Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 304 | Perdí mi autoridad como padre cuando me divorcié.
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- Podcast número trescientos cuatro. Solicita consejería en nuestra tercera escuela para padres un hombre que recientemente se acaba de divorciar. No han pasado dos meses y empieza a ver los cambios abruptos en la relación con sus hijos. Le preocupa las consecuencias que en su hija joven en su hijo adolescente están empezando a darse. Está arrepentido porque al escuchar la escuela para padres, se da cuenta de todos los errores que cometió. Deja la puerta abierta para que inclusive haya posibilidad de reconciliación con su esposa. La ave lejana, difícil, pero no imposible. Siente que además ha perdido su autoridad como padre, ha menguado en la capacidad de influenciar a sus dos hijos y no sabe qué hacer. Le preocupa el futuro, cómo hablar, cómo comunicarse con ellos, cómo ejercer la autoridad, por qué siente, además que la ha perdido en esa vara hunda de ideas que le circundan la cabeza. Necesita aclarar sus pensamientos y entonces allí, en la sala de consejería de nuestra tercera escuela para padres, al plantear la situación, pide un paso a paso sobre lo que debe hacer para recuperar la confianza y autoridad con sus hijos y no perder la esperanza de que algún día pueda recomponer convenientemente su hogar hola. Yo soy José Ordoño. Si te invito a oír el podcast del día de hoy, que tiene un consejo para todos los hombres que, al divorciarse, se dan cuenta que la relación con sus hijos tan bien ha quedado maltrecha. Bienvenidos, tienes mes y medio. La una o relación rota. Pero dentro de lo que dijiste, no sé si medi porque me hablas acerca de la relación con los hijos, pero no contemplas rehacer la relación con la esposa. Y yo voy a jugar a imaginarme que quieres reconquistar el corazón de tu esposa, porque, además, la manera como puedes reconquistar el corazón de tus hijos es en parte conquistando el corazón de tu esposo. Las buenas noticias es que Dios puede hacer todas las cosas nuevas y cuando uno recurre a Dios, recurre al único ser que puede entrar al corazón y al pensamiento de nuestros hijos y hacer obras que son definitivamente milagros. Él solo espera que nosotros tengamos la capacidad de obrar adecuadamente de hacer lo que él nos pide de actuar en fe. Lo primero que uno debe hacer para recuperar la credibilidad, que es una de las cosas que más te preocupara la credibilidad y la posición que tenías antes es pedir perdón, reconocer los errores. Ese es un buen comienzo buscar el tiempo para sentarte a hablar con tu hijo, con tu hija y reconocer las cosas en las que te equivocaste. No puedes empezar de de otra manera. Ese perdón no puede incluir justificarte. Ese perdón. Tiene que ser un perdón absoluto de mirar a los ojos, a los hijos y decir me equivoqué y haces una i una lista de todas las cosas en las que creas que tú te equivocaste. No solamente he salido nacido de lo que tú piensas, sino además de lo que lo que potencialmente ellos te pueden haber acusado en las áreas en donde no estuviste o fallaste. Se hace un un me culpa. Pero aparte de eso, pues escucha muy bien de qué se le va a acusar para pedir perdón. Ese es el comienzo. No hay otro. Pero aparte de eso, para poder borrar, empezar a borrar la imagen del antiguo padre, uno tiene que contarle a los hijos que es un nuevo o padre. En el caso de nosotros, los cristianos, uno dice yo soy un nuevo hombre. Yo hay una cosa que enseño. También no sé si en la escuela para padres es donde les digo a los hombres. Yo no puedo entender cómo un hombre que ha tomado una decisión por Jesús y tuvo hijos de un anterior matrimonio no se ha devuelto a sanar las relaciones maltrechas que dejó en el pasado, porque la obra piadosa y completa de la Cruz hace que uno piense cuántas personas en el pasado les cauce daño y a todo hacer lo que hace saqueo que es el que restituye, dice a cuánto. Si a alguien he defraudado, le voy a devolver cinco veces más lo que le quité. Entonces uno se devuelve y dice qué fue lo que hice mal a las otras personas para ir a buscarlas y pedirles perdón. Esa es una muestra de un arrepentimiento, un acto de contrición. En el caso tuyo tú debes en medio de la conversación, de pedirle perdón a tus hijos, debes demostrarles que eres un nuevo papá No puedo decir mire, no sé si me creas a lo que te voy a decir. Querido dijo, pero soy un nuevo hombre. He recibido a Cristo o puede ser que y estoy asistiendo y estoy haciendo todo mi mejor empeño. O soy un cristiano de vieja data que no había entendido muchas cosas. Me faltó leer más biblia, me faltó escuchar más predicaciones, Me faltó más escuchar a tu mamá y sé cosas y haz una lista. Seguro que el espíritu Santo te va a guiar a hacer una lista, porque, además, cuando tú preguntas cómo recuperar ese puesto, eso te va a devolver ese puesto, eso te va a empezar a devolver el puesto. Primero que pidas perdón, segundo que empieces a devolver todo lo que le quitaste. Va a llegar un momento en donde quizá te puedas sentir hipócrita o puedas sentirte que es improcedente el hecho de que lo que nunca habías hecho antes cuando eran niños, ahora los vas a hacer cuando están adultos. Pero eso no importa. Tienes que hacerlo, a pesar de cómo te sientas y te sientes hipócrita o si te sientes que lo estás haciendo tarde o porque en la manera como ellos reanen ante tú la posibilidad de cómo ahora te estás comportando y no reaccionen como tú estás esperando. Vas a tener que ponerle una alta dosis de paciencia de decir me lo merezco, Chupe Guadalupe. Eso te pasa por calabaza a qué hago si esto ya sabía. Pero volver a insistir, volver a insistir en poner en práctica todo lo que el señor Te vaya mostrando y empezar a ganar que hasta el último de tus días, que algún día cuando pasa el tiempo y el tiempo va a ser un muy buen aliado para ti, porque cuando empezamos a hacer las cosas bien con el tiempo todo toma su lugar que tus hijos digan. Mi papá se equivocó, cometió errores en la vida, pero hubo un momento donde él, tal comienzo, no le creía. Cuando él nos llamó, nos pidió perdón y a partir de ese momento, hasta el último de sus días, se dedicó a sanar y a recomponer la relación con nosotros. Dios siempre espera, de hecho, que los buenos padres que fueron malos padres se dediquen a recomponer las relaciones, recomponer la relación. Entonces, dentro de lo que te escuché, tuvi una idea que no está bien, que dices que la autoridad, como padre, se pierde a ver y vuelvo. Yo digo yo no sé si tú vayas a volver con tu esposa, así como a de arreglar tu vida. Esto es dentro de las cosas que tuvimos y lo voy a decir porque de pronto a alguien más necesita escucharlo. Dentro de las cosas piadosas que hizo Jasmide el día que me perdonó Yasmidi hizo dos cosas que fueron maravillosas que hoy en día ella recoge el fruto de lo que hizo. Número uno. Jamás le habló mal a mis hijos. De mí. Los hijos no fueron utilizados como fichas de ajedrez para decir mira como lo que hace tu padre, Mira que esto brector jamás se hizo la víctima. Siempre tu papá es tu papá y nunca permitió que la imagen de padre como padre que yo tenía ante mis hijos, fuera desdibujada. Eso fue una bendición en su proceder. Lo segundo que ella hizo fue que cuando yo le pedí perdón y ella dijo siga o sea, vuelva a entrar a la casa. Desde el momento en que entré esa misma noche, empecé a dar órdenes y papá habló. Escuchaste lo que tu papá te dijo tu papá es la autoridad. Pero lo más increíble que esto le cuesta a muchas mujeres ya has me obedeció porque yo volví a dar las órdenes. Nunca me quitó. El perdón chicas incluye que cuando tu marido regresa, vuelve a tomar la posición que Dios le dio, porque, entre otras cosas, no se la diste tú mujer se la dio Dios y tú no tienes la potestad de quitarle a tu esposo la posición que Dios le dio. Si nosotros gobernamos los hijos y gobernamos la casa, no es porque la mujer nos hizo el favor de darnos esa potestad. Y cuando el hombre ha fallado, pero el hombre se arrepiente y la mujer le da una nueva oportunidad. A esa nueva oportunidad incluye vuelves a hacer mi cabeza, vuelves a ser mi esposo y vuelves a ser el padre de mis hijos. Entonces, tú tienes. Digamos que tienes un error de concepto en el sentido de decir yo perdí la autoridad como padre por los hijos. Tus errores no pueden llevarte a pensar eso. Sigue siendo el papá, sigue siendo la persona a través de la cual la vida de ellos es bendecida. La bendición de Dios todavía está depositada en Ti. Y cuando Tú la das la bendición del padre es potestativo, tuyo darla, todavía está radicada en TI. A pesar de los fans esas actitudes te van a devolver la posición, por lo menos en el consciente de tus hijos. Tú la tienes. Tú la debes tener y la debes conservar en cuanto a la relación con tu hijo, que se limita solo al aspecto económico. Nunca es tarde. No vayas a creer lo peor que te puede pasar en todas esta ecuación es creer que uno llega tarde a recomponer las relaciones. Siempre hay tiempo, siempre hay oportunidad de hacer lo mejor. Quizá no llevemos la relación a lo que pudo haber sido si lo hubiera hecho bien desde el comienzo. Pero no me voy a derrotar. Sé que de alguna manera, con el tiempo que me queda el resto de mi vida, sé que puedo mejorarla o proporcionalmente a los años que me queda. O Dios sobrará un milagro o habrá una oportunidad, una experiencia en la vida de mí en donde me necesite y esa va a ser mi gran jugada, en donde yo voy a demostrarle que estoy dispuesto a jugarme por él y estás preocupado por la influencia que tienes en tus hijos. Créeme que a partir del momento en que pidas perdón humildemente y empiezas a recomponer, la influencia regresará. Ten la paciencia espera en Dios de que Dios puede obrar por qué es importante pertenecer a una comunidad como la que nosotros hemos recién inaugurado, porque allí tendrás la ocasión de ver todos los videos, por ejemplo, del taller para matrimonios diez horas, donde puedes aprender cómo tener un matrimonio convenientemente. Además, hay diez obras de la escuela para padres. Pero además, todas las semanas encuentras contenido nuevo y hoy, cuatro de septiembre publicamos nuestro primer taller sobre economía economía matrimonio, que te va a ayudar a entender muy bien las reglas básicas de cómo hacer un presupuesto, de cómo evitar las deudas, de cómo pagar cada compromiso económico y de establecer parámetros adecuados para que nunca entres en un estado de quiebra. Hoy publicamos nuestra primera clase, que tiene que ver con el orden y la unidad en la economía matrimonial. Pondremos las bases sobre la importancia del principio de unidad para tomar las decisiones económicas de una familia. Ve ahora mismo a José Ordoñez Cristiano com y haz parte de esta comunidad que todos los días te estará dando contenido para que puedas estudiar inclusive la puedes hacer parte de tú devocional, porque la clase del día de hoy, en sus siete minutos, te va fundamentando sobre principios de economía bíblica. Por ahora les deseo que Dios les dé la sabiduría que necesitan para poder sanar los corazones las personas que resultan afectadas por las fracturas matrimoniales, que Dios los bendiga