Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Bodega Embrujada: El Guardia Nocturno Que Contuvo Al Diablo Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Acepté el trabajo de velador,
- 0:16porque el sueldo alcanza para la renta, y porque el
- 0:19encargado dijo que el complejo casi siempre se mantiene en calma.
- 0:24El lugar queda al borde de la ciudad, con una
- 0:27bodega grande pegada a dos naves más chicas y un
- 0:30bloque de oficinas al frente. Mi caseta tiene ventanales amplios,
- 0:35que dan al patio y a la reja del acceso.
- 0:39Desde ahí se ve el concreto con marcas de llantas,
- 0:43manchas de aceite viejas, conos de luz formados por lámparas
- 0:47altas y la zona de carga con rieles anclados en
- 0:50el piso. A un lado se abre el pasillo de oficinas,
- 0:54pared de tabla roca pintada de gris claro, puertas con
- 0:58mirilla redonda, alfombra corrida con bordes levantados. En el fondo
- 1:03queda el cuarto eléctrico, detrás de una puerta metálica con abollones. Arriba,
- 1:10una escalinata de lámina lleva a la azotea donde están
- 1:13los tinacos, uno con fuga en la tapa que deja
- 1:16un goteo constante sobre el barandal. Trabajo solo, pues el
- 1:21vigilante anterior renunció sin despedirse. Los de administración lo mencionan
- 1:27con prisa, como si quemara hablar de él. Dicen que
- 1:31se hartó de los detallitos de la noche. Yo recorro
- 1:35el perímetro, cierro portones, verifico candados, pruebo manijas de puertas
- 1:41internas y camino los pasillos para confirmar que nadie se
- 1:44quedó adentro. Llevo una linterna confiable, un gancho de acero
- 1:50para mover tarimas y las llaves amarradas al cinturón con
- 1:53un cable retráctil. En la segunda vuelta por la bodega 3,
- 1:59encontré la cadena del portón tensa, como si alguien la
- 2:03jalara desde adentro. El candado golpeaba el metal con golpes
- 2:07breves y secos, tiré de la cadena hacia mí y
- 2:10se aflojó de golpe. Al abrir, un soplo frío salió
- 2:15con olor a humedad guardada, las primeras tarimas lucían ordenadas,
- 2:19atadas con película estirable. En el pasillo central, flotaba polvo fino,
- 2:26como si lo hubieran levantado hace un rato, no escuché
- 2:29pasos ni voces, sólo el zumbido parejo de los transformadores
- 2:33a lo lejos. Salí hacia las oficinas y en la
- 2:39pared del corredor cuelga una hilera de retratos corporativos con
- 2:43marco negro. Todos rectos, todos limpios, menos uno. El vidrio
- 2:50del cuarto retrato se veía empañado por dentro, como si
- 2:53alguien hubiera soplado contra el cristal desde el lado de
- 2:57la foto. Lo limpié con una cervitualla y quedó claro
- 3:01por unos segundos, luego la capa opaca volvió, pareja, cerrada,
- 3:06sin dejarme ver el rostro completo del retratado. Pasé al
- 3:11cuarto de limpieza para guardar el papel y vi el
- 3:15trapeador colgado, goteaba líquido oscuro sobre la cubeta, pero el
- 3:19trapo estaba seco al tacto. En el fondo del plástico
- 3:23había un remolino pegado, marca circular de arrastre, como si
- 3:28alguien hubiera girado la cubeta sobre el piso hasta rayarlo.
- 3:32El olor dentro del closet no era a cloro ni
- 3:35a jabón, olía a trapo guardado, penetrante, con un toque
- 3:40de drenaje viejo. Decidí revisar detrás de los anaqueles del
- 3:45pasillo que une la bodega 3 con la bodega 2. Ahí, en
- 3:51una pared blanca recién pintada, aparecen marcas de manos de
- 3:55niño a la altura de las rodillas, cuatro dedos y
- 3:58un pulgar, bien definidos, con el borde más claro, como
- 4:02si el rodillo hubiera pasado encima para cubrirlos sin lograr
- 4:05borrarlos del todo. Pasé la yema de los dedos y
- 4:09la pintura se sintió lisa, las manos siguen ahí por debajo,
- 4:14invisibles al tacto, visibles a simple vista. Subí a la
- 4:19azotea por la escalera de lámina, las láminas suenan con
- 4:23cada paso y alguna vez se botan los remaches, junto
- 4:26al tinaco, la fuga deja un hilo lento que cae
- 4:30sobre el barandal y salpica el piso. En el borde
- 4:34del pasillo de la azotea encontré ceniza, no polvo gris común,
- 4:38era ceniza de combustión, con pequeños granos negros. Formaba un
- 4:44rastro que bajaba por los peldaños metálicos y seguía hacia
- 4:48la puerta de la bodega 2, lo toqué con el dorso
- 4:51de la mano y se quedó pegado. Me lo quité
- 4:54con un soplido y con la palma de la mano,
- 4:57cerré la tapa del tinaco con un golpe y bajé.
- 5:02Me fui al refuerzo de cierres, coloqué el carro de
- 5:05carga más pesado contra la puerta de la bodega 2 y
- 5:08atornillé el tope de caucho que siempre se cae. Acorté
- 5:13los recorridos para pasar más seguido por los puntos abiertos.
- 5:18No anoté nada, pues no hace falta llenar cuadernos, cuando
- 5:22el cuerpo ya entiende dónde apretar y dónde aflojar. En
- 5:27el patio, junto a los rieles, un carrito de carga
- 5:30se movió solo, tres metros exactos. Lo vi detenerse contra
- 5:36un tope amarillo y quedar recto, como si lo hubieran empujado.
- 5:41Me acerqué, lo levanté de un lado y las ruedas
- 5:44estaban trabadas. No tenía alambres enredados ni basura metida, lo
- 5:50dejé plantado y regresé a la caseta por una llave
- 5:53para revisar el eje. Al cruzar de nuevo el corredor
- 5:58de oficinas, la puerta del baño de empleados quedó entreabierta,
- 6:01el espejo sobre el lavabo tenía manchas oscuras en la superficie, alargadas,
- 6:07como letras sin formar palabras. Tomé papel de nuevo y
- 6:12sequé el vidrio, pero las manchas se juntaron en la
- 6:15esquina inferior izquierda y tomaron forma de huella alargada, como
- 6:20una mano con uñas alargadas como garras. Es como si
- 6:23alguien hubiera apoyado la palma desde adentro y arrastrado los
- 6:27dedos hacia arriba. Regresé a la bodega 3 para confirmar candados,
- 6:33entre tarimas, al fondo, vi a un hombre de traje.
- 6:38El saco le colgaba del antebrazo, la corbata floja, zapatos lustrosos.
- 6:44Caminaba rígido, con pasos iguales, como si una guía en
- 6:48el piso lo llevara a una ruta fija, lo seguí
- 6:51con la linterna sin apuntar directo a la cara. Se
- 6:55metió por un pasillo de estantes y desapareció detrás de
- 6:58un módulo de cajas. Al llegar al lugar, no había nadie.
- 7:04En un clavo quedó atorada una corbata vieja, rayas diagonales
- 7:08azul marino y vino, en el suelo, una caja caída
- 7:12se había abierto y regó carpetas húmedas. Saqué una, la
- 7:17abrí y encontré fotografías borrosas de la misma bodega, con
- 7:21gente acomodando mercancía. Rostros normales, manos ocupadas, chalecos reflectantes. Pero
- 7:29en una de esas fotos, un hombre quedaba sin facciones,
- 7:33la cabeza lisa, sin ojos y sin boca. Un óvalo
- 7:37pulido en medio de cuerpos nítidos. Guardé la carpeta y
- 7:42colgué la corbata en la esquina del estante a la vista.
- 7:47Ya de vuelta en la caseta noté una grieta, el
- 7:50vidrio principal, por dentro presentaba una espiral del centro hacia
- 7:54el borde, delgada y reciente. Puse la uña y al
- 7:58tocarla sonó un quejido bajo, como presión atrapada en el marco.
- 8:04En ese momento, la puerta trasera de la caseta recibió
- 8:07un golpe, uno solo, y el picaporte vibró. Salí por
- 8:12el frente con la linterna en alto y caminé hacia
- 8:15la zona de carga. El sensor del muelle parpadeaba en secuencia,
- 8:20como cuando detecta movimiento dentro del rango. Alumbré el vacío
- 8:25entre rieles y paredes, pero nada se interpuso en la luz,
- 8:28y la temperatura bajó unos grados y el aliento se
- 8:32marcó leve. Decidí revisar el cuarto eléctrico, pero el zumbido
- 8:38había cambiado desde hacía unos minutos, antes sonaba parejo y
- 8:42ahora vibraba el piso con un temblor fino, como si
- 8:46el transformador hubiera cargado de golpe. Caminé el corredor con
- 8:50pasos medidos, pasando de nuevo junto a los retratos. El
- 8:55que se empañaba seguía opaco, pero el resto estaban claros,
- 8:59y frente al baño, el espejo quedó limpio, sin huellas.
- 9:04En la puerta metálica del cuarto eléctrico, la rejilla inferior
- 9:09aparecía doblada hacia afuera, con dos rebabas brillantes a los lados,
- 9:14señales de que la lámina se dio desde adentro. Acerqué
- 9:18la linterna al hueco y salió aire tibio con olor
- 9:21a polvo. Metí la llave en la cerradura y la
- 9:25giré despacio, no me encerré en la caseta ni busqué compañía.
- 9:31El complejo entero respiraba con ese zumbido grueso y el
- 9:35piso transmitía la vibración a la planta de los pies.
- 9:39Empujé la puerta un tramo y apoyé la bota para
- 9:42abrirla por completo, no encendí palabras ni rezos. Lo que
- 9:47venía requería ojos atentos, manos listas y pasos firmes, ahí
- 9:51adentro me esperaba la respuesta al cambio de tono y
- 9:54con ella, la primera prueba de que el turno no
- 9:57se parecía a ninguna guardia que hubiera hecho antes. Empujé
- 10:03la puerta del cuarto eléctrico con la bota y entré
- 10:06con la linterna al hombro, salió aire caliente con olor
- 10:10a polvo tostado. A la izquierda, los tableros alineados con
- 10:15etiquetas en cinta amarilla, principal, subcuadro oficinas, muelle A. Debajo,
- 10:23interruptores industriales con palancas firmes y a la derecha, cableado grueso,
- 10:28sujeto por abrazaderas cada 20 centímetros, los aislantes tenían brillo mate,
- 10:34sin grietas. En el fondo, el transformador vibraba parejo, como
- 10:40un ronquido grave que golpeaba en la planta de los pies,
- 10:43del lado de la puerta colgaba un extintor rojo con
- 10:46el seguro mal puesto, la chaveta estaba apenas metida, lista
- 10:51para salirse con cualquier jalón. Alumbré el piso para ver
- 10:56por donde pisar y vi un semicírculo de ceniza reciente,
- 11:00abierto hacia los tableros, era ceniza de verdad, grano fino
- 11:04con puntitos negros. Dentro del semicírculo quedaban marcadas huellas de
- 11:09pies pequeños, descalzos, con dedos bien dibujados. Las huellas avanzaban
- 11:15rectas hasta el zócalo del transformador y ahí se interrumpían,
- 11:20como si el dueño se hubiera hundido en el concreto
- 11:22o hubiera metido los pies por entre las placas. Me
- 11:27agaché y la ceniza estaba tibia, al rozarla con el
- 11:31dorso de la mano dejó una marca limpia en la piel.
- 11:36Levanté la vista para ubicar los cables y rutas de salida,
- 11:39entre dos mazos negros, a la altura de la cara,
- 11:43aparecieron dos reflejos que no venían de lámparas. La luz
- 11:48de mi linterna pegó en ellos y rebotó opaca. Eran ojos,
- 11:53unos ojos negros metidos demasiado atrás, sin brillo vivo, y
- 11:57entre los conductores se insinuó un rostro demoníaco con comisuras
- 12:01rígidas que no pestañeó, así que la de la linterna
- 12:05para evitar encandilar y la cabeza giró entera, como montada
- 12:09en un eje, sin mover el cuello. La verdad me
- 12:13asustó mucho, di un paso atrás y pegué con la
- 12:16espalda en la puerta. Los focos piloto del tablero prendieron
- 12:21todos al mismo tiempo, hileras completas en verde y rojo. Afuera,
- 12:27en el pasillo, se escucharon carreras cortas de pies apresurados
- 12:31que cruzaron de un lado al otro. Abrí la puerta
- 12:35de golpe y asomé medio cuerpo, pero el corredor estaba vacío,
- 12:39ni sombra de alguien corriendo. Cerré de nuevo y me
- 12:44planté frente a los tableros, pasé lista con la vista,
- 12:48para confirmar que nada se sobrecalentara, pero el zumbido trepó
- 12:52medio tono y volvió a bajar. Salí a revisar puntos
- 12:57de impacto, en el baño de empleados, el espejo sobre
- 13:00el lavabo se movía como si respirara. La superficie no
- 13:05ondulaba hacia los lados, se abombaba y regresaba en ciclos cortos.
- 13:11Acerqué los nudillos y lo toqué. El vidrio se dio
- 13:15un segundo, blando, dejó marcada la forma de los dedos
- 13:18por dentro y recuperó la dureza, un golpe súbito contra
- 13:22el mosaico me hizo voltear, la cubeta se había desplazado
- 13:26dos metros, dejando un rastro de agua oscura, con olor
- 13:30a moho y drenaje viejo, la agarré por el asa
- 13:33y la regresé a su lugar. Pero el agua dejó
- 13:36marcas como dedos alargados sobre el piso, como si unas
- 13:40garras la hubieran arrastrado. Caminé a la bodega 2, las tarimas
- 13:46formaban un pasillo que antes no existía, pared y pared,
- 13:50creando un túnel de madera con líneas rectas. Avancé con
- 13:55la linterna baja, empezaron golpecitos en madera, dispersos, rítmicos, como
- 14:01uñas pequeñas probando la resistencia de las tablas. Me detuve
- 14:06y callaron, di tres pasos y volvieron, más cerca, sobre
- 14:10mi derecha. Respiré por la nariz para ahorrar aire, y
- 14:15al salir del pasillo, el espacio se abrió y vi
- 14:18el centro del piso, despejado, con un círculo leve de ceniza.
- 14:24Sobre el borde interno, había fotografías fijadas con una sola
- 14:28grapa cada una. Me acerqué a verlas, y las fotos
- 14:33mostraban la misma bodega desde distintos ángulos, pero en todas
- 14:38aparecían sombras de cuerpos de espaldas, cabeza inclinada, manos detrás,
- 14:43como si esperaran turno en una fila. Eran figuras sólidas,
- 14:48sin transparencia, entre las fotos había un retrato de un
- 14:52niño con uniforme escolar. La boca estaba manchada de tinta azul,
- 14:57corrida hasta el mentón, levanté esa foto para verla mejor.
- 15:02En ese instante, el concreto sudó agua por los poros
- 15:06y el círculo se contrajó hacia adentro. No fue mi imaginación.
- 15:12De verdad la ceniza se reunió hasta formar un borde
- 15:15alto y el hueco central se hundió medio dedo, como
- 15:19si el piso exhalara. Una mano huesuda salió a medias
- 15:24del hueco y me arrebató la foto con un tirón seco.
- 15:28Uñas largas, mugre pegada en la cutícula, piel quebrada del
- 15:32color del cartón húmedo. Me pateó el instinto, así que
- 15:37metí un paso al frente y le solté un zapatazo
- 15:40con la suela entera. Sentí resistencia, el hueso real bajo piel.
- 15:47La mano se retrajo de golpe y dejó dos líneas
- 15:49sangrientas sobre el concreto, paralelas y finas, sin absorberse, decidí
- 15:55no rezar, no pedirle a Dios ni nada de eso,
- 15:58sólo me quedaba la acción. Arrastré un tambor metálico vacío
- 16:04desde la orilla de la bodega, rechinó contra el piso,
- 16:08así que lo coloqué justo encima del círculo. El borde
- 16:12del tambor raspó la ceniza, fui por una tarima pesada
- 16:16y la monté arriba para darle peso. El metal vibraba, leve,
- 16:21como si algo cabeceara allá abajo buscando salida. Empujé con
- 16:26el hombro hasta que el tambor se asentó completo, cerré
- 16:30los portones de la bodega 2 y aseguré el pasador. El
- 16:34carrito de carga que se había quedado trabado lo llevé
- 16:38hasta el portón y lo acomodé atravesado para bloquear la apertura.
- 16:43Regresé al corredor y entré otra vez al cuarto eléctrico.
- 16:49Bajé selectores uno por uno con la mano firme, primero
- 16:52muelle A, luego iluminación de pasillos y después subcuadro de oficinas.
- 16:58Las lámparas de emergencia quedaron encendidas y dieron luz suficiente
- 17:03para mirar, a esa hora la vibración del transformador se
- 17:06acomodó en su tono normal, pareja, reconocible. En ese momento,
- 17:12desde la azotea cayó una lluvia de piedras que golpeó
- 17:15la lámina y el barandal como granizo, subí por la
- 17:19escalera metálica. En la tapa del tinaco vi marcas de
- 17:23manos impresas en el polvo, las mismas de la pared pintada,
- 17:27pero con dedos más largos, como si se hubieran estirado.
- 17:32Una marca llegaba hasta el borde del tinaco y raspaba
- 17:35el plástico con fuerza. Bajé al corredor para retomar el control.
- 17:41El retrato corporativo que siempre se empañaba mostraba ahora al
- 17:45hombre sin facciones de frente, cabeza lisa, clavada en mi dirección.
- 17:52La corbata que yo había colgado en el estante estaba
- 17:55enroscada alrededor del marco, apretándolo. Una sombra se despegó del
- 18:00cristal y cruzó hacia el baño, el espejo volvió a
- 18:03hincharse y la superficie se abrió desde el centro como
- 18:08una boca plana y dejó ver un cuarto detrás que
- 18:10no correspondía a ese baño. Era la misma bodega, pero
- 18:15con una luz amarilla más baja y filas de personas
- 18:19quietas con las manos en la nuca. El aire que
- 18:23salió olía a drenaje antiguo y metal mojado. Tomé el
- 18:28extintor de la pared sin perder tiempo, el seguro mal
- 18:32puesto salió con un tirón mínimo, apunté el cilindro y
- 18:35lo lancé contra el espejo con todo el hombro. El
- 18:39golpe partió el vidrio, las líneas de fractura corrieron como
- 18:43telarañas y el cuarto del otro lado se deshizo en manchas.
- 18:48Una nube fría me pegó en la cara y me
- 18:50lloraron los ojos. Reuní las fotografías del círculo, las metí
- 18:55en la cubeta del baño y bajé al taller de
- 18:58mantenimiento por el soplete para tarimas. Encendí la punta y
- 19:03acerqué la flama, el papel se curvó, ennegreció y ardió parejo,
- 19:08la ceniza del círculo, allá en la bodega, dejó de
- 19:12vibrar y el tambor se aquietó como si hubiera perdido aire.
- 19:17Volví al piso central y el carrito de carga rodó solo, libre,
- 19:22y chocó contra la pared, como si una tensión se
- 19:25hubiera roto por fin. Revisé el cuarto eléctrico, los pilotos
- 19:30verdes quedaron en sus líneas, los ojos apagados, el zumbido estable.
- 19:36Pasé la lámpara por los marcos de los retratos y
- 19:40ya el cristal empañado apareció limpio. Aún así me quedé
- 19:44unos segundos más frente a ese cuadro para comprobarlo, pero
- 19:48nada volvió a opacarlo. Entregué el turno con reporte de
- 19:54daños y movimientos, el vidrio del baño roto, marcas en
- 19:58el piso, portón trabado y un tambor movido, sin adornos
- 20:02de creencias. Días después, la empresa retiró todos los retratos
- 20:08del corredor y tapó con cemento la rejilla vieja del
- 20:11cuarto eléctrico. El velador anterior vino por su último pago,
- 20:16caminó despacio, mirada perdida, como quien no reconoce el camino
- 20:21aunque sea el mismo patio. Al cruzarse conmigo, bajó la
- 20:25vista a mis manos y se detuvo un segundo, en
- 20:29dos marcas alargadas, rojas, a la altura de los nudillos,
- 20:33como arañazos curados que dibujaban líneas paralelas. Levanté la mano,
- 20:39la abrí y la cerré para sentir la piel, me
- 20:42quedé en el puesto. Desde entonces, cada vez que paso
- 20:46frente a un espejo, sostengo el reflejo un momento extra
- 20:50para confirmar que mi cara conserva todos los rasgos en
- 20:53su sitio. Luego sigo el recorrido, con pasos contados y
- 20:58la linterna baja, cuidando que ningún vidrio vuelva a mostrar
- 21:02un cuarto que no pertenece a este edificio. Relato anónimo.