Latest / Historias De Terror / 10 Impactantes Historias REALES de Terror de TAQUEROS | Relatos de HORROR | La CARNE EXTRAÑA del TAQUERO
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- 0:08Speaker 2: En el año 2013, trabajaba como dueño y cocinero en un
- 0:12Speaker 2: pequeño puesto de tacos al pastor en Chiapas. El negocio
- 0:16Speaker 2: era todo para mí, un sueño que había logrado construir
- 0:19Speaker 2: después de años de ahorrar y esforzarme. Estaba ubicado en
- 0:24Speaker 2: una esquina transitada del centro, y aunque competía con otros
- 0:27Speaker 2: locales cercanos, tenía su clientela fiel. La gente volvía una
- 0:32Speaker 2: y otra vez porque, según decían, nuestros tacos eran diferentes,
- 0:37Speaker 2: la carne bien marinada, la salsa hecha en casa, todo
- 0:40Speaker 2: preparado con esmero. Pero esa tranquilidad, ese orgullo que sentía
- 0:45Speaker 2: por mi negocio, se quebró una noche que marcó mi
- 0:48Speaker 2: vida para siempre. Todo empezó cuando decidí probar un nuevo
- 0:52Speaker 2: proveedor de carne. El carnicero con el que solíamos trabajar
- 0:56Speaker 2: cerró su negocio, y me vi obligado a buscar alternativas.
- 1:01Speaker 2: Un día, un hombre llegó al puesto mientras estábamos cerrando
- 1:04Speaker 2: y me dejó una tarjeta. Su nombre era Anselmo, y
- 1:09Speaker 2: dijo que trabajaba con varios restaurantes de la zona. Calidad garantizada,
- 1:14Speaker 2: me dijo con una sonrisa. Yo estaba escéptico, pero necesitaba
- 1:19Speaker 2: carne para la semana siguiente, así que acepté su oferta.
- 1:23Speaker 2: El lunes por la mañana, Anselmo llegó con un bloque
- 1:27Speaker 2: grande de carne, envuelto cuidadosamente en plástico transparente. La carne
- 1:32Speaker 2: se veía bien a simple vista, roja, fresca, sin ningún
- 1:36Speaker 2: olor extraño. Lo pagué y lo guardé en el refrigerador,
- 1:40Speaker 2: listo para usarlo en la noche. Todo parecía normal. Esa
- 1:45Speaker 2: misma noche, comenzamos a preparar el trompo. Como siempre, saqué
- 1:51Speaker 2: el bloque de carne para cortarlo en tiras y marinarlo
- 1:54Speaker 2: con mi mezcla especial de chiles y especias. Pero cuando
- 1:58Speaker 2: el cuchillo hizo contacto con la carne, sentí algo extraño.
- 2:02Speaker 2: No era como la carne de cerdo a la que
- 2:04Speaker 2: estaba acostumbrado, había algo raro en la textura, como si
- 2:08Speaker 2: el cuchillo no la cortara con la misma facilidad. Me
- 2:12Speaker 2: tomó más esfuerzo de lo habitual, y al cabo de
- 2:15Speaker 2: unos minutos, comencé a escuchar un sonido. Era apenas audible,
- 2:20Speaker 2: un gemido bajo y lejano que parecía resonar desde el
- 2:23Speaker 2: interior de la carne. Me detuve, mirando el cuchillo y
- 2:27Speaker 2: luego el bloque frente a mí. Pensé que era mi imaginación,
- 2:31Speaker 2: que tal vez estaba cansado o que el zumbido de
- 2:34Speaker 2: los refrigeradores estaba jugando con mi mente. Pero el sonido
- 2:38Speaker 2: no desapareció. Llamé a Mateo, mi ayudante, para que viniera
- 2:43Speaker 2: a revisar.—¿ Escuchas eso?— le pregunté, tratando de sonar tranquilo.
- 2:50Speaker 2: Pero antes de que pudiera responder, el gemido se detuvo.
- 2:54Speaker 2: Mateo se encogió de hombros y dijo que no escuchaba nada,
- 2:57Speaker 2: aunque noté que evitaba mirar directamente al bloque de carne.
- 3:02Speaker 2: Me convencí de que solo estaba siendo paranoico y seguí trabajando.
- 3:06Speaker 2: El trompo estuvo listo justo a tiempo para la primera
- 3:09Speaker 2: oleada de clientes. Como siempre, los tacos comenzaron a salir rápido,
- 3:14Speaker 2: y la gente parecía disfrutar su comida. Pero conforme pasaba
- 3:19Speaker 2: la noche, algunos clientes comenzaron a hacer comentarios. Estos tacos
- 3:24Speaker 2: tienen un sabor raro, dijo una mujer, frunciendo el ceño
- 3:28Speaker 2: mientras masticaba. Otro cliente mencionó que la carne sabía como metálica,
- 3:33Speaker 2: como si estuviera oxidada. Empecé a preocuparme. La carne no
- 3:39Speaker 2: debería saber así. Revisé el trompo, olí un trozo de
- 3:43Speaker 2: carne cocida, y no noté nada fuera de lo común.
- 3:47Speaker 2: Decidí que tal vez eran solo coincidencias, o tal vez
- 3:51Speaker 2: un mal día. Sin embargo, la incomodidad se quedó conmigo
- 3:55Speaker 2: y esa noche, al cerrar el puesto, le pedí a
- 3:59Speaker 2: Mateo que tirara cualquier carne que sobrara. No quería arriesgarme.
- 4:04Speaker 2: Al día siguiente, la situación se tornó más inquietante. Cuando
- 4:09Speaker 2: abrí el refrigerador para sacar más carne, sentí un olor extraño.
- 4:14Speaker 2: No era el típico olor de carne echada a perder,
- 4:17Speaker 2: sino algo más intenso, más dulce, casi como el aroma
- 4:21Speaker 2: del hierro mezclado con humedad. Revisé el bloque y noté
- 4:25Speaker 2: algo que no había visto antes, había manchas oscuras en
- 4:28Speaker 2: algunas partes, casi negras, como si la carne estuviera deteriorándose
- 4:33Speaker 2: desde dentro. Decidí no usar esa carne. Llamé a Anselmo
- 4:38Speaker 2: para reclamarle, pero su teléfono estaba apagado. Cuando fui al
- 4:43Speaker 2: lugar que supuestamente era su dirección, encontré un terreno vacío,
- 4:47Speaker 2: como si nunca hubiera habido un negocio ahí. Fue entonces
- 4:51Speaker 2: cuando comencé a sentir que algo no estaba bien. Esa noche,
- 4:55Speaker 2: a pesar de haber usado carne diferente, seguía sintiéndome inquieto.
- 5:01Speaker 2: Mientras cortaba carne para un taco, sentí un escalofrío recorrerme
- 5:05Speaker 2: la espalda, como si alguien estuviera parado detrás de mí.
- 5:09Speaker 2: Me giré rápidamente, pero no había nadie. Sin embargo, el
- 5:14Speaker 2: aire se sentía pesado y el zumbido habitual de los
- 5:17Speaker 2: refrigeradores parecía más fuerte, más grave, como un eco distante.
- 5:23Speaker 2: Las cosas se volvieron más extrañas en los días siguientes.
- 5:27Speaker 2: Los clientes seguían quejándose de un sabor metálico en los tacos,
- 5:31Speaker 2: incluso cuando la carne provenía de otro proveedor. Una noche,
- 5:35Speaker 2: mientras estaba solo limpiando después de cerrar, escuché el mismo
- 5:39Speaker 2: gemido que había escuchado al cortar el primer bloque de carne.
- 5:44Speaker 2: Esta vez, el sonido no venía del refrigerador, sino del trompo.
- 5:49Speaker 2: Me acerqué lentamente, con el corazón latiendo con fuerza. La
- 5:53Speaker 2: carne del trompo parecía normal, pero mientras me acercaba, noté
- 5:57Speaker 2: que algo se movía. Por un segundo, pensé que era
- 6:01Speaker 2: un reflejo de las luces, pero no. La carne parecía retorcerse,
- 6:07Speaker 2: como si estuviera viva. Retrocedí, tratando de calmarme, pero el
- 6:11Speaker 2: gemido se intensificó. Era como un lamento, un grito bajo
- 6:16Speaker 2: y constante que parecía llenar todo el puesto. Quise salir corriendo,
- 6:21Speaker 2: pero mis piernas no respondían. Entonces, vi algo que nunca olvidaré.
- 6:28Speaker 2: En el reflejo del vidrio del mostrador, vi una figura.
- 6:32Speaker 2: Era alta, delgada, con la piel pálida y los ojos hundidos.
- 6:37Speaker 2: Me miraba fijamente, pero no estaba detrás de mí, parecía
- 6:40Speaker 2: estar dentro del trompo, como si la carne misma estuviera
- 6:44Speaker 2: atrapando algo, reteniendo una presencia que no debería estar ahí.
- 6:49Speaker 2: Grité y corrí fuera del puesto, dejando todo atrás. Esa
- 6:53Speaker 2: noche no pude dormir. Los gemidos seguían resonando en mi
- 6:57Speaker 2: cabeza y la imagen de esa figura en el reflejo
- 7:00Speaker 2: no me dejaba en paz. Al día siguiente, decidí cerrar
- 7:05Speaker 2: el puesto temporalmente. No podía seguir trabajando ahí sin sentir
- 7:10Speaker 2: que algo estaba mal, sin sentir que la carne misma
- 7:13Speaker 2: me estaba observando. Contraté a un sacerdote para bendecir el
- 7:17Speaker 2: lugar y después de eso, nunca volví a aceptar carne
- 7:21Speaker 2: de proveedores desconocidos. A veces, cuando paso cerca del puesto,
- 7:26Speaker 2: todavía siento un escalofrío. Y aunque los clientes nunca volvieron
- 7:31Speaker 2: a quejarse del sabor de los tacos, yo no puedo
- 7:34Speaker 2: dejar de pensar en ese bloque de carne, en los
- 7:36Speaker 2: gemidos y en la figura atrapada en el trompo, esperando
- 7:40Speaker 2: algo que, hasta hoy, no entiendo de él. La salsa sangrienta.
- 7:52Speaker 2: En el año 2017, trabajaba como taquero en un pequeño puesto
- 7:56Speaker 2: de tacos ubicado en una esquina transitada de un barrio
- 7:59Speaker 2: en Ciudad de México. El negocio lo había montado con
- 8:03Speaker 2: mucho esfuerzo, y aunque era sencillo, estaba orgulloso de él.
- 8:08Speaker 2: Los tacos al pastor eran nuestro fuerte, y la clientela
- 8:11Speaker 2: no faltaba. Muchos venían por las noches atraídos por el
- 8:16Speaker 2: olor de la carne chisporroteando en el trompo y el
- 8:19Speaker 2: sabor único de nuestras salsas, especialmente la roja, que preparábamos
- 8:23Speaker 2: todas las mañanas con chiles frescos, jitomates y un toque
- 8:27Speaker 2: de especias que le daban un sabor único. Siempre me
- 8:31Speaker 2: había gustado el trabajo. Claro, era agotador, pero ver a
- 8:35Speaker 2: los clientes disfrutando de los tacos me daba satisfacción. Sin embargo,
- 8:40Speaker 2: todo cambió una noche que aún me quita el sueño
- 8:43Speaker 2: cada vez que cierro los ojos. Era una noche como
- 8:47Speaker 2: cualquier otra. El puesto estaba lleno, con la gente riendo, platicando,
- 8:52Speaker 2: y pidiendo tacos con entusiasmo. La fila avanzaba rápido, y
- 8:57Speaker 2: yo cortaba la carne del trompo con la velocidad que
- 9:00Speaker 2: la práctica me había dado. Mientras servía un taco a
- 9:04Speaker 2: un cliente, escuché que alguien me llamaba desde el otro
- 9:07Speaker 2: extremo del mostrador. Era un hombre mayor, uno de los
- 9:11Speaker 2: clientes frecuentes, que sostenía un taco en la mano con
- 9:14Speaker 2: una expresión de disgusto.« Oiga, joven, esta salsa está rara»,
- 9:19Speaker 2: dijo mientras me extendía el plato.« Sabe amarga, como si
- 9:24Speaker 2: algo estuviera mal». Me detuve un momento, extrañado. La salsa
- 9:29Speaker 2: roja era nuestra favorita, siempre fresca y con el sabor perfecto.
- 9:34Speaker 2: Tomé el recipiente y lo abrí para revisarlo. Lo primero
- 9:38Speaker 2: que noté fue que el color era diferente. Estaba más oscuro,
- 9:43Speaker 2: más rojizo, como si hubiera demasiado jitomate, o, algo más.
- 9:48Speaker 2: A simple vista parecía normal, pero había algo en su
- 9:51Speaker 2: textura que me inquietó. Era más espesa de lo habitual,
- 9:55Speaker 2: y el aroma no era el mismo. Intenté calmarme, pensando
- 10:00Speaker 2: que quizá había cometido algún error al prepararla. Me disculpé
- 10:04Speaker 2: con el cliente y retiré la salsa del mostrador, dejando
- 10:07Speaker 2: el recipiente sobre una mesa al fondo. El resto de
- 10:11Speaker 2: la noche transcurrió sin incidentes, aunque no pude quitarme la
- 10:15Speaker 2: sensación de que algo estaba mal. Al día siguiente, llegué
- 10:19Speaker 2: temprano al puesto para prepararlo todo. Mi ayudante, Joe, un
- 10:25Speaker 2: muchacho joven que llevaba trabajando conmigo apenas unos meses, ya
- 10:29Speaker 2: estaba ahí. Cuando vio el recipiente de la salsa, se
- 10:33Speaker 2: quedó mirándolo fijamente, como si algo lo incomodara.¿ Qué pasa?,
- 10:38Speaker 2: le pregunté. No sé, jefe, esa salsa me da mala espina.
- 10:44Speaker 2: Anoche tuve un sueño raro. Soñé con una mujer. Lo
- 10:48Speaker 2: miré con curiosidad. Joel era callado y no solía hablar
- 10:52Speaker 2: mucho de sí mismo, así que me sorprendió que mencionara
- 10:55Speaker 2: algo tan personal. Era una mujer alta, con un vestido viejo,
- 11:00Speaker 2: como de otro tiempo. Me dijo que la salsa era suya,
- 11:04Speaker 2: y que no debía usarla. Me reí nervioso, intentando quitarle
- 11:08Speaker 2: peso a lo que decía. Seguro fue el cansancio, Joel.
- 11:14Speaker 2: A veces, cuando trabajamos hasta tarde, la mente nos juega
- 11:17Speaker 2: malas pasadas. Pero él no parecía convencido. Apenas hablamos mientras
- 11:22Speaker 2: comenzábamos a preparar el trompo y las salsas del día.
- 11:26Speaker 2: Sin embargo, cuando llegó el momento de hacer la salsa roja,
- 11:30Speaker 2: Joe se negó a tocarla. No puedo, jefe. No quiero
- 11:35Speaker 2: volver a soñar con esa mujer. Decidí hacerlo yo mismo,
- 11:39Speaker 2: aunque su actitud me había dejado un poco inquieto. Tomé chiles, jitomates,
- 11:45Speaker 2: ajo y los demás ingredientes y los puse en la licuadora.
- 11:49Speaker 2: Pero mientras la preparaba, noté algo extraño. La textura no
- 11:54Speaker 2: era la misma y el color parecía más intenso de
- 11:57Speaker 2: lo normal, casi como si no fuera salsa, sino sangre.
- 12:02Speaker 2: Me convencí de que era mi imaginación, que el comentario
- 12:05Speaker 2: del cliente y el sueño de Joel me estaban afectando.
- 12:09Speaker 2: Terminé de preparar la salsa y la serví en un
- 12:11Speaker 2: recipiente limpio, listo para la noche. Cuando el puesto abrió,
- 12:16Speaker 2: la clientela comenzó a llegar como siempre. Los tacos salían
- 12:20Speaker 2: rápido y las órdenes se acumulaban. Pero algo extraño ocurrió
- 12:25Speaker 2: esa noche. La mayoría de los clientes que probaban la
- 12:29Speaker 2: salsa roja hacían algún comentario. Algunos decían que tenía un
- 12:34Speaker 2: sabor raro, otros que estaba demasiado fuerte, y algunos simplemente
- 12:38Speaker 2: pedían que la quitaran de sus tacos. La incomodidad crecía
- 12:42Speaker 2: con cada comentario, pero lo peor ocurrió cerca de la medianoche.
- 12:47Speaker 2: Estaba sirviendo un taco cuando una mujer se acercó al mostrador.
- 12:52Speaker 2: Era una mujer mayor, con el cabello canoso y la
- 12:54Speaker 2: piel pálida. Llevaba un vestido largo, gastado, que parecía sacado
- 13:00Speaker 2: de otra época. Me miró con unos ojos que parecían
- 13:04Speaker 2: hundirse en sus cuencas, y su voz, aunque baja, resonó
- 13:07Speaker 2: con claridad.« No debiste usar esa salsa», dijo. Me quedé helado,
- 13:13Speaker 2: incapaz de responder. Cuando finalmente levanté la mirada para buscarla,
- 13:19Speaker 2: ya no estaba. Había desaparecido entre la multitud. Esa noche,
- 13:24Speaker 2: apenas terminé de limpiar el puesto, Joe se acercó a
- 13:27Speaker 2: mí con una expresión seria.« No puedo seguir trabajando aquí, jefe.
- 13:33Speaker 2: Lo siento». Le pregunté por qué, pero él simplemente negó
- 13:37Speaker 2: con la cabeza.« Es por la salsa. No puedo sacarme
- 13:42Speaker 2: de la cabeza el sueño y la mujer». Siento que
- 13:45Speaker 2: me está siguiendo. Intenté convencerlo de quedarse, pero no hubo forma.
- 13:51Speaker 2: Renunció esa misma noche, dejándome solo con un montón de
- 13:54Speaker 2: preguntas y una sensación de inquietud que no me abandonaba.
- 13:59Speaker 2: Decidí deshacerme de la salsa. La tiré en el drenaje
- 14:03Speaker 2: detrás del puesto, viendo cómo se deslizaba lentamente, su color
- 14:07Speaker 2: rojo oscuro pareciendo más espeso de lo que debería. Me
- 14:11Speaker 2: lavé las manos una y otra vez, como si intentara
- 14:14Speaker 2: quitarme algo que no podía ver. Pero el problema no
- 14:18Speaker 2: terminó ahí. Las noches siguientes, aunque preparé la salsa como siempre,
- 14:23Speaker 2: seguía teniendo el mismo color intenso y el mismo sabor extraño.
- 14:28Speaker 2: Los clientes comenzaron a dejar de pedirla, diciendo que les
- 14:32Speaker 2: daba mala espina. Algunos incluso decían que les provocaba pesadillas.
- 14:38Speaker 2: Y entonces, comenzaron los sueños. Cada noche, soñaba con la
- 14:42Speaker 2: misma mujer que Joel había descrito. Estaba parada frente a mí,
- 14:47Speaker 2: con su vestido viejo y su mirada vacía. En el sueño,
- 14:52Speaker 2: sostenía un recipiente de salsa roja y lo levantaba lentamente,
- 14:56Speaker 2: vertiéndolo sobre el suelo.« Esta salsa es mía», decía, con
- 15:01Speaker 2: una voz que resonaba como un eco. Despertaba sudando, con
- 15:05Speaker 2: el corazón latiendo con fuerza. Intenté ignorarlo, diciéndome que era
- 15:10Speaker 2: solo mi mente jugando conmigo. Pero los sueños continuaban, cada
- 15:15Speaker 2: vez más vívidos, cada vez más perturbadores. Una noche, mientras
- 15:20Speaker 2: cerraba el puesto, escuché un ruido detrás de mí. Me giré,
- 15:25Speaker 2: esperando ver a un cliente rezagado, pero no había nadie.
- 15:30Speaker 2: Sin embargo, el recipiente de la salsa, que había dejado
- 15:33Speaker 2: limpio sobre la mesa, estaba lleno otra vez. La salsa roja,
- 15:38Speaker 2: espesa y brillante, parecía mirarme, como si estuviera viva. Desde entonces,
- 15:45Speaker 2: dejé de preparar la salsa roja. Nadie volvió a pedirla,
- 15:49Speaker 2: y yo nunca volví a soñar con la mujer. Pero
- 15:52Speaker 2: a veces, cuando paso por la esquina donde estaba el puesto,
- 15:56Speaker 2: siento un escalofrío recorrer mi espalda, y juro que puedo
- 16:00Speaker 2: oler el aroma de esa salsa, como si todavía estuviera ahí,
- 16:04Speaker 2: esperando a ser servida una vez más. El trompo que
- 16:14Speaker 2: no se apagaba. En el 2016 abrí un puesto de tacos
- 16:19Speaker 2: al pastor en una esquina concurrida de Durango. Siempre me
- 16:23Speaker 2: había gustado cocinar y los tacos al pastor eran mi especialidad.
- 16:28Speaker 2: El puesto no tardó en ganar popularidad y las noches
- 16:31Speaker 2: se llenaban de clientes hambrientos que venían a disfrutar de
- 16:34Speaker 2: los tacos recién cortados del trompo. Para mí, el trompo
- 16:39Speaker 2: era el corazón del negocio, una pieza indispensable que hacía
- 16:42Speaker 2: que todo funcionara. Pero nunca imaginé que algo tan simple
- 16:47Speaker 2: como eso pudiera convertirse en la raíz de mis peores pesadillas.
- 16:51Speaker 2: Todo comenzó unas semanas después de abrir el puesto. Siempre
- 16:55Speaker 2: teníamos un ritual al cerrar, limpiábamos todo a fondo, apagábamos
- 17:00Speaker 2: las luces y, por supuesto, apagábamos el trompo. Era un
- 17:05Speaker 2: proceso sencillo, solo cerrábamos el gas y dejábamos que el
- 17:08Speaker 2: calor residual se disipara antes de marcharnos. Pero una noche,
- 17:13Speaker 2: cuando regresé temprano al día siguiente para preparar todo, noté
- 17:17Speaker 2: algo extraño. El trompo estaba caliente. Al principio pensé que
- 17:22Speaker 2: se trataba de un descuido. Tal vez alguien había olvidado
- 17:26Speaker 2: apagarlo la noche anterior. Revisé el interruptor del gas, pero
- 17:31Speaker 2: estaba cerrado y no había ninguna fuga que pudiera explicar
- 17:35Speaker 2: por qué seguía encendido. Fue raro, pero no le di
- 17:39Speaker 2: demasiada importancia. Sin embargo, al día siguiente ocurrió lo mismo.
- 17:45Speaker 2: Y al siguiente. Todas las mañanas encontraba el trompo caliente
- 17:50Speaker 2: como si hubiera estado encendido durante la noche. Incluso algunos
- 17:54Speaker 2: días había pequeños restos de carne chamuscada en la parrilla,
- 17:58Speaker 2: como si alguien hubiera estado cocinando mientras nosotros no estábamos.
- 18:03Speaker 2: Le mencioné esto a mis ayudantes, Raúl y Miguel, dos
- 18:06Speaker 2: jóvenes que habían trabajado conmigo desde el principio. Al principio
- 18:11Speaker 2: pensaron que estaba exagerando, pero poco a poco empezaron a
- 18:15Speaker 2: notar lo mismo. Aunque apagáramos todo antes de irnos, el
- 18:19Speaker 2: trompo parecía tener vida propia. Una noche, decidimos quedarnos hasta
- 18:24Speaker 2: tarde para vigilar. Cerramos como siempre, apagando todas las luces
- 18:30Speaker 2: y el trompo, y luego nos sentamos en una de
- 18:32Speaker 2: las mesas al fondo del puesto. Las horas pasaron en silencio,
- 18:37Speaker 2: y justo cuando estábamos a punto de rendirnos y marcharnos, ocurrió.
- 18:42Speaker 2: Sin que nadie lo tocara, el trompo se encendió. Primero
- 18:46Speaker 2: escuchamos el leve clic del interruptor del gas, y luego
- 18:50Speaker 2: el sonido del fuego cobrando vida. Nos quedamos congelados, incapaces
- 18:55Speaker 2: de movernos, mientras el trompo comenzaba a girar lentamente, como
- 18:59Speaker 2: si alguien lo estuviera manipulando. Raúl fue el primero en hablar.«¿
- 19:04Speaker 2: Qué demonios es eso?», murmuró, su voz temblando. Antes de
- 19:09Speaker 2: que pudiera responder, vimos algo que hizo que la sangre
- 19:12Speaker 2: se nos helara. Junto al trompo, apenas visible bajo la
- 19:16Speaker 2: luz tenue del fuego, había una sombra. Era alta, más
- 19:21Speaker 2: alta que cualquiera de nosotros, y su forma era vaga,
- 19:24Speaker 2: como si estuviera envuelta en humo. Extendió una mano larga
- 19:28Speaker 2: y delgada hacia el trompo, girándolo con movimientos lentos y deliberados.
- 19:34Speaker 2: Ninguno de nosotros se atrevió a acercarse. La sombra permaneció
- 19:39Speaker 2: allí durante lo que parecieron horas, pero en realidad debieron
- 19:42Speaker 2: ser solo unos minutos. Finalmente, el fuego del trompo se
- 19:47Speaker 2: apagó y la sombra desapareció, deslizándose hacia la oscuridad como
- 19:51Speaker 2: si nunca hubiera estado allí. Esa noche no dormí. Intenté
- 19:56Speaker 2: convencerme de que lo que habíamos visto era una ilusión,
- 20:00Speaker 2: que estábamos cansados y nuestra mente nos estaba jugando una
- 20:03Speaker 2: mala pasada. Pero Raúl y Miguel estaban tan asustados como yo,
- 20:08Speaker 2: y ninguno de nosotros podía explicar lo que había sucedido.
- 20:12Speaker 2: Los días siguientes, la sensación de que algo no estaba
- 20:15Speaker 2: bien se intensificó. Cada vez que encendíamos el trompo, el
- 20:20Speaker 2: aire alrededor se volvía más pesado, más denso. Incluso cortar
- 20:25Speaker 2: la carne se sentía diferente, el cuchillo parecía encontrar más resistencia,
- 20:30Speaker 2: como si el trompo mismo estuviera tratando de evitar que
- 20:33Speaker 2: lo usáramos. Lo peor ocurrió una noche de viernes, cuando
- 20:37Speaker 2: el puesto estaba lleno de clientes. Mientras cortaba carne para
- 20:42Speaker 2: un taco, escuché un susurro. Al principio pensé que alguien
- 20:47Speaker 2: me estaba hablando, pero cuando levanté la mirada, todos estaban
- 20:51Speaker 2: ocupados comiendo o conversando. El susurro se repitió, esta vez
- 20:56Speaker 2: más claro. Déjalo, decía. Déjalo en paz. Sentí un escalofrío
- 21:02Speaker 2: recorrerme la espalda, pero intenté ignorarlo. Sin embargo, cuando Raúl
- 21:08Speaker 2: se acercó para cortar más carne, lo escuchó también. Se
- 21:12Speaker 2: detuvo en seco, mirándome con los ojos muy abiertos.¿ Escuchaste eso?
- 21:18Speaker 2: me preguntó, su voz apenas un susurro. Asentí, pero no
- 21:23Speaker 2: supe qué decir. Esa noche, después de cerrar, Raúl y
- 21:27Speaker 2: Miguel decidieron que ya no podían seguir trabajando en el puesto.
- 21:32Speaker 2: Ambos renunciaron, diciendo que no querían estar cerca de ese
- 21:35Speaker 2: trompo nunca más. Yo, desesperado por mantener el negocio, me
- 21:41Speaker 2: quedé solo. Las cosas solo empeoraron. A veces, mientras limpiaba
- 21:46Speaker 2: el puesto, sentía que alguien me observaba. En más de
- 21:50Speaker 2: una ocasión vi sombras moviéndose entre las mesas, pero cuando
- 21:54Speaker 2: me giraba, no había nadie. Y el trompo, el trompo
- 21:58Speaker 2: se volvía más inquietante cada día. Una madrugada, después de cerrar,
- 22:04Speaker 2: decidí deshacerme de él. Lo desmonté pieza por pieza, sintiendo
- 22:09Speaker 2: una resistencia extraña en cada tornillo, como si el trompo
- 22:13Speaker 2: no quisiera ser desarmado. Finalmente lo llevé a un terreno
- 22:17Speaker 2: baldío y lo dejé allí, convencido de que todo terminaría
- 22:21Speaker 2: una vez que me deshiciera de él. Pero no fue así.
- 22:25Speaker 2: A la mañana siguiente, cuando llegué al puesto, el trompo
- 22:28Speaker 2: estaba allí, completamente armado, en su lugar habitual. Al principio
- 22:34Speaker 2: pensé que alguien me estaba jugando una broma, pero no
- 22:37Speaker 2: había forma de que Raúl o Miguel pudieran haberlo traído
- 22:40Speaker 2: de vuelta. Desde entonces, he aceptado que no puedo deshacerme
- 22:45Speaker 2: de él. Lo mantengo limpio y en perfecto estado, pero
- 22:49Speaker 2: trato de usarlo lo menos posible. A veces, cuando paso cerca,
- 22:54Speaker 2: puedo escuchar el leve sonido del fuego encendiéndose, aunque esté apagado.
- 22:59Speaker 2: Y en las noches más silenciosas, juro que puedo ver
- 23:02Speaker 2: la sombra alta, parada junto al trompo, girándolo lentamente, como
- 23:07Speaker 2: si estuviera esperando algo. Ya no sé si el trompo
- 23:10Speaker 2: es una herramienta de trabajo o algo más. Solo sé
- 23:14Speaker 2: que nunca volveré a mirarlo de la misma manera, y
- 23:17Speaker 2: que cada vez que lo enciendo, siento que estoy invocando
- 23:20Speaker 2: algo que no debería. El taquero reemplazado En el año 2016
- 23:33Speaker 2: trabajaba como ayudante en un puesto de tacos en Oaxaca,
- 23:37Speaker 2: un negocio sencillo pero popular entre los vecinos del barrio.
- 23:41Speaker 2: Mi jefe, Don Javier, siempre decía que los tacos no
- 23:44Speaker 2: solo se cocinan con buen sazón, sino con respeto por
- 23:48Speaker 2: las herramientas y por la carne. Había algo casi ceremonial
- 23:52Speaker 2: en la forma en que preparábamos el trompo, marinábamos la
- 23:55Speaker 2: carne y servíamos a los clientes. Miguel, mi compañero de trabajo,
- 24:00Speaker 2: y yo nos turnábamos para atender el trompo y las mesas,
- 24:04Speaker 2: mientras don Javier supervisaba y se aseguraba de que todo
- 24:07Speaker 2: saliera perfecto. Miguel y yo nos llevábamos bien, y aunque
- 24:12Speaker 2: era callado, siempre trabajaba rápido y con precisión. Era de
- 24:16Speaker 2: esos tipos tranquilos que preferían dejar que sus acciones hablaran
- 24:20Speaker 2: por ellos. Esa noche de octubre no era diferente a
- 24:24Speaker 2: cualquier otra. Habíamos tenido una jornada tranquila, con algunos clientes
- 24:29Speaker 2: habituales y otros de paso. Cerca de las 10 de la noche,
- 24:33Speaker 2: don Javier decidió irse a casa, dejándonos a Miguel y
- 24:37Speaker 2: a mí para cerrar el puesto. Justo cuando estábamos por
- 24:41Speaker 2: comenzar a limpiar, noté que nos habíamos quedado sin tortillas.
- 24:45Speaker 2: Voy rápido a la tortillería de la esquina, le dije
- 24:48Speaker 2: a Miguel, quien estaba cortando los últimos trozos de carne
- 24:52Speaker 2: del trompo.¿ Puedes quedarte atendiendo mientras regreso? Él asintió sin
- 24:57Speaker 2: decir nada, y me marché, pensando que estaría de vuelta
- 25:01Speaker 2: en menos de diez minutos. La calle estaba oscura y tranquila,
- 25:06Speaker 2: como suele ser en las noches de ese barrio. Compré
- 25:10Speaker 2: las tortillas y regresé al puesto, pero al acercarme, algo
- 25:13Speaker 2: me hizo detenerme. Desde la distancia, vi a Miguel atendiendo
- 25:18Speaker 2: a los clientes, cortando carne con movimientos rápidos y precisos.
- 25:23Speaker 2: Hasta ahí, nada parecía fuera de lo normal. Pero al
- 25:27Speaker 2: acercarme más, noté algo que me hizo detenerme en seco.
- 25:32Speaker 2: Miguel estaba sentado al fondo del puesto, en una de
- 25:35Speaker 2: las sillas que usamos para descansar durante los ratos libres.
- 25:39Speaker 2: Estaba pálido, con los ojos perdidos en algún punto del suelo.
- 25:44Speaker 2: Parecía no haber notado que yo había regresado. Mi primer
- 25:48Speaker 2: pensamiento fue que estaba cansado y que simplemente había dejado
- 25:52Speaker 2: el trompo por un momento. Pero entonces,¿ quién era el
- 25:56Speaker 2: que estaba atendiendo? Me quedé parado a unos metros, intentando
- 26:00Speaker 2: entender lo que veía. El otro Miguel estaba cortando carne,
- 26:05Speaker 2: sirviendo tacos, interactuando con los clientes como si fuera el
- 26:08Speaker 2: de verdad. Su apariencia era idéntica, el mismo cabello oscuro,
- 26:13Speaker 2: la misma compresión, incluso la misma manera de mover las
- 26:17Speaker 2: manos mientras trabajaba. Pero había algo en su postura, en
- 26:21Speaker 2: su forma de moverse, que me hacía sentir incómodo. Era
- 26:26Speaker 2: demasiado perfecto, demasiado mecánico. Finalmente, reuní el valor para acercarme. Miguel, llamé,
- 26:34Speaker 2: con la voz temblorosa. El Miguel que estaba sentado al
- 26:38Speaker 2: fondo levantó la cabeza lentamente y me miró. Sus ojos
- 26:42Speaker 2: estaban llenos de miedo, como si hubiera visto algo que
- 26:45Speaker 2: no podía explicar. Intenté acercarme a él, pero antes de
- 26:50Speaker 2: que pudiera hacerlo, escuché un sonido detrás de mí. El
- 26:54Speaker 2: otro Miguel había dejado de cortar carne. Se había quedado inmóvil,
- 26:59Speaker 2: con el cuchillo en la mano, y me estaba mirando fijamente.
- 27:04Speaker 2: Su expresión era vacía, sin emociones, pero sus ojos parecían
- 27:08Speaker 2: brillar con algo oscuro, algo que no pertenecía a este mundo.«¿
- 27:13Speaker 2: Qué estás haciendo?», pregunté, tratando de sonar firme. No respondió.
- 27:19Speaker 2: Simplemente dejó caer el cuchillo al suelo con un sonido
- 27:22Speaker 2: metálico y dio un paso hacia atrás. Fue entonces cuando
- 27:26Speaker 2: ocurrió algo que hasta el día de hoy no puedo explicar.
- 27:30Speaker 2: En lugar de girarse y marcharse como cualquier persona normal,
- 27:34Speaker 2: su figura comenzó a desvanecerse como si estuviera hecha de humo.
- 27:39Speaker 2: No dejó rastro, excepto por el cuchillo que seguía tirado
- 27:43Speaker 2: en el suelo. Corrí hacia Miguel, el que estaba sentado
- 27:47Speaker 2: al fondo, y lo sacudí por los hombros.¿ Qué pasó?¿
- 27:52Speaker 2: Estás bien? le pregunté. Tardó varios segundos en reaccionar, como
- 27:57Speaker 2: si estuviera en trance.« Estaba, aquí», murmuró, con la voz
- 28:01Speaker 2: apenas audible.«¿ Quién estaba aquí?»«¿ Qué pasó?», insistí.« Yo, pero
- 28:08Speaker 2: no era yo». Esa frase me heló la sangre. Miguel
- 28:13Speaker 2: no quiso hablar más esa noche. Me ayudó a limpiar
- 28:16Speaker 2: rápidamente el puesto, pero no decía una palabra. Cuando terminamos,
- 28:22Speaker 2: se fue sin despedirse, y yo me quedé solo, sentado
- 28:25Speaker 2: junto al trompo, mirando el cuchillo que el otro Miguel
- 28:28Speaker 2: había dejado atrás. Al día siguiente, le conté a don
- 28:32Speaker 2: Javier lo que había pasado. Me miró en silencio durante
- 28:36Speaker 2: un largo rato, y luego suspiró.« Este lugar, tiene historias»,
- 28:42Speaker 2: dijo finalmente.«¿ Qué tipo de historias?», pregunté, tratando de ocultar
- 28:47Speaker 2: mi nerviosismo. No sé si sea verdad, pero dicen que
- 28:51Speaker 2: antes de que este puesto fuera mío, otro taquero trabajaba aquí.
- 28:56Speaker 2: Era un hombre joven, ambicioso, pero siempre estaba solo. Un día,
- 29:01Speaker 2: desapareció sin dejar rastro. Algunos dicen que vendió su alma
- 29:06Speaker 2: para que el negocio prosperara, pero cuando no cumplió con
- 29:09Speaker 2: su parte del trato, algo vino a reclamarlo. Las palabras
- 29:13Speaker 2: de don Javier me dejaron helado.¿ Era posible que el
- 29:17Speaker 2: puesto estuviera relacionado con algo oscuro, algo que seguía acechándolo
- 29:21Speaker 2: incluso después de tantos años? Esa noche, volví a trabajar
- 29:26Speaker 2: con Miguel, pero todo se sentía diferente. El puesto estaba
- 29:30Speaker 2: envuelto en un silencio extraño, como si algo invisible nos
- 29:34Speaker 2: estuviera observando. Cada vez que el cuchillo tocaba la carne,
- 29:39Speaker 2: sentía un escalofrío recorrerme la espalda. Y aunque intenté actuar
- 29:43Speaker 2: como si todo estuviera normal, no podía dejar de mirar
- 29:46Speaker 2: de reojo, esperando no volver a ver esa figura que
- 29:49Speaker 2: se parecía tanto a mi compañero. Con el tiempo, Miguel
- 29:54Speaker 2: dejó el trabajo. Dijo que necesitaba un cambio, pero ambos
- 29:58Speaker 2: sabíamos que su verdadera razón era lo que había ocurrido
- 30:01Speaker 2: esa noche. Yo también pensé en renunciar, pero algo me retuvo.
- 30:07Speaker 2: Tal vez fue el miedo, o tal vez la curiosidad
- 30:10Speaker 2: de entender qué era lo que había visto. Hasta el
- 30:13Speaker 2: día de hoy, sigo trabajando en el mismo puesto, aunque
- 30:17Speaker 2: ya no puedo mirarlo de la misma manera. A veces,
- 30:21Speaker 2: cuando estoy solo cerrando, siento que algo me observa desde
- 30:24Speaker 2: la oscuridad, esperando el momento adecuado para aparecer. Y cada
- 30:29Speaker 2: vez que escucho el sonido de un cuchillo chocando contra
- 30:32Speaker 2: la tabla de cortar, recuerdo aquella noche y me pregunto
- 30:35Speaker 2: si algún día será mi turno de ser reemplazado. El
- 30:46Speaker 2: puesto que nunca abre. Trabajar como taquero de noche tiene
- 30:50Speaker 2: algo especial. Las calles vacías, el aroma del pastor chisporroteando
- 30:55Speaker 2: en el trompo y las pláticas con los clientes que
- 30:58Speaker 2: buscan saciar el hambre después de un día largo. Llevo
- 31:02Speaker 2: varios años atendiendo mi puesto en Veracruz y aunque en
- 31:05Speaker 2: el pasado había escuchado historias extrañas sobre otros negocios nocturnos,
- 31:10Speaker 2: jamás pensé que me tocaría presenciar algo tan inquietante como
- 31:13Speaker 2: lo que ocurrió hace unos meses. Mi puesto está en
- 31:17Speaker 2: una esquina concurrida, cerca del malecón. La clientela no falta,
- 31:22Speaker 2: sobre todo los fines de semana, cuando las personas salen
- 31:25Speaker 2: de los bares o simplemente quieren disfrutar de unos tacos
- 31:28Speaker 2: con sus amigos. Pero a unas cuadras de nosotros hay
- 31:32Speaker 2: otro puesto, uno del que todos hablan, aunque nadie parece
- 31:36Speaker 2: saber mucho al respecto. Lo llaman el puesto de la muerte.
- 31:41Speaker 2: Al principio, pensé que solo era una leyenda urbana, una
- 31:45Speaker 2: de esas historias que la gente inventa para asustar a
- 31:47Speaker 2: los demás. Sin embargo, con el tiempo, empecé a notar
- 31:52Speaker 2: cosas extrañas. Cada noche, al terminar mi jornada, cuando pasaba
- 31:57Speaker 2: por esa esquina, veía el puesto, un letrero luminoso parpadeando débilmente,
- 32:02Speaker 2: el trompo girando lentamente bajo la luz amarillenta de una lámpara,
- 32:06Speaker 2: y las mesas perfectamente acomodadas, como si estuviera listo para
- 32:11Speaker 2: recibir clientes. Pero nunca había nadie atendiendo. Le pregunté a
- 32:16Speaker 2: algunos vecinos sobre el lugar, pero todos parecían evitar el tema.
- 32:21Speaker 2: Es mejor no hablar de eso, me dijo Doña Chabela,
- 32:25Speaker 2: una señora que siempre compra sus tacos con nosotros. Otros,
- 32:30Speaker 2: como Don Emilio, un taxista que siempre pasa por un
- 32:33Speaker 2: par de tacos de bistec, decían cosas más directas, no
- 32:36Speaker 2: te acerques a ese puesto. Los que lo han hecho
- 32:40Speaker 2: no vuelven a ser los mismos. Una noche, mientras atendía
- 32:44Speaker 2: a los últimos clientes, un hombre se acercó con una
- 32:47Speaker 2: expresión extraña en el rostro. Vestía ropa sencilla y parecía cansado,
- 32:53Speaker 2: como si hubiera caminado mucho. Me pidió tres tacos de pastor,
- 32:57Speaker 2: pero mientras esperaba, comenzó a hablarme sobre el puesto de
- 33:01Speaker 2: la esquina.«¿ Sabías que fui una vez a ese lugar?»,
- 33:05Speaker 2: me dijo de repente, en voz baja, casi como si
- 33:08Speaker 2: estuviera confesando algo. Le pregunté qué había visto, y lo
- 33:12Speaker 2: que me contó me dejó helado. Según él, había pasado
- 33:16Speaker 2: por ahí una noche porque tenía hambre y quería probar
- 33:19Speaker 2: algo diferente. Vio el letrero iluminado, el trompo girando, y
- 33:24Speaker 2: las mesas listas. Se acercó, pero al dar el primer
- 33:28Speaker 2: paso hacia el mostrador, todo cambió. La luz se apagó
- 33:32Speaker 2: de golpe, el trompo dejó de girar, y el lugar
- 33:35Speaker 2: quedó en completa oscuridad. Sentí que algo me observaba, dijo
- 33:40Speaker 2: el hombre, mientras sus manos temblaban ligeramente. No sé qué fue,
- 33:45Speaker 2: pero tuve que salir corriendo. Al día siguiente, cuando volví
- 33:50Speaker 2: a pasar por ahí, el puesto estaba como si nada
- 33:53Speaker 2: hubiera pasado. Igual que siempre, con el trompo girando, pero
- 33:57Speaker 2: sin nadie alrededor. Esa noche no pude dejar de pensar
- 34:01Speaker 2: en lo que me había contado. Cuando terminamos de limpiar
- 34:04Speaker 2: el puesto, le dije a mi ayudante, Beto, que quería
- 34:08Speaker 2: dar una vuelta para verlo de cerca. Beto me miró
- 34:12Speaker 2: como si estuviera loco, pero accedió a acompañarme. Caminamos en
- 34:16Speaker 2: silencio hasta llegar a la esquina. Ahí estaba, tal como
- 34:21Speaker 2: lo describían, el letrero parpadeaba débilmente, el trompo giraba lentamente,
- 34:26Speaker 2: y las mesas estaban perfectamente acomodadas, como si alguien acabara
- 34:30Speaker 2: de abrir el puesto. Pero no había nadie. No se
- 34:35Speaker 2: escuchaba el sonido de un cuchillo cortando carne, ni el
- 34:38Speaker 2: crujido de las tortillas en el comal.« Esto no está bien»,
- 34:42Speaker 2: murmuró Beto, retrocediendo un paso. Sentí un escalofrío recorrerme la espalda,
- 34:48Speaker 2: pero me armé de valor y di un paso hacia adelante.
- 34:52Speaker 2: No podía creer que un lugar tan extraño estuviera justo
- 34:55Speaker 2: en mi vecindario. Me acerqué al trompo, que giraba lentamente
- 34:59Speaker 2: bajo la luz amarilla. La carne se veía fresca, brillante,
- 35:04Speaker 2: como si alguien la hubiera preparado esa misma noche. Extendí
- 35:09Speaker 2: la mano para tocarla, pero antes de que pudiera hacerlo,
- 35:12Speaker 2: escuché un ruido. Era un susurro, bajo y arrastrado, como
- 35:17Speaker 2: si alguien estuviera hablando muy cerca de mí. Me giré rápidamente,
- 35:22Speaker 2: esperando encontrar a alguien, pero no había nadie. Sin embargo,
- 35:27Speaker 2: el susurro continuaba, ahora más fuerte, como si viniera desde
- 35:31Speaker 2: todas partes. Beto, que había permanecido detrás de mí, me
- 35:36Speaker 2: agarró del brazo. Vámonos. Esto no es normal, dijo, casi
- 35:42Speaker 2: arrastrándome de regreso a la calle principal. Esa noche no
- 35:46Speaker 2: pude dormir. Sentía que algo me observaba desde las sombras
- 35:50Speaker 2: de mi cuarto, como si la presencia del puesto se
- 35:53Speaker 2: hubiera quedado conmigo. Pero lo peor ocurrió al día siguiente.
- 35:58Speaker 2: Cuando llegué a mi puesto para abrir, noté algo extraño.
- 36:02Speaker 2: Las mesas estaban movidas, como si alguien las hubiera usado
- 36:06Speaker 2: durante la noche. Además, en el trompo había marcas de cuchillo,
- 36:11Speaker 2: como si alguien hubiera cortado carne mientras yo no estaba.
- 36:15Speaker 2: Le pregunté a Beto si había dejado algo sin limpiar,
- 36:18Speaker 2: pero juró que todo estaba en orden cuando nos fuimos.
- 36:22Speaker 2: A partir de ese día las cosas comenzaron a cambiar.
- 36:27Speaker 2: Cada noche, mientras trabajábamos, sentía que algo nos observaba desde lejos.
- 36:33Speaker 2: A veces veía sombras moviéndose entre las mesas vacías, pero
- 36:36Speaker 2: cuando me giraba no había nadie. Los clientes también comenzaron
- 36:41Speaker 2: a notar cosas raras. Uno de ellos, un joven que
- 36:45Speaker 2: siempre pedía tacos con todo, me dijo que había visto
- 36:48Speaker 2: a una figura alta y delgada parada junto a nuestro trompo,
- 36:52Speaker 2: pero cuando parpadeó, ya no estaba. Las noches se volvieron
- 36:56Speaker 2: cada vez más inquietantes y mis pensamientos siempre volvían al
- 37:00Speaker 2: puesto de la esquina. Decidí investigar más, así que le
- 37:04Speaker 2: pregunté a un amigo que trabajaba como policía si sabía
- 37:08Speaker 2: algo al respecto. Su respuesta fue tan perturbadora como reveladora.«
- 37:13Speaker 2: Ese puesto está maldito», me dijo.« Hace años, antes de
- 37:18Speaker 2: que tú llegaras aquí, hubo un accidente en esa esquina.
- 37:22Speaker 2: Un taquero y su familia murieron en un incendio. Nadie
- 37:26Speaker 2: sabe cómo empezó el fuego, pero desde entonces, la gente
- 37:30Speaker 2: dice que el puesto sigue apareciendo, como si estuviera atrapado
- 37:33Speaker 2: en el tiempo». Nadie se atreve a acercarse, porque los
- 37:37Speaker 2: pocos que lo han hecho dicen que han visto cosas
- 37:40Speaker 2: que no deberían estar ahí. Esa fue la última noche
- 37:43Speaker 2: que me atreví a pasar cerca del puesto. Desde entonces,
- 37:47Speaker 2: trato de ignorarlo, aunque sé que sigue ahí, con su
- 37:51Speaker 2: letrero parpadeante y su trompo girando, esperando a que alguien
- 37:54Speaker 2: se acerque. A veces, cuando cierro mi propio puesto y
- 37:58Speaker 2: el silencio de la noche me rodea, siento que algo
- 38:01Speaker 2: me observa desde esa esquina. Y aunque intento no mirar,
- 38:06Speaker 2: siempre puedo sentir el leve aroma de carne asada flotando
- 38:09Speaker 2: en el aire, como una invitación que nunca aceptaré. La
- 38:20Speaker 2: carretera hacia Toluca Mi nombre es Alfredo y soy cocinero
- 38:24Speaker 2: en un restaurante situado en una carretera desolada, rumbo a Toluca.
- 38:29Speaker 2: Es un lugar al que llegué hace algunos meses, buscando
- 38:32Speaker 2: algo de estabilidad después de pasar años en trabajos temporales,
- 38:36Speaker 2: buscando el lugar perfecto donde pudiera desarrollar mi pasión por
- 38:39Speaker 2: la cocina. No esperaba que este sitio aislado fuera más
- 38:43Speaker 2: que un simple paso en mi carrera, pero pronto descubrí
- 38:46Speaker 2: que era mucho más que eso, y no precisamente en
- 38:49Speaker 2: el sentido positivo. El restaurante no era especialmente grande ni lujoso,
- 38:55Speaker 2: pero tenía su clientela habitual, camioneros, viajeros cansados, y uno
- 38:59Speaker 2: que otro curioso que buscaba una comida rápida antes de
- 39:02Speaker 2: seguir su camino. Sin embargo, lo que lo hacía destacar
- 39:07Speaker 2: no era su localización, sino la leyenda que lo rodeaba.
- 39:11Speaker 2: Se decía que antes de que yo llegara, el chef anterior,
- 39:14Speaker 2: conocido por todo simplemente como el chef, había sido una
- 39:18Speaker 2: figura imponente y muy respetada. Su mole era famoso en
- 39:22Speaker 2: toda la región, un plato al que nadie podía resistirse.
- 39:26Speaker 2: Pero su vida terminó abruptamente una noche, cuando un extraño
- 39:30Speaker 2: accidente en la cocina le quitó la vida. Me contaron
- 39:33Speaker 2: que la muerte del chef fue extraña, algo que nunca
- 39:36Speaker 2: se aclaró del todo. Algunos decían que se resbaló con
- 39:40Speaker 2: el aceite derramado, otros que fue un simple accidente con
- 39:43Speaker 2: los cuchillos, pero los más supersticiosos afirmaban que fue algo más,
- 39:48Speaker 2: algo que la cocina misma había conspirado para que ocurriera.
- 39:52Speaker 2: Cuando llegué, me sentí un poco incómodo al escuchar estas historias,
- 39:56Speaker 2: pero no soy alguien que crea en fantasmas ni en maldiciones,
- 39:59Speaker 2: así que lo tomé como simples rumores. Al fin y
- 40:03Speaker 2: al cabo, los pueblos pequeños suelen tener este tipo de
- 40:06Speaker 2: historias para dar algo de sabor a sus vidas monótonas.
- 40:10Speaker 2: El restaurante tenía una cocina anticuada, con utensilios que parecían
- 40:14Speaker 2: haber estado allí desde que el lugar abrió por primera vez,
- 40:17Speaker 2: décadas atrás. Las paredes estaban cubiertas de grasa acumulada, y
- 40:22Speaker 2: el suelo, aunque lo limpiaba cada noche, nunca parecía estar
- 40:26Speaker 2: del todo limpio. pero el verdadero centro de la cocina
- 40:29Speaker 2: era un enorme fogón de hierro que ocupaba casi toda
- 40:32Speaker 2: una pared. Era aquí donde el chef había preparado su
- 40:36Speaker 2: famoso mole, y ahora era mi turno de mantener viva
- 40:39Speaker 2: esa tradición. Desde la primera vez que intenté preparar el mole,
- 40:44Speaker 2: algo no se sintió bien. Los ingredientes estaban allí, los
- 40:48Speaker 2: pasos claros en mi mente, pero cada vez que lo intentaba,
- 40:52Speaker 2: algo salía mal. Los utensilios parecían tener vida propia. Las
- 40:57Speaker 2: cucharas de madera caían inexplicablemente al suelo, los cuchillos se
- 41:01Speaker 2: resbalaban de mis manos, y lo peor de todo, las
- 41:04Speaker 2: cazuelas se movían como si alguien más las estuviera manipulando.
- 41:08Speaker 2: Al principio, pensé que era mi imaginación, o tal vez
- 41:12Speaker 2: el cansancio acumulado después de largas jornadas de trabajo. Pero
- 41:16Speaker 2: pronto quedó claro que había algo más en juego. Una noche,
- 41:21Speaker 2: después de que el último cliente se había ido y
- 41:23Speaker 2: estaba solo en la cocina, decidí intentar nuevamente el mole.
- 41:28Speaker 2: Estaba decidido a demostrarme a mí mismo que podía hacerlo,
- 41:31Speaker 2: que no había nada en este lugar que pudiera intimidarme.
- 41:35Speaker 2: Seguí los pasos con precisión, midiendo cada ingrediente, controlando la
- 41:39Speaker 2: temperatura del fuego y removiendo la salsa con cuidado. Sin embargo,
- 41:44Speaker 2: mientras lo hacía, sentí una presencia en la habitación. No
- 41:49Speaker 2: la vi, pero sabía que estaba allí. El aire se
- 41:52Speaker 2: volvió pesado, casi opresivo, y el leve susurro de los
- 41:56Speaker 2: utensilios moviéndose se convirtió en un murmullo incesante a mis espaldas. Finalmente,
- 42:02Speaker 2: giré la cabeza hacia la ventana que daba al exterior.
- 42:06Speaker 2: Era una noche sin luna, y lo único que podía
- 42:08Speaker 2: ver era mi propio reflejo en el vidrio, o al
- 42:11Speaker 2: menos eso pensé al principio. Pero entonces lo vi, la
- 42:15Speaker 2: silueta de un hombre parado detrás de mí, observándome con intensidad.
- 42:20Speaker 2: Mi corazón dio un vuelco, y el pánico se apoderó
- 42:23Speaker 2: de mí. Sabía quién era, aunque nunca lo había conocido
- 42:27Speaker 2: en vida. Era el chef, o lo que quedaba de él.
- 42:31Speaker 2: Su figura estaba desdibujada, pero sus ojos, esos ojos que
- 42:35Speaker 2: brillaban con una mezcla de furia y desesperación, estaban fijos
- 42:38Speaker 2: en mí. No podía moverme. Estaba congelado por el miedo,
- 42:44Speaker 2: incapaz de apartar la mirada de la ventana. Entonces, vi
- 42:48Speaker 2: su mano levantarse lentamente, señalando el fogón. Al hacerlo, la
- 42:53Speaker 2: cazuela en la que estaba preparando el mole comenzó a
- 42:56Speaker 2: hervir violentamente, como si el líquido dentro hubiera alcanzado de
- 42:59Speaker 2: repente el punto de ebullición más alto. El sonido era ensordecedor,
- 43:04Speaker 2: un rugido que llenaba toda la cocina. Finalmente, mi cuerpo
- 43:09Speaker 2: respondió y me lancé hacia el fogón, apagando el fuego
- 43:12Speaker 2: y alejando la cazuela. Cuando miré de nuevo a la ventana,
- 43:16Speaker 2: la figura había desaparecido. Esa noche no pude dormir. Me
- 43:21Speaker 2: quedé en la pequeña habitación que había convertido en mi hogar,
- 43:25Speaker 2: tratando de racionalizar lo que había visto, lo que había sentido.
- 43:29Speaker 2: Traté de convencerme de que todo había sido una alucinación,
- 43:33Speaker 2: producto del cansancio y el estrés. pero en el fondo,
- 43:37Speaker 2: sabía que no era así. Había algo en esa cocina,
- 43:41Speaker 2: algo que no quería que yo estuviera allí, algo que
- 43:43Speaker 2: todavía pertenecía a el chef. Los días siguientes fueron una tortura.
- 43:49Speaker 2: Cada vez que entraba en la cocina, sentía esos ojos
- 43:52Speaker 2: sobre mí, observándome, juzgando cada movimiento que hacía. Los utensilios
- 43:57Speaker 2: seguían moviéndose por su cuenta, a veces incluso desapareciendo sólo
- 44:01Speaker 2: para reaparecer en lugares imposibles. Una vez, encontré un cuchillo
- 44:06Speaker 2: clavado en la pared, justo al lado de mi cabeza,
- 44:09Speaker 2: donde había estado minutos antes. Los demás empleados comenzaron a
- 44:14Speaker 2: notar mi estado, pero no les dije nada.¿ Qué podría decirles?
- 44:19Speaker 2: Que el fantasma del chef anterior me estaba acosando. Me
- 44:23Speaker 2: tomarían por loco, o peor aún, se irían y me
- 44:26Speaker 2: dejarían solo en ese lugar maldito. Un día, decidí que
- 44:30Speaker 2: ya era suficiente. No podía seguir viviendo así, con miedo
- 44:35Speaker 2: constante de lo que podría ocurrir en cualquier momento. Decidí
- 44:39Speaker 2: que enfrentaría lo que fuera que estuviera en esa cocina,
- 44:42Speaker 2: que haría el mole una vez más y demostraría que
- 44:44Speaker 2: no tenía miedo. Llegué temprano al restaurante, antes de que
- 44:49Speaker 2: los demás llegaran, y me puse manos a la obra.
- 44:52Speaker 2: Pero esta vez, no sólo iba a seguir la receta,
- 44:56Speaker 2: iba a hacerlo a mi manera, con mi toque personal.
- 44:59Speaker 2: Mientras trabajaba, el ambiente en la cocina comenzó a cambiar.
- 45:04Speaker 2: Sentí un calor creciente, como si el fuego en el
- 45:06Speaker 2: fogón estuviera fuera de control, aunque lo tenía perfectamente regulado.
- 45:11Speaker 2: De repente, los utensilios empezaron a volar de los estantes,
- 45:15Speaker 2: golpeando las paredes y el suelo con una fuerza que
- 45:18Speaker 2: no era natural. Me agaché para evitar un cuchillo que
- 45:22Speaker 2: pasó silbando por el aire, clavándose en la madera de
- 45:25Speaker 2: la puerta. A pesar de todo, seguí cocinando. Podía sentir
- 45:30Speaker 2: su presencia más fuerte que nunca, como si estuviera justo
- 45:34Speaker 2: detrás de mí, respirando en mi nuca. El olor del
- 45:37Speaker 2: mole llenaba la cocina, pero no era el aroma reconfortante
- 45:41Speaker 2: que recordaba de la primera vez que lo probé. Era acre, desagradable,
- 45:46Speaker 2: como si algo estuviera podrido en la mezcla. Intenté ignorarlo
- 45:50Speaker 2: y seguí removiendo la salsa, pero el calor se hacía insoportable,
- 45:54Speaker 2: como si estuviera atrapado en un horno. Entonces, sentí una
- 45:58Speaker 2: mano fría en mi hombro. Salté y me giré, pero
- 46:02Speaker 2: no había nadie allí. Pero la cazuela comenzó a moverse
- 46:06Speaker 2: por sí sola, la cuchara de madera girando en círculos,
- 46:09Speaker 2: removiendo la salsa sin que yo la tocara. De repente,
- 46:13Speaker 2: la cazuela fue empujada hacia el borde del fogón, casi
- 46:16Speaker 2: volcando el contenido en el suelo. La sostuve a duras penas,
- 46:21Speaker 2: mis manos temblando, y vi como la cuchara seguía girando, lentamente,
- 46:25Speaker 2: hasta detenerse por completo. El calor desapareció tan rápido como
- 46:30Speaker 2: había llegado, y el aire en la cocina se volvió frío, helado.
- 46:34Speaker 2: Podía ver mi respiración formando nubes de vapor en el aire.
- 46:39Speaker 2: Me quedé allí, inmóvil, mirando la cazuela en la que
- 46:42Speaker 2: el mole burbujeaba suavemente. No sabía qué hacer, si tirar
- 46:46Speaker 2: todo y salir corriendo, o terminar lo que había empezado. Finalmente,
- 46:51Speaker 2: tomé una decisión. Me acerqué a la ventana y miré
- 46:55Speaker 2: mi reflejo. Esta vez, no vi nada más que mi
- 46:59Speaker 2: propia cara, pálida y sudorosa. Tomé un plato y serví
- 47:03Speaker 2: una porción del mole, con las manos todavía temblando. Sabía
- 47:07Speaker 2: que no era el mismo mole que el chef hacía,
- 47:10Speaker 2: pero era lo mejor que podía hacer bajo las circunstancias.
- 47:14Speaker 2: Cuando probé el mole, supe que algo andaba terriblemente mal.
- 47:18Speaker 2: El sabor era amargo, con un regusto metálico que me
- 47:21Speaker 2: revolvió el estómago. Pero más allá del mal sabor, sentí
- 47:25Speaker 2: algo más, una presencia que llenaba cada rincón de mi ser.
- 47:30Speaker 2: Me di cuenta de que, al intentar hacerme dueño de
- 47:32Speaker 2: esa receta, había invocado algo que no comprendía, algo que
- 47:36Speaker 2: no podía controlar. Decidí dejar el restaurante esa misma noche.
- 47:42Speaker 2: No podía quedarme más tiempo en un lugar donde la
- 47:44Speaker 2: línea entre lo vivo y lo muerto se desdibujaba de
- 47:47Speaker 2: esa manera. No me importaba si alguien más tomaba mi lugar,
- 47:51Speaker 2: si el chef continuaba atormentando a quien intentara preparar su mole.
- 47:56Speaker 2: Solo quería escapar. Antes de irme, miré una vez más
- 48:00Speaker 2: hacia la cocina desde la puerta del restaurante. El fogón
- 48:04Speaker 2: estaba apagado, y todo estaba en silencio, pero podía sentir
- 48:08Speaker 2: su presencia allí, esperándome, desafiándome a regresar. Cerré la puerta
- 48:13Speaker 2: con llave, dejé las llaves en la barra, y me
- 48:16Speaker 2: fui sin mirar atrás. Algunos días después, me enteré de
- 48:20Speaker 2: que el restaurante había cerrado indefinidamente. Nadie dio una razón oficial,
- 48:26Speaker 2: pero supe que los rumores sobre lo que había ocurrido
- 48:28Speaker 2: en la cocina comenzaron a circular entre los camioneros y
- 48:31Speaker 2: los viajeros. Nadie quería acercarse a un lugar donde los
- 48:35Speaker 2: utensilios se movían solos y las cazuelas hervían sin fuego. Hoy,
- 48:40Speaker 2: cada vez que paso por esa carretera, acelero el coche
- 48:43Speaker 2: un poco más al acercarme al tramo donde solía estar
- 48:46Speaker 2: el restaurante. Nunca me detengo, ni siquiera para mirar. He
- 48:51Speaker 2: aprendido a no tentar a las fuerzas que no comprendo
- 48:54Speaker 2: y a respetar las fronteras entre este mundo y el siguiente.
- 48:58Speaker 2: Porque hay lugares en los que el pasado no se
- 49:01Speaker 2: deja olvidar y donde los muertos no descansan en paz.
- 49:12Speaker 2: La carne que lloraba. En el año 2018, trabajaba en un
- 49:17Speaker 2: puesto de tacos en Puebla. No era el trabajo más
- 49:20Speaker 2: glamuroso del mundo, pero en esos días necesitaba el dinero y, además,
- 49:25Speaker 2: siempre había disfrutado la camaradería que se formaba entre los taqueros.
- 49:30Speaker 2: Éramos un grupo pequeño, Don Martín, el dueño del puesto,
- 49:34Speaker 2: un hombre con años de experiencia y un carácter serio, Rubén,
- 49:38Speaker 2: otro ayudante que era más joven que yo pero con
- 49:41Speaker 2: las manos rápidas para cortar carne, y yo, encargado de
- 49:44Speaker 2: preparar el trompo y mantener todo listo para la clientela nocturna.
- 49:49Speaker 2: Nuestro puesto estaba ubicado en una esquina transitada, un lugar
- 49:53Speaker 2: que por la tarde y noche era ruidoso, lleno de
- 49:56Speaker 2: autos y gente que se detenía a disfrutar unos tacos
- 49:59Speaker 2: después de sus jornadas. Pero a medida que avanzaba la
- 50:02Speaker 2: noche y el bullicio se iba apagando, el ambiente cambiaba.
- 50:07Speaker 2: La calle quedaba desierta y el único sonido que se
- 50:10Speaker 2: escuchaba era el crujir de la carne asándose en el
- 50:13Speaker 2: trompo y el ocasional ladrido de algún perro callejero. Había
- 50:17Speaker 2: algo en esas horas de la madrugada que siempre me incomodaba,
- 50:20Speaker 2: aunque nunca supe exactamente por qué. Todo comenzó una noche
- 50:25Speaker 2: de jueves, cerca de las dos de la madrugada. Era
- 50:29Speaker 2: un turno tranquilo, con pocos clientes, así que aprovechamos para
- 50:33Speaker 2: adelantar trabajo. Don Martín nos pidió que comenzáramos a preparar
- 50:38Speaker 2: la carne para el trompo del día siguiente. Era una
- 50:41Speaker 2: tarea pesada, pero rutinaria. Sacamos el bloque de carne del refrigerador,
- 50:47Speaker 2: un trozo grande y congelado que pesaba al menos 20 kilos.
- 50:52Speaker 2: Lo colocamos en la mesa de acero inoxidable y Rubén
- 50:55Speaker 2: y yo empezamos a cortarlo en tiras mientras don Martín supervisaba.
- 51:00Speaker 2: El aire estaba frío y el único sonido era el
- 51:02Speaker 2: ruido metálico de los cuchillos chocando contra la tabla de cortar.
- 51:07Speaker 2: De repente, un ruido extraño rompió el silencio. Fue algo suave,
- 51:12Speaker 2: apenas un murmullo, como un susurro que parecía venir de
- 51:16Speaker 2: algún lugar cercano. Me detuve un momento y miré a
- 51:20Speaker 2: mi alrededor, esperando ver a algún cliente rezagado o incluso
- 51:24Speaker 2: a un animal husmeando entre las mesas. Pero no había nadie.«¿
- 51:29Speaker 2: Escucharon eso?», pregunté, rompiendo el silencio. Rubén negó con la cabeza,
- 51:35Speaker 2: concentrado en cortar la carne, pero don Martín frunció el ceño.
- 51:39Speaker 2: Seguro fue el viento, dijo, aunque su tono no sonaba
- 51:43Speaker 2: del todo convencido. Volvimos al trabajo, pero los ruidos continuaron.
- 51:49Speaker 2: Esta vez, fue un sonido diferente, algo más perturbador. Parecía,
- 51:55Speaker 2: un gemido. Bajo, apenas audible, pero constante, como si alguien
- 52:00Speaker 2: estuviera sufriendo en silencio. Miré a Rubén, quien también había
- 52:05Speaker 2: dejado de cortar. Ambos nos giramos hacia don Martín, pero
- 52:09Speaker 2: él no dijo nada. Su rostro estaba pálido, y sus
- 52:13Speaker 2: ojos estaban fijos en el bloque de carne frente a nosotros. ¿Qué,
- 52:18Speaker 2: qué pasa?, pregunté, sintiendo un nudo formarse en mi estómago.
- 52:23Speaker 2: Don Martín no respondió de inmediato. En lugar de eso,
- 52:28Speaker 2: señaló la carne. Me acerqué, con el corazón latiéndome con fuerza,
- 52:33Speaker 2: y lo vi. La carne se movía. Al principio pensé
- 52:37Speaker 2: que era mi imaginación. Tal vez el cansancio o el
- 52:41Speaker 2: frío me estaban jugando una mala pasada. Pero no, lo
- 52:46Speaker 2: estaba viendo con claridad, el bloque de carne, ese trozo
- 52:49Speaker 2: inerte que acabábamos de sacar del refrigerador, parecía retorcerse, como
- 52:54Speaker 2: si algo dentro de él estuviera tratando de salir. Rubén
- 52:58Speaker 2: dio un paso atrás, soltando el cuchillo con un ruido seco.¿
- 53:03Speaker 2: Qué demonios?, murmuró, pero no terminó la frase. Fue entonces
- 53:08Speaker 2: cuando escuché algo que nunca olvidaré. Un llanto. Venía directamente
- 53:13Speaker 2: del bloque de carne. Era un llanto bajo, agudo, como
- 53:18Speaker 2: el de un niño, pero distorsionado, como si estuviera siendo
- 53:21Speaker 2: arrastrado desde algún lugar lejano. Sentí que las piernas me temblaban,
- 53:27Speaker 2: pero no podía apartar la mirada. Me tallé los ojos,
- 53:31Speaker 2: convencido de que todo era producto de mi mente. Cuando
- 53:35Speaker 2: los abrí, el bloque de carne estaba ahí, inerte, exactamente
- 53:39Speaker 2: como debería estar. El llanto había desaparecido, y el único
- 53:44Speaker 2: sonido que quedaba era el zumbido del refrigerador en el fondo.
- 53:48Speaker 2: Nada de juegos, muchachos. Ya sigan trabajando, dijo Don Martín finalmente,
- 53:54Speaker 2: aunque su voz estaba tensa, como si él mismo no
- 53:57Speaker 2: creyera lo que acababa de decir. Rubén y yo intercambiamos miradas,
- 54:02Speaker 2: pero ninguno se atrevió a decir nada más. El resto
- 54:06Speaker 2: de la noche transcurrió en un silencio incómodo. Terminamos de
- 54:10Speaker 2: preparar la carne y armamos el trompo, pero cada vez
- 54:14Speaker 2: que pasaba cerca de ese bloque, sentía un escalofrío recorrerme
- 54:18Speaker 2: la espalda. Había algo en él, algo que no podía explicar,
- 54:22Speaker 2: pero que me hacía sentir observado. Los días siguientes no
- 54:26Speaker 2: fueron mejores. Aunque traté de convencerme de que todo había
- 54:31Speaker 2: sido una alucinación, no podía quitarme la sensación de encima.
- 54:36Speaker 2: Cada vez que encendíamos el trompo, sentía que algo nos
- 54:39Speaker 2: observaba desde las sombras. Incluso los clientes parecían notarlo. Una
- 54:45Speaker 2: mujer que pidió un taco al pastor se quedó mirando
- 54:47Speaker 2: el trompo durante unos segundos como si algo la inquietara.
- 54:52Speaker 2: Finalmente se fue sin tocar su comida. Las cosas empeoraron
- 54:57Speaker 2: una noche cuando Rubén decidió quedarse solo para cerrar el puesto.
- 55:02Speaker 2: A la mañana siguiente llegó pálido, con los ojos hundidos
- 55:05Speaker 2: y temblando. Nos contó que, mientras limpiaba el trompo, había
- 55:11Speaker 2: escuchado pasos detrás de él. Al girarse, vio una sombra
- 55:15Speaker 2: oscura moverse entre las mesas, pero cuando la siguió, no
- 55:19Speaker 2: encontró a nadie. Era como, como si alguien estuviera ahí,
- 55:23Speaker 2: pero no podía verlo, dijo, con la voz temblorosa. Esa noche,
- 55:28Speaker 2: me tocó cerrar con Don Martín. Ambos estábamos tensos, y
- 55:33Speaker 2: apenas hablábamos. Mientras limpiaba las mesas, sentí que algo me
- 55:38Speaker 2: observaba desde el trombo. Miré de reojo, y lo vi.
- 55:43Speaker 2: Una figura oscura, apenas visible en la penumbra, estaba parada
- 55:47Speaker 2: junto al trompo. Era alta, delgada, y aunque no tenía rostro,
- 55:52Speaker 2: sentí que me estaba mirando. Don Martín, grité, pero cuando
- 55:57Speaker 2: él se giró, la figura ya había desaparecido. Esa fue
- 56:01Speaker 2: la última vez que trabajé en ese puesto. Renuncié al
- 56:05Speaker 2: día siguiente, incapaz de soportar más las noches llenas de susurros,
- 56:10Speaker 2: sombras y esa sensación constante de ser vigilado. Don Martín
- 56:15Speaker 2: nunca habló de lo que pasó, pero escuché rumores de
- 56:17Speaker 2: que cerró el puesto meses después. Todavía no sé qué
- 56:21Speaker 2: fue lo que vimos esa noche, ni qué había en
- 56:24Speaker 2: esa carne. Pero sé que no era normal. Y aunque
- 56:28Speaker 2: intento olvidarlo, cada vez que paso por un puesto de tacos,
- 56:32Speaker 2: siento que algo me observa desde el trompo, esperando ser
- 56:35Speaker 2: visto una vez más. El perro que no era perro.
- 56:46Speaker 2: Trabajo en un puesto de tacos en Tijuana desde hace
- 56:49Speaker 2: varios años. El negocio lo atiendo junto con mi hermano, Juan,
- 56:54Speaker 2: y mi primo, Alfredo. Siempre habíamos dicho que los tacos
- 56:59Speaker 2: eran nuestra vida, el trompo girando, la carne chisporroteando, el
- 57:03Speaker 2: olor a cilantro y cebolla, esas cosas hacían que valiera
- 57:07Speaker 2: la pena trabajar hasta altas horas de la madrugada. Pero
- 57:10Speaker 2: nunca imaginé que un puesto tan común, en una esquina transitada,
- 57:15Speaker 2: pudiera convertirse en el escenario de algo que me sigue
- 57:18Speaker 2: persiguiendo hasta el día de hoy. Era una noche normal,
- 57:22Speaker 2: como tantas otras. El puesto estaba lleno, los clientes se
- 57:26Speaker 2: aglomeraban pidiendo tacos al pastor, de bistec o de tripa.
- 57:31Speaker 2: Entre risas y pláticas, el bullicio llenaba la esquina, pero
- 57:35Speaker 2: a medida que la noche avanzaba y el flujo de
- 57:37Speaker 2: clientes disminuía, el silencio comenzaba a apoderarse del ambiente. Fue
- 57:42Speaker 2: entonces que lo noté por primera vez, un perro negro, grande,
- 57:47Speaker 2: sentado a unos metros del puesto. No era raro ver
- 57:50Speaker 2: perros callejeros en la zona, de hecho, solíamos darles obras
- 57:54Speaker 2: al final del turno. Pero este perro era diferente. Su
- 57:59Speaker 2: pelaje era tan oscuro que parecía absorber la luz de
- 58:02Speaker 2: los postes cercanos, y sus ojos, sus ojos no eran
- 58:06Speaker 2: como los de un perro normal. Eran dos puntos brillantes,
- 58:10Speaker 2: casi como carbones encendidos, que me miraban fijamente. Al principio
- 58:15Speaker 2: no le di importancia. Pensé que estaba hambriento, como todos
- 58:20Speaker 2: los perros de la calle, así que corté un pedazo
- 58:23Speaker 2: de carne y se lo lancé. La carne cayó justo
- 58:26Speaker 2: frente a él, pero no la tocó. Solo siguió mirándome, inmóvil,
- 58:32Speaker 2: como si estuviera esperando algo más. Cada noche, el perro volvía.
- 58:38Speaker 2: Siempre al mismo lugar, siempre con la misma postura. Yo
- 58:42Speaker 2: seguía lanzándole pedazos de carne, pero nunca los comía. Algunos
- 58:47Speaker 2: clientes también lo notaron y lo señalaban, diciendo cosas como,
- 58:51Speaker 2: ese perro se ve raro, no, o parece que está
- 58:54Speaker 2: esperando a alguien. Pero nadie le prestaba demasiada atención, y
- 58:58Speaker 2: yo tampoco, hasta que las cosas comenzaron a ponerse extrañas.
- 59:03Speaker 2: Una noche, ya cerca de las 3 de la mañana, el
- 59:06Speaker 2: perro estaba en su lugar habitual, observándome como siempre. La
- 59:11Speaker 2: calle estaba desierta y Alfredo había ido a tirar la basura,
- 59:15Speaker 2: dejándome solo en el puesto. Decidí acercarme al perro para acariciarlo,
- 59:20Speaker 2: pensando que tal vez, con un poco de confianza, se
- 59:23Speaker 2: animaría a comer. Me agaché lentamente, extendiendo la mano hacia él.« Ven, amigo», dije,
- 59:31Speaker 2: intentando sonar amable. El perro no se movió. Su mirada
- 59:37Speaker 2: seguía fija en mí, y aunque no gruñía ni mostraba
- 59:40Speaker 2: los dientes, había algo en su presencia que me ponía nervioso. Finalmente,
- 59:46Speaker 2: mi mano alcanzó su cabeza, pero cuando lo toqué, un
- 59:49Speaker 2: escalofrío recorrió todo mi cuerpo. No era como tocar el
- 59:53Speaker 2: pelaje de un perro. Su cuerpo no era sólido, era
- 59:57Speaker 2: como si mi mano hubiera atravesado humo frío, denso. Retrocedí
- 1:00:02Speaker 2: de inmediato, mi respiración acelerada. El perro no reaccionó. Siguió
- 1:00:08Speaker 2: mirándome con esos ojos brillantes y en ese momento supe
- 1:00:12Speaker 2: que no era un animal común. Alfredo regresó poco después
- 1:00:16Speaker 2: y le conté lo que había pasado. Me miró como
- 1:00:20Speaker 2: si estuviera loco y se río, diciendo que probablemente estaba
- 1:00:24Speaker 2: cansado o que el perro solo era viejo y flaco.
- 1:00:28Speaker 2: Pero esa noche, cuando terminamos de limpiar y apagamos el trompo,
- 1:00:31Speaker 2: el perro seguía ahí, inmóvil, como si nos vigilara mientras
- 1:00:36Speaker 2: cerrábamos el puesto. A la mañana siguiente, no podía quitarme
- 1:00:41Speaker 2: la imagen del perro de la cabeza. Durante el desayuno,
- 1:00:45Speaker 2: le mencioné lo sucedido a Doña Lupe, una vecina que
- 1:00:48Speaker 2: siempre pasaba por el puesto. Cuando le describí al perro,
- 1:00:52Speaker 2: su rostro cambió por completo.« Ese no es un perro común»,
- 1:00:57Speaker 2: dijo en voz baja, casi como un susurro.« Ese perro
- 1:01:01Speaker 2: es una mala señal». En el pueblo donde crecí, decían
- 1:01:05Speaker 2: que cuando un perro negro aparece y no come, es
- 1:01:08Speaker 2: porque trae un mensaje. Un aviso de muerte. Me reí nervioso,
- 1:01:13Speaker 2: tratando de no darle importancia, pero sus palabras se quedaron
- 1:01:17Speaker 2: conmigo el resto del día. Esa noche, el perro volvió.
- 1:01:22Speaker 2: Esta vez, no traté de acercarme. Simplemente lo ignoré, aunque
- 1:01:27Speaker 2: sentía su mirada clavada en mí todo el tiempo. Alfredo
- 1:01:31Speaker 2: también comenzó a notar algo extraño. Mientras cortaba la carne,
- 1:01:36Speaker 2: me dijo en voz baja,«¿ Ese perro, te diste cuenta
- 1:01:39Speaker 2: de que no hace ruido? Ni cuando camina, ni cuando
- 1:01:43Speaker 2: se mueve». Y tenía razón. Nunca habíamos escuchado el más
- 1:01:48Speaker 2: mínimo sonido de él. No ladraba, no jadeaba, ni siquiera
- 1:01:52Speaker 2: sus patas hacían ruido al caminar por el pavimento. Era
- 1:01:56Speaker 2: como si flotara en lugar de moverse. Las cosas llegaron
- 1:02:00Speaker 2: a un punto crítico una madrugada, cuando solo quedábamos Alfredo
- 1:02:04Speaker 2: y yo en el puesto. Había sido una noche lenta,
- 1:02:08Speaker 2: con pocos clientes, y estábamos cansados. El perro estaba en
- 1:02:13Speaker 2: su lugar habitual, observándonos. Alfredo, que siempre había sido más
- 1:02:18Speaker 2: escéptico que yo, decidió enfrentarlo.« Ya estuvo bueno, perro», dijo
- 1:02:24Speaker 2: mientras se acercaba con una escoba en la mano, como
- 1:02:27Speaker 2: si quisiera ahuyentarlo.« Lárgate de aquí». El perro no se movió.
- 1:02:32Speaker 2: Alfredo agitó la escoba, pero antes de que pudiera hacer
- 1:02:36Speaker 2: algo más, el perro levantó la cabeza y lo miró fijamente.
- 1:02:40Speaker 2: Alfredo se quedó congelado, como si algo lo hubiera paralizado.
- 1:02:45Speaker 2: estás bien le pregunté pero no respondió su rostro estaba
- 1:02:50Speaker 2: pálido y sus manos temblaban finalmente dio un paso atrás
- 1:02:56Speaker 2: dejó caer la escoba y murmuró no no es un
- 1:02:59Speaker 2: perro esa fue la última noche que alfredo trabajó en
- 1:03:02Speaker 2: el puesto renunció al día siguiente sin dar muchas explicaciones
- 1:03:08Speaker 2: Solo me dijo que no quería volver a ver a
- 1:03:10Speaker 2: ese perro nunca más. Yo continué trabajando, aunque con miedo constante.
- 1:03:17Speaker 2: El perro siguió apareciendo, noche tras noche, siempre en el
- 1:03:20Speaker 2: mismo lugar. Pero un par de semanas después, dejó de venir.
- 1:03:26Speaker 2: Al principio me sentí aliviado, pensando que tal vez todo
- 1:03:30Speaker 2: había terminado. Entonces, sucedió lo peor. Una noche, mientras caminaba
- 1:03:36Speaker 2: hacia el puesto, vi un accidente en la esquina donde trabajábamos.
- 1:03:41Speaker 2: Un automóvil había chocado contra un poste y la escena
- 1:03:44Speaker 2: era un caos, vidrios rotos, luces parpadeando, gente gritando. Me
- 1:03:50Speaker 2: acerqué para ver qué había pasado y fue entonces cuando
- 1:03:53Speaker 2: lo vi. Alfredo estaba tirado en el suelo, inmóvil. Había
- 1:03:59Speaker 2: muerto en el impacto. El dolor y la culpa me invadieron.
- 1:04:04Speaker 2: No podía dejar de pensar en el perro, en la
- 1:04:06Speaker 2: advertencia de Doña Lupe.¿ Había venido a avisarnos de esto?¿
- 1:04:12Speaker 2: O había sido algo más oscuro, algo que atrajo la
- 1:04:15Speaker 2: tragedia hacia nosotros? Desde entonces, no he vuelto a ver
- 1:04:19Speaker 2: al perro. Pero cada vez que paso por esa esquina,
- 1:04:23Speaker 2: siento que algo me observa desde las sombras. A veces,
- 1:04:27Speaker 2: en las noches más silenciosas, puedo escuchar el leve sonido
- 1:04:30Speaker 2: de patas moviéndose en la distancia, como si algo estuviera
- 1:04:34Speaker 2: esperando regresar. La campana que suena sola. Hace tres años
- 1:04:46Speaker 2: comencé a trabajar en un puesto de tacos en Querétaro,
- 1:04:49Speaker 2: un negocio familiar que mi tío llevaba desde hacía más
- 1:04:52Speaker 2: de una década. Era uno de esos puestos pequeños pero
- 1:04:56Speaker 2: bien organizados, donde los clientes siempre regresaban por el sabor
- 1:05:00Speaker 2: único de los tacos al pastor y las salsas que
- 1:05:03Speaker 2: hacíamos desde cero. El puesto tenía su encanto, las luces
- 1:05:07Speaker 2: colgando de cables desgastados, el trompo girando al ritmo del cuchillo, y,
- 1:05:12Speaker 2: sobre todo, la pequeña campana de metal que colgaba justo
- 1:05:16Speaker 2: al frente del mostrador. Esa campana era más que un adorno.
- 1:05:21Speaker 2: La usábamos para avisar cuando los pedidos estaban listos, un
- 1:05:25Speaker 2: pequeño clen-clen que sonaba alegre y hacía sonreír a los clientes.
- 1:05:30Speaker 2: Siempre la asocié con algo positivo, una señal de que
- 1:05:33Speaker 2: la comida estaba lista, de que el puesto seguía vivo.
- 1:05:37Speaker 2: Nunca imaginé que esa misma campana se convertiría en el
- 1:05:40Speaker 2: origen de algo que me perseguiría incluso fuera del trabajo.
- 1:05:44Speaker 2: Todo comenzó una noche tranquila de martes. El flujo de
- 1:05:49Speaker 2: clientes era bajo, como era típico entre semana, y ya
- 1:05:52Speaker 2: casi estábamos por cerrar. Mi tío, Alfredo, estaba en la
- 1:05:57Speaker 2: parrilla cocinando los últimos pedidos, mientras yo limpiaba las mesas
- 1:06:01Speaker 2: y acomodaba los recipientes de salsa. La calle estaba en silencio,
- 1:06:06Speaker 2: y el único ruido era el chisporroteo de la carne
- 1:06:09Speaker 2: en la plancha. De repente, la campana sonó. Fue un
- 1:06:14Speaker 2: sonido claro, fuerte, como si alguien la hubiera tocado con firmeza.
- 1:06:19Speaker 2: Me giré inmediatamente hacia el mostrador, pensando que algún cliente
- 1:06:23Speaker 2: había llegado, pero no había nadie. La calle seguía desierta,
- 1:06:27Speaker 2: y la campana se balanceaba ligeramente, como si alguien acabara
- 1:06:32Speaker 2: de soltarla.«¿ Viste eso?», le pregunté a mi tío, señalando
- 1:06:36Speaker 2: la campana. Él levantó la mirada desde la parrilla y
- 1:06:40Speaker 2: frunció el ceño.« Debe ser el viento», dijo, volviendo a
- 1:06:45Speaker 2: lo suyo. No estaba convencido. No había viento. De hecho,
- 1:06:51Speaker 2: la noche era inusualmente tranquila, el aire pesado y quieto.
- 1:06:56Speaker 2: Me acerqué a la campana, la toqué ligeramente para detener
- 1:06:59Speaker 2: su balanceo y me quedé mirándola por un momento, como
- 1:07:03Speaker 2: esperando que volviera a sonar. pero no lo hizo y
- 1:07:06Speaker 2: decidí no darle más vueltas. A la noche siguiente ocurrió
- 1:07:11Speaker 2: de nuevo. Esta vez estábamos más ocupados, con un par
- 1:07:15Speaker 2: de mesas llenas y yo atendiendo pedidos en la caja.
- 1:07:19Speaker 2: Estaba anotando una orden cuando escuché el clen-clen de la
- 1:07:22Speaker 2: campana y levanté la mirada automáticamente. Pensé que uno de
- 1:07:27Speaker 2: mis compañeros había llamado a los clientes, pero todos estaban ocupados,
- 1:07:31Speaker 2: mi tío seguía en la parrilla y David, el otro ayudante,
- 1:07:36Speaker 2: estaba cortando carne en el trompo. La campana sonó dos
- 1:07:40Speaker 2: veces más, pausadamente, y los clientes también lo notaron. Una
- 1:07:45Speaker 2: señora que estaba frente a mí preguntó,«¿ Llamaron?¿ Es mi pedido?».
- 1:07:50Speaker 2: Negué con la cabeza, tratando de sonreír, pero algo no
- 1:07:54Speaker 2: se sentía bien. Cuando todo se calmó esa noche, le
- 1:07:58Speaker 2: mencioné lo de la campana a David. Me miró con
- 1:08:01Speaker 2: una expresión seria, como si supiera algo que yo no.«
- 1:08:05Speaker 2: Eso pasa de vez en cuando», dijo, sin entrar en detalles.
- 1:08:10Speaker 2: Intenté presionarlo para que me contara más, pero solo sacudió
- 1:08:14Speaker 2: la cabeza. Solo no le des mucha importancia, no podía
- 1:08:18Speaker 2: dejar de pensar en ello. La campana era pequeña, liviana,
- 1:08:23Speaker 2: pero no se movía con facilidad a menos que alguien
- 1:08:26Speaker 2: la tocara. Esa noche, después de que cerramos y limpiamos,
- 1:08:31Speaker 2: me quedé unos minutos más en el puesto, mirando la
- 1:08:34Speaker 2: campana colgando en silencio. El viento estaba completamente quieto y
- 1:08:39Speaker 2: el sonido de la ciudad se había reducido a un
- 1:08:41Speaker 2: leve murmullo en la distancia. Cuando me fui, todavía tenía
- 1:08:46Speaker 2: esa extraña sensación en el pecho, como si algo estuviera
- 1:08:49Speaker 2: fuera de lugar. Las semanas siguientes, las cosas se volvieron
- 1:08:53Speaker 2: más inquietantes. La campana comenzaba a sonar en momentos aleatorios,
- 1:08:59Speaker 2: siempre cuando nadie estaba cerca. A veces era un leve kin,
- 1:09:04Speaker 2: casi tímido, y otras veces era un repique fuerte, como
- 1:09:07Speaker 2: si alguien la agitara con fuerza. No importaba si la
- 1:09:11Speaker 2: noche estaba tranquila o llena de clientes, la campana parecía
- 1:09:15Speaker 2: tener vida propia. Pero lo peor fue cuando descubrimos que
- 1:09:19Speaker 2: cada vez que sonaba sin razón, algo malo sucedía. Una noche,
- 1:09:24Speaker 2: mientras atendíamos a un grupo grande de clientes, la campana
- 1:09:28Speaker 2: sonó tres veces seguidas, tan fuerte que todos en el
- 1:09:31Speaker 2: puesto voltearon a verla. Mi tío se acercó de inmediato,
- 1:09:35Speaker 2: murmurando algo que no entendí, y la sujetó con fuerza
- 1:09:39Speaker 2: para que dejara de moverse. Intentamos seguir con el trabajo
- 1:09:43Speaker 2: como si nada hubiera pasado, pero había un aire extraño,
- 1:09:47Speaker 2: como si el sonido de la campana hubiera cambiado la atmósfera.
- 1:09:51Speaker 2: Esa misma noche recibimos noticias de un accidente. Uno de
- 1:09:56Speaker 2: nuestros clientes habituales, un taxista llamado Julián, había tenido un
- 1:10:00Speaker 2: choque en la avenida principal. Murió al instante. Lo más
- 1:10:05Speaker 2: extraño fue que Julián había estado con nosotros apenas una
- 1:10:09Speaker 2: hora antes, sentado en una de las mesas, comiendo tacos
- 1:10:12Speaker 2: de bistec. La coincidencia nos dejó helados. Nadie dijo nada
- 1:10:18Speaker 2: al respecto, pero todos lo pensamos. La campana había sonado
- 1:10:23Speaker 2: justo antes del accidente. Desde entonces, empecé a asociar el
- 1:10:27Speaker 2: sonido de la campana con una especie de advertencia. Cada
- 1:10:32Speaker 2: vez que sonaba sola, algo malo ocurría. A veces era
- 1:10:36Speaker 2: algo pequeño, como que alguien se cortara mientras cortaba carne,
- 1:10:40Speaker 2: pero otras veces era más grave. Una vez, un cliente
- 1:10:44Speaker 2: se desmayó mientras esperaba su pedido, y tuvimos que llamar
- 1:10:48Speaker 2: a una ambulancia. Otra noche, un automóvil perdió el control
- 1:10:52Speaker 2: y se estrelló contra un poste justo frente al puesto.
- 1:10:56Speaker 2: Lo peor ocurrió un viernes. Era una noche ocupada, con
- 1:11:01Speaker 2: el puesto lleno de gente y nosotros trabajando a toda máquina.
- 1:11:05Speaker 2: La campana había estado tranquila durante toda la semana y
- 1:11:09Speaker 2: casi había olvidado lo que significaba. Pero entonces, en medio
- 1:11:13Speaker 2: del bullicio, sonó. Fue un sonido diferente esta vez. No
- 1:11:19Speaker 2: el repique alegre de siempre, sino un tono grave y prolongado,
- 1:11:23Speaker 2: como si alguien la estuviera haciendo sonar con fuerza, sin soltarla.
- 1:11:28Speaker 2: Todo el puesto quedó en silencio, los clientes mirándose entre
- 1:11:31Speaker 2: sí con expresiones de incomodidad. Sentí un escalofrío recorrerme la
- 1:11:36Speaker 2: espalda mientras me acercaba lentamente al mostrador. La campana seguía moviéndose,
- 1:11:42Speaker 2: oscilando de un lado a otro como si algo invisible
- 1:11:45Speaker 2: la estuviera agarrando. Cuando intenté detenerla, sentí un frío intenso
- 1:11:50Speaker 2: en la mano, un frío que no era normal, que
- 1:11:53Speaker 2: parecía venir desde dentro de mí. Esa noche no ocurrió
- 1:11:56Speaker 2: nada de inmediato, pero al día siguiente recibimos la noticia
- 1:12:00Speaker 2: de que don Alfredo, un cliente fiel que venía todos
- 1:12:03Speaker 2: los viernes por la noche, había fallecido en su casa.
- 1:12:08Speaker 2: Al parecer, había tenido un infarto mientras dormía. Desde entonces,
- 1:12:13Speaker 2: nadie en el puesto quiere acercarse a la campana. La
- 1:12:17Speaker 2: dejamos colgando, intacta, pero ninguno la toca, ni siquiera para
- 1:12:21Speaker 2: llamar a los clientes. A veces suena sola, y cuando
- 1:12:25Speaker 2: lo hace, todos sabemos que es cuestión de tiempo antes
- 1:12:28Speaker 2: de que algo malo suceda. He pensado en quitarla, deshacerme
- 1:12:33Speaker 2: de ella, pero algo me detiene. Es como si la
- 1:12:36Speaker 2: campana estuviera conectada al puesto de alguna manera, como si
- 1:12:40Speaker 2: fuera parte de algo más grande, algo que no entiendo
- 1:12:43Speaker 2: del todo. Todavía trabajo en el mismo lugar, pero cada noche,
- 1:12:48Speaker 2: cuando el puesto queda en silencio y la campana cuelga inmóvil,
- 1:12:51Speaker 2: no puedo evitar mirar de reojo, esperando que no vuelva
- 1:12:55Speaker 2: a sonar. Porque si lo hace, sé que lo que
- 1:12:58Speaker 2: venga después no será nada bueno. Perdido en la carretera
- 1:13:10Speaker 2: Mi nombre es Carlos. Trabajo como cocinero en una cachimba
- 1:13:14Speaker 2: perdida en medio del desierto de Sonora, donde el sol
- 1:13:17Speaker 2: castiga durante el día y la noche trae consigo un
- 1:13:20Speaker 2: frío que cala hasta los huesos. La cachimba, a la
- 1:13:24Speaker 2: que todos llaman el ojo del diablo, se encuentra en
- 1:13:27Speaker 2: una de las rutas menos transitadas. Es un lugar que
- 1:13:30Speaker 2: parece existir en un limbo, una suerte de punto intermedio
- 1:13:34Speaker 2: entre lo que la gente considera el mundo real y
- 1:13:36Speaker 2: algo más, algo que no puedo describir del todo. El
- 1:13:40Speaker 2: lugar ha estado aquí desde que tengo memoria. Mi padre
- 1:13:44Speaker 2: me contaba historias de cómo su abuelo lo había construido,
- 1:13:47Speaker 2: asegurando que la tierra en la que se levantaba estaba maldita.
- 1:13:51Speaker 2: Decían que los antiguos nativos evitaban esta zona, que había
- 1:13:55Speaker 2: algo en el aire que hacía que la gente se
- 1:13:57Speaker 2: sintiera inquieta. Pero yo nunca le di importancia a esas leyendas.
- 1:14:02Speaker 2: Para mí, la cachimba era simplemente un lugar de trabajo,
- 1:14:06Speaker 2: un refugio temporal para aquellos que se aventuraban por la carretera.
- 1:14:11Speaker 2: La mayoría de nuestros clientes son camioneros que viajan largas distancias.
- 1:14:15Speaker 2: Gente que lleva el cansancio en el rostro y que
- 1:14:18Speaker 2: busca un lugar donde descansar unos minutos antes de seguir
- 1:14:21Speaker 2: con su interminable jornada. La mayoría entra, come, bebe un
- 1:14:25Speaker 2: café y se va sin decir mucho. Pero una noche,
- 1:14:29Speaker 2: algo ocurrió que cambió mi percepción de este lugar para siempre.
- 1:14:34Speaker 2: Eran alrededor de las 3 de la mañana, la hora en
- 1:14:36Speaker 2: que la oscuridad parece más densa y el silencio se
- 1:14:39Speaker 2: vuelve ensordecedor. La única luz provenía de los viejos fluorescentes
- 1:14:44Speaker 2: que parpadeaban intermitentemente, dándole a todo un aire más siniestro
- 1:14:48Speaker 2: de lo habitual. Hacía horas que no llegaba nadie, así
- 1:14:52Speaker 2: que me encontraba limpiando la cocina, tratando de mantenerme despierto.
- 1:14:57Speaker 2: De pronto, oí el sonido de la puerta abriéndose, seguido
- 1:15:01Speaker 2: de unos pasos lentos, arrastrados. Al asomarme desde la cocina,
- 1:15:06Speaker 2: lo vi, un hombre de apariencia desaliñada, vestido con harapos
- 1:15:10Speaker 2: que apenas cubrían su cuerpo. Su piel estaba reseca, agrietada,
- 1:15:14Speaker 2: y en su rostro se dibujaban arrugas profundas, como si
- 1:15:18Speaker 2: hubiese caminado bajo el sol abrasador durante días. Pero lo
- 1:15:22Speaker 2: más perturbador eran sus ojos, eran negros, sin brillo, como
- 1:15:26Speaker 2: dos pozos infinitos de oscuridad. Me miraban fijamente, como si
- 1:15:31Speaker 2: pudieran ver algo dentro de mí que yo mismo desconocía.—
- 1:15:35Speaker 2: Puedo ayudarte en algo— pregunté, tratando de mantener la calma.
- 1:15:40Speaker 2: A pesar de mi esfuerzo por sonar amigable, mi voz
- 1:15:42Speaker 2: salió temblorosa. El hombre se acercó al mostrador, sus movimientos
- 1:15:47Speaker 2: lentos y calculados, como si le doliera cada paso que daba.—
- 1:15:51Speaker 2: Agua— murmuró con una voz áspera, casi inhumana—. Sólo quiero
- 1:15:56Speaker 2: un vaso de agua. Asentí rápidamente y llené un vaso
- 1:16:00Speaker 2: del grifo. Al entregárselo, sus dedos huesudos rozaron los míos,
- 1:16:05Speaker 2: y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Cuando tomó el vaso,
- 1:16:09Speaker 2: sus ojos nunca dejaron de mirarme, penetrantes, inquisitivos. Bebió el
- 1:16:15Speaker 2: agua con avidez, como si fuera lo primero que probaba
- 1:16:18Speaker 2: en días. Pero al terminar, no se fue. Simplemente se
- 1:16:23Speaker 2: quedó ahí, mirándome, como si estuviera esperando algo. Está todo bien, pregunté,
- 1:16:29Speaker 2: más por romper el incómodo silencio que por interés genuino.
- 1:16:33Speaker 2: Perdí algo en esta carretera, dijo finalmente, su voz más
- 1:16:37Speaker 2: clara esta vez, pero aún cargada de una extraña resonancia.
- 1:16:42Speaker 2: He estado buscando durante mucho tiempo. Busco mi alma. Esas
- 1:16:47Speaker 2: palabras se quedaron suspendidas en el aire, pesadas, llenas de
- 1:16:51Speaker 2: un significado que no alcanzaba a comprender del todo. Intenté reírme,
- 1:16:56Speaker 2: pensar que se trataba de un simple vagabundo delirante, pero
- 1:16:59Speaker 2: algo en su mirada me hizo dudar. No era solo
- 1:17:03Speaker 2: locura lo que veía en esos ojos, había desesperación, dolor,
- 1:17:07Speaker 2: una especie de vacío que me resultaba difícil de ignorar.
- 1:17:11Speaker 2: Lo siento, dije, retrocediendo un paso. No puedo ayudarte con eso.
- 1:17:17Speaker 2: El hombre sonrió, una sonrisa que no alcanzó sus ojos.
- 1:17:22Speaker 2: Nadie puede ayudarme, respondió. pero ya no importa. Pronto la encontraré. Pronto.
- 1:17:30Speaker 2: Con esas últimas palabras, dio media vuelta y salió de
- 1:17:33Speaker 2: la cachimba, dejándome con una sensación de inquietud que no
- 1:17:36Speaker 2: pude sacudirme. Lo vi alejarse por la ventana, caminando hacia
- 1:17:41Speaker 2: la oscuridad de la carretera. Seguí con mi trabajo, tratando
- 1:17:45Speaker 2: de distraerme, pero la imagen de ese hombre y sus
- 1:17:48Speaker 2: palabras se repetían en mi mente como un eco. Pasaron
- 1:17:52Speaker 2: los días y todo parecía volver a la normalidad. Sin embargo,
- 1:17:57Speaker 2: no podía quitarme de la cabeza lo que el vagabundo
- 1:17:59Speaker 2: había dicho. Algo en mí cambió esa noche. Empecé a
- 1:18:04Speaker 2: notar cosas que antes ignoraba, sombras que se movían en
- 1:18:07Speaker 2: los rincones, susurros en la oscuridad, una sensación constante de
- 1:18:11Speaker 2: ser observado. Una semana después, otro camionero entró en la cachimba.
- 1:18:17Speaker 2: Era un hombre joven, con un semblante pálido y ojeras profundas.
- 1:18:22Speaker 2: Me pidió un café y se sentó en una de
- 1:18:24Speaker 2: las mesas cerca de la ventana. Había algo en su
- 1:18:27Speaker 2: actitud que me resultaba familiar, algo que no pude identificar
- 1:18:30Speaker 2: de inmediato. Se quedó en silencio durante unos minutos, mirando
- 1:18:35Speaker 2: fijamente hacia la carretera, antes de finalmente levantar la vista
- 1:18:39Speaker 2: y hablar.«¿ Has visto algo extraño por aquí?», preguntó, su
- 1:18:43Speaker 2: voz apenas audible. Me sorprendió la pregunta, pero decidí responder
- 1:18:49Speaker 2: con honestidad. Depende de lo que consideres extraño, dije. Este
- 1:18:54Speaker 2: lugar tiene su propio tipo de rarezas. El camionero sintió
- 1:18:59Speaker 2: como si esperara esa respuesta. Hace unos días recogía a
- 1:19:03Speaker 2: un hombre en la carretera. Parecía estar perdido, como si
- 1:19:07Speaker 2: no supiera a dónde iba. Me pidió que lo llevara
- 1:19:11Speaker 2: hasta aquí, hasta esta cachimba. Me dijo que había perdido algo,
- 1:19:15Speaker 2: algo importante. Mi corazón se aceleró. Sabía exactamente de quién
- 1:19:21Speaker 2: estaba hablando.¿ Qué pasó después?, pregunté, aunque temía la respuesta.
- 1:19:27Speaker 2: Lo dejé aquí y seguí mi camino, continuó el camionero.
- 1:19:31Speaker 2: Pero cuando revisé el asiento trasero después de unas millas,
- 1:19:35Speaker 2: había algo ahí, algo que no debería estar. Sentí un
- 1:19:39Speaker 2: nudo en el estómago.¿ Qué encontraste? El hombre sacó algo
- 1:19:44Speaker 2: de su bolsillo y lo colocó sobre la mesa. Era
- 1:19:47Speaker 2: un pequeño espejo, uno de esos de mano que las
- 1:19:50Speaker 2: mujeres suelen llevar en sus bolsos. Pero el vidrio estaba roto,
- 1:19:54Speaker 2: y en su reflejo parecía haber algo más que mi
- 1:19:57Speaker 2: propio rostro. Una sombra, un destello de movimiento que no
- 1:20:01Speaker 2: podía ser explicado por la luz o el ángulo.« Desde
- 1:20:05Speaker 2: que lo encontré», dijo el camionero,« he tenido la sensación
- 1:20:08Speaker 2: de que algo me sigue. No sé qué es, pero
- 1:20:11Speaker 2: sé que no es humano. Por eso vine aquí, para
- 1:20:15Speaker 2: deshacerme de esto». Creo que pertenece a ese hombre, el
- 1:20:19Speaker 2: que buscaba su alma. El espejo parecía absorber la poca
- 1:20:23Speaker 2: luz que había en la cachimba, como si estuviera hecho
- 1:20:26Speaker 2: de una oscuridad más profunda que la noche misma. No
- 1:20:30Speaker 2: quise tocarlo, pero sentí que no tenía opción. Algo en
- 1:20:34Speaker 2: mi interior me decía que debía tomarlo, que de alguna
- 1:20:37Speaker 2: manera yo estaba involucrado en todo esto, aunque no supiera cómo.
- 1:20:41Speaker 2: Déjalo aquí, dije finalmente. Yo me encargaré de él. El
- 1:20:47Speaker 2: camionero pareció aliviado y, tras terminar su café, se marchó rápidamente.
- 1:20:52Speaker 2: Me quedé solo, con el espejo en la mano, sintiendo
- 1:20:56Speaker 2: un peso que no podía explicar. No sabía qué hacer
- 1:20:59Speaker 2: con él, pero sabía que no podía simplemente tirarlo. Algo
- 1:21:04Speaker 2: me decía que hacerlo traería consecuencias aún peores. Esa noche,
- 1:21:09Speaker 2: mientras cerraba la cachimba, volví a escuchar los susurros. Eran
- 1:21:13Speaker 2: más claros esta vez, más insistentes. No eran solo ruidos
- 1:21:18Speaker 2: al azar, eran palabras, frases, aunque no podía entender su significado.
- 1:21:23Speaker 2: Parecían venir de todas partes y de ninguna, resonando en
- 1:21:27Speaker 2: mi cabeza hasta que pensé que me volvería loco. Finalmente,
- 1:21:31Speaker 2: me armé de valor y decidí salir al exterior. La
- 1:21:35Speaker 2: luna estaba alta en el cielo, iluminando el desierto con
- 1:21:38Speaker 2: una luz fantasmal. Caminé hacia la carretera, el espejo en
- 1:21:42Speaker 2: la mano, y fue entonces cuando lo vi, el vagabundo,
- 1:21:46Speaker 2: de pie a unos metros de distancia, mirando hacia mí
- 1:21:48Speaker 2: con esos ojos vacíos.« Te lo dije», dijo con una
- 1:21:52Speaker 2: voz que sonó como un crujido en el aire frío.«
- 1:21:56Speaker 2: Pronto la encontraré». Sin pensarlo, lancé el espejo hacia él.
- 1:22:02Speaker 2: El objeto voló por el aire y, al golpear el suelo,
- 1:22:05Speaker 2: se hizo pedazos. Un grito inhumano se escuchó, un sonido
- 1:22:09Speaker 2: que no debería haber sido posible, como si el espejo
- 1:22:12Speaker 2: hubiera contenido algo más, algo vivo. El vagabundo se desvaneció
- 1:22:17Speaker 2: ante mis ojos, como si nunca hubiera estado allí. Corrí
- 1:22:21Speaker 2: de regreso a la cachimba, cerrando la puerta con fuerza
- 1:22:24Speaker 2: detrás de mí. Pasé el resto de la noche en
- 1:22:27Speaker 2: la cocina, sin poder dormir, esperando que el amanecer trajera
- 1:22:31Speaker 2: consigo un alivio que nunca llegó del todo. Desde entonces,
- 1:22:36Speaker 2: la cachimba nunca fue la misma. Aunque todo parecía normal
- 1:22:40Speaker 2: durante el día, siempre sentí que había algo acechando en
- 1:22:43Speaker 2: las sombras, algo que se había quedado atrás cuando el
- 1:22:45Speaker 2: vagabundo desapareció. Los camioneros seguían viniendo, pero cada vez eran menos.
- 1:22:52Speaker 2: Algunos decían que la carretera se estaba volviendo peligrosa, que
- 1:22:56Speaker 2: la gente desaparecía sin dejar rastro. Pero nadie podía decir
- 1:23:00Speaker 2: exactamente por qué. Yo seguí trabajando allí, porque no sabía
- 1:23:04Speaker 2: hacer otra cosa. Pero cada vez que me encontraba solo,
- 1:23:08Speaker 2: no podía evitar sentir esa presencia, esa sombra que me
- 1:23:12Speaker 2: recordaba que en algún lugar, en algún rincón oscuro, el
- 1:23:15Speaker 2: vagabundo seguía buscando su alma. Y aunque había roto el espejo,
- 1:23:20Speaker 2: no estaba seguro de haber roto la maldición que lo rodeaba.
- 1:23:24Speaker 2: El ojo del diablo se convirtió en más que un
- 1:23:26Speaker 2: simple punto en la carretera. Se convirtió en un lugar
- 1:23:29Speaker 2: al que nadie quería ir, pero del que nadie podía
- 1:23:32Speaker 2: escapar del todo. Y yo, atrapado entre esas paredes, supe
- 1:23:37Speaker 2: que estaba condenado a compartir mi vida con los fantasmas
- 1:23:40Speaker 2: de la carretera, esperando el día en que, como el vagabundo,
- 1:23:44Speaker 2: yo también me convirtiera en parte de la oscuridad que
- 1:23:46Speaker 2: habita en este maldito desierto. Si te gustaron los relatos,
- 1:23:56Speaker 2: nos gustaría que nos apoyaras con un like o un comentario,
- 1:23:59Speaker 2: ya que eso nos ayudaría bastante. Y si no estás
- 1:24:02Speaker 2: suscrito o suscrita, te invito a que lo hagas para
- 1:24:05Speaker 2: que no te pierdas lo mejor de oscuros relatos de
- 1:24:08Speaker 2: la noche. Sin más, gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.