo que hasta me castigó. Y mi mamá, si una pelota, está jugando con una pelota, ¿no te acuerdas? Una mesa de madera con una repicita de vidrio. Y no sé si está jugando con esta pelota que brillaba y le pegué y se rompió. No me acuerdo qué castigo que me habrá hecho, pero sí me regañó y castigo que me pegó horrible. Marco: A mi... Caro: y está traumada de eso. Marco: Yo les voy a confesar el día que acabé con la Navidad y me cargé. No, porque mi papá compraba árbol de Navidad natural y entonces antes, bueno, todavía en muchas casas se acostumbra que abajo del árbol pues ponen el nacimiento y una casita y todo ahí. Y entonces yo días brillantes dije, ah, esta casita está muy oscura, le hace falta luz. Y le metí una vela. Caro: grinch. Marco: Entonces cuando la casita se iluminó de más, pues empecé a gritar fuego, fuego. Y mi mamá llegó y pues tiró el árbol así de ahora, para que se fuera del fuego. Y pues nos quedamos sin Navidad. Tribu Interior: Y Caro: qué edad tenías? Marco: y él como 7 o 8 años estaba así como en segundo de primaria pero mi cerebro dije ay pues pobrecitos están muy oscuros les hace falta luz pues sí porque mi papá ya después volteó el árbol entonces esa navidad el del lado de la pared estaba toda la parte quemada del árbol y ya el nacimiento pues sin casa estaban sin casa todos los monitos Caro: ¡Dios, pique! Tribu Interior: ¿Pero te castigaron o no? Marco: pero pues si me regañó porque pues al final no hubiera estado en mi mamá pues si se prende todo el árbol Caro: Pues sí. Tribu Interior: Eso es. Marco: o sea y si hubiera sido, o sea está justificado mi... Caro: Pero ¿quién deja a Belas al alcance de un niño de ocho? Marco: No sé si se acuerdan, ustedes, donde yo vivía era como típico que salías a la calle en diciembre a las posadas y pues te daban esas velitas. Entonces, en la entrada había un chorro de velitas de la posada, de la posada, de la posada anterior. Tribu Interior: No Bueno, es que tampoco las reglas de seguridad en esa época, o sea, teníamos acceso a todo. Hasta nosotras pudimos haber quemado también. Marco: Entonces, yo así, o sea, no es como que fui por una veladora o el sirio de la iglesia, pues había un chorro de velitas ahí usadas. Tribu Interior: Pero a ver, aquí lo interesante para cambiar un poquito es, claro, cómo le haces, cuáles son los castigos que tú aplicas, porque los castigos siguen siendo un modo, ¿no? Un modo de enseñanza, no sé cómo decirlo, pero... Marco: Bueno. Caro: Pues de una manera de reflexionar, digo, yo la verdad no castigo a mis hijos, más bien platico con ellos cuando hacen una tontería o hay una conversación, sea, platicamos de lo que hicieron y que eso es el gran problema con el de mandarlos al cuarto, pensar, pensar de qué, o sea, si un niño realmente no te explicas lo que hizo, muchas veces las travesuras no son intencionales, ¿no? Entonces, ¿qué pueden reflexionar? ¿Qué pueden aprender de eso? ¿Qué es la idea de mandarlos? Entonces, yo estoy tratando de pensar que algo que han hecho mis hijos así terrible que realmente, no, han hecho cosas mínimas, pero la mayoría han sido accidentes, ¿no? Entonces, no, generalmente siento que ellos se sienten mal con ellos mismos. Más bien yo trato de consolarlos hacen una tontería o algo así. Si acaso lo que llegado a hacer con mi hijo, es el que es un poco más... No es hiperactivo, pero si es más activo y las pantallas en la noche lo alteran bastante, es realmente limitar, ¿no? Pero eso no es castigo, porque es más bien... Por su bien él lo sabe, ¿no? Lo hemos explicado. Entonces, ahorita no he tenido así que castigar, más bien limitar y siempre explicar. Ya, cuando niña llega a la adolescencia, igual y ya habrá el castigos como tal, toque de queda o así. Pero... tengo la suerte de que sean niños muy bien portados y que hay siempre esa comunicación y cuando hay un problema o una situación siempre hay esa plática. para mí es como lo más importante, que hay esas comunicaciones abiertas entre ellos y nosotros como padres y que podamos explicar y que entiendan los problemas y por qué lo que pasó. Entonces... pero supongo que como lo dije hace rato en algún momento igual les pondré un castigo pero siempre habrá una explicación de mi parte siempre habrá conversación ligada al... al arroje Tribu Interior: que al final eso cambia todo. Yo siento que eso fue lo que nos faltó, ¿no? Realmente reflexionar. O sea, la pregunta de ¿por qué hiciste lo que hiciste? O sea, ¿qué pasó? ¿Qué estabas pensando? En tu caso, Marco, que hubieras dicho, bueno, es que pensé que le faltaba luz a ese hogar, a esa pequeña casita, pues es hasta tierra, ¿no? Y ya nada más le explicas, oye, pues ya te diste cuenta que no es tan seguro, lalala. Entonces sí, como más pedagogía, yo siento, ¿no? En ese momento. Caro: En una buena intención. mmm Marco: que siento que ahora ese es el punto, Hay más oportunidad de que la persona tenga este momento de reflexión antes de llegar al castigo, antes siento que no había esa oportunidad de explicar o de que tú hicieras esta reflexión de, sí, lo que hice está mal, ¿no? Simplemente era la acción y la consecuencia, que era, pues, obviamente ejercer el poder de la persona adulta a través de un castigo, un golpe o lo que fuera. Caro: Y es también plantear como expectativas con los hijos porque nosotros también, digo, mis hijos tienen el Switch y pueden jugar videojuegos. veces de acuerdo con mi esposo que no debería jugar todos los días sus videojuegos, pero hubo un momento, sobre todo cuando llegamos aquí a Francia, donde yo estaba más permisiva de que, ⁓ ¿quieren jugar o qué? Jueguen. ¿Quieren ver tele? Vean a ver tele. Entonces, pero entonces ya no salíamos de control, los horarios iban a dormir super tarde y demás. Entonces mi esposo me dijo, ¿por qué no hacemos como agenda? Tribu Interior: calendario. Caro: del día, sí, pero del día más bien como un planning del día de que a esta hora tienen que haber ya después de comer tienen que hacer su tarea y después de eso tienen tiempo libre con pantallas o sin pantallas, especificar no y ya tienen ahí, o sea tienen ahí la expectativa de lunes, martes, miércoles, así no, a veces no siempre la seguimos al pie del cañón pero les a decir ok hoy no voy a poder ver tele entonces como que ya ellos se van mentalizando y no van a tratar de o hacerlo ⁓ pedirnos permiso ir a ver tele escondidas o nada, porque ya saben, mañana es el día que yo sí puedo ver tele y cuando haga ya he hecho esto. simplemente plantear esas En tu Marco, fue una situación única, pero en general, tú les explicas a los niños esto es lo que yo espero de ti, esto es que se puede y lo que no se puede hacer, es mucho más fácil. Tribu Interior: Sobre todo si tienes más de dos, como nuestro caso éramos seis, creo que hubiera sido muy útil para mis papás haber tenido ese tipo de... y nosotros, saber qué esperaban de nosotros, Porque muchas veces el niño tampoco sabe qué están esperando de él, qué es un buen comportamiento. Caro: Sí. Digo, obviamente tienen que estar más grandes, no? Eso no lo puedes pedir a un niño de dos años de cuatro años, no? Ya tiene que haber cierta edad, después de los seis más o menos, puedes tener este tipo métodos. Pero la plática mí es ⁓ la conversación. eso sí, lo puedes tener con un niño de dos años, de hasta de un año, o sea, dos años, tres años. Marco: caro para mamá del año. bien. Bueno, de los ejemplos que estamos poniendo mal, ahorita justo cultura pop, pues tenemos el ejemplo de Homero Simpson que siempre está ahorcando a bar. Pues si se más al pasado, pues el chavo del 8 que muchos países lo vieron, ¿no? Como siempre era castigado o golpeado por ⁓ Caro: No, no, no. Tribu Interior: No, Caro: Sí. Marco: los habitantes de la vecindad porque cometía alguna travesura o alguna cosa mala y las telenovelas en este país pues igual, marcaban siempre este punto donde alguien ejercía el poder y se llevaba a cabo el castigo, la violencia, me estoy acordando de las caricaturas, la clásica Cenicienta, la madrastra no la dejó ir al baile hasta que no hiciera todo su... hasta que no limpiara. Tribu Interior: que al final la encerró y no la dejó ir, a pesar de que ya hizo todo, no la dejó ir. Caro: Mm-hmm. Marco: viene el trauma de muchas. Tribu Interior: Sin duda. Pero bueno, estamos llegando ya al final de este episodio que se nos pasó volando, la verdad. Y a modo de resumen, pues los castigos de los 90 o de los 80, los 90, que fue nuestra época, fueron en gran parte el reflejo de un país que trabajaba mucho y explicaba poco o que estaba desbordado. Y como decía Karo también, que es lo importante hablar, ponerle palabras, explicar. Hoy sabemos más sin duda, entonces no podemos tampoco ser tan severos con esos métodos porque eran los que tenían a la mano. Y esto evidentemente no significa que odiemos a nuestros padres, significa que hoy podemos hacerlo distinto, que podemos hablar de esto y podemos hacerlo distinto. Marco: Claro que tiene que haber un balance, ni la chancla voladora, ni la ausencia total de límites, sino algo intermedio. Caro: el reto es encontrar el equilibrio y yo lo pienso. En 20 años igual verán ⁓ presente hoy y dirán, manches, ¿cómo hicieron eso? ¿Por qué hicieron eso? Nos cuestionaremos, hay que también aplicar siempre el contexto de los tiempos. Tribu Interior: Eso, olvidarlo. Y bueno, cerramos un poco más Marco: Bueno pues esto fue que mi mamá nos entere y que tu mamá nos entere que hoy cuestionamos la chancla y que misteriosamente el castigo pues nos da identidad generacional. ¡Veos!