Latest / El Mural del Alma / Episodio 71 - El hijo desobediente
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- Familia, momento de reflexionar con estilo propio en el mural del alma Facebook, YouTube, todas las plataformas de podcast prestas para que ustedes y yo también podamos reflexionar, porque no son. Yo. No me creo la gran cosa de que me las septoas. No. No, no, simplemente yo, como ustedes, soy un alumno más de la vida, un alumno más del creador dispuesto a aprender. Y eso es chévere fantástico, porque uno siempre aprende cosas nuevas. Mi nombre David Fernando y quiera soy so anfitrión. Les acompaño en esta oportunidad. Les recuerdo que ustedes pueden ver a su servidor. Pero una vez al mes a través de la plataforma de YouTube. Sí, ahora tenemos video podcast pero estos video podcasts era un episodio cada mes el resto del mes, pues en audio a través de las plataformas antes mencionadas, gracias por compartir este podcast con familiares y amigos. El feedback sí, hay algunas personas que me han escrito en el canal de YouTube sobre todo y han compartido comentarios. Gracias por eso. Todo lo que tiene que ver con alguna sugerencia comentario desde la línea el respeto, obviamente, paledero también con eso, pues hacemos un mejor mural del alma y, lo más importante, compartan esto con el que sea compártalo. Posiblemente lo necesite, al igual que nosotros, bienvenidos, bueno gente, reflexión cortica el día de hoy un poema les quiero compartir. En el anterior episodio estuvimos como reflexivos, como pareciera en ese episodio como que les hubiera dado palo, pero no es que pienso que hablar del perdón es tan fundamental y escabroso a la vez, pero es justo y necesario. Pero bueno, échese en una pasadita al episodio anterior y pues se darán cuenta de lo que les estoy hablando. Por ahora hablamos de la desobediencia. En este episodio, a través de un poema, en una selva, sombría un nido en un árbol ví y desde nido pi pi un pajarillo decía su buen padre que lo oía. Voy le dijo cariñoso, voy a volar, presuroso, ricos granos, a traerte espérame sin moverte y procura ser juicioso. Al ver al nido dejar dijo el cándido polluelo, cuánto lo envidio, cuánto anhelo el viento también cruzar quiso en el acto volar y el ala tendió imprudente más descendió de repente y horrible muerte. Encontró siempre el cielo. Castigó al hijo de su obediente oigan, Pero es que así suena muy seco. No permítame le añadimos un efecto reverberante para que sea más creíble y claro, para que tengas su sentido. Eso es repito. El poema dice así. El hijo desobediente en una cerra sonría un nido en un árbol vi y desde el nido pi pi un pajarillo, decía su buen padre lo que lo oía. Voy le dijo cariñoso, voy a volar presuroso con ricos granos, a atraerte espérame sin moverte y procura ser juicioso. Al ver el nido dejar dijo el cándido polluelo, cuánto lo envidium, cuánto anhelo. El viento también cruzado. Quiso en el acto volar y el ala tendió imprudente mas descendió de repente y horrible muerte. Encontró siempre el cielo. Castigó al hijo desobediente. Uf Tremenda esa poesía, no cosa, Tremenda esa Bueno. Volvemos al sonido original. Bueno gente que podemos, hombre, reflexionar respecto a esto. La desobediencia es que uno quiere probar cosas y como que uno es terco. A veces este poema palabra más palabras menos dice que bueno. El padre le dijo el padre Pájaro, le dijo a su pajarito, a su hijo pájaro, a su polluelo que se quedara, que iba a ir por comida. Pero entonces él decía yo quiero volar como mi papá y trato de volar, agitar las alas y murió. La desobediencia algo atractivo, delicioso, prohibido. Pero cuando nos metemos de cabeza, simplemente aprendemos sobre la marcha y demasiado tarde desobediencia en varios niveles. Primero que al desobedecer a Dios, pues las consecuencias son nefastas. Obviamente, Dios tiene misericordia, pero las consecuencias siempre estarán ahí. OK. Segundo, desobediencia a nuestros padres. Eso trae deshonra y, por supuesto, que aplicando lo que dice la Biblia, cuando dice el escritor bíblico honra a padre y madre, que es el primer mandamiento con promesa para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra, entonces da un indicativo de que, como quiera, cuando honramos a nuestros padres y los obsemos nos va a ir bien y, como les hablé en otro episodio del mural, honremos los sin condiciones. Entonces, cuando no lo hacemos, las consecuencias vienen directamente a nosotros. Y que hablar de la desobediencia a las autoridades civiles, a las autoridades eclesiásticas, a las autorías de todo nivel, la desobediencia no es el mejor aliado. Hay que obedecer ahora si cada una de estas personas está obrando mal y nos da órdenes que van contra nuestros principios. Pues bueno, acá témolas son nuestra autoridad. Dios habrá qué hacer con cada una de estas personas que obra incorrectamente. Pero que nosotros, pues practiquemos el principio. Por ejemplo, hablo en cosas muy buenas. No. No hablo que cuando le dice a esa persona vaya y mate, usted lo haga. No. Eso ya es diferente, porque atenta con la moral. Uno puede irse en contra de decir no. Yo no, porque va en contra de mis principios. Es en otros asuntos que pueden ser quizás triviales. Pero que con todo y eso siempre siempre uno es decir bueno listo. Por ejemplo, cuando usted le digan, haga esta operación así y usted dice bueno Jefe es que de pronto, como yo le planteo, pues se optimiza más y nos rinde mejor. Pero el jefe le dice haga, como yo le estoy diciendo bueno en ese caso, pues sí, acate y haga. No encuentro otra simil pero creo que es oportunida para hablar de esto. Desobediencia, algo que usted y yo no debemos tener o minimizarlo a lo máximo posible. Nosotros debemos honra y obediencia a Dios y a todas las autoridades que él ha establecido. Así nos va a ir bien en la vida. Corto principio, corta reflexión que quería compartirles de algo que es muy evidente, que quizás sabemos, pero que no está por demás lanzar ese recordatorio. Mi nombre David Fernandiguera. Hasta aquí, este episodio de hoy, nos encontramos en el próximo para escribir juntos aquí en el mural del alma