Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Me Hicieron Daño Y Les Respondí Con BRUJERÍA - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte. Sin más, comenzamos. Antes de que todo empezara,
- 0:16mi vida era sencilla. Vivía solo en un departamento chico,
- 0:21en una zona ruidosa de la ciudad, pero cómoda para mí.
- 0:25Trabajaba de lunes a sábado en una oficina. Me consideraba
- 0:30una persona tranquila, nunca fui fiestero, ni de andar en
- 0:34la calle toda la noche. Con mi exnovia estuve varios años.
- 0:38Al principio todo fue normal, como cualquier relación. Salidas sencillas,
- 0:45mensajes diarios y llamadas por la noche. El problema empezó
- 0:50cuando se volvió celosa. Se molestaba por cada persona nueva
- 0:54que me seguía en redes sociales. Me pedía que borrara
- 0:58fotos y que dejara de reaccionar a publicaciones de amigas
- 1:02y que le explicara quién era cada contacto. Esos pleitos
- 1:06se volvieron costumbre. Yo llegaba del trabajo cansado, y en
- 1:11lugar de descansar, tenía que responder interrogatorios por mensajes. Me
- 1:17reclamaba por los comentarios que me dejaban, por los que
- 1:21yo hacía y hasta por los estados que ponía. Si
- 1:24salía con amigos o Quería fotos en el momento para
- 1:28comprobar con quién estaba. Aún así, seguí con ella por costumbre,
- 1:34por cariño viejo y porque me daba flojera empezar de
- 1:37cero con alguien más. La pelea final fue distinta. Esa tarde,
- 1:43nos vimos en mi departamento. Ella tomó mi teléfono sin
- 1:47preguntar y se puso a revisar conversaciones. Encontró un chat
- 1:53con una amiga del trabajo, donde hablábamos de cosas normales,
- 1:57pero para ella fue suficiente. Me dijo que yo la engañaba,
- 2:01que llevaba tiempo haciéndolo y que sólo esperaba la oportunidad
- 2:06para atraparme. Me aventó el teléfono en la cama y
- 2:10empezó a señalar cada notificación, cada reacción en redes sociales,
- 2:15como si fueran pruebas de un delito. Yo me cansé
- 2:19y le dije que ya no soportaba sus celos y
- 2:22que ahí se terminaba todo. Discutimos fuerte, me dijo que
- 2:28yo le había hecho perder años de su vida y
- 2:31que no iba a quedarse con los brazos cruzados. Entre insultos,
- 2:36soltó que me iba a hacer pagar por todo. No
- 2:40lo dijo en broma ni en tono de coraje pasajero,
- 2:43lo dijo en serio, con los ojos clavados en mí.
- 2:47Después se fue dando un portazo. Ese mismo día la
- 2:51bloqueé de todas partes, llamadas, mensajes... redes sociales pensé que
- 2:58con eso se cortaba cualquier contacto y que poco a
- 3:01poco se le pasaría el coraje los primeros días después
- 3:06de la ruptura me sentí raro pero creí que era
- 3:09normal dormía un poco inquieto pensaba en las discusiones y
- 3:14repasaba lo que se había dicho a la semana empecé
- 3:18a notar algo distinto llegaba del trabajo con un cansancio
- 3:23que no correspondía a lo que hacía Me dolía la
- 3:27cabeza casi todo el tiempo, y en la oficina me
- 3:30costaba concentrarme, leía correos dos veces porque se me iba
- 3:34la vista. Fui al médico. Me tomó la presión, revisó
- 3:40mi garganta, mis pulmones, y me mandó a unos análisis
- 3:44de sangre. Cuando regresé con los resultados, me dijo que
- 3:48todo salía bien. Comentó que podía ser estrés por la ruptura,
- 3:53que tomara vitaminas, comiera mejor y tratara de descansar. Compré
- 3:59las vitaminas y regresé a mi rutina, convencido de que
- 4:03en unos días me sentiría igual que antes. Pero los
- 4:07síntomas siguieron. La comida empezó a cambiar de sabor. El
- 4:12pollo que siempre preparaba con verduras me sabía amargo, como
- 4:16si estuviera pasado, aunque lo acabara de hacer. El café
- 4:20me dejaba un gusto raro en la lengua, y el
- 4:23agua que tomaba en el departamento a veces me sabía
- 4:26a metal. Pensé que era la tubería, así que empecé
- 4:30a comprar garrafones nuevos, pero la sensación regresaba de vez
- 4:35en cuando. Lo curioso era que, cuando comía algo en
- 4:38la calle, me sabía normal. En ese tiempo comenzaron los sueños,
- 4:44no eran pesadillas llenas de gritos ni persecuciones, eran más simples.
- 4:49pero me dejaban inquieto. En uno de ellos, ella estaba
- 4:53parada en la puerta de mi cuarto, viéndome dormir, sin hablar.
- 4:59En otro, estaba en mi cocina, de espaldas, moviendo una
- 5:03cuchara dentro de una olla, como si preparara algo. Yo
- 5:08no podía acercarme ni moverme, sólo la veía. Siempre despertaba
- 5:13con el corazón acelerado, la espalda sudada y una sensación
- 5:17de que todavía estaba ahí, aunque al abrir los ojos,
- 5:20el cuarto estuviera vacío. Dentro del departamento, también empezaron a
- 5:28pasar cosas concretas. Una mañana, al tender la cama, vi
- 5:33cabellos largos en la almohada. Eran varios, enredados. Yo llevaba
- 5:39el pelo corto, así que no eran míos. Pensé que
- 5:44habían quedado de alguna visita anterior. pero ya llevaba tiempo
- 5:48sin que nadie se quedara a dormir. Otro día, mientras
- 5:52limpiaba la pared junto a la cama, noté manchas alargadas,
- 5:56como si algo se hubiera escurrido desde arriba hacia abajo
- 6:00y se hubiera secado. Las tallé con un trapo húmedo,
- 6:05pero dejaron una sombra rara en la pintura. En la
- 6:09cocina apareció un olor complicado de describir. No era comida
- 6:15echada a perder, porque revisé el refrigerador, el bote de
- 6:18basura y la despensa. Era un olor pegajoso, que se
- 6:23quedaba en la nariz aunque abriera la ventana. Encendía el ventilador,
- 6:28tiraba la basura, tallaba la estufa y aún así, al rato,
- 6:33el olor regresaba. No era constante, pero aparecía sobre todo
- 6:38en las noches, cuando ya iba a dormir. Cada semana
- 6:44me sentía más débil. La ropa me quedaba floja y
- 6:48el cinturón me quedaba en otro agujero. Subir las escaleras
- 6:53del edificio me costaba más trabajo, sentía las piernas pesadas
- 6:58como si hubiera corrido todo el día, aunque solo hubiera
- 7:01ido de la oficina a la casa. Las vitaminas no
- 7:05hacían la diferencia. Empecé a faltar algunos días al trabajo
- 7:10porque me despertaba sin fuerza y con la cabeza dando vueltas.
- 7:17Llegó un punto en el que ya no pude convencerme
- 7:20de que todo era estrés. Miraba mi cara en el
- 7:23espejo y veía los ojos hundidos, ojeras marcadas y la
- 7:28piel pálida. Ahí es que recordaba las palabras de mi ex,
- 7:33las veces que prometió que me iba a hacer pagar
- 7:36por lo que según ella le había hecho. Pensaba en
- 7:39los cabellos en la almohada, en las manchas de la pared,
- 7:43en el olor de la cocina y en el sabor
- 7:45metálico del agua. Entre todo eso y el cansancio que
- 7:49me estaba consumiendo, la idea se clavó en la mente,
- 7:53alguien me estaba haciendo daño, y la única persona que
- 7:57encajaba en esa historia era ella. El día que encontré
- 8:02la bolsa no estaba buscando nada raro. Solo quería limpiar
- 8:07bien el cuarto, porque sentía el departamento cargado, pesado. Había
- 8:13dejado pasar varios días sin barrer debajo de la cama
- 8:16ni mover los muebles, y pensé que a lo mejor
- 8:19el polvo me estaba empeorando el malestar. Corrí la cama
- 8:23hacia un lado, arrastrándola con esfuerzo, porque ya para entonces,
- 8:28cualquier movimiento me dejaba sin aire. Cuando por fin la
- 8:32separé de la pared, vi algo metido hasta el fondo.
- 8:37Era una bolsa aplastada contra el muro, casi pegada al rodapié.
- 8:42Me agaché despacio, porque la cabeza me zumbaba. La tomé
- 8:47con la mano y sentí la textura del plástico arrugado.
- 8:52No era bolsa de tienda, sino una bolsa simple, de
- 8:55esas que se usan para guardar cosas sueltas. Estaba cerrada
- 9:00con cinta enredada varias veces. Tenía polvo encima, pero no
- 9:05tanta como para decir que llevaba años ahí. Lo primero
- 9:10que pensé fue que alguien la había puesto a propósito.
- 9:15Me senté en la orilla de la cama con la
- 9:17bolsa en las manos. El corazón me latía rápido, no
- 9:21sólo por el esfuerzo. Dudé un momento si tirarla directo
- 9:25a la basura o abrirla. Pero al final, quise saber
- 9:29qué traía. Quité la cinta con cuidado, despegándola por partes
- 9:34y la abrí. Adentro había tierra oscura, húmeda en algunas zonas,
- 9:39pegada a las paredes del plástico. Mezclados con la tierra
- 9:44había granos de sal gruesa. Se sentían duros entre los dedos.
- 9:49También vi papeles doblados. Los saqué uno por uno. Los
- 9:54abrí y vi mi nombre completo escrito varias veces, con
- 9:57letra apretada, repetido en distintas direcciones. Entre la tierra salió
- 10:03una foto. Era una foto mía, doblada por la mitad.
- 10:09Me reconocí al instante. Era una que habíamos compartido en
- 10:13su momento, de una salida cualquiera. La imagen estaba manchada,
- 10:19con una parte oscura justo sobre mi cara. Seguí revisando
- 10:23y encontré clavos pequeños, oxidados, clavados en trozos de cartón.
- 10:29Había hilos negros y rojos, enredados y atados en nudos firmes.
- 10:34Al fondo de la bolsa apareció un pedazo de tela.
- 10:40Cuando lo limpié con los dedos, supe que era de
- 10:42una playera mía que se me había perdido meses antes.
- 10:47Tenía una esquina quemada y varias manchas secas en el centro.
- 10:52En ese momento sentí que el estómago se me cerraba,
- 10:55pues nadie tiene llaves de mi casa. Y nadie entra
- 10:59cuando no estoy. Yo no puse eso ahí. Sabía perfectamente
- 11:04qué cosas guardaba debajo de la cama y cajas viejas,
- 11:08unos zapatos, y nada más. Esa bolsa no pertenecía a
- 11:13ese lugar, pues no era basura olvidada. Al entender eso,
- 11:18se me vino su imagen a la mente. Recordé cada
- 11:22vez que me dijo que conocía gente que arreglaba problemas,
- 11:26las amenazas de la última pelea, y la forma en
- 11:29que me dijo que me iba a hacer pagar todo.
- 11:33Ya no sonaba a rabieta, sonaba a un plan. Desde
- 11:37ese día todo se fue más abajo. Subir las escaleras
- 11:41del edificio se convirtió en un reto. Vivía en un
- 11:45tercer piso y tenía que detenerme en el descanso del segundo,
- 11:49agarrarme del barandal y respirar hondo, porque sentía que el
- 11:53pecho no se abría. Las piernas se me aflojaban. El
- 11:57corazón se me aceleraba como si hubiera corrido. Los mareos aumentaron.
- 12:03A veces se me nublaba la vista sólo con levantarme
- 12:06del sillón, y las náuseas aparecían sin aviso, aunque no
- 12:10hubiera comido nada. El peso se me fue a una
- 12:13velocidad que me asustaba, y los pantalones me quedaban flojos.
- 12:18Empecé a faltar seguido al trabajo. Mandaba mensajes diciendo que
- 12:23seguía enfermo. Había días en que ni siquiera tenía fuerza
- 12:27para bañarme temprano. Me levantaba, daba unos pasos y tenía
- 12:32que sentarme de nuevo en la cama, con el pulso
- 12:34en los oídos. El desmayo me llegó en el baño,
- 12:38me estaba lavando la cara porque sentía calor, sudor frío
- 12:42y un cosquilleo raro en la nuca. Me miré en
- 12:46el espejo y casi no me reconocí. Tenía los ojos hundidos,
- 12:51las mejillas chupadas, la piel sin color. Me apoyé un
- 12:55segundo en el lavabo y después ya no supe más.
- 12:58Desperté en el piso, con la camisa mojada y la
- 13:01toalla tirada al lado. No supe cuántos minutos estuve ahí.
- 13:06Me levanté como pude, con las manos temblando. Esa escena
- 13:10me terminó de convencer de que así no podía seguir.
- 13:14Le hablé a mi madre, no le quise dar todos
- 13:17los detalles en una sola frase, pero le conté lo principal,
- 13:21que llevaba días sintiéndome muy mal, que los médicos no
- 13:25encontraban nada grave, y que había bajado mucho de peso,
- 13:29y que me había desmayado. Luego le mencioné la bolsa
- 13:33que había encontrado y lo que traía dentro. Le expliqué todo,
- 13:38guardó silencio unos segundos y luego me dijo directo que
- 13:42eso era brujería. Que si no movíamos algo, me iba
- 13:46a ir apagando poco a poco. Vino al día siguiente.
- 13:50Cuando me vio en la puerta, se le notó el
- 13:53impacto aunque trató de verse tranquila. Entró, le enseñé la
- 13:58bolsa sobre la mesa y volvimos a revisar el contenido.
- 14:02Dijo que eso no era ninguna broma. que alguien había
- 14:06trabajado con mis cosas para hacerme daño. Me comentó que
- 14:10esto ya no era asunto de pastillas, ni vitaminas, y
- 14:14que me iba a llevar con una bruja que se
- 14:17dedicaba a quitar trabajos así. Yo ya estaba tan gastado
- 14:21que acepté sin discutir. Tomamos un taxi hasta una colonia vieja.
- 14:26La casa quedaba al fondo de una calle angosta, por
- 14:29fuera parecía una casa cualquiera, con una puerta sencilla y
- 14:33unas pocas macetas. Adentro olía a jabón, café recién hecho
- 14:39y un poco a humo de hierbas. No había adornos exagerados.
- 14:44Frente a la entrada había una mesa, unas sillas y
- 14:47un pequeño altar. La mujer salió de un cuarto, saludó
- 14:52a mi madre y luego me miró con atención, como
- 14:55si me estudiara. Me pidió que me sentara y me
- 14:58preguntó cómo me sentía. Le expliqué lo básico, y antes
- 15:03de que yo le mencionara la bolsa, ella me dijo
- 15:06que no traía una simple enfermedad, que veía un trabajo encima,
- 15:10hecho con cosas personales. Entonces mi madre sacó la bolsa
- 15:15de la mochila. La bruja la abrió, sacó las cosas
- 15:19y los acomodó sobre la mesa, y dijo que eso
- 15:22era para secar a una persona por dentro, que no
- 15:25era para un susto de unos días. que quien había
- 15:29mandado hacer eso quería verme consumido, sin fuerza, hasta dejarme
- 15:34en la cama. Me colocó en una silla en medio
- 15:37del cuarto. Encendió una vela blanca y empezó a pasarla
- 15:41alrededor de mi cuerpo, de la cabeza a los pies.
- 15:45Hizo unas oraciones y prendió unas hierbas que tenían un
- 15:49olor bastante fuerte. Sacó un mazo de hierbas y me
- 15:53las pasó por todo el cuerpo. Ahí en ese punto
- 15:56me empezaron las náuseas, Me lloraban los ojos, sentía escalofríos
- 16:01en la espalda. Me acercaron una cubeta y terminé vomitando
- 16:05un líquido espeso, de olor agrio, que me dejó temblando.
- 16:10La mujer me dijo que eso era parte del trabajo.
- 16:14Me afirmó que ya se estaba moviendo el trabajo en mí,
- 16:17pero que todavía quedaba por limpiar. Luego me preguntó si
- 16:21sospechaba de alguien. Le dije el nombre de mi ex
- 16:25y le conté cómo había sido la relación los celos,
- 16:29la pelea final y las amenazas. Ella sintió y confirmó
- 16:34que el trabajo venía de una mujer cercana con la
- 16:37que compartí cama y comida. Dijo que podía limpiarme y
- 16:41cortar el daño, o limpiarme y regresarle todo a la
- 16:45persona que lo mandó. Yo, cansado y lleno de coraje,
- 16:50acepté que lo quitara de mí y se lo regresara
- 16:53a ella, aunque en el fondo supiera que que eso
- 16:56podía terminar muy mal para mi ex. La bruja no
- 17:00hizo el ritual de regreso ese mismo día. Dijo que
- 17:04primero necesitaba que yo descansara un poco, que comiera algo
- 17:08ligero y que durmiera, porque el cuerpo estaba muy débil.
- 17:13Volvimos dos días después. Para entonces seguía mareado, pero ya
- 17:18no tan mal como la primera vez. El simple hecho
- 17:22de haber vomitado y de haber soltado algo aquella tarde
- 17:26me había dado un pequeño respiro. Cuando llegamos, la casa
- 17:30estaba en silencio. La mujer nos hizo pasar directo al
- 17:34cuarto donde tenía la mesa. Sobre la superficie había velas nuevas,
- 17:39un recipiente de barro vacío y a un lado, la
- 17:42bolsa con la tierra y los objetos que habíamos llevado
- 17:45la primera vez. Me pidió una foto reciente de mi ex.
- 17:51La había conseguido en redes sociales y la imprimí en
- 17:54una papelería. La puse sobre la mesa, ella la miró
- 17:59con atención, sin hacer ningún comentario. Me explicó con pocas
- 18:04palabras lo que iba a hacer, usaría mi nombre completo
- 18:07y el de ella, la bolsa que encontramos en mi casa,
- 18:11la foto, mi fecha de nacimiento y la suya. Dijo
- 18:15que el trabajo que me habían hecho no se iba
- 18:18a perder, que sólo iba a cambiar de dirección. Aclaró
- 18:22que yo tenía que estar seguro de lo que estaba pidiendo,
- 18:26porque una vez que empezara, no iba a haber marcha atrás.
- 18:29Yo asentí, la verdad no tenía nada más que decir.
- 18:35En mi cabeza solo estaban los días tirado en la cama,
- 18:39los desmayos, el peso que había perdido y la sensación
- 18:42de que me estaba apagando. La bruja colocó primero mi
- 18:46foto sobre la mesa, boca arriba. Encima colocó un papel
- 18:51con mi nombre completo y mi fecha de nacimiento. A
- 18:55un lado puso la foto de mi ex, también boca arriba,
- 18:59con su nombre y sus datos escritos en otro papel.
- 19:03Luego las acercó hasta dejarlas frente a frente, casi pegadas.
- 19:09Encendió varias velas alrededor, solo las suficientes para dar luz
- 19:13directa a las fotos y al recipiente de barro. Tomó
- 19:17la bolsa y vació el contenido en el recipiente. La
- 19:21tierra cayó primero, luego los granos de sal, los papeles
- 19:25con mi nombre, los clavos, los hilos y el pedazo
- 19:28de tela. Lo mezcló con las manos, sin miedo, hasta
- 19:33que todo quedó revuelto. Mientras lo hacía, decía en voz
- 19:38clara que todo lo que estaba ahí había sido usado
- 19:41para dañarme a mí, pero que ahora regresaba a la
- 19:44persona que lo pidió y lo pagó. No gritaba, no
- 19:49hacía gestos raros. Solo hablaba firme, como alguien que está
- 19:53dando una orden. Mientras la escuchaba, empecé a sentir una
- 19:57presión en el pecho, como si algo pesado se acomodara adentro.
- 20:03Me faltó el aire unos segundos. Tuve que enderezar la
- 20:06espalda para respirar mejor. Después, poco a poco, la presión
- 20:12se fue aflojando. El aire entró más fácil y sentí
- 20:16un escalofrío que me recorrió la espalda, como si me
- 20:19hubieran tirado agua fría. Las manos se me enfriaron, me
- 20:24sudaban las palmas. El cansancio se hizo más grande, pero distinto,
- 20:30como el que llega después de terminar una tarea pesada.
- 20:35La bruja siguió moviendo la mezcla en el recipiente y
- 20:39repitió el nombre de mi ex varias veces, dejando claro
- 20:43que todo regresaba a ella. Yo solo la escuchaba, con
- 20:48la vista fija en la mesa me pesaban los párpados
- 20:52el cuerpo se me aflojaba poco a poco era una
- 20:55mezcla rara de alivio y agotamiento me dieron ganas de
- 21:00cerrar los ojos ahí mismo cuando terminó recogió un poco
- 21:06de aquella tierra y la apretó con fuerza entre las
- 21:09manos mientras seguía hablando luego la dejó caer de nuevo
- 21:14dentro del recipiente Me dijo que a partir de ese momento,
- 21:18el trabajo salía de mi cuerpo y se dirigía hacia
- 21:22la persona que lo había mandado. Me advirtió que yo
- 21:26no iba a sanar de un día para otro, pero
- 21:29que los síntomas iban a ir bajando poco a poco.
- 21:33También me dejó claro que mi ex iba a empezar
- 21:35a sentir lo que yo había sentido en la misma línea,
- 21:39solo que más rápido, porque el trabajo ya estaba despierto.
- 21:45Al final apagó algunas velas, dejó otras encendidas en el
- 21:49altar y me dijo que me levantara despacio. Me temblaban
- 21:53las piernas, me sentía como si hubiera trabajado todo el
- 21:57día bajo el sol. Tenía sueño, pero un sueño pesado.
- 22:03Nos recomendó irnos a casa, no salir a ningún otro
- 22:07lado y dejar que el cuerpo hiciera su parte. Dijo
- 22:10que la mezcla que había preparado no se quedaría ahí,
- 22:14que tenía su forma de concluir, pero de eso ya
- 22:17no me dio detalles. Solo recalcó que no hablara con
- 22:21mi ex, que no intentara buscarla ni escribirle. Que lo
- 22:26nuestro ya estaba cerrado, al menos en el plano donde
- 22:30ella se movía. Los días siguientes fueron extraños, pero distintos
- 22:36a las semanas anteriores. El primer cambio fue en el sueño.
- 22:42Esa noche dormí de corrí, No tuve sueños con mi
- 22:45ex parada en mi cuarto ni caminando en mi cocina.
- 22:49Me desperté cansado, pero no con la sensación de muerte encima.
- 22:54Comí un poco más, pues la comida ya no me
- 22:57supo tan amarga. El agua ya no tenía el sabor
- 23:01tan marcado a metal, los mareos seguían, pero menos intensos.
- 23:06Podía caminar por la casa sin que todo se moviera
- 23:09como antes. fui de nuevo al médico para un control.
- 23:16Me revisó la presión, el corazón, los pulmones. Notó que
- 23:21aunque seguía bajo de peso, al menos ya no iba
- 23:24en caída libre. Dijo que físicamente me veía un poco
- 23:28más estable que la última vez. No tenía cómo explicarlo,
- 23:33pero yo sí. Sabía que algo se había desplazado. Por
- 23:39otro lado, me empezaron a llegar noticias de mi ex.
- 23:44Primero fueron comentarios sueltos. Un conocido me escribió para decirme
- 23:50que la había visto muy cambiada, demasiado flaca, con la
- 23:54cara hundida y que parecía enferma. Luego supe que había
- 23:58dejado de ir al trabajo, que se sentía sin fuerzas
- 24:02y que no comía. Me dijeron que se mareaba, que
- 24:06se desmayaba de repente y que la llevaban a hospitales
- 24:09y que los médicos no encontraban una causa clara. Cada
- 24:14síntoma que escuchaba era una copia de lo que yo
- 24:17había vivido, náuseas, dolor de cabeza, falta de aire y
- 24:22caída de peso rápida. No intenté verla y no la
- 24:27busqué en persona ni por teléfono, pues me limité a
- 24:31escuchar lo que otros contaban. Cada nueva noticia la comparaba
- 24:36con mis días en el departamento y tirado en la
- 24:39cama sin fuerzas. No era alegría lo que sentía, tampoco
- 24:44lástima pura, era una mezcla complicada. Por un lado, entendía
- 24:48que estaba recibiendo lo que había mandado, pero por otro,
- 24:52sabía que una cosa era querer que dejara de dañarme,
- 24:56y otra muy distinta, aceptar que lo que le estaba pasando,
- 25:00la estaba llevando al límite. Pasó un tiempo, y un
- 25:05día recibí el aviso que cerró todo. Me dijeron que
- 25:09había muerto. Que los médicos habían registrado fallas en varios órganos, deshidratación, desnutrición,
- 25:17pero sin una causa clara. Que al final su cuerpo
- 25:21ya no aguantó. Me quedé con el teléfono en la
- 25:25mano varios minutos. Sentí alivio, porque con su muerte se
- 25:30cortaba cualquier intento de seguirme trabajando. También sentí miedo real,
- 25:36porque yo había aceptado que le regresaran todo. Y en
- 25:40medio de eso, una culpa que no desaparece del todo,
- 25:44aunque yo sepa que no fui el que hizo la
- 25:47bolsa ni el que colocó nada en su casa. Volví
- 25:52con la bruja una última vez. Le conté que mi
- 25:56ex había muerto y que yo ya me sentía mucho mejor.
- 26:00Había recuperado algo de peso, comía normal, Podía subir escaleras
- 26:05sin quedarme sin aire. Dormía completo y ya no me desmayaba.
- 26:11Ella me dijo que ese era el cierre natural de
- 26:14un trabajo de ese tipo. Me hizo otra limpia rápida,
- 26:19con vela y un huevo, solo para asegurarse de que
- 26:22no quedaran restos pegados. Dijo que ya estaba libre, pero
- 26:27que eso no quería decir que debía confiarme. Me recomendó
- 26:33cuidarme de la gente que guarda rencor y que se
- 26:36obsesiona con el control. Me dijo que tuviera cuidado con
- 26:40lo que acepto de comer o tomar, que no abriera
- 26:43la puerta a cualquiera y que aprendiera a decir que no.
- 26:48Decidí cambiar de vida. Dejé ese departamento. Busqué otra zona,
- 26:55otro edificio, otro ambiente. Me llevé sólo lo necesario, lo
- 27:00demás lo regalé o lo tiré. Fui varias veces al
- 27:04médico para confirmar que mi cuerpo estaba bien. Poco a
- 27:08poco volví a una rutina normal, trabajo, comida y descanso.
- 27:14Ya no era el mismo, aunque por fuera pareciera que sí.
- 27:19Aprendí a no aceptar comida ni detalles de personas extrañas.
- 27:25Entendí que la brujería no es un juego ni un
- 27:27chisme de barrio, pues casi pierdo la vida por algo
- 27:31que empezó con celos, y terminó en una bolsa escondida
- 27:35debajo de mi cama. Hoy, cada vez que alguien toca
- 27:39mi puerta con algo para que me sienta mejor, recuerdo
- 27:42esa bolsa sobre la mesa y las noticias de mi
- 27:45ex en la cama del hospital. Y prefiero decir que no,
- 27:50cerrar la puerta y quedarme en paz. Porque ya sé
- 27:55hasta dónde puede llegar el daño cuando alguien decide usarlo
- 27:58de verdad. Me llamo Mario y soy veterinario. Cuando terminé
- 28:12la carrera en la ciudad, con el título recién sacado
- 28:16y ganas de hacer algo más que vacunar perros y
- 28:19revisar gatos de departamento, un conocido de mi papá me
- 28:24habló de una comunidad campesina en la Sierra de Puebla
- 28:28donde necesitaban veterinario para el ganado. No lo pensé mucho,
- 28:34pues quería experiencia con animales grandes y acepté. El pueblo
- 28:39era rústico, pocas casas, muchos corrales y monte alrededor. Llegué
- 28:45una tarde con mi mochila, una hielera con vacunas y
- 28:48una caja con material. Me presenté con el comisariado y
- 28:53con algunos ganaderos. Me trataron bien desde el principio. Me
- 28:59ofrecieron café, tortillas recién hechas y me hablaron de las
- 29:03vacas flacas, de las cabras que se enfermaban y de
- 29:06los becerros que habían perdido Se notaba que llevaban tiempo
- 29:11sin alguien fijo que revisara a sus animales. Desde ese
- 29:16primer día algo me llamó la atención. En muchas puertas
- 29:20había cruces de cal, bien pintadas, algunas grandes, otras discretas.
- 29:26En varios corrales vi collares de semillas y piedras colgados
- 29:30en los postes. Varias personas traían figuras sencillas de madera
- 29:36o metal colgadas al cuello. No pregunté nada, solo pensé
- 29:41que en la ciudad casi no se ve eso y
- 29:44que ahí era parte de la vida diaria. Me prestaron
- 29:47una casa al borde del pueblo, junto a un corral.
- 29:51Estaba algo retirada de las demás. Desde ahí se oía
- 29:56lo normal durante el día, voces, gallinas, un radio con
- 30:00música vieja. Pero en cuanto se metía el sol, todo
- 30:04se apagaba rápido. Llegaba un punto en que el pueblo
- 30:08dejaba de sentirse vivo y solo quedaba el monte alrededor.
- 30:13La primera noche la recuerdo muy clara. Estaba adentro, acomodando
- 30:19mi ropa, guardando las jeringas y revisando las vacunas para
- 30:23el día siguiente. Todavía veía bien sin prender la lámpara.
- 30:29De pronto empecé a oír ruidos afuera. No eran pasos ligeros.
- 30:34Eran pisadas pesadas sobre la tierra, como de un animal grande.
- 30:39Escuché que se movió una tabla, luego una cubeta rodó
- 30:43unos centímetros, y algo raspó el suelo, a un lado
- 30:46del corral, cerca de donde yo dormía. Me quedé quieto, escuchando.
- 30:54Yo sabía que ahí no había casas pegadas, ni patios
- 30:58de vecinos. Tampoco había perros sueltos en esa parte del pueblo.
- 31:04Mi reacción fue buscar la lámpara en la mochila y
- 31:07acercarme a la puerta. La encendí, puse la mano en
- 31:11la chapa y en ese momento sentí un miedo claro.
- 31:16Pensé que si era un animal grande y yo salía
- 31:19de golpe apuntándole con la luz, se podía venir encima.
- 31:24Apagué la lámpara y me quedé pegado a la puerta,
- 31:27nada más oyendo. El peso sobre la tierra era constante
- 31:33y firme, No escuché ladridos, ni ruidos de animales, solo pasos.
- 31:39Por el ritmo y por cómo sonaban, yo calculaba que
- 31:42no era un perro común. En la carrera nos enseñaron
- 31:46algo de comportamiento, de tamaños y de pisadas, y aquello
- 31:50no encajaba con lo que yo conocía en la práctica.
- 31:54Estuvo un rato dando vueltas alrededor. A veces se alejaba,
- 31:59luego regresaba. De repente... Ya no se escuchó nada. No
- 32:05sé cuánto duró, pero esa noche casi no dormí. Cada
- 32:09crujido me levantaba el pulso otra vez. En cuanto amaneció
- 32:15salí a revisar la tierra frente a la casa y
- 32:18alrededor del corral. Caminé despacio, viendo el suelo. A simple
- 32:24vista se veían marcas, pero cuando me agaché se me
- 32:28fue el sueño por completo. Eran huellas con forma de
- 32:32pata de perro, pero demasiado grandes. Calculé con la mano
- 32:37al lado que medían casi lo mismo que un pie
- 32:40de adulto. Eran anchas, se alcanzaban a ver las almohadillas
- 32:45marcadas y las uñas habían hundido la tierra húmeda con fuerza.
- 32:51Seguí el rastro unos metros hasta donde empezaba el monte.
- 32:56Ahí la tierra se mezclaba con piedras y pasto seco
- 33:00y las huellas se perdían entre ramas. Me quedé un
- 33:04momento agachado, recordando mentalmente los libros, las láminas y las
- 33:09prácticas en el hospital de la facultad. Pero no encontraba
- 33:14nada parecido. Y la sensación de no poder decir, es
- 33:18tal animal, me molestó más que el susto de la noche.
- 33:24No había tiempo para darle más vueltas. Ese mismo día
- 33:28empecé a trabajar en forma, Desde temprano pasaron por mí
- 33:33para ir a los ranchos. En uno vacuné becerros y
- 33:37revisé un toro que cojeaba. En otro atendí unos cerdos
- 33:41con diarrea y les ajusté los tratamientos. En otro limpié
- 33:46heridas en vacas que se habían enredado con alambre. Era
- 33:50trabajo pesado, pero todo iba dentro de lo que esperaba
- 33:54encontrar en una zona así. Fue casi al final de
- 33:59la jornada. cuando algo se salió de lo normal. En
- 34:03uno de los últimos corrales, el dueño me dijo que
- 34:07antes de ver sus vacas quería enseñarme una cosa que
- 34:10lo traía preocupado. Me llevó a un rincón del terreno.
- 34:15Ahí estaba lo que quedaba de una cabra. El cuerpo
- 34:19estaba casi todo devorado, solo quedaba una parte del tronco,
- 34:24con pedazos de piel colgando, y una pata trasera, amarrada
- 34:28con cadena a un poste. Alrededor había sangre seca y
- 34:32la tierra estaba toda revuelta con marcas de arrastre. Me
- 34:38agaché de nuevo a ver el suelo. Entre la tierra
- 34:42removida encontré varias huellas. La misma forma de pata de perro,
- 34:48pero del mismo tamaño exagerado que había visto en la mañana.
- 34:53Casi como un pie de persona con las uñas clavadas
- 34:56en la tierra hundida. No se trataba de una sola
- 35:00pisada aislada, había huellas por todos lados, como si el
- 35:04animal se hubiera movido de un lado a otro antes
- 35:07de irse. Le pregunté al dueño que pensaba que había sido.
- 35:14Encogió los hombros y me dijo que algún animal del cerro.
- 35:18Volteé con dos peones que estaban por ahí. Uno comentó
- 35:23rápido que ya se les habían perdido varias cabras en
- 35:26días anteriores. Quise seguir preguntando, pero cambiaron el tema. Empezaron
- 35:33a hablar de vacunas, de fechas y de comida para
- 35:37el ganado. El cambio fue tan brusco que entendí que
- 35:41el tema les incomodaba más de lo que querían mostrar.
- 35:47Terminamos el trabajo y regresé a la casa prestada con
- 35:51la imagen de la cabra destrozada y de las huellas
- 35:54grandes dándome vueltas en la cabeza. Antes de que oscureciera,
- 35:59ordené el material y anoté en una libreta los casos
- 36:03del día. A cada rato, sin querer, pensaba en esa
- 36:07pata amarrada a la cadena y en la tierra hundida
- 36:11por las pisadas. Esa noche una familia del pueblo me
- 36:16invitó a cenar. Fui porque también me convenía ganarme la confianza.
- 36:22Cenamos frijoles, arroz y tortillas calientes. Mientras comíamos, les conté
- 36:29del animal devorado y de las huellas que había visto
- 36:32en mi alojamiento y en el corral. Nadie se rió
- 36:36ni lo tomó como exageración. Se miraron entre ellos, y
- 36:41uno de los hijos del Señor me dijo que por
- 36:44esos rumbos ya tenía rato que andaba un agual. Yo
- 36:50ya había escuchado esa palabra en historias de borrachos o
- 36:53de Internet, siempre como chiste. Pero ahí no, pues cuando
- 36:58lo dijo, las caras se quedaron serias. Nadie lo corrigió
- 37:03y nadie se burló. Para ellos era un término normal,
- 37:08como si hablaran de un vecino. Regresé a la casa
- 37:12con el estómago lleno, pero con la cabeza más inquieta
- 37:16que la noche anterior. Me acosté pensando en las huellas
- 37:20enormes en la tierra y en esa palabra nueva en
- 37:23mi realidad, Nahual. Los días que siguieron, seguí trabajando normal,
- 37:30pero ya no pensaba igual. Cada vez que veía un
- 37:33corral o una cerca, me venía a la mente la
- 37:36cabra devorada y las huellas enormes en la tierra. De
- 37:41día el pueblo se veía tranquilo. La gente en lo suyo,
- 37:45los hombres saliendo temprano a los ranchos, las mujeres con
- 37:49sus hijos afuera, los perros tirados a la sombra, las
- 37:53vacas pastando cerca de los corrales. Si uno llegaba ahí
- 37:57por primera vez sin saber lo que yo ya había visto,
- 38:01pensaría que era un lugar cualquiera. Yo aprovechaba las visitas
- 38:07para sacar el tema, pero con cuidado. Cuando terminaba de
- 38:12vacunar o revisar alguna vaca, hacía comentarios ligeros sobre animales
- 38:17del cerro o decía que había encontrado huellas raras cerca
- 38:21de donde dormía. Casi siempre me respondían con frases cortas.
- 38:27Uno me dijo que por esos rumbos andaba un animal
- 38:30que no era de ahí, otro comentó que el de
- 38:33aquí cuida, pero hay otro que solo viene a robar.
- 38:37Pero nadie daba más detalles. En cuanto mencionaba la cabra
- 38:42devorada o las huellas, cambiaban el tema hacia vacunas, enfermedades
- 38:47o precios del alimento. yo trataba de conservar una explicación lógica.
- 38:54Pensaba en perros salvajes, alguna jauría que se hubiera formado
- 38:59con perros abandonados o coyotes grandes acostumbrados a comer ganado.
- 39:04También llegué a considerar algún cruzamiento raro, como esos perros
- 39:09enormes que a veces sacan en videos. Pero cada vez
- 39:13que recordaba el tamaño exacto de la huella y la
- 39:16forma en que dejaron la cabra, sentía que forzaba demasiado
- 39:20la explicación. Una de esas noches me tocó ir a
- 39:25un rancho más retirado de lo normal. Una vaca estaba
- 39:29pariendo y el dueño no quiso esperar hasta el día siguiente.
- 39:34Fui en camioneta con él, atendimos a la vaca, nació
- 39:38el becerro y todo salió bien, pero se nos hizo tarde.
- 39:43De regreso me dejaron en la entrada del pueblo y
- 39:46y yo caminé el tramo que llevaba a la casa,
- 39:49donde me hospedaba. Traía una lámpara sencilla en la mano.
- 39:55El camino era sólo una vereda marcada, tierra y piedras.
- 40:00El cielo estaba despejado, pero la luna no alumbraba mucho.
- 40:06Se alcanzaban a escuchar insectos, el sonido seco de hojas
- 40:09secas cuando pisaba, o algún mugido lejano. Yo venía pensando
- 40:15en el parto de la vaca, en las dosis de medicamento,
- 40:18cuando algo cruzó el camino, unos metros delante de mí.
- 40:24Alcancé a verlo por completo. No lo confundí con un
- 40:28perro común, la figura se veía alta, para ser animal
- 40:32de cuatro patas, delgada, con el lomo encorvado y las
- 40:36patas largas. Atravesó la vereda de un lado a otro
- 40:40con rapidez y se metió entre los árboles. No alcancé
- 40:45a ver bien la cabeza, pero vi cómo se apoyaban
- 40:48las patas en el suelo, largas y fuertes. Me quedé quieto,
- 40:53con la lámpara apuntando a donde se había metido. Mi
- 40:58mente se apuró a buscar explicaciones, pensé en un perro
- 41:02muy flaco, pensé en una persona agachada, envuelta en algo oscuro.
- 41:08Pero la forma de apoyar las patas y la altura
- 41:10del lomo no coincidían con ninguna de esas opciones. Sentía
- 41:15el corazón acelerado. No escuchaba rugidos, ni gruñidos, ni pasos,
- 41:22solo mi respiración. No me quedé ahí a averiguar. Bajé
- 41:28la lámpara, apreté el paso y seguí directo hacia la casa.
- 41:33No corrí, pero casi, pues la verdad tenía mucho miedo.
- 41:38Me concentré en avanzar, en no tropezarme, en llegar al
- 41:42punto donde el pueblo se abría un poco. Cuando por
- 41:46fin vi la silueta de la casa, sentí una especie
- 41:49de alivio hasta que noté algo en la puerta. Sobre
- 41:55la madera, alguien había pintado una cruz de cal, grande,
- 41:59bien marcada. La cal todavía se veía fresca, blanca y gruesa.
- 42:05Yo no la había pintado. Me acerqué despacio, toqué con
- 42:10la punta de los dedos y vi cómo se pegaba
- 42:13el polvo blanco a mi piel. Eso quería decir que alguien,
- 42:17mientras yo estaba en el rancho, había llegado hasta ahí
- 42:21a marcar mi puerta. No sabía si agradecerlo o preocuparme más.
- 42:28Entré rápido, cerré por dentro y puse una silla atravesada.
- 42:33Esa noche casi no dormí, pero no porque escuchara ruidos
- 42:37como la primera vez. Lo que me quitó el sueño
- 42:41fue tener la imagen del animal, cruzando la vereda una
- 42:45y otra vez en la cabeza y la cruz de
- 42:47cal fresca en mi puerta, como si alguien supiera perfectamente
- 42:51que algo ya me había visto. Al día siguiente, muy temprano,
- 42:57empecé a preguntar por la cruz. Primero con el dueño
- 43:02del corral de al lado, luego con otros ganaderos, pero
- 43:05nadie aceptó haber sido. Sólo me decían que ya era
- 43:10hora de que esa puerta tuviera una. Cuando insistí un
- 43:14poco más, uno de ellos, un señor de unos 50 años
- 43:18que se veía más serio, me dijo que si ya
- 43:21había visto cosas en el camino, era mejor que hablara
- 43:25con un anciano del pueblo, al que todos respetaban, llamado
- 43:29Don Mario. Me explicó más o menos por dónde quedaba
- 43:34su casa y me recomendó ir por la mañana. Yo
- 43:38ya traía demasiadas preguntas como para dejarlo pasar. Ese mismo día,
- 43:44cuando terminé las primeras visitas, tomé la vereda que llevaba
- 43:48hacia su casa. Don Mario vivía en una casa sencilla,
- 43:54algo retirada, casi pegada al monte. No me fijé en
- 43:59los detalles de la construcción. Lo que noté fue que
- 44:03estaba apartada del resto del pueblo y que el lugar
- 44:06se sentía más callado que las demás áreas. Toqué la
- 44:11puerta y me abrió un señor delgado, de cabello canoso,
- 44:15piel muy marcada por el sol, con una mirada firme.
- 44:19Me recibió como si ya supiera quién era. Me invitó
- 44:24a pasar y nos sentamos frente a frente en una
- 44:27mesa sencilla. Sin rodeos, le conté todo, pero en orden.
- 44:34Le hablé de la primera noche, de los ruidos pesados
- 44:37alrededor de la casa y de las huellas enormes en
- 44:40la tierra, casi del tamaño de un pie de persona.
- 44:45Luego le describí la cabra devorada, la pata amarrada, la
- 44:49sangre seca y las huellas iguales en ese corral. Después
- 44:53le conté lo que vi cruzar la vereda la noche anterior,
- 44:56y por último, la cruz de cal fresca en mi puerta.
- 45:02Sólo dije lo que había visto y escuchado. Don Mario
- 45:06me miraba con atención y No hizo gestos raros, ni sonrió,
- 45:10no se mostró sorprendido. Sola sentía de vez en cuando,
- 45:15como si todo encajara con algo que él ya conocía.
- 45:20Cuando terminé, se quedó un momento en silencio, pensando. Después
- 45:25me dijo que en esa sierra, desde hacía muchos años,
- 45:29había un abual que protegía el monte y al pueblo.
- 45:33Explicó que ese ser recorría los alrededores en la noche
- 45:37para mantener lejos a otros que sólo venían a aprovecharse.
- 45:43Aclaró que no todos los Nahuales eran iguales. Algunos cuidaban,
- 45:48otros se volvían agresivos y mataban animales por gusto, incluso
- 45:53podían atacar personas. Según lo que le conté, dijo que
- 45:59parecía que andaba un Nahual que no pertenecía a ese
- 46:02pueblo uno que no conocía los acuerdos ni los límites.
- 46:07Me explicó que la cruz de cal en la puerta
- 46:10no era un adorno. Era una señal clara, para lo
- 46:15que anduviera rondando, de que esa casa ya estaba bajo
- 46:19la protección del pueblo. Se levantó un momento, fue a
- 46:24un mueble y regresó con una cruz de madera pequeña
- 46:27y un recipiente de barro con cal y me los
- 46:30puso enfrente. Me dijo que colocara la cruz en la
- 46:35ventana de la casa donde dormía y que usara la
- 46:38cal para marcar bien la base de la puerta. También
- 46:42me advirtió que evitara caminar solo por el monte cuando
- 46:45ya estuviera oscuro y que si volvía a cruzarme con
- 46:49la criatura, no intentara enfrentarla. Que observara, pero que no
- 46:54la provocara. Cuando ya me iba a despedir, me dijo
- 46:59que todavía podíamos hacer algo más. Me propuso que esa
- 47:04misma tarde, antes de que anocheciera, fuéramos a una cabaña
- 47:08abandonada que quedaba más adentro del monte. Según él, por
- 47:13ahí pasaban muchas veces los seres que cruzaban de un
- 47:17cerro a otro y que ese lugar servía para entender
- 47:21mejor lo que estaba entrando al territorio. Acepté y dije
- 47:25que lo hacía por curiosidad y en parte por orgullo profesional.
- 47:31Quería ver hasta dónde llegaba todo eso. Por la tarde
- 47:36nos encontramos de nuevo. Caminamos por una vereda que rodeaba
- 47:40el pueblo. Poco a poco dejamos las últimas casas atrás
- 47:45y entramos más al monte. Después de un rato, llegamos
- 47:50a una cabaña vieja de madera. Se notaba que llevaba
- 47:54tiempo abandonada y entramos. El piso de tierra tenía marcas
- 47:59que y las paredes mostraban rasguños viejos y golpes. Don
- 48:05Mario encendió una vela sobre una mesa, la luz alumbró
- 48:09lo suficiente para vernos la cara. Él me observaba con atención,
- 48:14como si estuviera valorando algo en mí. Yo sentía un
- 48:18nerviosismo claro. No entendía a dónde quería llegar. Fue ahí,
- 48:24dentro de esa cabaña. cuando don Mario me dijo con
- 48:27calma que él era el Nahual que había protegido esa
- 48:31comunidad durante muchos años. Me aclaró que no pensaba hacerme daño,
- 48:37pero que necesitaba mi ayuda porque otro Nahual estaba entrando
- 48:41al pueblo, matando animales y rompiendo el acuerdo que tenía
- 48:45con la gente. Cuando escuché a don Mario... Decir que
- 48:50él era el Nahual que había protegido a la comunidad
- 48:53durante tantos años, sentí como si me hubieran jalado el piso.
- 48:58Estábamos dentro de esa cabaña vieja, en medio del monte,
- 49:02con la vela encendida sobre la mesa. Yo estaba sentado
- 49:07frente a él, y en cuanto entendí lo que acababa
- 49:10de decir, me levanté de la silla sin pensar. Miré
- 49:14la puerta, las paredes, las ventanas sin vidrio, y tuve
- 49:19muy claro que estaba lejos del pueblo, encerrado con un anciano,
- 49:23que aseguraba convertirse en animal. No grité, pero sentí la
- 49:29garganta cerrada. Di unos pasos hacia atrás, sin perderlo de vista.
- 49:36Él se quedó sentado, tranquilo, y levantó la mano despacio,
- 49:40pidiéndome que me calmara. Me dijo que en el pueblo
- 49:45todos sabían quién era, que desde joven salía por las
- 49:48noches a recorrer el monte y los alrededores, que tenía
- 49:52un acuerdo con la gente. Según él, cuando necesitaba tomar
- 49:57algún animal, lo hablaba directamente con los dueños, y por
- 50:01eso nunca había problema. Aseguró que lo que estaba matando
- 50:06cabras y dejando huellas de esa forma no era él,
- 50:09sino otro Nahual que había entrado sin permiso. Mientras hablaba,
- 50:15yo sentía que la cabeza ya no me daba para
- 50:18procesar más. Por un lado estaba el miedo natural a
- 50:22lo desconocido, a la idea de que de verdad pudiera
- 50:25convertirse en algo como lo que yo había visto cruzar
- 50:29la vereda. Por otro, estaba el hecho simple de que
- 50:34seguíamos solos en medio del monte. Don Mario me dijo
- 50:38que por eso me había traído a la cabaña, porque
- 50:41por ahí solían cruzar los que andaban de paso entre
- 50:44los cerros y quería ver si esa noche el otro
- 50:47Nahual se dejaba sentir. Que mi presencia también podía servir,
- 50:53porque yo ya lo había visto. Hubo un punto en
- 50:58que dejé de poner atención a los detalles de lo
- 51:01que intentaba explicarme. Me concentré en la puerta, en la
- 51:05distancia hasta el marco y en el pestillo que había
- 51:09puesto cuando entramos. Sentía el corazón golpeando fuerte. Sabía que
- 51:15si me quedaba ahí y pasaba algo, nadie se iba
- 51:18a enterar a tiempo. Don Mario siguió hablando de olores
- 51:23en el monte, de animales muertos de forma distinta, de
- 51:26señales en la tierra. Pero yo solo pensaba en salir
- 51:31de ahí. Aproveché el primer momento en que volteó hacia
- 51:37la vela para acomodarla mejor. Solté la silla y Di
- 51:41dos pasos largos hacia la puerta y en un movimiento
- 51:44quité el seguro y abrí. Salí de la cabaña casi corriendo.
- 51:50Detrás de mí escuché que decía mi nombre, pero no
- 51:54me detuve. Lo único que tenía claro era que quería
- 51:58regresar a la casa donde dormía, meterme ahí y cerrar
- 52:02por dentro. Ya en la puerta de la cabaña tomé
- 52:06hacia el lado contrario al que habíamos llegado y sin
- 52:10fijarme si seguía la misma vereda. Empecé a correr monte adentro,
- 52:16tropezando con piedras y raíces. Las ramas me raspaban los
- 52:21brazos y la cara, pero no aflojé el paso. Sabía
- 52:26que era mala idea alejarme del camino, que en la
- 52:29sierra perderse no es un juego. Pero en ese momento,
- 52:33lo único importante para mí era poner distancia entre esa
- 52:37cabaña y yo. Corrí hasta que el aire me faltó,
- 52:41entonces me detuve. Miré alrededor y entendí el problema, ya
- 52:46no ubicaba nada. Solo veía árboles, matorrales y tierra suelta.
- 52:53No se escuchaba el pueblo, ni voces, ni motores. Intenté orientarme,
- 53:00busqué algún punto de referencia, una cerca, un poste o algo.
- 53:06Pero no vi nada. Traté de recordar la dirección por
- 53:10la que habíamos llegado, pero el recorrido de ida se
- 53:13me mezcló con la carrera de regreso. Mientras pensaba qué hacer,
- 53:18escuché algo entre la maleza. No eran pasos ligeros, eran
- 53:23pisadas pesadas, hundiendo la tierra. Luego se escuchó cómo se
- 53:28partían ramas secas a un costado. El sonido se fue acercando.
- 53:35Me quedé quieto, respirando lo más bajo que pude. Los
- 53:40pasos se hicieron más frecuentes. Levanté la vista y, entre
- 53:45los árboles, alcancé a distinguir una figura negra que venía
- 53:49hacia mí. Era más grande que un perro, el lomo
- 53:53se veía alto, las patas largas y la cabeza baja.
- 53:58Conforme avanzaba, pude ver el brillo de los ojos en
- 54:01la poca luz que entraba. La respiración del animal se
- 54:05era fuerte y marcada. El olor que traía era una
- 54:10combinación de sudor, tierra húmeda y algo agrio, como carne vieja.
- 54:17Por un instante pensé que podía ser el mismo ser
- 54:20que había cruzado la vereda aquella noche o el otro
- 54:24Nahual del que hablaba Don Mario. Mi cuerpo se quedó
- 54:28pegado al suelo, quise hacerme a un lado, pero sentía
- 54:31las piernas duras. La criatura llegó a unos metros de
- 54:36mí y en lugar de rodearme, se lanzó directo. Sentí
- 54:41el golpe en el costado y salí disparado hacia atrás.
- 54:45Caí sobre la tierra. Al momento sentí un dolor intenso
- 54:49en el brazo y en el lado derecho del torso,
- 54:53como si me hubieran pasado cuchillas por encima de la piel.
- 54:58Me revisé en automático. La camisa estaba rota la piel
- 55:03abierta en varios cortes y de inmediato salió sangre caliente.
- 55:08Esperé el segundo ataque, pensé que la criatura se me
- 55:12iba a venir encima y ahí se iba a acabar todo.
- 55:16Pero no lo hizo, soltó un gruñido grave, se quedó
- 55:20un segundo mirándome desde arriba y después pegó un salto
- 55:24largo hacia un lado y siguió su camino entre los matorrales.
- 55:29El ruido de las ramas apartadas y y de la
- 55:32tierra hundiéndose se fue alejando. Me quedé tirado unos segundos,
- 55:38respirando agitado. Luego, con la mano izquierda, apreté la tela
- 55:43de la camisa contra la herida para detener la sangre.
- 55:48Me sentí aturdido, pero supe que si me quedaba ahí tirado,
- 55:52me iba a ir peor. Me levanté como pude y
- 55:56empecé a caminar. No tenía idea aún aclara de a
- 56:00qué punto del pueblo me dirigía. Caminaba guiado por la
- 56:04necesidad de salir de ese tramo del monte y por
- 56:08el miedo a que la criatura decidiera regresar. Cada vez
- 56:12que escuchaba un crujido, volteaba de golpe, esperando ver otra
- 56:16vez esos ojos rojos brillando. Caminé durante un buen rato,
- 56:23sin saber cuánto tiempo, con las piernas cansadas y el
- 56:26brazo ardiendo. En un momento alcé la vista y vi
- 56:30una luz fija a lo lejos. Era amarilla, constante, no
- 56:35se movía. La tomé como referencia y caminé hacia allá.
- 56:41A medida que avanzaba, la luz se hizo más clara.
- 56:45Cuando por fin salí de entre los árboles, me di
- 56:48cuenta de que era una casa de la comunidad. Desde
- 56:52ese punto ya reconocí el rumbo. y seguí caminando hasta
- 56:56llegar a la casa donde dormía. Entré rápido, cerré la
- 57:02puerta y acomodé la mesa y la silla para trabarla.
- 57:06Luego me quité la camisa con cuidado y revisé la herida.
- 57:11Eran varios rasguños profundos, pero no al grado de abrir
- 57:15el músculo. Sangraban, dolían, pero como veterinario supe que no
- 57:21era una lesión mortal. Aún así, El susto que traía
- 57:25encima era fuerte. Recordé la cruz de madera y la
- 57:30cal que me había dado don Mario. Hasta ese momento
- 57:34no las había usado. La saqué, colgué la cruz en
- 57:39la ventana principal, bien centrada. Con la cal hice una
- 57:43línea gruesa en la base de la puerta, repasándola varias veces,
- 57:48hasta que quedó bien marcada. No sabía si eso iba
- 57:52a servir de algo. pero en ese momento necesitaba sentir
- 57:56que hacía todo lo que estaba en mis manos. Esa
- 58:01noche no me acosté. Me quedé sentado en una silla,
- 58:05con una barra de metal que usaban para asegurar el corral.
- 58:10La tenía agarrada con las dos manos. Escuché perros ladrando
- 58:14a lo lejos, algún motor y pasos lejanos en la
- 58:18calle del pueblo. A ratos me parecía escuchar algo sobre
- 58:22la tierra, pero nada se acercó a la puerta ni
- 58:25a la ventana. Cada cierto tiempo, revisaba la herida, que
- 58:30había dejado de sangrar y sólo ardía. En cuanto el
- 58:35cielo empezó a aclararse, tomé una decisión. No iba a
- 58:40seguir ahí. Junté mis pocas cosas, guardé las medicinas, las jeringas,
- 58:46la ropa, y metí todo en la mochila. Me la
- 58:50colgué al hombro, Me puse una camisa limpia encima de
- 58:54las vendas improvisadas y salí al camino. El cuerpo me dolía,
- 58:59pero caminaba firme. No le avisé a nadie, solo eché
- 59:04un último vistazo al pueblo rústico y tomé la vereda
- 59:07que llevaba a la carretera. No alcancé a avanzar mucho
- 59:13cuando pasó un ranchero en camioneta. Me reconoció y se
- 59:17ofreció a llevarme. Me subí, y durante el trayecto, entre
- 59:22brincos de la terracería, le conté lo de la cabaña,
- 59:26lo que dijo don Mario y el ataque en el monte.
- 59:30Él se quedó serio, me dijo que en el pueblo,
- 59:33siempre habían pensado que don Mario, era el que cuidaba
- 59:37la zona, que nunca le había hecho daño a nadie,
- 59:40y que desde hacía años, tenían un trato con él.
- 59:44Comentó que últimamente, habían encontrado animales muertos de forma distinta...
- 59:49y que algunos decían que andaba otro ser rondando... pero
- 59:54que nadie lo había visto bien. Llegué a la ciudad
- 59:58con la herida ya controlada... y la cabeza llena de preguntas.
- 1:00:04Retomé mi trabajo con perros y gatos, como antes. Sigo
- 1:00:09buscando explicaciones lógicas para muchas cosas... pero cada vez que
- 1:00:13me acuerdo de las huellas grandes en la tierra... de
- 1:00:16la cruz de cal en mi puerta y del golpe
- 1:00:19de ese animal en medio del monte, sé que lo
- 1:00:22que vi no era un perro cualquiera ni un hombre disfrazado.
- 1:00:26No he regresado a esa comunidad y no pienso hacerlo,
- 1:00:30pero desde entonces aprendí a tomar en serio lo que
- 1:00:34la gente de los pueblos cuenta de los Nahuales. Para mí,
- 1:00:39después de esa noche, existen. Relatos anónimos.