Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / No Era Una Lechuza: Era Una BRUJA Cerca De Nosotros - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte. Sin más, comenzamos. Mi nombre es Carlos
- 0:15y tengo 30 años. La experiencia que viví cuando tenía 16 sigue
- 0:20tan clara como si hubiera pasado ayer. No digo esto
- 0:25con dramatismo, sino porque fue un hecho puntual que no
- 0:28se me olvidó. En esa etapa salía mucho con mis amigos.
- 0:33Siempre buscábamos lugares donde pudiéramos caminar sin ruido y sin
- 0:38gente alrededor. Ese día decidimos acampar en una zona que
- 0:43conocíamos bien, un tramo del río seco que está a
- 0:46las afueras del pueblo. Ahí hay árboles grandes, troncos viejos
- 0:51que siguen de pie y varios montículos de tierra. No
- 0:55era un sitio turístico ni un lugar con fama de peligro.
- 0:59Era simplemente un área solitaria. Algunas personas del pueblo decían
- 1:04que en ese río seco se habían visto mujeres caminando
- 1:08de noche. No lo mencionaban como una historia elaborada, sino
- 1:13como comentarios de paso. Vecinos que afirmaban haber visto figuras,
- 1:19pero siempre desde lejos. Nunca lo tomamos en serio, porque
- 1:24nadie explicaba más allá de eso. No hablaban de brujas,
- 1:28ni de rituales, solo decían ahí se ven mujeres en
- 1:32la madrugada. Para nosotros eso no tenía sentido. No había
- 1:37casa cerca, ni caminos junto al tramo donde íbamos a estar.
- 1:42Salimos por la tarde con mochilas, tiendas, comida y un
- 1:46par de lámparas grandes. El trayecto fue sencillo, caminamos varios minutos,
- 1:52cuesta arriba, para rodear una parte del cerro y bajar
- 1:56del otro lado hacia el río seco. Cruzamos entre árboles,
- 2:00escuchando el sonido de hojas secas. El clima estaba estable
- 2:05y el terreno firme. No encontramos nada fuera de lo común.
- 2:10Llegamos al área donde planeábamos acampar y vimos que el
- 2:14espacio seguía igual que la última vez que habíamos ido,
- 2:18tierra plana, rodeada por tres árboles viejos y un tronco caído,
- 2:22que servía como asiento. Colocamos las tiendas. Dos de mis
- 2:27amigos se encargaron de acomodar las estacas, mientras los demás
- 2:32buscábamos ramas para encender la fogata. Organizamos todo rápido. Una
- 2:38vez que encendimos el fuego, sacamos la comida y preparamos
- 2:42una cena sencilla. Platicamos de lo que hacíamos cada quien,
- 2:46de cosas que queríamos hacer en la escuela y de
- 2:49planes que teníamos. El ambiente era tranquilo, no había viento
- 2:54fuerte ni ruidos extraños, Solo escuchábamos los chasquidos del fuego
- 2:59y el sonido seco de hojas moviéndose de vez en cuando.
- 3:03Todo parecía normal. Después de cenar, nos quedamos un rato
- 3:08más alrededor del fuego. No pasó nada particular. Cuando la
- 3:13fogata comenzó a bajar su intensidad, nos metimos a las tiendas.
- 3:18Pero antes de entrar a la mía, tuve una sensación rara.
- 3:22no emocional, sino física, como si la temperatura hubiera bajado
- 3:27unos grados de golpe. No dije nada, solo caminé unos
- 3:32pasos hacia un árbol, y ahí vi algo, que no
- 3:35había estado antes, una rama delgada clavada en la tierra,
- 3:39con dos tiras de tela amarradas en la parte superior.
- 3:43No eran listones decorativos ni nada especial, eran dos tiras comunes,
- 3:49sucias y viejas. Me resultó extraño, porque no correspondía con
- 3:54basura ni con restos de ropa. Era algo puesto ahí
- 3:58de manera intencional. Me acerqué sólo para verlo mejor, la
- 4:03tierra alrededor estaba ligeramente removida, como si alguien hubiera apretado
- 4:08la rama hacia abajo. No encontré huellas ni señales de pasos.
- 4:14No escuché nada, me quedé unos segundos mirándolo. Pero como
- 4:19no tenía explicación y no quería alejarme más del campamento,
- 4:22lo dejé así y regresé a mi tienda. Entré, me
- 4:27acomodé en el saco y apagué la lámpara. En los
- 4:31primeros minutos, todo estaba normal. Cerré los ojos, pero se
- 4:36sentía un cambio en el ambiente, no puedo describirlo como
- 4:40una sensación rara o paranormal, sino como un cambio concreto
- 4:44en el aire. Se volvió más frío y más denso.
- 4:48También noté que el sonido alrededor se apagó. Antes escuchaba
- 4:53hojas y grillos, pero en cuestión de segundos, todo quedó quieto,
- 4:58como si la zona se hubiera detenido. Mientras intentaba dormir,
- 5:03escuché pasos sobre la tierra. Eran lentos, marcados, como si
- 5:08alguien descalzo caminara alrededor del campamento. No eran animales, pues
- 5:14los animales pisan de forma irregular y ligera. Esto era constante,
- 5:19firme y medido. Abrí los ojos y me quedé quieto.
- 5:23Los pasos seguían, acercándose poco a poco. Después escuché la
- 5:28voz de una mujer hablando bajo, no distinguí palabras, pero
- 5:32era una voz clara, no un sonido del viento. La
- 5:36lona de mi tienda se hundió hacia adentro, justo a
- 5:39la altura de mi brazo. No fue un pequeño movimiento
- 5:43por el aire, fue la forma exacta de una mano apoyándose.
- 5:48El hundimiento duró unos segundos y luego desapareció. Me incorporé
- 5:53de inmediato, tomé la lámpara y salí. Caminé unos metros
- 5:57hacia el árbol donde antes había visto la rama clavada.
- 6:02No encontré a nadie, revisé alrededor, pero no había cuerpos
- 6:06ni sombras. Solo vi que las hojas del suelo estaban
- 6:10aplastadas en algunas zonas, como si alguien hubiera pasado caminando
- 6:14en círculos. Mientras seguía revisando escuché un murmullo corto a
- 6:19mi derecha. No era viento, era una voz, pero no
- 6:24pude ubicar el punto exacto. Giré la lámpara varias veces,
- 6:29pero no había nada. Regresé al campamento sin alejarme más,
- 6:34miré a mis amigos otra vez y todo seguía igual.
- 6:38Entré de nuevo a mi tienda, sabiendo que algo estaba
- 6:42sucediendo afuera. Me acomodé intentando dormir, aunque ya no podía relajarme.
- 6:48Cerré los ojos y traté de escuchar menos, pero los
- 6:51pasos volvieron a sonar, ahora más cerca de las tiendas,
- 6:55como si quien fuera estuviera caminando alrededor de cada una,
- 6:59deteniéndose frente a la mía antes de moverse otra vez.
- 7:04Casi no dormí, pues los pasos siguieron sonando alrededor de
- 7:08mi tienda durante la noche y parte de la madrugada.
- 7:12No eran continuos, pero aparecía en cada pocos minutos, como
- 7:16si alguien caminara por secciones del terreno y luego se
- 7:20detuviera para escuchar. No tenía forma de saber la distancia,
- 7:25pero los sonidos eran lo suficientemente claros como para asegurar
- 7:29que no eran imaginaciones. Me quedé acostado un rato, esperando
- 7:34que todo se calmara, pero el ambiente seguía igual de
- 7:38frío y tenso. En algún momento, Escuché una respiración muy
- 7:43cerca de la lona, tan cercana que pensé que alguien
- 7:46estaba inclinado sobre mi tienda. No podía ver nada, pero
- 7:51la respiración era lenta y profunda, y se sentía como
- 7:55si la persona estuviera justo afuera. Uno de mis amigos
- 7:59despertó primero en la madrugada. Escuché cómo movía el cierre
- 8:04de su tienda y salió con la lámpara encendida. Luego
- 8:08los demás salimos también. Ninguno había dormido bien, el primero
- 8:13que dijo algo fue Luis, y dijo que sintió que
- 8:16alguien le jaló una esquina de la tienda desde afuera.
- 8:20Felipe escuchó respiraciones detrás de él, mientras intentaba dormirse. Martín
- 8:27dijo que sintió una presión en la lona cerca de
- 8:29sus pies, como si alguien hubiera tocado la tela desde afuera.
- 8:34Ninguno tenía explicación para lo que estaba pasando. Prendimos las
- 8:39linternas y revisamos el área alrededor del campamento. Lo primero
- 8:44que notamos fueron las huellas en la tierra. No eran
- 8:48marcas viejas ni pisadas dispersas. Eran huellas claras de pies descalzos,
- 8:54pequeñas y definidas, rodeando nuestras tiendas. Algunas estaban tan frescas
- 9:00que todavía tenían bordes levantados por la presión del talón.
- 9:05Nos acercamos a una zona donde la tierra estaba más
- 9:08suelta y ahí las huellas eran aún más visibles. Ninguno
- 9:13de nosotros tenía ese tamaño de pie ni estábamos descalzos.
- 9:18No había forma de que fueran nuestras. Mientras revisábamos, Felipe
- 9:23encontró una bolsa pequeña colocada sobre una piedra plana. Era
- 9:28una bolsa amarrada con un hilo simple. La abrimos y
- 9:32adentro había tierra oscura, mezclada con palos quebrados. No tenía
- 9:38símbolos ni objetos extraños, era exactamente eso, tierra y palos.
- 9:44Lo único raro, era que la bolsa no estaba ahí
- 9:47cuando llegamos, ni cuando nos acostamos. Regresamos a la fogata
- 9:52para mantenernos en grupo. Notamos que la leña que aún
- 9:57debía durar varias horas, estaba prácticamente consumida. Las brasas se
- 10:02estaban apagando más rápido de lo normal. No había viento
- 10:07fuerte ni humedad, pero el fuego se extinguía como si
- 10:10lo estuvieran sofocando de alguna forma. El ambiente alrededor se
- 10:15volvió más frío conforme pasaban los minutos. No era el
- 10:19frío normal de la madrugada, era un aire pesado, que
- 10:23entraba directo a la ropa. Nos sentamos cerca de lo
- 10:27que quedaba del calor para intentar mantenernos atentos. Fue en
- 10:33ese momento que escuchamos de nuevo la voz. Esta vez
- 10:36no era un susurro lejano, se escuchaba cerca del campamento,
- 10:41moviéndose alrededor de nosotros. Era la voz de una mujer
- 10:45hablando bajo, sin intención de gritar ni de ocultarse. Pasaba
- 10:51de un punto a otro entre los árboles, como si
- 10:53caminara lentamente a nuestro alrededor. Levantábamos las linternas cada vez
- 10:59que cambiaba de posición. pero no veíamos nada. No había
- 11:04movimiento entre las ramas, ni sombras avanzando, sólo el sonido
- 11:08claro de esa voz. La sensación de ser observados era directa.
- 11:14No era un pensamiento, era algo que se podía sentir.
- 11:18Como si alguien estuviera detrás de ti, esperando a que
- 11:22movieras la lámpara para ocultarse del otro lado. Felipe se
- 11:27levantaba cada pocos segundos a revisar, pero no cambiaba nada.
- 11:32Seguíamos rodeados por esa voz sin poder ubicarla. Intentamos calmarnos
- 11:37un poco, porque no podíamos mantenernos así toda la noche.
- 11:42Volví a mi tienda y me recosté un momento para
- 11:45intentar relajarme, pero apenas cerré los ojos tuve una imagen rápida,
- 11:50como si hubiera visto algo por un segundo. Era una
- 11:54mujer sin cabello, parada entre dos árboles, mirándonos. No estaba
- 12:00a unos metros, estaba lejos, pero su postura era rígida,
- 12:04recta y estaba fija hacia nuestro campamento. Abrí los ojos
- 12:09de inmediato con el corazón acelerado. No quería dormir más,
- 12:15salí de la tienda y mis amigos ya estaban afuera
- 12:18porque acababan de escuchar un golpe. El golpe vino de
- 12:22un tronco grande que estaba a unos metros del campamento.
- 12:27Se escuchó seco, como si alguien hubiera lanzado una piedra
- 12:31directamente contra la madera. Nos acercamos con las linternas, pero
- 12:36no había piedras nuevas ni marcas frescas. Caminamos un poco
- 12:41más y al volver al centro del campamento, vimos algo
- 12:45que no había estado ahí. En medio, justo donde antes
- 12:49habíamos puesto las mochilas, había una figura hecha con ramas
- 12:53amarradas con tela. las ramas estaban torcidas y unidas con
- 12:58un pedazo de tela gris. La figura tenía una forma simple,
- 13:03parecida a un muñeco, pero hecha rápido, sin intención decorativa.
- 13:09El hecho de que hubiera aparecido justo ahí, en tan
- 13:12poco tiempo, nos dejó claro que alguien había entrado al
- 13:16campamento mientras estábamos distraídos o mientras dormíamos. No era posible
- 13:23que uno de nosotros la hubiera puesto, porque estábamos juntos
- 13:26todo el tiempo, desde que despertamos, y nadie se había
- 13:30alejado lo suficiente como para hacerla y colocarla. Nos quedamos
- 13:35mirando esa figura varios segundos, esperando que algo más ocurriera.
- 13:41Lo único que escuchamos al principio fue el viento suave
- 13:45entre las hojas secas, pero después se escucharon pasos rápidos.
- 13:50Esta vez no eran lentos como antes, eran pasos cortos,
- 13:55veloces como si alguien estuviera corriendo entre los árboles sin
- 13:59intención de ocultarse movíamos las linternas hacia todos lados alcanzando
- 14:05a ver sombras cruzarse entre los troncos no eran cuerpos
- 14:10completos era movimiento de piernas o brazos que desaparecían apenas
- 14:14iluminábamos los pasos comenzaron a rodearnos de manera evidente se
- 14:21escuchaban por la izquierda luego detrás luego por la derecha.
- 14:25Eran varios. No sabíamos cuántos, pero no era una sola persona.
- 14:32Todo indicaba que nos tenían cercados en el círculo de
- 14:35luz de nuestras lámparas. Los pasos que escuchábamos entre los
- 14:40árboles se hicieron más rápidos. Movíamos las linternas de un
- 14:45lado a otro, intentando ubicar de dónde venían, pero no
- 14:49veíamos cuerpos completos, sólo partes que se movían de un
- 14:53tronco a otro. De pronto, entre dos árboles, apareció una mujer.
- 15:00No se asomó lento ni hizo algún gesto extraño, simplemente
- 15:04estaba ahí, cuando iluminamos el punto. Tenía la piel clara,
- 15:10no tenía cabello y estaba descalza. Su respiración era fuerte, marcada,
- 15:16como si llevara bastante rato caminando. La postura era inclinada
- 15:21hacia adelante, con los hombros rígidos y las manos extendidas
- 15:25a media altura, como si estuviera buscando algo, pero no
- 15:29dijo nada, sólo observaba. Atrás de ella, un poco más
- 15:34metidas entre los árboles, se movían otras dos mujeres. Caminaban lento,
- 15:40sin prisa, pero sin detenerse. No parecía que estuvieran perdidas
- 15:46ni confundidas. Sus movimientos eran firmes, como si supieran exactamente
- 15:52a dónde dirigirse. Cada pocos segundos cambiaban de dirección. La
- 15:57sensación era clara, nos estaban rodeando. Mi amigo Luis retrocedió
- 16:03unos pasos sin quitar la vista de la mujer que
- 16:06estaba frente a nosotros. No alcanzó a ver dónde pisaba
- 16:10y cayó sentado, golpeando la tierra con fuerza. El ruido
- 16:15llamó la atención de la mujer. Avanzó dos pasos hacia él.
- 16:21No corrió, pero sus movimientos fueron directos, sin dudar. En
- 16:26ese instante levanté la lámpara y la luz le iluminó
- 16:30las manos. Las tenía extendidas hacia adelante, con las uñas largas,
- 16:35llenas de tierra compacta, como si hubiera estado cavando poco antes.
- 16:41No parecían garras ni nada exagerado. Eran manos de una mujer,
- 16:47pero descuidadas, ásperas y sucias. Felipe corrió hacia Luis y
- 16:53lo jaló del brazo para levantarlo. La mujer avanzó un
- 16:57paso más y después se detuvo. Las otras dos mujeres
- 17:02seguían moviéndose entre los árboles, acercándose por los costados. No
- 17:08hablaban ni hacían algún sonido fuera de la respiración marcada.
- 17:12Era evidente que no estaban ahí por casualidad. No parecían
- 17:17perdidas ni necesitadas de ayuda, y no tenían intención de ocultarse.
- 17:24No discutimos nada, pues no hubo tiempo. Los cuatro reaccionamos
- 17:29al mismo tiempo, tomamos las mochilas como pudimos. No revisamos
- 17:35si llevábamos todo, solo corrimos hacia el sendero, que bajaba
- 17:39a la parte baja del río seco. El terreno estaba
- 17:43lleno de raíces y piedras, pero aún así corrimos sin detenernos.
- 17:48Mientras bajábamos, escuché una voz detrás que decía mi nombre
- 17:53en un tono bajo, como si intentara imitar la forma
- 17:56en que mis amigos me hablaban. Después escuché cómo pronunciaban
- 18:01el nombre de Felipe. No sonaban como gritos, eran voces cortas,
- 18:07casi susurradas, pero claras. No había forma de confundirlas con
- 18:12el viento o con animales. No volteamos, cada ruido hacía
- 18:18que aceleráramos más. Podía escuchar nuestras pisadas golpeando la tierra
- 18:24y a ratos, otra serie de pasos detrás, pero no
- 18:27sabía si era alguien siguiéndonos o si era el eco
- 18:30de nuestra propia carrera. Solo quería salir de esa zona
- 18:35cuanto antes. Después de avanzar unos metros, vimos una luz
- 18:41tenue más adelante. Era una lámpara encendida. Nos acercamos con cuidado,
- 18:48porque no sabíamos quién podía estar ahí. Al llegar distinguimos
- 18:53a un hombre mayor, llevaba una lámpara de mano y
- 18:56tenía la expresión seria. Al vernos correr con las mochilas
- 19:01y llenos de polvo, levantó la lámpara para iluminarnos bien.
- 19:07Nos preguntó qué había pasado. Ninguno podía explicarlo completo, porque
- 19:12todavía teníamos la respiración acelerada. Le dije que había mujeres
- 19:18en la parte alta del terreno. No entré en detalles largos,
- 19:23solo le dije que eran tres, que estaban descalzas, sin
- 19:26cabello y que habían aparecido muy cerca del campamento. Él
- 19:31no se sorprendió ni hizo preguntas innecesarias. Dijo que no
- 19:36era la primera vez que escuchaba algo similar en ese tramo.
- 19:41Comentó que otras personas del pueblo, Habían hablado de mujeres
- 19:45caminando por la noche en esa zona, siempre entre los árboles,
- 19:49nunca por los caminos. El hombre nos indicó que siguiéramos
- 19:55bajando por el sendero hasta llegar al camino principal que
- 19:59conectaba con el pueblo. Dijo que caminaría detrás de nosotros,
- 20:04por si veíamos algo más. No discutimos, simplemente asentimos y
- 20:10seguimos avanzando. Cada tanto miraba hacia atrás, porque escuchaba pasos,
- 20:16pero no sabía si eran los del Señor o si
- 20:18algo más venía detrás. Preferí no preguntar. Al llegar al
- 20:25final del sendero, antes de entrar al tramo, donde ya
- 20:29se veía parte del camino, decidí voltear hacia arriba. El
- 20:34hombre nos había dicho que no valía la pena mirar atrás,
- 20:38pero necesitaba confirmar si las mujeres seguían en la zona
- 20:42del campamento. Al levantar la lámpara hacia lo alto, vi
- 20:47tres figuras paradas justo en el punto donde había estado
- 20:51nuestra fogata. No se movían, solo estaban ahí, mirando hacia abajo,
- 20:57en nuestra dirección. No gesticulaban ni avanzaban, solo permanecían firmes.
- 21:04El contraste entre ellas y los árboles secos hacía que
- 21:08se notaran más, como si hubieran estado esperando que volteáramos.
- 21:13Bajé la lámpara de inmediato. Seguimos caminando y el hombre
- 21:19nos acompañó hasta el camino principal. Desde ahí ya no
- 21:23escuchamos pasos ni voces. El ambiente cambió, como si hubiéramos
- 21:29cruzado un límite. El aire era menos frío y los
- 21:33sonidos del monte regresaron poco a poco. Cuando vimos que
- 21:38la luz del cielo comenzaba a aclarar, el Señor nos
- 21:41dijo que siguiéramos hasta el pueblo y que evitáramos volver
- 21:45a esa zona de noche. Entramos al pueblo sin hablar mucho.
- 21:50Cada quien tomó un rumbo distinto hacia su casa. Yo
- 21:54traté de descansar, pero aunque cerraba los ojos, seguía recordando
- 21:59la imagen de esas mujeres paradas en la parte alta
- 22:03del terreno. Durante semanas, Tuve sueños donde aparecían entre los árboles,
- 22:09mirándonos desde lejos. No volví a esa zona para nada.
- 22:15Ni de día ni acompañado. Lo que vimos esa noche
- 22:19fue suficiente para entender que no era un sitio al
- 22:22que hubiera que regresar. No las volví a ver, pero
- 22:26la experiencia quedó marcada con detalles que no se me
- 22:29han borrado desde entonces. Me llamo Daniela y vivo sola
- 22:38en una colonia tranquila, trabajo, regreso a casa, cocino lo
- 22:43necesario y cuido un par de macetas en el patio.
- 22:47Mantengo la puerta bien cerrada y el pasillo limpio, esa
- 22:51rutina me sostuvo durante meses, hasta que empecé a fijarme
- 22:55en la vecina de al lado. Es una mujer mayor, flaca,
- 23:00de espalda rígida y mirada que no parpadea. Siempre está
- 23:05detrás de la cortina, con la cara pegada al vidrio,
- 23:08como si esperara mis pasos. Al principio lo tomé como
- 23:12curiosidad de barrio, pensé que le gustaba vigilar la calle,
- 23:17que buscaba distracción y seguí con mi vida. Una mañana
- 23:22vi tierra pegada en el marco de mi puerta, era
- 23:25una franela de polvo apretada en una línea, no el
- 23:28lodo que dejan los zapatos, toqué con la yema y
- 23:31noté granos gruesos, como de parcela. mezclados con piedras que raspan,
- 23:37lo barrí y pasé un trapo húmedo. Al día siguiente
- 23:41encontré tres plumas negras en la ventana de la sala,
- 23:44no tenían restos ni olor a ave, estaban alineadas, la
- 23:48punta hacia el interior. Las tiré al bote sin pensar demasiado.
- 23:54A la semana el patio amaneció con una cubeta medio
- 23:57llena de agua turbia, nadie más entra a mi casa
- 24:01y vacié la cubeta y la tallé con cloro hasta
- 24:04que el olor se dio las noches se hicieron pesadas
- 24:09desde la recámara escuché pasos cortos sobre el techo no
- 24:13carreras de gato sino pisadas a veces los golpes venían
- 24:17desde la pared del pasillo tres seguidos un descanso y
- 24:21otros dos me quedé quieta con la respiración contenida esperando
- 24:26que pararan cuando me levantaba a revisar todo quedaba en
- 24:30su sitio pero el aire traía un rastro húmedo que
- 24:33no reconocía en mi casa. Empecé a dormir con los
- 24:38tenis a un lado de la cama, por si necesitaba
- 24:41moverme rápido. Mis plantas se vinieron abajo, la menta perdió
- 24:47el olor y los tallos se pusieron blandos, el rosal
- 24:50dobló las hojas hacia el piso. Cambié tierra, moví macetas
- 24:55de lugar y ajusté riegos, pero nada, la menta se
- 24:59quebró con un chasquido apenas la rosé. Guardé el tallo
- 25:03en una bolsa como prueba para el vivero. También mi
- 25:07cuerpo cambió, despertaba con el corazón acelerado, un peso en
- 25:11la nuca y un cansancio que no correspondía al descanso.
- 25:16En el trabajo me dolía el hombro izquierdo, como si
- 25:19alguien apoyara ahí el codo. Fui a consulta, me revisaron
- 25:24la presión y pidieron análisis, pero todo salió normal. regresé
- 25:30sin diagnóstico y con la sensación de que me quedaba
- 25:33sin fuerza sin una causa concreta. Los vecinos dejaron comentarios
- 25:39al pasar, un señor que barre desde temprano dijo, sin
- 25:43mirarme de frente, que no me metiera con la de
- 25:45al lado. Mencionó que a varios les fue mal después
- 25:49de discutir con ella. Una señora que vende tamales, Me
- 25:54contó que un trabajador de electricidad se negó a entrar
- 25:58a esa casa porque le faltó el aire. Nadie se
- 26:02detuvo a dar detalles. Todos hablaron como si lo obvio
- 26:05ya estuviera dicho. Guardé esas frases en la memoria y
- 26:10me prometí no provocar a la vecina. Seguí mi camino
- 26:13con las bolsas del mandado y la cabeza llena de
- 26:16esas historias. Los sueños comenzaron a repetirse. En uno de
- 26:22ellos yo despertaba y la encontraba sentada en la esquina
- 26:25de mi cama con la espalda recta, las manos en
- 26:28los muslos y el mentón alzado. No movía la boca,
- 26:33pero yo sentía que me hablaba por dentro, con palabras
- 26:36que no alcanzaba a distinguir. Abría los ojos de verdad
- 26:41y me quedaba sudando, con la boca seca y un
- 26:44zumbido en el oído. Caminaba a la cocina y el
- 26:47plato de metal donde dejo las llaves, aparecía en otro
- 26:51sitio como si alguien lo hubiera empujado a la mitad
- 26:54de la mesa lo regresaba a su lugar y me
- 26:57quedaba un minuto de pie escuchando el pasillo empecé a
- 27:03notar detalles que no encajaban encontré un nudo de hilo
- 27:07rojo en la rejilla del baño saqué el hilo con
- 27:10una pinza y lo quemé en el fregadero detrás de
- 27:14la puerta del cuarto ocultos por el borde inferior había
- 27:18dos alfileres cruzados clavados en el yeso con precisión. Lo
- 27:23saqué con una espátula y limpié la zona con vinagre.
- 27:27En la entrada apareció un montón de sal húmeda que
- 27:30se desmoronó al tocarlo, barrí, trapeé y cerré la puerta
- 27:34con doble vuelta. Mientras hacía todo eso, sentía una punzada
- 27:40fija en el costado, como si la piel tuviera un
- 27:43punto que ardía. Un día me atreví a ver directo
- 27:47hacia la ventana de la vecina y la cortina estaba
- 27:50ligeramente abierta y su rostro completo se mostró sin prisa.
- 27:56Tenía los pómulos marcados, la boca apretada y los ojos
- 27:59demasiado claros para la sombra del interior, no parpadeó y
- 28:03se quedó inmóvil, firme, como si me contara con paciencia.
- 28:08Seguí hasta mi puerta con la garganta apretada, en la recámara,
- 28:12el techo lanzó un golpe seco y luego otro, medidos,
- 28:16como si alguien probara la resistencia. El cuerpo se me
- 28:22volvió torpe, subía las escaleras y me fallaba la rodilla,
- 28:26secaba un vaso y se me caía sin explicación, y
- 28:29empecé a hacer listas para no olvidar las tareas simples.
- 28:34Apunté lo que oía en la madrugada y lo que encontraba,
- 28:37paso sobre el techo, raspones en la pared del pasillo,
- 28:41sombra que cruza de la sala a la cocina y
- 28:44se esfuma al prender la luz, hilo rojo, sal, alfileres.
- 28:49También anoté la sensación que me despertaba a veces, un
- 28:53dedo invisible que presiona el pecho justo en el centro.
- 28:57No me gusta escribir sensaciones, pero quería dejar un registro.
- 29:03Una tarde al regresar con una bolsa de pan, el
- 29:06patio tenía otra vez ese olor agrio, revisé la cubeta
- 29:10pero estaba vacía. Me acerqué a las macetas y vi
- 29:14tierra removida como si alguien hubiera hundido los dedos, apreté
- 29:18con la palma y noté humedad fría que no correspondía
- 29:21a la hora. Saqué los guantes y removí el sustrato
- 29:26con cuidado. No hallé nada, cuando me enderecé, la cortina
- 29:31de la vecina volvió a moverse. La tela se abrió
- 29:34lo suficiente para dejar ver los ojos clavados en mí,
- 29:38sin gesto, sin prisa, guardé los guantes y cerré el patio.
- 29:45Las noches se estiraron con un peso que cansaba, el
- 29:48pasillo crujía y la lámpara de buró titiló dos veces
- 29:51y luego quedó estable. No quise pensar en fallas eléctricas,
- 29:56me acosté y jalé la cobija hasta el pecho. Dormía medias,
- 30:02con los oídos atentos. En la madrugada un dolor punzante
- 30:06me atravesó el pecho, no fue ardor ni calambre, fue
- 30:10un dedo que presiona desde adentro. Me senté, busqué aire
- 30:14por la boca y apoyé las manos en la cama
- 30:17y La sensación subía y bajaba con la respiración, quise
- 30:21pararme y un bulto rozó mi pie. Metí la mano
- 30:26bajo la cama, toqué tela áspera y rígida, tiré con
- 30:30cuidado y saqué un muñeco de trapo del tamaño de
- 30:33mi mano. Tenía la cabeza envuelta con hilo oscuro y
- 30:37mechones cortos de cabello humano sujetos en la coronilla. El
- 30:42torso estaba cosido con puntadas torcidas que encerraban granos negros
- 30:46como semillas quemadas. Las piernas eran dos tiras de tela
- 30:51apretadas con nudos en las rodillas, del lado del pecho
- 30:55salía un alfiler oxidado que atravesaba hasta la espalda. El
- 30:59muñeco olía a humedad vieja y grasa de cocina rancia.
- 31:04Lo sostuve y el dolor del pecho subió un punto,
- 31:07no mucho, lo suficiente para obligarme a aflojar el agarre.
- 31:12Bajó enseguida, como si ese objeto y mi cuerpo compartieran
- 31:16un hilo tenso. Me quedé sentada con el muñeco en
- 31:21las manos, el pasillo no emitía ruidos y aún así,
- 31:25sentía que alguien miraba desde afuera de la habitación. No
- 31:30busqué dramatizar lo obvio, guardé el muñeco en una bolsa
- 31:33con cierre, la sellé y la metí en el cajón
- 31:36grande de la cocina. Fui al patio y aspiré el aire.
- 31:41No encontré ese agrio por unos segundos, luego volvió, leve.
- 31:46Regresé a la recámara y me detuve frente a la ventana,
- 31:49la cortina de la vecina estaba cerrada por completo, tuve
- 31:53la certeza fría de que yo no había confundido síntomas
- 31:57ni inventos. Alguien me estaba trabajando, y el muñeco bajo
- 32:02mi cama lo confirmaba sin margen de duda. Guardé la
- 32:07bolsa con el muñeco dentro del cajón y decidí que
- 32:10no iba a esperar a que mi cuerpo cediera. Pedí
- 32:14referencias en el trabajo y en el mercado de la colonia.
- 32:18Varias personas me dieron nombres sueltos, direcciones y anécdotas que
- 32:22no resolvían nada. Un señor que vende hierbas me habló
- 32:27de una mujer que no se anuncia y que según
- 32:29él levanta trabajo sin hacer teatro. Me indicó un punto
- 32:34de reunión frente a una parroquia. Fui y la mujer
- 32:43me recibió en una casa sencilla, no era un local
- 32:46ni un consultorio. Tenía el piso limpio, una mesa de
- 32:51madera con marcas de uso y varios frascos con hojas secas,
- 32:55resinas y polvos etiquetados con letra clara, entre ellos, tenía ruda, romero,
- 33:01albahaca y pirul. No colgaban amuletos vistosos ni adornos de feria,
- 33:07Lo que llamaba la atención era su manera de mirar, firme, directa,
- 33:11sin buscar agradar. Me pidió que hablara con precisión, le
- 33:16conté lo de la tierra en el marco, las plumas,
- 33:19el agua turbia, los pasos en el techo, los alfileres
- 33:23cruzados y el muñeco con cabello humano. La escuché repetir
- 33:28en voz baja lo que iba anotando en un cuaderno pequeño.
- 33:34Dijo que lo mío era un amarre con desgaste, que
- 33:37trabajaba por etapas para aflojar mi voluntad y enfermarme, me
- 33:41explicó que no se trataba de atraerme hacia alguien, sino
- 33:44de encadenar mis fuerzas hasta dejarme en quietud, y que
- 33:48la vecina lo alimentaba con cosas que entraban a mi casa, sal,
- 33:52hilos anudados, alfileres, agua echada en la noche. Aseguró que
- 33:58el muñeco confirmaba la mano que me estaba apretando el pecho.
- 34:03Me recetó baños de descarga durante nueve días, hervir ruda,
- 34:07romero y albahaca, dejar entibiar y bañar del cuello hacia abajo,
- 34:11sin cubrir la cabeza. Después de cada baño, tirar el
- 34:16agua por el drenaje y cruzar los brazos un minuto,
- 34:19para cortar la influencia, me dio cascarilla para marcar cruces
- 34:24discretas detrás de las puertas, y una mezcla de sal
- 34:27con alumbre para las esquinas. Me entregó una medalla de
- 34:31San Benito y un hilo rojo para la muñeca izquierda.
- 34:36Aclaró que todo eso era preparación. Para romper de fondo,
- 34:40habría que enfrentar a la agresora en mi propia casa.
- 34:45Volví a la colonia con una bolsa de papel que
- 34:48olía a romero. Esa misma tarde lavé el patio, limpié
- 34:52marcos y coloqué las cruces de cascarilla. Preparé el primer
- 34:57baño y sentí la piel tibia al esparcir la infusión.
- 35:01Dormí con la medalla bajo la almohada y el hilo anudado.
- 35:04Al amanecer noté el pasillo raro, como hueco, y el
- 35:09plato de las llaves se mantuvo donde lo dejé. Creí
- 35:13que el plan estaba funcionando, salí a trabajar con un
- 35:17ánimo que no sentía desde hacía semanas. La respuesta de
- 35:23la vecina fue inmediata y Al regresar encontré un pájaro
- 35:26muerto en la orilla de mi escalón, con las patas
- 35:29hacia arriba y la lengua salida, lo levanté con una bolsa,
- 35:33limpié con cloro y rocíe la banqueta. Esa noche, al
- 35:38apagar la luz, un escalofrío subió desde los pies hasta
- 35:42la nuca y me dejó los dientes apretados. El techo
- 35:46se quedó callado, pero del pasillo llegaron risas finas, cortadas
- 35:51y como cuando dos niños se tapan la boca para
- 35:54no hacer ruido. El aire olía otra vez a agua guardada,
- 35:58me recosté y conté respiraciones hasta quedarme dormida. La mujer
- 36:05me pidió seguimiento diario, le escribí lo del pájaro y
- 36:08las risas. Respondió que reforzara las esquinas con la mezcla
- 36:13de sal y alumbre y que no dejara prendas húmedas
- 36:16colgadas de noche. Volví a aplicar cascarilla detrás de las puertas.
- 36:21El espejo del baño amaneció con empañamiento sin haber regadera prendida.
- 36:28Pasé el dedo y se formó un camino limpio, pero
- 36:31a los segundos volvió a cubrirse, la lámpara de la
- 36:34sala parpadeó de forma intermitente y luego quedó estable. Revisaron
- 36:40la instalación y dijeron que todo estaba en orden. Dejé
- 36:44de buscar explicaciones técnicas y seguí las indicaciones al pie
- 36:48de la letra. La bruja aliada visitó mi casa al
- 36:53tercer día de baños, caminó los cuartos con calma, con
- 36:57una rama de pirul hizo una limpia desde la cabeza
- 37:00hasta los pies, cuidando hombros, articulaciones y espalda. Encendió copal
- 37:06en un cuenco y lo llevó por el pasillo, la
- 37:09sala y el patio. En cada cuarto colocó una vela,
- 37:14blanca en la entrada, morada en la sala, otra blanca
- 37:17en la recámara y una adicional en la cocina. Me
- 37:21pidió que mantuviera las superficies secas y que evitara dejar
- 37:25zapatos junto a la puerta. En el marco de mi
- 37:28recámara marcó una protección con cascarilla y dijo que ahí
- 37:32la agresora iba a empujar. Me pidió el muñeco, lo
- 37:37examinó con guantes, nombró las semillas quemadas y revisó el alfiler.
- 37:43Lo devolvió dentro de una funda y explicó que en
- 37:45el momento decisivo, el muñeco iba a servir para cortar.
- 37:52A partir de esa visita, la presión aumentó, encontré un
- 37:56gato muerto en la banqueta, sin sangre a la vista,
- 37:59con el cuerpo rígido y los ojos abiertos, lo reporté
- 38:03para levantarlo y limpié otra vez con cloro. Los pasos
- 38:07en el techo volvieron y se detuvieron justo encima de
- 38:10mi recámara. El pasillo lanzó crujidos donde nunca los había hecho.
- 38:17En la madrugada las risas se escucharon más cerca, sin
- 38:20venir de la calle, sino de dentro de la casa,
- 38:23del lado de la sala. Me levanté despacio y me
- 38:27quedé en el marco mirando el sofá, como si alguien
- 38:30estuviera sentado, no había siluetas, sólo esa certeza pegada en
- 38:35el estómago de que la casa estaba ocupada por algo ajeno.
- 38:40Regresé a la cama y apreté la medalla en el puño.
- 38:45La mujer me enseñó a responder sin hablarle a nadie,
- 38:48dijo que al escuchar pasos o risas, debía ponerme de pie,
- 38:52golpear el suelo con el talón tres veces y trazar
- 38:55una cruz pequeña, con el dedo índice sobre el marco
- 38:59de la puerta. Me pidió que leyera en voz baja
- 39:02una oración de protección, sin nombrar a la vecina, para
- 39:06no alimentar su trabajo. Al tercer golpeteo el pasillo se
- 39:11quedaba quieto por unos segundos y regresaba a su ritmo normal.
- 39:16Esa instrucción simple me dio un margen para respirar. Durante
- 39:22la semana, los espejos siguieron empañándose solos y las luces parpadearon.
- 39:27Varias noches sentí un aire frío a la altura de
- 39:30las rodillas, como si alguien hubiera abierto una ventana. Revisé,
- 39:35cerré y aseguré. Cada mañana... Al abrir la puerta, aparecían
- 39:41pequeños montones de tierra fina, alineados como con regla, los
- 39:45barría y tiraba fuera de la banqueta. Un día encontré
- 39:49el hilo rojo de mi muñeca suelto sin que el
- 39:52nudo se hubiera roto, así que lo volví a atar
- 39:55con cuatro vueltas. La bruja protectora me citó en casa,
- 40:01me dijo que el trabajo de la vecina ya había
- 40:03notado la defensa y estaba empujando con más fuerza. señaló
- 40:08que mis baños habían hecho efecto, porque la presión en
- 40:11el pecho bajó, pero que la otra seguía alimentando su
- 40:14pieza con visitas nocturnas. Me mostró un espejo cubierto con
- 40:19tela blanca, que colocó frente a la puerta, a cierta distancia,
- 40:23y explicó que esa noche lo usaría para revertir lo
- 40:27que lanzaran. Puso sal alrededor de las patas de la mesa,
- 40:31encendió copal y colocó las velas en los sitios marcados
- 40:35en la pared de la sala, trazó un símbolo con cascadilla, discreto,
- 40:40del tamaño de una moneda. Guardó el muñeco en un
- 40:44recipiente con hierbas y me pidió que no lo tocara
- 40:48hasta que ella indicara. Dijo que el enfrentamiento era inminente
- 40:53y que se haría ahí, en mi casa, porque donde
- 40:56se recibió el daño se corta mejor. Me instruyó en
- 41:01acciones claras, mantener cerradas las ventanas, apagar aparatos que no
- 41:06fueran necesarios, tener a la mano una jarra con agua
- 41:10preparada con ruda y romero, no contestar a provocaciones y
- 41:14sostener la medalla con la mano izquierda cuando el pasillo
- 41:17se pusiera tenso. Afirmó que, al caer la noche, la
- 41:22vecina iba a intentar cruzar, yo debía quedarme en la sala,
- 41:26sin gritar y seguir su voz. No prometió milagros, y
- 41:31me dijo que no era del todo seguro que todo acabaría,
- 41:35pero me dijo que se iba a presentar lo que
- 41:37ya venía, y que nuestro trabajo era cortar en el
- 41:40punto exacto. Esa tarde dejé la casa como me lo pidió, limpia,
- 41:47con las velas en su sitio, la sal en las
- 41:50esquinas y el espejo cubierto esperando frente a la puerta,
- 41:53el aire tenía esa calma tensa que antecede a los nubarrones.
- 41:58Me senté en la silla de la sala, con la
- 42:01medalla en la mano y la jarra sobre la mesa,
- 42:03la mujer llegó con su cuenco y sus frascos. Me
- 42:07miró y asentó, dijo que esa noche venía el corte,
- 42:11yo apreté la medalla y respiré hondo. La casa pareció
- 42:16guardar silencio para escuchar, y afuera, la colonia quedó en pausa,
- 42:21como si todo estuviera esperando el primer paso. La colonia
- 42:26quedó extrañamente callada, No era el ruido normal de noche,
- 42:30era una pausa pareja, como si los sonidos habituales se
- 42:34hubieran guardado. La bruja protectora entró con paso firme y
- 42:39puso sus cosas sin preguntar, dejó el cuenco de barro
- 42:42en la mesa, alineó frascos pequeños, sacó ramilletes atados con
- 42:47hilo y una botella con agua preparada. Colocó velas en
- 42:51los puntos que había marcado días antes. una en la entrada,
- 42:55otra en la sala, otra junto a la puerta del
- 42:58patio y una más en mi recámara. El espejo cubierto
- 43:02quedó frente a la puerta, recargado en una silla, yo
- 43:06me quedé de pie con la medalla en la mano
- 43:08izquierda y la jarra con la infusión a la derecha.
- 43:12Ella dijo que no me moviera de ese cuadro, prendió
- 43:15copal y lo hizo girar despacio hasta que el humo
- 43:18llenó los bordes del techo. El aire se volvió espeso
- 43:24No era calor, era peso en los hombros y un
- 43:27zumbido fino que hacía vibrar la garganta, las velas quemaban parejo,
- 43:32cuando de la calle llegó una especie de rebufo, un
- 43:35soplo que recorrió la puerta por fuera y metió un
- 43:38olor a agua guardada. La protectora marcó una cruz pequeña
- 43:42con cascarilla en el piso y golpeó el suelo con
- 43:45el talón. Me indicó con la mano que fijara la
- 43:49vista hacia el espejo cubierto. La puerta dio un leve
- 43:53golpe en el marco, sin corriente visible y las bisagras
- 43:57se tensaron. La vecina apareció sin aviso en el umbral,
- 44:02no tocó y no llamó, se paró de frente a
- 44:05la puerta con el cuerpo torcido hacia un lado, como
- 44:08si arrastrara una pierna invisible. El rostro venía descompuesto, pómulos tensos,
- 44:15labios apretados y los ojos claros encajados en una mirada
- 44:19que no pestañeaba. Los murmullos que traían no eran palabras
- 44:23que yo pudiera entender, era una cadena de sílabas que
- 44:27no descansaban, más cercanas al resuello que a la voz.
- 44:32Al verla sentí que el estómago se encogía solo, igual
- 44:36que cuando uno sabe que va a escuchar un golpe.
- 44:39La protectora se paró a mi derecha, tomó la botella
- 44:43con agua y me indicó que respirara hondo. El primer
- 44:48movimiento lo dio el viento y Una ráfaga cerró de
- 44:51golpe la puerta del patio y el vidrio vibró. Dos
- 44:55velas parpadearon a la vez y se apagaron, la pared
- 44:59de la sala crujió con un quejido largo, como madera hinchada.
- 45:03La vecina avanzó un paso y el espejo aún cubierto
- 45:07emitió un reflejo tenue por debajo de la tela. La
- 45:11protectora levantó el cuenco con copal y lo pasó frente
- 45:14a mí de izquierda a derecha. Sentí un empuje en
- 45:18el pecho que me hizo dar medio paso atrás. La
- 45:21medalla pesó y la verdad se me hizo muy raro.
- 45:24Ella habló rápido, no para calmarme, sino para marcar órdenes.
- 45:30Dijo que no soltara la medalla y que clavara los pies.
- 45:35El empuje siguiente no fue brisa ni golpe de puerta.
- 45:39Fue directo a las piernas. Un peso me empujó hacia
- 45:43la mesa y me obligó a doblar las rodillas. La
- 45:45protectora se colocó entre la puerta y yo y levantó
- 45:49la botella. Arrojó un hilo de agua que describió un
- 45:53arco y pegó en el marco. La vecina echó el
- 45:56cuerpo hacia adelante y dejó escapar un gruñido grave, como
- 46:00si en la garganta tuviera varias capas de voz. El
- 46:04espejo tembló en su silla, la tela vibró un segundo.
- 46:09La protectora, sin mirarme, Destapó a medias el espejo y
- 46:13dejó al descubierto una franja que reflejó la entrada. El
- 46:18rebufo de la calle cambió de dirección y se metió
- 46:21a la sala con violencia, las llamas de las velas
- 46:24se inclinaron hacia el piso, pero no se apagaron. Los
- 46:29objetos empezaron a moverse, un vaso rodó, la jarra golpeó
- 46:34apenas la madera y las sillas vibraron en sus patas.
- 46:38la temperatura bajó de un tirón y me comenzó a
- 46:41salir vapor de la boca. El pasillo lanzó un crujido
- 46:45y el techo respondió con un golpe seco. La vecina
- 46:49avanzó otro paso, mantenía los brazos rígidos y las manos engarruñadas,
- 46:55con uñas que parecían más largas de lo que había
- 46:57visto otras veces, apretó la mandíbula y emitió un grito
- 47:01que no salió en una sola voz, sino en varias, desacompasadas,
- 47:06como si al mismo tiempo hablara una garganta enferma y
- 47:10otra más delgada. La protectora corrió la tela del espejo
- 47:14un poco más, lo suficiente para proyectar el reflejo de
- 47:18la vecina sin mostrarla a mí. El sonido chocó contra
- 47:22el vidrio y rebotó en el cuarto como si la
- 47:25sala se hubiera encogido. Yo caí de rodillas, no me
- 47:30tropecé con nada, fue una fuerza me aplastó hacia el
- 47:34piso y me costó tomar aire. La medalla se me
- 47:37calentó en la palma de la mano, de verdad que
- 47:40intenté levantarme y el empuje no me dejó. La protectora
- 47:45me agarró del hombro y me pegó a la mesa,
- 47:48me dijo que no mirara a la vecina, que mirara
- 47:51el borde del espejo. Obedecí y el reflejo mostraba sólo
- 47:55la puerta y mis velas, el humo del copal parecía
- 47:58doblarse al atravesar el vidrio. La protectora marcó otra cruz
- 48:03con cascarilla, tomó el cuenco y lo colocó frente al espejo.
- 48:08El humo subió derecho, luego giró y la vecina lanzó
- 48:12otra serie de murmullos encadenados y apretó los dedos como
- 48:16si triturara algo en el aire. El duelo entró a
- 48:20su tramo más duro, las cuatro velas ardieron al mismo
- 48:24tiempo con una flama alta y luego bajaron a la mitad,
- 48:27La lámpara parpadeó y la jarra resbaló dos centímetros, sin
- 48:31que nadie la tocara. En la cocina un plato vibró
- 48:35dentro del escurridor, el aire se volvió más frío y
- 48:39la piel me picó por los antebrazos. La protectora tomó
- 48:43el recipiente donde teníamos el muñeco, quitó la tapa, lo
- 48:47dejó caer sobre un lecho de hierbas secas y lo
- 48:50roció con alcohol, no hizo ceremonia. Hundió el alfiler que
- 48:55el muñeco traía en el pecho hasta el fondo del barro.
- 48:58Con un golpe medido, las hierbas prendieron con una llama corta,
- 49:03azul en la base y amarilla encima. Después de eso
- 49:06el olor fue áspero y amargo. La vecina se dobló
- 49:11por la cintura como si algo le hubiera atravesado el tórax.
- 49:15Cayó de rodillas en el umbral y apoyó una mano
- 49:18en el piso. Su rostro se descompuso. los tendones del
- 49:23cuello tensos, los ojos vidriosos, la boca en una mueca
- 49:27dura que no lograba soltar. La protectora acercó el espejo
- 49:31descubierto un palmo más y lo apuntó al marco de
- 49:34la puerta. Con la otra mano, usando una pinza, afianzó
- 49:39el alfiler dentro del muñeco sin sacarlo, solo dándole el
- 49:43giro final. El sonido que salió de la vecina fue
- 49:47grave y gutural, un sonido demoníaco, como aire a presión
- 49:52que se queda sin salida. Los vecinos abrieron sus puertas,
- 49:57y la gente se asomó desde la banqueta, algunos se
- 50:00acercaron un metro y se detuvieron, pero nadie cruzó la entrada.
- 50:06La bruja protectora mantuvo el espejo en el ángulo exacto,
- 50:09con los brazos firmes. yo recuperé medio aliento y me
- 50:14puse de pie, pegada a la mesa. El cuerpo de
- 50:18la vecina convulsionó dos veces, no fue una convulsión larga,
- 50:22fueron sacudidas cortas que levantaron su hombro derecho y le
- 50:26torcieron el cuello, después quedó quieta, con la cabeza inclinada,
- 50:30los ojos abiertos y la boca apenas entreabierta. Un hilo
- 50:35de saliva respaló por la comisura y manchó el piso,
- 50:39el murmullo cesó de golpe y como si alguien hubiera
- 50:42cerrado una llave. La temperatura subió despacio hasta recuperar el
- 50:48frío normal de la noche, el humo dejó de girar
- 50:51y se levantó en columna recta y las velas estabilizaron
- 50:54su flama. La lámpara ya no parpadeó y el olor
- 50:58a agua podrida se fue y quedó solo el copal.
- 51:02La protectora cubrió el espejo con un movimiento rápido, sopló
- 51:06las hierbas hasta apagar la llama, cerró el recipiente y
- 51:10se lo llevó al pecho. Dijo que no recogiera nada todavía.
- 51:16Los vecinos, al notar el cuerpo inmóvil, empezaron a hablar
- 51:20entre ellos, alguien llamó a una ambulancia. Yo me quedé
- 51:25en la sala con la medalla pegada a la palma
- 51:27y la vista fija en la silla que sostenía el espejo.
- 51:32La ambulancia llegó, pero no hubo traslado. Un funcionario tomó
- 51:37datos de pie, mirando el umbral. Los vecinos repitieron lo
- 51:42de siempre, que esa mujer traía males desde antes, que
- 51:46a varios los había enfermado, que todo estaba cantado desde
- 51:50hace años. Cerraron la puerta de mi casa para terminar
- 51:54de revisar y yo me quedé con la protectora en
- 51:57la sala. Ella dijo que el corte estaba hecho y
- 52:01que debía mantener las cruces de cascarilla durante nueve días.
- 52:06Guardó sus frascos con calma, sin comentarios y antes de irse,
- 52:11me recordó que el muñeco no se tocaba más, se
- 52:14lo iba a llevar para deshacerlo por completo. Al día
- 52:19siguiente la colonia habló sin parar, hubo quien aseguró que
- 52:23la vio caer de rodillas con los ojos volteados. Otros
- 52:26dijeron que escucharon varias voces dentro de mi sala, la
- 52:30verdad no entré en discusión con nadie. Mi casa amaneció
- 52:34sin olor agrio, las macetas resistieron y el plato de
- 52:38las llaves permaneció en su sitio. Dormí por primera vez
- 52:42sin sobresaltos, pero aún así evité mirar hacia la vivienda
- 52:47de al lado. No por miedo a que regresara, sino
- 52:51por respeto a esa sensación pegada a sus paredes, como
- 52:54residuo de años de trabajo oscuro. La paz volvió a
- 52:59mi casa de forma sencilla, pasillos quietos, techos sin pasos
- 53:03y espejo claro. Guardé la medalla en el buró y
- 53:07seguí con mi rutina, pero jamás olvidé lo ocurrido y
- 53:11aprendí a reconocer el peso que trae una mirada detrás
- 53:14de la cortina y a cerrar bien mi puerta cada noche.
- 53:21Relatos anónimos