Latest / Inframundo Relatos / RELATOS DE REPARTIDORES 2 - ENTREGAS DONDE EL MIEDO LOS ESTABA ESPERANDO - Historias de Terror y Relatos de Terror Aterradores
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- 0:00Muy buenos días, queridos madrugadores, los saluda a su
- 0:05amigo Inframundo, a los albañiles que ya están en obra,
- 0:10preparando mezcla y levantando muros desde temprano.
- 0:15Estas historias son para ti sin más.
- 0:19Por el momento, aquí comenzamos. En este canal nos gusta
- 0:26recordarles que lo sobrenatural. No siempre se manifiesta en
- 0:30lugares oscuros o aislados. A Menudo lo inexplicable ocurre
- 0:36en los sitios más comunes y a personas como tú y yo, mientras
- 0:41llevan a cabo sus tareas diarias.
- 0:44En el vídeo de hoy te contaremos historias de personas que, en
- 0:49medio de su rutina laboral, se encontraron inesperadamente
- 0:53frente a lo extraño y lo paranormal.
- 0:57Prepárate para escuchar relatos que demuestran que lo
- 1:00desconocido puede estar a la vuelta de la esquina esperando
- 1:04en los momentos más inesperados. Trabajé como repartidor de
- 1:14comida preparada para dietas. La nutrióloga tenía muchos
- 1:19clientes y éramos alrededor de 7 los repartidores.
- 1:24Mi nombre. Es Alexander Torres y tuve una
- 1:28experiencia. Una noche que llevaba los
- 1:30pedidos. En esa semana se hizo de varios
- 1:34clientes y algunos de ellos no eran recomendables para andar de
- 1:38noche entregando los pedidos. Para mi mala suerte me tocó
- 1:43llevar 3 de esos pedidos en esa Colonia.
- 1:48Ser repartidor de comida no era el empleo más glamuroso.
- 1:53Pero tenía mi propio beneficio, pues no trabajaba los fines de
- 1:57semana y eso me daba la oportunidad de estudiar.
- 2:02Recorrer la ciudad me hacía conocer a otras personas, nuevas
- 2:07colonias, que no conocía ese día.
- 2:11La jornada había transcurrido sin mayores incidentes.
- 2:14El tráfico que durante el día solía ser un caos.
- 2:19Se disolvía al caer la noche y los pedidos llegaban con rapidez
- 2:23Asus destinos. La mayoría de las casas a las
- 2:27que entregaba pedidos eran de personas que, cansadas de sus
- 2:32rutinas diarias, optaban por la comodidad de una cena a
- 2:36domicilio. Pero aquel día, el último pedido
- 2:40me llevó a un barrio al que rara vez iba.
- 2:46Las calles en esa colonia son muy estrechas y las casas
- 2:50viejas, con fachadas antiguas y algo desgastadas por el tiempo.
- 2:56La luz de las farolas parpadeaban.
- 2:58Y eso no era bueno para mí, pues mi abuela siempre ha dicho que
- 3:03en los lugares de época las almas vagan por las calles.
- 3:07Sentí un escalofrío recorrer mi espalda, pero lo atribuí al frío
- 3:12de la noche y al cansancio acumulado.
- 3:16¿Era tarde? Pues iba a ser las 10:00 de la
- 3:19noche y ese era el último pedido.
- 3:22Y al doblar una esquina, mis faros iluminaron una escena que
- 3:27me hizo frenar en seco. A lo lejos vi a un grupo de
- 3:31niños jugando en medio de la calle, pero los niños se veían
- 3:35algo extraño. Lo primero que me vino a mi
- 3:38mente fue la pregunta de qué hacían unos niños tan pequeños
- 3:43jugando a esas horas de la noche.
- 3:46Algo en ellos me hizo sentir intranquilo.
- 3:50Tal vez era la forma en que sus cuerpos parecían moverse de
- 3:53manera errante, como si no estuvieran del todo presentes en
- 3:57este mundo. Decidí avanzar lentamente, con
- 4:02la esperanza de que al acercarme ellos se dispersarían y podría
- 4:07continuar con mi ruta, pero a medida que me aproximaba.
- 4:12La sensación de inquietud se hacía cada vez más angustiosa.
- 4:16Los niños no se movieron. Seguían allí inmóviles,
- 4:21mirándome con ojos vacíos. Algo en su mirada me hizo sentir
- 4:26un terror que nunca antes había experimentado.
- 4:30No me había dado cuenta, sino hasta que pasé al lado de unas
- 4:33niñas que usaban vestidos de época.
- 4:38Sus rostros estaban pálidos, casi translúcidos, y sus ojos no
- 4:43reflejaban ninguna emoción. Eran como sombras de lo que
- 4:47alguna vez fueron atrapados en un bucle eterno de juegos sin
- 4:52fin, reviviendo sus momentos más felices de su infancia.
- 4:57Fue cuanto comprendí, con un horror aumentado, que no eran
- 5:01seres vivos, sino almas en pena. Atrapadas en este mundo por
- 5:06alguna razón que escapaba a mi entendimiento, el miedo me
- 5:10paralizó. Por un momento quise gritar,
- 5:14pero mi grito se me quedó en mi garganta.
- 5:17Los niños comenzaron a acercarse lentamente.
- 5:20Sus movimientos eran torpes y antinaturales.
- 5:24El aire se volvió denso, casi respirable, y sentí que el frío
- 5:30se volvía helado penetrando hasta mis huesos.
- 5:34No sé cuánto tiempo estuve allí, congelado por el terror, pero de
- 5:39alguna manera logré recuperar el control de mi cuerpo.
- 5:44Quise pasar a toda prisa, pero fantasmas o no eran niños, así
- 5:49que conduje con cautela para no pasar por alguno de ellos.
- 5:53Creo que se dieron cuenta de ello porque algunos me
- 5:57comenzaron a ignorar y nuevamente retomar sus juegos.
- 6:01Sus Risas eran un eco. Y cuando salí de ese tramo me
- 6:06alejé de esa calle tan rápido como pude.
- 6:10Mi mente intentaba racionalizar lo que había visto, pero no
- 6:14encontraba ninguna explicación lógica.
- 6:18Era como si hubiera entrado en una dimensión paralela donde las
- 6:23leyes de la naturaleza no se aplicaban.
- 6:26La verdad, no lo sé. Llegué al destino del pedido con
- 6:32manos temblorosas y una sensación de pánico que me
- 6:36acompañaba. La persona que recibió la comida
- 6:40no notó nada extraño en mi o si lo hizo no dijo nada.
- 6:47Tomé el tramo de salida por otro sitio, aunque tardaría.
- 6:50No me importó. No iba a volver a encontrarme
- 6:53con aquellos niños fantasmas. Otra vez terminé mi turno y
- 6:59regrese a casa. Pero esa noche no pude dormir.
- 7:04Cada vez que cerraba los ojos veía los rostros de esos niños y
- 7:09sentía el mismo terror que me había paralizado en la calle.
- 7:13Pasaron los días y trate de seguir con mi vida normal.
- 7:18Pero la experiencia me había dejado muchas preguntas en mi
- 7:22cabeza. Comencé a investigar sobre la
- 7:25zona y descubrí que hace muchos años.
- 7:29Un terrible accidente había ocurrido en esa calle.
- 7:33Un autobús escolar había chocado y varios niños habían perdido la
- 7:37vida. Las historias locales decían que
- 7:41sus almas nunca encontraron paz y que de vez en cuando aparecían
- 7:47para jugar en las calles donde solían hacerlo en vida.
- 7:53Ahora comprendía el origen de esos niños espectrales de esa
- 7:58antigua colonia. Eran las almas de aquellos que
- 8:01habían perecido trágicamente, condenados a repetir sus últimos
- 8:07momentos en un bucle interminable.
- 8:10La tristeza y el dolor que sentía eran tan intensos.
- 8:14Quizás pasaban desapercibidos por los que viven en esa
- 8:18Colonia. El solo recordarlo me causaba
- 8:21esa sensación de escalofrío y terror.
- 8:24Con el tiempo aprendí a aceptar lo que había visto.
- 8:29Y aunque seguía sintiendo miedo al recordar esa noche, ahora
- 8:34solo la platico como una experiencia.
- 8:36Cuando trabajé como repartidor, en 2 ocasiones más me mandaron a
- 8:42llevar el pedido de aquella clienta, pero nunca volví a ver
- 8:47a esos niños, pero su presencia se había quedado grabada en mi
- 8:52memoria. La verdad, si me hubiese gustado
- 8:57verlos nuevamente. Pero si ahí estuvieron cuando
- 9:01pasé no se me manifestaron y hasta cierto punto fue lo mejor.
- 9:06Muchas gracias por contar mi experiencia.
- 9:10Saludos desde Huichapan, Hidalgo.
- 9:18Trabajar como repartidor de flores tiene su encanto.
- 9:22Cada día me rodeo de aromas frescos y colores vibrantes,
- 9:27entregando un poco de alegría a los hogares de las personas.
- 9:32Pero entre todos los pedidos había uno que me causaba una
- 9:36extraña mezcla de curiosidad y preocupación.
- 9:40Cada día, 11 de cada mes, tengo que entregar 11 rosas blancas a
- 9:45la misma dirección. Era un pedido inusual, constante
- 9:50y puntual, como un reloj. Mi nombre es Cameron Silva y lo
- 9:55que les contaré hasta el día de hoy se hace el mismo pedido, sin
- 9:58faltar día 11 de cada mes. Y doble rosas, el día 11 del mes
- 10:04de noviembre, pues este es el mes 11 del año.
- 10:09La primera vez que me asignaron ese encargo, la encargada de la
- 10:13florería me explicó que llevaban haciéndolo durante
- 10:17aproximadamente 5 años. La instrucción era simple,
- 10:22dejarlas rosas en la entrada, justo frente a la puerta
- 10:26principal. No se necesitaban firmas ni
- 10:29confirmaciones. Solo dejar las flores y
- 10:32marcharme. El pedido ya estaba saldado, al
- 10:36igual que la propina. Las primeras veces seguí las
- 10:41instrucciones al pie de la letra sin hacer preguntas, pero con el
- 10:46tiempo mi curiosidad comenzó a crecer.
- 10:52El domicilio en cuestión era una casa vieja, de esas que parecen
- 10:57guardar secretos en su interior, la pintura.
- 11:01Aunque ya estaba desgastada y el jardín tenían un aire de
- 11:06abandono, la primera vez que dejé las rosas me invadió una
- 11:11sensación extraña, como si del interior de la casa estuvieran
- 11:15observandome. Al principio lo atribuí a mi
- 11:19imaginación. Sin embargo, esa sensación
- 11:23persistía cada vez que volvía durante los primeros 5 meses.
- 11:28Cumplí con llevar los ramos puntualmente, sin desviarme,
- 11:33pero con cada visita mi curiosidad aumentaba.
- 11:38Una tarde, después de entregar las flores, me quedé en la calle
- 11:43observando la casa desde mi camioneta.
- 11:46No había movimiento, ningún signo de vida.
- 11:50Me pregunté si alguien vivía realmente allí.
- 11:53Decidí hablar con algunos vecinos esperando encontrar
- 11:57alguna pista. Pues cada vez que entregaba
- 12:00aquel ramo de flores aún se encontraban las del mes
- 12:03anterior. Pero cuando regresaba siempre un
- 12:07ramo, no había más. Alguien se encargaba de retirar
- 12:11las rosas, ya secas y marchitas. Una señora mayor que vivía al
- 12:17lado accedió a hablar conmigo. Después de algunas preguntas
- 12:21casuales, me contó que en esa casa había vivido una mujer
- 12:27mayor. Doña Greta murió sola, me dijo
- 12:31con una expresión triste en su rostro, su único hijo, debido
- 12:36Asus ocupaciones, no había estado con ella en sus últimos
- 12:39momentos. Fue encontrada muerta el
- 12:4211/05/2018, un día después del día de las madres, una fecha
- 12:49triste y dolorosa, el hijo consumido por la culpa y el
- 12:56remordimiento. Había hecho un acuerdo con la
- 12:59FLORERÍA para enviar 11 rosas blancas cada mes.
- 13:03Como un tributo silencioso a su madre, una forma de recordarla y
- 13:09enmendar su ausencia en aquel día fatídico, la historia me
- 13:13dejó con una sensación de tristeza profunda y una
- 13:17sensación inexplicable que no sabría cómo describirla ahora
- 13:23cada vez que hacía la entrega. No podía evitar pensar en doña
- 13:27Greta y su hijo. Las rosas blancas que antes
- 13:31parecían simples flores, ahora llevaban un peso emocional en
- 13:35cada una. Sentía que al dejarlas estaba
- 13:40participando en un ritual de redención y memoria hacia
- 13:44aquella señora. Pero con ese conocimiento
- 13:48también vino un cambio. Comencé a notar cosas que antes
- 13:52había pasado por alto. Sombras breves en las ventanas,
- 13:56un leve murmullo que parecía venir de la casa, un frío que no
- 14:01correspondía con la temperatura del exterior y un aroma a
- 14:05nardos. Eso era en verdad muy raro, ya
- 14:10que las plantas del jardín se encontraban completamente
- 14:14marchitas una tarde después de haber dejado las rosas.
- 14:22Decidí quedarme un poco más. Quería entender lo que estaba
- 14:27pasando. Me quedé nuevamente en mi
- 14:30camioneta observando la casa desde la distancia.
- 14:34Las luces estaban apagadas, pero había una luz débil que emanaba
- 14:39del interior, como si alguien hubiera encendido una vela.
- 14:44De repente vi una figura moverse detrás de una ventana del
- 14:49segundo piso. Mi corazón se acelero, parecía
- 14:53la silueta de una mujer mayor. La figura se detuvo y pareció
- 14:57mirar directamente hacia donde me encontraba.
- 15:01Sentí un leve escalofrío, recorrer mi espalda y una
- 15:05sensación de estar invadiendo un espacio sagrado.
- 15:09Decidí que era suficiente por ese día.
- 15:12Arranqué la camioneta y me alejé rápidamente mi mente dando
- 15:17vueltas con lo que había visto. Sentí que no debía de andar
- 15:21buscando en esa casa lo que era evidente.
- 15:25La señora Greta era un alma en pena, esperando a que llegue su
- 15:29hijo el siguiente 11 del mes y se la entrega con una mezcla de
- 15:35miedo. Dejé las flores en la entrada,
- 15:38como siempre, pero esta vez me quedé un momento en silencio con
- 15:43la cabeza inclinada. Sentía que era una forma de
- 15:48mostrar respeto a doña Greta y su hijo.
- 15:53Las semanas pasaron y la rutina de las entregas continuó.
- 15:58Cada vez que iba sentía una presencia más fuerte.
- 16:02La señora que me contó la trágica historia de su vecina me
- 16:06aconsejó que era mejor que ya no entregara a las rosas, pues
- 16:11muchas veces no sabemos que nos puede suceder.
- 16:15Con la tristeza de doña Greta y el verme ahí cada mes me puede
- 16:20llegar a suceder algo. Y creo que tenía razón porque
- 16:25días después le conté a mi madre.
- 16:29Ella me recomendó que fuera a la Iglesia por agua bendita y eso
- 16:33hice una tarde. Al llegar a la florería encontré
- 16:39un sobre dirigido a mí. Lo abrí con curiosidad y
- 16:43descubrí una carta del hijo de doña Greta.
- 16:46En ella me agradecía por mi dedicación y respeto al hacer
- 16:50las entregas. Me explicaba que las rosas eran
- 16:55su forma de pedir perdón y de asegurarse de que su madre nunca
- 16:59más estuviera sola ni en la muerte.
- 17:03La carta me conmovió profundamente.
- 17:06Entendí que mi papel como repartidor de flores iba más
- 17:10allá de una simple entrega. Estaba ayudando a un alma
- 17:14atormentada a encontrar paz. Desde entonces, cada 11 del mes
- 17:20hago la entrega con respeto y sin miedo de que el alma de doña
- 17:25Greta se venga conmigo. Aunque la casa seguía emanando
- 17:29esa sensación de misterio y la presencia de la difunta, ya no
- 17:34sentía miedo. La casa sigue sola, pero ahora
- 17:39se aprecia limpia, quitaron toda la maleza, arreglaron algunas
- 17:44cosas de esa casa. Déjenme decirles que la vecina
- 17:48de doña Greta hace un año que falleció por respeto, le llevo
- 17:53unas flores y se las coloco en una imagen de la virgen de
- 17:57Guadalupe que se encuentra a la entrada de esa casa.
- 18:02Ya no he vuelto a ver aquella sombra en las ventanas.
- 18:06De hecho, ya ni busco nada extraño en ella.
- 18:16Muy buenas noches a toda la audiencia.
- 18:18Mi nombre es Leobardo Vizcaya. Tengo 36 años y lo que les
- 18:24contaré sucedió cuando yo tenía la edad de 17 años.
- 18:29Mi tío Pedro fue el que me consiguió este trabajo, ser
- 18:33repartidor de folletos. No era el trabajo más
- 18:36emocionante, pero pagaba las cuentas y me permitía recorrer
- 18:41la ciudad, algo que siempre me había gustado, pues pasaba gran
- 18:46parte de mi tiempo de vago. La rutina era sencilla, me
- 18:51asignaban un montón de folletos con direcciones y teléfonos y yo
- 18:56los distribuía por diferentes zonas.
- 18:59La mayoría de las veces eran anuncios de tiendas, de ropa,
- 19:04restaurantes. O servicios varios.
- 19:07Sin embargo, un día recibí un encargo diferente, que al
- 19:12principio no me pareció tan extraño, pero que terminó
- 19:15cambiando mi vida para siempre. El encargo venía de una tienda
- 19:20esotérica en un barrio de la ciudad.
- 19:23No era un lugar al que soliera ir, pero conocía la tienda de
- 19:27vista. Su fachada era oscura, con
- 19:31símbolos extraños pintados en las ventanas.
- 19:34Y un letrero que apenas se leía. La propietaria era una mujer
- 19:38mayor que siempre vestía de negro, que resultaba
- 19:42inquietante. Su nombre, según el folleto, era
- 19:46vidente Ángela. En el folleto se podía leer que
- 19:50la señora hacía todo tipo de trabajos, desde amarres.
- 19:54Quitar la mala suerte y regresar a la pareja en cierto tiempo,
- 20:00cuando fui a recoger los folletos.
- 20:03Doña Angela me recibió en la puerta.
- 20:05Su mirada era perspicaz. Me entregó una caja llena de
- 20:10volantes, cada uno con la dirección y teléfono de la
- 20:14tienda, y me pidió que los distribuyera en las zonas
- 20:18indicadas. Mientras hablábamos, no pude
- 20:22evitar notar que el interior de la tienda estaba lleno de
- 20:25objetos extraños, velas, tarros de cristal con hierbas, muñecos
- 20:30de cera. Y libros antiguos de aspecto
- 20:33siniestro. Todo el lugar tenía una
- 20:37atmósfera pesada, como si algo más que simples productos
- 20:41estuvieran siendo manejados allí.
- 20:45Los días siguientes los pasé repartiendo los folletos de la
- 20:49tienda por toda la ciudad. Cuanto más distribuía, más
- 20:53extrañas eran las miradas que recibía de la gente al ver los
- 20:58volantes. Algunos los tomaban con
- 21:01curiosidad, mientras que otros los tiraban inmediatamente al
- 21:05suelo como si quisieran deshacerse de algo peligroso.
- 21:09No le di mucha importancia pensando que solo eran
- 21:13supersticiones. Además, yo solo los repartía.
- 21:17No era mi responsabilidad que las personas los guardaran o no.
- 21:23Sin embargo, no pude sacarme de la cabeza la sensación de que
- 21:27había algo más en esos volantes. Algo que no lograba comprender.
- 21:33Un par de semanas después, doña Angela me llamó nuevamente.
- 21:38Esta vez no era solo para repartir folletos.
- 21:42Me pidió que recogiera un par de bolsas negras de la tienda y las
- 21:46entregará en varias direcciones. Las bolsas eran pesadas y no se
- 21:51podía ver lo que había dentro. Al principio pensé que podrían
- 21:56ser productos de la tienda. Pero algo en su mirada y en la
- 22:00manera en que me dio las instrucciones me hizo dudar.
- 22:05No hice preguntas, pero la sensación de inquietud no me
- 22:10abandonaba. Comencé a hacer las entregas
- 22:14según las indicaciones de la bruja, las direcciones eran
- 22:18extrañas, en su mayoría casas antiguas.
- 22:22Y mal conservadas en barrios que parecían haber sido olvidados
- 22:26por el tiempo y sus dueños. Cada vez que dejaba una de esas
- 22:30bolsas sentía un escalofrío recorrer mi espalda.
- 22:35Era como si algo en mi interior me estuviera advirtiendo que no
- 22:39debería estar haciendo aquello. Pero el dinero era bueno y no
- 22:44podía darme el lujo de rechazar el trabajo con el paso del
- 22:49tiempo. Las entregas se volvieron más
- 22:52frecuentes. Doña Angela me llamaba casi
- 22:55todas las semanas, siempre con más bolsas negras para repartir
- 23:01y cada vez que lo hacía la sensación de que estaba
- 23:04involucrado en algo oscuro se hacía más fuerte.
- 23:08Empecé a notar cosas extrañas, ruidos en la tienda que no
- 23:12tenían explicación, sombras que se movían por el rabillo del
- 23:17ojo. Y un sentimiento constante de
- 23:20que estaba siendo observado. Ella solo contestaba que eran
- 23:24sus guardianes. Entonces, un día todo cambió.
- 23:31Me presenté en la tienda para recoger el próximo encargo, pero
- 23:34la puerta estaba cerrada y las luces apagadas.
- 23:39Toqué el timbre, llame a la puerta, pero no hubo respuesta.
- 23:44Algo no estaba bien. Me quedé un rato esperando.
- 23:48Sin saber qué hacer, hasta que un vecino se acercó y me dijo en
- 23:52Voz Baja que había escuchado que una bruja había atacado a doña
- 23:57Ángela. Me quedé helado.
- 24:01Una bruja. La palabra resonó en mi cabeza
- 24:04acompañada de todas las imágenes de cosas extrañas que había
- 24:09visto en esa tienda. Los rumores comenzaron a
- 24:12extenderse rápidamente. Algunos decían que doña Angela
- 24:17había sido maldecida, otros que había desaparecido sin dejar
- 24:22rastro. Lo que parecía claro es que algo
- 24:25muy malo le había ocurrido y que estaba relacionado con su oficio
- 24:30de bruja. Y fue entonces cuando me di
- 24:33cuenta de que las bolsas negras que había estado repartiendo
- 24:38probablemente tenían algo que ver con lo sucedido.
- 24:42Había estado llevando hechizos o maleficios a otros lugares.
- 24:46Yo había contribuido, sin saberlo, al daño de otra bruja y
- 24:51otras personas. El miedo se apoderó de mí.
- 24:55Comencé a pensar en lo que podría sucederme.
- 24:58Si la otra bruja, la que había dañado a doña Ángela, descubría
- 25:03que yo había sido quien hizo las entregas.
- 25:06Quizás podría venir por mí y maldecirme.
- 25:11Los días siguientes fueron una mezcla de paranoia y terror.
- 25:16Empecé a ver cosas donde no las había, a sentir una presencia
- 25:20constante a mi alrededor no podía dormir y cuando lo hacía
- 25:26tenía pesadillas en las que doña Angela o alguna otra figura
- 25:31siniestra venían a reclamar algo que yo no comprendía.
- 25:38Finalmente tomé una decisión. No podía seguir con ese trabajo
- 25:43ni con ningún otro que me pusiera en contacto con lo
- 25:46sobrenatural. Dejé de responder a las
- 25:49llamadas, cambié mi número de celular y busqué otro empleo
- 25:54lejos de ese barrio y de todo lo que lo rodeaba.
- 25:59A partir de ese momento decidí mantenerme alejado de cualquier
- 26:03cosa que pudiera tener que ver con Brujas, maldiciones.
- 26:07O cualquier aspecto del mundo esotérico o andar de repartidor.
- 26:14Nunca volví a saber de doña Ángela ni de su tienda.
- 26:18A veces cuando llego a pasar cerca de ese barrio me invade un
- 26:22escalofrío y aunque evito mirar hacia la calle donde estaba la
- 26:26tienda, no puedo evitar sentir que algo o alguien siguen
- 26:31vigilandome. Y aunque intento vivir una vida
- 26:34normal. Siempre llevo conmigo el
- 26:36recuerdo de esos días y el temor constante de que aquella bruja
- 26:41pueda alcanzarme.