Latest / Historias De Terror / IMSS Hospitales y el Terror No Contado: Relatos Reales de Horror Vol. 10
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- 0:08Speaker 2: era el año 2009 la crisis en mi pueblo había llegado
- 0:12Speaker 2: a un punto insoportable el trabajo era escaso el hambre
- 0:16Speaker 2: se sentía en cada rincón y la única esperanza que
- 0:19Speaker 2: nos quedaba era cruzar la frontera en busca de algo
- 0:22Speaker 2: mejor nos habían prometido que el viaje sería peligroso pero
- 0:27Speaker 2: no imaginé que el verdadero peligro no serían los policías
- 0:30Speaker 2: ni los traficantes ni el desierto fue algo más Algo
- 0:35Speaker 2: que aún hoy no puedo nombrar sin que el frío
- 0:38Speaker 2: me recorra la espalda. Éramos seis en total, cuatro hombres
- 0:42Speaker 2: y dos mujeres. La mayoría no nos conocíamos, sólo éramos
- 0:46Speaker 2: extraños unidos por la necesidad. A mí me llamaban Misa,
- 0:50Speaker 2: y aunque era el más joven, con apenas 22 años, la
- 0:54Speaker 2: desesperación me hacía sentir tan viejo como cualquiera. Nuestro guía,
- 0:59Speaker 2: al que todos llamábamos el flaco, nos aseguró que llegaríamos
- 1:02Speaker 2: en cinco días si seguíamos sus instrucciones. No se queden atrás,
- 1:07Speaker 2: nos decía. En este lugar no hay segundas oportunidades. La
- 1:12Speaker 2: primera noche cruzamos con cuidado, evitando los puntos donde las
- 1:16Speaker 2: patrullas rondaban. Caminamos en silencio, guiándonos solo por las estrellas
- 1:21Speaker 2: y las advertencias del flaco. Todo estaba tranquilo, aunque el
- 1:26Speaker 2: desierto tenía una forma extraña de apoderarse de tu mente.
- 1:30Speaker 2: El aire era pesado, y cada sombra parecía moverse aunque
- 1:33Speaker 2: supieras que no había nada allí. Al tercer día, el
- 1:37Speaker 2: cansancio comenzó a pasar factura. El agua escaseaba y las
- 1:42Speaker 2: noches eran cruelmente frías. Pero fue en el cuarto día
- 1:46Speaker 2: cuando ocurrió algo que ninguno de nosotros jamás olvidaría. El
- 1:50Speaker 2: sol caía con fuerza sobre nuestras cabezas cuando encontramos a
- 1:53Speaker 2: un hombre sentado junto a un árbol seco. Era extraño,
- 1:57Speaker 2: porque a esa altura del desierto, los árboles eran raros.
- 2:02Speaker 2: Estaba encorvado, con la cabeza entre las manos. Sus ropas
- 2:06Speaker 2: estaban desgarradas y su piel lucía quemada por el sol.¿
- 2:10Speaker 2: Estará muerto? Preguntó uno de los hombres del grupo, pero
- 2:14Speaker 2: el flaco lo detuvo antes de que se acercara. No
- 2:18Speaker 2: pierdan tiempo, sigan caminando, ordenó. Sin embargo, una de las mujeres, Silvia,
- 2:25Speaker 2: insistió en ayudar. Tiene que estar vivo. No podemos dejarlo aquí.
- 2:31Speaker 2: Me acerqué con ella, con una botella de agua en
- 2:34Speaker 2: la mano. Silvia le tocó el hombro. Oiga, señor,¿ está bien?
- 2:40Speaker 2: El hombre no respondió, pero de repente levantó la cabeza.
- 2:45Speaker 2: Fue ahí cuando lo vi. No tenía ojos, ni boca,
- 2:49Speaker 2: ni nariz. Su rostro era sólo una superficie lisa y pálida,
- 2:53Speaker 2: como una máscara hecha de piel. Me quedé paralizado, incapaz
- 2:58Speaker 2: de moverme. Silvia gritó, pero antes de que pudiera hacer algo,
- 3:03Speaker 2: el hombre se levantó y comenzó a correr hacia nosotros.
- 3:07Speaker 2: Cuando volteé para buscar ayuda, me di cuenta de algo aterrador,
- 3:11Speaker 2: nadie más lo veía. El resto del grupo nos miraba confundidos,
- 3:15Speaker 2: como si no entendieran por qué estábamos gritando. Corran, vámonos, grité,
- 3:21Speaker 2: y tiré de Silvia para que se moviera. Mientras corríamos,
- 3:25Speaker 2: el hombre seguía detrás de nosotros, pero su forma de
- 3:28Speaker 2: moverse no era natural. Era como si sus articulaciones estuvieran rotas,
- 3:33Speaker 2: como si se deslizara más que correr. Finalmente, alcanzamos al grupo,
- 3:39Speaker 2: pero para cuando volteamos, el hombre ya no estaba. Sólo
- 3:43Speaker 2: el árbol seguía allí, tan seco y retorcido como antes.
- 3:47Speaker 2: Silvia intentó explicar lo que había visto, pero nadie le creyó.
- 3:52Speaker 2: El calor te está afectando, dijo uno de los hombres.
- 3:56Speaker 2: No vimos nada. Yo no dije una palabra.¿ Cómo explicar
- 4:01Speaker 2: algo que ni tú mismo entiendes? Esa noche, Silvia no
- 4:05Speaker 2: pudo dormir. Se quedó despierta, murmurando oraciones y mirando a
- 4:10Speaker 2: todos lados. Por mi parte, me sentía vigilado. Era como
- 4:15Speaker 2: si algo nos siguiera, como si el silencio del desierto
- 4:18Speaker 2: escondiera algo más que serpientes y coyotes. A la mañana siguiente,
- 4:23Speaker 2: Silvia no estaba. Buscamos por todos lados, llamando su nombre,
- 4:28Speaker 2: pero no había señales de ella. Lo único que encontramos
- 4:32Speaker 2: fue su pañuelo, tirado cerca del árbol seco donde vimos
- 4:35Speaker 2: al hombre. El flaco insistió en que siguiéramos adelante. Si
- 4:40Speaker 2: nos quedamos aquí, todos moriremos. No podemos perder más tiempo.
- 4:46Speaker 2: A pesar de que quería buscarla, algo dentro de mí
- 4:48Speaker 2: sabía que Silvia ya no estaba con nosotros. No del todo.
- 4:54Speaker 2: Así que seguimos caminando, aunque cada paso se sentía más
- 4:57Speaker 2: pesado que el anterior. Esa noche, mientras intentábamos dormir, escuché
- 5:02Speaker 2: un ruido. Era un susurro, suave al principio, pero que
- 5:07Speaker 2: se hacía más fuerte a medida que avanzaba. Parecía venir
- 5:10Speaker 2: de todas partes, como si el viento mismo estuviera hablando. Misa. Misa,
- 5:17Speaker 2: mi nombre. Era mi nombre. Abrí los ojos y miré
- 5:21Speaker 2: a mi alrededor. Todos dormían, excepto el flaco, que estaba sentado,
- 5:27Speaker 2: con la mirada fija en la oscuridad.—¿ Escuchaste eso?— le
- 5:31Speaker 2: pregunté en voz baja. El sol asintió, pero no dijo
- 5:35Speaker 2: nada más. El quinto día llegó, pero con él, una
- 5:39Speaker 2: sensación de desesperación se apoderó del grupo. Era como si
- 5:43Speaker 2: el desierto estuviera vivo, jugando con nuestras mentes. Uno de
- 5:48Speaker 2: los hombres, al que llamaban Chuy, comenzó a alucinar. Decía
- 5:53Speaker 2: que veía a su madre entre las dunas, llamándolo para
- 5:55Speaker 2: que regresara. A pesar de nuestros intentos por detenerlo, salió
- 6:00Speaker 2: corriendo hacia el vacío y nunca volvió. El flaco estaba
- 6:05Speaker 2: perdiendo el control. Su confianza inicial se había desmoronado y
- 6:09Speaker 2: ahora parecía tan asustado como nosotros. Esa tarde... Mientras buscábamos
- 6:14Speaker 2: un lugar para descansar, vimos algo que me heló la sangre,
- 6:18Speaker 2: el árbol seco. El mismo árbol donde habíamos encontrado al
- 6:22Speaker 2: hombre sin rostro. Pero eso era imposible. Habíamos caminado durante
- 6:28Speaker 2: días en dirección contraria. Esto no tiene sentido, murmuró uno
- 6:32Speaker 2: de los hombres. Cuando intentamos alejarnos, los susurros comenzaron de nuevo.
- 6:39Speaker 2: Eran más fuertes esta vez, más nítidos. Nos llamaban por
- 6:43Speaker 2: nuestros nombres, uno por uno. No se detengan. No miren atrás,
- 6:49Speaker 2: dijo el flaco, y aunque sus palabras eran firmes, su
- 6:52Speaker 2: voz temblaba. Caminamos durante horas, sin rumbo, sin dirección. Finalmente,
- 6:58Speaker 2: llegamos a un pequeño cañón y decidimos pasar la noche allí.
- 7:03Speaker 2: Esa noche, los susurros no cesaron. Parecían venir de dentro
- 7:08Speaker 2: de nuestras propias cabezas. Algunos lloraban, otros rezaban. Yo no
- 7:13Speaker 2: podía moverme, paralizado por el miedo. En algún momento, me
- 7:18Speaker 2: quedé dormido, pero lo que soñé fue peor que cualquier pesadilla.
- 7:23Speaker 2: Vi a Silvia, de pie junto al árbol, con los
- 7:25Speaker 2: ojos negros como el carbón. Me llamaba, pero su voz
- 7:29Speaker 2: era la misma que los susurros. Cuando desperté, algo estaba
- 7:34Speaker 2: muy mal. Uno de los hombres estaba muerto. Su cuerpo
- 7:38Speaker 2: estaba rígido, con los ojos abiertos de par en par
- 7:41Speaker 2: y una expresión de puro terror en el rostro. Nadie
- 7:45Speaker 2: dijo nada, pero todos sabíamos que no había muerto por
- 7:48Speaker 2: causas naturales.« Esto no es normal», susurró alguien. El flaco
- 7:54Speaker 2: nos obligó a seguir adelante, pero ahora éramos menos. La
- 7:58Speaker 2: frontera estaba cerca, o al menos eso nos decía para
- 8:01Speaker 2: darnos ánimos. Sin embargo, el desierto no nos dejaría ir
- 8:06Speaker 2: tan fácilmente. Mientras caminábamos, vi algo que nunca olvidaré. En
- 8:11Speaker 2: la distancia había figuras humanas. Eran varias, de pie, inmóviles,
- 8:17Speaker 2: como si estuvieran observándonos. Pensé que eran patrullas, pero cuando
- 8:22Speaker 2: me acerqué un poco más, vi que no eran personas.
- 8:26Speaker 2: Eran como el hombre sin rostro, figuras lisas, pálidas, imposibles.
- 8:31Speaker 2: Esa noche supe que no todos llegaríamos. El flaco estaba agotado,
- 8:37Speaker 2: y aunque intentaba mantenernos unidos, la desesperación nos estaba consumiendo.
- 8:42Speaker 2: Los susurros se volvieron gritos, y las sombras parecían moverse
- 8:45Speaker 2: a nuestro alrededor. Uno de los hombres, un anciano al
- 8:49Speaker 2: que llamábamos Don Toño, comenzó a hablar en un idioma
- 8:52Speaker 2: que ninguno entendía. Sus ojos estaban vidriosos, y su voz
- 8:57Speaker 2: sonaba como si viniera de otra persona. Cuando finalmente llegamos
- 9:01Speaker 2: a la frontera, éramos solo tres, el flaco, otro hombre
- 9:05Speaker 2: llamado Héctor, y yo. No sé cómo lo logramos. No
- 9:10Speaker 2: sé por qué esas cosas nos dejaron ir. Pero cuando cruzamos,
- 9:14Speaker 2: no hubo alegría, ni alivio. Solo un vacío que nunca desapareció. Hoy,
- 9:20Speaker 2: años después, sigo sin saber qué fue lo que vimos
- 9:23Speaker 2: en el desierto. Pero cada vez que cierro los ojos,
- 9:27Speaker 2: veo ese árbol seco, ese hombre sin rostro, y las
- 9:30Speaker 2: figuras que nos observaban. Y sé, con absoluta certeza, que
- 9:35Speaker 2: no todos los que se pierden en el desierto están
- 9:37Speaker 2: realmente perdidos. Algunos se quedan allí, atrapados entre este mundo
- 9:43Speaker 2: y algo mucho peor. El perro negro. Dejaré mi nombre
- 9:55Speaker 2: en el anonimato. No quiero que nadie me busque ni
- 9:58Speaker 2: intente contactarme. Si estás leyendo esto, es porque sobreviví para contarlo,
- 10:04Speaker 2: pero apenas. Quiero advertirte que lo que voy a relatar
- 10:08Speaker 2: no es una historia más de las que escuchas entre
- 10:10Speaker 2: murmullos en la noche, no es un cuento para espantar
- 10:13Speaker 2: a los niños. Esto es real, y si decides cruzar
- 10:17Speaker 2: el desierto, lo que sea que encuentres, nunca desafíes lo
- 10:20Speaker 2: que no entiendes. Todo empezó cuando decidí dejar mi pueblo
- 10:24Speaker 2: en Oaxaca. Mi vida allá era trabajo duro y sueños rotos,
- 10:29Speaker 2: siempre luchando para sobrevivir, pero nunca viviendo. Cuando me hablaron
- 10:33Speaker 2: de la posibilidad de cruzar la frontera, el sueño americano
- 10:37Speaker 2: sonaba a todo lo que siempre había deseado. Las promesas
- 10:41Speaker 2: de trabajo y dinero fácil me tentaron lo suficiente para
- 10:44Speaker 2: dejar atrás a mi familia. No sabía que lo que
- 10:47Speaker 2: me esperaba no era un sueño, sino una pesadilla que
- 10:50Speaker 2: me atormentaría cada vez que cerrara los ojos. El grupo
- 10:54Speaker 2: que nos guiaría estaba formado por unas diez personas. Había hombres,
- 10:59Speaker 2: mujeres e incluso un par de adolescentes, todos con el
- 11:02Speaker 2: mismo brillo desesperado en los ojos. Nuestro coyote era un
- 11:06Speaker 2: hombre rudo, de pocas palabras. Nos advirtió que el desierto
- 11:10Speaker 2: no perdonaba. Aquí no hay amigos ni enemigos, solo sobrevivientes,
- 11:16Speaker 2: dijo mientras cargábamos nuestras mochilas con agua y comida limitada.
- 11:20Speaker 2: Pensé que hablaba del calor y los peligros naturales, pero
- 11:23Speaker 2: pronto entendí que se refería a algo mucho más oscuro.
- 11:27Speaker 2: Habíamos estado caminando dos días sin parar. El sol nos
- 11:31Speaker 2: abrazaba durante el día, y las noches eran un infierno helado.
- 11:36Speaker 2: Había una tensión extraña en el aire. No era solo
- 11:39Speaker 2: miedo al desierto o a ser descubiertos por la migra.
- 11:43Speaker 2: Era algo diferente, algo que hacía que incluso los más
- 11:46Speaker 2: fuertes del grupo miraran por encima del hombro, como si
- 11:49Speaker 2: algo nos estuviera siguiendo. La primera noche, escuché lo que
- 11:54Speaker 2: parecía ser un gruñido en la distancia. Pensé que sería
- 11:58Speaker 2: un coyote real o un perro salvaje, pero no le
- 12:00Speaker 2: di demasiada importancia. Hasta que lo vi. Era la tercera
- 12:05Speaker 2: noche cuando nos encontramos con ese perro negro. Caminábamos por
- 12:10Speaker 2: una vereda estrecha, con los pies arrastrándose en la arena
- 12:13Speaker 2: y las estrellas siendo nuestra única guía. Entonces, ahí estaba.
- 12:19Speaker 2: Parado a unos metros de nosotros, un perro enorme, negro
- 12:22Speaker 2: como la sombra más densa. Sus ojos reflejaban un brillo extraño,
- 12:27Speaker 2: casi humano. Gruñía, enseñándonos los dientes, pero no se movía.
- 12:33Speaker 2: Solo nos observaba, como si esperara algo. Uno de los
- 12:37Speaker 2: hombres del grupo, un joven llamado Juan, decidió que sería
- 12:41Speaker 2: divertido provocarlo. Es solo un perro flaco, dijo, y tomó
- 12:45Speaker 2: una piedra del suelo. El coyote le advirtió que no
- 12:49Speaker 2: lo hiciera, pero Juan no escuchó. Le lanzó la piedra
- 12:53Speaker 2: directo al costado. El perro no se inmutó. Se quedó parado, mirándonos,
- 12:59Speaker 2: pero su gruñido se hizo más profundo, más amenazante. En
- 13:04Speaker 2: ese momento, juraría que oí algo, no sé cómo explicarlo,
- 13:07Speaker 2: pero era una risa. No era humana, tampoco animal. Era
- 13:13Speaker 2: como un eco que venía desde el suelo, desde todas partes.
- 13:17Speaker 2: Esa noche fue cuando todo empezó a desmoronarse. Después de
- 13:21Speaker 2: caminar unas horas más, decidimos descansar en un área relativamente
- 13:25Speaker 2: cubierta por arbustos. Juan estaba molesto porque decía que sentía
- 13:30Speaker 2: que el perro no seguía. Siento que esos ojos no
- 13:33Speaker 2: se van de mí, murmuró. Nadie le tomó en serio.
- 13:38Speaker 2: Yo tampoco. Pero en la madrugada, todo cambió. Desperté con
- 13:43Speaker 2: un grito desgarrador. El tipo de grito que hace que
- 13:47Speaker 2: el alma se te salga del cuerpo. Todos nos levantamos
- 13:50Speaker 2: de golpe, tratando de localizar de dónde venía. Era Juan.
- 13:56Speaker 2: Lo encontramos a unos metros del campamento, tirado en la arena,
- 13:59Speaker 2: con los ojos abiertos de par en par y la
- 14:01Speaker 2: cara congelada en una expresión de puro terror. No tenía
- 14:06Speaker 2: heridas visibles, pero su cuerpo estaba rígido, como si lo
- 14:09Speaker 2: hubieran dejado caer desde una gran altura. El olor a
- 14:13Speaker 2: azufre impregnaba el aire, tan fuerte que muchos del grupo
- 14:16Speaker 2: comenzaron a toser. Nadie podía explicarlo. Solo sabíamos que Juan
- 14:22Speaker 2: estaba muerto y que no había absolutamente nada que pudiéramos hacer.
- 14:27Speaker 2: El coyote insistió en que siguiéramos adelante. Dijo que no
- 14:31Speaker 2: podíamos quedarnos, que la policía o los traficantes podrían encontrarnos.
- 14:36Speaker 2: Pero yo sentía algo más. Sentía que si nos quedábamos,
- 14:40Speaker 2: algo más nos encontraría primero. Mientras caminábamos en la oscuridad,
- 14:45Speaker 2: Algunos del grupo comenzaron a murmurar oraciones mientras que otros
- 14:49Speaker 2: parecían al borde de la locura mirando detrás de ellos
- 14:52Speaker 2: cada pocos segundos. La siguiente noche fue peor. Habíamos avanzado
- 14:58Speaker 2: poco porque todos estábamos agotados. La falta de agua y
- 15:02Speaker 2: comida comenzaba a afectar nuestros cuerpos y mentes. Nos detuvimos
- 15:07Speaker 2: en un claro para descansar pero ninguno podía dormir. Fue
- 15:11Speaker 2: entonces cuando escuchamos los pasos. Al principio eran suaves, como
- 15:16Speaker 2: si algo estuviera caminando alrededor del campamento, pero pronto se
- 15:20Speaker 2: volvieron más pesados. No eran pasos humanos. Parecían los de
- 15:25Speaker 2: un animal grande, pero cada vez que encendíamos una linterna
- 15:29Speaker 2: o tratábamos de mirar, no había nada. Solo el silencio,
- 15:33Speaker 2: hasta que oíamos esa maldita risa otra vez, como si
- 15:36Speaker 2: estuviera burlándose de nosotros. El segundo en desaparecer fue un
- 15:41Speaker 2: hombre mayor llamado Rogelio. Se ofreció a vigilar mientras los
- 15:45Speaker 2: demás intentaban dormir. Cuando despertamos, no estaba por ninguna parte.
- 15:51Speaker 2: Lo buscamos durante horas, pero no encontramos rastro de él,
- 15:55Speaker 2: salvo una huella enorme en la arena. Era una huella
- 15:59Speaker 2: de perro, pero más grande de lo que cualquier perro
- 16:01Speaker 2: debería tener. Otra vez ese olor a azufre nos invadió.
- 16:06Speaker 2: Algunos del grupo comenzaron a rezar con desesperación, mientras otros
- 16:10Speaker 2: gritaban que querían regresar. pero no había forma de retroceder.
- 16:15Speaker 2: El desierto nos tenía atrapados, y esa cosa también. Esa
- 16:20Speaker 2: noche fue cuando entendí que no íbamos a salir todos
- 16:23Speaker 2: con vida. Lo vi con mis propios ojos. Era el
- 16:27Speaker 2: perro negro, pero no era solo un perro. Sus ojos
- 16:31Speaker 2: brillaban con un rojo intenso, y su cuerpo parecía más grande,
- 16:35Speaker 2: más monstruoso. Lo vi de pie en la distancia, pero
- 16:38Speaker 2: en un abrir y cerrar de ojos, estaba mucho más cerca.
- 16:43Speaker 2: Nadie sabía qué hacer. Gritamos, corrimos, pero no había escapatoria.
- 16:49Speaker 2: Esa cosa parecía estar en todas partes. Amanecimos con dos
- 16:53Speaker 2: más desaparecidos. En el lugar donde habían dormido, el suelo
- 16:58Speaker 2: estaba quemado, como si algo muy caliente hubiera pasado por ahí.
- 17:02Speaker 2: Yo ya no podía pensar con claridad. Mi mente estaba
- 17:06Speaker 2: nublada por el cansancio, el miedo y el calor. Pero
- 17:10Speaker 2: una cosa estaba clara, no importaba cuánto corriéramos, esa cosa
- 17:14Speaker 2: no nos iba a dejar ir. El último día fue
- 17:17Speaker 2: el más horrible. El grupo había disminuido a la mitad.
- 17:22Speaker 2: Estábamos demasiado débiles para seguir, pero el coyote nos obligaba
- 17:26Speaker 2: a avanzar. Decía que estábamos cerca de la frontera, pero
- 17:30Speaker 2: todos sabíamos que no era verdad. Habíamos estado caminando en círculos.
- 17:36Speaker 2: Fue entonces cuando escuché una voz. Era la voz de
- 17:39Speaker 2: mi madre. Suavemente, llamándome por mi nombre, diciéndome que regresara
- 17:45Speaker 2: a casa. Miré alrededor, buscando de dónde venía, pero no
- 17:49Speaker 2: había nadie. Sólo arena y arbustos. Cerré los ojos, intentando bloquearlo,
- 17:56Speaker 2: pero la voz se hacía más fuerte. Y luego, el gruñido.
- 18:01Speaker 2: Sentí un aliento caliente en mi cuello, pero cuando volteé,
- 18:04Speaker 2: no había nada. No sé cómo logramos salir. Todo lo
- 18:09Speaker 2: que recuerdo es caminar y caminar, sin pensar, sin sentir.
- 18:13Speaker 2: Al final, quedábamos solo tres. Llegamos a un pequeño pueblo,
- 18:18Speaker 2: donde unos lugareños nos ayudaron con comida y agua. Nunca
- 18:22Speaker 2: les contamos lo que realmente pasó en el desierto. Nadie
- 18:26Speaker 2: lo creería. Pero a veces, en la noche, escucho esa risa,
- 18:31Speaker 2: ese maldito gruñido. Y sé que nunca estaré realmente libre.
- 18:36Speaker 2: No sé qué era esa cosa. Algunos dicen que era
- 18:40Speaker 2: un abual, un espíritu vengativo. Otros creen que era el
- 18:44Speaker 2: mismísimo diablo, acechando a los desesperados en el desierto. Lo
- 18:49Speaker 2: único que sé es que si decides cruzar, y ves
- 18:51Speaker 2: un perro negro en el camino, no le tires piedras.
- 18:55Speaker 2: No lo provoques. Porque lo que sigue, es algo que
- 18:59Speaker 2: no le desearía ni a mi peor enemigo. El juego
- 19:10Speaker 2: en el desierto. Mi nombre es Rosa. Soy de Puebla, México.
- 19:17Speaker 2: Tenía 27 años en 2014, cuando tomé una de las decisiones más
- 19:21Speaker 2: difíciles de mi vida, cruzar la frontera hacia Estados Unidos
- 19:25Speaker 2: con mi hija Lucía, de apenas 5 años. Había perdido todo
- 19:30Speaker 2: después de años de luchar contra la pobreza y las
- 19:32Speaker 2: amenazas de gente peligrosa en mi pueblo. Decidí intentarlo por ella,
- 19:37Speaker 2: para darle un futuro mejor, aunque sabía que cruzar no
- 19:40Speaker 2: sería fácil. No estaba preparada, sin embargo, para el horror
- 19:45Speaker 2: que experimentamos en ese desierto. El viaje comenzó con un
- 19:49Speaker 2: grupo de desconocidos, liderados por un coyote al que apenas
- 19:53Speaker 2: habíamos conocido una noche antes. Eran hombres y mujeres de
- 19:57Speaker 2: diferentes lugares, todos con la misma mirada de esperanza y miedo.
- 20:02Speaker 2: El desierto nos recibió con un calor abrasador durante el
- 20:05Speaker 2: día y un frío cortante por las noches. Caminábamos en silencio,
- 20:10Speaker 2: tratando de no llamar la atención. Lucía iba a mi lado,
- 20:14Speaker 2: agarrada de mi mano, demasiado pequeña para entender la magnitud
- 20:18Speaker 2: del peligro. La primera vez que algo extraño sucedió fue
- 20:22Speaker 2: al tercer día de camino. Habíamos avanzado bastante y el
- 20:26Speaker 2: coyote nos indicó que nos detuviéramos para descansar en un
- 20:29Speaker 2: espacio rodeado de matorrales secos. Apenas caía el sol cuando
- 20:33Speaker 2: Lucía empezó a reírse bajito. Al principio no le di importancia,
- 20:38Speaker 2: pensé que tal vez se estaba distrayendo con algo. Pero luego,
- 20:43Speaker 2: la escuché susurrar, como si hablara con alguien. Mamá, los
- 20:47Speaker 2: niños quieren jugar conmigo, dijo con una sonrisa. Mis ojos
- 20:52Speaker 2: recorrieron el lugar, pero no había nadie más, solo nosotros
- 20:55Speaker 2: y el inmenso vacío del desierto. Intenté no pensar mucho
- 21:00Speaker 2: en ello. Le pedí que no se alejara, que se
- 21:03Speaker 2: quedara cerca de mí. Pero esa noche, mientras todos intentábamos
- 21:07Speaker 2: dormir entre susurros y murmullos, Lucía comenzó a reírse de nuevo,
- 21:12Speaker 2: esta vez más fuerte. Era como si no pudiera contenerse.
- 21:17Speaker 2: Su risa rebotaba en la oscuridad y el coyote, molesto,
- 21:20Speaker 2: nos mandó callar. La abracé con fuerza, tratando de tranquilizarla,
- 21:25Speaker 2: pero ella seguía diciendo, mamá, ellos también quieren dormir aquí.
- 21:30Speaker 2: No hay problema, ¿verdad? Mis manos comenzaron a temblar. Le
- 21:35Speaker 2: pregunté quiénes eran ellos, pero solo me respondió, los niños.
- 21:40Speaker 2: Están aquí. Esa noche no dormí. Escuché cosas. Ruidos que
- 21:47Speaker 2: no provenían de nuestro grupo. Primero fueron pasos pequeños, rápidos,
- 21:52Speaker 2: como si alguien corriera alrededor de nosotros. Después vinieron las risas,
- 21:57Speaker 2: pero no eran risas normales. Eran agudas, casi chirriantes, como
- 22:02Speaker 2: si algo estuviera imitando el sonido de un niño, pero
- 22:05Speaker 2: de manera incorrecta. Me levanté y revisé a Lucía, pero
- 22:09Speaker 2: ella estaba dormida, aunque con una sonrisa inquietante dibujada en
- 22:13Speaker 2: su rostro. Los otros también parecían nerviosos, mirando de reojo
- 22:18Speaker 2: al desierto, pero nadie dijo nada. Al amanecer, seguimos avanzando.
- 22:24Speaker 2: Lucía estaba más callada que de costumbre, pero me miraba
- 22:27Speaker 2: con ojos enormes y una expresión que no supe interpretar.
- 22:31Speaker 2: Esa noche nos detuvimos nuevamente, esta vez junto a un
- 22:35Speaker 2: par de rocas grandes que ofrecían algo de sombra. El
- 22:38Speaker 2: coyote nos advirtió que no encendiéramos luces, que no hiciéramos ruido.
- 22:43Speaker 2: Pero cuando cayó la noche, los ruidos volvieron. Esta vez,
- 22:48Speaker 2: todos los escucharon. Parecían pequeños golpes en las rocas, como
- 22:53Speaker 2: si alguien las estuviera tocando desde el otro lado. Las
- 22:56Speaker 2: risas regresaron también, pero eran más fuertes, más cercanas. Alguien
- 23:02Speaker 2: del grupo, un hombre mayor, se levantó furioso, jurando que
- 23:05Speaker 2: no iba a permitir que nos asustaran. Dio unos pasos
- 23:09Speaker 2: hacia la oscuridad y gritó,¿ Quién anda ahí? Nadie respondió.
- 23:15Speaker 2: Solo el eco de su voz. pero después, en la distancia,
- 23:19Speaker 2: se escuchó un susurro. Era una voz que no sonaba humana,
- 23:23Speaker 2: profunda y extraña, como si viniera de todas partes al
- 23:27Speaker 2: mismo tiempo. Lucía se aferró a mí, pero no lloraba.
- 23:32Speaker 2: En cambio, me dijo al oído, mamá, no les gusta
- 23:35Speaker 2: que los miren. Sentí un escalofrío recorrerme la espalda. Intenté
- 23:40Speaker 2: no perder la calma, pero por dentro estaba aterrada. Esa
- 23:45Speaker 2: misma noche fue cuando las cosas se descontrolaron. En algún momento,
- 23:50Speaker 2: mientras intentábamos dormir, los golpes en las rocas se hicieron
- 23:53Speaker 2: más fuertes, como si algo estuviera tratando de romperlas. Uno
- 23:58Speaker 2: de los hombres en el grupo encendió una linterna y
- 24:00Speaker 2: la dirigió hacia el sonido, pero no vimos nada. Nada
- 24:04Speaker 2: excepto el desierto vacío. Sin embargo, cuando apagó la linterna,
- 24:09Speaker 2: los golpes cesaron de golpe, dejando un silencio ensordecedor. Fue
- 24:14Speaker 2: entonces cuando escuchamos el primer grito. Venía del otro lado
- 24:18Speaker 2: del campamento. Una mujer que había estado durmiendo cerca de
- 24:22Speaker 2: un arbusto comenzó a gritar como si algo la estuviera atacando.
- 24:27Speaker 2: Todos corrimos hacia ella, pero no había nada. Sólo ella,
- 24:31Speaker 2: con los ojos abiertos de par en par, temblando y
- 24:34Speaker 2: señalando al vacío. Estaban ahí. Eran niños. Pero sus ojos
- 24:41Speaker 2: no eran normales. No eran humanos. Nadie supo qué decir.
- 24:47Speaker 2: El coyote nos obligó a seguir caminando, aunque era de noche.
- 24:51Speaker 2: Dijo que no podíamos quedarnos allí más tiempo. Pero mientras caminábamos,
- 24:56Speaker 2: los sonidos nos siguieron. Risas, pasos, susurros. Siempre a una distancia,
- 25:03Speaker 2: pero lo suficientemente cerca para helarte la sangre. Lucía parecía
- 25:08Speaker 2: la única que no estaba asustada. Caminaba junto a mí
- 25:12Speaker 2: con tranquilidad, aunque de vez en cuando volteaba a mirar
- 25:14Speaker 2: detrás de nosotros. Cuando le pregunté qué estaba viendo, solo dijo,
- 25:19Speaker 2: ellos vienen con nosotros, mamá. Quieren ver a dónde vamos.
- 25:25Speaker 2: Sentí un nudo en la garganta, pero no podía detenerme
- 25:28Speaker 2: a llorar. Solo seguía adelante, rezando en silencio. El momento
- 25:33Speaker 2: más aterrador llegó la última noche antes de cruzar la frontera.
- 25:38Speaker 2: Nos habíamos detenido en un área con árboles dispersos. Era
- 25:42Speaker 2: un lugar más frío y el aire estaba cargado con
- 25:44Speaker 2: un olor extraño, como a metal. Esa noche, mientras todos
- 25:49Speaker 2: intentábamos descansar antes del cruce final, algo entró en el campamento.
- 25:54Speaker 2: No sé cómo describirlo. Eran sombras, muchas, moviéndose rápidamente entre
- 26:00Speaker 2: los árboles. No tenían forma definida, pero podía sentirlas. Podía
- 26:06Speaker 2: sentir que estaban allí, observándonos. Algunos trataron de ignorarlo, pero
- 26:11Speaker 2: otros empezaron a rezar en voz alta. De repente, Lucía
- 26:15Speaker 2: se levantó y comenzó a caminar hacia los árboles. Corrí
- 26:19Speaker 2: tras ella, desesperada, y la alcancé antes de que se
- 26:23Speaker 2: adentrara demasiado. La agarré de los brazos y le grité,¿
- 26:27Speaker 2: qué estás haciendo? Pero ella me miró con calma y
- 26:30Speaker 2: me dijo, mamá, los niños quieren que vaya con ellos.
- 26:34Speaker 2: Dicen que aquí no hace tanto frío. Mi corazón se detuvo.
- 26:39Speaker 2: En ese momento, sentí que algo me observaba, algo que
- 26:43Speaker 2: no podía ver, pero que estaba cerca, demasiado cerca. Esa
- 26:48Speaker 2: noche no dormimos. Nadie lo hizo. Cuando finalmente amaneció, todos
- 26:53Speaker 2: teníamos la misma mirada, cansancio, miedo, desesperación. El coyote nos
- 26:59Speaker 2: apuró para llegar al punto de cruce. mientras caminábamos lucía
- 27:04Speaker 2: me dijo algo que jamás olvidaré ya se van mamá
- 27:08Speaker 2: no pueden cruzar con nosotros pero dicen que algún día
- 27:12Speaker 2: nos volveremos a ver no respondí no podía sólo apreté
- 27:18Speaker 2: su mano y seguí caminando rogando que aquello terminara logramos
- 27:23Speaker 2: cruzar después de días de terror y hambre llegamos al
- 27:27Speaker 2: otro lado pero algo había cambiado lucía ya no era
- 27:31Speaker 2: la misma Durante las primeras semanas, apenas hablaba. Por las noches,
- 27:37Speaker 2: se despertaba llorando, gritando cosas que no entendía, palabras extrañas
- 27:42Speaker 2: que no parecían suyas. Intenté ayudarla, pero nunca quiso contarme
- 27:47Speaker 2: que veía en sus sueños. Con el tiempo, dejó de mencionarlos,
- 27:52Speaker 2: pero yo sabía que aún la perseguían. Lo veía en
- 27:55Speaker 2: sus ojos, en la forma en que evitaba quedarse sola,
- 27:58Speaker 2: en cómo evitaba los lugares oscuros. Han pasado años desde entonces,
- 28:04Speaker 2: y aunque hemos tratado de seguir adelante, esas noches en
- 28:07Speaker 2: el desierto todavía me atormentan. A veces, cuando cierro los ojos,
- 28:12Speaker 2: puedo escuchar esas risas de nuevo, esas risas agudas y
- 28:15Speaker 2: chirriantes que no pertenecían a este mundo. No sé qué fueron,
- 28:20Speaker 2: no sé qué querían. Pero si sé una cosa, no
- 28:24Speaker 2: todo en este mundo puede explicarse. Y no todo debería
- 28:27Speaker 2: ser encontrado. Lucía ahora es una adolescente. Es fuerte y valiente,
- 28:33Speaker 2: pero a veces, cuando la noche está más silenciosa de
- 28:36Speaker 2: lo normal, me susurra algo que me deja helada. Mamá,
- 28:40Speaker 2: los niños me miran desde la ventana. Y yo, Rosa,
- 28:44Speaker 2: solo puedo rezar para que nunca vuelvan por ella. El
- 28:55Speaker 2: pasajero invisible. Dejaré mi nombre en el anonimato. No porque
- 29:01Speaker 2: no quiera compartir mi historia, sino porque tengo miedo. Miedo
- 29:05Speaker 2: de que al recordarla, algo más me siga. Algo que
- 29:09Speaker 2: aún no entiendo del todo, pero que no me deja
- 29:11Speaker 2: en paz desde aquella noche. Todo comenzó en un viaje que,
- 29:15Speaker 2: como muchos, emprendimos buscando el sueño americano. La pobreza nos
- 29:20Speaker 2: comía vivos en el sur de México y todos estábamos
- 29:23Speaker 2: desesperados por darle un mejor futuro a nuestras familias. La
- 29:28Speaker 2: promesa de dólares y trabajo era una luz al final
- 29:30Speaker 2: del túnel. Éramos ocho en total, amontonados en una vieja
- 29:35Speaker 2: camioneta destartalada. El chofer, un hombre al que sólo conocíamos
- 29:39Speaker 2: como el Coyote, manejaba con la precisión de alguien que
- 29:43Speaker 2: ya había recorrido esas rutas cientos de veces. La carretera
- 29:47Speaker 2: era estrecha y apenas iluminada por los faros. Aquel tramo
- 29:51Speaker 2: cerca de Nogales estaba lleno de historias, de advertencias que
- 29:55Speaker 2: todos conocíamos, pero que nadie quería mencionar. Cada cierto tramo
- 30:00Speaker 2: veíamos cruces de madera en la orilla del camino, clavadas
- 30:03Speaker 2: en el suelo como espinas. Son para los que no
- 30:06Speaker 2: lo lograron, pensaba yo en silencio. Uno de los muchachos,
- 30:11Speaker 2: un tal Jaime, intentaba aligerar el ambiente con bromas. Mira
- 30:16Speaker 2: esas cruces, dijo, riendo nerviosamente. son para nosotros y no
- 30:21Speaker 2: llegamos vivos. Algunos rieron, pero era una risa vacía, incómoda.
- 30:27Speaker 2: Nadie quería decirlo en voz alta, pero todos sentíamos algo
- 30:31Speaker 2: raro en el aire, una tensión que no se podía ignorar.
- 30:35Speaker 2: Jaime siguió hablando, como si quisiera llenar el silencio,¿ se
- 30:38Speaker 2: imaginan si de repente se nos aparece algo? Como una
- 30:42Speaker 2: de esas historias de fantasmas que cuentan los abuelos. Nadie respondió,
- 30:47Speaker 2: pero lo miramos con advertencia. No era momento de bromear
- 30:51Speaker 2: con eso. La noche avanzaba, y con cada kilómetro que
- 30:55Speaker 2: dejábamos atrás, el ambiente se volvía más pesado. Todo comenzó
- 31:00Speaker 2: a torcerse cuando la camioneta empezó a hacer ruidos extraños.
- 31:05Speaker 2: Pensamos que el motor estaba fallando, pero el chofer insistía
- 31:08Speaker 2: en que todo estaba bien. Luego, de repente, se detuvo.
- 31:13Speaker 2: Nos miró por el retrovisor, pálido como un cadáver. Vi
- 31:18Speaker 2: a alguien sentado al lado del camino, dijo con voz temblorosa.
- 31:22Speaker 2: Todos miramos hacia atrás, pero no había nadie. Solo el
- 31:26Speaker 2: asfalto vacío y las cruces que parecían observarnos desde la oscuridad.¿
- 31:31Speaker 2: Seguro que viste a alguien? preguntó una mujer, una madre
- 31:34Speaker 2: que viajaba con su hijo. El chofer asintió, sin apartar
- 31:39Speaker 2: los ojos del camino. Sí, era una mujer. Estaba descalza
- 31:45Speaker 2: y me hacía señas para que me detuviera. Nadie más
- 31:48Speaker 2: había visto nada, pero una sensación gélida recorrió la camioneta.
- 31:53Speaker 2: El niño empezó a llorar, y su madre lo abrazó
- 31:56Speaker 2: con fuerza, murmurando oraciones en voz baja. Yo también empecé
- 32:00Speaker 2: a rezar, aunque no estaba seguro de si servía de algo.
- 32:04Speaker 2: Decidimos seguir. El motor arrancó con dificultad, como si también
- 32:09Speaker 2: estuviera asustado. Pero apenas recorrimos unos metros, sentimos algo extraño.
- 32:16Speaker 2: Un peso, como si alguien más hubiera subido a la camioneta.
- 32:20Speaker 2: Todos lo notamos, pero nadie dijo nada al principio. Solo
- 32:24Speaker 2: nos mirábamos entre nosotros, buscando respuestas en los rostros pálidos
- 32:28Speaker 2: de los demás. El aire se volvió frío, tan frío
- 32:32Speaker 2: que podíamos ver nuestras respiraciones condensarse, a pesar de que
- 32:36Speaker 2: afuera hacía calor. El chofer seguía manejando, pero yo podía
- 32:41Speaker 2: notar que estaba incómodo. Sus manos temblaban sobre el volante
- 32:45Speaker 2: y miraba constantemente por el retrovisor como si esperara ver
- 32:49Speaker 2: algo detrás de nosotros. Fue entonces cuando lo sentí, una
- 32:53Speaker 2: mano helada sobre mi hombro. Me giré de inmediato, pero
- 32:57Speaker 2: no había nadie. Solo el vacío del asiento trasero.¿ Qué pasa?
- 33:03Speaker 2: Preguntó Jaime, notando mi reacción. No supe qué responder. Poco
- 33:09Speaker 2: a poco, todos empezamos a sentirlo. Una presencia. Algo que
- 33:14Speaker 2: no podíamos ver, pero que estaba ahí, con nosotros. La
- 33:19Speaker 2: madre que iba con su hijo empezó a llorar.« Hay
- 33:22Speaker 2: alguien aquí», susurró, temblando.« No estamos solos». El niño también
- 33:28Speaker 2: lo sentía, porque no dejaba de señalar hacia la parte
- 33:31Speaker 2: trasera de la camioneta, aunque no había nada visible. De repente,
- 33:36Speaker 2: el chofer pisó el freno con fuerza, casi haciendo que volcáramos.
- 33:41Speaker 2: Ya basta, gritó, saliendo de la camioneta y respirando agitado.
- 33:46Speaker 2: Todos los seguimos, incapaces de soportar el ambiente dentro del vehículo.
- 33:51Speaker 2: No puedo seguir, dijo, encendiendo un cigarro con manos temblorosas.
- 33:57Speaker 2: Algo está aquí con nosotros. Lo siento. Nos está siguiendo.
- 34:03Speaker 2: Nos quedamos allí, en medio de la carretera, sin saber
- 34:06Speaker 2: qué hacer. El silencio era opresivo, roto solo por el
- 34:10Speaker 2: sonido del viento que soplaba entre las cruces al borde
- 34:13Speaker 2: del camino. Jaime intentó calmar la situación, pero incluso él
- 34:17Speaker 2: estaba pálido y sudando. Tal vez solo estamos cansados, dijo,
- 34:22Speaker 2: aunque su voz temblaba. Nadie le creyó. Fue entonces cuando
- 34:27Speaker 2: lo vimos. Una figura, apenas visible en la penumbra, de
- 34:31Speaker 2: pie al otro lado de la carretera. Era una mujer, descalza,
- 34:36Speaker 2: con un vestido blanco que parecía flotar en el aire.
- 34:39Speaker 2: Su cabello oscuro le cubría el rostro, pero podíamos sentir
- 34:43Speaker 2: que nos observaba. Nadie se movió. Nadie habló. Estábamos paralizados,
- 34:49Speaker 2: atrapados entre el miedo y la incredulidad. De repente la
- 34:54Speaker 2: mujer comenzó a caminar hacia nosotros. No corría, solo avanzaba
- 34:59Speaker 2: con pasos lentos, pero cada paso parecía hacer temblar el
- 35:03Speaker 2: suelo bajo nuestros pies. El chafo fue el primero en reaccionar. Suban, rápido, gritó,
- 35:10Speaker 2: corriendo hacia la camioneta. Todos lo seguimos, tropezando en nuestra
- 35:15Speaker 2: prisa por escapar. El motor rugió al encenderse y la
- 35:19Speaker 2: camioneta salió disparada por la carretera. Pero el alivio duró poco.
- 35:24Speaker 2: Apenas habíamos avanzado unos metros cuando volvimos a sentirlo, el peso,
- 35:29Speaker 2: el frío, la presencia. Era como si ella hubiera subido
- 35:33Speaker 2: con nosotros. El chofer conducía como loco, murmurando oraciones y
- 35:38Speaker 2: apretando el volante con tanta fuerza que sus nudillos estaban blancos.
- 35:43Speaker 2: La madre empezó a gritar. Está aquí, está aquí con nosotros.
- 35:48Speaker 2: Señalaba hacia el asiento trasero, pero ninguno de nosotros tuvo
- 35:52Speaker 2: el valor de mirar. El niño lloraba desconsolado y su
- 35:56Speaker 2: llanto llenaba el aire como un lamento. Algo comenzó a
- 36:00Speaker 2: golpear las ventanas desde afuera, como si alguien estuviera tratando
- 36:04Speaker 2: de entrar. Pero cuando mirábamos, no había nada. Fue Jaime
- 36:09Speaker 2: quien perdió el control primero. Se levantó de su asiento,
- 36:13Speaker 2: gritando como un loco, déjenme salir, no puedo más. Intentamos calmarlo,
- 36:19Speaker 2: pero estaba fuera de sí. Golpeó la puerta con fuerza,
- 36:23Speaker 2: intentando abrirla, pero el chofer lo detuvo.« Si abres esa puerta,
- 36:28Speaker 2: todos estamos muertos», gritó. De repente, la camioneta se detuvo
- 36:33Speaker 2: de golpe, lanzándonos hacia adelante. El motor murió, y todo
- 36:38Speaker 2: quedó en un silencio sepulcral. Nadie se atrevió a moverse.
- 36:43Speaker 2: La única luz provenía de la luna, que iluminaba tenuemente
- 36:47Speaker 2: el interior de la camioneta. Fue entonces cuando la vimos.
- 36:52Speaker 2: Estaba sentada en el asiento trasero, en el mismo lugar
- 36:55Speaker 2: que todos habíamos evitado mirar. Su rostro seguía cubierto por
- 36:59Speaker 2: el cabello, pero podíamos sentir su mirada.¿ Qué quieres? preguntó
- 37:04Speaker 2: la madre, con la voz rota por el miedo. La
- 37:07Speaker 2: mujer no respondió. Solo levantó una mano y señaló hacia
- 37:12Speaker 2: la carretera. Fue entonces cuando entendimos. Estábamos en su territorio,
- 37:18Speaker 2: en un lugar que no nos pertenecía. y ella no
- 37:21Speaker 2: nos dejaría ir hasta que pagáramos el precio. El chofer
- 37:25Speaker 2: intentó arrancar la camioneta, pero el motor no respondía. Jaime,
- 37:30Speaker 2: en un acto desesperado, abrió la puerta y salió corriendo
- 37:33Speaker 2: hacia la oscuridad. Nunca lo volvimos a ver. La mujer
- 37:38Speaker 2: desapareció poco después, pero su presencia se quedó con nosotros.
- 37:43Speaker 2: El motor finalmente encendió y continuamos nuestro camino, pero nadie
- 37:47Speaker 2: habló durante el resto del viaje. Cuando finalmente llegamos a
- 37:51Speaker 2: nuestro destino, estábamos rotos. No solo físicamente, sino espiritualmente. Algo
- 37:58Speaker 2: nos había seguido hasta ese lugar, y aunque nunca volvimos
- 38:01Speaker 2: a ver a la mujer, ninguno de nosotros pudo olvidar
- 38:04Speaker 2: su presencia. A veces, en mis sueños, aún la veo,
- 38:09Speaker 2: de pie al lado de mi cama, observándome con esos
- 38:12Speaker 2: ojos invisibles pero penetrantes. Desde esa noche, sé que hay
- 38:16Speaker 2: cosas en este mundo que no podemos entender. Y que,
- 38:20Speaker 2: en la búsqueda del sueño americano, hay pesadillas que pueden
- 38:24Speaker 2: seguirnos para siempre. El pasajero rojo. Era el año 2016, el
- 38:38Speaker 2: año en que mi vida cambió para siempre. Siempre había
- 38:41Speaker 2: soñado con llegar a Estados Unidos, con cruzar esa línea
- 38:45Speaker 2: invisible que prometía una vida mejor. Mi familia vivía en
- 38:49Speaker 2: la pobreza más dura en un pequeño pueblo de Chiapas,
- 38:51Speaker 2: y yo era el mayor de cinco hermanos. Sentía el
- 38:55Speaker 2: peso de sus esperanzas sobre mis hombros. Así que, con
- 38:59Speaker 2: algo de dinero prestado y más valor del que probablemente
- 39:02Speaker 2: era sabio, me embarqué en el viaje hacia el norte,
- 39:05Speaker 2: con la intención de alcanzar ese sueño al que todos
- 39:08Speaker 2: llaman el sueño americano. Subí a la bestia en Arriaga,
- 39:12Speaker 2: como muchos otros lo habían hecho antes que yo. Sabía
- 39:16Speaker 2: que no sería fácil, pero nunca imaginé los horrores que presenciaría.
- 39:20Speaker 2: Desde el principio, el tren tenía algo extraño. Era una
- 39:25Speaker 2: noche sin luna y la oscuridad parecía más pesada de
- 39:28Speaker 2: lo normal. Apenas podía ver los rostros de los otros
- 39:32Speaker 2: migrantes mientras nos acomodábamos en los techos y entre los vagones.
- 39:36Speaker 2: Nos quedamos en silencio, como si todos supiéramos que hablar
- 39:40Speaker 2: mucho podía atraer algo indeseable. Uno de los hombres, un
- 39:44Speaker 2: tipo flaco y alto al que llamaré el flaco, me
- 39:47Speaker 2: dijo en voz baja que había escuchado historias de desaparecidos
- 39:50Speaker 2: en esa ruta, de gente que simplemente se desvanecía en
- 39:53Speaker 2: la noche, como si la tierra misma los tragara. El
- 39:57Speaker 2: tren avanzó lentamente, y cada kilómetro que recorría me sentía
- 40:01Speaker 2: más inquieto. Cerca de la medianoche, el aire empezó a cambiar.
- 40:06Speaker 2: Era más frío, más pesado, como si una sombra invisible
- 40:10Speaker 2: hubiera cubierto el tren. Fue entonces cuando lo vi por
- 40:13Speaker 2: primera vez. Estaba sentado en uno de los extremos del vagón, solo,
- 40:19Speaker 2: con la cabeza agachada y un sombrero negro que le
- 40:21Speaker 2: cubría parte del rostro. Al principio, pensé que era otro migrante,
- 40:26Speaker 2: alguien más buscando su camino. Pero algo en él no encajaba.
- 40:32Speaker 2: Su ropa estaba demasiado limpia, demasiado intacta, como si no
- 40:35Speaker 2: hubiera pasado días viajando como nosotros. Nadie se le acercaba.
- 40:41Speaker 2: Nadie lo miraba directamente. Un par de horas después, el
- 40:45Speaker 2: flaco empezó a hablar con él. Al principio no escuché
- 40:49Speaker 2: lo que decían, pero después la voz del hombre resonó
- 40:52Speaker 2: en el aire, profunda y fría como un pozo sin fondo.«
- 40:56Speaker 2: He cruzado más veces de las que tú puedes imaginar»,
- 40:59Speaker 2: le dijo. Esa frase me dejó helado. Había algo en
- 41:03Speaker 2: su tono que hacía que la piel se me erizara,
- 41:06Speaker 2: como si estuviera cargado de una energía que no pertenecía
- 41:09Speaker 2: a este mundo. Cuando levantó la cabeza, pude ver sus ojos.
- 41:14Speaker 2: Dios mío, esos ojos, no eran humanos. Brillaban rojos, como
- 41:20Speaker 2: brasas encendidas en la oscuridad. Tuve que apartar la mirada,
- 41:24Speaker 2: pero no podía dejar de sentir su presencia, como si
- 41:27Speaker 2: me estuviera observando incluso cuando no lo miraba. El flaco
- 41:31Speaker 2: regresó junto a mí, pálido y temblando. No dijo nada,
- 41:36Speaker 2: solo se quedó mirando al suelo. Un par de horas después,
- 41:40Speaker 2: sin decir una palabra, ese hombre se levantó y saltó
- 41:43Speaker 2: del tren en medio de la nada. Fue como si
- 41:46Speaker 2: el tiempo se detuviera. Apenas tocó el suelo, el tren
- 41:50Speaker 2: se detuvo de golpe. No había estación, ni luces, ni
- 41:54Speaker 2: señales de que estuviéramos cerca de algún lugar habitado. Sólo
- 41:58Speaker 2: el vacío de la noche y el susurro del viento
- 42:01Speaker 2: entre los árboles. Nadie sabía qué hacer. algunos decían que
- 42:06Speaker 2: el tren se había averiado pero algo me decía que
- 42:08Speaker 2: no era eso había algo más algo que no podía
- 42:13Speaker 2: explicar la noche se alargó como un mal sueño escuché
- 42:18Speaker 2: pasos alrededor del tren pero no podía ver a nadie
- 42:22Speaker 2: algunos dijeron que eran coyotes o perros salvajes pero yo
- 42:26Speaker 2: sabía que no eran animales los sonidos eran demasiado pesados
- 42:30Speaker 2: demasiado calculados En algún momento, alguien gritó en la oscuridad,
- 42:36Speaker 2: un grito ahogado que se perdió entre los árboles. Nunca
- 42:39Speaker 2: supimos quién había sido. Cuando el amanecer finalmente llegó, el
- 42:44Speaker 2: tren comenzó a moverse de nuevo, como si nada hubiera pasado.
- 42:49Speaker 2: Después de esa noche, todo cambió. La atmósfera entre nosotros
- 42:53Speaker 2: era diferente. Algunos comenzaron a enfermar, con fiebres altas y delirios.
- 42:59Speaker 2: Una mujer que viajaba con su hijo empezó a murmurar
- 43:02Speaker 2: cosas sin sentido, diciendo que el hombre del sombrero la
- 43:05Speaker 2: había tocado mientras dormía. Decía que podía sentir el fuego
- 43:09Speaker 2: en su piel que la quemaba por dentro. Nadie quería
- 43:13Speaker 2: hablar de él, pero todos sabíamos que algo había quedado
- 43:16Speaker 2: con nosotros en ese tren. El flaco fue el siguiente
- 43:20Speaker 2: en desaparecer. Una noche simplemente no estaba. Lo buscamos por
- 43:25Speaker 2: todas partes, gritando su nombre, pero era como si la
- 43:28Speaker 2: tierra lo hubiera devorado. Lo único que encontramos fue su sombrero,
- 43:33Speaker 2: tirado junto a las vías. Desde entonces, empezamos a viajar
- 43:38Speaker 2: con más miedo que esperanza. Ya no se trataba sólo
- 43:41Speaker 2: de llegar al norte, se trataba de sobrevivir a algo
- 43:44Speaker 2: que no podíamos comprender. Una noche, semanas después, cuando el
- 43:49Speaker 2: tren ya estaba más cerca de la frontera, me desperté
- 43:52Speaker 2: de golpe. Había algo en el aire, un olor a
- 43:56Speaker 2: quemado que me llenaba los pulmones. Abrí los ojos y
- 44:00Speaker 2: lo vi de nuevo. Estaba parado al final del vagón, mirándome.
- 44:05Speaker 2: Esta vez no tenía el sombrero, y pude ver claramente
- 44:08Speaker 2: su rostro. Su piel era ceniza, como si estuviera hecha
- 44:12Speaker 2: de humo solidificado, y sus ojos brillaban con esa misma
- 44:16Speaker 2: intensidad roja. No sé cómo tuve el valor de moverme,
- 44:20Speaker 2: pero me levanté y traté de alejarme. Sentí su mirada
- 44:24Speaker 2: clavada en mi espalda todo el tiempo. Cuando llegamos a
- 44:27Speaker 2: la frontera, pensé que había terminado. Pensé que todo ese
- 44:32Speaker 2: horror quedaría atrás, pero me equivoqué. Cruzar el desierto fue
- 44:36Speaker 2: aún peor. El calor era insoportable y el miedo a
- 44:40Speaker 2: los traficantes y la patrulla fronteriza nos mantenía en constante alerta.
- 44:45Speaker 2: Pero el peor miedo era el de la noche. Cada
- 44:48Speaker 2: vez que el sol se ocultaba, podía sentirlo cerca. No
- 44:52Speaker 2: lo veía, pero sabía que estaba allí, en las sombras, observándonos, esperando.
- 44:58Speaker 2: Una noche, cuando el grupo con el que viajaba decidió
- 45:01Speaker 2: descansar cerca de unas rocas, escuché pasos otra vez. No
- 45:06Speaker 2: eran nuestros. Eran pesados, arrastrados, como si algo estuviera caminando
- 45:11Speaker 2: sobre cenizas. Me escondí detrás de una roca, temblando, y
- 45:16Speaker 2: lo vi. Estaba allí, de pie, mirándonos. pero esta vez
- 45:21Speaker 2: no estaba solo había otros con él figuras oscuras con
- 45:26Speaker 2: ojos brillantes sus cuerpos distorsionados como si fueran reflejos en
- 45:29Speaker 2: un charco de agua uno a uno empezaron a caminar
- 45:33Speaker 2: hacia nosotros quise gritar advertirles a los demás pero no
- 45:38Speaker 2: podía moverme era como si mi cuerpo estuviera congelado por
- 45:42Speaker 2: el miedo todo lo que podía hacer era mirar mientras
- 45:46Speaker 2: esas cosas se acercaban Cuando finalmente se dieron cuenta, ya
- 45:50Speaker 2: era demasiado tarde. Algunos corrieron, otros simplemente se quedaron allí, paralizados.
- 45:58Speaker 2: Las figuras se movían rápido, más rápido de lo que
- 46:00Speaker 2: debería ser posible. Los gritos llenaron el aire, y luego,
- 46:05Speaker 2: el silencio. No recuerdo cómo logré escapar. Lo siguiente que
- 46:10Speaker 2: supe fue que estaba solo, corriendo en la oscuridad, con
- 46:14Speaker 2: el sonido de mi propio corazón martillándome los oídos. Llegué
- 46:18Speaker 2: a una carretera al amanecer, donde un grupo de migrantes
- 46:21Speaker 2: me encontró y me llevó con ellos. No les conté
- 46:24Speaker 2: lo que había pasado. Sabía que no me creerían, o peor,
- 46:29Speaker 2: que pensarían que estaba loco. Finalmente llegué a Estados Unidos,
- 46:34Speaker 2: pero el precio que pagué fue más alto de lo
- 46:36Speaker 2: que podía imaginar. No puedo dormir. Cada vez que cierro
- 46:41Speaker 2: los ojos, veo esos rostros, esos ojos rojos brillando en
- 46:44Speaker 2: la oscuridad. Y a veces, en las noches más silenciosas,
- 46:49Speaker 2: juro que escucho pasos fuera de mi ventana, arrastrándose, esperando.
- 47:01Speaker 2: El guía fantasma Me llamo Ana, y soy de Veracruz.
- 47:07Speaker 2: Decidí cruzar a Estados Unidos en 2020, cuando las deudas y
- 47:11Speaker 2: la desesperanza en casa ya no me dejaron otra opción.
- 47:15Speaker 2: No estaba sola. Mi primo Julián y yo emprendimos el
- 47:18Speaker 2: viaje juntos, confiando en un coyote que nos prometió llevarnos
- 47:22Speaker 2: sanos y salvos. Pero como pasa con muchos, ese hombre
- 47:26Speaker 2: nos abandonó a nuestra suerte en el desierto. Nos quedamos varados,
- 47:31Speaker 2: sin agua, sin comida, y sin rumbo. Era como si
- 47:35Speaker 2: estuviéramos en un horno eterno, con el sol derritiendo la
- 47:38Speaker 2: poca energía que nos quedaba. Los murmullos entre los otros
- 47:42Speaker 2: migrantes que venían con nosotros eran de puro miedo. Algunos
- 47:46Speaker 2: hablaban de cadáveres encontrados cerca, otros de lo que harían
- 47:49Speaker 2: si no sobrevivíamos. En mi cabeza ya estaba preparando mis oraciones.
- 47:56Speaker 2: Fue en una de esas noches de incertidumbre, con el
- 47:58Speaker 2: frío calando hasta los huesos y el hambre retorciendo el estómago,
- 48:02Speaker 2: que apareció un hombre. Su nombre era Ignacio, o al
- 48:06Speaker 2: menos eso dijo. Parecía diferente, no sólo por la calma
- 48:10Speaker 2: en su voz, sino porque en sus ojos no había miedo.
- 48:14Speaker 2: dijo que podía guiarnos a un lugar seguro, un refugio
- 48:17Speaker 2: cercano donde podríamos descansar y encontrar ayuda. Aunque nadie dijo
- 48:22Speaker 2: nada al principio, todos en el grupo lo seguimos.¿ Qué
- 48:26Speaker 2: otra opción teníamos? El aire se sentía más pesado mientras
- 48:30Speaker 2: caminábamos detrás de él. Era como si el desierto mismo
- 48:34Speaker 2: nos estuviera observando. Esa noche fue extraña. Caminamos en silencio,
- 48:40Speaker 2: apenas iluminados por la luna. ignacio iba al frente moviéndose
- 48:45Speaker 2: con una seguridad que parecía sobrenatural no usaba mapa ni
- 48:50Speaker 2: linterna sólo se guiaba con las estrellas como si conociera
- 48:53Speaker 2: cada centímetro del desierto julián me susurró que algo en
- 48:57Speaker 2: él le parecía raro yo también lo sentía pero no
- 49:01Speaker 2: podía explicarlo había algo en su figura que no cuadraba
- 49:06Speaker 2: como si no fuera completamente real Sin embargo, llegamos al
- 49:10Speaker 2: refugio justo cuando pensé que no podría dar un paso más.
- 49:14Speaker 2: Era una pequeña cabaña de madera, humilde, pero suficiente para
- 49:18Speaker 2: resguardarnos del frío y la muerte que nos acechaba afuera.
- 49:22Speaker 2: Ignacio nos dijo que descansáramos, que al amanecer sabríamos qué hacer.
- 49:27Speaker 2: Y luego, desapareció. Cuando desperté, no estaba. Nadie lo vio salir.
- 49:35Speaker 2: Pensamos que se había ido temprano a buscar ayuda o
- 49:37Speaker 2: algo así, pero no regresó. Lo más extraño vino después.
- 49:42Speaker 2: Los locales del refugio, otros migrantes que habían llegado antes
- 49:46Speaker 2: y algunos samaritanos que ayudaban en la zona, nos preguntaron
- 49:49Speaker 2: quién nos había llevado hasta ahí. Cuando describimos a Ignacio,
- 49:54Speaker 2: sus caras se transformaron. Un hombre, de barba descuidada y
- 49:58Speaker 2: ojos cansados, nos miró con una mezcla de incredulidad y miedo.
- 50:03Speaker 2: Ese hombre que describen, murió hace años, nos dijo. Al principio,
- 50:08Speaker 2: pensé que era una broma de mal gusto. Pero el
- 50:11Speaker 2: hombre continuó, asegurando que Ignacio había sido un guía conocido
- 50:15Speaker 2: en la región, alguien que ayudaba a los migrantes a cruzar,
- 50:19Speaker 2: hasta que un grupo de narcotraficantes lo mató en ese
- 50:21Speaker 2: mismo desierto. Las palabras se quedaron clavadas en mi pecho.
- 50:27Speaker 2: No quería creerlo. Julián tampoco, pero el resto del grupo
- 50:31Speaker 2: empezó a recordar cosas extrañas. Uno de ellos dijo que
- 50:35Speaker 2: no escuchó nunca los pasos de Ignacio, aunque iba caminando
- 50:39Speaker 2: justo detrás de él. Otro recordó como parecía que el
- 50:42Speaker 2: viento no lo rozaba, como si el polvo del desierto
- 50:45Speaker 2: lo evitara. Yo pensé en su mirada, esa mirada tranquila
- 50:50Speaker 2: que nunca parpadeaba. Algo en mi interior me decía que
- 50:53Speaker 2: lo que nos contaron era cierto. Ignacio nos había llevado
- 50:57Speaker 2: hasta ahí, sí, pero no estaba vivo. Las noches que
- 51:01Speaker 2: siguieron fueron inquietantes. Aunque estábamos a salvo en el refugio,
- 51:06Speaker 2: algo no estaba bien. Por las noches, escuchábamos pasos afuera, lentos, arrastrados,
- 51:13Speaker 2: como si alguien estuviera caminando alrededor de la cabaña. Nadie
- 51:17Speaker 2: tenía el valor de salir a ver. Una madrugada, escuché
- 51:21Speaker 2: un susurro cerca de mi oído, tan claro que me
- 51:24Speaker 2: desperté de golpe. No vuelvas atrás, decía una voz masculina.
- 51:30Speaker 2: Me quedé helada. Miré a Julián, que dormía profundamente, y
- 51:34Speaker 2: luego al resto del grupo. Nadie más parecía haberlo escuchado.
- 51:40Speaker 2: Esa misma noche, una de las mujeres que venía con
- 51:42Speaker 2: nosotros dijo que vio una figura parada a lo lejos,
- 51:45Speaker 2: entre las sombras, observándonos. Juró que era Ignacio. Al día siguiente,
- 51:52Speaker 2: nos organizamos para continuar el viaje. Aunque no lo dijéramos
- 51:56Speaker 2: en voz alta, todos queríamos salir de ahí. El refugio
- 52:00Speaker 2: había dejado de sentirse seguro. Mientras nos preparábamos, el hombre
- 52:05Speaker 2: que nos habló sobre Ignacio nos advirtió algo. Nos dijo
- 52:09Speaker 2: que había historias de otros grupos de migrantes que también
- 52:12Speaker 2: habían sido guiados por alguien que coincidía con su descripción.
- 52:16Speaker 2: Algunos llegaron a salvo, como nosotros. Pero otros, otros desaparecieron
- 52:21Speaker 2: en el desierto. Las versiones eran contradictorias. Algunos decían que
- 52:27Speaker 2: Ignacio solo ayudaba a los que realmente estaban desesperados. Otros,
- 52:32Speaker 2: que llevaba a los más débiles directo a su muerte.
- 52:36Speaker 2: No sabíamos qué creer. El camino hacia adelante se volvió
- 52:40Speaker 2: aún más aterrador. Cada sombra, cada ruido, me hacía pensar
- 52:44Speaker 2: que Ignacio seguía cerca, observándonos. Hubo un momento en que
- 52:49Speaker 2: Julián juró que lo vio otra vez, de pie sobre
- 52:52Speaker 2: una colina. Cuando volteé, no había nada. Pero yo también
- 52:57Speaker 2: sentía su presencia, como si estuviera siguiéndonos. Esa noche, no dormí.
- 53:03Speaker 2: Sentía que si cerraba los ojos, algo me arrastraría al desierto.
- 53:08Speaker 2: En una de las últimas paradas antes de cruzar la frontera,
- 53:11Speaker 2: una anciana que vendía comida nos miró fijamente. Me tomó
- 53:16Speaker 2: del brazo y me dijo algo que nunca olvidaré. Él
- 53:18Speaker 2: te salvó, pero ahora le debes algo. Siempre lo hacen.
- 53:23Speaker 2: No entendía qué se refería en ese momento, pero sus
- 53:26Speaker 2: palabras se quedaron conmigo. Al final, logramos cruzar. Llegamos a
- 53:32Speaker 2: Estados Unidos vivos, pero nunca he dejado de sentir que
- 53:35Speaker 2: parte de mí se quedó en ese desierto. En las
- 53:39Speaker 2: noches más oscuras, todavía escucho los pasos de Ignacio, lentos
- 53:43Speaker 2: y arrastrados, recordándome que los muertos nunca dejan de caminar.
- 53:55Speaker 2: La cruz en el desierto. El calor era insoportable. El
- 54:00Speaker 2: sol parecía una garra ardiente que nos arrancaba la vida
- 54:03Speaker 2: lentamente mientras atravesábamos el desierto. Cada paso levantaba una nube
- 54:08Speaker 2: de polvo y el agua en nuestras botellas era cada
- 54:10Speaker 2: vez más escasa. Éramos cinco, yo, Antonio, Saúl, Marisol, Jorge
- 54:17Speaker 2: y un coyote apodado El Zurdo. Él nos guiaba con
- 54:20Speaker 2: la indiferencia de alguien que ha visto este trayecto más
- 54:23Speaker 2: veces de las que puede contar. Sus ojos reflejaban un
- 54:27Speaker 2: cansancio antiguo, pero en su voz sólo había dureza. No
- 54:31Speaker 2: se queden atrás, o se los traga la noche, dijo
- 54:34Speaker 2: mientras señalaba las colinas áridas que nos rodeaban. Caminábamos en
- 54:38Speaker 2: fila india, tratando de no perder el ritmo. Yo no
- 54:42Speaker 2: hablaba mucho, todos íbamos consumidos por el agotamiento y el miedo.
- 54:47Speaker 2: De vez en cuando, Jorge murmuraba oraciones, sus labios secos
- 54:51Speaker 2: moviéndose al ritmo de sus pasos. El desierto era como
- 54:55Speaker 2: un monstruo sin rostro, inmenso y despiadado. Sabíamos que cada
- 55:00Speaker 2: kilómetro recorrido era un triunfo, pero también que la frontera
- 55:03Speaker 2: estaba lejos, más lejos de lo que nos habían prometido.
- 55:07Speaker 2: Fue entonces cuando la vimos. La cruz. Estaba plantada torpemente
- 55:13Speaker 2: en la arena, hecha de madera vieja, con un nombre
- 55:16Speaker 2: tallado a mano que apenas se leía, David Pérez. Al lado,
- 55:21Speaker 2: un par de botas desgastadas y una botella rota daban
- 55:24Speaker 2: testimonio mudo de una historia que ya nadie podría contar.
- 55:28Speaker 2: Nos detuvimos, más por curiosidad que por respeto. Había algo
- 55:32Speaker 2: inquietante en esa cruz, algo que no podía explicarse. El
- 55:37Speaker 2: aire a nuestro alrededor parecía más pesado. como si el
- 55:40Speaker 2: desierto mismo la protegiera.¿ Quién crees que era? preguntó Saúl,
- 55:45Speaker 2: limpiándose el sudor de la frente. Otro que no llegó,
- 55:49Speaker 2: respondió Jorge, apretando su rosario. Antonio, siempre el bromista, se
- 55:55Speaker 2: acercó y tocó la cruz con un gesto burlón. Pues
- 55:58Speaker 2: David Pérez no va a necesitar esto donde está, ¿verdad? dijo,
- 56:02Speaker 2: arrancándola del suelo y levantándola como si fuera un trofeo. ¿Qué?¿
- 56:08Speaker 2: Creen que va a venir a reclamarla? Soltó una carcajada
- 56:12Speaker 2: que retumbó en el silencio, pero nadie más rió. Marisol
- 56:16Speaker 2: lo miró con disgusto y murmuró algo sobre no jugar
- 56:19Speaker 2: con cosas sagradas. Esa noche acampamos bajo un cielo sin luna.
- 56:24Speaker 2: El zurdo nos obligó a mantener una fogata pequeña, decía
- 56:28Speaker 2: que no podíamos atraer atención. Me acosté cerca de las brasas,
- 56:32Speaker 2: envuelto en mi chaqueta, tratando de ignorar el hambre que
- 56:35Speaker 2: me retorcía el estómago. Fue entonces cuando Antonio empezó a gritar.
- 56:41Speaker 2: No fui yo. No fui yo, se agitaba en su lugar,
- 56:45Speaker 2: como si algo lo estuviera sujetando. Su rostro estaba pálido,
- 56:49Speaker 2: bañado en sudor, y sus ojos estaban abiertos, pero vacíos. Déjame.
- 56:56Speaker 2: No lo sabía. Perdóname, por favor. Nos levantamos de golpe, rodeándonos.
- 57:03Speaker 2: Marisol intentó despertarlo, sacudiéndolo con fuerza, pero no reaccionaba. El
- 57:09Speaker 2: zurdo chasqueó la lengua y dijo que eran tonterías del calor.
- 57:13Speaker 2: Pero entonces Antonio se quedó quieto, tan inmóvil que todos
- 57:16Speaker 2: dimos un paso atrás. Cuando finalmente abrió los ojos, se
- 57:21Speaker 2: echó a llorar. Era él, el hombre, me estaba mirando,
- 57:25Speaker 2: me dijo que le devolviera su tumba. Su voz era
- 57:29Speaker 2: apenas un susurro, quebrada por el miedo. Nadie respondió. Miré
- 57:34Speaker 2: la cruz que había dejado tirada junto a su mochila
- 57:37Speaker 2: y un escalofrío me recorrió la espalda. Seguimos caminando al
- 57:41Speaker 2: día siguiente, pero algo había cambiado. Antonio ya no bromeaba.
- 57:47Speaker 2: Caminaba en silencio, con la mirada fija en el suelo,
- 57:50Speaker 2: como si algo invisible lo persiguiera. La cruz seguía con nosotros,
- 57:55Speaker 2: no sé por qué, pero nadie quiso dejarla atrás. A
- 57:58Speaker 2: medida que avanzábamos, el desierto se volvía más hostil Las
- 58:03Speaker 2: noches eran frías, y el viento huyaba como un lamento interminable.
- 58:08Speaker 2: Algo en el ambiente había cambiado, sentía que nos observaban.
- 58:12Speaker 2: Una tarde, mientras buscábamos un lugar para descansar, encontramos más cruces.
- 58:18Speaker 2: Había al menos seis, todas diferentes, esparcidas en un claro
- 58:22Speaker 2: entre los matorrales. Algunas eran simples palos atados con cuerdas,
- 58:26Speaker 2: otras más elaboradas, pero todas tenían algo en común, un
- 58:30Speaker 2: nombre y un mensaje de despedida escrito apresuradamente. Te extrañaremos,
- 58:36Speaker 2: nunca te olvidaremos, descansa en paz. Antonio se detuvo en
- 58:40Speaker 2: seco y cayó de rodillas frente a una de ellas.
- 58:44Speaker 2: No dijo nada, solo se quedó allí, temblando. Saúl trató
- 58:48Speaker 2: de levantarlo, pero Antonio se apartó violentamente. Están aquí, murmuró.
- 58:55Speaker 2: Nos están mirando. Esa noche, nadie durmió. Nos turnábamos para vigilar,
- 59:01Speaker 2: pero la sensación de que no estábamos solos era abrumadora.
- 59:05Speaker 2: Escuchábamos pasos en la oscuridad, susurros que el viento no
- 59:09Speaker 2: podía explicar. A lo lejos, el coyote huyaba, como si
- 59:13Speaker 2: respondiera a algo que nosotros no podíamos ver. Al amanecer,
- 59:18Speaker 2: Marisol encontró huellas alrededor del campamento. Parecían humanas, pero estaban
- 59:23Speaker 2: descalzas y había tantas que parecían haber estado danzando a
- 59:27Speaker 2: nuestro alrededor. Antonio empeoró. Decía que podía oír sus voces,
- 59:33Speaker 2: que lo llamaban, que querían llevárselo. Una noche, desapareció. Cuando
- 59:39Speaker 2: nos dimos cuenta, el zurdo nos ordenó no buscarlo. Si
- 59:43Speaker 2: alguien se pierde aquí, es mejor no ir detrás, dijo.
- 59:47Speaker 2: Pero yo no podía dejarlo así. Salí con Jorge a buscarlo,
- 59:52Speaker 2: aunque sabía que era una locura. Lo encontramos a unos
- 59:56Speaker 2: metros del campamento, arrodillado frente a otra cruz. Tenía las
- 1:00:00Speaker 2: manos enterradas en la arena, como si estuviera excavando desesperadamente. Antonio.
- 1:00:07Speaker 2: Regresa al campamento, le grité, pero no respondió. Cuando nos acercamos,
- 1:00:13Speaker 2: vimos lo que estaba haciendo. Había desenterrado un cráneo humano,
- 1:00:17Speaker 2: sucio y agrietado por el tiempo. Antonio lo sostenía con
- 1:00:21Speaker 2: ambas manos, mirándolo fijamente, como si fuera un trofeo macabro.«
- 1:00:27Speaker 2: No puedo, no puedo dejarlo solo», murmuró, antes de desplomarse.
- 1:00:32Speaker 2: Lo cargamos de vuelta, pero ya no era el mismo.
- 1:00:35Speaker 2: Su piel estaba fría, y su mirada, perdida. Murió al amanecer.
- 1:00:41Speaker 2: El zurdo nos obligó a dejarlo allí.« No podemos cargar
- 1:00:45Speaker 2: con muertos», dijo. Las palabras me golpearon como un martillo,
- 1:00:50Speaker 2: pero entendí que tenía razón. Lo enterramos junto a la
- 1:00:53Speaker 2: cruz de David Pérez. No dijimos nada, ni una oración.
- 1:00:59Speaker 2: Solo seguimos caminando, más rotos que antes. Pero el horror
- 1:01:03Speaker 2: no terminó allí. A medida que nos acercábamos a la frontera,
- 1:01:08Speaker 2: los días se volvían más largos y las noches, más insomnios.
- 1:01:12Speaker 2: Marisol comenzó a escuchar los mismos susurros que atormentaban a Antonio.
- 1:01:17Speaker 2: Decía que los veía en sueños, sombras humanas con ojos
- 1:01:20Speaker 2: vacíos que se deslizaban entre los matorrales. Una noche se
- 1:01:24Speaker 2: levantó y comenzó a caminar hacia la oscuridad. La detuve
- 1:01:29Speaker 2: antes de que desapareciera, pero su mirada era de alguien
- 1:01:32Speaker 2: que ya no estaba allí. Ellos me llaman, me dijo.
- 1:01:37Speaker 2: Dicen que es mi turno. Esa fue la última noche
- 1:01:40Speaker 2: que la vi. A la mañana siguiente su mochila estaba allí,
- 1:01:44Speaker 2: pero ella no. No encontramos ni una sola huella. Cuando
- 1:01:49Speaker 2: finalmente llegamos a la frontera, solo quedábamos tres, Saúl, Jorge
- 1:01:54Speaker 2: y yo. El zurdo nos abandonó poco antes, diciendo que
- 1:01:58Speaker 2: su trabajo había terminado. Cruzamos de noche, arrastrándonos entre arbustos
- 1:02:03Speaker 2: y esquivando patrullas. Pero no importaba cuánto nos acercáramos al
- 1:02:08Speaker 2: sueño americano, algo del desierto seguía con nosotros. Jorge fue
- 1:02:13Speaker 2: el siguiente en caer. Su muerte fue más rápida, su
- 1:02:16Speaker 2: corazón no resistió después de semanas de hambre y estrés.
- 1:02:21Speaker 2: Lo dejamos en un claro, marcando su lugar con una
- 1:02:23Speaker 2: cruz improvisada. Solo Saúl y yo llegamos al otro lado.
- 1:02:28Speaker 2: Pero no fuimos los mismos. Ahora estoy aquí, escribiendo esto
- 1:02:33Speaker 2: desde un cuarto barato en algún lugar de Texas. Cada
- 1:02:37Speaker 2: noche sueño con ellos, Antonio, Marisol, Jorge y David Pérez.
- 1:02:43Speaker 2: Sus rostros aparecen en mis sueños, sus voces me llaman,
- 1:02:46Speaker 2: me acusan. A veces despierto con marcas en mi cuerpo,
- 1:02:50Speaker 2: como si alguien hubiera intentado arrastrarme mientras dormía. He pensado
- 1:02:55Speaker 2: en volver al desierto, en buscar esa cruz y enterrarla
- 1:02:58Speaker 2: de nuevo, pero sé que es inútil. El desierto no olvida.
- 1:03:03Speaker 2: Y yo tampoco puedo. Voces del río Bravo La primera
- 1:03:17Speaker 2: vez que pensé en cruzar la frontera fue en 2019. Vivía
- 1:03:22Speaker 2: en un pequeño pueblo al sur de México, en medio
- 1:03:24Speaker 2: de la nada, donde los sueños de una vida mejor
- 1:03:27Speaker 2: no eran más que palabras que se susurraban en las
- 1:03:29Speaker 2: noches calurosas. Yo, como muchos otros, creía en ese sueño americano,
- 1:03:35Speaker 2: en la promesa de una oportunidad. Pero nunca imaginé que,
- 1:03:40Speaker 2: para alcanzarlo, tendría que mirar a la muerte tan de cerca.
- 1:03:44Speaker 2: cuando llegué al río bravo ya era de noche había
- 1:03:48Speaker 2: viajado durante semanas en autobuses desvencijados y a pie los
- 1:03:52Speaker 2: coyotes los traficantes que supuestamente nos guiarían nos trataron como
- 1:03:57Speaker 2: mercancía desde el primer momento éramos un grupo de 20 personas
- 1:04:01Speaker 2: cada una con sus propias historias y temores esa noche
- 1:04:06Speaker 2: el río parecía más ancho y oscuro de lo que
- 1:04:09Speaker 2: había imaginado El aire olía a humedad, a algo rancio,
- 1:04:13Speaker 2: como si el agua misma estuviera podrida. Antes de cruzar,
- 1:04:17Speaker 2: nos dijeron que teníamos que ser rápidos y silenciosos. El
- 1:04:22Speaker 2: río tiene oídos, nos advirtió uno de los coyotes con
- 1:04:25Speaker 2: una sonrisa burlona. No entendí lo que quiso decir en
- 1:04:29Speaker 2: ese momento, pero su tono me puso nervioso. Formamos una
- 1:04:33Speaker 2: fila y comenzamos a cruzar. El agua estaba helada, casi paralizante,
- 1:04:38Speaker 2: y la corriente era más fuerte de lo que parecía
- 1:04:41Speaker 2: desde la orilla. Algunos llevaban neumáticos inflables, otros se aferraban
- 1:04:46Speaker 2: a bolsas de plástico para mantenerse a flote. Yo solo
- 1:04:49Speaker 2: tenía mis brazos y una plegaria muda. No había avanzado
- 1:04:54Speaker 2: mucho cuando escuché algo. Al principio pensé que era el viento,
- 1:04:58Speaker 2: pero no, eran voces. Un canto bajo y melancólico que
- 1:05:02Speaker 2: parecía venir desde el mismo río. Era difícil entender las palabras,
- 1:05:07Speaker 2: pero la melodía tenía algo hipnótico, algo que se colaba
- 1:05:10Speaker 2: en los huesos. Miré a mi alrededor, buscando a alguien
- 1:05:15Speaker 2: más que lo notara, pero todos parecían concentrados en avanzar.
- 1:05:19Speaker 2: Excepto uno de mis compañeros, un hombre llamado Saúl, que
- 1:05:23Speaker 2: se detuvo de repente y comenzó a mirar al agua
- 1:05:25Speaker 2: con ojos desorbitados.¿ Qué haces, Saúl? susurré, tratando de no
- 1:05:31Speaker 2: alertar a los coyotes. Pero él no respondió. En cambio,
- 1:05:36Speaker 2: comenzó a caminar hacia el centro del río, murmurando algo
- 1:05:40Speaker 2: sobre su madre. Lo llamé de nuevo, más fuerte esta vez,
- 1:05:44Speaker 2: pero no volteó. Antes de que pudiera hacer algo, la
- 1:05:48Speaker 2: corriente lo arrastró, y en un parpadeo, desapareció bajo el agua.
- 1:05:53Speaker 2: Nadie dijo nada. Fue como si todos decidieran ignorar lo
- 1:05:57Speaker 2: que acababa de pasar, como si fuera algo normal. Logré
- 1:06:01Speaker 2: llegar al otro lado del río con el corazón martillándome
- 1:06:04Speaker 2: en el pecho. pero no podía dejar de pensar en Saúl.
- 1:06:08Speaker 2: Me quedé mirando el lago oscura, esperando que emergiera en
- 1:06:11Speaker 2: cualquier momento, pero no lo hizo. Uno de los coyotes
- 1:06:15Speaker 2: nos apuró a seguir, y aunque mis piernas temblaban, obedecí.
- 1:06:20Speaker 2: Avanzamos por un camino polvoriento entre los arbustos, en completo silencio.
- 1:06:25Speaker 2: Fue entonces cuando volví a escuchar el canto, pero esta
- 1:06:29Speaker 2: vez no venía del río. Parecía venir detrás de nosotros,
- 1:06:34Speaker 2: como si alguien nos estuviera siguiendo. Traté de ignorarlo, pensando
- 1:06:39Speaker 2: que quizás mi mente me estaba jugando una mala pasada.
- 1:06:42Speaker 2: Pero las voces se hicieron más claras, más insistentes. Podía
- 1:06:47Speaker 2: escuchar diferentes tonos, como si fueran varias mujeres cantando juntas.
- 1:06:52Speaker 2: Miré hacia atrás, pero no vi a nadie. Mi piel
- 1:06:56Speaker 2: se erizó y una sensación de peligro inminente se apoderó
- 1:06:59Speaker 2: de mí. Cuando llegamos al lugar donde pasaríamos la noche,
- 1:07:03Speaker 2: no pude dormir. Cada vez que cerraba los ojos, veía
- 1:07:07Speaker 2: el rostro de Saúl, su mirada perdida, y oía ese
- 1:07:11Speaker 2: maldito canto. A la mañana siguiente, uno de los hombres
- 1:07:15Speaker 2: del grupo, un joven llamado Ernesto, desapareció. Nadie sabía qué
- 1:07:20Speaker 2: había pasado. Su mochila seguía ahí, junto al árbol donde
- 1:07:24Speaker 2: se había sentado la noche anterior. Los coyotes dijeron que
- 1:07:28Speaker 2: cegaramente se había ido solo, pero eso no tenía sentido.
- 1:07:33Speaker 2: Nadie se atrevería a vagar por el desierto por su cuenta.
- 1:07:37Speaker 2: Fue entonces cuando me di cuenta de que algo no
- 1:07:39Speaker 2: estaba bien, de que había algo más en este viaje
- 1:07:42Speaker 2: que los peligros de los hombres y la naturaleza. Seguimos
- 1:07:46Speaker 2: caminando durante días. Cada noche, alguien del grupo desaparecía. Siempre
- 1:07:52Speaker 2: de la misma manera, Solo quedaban sus pertenencias, como si
- 1:07:58Speaker 2: algo los hubiera desvanecido en el aire. Y siempre, antes
- 1:08:03Speaker 2: de que ocurriera, escuchábamos el canto. Las voces se volvían
- 1:08:07Speaker 2: más fuertes, más nítidas, como si se acercaran. Algunos intentaron
- 1:08:12Speaker 2: taparse los oídos con las manos, otros rezaban, pero nada funcionaba.
- 1:08:18Speaker 2: Una noche, mientras estábamos acampando, vi algo que nunca olvidaré.
- 1:08:23Speaker 2: Estábamos reunidos alrededor de una pequeña fogata cuando el canto
- 1:08:26Speaker 2: comenzó de nuevo. Esta vez lo oí más claro que nunca,
- 1:08:31Speaker 2: como si las mujeres estuvieran justo frente a mí. Miré
- 1:08:34Speaker 2: hacia la oscuridad y, por un instante, vi figuras. Eran
- 1:08:39Speaker 2: sombras delgadas, altas, con cabellos largos que flotaban como si
- 1:08:43Speaker 2: estuvieran bajo el agua. Sus ojos brillaban en la penumbra,
- 1:08:47Speaker 2: vacíos y llenos de algo indescriptible al mismo tiempo. Cuando
- 1:08:51Speaker 2: intenté gritar, mi voz no salió. Estaba paralizado. A partir
- 1:08:57Speaker 2: de esa noche, todo se desmoronó. El grupo comenzó a discutir,
- 1:09:02Speaker 2: a desconfiar unos de otros. Algunos pensaban que los coyotes
- 1:09:06Speaker 2: estaban haciendo algo, otros creían que era una especie de maldición.
- 1:09:11Speaker 2: Yo no sabía qué pensar, pero cada vez estaba más aterrorizado.
- 1:09:15Speaker 2: Una parte de mí quería regresar, pero sabía que era imposible.
- 1:09:20Speaker 2: El desierto no perdona, y tampoco el río. En el
- 1:09:24Speaker 2: último tramo de nuestro viaje, éramos sólo cinco. Habíamos comenzado
- 1:09:29Speaker 2: siendo veinte. No hablábamos mucho entre nosotros, no había nada
- 1:09:33Speaker 2: que decir. Sólo caminábamos, esperando que la pesadilla terminara. Pero
- 1:09:39Speaker 2: esa noche, todo llegó a su punto culminante. Estábamos descansando
- 1:09:44Speaker 2: bajo un cielo lleno de estrellas, cuando el canto comenzó
- 1:09:47Speaker 2: de nuevo. Esta vez, era ensordecedor, como si estuviera dentro
- 1:09:52Speaker 2: de nuestras cabezas. Uno de los hombres comenzó a gritar
- 1:09:56Speaker 2: y corrió hacia la oscuridad. Nadie intentó detenerlo. Sabíamos que
- 1:10:01Speaker 2: era inútil. Y entonces, las vi. Las sombras salieron de
- 1:10:06Speaker 2: entre los arbustos, moviéndose con una gracia antinatural. Se acercaron lentamente,
- 1:10:12Speaker 2: como si disfrutaran de nuestro miedo. Sus rostros eran pálidos,
- 1:10:17Speaker 2: casi translúcidos, y sus ojos, sus ojos eran pozos negros
- 1:10:21Speaker 2: que parecían absorber la luz. No sé cómo lo hice,
- 1:10:25Speaker 2: pero corrí. Corrí como nunca antes, sin mirar atrás. Oía
- 1:10:30Speaker 2: los gritos de los demás, pero no me detuve. Seguí
- 1:10:34Speaker 2: corriendo hasta que mis piernas ya no pudieron más. Cuando
- 1:10:38Speaker 2: finalmente me detuve, estaba solo. Había llegado a un pequeño pueblo,
- 1:10:43Speaker 2: un lugar desierto y olvidado. Los habitantes me miraron con desconfianza,
- 1:10:48Speaker 2: pero una anciana se acercó y me ofreció agua. Le
- 1:10:52Speaker 2: conté lo que había pasado, esperando que me dijera que
- 1:10:55Speaker 2: estaba loco, que había imaginado todo. Pero en lugar de eso,
- 1:10:59Speaker 2: asintió con gravedad y me dijo algo que nunca olvidaré.
- 1:11:03Speaker 2: El río tiene su precio, dijo. Siempre lo ha tenido.
- 1:11:09Speaker 2: Hay cosas que viven en el agua, cosas que no
- 1:11:11Speaker 2: podemos entender. No todos los que cruzan llegan al otro lado.
- 1:11:16Speaker 2: Desde ese día, no he vuelto a ser el mismo.
- 1:11:20Speaker 2: Logré llegar a los Estados Unidos, pero el sueño americano
- 1:11:23Speaker 2: ya no significa nada para mí. Las noches son lo peor.
- 1:11:28Speaker 2: Cada vez que cierro los ojos, oigo el canto. Y
- 1:11:31Speaker 2: cuando despierto, siento que no estoy solo. A veces, miro
- 1:11:36Speaker 2: por la ventana y creo verlas, las sombras, observándome desde lejos, esperando.
- 1:11:48Speaker 2: Caminantes del olvido. Me llamo Pedro. Nací y crecí en
- 1:11:54Speaker 2: una pequeña comunidad en las montañas de Oaxaca, donde las
- 1:11:57Speaker 2: estrellas iluminaban más que las luces del pueblo y la
- 1:12:00Speaker 2: pobreza era una sombra constante en nuestras vidas. Mi madre
- 1:12:05Speaker 2: solía contarme historias de espantos para que no saliera de noche,
- 1:12:08Speaker 2: pero nunca pensé que algún día viviría algo peor que
- 1:12:11Speaker 2: cualquiera de sus relatos. Si estás leyendo esto, Es porque
- 1:12:16Speaker 2: quiere saber lo que realmente sucede allá, en la frontera,
- 1:12:19Speaker 2: en ese territorio desolado donde el sueño americano se convierte
- 1:12:23Speaker 2: en una pesadilla sin final. Déjame advertirte, algunas cosas no
- 1:12:28Speaker 2: se olvidan, y esta es una de ellas. Todo empezó
- 1:12:31Speaker 2: cuando decidí cruzar. El dinero ya no alcanzaba para mantener
- 1:12:36Speaker 2: a mi madre enferma y a mis dos hermanos pequeños.
- 1:12:39Speaker 2: Trabajé meses cargando bultos en el mercado para pagarle a
- 1:12:42Speaker 2: un coyote que prometió llevarme a salvo hasta Estados Unidos.
- 1:12:47Speaker 2: Éramos un grupo de ocho, tres hombres, dos mujeres y
- 1:12:50Speaker 2: dos adolescentes, junto con el coyote que apenas hablaba. Salimos
- 1:12:55Speaker 2: una madrugada, atravesando un paisaje que parecía sacado de otro mundo,
- 1:12:59Speaker 2: arena infinita, cactus espinosos y un silencio que era casi insoportable.
- 1:13:05Speaker 2: Pero lo que más me inquietaba no era el desierto,
- 1:13:07Speaker 2: sino algo más. algo que parecía acechar en la distancia,
- 1:13:12Speaker 2: como si el propio aire estuviera cargado de muerte. La
- 1:13:16Speaker 2: primera noche caminamos en fila india, siguiendo las instrucciones del coyote.
- 1:13:21Speaker 2: Nos advirtió que no miráramos hacia atrás, que mantuviéramos el
- 1:13:24Speaker 2: paso y que, sobre todo, no nos separáramos del grupo.
- 1:13:29Speaker 2: No entendí la advertencia hasta más tarde. Mientras el viento
- 1:13:32Speaker 2: soplaba entre los matorrales, creí escuchar un murmullo, como voces lejanas.
- 1:13:38Speaker 2: Me detuve un momento, girando la cabeza, pero no vi
- 1:13:42Speaker 2: a nadie. Sigue caminando, me dijo el coyote en un
- 1:13:45Speaker 2: tono cortante. Su voz temblaba, como si él también sintiera algo.
- 1:13:51Speaker 2: No era el único, una de las mujeres, una señora
- 1:13:54Speaker 2: mayor de Chiapas, comenzó a rezar en voz baja, apretando
- 1:13:58Speaker 2: un rosario contra su pecho. El segundo día fue peor.
- 1:14:03Speaker 2: El calor era insoportable y nuestro único refugio era una
- 1:14:06Speaker 2: sombra inexistente que intentábamos imaginar bajo el sol abrasador. Bebíamos
- 1:14:11Speaker 2: agua racionada, cada sorbo más amargo que el anterior. En
- 1:14:16Speaker 2: el horizonte, una figura solitaria apareció de la nada. Era
- 1:14:20Speaker 2: un hombre, o eso creía al principio. Vestía ropa raída
- 1:14:24Speaker 2: y caminaba arrastrando los pies como si cargara algo pesado.
- 1:14:29Speaker 2: Me acerqué para verlo mejor, pero al dar unos pasos,
- 1:14:32Speaker 2: él desapareció. No le dije nada a los demás. Pensé
- 1:14:37Speaker 2: que era el cansancio o el calor jugándome una mala pasada.
- 1:14:42Speaker 2: Sin embargo, esa noche, mientras descansábamos en un claro del desierto,
- 1:14:46Speaker 2: escuché pasos a nuestro alrededor. Pasos lentos, arrítmicos, como si
- 1:14:52Speaker 2: algo estuviera rondándonos. Los demás parecían no darse cuenta, o
- 1:14:56Speaker 2: quizá preferían ignorarlo. El tercer día, todo comenzó a desmoronarse.
- 1:15:02Speaker 2: Fue entonces cuando vi lo que jamás podré olvidar. Mientras
- 1:15:06Speaker 2: caminábamos por una senda polvorienta, vimos un grupo de personas
- 1:15:10Speaker 2: a lo lejos. Estaban en fila india, igual que nosotros,
- 1:15:15Speaker 2: moviéndose con una lentitud casi irreal. Sus ropas parecían viejas,
- 1:15:20Speaker 2: desgarradas por el tiempo, y sus cabezas inclinadas hacia abajo.
- 1:15:25Speaker 2: No hablaban ni miraban a los lados. Al acercarnos, sentí
- 1:15:29Speaker 2: un escalofrío que me recorrió la espalda. Sus caras no
- 1:15:33Speaker 2: eran normales. Sus ojos estaban hundidos, vacíos, como si ya
- 1:15:38Speaker 2: no les quedara vida.¿ Qué están mirando? Preguntó uno de
- 1:15:43Speaker 2: los adolescentes, pero nadie más parecía verlos. Nadie excepto yo.
- 1:15:49Speaker 2: Fue entonces cuando lo entendí, no eran personas vivas. Eran cadáveres,
- 1:15:54Speaker 2: caminando sin rumbo, atrapados en esa tierra que los había devorado.
- 1:15:59Speaker 2: No pude apartar la vista de ellos. Cada paso que
- 1:16:03Speaker 2: daban hacía que el suelo pareciera temblar bajo mis pies.
- 1:16:07Speaker 2: Sentí que me llamaban, que querían que me uniera a ellos.
- 1:16:11Speaker 2: El coyote me tomó del brazo con fuerza y me sacudió.
- 1:16:15Speaker 2: No mires. Sigue adelante, me gritó, pero mi cuerpo estaba paralizado.
- 1:16:21Speaker 2: Uno de los cadáveres Una mujer joven con el cabello
- 1:16:24Speaker 2: enmarañado y la piel gris alzó la cabeza y me
- 1:16:27Speaker 2: miró directamente. Su boca se movió, pero no emitió sonido alguno.
- 1:16:33Speaker 2: Sabía lo que decía, aunque no escuché las palabras, tú
- 1:16:36Speaker 2: también te quedarás aquí. Esa noche apenas pudimos dormir. El
- 1:16:42Speaker 2: viento había cambiado, trayendo consigo un hedor que no puedo describir,
- 1:16:46Speaker 2: una mezcla de carne podrida y descomposición. Me desperté en
- 1:16:50Speaker 2: medio de la oscuridad sintiendo que algo estaba encima de mí.
- 1:16:55Speaker 2: Abrí los ojos y allí estaba la misma mujer cadáver
- 1:16:58Speaker 2: que había visto antes. Su rostro estaba a centímetros del
- 1:17:02Speaker 2: mío y aunque no hacía ruido su boca seguía moviéndose
- 1:17:06Speaker 2: formando palabras que no entendía. Quise gritar pero mi garganta
- 1:17:11Speaker 2: estaba seca. Cuando logré moverme ella desapareció como si nunca
- 1:17:16Speaker 2: hubiera estado allí. El grupo estaba cada vez más agotado.
- 1:17:21Speaker 2: Una de las mujeres, Marta, comenzó a murmurar cosas incoherentes.
- 1:17:26Speaker 2: Decía que alguien la seguía, que podía sentir su aliento
- 1:17:29Speaker 2: en el cuello. Nadie le creyó, pero yo sabía que
- 1:17:33Speaker 2: no estaba loca. Durante el resto del día, vi sombras
- 1:17:37Speaker 2: moviéndose entre los matorrales, figuras que no pertenecían a este mundo.
- 1:17:42Speaker 2: Sentí que nos observaban, que esperaban el momento justo para atacarnos.
- 1:17:47Speaker 2: A medida que avanzábamos, el silencio se volvía más opresivo,
- 1:17:51Speaker 2: como si el desierto mismo quisiera tragarnos. El final llegó
- 1:17:55Speaker 2: al quinto día. Habíamos perdido a uno de los adolescentes,
- 1:18:00Speaker 2: se quedó atrás para descansar y nunca lo volvimos a ver.
- 1:18:04Speaker 2: El coyote dijo que no podíamos detenernos, que era demasiado peligroso.
- 1:18:09Speaker 2: Pero algo me decía que no se refería a los
- 1:18:11Speaker 2: agentes de migración ni a los carteles. Esa noche, mientras
- 1:18:15Speaker 2: el grupo intentaba dormir, vi las figuras nuevamente. Esta vez
- 1:18:20Speaker 2: eran más claras, más definidas. Eran los mismos cadáveres, pero
- 1:18:25Speaker 2: estaban más cerca. Pude reconocer sus caras, eran personas que
- 1:18:29Speaker 2: habían muerto en el intento de cruzar, condenadas a vagar
- 1:18:32Speaker 2: para siempre en esa frontera maldita. Sabía que si me
- 1:18:36Speaker 2: quedaba un segundo más, terminaría igual que ellos. El Kaori
- 1:18:41Speaker 2: nos llevó hasta un cerro, donde nos aseguró que estaríamos
- 1:18:44Speaker 2: a salvo hasta el amanecer. Pero él no volvió. Desapareció
- 1:18:49Speaker 2: sin decir nada, dejando su mochila y su radio. La
- 1:18:53Speaker 2: señora de Chiapas rompió en llanto y yo también sentí
- 1:18:56Speaker 2: que todo estaba perdido. Esa noche fue la más larga
- 1:19:00Speaker 2: de mi vida. Las figuras rodearon el cerro, observándonos desde
- 1:19:05Speaker 2: las sombras. Podía sentir sus ojos vacíos sobre mí y
- 1:19:09Speaker 2: sus murmullos llenaban el aire. Marta comenzó a gritar, diciendo
- 1:19:13Speaker 2: que alguien la estaba tocando, pero cuando encendimos las linternas,
- 1:19:17Speaker 2: no había nada. Solo el viento, y ese hedor insoportable.
- 1:19:23Speaker 2: Al amanecer, solo quedábamos tres. La señora de Chiapas no despertó.
- 1:19:29Speaker 2: Su cuerpo estaba frío, pero su cara mostraba una expresión
- 1:19:32Speaker 2: de terror que jamás olvidaré. Marta había desaparecido durante la noche,
- 1:19:37Speaker 2: y el otro hombre que quedaba con nosotros estaba demasiado
- 1:19:40Speaker 2: débil para seguir. Decidí caminar solo, rezando por encontrar ayuda.
- 1:19:46Speaker 2: Pero mientras avanzaba, vi algo que me hizo detenerme, los cadáveres,
- 1:19:50Speaker 2: caminando en fila india, exactamente igual que al principio. Esta vez,
- 1:19:56Speaker 2: estaban más cerca, y podía escuchar sus pasos arrastrándose sobre
- 1:20:00Speaker 2: la arena. En el centro de la fila, reconocí el
- 1:20:03Speaker 2: rostro del adolescente que habíamos perdido. Su mirada vacía me
- 1:20:08Speaker 2: atravesó como una daga. No sé cómo logré llegar a
- 1:20:11Speaker 2: la carretera. Alguien me encontró, un camionero que me llevó
- 1:20:16Speaker 2: al hospital más cercano. Sobreviví, pero una parte de mí
- 1:20:20Speaker 2: quedó atrapada en ese desierto. No sé si fueron los
- 1:20:23Speaker 2: espíritus de los muertos, el cansancio o la locura. Solo
- 1:20:28Speaker 2: sé que ellos están ahí, esperando a los próximos soñadores
- 1:20:31Speaker 2: que se atrevan a cruzar. Si alguna vez decides seguir
- 1:20:35Speaker 2: este camino, recuerda mis palabras, no mires hacia atrás, nunca.
- 1:20:40Speaker 2: porque una vez que los ves, ellos no te dejarán ir.
- 1:20:44Speaker 2: Y tarde o temprano, te unirás a su fila, caminando
- 1:20:47Speaker 2: para siempre en el olvido. El esqueleto del desierto Mi
- 1:20:58Speaker 2: nombre es Ana, tengo 27 años y soy de Honduras. Este
- 1:21:03Speaker 2: es el relato de mi travesía, un camino que muchos
- 1:21:06Speaker 2: han recorrido en busca de un futuro mejor, pero pocos
- 1:21:09Speaker 2: hablan de lo que realmente sucede en esos terrenos desolados
- 1:21:12Speaker 2: donde la vida y la muerte se entrelazan de maneras aterradoras.
- 1:21:16Speaker 2: No es sólo el calor, el hambre, la sed o
- 1:21:19Speaker 2: la desesperación lo que marca este viaje. Hay algo más
- 1:21:22Speaker 2: en el desierto, algo que se alimenta del miedo y
- 1:21:25Speaker 2: de la muerte, algo que nos acechó desde el momento
- 1:21:28Speaker 2: en que partimos y que, hasta ahora, aún siento a
- 1:21:30Speaker 2: mis espaldas. Mi viaje comenzó en San Pedro Sula, donde
- 1:21:35Speaker 2: conocí a Marcos, el coyote que prometió llevarme a Estados Unidos.
- 1:21:40Speaker 2: Había oído hablar de él, de sus éxitos, y aunque
- 1:21:43Speaker 2: no era barato, reuní cada centavo para pagar su tarifa.
- 1:21:47Speaker 2: El viaje en bus hacia la frontera fue tenso, lleno
- 1:21:50Speaker 2: de personas como yo, cargando sus vidas en mochilas y
- 1:21:53Speaker 2: corazones llenos de esperanza y miedo. Cada uno de nosotros
- 1:21:57Speaker 2: estaba al tanto de los peligros, pero nadie podía predecir
- 1:22:00Speaker 2: lo que realmente nos esperaba. Cruzamos la frontera con Guatemala
- 1:22:05Speaker 2: sin muchos problemas, pero cuando llegamos a México, el ambiente cambió.
- 1:22:10Speaker 2: Nos adentramos en el desierto, guiados por Marcos y su equipo,
- 1:22:14Speaker 2: quienes parecían conocer cada centímetro de esa tierra inhóspita. Durante
- 1:22:19Speaker 2: el día, el calor era insoportable, durante la noche, el
- 1:22:23Speaker 2: frío se colaba en los huesos, como si el desierto
- 1:22:25Speaker 2: mismo intentara expulsarnos. Caminábamos en silencio. economizando nuestras fuerzas y
- 1:22:31Speaker 2: siempre atentos al más mínimo ruido fue durante una de
- 1:22:36Speaker 2: esas noches cuando la luna llena iluminaba nuestro camino que
- 1:22:39Speaker 2: lo encontramos un esqueleto parcialmente enterrado en la arena sus
- 1:22:43Speaker 2: huesos blanqueados por el sol asomando entre las dunas como
- 1:22:47Speaker 2: una advertencia nadie dijo nada al principio pero el miedo
- 1:22:52Speaker 2: se apoderó de nosotros como si ese conjunto de huesos
- 1:22:55Speaker 2: nos recordara lo frágil de nuestra existencia en ese lugar
- 1:22:59Speaker 2: Algunos miraron hacia otro lado, otros murmuraron oraciones en silencio.
- 1:23:04Speaker 2: Pero Javier, un joven del grupo, se acercó al esqueleto y,
- 1:23:08Speaker 2: como si fuera un souvenir, tomó un hueso, un fémur, creo,
- 1:23:12Speaker 2: y lo guardó en su mochila. Todos lo vimos, pero
- 1:23:16Speaker 2: nadie dijo nada. En ese momento, solo queríamos seguir adelante,
- 1:23:20Speaker 2: alejarnos de ese lugar maldito. Esa misma noche comenzaron las
- 1:23:25Speaker 2: cosas extrañas. Al principio, fueron solo murmullos, sonidos en la
- 1:23:30Speaker 2: distancia que no podíamos identificar. Pensamos que podría ser el viento,
- 1:23:35Speaker 2: pero no soplaba lo suficientemente fuerte como para producir esos sonidos. Luego,
- 1:23:41Speaker 2: comenzaron los pasos. Se escuchaban claramente detrás de nosotros, pero
- 1:23:46Speaker 2: cuando nos dábamos la vuelta, no había nadie. Al principio
- 1:23:50Speaker 2: pensamos que era Marcos o alguno de los otros guías,
- 1:23:53Speaker 2: pero todos ellos siempre estaban al frente, liderando el camino.
- 1:23:58Speaker 2: A medida que avanzábamos, las cosas se volvieron más aterradoras.
- 1:24:02Speaker 2: El viento comenzó a susurrar nuestros nombres, pero no era
- 1:24:06Speaker 2: un sonido natural. Era como si alguien estuviera allí, cerca,
- 1:24:10Speaker 2: hablando en nuestras orejas. Nadie quería admitirlo, pero todos lo escuchábamos.
- 1:24:17Speaker 2: Una noche, mientras acampábamos, vi una sombra moverse entre las rocas.
- 1:24:22Speaker 2: Pensé que era uno de los guías, pero cuando lo
- 1:24:25Speaker 2: mencioné al día siguiente, todos juraron no haberse movido de
- 1:24:28Speaker 2: sus lugares. Javier, quien había tomado el hueso, comenzó a
- 1:24:33Speaker 2: actuar de manera extraña. Se volvió silencioso, más de lo normal,
- 1:24:38Speaker 2: y su mirada estaba vacía, perdida en algo que sólo
- 1:24:41Speaker 2: él podía ver. Una noche, se quedó mirando al horizonte,
- 1:24:45Speaker 2: hacia donde sabíamos que el desierto se extendía interminablemente. Algo
- 1:24:50Speaker 2: viene por nosotros, murmuró. Intenté hablar con él, pero no respondió,
- 1:24:56Speaker 2: como si no pudiera escucharme. Era como si ya no
- 1:24:59Speaker 2: estuviera realmente con nosotros, como si algo lo hubiera reclamado
- 1:25:03Speaker 2: desde el momento en que tocó ese esqueleto. El punto
- 1:25:07Speaker 2: más crítico llegó unos días después. Estábamos descansando bajo una
- 1:25:11Speaker 2: pequeña formación rocosa, protegiéndonos del sol abrasador, cuando Javier se
- 1:25:16Speaker 2: levantó de repente. Debo irme, dijo, con una voz que
- 1:25:20Speaker 2: no era la suya. Sus ojos estaban vacíos, su piel pálida,
- 1:25:25Speaker 2: y su cuerpo parecía movido por hilos invisibles. Intentamos detenerlo,
- 1:25:30Speaker 2: pero su fuerza era sobrehumana. Se adentró en el desierto,
- 1:25:35Speaker 2: caminando sin rumbo, hacia ninguna parte. Marcos intentó ir tras él,
- 1:25:40Speaker 2: pero cuando alcanzó la cima de una duna, Javier ya
- 1:25:43Speaker 2: no estaba. Era como si se lo hubiera tragado la tierra.
- 1:25:48Speaker 2: Después de eso, el grupo se sumió en un silencio tenso.
- 1:25:52Speaker 2: Todos sentíamos la presencia de algo oscuro, algo que se
- 1:25:55Speaker 2: había apoderado de Javier y que ahora nos rodeaba a todos.
- 1:25:59Speaker 2: Cada paso se sentía pesado, cada sombra era una amenaza.
- 1:26:03Speaker 2: Empezamos a dudar de nuestra cordura. Los guías intentaban mantenernos unidos,
- 1:26:09Speaker 2: pero el miedo se había apoderado de nosotros y sabíamos
- 1:26:12Speaker 2: que no había forma de escapar de lo que sea
- 1:26:14Speaker 2: que nos estaba acechando. Una noche, mientras intentábamos dormir, desperté
- 1:26:20Speaker 2: al escuchar un susurro. Ana. Abrí los ojos y vi
- 1:26:24Speaker 2: a Javier, o lo que quedaba de él, parado al
- 1:26:27Speaker 2: borde de nuestro campamento. Su piel estaba marchita, sus ojos
- 1:26:31Speaker 2: hundidos en su rostro como pozo sin fondo. Debes venir conmigo, dijo.
- 1:26:37Speaker 2: Pero no era una invitación, era una orden. Me quedé paralizada,
- 1:26:42Speaker 2: incapaz de moverme o gritar. Su mano se extendió hacia
- 1:26:46Speaker 2: mí y sentí un frío helado que me penetró hasta
- 1:26:49Speaker 2: los huesos. Pero antes de que pudiera tocarme, algo lo alejó,
- 1:26:54Speaker 2: una fuerza invisible lo arrastró hacia la oscuridad y desapareció.
- 1:26:58Speaker 2: A la mañana siguiente le conté a Marcos lo que
- 1:27:01Speaker 2: había visto. Su rostro se ensombreció y por primera vez
- 1:27:05Speaker 2: vi miedo en sus ojos. No es la primera vez
- 1:27:09Speaker 2: que esto pasa, dijo en voz baja. El desierto es
- 1:27:12Speaker 2: un lugar donde los muertos no descansan. Algunos creen que
- 1:27:16Speaker 2: si tocas los restos de aquellos que murieron aquí, te
- 1:27:19Speaker 2: llevas parte de su maldición. Ellos te siguen, te persiguen,
- 1:27:24Speaker 2: hasta que te unes a ellos. Sus palabras me helaron
- 1:27:28Speaker 2: la sangre y supe que estábamos en un peligro mucho
- 1:27:31Speaker 2: mayor de lo que imaginábamos. A partir de ese momento,
- 1:27:35Speaker 2: los eventos se intensificaron. Las sombras nos seguían constantemente y
- 1:27:40Speaker 2: los susurros se volvieron más insistentes, más claros. No podíamos dormir,
- 1:27:45Speaker 2: y cuando lo hacíamos, despertábamos con la sensación de que
- 1:27:49Speaker 2: algo o alguien nos había estado observando. Algunos del grupo
- 1:27:53Speaker 2: empezaron a enfermar, debilitados por algo que no podíamos explicar.
- 1:27:58Speaker 2: Uno a uno, comenzaron a desvanecerse, sus cuerpos encontrados al amanecer,
- 1:28:03Speaker 2: fríos como si la vida los hubiera abandonado durante la noche.
- 1:28:07Speaker 2: Al final, solo quedamos tres, yo, Marcos y un hombre
- 1:28:11Speaker 2: llamado Carlos. Estábamos agotados, física y mentalmente, pero sabíamos que
- 1:28:16Speaker 2: no podíamos detenernos. El desierto nos consumía, y sabíamos que
- 1:28:21Speaker 2: si nos rendíamos, seríamos las próximas víctimas de las sombras
- 1:28:25Speaker 2: que nos acechaban. Finalmente, llegamos a una pequeña aldea en
- 1:28:30Speaker 2: la frontera, un lugar donde las montañas parecían protegernos del desierto. Allí,
- 1:28:36Speaker 2: encontramos refugio en una casa de adobe, donde una anciana
- 1:28:39Speaker 2: nos recibió. Cuando le contamos nuestra historia, asintió con gravedad
- 1:28:44Speaker 2: y nos dijo que habíamos tenido suerte de escapar. El
- 1:28:47Speaker 2: desierto es una tumba para aquellos que no respetan a
- 1:28:50Speaker 2: los muertos, dijo. Es un lugar antiguo, lleno de almas
- 1:28:54Speaker 2: que no han encontrado descanso. Al tomar ese hueso, su
- 1:28:59Speaker 2: amigo selló su destino, y ustedes estuvieron a punto de seguirlo.
- 1:29:03Speaker 2: Nos quedamos en esa aldea unos días, recuperándonos, pero sabíamos
- 1:29:07Speaker 2: que nunca seríamos los mismos. El desierto nos había marcado,
- 1:29:12Speaker 2: nos había mostrado su verdadero rostro, uno que no se
- 1:29:15Speaker 2: olvida fácilmente. Cuando finalmente cruzamos la frontera y llegamos a
- 1:29:20Speaker 2: Estados Unidos, no hubo celebración, solo un silencio pesado, cargado
- 1:29:24Speaker 2: con los recuerdos de lo que habíamos vivido. Ahora, meses después,
- 1:29:29Speaker 2: estoy en un pequeño apartamento en Texas, trabajando y tratando
- 1:29:33Speaker 2: de reconstruir mi vida. Pero las noches son difíciles. A veces,
- 1:29:39Speaker 2: en la oscuridad, escucho susurros y siento la misma presencia
- 1:29:42Speaker 2: que nos acechó en el desierto. Sé que nunca podré
- 1:29:46Speaker 2: escapar por completo de lo que vi, de lo que sentí.
- 1:29:50Speaker 2: El desierto es un lugar donde los muertos caminan, y
- 1:29:53Speaker 2: aunque yo logré salir, una parte de mí siempre estará allí,
- 1:29:56Speaker 2: perdida entre las dunas, esperando que las sombras vengan por mí.
- 1:30:01Speaker 2: Esta es la historia que nunca contaré en voz alta,
- 1:30:03Speaker 2: la que guardo en lo más profundo de mi ser.
- 1:30:07Speaker 2: porque sé que una vez que la cuentas, una vez
- 1:30:09Speaker 2: que recuerdas, el desierto vuelve a llamarte, y no sé
- 1:30:12Speaker 2: si esta vez tendré la fuerza para resistir. Si te
- 1:30:20Speaker 2: gustaron los relatos, nos gustaría que nos apoyaras con un
- 1:30:23Speaker 2: like o un comentario, ya que eso nos ayudaría bastante.
- 1:30:27Speaker 2: Y si no estás suscrito o suscrita, te invito a
- 1:30:30Speaker 2: que lo hagas para que no te pierdas lo mejor
- 1:30:33Speaker 2: de Oscuros Relatos de la Noche. Sin más... Gracias por escucharnos.
- 1:30:38Speaker 2: Hasta el próximo relato.