Latest / Historias De Terror / 13 Impactantes Relatos de Terror de Leyendas de PUEBLOS contadas por ABUELOS VOL.6 | HISTORIAS REALES
Transcript
- 0:10Speaker 2: Nunca me gustó hablar de aquella noche, pero mis nietos
- 0:13Speaker 2: insisten en que lo deje escrito antes de que la
- 0:16Speaker 2: memoria se me oxide. Me llamo Aurelio Lara y, cuando
- 0:20Speaker 2: ocurrió todo, tenía 24 años y el mundo parecía todavía un
- 0:24Speaker 2: potrero sin cercas. Era 1973 y vivíamos en La Joya, un
- 0:29Speaker 2: cacerío polvoriento en los linderos de Apaseo el Alto, Guanajuato.
- 0:34Speaker 2: Mi único lujo entonces era Canelo, un perro criollo de
- 0:37Speaker 2: pecho robusto y mirada viva que había rescatado de cachorro
- 0:40Speaker 2: en la estación del tren. Canelo se desvivía por correr
- 0:44Speaker 2: al anochecer. Yo trabajaba de albañil todo el día y,
- 0:48Speaker 2: para despejar la cabeza, los sacaba a trotar por la
- 0:51Speaker 2: brecha que hoy llaman camino a la zona industrial, aunque
- 0:54Speaker 2: en aquel tiempo no era más que un llano erizado
- 0:56Speaker 2: de huisaches y nopaleras. Salíamos sin lámpara ni compañía, la
- 1:01Speaker 2: luna bastaba para distinguir los charcos resecos y las bardas caídas.
- 1:06Speaker 2: Aquella tarde de agosto el aire traía olor a tierra húmeda.
- 1:10Speaker 2: La tormenta de la sierra había dejado nubarrones, pero sobre
- 1:13Speaker 2: el llano la noche se abría clara. Eran las diez
- 1:16Speaker 2: en punto cuando crucé la última luminaria del pueblo. Canelo
- 1:21Speaker 2: iba delante, hocico al viento, la lengua colgando de gusto.
- 1:25Speaker 2: El crujir de las semillas bajo mis botas era el
- 1:27Speaker 2: único ruido aparte del jadeo del perro. De pronto, él
- 1:31Speaker 2: se detuvo en seco, el lomo erizado, el rabo rígido.
- 1:36Speaker 2: Ladró una vez, ronco, y apuntó con el hocico hacia
- 1:39Speaker 2: un huisache solitario que crecía junto a la vereda. Del
- 1:43Speaker 2: tronco retorcido emergió un hombre tan alto que parecía no
- 1:46Speaker 2: caber bajo la bóveda de ramas. Llevaba traje negro y
- 1:50Speaker 2: sombrero de ala ancha, sin polvo ni arruga, como si
- 1:53Speaker 2: recién hubiera salido de un entierro elegante. No hizo ademán
- 1:57Speaker 2: de asustarse por los ladridos, al contrario, sonrió con cortesía.
- 2:02Speaker 2: En cualquier otro lugar lo habría tomado por forastero perdido,
- 2:06Speaker 2: pero allí, entre cardenchas y zacaterrecio, su presencia chirriaba como
- 2:10Speaker 2: rebaba en cristal. Buenas noches, dijo con voz suave, casi amistosa.
- 2:16Speaker 2: Donde camino suelen faltarme compañía y un perro leal siempre
- 2:19Speaker 2: hace falta.¿ Me lo vendes? Sentí que la pregunta venía
- 2:24Speaker 2: aceitada con miel. Canelo gruñó, encogido a mis talones. Me
- 2:30Speaker 2: aclaré la garganta y respondí que no, que ese animal
- 2:33Speaker 2: y yo éramos uña y carne. El desconocido ladeó la cabeza,
- 2:37Speaker 2: evaluándome igual que un marchante en la feria. Bajo el
- 2:41Speaker 2: ala del sombrero sus ojos brillaban sin reflejar la luna.
- 2:45Speaker 2: Los segundos se volvieron espesos. Para no delatar el temblor
- 2:49Speaker 2: de mis manos acaricié la nuca del perro. El tipo
- 2:52Speaker 2: dio un paso adelante. Su voz seguía mansa, pero cada
- 2:56Speaker 2: palabra parecía empujar aire frío. No deberías andar solo por
- 3:00Speaker 2: estos rumbos. Hay gente que se esconde entre los mezquites
- 3:04Speaker 2: y le saca el corazón a quien se descuida. Le
- 3:06Speaker 2: agradecí el aviso y añadí que ya me marchaba. Eché
- 3:10Speaker 2: a andar despacio. Canelo retrocedía conmigo sin ladrar, solo mostrando
- 3:15Speaker 2: los colmillos. Entonces el hombre habló más fuerte, clavando las
- 3:19Speaker 2: sílabas en la quietud. Si algo te apura, silba dos
- 3:22Speaker 2: veces y pronuncia mi nombre, Luz. A donde sea que vayas, apareceré.
- 3:28Speaker 2: Su risa, un chasquido seco, como hueso al partirse, retumbó detrás.
- 3:34Speaker 2: No esperé a que dijera otra cosa, asusé a Canelo
- 3:36Speaker 2: y corrí. El corazón golpeaba en la garganta, cada sombra
- 3:41Speaker 2: parecía alargarse para atraparme. Detrás de mí ya no sonaba
- 3:45Speaker 2: paso alguno, pero un silbido fino, lejano, perseguía mis talones,
- 3:50Speaker 2: perdiéndose entre los pastizales. Después de un trecho el perro
- 3:54Speaker 2: se plantó, giró y empezó a gañir lastimero. Tuve que cargarlo,
- 3:59Speaker 2: pesaba más de 20 kilos, y acelerar, tropezando con matorrales. No volteé,
- 4:05Speaker 2: presentía la mirada del forastero prendida en mi nuca. El
- 4:09Speaker 2: camino que solíamos cubrir en una hora se consumió en
- 4:12Speaker 2: minutos de vértigo. Al divisar la primera casa del pueblo
- 4:16Speaker 2: sentí que me aflojaban las piernas, Canelo temblaba como si
- 4:19Speaker 2: lo hubieran sumergido en agua helada. Al llegar a la
- 4:22Speaker 2: vivienda de mis padres caí desfallecido. Mi madre abrió la
- 4:26Speaker 2: puerta alarmada, al tocar mi frente exclamó que ardía en fiebre.
- 4:31Speaker 2: Me tendieron en un catre, colocaron alcohol en las sienes
- 4:34Speaker 2: y rezaron un credo para curar de espanto. Toda la
- 4:37Speaker 2: noche deliré con un silbido que entraba por la ventana,
- 4:40Speaker 2: un soplo que decía mi nombre y pedía al perro.
- 4:44Speaker 2: Una sombra cruzaba el patio, plantaba tacones sobre la tierra
- 4:47Speaker 2: y se deshacía antes del alba. Tres días tardó en
- 4:51Speaker 2: bajar la temperatura. Canelo no se despegó del catre, se
- 4:55Speaker 2: negaba a comer y giraba la cabeza ante cualquier crujido.
- 4:59Speaker 2: Cuando pude sostenerme en pie, conté lo sucedido. Mi padre
- 5:03Speaker 2: escuchó en silencio, luego buscó un rosario que había pertenecido
- 5:07Speaker 2: a su madre y lo colgó del pescuezo del perro.
- 5:10Speaker 2: Dijo que esa gente de negro no era de fiar,
- 5:13Speaker 2: podían ser nahuales o gente de otro sitio, capaces de
- 5:16Speaker 2: tentar al hombre con riquezas o favores para después cobrarle
- 5:19Speaker 2: con la vida. Durante semanas evité la brecha. Sin embargo,
- 5:25Speaker 2: la curiosidad es un veneno lento. Necesitaba cerciorarme de que
- 5:29Speaker 2: aquel encuentro había sido real. Una tarde, armado de machete
- 5:33Speaker 2: y acompañado por mi compadre Hilario, emprendí el mismo trayecto.
- 5:38Speaker 2: El llano estaba igual, polvaredas, huisaches torcidos, un sol rajante.
- 5:44Speaker 2: Donde recordaba el árbol solitario no hallé más que un
- 5:47Speaker 2: tocón reseco, como si el huisache hubiese sido arrancado de
- 5:50Speaker 2: raíz dejando un hueco negro que apestaba a leña quemada. Hilario,
- 5:55Speaker 2: hombre de temple, se persignó y dijo que allí olía
- 5:58Speaker 2: a azufre. Yo alcé la vista, en el horizonte, columnas
- 6:02Speaker 2: de polvo anunciaban maquinaria y tráileres que empezarían a poblar
- 6:05Speaker 2: la zona años después. El paraje perdería pronto su silencio,
- 6:10Speaker 2: pero en aquel momento seguía habitado por algo sin nombre.
- 6:14Speaker 2: Regresé con la sensación de llevar un clavo bajo la piel.
- 6:18Speaker 2: Esa noche, mientras intentaba dormir, escuché dos silbidos agudos fuera
- 6:22Speaker 2: de la ventana, exactos, espaciados, y el murmullo casi cariñoso
- 6:27Speaker 2: de una voz que pronunció mi apelativo. Canelo se erizó
- 6:31Speaker 2: y lanzó un gemido bajo. Me incorporé, el cuarto olía
- 6:35Speaker 2: a tierra mojada reciente. No hubo más. El silencio se
- 6:40Speaker 2: apretó hasta el amanecer, y con la primera luz me
- 6:42Speaker 2: juré no salir jamás tras la puesta del sol. Han
- 6:46Speaker 2: pasado 50 años. La brecha es ahora avenida Asfaltada, donde crecía
- 6:51Speaker 2: Luis H. Se alza una nave industrial con muros de lámina.
- 6:55Speaker 2: Sin embargo, cada tanto, alguno de los vigilantes refiere haber
- 6:59Speaker 2: visto a un hombre muy alto, vestido de negro impecable,
- 7:02Speaker 2: que pasea al filo de la barda y pregunta por
- 7:05Speaker 2: un perro color canela. Nadie sabe de quién se trata,
- 7:09Speaker 2: las cámaras nunca lo captan y los perros guardianes se
- 7:12Speaker 2: quedan mudos cuando él se acerca. Conservo aún el rosario
- 7:15Speaker 2: que mi padre colgó a Canelo. El perro murió viejo,
- 7:19Speaker 2: dormido al pie de mi cama, sin ladrar por última vez.
- 7:24Speaker 2: Antes de enterrarlo en el patio le retiré el rosario
- 7:26Speaker 2: y lo guardé en la cómoda. Algunas noches, cuando el
- 7:30Speaker 2: viento sopla desde el polígono industrial, el rosario tintinea solo,
- 7:34Speaker 2: como si alguien con manos huesudas lo sacudiera despacio. No
- 7:38Speaker 2: sé qué habría ocurrido si aquella noche hubiese vendido el perro,
- 7:41Speaker 2: o si en mi huida hubiese pronunciado la palabra luz,
- 7:45Speaker 2: un nombre que, en boca de aquel hombre, se volvió
- 7:47Speaker 2: contraseña de otro mundo. Imagino que basta un silbido para
- 7:52Speaker 2: invitarlo a entrar. Y aunque la nostalgia a veces me muerda,
- 7:56Speaker 2: extraño la oscuridad limpia del llano y el trote confiado
- 7:59Speaker 2: de canelo, cada vez que la tentación me ronda recuerdo
- 8:02Speaker 2: el sudor frío, el aliento de azufre y el brillo
- 8:05Speaker 2: sin luna en unos ojos que no parpadeaban. Cuento esto
- 8:08Speaker 2: para mis nietos, no por entretenerlos, sino para que entiendan
- 8:12Speaker 2: que el progreso levanta fábricas y paga jornales, pero bajo
- 8:15Speaker 2: el asfalto persiste la misma tierra que antaño parió leyendas.
- 8:20Speaker 2: Y en alguna grieta, tal vez hoy mismo, un hombre
- 8:23Speaker 2: de traje negro aguarda a que alguien silbe dos veces
- 8:26Speaker 2: para ofrecerle un trato, la promesa de compañía a cambio
- 8:29Speaker 2: de algo que jamás imaginará el precio. Si un día
- 8:33Speaker 2: caminan solos por un camino sin faroles y escuchan que
- 8:35Speaker 2: pronuncian su nombre con voz dulzona, hagan lo que yo
- 8:38Speaker 2: no pude, echen a correr sin responder, abracen fuerte a
- 8:42Speaker 2: su perro y jamás, jamás miren atrás. Las cadenas bajo
- 8:54Speaker 2: la sala. Me llamo Ismael Bárcenas y tengo 69 años. Cada
- 9:01Speaker 2: vez que mis nietos me piden un cuento, les advierto
- 9:04Speaker 2: que esto no es un cuento sino el recuerdo exacto
- 9:06Speaker 2: de la peor temporada que vivimos en la vieja casa
- 9:09Speaker 2: del Tepetate, un cacerío de vaqueros enclavado en la sierra
- 9:12Speaker 2: norte de Jalisco. Ocurrió en 1977, cuando mi esposa Matilde y
- 9:18Speaker 2: yo todavía criábamos a nuestros tres hijos. La finca, adobe,
- 9:23Speaker 2: vigas de ocote, tejado curvo, había pertenecido a un hacendado
- 9:27Speaker 2: cafre antes de la revolución. Nos la vendieron barata porque
- 9:31Speaker 2: llevaba fama de alborotar perros y espantar criados. Nunca creí
- 9:35Speaker 2: en habladas, hasta que las cadenas empezaron a sonar. La
- 9:39Speaker 2: primera noche fue el 5 de julio. Lloviznaba con monotonía y
- 9:44Speaker 2: las láminas del corredor chorreaban hacia el huerto. A eso
- 9:48Speaker 2: de las once escuché un arrastre, hierro contra loseta, lento, pesado,
- 9:52Speaker 2: como si alguien acarreara un yugo por el pasillo. Me
- 9:56Speaker 2: levanté con el quinqué en mano y recorrí las piezas. Nada.
- 10:01Speaker 2: Los niños seguían dormidos, la puerta principal cerrada, los candiles quietos.
- 10:07Speaker 2: Supuse que era la imaginación provocada por el viento y
- 10:10Speaker 2: regresé a la cama. Al día siguiente Matilde cortó dalias
- 10:14Speaker 2: frescas y las puso en la mesa de nogal que
- 10:16Speaker 2: presidía la sala. Al anochecer las flores estaban degolladas, cada
- 10:21Speaker 2: tallo aparecía seccionado con la pulcritud de una navaja barbera
- 10:24Speaker 2: y los pétalos formaban un círculo simétrico sobre el mantel.
- 10:28Speaker 2: Pensamos en ratas, pusimos trampas y seguimos con la rutina.
- 10:33Speaker 2: Pero el patrón se repitió. Tercera noche, cadena serpenteando por
- 10:37Speaker 2: el corredor, flores seccionadas antes del alba. Cuarta noche, los
- 10:42Speaker 2: tallos aparecieron desmenuzados y, sobre la superficie, una huella de
- 10:46Speaker 2: óxido como si hubieran apoyado un eslabón ardiente. Los niños
- 10:51Speaker 2: despertaron llorando porque el tintineo les llegaba hasta los sueños. Matilde,
- 10:56Speaker 2: que no se quiebra ni con los partos, amaneció con
- 10:58Speaker 2: los nervios hechos polvo. Fui a consultar al boticario de
- 11:02Speaker 2: las mesitas, don Aurelio, que lo mismo surtía penicilina que
- 11:06Speaker 2: remedios contra bichos de sombra. Me recomendó un método viejo,
- 11:10Speaker 2: dejarlas dale así, junto al florero, unas tijeras abiertas con
- 11:14Speaker 2: las puntas dirigidas al este. Así, juraba, el ánima que
- 11:19Speaker 2: anduviera sin descanso se vería forzada a mostrarse debajo de
- 11:22Speaker 2: la mesa. La idea me sonó a disparate, pero cuando
- 11:26Speaker 2: los hijos preguntan por qué cruje la noche uno no
- 11:29Speaker 2: puede darse el lujo de burlarse de los miedos. Aquella
- 11:33Speaker 2: tarde acomodé flores nuevas y unas tijeras de esquilar, bien abiertas,
- 11:37Speaker 2: sobre el mantel. Poco antes de la medianoche el arrastre comenzó.
- 11:42Speaker 2: No era ya un ruido distante, se escuchaba dentro, pasando
- 11:46Speaker 2: del saguán al comedor, golpeando zócalos. El quinqué tembló en
- 11:50Speaker 2: mi mano mientras Matilde sujetaba a los niños en la recámara.
- 11:54Speaker 2: Me aposté tras la puerta de la sala. El sonido
- 11:57Speaker 2: se detuvo un instante y después algo raspó la madera
- 12:00Speaker 2: del aparador. entré la lámpara mostró la mesa intacta salvo
- 12:06Speaker 2: por un detalle bajo la tabla suspendida a escasos dedos
- 12:09Speaker 2: del suelo flotaba una figura que no era humo ni
- 12:12Speaker 2: carne llevaba camisa de manta rota pantalón de peón decimonónico
- 12:17Speaker 2: y en lugar de pies muñones de sombra que se
- 12:20Speaker 2: perdían en la penumbra De los hombros le colgaba una
- 12:23Speaker 2: cadena oxidada que arrastraba trozos de barro seco y hoja suelta.
- 12:28Speaker 2: La cabeza estaba inclinada, no vi rasgos, solo un hueco negro.
- 12:32Speaker 2: El espectro alargó la mano hacia las tijeras como si
- 12:35Speaker 2: esperara mi permiso para empuñarlas. El filo brilló y supe
- 12:39Speaker 2: que si la cerraba sobre las flores, el ciclo empezaría
- 12:42Speaker 2: de nuevo. El miedo me tuvo anclado hasta que recordé
- 12:46Speaker 2: un consejo de mi abuela, cuando un aparecido se muestra
- 12:49Speaker 2: es porque pide juicio o entierro. Tenía que averiguar que
- 12:53Speaker 2: lo retenía. Reuní aliento y pregunté, en voz tan ronca
- 12:57Speaker 2: que no parecía mía, qué buscaba. El ente se desvaneció
- 13:01Speaker 2: sin sonido, en su lugar cayó una lluvia de tierra
- 13:04Speaker 2: menuda que dejó un cerco sobre la loseta. Al amanecer
- 13:08Speaker 2: levanté las alfombras y golpeé las paredes con un mazo
- 13:11Speaker 2: de errar, buscaba huecos en la mampostería. Después de dos
- 13:15Speaker 2: horas encontré, detrás del aparador, una sección de adobe hueca.
- 13:20Speaker 2: Con ayuda de un cincel desprendí los ladrillos y apareció
- 13:23Speaker 2: un orificio no mayor que un costal. Dentro, envueltos en
- 13:27Speaker 2: costalillas podridas, hallé un chaleco de mezquilla, un sombrero salitrado
- 13:31Speaker 2: y un manojo de herramientas, un barretón tuerto, una barreta
- 13:35Speaker 2: fracturada y una lima tan comida por el orín que
- 13:38Speaker 2: se deshacía al tocarla. Todo apestaba a herrumbre vieja y
- 13:41Speaker 2: sudor reseco. Metido en el bolsillo interior del chaleco había
- 13:45Speaker 2: un documento sin fecha, ilegible salvo por un sello borroso,
- 13:49Speaker 2: Hacienda Santoribio. Supe entonces que aquellas ruinas habían sido campo
- 13:54Speaker 2: de peones acasillados, gente que trabajó hasta morir encadenada a
- 13:58Speaker 2: deudas imposibles. Matilde trajo una sábana bendecida en la parroquia.
- 14:04Speaker 2: Envolvimos ropa y fierros, los rociamos con agua de ruda
- 14:07Speaker 2: y rezamos el responso. Cavamos en la parte trasera del
- 14:11Speaker 2: solar un hoyo ancho, no bastante profundo para que la
- 14:14Speaker 2: raíz de encino no lo tocara jamás. Cuando la pala
- 14:17Speaker 2: arrojó el último terrón, un viento anómalo, ni caliente ni frío,
- 14:22Speaker 2: barrió el patio y apagó la vela que Matilde sostenía.
- 14:25Speaker 2: El silencio que siguió pesaba, pero ya no daba miedo,
- 14:29Speaker 2: era quietud de cosecha terminada. Esa noche dispusimos dalias y
- 14:33Speaker 2: tijeras por última vez. Ni un crujido, ni un gemido.
- 14:39Speaker 2: El aire olía a campo húmedo, no a herrumbre. Desde
- 14:42Speaker 2: entonces la casa volvió a ser casa. Pasaron los años,
- 14:46Speaker 2: mis hijos crecieron, llegamos a poner luz eléctrica y la
- 14:50Speaker 2: mesa de nogal quedó como reliquia de lo ocurrido. Alguna tarde, curioso,
- 14:55Speaker 2: consulté archivos parroquiales y descubrí que un jornalero llamado Gregorio
- 14:59Speaker 2: Tobar desapareció en 1905, acusado de robar herramienta de la hacienda.
- 15:05Speaker 2: Se rumoreaba que el mayoral lo había castigado encadenándolo en
- 15:08Speaker 2: un cuarto de aperos y que, tras una tormenta, el
- 15:11Speaker 2: adobe colapsó y lo sepultó. Nadie reclamó sus restos, nadie
- 15:16Speaker 2: pagó misa. Lo que encontramos detrás del muro eran, sin duda,
- 15:20Speaker 2: sus pertenencias. Entendía así las cadenas, las flores cortadas, quizá
- 15:26Speaker 2: una imitación de las ofrendas que jamás recibió, y esa
- 15:29Speaker 2: obstinación por aparecerse justo sobre la mesa principal, sitio donde
- 15:33Speaker 2: las familias celebran la vida y parten el pan. Gregorio pedía,
- 15:38Speaker 2: a su modo, un lugar en la memoria de la casa. Hoy,
- 15:42Speaker 2: cuando la anochecida densa los corrales y mis nietos sueltan
- 15:45Speaker 2: carcajadas viendo luciérnagas, entro a la sala, coloco un ramillete
- 15:49Speaker 2: de dalias frescas y en recuerdo de Gregorio enciendo un
- 15:52Speaker 2: sirio breve. Nunca más he escuchado cadenas ni he visto
- 15:56Speaker 2: pétalos degollados. Pero aún creo percibir, cada aniversario de aquel julio,
- 16:01Speaker 2: un suspiro ligero detrás del aparador, un vaho de tierra
- 16:04Speaker 2: mojada que no huele a miedo, sino a descanso. Y ese, niños,
- 16:09Speaker 2: les digo siempre, es el único pago que aceptan los muertos,
- 16:13Speaker 2: que alguien reconozca que un día caminaron aquí, entre los vivos,
- 16:17Speaker 2: bajo el mismo techo, pisando la misma madera que cruje
- 16:20Speaker 2: esta noche. Si alguna vez en su casa las flores
- 16:23Speaker 2: amanecen mutiladas o una cadena golpea los tabiques, no huyan
- 16:27Speaker 2: ni blasfemen, busquen la pena que quedó sin rezar y
- 16:30Speaker 2: devuélvanle su nombre. Con eso basta para que el silencio
- 16:34Speaker 2: vuelva a ser silencio y no amenaza. Pasajera de ceniza.
- 16:49Speaker 2: Me llamo Basilio Vázquez y tengo 84 años. La historia que
- 16:52Speaker 2: voy a dejar escrita sucedió cuando andaba bordeando los 30 y
- 16:55Speaker 2: trabajaba como chofer de acarreo de caña entre los ingenios
- 16:58Speaker 2: de Tuxtepec, Oaxaca, y los ranchos dispersos rumbo a Valle Nacional.
- 17:04Speaker 2: En aquel 1969 todavía vivíamos en San Lorenzo del Palmar, una
- 17:08Speaker 2: comunidad de caminos terrosos donde la luz eléctrica apenas llegaba
- 17:12Speaker 2: en parpadeos y el único reloj fiable era el canto
- 17:15Speaker 2: de los gallos. Mi faena era sencilla, recogía la caña
- 17:19Speaker 2: que cortaban los peones, la subía a la cama de
- 17:21Speaker 2: la camioneta Ford 55 de mi patrón Don Jacinto y la
- 17:25Speaker 2: entregaba en el trapiche antes de que cerraran la tolva.
- 17:29Speaker 2: Volvía a casa a eso de las 8, cenaba memelas con
- 17:32Speaker 2: mi mujer Alicia y me dormía con el arrullo de
- 17:34Speaker 2: los grillos. Esa rutina se torció la noche en que algo,
- 17:39Speaker 2: o alguien, decidió acompañarme en el asiento del copiloto. Era
- 17:43Speaker 2: un miércoles de luna rota. Había lloviznado de tarde y
- 17:47Speaker 2: el camino se había puesto resbaloso como jabón. Entregué la
- 17:51Speaker 2: carga casi a las once, el capataz me pidió regresar
- 17:54Speaker 2: de inmediato a la parcela de los hermanos Vicente porque
- 17:57Speaker 2: al día siguiente llegaría un comprador grande. Con tal de
- 18:01Speaker 2: asegurar el jornal doble, acepté sin chistar. Cuando di vuelta
- 18:05Speaker 2: en el crucero del desengaño, vi a una mujer parada
- 18:08Speaker 2: bajo un cotecomate. Vestía blusa color crema y una falda que,
- 18:13Speaker 2: aún empapada, se pegaba elegante a las caderas. Pensé que
- 18:17Speaker 2: era hija de alguna parcero esperando aventón. Reduje la velocidad
- 18:21Speaker 2: y ella se acercó sin titubear, abrió la portezuela, subió
- 18:25Speaker 2: y se acomodó pegada a la ventana, sin verme a
- 18:28Speaker 2: la cara. No dijo gracias ni soltó destino. Durante unos 20
- 18:33Speaker 2: metros conduje en silencio, olfateando un perfume dulzón, mezcla de
- 18:37Speaker 2: flor de muerto y humo recién apagado, que pronto inundó
- 18:40Speaker 2: la cabina. Abrí la boca para preguntarle a dónde iba,
- 18:44Speaker 2: pero las palabras no salieron. La garganta se me secó,
- 18:48Speaker 2: como si hubiera respirado ceniza. Sentí un sudor frío a
- 18:53Speaker 2: pesar del aire húmedo. Quise encender la radio de bulbos
- 18:56Speaker 2: para romper el mutismo, pero la estática escupió un grasnido
- 19:00Speaker 2: y murió. El motor jadeaba, cada que pisaba el acelerador
- 19:04Speaker 2: oía el latido de la bomba como si fuera mi
- 19:06Speaker 2: propio corazón. Sin darme cuenta pasé el desvío a San Lorenzo.
- 19:11Speaker 2: La mujer permanecía rígida, mirando el parabrisas. Cuando crucé el
- 19:16Speaker 2: puente de madera que antecedía al antiguo panteón, sentí su
- 19:20Speaker 2: mano sobre mi rodilla, piel helada, dedos finos, la presión
- 19:23Speaker 2: exacta para obligarme a frenar. Los faros iluminaron un claro
- 19:27Speaker 2: desacate encharcado. Allí, con un chirrido, la camioneta se detuvo sola,
- 19:32Speaker 2: aunque yo no pisé el pedal. Quise voltear, pero el
- 19:36Speaker 2: cuello no obedeció. Recién entonces noté que la ventanilla del
- 19:40Speaker 2: copiloto estaba empañada por dentro, dibujando una silueta parecida a
- 19:44Speaker 2: un caracol de humo. La mano helada se retiró. Un
- 19:49Speaker 2: portazo retumbó, al mismo tiempo, un olor a caña quemada
- 19:53Speaker 2: llenó la cabina. alcancé a ver por el espejo la
- 19:57Speaker 2: falda blanca alejándose hacia el panteón cada paso levantaba polvillo
- 20:01Speaker 2: como lumbre gris bajo la llovizna después nada recobré el
- 20:06Speaker 2: control hice la señal de la cruz sobre el volante
- 20:09Speaker 2: y conduje a casa con la piel erizada llegué casi
- 20:13Speaker 2: a la una alicia me recriminó la hora pero al
- 20:16Speaker 2: notar mi palidez me sentó junto al fogón y me
- 20:19Speaker 2: dio un té de hierbabuena No le conté nada, temí
- 20:22Speaker 2: que lo tomara por excusa de borracho. A la noche
- 20:26Speaker 2: siguiente repetí el viaje. Iba prevenido, guardé un crucifijo de
- 20:30Speaker 2: ocote bendecido en la guantera y colgué un escapulario del
- 20:33Speaker 2: espejo retrovisor. El cielo estaba limpio, la luna, entera como
- 20:38Speaker 2: rebanada de quesillo. Antes de tomar el crucero apagué el
- 20:42Speaker 2: cigarro y me persigné. No había nadie a la orilla
- 20:46Speaker 2: hasta que los faros, de golpe, pintaron la figura de
- 20:49Speaker 2: aquella mujer en el mismo lugar. El pulso me brincó.
- 20:54Speaker 2: Apretando los dientes pasé de largo sin aminorar. Creí que
- 20:58Speaker 2: me libraría, pero un sonido seco vibró detrás de la cabina,
- 21:01Speaker 2: algo había brincado a la caja. El eje trasero se
- 21:05Speaker 2: quejó con un chirrido metálico. El perfume de flor quemada
- 21:09Speaker 2: se coló por la rejilla del tablero. Segundos después la
- 21:13Speaker 2: portezuela se abrió desde afuera con suave crujido y ella
- 21:16Speaker 2: se sentó a mi lado como si nunca se hubiera marchado.
- 21:20Speaker 2: No miré su rostro, pero en el rabillo del ojo
- 21:22Speaker 2: capté que su pelo, negro, opaco, caía en mechones tiesos
- 21:26Speaker 2: y que de sus muñecas goteaba un líquido oscuro que
- 21:29Speaker 2: chispeaba contra el asiento. La camioneta avanzaba sola, sin sentir
- 21:34Speaker 2: la pendiente. Quise orar en voz alta, los labios se
- 21:37Speaker 2: me pegaron. El aire se espesó hasta oler a azúcar requemada.
- 21:43Speaker 2: La mano de la mujer volvió a aferrarse a mi rodilla,
- 21:45Speaker 2: sólo que esta vez las uñas se hundieron a través
- 21:48Speaker 2: del mezclilla y arañaron piel. Un calor repentino me recorrió
- 21:52Speaker 2: las venas, como si la sangre se espesara. En la
- 21:56Speaker 2: curva frente a la hacienda vieja, el motor se detuvo
- 21:58Speaker 2: sin previo aviso, silencio abrupto, sólo el zumbido de grillos.
- 22:03Speaker 2: La mujer abrió la puerta y descendió, arrastrando algo, cayó
- 22:07Speaker 2: al suelo un fardo de hojas de caña trenzadas que
- 22:09Speaker 2: se deshizo al tocar el polvillo. Ella se internó entre
- 22:13Speaker 2: los mangles, la luna dibujó su silueta desmembrándose en jirones
- 22:17Speaker 2: de humo. A lo lejos, en el río, ululó un tecolote.
- 22:22Speaker 2: El motor volvió a la vida sin que yo girara
- 22:24Speaker 2: la llave. Pisé a fondo y regresé con el corazón
- 22:28Speaker 2: en la boca. Cuando Alicia vio las manchas de sangre
- 22:31Speaker 2: en el pantalón, me obligó a contarle. La herida era superficial,
- 22:36Speaker 2: pero al limpiar notó que la piel alrededor se había
- 22:38Speaker 2: puesto morada, como quemadura leve.« Te están trabajando», murmuró, y
- 22:44Speaker 2: mandó a mi suegra a buscar al padre Esteban. El
- 22:47Speaker 2: cura llegó al amanecer con su sotana remendada. Al escuchar
- 22:51Speaker 2: mi relato frunció el ceño, aseguró que podía ser obra
- 22:54Speaker 2: de una aparecida, alma de difunta enamorada en vida, o,
- 22:58Speaker 2: más grave, una bruja que usaba mi cuerpo como vehículo
- 23:01Speaker 2: para visitar cementerios y alimentarse de sombra humana. Recomendó rociar
- 23:06Speaker 2: agua bendita mezclada con sal en la carrocería, ungir el
- 23:09Speaker 2: volante con aceite sagrado y, sobre todo, no mostrar temor
- 23:13Speaker 2: ni curiosidad si volvía a manifestarse. Ese mismo día Alicia
- 23:17Speaker 2: y mi suegra, Rosario en mano, lavaron la camioneta con
- 23:21Speaker 2: la mezcla. El agua chisporroteaba al tocar la lámina, como
- 23:25Speaker 2: aceite sobre comal. El padre rezó letanías mientras yo sostenía
- 23:29Speaker 2: una vela. Cuando terminaron, un olor a grasa rancia se
- 23:33Speaker 2: elevó del cofre y desapareció en el aire. Pensé que
- 23:37Speaker 2: con eso bastaría, pero el sábado recibí orden de llevar
- 23:40Speaker 2: un embarque nocturno al ingenio grande de Cuicatlán. Pago doble,
- 23:44Speaker 2: urgió don Jacinto. Accedí, aunque llevaba el estómago hecho nudo.
- 23:50Speaker 2: Partí al oscurecer. Nada raro ocurrió hasta el desvío, el
- 23:54Speaker 2: camino lucía limpio, las luciérnagas titilaban entre los troncos. Aflojé
- 24:00Speaker 2: los hombros. Entonces, justo donde sergue el cuatecomate, la llanta
- 24:04Speaker 2: delantera explotó con un estruendo seco. La camioneta derrapó y
- 24:09Speaker 2: se frenó de costado, dejando un surco en el lodo.
- 24:13Speaker 2: Antes de que pudiera maldecir, un golpe cayó en el techo, tac-tac,
- 24:17Speaker 2: como si alguien caminara sobre la lámina. Las luces del
- 24:21Speaker 2: tablero se apagaron, el aire se llenó del perfume dulzón,
- 24:24Speaker 2: esta vez mezclado con hedora carne putrefacta. El techo crujió
- 24:29Speaker 2: bajo un peso enorme. Otra patada hundió la lámina. Sujeté
- 24:34Speaker 2: el escapulario colgado en el espejo y murmuré un padre nuestro.
- 24:38Speaker 2: El silencio se volvió absoluto, ni un grillo, ni el viento.
- 24:43Speaker 2: De pronto, dedos helados asomaron por la rendija de la
- 24:46Speaker 2: ventanilla rota en la puerta del copiloto, uñas largas, negras,
- 24:50Speaker 2: cada una con brillos de brasas diminutas. Rasparon el vidrio
- 24:54Speaker 2: con lentitud. Mi voz se quebró en un basta. Sentí
- 24:59Speaker 2: el sudor arderme en la frente, sin pensarlo, eché mano
- 25:02Speaker 2: a la guantera y lancé el crucifijo de ocote contra
- 25:05Speaker 2: aquellas garras. Hubo un chasquido, como leña verde tronándose. El
- 25:11Speaker 2: techo se alivianó. Un alarido, mitad viento, mitad rugido, se
- 25:16Speaker 2: perdió hacia el potrero. Rompiendo el entumecimiento, bajé de la cabina.
- 25:20Speaker 2: La llanta estaba reventada en tiras, pero la rueda de
- 25:24Speaker 2: refacción se hallaba intacta. A la luz de la linterna
- 25:28Speaker 2: vi sobre la chapa huellas de ceniza dibujadas como manos
- 25:31Speaker 2: de niño. Saqué el gato, cambié la rueda en un
- 25:35Speaker 2: suspiro y conduje de regreso sin mirar los espejos. Esa
- 25:39Speaker 2: misma madrugada, cuando por fin estacioné en casa, Alicia me
- 25:42Speaker 2: esperaba con un balde de agua bendita y ruda molida.
- 25:46Speaker 2: Lavamos de nuevo la camioneta. Al tocar la superficie, la
- 25:51Speaker 2: ceniza dibujada se deshizo en humo, dejando la pintura limpia.
- 25:55Speaker 2: Desde ese día jamás volví a verla ni olí su perfume.
- 25:59Speaker 2: Don Jacinto vendió la Ford meses después. El nuevo dueño,
- 26:03Speaker 2: un comerciante de piñuela, la volcó sin motivo aparente en
- 26:06Speaker 2: un tramo recto, murió calcinado dentro. Dicen que el metal
- 26:10Speaker 2: olía a azúcar quemada. 54 años han pasado y todavía
- 26:15Speaker 2: me despierta, a veces, un aroma lejano de cempasú chil
- 26:19Speaker 2: seco y brasas. Nunca supe si aquella mujer fue bruja,
- 26:23Speaker 2: ánima o maleficio pagado. Pero aprendí que cuando la sombra
- 26:26Speaker 2: se te sienta al lado y no habla, lo peor
- 26:29Speaker 2: que puedes hacer es prestarle el oído. Basta un segundo
- 26:32Speaker 2: para que se lleve tu voluntad como se lleva un
- 26:34Speaker 2: atillo de caña. Ahora, cuando alguno de mis nietos presume
- 26:38Speaker 2: de valentía y quiere manejar de noche por los cañaverales,
- 26:42Speaker 2: le entrego el viejo escapulario. Si el muchacho se ríe,
- 26:46Speaker 2: le cuento esta historia tal como la leyeron, sin adornos,
- 26:49Speaker 2: porque el miedo ya trae los suyos. Y cierro con
- 26:53Speaker 2: la única enseñanza que me dejó aquella pasajera de ceniza,
- 26:56Speaker 2: nunca subas al vehículo de tu vida a quien no
- 26:58Speaker 2: te mira de frente ni pronuncia su nombre. El oro
- 27:09Speaker 2: que respira. Me llamo Adrián Castellanos, nací en 1942 y pasé
- 27:17Speaker 2: la mitad de mi vida en el rancho Las Alasanas,
- 27:19Speaker 2: enclavado entre mezquites y nopaleras al norte de San Luis Potosí.
- 27:24Speaker 2: Hoy la gente cree que los sustos del monte son
- 27:26Speaker 2: cuentos para espantar chamacos, pero lo que voy a relatar
- 27:30Speaker 2: sucedió tal como lo guardo en la memoria, sin adornos,
- 27:33Speaker 2: sin testigos que me hagan segunda y sin otra prueba
- 27:35Speaker 2: que las cicatrices que aún queman cuando cambia el tiempo.
- 27:39Speaker 2: Corría el verano de 1976. Mi mujer, Clara, había muerto de
- 27:45Speaker 2: fiebre tifoidea dos años antes y me dejó con dos
- 27:48Speaker 2: hijas pequeñas, Estela, de cinco, y la chiquita, Alma, que
- 27:52Speaker 2: no levantaba ni cuatro. Vivíamos en la casa que construyó
- 27:56Speaker 2: mi padre, adobe grueso, piso de tierra apisonada y un
- 28:00Speaker 2: cuarto único dividido con una cortina de manta. Afuera estaba
- 28:04Speaker 2: el corral de los chivos y un jacalito que usaba
- 28:06Speaker 2: de cuarto de aperos. No teníamos luz eléctrica ni agua entubada,
- 28:11Speaker 2: la noche se alumbraba con lámparas de petróleo que olían
- 28:14Speaker 2: a nostalgia vieja. Aquel mediodía abrace la sombra fresca del
- 28:18Speaker 2: mesquite mientras tallaba la ropa en la batea. Estela correteaba
- 28:22Speaker 2: mariposas y Alma hacía montoncitos con la tierra. De pronto,
- 28:27Speaker 2: desde el interior de la casa, se oyó un golpe seco,
- 28:30Speaker 2: como si una silla se desplomara. solté la tabla y corrí.
- 28:35Speaker 2: Estela venía detrás, chillando que un perro grande había querido
- 28:39Speaker 2: llevarse a su hermana. Encontré a Alma llorando, medio hundida
- 28:43Speaker 2: debajo del catre. La saqué a rastras, en la espalda
- 28:47Speaker 2: traía tres surcos rojizos, paralelos, tan finos como los rasguños
- 28:51Speaker 2: de un gallo, pero largos hasta la cintura. No sangraban,
- 28:56Speaker 2: parecían quemaduras recientes, calientes al tacto. Mientras la calmaba, Estela
- 29:01Speaker 2: balbuceó lo que había visto, una sombra plana, sin ojos
- 29:05Speaker 2: ni forma, emergiendo de debajo de la cama, le tomó
- 29:08Speaker 2: los tobillos a la niña y empezó a arrastrarla. Cuando
- 29:12Speaker 2: Estela gritó, la sombra se esfumó. Miré bajo el catre.
- 29:17Speaker 2: Solo vi tinajas vacías, polvo y la marca borrosa de
- 29:20Speaker 2: algo que se había arrastrado en la tierra formando una
- 29:23Speaker 2: media luna. No había roedores ni culebras, nada. Sentí el
- 29:28Speaker 2: corazón en la garganta y, a falta de mejor idea,
- 29:31Speaker 2: empujé el catre contra la pared, atranqué la puerta y
- 29:34Speaker 2: llevé a las niñas al jacal de aperos. La tarde
- 29:38Speaker 2: se volvió lenta, cargada de zumbidos. No me animé a
- 29:41Speaker 2: regresar hasta que el sol casi tocaba la sierra. Al entrar,
- 29:46Speaker 2: un olor acre, mezcla de tierra removida y animal mojado,
- 29:49Speaker 2: impregnaba el cuarto. Me acerqué al catre, la media luna
- 29:53Speaker 2: de huella se había alargado, como si algo hubiese salido
- 29:57Speaker 2: otra vez, hurgado el piso y vuelto a meterse. Allí,
- 30:01Speaker 2: justo bajo la cabecera, la tierra estaba blanda. Con la
- 30:05Speaker 2: navaja rasqué unos centímetros y la hoja chocó con madera.
- 30:09Speaker 2: Era la tapa de una caja antiquísima, ennegrecida por humedad
- 30:12Speaker 2: y grasa, la levanté lo suficiente para ver que dentro
- 30:15Speaker 2: relucía metal viejo. Metí la mano, monedas gruesas de ocho escudos,
- 30:21Speaker 2: una gargantilla de filigrana y varias piedras color ámbar. Con
- 30:25Speaker 2: cada pieza que mi mano tocaba, la habitación pareció exhalar
- 30:28Speaker 2: un susurro tibio, como un resuello contenido en barro. Entonces
- 30:33Speaker 2: la lámpara de petróleo, colgada de un clavo, se apagó
- 30:36Speaker 2: sin soplo ni viento. La penumbra tragó la figura del catre.
- 30:41Speaker 2: No supe cuánto tardé en reaccionar, corrí con la caja
- 30:44Speaker 2: hasta la puerta, pero ésta se azotó antes de que
- 30:47Speaker 2: pudiera abrirla. El tirón fue tan violento que el cerrojo
- 30:51Speaker 2: se quebró y la tranca quedó colgando. El aire se
- 30:54Speaker 2: heló de golpe. Detrás de mí, algo se deslizó sobre
- 30:58Speaker 2: el polvo. La caja tembló en mis brazos y las
- 31:01Speaker 2: monedas tintinearon como campanas diminutas. Una voz de mujer murmuró, baja,
- 31:07Speaker 2: desde el hueco del catre. No era español ni náhuatl,
- 31:11Speaker 2: eran sílabas arrastradas, un canto seco que terminaba siempre en
- 31:15Speaker 2: la misma nota aguda. Sentí un mareo espeso, por la
- 31:19Speaker 2: lámpara apagada o por el miedo. Volví la mirada, una
- 31:23Speaker 2: sombra densa florecía bajo el catre, subiendo en espiral, hasta
- 31:27Speaker 2: formar la silueta de un busto femenino sin rostro, un
- 31:30Speaker 2: hueco negro donde deberían ir los rasgos. A cada instante
- 31:34Speaker 2: se hacía más alta, más definida. La caja se me resbaló,
- 31:38Speaker 2: las monedas rodaron. En cuanto tocaron el suelo, la sombra retrocedió,
- 31:43Speaker 2: aplastada contra la tierra. La lámpara se encendió sola. El
- 31:49Speaker 2: cuarto recuperó el color, pero el aire siguió cortante. Recogí
- 31:53Speaker 2: dos monedas, pesaban como la culpa, y metí la caja
- 31:56Speaker 2: bajo el brazo, golpeé la puerta hasta que la bisagra
- 31:59Speaker 2: cedió y salí al patio. Las niñas miraban desde el jacal.
- 32:04Speaker 2: Cerré el cuarto con un candado y oculté la llave.
- 32:08Speaker 2: Aquella noche no dormimos. Cada hora la puerta vieja crujía,
- 32:12Speaker 2: como si alguien la empujara desde adentro. El canto regresó, tenue,
- 32:17Speaker 2: mezclándose con el aullido de los coyotes. Meneé la lámpara
- 32:21Speaker 2: hasta que amaneció. Al alba llevé a las niñas a
- 32:25Speaker 2: casa de mi comadre Filomena y, de allí, fui elegido
- 32:28Speaker 2: a buscar al viejo silvestre, hombre curtido que conocía letanías
- 32:32Speaker 2: contra brujería. Al mostrarle las monedas, su rostro se secó.
- 32:37Speaker 2: Dijo que eran parte de entierros bendecidos a la fuerza,
- 32:40Speaker 2: tesoros que atraen al que los toca, pero custodias pagadas
- 32:44Speaker 2: con sangre. Contó que en los años de la cristiada,
- 32:47Speaker 2: gente de los cerros escondió oro en agujeros bajo los jacales,
- 32:51Speaker 2: para que nadie más lo reclamara sacrificaban gallos o niños
- 32:54Speaker 2: recién nacidos y colgaban la vida a la sombra de
- 32:57Speaker 2: alguna bruja. Esa sombra, me explicó, no libra el tesoro
- 33:01Speaker 2: hasta que cobra la misma sangre que lo amarra. Le
- 33:04Speaker 2: pedí ayuda. A mediodía llegó con tres campesinos y una
- 33:08Speaker 2: mula cargada de sal gruesa, ruda, copal y un crucifijo
- 33:12Speaker 2: de madera negra. Rompimos los muros de la casa. Allí,
- 33:17Speaker 2: en la penumbra, Silvestre rezó letanías mientras yo excavaba alrededor
- 33:21Speaker 2: del catre. Desenterramos un pozo de un metro. Al fondo
- 33:26Speaker 2: yacía un saco de estopa podrida con más monedas, medallas
- 33:29Speaker 2: y dientes humanos ensartados. Bajo eso, encontramos huesos menudos de bebé,
- 33:35Speaker 2: aún envueltos en reboso roído. La tierra hería como cuero quemado.
- 33:41Speaker 2: Silvestre roció sal y copal, su voz retumbaba. El aire
- 33:45Speaker 2: se arremolinó sobre el pozo, una columna negra se alzó,
- 33:49Speaker 2: giró sobre sí y escapó por la rendija del techo
- 33:51Speaker 2: con un chillido de ave. El silencio fue tan repentino
- 33:55Speaker 2: que escuché mi corazón retumbar en los oídos. Quemamos los
- 33:59Speaker 2: huesos y las monedas en un hoyo fuera del rancho,
- 34:02Speaker 2: fuego azul que tardó horas en apagarse, y sellamos la
- 34:05Speaker 2: tumba con cal viva. Desde aquella tarde la casa quedó muda.
- 34:10Speaker 2: Vendí las cabras y me fui a vivir con mi comadre,
- 34:13Speaker 2: lejos de las alazanas. Los rasguños en la espalda de
- 34:16Speaker 2: Alma cicatrizaron, aunque aún conserva tres líneas opacas como si
- 34:20Speaker 2: la piel recordara las garras. Yo arrastro un temblor en
- 34:24Speaker 2: la mano derecha, no sé si de edad o de
- 34:26Speaker 2: aquel oro que latía. Han pasado casi 50 años. A veces,
- 34:32Speaker 2: cuando la noche calla súbitamente y el viento huele a
- 34:35Speaker 2: copal quemado, creo escuchar un canto de cuna que sube
- 34:38Speaker 2: desde la tierra. En esos momentos aprieto el crucifijo negro
- 34:42Speaker 2: que Silvestre me regaló antes de morir y recuerdo que
- 34:45Speaker 2: el oro que respira siempre ansía volver a abrir los ojos.
- 34:56Speaker 2: Lamentos en el arroyo Tenía 26 años cuando abandoné el casco
- 35:03Speaker 2: del rancho La Barranca para ganarme el jornal cortando mezquite
- 35:06Speaker 2: y encino en los montes de San Isidro Mazatepec, Jalisco.
- 35:10Speaker 2: Corría febrero de 1954. El invierno aún mordía los huesos y,
- 35:16Speaker 2: como las casas seguían alumbrándose con velas y leña, el
- 35:20Speaker 2: carbón se vendía caro. Mi faena consistía en talar troncos
- 35:24Speaker 2: en lo alto del cerro el venado, atarlo sobre la
- 35:26Speaker 2: albarda del burro, al que llamaba cuervo por lo testarudo,
- 35:30Speaker 2: y descender antes de que el sol se escondiera detrás
- 35:33Speaker 2: del cañón. Aquel jueves salí sin compañía, los otros peones
- 35:37Speaker 2: habían bajado al pueblo por aguardiente. Llevaba mi machete solingen
- 35:41Speaker 2: recién afilado, un morral con tortillas frías y una lámpara
- 35:45Speaker 2: de petróleo por si la tarde me agarraba de regreso.
- 35:49Speaker 2: Entre el crujir de las ramas, los zopilotes describían círculos
- 35:52Speaker 2: perezosos y el viento silbaba cantos de caña seca. Todo
- 35:56Speaker 2: era el mismo paisaje grisáceo hasta que, ya con la
- 35:59Speaker 2: carga de troncos amarrada, escuché un quejido largo, casi humano,
- 36:03Speaker 2: que se perdió en la maleza como brasa apagada. Pensé
- 36:07Speaker 2: en un coyote lastimado y seguí trabajando. Cuando el cielo
- 36:11Speaker 2: se pintó naranja emprendí el descenso. El arroyo de la
- 36:15Speaker 2: palma serpenteaba apacible, su cauce, apenas un hilo de agua,
- 36:19Speaker 2: reflejaba las primeras estrellas. Cuervo avanzaba sin prisa. El silencio
- 36:25Speaker 2: solo lo rompían las herraduras golpeando las piedras y el
- 36:28Speaker 2: lejano croar de los sapos. Fue entonces, en un claro
- 36:32Speaker 2: donde la hierba crecía alta, que la vi. Era una
- 36:35Speaker 2: mujer sola, plantada junto al agua, con un vestido blanco
- 36:39Speaker 2: que le barría los tobillos. No miraba al frente, su
- 36:43Speaker 2: cabeza gacha parecía buscar algo entre los juncos. El cabello
- 36:47Speaker 2: le caía en mechones revueltos, enredados con ramitas, como si
- 36:51Speaker 2: hubiese salido de un pozo. Pensé que acaso sería alguna
- 36:55Speaker 2: muchacha perdida de los ranchos vecinos, frené al burro y
- 36:58Speaker 2: alcé la voz para ofrecer ayuda. Mi saludo no obtuvo respuesta.
- 37:03Speaker 2: Hubo un detalle que me heló, sus hombros se agitaban,
- 37:06Speaker 2: y un sollozo sordo se mezclaba con la corriente del arroyo,
- 37:09Speaker 2: un llanto ronco que no brotaba de garganta viva sino
- 37:12Speaker 2: de pulmones huecos. Quise alejarme, pero Cuervo se puso inquieto, resollando,
- 37:18Speaker 2: clavado en el sitio. Antes de que pudiera soltarle el ramal,
- 37:22Speaker 2: la mujer levantó la cara. Donde esperaba hallar ojos encontré
- 37:26Speaker 2: dos cuencas negras, vacías, y la piel reseca cuarteada en
- 37:30Speaker 2: una mueca de puro tormento. Un alarido trepó de su pecho,
- 37:34Speaker 2: un grito tan antiguo que pareció desgarrar las nubes. Cuervo estremeció,
- 37:39Speaker 2: John saltó y me tumbó al suelo, la carga de
- 37:42Speaker 2: leña se desparramó como hueso sobre la vereda. El burro
- 37:46Speaker 2: arrancó cuesta abajo, relinchando, y la figura se volvió hacia mí.
- 37:51Speaker 2: No caminó, flotó con un movimiento torcido, arrastrando el ruedo
- 37:55Speaker 2: del vestido. El lamento variaba de tono, a veces parecía
- 37:59Speaker 2: un rezo, a veces un chillido de parto. Me incorporé
- 38:03Speaker 2: a trompicones, el machete todavía enfundado. El terror me llenó
- 38:08Speaker 2: la boca de un sabor metálico. Di media vuelta y corrí.
- 38:12Speaker 2: Cada paso embotaba mis oídos con el pulso, pero aún
- 38:15Speaker 2: así escuchaba su gemido detrás, más cerca, como si el
- 38:19Speaker 2: viento se lo trajera a la nuca. El sendero se
- 38:22Speaker 2: retorcía entre nopales, las piedras soltaban chispas bajo las suelas.
- 38:27Speaker 2: Corrí hasta que la luz se volvió ceniza y sentí
- 38:29Speaker 2: el pecho reventar. Entonces divisé un hombre montado que subía
- 38:33Speaker 2: al cerro por la misma vereda, vestía gabán oscuro y
- 38:37Speaker 2: sombrero ancho. Alzó la mano sin decir palabra, invitándome a subir.
- 38:42Speaker 2: Apenas trepé a la anca del caballo, el aliento frío
- 38:45Speaker 2: me rozó la espalda y la voz de aquel espectro
- 38:48Speaker 2: se quebró en un último grito que retumbó entre las peñas.
- 38:52Speaker 2: El caballo arrancó en galope firme, con cada tranco el
- 38:55Speaker 2: llanto quedaba atrás, opaco, hasta extinguirse. Llegamos a un llano
- 39:00Speaker 2: donde ardía una fogata baja. El jinete detuvo al animal,
- 39:04Speaker 2: me ayudó a bajar y me ofreció una bota de agua.
- 39:07Speaker 2: Cuando quise agradecerle y preguntarle su nombre, solo dijo, no
- 39:11Speaker 2: voltees hasta que el fuego se apague. Obedecí. Tras unos minutos,
- 39:16Speaker 2: el crepitar de las brasas se extinguió y un silencio
- 39:20Speaker 2: de tumba nos envolvió. Volteé, el hombre había desaparecido, no
- 39:24Speaker 2: quedaban huellas del caballo ni cenizas del fuego. Apenas un
- 39:28Speaker 2: círculo de tierra negra, tibia al tacto, demostraba que algo
- 39:32Speaker 2: había ardido allí. La luna se asomó entre nubes y
- 39:36Speaker 2: la vereda de regreso se antojó interminable. No supe cuánto caminé,
- 39:40Speaker 2: cerca de la medianoche llegué a la troya donde mi
- 39:43Speaker 2: madre velaba con una vela de cebo. Cuando vio mis
- 39:46Speaker 2: ropas rasgadas entendió sin que yo hablara. Entre susurros me
- 39:50Speaker 2: ungió la frente con aceite bendito y colgó un rosario
- 39:53Speaker 2: de pirul sobre la puerta. Al amanecer recobré fuerzas y
- 39:57Speaker 2: subí a buscar al burro. Lo hallé junto al arroyo, tranquilo,
- 40:01Speaker 2: comiendo hierba. Sólo la carga de mezquite faltaba y, sobre
- 40:06Speaker 2: la arena húmeda, distinguí la huella de pies descalzos que
- 40:09Speaker 2: se internaban en la corriente y desaparecían. No había rastros
- 40:13Speaker 2: de herraduras de caballo ni de fogata. Desde esa noche
- 40:17Speaker 2: los antiguos del pueblo me señalaron el sitio como el
- 40:20Speaker 2: vado del llanto. Cuentan que allí se ahogó, hace un siglo,
- 40:25Speaker 2: una novia que huyó la víspera de su boda, otros
- 40:27Speaker 2: juran que es la propia Llorona, condenada a vagar los
- 40:30Speaker 2: cauces buscando hijos que nunca hallará. Yo solo sé que
- 40:34Speaker 2: jamás volví a cortar leña solo y que, cada vez
- 40:37Speaker 2: que el viento trae un quejido a través del mezquite,
- 40:40Speaker 2: el corazón me recuerda aquel galope que me arrancó de
- 40:42Speaker 2: la sombra. No busqué al jinete para darle las gracias,
- 40:46Speaker 2: quizá no era un hombre, sino un respiro de la providencia.
- 40:51Speaker 2: El círculo quemado desapareció con las primeras lluvias, pero mi
- 40:54Speaker 2: machete quedó en aquel claro entre nopales. Juré no regresar
- 40:58Speaker 2: por él. Las noches siguientes alguien, o algo, golpeaba la
- 41:03Speaker 2: puerta de mi jacal a la hora en que la
- 41:05Speaker 2: vela se agotaba. Mi madre rezaba y el ruido cesaba.
- 41:09Speaker 2: Con el tiempo, los golpes se hicieron más leves, como
- 41:13Speaker 2: si la tristeza de aquel espíritu acabara por aceptarse a
- 41:16Speaker 2: sí misma, del mismo modo en que un río asume
- 41:18Speaker 2: sus márgenes. Ahora, con los años acomodados en mi espalda,
- 41:23Speaker 2: cuando relato este suceso a mis nietos, los veo tragar saliva.
- 41:28Speaker 2: Les insisto en que la maleza no guarda miedo si
- 41:30Speaker 2: uno la respeta, pero deben recordar que hay veredas donde
- 41:33Speaker 2: el dolor antiguo aún camina. Cuando la noche se espesa
- 41:37Speaker 2: y escuchan un lamento que no es de viento ni
- 41:39Speaker 2: de golondrina, la prudencia exige bajar la mirada, apretar el
- 41:43Speaker 2: paso y callar el nombre de los muertos. Porque a veces,
- 41:47Speaker 2: para sobrevivir al espanto del monte, basta con no voltear jamás.
- 42:00Speaker 2: La canción bajo el tejabán. Me llamo Elías Mendíbil y
- 42:07Speaker 2: nací en 1929, cuando el rancho El Potrero aún estaba rodeado
- 42:11Speaker 2: de mezquites y veredas de terracería que se encendían al
- 42:14Speaker 2: amanecer con polvo rojizo. A los 13 años mi padre me
- 42:18Speaker 2: dejó al cuidado de los animales mientras él transportaba maíz
- 42:21Speaker 2: hasta la estación del tren en nombre de Dios, Durango.
- 42:25Speaker 2: El potrero quedaba aislado, tres jacales dispersos, un corral para
- 42:29Speaker 2: el lato lechero y, a un costado, el chiquero donde
- 42:32Speaker 2: criábamos cerdos para las matanzas de noviembre. Allí, una marrana enorme,
- 42:38Speaker 2: la negra, recién había parido nueve lechoncillos rosados que chillaban
- 42:42Speaker 2: como críos hambrientos. Cierta tarde de junio de 1946 una nube
- 42:47Speaker 2: de tormenta descabezó el horizonte. El viento silbaba entre los
- 42:51Speaker 2: vejucos y la luz se tornó aceitosa, con destellos verdes.
- 42:56Speaker 2: Terminada la ordeña me dispuse a encerrar a la negra
- 42:58Speaker 2: y a sus crías antes de que cayera la tromba.
- 43:02Speaker 2: El chiquero era un rectángulo de tablas viejas techado con lámina,
- 43:05Speaker 2: apenas iluminado por las brasas del ocaso que entraban por
- 43:09Speaker 2: una ranura del portón. Recuerdo con claridad el olor dulce
- 43:13Speaker 2: de estiércol tibio mezclado con humedad, el zumbido lejano de
- 43:16Speaker 2: los tordos y, sobre todo, el silencio inusual de los cerditos.
- 43:21Speaker 2: Abrí la tranca. Ni un gruñido. Avancé un par de
- 43:26Speaker 2: pasos tanteando con el farol de queroseno. Me detuve al
- 43:29Speaker 2: oír un murmullo imposible, un tarareo suave, como canción de
- 43:33Speaker 2: cuna susurrada por labios humanos, repitiendo una melodía triste sin letra.
- 43:38Speaker 2: El hilo de voz provenía del fondo, donde las crías
- 43:41Speaker 2: solían amontonarse sobre la paja. El farol tembló en mi mano,
- 43:46Speaker 2: la flama reveló algo que me partió el aliento. La
- 43:49Speaker 2: negra estaba recostada de costado, vientre latiendo. Pero su trompa
- 43:54Speaker 2: no se abría, la canción hacía de ella de todos modos,
- 43:57Speaker 2: un vibrato sin boca nada, como si su garganta fuese
- 44:00Speaker 2: flauta hueca. Con cada compás, los lechoncillos se mecían adormilados
- 44:05Speaker 2: contra su pecho. El movimiento hipnótico me fijó al suelo.
- 44:10Speaker 2: Intenté llamarla, sin voz. El tarareo continuó, cada vez más agudo,
- 44:15Speaker 2: hasta que la nota final pareció un silbido de metal
- 44:18Speaker 2: clavándose en los tímpanos. Entonces se hizo un silencio suburbano,
- 44:23Speaker 2: tan denso que el crujir de la lámina se oyó
- 44:25Speaker 2: como trueno. Retrocedí un paso. La negra alzó la cabeza.
- 44:31Speaker 2: Sus ojos, normalmente opacos y pequeños, brillaban con un fulgor
- 44:35Speaker 2: ambarino antinatural que no provenía del farol. No gruñó ni resopló,
- 44:40Speaker 2: sólo me miró, fija, como midiendo el estorbo entre ella
- 44:44Speaker 2: y la salida. Uno a uno, los lechones despertaron y
- 44:47Speaker 2: giraron la trompita hacia mí con la misma mirada brillante, idéntica, silenciosa.
- 44:53Speaker 2: Mi instinto fue cerrar el portón, pero en cuanto giré
- 44:56Speaker 2: sobre mis talones la puerta se azotó sola con un
- 44:59Speaker 2: estruendo que apagó el farol. Quedé sumido en la oscuridad
- 45:02Speaker 2: perfumada de ese ciosono, escuchando de nuevo la cancioncilla ahora
- 45:06Speaker 2: tras mis espaldas, más cerca, junto a la nuca. No
- 45:10Speaker 2: distinguí letra, solo sílabas quechuas que se pegaban a la
- 45:14Speaker 2: piel como babas. Busqué el cerillo en el bolsillo, la
- 45:18Speaker 2: cerilla se quebró sin encender. Entonces sentí el aliento de
- 45:22Speaker 2: la negra sobre mis botas, caliente y viscoso. Quise avanzar
- 45:26Speaker 2: a tientas, pero el piso se volvió lodoso, algo me
- 45:29Speaker 2: rodeaba los tobillos, un roce viscoso de hocicos diminutos. Cuando
- 45:34Speaker 2: la primera pezuña presionó mis empeines, el pánico prendió, salté
- 45:38Speaker 2: hacia el ventanuco y choqué contra las tablas. Afuera rugía
- 45:42Speaker 2: el viento. Alcé el brazo y logré tumbar una tabla
- 45:46Speaker 2: con la cacha del farol, por la grieta se coló
- 45:48Speaker 2: una bocanada de claridad amarillenta. Aquella luz no provenía del crepúsculo,
- 45:54Speaker 2: sino de un relámpago que nunca tronó, suspendido como una fotografía.
- 45:59Speaker 2: Su resplandor mostró lo indecible. La negra estaba erguida, apoyada
- 46:03Speaker 2: en las patas traseras, torso inflado más allá de lo posible,
- 46:07Speaker 2: sus pezones colgaban como cuerdas húmedas y, sobre ellos, los
- 46:11Speaker 2: lechones se prendían con dentelladas humanas, dientes finos, alineados, y
- 46:16Speaker 2: labios finos que no pertenecían a bestias. Cada uno tenía
- 46:20Speaker 2: en el rostro una mueca de infante viejo, ojos hundidos
- 46:23Speaker 2: que destellaban. El canto se detuvo de golpe. Sentí, sin ver,
- 46:28Speaker 2: que todos giraban hacia mí. Hubo un crujido, madera astillada,
- 46:33Speaker 2: la marrana dio un paso y su pezuña dejó una
- 46:35Speaker 2: huella que humeó sobre la tierra como si la semilla
- 46:38Speaker 2: de una hoguera naciera allí mismo. El calor me asaltó
- 46:42Speaker 2: la cara. Tomé impulso y metí el hombro contra la puerta,
- 46:46Speaker 2: se dio al tercer golpe. Salí de bruces bajo la
- 46:49Speaker 2: lluvia que recién empezaba a caer con fuerza. Corrí sin
- 46:53Speaker 2: mirar atrás hasta la cocina, donde mi abuela Natalia guisaba quelites.
- 46:58Speaker 2: Cuando quise explicarle la lengua se negó. Sólo pude señalar
- 47:02Speaker 2: la ventana. Ella entendió mi espanto y llamó a los perros,
- 47:06Speaker 2: tres mestizos valientes que custodiaban la parcela. Les abrió la puerta.
- 47:12Speaker 2: Los tres se envalentonaron, ladraron y corrieron hacia el chiquero.
- 47:16Speaker 2: Fueron silenciados entre las sombras antes de llegar, se oyó
- 47:20Speaker 2: un chillido breve y después nada. El aire olía a
- 47:23Speaker 2: cerda carbonizada. Mi abuela me tomó de la nuca y
- 47:27Speaker 2: me arrastró al dormitorio. Allí sacó del baúl una cruz
- 47:30Speaker 2: de palma seca, amarilla por los años, atada con listones morados.
- 47:36Speaker 2: La sostuvo frente a la puerta mientras recitaba un rezo
- 47:38Speaker 2: que no era en español. Yo, sentado en el suelo, hiperventilaba. Afuera,
- 47:45Speaker 2: la tormenta se desencadenaba, pero sobre la lluvia persistía aquella nana, amortiguada,
- 47:50Speaker 2: viajando con el viento entre las tejas. No dormí. A
- 47:55Speaker 2: la primera luz, mi padre llegó en la carreta. Le contamos.
- 48:00Speaker 2: Guardó silencio, tomó la escopeta y cruzó el patio hasta
- 48:03Speaker 2: el chiquero. Volvió quince minutos después sin haber disparado. La
- 48:09Speaker 2: marrana y las crías estaban intactas, dijo, como si nada
- 48:12Speaker 2: hubiese sucedido. Sólo encontró un cerdo negro, un macho enorme,
- 48:17Speaker 2: muerto a un costado, achicharrado por un rayo, y tres
- 48:20Speaker 2: perros sin heridas visibles, rígidos, ojos abiertos hacia el cielo.
- 48:25Speaker 2: Pasó el día entero cortando troncos y tapeando la puerta
- 48:28Speaker 2: del chiquero con vigas. Sacó la negra y a los lechones,
- 48:33Speaker 2: los subió a la carreta y los llevó al matadero
- 48:35Speaker 2: de Mezquital. Al volver, enterró las cenizas del macho y
- 48:39Speaker 2: a los perros bajo un mezquite, sobre la tierra clavó
- 48:42Speaker 2: la cruz que mi abuela había usado la noche anterior.
- 48:46Speaker 2: No volvió a criar cerdos. Durante meses la canción siguió apareciendo,
- 48:51Speaker 2: siempre a la hora del viento del norte. Sonaba lejos,
- 48:55Speaker 2: como si ascendiera del fondo de un pozo y se
- 48:57Speaker 2: enredara en la copa de los árboles. Las gallinas dejaban
- 49:01Speaker 2: de poner, el caballo se hería contra las cercas. Al
- 49:05Speaker 2: año siguiente vendimos el rancho y bajamos al pueblo. Hoy,
- 49:08Speaker 2: a mis 94 años, la melodía no me abandona. Llega en
- 49:13Speaker 2: los sueños, tarareo hueco, mesido, idéntico al de aquella tarde.
- 49:18Speaker 2: No ha cambiado ni una nota. Cuando la escucho, despierto
- 49:23Speaker 2: y miro al techo de mi cuarto en la ciudad.
- 49:26Speaker 2: Me parece distinguir unos ojos de ámbar observándome desde la
- 49:29Speaker 2: esquina justo antes de que el amanecer los borre. Los
- 49:33Speaker 2: médicos llaman a esto demencia senil. Sin embargo, cada vez
- 49:37Speaker 2: que la nana vuelve noto un detalle nuevo, el olor
- 49:40Speaker 2: a establo, el roce de pezuñas, el vapor caliente. Y
- 49:44Speaker 2: entonces entiendo que la canción no es un recuerdo, sino
- 49:47Speaker 2: una advertencia que no ha concluido. La cruz de palma
- 49:51Speaker 2: que mi abuela bendijo descansa hoy sobre mi buró. Cada
- 49:55Speaker 2: noche la coloco sobre el pecho y espero. Porque sé que,
- 49:59Speaker 2: tarde o temprano, la niña sin boca volverá a reclamar
- 50:02Speaker 2: su arrullo. Y cuando eso ocurra, la puerta no tendrá
- 50:06Speaker 2: tranca capaz de contenerla. Risa viaja más rápido que las sirenas.
- 50:19Speaker 2: Redoble contra el muro. Me llamo Rogelio Tobar, nací en 1937
- 50:27Speaker 2: y hasta hoy sigo viviendo en La Yerbabuena, un paraje
- 50:30Speaker 2: de cerros bajos y tecorrales resecos que se extiende entre
- 50:33Speaker 2: Salvatierra y Tarimoro, en Guanajuato. El rancho ha cambiado mucho,
- 50:38Speaker 2: ahora los postes de luz estiran sombras hasta el último
- 50:40Speaker 2: maizal y los lavaderos tienen llave, pero en 1965 la noche
- 50:45Speaker 2: se movía a tientas, y lo poco que uno conocía
- 50:48Speaker 2: de los caminos era por la memoria de los cascos
- 50:50Speaker 2: y el ladrido de los perros. Por aquellos años la
- 50:53Speaker 2: casa de mi esposa Julia y mía era apenas un
- 50:56Speaker 2: cuarto largo de adobe techado con tejas viejas. La letrina
- 51:00Speaker 2: quedaba afuera, unos quince pasos detrás del corral. Era un
- 51:05Speaker 2: cubo de tabicón sin techo ni puerta, apenas cubierto por
- 51:08Speaker 2: un sarán para evitar midones. Dentro, un pozo seco y
- 51:11Speaker 2: una tabla astillada servían de asiento. De día no parecía
- 51:15Speaker 2: gran cosa, pero al oscurecer la sombra del cerro lo
- 51:18Speaker 2: rodeaba como un reboso surcido de miedo. La historia ocurrió
- 51:22Speaker 2: la noche del 16 de agosto, cuando la fiesta de San
- 51:26Speaker 2: Roque acababa de cerrar con un castillo de luces. Regresé
- 51:30Speaker 2: a casa después de ayudar en la quema de pólvora
- 51:32Speaker 2: y me metí a la cama pensando que al fin
- 51:34Speaker 2: podría dormir. No bien me acomodaba cuando el estómago reclamó
- 51:38Speaker 2: el jarro de atole agrio y las dos enchiladas de
- 51:41Speaker 2: la feria. Resoplé, busqué el sombrero y salí al patio.
- 51:46Speaker 2: La luna estaba en menguante y las nubes lo bastante
- 51:48Speaker 2: densas para tragarse su brillo. Aún así, el camino a
- 51:51Speaker 2: la letrina me era tan conocido que podía recorrerlo con
- 51:54Speaker 2: los ojos cerrados. Entré, cerré el sarán por costumbre y
- 51:59Speaker 2: me senté. El poniente olía a maíz cocido que venía
- 52:02Speaker 2: de alguna cocina lejana. Terminé rápido, me limpié con periódico
- 52:07Speaker 2: y me dispuse a salir, pero esa maniobra común se
- 52:10Speaker 2: hizo pesada de repente, una ráfaga helada me recorrió los empeines,
- 52:14Speaker 2: como si un balde de agua fría cayera sobre los pies.
- 52:18Speaker 2: Se me erizaron los vellos de las piernas y, sin
- 52:21Speaker 2: saber por qué, apreté los puños hasta clavarme las uñas.
- 52:25Speaker 2: Entonces lo escuché. Fue un bramido seco, profundo, parecido al
- 52:30Speaker 2: gruñido de un toro que golpea la barrera antes de embestir.
- 52:34Speaker 2: El ladrido del perro del vecino cayó en seco, como
- 52:37Speaker 2: si la tierra le hubiera arrebatado la voz. Del otro
- 52:40Speaker 2: lado del tabique, algo chocó contra los ladrillos con tal
- 52:44Speaker 2: fuerza que el muro vibró y la cal suelta me
- 52:46Speaker 2: cayó sobre los hombros. El golpe resonó una, dos, tres veces, acompasado,
- 52:52Speaker 2: como un redoble de tambor sordo. Pensé en un ovillo escapado,
- 52:57Speaker 2: alguna bestia que hubiera tirado la tranca del corral y
- 52:59Speaker 2: viniera ciego de miedo. Me levanté procurando hacer el menor ruido,
- 53:04Speaker 2: apoyé la espalda contra la pared opuesta y contuve el aliento.
- 53:08Speaker 2: El redoble se detuvo, seguido de un silencio tan denso
- 53:11Speaker 2: que escuché como la sangre me retumbaba detrás de los oídos.
- 53:16Speaker 2: Instantes después, un resuello húmedo se deslizó por el resquicio
- 53:19Speaker 2: del sarán, no era la respiración de un animal, sino
- 53:23Speaker 2: un soplido áspero, como el aire que se filtra por
- 53:26Speaker 2: una ranura oxidada. Apreté la tranca de madera que servía
- 53:30Speaker 2: de pestillo. El muro volvió a sacudirse, esta vez el
- 53:34Speaker 2: golpe fue más alto, como si la cosa hubiera trepado
- 53:37Speaker 2: y ahora cayera desde arriba. Recordé que el techo estaba descubierto,
- 53:41Speaker 2: bastaba un brinco para asomarse. Miré hacia arriba y vi,
- 53:46Speaker 2: contra el cielo renegrido, una masa oscura que se asomaba
- 53:49Speaker 2: por el borde, un bulto sin forma que se estiraba
- 53:52Speaker 2: en silencio. Un olor agrio, mezcla de estiércol viejo, rastrojo
- 53:56Speaker 2: húmedo y algo imposible de nombrar, me crispó el estómago.
- 54:01Speaker 2: Sentí como el sudor me corría por la espalda a
- 54:03Speaker 2: pesar del frío. No quise averiguar qué era. Bajé la vista,
- 54:08Speaker 2: me incliné, sujeté el pantalón con una mano y empujé
- 54:12Speaker 2: la tranca. El sarán se abrió con un chirrido metálico.
- 54:16Speaker 2: En ese instante el bulto se dejó caer. El muro
- 54:20Speaker 2: tembló como si un árbol hubiera golpeado el tabicón y,
- 54:23Speaker 2: en el mismo segundo, escuché un zarpazo contra los ladrillos,
- 54:26Speaker 2: la unión de carne y fuerza contra barro seco. Salté fuera,
- 54:31Speaker 2: sin mirar atrás, y eché a correr. La tierra se
- 54:35Speaker 2: desdibujaba bajo mis pies y el aire me cortaba la garganta,
- 54:38Speaker 2: pero seguí. Sentí que algo me rozaba la nuca, una
- 54:42Speaker 2: brisa sucia que parecía arrastrar hojas secas. Cuando crucé la
- 54:46Speaker 2: puerta de la casa jalé el cerrojo con un golpe
- 54:49Speaker 2: y me quedé resollando. Julia se incorporó del catre, apenas
- 54:53Speaker 2: alcanzó a preguntarme si estaba enfermo cuando un golpe doble
- 54:56Speaker 2: estremeció la pared trasera, justo donde daba el fogón. La
- 55:01Speaker 2: loza colgada tintineó unos instantes y luego quedó en silencio.
- 55:05Speaker 2: Ella abrió la boca, la mandé callar con un manotazo.
- 55:09Speaker 2: Nos quedamos pegados a la pared contraria. Afuera todo era calma,
- 55:14Speaker 2: tanto que se escuchaba como las ranas croaban lejos, en
- 55:17Speaker 2: la presa. El dogal del burro chocó contra la estaca
- 55:20Speaker 2: un par de veces y luego nada. Parecía que el
- 55:24Speaker 2: mundo aguardaba una seña para estallar. Un nuevo golpe, más sordo,
- 55:28Speaker 2: sacudió la puerta. No era puñetazo ni cabezazo, sonaba a
- 55:33Speaker 2: testuz de animal grande, ciego de furia. Julia empezó a
- 55:37Speaker 2: rezar despacio, con la voz pegada al pecho. Yo extendí
- 55:41Speaker 2: el brazo para alcanzar la escopeta de un tiro que
- 55:44Speaker 2: colgaba sobre la cabecera. Cuando el filo frío del cañón
- 55:48Speaker 2: tocó mi palma, el golpe cesó. En su lugar, un
- 55:51Speaker 2: murmullo hueco se deslizó bajo el umbral, palabras arrastradas, sin
- 55:56Speaker 2: vocales claras, como si alguien hablara con la boca llena
- 55:59Speaker 2: de ceniza. Apunté a la puerta, aunque la tranca bastaba
- 56:03Speaker 2: para mantener a raya un toro. Mi padre decía que
- 56:06Speaker 2: ante lo desconocido nunca se debe disparar, la pólvora abre
- 56:10Speaker 2: puertas que la fe no siempre cierra. Así que me
- 56:13Speaker 2: limité a sostener el arma, con los hombros tensos y
- 56:16Speaker 2: la garganta seca. El murmullo se repitió, ahora detrás de
- 56:20Speaker 2: la ventana que daba al patio. Julia contuvo el llanto.
- 56:25Speaker 2: Un golpecito contra la madera, casi un toque cortés, nos
- 56:29Speaker 2: erizó la piel. Después, nada. Permanecimos inmóviles hasta que el
- 56:34Speaker 2: gallo del vecino cantó el primer kikiriki. Al asomar la aurora,
- 56:39Speaker 2: me animé a salir llevando la escopeta por delante. El
- 56:43Speaker 2: patio estaba revuelto, la gallinaza esparcida, la tinaja de lavar volcada,
- 56:47Speaker 2: la cuerda del burro partida como por navaja. La bestia
- 56:51Speaker 2: no aparecía por ningún lado. Al acercarme a la letrina
- 56:55Speaker 2: se me atravesó un olor rancio que me hizo arcadas.
- 56:59Speaker 2: La pared exterior lucía tres abolladuras profundas, como si alguien
- 57:03Speaker 2: hubiera estampado un carnero contra el tabique hasta hundir el ladrillo.
- 57:07Speaker 2: Bajo cada dentellada, el barro estaba chamuscado y desprendía humo fino.
- 57:12Speaker 2: Subí al cerro en busca del burro y lo hallé
- 57:14Speaker 2: a un kilómetro, hocicando piedras, tembloroso, con las orejas gachas
- 57:19Speaker 2: y un hilo de sangre en la frente. Lo llevé
- 57:22Speaker 2: de vuelta. Al pasar frente a la letrina noté que
- 57:25Speaker 2: sobre el muro chamuscado había una huella marcada en hollín,
- 57:28Speaker 2: se apreciaban cuatro dedos largos, parejos, sin pezuña, la palma
- 57:33Speaker 2: era ancha, casi humana, pero remataba en garras que dejaban
- 57:36Speaker 2: surcos en diagonal. Copié la marca en un cartón y
- 57:40Speaker 2: la llevé con don Mateo, curandero de Agua Blanca. El
- 57:44Speaker 2: hombre frunció el entrecejo y dijo que aquello pertenecía a
- 57:47Speaker 2: un psenzontle alzado, un espíritu que imita formas de toro
- 57:50Speaker 2: para guardar cruces de entierro y espantar a los vivos.
- 57:54Speaker 2: Ese bicho reclama la tierra donde cayeron huesos sin misa, explicó,
- 57:58Speaker 2: y busca la sangre de quien invadió su corral. Pregunté
- 58:02Speaker 2: qué podía hacer. Sacó una bolsa de cal, otra de
- 58:06Speaker 2: sal marina y un manojo de romero. Me indicó rodear
- 58:10Speaker 2: la letrina con un círculo de cal, espolvorear sal sobre
- 58:13Speaker 2: la tapa del pozo y quemar el romero al poniente
- 58:15Speaker 2: durante siete noches, sin romper el rezo del Magnificat. Así
- 58:20Speaker 2: lo hicimos Julia y yo. Las primeras dos noches, mientras
- 58:24Speaker 2: la cal se encendía bajo el fulgor de la luna,
- 58:27Speaker 2: escuchamos bufidos lejanos, como resoplidos de buey cansado. Después, solo grillos.
- 58:34Speaker 2: Al séptimo día, al apagar la brasa del romero, el
- 58:37Speaker 2: aire se aclaró, el olor a estiércol quemado desapareció y
- 58:40Speaker 2: el burro volvió a beber sin temblar. No hubo más
- 58:44Speaker 2: golpes ni murmullos. Con el tiempo techamos la letrina y
- 58:48Speaker 2: la convertimos en bodega. Más tarde, al llegar el drenaje,
- 58:51Speaker 2: la derrumbé y sembré agapándose en su lugar. Sin embargo,
- 58:56Speaker 2: cada agosto, cuando baja la neblina del cerro y el
- 58:59Speaker 2: aire huele a pólvora vieja, puedo jurar que un bramido sordo, lejano,
- 59:03Speaker 2: cruza los maizales y revienta contra el recuerdo del baño
- 59:06Speaker 2: sin techo. Entonces, igual que aquella madrugada, aprieto los puños
- 59:11Speaker 2: y agradezco que el miedo me enseñara a correr sin
- 59:14Speaker 2: mirar atrás. Eso es todo. No necesito adornar nada, la
- 59:19Speaker 2: huella quedó grabada en mi memoria como la quemadura en
- 59:22Speaker 2: aquel tabique. Quien tenga oreja para los murmullos del monte
- 59:26Speaker 2: sabrá cuidarse de los lugares donde la oscuridad se vuelve
- 59:29Speaker 2: carne y enviste al primer descuido. Y si algún día
- 59:32Speaker 2: al salir al patio sienten que el aire se enfría
- 59:35Speaker 2: de golpe, no pregunten, crucen el umbral y cierren la puerta,
- 59:39Speaker 2: porque hay sombras que esperan nada más el silencio para
- 59:42Speaker 2: volver a golpear. La mujer encorvada No recuerdo la primera
- 59:57Speaker 2: vez que oí hablar de la mujer encorvada maldita, pero
- 1:00:00Speaker 2: el eco de su presencia siempre estuvo latente en mi familia.
- 1:00:04Speaker 2: Mi abuelo, un hombre recio y de pocas palabras, solía
- 1:00:07Speaker 2: hablar de ella con una seriedad que hacía que la
- 1:00:10Speaker 2: piel se me erizara. Él no era alguien que se
- 1:00:13Speaker 2: dejara llevar por cuentos ni supersticiones, pero cuando mencionaba a
- 1:00:17Speaker 2: la mujer encorvada, sus ojos adquirían un brillo extraño, como
- 1:00:21Speaker 2: si la realidad misma se torciera bajo el peso de
- 1:00:23Speaker 2: ese recuerdo. Fue una noche sin luna cuando decidí preguntarle
- 1:00:28Speaker 2: más sobre ella. Tenía 13 años y mi curiosidad era más
- 1:00:32Speaker 2: fuerte que mi miedo. Me contó que, en su juventud,
- 1:00:36Speaker 2: había trabajado como peón en un rancho alejado del pueblo.
- 1:00:40Speaker 2: Era un lugar sombrío, rodeado de colinas que parecían doblarse
- 1:00:44Speaker 2: sobre sí mismas como si quisieran engullirlo. Los lugareños decían
- 1:00:48Speaker 2: que nadie debía quedarse allí después de la puesta del sol,
- 1:00:52Speaker 2: pero mi abuelo, joven y testarudo, no prestó atención a
- 1:00:55Speaker 2: las advertencias. Según él, esas historias eran sólo cuentos para
- 1:01:00Speaker 2: mantener a los niños obedientes. Sin embargo, una noche en
- 1:01:05Speaker 2: particular cambió todo. Había terminado su jornada tarde y decidió
- 1:01:09Speaker 2: quedarse en la casa del capataz, una estructura vieja y
- 1:01:12Speaker 2: deteriorada que se alzaba en medio del rancho. La casa
- 1:01:16Speaker 2: era más un cascarón que un hogar, las ventanas carecían
- 1:01:19Speaker 2: de vidrios, el techo filtraba agua con cada llovizna y
- 1:01:23Speaker 2: las vigas crujían con un sonido que parecía gemir. Aquella noche,
- 1:01:27Speaker 2: mientras intentaba dormir en un catre desvencijado, comenzó a escuchar algo.
- 1:01:33Speaker 2: Al principio pensó que eran los coyotes, pero el sonido
- 1:01:36Speaker 2: era más rítmico, como pasos arrastrándose por el suelo polvoriento.
- 1:01:41Speaker 2: se incorporó con cautela y miró hacia la ventana. La
- 1:01:45Speaker 2: luna apenas iluminaba el terreno, pero pudo distinguir algo, una
- 1:01:49Speaker 2: figura encorvada caminaba lentamente alrededor de la casa. No tenía rostro,
- 1:01:54Speaker 2: al menos no uno que pudiera reconocer en la penumbra.
- 1:01:58Speaker 2: Lo único que sobresalía era su espalda, grotescamente arqueada, como
- 1:02:02Speaker 2: si algo invisible la obligara a doblarse en un ángulo imposible.
- 1:02:06Speaker 2: Mi abuelo no se movió. Solo la observó, paralizado, mientras
- 1:02:11Speaker 2: aquella cosa daba vueltas alrededor de la casa, como si
- 1:02:14Speaker 2: estuviera midiendo algo, esperando. Cuando finalmente desapareció entre las sombras,
- 1:02:20Speaker 2: él intentó convencerse de que había sido un sueño, una
- 1:02:23Speaker 2: alucinación producto del cansancio. Pero al amanecer, encontró huellas en
- 1:02:28Speaker 2: la tierra, profundas y desiguales, como si quien las hubiera
- 1:02:32Speaker 2: dejado arrastrar a un pie torcido. Años después, cuando ya
- 1:02:36Speaker 2: era un hombre mayor, volvió a ver a la mujer encorvada.
- 1:02:40Speaker 2: Esta vez no fue en el rancho, sino en el
- 1:02:43Speaker 2: patio de su propia casa. Era una noche tranquila, y
- 1:02:47Speaker 2: él estaba sentado en el porche fumando un cigarrillo, cuando
- 1:02:50Speaker 2: la figura apareció al otro lado de la cerca. No
- 1:02:53Speaker 2: caminaba esta vez, solo estaba allí, inmóvil, como si lo observara.
- 1:02:59Speaker 2: Mi abuelo aseguró que, aunque no tenía ojos visibles, podía
- 1:03:02Speaker 2: sentir su mirada perforándolo, helándole los huesos. Esa fue la
- 1:03:07Speaker 2: última vez que la vio, pero el recuerdo lo perseguía
- 1:03:10Speaker 2: como una sombra, un presagio de algo que nunca terminó
- 1:03:13Speaker 2: de entender. Yo nunca creí del todo su historia, aunque
- 1:03:17Speaker 2: tampoco la deseché por completo. Pero algo ocurrió años después
- 1:03:21Speaker 2: que me hizo replantear todo. Fue en la casa de
- 1:03:25Speaker 2: mi abuela, una vieja construcción de adobe que todavía conservaba
- 1:03:28Speaker 2: el aroma de las tortillas recién hechas y el eco
- 1:03:31Speaker 2: de los pasos de mi abuelo. Estaba solo en casa,
- 1:03:35Speaker 2: revisando cajas de recuerdos en el ático, cuando escuché un sonido.
- 1:03:39Speaker 2: Era débil, casi imperceptible, pero inconfundible, pasos arrastrándose. El aire
- 1:03:45Speaker 2: en la habitación se volvió denso, como si algo invisible
- 1:03:48Speaker 2: me envolviera en un sudario de pesadez. Me acerqué a
- 1:03:52Speaker 2: la ventana y miré hacia el patio trasero. Allí, bajo
- 1:03:56Speaker 2: la tenue luz de un farol oxidado, estaba ella. La
- 1:04:00Speaker 2: mujer encorvada. Su figura parecía aún más retorcida de lo
- 1:04:04Speaker 2: que mi abuelo había descrito, como si su cuerpo estuviera
- 1:04:07Speaker 2: condenado a cargar un peso insoportable. Su cabello era largo
- 1:04:12Speaker 2: y enmarañado, cayendo en mechones grasientos sobre un rostro que
- 1:04:15Speaker 2: parecía más una máscara de piel. Pero lo que más
- 1:04:19Speaker 2: me perturbó fueron sus manos, largas, descarnadas, con uñas negras
- 1:04:23Speaker 2: que se curvaban como garras. Intenté moverme, gritar, pero mi
- 1:04:28Speaker 2: cuerpo no respondía. Sólo podía mirar mientras ella levantaba lentamente
- 1:04:33Speaker 2: una mano y señalaba hacia mí. Fue entonces cuando la
- 1:04:37Speaker 2: escuché por primera vez. Su voz era un murmullo, un
- 1:04:41Speaker 2: lamento apenas audible que parecía provenir de todas partes y
- 1:04:44Speaker 2: de ninguna. Decía algo en un idioma que no entendía,
- 1:04:48Speaker 2: pero el tono era claro, no estaba allí para observar.
- 1:04:52Speaker 2: Estaba reclamando algo. La figura se desvaneció antes de que
- 1:04:57Speaker 2: pudiera reaccionar. Pero esa noche no dormí. El sonido de
- 1:05:01Speaker 2: sus pasos seguía resonando en mi cabeza, mezclado con el
- 1:05:05Speaker 2: eco de su voz. Al día siguiente, le conté a
- 1:05:08Speaker 2: mi abuela lo ocurrido, y su reacción fue desconcertante. En
- 1:05:13Speaker 2: lugar de sorprenderse, simplemente asintió con una mezcla de resignación
- 1:05:17Speaker 2: y tristeza.« Es la mujer encorvada», dijo, como si fuera
- 1:05:22Speaker 2: un hecho innegable, una presencia que siempre había estado allí, esperando.
- 1:05:27Speaker 2: Según ella, la mujer era una especie de maldición que
- 1:05:30Speaker 2: seguía a los hombres de la familia, un eco de
- 1:05:32Speaker 2: algo que ocurrió generaciones atrás. Nadie sabía exactamente que había
- 1:05:37Speaker 2: provocado su ira, pero todos sabían que no podías escapar
- 1:05:41Speaker 2: de ella. Mi abuela me advirtió que no debía mirarla
- 1:05:44Speaker 2: directamente a los ojos, si es que alguna vez los veía.«
- 1:05:48Speaker 2: Eso es lo que quiere», dijo.« Que la reconozcas, que
- 1:05:52Speaker 2: le des poder». A partir de esa noche, mi vida cambió.
- 1:05:57Speaker 2: Comencé a notar cosas que antes no estaban allí, sombras
- 1:06:01Speaker 2: que se movían en los rincones de mi visión, susurros
- 1:06:04Speaker 2: en la oscuridad que cesaban en cuanto intentaba escucharlos. Pero
- 1:06:08Speaker 2: lo peor eran los sueños. Soñaba con la mujer encorvada
- 1:06:12Speaker 2: casi todas las noches, siempre acechándome, siempre señalándome. En uno
- 1:06:17Speaker 2: de esos sueños, logré mirarla directamente a los ojos y
- 1:06:21Speaker 2: desperté gritando, con las sábanas empapadas de sudor. Decidí buscar respuestas.
- 1:06:27Speaker 2: Hablé con ancianos del pueblo, revisé viejos diarios y documentos
- 1:06:31Speaker 2: de la familia, pero todo lo que encontré fueron fragmentos,
- 1:06:34Speaker 2: piezas de un rompecabezas que nunca terminaba de encajar. Algunos
- 1:06:39Speaker 2: decían que la mujer había sido una curandera traicionada, condenada
- 1:06:43Speaker 2: a vagar eternamente en busca de justicia. Otros afirmaban que
- 1:06:47Speaker 2: era el espíritu de una madre que había perdido a
- 1:06:49Speaker 2: su hijo y que ahora buscaba vengarse de todos los
- 1:06:52Speaker 2: hombres que se cruzaban en su camino. Pero ninguna de
- 1:06:56Speaker 2: esas explicaciones me dio consuelo. La última vez que la
- 1:07:00Speaker 2: vi fue hace tres años. Estaba manejando por una carretera desierta,
- 1:07:05Speaker 2: regresando a casa después de visitar a mi madre. Era
- 1:07:08Speaker 2: una noche oscura y la lluvia caía en finas cortinas
- 1:07:11Speaker 2: que hacían que las luces de los faros parecieran temblar.
- 1:07:15Speaker 2: De repente, la vi en el camino. Estaba de pie,
- 1:07:19Speaker 2: en medio de la carretera, con su cuerpo encorvado y
- 1:07:22Speaker 2: su cabello mojado cubriendo su rostro. Frené en seco y
- 1:07:26Speaker 2: el coche se deslizó varios metros antes de detenerse. Cuando
- 1:07:31Speaker 2: levanté la vista, ella ya no estaba. Esa noche, al
- 1:07:35Speaker 2: llegar a casa, encontré algo que me hizo sentir que
- 1:07:38Speaker 2: mi tiempo se agotaba. En la puerta principal había tres
- 1:07:42Speaker 2: marcas profundas, como si alguien hubiera rascado la madera con
- 1:07:45Speaker 2: uñas afiladas. Desde entonces, he vivido con la certeza de
- 1:07:50Speaker 2: que la mujer encorvada no se ha ido. Solo está esperando,
- 1:07:54Speaker 2: observando desde las sombras, y sé que, cuando llegue el momento,
- 1:07:58Speaker 2: no podré escapar de ella. Mi abuelo tenía razón. Hay
- 1:08:03Speaker 2: cosas en este mundo que no podemos explicar, cosas que
- 1:08:06Speaker 2: desafían la lógica y se alimentan de nuestro miedo. Y
- 1:08:10Speaker 2: aunque intento seguir adelante, cada noche, cuando el silencio se
- 1:08:14Speaker 2: vuelve demasiado pesado, escucho esos pasos arrastrándose por el suelo,
- 1:08:18Speaker 2: acercándose cada vez más. La maldición de las prendas Nunca
- 1:08:33Speaker 2: olvidaré las noches de mi infancia, cuando mi abuelo se
- 1:08:36Speaker 2: sentaba junto a la chimenea, el rostro iluminado por el
- 1:08:39Speaker 2: fuego crepitante, y nos contaba historias que helaban la sangre.
- 1:08:43Speaker 2: Pero había una, en particular, que me dejó marcado para siempre,
- 1:08:47Speaker 2: una historia que él juraba era la causa de todos
- 1:08:50Speaker 2: los males que azotaban a nuestra familia. Una historia tan
- 1:08:54Speaker 2: perturbadora que, aún ahora, siento el escalofrío recorrerme al recordarla.
- 1:09:00Speaker 2: Mi abuelo decía que todo comenzó con una mujer. Era joven,
- 1:09:04Speaker 2: de aspecto humilde, con las manos ásperas de lavar ropa
- 1:09:07Speaker 2: ajena y un semblante que ocultaba algo oscuro bajo su mirada.
- 1:09:11Speaker 2: En aquellos tiempos, los padres de mi abuela tenían una
- 1:09:15Speaker 2: posición acomodada. Propietarios de tierras y ganados, vivían con relativa
- 1:09:20Speaker 2: tranquilidad en una casona antigua, cuyo patio trasero era un
- 1:09:23Speaker 2: laberinto de árboles frondosos y sombras inquietantes. Fue ahí donde
- 1:09:28Speaker 2: apareció esa mujer, buscando empleo. Mi bisabuela, una mujer devota
- 1:09:33Speaker 2: pero confiada, decidió contratarla para lavar la ropa de la familia.
- 1:09:38Speaker 2: No era raro ver a la mujer inclinarse sobre el
- 1:09:41Speaker 2: lavadero de piedra, las manos enrojecidas por el agua helada,
- 1:09:44Speaker 2: tallando prendas blancas hasta dejarlas relucientes. Todo parecía normal al principio,
- 1:09:50Speaker 2: pero mi abuelo decía que, con el tiempo, los perros
- 1:09:53Speaker 2: comenzaron a comportarse de manera extraña. Aullaban al atardecer, siempre
- 1:09:59Speaker 2: mirando en dirección al lavadero, como si percibieran algo que
- 1:10:02Speaker 2: los humanos no podían ver. Una tarde, mientras mi bisabuela
- 1:10:06Speaker 2: revisaba la ropa limpia que la mujer dejaba secando al sol,
- 1:10:10Speaker 2: notó que faltaban algunas prendas. Al principio pensó que era
- 1:10:14Speaker 2: un descuido, pero el patrón se repetía, faltaban piezas pequeñas, íntimas,
- 1:10:19Speaker 2: como si alguien las hubiera tomado deliberadamente. Sin embargo, no
- 1:10:24Speaker 2: confrontó a la mujer, pues no tenía pruebas y no
- 1:10:27Speaker 2: quería causar un conflicto innecesario. No pasó mucho tiempo antes
- 1:10:32Speaker 2: de que las cosas comenzaran a torcerse de manera inquietante.
- 1:10:36Speaker 2: Mi bisabuelo, un hombre fuerte y robusto, empezó a enfermar.
- 1:10:40Speaker 2: Primero fueron dolores de cabeza, luego fiebres altas que no
- 1:10:44Speaker 2: se dían con remedios comunes. Los médicos de la región
- 1:10:48Speaker 2: no encontraban explicación para su deterioro, y pronto los rumores
- 1:10:52Speaker 2: comenzaron a extenderse entre los vecinos, alguien había lanzado una
- 1:10:55Speaker 2: maldición sobre la familia. Fue entonces cuando mi abuela, apenas
- 1:11:00Speaker 2: una niña en ese entonces, presenció algo que nunca pudo olvidar.
- 1:11:05Speaker 2: Una noche, mientras dormía, despertó sobresaltada por un extraño sonido
- 1:11:10Speaker 2: proveniente del patio trasero. Al asomarse por la ventana, vio
- 1:11:14Speaker 2: a la mujer de pie junto al lavadero, bajo la
- 1:11:17Speaker 2: tenue luz de la luna. Tenía las manos extendidas, y
- 1:11:21Speaker 2: sus labios se movían rápidamente, como si estuviera murmurando algo.
- 1:11:25Speaker 2: A sus pies, las prendas desaparecidas estaban dispuestas en un círculo,
- 1:11:30Speaker 2: salpicadas con lo que parecía ser sangre. El miedo paralizó
- 1:11:34Speaker 2: a mi abuela, quien permaneció escondida detrás de la cortina
- 1:11:37Speaker 2: mientras observaba cómo la mujer recogía las prendas con cuidado
- 1:11:41Speaker 2: y desaparecía en la oscuridad. A la mañana siguiente, decidió
- 1:11:45Speaker 2: contarle a sus padres lo que había visto, pero la
- 1:11:48Speaker 2: reacción de mi bisabuela fue de incredulidad.« Sólo fue un sueño»,
- 1:11:53Speaker 2: le dijo, tratando de calmarla. Pero mi abuelo sabía que
- 1:11:57Speaker 2: no era así. Los días siguientes fueron un descenso al abismo.
- 1:12:02Speaker 2: Mi bisabuelo empeoró rápidamente, su piel se tornó pálida, y
- 1:12:06Speaker 2: hablaba en sueños, diciendo cosas incoherentes sobre sombras y voces
- 1:12:09Speaker 2: que lo llamaban desde el otro lado. Mi bisabuela, desesperada,
- 1:12:14Speaker 2: acudió a un brujo local, un hombre conocido en el
- 1:12:17Speaker 2: pueblo por sus conocimientos en magia y sanación. Cuando el
- 1:12:21Speaker 2: brujo llegó a la casa, su expresión se oscureció de inmediato.«
- 1:12:26Speaker 2: Aquí hay algo muy malo», dijo mientras inspeccionaba el lavadero
- 1:12:29Speaker 2: y las inmediaciones de la casa. Sus ojos se detuvieron
- 1:12:33Speaker 2: en el rincón donde mi abuela había visto a la
- 1:12:35Speaker 2: mujer aquella noche, y murmuró algo en voz baja que
- 1:12:38Speaker 2: nadie pudo entender. El brujo explicó que la mujer había
- 1:12:42Speaker 2: utilizado las prendas íntimas de la familia para realizar un
- 1:12:45Speaker 2: tipo de brujería conocida como amarre de maldición. Según él,
- 1:12:50Speaker 2: el círculo que mi abuela había descrito no era casual,
- 1:12:53Speaker 2: era un portal simbólico que ligaba el espíritu de la
- 1:12:56Speaker 2: víctima al sufrimiento perpetuo. La única forma de romper la
- 1:13:00Speaker 2: maldición era recuperar las prendas utilizadas y destruirlas en un
- 1:13:04Speaker 2: ritual purificador. Esa misma noche, el brujo realizó un ritual
- 1:13:09Speaker 2: en el patio trasero. El ambiente se volvió sofocante, como
- 1:13:13Speaker 2: si una presencia invisible lo rodeara. Mi abuela, aún siendo
- 1:13:17Speaker 2: una niña, recordaba con claridad el olor a incienso mezclado
- 1:13:21Speaker 2: con hierbas ardientes y como el brujo recitaba oraciones en
- 1:13:24Speaker 2: un idioma extraño. pero lo más aterrador ocurrió al final
- 1:13:28Speaker 2: del ritual. El brujo ordenó a mi bisabuela que trajera
- 1:13:32Speaker 2: un objeto personal de la mujer, un pañuelo que ella
- 1:13:35Speaker 2: había dejado olvidado. Cuando lo colocó en el centro del
- 1:13:39Speaker 2: círculo ritual, algo imposible ocurrió. El pañuelo comenzó a arder
- 1:13:44Speaker 2: sin que nadie lo tocara, y un grito agudo, inhumano,
- 1:13:47Speaker 2: resonó desde el lavadero. Mi abuela juraba que escuchó risas
- 1:13:51Speaker 2: lejanas mezcladas con aquel alarido, risas que no provenían de
- 1:13:55Speaker 2: ningún ser humano. La mujer nunca volvió a aparecer, y
- 1:13:59Speaker 2: aunque el brujo logró salvar a mi bisabuelo, la familia
- 1:14:02Speaker 2: nunca volvió a ser la misma. Mi abuelo decía que,
- 1:14:06Speaker 2: desde entonces, una sombra parecía seguirlos, un eco de aquella
- 1:14:10Speaker 2: maldición que nunca desapareció por completo. Los negocios de la
- 1:14:15Speaker 2: familia cayeron en desgracia, los campos se secaron, y la
- 1:14:18Speaker 2: casona quedó abandonada años después, como si un peso invisible
- 1:14:22Speaker 2: la hubiera consumido. Al crecer, siempre tuve cuidado con mis pertenencias.
- 1:14:28Speaker 2: Nunca dejaba mi ropa en manos de extraños. Recordando las
- 1:14:31Speaker 2: palabras de mi abuelo, nunca subestimes lo que alguien puede
- 1:14:35Speaker 2: hacer con algo tan personal como una prenda. Pero lo
- 1:14:38Speaker 2: que más me inquietaba era la sensación de que la
- 1:14:41Speaker 2: historia no había terminado. A veces, al estar solo en casa,
- 1:14:46Speaker 2: juraba escuchar el sonido de agua cayendo, como si alguien
- 1:14:49Speaker 2: lavara ropa en un lavadero inexistente. Hace poco, mientras revisaba
- 1:14:54Speaker 2: viejas fotos de familia, encontré una imagen que nunca había
- 1:14:58Speaker 2: visto antes. Era una foto en blanco y negro de
- 1:15:01Speaker 2: la antigua casona, con el lavadero visible en el fondo.
- 1:15:05Speaker 2: Y ahí, casi imperceptible, había una figura borrosa junto a
- 1:15:09Speaker 2: las sombras. No podía distinguir su rostro, pero su presencia
- 1:15:13Speaker 2: era innegable. Cerré el álbum con manos temblorosas, y desde
- 1:15:18Speaker 2: entonces no he podido dormir en paz. Porque, en el fondo,
- 1:15:23Speaker 2: sé que la maldición nunca se rompió por completo. Y que,
- 1:15:27Speaker 2: de alguna manera, aún nos persigue, esperando el momento adecuado
- 1:15:31Speaker 2: para reclamar lo que cree que le pertenece. La mujer
- 1:15:43Speaker 2: del tendedero Mi abuelo siempre fue un hombre reservado. Su rostro,
- 1:15:50Speaker 2: marcado por el tiempo, parecía guardar secretos que prefería no desenterrar.
- 1:15:56Speaker 2: Pero hubo una noche en particular en que, después de
- 1:15:58Speaker 2: un par de tragos y con la luna llena bañando
- 1:16:01Speaker 2: la terraza, decidió hablarme de la peor experiencia de su vida.
- 1:16:05Speaker 2: Lo contó con la mirada perdida, como si cada palabra
- 1:16:08Speaker 2: lo transportara de vuelta a ese lugar maldito. Aunque intenté
- 1:16:13Speaker 2: racionalizar lo que escuché, no pude evitar sentir que la
- 1:16:16Speaker 2: oscuridad misma parecía agazaparse a nuestro alrededor mientras hablaba. Esa noche,
- 1:16:21Speaker 2: al igual que él, no logré dormir. Mi abuelo tenía 14
- 1:16:26Speaker 2: años cuando ocurrió. Vivía en un pequeño pueblo rural, rodeado
- 1:16:30Speaker 2: de montañas y caminos de tierra que se perdían en
- 1:16:33Speaker 2: la espesura del bosque. Era un lugar tranquilo, pero con
- 1:16:37Speaker 2: historias oscuras que se contaban en susurros. La más aterradora
- 1:16:41Speaker 2: de todas era la de la mujer del tendedero. Se
- 1:16:45Speaker 2: decía que, en los límites del pueblo, donde la civilización
- 1:16:48Speaker 2: daba paso al monte, una figura macabra acechaba entre las sombras.
- 1:16:52Speaker 2: Nadie sabía de dónde había venido ni quién era en vida,
- 1:16:56Speaker 2: pero todos coincidían en su propósito, se llevaba a los niños.
- 1:17:01Speaker 2: Algunos decían que los devoraba, otros que los utilizaban rituales oscuros,
- 1:17:05Speaker 2: pero lo único cierto era que, una vez que un
- 1:17:08Speaker 2: niño desaparecía, jamás lo volvían a ver. El abuelo, joven
- 1:17:13Speaker 2: e imprudente, no creía en esas historias. Pensaba que eran
- 1:17:17Speaker 2: cuentos para mantener a los niños en casa y evitar
- 1:17:20Speaker 2: que se aventuraran en el bosque. Pero esa noche, todo cambió.
- 1:17:25Speaker 2: Era finales de otoño, y el aire estaba cargado con
- 1:17:28Speaker 2: el aroma a tierra húmeda. Había salido a buscar leña
- 1:17:32Speaker 2: para el fogón de su casa, a pesar de que
- 1:17:34Speaker 2: el sol ya había comenzado a ocultarse detrás de las montañas.
- 1:17:39Speaker 2: Sabía que su madre lo regañaría por estar fuera tan tarde,
- 1:17:42Speaker 2: pero el frío no daba tregua y necesitaban más madera
- 1:17:46Speaker 2: para pasar la noche. Cargaba un saco viejo y una
- 1:17:49Speaker 2: pequeña linterna que parpadeaba con cada paso. Mientras avanzaba por
- 1:17:54Speaker 2: el sendero que llevaba al bosque, una sensación de inquietud
- 1:17:57Speaker 2: comenzó a crecer en su pecho. El silencio era antinatural, opresivo.
- 1:18:03Speaker 2: No había grillos ni el ulular de los búhos, sólo
- 1:18:06Speaker 2: el crujir de las hojas bajo sus pies. Al llegar
- 1:18:09Speaker 2: al borde del bosque, divisó algo extraño entre los árboles,
- 1:18:12Speaker 2: un tendedero. Era una cuerda desgastada que colgaba entre dos troncos,
- 1:18:18Speaker 2: con pedazos de ropa mugrienta que se mecían suavemente, a
- 1:18:21Speaker 2: pesar de que no había viento. La visión lo paralizó
- 1:18:25Speaker 2: por un momento.¿ Quién colgaría ropa allí, en medio de
- 1:18:28Speaker 2: la nada? tragó saliva y trató de ignorarlo concentrándose en
- 1:18:33Speaker 2: su tarea pero cada vez que bajaba la mirada para
- 1:18:37Speaker 2: recoger un trozo de madera sentía que algo lo observaba
- 1:18:41Speaker 2: esa sensación punzante como una aguja en la nuca lo
- 1:18:44Speaker 2: obligó a levantar la vista de nuevo hacia el tendedero
- 1:18:48Speaker 2: esta vez algo había cambiado entre las prendas sucias y
- 1:18:52Speaker 2: descoloridas había una figura Estaba de pie, inmóvil, con los
- 1:18:57Speaker 2: brazos colgando como si fueran ramas secas. Era una mujer alta,
- 1:19:02Speaker 2: con el cuerpo cubierto por un vestido raído que alguna
- 1:19:05Speaker 2: vez pudo haber sido blanco. Su piel era grisácea, tensa
- 1:19:09Speaker 2: y cuarteada, como si estuviera hecha de cuero viejo. Pero
- 1:19:13Speaker 2: lo que más lo perturbó fue su rostro. Tenía ojos
- 1:19:17Speaker 2: hundidos que parecían dos pozos negros, y su boca, llena
- 1:19:20Speaker 2: de dientes amarillentos, se extendía en una sonrisa grotesca. Su
- 1:19:25Speaker 2: cabello era un amasijo de hebras sucias que caían en
- 1:19:28Speaker 2: mechones sobre su rostro. Y el olor, incluso a la distancia,
- 1:19:32Speaker 2: podía percibirlo, un hedor insoportable a carne podrida, como si
- 1:19:36Speaker 2: estuviera hecha de muerte misma. Mi abuelo no podía moverse.
- 1:19:42Speaker 2: Estaba atrapado en su mirada, en ese abismo que parecían
- 1:19:45Speaker 2: ser sus ojos. No recordaba haber sentido un miedo tan
- 1:19:49Speaker 2: visceral en toda su vida. La mujer levantó un brazo,
- 1:19:53Speaker 2: delgado y huesudo, y señaló algo detrás de él. Giró
- 1:19:57Speaker 2: la cabeza lentamente, con el corazón a punto de estallar.
- 1:20:01Speaker 2: Al principio no vio nada, sólo el sendero oscuro por
- 1:20:04Speaker 2: el que había venido. Pero entonces lo escuchó, un susurro,
- 1:20:09Speaker 2: bajo y gutural, como si el bosque mismo le hablara.
- 1:20:13Speaker 2: Se dio la vuelta de golpe, pero la mujer ya
- 1:20:15Speaker 2: no estaba junto al tendedero. Su figura ahora se encontraba
- 1:20:19Speaker 2: mucho más cerca, avanzando hacia él con movimientos torpes pero rápidos,
- 1:20:23Speaker 2: como si sus articulaciones estuvieran rotas. Soltó el saco de
- 1:20:28Speaker 2: madera y corrió. Sentía como el aire helado quemaba sus pulmones,
- 1:20:33Speaker 2: pero no se atrevía a mirar atrás. Los susurros lo seguían,
- 1:20:37Speaker 2: transformándose en risas roncas que resonaban entre los árboles. Era
- 1:20:42Speaker 2: como si el bosque estuviera vivo, burlándose de su desesperación.
- 1:20:46Speaker 2: Cuando finalmente alcanzó el borde del bosque, tropezó y cayó
- 1:20:50Speaker 2: de rodillas. Giró la cabeza por instinto y, en ese momento,
- 1:20:55Speaker 2: la vio una última vez. Estaba de pie al borde
- 1:20:58Speaker 2: de las sombras, mirando con esos ojos vacíos y la
- 1:21:01Speaker 2: sonrisa deformada. Parecía disfrutar de su miedo, como un depredador
- 1:21:06Speaker 2: que juega con su presa. El abuelo no recordaba cómo
- 1:21:09Speaker 2: llegó a casa esa noche. Sólo sabía que había corrido
- 1:21:13Speaker 2: hasta que sus piernas no pudieron más. Su madre lo
- 1:21:17Speaker 2: encontró en la puerta, pálido y temblando, incapaz de hablar.
- 1:21:21Speaker 2: Pasaron días antes de que pudiera contar lo que había visto,
- 1:21:25Speaker 2: pero cuando lo hizo, sus palabras fueron recibidas con incredulidad.
- 1:21:30Speaker 2: Sin embargo, no fue el único que vio a la
- 1:21:32Speaker 2: mujer del tendedero. Con el tiempo, más niños comenzaron a
- 1:21:36Speaker 2: hablar de ella, describiéndola con detalles aterradoramente similares. Algunos incluso
- 1:21:42Speaker 2: aseguraban haberla visto cargando pequeños bultos en su espalda, como
- 1:21:46Speaker 2: si fueran cuerpos envueltos en tela. Las desapariciones continuaron. A veces,
- 1:21:52Speaker 2: en las noches más oscuras, los habitantes del pueblo decían
- 1:21:55Speaker 2: escuchar risas y susurros provenientes del bosque. Nadie se atrevía
- 1:22:00Speaker 2: a salir después del atardecer, y las pocas veces que
- 1:22:03Speaker 2: alguien lo hacía, lo encontraban al día siguiente, perdido o,
- 1:22:07Speaker 2: en el peor de los casos, nunca lo volvían a encontrar.
- 1:22:11Speaker 2: Mi abuelo nunca volvió a acercarse al bosque. Cada vez
- 1:22:15Speaker 2: que recordaba esa noche, podía sentir el olor a putrefacción
- 1:22:18Speaker 2: y ver esos ojos negros mirándolo desde la oscuridad. Decía que,
- 1:22:23Speaker 2: aunque nunca más la vio, siempre sentía que estaba cerca, observándolo, esperando.
- 1:22:29Speaker 2: Al terminar de contarme su historia, me miró con seriedad.
- 1:22:33Speaker 2: No salgas de noche, hijo. Y si alguna vez ves
- 1:22:37Speaker 2: un tendedero donde no debería haber uno, corre. porque ella
- 1:22:41Speaker 2: todavía está ahí, buscando. Esa noche, mientras intentaba dormir, sentí
- 1:22:47Speaker 2: un extraño escalofrío. Me levanté y miré por la ventana,
- 1:22:51Speaker 2: esperando convencerme de que sólo eran supersticiones. Pero el corazón
- 1:22:56Speaker 2: me dio un vuelco cuando, en la distancia, entre las
- 1:22:59Speaker 2: sombras de los árboles, vi algo que no debería estar ahí,
- 1:23:03Speaker 2: un tendedero que se balanceaba suavemente, como si una mano
- 1:23:06Speaker 2: invisible lo moviera. Y entonces, percibí el olor. nunca salgas.
- 1:23:24Speaker 2: Hay advertencias que la gente lanza al aire como si
- 1:23:27Speaker 2: fueran cuentos de abuelas, pero algunas de ellas esconden verdades
- 1:23:30Speaker 2: tan siniestras que, al ignorarlas, te arriesgas a perder algo
- 1:23:34Speaker 2: más que el sueño. Esto lo aprendí de la peor
- 1:23:37Speaker 2: manera posible. Mi primo Rodrigo fue una víctima de algo
- 1:23:41Speaker 2: que hasta hoy me cuesta explicar. Su historia me marcó
- 1:23:45Speaker 2: tanto que, aun ahora, cuando me encuentro solo en la oscuridad,
- 1:23:49Speaker 2: siento un peso en el pecho y un sudor helado
- 1:23:51Speaker 2: me recorre la espalda. Pero para que entiendas por qué
- 1:23:54Speaker 2: jamás vuelvo a salir de mi cuarto una vez acostado,
- 1:23:57Speaker 2: debo contarte cómo comenzó todo. Rodrigo vivía en un pueblo
- 1:24:02Speaker 2: pequeño en el estado de Veracruz, un lugar rodeado de selva,
- 1:24:05Speaker 2: donde las noches son tan silenciosas que puedes escuchar el
- 1:24:08Speaker 2: crujir de los árboles al moverse con el viento. Recuerdo
- 1:24:12Speaker 2: que solíamos pasar los veranos allí, jugando en los ríos
- 1:24:15Speaker 2: y explorando las ruinas olvidadas que, según los viejos, estaban malditas.
- 1:24:21Speaker 2: Mi primo siempre fue escéptico con esas cosas, el tipo
- 1:24:24Speaker 2: de persona que se reía de las historias de brujas inaguales.
- 1:24:28Speaker 2: Pero esa actitud despreocupada fue la que lo llevó al
- 1:24:31Speaker 2: borde de la muerte. Era una noche de noviembre cuando ocurrió.
- 1:24:36Speaker 2: Según me contó mi tía después, Rodrigo había tenido un
- 1:24:39Speaker 2: día agotador. Había trabajado ayudando a su papá en el
- 1:24:43Speaker 2: campo y, tras cenar, se metió en la cama temprano.
- 1:24:47Speaker 2: El frío empezaba a arreciar y en las zonas rurales
- 1:24:50Speaker 2: no hay más calor que el de las cobijas y
- 1:24:52Speaker 2: el aliento de uno mismo. Cerca de la medianoche, el
- 1:24:56Speaker 2: perro de la familia, un mestizo nervioso llamado Duque, comenzó
- 1:25:00Speaker 2: a ladrar como loco. Rodrigo lo escuchó desde su cuarto
- 1:25:04Speaker 2: y se levantó para ver qué pasaba. Esa fue su
- 1:25:07Speaker 2: primera equivocación. Al mirar por la ventana, vio algo extraño.
- 1:25:13Speaker 2: La calle frente a su casa estaba vacía, pero Duque
- 1:25:16Speaker 2: seguía ladrando hacia un punto específico, como si estuviera enfrentando
- 1:25:20Speaker 2: a algo invisible. Mi primo, cansado y molesto, tomó una
- 1:25:24Speaker 2: linterna y salió al patio. Mi tía dice que lo
- 1:25:28Speaker 2: vio salir, pero no le dio importancia, pensó que estaba
- 1:25:31Speaker 2: verificando que no hubiera algún coyote rondando. Rodrigo cruzó el
- 1:25:35Speaker 2: portón de madera y apuntó la luz hacia donde el
- 1:25:38Speaker 2: perro gruñía. Allí, en medio de la calle, vio algo
- 1:25:42Speaker 2: que lo dejó inmóvil, una figura delgada y encorvada, con
- 1:25:46Speaker 2: una postura antinatural, estaba de pie bajo el farol que
- 1:25:49Speaker 2: parpadeaba débilmente. No era un animal, pero tampoco parecía humano.
- 1:25:55Speaker 2: Su piel era pálida y tenía un brillo extraño bajo
- 1:25:58Speaker 2: la luz amarilla. Lo que más lo perturbó fue la
- 1:26:01Speaker 2: forma en que la figura parecía no tener rostro, como
- 1:26:04Speaker 2: si su cabeza estuviera cubierta por una neblina densa que
- 1:26:07Speaker 2: impedía distinguir detalles. A partir de este punto, los detalles
- 1:26:12Speaker 2: se vuelven confusos. Mi primo me contó que sintió un
- 1:26:16Speaker 2: impulso irracional de acercarse, como si algo en su cabeza
- 1:26:19Speaker 2: le ordenara moverse hacia esa cosa. Cada paso que daba
- 1:26:23Speaker 2: lo hacía sentirse más débil, como si la energía lo abandonara.
- 1:26:27Speaker 2: Cuando estaba a unos metros de la figura, ésta giró
- 1:26:30Speaker 2: hacia él. Rodrigo juraba que no tenía ojos ni boca,
- 1:26:35Speaker 2: pero aún así sabía que lo estaba mirando. Entonces escuchó
- 1:26:39Speaker 2: un susurro, aunque nadie abrió la boca.« Vuelve a tu cama,
- 1:26:43Speaker 2: antes de que sea demasiado tarde». El terror lo paralizó
- 1:26:47Speaker 2: por completo. Cuando intentó moverse, sus piernas se sintieron como
- 1:26:52Speaker 2: si estuvieran clavadas al suelo. La figura comenzó a acercarse lentamente,
- 1:26:57Speaker 2: y con cada paso que daba, Rodrigo sintió como el
- 1:27:00Speaker 2: aire se hacía más pesado, más frío, casi imposible de respirar.
- 1:27:05Speaker 2: Por un instante, pensó que iba a morir ahí mismo.
- 1:27:09Speaker 2: Logró reaccionar de alguna forma y corrió de regreso a
- 1:27:12Speaker 2: la casa, dejando la linterna tirada en el suelo. Entró,
- 1:27:16Speaker 2: cerró el portón con fuerza y corrió hacia su habitación
- 1:27:19Speaker 2: sin mirar atrás. Mi tía lo escuchó cerrar de golpe
- 1:27:23Speaker 2: la puerta y pensó que algo había asustado al perro,
- 1:27:26Speaker 2: pero no lo suficiente como para levantarse a ver qué ocurría.
- 1:27:30Speaker 2: Fue al día siguiente cuando encontraron la linterna afuera y
- 1:27:33Speaker 2: comenzaron a sospechar que algo no estaba bien. Esa noche,
- 1:27:37Speaker 2: Rodrigo no pudo dormir. Me llamó al día siguiente para
- 1:27:41Speaker 2: contarme lo que había pasado. Su voz temblaba, algo raro
- 1:27:45Speaker 2: en él. Traté de tranquilizarlo, diciendo que tal vez era
- 1:27:50Speaker 2: un efecto de la luz o su imaginación, pero él
- 1:27:52Speaker 2: insistía en que había algo más. Me dijo que desde
- 1:27:56Speaker 2: ese encuentro no se sentía solo en su habitación. A
- 1:28:00Speaker 2: menudo despertaba en medio de la noche con la sensación
- 1:28:02Speaker 2: de que alguien lo observaba desde la esquina más oscura
- 1:28:05Speaker 2: del cuarto, aunque nunca encontraba nada al encender la luz.
- 1:28:09Speaker 2: Pasaron algunos días y las cosas empeoraron. Mi primo comenzó
- 1:28:14Speaker 2: a aislarse, a lucir ojeroso y pálido. Mi tía pensaba
- 1:28:18Speaker 2: que estaba enfermo, pero él no quería hablar de lo
- 1:28:20Speaker 2: que sentía. Una noche, alrededor de las tres de la madrugada,
- 1:28:25Speaker 2: lo despertó un ruido en el techo. Era un sonido
- 1:28:28Speaker 2: de arrastre, como si algo pesado caminara sobre las láminas
- 1:28:32Speaker 2: de metal. Trató de ignorarlo, pero el ruido se hizo
- 1:28:36Speaker 2: más fuerte, como si algo estuviera raspando la superficie con
- 1:28:39Speaker 2: garras largas. El miedo lo consumía, pero algo dentro de
- 1:28:44Speaker 2: él lo obligó a levantarse de la cama. Como si
- 1:28:47Speaker 2: estuviera en trance, salió de su cuarto y subió al ático. Ahí,
- 1:28:52Speaker 2: en la penumbra, encontró algo que lo dejó sin aliento,
- 1:28:55Speaker 2: la figura del callejón estaba allí, encorvada, esperando. Esta vez,
- 1:29:01Speaker 2: Rodrigo dijo que pudo distinguir su rostro, un rostro que
- 1:29:04Speaker 2: parecía humano pero estaba deformado, como si lo hubieran arrancado
- 1:29:08Speaker 2: y colocado de forma incorrecta. Su sonrisa era grotesca, demasiado amplia,
- 1:29:13Speaker 2: y sus ojos eran pozos oscuros que parecían devorar la luz.
- 1:29:18Speaker 2: Lo último que recuerda es que la cosa extendió una
- 1:29:20Speaker 2: mano hacia él y luego todo se volvió negro. A
- 1:29:24Speaker 2: la mañana siguiente, mi tía lo encontró en el suelo
- 1:29:27Speaker 2: del ático, inconsciente. Tenía marcas extrañas en los brazos y cuello,
- 1:29:32Speaker 2: como si algo lo hubiera sujetado con fuerza. Cuando lo
- 1:29:36Speaker 2: llevaron al médico, no pudieron explicar lo que le había pasado.
- 1:29:40Speaker 2: Rodrigo no hablaba, no comía, apenas respondía a estímulos. Lo
- 1:29:45Speaker 2: que fuera que vio esa noche, lo había destrozado por dentro.
- 1:29:50Speaker 2: Mi primo nunca volvió a ser el mismo. Lo trasladaron
- 1:29:53Speaker 2: a la ciudad para recibir tratamiento psicológico, pero a pesar
- 1:29:57Speaker 2: de los esfuerzos, su estado mental siguió deteriorándose. Lo que
- 1:30:01Speaker 2: me aterra más es que, antes de que lo internaran definitivamente,
- 1:30:05Speaker 2: me confesó algo que hasta hoy no puedo olvidar, no
- 1:30:08Speaker 2: se detiene. Me sigue viendo, incluso cuando cierro los ojos.
- 1:30:14Speaker 2: Desde entonces, he escuchado otras historias similares en el pueblo,
- 1:30:18Speaker 2: todas con el mismo patrón, alguien sale en la noche
- 1:30:21Speaker 2: después de haberse acostado y se encuentra con algo que
- 1:30:23Speaker 2: no debería estar ahí. Algunos regresan, otros no. Las personas
- 1:30:29Speaker 2: mayores tienen una advertencia para evitarlo, nunca salgas si ya
- 1:30:33Speaker 2: estás acostado o morirás. Ahora entiendo que no es un
- 1:30:37Speaker 2: simple dicho. Es un aviso, un intento desesperado por protegernos
- 1:30:42Speaker 2: de algo que no pertenece a este mundo. Aunque intento
- 1:30:46Speaker 2: seguir mi vida normal, no puedo evitar mirar hacia las
- 1:30:49Speaker 2: esquinas oscuras de mi habitación antes de dormir. A veces,
- 1:30:53Speaker 2: cuando el silencio es absoluto, creo escuchar un susurro, una
- 1:30:57Speaker 2: voz que me dice que salga, que vea lo que
- 1:30:59Speaker 2: me espera afuera. Pero yo no soy como Rodrigo. Yo
- 1:31:04Speaker 2: no salgo. Jamás volveré a salir. La condena del llavero.
- 1:31:20Speaker 2: Era el año 1987. Yo tenía apenas 10 años cuando mi abuelo
- 1:31:25Speaker 2: comenzó a contarme la historia que, hasta el último día
- 1:31:28Speaker 2: de su vida, lo atormentó. No era un hombre dado
- 1:31:32Speaker 2: a fantasías ni supersticiones. Siempre fue práctico, de esos que
- 1:31:36Speaker 2: no le temen ni al diablo ni a la muerte.
- 1:31:39Speaker 2: Pero cuando hablaba de lo que vivió en aquella escuela primaria,
- 1:31:43Speaker 2: su mirada se nublaba y su voz bajaba, como si
- 1:31:45Speaker 2: temiera que ella estuviera escuchando. Mi abuelo trabajaba como velador
- 1:31:50Speaker 2: en una vieja escuela ubicada en el corazón de la
- 1:31:52Speaker 2: Ciudad de México. Era una construcción antigua, con largos corredores
- 1:31:57Speaker 2: de techos altos y ventanales que crujían con el viento.
- 1:32:01Speaker 2: Aunque había luces en los pasillos, la mayoría de las
- 1:32:04Speaker 2: noches parecía que la oscuridad las devoraba, dejando sombras que
- 1:32:07Speaker 2: se extendían como dedos alargados. Todo allí tenía un aire
- 1:32:12Speaker 2: de abandono, a pesar de estar en funcionamiento. Una madrugada,
- 1:32:17Speaker 2: pasada la medianoche, mi abuelo escuchó risas de niños en
- 1:32:20Speaker 2: el patio central. Primero pensó que eran las carcajadas de
- 1:32:24Speaker 2: algún borracho resonando en las calles cercanas, pero pronto se
- 1:32:27Speaker 2: dio cuenta de que venían de adentro. encendió su linterna
- 1:32:32Speaker 2: tomó el llavero con las llaves del edificio y salió
- 1:32:34Speaker 2: de su caseta caminó con paso firme hacia el patio
- 1:32:38Speaker 2: las botas golpeando el suelo de concreto y rompiendo el
- 1:32:41Speaker 2: silencio nocturno lo que encontró lo desconcertó el patio estaba
- 1:32:46Speaker 2: vacío ni un alma a la vista sólo el eco
- 1:32:50Speaker 2: de su respiración y el viento que movía las hojas
- 1:32:52Speaker 2: secas entonces lo vio Justo en el centro del patio,
- 1:32:57Speaker 2: bajo el débil resplandor de un farol, había un pequeño objeto.
- 1:33:02Speaker 2: Al acercarse, notó que era un llavero en forma de muñeca.
- 1:33:06Speaker 2: Era una figura simple, hecha de tela, con ojos cosidos
- 1:33:10Speaker 2: y una sonrisa torcida. Algo en ella lo incomodó, pero
- 1:33:14Speaker 2: lo guardó en el bolsillo pensando que algún niño lo
- 1:33:16Speaker 2: había olvidado. Después de todo, era una escuela. Esa noche,
- 1:33:22Speaker 2: mientras revisaba los pasillos, algo extraño sucedió. A cada paso
- 1:33:27Speaker 2: que daba, sentía a otro detrás de él, como si
- 1:33:30Speaker 2: alguien lo siguiera. Giraba rápidamente, iluminando con la linterna, pero
- 1:33:35Speaker 2: no había nadie. La sensación era tan intensa que lo
- 1:33:39Speaker 2: llevó a terminar su ronda más rápido de lo habitual.
- 1:33:43Speaker 2: Cuando volvió a la caseta, encontró el llavero sobre su escritorio,
- 1:33:46Speaker 2: aunque estaba seguro de haberlo dejado en su bolsillo. No
- 1:33:50Speaker 2: le dio importancia y lo tiró al bote de basura
- 1:33:53Speaker 2: antes de cerrar la puerta con llave. Al día siguiente,
- 1:33:57Speaker 2: la jornada comenzó de manera similar. Recorrió los pasillos vacíos,
- 1:34:02Speaker 2: revisó las aulas y se aseguró de que todo estuviera
- 1:34:05Speaker 2: en orden. Pero nuevamente, al llegar la madrugada, las risas regresaron.
- 1:34:11Speaker 2: Esta vez eran más claras, como si los niños estuvieran
- 1:34:14Speaker 2: jugando justo detrás de él. El sonido lo guió nuevamente
- 1:34:18Speaker 2: al patio, pero no encontró nada, salvo un frío que
- 1:34:21Speaker 2: parecía colarse hasta los huesos. Al volver a su caseta,
- 1:34:25Speaker 2: casi se le detuvo el corazón, el llavero estaba ahí
- 1:34:28Speaker 2: otra vez, en el mismo lugar del escritorio. Sabía que
- 1:34:32Speaker 2: lo había tirado. Esa vez decidió deshacerse de él de
- 1:34:36Speaker 2: una forma más definitiva. Al día siguiente, durante su hora libre,
- 1:34:41Speaker 2: caminó hasta un río cercano y lanzó la muñeca al agua,
- 1:34:45Speaker 2: viendo cómo la corriente la arrastraba hasta que desapareció de
- 1:34:48Speaker 2: su vista. Esa noche, mientras recorría los pasillos, los pasos volvieron.
- 1:34:54Speaker 2: Eran más insistentes, más pesados. Cuando se detenía, los pasos
- 1:34:59Speaker 2: también lo hacían. Pero lo peor fue cuando llegó de
- 1:35:03Speaker 2: nuevo a la caseta, el llavero estaba allí. Mojado, con
- 1:35:07Speaker 2: rastros de algas en los hilos. Mi abuelo nunca fue
- 1:35:11Speaker 2: un hombre fácil de intimidar, pero admitió que en ese
- 1:35:14Speaker 2: momento sintió un escalofrío que no podía explicar. La situación
- 1:35:18Speaker 2: comenzó a deteriorarse. Las risas de los niños ya no
- 1:35:22Speaker 2: solo se escuchaban en el patio, ahora resonaban en los
- 1:35:25Speaker 2: pasillos y en las aulas. Mi abuelo incluso llegó a
- 1:35:29Speaker 2: ver sombras pequeñas corriendo de un lado a otro. Al
- 1:35:33Speaker 2: principio pensó que su mente le estaba jugando malas pasadas,
- 1:35:36Speaker 2: pero cada noche era peor. Una vez, mientras revisaba un aula,
- 1:35:41Speaker 2: escuchó que alguien susurraba su nombre. La voz era infantil, dulce,
- 1:35:46Speaker 2: pero había algo en ella que lo hizo salir de
- 1:35:49Speaker 2: la habitación sin mirar atrás. La muñeca seguía apareciendo, sin
- 1:35:53Speaker 2: importar cuántas veces intentara deshacerse de ella. La quemó, la
- 1:35:58Speaker 2: cortó en pedazos y la enterró. Pero siempre volvía, intacta,
- 1:36:03Speaker 2: con esa sonrisa torcida que parecía burlarse de él. Empezó
- 1:36:07Speaker 2: a soñar con ella. En sus sueños, estaba sentado en
- 1:36:11Speaker 2: su caseta y el llavero se movía por sí solo,
- 1:36:14Speaker 2: arrastrándose lentamente hacia él. Cuando intentaba huir, las risas lo seguían,
- 1:36:20Speaker 2: cada vez más fuertes, hasta que despertaba empapado en sudor.
- 1:36:24Speaker 2: La tensión comenzó a afectarlo. Mis abuelos discutían constantemente porque
- 1:36:29Speaker 2: él estaba irritable y no podía dormir durante el día.
- 1:36:33Speaker 2: Incluso en casa, aseguraba que veía sombras en los rincones
- 1:36:37Speaker 2: y que escuchaba risas cuando estaba solo. Mi abuela intentó
- 1:36:41Speaker 2: convencerlo de que dejara el trabajo, pero él era terco.
- 1:36:45Speaker 2: Necesitaba el dinero, y además, no quería admitir que algo
- 1:36:49Speaker 2: tan absurdo como un llavero lo estaba asustando. Sin embargo,
- 1:36:53Speaker 2: la gota que colmó el vaso llegó una madrugada. Mi
- 1:36:57Speaker 2: abuelo estaba sentado en su caseta, revisando unos papeles, cuando
- 1:37:01Speaker 2: sintió que algo lo observaba. levantó la vista y la
- 1:37:05Speaker 2: vio la muñeca no estaba en el escritorio como siempre
- 1:37:09Speaker 2: sino sentada en la silla frente a él era imposible
- 1:37:13Speaker 2: había cerrado la puerta con llave y nadie podía haber
- 1:37:16Speaker 2: entrado pero ahí estaba con su sonrisa torcida y los
- 1:37:21Speaker 2: ojos de hilo fijos en él entonces sucedió algo que
- 1:37:24Speaker 2: lo marcó para siempre La cabeza de la muñeca giró
- 1:37:28Speaker 2: lentamente hacia un lado y escuchó una risa infantil, pero
- 1:37:32Speaker 2: esta vez no venía de los pasillos ni del patio.
- 1:37:35Speaker 2: Venía de la misma caseta. Mi abuelo salió corriendo, dejando
- 1:37:40Speaker 2: atrás todo. Esa misma noche renunció al trabajo, incapaz de regresar.
- 1:37:46Speaker 2: A partir de entonces, su vida nunca fue la misma.
- 1:37:50Speaker 2: Aunque dejó la escuela, aseguró que la muñeca lo seguía.
- 1:37:54Speaker 2: En casa, los pasos continuaban y las risas aparecían en
- 1:37:58Speaker 2: las noches más silenciosas. Una vez, mi madre encontró el
- 1:38:02Speaker 2: llavero bajo la cama de mis abuelos, aunque mi abuelo
- 1:38:05Speaker 2: juraba haberlo enterrado en un terreno baldío. Con el tiempo,
- 1:38:09Speaker 2: se volvió más reservado, como si temiera que hablar del
- 1:38:12Speaker 2: asunto le diera más poder a ella. Hasta el día
- 1:38:16Speaker 2: de su muerte, mi abuelo insistió en que la muñeca
- 1:38:18Speaker 2: estaba con él. Nunca nos dejó tirar el viejo baúl
- 1:38:22Speaker 2: donde guardaba sus cosas de aquel trabajo. Temía que, al abrirlo,
- 1:38:27Speaker 2: ella volviera. Nadie le creyó del todo, hasta que, después
- 1:38:31Speaker 2: de su funeral, mi abuela decidió vaciar el baúl. Allí,
- 1:38:36Speaker 2: entre papeles viejos y un uniforme desgastado, estaba el llavero.
- 1:38:41Speaker 2: Perfectamente intacto. Si te gustaron los relatos, nos gustaría que
- 1:38:52Speaker 2: nos apoyaras con un like o un comentario, ya que
- 1:38:55Speaker 2: eso nos ayudaría bastante. Y si no estás suscrito o suscrita,
- 1:38:59Speaker 2: te invito a que lo hagas para que no te
- 1:39:01Speaker 2: pierdas lo mejor de Oscuros Relatos de la Noche. Sin más,
- 1:39:06Speaker 2: gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.