Latest / El Mural del Alma / Episodio 32 - Que haces aquí, Elías
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- Hola qué tal a todos momento para reflexionar, pero no con esas reflexiones que de pronto cansan o aburren, sino simple y sencillamente como hablando entre amigos bienvenidos a esto que se llama el mural del alma, que lo pueden encontrar en las distintas plataformas, en Spraker, Spotify, Tooning, en cualquier plataforma disponible, o también en YouTube y en Facebook. En ambos nos consiguen como el mural de la almacía. Nos suscribasedre. Me gusta y sea parte de este tiempo y olvidé decirles que tenemos un blog y ese es el mural del alma punto blogspot. Com ahí ustedes pueden tener acceso a todos los demás episodios que hemos estado trajinando hasta el momento. Mi nombre David Fernando y Llera. Vamos a ver qué vamos a tratar el día de hoy y a xo explorarlo juntos. Un cartel con la inscripción abro Comillas que haces aquí Elías. Cierro Comillas cayó en manos de cierto Ministro alemán en el Estado de Maryland, esto en los Estados Unidos, estaba tan contento con él que se resolvió a traducirlo al alemán para el bien de una parte de su congregación. Apenas había comenzado la traducción cuando le llamaron a salir. Cierto señor Elías, que vino a ver al Ministro durante su ausencia, viendo el cartel y sintiéndose impresionado por el título se lo llevó. Cuando volvió el Ministro, su esposa le dijo lo que le había sucedido y fue en busca del señor Elías porque deseaba terminar su traducción. Al pasar por cierta casa por la ventana. Vio a este individuo ocupado con algunos amigos incrédulos. Jugando el Ministro metiendo la mano por la ventana, tocó al señor Elías en el hombro diciendo a la vez qué haces aquí. Elías fue una palabra oportuna y que lo llamó del camino tortuoso, del pecado y la insensatez al angosto, camino que conduce a la salvación Bueno. Qué podemos decir en esta oportunidad. Puedes seguir con Dios y todo el asunto, porque es que sobre Dios gira todo de Dios. Hablamos, lo invocamos incluso cuando las cosas nos salen mal. Yo no en momentos de tristeza hasta un ateo tiene que reconocer que necesita ayuda de Dios. Hágame el favor, pero Dios nos hace una pregunta. Dónde estás Pedro, dónde estás Liliana, dónde estás Esther, dónde estás Bueno, Como cada uno se llame qué haces aquí, en dónde estás? Tal vez alguien nos ha hablado del camino del señor, del mensaje de salvación. Y, pues, como todo, no empezando por este servidor hace muchos años, a mí me dijeron algo como eso, como que usted que es de su vida, que es de su destino, que es de su futuro. Qué va a ser yo, como cualquiera de nosotros, se hace el de las gafas. Cierto como que no nos importa ay no. A mí me gusta es vivir la vida. A mí me gusta gozar la vida, Me gusta vivir. Los placeres de la vida dirán unos. Me gusta no, pues mi felicidad y mayor logro en la vida es ganar dinero, sacarme la lotería, tener riquezas, tener posesiones, tener fama, tener respeto, tener prestigio. En fin, cada uno persigue sus propias aspiraciones por el sentimiento egoísta que tenemos cada uno de los seres humanos. Pero hay uno en el cielo que siempre oigame esto siempre siempre va a insistir en decir qué haces ahí, Fulano de tal? En qué andas Fulano y tal? Pero lo que ese llamado de Dios no es a. Son de reclamo, quiero que lo sepa, no es a. Son como como ese papá cantaletoso regañón diciendo como que usted qué hace aquí. No simplemente es una llamada de atención. Con mucho amor, mucho amor qué haces aquí. Este no es tu lugar. Si usted de pronto no la está pasando bien, si usted de pronto está sumido en cosas indebidas, cosas que usted sabe que nada que ver salga de ahí, no le conviene tomar esa decisión, de ese negocio aparentemente bueno, excelente, que se lo pintaron súper guau, pero que tiene cositas por debajo de cuerda, no le conviene tomar esa decisión, que aparentemente es buena, pero que tiene segundas intenciones. En fin, yo no sé cuál es el caso de cada uno de ustedes. Lo que sí yo les puedo decir es que si usted y yo andamos por caminos errados, por caminos equivocados, huya escape de ellos. No sea que las consecuencias sean funestas y le lleguen a su vida y la vida misma le pase factura. Abracémonos a la vida de Dios, que él sabrá guiarnos hacia lo bueno, hacia lo correcto y, obviamente, nos va a librar de esos caminos equivocados, de esos caminos difíciles, de esos caminos que no vale la pena ni probarlos, porque a buen entendedor pocas palabras, esos caminos traen desastres de nuestra vida. Así que tengamos lo presente mi nombre de David Fernando y era en otra oportunidad. Los espero para juntos escribir en el mural del alma. Te entra en espa