Latest / El Mural del Alma / Episodio 18 - Justicia y equidad
Transcript
- Hola Hola. Bueno un momento más, un día más, un episodio más, para reflexionar juntos con estilo propio en esto que se llama el mural del alma, a través de las distintas plataformas de podcast, a través de YouTube, a través de Facebook, a través de spraker, Spotify, teoning y a través de el mural del alma. Punto blogspot, punto com este último es nuestro blog para que lo visiten y no se pierdan ningún episodio igual Si tienen comentarios, sugerencias, todas son bienvenidas desde los buenos marcos que corresponden y las vamos a tener en cuenta para que este espacio sea mejor cada vez. Mi nombre David Fernando y era acompañándoles en esta oportunidad y espero que, pues vamos a aportar juntos un pequeño grano de arena que pronto no cambia el mundo al ciento por ciento, pero puede hacer que una mínima diferente sea grande y que con el pasar del tiempo, pues este mundo cada vez sea mejor con el paso de los días a la semana, los años. Así que nada, siempre amblos. Vamos allá bueno, historias de la historia. Si hay que ser redundantes. Quiero decirles algo que encontré, y es que en el reinado de Federico, Rey de Prusia, había un molino cerca de Potsdam, el cual interceptaba la vista de las ventanas de San Susí. Enfadado por este estorbo para él en su residencia favorita, el rey mandó preguntar al propietario el precio por el cual vendería su molino. Por ningún precio. Fue la respuesta del resuelto prusiano y en un momento de enojo, Federico dio orden de que el molino fuera demolido. El rey pueda hacer esto, dijo el molinero cruzando reposadamente los brazos, pero hay leyes en Prusia y desde luego procedió legalmente contra el monarca y el resultado del proceso fue que la corte sentenció a Federico a reconstruir el molino y ojo al dato a pagar además una gran suma de dinero como compensación por el mal que había hecho. El rey se molestó, pero tuvo la magnanimidad de decir dirigiéndose a sus cortesanos. Estoy complacido de encontrar que existen en mi reino leyes justas y jueces rectos. Hace algunos años que el jefe de la honesta familia del Molinero, que había heredado legalmente la posesión de este pequeño bien, se encontró en invencibles dificultades pecuniarias o económicas, más bien con motivo de las pérdidas sufridas a consecuencia de la guerra y escribió al Rey de Prusia, recordándole la negativa dada por sus ascendientes a Federico el Grande y preguntando si su Majestad abrigaba el mismo deseo de entrar en posesión de la propiedad, dadas las condiciones embarazosas en que él, como propietario, se encontraba. El Rey escribió inmediatamente con su propio puño la siguiente respuesta mi querido vecino. No puedo permitir que venda usted del molino. Este debe permanecer en su posesión tanto tiempo como exista algún miembro de su familia, porque pertenece a la historia de Prusia. Lamento, sin embargo, que esté usted en malas circunstancias económicas y le envío seis mil marcos para que arregle sus asuntos, esperando que esta suma sea suficiente para rehacer su negocio. Considéreme siempre como su afectísimo vecino Federico Guillermo. Cabe decir que ese molino todavía existe en la localidad. Wow. Tremendo. No interesante esto, y es que poder entender que todas las cosas en la vida tienen un por qué, tienen un significado muy particular. Y es que sencillamente debemos entender que nosotros, en la vida, en este momento, en este instante, debemos entender algo muy importante y es la cordialidad hablando, se entienden las personas y, sobre todo, ponernos en los zapatos del otro, sobre todo, considerar las situaciones que están pasando los demás. Entonces no tomemos juicios a la ligera, no tomemos decisiones a la ligera sin antes digamos así empaparnos de las situaciones que se nos presentan. De nada sirve entrar en contra aflictos. Antes hablemos, antes concertemos las cosas y, sencillamente por la vía del hecho, por la vía de la conversación se tenga, pues, la oportunidad de resolver los problemas. Si eso lo tuviéramos en cuenta cada uno de los seres humanos este mundo sería diferente. El sabio siempre es conocido. Por eso maneja la mesura. No se eleva al nivel de aquel que está enojado, sino que sencillamente pueda determinarse a hablar con rectitud. Así que importante y esto lo decía el señor Jesús hablando de la justicia humana y de la justicia divina, porque en cierta ocasión, los religiosos de la época querían tentarle simplemente para como para ver a ver si este es el hijo de Dios que dice ser vamos a ver si es que se pone juicioso a pagar los impuestos o es que se los pasa por la galleta. Entonces, simplemente a esa pregunta decía demen una moneda vio la moneda la miró por la cara, por el sello y decía, o preguntó más bien al público, decía de quién es la cara que está en esta moneda. Y todos dijeron del César. Entonces Jesús decía el famoso dicho que usted y yo lo sabemos de memoria. Eso sí, al César den lo que es del César y a Dios den lo que es de Dios. Entonces debemos ser justos, debemos ser sabios y debemos ser equánimes con nuestro accionar reto. Lo es pero no es imposible. La cosa, como siempre digo, es que cada uno de nosotros nos propongamos todas y cada una de estas cosas. Mi nombre de David Fernández. Siquiera en otro episodio nos encontraremos como siempre para escribir juntos en el mural del alma. Así que los espero en la próxima