Latest / Historias De Terror / 13 Impactantes Relatos de Terror en PUEBLOS en MÉXICO | PUEBLOS Olvidados Por DIOS |ÉL HABLABA con Los MUERTOS
Transcript
- 0:08Speaker 2: Hay momentos que te cambian para siempre, eventos que no
- 0:11Speaker 2: puedes borrar, por más que lo intentes. Lo que viví
- 0:15Speaker 2: en 2008 marcó mi vida de una forma que jamás podré
- 0:18Speaker 2: explicar del todo, aunque han pasado años desde entonces. Mi
- 0:22Speaker 2: nombre es Andrea y crecí en un pequeño pueblo en Puebla.
- 0:27Speaker 2: Era un lugar tranquilo, rodeado de montañas y sembradíos, donde
- 0:30Speaker 2: la vida era simple y las cosas no cambiaban mucho.
- 0:34Speaker 2: Pero todo eso terminó el día que él llegó. No
- 0:38Speaker 2: sé de dónde vino. Nadie lo sabía realmente. No era
- 0:42Speaker 2: hijo de nadie del pueblo ni tenía familia allí. Simplemente
- 0:47Speaker 2: apareció una tarde, caminando descalzo por las calles de tierra,
- 0:50Speaker 2: con la ropa vieja y desgastada. Era sólo un niño,
- 0:54Speaker 2: de no más de diez años, pero había algo en
- 0:57Speaker 2: el que te hacía querer apartar la mirada. Su cabello
- 1:01Speaker 2: era oscuro y enmarañado, su piel pálida como si nunca
- 1:04Speaker 2: hubiera estado bajo el sol, pero lo que más destacaba
- 1:07Speaker 2: eran sus ojos. Eran tan oscuros que parecían pozos sin fondo.
- 1:12Speaker 2: Si te atrevías a mirarlos por mucho tiempo, sentías que
- 1:15Speaker 2: te estaba leyendo, como si pudiera arrancar tus secretos más
- 1:19Speaker 2: profundos con solo mirarte. Al principio, nadie le prestó mucha atención.
- 1:25Speaker 2: Pensaron que era solo un niño perdido, un huérfano que
- 1:28Speaker 2: había terminado allí por casualidad. Algunos intentaron ayudarlo, ofrecerle comida
- 1:34Speaker 2: o ropa, pero él apenas hablaba. Cuando lo hacía, lo
- 1:38Speaker 2: hacía en un tono bajo, casi como un murmullo, y
- 1:41Speaker 2: siempre decía cosas extrañas.« Puedo hablar con ellos», fue lo
- 1:45Speaker 2: primero que alguien lo escuchó decir. Nadie entendió a qué
- 1:49Speaker 2: se refería, y la mayoría lo ignoró. Pero las cosas
- 1:53Speaker 2: empezaron a cambiar cuando demostró que lo que decía era cierto.
- 1:57Speaker 2: Un día, mientras jugaba cerca del río, uno de los
- 2:01Speaker 2: vecinos lo escuchó decir el nombre de una mujer que
- 2:03Speaker 2: había muerto hacía años. No sólo eso, sino que comenzó
- 2:08Speaker 2: a describir cosas que nadie más sabía, secretos que esa
- 2:11Speaker 2: mujer había llevado a la tumba. Al principio, todos pensaron
- 2:15Speaker 2: que era una coincidencia, pero pronto empezó a hablar de
- 2:18Speaker 2: otras personas fallecidas, describiendo detalles que no podía saber. Hablaba
- 2:24Speaker 2: de objetos perdidos, de cosas enterradas en patios, de discusiones
- 2:28Speaker 2: que habían ocurrido años atrás. Detalles que sólo los muertos
- 2:32Speaker 2: podían saber. Algunos lo consideraron un milagro. Pensaron que tenía
- 2:38Speaker 2: un don especial, que era un médium o algo así.
- 2:42Speaker 2: pero la mayoría comenzó a temerle. Había algo en la
- 2:45Speaker 2: forma en que hablaba, en la forma en que miraba
- 2:48Speaker 2: a las personas, que te ponía incómodo. Como si pudiera
- 2:51Speaker 2: ver algo en ti que no querías que nadie más viera.
- 2:55Speaker 2: Yo intenté mantenerme alejada de él, pero una noche, mientras
- 2:59Speaker 2: estaba en mi cuarto, lo vi parado frente a mi casa.
- 3:03Speaker 2: No sé cuánto tiempo llevaba allí. Estaba quieto, mirando hacia
- 3:07Speaker 2: la ventana, con la cabeza ligeramente inclinada. Parecía que estaba
- 3:12Speaker 2: diciendo algo, pero no podía escuchar bien. Cuando me acerqué
- 3:16Speaker 2: a la ventana, vi que sus labios se movían rápidamente,
- 3:19Speaker 2: formando palabras que no entendía. Era un idioma que nunca
- 3:23Speaker 2: había escuchado antes, algo que no sonaba como nada humano.
- 3:28Speaker 2: Lo observé desde la oscuridad, tratando de convencerme de que
- 3:31Speaker 2: estaba soñando o imaginando cosas. Pero entonces, levantó la mirada
- 3:36Speaker 2: y me vio. Fue como si supiera que lo estaba mirando,
- 3:40Speaker 2: como si lo hubiera estado esperando. No hizo ningún movimiento,
- 3:45Speaker 2: pero su presencia llenó el aire de algo pesado, como
- 3:48Speaker 2: si hubiera traído consigo una nube de energía que no
- 3:51Speaker 2: pertenecía a este mundo. Cerré las cortinas de golpe y
- 3:55Speaker 2: me quedé quieta en mi cama, sin atreverme a moverme
- 3:58Speaker 2: hasta que amaneció. Después de esa noche, cosas extrañas empezaron
- 4:03Speaker 2: a pasar en el pueblo. Los animales comenzaron a morir
- 4:06Speaker 2: de formas inexplicables. Gallinas, perros y gatos aparecían muertos en
- 4:12Speaker 2: los patios y las calles, sin señales de heridas ni enfermedades.
- 4:16Speaker 2: Era como si simplemente hubieran caído muertos, todos al mismo tiempo.
- 4:21Speaker 2: Algunos vecinos dijeron que habían escuchado ruidos en la noche,
- 4:25Speaker 2: pero cuando salieron a investigar, no encontraron nada. El ambiente
- 4:30Speaker 2: del pueblo cambió. Las personas comenzaron a encerrarse en sus
- 4:34Speaker 2: casas al anochecer y cada vez que el niño aparecía
- 4:37Speaker 2: en algún lugar, la gente se alejaba de él como
- 4:39Speaker 2: si tuviera una enfermedad contagiosa. Nadie quería cruzarse con él
- 4:44Speaker 2: y todos murmuraban que algo oscuro lo seguía. Una noche,
- 4:49Speaker 2: mientras intentaba dormir, escuché un ruido extraño afuera. Era como
- 4:53Speaker 2: un zumbido bajo, constante, que parecía venir de todas partes
- 4:57Speaker 2: al mismo tiempo. Me levanté con cuidado y fui hacia
- 5:01Speaker 2: la ventana, y lo vi otra vez. Estaba en el
- 5:04Speaker 2: centro de la calle, rodeado de sombras. No eran sombras normales,
- 5:09Speaker 2: parecían moverse por sí mismas, como si tuvieran vida. El
- 5:14Speaker 2: niño estaba parado allí, con los brazos extendidos hacia los lados,
- 5:18Speaker 2: mirando hacia el cielo. No sé qué estaba haciendo, pero
- 5:21Speaker 2: había algo en su postura que me hizo sentir que
- 5:24Speaker 2: estaba haciendo un llamado, algo que no quería presenciar. Esa
- 5:28Speaker 2: fue la última vez que lo vi. A la mañana siguiente,
- 5:32Speaker 2: el niño había desaparecido. Nadie sabía a dónde había ido
- 5:36Speaker 2: ni cómo había salido del pueblo. Simplemente se esfumó, como
- 5:41Speaker 2: si nunca hubiera estado allí. Pero aunque ya no estaba,
- 5:45Speaker 2: el pueblo nunca volvió a ser el mismo. Las muertes
- 5:48Speaker 2: de los animales se detuvieron, pero el ambiente seguía siendo pesado.
- 5:53Speaker 2: algunas personas comenzaron a decir que veían figuras extrañas en
- 5:56Speaker 2: las noches sombras que cruzaban los campos o aparecían en
- 6:00Speaker 2: las esquinas de las casas otros decían que escuchaban voces
- 6:04Speaker 2: en sus patios llamándolos por su nombre yo nunca vi
- 6:08Speaker 2: nada después de esa noche pero siempre sentí que algo
- 6:11Speaker 2: me observaba desde las sombras con el tiempo la gente
- 6:15Speaker 2: dejó de hablar del niño era como si hubieran decidido
- 6:19Speaker 2: enterrarlo en el pasado fingir que nunca había existido Pero
- 6:23Speaker 2: yo no puedo olvidarlo. A veces sueño con él, parado
- 6:27Speaker 2: frente a mi ventana, susurrando en ese idioma que no entiendo.
- 6:32Speaker 2: Y siempre me despierto con la misma sensación, que aunque
- 6:35Speaker 2: ya no está aquí, algo de él se quedó. Algo
- 6:38Speaker 2: que sigue esperando. La maldición de San Gregorio Era el
- 6:51Speaker 2: año 1995 cuando llegué a la parroquia de San Gregorio, un
- 6:54Speaker 2: templo pequeño y olvidado en un rincón remoto de Zacatecas.
- 6:59Speaker 2: Mi asignación había sido sorpresiva, incluso para mí. Apenas había
- 7:04Speaker 2: terminado mi formación como sacerdote y el obispo me envió
- 7:07Speaker 2: con pocas instrucciones, San Gregorio necesita guía, Padre Ramiro. Que
- 7:12Speaker 2: Dios te acompañe. Nada más. Al llegar, entendí por qué
- 7:18Speaker 2: nadie quería este lugar. Había algo opresivo en el aire,
- 7:22Speaker 2: una sensación que no puedo describir con precisión, pero que
- 7:25Speaker 2: parecía enraizarse en las paredes viejas de la iglesia y
- 7:28Speaker 2: en los ojos vacíos de los pocos feligreses que acudían
- 7:31Speaker 2: al templo. La iglesia en sí era hermosa, a pesar
- 7:35Speaker 2: de estar desgastada por el tiempo. Tenía vitrales rotos que
- 7:39Speaker 2: dejaban pasar la luz de manera fragmentada, y el altar
- 7:42Speaker 2: estaba cubierto de una fina capa de polvo. Lo más
- 7:46Speaker 2: inquietante era el silencio. No el silencio habitual de un
- 7:50Speaker 2: lugar sagrado, sino un vacío extraño, como si incluso el
- 7:54Speaker 2: sonido se negara a existir en ciertos momentos. Durante mi
- 7:58Speaker 2: primera misa, me di cuenta de que los asistentes eran
- 8:01Speaker 2: apenas un puñado, y todos evitaban mirar hacia el fondo
- 8:04Speaker 2: de la iglesia, donde una gran pintura de la Virgen
- 8:07Speaker 2: con un rostro inexpresivo parecía observarlo todo. Fue después de
- 8:12Speaker 2: mi primera semana que comencé a escuchar las historias. Los
- 8:16Speaker 2: lugareños me hablaban, con temor en sus voces, sobre lo
- 8:19Speaker 2: que había sucedido siglos atrás. Según ellos, en el año 1748,
- 8:25Speaker 2: un grupo de soldados españoles había masacrado a decenas de
- 8:29Speaker 2: mujeres y niños dentro de la iglesia durante una rebelión indígena.
- 8:33Speaker 2: Nadie supo por qué lo hicieron, pero el relato decía
- 8:36Speaker 2: que el sacerdote de aquella época había maldecido a los
- 8:39Speaker 2: asesinos antes de morir, jurando que sus almas nunca encontrarían descanso.
- 8:45Speaker 2: La iglesia, decían, había quedado marcada por esa tragedia. Nadie
- 8:50Speaker 2: hablaba mucho más, como si mencionar los detalles pudiera despertar
- 8:53Speaker 2: algo que preferían mantener dormido. Al principio, traté de no
- 8:58Speaker 2: prestar demasiada atención. Pensé que eran sólo leyendas, exageraciones propias
- 9:04Speaker 2: de un pueblo pequeño y supersticioso. Sin embargo, las noches
- 9:08Speaker 2: en San Gregorio eran diferentes a cualquier cosa que hubiera
- 9:11Speaker 2: experimentado antes. A partir de las 11 de la noche, una
- 9:16Speaker 2: inquietud comenzaba a crecer en el ambiente. Al principio creí
- 9:20Speaker 2: que era mi mente jugándome una mala pasada, pero pronto
- 9:24Speaker 2: me di cuenta de que no era solo mi imaginación.
- 9:27Speaker 2: Por las noches, la iglesia parecía cobrar vida. Las paredes
- 9:32Speaker 2: emitían crujidos suaves, como si algo se moviera detrás de ellas,
- 9:35Speaker 2: y en ocasiones, juraba que veía sombras moviéndose por los pasillos,
- 9:40Speaker 2: pero cada vez que encendía las luces, no había nada allí.
- 9:44Speaker 2: Fue en mi segunda semana cuando los gritos comenzaron. Eran
- 9:48Speaker 2: débiles al principio, apenas audibles, como si vinieran de muy lejos.
- 9:53Speaker 2: Pero a medida que avanzaban los días, se hicieron más
- 9:56Speaker 2: claros y desgarradores. Sonaban como los gritos de mujeres y
- 10:01Speaker 2: niños en agonía, y siempre provenían de la misma dirección,
- 10:04Speaker 2: el altar. Por más que trataba de encontrar una explicación lógica,
- 10:09Speaker 2: no había ninguna. Cerraba las puertas con llave, revisaba cada
- 10:14Speaker 2: rincón del templo y del pequeño claustro que estaba a
- 10:16Speaker 2: un lado, pero no encontraba nada ni a nadie. Una
- 10:20Speaker 2: noche decidí que tenía que enfrentar lo que fuera que
- 10:23Speaker 2: estuviera pasando. No podía seguir ignorándolo. Me armé de valor y,
- 10:29Speaker 2: con un candelabro en la mano, me dirigí al altar
- 10:31Speaker 2: cuando los gritos comenzaron. Eran las dos de la madrugada
- 10:35Speaker 2: y la iglesia estaba sumida en una oscuridad casi total.
- 10:40Speaker 2: La luz del candelabro iluminaba sólo unos pocos metros delante
- 10:43Speaker 2: de mí, dejando el resto del templo en penumbras. Al
- 10:47Speaker 2: llegar al altar, me di cuenta de que los gritos
- 10:49Speaker 2: parecían provenir de abajo, como si algo estuviera enterrado debajo
- 10:53Speaker 2: del piso de piedra. Noté que una de las baldosas
- 10:57Speaker 2: tenía marcas extrañas, como si hubiera sido movida recientemente. Al levantarla,
- 11:03Speaker 2: descubrí una escotilla que llevaba a un espacio subterráneo. Un
- 11:07Speaker 2: fuerte olor a tierra húmeda y algo más, algo metálico
- 11:10Speaker 2: y desagradable, llenó el aire. Descendí con cuidado, usando una
- 11:15Speaker 2: escalera vieja y oxidada que crujía con cada paso. El
- 11:19Speaker 2: espacio debajo de la iglesia era mucho más grande de
- 11:22Speaker 2: lo que esperaba. Era una especie de cripta, pero no
- 11:26Speaker 2: como las que había visto antes. En lugar de estar ordenada,
- 11:30Speaker 2: estaba llena de huesos desperdigados por el suelo. En el centro,
- 11:35Speaker 2: había una mesa de piedra, cubierta de lo que parecían
- 11:38Speaker 2: ser manchas de sangre seca. Mientras inspeccionaba el lugar, la
- 11:43Speaker 2: temperatura comenzó a descender. Podía ver mi aliento formar nubes
- 11:47Speaker 2: en el aire. Algo no estaba bien. En una de
- 11:51Speaker 2: las paredes, vi grabados antiguos, aparentemente hechos con cuchillos o
- 11:56Speaker 2: herramientas rudimentarias. Los símbolos no se parecían a nada que
- 12:00Speaker 2: hubiera visto antes. Había palabras escritas en latín que apenas
- 12:05Speaker 2: podía traducir, no hay perdón para los que derramaron sangre
- 12:08Speaker 2: en este lugar. De repente, sentí una presión en mi brazo,
- 12:12Speaker 2: como si algo me sujetara. Miré hacia abajo y vi
- 12:16Speaker 2: una figura femenina. Estaba de rodillas, vestida completamente de negro,
- 12:21Speaker 2: con un velo que cubría su rostro. Sus manos eran
- 12:25Speaker 2: delgadas y pálidas, y sus dedos se aferraban a mi
- 12:28Speaker 2: brazo con una fuerza sorprendente. Traté de soltarme, pero era
- 12:32Speaker 2: como si su fuerza fuera sobrehumana. Antes de que pudiera reaccionar,
- 12:37Speaker 2: levantó el rostro hacia mí, y lo que vi me paralizó.
- 12:41Speaker 2: No tenía ojos, sólo dos cuencas vacías que parecían mirar
- 12:45Speaker 2: directamente dentro de mi alma. No reces por nosotros, Padre.
- 12:50Speaker 2: Ya estamos perdidos. Esas palabras no fueron pronunciadas, pero de
- 12:55Speaker 2: alguna manera las sentí dentro de mi mente como si
- 12:58Speaker 2: hubieran sido grabadas allí. De repente, la figura desapareció y
- 13:03Speaker 2: el lugar quedó en completo silencio. Subí corriendo las escaleras,
- 13:08Speaker 2: dejando la cripta abierta detrás de mí. Cerré la iglesia
- 13:12Speaker 2: y pasé el resto de la noche rezando, pero mis
- 13:14Speaker 2: oraciones parecían no tener efecto alguno. A la mañana siguiente,
- 13:19Speaker 2: fui al archivo parroquial para buscar registros sobre la historia
- 13:23Speaker 2: de la iglesia. Lo que encontré me dejó sin aliento.
- 13:27Speaker 2: Había documentos que confirmaban la masacre, pero también mencionaban algo
- 13:31Speaker 2: que nadie en el pueblo había querido contarme, después de
- 13:34Speaker 2: los asesinatos. El sacerdote de la época había intentado realizar
- 13:38Speaker 2: un ritual para purificar el lugar. Según los documentos, en
- 13:43Speaker 2: lugar de purificarlo, había sellado las almas de los asesinados
- 13:46Speaker 2: dentro de la iglesia. Su intención había sido protegerlas, pero
- 13:51Speaker 2: algo salió terriblemente mal, y ahora esas almas estaban atrapadas,
- 13:55Speaker 2: incapaces de descansar. Decidí que no podía quedarme más tiempo
- 14:00Speaker 2: en San Gregorio. Le escribí al obispo solicitando mi traslado,
- 14:04Speaker 2: pero antes de que pudiera enviar la carta, algo ocurrió
- 14:07Speaker 2: que me hizo reconsiderar. Un grupo de niños del pueblo
- 14:11Speaker 2: vino a buscarme, diciendo que uno de sus amigos había
- 14:14Speaker 2: desaparecido la noche anterior después de entrar a la iglesia.
- 14:18Speaker 2: Mi corazón se detuvo.¿ Había dejado la cripta abierta? Corrí
- 14:24Speaker 2: hacia el templo y bajé nuevamente a la cripta. Allí,
- 14:27Speaker 2: en el centro, vi algo que no olvidaré nunca. El
- 14:31Speaker 2: cuerpo del niño estaba tirado sobre la mesa de piedra,
- 14:34Speaker 2: pero no había señales de violencia. Parecía estar durmiendo, pero
- 14:39Speaker 2: su piel estaba pálida, casi traslúcida, y sus ojos estaban abiertos,
- 14:44Speaker 2: mirando al vacío. En su mano sostenía un pequeño rosario,
- 14:48Speaker 2: el mismo que siempre llevaba consigo. Llamé a las autoridades,
- 14:53Speaker 2: pero cuando llegaron, el cuerpo ya no estaba. La cripta
- 14:57Speaker 2: estaba vacía, como si nada hubiera pasado. Desde ese día,
- 15:01Speaker 2: la iglesia fue clausurada y yo fui trasladado a otra
- 15:05Speaker 2: parroquia lejos de San Gregorio. Nunca volví a hablar de
- 15:08Speaker 2: lo que vi, pero hasta el día de hoy, no
- 15:11Speaker 2: puedo cerrar los ojos sin ver el rostro de aquella
- 15:13Speaker 2: mujer vestida de luto ni la expresión vacía del niño.
- 15:17Speaker 2: Algo quedó allí, algo que no pertenece a este mundo,
- 15:20Speaker 2: y estoy seguro de que seguirá esperando a su próxima víctima.
- 15:32Speaker 2: El Pueblo Sin Cruz Hay cosas que simplemente no puedes
- 15:36Speaker 2: borrar de tu memoria. Por más que intentes seguir adelante,
- 15:40Speaker 2: olvidar lo que viste, lo que sentiste, siempre estarán ahí,
- 15:44Speaker 2: enterradas en el fondo de tu mente, esperando el momento
- 15:47Speaker 2: adecuado para salir a la superficie. A veces me pregunto
- 15:51Speaker 2: si fue un castigo vivir en ese pueblo, si nacer
- 15:54Speaker 2: en ese lugar significaba cargar con una maldición desde el
- 15:57Speaker 2: primer aliento. Pero, para ser sincera, no creo que nadie
- 16:02Speaker 2: pueda escapar de lo que ocurre ahí. El lugar donde
- 16:05Speaker 2: crecí no tenía nombre en los mapas. Era pequeño, un
- 16:09Speaker 2: conjunto de casas esparcidas entre campos secos y caminos polvorientos.
- 16:14Speaker 2: Lo más peculiar del pueblo no eran las personas, ni
- 16:17Speaker 2: las costumbres, sino una estatua gigantesca que dominaba la plaza central.
- 16:23Speaker 2: Era un hombre de alas negras, con la mirada fija
- 16:25Speaker 2: en el horizonte y los brazos extendidos como si estuviera
- 16:28Speaker 2: esperando algo. Mi madre solía llamarlo el guardián. Decía que
- 16:33Speaker 2: estaba ahí para protegernos, pero nadie parecía creerle. La estatua
- 16:38Speaker 2: tenía una presencia que no se podía ignorar. Cuando eras niño,
- 16:43Speaker 2: aprendías a evitar mirarla directamente por mucho tiempo. Había algo
- 16:48Speaker 2: en su expresión que te hacía sentir pequeño, insignificante. Sus
- 16:52Speaker 2: ojos eran profundos, y aunque estaban hechos de piedra, parecía
- 16:56Speaker 2: que podían verte, juzgarte. Los adultos tampoco hablaban mucho de ella,
- 17:02Speaker 2: como si mencionar al guardián pudiera traer mala suerte. Había historias,
- 17:07Speaker 2: por supuesto. Rumores sobre cosas que habían pasado mucho antes
- 17:11Speaker 2: de que yo naciera, pero nadie las contaba directamente. Eran
- 17:15Speaker 2: como sombras que se deslizaban entre las conversaciones, apenas audibles,
- 17:20Speaker 2: pero siempre presentes. En 1977 algo ocurrió que cambió la vida
- 17:26Speaker 2: en el pueblo para siempre. Yo tenía seis años, pero
- 17:30Speaker 2: lo recuerdo como si hubiera pasado ayer. Fue el año
- 17:33Speaker 2: en que una familia nueva llegó al pueblo. Eran diferentes
- 17:37Speaker 2: desde el principio. Traían costumbres que no encajaban con las nuestras.
- 17:41Speaker 2: A diferencia de todos los demás, eran religiosos. Decían que
- 17:47Speaker 2: nuestro pueblo necesitaba un cambio, que vivir bajo la mirada
- 17:51Speaker 2: del guardián era vivir en pecado. Un día, decidieron que
- 17:55Speaker 2: construirían una cruz en la plaza, justo frente a la estatua.
- 17:59Speaker 2: No pidieron permiso a nadie. Simplemente comenzaron a trabajar, cavando
- 18:04Speaker 2: en la tierra dura mientras algunos vecinos los observaban desde
- 18:07Speaker 2: sus ventanas. Mi padre decía que no era buena idea,
- 18:11Speaker 2: que estaban jugando con fuerzas que no entendían. Yo no
- 18:15Speaker 2: entendía mucho en ese momento, pero podía sentir el miedo
- 18:19Speaker 2: en su voz. Esa noche, todo se desmoronó. Recuerdo haberme
- 18:24Speaker 2: despertado con el sonido de los perros. No ladraban como
- 18:28Speaker 2: de costumbre, sus aullidos eran largos y desesperados, como si
- 18:32Speaker 2: algo terrible estuviera ocurriendo. Mi madre me llevó hacia la
- 18:36Speaker 2: ventana y lo que vi me dejó sin palabras. La
- 18:39Speaker 2: lluvia caía con fuerza, pero no era agua. Eran gotas rojas, espesas,
- 18:45Speaker 2: que manchaban el suelo y las paredes de las casas.
- 18:49Speaker 2: Parecía sangre. El aire estaba cargado, como si algo invisible
- 18:53Speaker 2: nos envolviera. Había símbolos en las puertas, marcas que no
- 18:58Speaker 2: estaban ahí antes. Algunos parecían letras, otros eran sólo formas extrañas,
- 19:04Speaker 2: pero todas transmitían la misma sensación de peligro. Nadie salió
- 19:08Speaker 2: de sus casas esa noche. Nadie se atrevió. A la
- 19:13Speaker 2: mañana siguiente, todo estaba en silencio. La lluvia había dejado
- 19:17Speaker 2: charcos rojos por todo el pueblo y las marcas seguían
- 19:20Speaker 2: en las puertas. Pero lo más aterrador fue lo que
- 19:23Speaker 2: no estaba. La familia que había comenzado a construir la
- 19:27Speaker 2: cruz había desaparecido. Su casa estaba vacía, sus pertenencias intactas,
- 19:33Speaker 2: pero ellos no estaban por ninguna parte. Mi padre decía
- 19:37Speaker 2: que el guardián se los había llevado. Después de ese día,
- 19:41Speaker 2: nadie volvió a hablar del tema. La estatua seguía ahí,
- 19:45Speaker 2: imponente como siempre, pero la sensación en el pueblo cambió.
- 19:50Speaker 2: Parecía que todos caminaban con más cuidado, que hablaban en
- 19:53Speaker 2: voz baja incluso cuando estaban solos. Algo había despertado, y
- 19:58Speaker 2: todos lo sabíamos. Pasaron los años, y la vida continuó,
- 20:02Speaker 2: aunque con una sombra constante. A veces, por las noches,
- 20:07Speaker 2: se escuchaban ruidos extraños cerca de la plaza. No eran
- 20:11Speaker 2: los sonidos normales de la noche, sino algo más profundo,
- 20:14Speaker 2: más antiguo. Los perros seguían aullando de vez en cuando,
- 20:19Speaker 2: y algunos vecinos decían que habían visto figuras moviéndose cerca
- 20:22Speaker 2: de la estatua. Una noche, cuando tenía 16 años, algo me
- 20:27Speaker 2: hizo salir de casa. No sé qué fue. Tal vez
- 20:31Speaker 2: un impulso, tal vez una sensación de que tenía que
- 20:34Speaker 2: saber más. Caminé hacia la plaza, con el corazón latiendo
- 20:39Speaker 2: fuerte en mi pecho. La estatua estaba ahí, bañada por
- 20:43Speaker 2: la luz de la luna, pero algo era diferente. Parecía
- 20:47Speaker 2: más grande, más viva. Me acerqué con cuidado, sintiendo como
- 20:51Speaker 2: el aire se volvía más pesado con cada paso. Cuando
- 20:55Speaker 2: estuve lo suficientemente cerca, noté algo en la base de
- 20:58Speaker 2: la estatua. Había marcas, similares a las que habían aparecido
- 21:03Speaker 2: en las puertas años atrás, pero más elaboradas. parecían recientes
- 21:08Speaker 2: como si alguien las hubiera hecho esa misma noche de
- 21:12Speaker 2: repente sentí que no estaba sola no había nadie a
- 21:16Speaker 2: la vista pero la sensación era inconfundible era como si
- 21:20Speaker 2: algo estuviera detrás de mí observándome me quedé quieta sin
- 21:25Speaker 2: atreverme a moverme fue entonces cuando lo vi la sombra
- 21:30Speaker 2: de la estatua se movía aunque no había viento ni
- 21:32Speaker 2: nada que pudiera causar el movimiento Parecía cambiar de forma,
- 21:36Speaker 2: alargarse y encogerse, como si tuviera vida propia. Y luego,
- 21:42Speaker 2: por un momento, me pareció que las alas de piedra
- 21:44Speaker 2: del guardián se agitaban ligeramente. Corrí de regreso a casa,
- 21:49Speaker 2: sintiendo que algo me seguía, aunque no escuché nada detrás
- 21:52Speaker 2: de mí. Esa noche no pude dormir. Sólo podía pensar
- 21:57Speaker 2: en lo que había visto, en lo que significaba. Desde
- 22:01Speaker 2: ese día, he sentido que el guardián me observa más
- 22:04Speaker 2: de cerca. No sé si fue porque me acerqué demasiado,
- 22:08Speaker 2: porque lo vi mover su sombra, pero mi vida nunca
- 22:10Speaker 2: volvió a ser la misma. A veces, tengo sueños en
- 22:14Speaker 2: los que estoy frente a la estatua, y su rostro,
- 22:17Speaker 2: que antes parecía inexpresivo, ahora tiene una sonrisa que no
- 22:21Speaker 2: debería estar ahí. He pensado en irme del pueblo muchas veces,
- 22:25Speaker 2: pero algo siempre me detiene. Es como si estuviera atada
- 22:29Speaker 2: a ese lugar, como si el guardián no me dejara ir.
- 22:33Speaker 2: Y aunque intento llevar una vida normal, sé que algún
- 22:36Speaker 2: día tendré que enfrentar lo que vi esa noche. Porque
- 22:39Speaker 2: en el fondo, sé que el guardián no protege. Él espera.
- 22:50Speaker 2: El altar de la serpiente negra. Los recuerdos de esa
- 22:55Speaker 2: tarde nunca han dejado de atormentarme. Todo comenzó como un juego,
- 23:00Speaker 2: una simple travesura de niños que terminó convirtiéndose en el
- 23:03Speaker 2: peor día de mi vida. Era el año 1982, yo tenía 12
- 23:08Speaker 2: años y vivía en un pequeño pueblo perdido entre las
- 23:11Speaker 2: montañas de Guerrero. Nuestro pueblo era peculiar. No había iglesia,
- 23:17Speaker 2: ni cruces, ni santos. En lugar de eso, teníamos un
- 23:21Speaker 2: altar extraño dedicado a la serpiente negra, una deidad que,
- 23:25Speaker 2: según decían los ancianos, protegía la región. Aunque algunos vecinos
- 23:30Speaker 2: le temían, la mayoría simplemente la ignoraba. Para mí, ese
- 23:35Speaker 2: altar no era más que un montón de piedras viejas
- 23:37Speaker 2: cubiertas de musgo. Pero para mi primo Ernesto, era algo más.
- 23:43Speaker 2: Algo que parecía fascinarlo y al mismo tiempo inquietarlo. Ernesto
- 23:48Speaker 2: tenía 13 años, un año más que yo, y siempre encontraba
- 23:51Speaker 2: la forma de meterse en problemas. Amaba explorar el bosque
- 23:55Speaker 2: y las montañas que rodeaban el pueblo. A menudo me
- 23:59Speaker 2: arrastraba con él en sus expediciones, prometiéndome que descubriríamos cosas increíbles.
- 24:05Speaker 2: Quizás un tesoro escondido, solía decirme. Aquel día no fue diferente.
- 24:11Speaker 2: Decidió que iríamos a una cueva que había oído mencionar
- 24:14Speaker 2: a unos leñadores. Decían que estaba lejos del pueblo, oculta
- 24:19Speaker 2: entre la maleza, y que nadie debía acercarse. Pero, por supuesto,
- 24:24Speaker 2: Ernesto no pudo resistir la tentación. Caminamos durante horas bajo
- 24:28Speaker 2: el sol abrasador, siguiendo senderos que parecían interminables. Llevábamos una
- 24:34Speaker 2: mochila con pan y agua, pero no mucho más. Yo
- 24:38Speaker 2: le dije varias veces que ya quería regresar, que el
- 24:40Speaker 2: lugar estaba demasiado lejos. Sin embargo, Ernesto insistía. Finalmente al
- 24:47Speaker 2: atardecer encontramos la entrada de la cueva. Era una abertura
- 24:52Speaker 2: oscura y estrecha rodeada de ramas retorcidas que parecían manos
- 24:56Speaker 2: intentando ocultarla. Ernesto sonrió triunfante y se metió sin pensarlo
- 25:01Speaker 2: dos veces. Yo lo seguí aunque con el corazón latiendo
- 25:05Speaker 2: más rápido de lo normal. Dentro de la cueva el
- 25:09Speaker 2: aire era pesado y la oscuridad parecía devorar la luz
- 25:12Speaker 2: que entraba por la entrada. Ernesto encendió una linterna y avanzó.
- 25:18Speaker 2: Las paredes estaban húmedas y cubiertas de dibujos extraños, símbolos
- 25:22Speaker 2: que no entendía pero que parecían antiguos. Algunos parecían ojos alargados,
- 25:27Speaker 2: otros serpientes enredadas entre sí. A medida que avanzábamos, el
- 25:32Speaker 2: suelo comenzó a inclinarse hacia abajo, llevándonos más y más profundo.
- 25:37Speaker 2: No podía evitar sentir que estábamos siendo observados, aunque no
- 25:41Speaker 2: había nadie más allí. Después de caminar por lo que
- 25:44Speaker 2: me pareció una eternidad, llegamos a una sala más amplia.
- 25:48Speaker 2: En el centro había un altar rudimentario hecho de piedra,
- 25:52Speaker 2: cubierto de restos que reconocí de inmediato, huesos de animales,
- 25:55Speaker 2: plumas y algo que parecía piel quemada. A su alrededor
- 26:00Speaker 2: había velas negras apagadas, y las marcas en las paredes
- 26:03Speaker 2: eran aún más elaboradas, como si alguien las hubiera hecho
- 26:06Speaker 2: con extremo cuidado. Ernesto estaba emocionado, inspeccionando cada detalle, mientras
- 26:12Speaker 2: yo solo quería salir de allí. Algo en ese lugar
- 26:16Speaker 2: me llenaba de una inquietud que no podía explicar. De repente,
- 26:20Speaker 2: lo escuché. No sé cómo describirlo con exactitud, pero era
- 26:25Speaker 2: un sonido. Parecía una risa, pero no era normal. Era hueca,
- 26:31Speaker 2: como si viniera de algún lugar muy profundo. Ernesto también
- 26:35Speaker 2: la escuchó, porque se detuvo y miró a su alrededor.
- 26:39Speaker 2: La linterna tembló ligeramente en su mano. Tratamos de encontrar
- 26:43Speaker 2: el origen del sonido, pero no había nada ni nadie.
- 26:47Speaker 2: Sólo las sombras que proyectaba la luz de la linterna
- 26:49Speaker 2: en las paredes. Entonces, algo cayó al suelo detrás de nosotros.
- 26:55Speaker 2: Cuando volteamos, vimos una de las velas negras rodando lentamente
- 26:59Speaker 2: hacia nosotros. No había viento, ni movimiento en el aire.
- 27:04Speaker 2: pero la vela estaba ahí, moviéndose como si algo la
- 27:07Speaker 2: hubiera empujado. Fue suficiente para mí. Solté un grito y
- 27:12Speaker 2: corrí hacia la salida, sin mirar atrás. Escuchaba los pasos
- 27:17Speaker 2: de Ernesto detrás de mí, pero no se detenía. Al
- 27:20Speaker 2: llegar a la entrada, me di la vuelta y esperé
- 27:23Speaker 2: a que saliera, pero no lo hizo. El eco de
- 27:26Speaker 2: mis pasos se desvaneció y el bosque volvió a su
- 27:29Speaker 2: silencio habitual. Llamé su nombre una y otra vez, pero
- 27:33Speaker 2: no respondió. Pasaron minutos que parecieron horas, y entonces supe
- 27:38Speaker 2: que algo terrible había ocurrido. Nunca lo volví a ver.
- 27:43Speaker 2: Los días siguientes fueron un torbellino de búsqueda y desesperación.
- 27:47Speaker 2: Mi familia y los vecinos peinaron el bosque y la montaña,
- 27:51Speaker 2: pero no encontraron rastro alguno de Ernesto. Ni su cuerpo,
- 27:55Speaker 2: ni su linterna, ni su mochila. Nada, excepto un par
- 28:00Speaker 2: de zapatos. Estaban perfectamente colocados frente al altar, como si
- 28:05Speaker 2: alguien los hubiera dejado allí deliberadamente. Nadie supo cómo interpretar
- 28:09Speaker 2: ese hallazgo. Algunos dijeron que se había perdido, que quizás
- 28:14Speaker 2: cayó en algún pozo o río subterráneo. Pero otros susurraban
- 28:18Speaker 2: que había sido la serpiente negra, que se lo había llevado.
- 28:23Speaker 2: Mi madre me prohibió volver a hablar de la cueva
- 28:25Speaker 2: o del altar. Intentó convencerme de que todo había sido
- 28:29Speaker 2: un accidente, que no era mi culpa. Pero yo sabía
- 28:33Speaker 2: que eso no era cierto. No había sido un accidente.
- 28:37Speaker 2: Algo en esa cueva había tomado a Ernesto, y yo
- 28:40Speaker 2: no podía dejar de pensar en ello. No podía dormir
- 28:44Speaker 2: por las noches, imaginando su rostro, su voz llamándome desde
- 28:48Speaker 2: algún lugar oscuro y lejano. Era como si una parte
- 28:51Speaker 2: de mí supiera que todavía estaba ahí, atrapado. Con los años,
- 28:56Speaker 2: traté de seguir adelante. Me mudé del pueblo cuando tuve
- 29:00Speaker 2: la oportunidad, buscando dejar atrás todo lo que había ocurrido.
- 29:04Speaker 2: Pero el pasado no se deja olvidar tan fácilmente. A
- 29:08Speaker 2: veces sueño con la cueva, con los símbolos en las
- 29:11Speaker 2: paredes y con esa risa que parecía venir de ningún lugar.
- 29:15Speaker 2: En esos sueños, siempre estoy corriendo hacia la salida, pero
- 29:18Speaker 2: nunca llego a tiempo. Siempre me despierto justo antes de
- 29:22Speaker 2: que algo me alcance. Hace poco, decidí volver al pueblo
- 29:27Speaker 2: después de casi 20 años. No estaba segura de por qué
- 29:31Speaker 2: lo hacía, pero sentí que era necesario. El pueblo seguía igual,
- 29:35Speaker 2: aunque más vacío. Los ancianos decían que la gente había
- 29:39Speaker 2: comenzado a irse porque el lugar estaba maldito. Algunos mencionaron
- 29:44Speaker 2: que otras personas habían desaparecido en las montañas y que
- 29:47Speaker 2: siempre encontraban sus zapatos frente al altar de la serpiente negra.
- 29:52Speaker 2: Nadie se atrevía a ir a buscar más respuestas. Yo
- 29:56Speaker 2: tampoco tenía intención de ir, pero algo me llevó hasta allí.
- 30:00Speaker 2: Una tarde, sin decirle a nadie, tomé una linterna y
- 30:03Speaker 2: seguí el mismo sendero que recorrí con Ernesto tantos años atrás.
- 30:08Speaker 2: El camino estaba cubierto de maleza, pero aún recordaba cada giro,
- 30:12Speaker 2: cada árbol que marcaba la ruta. Cuando llegué a la
- 30:16Speaker 2: entrada de la cueva, me detuve. El aire parecía más pesado,
- 30:20Speaker 2: y el silencio era absoluto. Entré con cuidado, iluminando el
- 30:25Speaker 2: interior con la linterna. La cueva estaba igual que antes.
- 30:30Speaker 2: Los símbolos en las paredes seguían ahí, como si el
- 30:33Speaker 2: tiempo no hubiera pasado. El altar también permanecía intacto, aunque
- 30:38Speaker 2: ahora parecía más gastado. Sentí una mezcla de miedo y
- 30:42Speaker 2: tristeza al ver el lugar donde todo cambió. Pero entonces
- 30:46Speaker 2: lo vi. Algo que no había notado antes. Había una
- 30:50Speaker 2: grieta en la pared detrás del altar, lo suficientemente grande
- 30:54Speaker 2: como para que una persona pasara por ella. No estaba
- 30:57Speaker 2: allí cuando éramos niños. Parecía reciente, como si algo hubiera
- 31:02Speaker 2: salido o entrado por ella. No sé qué esperaba encontrar
- 31:06Speaker 2: al entrar, pero lo que vi me persigue hasta hoy.
- 31:09Speaker 2: El pasaje llevaba a otra sala, más pequeña, pero cubierta
- 31:13Speaker 2: de restos. Huesos, algunos humanos, otros de animales, estaban apilados
- 31:19Speaker 2: en el suelo. En el centro de la sala había
- 31:22Speaker 2: un círculo de piedras y dentro de él algo que
- 31:25Speaker 2: no puedo explicar. Una figura, oscura y serpenteante, parecía estar enroscada, inmóvil.
- 31:32Speaker 2: No se movía, pero me dio la impresión de que
- 31:35Speaker 2: sabía que estaba allí. Sentí que no debía estar viendo aquello,
- 31:39Speaker 2: que había cruzado una línea que no podía deshacer. Salí corriendo,
- 31:44Speaker 2: dejando la linterna y todo atrás. Cuando llegué al pueblo,
- 31:49Speaker 2: no dije una palabra sobre lo que vi. Pero desde entonces,
- 31:53Speaker 2: he sentido algo extraño. Como si no hubiera salido sola
- 31:56Speaker 2: de esa cueva. Como si algo me hubiera seguido. Y ahora,
- 32:02Speaker 2: cada vez que cierro los ojos, puedo ver a Ernesto
- 32:04Speaker 2: de pie frente al altar, descalzo, mirándome con una expresión
- 32:08Speaker 2: que no puedo interpretar. Tal vez sea una advertencia. Tal
- 32:13Speaker 2: vez sea una invitación. El pantano de los lamentos de Yucatán.
- 32:26Speaker 2: Cuando era niña, jamás imaginé que algo pudiera quebrar la
- 32:29Speaker 2: calma que envolvía mi pequeño pueblo. Aquí, en la profundidad
- 32:34Speaker 2: de la selva maya, las creencias ancestrales eran nuestro todo.
- 32:38Speaker 2: No había iglesias ni cruces, solo historias transmitidas de generación
- 32:42Speaker 2: en generación y la certeza de que la naturaleza misma
- 32:46Speaker 2: era quien mandaba. Mi nombre es Antonia, nací y crecí
- 32:50Speaker 2: en este lugar donde nadie cree en Dios, porque nuestras
- 32:53Speaker 2: raíces nos enseñaron que los espíritus y las fuerzas de
- 32:56Speaker 2: la selva son mucho más antiguos que cualquier religión. Yo
- 33:00Speaker 2: tenía 14 años cuando supe de ella por primera vez, la
- 33:04Speaker 2: mujer del pantano. Era una tarde húmeda y calurosa, típica
- 33:08Speaker 2: de nuestra región. El curandero del pueblo, un hombre viejo
- 33:12Speaker 2: de rostro arrugado llamado Nahuatl, nos reunió a los niños
- 33:16Speaker 2: en la plaza central. Como siempre, nos contó sus advertencias
- 33:20Speaker 2: sobre el mundo invisible que compartíamos con otros seres. Pero
- 33:24Speaker 2: aquella vez su tono era más grave. Había encontrado señales
- 33:28Speaker 2: en el pantano cercano, un lugar que siempre nos dijo
- 33:31Speaker 2: que evitáramos. Según él, la mujer del pantano había regresado,
- 33:37Speaker 2: atraída por los curiosos que rompían las reglas. Ella no
- 33:41Speaker 2: perdona a los que la molestan, nos dijo con una
- 33:43Speaker 2: mirada tan penetrante que parecía atravesarnos. Yo no creí en
- 33:48Speaker 2: sus palabras. Pensé que solo era una historia para asustar
- 33:52Speaker 2: a los niños y mantenernos alejados del pantano. Qué equivocada estaba.
- 33:57Speaker 2: Unos días después, lo escuché por primera vez. Estaba acostada
- 34:02Speaker 2: en mi hamaca, tratando de dormir, cuando un lamento largo
- 34:05Speaker 2: y profundo se coló entre los sonidos habituales de la selva.
- 34:09Speaker 2: Parecía venir de lejos, pero tenía algo que me erizó
- 34:12Speaker 2: la piel. Me levanté y caminé hacia la ventana de
- 34:16Speaker 2: madera de nuestra choza. La selva estaba más oscura de
- 34:20Speaker 2: lo habitual y no podía distinguir más allá de las
- 34:23Speaker 2: palmas y ramas que se agitaban con el viento. Pensé
- 34:26Speaker 2: en despertar a mis padres, pero algo dentro de mí
- 34:29Speaker 2: me detuvo. Me quedé en silencio, escuchando. El lamento volvió,
- 34:35Speaker 2: más nítido esta vez. Parecía una mujer llorando. Al día siguiente,
- 34:41Speaker 2: le conté a mi amiga Julia lo que había escuchado. Ella,
- 34:45Speaker 2: a diferencia de mí, era una firme creyente en los
- 34:48Speaker 2: cuentos del pueblo. Su rostro cambió al instante y me
- 34:52Speaker 2: rogó que no prestara atención al lamento, que no lo siguiera.
- 34:56Speaker 2: Pero la curiosidad fue más fuerte. Esa misma noche, mientras
- 35:01Speaker 2: todos dormían, tomé una linterna vieja que mi padre usaba
- 35:04Speaker 2: para pescar y me dirigí al pantano. Caminé por los
- 35:07Speaker 2: senderos de tierra que conocía de memoria, aunque a esa
- 35:10Speaker 2: hora parecían completamente diferentes. El aire era pesado y el
- 35:15Speaker 2: calor sofocante hacía que respirar fuera incómodo. A medida que
- 35:20Speaker 2: me acercaba, los sonidos familiares de grillos y ranas comenzaron
- 35:23Speaker 2: a desaparecer, reemplazados por un silencio extraño. Cuando llegué al pantano,
- 35:29Speaker 2: lo primero que noté fue el agua quieta, negra como
- 35:32Speaker 2: el carbón. Había una extraña neblina que flotaba sobre la
- 35:36Speaker 2: superficie y un olor agrio que me hizo taparme la
- 35:39Speaker 2: nariz con la mano. Fue entonces cuando lo vi. En
- 35:43Speaker 2: la orilla, había un rastro de algo que parecía cabello,
- 35:47Speaker 2: húmedo y enredado con algas. Me acerqué con cuidado, iluminando
- 35:51Speaker 2: con la linterna. Mis pies se hundían en el barro,
- 35:55Speaker 2: pero no me detuve. Mi corazón latía rápido, y sentía
- 35:59Speaker 2: un impulso inexplicable de seguir adelante, como si algo me llamara.
- 36:04Speaker 2: De repente, lo sentí. Algo me observaba. Miré hacia el agua,
- 36:10Speaker 2: y ahí estaba. Una figura emergía lentamente entre la neblina,
- 36:14Speaker 2: su silueta apenas visible. No era completamente humana, aunque tenía
- 36:19Speaker 2: la forma de una mujer. Su cabello era largo y oscuro,
- 36:23Speaker 2: pegado a su rostro. Su piel parecía desgarrada, con tonos
- 36:28Speaker 2: grises y verdes, como si hubiera estado pudriéndose bajo el
- 36:31Speaker 2: agua durante años. Pero lo peor eran sus ojos. No
- 36:35Speaker 2: había luz en ellos, solo un vacío que parecía devorar
- 36:39Speaker 2: todo a su alrededor. Me quedé paralizada, incapaz de moverme,
- 36:43Speaker 2: mientras ella se acercaba más y más. No habló, pero
- 36:47Speaker 2: de alguna manera sabía lo que quería. Una sensación de
- 36:51Speaker 2: terror absoluto se apoderó de mí. Fue como si sus
- 36:55Speaker 2: pensamientos estuvieran dentro de mi mente, mostrando imágenes que no
- 36:59Speaker 2: eran mías. Vi rostros desconocidos, todos deformados por el sufrimiento,
- 37:04Speaker 2: atrapados en un lugar oscuro y húmedo. Era como si
- 37:08Speaker 2: sus almas estuvieran atrapadas en el pantano, esperando a alguien
- 37:12Speaker 2: más para unirse a ellas. En ese momento, sentí que
- 37:16Speaker 2: si no corría, terminaría siendo parte de esas visiones. No
- 37:21Speaker 2: sé cómo logré moverme, pero de repente estaba corriendo de
- 37:24Speaker 2: regreso a casa, tropezando con raíces y ramas, con la
- 37:27Speaker 2: linterna apagada en mi mano. Cuando llegué, no dije una palabra.
- 37:33Speaker 2: Me encerré en mi cuarto, temblando, tratando de convencerme de
- 37:37Speaker 2: que había sido una pesadilla. Pero al mirar mis pies
- 37:40Speaker 2: cubiertos de barro y la linterna aún en mi mano,
- 37:43Speaker 2: supe que era real. Desde esa noche, mi vida cambió.
- 37:48Speaker 2: Los sueños comenzaron casi de inmediato. Al principio eran vagos,
- 37:53Speaker 2: imágenes del pantano y de la mujer observándome desde la orilla.
- 37:57Speaker 2: Pero luego se volvieron más claros, más aterradores. En mis sueños,
- 38:02Speaker 2: ella se acercaba cada vez más, con su rostro descompuesto
- 38:06Speaker 2: y sus manos alargadas tratando de alcanzarme. Me despertaba con
- 38:10Speaker 2: el corazón acelerado y una sensación de que algo estaba
- 38:13Speaker 2: conmigo en la habitación. Y no solo eran los sueños.
- 38:18Speaker 2: Empecé a notar rasguños en mi piel al despertar, marcas
- 38:21Speaker 2: largas y delgadas que no podía explicar. Mi madre pensó
- 38:25Speaker 2: que me estaba rascando en la noche, pero yo sabía
- 38:28Speaker 2: que no era eso. Una noche, después de otro sueño aterrador,
- 38:33Speaker 2: me levanté para encender la luz y vi algo que
- 38:35Speaker 2: me dejó helada. En la pared, sobre mi cama, había
- 38:39Speaker 2: marcas como si unas uñas hubieran arañado la madera. No
- 38:43Speaker 2: sabía cómo habían llegado ahí, pero parecían frescas. Intenté contárselo
- 38:49Speaker 2: a Julia, pero cada vez que intentaba hablar del tema,
- 38:51Speaker 2: me sentía observada, como si alguien estuviera escuchando. El curandero
- 38:57Speaker 2: Nahuatl notó que algo estaba mal conmigo. Una tarde, me
- 39:01Speaker 2: detuvo en el camino y me miró fijamente.« Tú fuiste
- 39:05Speaker 2: al pantano, ¿verdad?», me dijo. No respondí, pero mi expresión
- 39:09Speaker 2: lo confirmó. Me advirtió que había despertado algo que no
- 39:13Speaker 2: debía ser molestado, algo que no descansaría hasta que consiguiera
- 39:17Speaker 2: lo que quería. Intentó darme un amuleto para protegerme, pero
- 39:22Speaker 2: al tocarlo, sentí una quemazón en la piel y lo
- 39:24Speaker 2: solté al instante. Él me miró con tristeza, como si
- 39:28Speaker 2: supiera que era demasiado tarde. Con el tiempo, los sueños
- 39:33Speaker 2: y las marcas continuaron. Mis padres empezaron a notar mi
- 39:37Speaker 2: comportamiento extraño, pero no podían entender lo que me pasaba.
- 39:41Speaker 2: Me sentía atrapada, como si una parte de mí todavía
- 39:44Speaker 2: estuviera en el pantano, ligada a ella. Una noche, cuando
- 39:49Speaker 2: el sueño era particularmente vívido, vi algo nuevo. La mujer
- 39:54Speaker 2: me estaba señalando, pero no a mí directamente, sino hacia
- 39:57Speaker 2: el pantano. En el sueño, comprendí que me estaba llamando,
- 40:01Speaker 2: que quería que regresara. Desde entonces, siento una atracción hacia
- 40:06Speaker 2: ese lugar que no puedo explicar. Es como si algo
- 40:10Speaker 2: dentro de mí quisiera volver, aunque sé que no debo.
- 40:13Speaker 2: Intenté resistirlo, pero cada día se hace más fuerte. A
- 40:18Speaker 2: veces me despierto en mitad de la noche y estoy
- 40:20Speaker 2: parada frente a la puerta de mi casa, como si
- 40:23Speaker 2: hubiera estado sonámbula. Mi madre me encuentra y me lleva
- 40:26Speaker 2: de regreso a la cama, sin entender lo que ocurre. Hoy,
- 40:31Speaker 2: mientras escribo esto, siento que no me queda mucho tiempo.
- 40:35Speaker 2: La conexión entre la mujer del pantano y yo se
- 40:38Speaker 2: está fortaleciendo y no sé si podré resistirla. Si alguna
- 40:42Speaker 2: vez encuentras este relato, quiero que sirva como advertencia. No
- 40:47Speaker 2: te acerques al pantano. No escuches los lamentos. Y sobre todo,
- 40:52Speaker 2: no sigas la curiosidad, porque algunas puertas, una vez abiertas,
- 40:57Speaker 2: no pueden cerrarse. El culto de la noche. Dicen que
- 41:09Speaker 2: hay cosas que uno no debe ver, cosas que deberían
- 41:12Speaker 2: permanecer ocultas porque entenderlas no solo es imposible, sino peligroso.
- 41:17Speaker 2: Nunca pensé que me convertiría en una persona que viviera
- 41:20Speaker 2: con miedo, pero todo cambió hace cuatro años, cuando descubrí
- 41:24Speaker 2: lo que ocurría en las montañas cercanas a mi pueblo.
- 41:27Speaker 2: Mi vida era sencilla hasta ese día. Ahora, todo lo
- 41:31Speaker 2: que hago está marcado por el pánico constante de que alguien,
- 41:35Speaker 2: o algo, venga a buscarme. Tengo 28 años y prefiero no
- 41:39Speaker 2: revelar mi nombre ni el del pueblo donde crecí, por
- 41:42Speaker 2: razones que pronto entenderás. Lo que necesitas saber es que
- 41:46Speaker 2: era un lugar pequeño, rodeado de montañas y bosques densos.
- 41:51Speaker 2: Nunca hubo una iglesia, ni una sola cruz visible en
- 41:54Speaker 2: ninguna parte, y las conversaciones sobre religión o dioses eran
- 41:57Speaker 2: prácticamente inexistentes. No era un tema tabú, simplemente algo que
- 42:03Speaker 2: no formaba parte de nuestra vida cotidiana. Algunas familias tenían
- 42:07Speaker 2: creencias particulares, pero eran discretas. No sabíamos mucho sobre lo
- 42:13Speaker 2: que hacían y nadie preguntaba. Yo tampoco lo hacía, hasta
- 42:17Speaker 2: que fue demasiado tarde. Había un hombre en particular que
- 42:21Speaker 2: siempre me llamó la atención. Un vecino que vivía al
- 42:24Speaker 2: final de la calle, en una casa pequeña y descuidada.
- 42:28Speaker 2: Era reservado, casi invisible. Apenas lo veía salir, y cuando
- 42:33Speaker 2: lo hacía, siempre llevaba la mirada al suelo. Nunca hablaba
- 42:37Speaker 2: con nadie y no parecía tener amigos o familia. Nadie
- 42:42Speaker 2: sabía mucho de él, pero a pesar de eso, nunca
- 42:44Speaker 2: me pareció extraño. En un pueblo tan aislado como el nuestro,
- 42:49Speaker 2: era normal que la gente prefiriera su privacidad. Una noche
- 42:53Speaker 2: de agosto, mientras intentaba dormir, noté algo que me sacó
- 42:57Speaker 2: de mi rutina. Vi una luz que se movía en
- 43:00Speaker 2: la montaña. Desde mi ventana, tenía una vista parcial del
- 43:04Speaker 2: sendero que llevaba hacia el bosque. La luz era tenue
- 43:08Speaker 2: y oscilante, como si alguien caminara con una antorcha. Intrigada,
- 43:13Speaker 2: me quedé observando hasta que distinguí la figura de alguien
- 43:16Speaker 2: que avanzaba lentamente hacia la montaña. Era mi vecino. Lo
- 43:21Speaker 2: reconocí por su caminar encorvado y su chaqueta gastada, que
- 43:24Speaker 2: siempre usaba, incluso en verano. No sé qué me impulsó
- 43:28Speaker 2: a salir de mi casa esa noche. Tal vez fue
- 43:31Speaker 2: la curiosidad, o tal vez algo más profundo, algo que
- 43:34Speaker 2: no puedo explicar. Me puse un abrigo y caminé con
- 43:38Speaker 2: cautela hacia el sendero. No llevaba linterna ni nada para
- 43:42Speaker 2: iluminar el camino, porque no quería que me vieran. Me
- 43:46Speaker 2: mantuve a una distancia prudente, observando cómo mi vecino avanzaba
- 43:50Speaker 2: con su antorcha hacia la parte más densa del bosque.
- 43:54Speaker 2: No parecía mirar atrás, pero su postura me transmitía un
- 43:57Speaker 2: propósito claro. A medida que nos adentrábamos en la montaña,
- 44:01Speaker 2: el ambiente cambió. El aire se volvió más frío, y
- 44:05Speaker 2: los sonidos típicos del bosque, como el canto de los
- 44:08Speaker 2: grillos y el crujir de las hojas, desaparecieron por completo.
- 44:13Speaker 2: Solo escuchaba mis propios pasos sobre la tierra húmeda y
- 44:16Speaker 2: el leve crepitar del fuego que sostenía mi vecino. Quería detenerme,
- 44:21Speaker 2: darme la vuelta y regresar a casa, pero algo me
- 44:24Speaker 2: impulsaba a seguir. Después de caminar durante casi media hora,
- 44:28Speaker 2: llegamos a un claro. La primera cosa que noté fue
- 44:32Speaker 2: un círculo de piedras perfectamente alineadas en el suelo. Dentro
- 44:36Speaker 2: del círculo, había símbolos que no reconocí, dibujados con lo
- 44:40Speaker 2: que parecía ser ceniza o carbón. En el centro, una
- 44:44Speaker 2: figura de madera alta y grotesca se alzaba sobre una
- 44:47Speaker 2: base rudimentaria. Era una especie de criatura con cuernos retorcidos
- 44:52Speaker 2: y un cuerpo desproporcionado. Tenía algo en su postura que
- 44:56Speaker 2: transmitía una sensación de poder, algo que no debería estar ahí.
- 45:01Speaker 2: Lo que más me impactó no fue la figura, sino
- 45:03Speaker 2: el grupo de personas que la rodeaban. Había al menos diez,
- 45:07Speaker 2: tal vez más, todos vestidos con túnicas oscuras que se
- 45:10Speaker 2: confundían con la sombra de los árboles. Estaban de pie
- 45:14Speaker 2: en silencio, como si esperaran algo. Uno de ellos llevaba
- 45:19Speaker 2: una especie de recipiente y parecía contener un líquido oscuro
- 45:22Speaker 2: que reflejaba la luz de las antorchas. Otro sostenía lo
- 45:26Speaker 2: que parecía ser un animal pequeño, pero no pude distinguir
- 45:30Speaker 2: qué era. No me atreví a acercarme más. Me escondí
- 45:34Speaker 2: detrás de un árbol, observando desde una distancia segura. Entonces,
- 45:40Speaker 2: comenzaron a cantar. Era un sonido grave y profundo, una
- 45:44Speaker 2: especie de canto que no se parecía a nada que
- 45:47Speaker 2: hubiera escuchado antes. No entendía las palabras, si es que
- 45:51Speaker 2: eran palabras, pero tenían un ritmo hipnótico que hacía que
- 45:54Speaker 2: el aire pareciera vibrar. El hombre con el recipiente se
- 45:58Speaker 2: acercó a la figura de madera y vertió el líquido
- 46:01Speaker 2: oscuro sobre ella. El olor que emanó era repugnante, algo
- 46:05Speaker 2: entre sangre y hierro. Luego, el otro hombre alzó al
- 46:09Speaker 2: animal y lo ofreció a la figura antes de colocarlo
- 46:12Speaker 2: en el suelo frente a ella. Lo que ocurrió después
- 46:15Speaker 2: no puedo explicarlo. La figura parecía absorber la luz de
- 46:19Speaker 2: las antorchas, como si se volviera más sólida, más real.
- 46:24Speaker 2: Los cantos se hicieron más fuertes, más desesperados, y algo
- 46:27Speaker 2: en el ambiente cambió de nuevo. No podía quedarme más tiempo.
- 46:33Speaker 2: Algo en mí gritaba que debía huir, pero cuando intenté moverme,
- 46:36Speaker 2: pisé una rama que crujió bajo mi peso. El sonido
- 46:40Speaker 2: fue ensordecedor en el silencio del bosque y todos los
- 46:43Speaker 2: rostros se giraron hacia mí al mismo tiempo. Mi vecino
- 46:47Speaker 2: fue el primero en verme. Su expresión no era de sorpresa,
- 46:51Speaker 2: sino de algo peor. Parecía satisfecho, como si hubiera estado
- 46:56Speaker 2: esperando que yo estuviera ahí. Corrí. No sé cómo encontré
- 47:01Speaker 2: el camino de regreso a casa, pero no me detuve
- 47:03Speaker 2: ni miré atrás. El corazón me latía con tanta fuerza
- 47:07Speaker 2: que apenas podía respirar. Cuando llegué, cerré todas las puertas
- 47:12Speaker 2: y ventanas, intentando convencerme de que estaba a salvo. A
- 47:16Speaker 2: la mañana siguiente, algo me hizo salir a la calle.
- 47:20Speaker 2: Ahí estaba mi vecino, de pie frente a mi casa.
- 47:24Speaker 2: Me miraba fijamente, con una sonrisa que me heló la sangre.
- 47:28Speaker 2: Era una sonrisa vacía, pero al mismo tiempo llena de
- 47:31Speaker 2: algo que no podía identificar. No me dijo nada, solo
- 47:35Speaker 2: se quedó ahí, mirándome, como si supiera algo que yo no.
- 47:40Speaker 2: Pasaron los días, y esa sensación de ser observada no desapareció.
- 47:45Speaker 2: Lo veía a menudo, siempre cerca, siempre sonriendo. Empecé a
- 47:50Speaker 2: notar cosas extrañas alrededor de mi casa, marcas en la tierra,
- 47:54Speaker 2: ramas rotas como si alguien hubiera estado caminando por mi
- 47:57Speaker 2: jardín durante la noche. Cada vez que intentaba salir, sentía
- 48:01Speaker 2: como si cientos de ojos me siguieran. No aguanté mucho tiempo.
- 48:07Speaker 2: Sabía que no podía quedarme en ese pueblo. Hice mis
- 48:10Speaker 2: maletas y me fui sin avisar a nadie. Me mudé
- 48:14Speaker 2: a una ciudad lejana, intentando empezar de nuevo, pero la
- 48:17Speaker 2: sensación de que alguien me sigue nunca se ha ido.
- 48:21Speaker 2: A veces, creo ver su figura entre la multitud, o
- 48:24Speaker 2: siento esa misma mirada cuando estoy sola en casa. No
- 48:28Speaker 2: sé qué vi esa noche en la montaña, ni qué
- 48:30Speaker 2: estaban haciendo realmente. Pero sé que no era algo humano,
- 48:34Speaker 2: y sé que nunca debí estar ahí. A veces me
- 48:37Speaker 2: pregunto si lo que temen es que hable, que cuente
- 48:40Speaker 2: lo que vi. Pero hay algo más que me preocupa.
- 48:44Speaker 2: Algo que no puedo ignorar. En lo más profundo de
- 48:47Speaker 2: mi mente hay una voz que me llama, que me
- 48:50Speaker 2: dice que vuelva. Y temo que, algún día, lo haga.
- 49:01Speaker 2: El hombre de las túnicas negras. Hay momentos en la
- 49:05Speaker 2: vida de un sacerdote que no se olvidan, eventos que
- 49:08Speaker 2: se graban en la memoria como cicatrices que jamás sanan. Yo,
- 49:13Speaker 2: el padre Ignacio Romero, nunca pensé que me enfrentaría a
- 49:16Speaker 2: algo tan extraño y aterrador como lo que ocurrió en
- 49:19Speaker 2: el año 2001 en el pequeño pueblo de San Mateo, en Jalisco.
- 49:24Speaker 2: San Mateo era un lugar tranquilo, con calles empedradas y
- 49:28Speaker 2: casas de adobe. La iglesia, Nuestra Señora de la Purificación,
- 49:33Speaker 2: era el corazón del pueblo, un sitio de paz y
- 49:35Speaker 2: consuelo para sus habitantes. Sin embargo, todo eso cambió durante
- 49:40Speaker 2: una misa de domingo que hasta el día de hoy
- 49:42Speaker 2: desearían nunca haber oficiado. Era una mañana cálida, como cualquier
- 49:47Speaker 2: otra en San Mateo. La misa de las once solía
- 49:51Speaker 2: ser la más concurrida, con familias enteras llenando las bancas.
- 49:55Speaker 2: Todo marchaba con normalidad. El coro cantaba, los niños corrían
- 50:00Speaker 2: afuera jugando mientras esperaban a sus padres, y los feligreses
- 50:04Speaker 2: escuchaban atentos la humilía. pero justo cuando me preparaba para
- 50:08Speaker 2: la consagración, la atmósfera de la iglesia cambió. No sé
- 50:12Speaker 2: cómo explicarlo con precisión, pero el aire se sintió pesado,
- 50:16Speaker 2: como si algo invisible y cargado de intenciones oscuras hubiera
- 50:19Speaker 2: entrado en el lugar. De pronto, lo vi. Un hombre,
- 50:24Speaker 2: de unos 40 años, vestido con túnicas negras, apareció en el
- 50:28Speaker 2: umbral de la iglesia. Era alto, delgado, y llevaba el
- 50:33Speaker 2: rostro parcialmente cubierto por la capucha de su túnica. Caminó
- 50:37Speaker 2: lentamente por el pasillo central, y aunque no dijo nada
- 50:41Speaker 2: al principio, su sola presencia hizo que los murmullos y
- 50:44Speaker 2: el ruido habitual se apagaran. Todos los ojos se dirigieron
- 50:48Speaker 2: hacia él. Al llegar al frente, frente al altar, se
- 50:52Speaker 2: detuvo y alzó las manos. En ese instante, comenzó a
- 50:56Speaker 2: recitar algo, pero no como un feligrés más. Sus palabras
- 51:00Speaker 2: no eran oraciones comunes. Eran versos del Salmo 23, pero estaban
- 51:06Speaker 2: completamente invertidos, como si estuviera profanando el significado sagrado de
- 51:10Speaker 2: las palabras. Los feligreses, aterrados, comenzaron a salir de la iglesia,
- 51:16Speaker 2: algunos rezando en voz baja, otros simplemente corriendo sin mirar atrás.
- 51:20Speaker 2: Yo intenté detener la ceremonia y llamarle la atención al hombre,
- 51:25Speaker 2: pero antes de que pudiera hacer algo, ocurrió lo impensable.
- 51:29Speaker 2: Frente a mis propios ojos, el hombre desapareció. No corrió,
- 51:34Speaker 2: no caminó, no se escondió. Simplemente se desvaneció en el aire,
- 51:39Speaker 2: como si nunca hubiera estado allí. Las pocas personas que
- 51:43Speaker 2: quedaban en el templo gritaron y huyeron. Me quedé solo, inmóvil,
- 51:48Speaker 2: con la mirada fija en el lugar donde él había estado.
- 51:51Speaker 2: Esa noche no pude dormir. Me dije a mí mismo
- 51:55Speaker 2: que debía haber alguna explicación racional. Tal vez el calor,
- 51:59Speaker 2: la falta de comida, o incluso mi imaginación me estaban
- 52:02Speaker 2: jugando una mala pasada. Pero a medida que los días pasaron,
- 52:06Speaker 2: comenzaron a suceder cosas que me hicieron dudar de mi cordura.
- 52:11Speaker 2: Primero fueron las hostias. Cada mañana, al abrir el sagrario,
- 52:16Speaker 2: notaba un olor extraño, ácido, que no debería estar allí.
- 52:20Speaker 2: Las hostias, que siempre se mantenían frescas, empezaron a pudrirse
- 52:24Speaker 2: sin razón aparente. Eran como si hubieran sido dejadas a
- 52:28Speaker 2: la intemperie durante días, llenas de manchas y moho. Cambié
- 52:33Speaker 2: las hostias por un lote nuevo, bendiciéndolas con fervor, pero
- 52:36Speaker 2: al día siguiente estaban igual. Cada lote que colocaba en
- 52:40Speaker 2: el sagrario amanecía podrido al día siguiente. Incluso el cáliz
- 52:44Speaker 2: comenzó a llenarse de manchas oscuras, imposibles de limpiar, como
- 52:48Speaker 2: si algo se estuviera manifestando físicamente en el altar. Después
- 52:53Speaker 2: comenzaron los olores. Un hedor indescriptible empezó a invadir la iglesia,
- 52:58Speaker 2: especialmente cerca del altar. Era un olor metálico y acre,
- 53:03Speaker 2: como sangre mezclada con tierra mojada. Aunque limpiaba y desinfectaba constantemente,
- 53:08Speaker 2: el olor nunca se iba. Parecía más fuerte por las noches,
- 53:13Speaker 2: cuando el templo estaba vacío, como si algo estuviera reclamando
- 53:16Speaker 2: ese espacio como suyo. Las cosas empeoraron rápidamente. Una noche,
- 53:22Speaker 2: mientras revisaba los registros parroquiales en la sacristía, escuché un
- 53:27Speaker 2: golpe fuerte en la puerta principal de la iglesia. Pensé
- 53:30Speaker 2: que tal vez algún feligrés había venido en busca de ayuda,
- 53:33Speaker 2: así que corría a abrir. Pero cuando llegué, no había nadie.
- 53:39Speaker 2: Lo extraño fue que las puertas, hechas de madera maciza,
- 53:42Speaker 2: estaban manchadas con marcas de manos, como si alguien hubiera
- 53:46Speaker 2: estado presionándolas con fuerza desde afuera. Intenté limpiar las manchas,
- 53:51Speaker 2: pero parecía que se habían impregnado en la madera. El
- 53:55Speaker 2: miedo comenzó a crecer entre los habitantes de San Mateo.
- 53:59Speaker 2: Nadie quería acercarse a la iglesia, y quienes lo hacían
- 54:02Speaker 2: me decían que sentían que algo los observaba desde las sombras.
- 54:06Speaker 2: Incluso durante las misas, que ya eran cada vez menos concurridas,
- 54:10Speaker 2: las personas miraban constantemente hacia las esquinas del templo, como
- 54:14Speaker 2: si esperaran ver algo aparecer de la nada. Pero lo
- 54:18Speaker 2: peor llegó cuando las campanas comenzaron a sonar solas en
- 54:21Speaker 2: mitad de la noche. Era alrededor de las 3 de la
- 54:24Speaker 2: madrugada cuando las campanas de Nuestra Señora de la Purificación
- 54:27Speaker 2: empezaron a sonar sin razón aparente. No era el sonido
- 54:32Speaker 2: normal de las campanas anunciando una misa o un evento.
- 54:36Speaker 2: Era un tañido irregular, casi frenético, que resonaba en todo
- 54:39Speaker 2: el pueblo. Me levanté de mi cama y corrí hacia
- 54:43Speaker 2: la iglesia, pensando que alguien había entrado a hacer algún
- 54:46Speaker 2: tipo de broma macabra. Pero al llegar, no encontré a nadie.
- 54:51Speaker 2: Subí al campanario con una linterna y revisé cada rincón,
- 54:55Speaker 2: pero todo estaba vacío. Lo extraño fue que las cuerdas
- 54:58Speaker 2: de las campanas estaban enredadas, como si alguien las hubiera
- 55:02Speaker 2: manipulado con fuerza, aunque no había señales de que alguien
- 55:05Speaker 2: hubiera estado allí. Fue entonces cuando decidí cerrar la iglesia.
- 55:11Speaker 2: No sabía qué más hacer. El obispo me dijo que
- 55:14Speaker 2: tal vez el templo necesitaba una purificación completa, un ritual
- 55:18Speaker 2: para devolverle su santidad. Pero antes de que pudiera organizar
- 55:22Speaker 2: algo así, tuve que enfrentar una última manifestación, algo que
- 55:26Speaker 2: aún me atormenta cada vez que cierro los ojos. Ocurrió
- 55:30Speaker 2: mientras limpiaba el altar por última vez antes de clausurar
- 55:33Speaker 2: el lugar. Mientras pasaba un paño sobre el mármol, noté
- 55:37Speaker 2: que el cáliz que estaba en el centro comenzó a moverse,
- 55:41Speaker 2: como si alguien lo estuviera empujando. Me detuve y observé,
- 55:45Speaker 2: esperando que se tratara de algún temblor leve o una
- 55:48Speaker 2: ilusión óptica. Pero lo vi caer al suelo, girando sobre
- 55:52Speaker 2: sí mismo. En el instante en que tocó el piso,
- 55:55Speaker 2: el cáliz se partió en dos, y de su interior
- 55:58Speaker 2: salió un líquido oscuro, espeso, que no debería haber estado allí.
- 56:03Speaker 2: No era vino consagrado, no era agua. Era algo más.
- 56:08Speaker 2: Algo que no quise analizar de cerca. Desde entonces, la
- 56:13Speaker 2: iglesia permanece cerrada. Nadie se atreve a entrar, y yo
- 56:17Speaker 2: he evitado regresar, aunque parte de mí siente que no
- 56:20Speaker 2: he escapado completamente de lo que sea que ocurrió allí.
- 56:24Speaker 2: Las noches en San Mateo son más oscuras ahora, como
- 56:27Speaker 2: si el pueblo hubiera perdido algo esencial, algo que antes
- 56:30Speaker 2: los protegía. Y aunque trato de seguir con mi vida
- 56:34Speaker 2: y mi labor, no puedo evitar sentir que el hombre
- 56:36Speaker 2: de las túnicas negras sigue ahí, esperando. Siempre esperando. El
- 56:49Speaker 2: grito de las montañas. Hay lugares que parecen respirar con
- 56:53Speaker 2: vida propia. Sitios donde el aire pesa más de lo
- 56:57Speaker 2: que debería, y cada árbol y piedra parecen cargados de
- 57:00Speaker 2: una presencia que no puedes explicar. La montaña cerca de
- 57:04Speaker 2: mi pueblo siempre fue uno de esos lugares. Imponente y silenciosa,
- 57:09Speaker 2: se alzaba como un guardián eterno, observándonos desde la distancia.
- 57:14Speaker 2: La mayoría de las personas evitaban subir a ella a
- 57:17Speaker 2: menos que fuera estrictamente necesario. Decían que no estaba vacía,
- 57:22Speaker 2: que algo habitaba allí. Algo antiguo, algo que no debía
- 57:26Speaker 2: ser molestado. Era el año 1985. Mi hermano Miguel y yo
- 57:32Speaker 2: crecimos en un pueblo pequeño donde las creencias tradicionales habían
- 57:36Speaker 2: sido sustituidas por un respeto casi absoluto hacia la naturaleza.
- 57:40Speaker 2: Nadie hablaba de dioses ni rezaba a santos, en cambio,
- 57:44Speaker 2: nuestra comunidad reverenciaba la tierra, el agua y los árboles
- 57:47Speaker 2: como si fueran entidades vivas. Pero esa veneración también traía
- 57:52Speaker 2: consigo miedo, porque sabíamos que la naturaleza no sólo da vida,
- 57:56Speaker 2: también puede arrebatártela. Recuerdo claramente la mañana en que todo comenzó.
- 58:02Speaker 2: Nuestro padre nos pidió que subiéramos a la montaña para
- 58:05Speaker 2: recoger leña seca. Era una tarea común, algo que habíamos
- 58:10Speaker 2: hecho muchas veces antes, pero aquella vez se sentía diferente.
- 58:14Speaker 2: El aire era extraño, más denso, y aunque el sol
- 58:17Speaker 2: brillaba en el cielo, el bosque en las faldas de
- 58:20Speaker 2: la montaña parecía más oscuro de lo normal. Miguel, que
- 58:24Speaker 2: tenía 15 años en ese entonces, iba adelante, machete en mano,
- 58:29Speaker 2: apartando las ramas del camino. Yo lo seguía, cargando la
- 58:33Speaker 2: cuerda con la que ataríamos la leña. El ascenso fue
- 58:37Speaker 2: lento y agotador. Mientras subíamos, noté que todo estaba más
- 58:41Speaker 2: silencioso de lo habitual. No había cantos de pájaros ni
- 58:45Speaker 2: el sonido de insectos. Sólo el crujir de nuestras botas
- 58:49Speaker 2: sobre las hojas secas. Cuando llegamos a un claro, Miguel
- 58:53Speaker 2: señaló un árbol caído que parecía perfecto para lo que necesitábamos.
- 58:58Speaker 2: Nos pusimos a trabajar de inmediato, cortando el tronco en
- 59:01Speaker 2: pedazos manejables. Todo parecía ir bien hasta que escuchamos eso.
- 59:07Speaker 2: Fue un grito, largo y desgarrador, que parecía venir de
- 59:11Speaker 2: todas partes y de ninguna al mismo tiempo. Era inhumano,
- 59:15Speaker 2: algo que no podía haber salido de la garganta de
- 59:18Speaker 2: ningún animal. Solté la cuerda que tenía en las manos
- 59:21Speaker 2: y miré a Miguel, esperando que dijera algo, pero su
- 59:25Speaker 2: rostro estaba pálido, con los ojos fijos en el bosque.
- 59:29Speaker 2: Dejó caer el machete y comenzó a girar sobre sí mismo,
- 59:32Speaker 2: como si buscara el origen del sonido, pero no había nada.
- 59:36Speaker 2: Lo llamé, pero no respondió. En lugar de eso, comenzó
- 59:41Speaker 2: a caminar hacia los árboles, como si algo lo estuviera guiando.
- 59:45Speaker 2: Corrí tras él, pero parecía no escucharme. Lo seguí por
- 59:49Speaker 2: lo que se sintió como horas, tropezando con raíces y
- 59:52Speaker 2: ramas mientras intentaba alcanzarlo. De repente, se detuvo. Estaba en
- 59:58Speaker 2: el borde de otro claro, mirando fijamente algo que no
- 1:00:02Speaker 2: podía ver desde donde estaba. Cuando finalmente llegué a su lado,
- 1:00:06Speaker 2: lo encontré temblando, con las manos apretadas contra el pecho
- 1:00:09Speaker 2: y los labios moviéndose, repitiendo una frase una y otra vez,
- 1:00:13Speaker 2: no los molestes. No los molestes. Intenté hacerlo reaccionar, pero
- 1:00:19Speaker 2: no importaba lo que hiciera, no dejaba de murmurar esas palabras.
- 1:00:24Speaker 2: Cuando finalmente logré sacarlo de allí, él ya no era
- 1:00:27Speaker 2: el mismo. Estaba en estado de shock, como si hubiera
- 1:00:31Speaker 2: visto algo que su mente no podía procesar. Su mirada
- 1:00:35Speaker 2: estaba vacía, perdida en algo que yo no podía comprender.
- 1:00:39Speaker 2: Desde ese día, Miguel no volvió a hablar. Los doctores
- 1:00:43Speaker 2: no encontraron nada físicamente malo en él, pero su silencio
- 1:00:47Speaker 2: era absoluto. Mis padres intentaron de todo, pero nada funcionó.
- 1:00:53Speaker 2: Parecía haber perdido algo esencial en aquella montaña, algo que
- 1:00:56Speaker 2: no se podía recuperar. Yo, por mi parte, no podía
- 1:01:00Speaker 2: dejar de pensar en lo que había ocurrido. Cada noche,
- 1:01:04Speaker 2: revivía el momento en que escuchamos el grito, tratando de
- 1:01:08Speaker 2: encontrar una explicación racional. Pero había algo más que no
- 1:01:12Speaker 2: podía ignorar. Desde ese día, sentía que algo nos seguía.
- 1:01:17Speaker 2: Era una presencia invisible, pero constante. No importaba donde estuviera,
- 1:01:22Speaker 2: siempre tenía la sensación de que alguien, o algo, me
- 1:01:25Speaker 2: estaba observando. Los animales comenzaron a actuar de forma extraña.
- 1:01:31Speaker 2: Los perros de la casa ladraban sin razón aparente, mirando
- 1:01:35Speaker 2: hacia los árboles que rodeaban nuestro terreno. Las gallinas no
- 1:01:39Speaker 2: ponían huevos, y los caballos se rehusaban a acercarse al
- 1:01:42Speaker 2: lado del establo que daba hacia la montaña. Por las noches,
- 1:01:46Speaker 2: escuchaba ruidos en el patio, ramas que se rompían, pasos
- 1:01:50Speaker 2: ligeros que nunca podía identificar. Cuando revisaba, no había nada.
- 1:01:56Speaker 2: Unos meses después, decidí volver a la montaña. Necesitaba respuestas.
- 1:02:02Speaker 2: No podía vivir con la incertidumbre de lo que había
- 1:02:05Speaker 2: pasado ese día. Salí temprano, sin decirle a nadie, y
- 1:02:09Speaker 2: tomé el mismo camino que Miguel y yo habíamos usado.
- 1:02:13Speaker 2: La subida fue más difícil esta vez. El aire parecía
- 1:02:17Speaker 2: más pesado, y cada paso me costaba más esfuerzo. Cuando
- 1:02:22Speaker 2: llegué al claro donde habíamos trabajado, todo estaba igual, pero
- 1:02:25Speaker 2: el ambiente era distinto. El árbol caído seguía allí, pero
- 1:02:30Speaker 2: las herramientas que habíamos dejado habían desaparecido. El lugar donde
- 1:02:34Speaker 2: encontré a Miguel estaba cubierto de marcas en la tierra,
- 1:02:38Speaker 2: como si alguien hubiera estado arrastrando algo. Entonces lo sentí,
- 1:02:42Speaker 2: esa misma presencia. No podía verla, pero sabía que estaba allí.
- 1:02:48Speaker 2: Era como si la montaña misma estuviera observándome, juzgándome por
- 1:02:52Speaker 2: haber vuelto. Seguí caminando, impulsado por una mezcla de miedo
- 1:02:57Speaker 2: y curiosidad. Llegué a otro claro más grande, uno que
- 1:03:01Speaker 2: no recordaba haber visto antes. En el centro, había un
- 1:03:05Speaker 2: círculo de piedras y dentro de él, restos de algo
- 1:03:08Speaker 2: que no podía identificar. Huesos pequeños, cenizas y lo que
- 1:03:13Speaker 2: parecía ser un pedazo de tela quemada. Me quedé congelado,
- 1:03:17Speaker 2: tratando de entender lo que estaba viendo, cuando escuché un
- 1:03:21Speaker 2: sonido detrás de mí. No me atreví a darme la
- 1:03:24Speaker 2: vuelta de inmediato, pero cuando lo hice, no había nada allí.
- 1:03:29Speaker 2: A pesar de eso, la sensación de ser observado se
- 1:03:31Speaker 2: hizo más fuerte. Decidí que ya era suficiente y comencé
- 1:03:36Speaker 2: a descender rápidamente, sin mirar atrás. Desde ese día, no
- 1:03:41Speaker 2: he vuelto a la montaña. Incluso ahora, años después, no
- 1:03:45Speaker 2: puedo evitar sentir que dejé algo allá arriba, algo que
- 1:03:48Speaker 2: no quería traer conmigo. Miguel nunca recuperó la voz, y
- 1:03:52Speaker 2: yo nunca encontré respuestas. Pero una cosa es segura, la
- 1:03:57Speaker 2: montaña no olvida. Guarda sus secretos y protege lo que
- 1:04:01Speaker 2: sea que habita en su interior. No sé qué escuchamos
- 1:04:04Speaker 2: ese día, ni qué vio Miguel. Pero sé que la
- 1:04:07Speaker 2: montaña nos marcó a ambos, y que, de alguna manera,
- 1:04:11Speaker 2: sigue vigilándonos. Porque a veces, cuando el viento sopla desde
- 1:04:15Speaker 2: el norte, creo escuchar algo en la distancia. Un grito,
- 1:04:19Speaker 2: largo y desgarrador, que parece venir desde todas partes y
- 1:04:23Speaker 2: de ninguna al mismo tiempo. El árbol de los ahorcados.
- 1:04:35Speaker 2: En el centro del pueblo, apartado de las casas y
- 1:04:38Speaker 2: de las miradas, hay un árbol que nadie menciona. Todos
- 1:04:42Speaker 2: saben que está allí, todos lo ven, pero nadie quiere
- 1:04:45Speaker 2: hablar de él. Es un árbol enorme, de ramas retorcidas
- 1:04:49Speaker 2: que se alzan como dedos deformes hacia el cielo. Su
- 1:04:53Speaker 2: tronco es ancho, cubierto de una corteza grisácea y agrietada,
- 1:04:56Speaker 2: y sus raíces sobresalen del suelo como si intentaran escapar
- 1:05:00Speaker 2: de algo enterrado. A simple vista, podría parecer un árbol cualquiera,
- 1:05:05Speaker 2: pero quienes vivimos en este lugar sabemos que no lo es.
- 1:05:09Speaker 2: Cuando era niño, mi abuela solía decir que el árbol
- 1:05:12Speaker 2: había estado allí desde siempre, que era más viejo que
- 1:05:15Speaker 2: el pueblo mismo. Los ancianos lo llamaban el árbol del ahorcado.
- 1:05:20Speaker 2: Decían que tenía una voluntad propia, que atraía a los
- 1:05:24Speaker 2: hombres con culpas, a los que cargaban pecados en su conciencia.
- 1:05:28Speaker 2: Las historias hablaban de criminales que, después de cometer sus fechorías,
- 1:05:32Speaker 2: caminaban hasta el árbol como en un trance, llevaban una
- 1:05:36Speaker 2: cuerda y no volvían. Según los rumores, no necesitaban ser empujados,
- 1:05:41Speaker 2: se colgaban por su propia voluntad. No sé si esas
- 1:05:45Speaker 2: historias son reales, pero lo que sí sé es que
- 1:05:47Speaker 2: el árbol siempre ha estado allí. Es como si hubiera
- 1:05:51Speaker 2: echado raíces en la tierra del pueblo, alimentándose de nosotros,
- 1:05:54Speaker 2: esperando a su próxima víctima. Durante mucho tiempo pensé que
- 1:05:59Speaker 2: eran sólo cuentos, apertencias para asustar a los niños y
- 1:06:02Speaker 2: mantenernos alejados. Pero todo cambió una noche, cuando mi tío desapareció.
- 1:06:09Speaker 2: Mi tío Ramiro era un hombre que muchos evitaban. No
- 1:06:13Speaker 2: era un criminal en el sentido tradicional, pero todos sabíamos
- 1:06:16Speaker 2: que había hecho cosas terribles. Había ganado dinero engañando a otros,
- 1:06:21Speaker 2: estafando a vecinos y familiares. Se había ganado la enemistad
- 1:06:26Speaker 2: de medio pueblo, pero nadie se atrevía a enfrentarlo porque
- 1:06:29Speaker 2: siempre encontraba la manera de salir ileso. Mi madre decía
- 1:06:33Speaker 2: que el peso de sus acciones lo alcanzaría tarde o temprano,
- 1:06:37Speaker 2: y tenía razón. Esa noche, Ramiro llegó a nuestra casa
- 1:06:41Speaker 2: con una expresión que nunca antes le había visto. Sus
- 1:06:45Speaker 2: ojos estaban hundidos, y su piel tenía un tono pálido,
- 1:06:48Speaker 2: casi enfermo. Se notaba nervioso, como si algo lo estuviera persiguiendo.
- 1:06:55Speaker 2: No podía dejar de mirar por la ventana, y aunque
- 1:06:57Speaker 2: no decía nada, sus movimientos eran torpes, como si estuviera
- 1:07:01Speaker 2: luchando contra algo que sólo él podía sentir. Fue al
- 1:07:05Speaker 2: amanecer cuando mi madre notó que la puerta de entrada
- 1:07:08Speaker 2: estaba abierta. Ramiro no estaba en la casa. Después de
- 1:07:12Speaker 2: buscarlo por todas partes, alguien sugirió que fuéramos al árbol.
- 1:07:17Speaker 2: Mi madre y yo caminamos hasta el claro donde se encontraba,
- 1:07:21Speaker 2: y ahí lo vimos. Ramiro estaba colgado de una de
- 1:07:24Speaker 2: las ramas más altas, balanceándose suavemente con el viento. Nadie
- 1:07:29Speaker 2: sabía cómo había llegado allí. La cuerda parecía vieja, como
- 1:07:33Speaker 2: si hubiera estado esperando por años a ser usada. El
- 1:07:37Speaker 2: cuerpo de Ramiro fue bajado con cuidado, pero el árbol
- 1:07:40Speaker 2: quedó allí, inamovible, como si nada hubiera pasado. Desde entonces,
- 1:07:46Speaker 2: algo cambió. Las ramas del árbol parecían más gruesas, las
- 1:07:50Speaker 2: hojas más densas y las raíces más prominentes. Era como
- 1:07:54Speaker 2: si se hubiera alimentado de él. Con el tiempo, empecé
- 1:07:58Speaker 2: a notar un patrón. Cada vez que alguien en el
- 1:08:01Speaker 2: pueblo desaparecía o moría cerca del árbol, éste parecía crecer
- 1:08:06Speaker 2: más rápido. Las ramas se extendían más alto y el
- 1:08:09Speaker 2: tronco se volvía más grueso. No era algo inmediato, pero
- 1:08:14Speaker 2: si lo observabas durante semanas, podías ver los cambios. Y
- 1:08:18Speaker 2: siempre que el árbol crecía, algo extraño pasaba en el pueblo.
- 1:08:23Speaker 2: Los animales actuaban de forma errática, ladrando y huyendo sin
- 1:08:26Speaker 2: razón aparente. Había noches en las que los perros no
- 1:08:30Speaker 2: paraban de aullar y las personas evitaban salir después del anochecer.
- 1:08:35Speaker 2: Un día, mientras jugaba con unos amigos cerca del árbol,
- 1:08:39Speaker 2: noté algo en el tronco. Había marcas que parecían surcos profundos,
- 1:08:44Speaker 2: pero al acercarme, me di cuenta de que no eran
- 1:08:46Speaker 2: grietas naturales. Parecían huellas, como si algo hubiera arrastrado los
- 1:08:51Speaker 2: dedos por la corteza, dejando marcas largas y delgadas. Los
- 1:08:56Speaker 2: otros niños también lo vieron, y uno de ellos dijo
- 1:08:59Speaker 2: que eran las marcas de las manos de los muertos.
- 1:09:02Speaker 2: Nos reímos, intentando convencernos de que era una broma, pero
- 1:09:06Speaker 2: ninguno de nosotros volvió a acercarse al árbol después de
- 1:09:09Speaker 2: ese día. La última vez que vi algo relacionado con
- 1:09:13Speaker 2: el árbol fue hace cinco años. Una mujer que vivía
- 1:09:17Speaker 2: al otro lado del pueblo desapareció. Era conocida por ser
- 1:09:21Speaker 2: amable y trabajadora, pero su familia decía que había estado
- 1:09:24Speaker 2: actuando extraño las semanas previas. Decía que escuchaba algo en
- 1:09:28Speaker 2: las noches, algo que la llamaba. Al principio, todos pensaron
- 1:09:33Speaker 2: que estaba inventando cosas, pero una mañana no se presentó
- 1:09:37Speaker 2: al trabajo. La encontraron al mediodía, colgada de una de
- 1:09:41Speaker 2: las ramas más bajas del árbol. Después de su muerte,
- 1:09:45Speaker 2: la familia se mudó del pueblo. Nadie los culpó. Todos
- 1:09:50Speaker 2: entendían que quedarse no era una opción. Desde entonces, el
- 1:09:54Speaker 2: árbol ha estado más tranquilo, pero nadie se atreve a
- 1:09:57Speaker 2: bajar la guardia. Sigue ahí, observándonos, creciendo lentamente, esperando su
- 1:10:03Speaker 2: próximo alimento. Hay noches en las que sueño con el árbol.
- 1:10:08Speaker 2: En esos sueños, estoy de pie frente a él, y
- 1:10:11Speaker 2: sus ramas se extienden hacia mí, como si quisieran atraparme.
- 1:10:15Speaker 2: No sé qué significa, pero siempre me despierto con la
- 1:10:18Speaker 2: sensación de que algo me sigue. Ahora, vivo lejos del pueblo.
- 1:10:24Speaker 2: Intento no pensar en ese lugar ni en el árbol,
- 1:10:27Speaker 2: pero a veces lo recuerdo. Me pregunto cuántos más habrán
- 1:10:30Speaker 2: caído en sus ramas, cuántas vidas se habrá llevado en silencio.
- 1:10:35Speaker 2: Algunos dicen que el árbol solo se alimenta de los culpables,
- 1:10:38Speaker 2: que solo atrae a aquellos que tienen algo que expiar.
- 1:10:42Speaker 2: Pero yo no estoy tan seguro. Creo que, en el fondo,
- 1:10:45Speaker 2: el árbol no distingue entre inocentes y culpables. Solo espera.
- 1:10:57Speaker 2: El niño del pozo. Hay recuerdos que te marcan para siempre.
- 1:11:03Speaker 2: Algunos son felices, otros son tristes, y luego están los
- 1:11:06Speaker 2: que no quieres recordar, pero se niegan a abandonarte. Mi
- 1:11:10Speaker 2: abuelo era la persona más importante en mi vida. Era
- 1:11:14Speaker 2: mi héroe, mi protector, y la única figura paterna que conocí.
- 1:11:19Speaker 2: Pero en el año 1999, cuando tenía apenas 10 años, mi mundo
- 1:11:22Speaker 2: se rompió en pedazos. Fue el año en que él murió,
- 1:11:27Speaker 2: y el año en que su pasado, oscuro y lleno
- 1:11:30Speaker 2: de secretos, decidió perseguirme a mí. Crecí en un pueblo
- 1:11:35Speaker 2: pequeño en el sureste de México. Era un lugar tranquilo,
- 1:11:39Speaker 2: rodeado de campos y bosques, donde todos se conocían y
- 1:11:42Speaker 2: las historias pasaban de boca en boca. En mi familia,
- 1:11:46Speaker 2: no éramos particularmente religiosos. Mi madre siempre decía que la
- 1:11:51Speaker 2: religión era una excusa para justificar cosas que no entendemos.
- 1:11:55Speaker 2: Nunca tuvimos imágenes de santos ni cruces en casa. Pero
- 1:11:59Speaker 2: lo que sí teníamos eran historias. Historias que mi abuelo
- 1:12:03Speaker 2: solía contarme, aunque algunas me parecían más advertencias que cuentos.
- 1:12:08Speaker 2: El día de su funeral fue extraño. La gente del
- 1:12:12Speaker 2: pueblo no hablaba de él como normalmente se hace en
- 1:12:14Speaker 2: los velorios. No mencionaban sus cualidades ni compartían anécdotas agradables.
- 1:12:21Speaker 2: En lugar de eso, susurraban entre ellos, con miradas nerviosas
- 1:12:24Speaker 2: y tonos que nunca pude descifrar del todo. Mientras yo
- 1:12:28Speaker 2: lloraba su pérdida, ellos parecían inquietos, como si su muerte
- 1:12:32Speaker 2: significara algo más que el fin de su vida. Fue
- 1:12:36Speaker 2: durante el rezo que escuché por primera vez algo que
- 1:12:39Speaker 2: cambiaría mi forma de verlo. Un anciano le dijo a
- 1:12:42Speaker 2: mi madre, que Dios los cuide ahora, porque ese pozo
- 1:12:45Speaker 2: no perdona. No entendía a qué se refería, pero mi
- 1:12:49Speaker 2: madre parecía saberlo. Aunque intentó disimular, su rostro palideció. Después
- 1:12:55Speaker 2: del entierro, la casa se sintió diferente. Había un aire pesado,
- 1:13:00Speaker 2: como si la ausencia de mi abuelo hubiera dejado un
- 1:13:03Speaker 2: vacío que algo más intentaba llenar. Esa misma noche, me
- 1:13:07Speaker 2: acosté temprano, agotado por la tristeza, pero no pude dormir.
- 1:13:12Speaker 2: Sentía que algo no estaba bien. Estaba acostado en mi cama,
- 1:13:16Speaker 2: con los ojos cerrados, cuando escuché golpes. Al principio pensé
- 1:13:21Speaker 2: que era el viento golpeando contra las paredes de madera
- 1:13:24Speaker 2: de nuestra casa, pero eran demasiado rítmicos, demasiado precisos. Venían
- 1:13:29Speaker 2: de la pared junto a mi cama, un toc toc
- 1:13:32Speaker 2: toc lento, como si alguien estuviera llamando desde el otro lado.
- 1:13:36Speaker 2: Me quedé paralizado, esperando que se detuviera, pero no lo hizo. Luego,
- 1:13:42Speaker 2: lo escuché. Una risa infantil, suave, pero cargada con algo
- 1:13:47Speaker 2: que no puedo describir. No era una risa alegre. Era burlona,
- 1:13:52Speaker 2: casi como si se estuvieran divirtiendo a mi costa. Abrí
- 1:13:56Speaker 2: los ojos, pero no me atreví a moverme. Miré hacia
- 1:14:00Speaker 2: la ventana, y ahí fue cuando lo vi. Había un
- 1:14:03Speaker 2: niño parado fuera, en el jardín. La luz de la
- 1:14:07Speaker 2: luna apenas iluminaba su figura, pero lo suficiente para que
- 1:14:10Speaker 2: pudiera distinguirlo. No llevaba camisa, solo unos pantalones cortos, y
- 1:14:16Speaker 2: su piel parecía pálida, casi traslúcida. Pero lo que más
- 1:14:20Speaker 2: me impactó fueron sus ojos. Estaban vacíos, completamente negros, como
- 1:14:25Speaker 2: si no tuvieran alma. Y estaba sonriendo. Una sonrisa amplia,
- 1:14:31Speaker 2: demasiado amplia para parecer normal. No sé cuánto tiempo lo miré,
- 1:14:36Speaker 2: pero sentí que pasaron horas. Entonces, sin mover los labios,
- 1:14:40Speaker 2: escuché una voz en mi mente.« Te toca a ti», dijo.
- 1:14:45Speaker 2: En ese momento, mi cuerpo reaccionó antes que mi mente.
- 1:14:50Speaker 2: Me levanté de un salto y corrí a la habitación
- 1:14:52Speaker 2: de mi madre. No le conté lo que vi, solo
- 1:14:55Speaker 2: le dije que tenía miedo. Ella me dejó dormir con
- 1:14:59Speaker 2: ella esa noche, pero no logré cerrar los ojos ni
- 1:15:02Speaker 2: un segundo. Al día siguiente, decidí que quería saber más
- 1:15:06Speaker 2: sobre lo que estaba pasando. Pregunté a algunos vecinos, pero
- 1:15:10Speaker 2: nadie quería hablar del tema. La mayoría se alejaba o
- 1:15:14Speaker 2: cambiaba de conversación, pero un hombre mayor, al que todos
- 1:15:17Speaker 2: llamaban Don Simón, finalmente me dio una respuesta. Me dijo que,
- 1:15:22Speaker 2: cuando mi abuelo era joven, había ocurrido algo terrible. Según él,
- 1:15:27Speaker 2: mi abuelo y otros muchachos solían jugar cerca de un
- 1:15:30Speaker 2: viejo pozo que estaba en el bosque. Nadie sabe exactamente
- 1:15:34Speaker 2: qué pasó, pero un niño pequeño, que siempre lo seguía
- 1:15:38Speaker 2: a donde iban, cayó en el pozo y murió. Algunos
- 1:15:41Speaker 2: decían que fue un accidente, que resbaló. Pero otros aseguraban
- 1:15:46Speaker 2: que mi abuelo lo había empujado, quizás por enojo o
- 1:15:49Speaker 2: porque se estaban burlando de él. El pozo había sido
- 1:15:53Speaker 2: sellado poco después de la tragedia, pero la gente del
- 1:15:56Speaker 2: pueblo decía que el espíritu del niño nunca se fue.
- 1:16:00Speaker 2: Lo llamaban el niño del pozo, y afirmaban que su
- 1:16:02Speaker 2: alma buscaba venganza. Mi abuelo nunca habló de eso conmigo,
- 1:16:07Speaker 2: pero ahora que lo pienso, había momentos en los que
- 1:16:10Speaker 2: lo encontraba sentado en silencio, mirando hacia el bosque como
- 1:16:13Speaker 2: si esperara algo. Las cosas en casa empeoraron después de
- 1:16:17Speaker 2: esa noche. Los golpes en las paredes se hicieron más frecuentes,
- 1:16:21Speaker 2: y a veces los escuchaba incluso durante el día. Una vez,
- 1:16:26Speaker 2: encontré mi cama llena de marcas de pequeñas manos, como
- 1:16:29Speaker 2: si un niño hubiera estado jugando allí. Mi madre trataba
- 1:16:33Speaker 2: de ignorarlo, diciendo que eran cosas de mi imaginación, pero
- 1:16:37Speaker 2: yo sabía que no era así. Unos días después, tomé
- 1:16:41Speaker 2: una decisión impulsiva. Quería ver el pozo. Sentía que, de
- 1:16:46Speaker 2: alguna manera, entender lo que había pasado allí me daría respuestas.
- 1:16:51Speaker 2: Caminé hacia el bosque, siguiendo las instrucciones que Don Simón
- 1:16:54Speaker 2: me había dado. El aire estaba frío, a pesar de
- 1:16:58Speaker 2: que era pleno verano, y el silencio era absoluto. Después
- 1:17:03Speaker 2: de lo que pareció una eternidad, encontré el pozo. Estaba
- 1:17:07Speaker 2: cubierto con una loza de cemento agrietada, pero aún podía
- 1:17:10Speaker 2: ver parte de la abertura. Había marcas alrededor, como si
- 1:17:15Speaker 2: alguien hubiera estado arañando el cemento, tratando de abrirlo. Me
- 1:17:19Speaker 2: acerqué con cuidado y, al mirar dentro, sentí un vacío
- 1:17:22Speaker 2: en el estómago. No había nada visible, solo oscuridad. Pero
- 1:17:28Speaker 2: algo en ese lugar me hizo sentir observado. No podía
- 1:17:32Speaker 2: explicar por qué, pero sabía que no estaba solo. Esa noche,
- 1:17:36Speaker 2: el niño volvió a aparecer. Esta vez, estaba más cerca
- 1:17:41Speaker 2: de la ventana, con la misma sonrisa. Su presencia era
- 1:17:45Speaker 2: más fuerte, más opresiva, como si su enojo hubiera crecido. Y,
- 1:17:50Speaker 2: al igual que la primera vez, dijo lo mismo,« Te
- 1:17:53Speaker 2: toca a ti». No pude soportarlo más. Grité tan fuerte
- 1:17:58Speaker 2: que desperté a mi madre, quien finalmente comenzó a creerme.
- 1:18:02Speaker 2: Decidimos irnos del pueblo. Vendimos la casa y nos mudamos
- 1:18:06Speaker 2: a otra ciudad, lejos de todo. Al principio, pensé que
- 1:18:10Speaker 2: estaba a salvo, pero no fue así. Aunque han pasado años,
- 1:18:15Speaker 2: a veces siento su presencia. No lo veo tan claro
- 1:18:18Speaker 2: como antes, pero hay noches en las que siento algo
- 1:18:21Speaker 2: extraño en el ambiente, como si me estuviera observando desde
- 1:18:24Speaker 2: algún rincón. No sé qué hizo exactamente mi abuelo, ni
- 1:18:29Speaker 2: si la culpa era realmente suya. Pero lo que sé
- 1:18:32Speaker 2: es que, de alguna manera, esa maldición no murió con él.
- 1:18:36Speaker 2: Y aunque intento seguir con mi vida, hay algo que
- 1:18:39Speaker 2: no me deja. Porque, en lo más profundo de mi mente,
- 1:18:43Speaker 2: sé que el niño del pozo sigue esperando. Y que
- 1:18:47Speaker 2: algún día, tal vez venga por mí. El río de
- 1:18:57Speaker 2: los lamentos. Dicen que el agua guarda secretos. Que los ríos,
- 1:19:03Speaker 2: los lagos y los mares saben más de lo que
- 1:19:05Speaker 2: los humanos podemos imaginar. Crecí en un pueblo rodeado de
- 1:19:09Speaker 2: montañas y espesos bosques, un lugar que parecía congelado en
- 1:19:13Speaker 2: el tiempo. Los días pasaban tranquilos, y las únicas cosas
- 1:19:17Speaker 2: que rompían la monotonía eran las historias. En nuestro pueblo,
- 1:19:22Speaker 2: todos conocían la historia del río. Aquel río que cruzaba
- 1:19:26Speaker 2: la región como una cicatriz oscura, envuelto en supersticiones y advertencias.
- 1:19:31Speaker 2: Mi abuela me hablaba de él con seriedad, como si
- 1:19:34Speaker 2: fuera una criatura viva, algo que respiraba y observaba, esperando
- 1:19:38Speaker 2: el momento justo para atacar. Era el año 1968 cuando aprendí
- 1:19:43Speaker 2: que las historias no siempre son solo historias. Tenía 10 años,
- 1:19:48Speaker 2: y aunque mi abuela siempre había sido estricta con sus
- 1:19:51Speaker 2: advertencias sobre el río, yo nunca las había tomado en serio.
- 1:19:55Speaker 2: Decía que el agua no era solo agua, que guardaba
- 1:19:58Speaker 2: algo que no debía ser perturbado. Su regla era clara,
- 1:20:02Speaker 2: nunca te acerques al río después del atardecer, y si
- 1:20:05Speaker 2: alguna vez lo haces, jamás mires tu reflejo en el agua. Pero,
- 1:20:10Speaker 2: como cualquier niño curioso, la idea de algo prohibido me
- 1:20:13Speaker 2: parecía más emocionante que aterradora. Una tarde, mi abuela me
- 1:20:18Speaker 2: llevó al río para recoger hierbas medicinales. El sol estaba cayendo,
- 1:20:23Speaker 2: pintando el cielo de tonos naranjas y rojos, y el
- 1:20:26Speaker 2: agua parecía un espejo líquido que reflejaba la luz. Mientras
- 1:20:31Speaker 2: ella trabajaba, yo me distraje recogiendo piedras y hojas, acercándome
- 1:20:35Speaker 2: más y más a la orilla. No sé en qué
- 1:20:38Speaker 2: momento me di cuenta de que el silencio del lugar
- 1:20:40Speaker 2: era diferente al de otros sitios. No había cantos de
- 1:20:44Speaker 2: pájaros ni el zumbido de los insectos habituales. Sólo el
- 1:20:48Speaker 2: leve murmullo del agua. Mi abuela, como si percibiera algo,
- 1:20:52Speaker 2: me llamó para que me alejara. Dijo que la noche
- 1:20:56Speaker 2: estaba cerca y que era peligroso quedarse. Pero, como un
- 1:21:00Speaker 2: niño terco que cree que sabe más que los adultos,
- 1:21:03Speaker 2: no le hice caso. Me acerqué un poco más al
- 1:21:06Speaker 2: borde del río y fue entonces cuando lo vi. Me
- 1:21:10Speaker 2: incliné sobre la orilla y miré mi reflejo en el agua.
- 1:21:13Speaker 2: Al principio todo parecía normal. Mi rostro estaba ahí con
- 1:21:18Speaker 2: las mejillas sucias y el cabello despeinado. Pero de repente
- 1:21:23Speaker 2: algo cambió. Mi reflejo ya no era mío. Los ojos
- 1:21:28Speaker 2: en el agua eran completamente negros, sin iris ni pupilas,
- 1:21:31Speaker 2: y su boca, que debería estar cerrada como la mía,
- 1:21:34Speaker 2: se torció en una sonrisa que no podía pertenecerme. Era
- 1:21:38Speaker 2: una expresión antinatural, demasiado amplia, como si el rostro se
- 1:21:42Speaker 2: hubiera estirado para mostrar todos los dientes. Me aparté de golpe,
- 1:21:47Speaker 2: perdiendo el equilibrio y cayendo de espaldas. Cuando volví a
- 1:21:51Speaker 2: mirar el agua, mi reflejo había vuelto a la normalidad.
- 1:21:55Speaker 2: Pero algo en mí había cambiado. Sentí que el aire
- 1:21:59Speaker 2: alrededor del río se había vuelto pesado, como si el
- 1:22:01Speaker 2: lugar estuviera lleno de algo que no podía ver, pero
- 1:22:04Speaker 2: que sabía que estaba ahí. Mi abuela nunca me preguntó
- 1:22:08Speaker 2: qué pasó, pero esa noche, mientras cenábamos en silencio, yo
- 1:22:12Speaker 2: no podía dejar de pensar en lo que había visto.
- 1:22:15Speaker 2: Me decía a mí mismo que sólo había sido mi imaginación,
- 1:22:18Speaker 2: que los juegos de luz en el agua podían haber
- 1:22:21Speaker 2: distorsionado mi reflejo. Pero en el fondo, sabía que no
- 1:22:25Speaker 2: era eso. Algo había ocurrido, algo que no entendía y
- 1:22:29Speaker 2: que no quería volver a enfrentar. Los días siguientes, intenté
- 1:22:34Speaker 2: evitar el río, pero no era fácil. Mi pueblo estaba
- 1:22:38Speaker 2: construido alrededor de él, y todos los caminos principales terminaban
- 1:22:42Speaker 2: en la ribera. Sin embargo, cada vez que pasaba cerca,
- 1:22:46Speaker 2: sentía que algo me llamaba. No era un sonido, ni
- 1:22:50Speaker 2: una voz, sino una sensación. Era como si el agua
- 1:22:54Speaker 2: misma estuviera viva y quisiera que regresara. Las noches se
- 1:22:58Speaker 2: convirtieron en un tormento. Empecé a escuchar ruidos en mi habitación,
- 1:23:03Speaker 2: sonidos suaves que parecían provenir del exterior. A veces, al
- 1:23:07Speaker 2: asomarme por la ventana, veía sombras moviéndose cerca del río,
- 1:23:12Speaker 2: figuras alargadas que desaparecían si parpadeaba demasiado. Mi abuela decía
- 1:23:17Speaker 2: que eran almas atrapadas, pero yo estaba convencido de que
- 1:23:20Speaker 2: era algo mucho peor. Una noche, soñé que estaba de
- 1:23:25Speaker 2: pie en la orilla del río. Todo estaba oscuro, excepto
- 1:23:29Speaker 2: por el agua, que brillaba con una luz tenue. En
- 1:23:32Speaker 2: el sueño, podía ver mi reflejo claramente, pero no era mío.
- 1:23:37Speaker 2: Era el mismo rostro que había visto aquella tarde, los
- 1:23:40Speaker 2: ojos negros, la sonrisa imposible. Pero esta vez, su brazo
- 1:23:44Speaker 2: se alzó y me señaló, como si me estuviera invitando
- 1:23:47Speaker 2: a entrar al agua. Cuando desperté, estaba sudando y tenía
- 1:23:51Speaker 2: las manos cubiertas de tierra, como si hubiera estado cavando.
- 1:23:56Speaker 2: Los días pasaron, y las cosas comenzaron a empeorar. Cada
- 1:24:00Speaker 2: vez que me acercaba al río, aunque fuera desde la distancia,
- 1:24:04Speaker 2: veía sombras en el agua, figuras que no estaban ahí antes.
- 1:24:08Speaker 2: A veces parecían personas, otras veces eran solo formas oscuras
- 1:24:12Speaker 2: que se movían bajo la superficie. Pero lo más aterrador
- 1:24:16Speaker 2: era que siempre sentía que me estaban mirando. Un día,
- 1:24:20Speaker 2: no pude soportarlo más. Decidí volver al río, convencido de
- 1:24:25Speaker 2: que tenía que enfrentar lo que fuera que estaba ocurriendo.
- 1:24:28Speaker 2: Llegué al mismo lugar donde había visto mi reflejo por
- 1:24:31Speaker 2: primera vez y me quedé de pie en la orilla.
- 1:24:34Speaker 2: El agua estaba tranquila, reflejando el cielo gris como un espejo.
- 1:24:39Speaker 2: Me incliné y miré de nuevo, esperando ver algo, cualquier cosa.
- 1:24:44Speaker 2: Al principio, no pasó nada. Mi reflejo estaba ahí, normal,
- 1:24:49Speaker 2: exactamente como debería ser. Pero entonces, el agua comenzó a moverse,
- 1:24:55Speaker 2: a pesar de que no había viento. Las ondas se
- 1:24:58Speaker 2: formaron lentamente, y mi reflejo comenzó a cambiar. No fue
- 1:25:02Speaker 2: de golpe, sino como si algo estuviera transformándolo desde dentro.
- 1:25:07Speaker 2: Los ojos negros volvieron, y la sonrisa se extendió por
- 1:25:10Speaker 2: el rostro como una grieta en la superficie de un vidrio.
- 1:25:14Speaker 2: Intenté apartarme, pero mis pies parecían pegados al suelo. Entonces,
- 1:25:20Speaker 2: lo vi. Desde el agua, manos delgadas y alargadas comenzaron
- 1:25:24Speaker 2: a emerger, arrastrándose hacia la orilla. No eran humanas. Su
- 1:25:30Speaker 2: piel era pálida, casi transparente, y sus dedos se movían
- 1:25:33Speaker 2: de una forma que no parecía natural. Corrí antes de
- 1:25:37Speaker 2: que esas manos llegaran hasta mí. No sé cómo logré
- 1:25:41Speaker 2: llegar a casa, pero cuando lo hice, me encerré en
- 1:25:44Speaker 2: mi cuarto y no salí hasta la mañana siguiente. Desde
- 1:25:48Speaker 2: ese día, he evitado el río tanto como he podido,
- 1:25:51Speaker 2: pero todavía siento su presencia. A veces, en mis sueños,
- 1:25:55Speaker 2: veo esas manos alcanzándome, o el rostro con la sonrisa
- 1:25:59Speaker 2: deformada observándome desde el agua. Hay noches en las que
- 1:26:03Speaker 2: siento la necesidad de volver, como si algo me estuviera
- 1:26:06Speaker 2: llamando desde las profundidades. No sé qué quiere, pero estoy
- 1:26:10Speaker 2: seguro de que no es nada bueno. Ahora entiendo las
- 1:26:14Speaker 2: palabras de mi abuela. El río no solo guarda las
- 1:26:17Speaker 2: almas de los que no creen, guarda algo más, algo
- 1:26:20Speaker 2: que no debería existir. Y aunque intento olvidarlo, sé que
- 1:26:24Speaker 2: nunca estaré completamente a salvo, porque el río no olvida.
- 1:26:35Speaker 2: El cuaderno de los condenados. No soy alguien que crea
- 1:26:40Speaker 2: en fantasmas, demonios o cosas más allá de este mundo.
- 1:26:44Speaker 2: Siempre he sido un hombre práctico, racional. Pero todo cambió
- 1:26:49Speaker 2: cuando acepté lo que pensé que era un simple encargo
- 1:26:51Speaker 2: de rutina, cuidar un objeto que había pertenecido a un
- 1:26:54Speaker 2: sacerdote retirado. No podía imaginar que algo tan aparentemente inofensivo
- 1:27:00Speaker 2: como un viejo cuaderno desataría los eventos más aterradores de
- 1:27:03Speaker 2: mi vida. Soy Tomás Ávila, un sacerdote que lleva más
- 1:27:07Speaker 2: de 20 años al servicio de la iglesia. Mi fe ha
- 1:27:11Speaker 2: sido mi ancla, mi guía en los momentos difíciles. Por eso,
- 1:27:16Speaker 2: cuando el padre Esteban, un clérigo de edad avanzada que
- 1:27:19Speaker 2: había servido durante décadas en Veracruz, me pidió que me
- 1:27:22Speaker 2: hiciera cargo de algunos de sus objetos personales antes de
- 1:27:25Speaker 2: su retiro, acepté sin dudarlo. La mayoría de las cosas
- 1:27:30Speaker 2: que me entregó eran libros religiosos, rosarios antiguos y cartas
- 1:27:33Speaker 2: escritas a mano, todas llenas de oraciones y reflexiones. Pero
- 1:27:38Speaker 2: había algo más, un cuaderno pequeño, de tapas negras y
- 1:27:42Speaker 2: bordes desgastados, que me llamó la atención desde el momento
- 1:27:45Speaker 2: en que lo vi. No tenía título ni ningún indicio
- 1:27:48Speaker 2: de lo que contenía. Estaba atado con una banda de cuero,
- 1:27:52Speaker 2: como si alguien quisiera asegurarse de que nadie lo abriera
- 1:27:55Speaker 2: con facilidad. Cuando le pregunté a Esteban sobre el cuaderno,
- 1:28:00Speaker 2: simplemente negó con la cabeza y dijo,« Guárdalo, pero no
- 1:28:03Speaker 2: lo leas». Esa advertencia, tan vaga e inexplicable, encendió mi
- 1:28:08Speaker 2: curiosidad de inmediato.¿ Por qué me entregaría algo si no
- 1:28:12Speaker 2: quería que lo leyera? Pero no insistí. Después de todo,
- 1:28:17Speaker 2: Esteban era un hombre de pocas palabras y yo no
- 1:28:20Speaker 2: quería parecer irrespetuoso. Dejé el cuaderno en mi maleta y
- 1:28:24Speaker 2: volví a mi parroquia en Puebla, donde llevaba años sirviendo.
- 1:28:28Speaker 2: El cuaderno permaneció cerrado durante semanas, olvidado en un rincón
- 1:28:32Speaker 2: de mi escritorio. Sin embargo, cada vez que lo veía,
- 1:28:37Speaker 2: algo dentro de mí me invitaba a abrirlo. Era como
- 1:28:40Speaker 2: si tuviera una presencia propia, un peso más allá de
- 1:28:43Speaker 2: lo físico. Finalmente, una noche lluviosa en la que el
- 1:28:47Speaker 2: viento golpeaba las ventanas de la casa parroquial, mi curiosidad
- 1:28:51Speaker 2: superó mi prudencia. Encendí una lámpara, desaté la banda de
- 1:28:56Speaker 2: cuero y abrí el cuaderno. Las primeras páginas eran difíciles
- 1:29:00Speaker 2: de descifrar. La caligrafía del padre Esteban era pequeña y apretada,
- 1:29:05Speaker 2: como si hubiera escrito apresuradamente. Había anotaciones en latín, símbolos
- 1:29:10Speaker 2: extraños y dibujos que parecían diagramas de algún ritual. A
- 1:29:15Speaker 2: medida que avanzaba en la lectura, entendí que lo que
- 1:29:17Speaker 2: tenía en mis manos no era un simple diario, sino
- 1:29:20Speaker 2: un registro detallado de un exorcismo que Esteban había realizado en 1954.
- 1:29:27Speaker 2: La víctima, según sus palabras, era un joven llamado Emiliano,
- 1:29:31Speaker 2: de 17 años, quien había comenzado a mostrar comportamientos inexplicables después
- 1:29:36Speaker 2: de visitar una cueva que los locales consideraban maldita. Esteban
- 1:29:41Speaker 2: describía cómo el exorcismo había salido mal, cómo algo había
- 1:29:44Speaker 2: salido de las sombras y reclamado al joven antes de
- 1:29:47Speaker 2: que pudiera completarlo. Sus palabras estaban llenas de angustia y arrepentimiento.« Fallé.
- 1:29:55Speaker 2: Lo perdí». Y ahora me sigue, escribió en una de
- 1:29:58Speaker 2: las últimas páginas. Las siguientes entradas eran más desordenadas, casi incoherentes,
- 1:30:04Speaker 2: llenas de frases como la risa nunca cesa y están
- 1:30:07Speaker 2: en todas partes. Algo en esas palabras me puso nervioso.
- 1:30:13Speaker 2: Cerré el cuaderno y lo guardé en un cajón, diciéndome
- 1:30:16Speaker 2: a mí mismo que todo esto no era más que
- 1:30:18Speaker 2: el delirio de un hombre atormentado por la culpa. Esa noche,
- 1:30:22Speaker 2: dormí mal. Me desperté varias veces sintiendo una incomodidad que
- 1:30:27Speaker 2: no podía explicar. No era miedo, exactamente, sino una extraña
- 1:30:32Speaker 2: sensación de que no estaba solo. Al día siguiente, noté
- 1:30:36Speaker 2: algo extraño, el cuaderno, que había dejado en el cajón,
- 1:30:40Speaker 2: estaba sobre mi escritorio, abierto en una página que no
- 1:30:43Speaker 2: recordaba haber leído. Intenté convencerme de que lo había dejado
- 1:30:48Speaker 2: así sin darme cuenta, pero algo en mí sabía que
- 1:30:51Speaker 2: eso no era cierto. En la página estaba escrito, no
- 1:30:54Speaker 2: debiste leer esto. Ahora es tuyo. A partir de ese momento,
- 1:31:00Speaker 2: las cosas comenzaron a cambiar en la casa parroquial. Primero,
- 1:31:05Speaker 2: eran cosas pequeñas, luces que parpadeaban sin razón aparente, puertas
- 1:31:09Speaker 2: que encontraba abiertas después de haberlas cerrado con llave. Luego,
- 1:31:14Speaker 2: los eventos se volvieron más perturbadores. Por las noches, comenzaba
- 1:31:19Speaker 2: a escuchar pasos en los pasillos, ligeros y apresurados, como
- 1:31:22Speaker 2: si alguien estuviera corriendo de un lado a otro. Varias
- 1:31:26Speaker 2: veces me levanté para revisar, pero nunca encontré nada ni
- 1:31:30Speaker 2: a nadie. Una madrugada, mientras intentaba conciliar el sueño, escuché
- 1:31:35Speaker 2: lo que parecían risas infantiles provenientes de mi habitación. Eran suaves,
- 1:31:40Speaker 2: pero inconfundibles. Me levanté de golpe, encendí la luz y
- 1:31:45Speaker 2: revisé cada rincón de la habitación, pero no había nadie allí.
- 1:31:49Speaker 2: En el suelo, junto a mi cama, estaba el cuaderno,
- 1:31:53Speaker 2: abierto en una nueva página. Había una única frase escrita
- 1:31:57Speaker 2: con una letra que no era la de Esteban,« Ya
- 1:31:59Speaker 2: no tienes miedo». El miedo comenzó a invadirme de una
- 1:32:03Speaker 2: manera que nunca había experimentado. No podía concentrarme en mis
- 1:32:08Speaker 2: tareas diarias, y las noches se convirtieron en un tormento interminable.
- 1:32:13Speaker 2: Intenté deshacerme del cuaderno, quemarlo o tirarlo, pero siempre volvía
- 1:32:17Speaker 2: a aparecer en mi escritorio, intacto. Incluso lo llevé a
- 1:32:21Speaker 2: la iglesia y lo dejé en el altar, esperando que
- 1:32:24Speaker 2: la presencia divina lo neutralizara. Pero al regresar a mi habitación,
- 1:32:29Speaker 2: estaba allí, esperándome, como si nunca lo hubiera movido. El
- 1:32:34Speaker 2: punto culminante llegó una noche en la que desperté abruptamente,
- 1:32:37Speaker 2: sintiendo una presión en el pecho. No podía moverme ni
- 1:32:41Speaker 2: respirar bien, como si algo invisible me estuviera aplastando. Abrí
- 1:32:46Speaker 2: los ojos y vi una figura oscura al pie de
- 1:32:48Speaker 2: mi cama, quieta, inmóvil, pero claramente presente. No tenía rostro
- 1:32:54Speaker 2: ni forma definida, pero su mera existencia llenaba la habitación
- 1:32:57Speaker 2: con un peso insoportable. Cerré los ojos y comencé a
- 1:33:01Speaker 2: rezar con todas mis fuerzas, suplicando que aquello se fuera.
- 1:33:06Speaker 2: Cuando finalmente reuní el valor para abrir los ojos, la
- 1:33:09Speaker 2: figura ya no estaba. Pero el cuaderno seguía allí, abierto
- 1:33:13Speaker 2: en una página en blanco. Al día siguiente, decidí buscar ayuda.
- 1:33:19Speaker 2: Me comuniqué con el obispo y le conté todo lo
- 1:33:21Speaker 2: que había estado ocurriendo. Para mi sorpresa, no se mostró escéptico.
- 1:33:27Speaker 2: Me dijo que este tipo de objetos, cuando están vinculados
- 1:33:30Speaker 2: a eventos de gran carga espiritual o rituales fallidos, pueden
- 1:33:33Speaker 2: convertirse en canales para algo mucho más oscuro. Me recomendó
- 1:33:38Speaker 2: que buscara a un especialista en exorcismos y que mantuviera
- 1:33:41Speaker 2: el cuaderno bajo estricta vigilancia hasta entonces. Sin embargo, antes
- 1:33:46Speaker 2: de que pudiera hacer algo, los eventos llegaron a un
- 1:33:49Speaker 2: punto insostenible. La actividad en la casa parroquial se intensificó
- 1:33:54Speaker 2: de manera brutal. Objetos volaban por los aires, las paredes
- 1:33:58Speaker 2: se cubrían de marcas como si algo las hubiera arañado,
- 1:34:01Speaker 2: y el cuaderno comenzó a mostrar nuevas entradas que parecían
- 1:34:05Speaker 2: escribirse solas. Una noche, después de que un crucifijo cayera
- 1:34:09Speaker 2: de la pared sin motivo aparente, me di cuenta de
- 1:34:12Speaker 2: que no podía quedarme allí ni un segundo más. Hice
- 1:34:16Speaker 2: lo único que se me ocurrió. Tomé el cuaderno, salí
- 1:34:20Speaker 2: de la casa parroquial y conduje hasta un río cercano.
- 1:34:23Speaker 2: Lo arrojé al agua con todas mis fuerzas, viendo como
- 1:34:27Speaker 2: las corrientes lo arrastraban. Me quedé allí durante horas, asegurándome
- 1:34:31Speaker 2: de que no pudiera regresar. Por primera vez en semanas,
- 1:34:35Speaker 2: sentí algo de paz. Desde entonces, las cosas han vuelto
- 1:34:40Speaker 2: a la normalidad, al menos en apariencia. Pero aún me
- 1:34:44Speaker 2: despierto algunas noches, convencido de que oigo pasos fuera de
- 1:34:47Speaker 2: mi habitación o una risa lejana que parece desvanecerse justo
- 1:34:51Speaker 2: cuando presto atención. No sé si el cuaderno fue la
- 1:34:54Speaker 2: causa o solo el comienzo de algo más grande. Pero
- 1:34:58Speaker 2: una cosa es segura, nunca volveré a ignorar una advertencia,
- 1:35:02Speaker 2: por vaga que sea. Algunos objetos, y las historias que contienen,
- 1:35:07Speaker 2: deberían permanecer enterrados para siempre. Si te gustaron los relatos,
- 1:35:16Speaker 2: nos gustaría que nos apoyaras con un like o un comentario,
- 1:35:19Speaker 2: ya que eso nos ayudaría bastante. Y si no estás
- 1:35:23Speaker 2: suscrito o suscrita, te invito a que lo hagas para
- 1:35:26Speaker 2: que no te pierdas lo mejor de oscuros relatos de
- 1:35:28Speaker 2: la noche. Sin más, gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.