Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Las Brujas Me Engañaron Para Entregarle Mi Alma Al Diablo - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:05Speaker 2: Vivía en un edificio de tres pisos en una colonia
- 0:09vieja del oriente de la ciudad. Estudiaba diseño gráfico en
- 0:14una universidad pequeña a unas cuadras del centro. En mi
- 0:18grupo había varios compañeros que hablaban con naturalidad de brujería,
- 0:23astrología y cosas que para mí eran más curiosidades que creencias.
- 0:29Lo mencionaban con tanta seriedad que terminé prestando atención. Entre ellos,
- 0:36destacaba Marcos, un tipo callado, de mirada fija, que llevaba
- 0:41un anillo negro en el dedo medio y siempre olía
- 0:44a incienso. Una tarde, mientras esperábamos entrar a clase, me
- 0:49preguntó si quería acompañarlos a una reunión en el centro histórico.
- 0:54Dijo que era una especie de círculo de estudio espiritual,
- 0:58donde se compartían conocimientos antiguos sobre el alma y la
- 1:02energía humana. acepté sin pensarlo mucho. No creía en esas cosas,
- 1:09pero la manera en que lo decía despertaba cierta curiosidad.
- 1:14Me dio la dirección en una hoja y solo agregó
- 1:17que fuera puntual a las nueve. Esa noche salí de
- 1:21casa caminando, el edificio estaba entre locales cerrados con un
- 1:26portón metálico medio oxidado. Sonaba música lejana de los bares
- 1:31de alrededor y y el aire olía a humedad y
- 1:34a basura vieja. Toqué la puerta, y Marcos abrió sin
- 1:38decir nada. Subimos por una escalera angosta que crujía en
- 1:43cada paso. Al llegar a la azotea, me sorprendió la escena,
- 1:48habían formado un círculo con velas negras sobre el cemento,
- 1:52y en el centro había varias bolsas pequeñas, cada una
- 1:56cerrada con un hilo rojo. El olor era fuerte y
- 2:00una mezcla de alcohol con hierbas quemadas. Había cinco personas más,
- 2:06todos estaban en silencio, mirando hacia el centro del círculo.
- 2:11Una mujer de piel muy blanca y brazos cubiertos de
- 2:14tatuajes encendía las velas mientras murmuraba palabras en un idioma
- 2:19que no reconocí. El humo se levantaba denso, como si
- 2:24el aire se espesara. Marcos me entregó una bolsa igual
- 2:28a las otras y y dijo que debía poner algo
- 2:31personal dentro. Revisé mis bolsillos, sin saber qué dejar, hasta
- 2:36que saqué una moneda de 10 pesos y la metí. Me
- 2:40senté junto a los demás, sintiendo el calor de las
- 2:43velas en la cara. Nadie hablaba, pero el sonido lejano
- 2:48de los autos parecía encajar con el ritmo lento de
- 2:51los rezos. La mujer tomó un trozo de tiza blanca
- 2:55y comenzó a trazar símbolos alrededor del grupo, dibujando una
- 3:00especie de marco en el suelo. Se movía despacio, concentrada,
- 3:05murmurando entre dientes. Cuando terminó, apagó las velas una por una,
- 3:11dejando sólo el resplandor de la ciudad, que se filtraba
- 3:15por los bordes. Dijo una frase corta, en voz firme.
- 3:20No entendí lo que significaba, pero en cuanto la pronunció,
- 3:25sentí un escalofrío recorrerme la espalda. Todo quedó a oscuras
- 3:29y nadie se movió. Por unos segundos, escuché respiraciones profundas
- 3:34y el leve sonido de algo arrastrándose en el suelo.
- 3:39Giré la cabeza hacia el centro del círculo. Las bolsas
- 3:43estaban inmóviles, o eso creí al principio. Luego noté un
- 3:48movimiento leve, como si el aire dentro se contrajera y
- 3:52expandiera lentamente. Pensé que era mi vista adaptándose a la oscuridad,
- 3:58pero no, una de ellas se levantó apenas unos centímetros
- 4:01y volvió a caer. Marcos encendió una linterna pequeña y
- 4:06el grupo comenzó a levantarse en completo silencio. La mujer
- 4:12tatuada recogió las bolsas y las guardó en una caja
- 4:15de madera. Dijo que el primer paso estaba cumplido y
- 4:20que el resto se haría cuando el círculo volviera a reunirse.
- 4:24bajamos en fila por la misma escalera en la calle
- 4:28el ruido de los carros me pareció más fuerte que
- 4:32antes marcos me dio una palmada en el hombro y
- 4:36me dijo que pronto entendería lo que había pasado me
- 4:40fui caminando hasta mi casa con el olor a hierbas
- 4:43y alcohol pegado en la ropa al llegar me senté
- 4:47en la cama y traté de convencerme de que sólo
- 4:50había sido una especie de juego pero mientras me quitaba
- 4:55los tenis, sentí el bolsillo más pesado. Saqué la moneda
- 5:00que había dejado en la bolsa, era la misma, pero
- 5:03tenía una capa verdosa sobre la superficie, como si se
- 5:07hubiera oxidado de golpe. Guardé la moneda en el cajón
- 5:10del buró, cerré la ventana y apagué la luz. Me
- 5:15costó trabajo dormir, pues cada vez que cerraba los ojos,
- 5:19recordaba el movimiento leve de las bolsas en el suelo,
- 5:22y la sensación de que por un instante algo respiraba
- 5:26entre nosotros. Pasaron cinco días desde aquella noche en la
- 5:31azotea y no logré dormir bien en ninguno. Me despertaba
- 5:36varias veces con la sensación de que alguien caminaba dentro
- 5:39del cuarto. A veces creía escuchar el sonido de una
- 5:44bolsa arrugándose como si alguien jugara con una dentro del clóset. Además,
- 5:50comencé a marearme sin razón incluso sentado. No tenía hambre
- 5:56y cualquier ruido fuerte me hacía doler la cabeza. Pensé
- 6:01en ir al médico, pero lo dejé pasar. Una tarde,
- 6:05mientras salía de la universidad, vi que Marcos me esperaba
- 6:09junto al portón. Me saludó con una sonrisa forzada y
- 6:14me dijo que ya había sido aceptado. que la primera
- 6:18noche sólo fue una prueba y que si quería continuar
- 6:21debía asistir a la segunda reunión. Dudé en contestar, pues
- 6:27no sabía si seguir o fingir que todo me parecía
- 6:30una broma, pero algo en su manera de hablar me convenció.
- 6:35Dijo que la reunión sería el viernes en otro edificio
- 6:39más grande y que esta vez debía llevar una vela
- 6:42con mi nombre escrito. El viernes llegué 15 minutos antes. El
- 6:48edificio estaba sobre una avenida transitada con una fachada descuidada.
- 6:54Desde afuera se veían las luces del tráfico reflejándose en
- 6:58los ventanales. Al subir al último piso, el ambiente cambió
- 7:03por completo. En la entrada había incienso encendido y un
- 7:08olor penetrante a alcohol. En el centro del salón, un
- 7:12grupo más numeroso formaba un círculo alrededor de una mesa.
- 7:18Todos tenían velas con sus nombres escritos en marcador negro.
- 7:22La mujer de los tatuajes, a la que ahora todos llamaban,
- 7:26la guía, daba instrucciones. Dijo que nadie debía romper el círculo,
- 7:32bajo ninguna circunstancia. Su voz era firme, acostumbrada a mandar.
- 7:39Nos hizo colocarnos de pie, cada uno frente a su vela.
- 7:43Había más de una docena de personas, y en el centro...
- 7:47Sobre una tela negra había botellas, frascos y un cuenco
- 7:51metálico lleno de líquido oscuro. Vi como la mujer vertía
- 7:55en ese cuenco una mezcla de alcohol con sangre animal.
- 7:59Lo supe por el olor metálico que se esparció en
- 8:02el aire. Dijo que con eso se abría el paso,
- 8:06que era la forma de convocar al vínculo. Algunos tragaron
- 8:10saliva y otros cerraron los ojos. Yo respiré por la
- 8:14boca para no vomitar. Entre los objetos sobre la mesa,
- 8:18reconocí algo que me heló la espalda, la caja donde
- 8:22había dejado mi bolsa la primera noche. Estaba abierta. La
- 8:27mujer tomó una de las bolsas y la levantó con cuidado. Dentro,
- 8:33se veía la moneda que yo había metido, pero estaba
- 8:36cubierta por una sustancia espesa, parecida a miel. Pregunté qué
- 8:41era eso. Marcos me hizo una seña para que guardara silencio,
- 8:47pero la mujer respondió sin mirarme, es la prueba de
- 8:50que el pacto ya respondió. En ese momento, una de
- 8:54las velas se apagó sola. El aire estaba quieto, no
- 8:58había corriente. La mujer sonrió, como si lo hubiera esperado,
- 9:03y dijo que uno de nosotros sería el nuevo guardián.
- 9:07Todos bajaron la cabeza, nadie dijo nada, pero el ambiente cambió.
- 9:13Sentí la piel helada y un temblor involuntario en las piernas.
- 9:17Marco se acercó y me susurró al oído que no
- 9:21podía faltar a las sesiones ni hablar con nadie de eso,
- 9:25que el grupo debía permanecer cerrado. Le pregunté qué pasaba
- 9:29si no iba. Dijo que romper un compromiso así era peligroso.
- 9:35Lo dijo con un tono seco, sin amenazas, pero lo
- 9:39suficientemente convincente para que no insistiera. La mujer comenzó a
- 9:44repetir una frase corta en un idioma que no reconocía.
- 9:49Todos pusieron las manos sobre la mesa, incluyendo yo. El
- 9:53líquido del cuenco reflejaba las llamas de las velas que
- 9:57se movían como si el aire temblara. El olor a
- 10:01sangre y alcohol era tan fuerte que los ojos me lloraban.
- 10:05De pronto, el ritmo de las palabras aumentó. La mujer
- 10:09hablaba cada vez más rápido, casi gritando, y nadie se
- 10:13atrevía a moverse. Una de las velas se dobló por completo,
- 10:18derramando cera sobre el suelo. En ese instante escuché un
- 10:23sonido seco, como un golpe, y vi que uno de
- 10:26los muchachos del grupo cayó hacia atrás. Se retorcía, con
- 10:31los dientes apretados y los ojos abiertos. Dos personas intentaron sujetarlo,
- 10:38pero la mujer las detuvo con un gesto. Dijo que
- 10:41no lo tocaran. El cuerpo del muchacho se estremecía sin control,
- 10:46la mujer lo cubrió con un manto negro que sacó
- 10:49de una caja, y siguió murmurando, ahora con voz más baja.
- 10:54Todo el grupo observaba sin moverse. Pasaron unos segundos, hasta
- 10:59que el cuerpo dejó de temblar, ella levantó la cabeza
- 11:03y anunció que había sido elegido. Nadie aplaudió y nadie habló,
- 11:08solo el zumbido de las velas llenaba el aire. Sentí
- 11:12un mareo fuerte y tuve que apoyarme en la pared.
- 11:15Quise salir, pero Marcos me detuvo y dijo que el
- 11:19ritual aún no había terminado. No le hice caso, caminé
- 11:24hacia la puerta tambaleando. Afuera se escuchaban sirenas acercándose, mezcladas
- 11:30con el ruido de los autos en la avenida. Bajé
- 11:33las escaleras sin mirar atrás. En la calle, el aire
- 11:38frío me devolvió la respiración. Vi una patrulla estacionarse a
- 11:43unos metros del edificio. Dos oficiales bajaron y comenzaron a
- 11:48mirar hacia las ventanas del último piso. No esperé a
- 11:52ver más, crucé la avenida sin fijarme en los coches
- 11:55y caminé sin rumbo durante varios minutos, con las manos
- 11:59temblando y el olor a sangre aún pegado en la ropa.
- 12:03Esa noche no regresé a casa. Me quedé en un café,
- 12:07abierto toda la madrugada, mirando mi celular sin saber a
- 12:11quién llamar. Intenté llamarle a Marcos, pero su número marcaba
- 12:16fuera de servicio. Cuando amaneció, me di cuenta de que
- 12:21aún tenía la vela con mi nombre en la mochila.
- 12:25La cera estaba derretida en un lado, como si se
- 12:27hubiera consumido por completo en mi ausencia. Las siguientes noches
- 12:32fueron cada vez más pesadas. Despertaba sobresaltado con el corazón
- 12:38acelerado y la sensación de que alguien caminaba dentro de
- 12:41mi cuarto. Al principio pensé que era simple paranoia por
- 12:46lo vivido, pero empecé a notar cosas que no tenían explicación.
- 12:51Algunos objetos aparecían fuera de su lugar, las llaves, los
- 12:55audífonos y la cartera. Un par de veces encontré la
- 13:00ventana abierta por la mañana, aunque recordaba haberla cerrado con seguro.
- 13:06El olor a alcohol con hierbas volvió a impregnar el cuarto.
- 13:11Era el mismo aroma que había sentido en los rituales,
- 13:14mezclado con algo más agrio. Lo peor fue una mañana
- 13:18en la que vi en el espejo del clóset unas
- 13:21marcas parecidas a dedos. No eran huellas limpias, sino como
- 13:27si alguien hubiera tocado el vidrio con las manos cubiertas
- 13:30de grasa o tierra. Las limpié con un trapo, pero
- 13:34al día siguiente estaban de nuevo. Traté de ignorarlo, me
- 13:38concentré en las clases, en no pensar en Marcos ni
- 13:42en aquella gente. Pero el sueño no regresó y los
- 13:46mareos volvieron con más fuerza. Una noche, al regresar del supermercado,
- 13:52encontré frente a la puerta de mi departamento una vela
- 13:56como las del grupo, con mi nombre escrito en tinta negra.
- 14:00La cera parecía nueva, recién moldeada. Me quedé varios minutos
- 14:06mirándola sin atreverme a tocarla. Terminé recogiéndola con una bolsa
- 14:11de plástico y la tiré al bote de basura del edificio.
- 14:15Esa fue la primera señal de que no había terminado.
- 14:19Al día siguiente me decidí a buscar a Marcos. Fui
- 14:24a la universidad y pregunté por él en la coordinación,
- 14:27pero nadie lo conocía. Revisaron las listas del semestre y
- 14:32y aseguraron que no existía ningún alumno con ese nombre.
- 14:36Les describí su aspecto, pero nadie pareció recordarlo. Incluso un
- 14:42par de compañeros, que habían estado con nosotros las primeras semanas,
- 14:47dijeron no saber de quién hablaba. Sentí un vacío extraño,
- 14:52como si hubiera estado conviviendo con alguien invisible. Busqué también
- 14:56a la mujer de los tatuajes. Revisé redes sociales, grupos
- 15:01de estudiantes... todo, pero no aparecía en ninguna parte. La
- 15:06dirección del primer edificio todavía la tenía anotada, así que
- 15:10fui hasta allá. El portón metálico seguía, pero estaba cerrado
- 15:15con cadena. Me asomé entre las rendijas y vi el
- 15:19interior lleno de polvo, con restos de madera y bolsas rotas.
- 15:25Un vecino que barría la banqueta me dijo que ese
- 15:28lugar llevaba años abandonado, que antes era un taller y
- 15:32que nadie subía a la azotea porque las escaleras estaban quebradas.
- 15:37No le respondí, rodeé el edificio por una calle lateral
- 15:40y encontré un hueco en la reja. Subí por las
- 15:44escaleras con el corazón acelerado, cuidando no hacer ruido. Cuando
- 15:49llegué a la azotea, confirmé que el hombre decía la verdad,
- 15:53todo estaba vacío. El cemento estaba cubierto de manchas oscuras
- 15:58y y había restos de cera derretida pegados en el suelo.
- 16:02A un lado encontré pedazos de una bolsa rota, igual
- 16:06a las que habíamos usado aquella noche. No había rastros
- 16:11de velas, ni de cajas, ni de nadie. Bajé sin
- 16:15mirar atrás. En la calle, el ruido de los coches
- 16:19me pareció más fuerte de lo normal. Caminé hacia la
- 16:23parada del camión con la sensación de que alguien me observaba.
- 16:28Esa noche, ya en casa, mientras intentaba dormir, recibí un
- 16:32mensaje desde un número desconocido. Decía sólo una frase, te
- 16:37toca cerrar el círculo. No respondí, dejé el teléfono sobre
- 16:42la mesa y traté de no pensar en eso, pero
- 16:45los ruidos regresaron. Escuché pasos en el pasillo, como si
- 16:50alguien arrastrara los pies. Me levanté despacio y me acerqué
- 16:55a la ventana, afuera, En la banqueta del edificio de enfrente,
- 16:59había una persona quieta, parada bajo un poste fundido. Sostenía
- 17:05una vela encendida en la mano, la luz apenas iluminaba
- 17:08su rostro, pero alcancé a notar que miraba directo hacia
- 17:12mis ventanas. Busqué el celular para tomarle una foto, pero
- 17:17en cuanto abrí la cámara, la pantalla se apagó sola.
- 17:21Ni el botón de encendido respondió. La vela seguía ahí,
- 17:25ardiendo en la oscuridad Cerré la cortina y me quedé
- 17:29sentado junto a la cama hasta que amaneció. Al salir,
- 17:33el poste estaba vacío, pero en el suelo quedaba un
- 17:36círculo negro de cera. Pensé en denunciarlo o al menos
- 17:41contárselo a alguien, pero no sabría cómo explicar todo, sin
- 17:45parecer trastornado. Pasaron los días y las cosas se calmaron
- 17:50un poco, hasta que un domingo escuché un golpe suave
- 17:53en la puerta. Al abrir, no había nadie. sólo una
- 17:58bolsa pequeña en el piso, idéntica a las del ritual. Dentro,
- 18:04había una moneda, igual que la que dejé aquella primera noche,
- 18:08y la superficie estaba cubierta por una sustancia verdosa, seca
- 18:12y con un olor fuerte. La tiré de inmediato, pero
- 18:17al volver a cerrar la puerta sentí un escalofrío, que
- 18:20me recorrió de pies a cabeza. Desde entonces, cada cierto tiempo...
- 18:26alguien deja una bolsa igual frente a mi puerta. A
- 18:30veces pasan semanas, otras solo unos días, pero siempre con
- 18:34una moneda adentro. Ya no intento tirarlas, solo las guardo
- 18:39en una caja y evito abrirlas. No cuento esto para
- 18:43convencer a nadie, tampoco busco que lo crean, solo quiero
- 18:47dejar claro que lo que comenzó como una curiosidad terminó
- 18:51arruinando mi sueño y la tranquilidad. Hay noches en que
- 18:56aún percibo ese olor a hierbas quemadas y alcohol, y
- 18:59aunque intento ignorarlo, sé que tarde o temprano volverán a buscarme.
- 19:04Nunca supe quiénes eran realmente, ni qué significaba formar parte
- 19:09del círculo. Pero algo me dice que, mientras siga apareciendo
- 19:13esa bolsa frente a mi puerta, el ritual sigue abierto,
- 19:18y que tarde o temprano me tocará cerrarlo. Me llamo
- 19:31Iván y les cuento esto que me pasó hace algunos años,
- 19:35cuando todavía iba a la facultad y pensaba que mi
- 19:38vida se iba a quedar en el derecho. Vivía en
- 19:42la Ciudad de México, arriba de un cerro. Mi casa
- 19:46era sencilla y mi rutina era la misma, clases en
- 19:50la mañana y el despacho de mi tío por la tarde.
- 19:54Mi tío llevaba años como abogado. Atendía en un local
- 19:58pequeño y yo le ayudaba con lo básico, ordenar expedientes,
- 20:01hacer copias, llevar escritos y acompañarlo cuando había que ir
- 20:06a juzgados. La mayoría de los asuntos eran comunes, terrenos, pensiones,
- 20:13choques y deudas. Por eso me llamó la atención cuando
- 20:17una tarde entraron varios vecinos juntos, con prisa y con coraje.
- 20:22Dijeron que habían detenido a una señora llamada Patricia y
- 20:26que la acusaban de quitarle la vida a una muchacha.
- 20:31Según ellos, el caso se estaba cerrando rápido, como si
- 20:35desde el inicio ya tuvieran a quien culpar. Hablaban de
- 20:39Patricia con respeto. Decían que la gente la buscaba cuando
- 20:44había enfermedades o problemas fuertes en la casa y que
- 20:48ella ayudaba sin meterse en pleitos. También dijeron que vivía
- 20:52sola y por eso les parecía absurdo el crimen. Traían
- 20:58copias de la carpeta, una nota local impresa y una
- 21:02hoja con firmas pidiendo apoyo. Mi tío revisó lo que
- 21:06le pusieron sobre la mesa y preguntó lo esencial, quien
- 21:10la señaló, qué pruebas había, si existían testigos y en
- 21:14dónde ocurrió todo. Las respuestas venían a medias. Unos decían
- 21:19que la policía llegó directo por ella, otros, que alguien
- 21:23la puso en la mira por rencillas viejas. Mi tío
- 21:27dijo que antes de prometer nada, tenía que escuchar a
- 21:31Patricia de frente y pidió visita al penal. Fuimos cuando
- 21:37nos dieron entrada. Pasamos revisiones y nos llevaron a un
- 21:41área de entrevistas. Doña Patricia apareció con la cara cansada
- 21:46y la mirada firme. Traía ojeras marcadas y una cortada
- 21:51vieja en la ceja. Mi tío se presentó, le explicó
- 21:55que venía por el caso y le pidió que se
- 21:58enfocara en los hechos. Patricia dijo que era inocente y
- 22:02que la estaban usando. Mi tío le pidió datos concretos,
- 22:07dónde estuvo ese día y quién podía confirmarlo. Patricia respondió
- 22:12lo que recordaba, pero desde ahí no podía comprobar mucho.
- 22:18En medio de la conversación, soltó una frase que me
- 22:21dejó tenso, dijo que ella era bruja. Lo dijo como
- 22:26un dato, sin alzar la voz. Mi tío siguió en
- 22:30lo legal, tomó nota de tiempos y lugares y le
- 22:33pidió que se quedara en lo que sirviera en la carpeta.
- 22:37Patricia explicó que esa fama era lo que la estaba hundiendo,
- 22:41porque cualquiera podía señalarla y mucha gente lo iba a creer.
- 22:47Mi tío alcanzó a detectar huecos, pruebas circunstanciales y un
- 22:51expediente armado con prisa. Salimos con el plan de pedir
- 22:56un aplazamiento, exigir copia de la carpeta y buscar contradicciones
- 23:01en tiempos y declaraciones. Mi tío también quería hablar otra
- 23:06vez con los vecinos, porque a veces ahí sale la
- 23:09pieza que falta. Días después, nos avisaron que Patricia había
- 23:15sido agredida dentro del penal y la trasladaron a un hospital.
- 23:20Mi tío decidió ir. La encontramos en cama, con golpes
- 23:25recientes en brazos y cara y marcas en el cuello.
- 23:29Hablaba despacio, mi tío le preguntó quién la atacó. Patricia
- 23:35dijo que la querían callar porque la estaban usando para
- 23:38tapar a alguien con poder. Repitió que era bruja y
- 23:43dijo que esa fama la estaba convirtiendo en culpable sin pruebas.
- 23:49Ahí habló del político. Dijo que un político local la
- 23:54buscó para pedirle que se encargara de una muchacha que
- 23:57lo iba a denunciar por abuso y que quería una
- 24:00muerte que pareciera natural. Patricia dijo que se negó. Después
- 24:06de esa negativa, La muchacha apareció muerta y la acusación
- 24:10cayó sobre ella. A mi tío se le notó la tensión,
- 24:15porque sonaba a gente moviendo cosas desde fuera. Él le
- 24:19preguntó nombres y fechas, y Susana le dio lo que recordaba,
- 24:23pero también repitió que lo legal no iba a alcanzarle.
- 24:29Volvimos al día siguiente. Patricia estaba más estable y fue clara,
- 24:34decía que la iban a matar en cuanto la regresaran
- 24:37al penal. Yo le pregunté por qué no se defendía
- 24:41si decía ser bruja. Ella me explicó que lo que
- 24:45le servía para hacer trabajos fuertes lo tenía guardado en
- 24:49su casa y que en el hospital sólo alcanzaba para
- 24:52cosas pequeñas. Para que lo entendiéramos, me pidió un objeto personal.
- 24:58Yo traía un anillo desde la preparatoria, sencillo, de metal liso,
- 25:05y se lo di. Susana lo apretó en la mano,
- 25:09lo acercó a la boca y murmuró muy bajo. Luego
- 25:13empezó a decir cosas de mi vida con exactitud, cuando
- 25:16empecé a usar el anillo, un pleito fuerte en mi familia,
- 25:20un problema de salud de mi mamá y una decisión
- 25:23que yo guardaba. Eran detalles que nadie fuera de mi
- 25:27casa manejaba. Yo me quedé frío, y mi tío también.
- 25:34Mi tío intentó seguir con el tema legal, pero ella
- 25:37repitió que eso no iba a detener lo que venía.
- 25:41En ese momento entró un doctor con dos policías. El
- 25:46doctor autorizó el traslado al penal, los policías la levantaron
- 25:50con cuidado. Pero antes de salir, ella volteó hacia mí
- 25:54y dijo que lo lamentaba. Al salir recordé el anillo
- 25:59y vi que ella se lo había quedado. No entendí
- 26:04por qué me lo decía, y al salir al estacionamiento
- 26:07y buscar el anillo, no estaba. Ella se lo había quedado.
- 26:13Me quedé junto al carro, viendo a mi tío encender
- 26:15el motor, con una sensación clara, esa mujer se llevó
- 26:19mi anillo y dejó un pendiente conmigo. Al día siguiente
- 26:25de la visita al hospital, llegué al despacho temprano. Mi
- 26:30tío ya estaba ahí, con el teléfono en la mano.
- 26:34Me dijo que del penal le avisaron que Patricia murió
- 26:37al volver a su celda. No le dieron explicación, solo
- 26:41que pasó adentro y que el traslado del hospital ya
- 26:44estaba asentado. Le pregunté si podíamos pedir un informe para
- 26:50el expediente. Mi tío me frenó, me dijo que ese
- 26:54asunto ya no se iba a mover, que había gente
- 26:57metida y que lo más seguro era apartarse. Me pidió
- 27:02guardar la carpeta, y avisarles a los vecinos que él
- 27:05ya no podía seguir con el caso. No me lo
- 27:09dijo como amenaza, me lo dijo porque entendió, cuando un
- 27:13pleito deja de ser legal y se vuelve un problema
- 27:16personal para gente con poder. Me fui con la cabeza revuelta.
- 27:21En la tarde, ya en mi casa, intenté estudiar y
- 27:26no pude, traía el mismo pensamiento dando vueltas, Patricia se
- 27:31quedó con mi anillo a propósito y se lo llevó
- 27:33hasta el final. Esa noche me acosté temprano y cuando
- 27:39ya estaba a punto de dormirme, escuché una voz de
- 27:42mujer en el pasillo que da al patio. La voz
- 27:46dijo mi nombre, despacio, como si estuviera parada del otro
- 27:50lado de la pared. No era la voz de mi
- 27:53mamá ni de una vecina. A los segundos la ubiqué
- 27:57y se me apretó el estómago. era la voz de
- 28:00la bruja. Me levanté y caminé hasta la ventana del patio,
- 28:06corrí un poco la cortina. Vi un bulto encorvado cruzando rápido,
- 28:11pegado a la sombra del árbol. No alcancé a ver
- 28:15la cara, pero la forma del cuerpo era clara, hombros encogidos,
- 28:19cabeza baja y paso corto. Me regresé al cuarto y
- 28:23cerré la puerta. No desperté a mis papás, me quedé
- 28:28sentado un buen rato, esperando escuchar algo más. Al día siguiente,
- 28:35me repetí que podía ser cualquier persona en el patio,
- 28:39pero esa idea no me duró. Esa noche, al abrir
- 28:43la puerta de mi cuarto, me pegó un olor fuerte,
- 28:46como carne echada a perder. Prendí la luz y vi
- 28:50una silueta encorvada, parada en una esquina, de espaldas. No
- 28:56era una sombra, era un cuerpo quieto. Me quedé parado,
- 29:01con las manos frías. La silueta se movió y apareció
- 29:06más cerca, a pocos pasos. Ahí le vi la cara,
- 29:10y era Patricia. Tenía la piel hinchada, el labio partido
- 29:15y los ojos muy abiertos. Me habló con la misma
- 29:19voz del pasillo y dijo una frase corta, que ya
- 29:23podía verme. Después de eso, la figura desapareció y el
- 29:29olor bajó en segundos. Esa noche me dormí tarde y
- 29:33desperté varias veces, pendiente de cualquier ruido. Los días siguientes
- 29:40me afectaron en lo normal. En la facultad no me concentraba,
- 29:45me quedaba viendo las hojas sin entender, en el despacho
- 29:48ya no quise ir y en mi casa empecé a
- 29:51evitar el pasillo del patio en la noche. Me bañaba
- 29:55rápido y dejaba la puerta del cuarto abierta y me
- 29:58daba vueltas en la cama... hasta que el sueño me
- 30:01ganaba por cansancio. Volví a escuchar la voz una vez más,
- 30:07cerca del pasillo... y eso me terminó de empujar. Le
- 30:11conté a mi mamá que desde el caso del despacho
- 30:14estaba durmiendo mal... y que yo había visto a la
- 30:17bruja en mi cuarto. Mi mamá no se burló, me
- 30:21dijo que una señora conocida de la familia... Sabía de
- 30:24una espiritista en otra ciudad, una mujer que atendía problemas
- 30:28de muertos pegados a personas. Fui solo. La espiritista me
- 30:35recibió en una sala sencilla y me pidió que le
- 30:38contara todo desde el principio. Se lo conté todo en
- 30:42orden y me preguntó cómo era el anillo y si
- 30:45lo usaba diario. Le dije que sí, que era liso
- 30:49y que lo traía siempre. Me explicó algo claro, Patricia
- 30:55usó el anillo como puente para amarrarse a mí. Me
- 30:59dijo que no se trataba de suerte ni de sugestión,
- 31:02se trataba de un trabajo hecho a la fuerza, usando
- 31:05un objeto personal. Por eso pudo hablarme en mi casa
- 31:09y por eso pude verla. Me aclaró que esas manifestaciones fuertes,
- 31:14el olor y la aparición, fueron para obligarme a buscar
- 31:18ayuda y para dejarme claro que el vínculo estaba activo.
- 31:24Le pregunté qué quería ella de mí, la mujer se
- 31:27quedó en silencio un rato, como concentrándose, y luego me
- 31:31lo dijo directo, que sólo quería venganza contra el político
- 31:35que la mandó callar. Me explicó que la bruja ya muerta,
- 31:39no se movía libre, que ahora se pegaba a mí
- 31:42y sólo podía acercarse a lugares donde yo estuviera. Por
- 31:47eso necesitaba que yo me acercara a la esposa de
- 31:50ese político, porque esa mujer era el punto más accesible,
- 31:54para golpearlo sin ponerse frente a él. Le pregunté qué
- 31:59pasaba si yo me negaba. Me dijo que el amarre
- 32:03podía durar años y que me iba a desgastar con
- 32:06sueño malo, nervios y problemas en lo cotidiano hasta que
- 32:10yo cediera o hasta que alguien lo cortara de raíz.
- 32:14También me dejó otra cosa clara, en mi casa ya
- 32:17no tenía por qué seguir apareciéndose como al inicio porque
- 32:21ya logró que yo buscara a alguien que entendiera el problema.
- 32:26A partir de ese momento, la presión se iba a notar,
- 32:30sobre todo cuando yo estuviera cerca de la persona objetivo.
- 32:36Salí de ahí con la garganta seca. En el camino
- 32:40de regreso, entendí que ya no era solo miedo, era
- 32:43un problema con una meta definida, y yo estaba en
- 32:47medio sin haberlo pedido. Después de ir con la espiritista,
- 32:52yo seguí yendo a la facultad como si nada, pero
- 32:56ya no estaba igual. En mi casa dejaron de pasar
- 32:59las cosas fuertes, el olor ya no apareció y no
- 33:03volví a verla en el cuarto, pero yo caminaba con
- 33:06la idea de que Patricia seguía pegada a mí. Cada
- 33:10vez que pensaba en el anillo, sentía una presión en
- 33:13el estómago, porque entendí que ese objeto fue el gancho
- 33:17para la brujería. Unas semanas después, vi una convocatoria en
- 33:23la facultad. Era para un programa de asesoría jurídica gratuita
- 33:28coordinado por el municipio con estudiantes que iban a atender
- 33:32casos de gente de bajos recursos. Pedían papeles, una entrevista
- 33:38y disponibilidad. Leí el nombre de la responsable del programa
- 33:42y sentí un frío de golpe. Era la esposa del
- 33:46político del que Patricia habló en el hospital. Me quedé
- 33:52parado viendo el anuncio. Esa noche pensé en no meterme,
- 33:57pero la advertencia que me dieron fue clara. Si yo
- 34:00no me acercaba al objetivo, el vínculo podía durar años.
- 34:05Yo no quería vivir así, así que preparé mis documentos
- 34:08y fui a la entrevista. Me preguntaron por mi experiencia
- 34:12y por qué quería entrar. Contesté con lo básico, que
- 34:17quería aprender. que ya había trabajado con expedientes en el
- 34:21despacho de mi tío y que podía sostener un ritmo pesado.
- 34:26A la semana me avisaron que quedé. La oficina del
- 34:31programa estaba en una zona céntrica. Había un letrero, una recepción,
- 34:37sillas junto a la pared y una fila de gente
- 34:39con carpetas, recibos y cartas de bancos. Adentro nos acomodaron
- 34:45en escritorios compartidos. El trabajo era real, deudas, casas en
- 34:51riesgo y trámites atorados. Yo me metí de lleno, porque
- 34:57quería que la esposa del político se acercara a mí
- 35:01y porque quería que aquello terminara. Tomaba casos complicados, armaba escritos,
- 35:08buscaba pruebas de pago, hacía listas de requisitos para que
- 35:11la gente no diera vueltas. Cuando faltaba un documento, yo
- 35:17mismo iba por la firma o por el sello. No
- 35:20lo hacía por lucirme, lo hacía porque sentía que me
- 35:23estaban empujando desde atrás. La esposa del político llegaba una
- 35:29vez por semana, se reunía con el coordinador, preguntaba números,
- 35:34revisaba que la oficina se viera ordenada y saludaba a
- 35:38algunas personas. Desde la primera vez que entró, a mí
- 35:42me empezó un dolor de cabeza directo, como un golpe interno.
- 35:47Sentía un escalofrío en la espalda, siempre en el mismo punto,
- 35:51y una presión en el estómago. Me pasaba cada vez
- 35:56que ella estaba cerca, y se me quitaba cuando se iba.
- 36:02El día que pasó todo, ella se acercó a mi
- 36:04escritorio porque el coordinador le dijo que yo estaba llevando
- 36:08varios asuntos. Me pidió que le explicara un caso de
- 36:12una señora con atrasos en el pago de su casa.
- 36:15Yo tenía el expediente abierto y empecé a hablar de fechas,
- 36:20notificaciones y lo que íbamos a solicitar para frenar el embargo.
- 36:26Mientras hablaba, sentí la espalda pesada, como si alguien se
- 36:30pegara a mí. No volteé y seguí hablando. La esposa
- 36:37del político se quedó rígida. La mirada se le fue
- 36:41hacia arriba y la cabeza se le echó un poco
- 36:43para atrás. Luego se fue completa hacia atrás con todo
- 36:48y silla y cayó de lado. Dos compañeros corrieron y
- 36:52entre los dos batallaron para levantarla porque el cuerpo se
- 36:56le puso duro como si todo se le hubiera amarrado.
- 37:00Ella alcanzó a gritar que una bruja se la quería
- 37:03llevar y señaló hacia un espejo que estaba detrás de mí.
- 37:09Cuando volteé En el espejo vi una figura encorvada pegada
- 37:12a mi espalda. Era la misma forma que vi cruzar
- 37:16el patio de mi casa, no le vi el rostro bien,
- 37:20vi el cuerpo y supe que era aquella bruja. En
- 37:23ese mismo instante la mujer empezó a torcerse con fuerza.
- 37:28El cuello giró de golpe y se oyó un tronido claro,
- 37:32después de eso, la mujer quedó inmóvil en el piso.
- 37:37La oficina se volvió un desorden. Alguien llamó a emergencias
- 37:42y el coordinador empezó a pedir nombres y a ordenar
- 37:46que desalojaran el área. La gente gritaba y lloraba, yo
- 37:51me quedé sentado sin hablar, con las manos temblando. Yo
- 37:55entendí lo que pasó, no me lo tuvieron que explicar,
- 37:58yo fui el puente para que esa bruja llegara y
- 38:01ejecutara su venganza. No regresé al programa y tampoco volví
- 38:08a clases, Me enfermé y me quedé en cama varios días.
- 38:13Cuando pude salir, volví con la espiritista y le conté todo.
- 38:18Le dije que ya no quería seguir con eso, que
- 38:21se acabara. Ella me dijo que el vínculo ya había
- 38:24cumplido lo que buscaba y que era el momento de
- 38:27cortarlo con alguien que se dedicara a eso. Me mandó
- 38:32con una mujer de otra zona. Fui con esa mujer
- 38:37y le conté la historia completa, sin cambiar nada. Me
- 38:41pidió que describiera el anillo y le contara cuando se
- 38:45lo di a la bruja y lo que vi en
- 38:46mi cuarto. Hizo un trabajo corto, directo, sin explicaciones largas,
- 38:52y me dijo que me fuera a mi casa y
- 38:55que no buscara más. Esa noche dormí como no lo
- 39:00hacía en muchos días. No volvió el olor, y no
- 39:04volví a escuchar la voz en el pasillo, ni volví
- 39:07a ver a la bruja. La presión en la espalda
- 39:10se fue, lo que se quedó fue la culpa. Yo
- 39:14dejé derecho, me alejé de las oficinas, de programas y
- 39:18de casos donde se mezcla la ley con la gente
- 39:20que manda. Hasta hoy, cuando recuerdo el espejo y ese tronido,
- 39:26lo único que tengo claro es que yo me acerqué
- 39:29para librarme y alguien murió frente a mí por esa decisión.
- 39:42Yo no cuento esto como rumor, lo cuento porque estuve
- 39:45ahí desde el principio. La bruja vivía sola al final
- 39:50del pueblo. Era una anciana y la gente le tenía miedo,
- 39:55pero también la buscaba cuando ya no encontraba otra salida.
- 39:59Curaba fiebres, cortadas, torceduras y partos difíciles. A veces cobraba dinero,
- 40:06a veces cobraba otra cosa. Mi primo Mauro la llevó
- 40:12a su casa cuando su mujer, Elisa, se estaba muriendo
- 40:15al parir a su segunda hija. Yo llegué antes que
- 40:19la bruja y vi a Elisa en la cama, pálida
- 40:22y casi ira. Había sangre en las sábanas y en
- 40:26el suelo. La niña ya había nacido, pero Elisa seguía
- 40:31perdiendo sangre y apenas reaccionaba. Mauro tenía a la bebé
- 40:36en brazos y no sabía qué hacer. Su madre lloraba
- 40:39en una silla y yo estaba junto a la puerta
- 40:42cuando la bruja entró. Entró sin saludar, dejó sus cosas
- 40:47sobre la mesa y fue directo a revisar a Elisa.
- 40:51Pidió agua, paños limpios y espacio. Nadie discutió, Mauro le
- 40:57preguntó cuánto iba a cobrar. Ella respondió que primero iba
- 41:02a ver si la mujer salía viva de esa cama.
- 41:06Lo dijo con una calma que hizo callar a todos.
- 41:10Después trabajó un buen rato, le dio a Elisa un
- 41:13líquido amargo, la hizo reaccionar varias veces y no dejó
- 41:17que nadie se interpusiera. Mauro la miraba con miedo. Al
- 41:23final el sangrado bajó, Elisa abrió los ojos, pidió agua
- 41:27y preguntó por la niña. Mauro se sentó y lloró
- 41:31del alivio, yo pensé que todo había terminado ahí, pero
- 41:35no fue así. La bruja dijo que iba a cobrar
- 41:40en ese momento. No pidió dinero ni comida, pidió la
- 41:44pieza del fondo y el pedazo de tierra junto al
- 41:47corral para vivir ahí hasta su muerte. Lo dijo delante
- 41:51de todos, dijo que ese era el pago por haberle
- 41:54devuelto la vida a Elisa. Mauro aceptó de inmediato, dijo
- 41:59que sí, que la pieza sería de ella y que
- 42:02nadie la iba a sacar. La bruja le pidió que
- 42:06lo repitiera despacio, mauro lo hizo yo lo oí su
- 42:11madre también y una vecina que había entrado a ayudar
- 42:14también lo oyó fue una promesa clara la bruja se
- 42:20mudó poco después se instaló en la pieza del fondo
- 42:23y empezó a usar la tierra no molestaba mucho casi
- 42:29siempre estaba en su cuarto o sentada cerca de la
- 42:31puerta no hablaba con los niños ni se metía en
- 42:34conversaciones ajenas pero pesaba en la casa Elisa nunca estuvo
- 42:40tranquila con ella ahí, Mauro al principio tampoco, aunque se
- 42:44hacía el fuerte. Yo iba seguido y siempre notaba lo mismo,
- 42:49cuando la bruja salía al patio, la casa se quedaba callada.
- 42:55Con el tiempo, Mauro dejó de sentir agradecimiento y empezó
- 42:59a sentir vergüenza. Algunos hombres del pueblo le metieron en
- 43:04la cabeza que se había dejado mandar por una vieja.
- 43:08Le dijeron que una cosa era pedir ayuda y otra
- 43:11regalarle parte de su casa para siempre. Mauro empezó a
- 43:16repetir eso. Elisa no lo frenó, pues a ella tampoco
- 43:21le gustaba tener a la bruja cerca de sus hijos.
- 43:25Entre los dos se fueron convenciendo de que habían prometido
- 43:28demasiado y de que podían echarse atrás. Yo estuve el
- 43:34día en que Mauro decidió romper su palabra. Entró a
- 43:38la pieza y le dijo a la bruja que ya
- 43:40era suficiente, que había vivido ahí y que se fuera.
- 43:45La anciana no se levantó, le respondió que él no
- 43:48le había ofrecido unos días ni unos meses, le había
- 43:52prometido el lugar hasta su muerte. Mauro dijo que había
- 43:56hablado desesperado, que nadie podía tomar una promesa así como
- 44:00si fuera un contrato. La bruja lo miró y le
- 44:04dijo que una promesa vale más cuando se hace con miedo.
- 44:08Mauro se enojó y le contestó que en su casa
- 44:11mandaba a él. La bruja le pidió que repitiera eso
- 44:16mirándola a la cara. Mauro no quiso, dio media vuelta
- 44:21y salió. Poco después, cambió el candado de la pieza,
- 44:25esperó a que la anciana saliera, sacó sus cosas y
- 44:29las dejó afuera. Yo llegué cuando ya estaban en el patio.
- 44:35La caja, la ropa y el petate estaban en el suelo.
- 44:39Elisa estaba junto a Mauro con la niña en brazos,
- 44:42y no parecía contenta, se le veía tensa. La bruja regresó,
- 44:48vio sus cosas y no hizo escándalo. Solo pidió entrar
- 44:52por un frasco que había dejado guardado, pero Mauro se negó,
- 44:56le dijo que se llevara lo suyo y se fuera.
- 45:01La anciana se quedó quieta un momento, después miró a Elisa,
- 45:06miró a la niña, miró la puerta cerrada y volvió
- 45:09a mirar a Mauro. Entonces dijo algo que yo no
- 45:13olvidé nunca. Dijo que una promesa rota no se cobra
- 45:17de inmediato, dijo que cobrar rápido sirve para asustar, pero
- 45:22no para castigar. Según ella, el castigo tenía que llegar después,
- 45:27cuando el que faltó a su palabra ya se sintiera
- 45:30seguro y pensara que no iba a pasar nada. Dijo
- 45:35que lo iba a dejar vivir tranquilo, trabajar, criar a
- 45:38sus hijos y convencerse de que había ganado. Después, cuando
- 45:43menos lo esperara, empezaría la cuenta. Mauro se rió y
- 45:50le dijo que dejara esas amenazas para niños. La bruja
- 45:54acomodó sus cosas y antes de irse dijo una última cosa.
- 45:59Dijo que no iba a tocar la casa todavía, porque
- 46:02sabía esperar. También dijo que cuando empezara a cobrar, no
- 46:08iba a perdonar nada. Luego se fue caminando por la
- 46:11calle y no volvió a entrar en esa casa. Pasó
- 46:17bastante tiempo. Mauro empezó a burlarse del asunto, decía que
- 46:22ya se había visto lo que valían las palabras de
- 46:24la vieja. Volvió a usar la pieza del fondo para
- 46:28guardar cosas, hablaba de ella como si ya no importara.
- 46:33Yo no me reía con él, Mauro quiso olvidar pronto,
- 46:37pero yo no pude. La bruja murió después, la encontraron
- 46:43sola en su casa. Mauro no fue a verla ni
- 46:46fue a enterrarla, dijo que ya estaba terminado. Pero no
- 46:51estaba terminado, apenas iba a empezar. Después de la muerte
- 46:57de la bruja, Mauro se relajó. Empezó a decir que
- 47:01el miedo se había acabado con ella, abrió la pieza
- 47:04del fondo, metió costales y herramientas, y la dejó como almacén.
- 47:10Yo no ayudé una vez a mover unas cosas. El
- 47:14cuarto estaba vacío, sin nada raro a la vista, y
- 47:17Mauro sonreía con la tranquilidad del hombre que cree que
- 47:21ya pasó lo peor. Elisa no entró, se quedó afuera,
- 47:25y dijo que no quería volver a pisar ese lugar,
- 47:29Mauro se burló. La desgracia empezó por su hijo mayor, Darío.
- 47:36Tuvo un accidente trabajando y volvió sin una pierna. Eso
- 47:41quebró algo dentro de la casa. Se volvió agresivo, bebía,
- 47:46gritaba y trataba mal a todos. Mauro quería controlarlo con
- 47:51golpes y órdenes, Elisa se fue consumiendo entre el miedo
- 47:55y el cansancio, e Inés empezó a quedarse callada demasiado tiempo.
- 48:00Yo iba seguido, y cada vez que entraba, sentía que
- 48:04esa familia se estaba hundiendo. Entonces empezó lo otro. Lo
- 48:12primero fue el olor en la pieza del fondo. Cada
- 48:16vez que se abría la puerta, salía el mismo olor
- 48:19que había dejado la bruja. Mauro decía que eran cosas
- 48:23viejas encerradas. Limpiamos el cuarto, sacamos basura y dejamos todo abierto,
- 48:30pero el olor volvía, no estaba siempre, aparecía de golpe.
- 48:35Mauro fingía que no le daba importancia, pero cada vez
- 48:39que lo sentía miraba hacia la puerta. Después empezaron los ruidos,
- 48:46no eran ruidos grandes, eran cosas concretas. Una silla arrastrándose,
- 48:52dos golpes secos sobre la mesa, un roce contra la pared,
- 48:56y siempre salían de ahí. yo lo escuché una vez
- 49:00en la cocina y Mauro también lo oyó fuimos juntos
- 49:04a abrir la silla estaba en el centro del cuarto
- 49:07los dos sabíamos que él la había dejado pegada a
- 49:10la pared Mauro se quedó mirando un momento y luego
- 49:14cerró otra vez ese mismo día puso candado desde ahí
- 49:21la pieza se volvió el centro de todo Mauro ya
- 49:25no pasaba tranquilo frente a esa puerta Elisa empezó a enfermarse,
- 49:30primero fue el cansancio, luego los moretones, la debilidad y
- 49:35la falta de aire. Cada semana se veía peor, Mauro
- 49:39la llevaba a consulta y le daban cosas para tomar,
- 49:43pero ella seguía apagándose. Yo iba por las tardes y
- 49:47siempre encontraba lo mismo, Elisa acostada, Mauro irritable, Darío de
- 49:52mal humor, Inés quieta y la puerta de la pieza cerrada.
- 49:59Una tarde Elisa me habló cuando Mauro no estaba cerca.
- 50:03Me dijo que varias noches se había despertado, sintiendo una
- 50:07mano sobre los pies, por encima de la sábana. Dijo
- 50:11que era una mano seca y dura, y que después
- 50:14de sentirla escuchaba paso salir del cuarto. Yo no le
- 50:19respondí enseguida, pero antes de que yo me fuera, me
- 50:22pidió que no se lo contara a Mauro. la que
- 50:27empezó a hablar más claro fue Inés. La niña decía
- 50:31que veía a la vieja cerca de la pieza, a
- 50:34veces sentada, a veces parada junto a la puerta. Mauro
- 50:39la callaba en cuanto la oía. Inés dejó de decirlo
- 50:43delante de él, pero a mí sí me lo contaba.
- 50:47Decía que la bruja no entraba a la casa principal,
- 50:50porque todavía estaba esperando algo de Mauro. Según Inés, la
- 50:55vieja repetía que la deuda seguía abierta. Yo trataba de calmarla,
- 51:01pero ella siempre volvía a lo mismo. Una noche Darío
- 51:06se puso a gritarle a la pieza, pues había tomado mucho.
- 51:10Abrió la puerta de golpe y empezó a insultar al
- 51:13cuarto vacío. Yo lo sujeté por detrás para sacarlo de ahí,
- 51:18Mauro llegó con una lámpara y los tres vimos que
- 51:21sobre la mesa estaba doblado el delantal y con el
- 51:25que la anciana había trabajado la noche del parto. Yo
- 51:29no lo había vuelto a ver desde que la echaron.
- 51:32Mauro se puso pálido. Lo agarró, lo lanzó al fuego
- 51:37del patio y lo vimos quemarse. A la mañana siguiente
- 51:41volvió a aparecer dentro del cuarto, doblado de la misma manera.
- 51:46Ahí Mauro dejó de burlarse. Empezó a dormir mal, revisaba
- 51:52el candado varias veces... y a veces me pedía que
- 51:56lo acompañara a abrir la pieza, porque no quería entrar solo.
- 52:01Se sentaba en la cocina y se quedaba oyendo. Yo
- 52:05nunca lo había visto así. Ya no hablaba como un
- 52:08hombre seguro, hablaba como alguien que siente que su casa
- 52:12dejó de obedecerle. Elisa murió después de una enfermedad lenta,
- 52:18no se fue de golpe, se fue gastando hasta que
- 52:21ya no tuvo fuerza ni para incorporarse. Mauro quedó destruido,
- 52:26pero ni siquiera pudo hacer su duelo en paz. Porque
- 52:30los ruidos siguieron, el olor siguió, la silla siguió moviéndose
- 52:35e Inés ya no quiso pasar sola por el patio
- 52:38y Darío se hundió más en la bebida. La casa
- 52:42terminó de quebrarse. Después de la muerte de Elisa, Mauro
- 52:48quiso arreglar lo que había hecho. Fue a la tumba
- 52:52de la bruja y dejó una vela y dijo que
- 52:54reconocía la promesa y también dejó la llave de la pieza.
- 52:59Volvió con la cara cambiada. Esa misma noche la puerta
- 53:03apareció abierta y la cadena estaba en el piso. Entramos juntos,
- 53:09la silla estaba frente a la mesa y sobre la
- 53:11mesa había un frasco viejo que Mauro dijo haberle negado
- 53:15el día que la echó. Quiso romper la pieza y
- 53:19tirarla abajo, pero no pudo. Cada vez que alguien tocaba
- 53:24ese cuarto pasaba algo. Un hombre que fue a ayudar
- 53:28salió diciendo que no volvía. Mauro se abrió la mano
- 53:32con un clavo y Ness cayó al suelo del susto
- 53:35cuando oyó un golpe adentro. Todo terminaba girando alrededor del
- 53:40mismo lugar. Fue entonces cuando Mauro me dijo algo que
- 53:46todavía recuerdo. Me dijo que la bruja no estaba buscando asustarlo,
- 53:52que estaba esperando a que él aceptara que había roto
- 53:55una promesa de vida o muerte y que eso no
- 53:58se pagaba con disculpas. Yo le respondí que ya estaba
- 54:02demasiado afectado. Mauro me miró con una calma que me
- 54:07dio más miedo que sus nervios y me contestó que
- 54:10no había empezado lo peor y tenía razón. Cuando Inés
- 54:15volvió a quedarse sola en la casa con su padre,
- 54:18todo empeoró. La niña ya no dormía bien, se despertaba
- 54:23llorando y decía que la vieja se paraba junto a
- 54:26su cama. No hablaba mucho, según ella, solo preguntaba por
- 54:31qué Mauro seguía callado. Inés no decía que la bruja
- 54:36la golpeara ni que la persiguiera por la casa. Decía
- 54:40algo peor, que hablaba como si tuviera derecho a estar
- 54:43ahí y como si todo lo que pasaba fuera apenas
- 54:47una parte de la cuenta. Mauro se fue acabando por dentro,
- 54:53dormía con una lámpara al lado y a veces se
- 54:55quedaba sentado mirando la puerta de la pieza. Ya no
- 54:59tomaba decisiones normales. Un día quería mandar a la niña
- 55:04con una tía, al siguiente decía que no, que si
- 55:08la sacaba de la casa, la bruja iba a seguirla.
- 55:12Yo traté de convencerlo de que Inés se fuera unos días.
- 55:17Mauro aceptaba y luego cambiaba de idea. Empezó a decir
- 55:21que la vieja ya no estaba atada a la pieza,
- 55:24que ahora caminaba por toda la casa. Cuando hablaba así,
- 55:29yo ya no sabía si estaba describiendo algo real, o
- 55:32si el miedo se lo había vencido por completo. La
- 55:37propia Inés me contó que la bruja entraba al cuarto
- 55:40de Mauro, cuando se quedaba dormido y se le acercaba
- 55:43a la cara hasta hacerlo despertar. La niña decía que
- 55:47su padre amanecía ahogado y con los ojos abiertos del susto.
- 55:52Yo le pregunté si de verdad lo había visto. Me
- 55:56dijo que no, que lo sabía porque escuchaba a Mauro
- 55:59levantarse de golpe y empezar a rezar en voz baja.
- 56:04Eso sí podía creerlo. Varias veces lo oí yo también,
- 56:09y no era una oración tranquila, sonaba como la voz
- 56:12de un hombre que ya no sabe con quién está hablando.
- 56:17Mauro quiso una última solución. Contrató a dos hombres para
- 56:22tirar la pieza. Yo estuve ahí. Apenas empezaron a mover
- 56:28las cosas, el cuarto se sintió distinto. Lo digo porque
- 56:32todos nos quedamos callados al entrar. La silla estaba otra
- 56:37vez junto a la mesa, como si alguien acabara de levantarse.
- 56:42Uno de los hombres quiso sacar la mesa, pero apenas
- 56:45la tocó dijo que estaba caliente el otro no le
- 56:50creyó hasta poner la mano encima los dos se miraron
- 56:54raro pero siguieron entonces desde la casa principal se oyó
- 57:00el grito de Inés fuimos corriendo la niña estaba en
- 57:05el suelo agarrándose el cuello y temblando cuando pudo hablar
- 57:11dijo que la vieja le había dicho al oído que
- 57:13no se rompía lo que todavía se debía Mauro salió
- 57:18de la casa como un animal rabioso, volvió a la
- 57:21pieza y empezó a gritarle que se lo cobrara a
- 57:24él que dejara a su hija. Yo lo alcancé justo
- 57:28cuando la puerta del cuarto se cerró sola de golpe.
- 57:32Los dos hombres se fueron sin pedir nada y no
- 57:35quisieron volver. Desde ese día Mauro quedó vencido. Ya no
- 57:42intentó tirar la pieza, Dejó la puerta abierta y empezó
- 57:46a hablar de la bruja, como si siguiera viva dentro
- 57:49de ese cuarto. Yo iba a verlo por obligación y
- 57:53por lástima, pero cada vez costaba más estar ahí. La
- 57:58niña apenas comía, no quería cruzar el patio, se quedaba
- 58:02sentada mirando al suelo y a veces, alzaba la cabeza
- 58:05como si escuchara algo que los demás no oíamos. Una
- 58:10tarde me dijo que la vieja ya estaba enojada. porque
- 58:13Mauro seguía buscando la manera de salvarse solo. No supe
- 58:18qué responderle. La última vez que vi a Inés con
- 58:23vida estaba callada en la cocina. Mauro estaba en el corredor,
- 58:28con la vista fija en la pieza. La niña me
- 58:31habló en voz muy baja, me dijo que la bruja
- 58:34ya no esperaba junto a la puerta, que ahora entraba
- 58:37y salía como dueña. También me dijo que ya no
- 58:41faltaba mucho. Yo quise llevarla conmigo en ese mismo momento,
- 58:46pero Mauro no la soltó. Me dijo que nadie la
- 58:50iba a cuidar mejor que él. No le creí, pero
- 58:54tampoco pude quitársela por la fuerza. Al día siguiente la
- 59:00niña desapareció. La buscamos por la casa, por el patio
- 59:05y por los alrededores. Mauro estaba fuera de sí, gritaba
- 59:09el nombre de su hija y al mismo tiempo, no
- 59:12dejaba de mirar la pieza. Yo entré al patio trasero
- 59:17y sentí el olor de la bruja antes de acercarme.
- 59:21La puerta del cuarto estaba cerrada, y desde adentro se
- 59:24escuchaba un golpe seco, siempre igual. Llamé a Mauro, llegó
- 59:29corriendo y abrió con manos temblorosas. La pieza estaba en orden,
- 59:36la mesa limpia, la silla en su sitio, y la
- 59:39cama tendida, y sobre esa cama estaba Inés. Pero ya
- 59:44estaba muerta. No tenía heridas grandes, solo una marca en
- 59:49el cuello. Mauro cayó de rodillas y empezó a decir
- 59:54que él había roto la promesa, que todo venía de ahí,
- 59:58que la vieja lo había advertido delante de todos y
- 1:00:00que él se había reído. Lo repitió muchas veces. Yo
- 1:00:06saqué a la niña de la cama y la llevé afuera,
- 1:00:09Mauro no me ayudó, seguía en el suelo, mirando el
- 1:00:13cuarto como si esperara ver a la bruja sentada frente
- 1:00:16a él. Después de eso no quedó nada de él.
- 1:00:21No hacía falta que nadie le dijera nada, se le
- 1:00:25veía en la cara que ya estaba acabado. Dejó de comer,
- 1:00:29dejó de atender la casa y dejó la pieza abierta
- 1:00:32todo el tiempo. entraba a veces y se quedaba sentado solo,
- 1:00:37como si estuviera esperando una sentencia. Cuando fui a verlo
- 1:00:42por última vez, estaba frente a la mesa del cuarto,
- 1:00:45hablando en voz baja. Me dijo que la bruja seguía
- 1:00:49ahí y que todavía no lo había soltado. Yo le
- 1:00:53pregunté qué más podía quitarle si ya le había quitado todo.
- 1:00:58Mauro me respondió que todavía le quedaba entenderlo, esas fueron
- 1:01:02sus palabras. A la mañana siguiente se ahorcó en el corredor.
- 1:01:10La casa quedó ahí y nadie quiso vivir ahí. Nadie
- 1:01:14quiso usar la pieza. Hubo quien intentó entrar tiempo después
- 1:01:19para sacar cosas, pero salió pálido y no volvió. Dijo
- 1:01:24que había oído la silla moverse adentro. Yo no entré
- 1:01:28nunca más, no me hizo falta, ya había visto suficiente.
- 1:01:35Lo que recuerdo con más claridad no es la muerte
- 1:01:37de Mauro ni la de la niña. Lo que más
- 1:01:41recuerdo es la voz de la bruja el día que
- 1:01:43la echaron. Dijo que iba a esperar, que iba a
- 1:01:47dejar que Mauro se sintiera tranquilo y que el castigo
- 1:01:51llegaría después, cuando creyera que no iba a pasar nada.
- 1:01:56Así fue. Pasaron años, la vida siguió y luego empezó
- 1:02:00la cuenta. Primero el accidente de su hijo, después Elisa,
- 1:02:05después la niña y al final Mauro. Yo estuve ahí
- 1:02:11desde la promesa hasta el último día, por eso lo
- 1:02:14digo como lo recuerdo. Esa anciana no perdonaba promesas rotas
- 1:02:19y cuando empezó a cobrar, lo hizo despacio, con muerte
- 1:02:23y con una desgracia que no dejó a nadie en pie.