Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 359 | Para qué te afanas tanto
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- Qué habría comprobado Salomón, el sabio de sabios que, en medio de una vida de opulencia, riqueza y de tanto poder, escribe en el libro de Eclesiastés qué provecho saca la gente de tanto afanarse bajo el sol lo encuentras en eclesiastés. Capítulo número uno, versículo número tres. Imagínate a lo largo del libro de Eclesiastés, Salomón parece intentar darse él mismo la respuesta acerca de por qué la gente se afana demasiado oiga que alguien quien viviera en medio de tantas ocupaciones en la vida, se hiciera una pregunta como esa nos dice mucho, no te parece. Yo me imagino a Salomón durmiendo en una cama mullida, con almoadas de olán, con un colchón lleno de plumas de paisanes, con tanto boato, con tanta riqueza y con tanta comodidad levantarse de ese lecho y luego tener que ir a cumplir con toda clase de reuniones, con sus asesores, con sus sabios y consejeros, con personas que le visitaban desde diferentes lugares del mundo. Me imagino que las reuniones sabrían de ser interminables. No solo estaba muy ocupado de días, sino que, además de noche, este hombre tenía trescientos esposas y setecientas concubinas. Tú sabes lo que es. Eso lo que demanda tener que vivir con más de mil mujeres. Si usted y yo con una a veces no damos abasto, imagínate además lo que habría de ser la administración de sus arcas. Eso tiene que haber sido una actividad demasiado demandante y agotadora, no solo la administración y contabilidad, sino además el esquema de seguridad para salvaguardar toneladas de oro joyas marfil, animales exóticos y piedras preciosas la riqueza de Salomón. Además se medían extensas caballerizas, donde se llegaban a contar hasta doce mil caballos ganados, aves exóticas territorios Dios mío. Eso es mucha riqueza en pesos colombianos. Un solo caballo de esos, que menciona la palabra de Dios en el Libro de Reyes, estaría costando alrededor de cuatro mil o cinco mil millones de pesos, casi un millón de dólares, un percherón u un pura sangre, no solamente lo que costaba el caballo, sino además el costo de mantenimiento. El oro. En tiempos de Salomón llegó a ser tan abundante que un metal precioso como la plata, pasó a ser tan común como las piedras que hoy en día encuentras botadas por el camino. O sea, había plata por todo lado, pero perdía su valor de tanto oro y riqueza que existía en esos tiempos. Si quisieras contabilizar las riquezas de Salomón y volverlas a las medidas monetarias actuales, la calculadora no te alcanzaría el más encumbrado ricachón en la lista deforme. Sería un pequeño farfantón al lado del hijo de David. Bueno. No hablemos de Salomón. Hablemos de ti gastas mucho tiempo en administrar tu negocio, tus riquezas, muchas o poquitas. Salomón administró la riqueza más grande que ha existido en el planeta en tiempos donde no existía una tabla de exel ni un computador. Eso supone una gran cantidad de esfuerzo y aún así escribió te provecho. Saca la gente con afanarse. Entiendes el mensaje no te afanes, no vale la pena si lees el libro de eclesiastés, asunto que recomiendo para que uno pueda adquirir sabiduría. Te darás cuenta que el mundo y sus afanes pasa y al final nada queda en poco tiempo. Tú mismo te vas a olvidar de las preocupaciones que hoy te roban, el sueño y la bendición de la tranquilidad. Si no me crees a ver, descríbeme con detalle las preocupaciones que tenías hace un año. En esta misma fecha, te das cuenta, no las recuerdas, porque todas ellas pasan y si no se vive de la manera adecuada, solo dejarán un enorme cansancio que restará capacidad para vivir la vida pidiendo que viviéramos tranquilamente y sin afán. El señor Jesús nos dice que no nos preocupemos por el vestido ni a un Salomón. Con toda su riqueza se vistió de tanta belleza reflejada en el lirio al que el Padre Celestial le da el color y la textura. Allí inclusive Jesús llama a los afanados gente de poca fe. Bueno. Así llamaría hoy el señor Jesús a todos aquellos que se levantaron y empezaron a vivir afanosamente en este tiempo de diciembre, que las compras, que las ventas, que suba, que baje, que llega la visita, que pensarán, que arregle la casa, que tengo tantas cosas, que voy a cerrar el año, que no cumplí las metas, que no he vendido suficiente. Todo es un afán mateo. Capítulo número seis, versículo número veintiocho al treinta. Dice está hablando el señor Jesús y por qué se preocupan por la ropa observen cómo crecen los lirios del campo, no trabajan ni hilan. Sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestida como uno de ellos. Si así viste, dios A, la hierba que hoy está en el campo, hoy mañana es arrojada al horno. No hará mucho más por ustedes gente de poca fe, de pronto hasta inclusive le pusiste una velocidad superior a este podcast, porque no tienes mucho tiempo, porque estás afanado, porque necesitas. Rápido subirte el carro, meterte en el trancón de todos los días, llegar temprano a la Oficina Abrís. Rápido el negocio, porque hay que vender por qué tengo que cumplir metas, porque luego tengo que salir a comprar los regalos de los niños, porque los buñuelos, por qué viene mi mamá, por el tiquete, por una cosa y por otra, y el señor Te dice gente de poca fe viviendo afanados, por lo que se tengan que comer, por lo que se tengan que vestir. Imagínate, hay gente que, inclusive en esta época de diciembre, se deprime si no tiene una ropa nueva, no solamente porque la quieren portar, sino porque quieren mostrársela a los demás, como si la ropa nueva fuera un signo de distinción, fuera una demostración de lo Próspero es que ahora somos asunto que es de por sí falto de sabiduría. Pero cómo pedirle sabiduría a Dios. Bueno, tómate un tiempo a solas con él tanto andar afanado afanada, por ahí hace que tomes decisiones bajo tus propias presiones. Allí entonces se pierde la orientación adecuada que debemos darle no sólo a los recursos económicos que tenemos, sino el recurso más invaluable que el señor nos ha dado el tiempo. Así que este podcast viene a recomendarte que le bajes dos rayitas al Afán de diciembre, que te tomes un tiempo con Dios y que allí escuches que el Padre Celestial te está diciendo vive con tranquilidad todos los momentos de tu vida. Es el podcast número trescientos cincuenta y nueve. En José Ordoñez Cristiano encuentras muchos más y no se te olvide que ahora, en la comunidad cristiana de José Ordóñez están los veintiuno capítulos acerca del curso de la infidelidad que hacer cuando hemos sido víctimas del engaño de la persona que amamos, qué debemos hacer, qué dice la palabra de Dios. Jasmith y yo te vamos a contar cómo salir de un trauma tan complicado y difícil como la infidelidad. Por ahora te deseo que tengas lindo día ah detente, un poco disfruta la vida. Recuerda que Salomón con todo lo que hacía, con todo lo que tuvo. Al final de su vida, preguntó para qué nos afanamos tanto que Dios te bendiga