Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Una Manada De Nahuales Acabó Con El Pueblo Donde Vivía - Historias De Terror - Voces De La Noche
Transcript
- 0:01Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, suscríbete,
- 0:08dale like y comparte. Me llamo Rodrigo, en 1985 era un
- 0:18joven veterinario recién graduado, lleno de sueños, con ganas de progresar.
- 0:24Opté por ofrecer mis servicios en una comunidad campesina muy
- 0:28cerca de mi ciudad, en el Estado de México. creyendo
- 0:32que ahí mi ayuda sería más valiosa y obtendría mucha experiencia.
- 0:37La comunidad era acogedora, gente sencilla pero de corazón grande.
- 0:42Desde mi llegada noté ciertas cosas que me parecieron extrañas.
- 0:46En cada casa había amuletos colgando de las ventanas y
- 0:49cruces blancas pintadas en las puertas, como si quisieran protegerse
- 0:54de una presencia maligna o paranormal. Hablé con algunos lugareños,
- 0:59sin preguntar nada al respecto, me tranquilicé porque las personas
- 1:03no se mostraban temerosas, al contrario, fueron muy amables, demostrando
- 1:08que me agradecían el que iba a atender a sus animales.
- 1:12El lugar donde me quedaría estaba muy cerca del camino principal,
- 1:17un sitio bastante tranquilo, si durante el día transitó poca gente,
- 1:21al caer la tarde todo se quedó en silencio. Ya
- 1:24sabía que por ser una comunidad rural las personas se
- 1:27retiraban temprano. La primera noche que pasé ahí, estaba disfrutando
- 1:33de la tranquilidad, tomándome un café, tal vez serían alrededor
- 1:37de las 10, cuando me di cuenta que afuera se escuchaban
- 1:40algunos ruidos que no logré identificar. Parecía que alguien andaba
- 1:45merodeando alrededor de la vivienda, era muy extraño, porque no
- 1:49tenía vecinos cercanos. La primera reacción que tuve fue salir
- 1:55a averiguar, pero algo como un instinto me detuvo, lo
- 1:58que anduviera afuera, quizá quería que supiera que andaba ahí,
- 2:02porque los ruidos eran muy evidentes. Pasaban los minutos y
- 2:06aquello seguía, con la poca experiencia de ser recién graduado,
- 2:11sabía que lo que andaba afuera era un animal grande.
- 2:15Eso también me contuvo dentro de la casa, el resto
- 2:18de la noche, la pasé inquieto, por el pendiente de
- 2:21no saber a ciencia cierta que pudiera suceder. Al amanecer,
- 2:26antes de salir para realizar mi primer trabajo, revisé la
- 2:30tierra buscando huellas, pero las únicas que encontré al parecer
- 2:34eran caninas, lo comento así porque eran mucho más grandes
- 2:37de lo normal, casi como un pie humano. Lo primero
- 2:41que pensé fue que trataban de hacerme una broma, porque
- 2:45no conocía un animal que dejara huellas como esas, extrañado
- 2:49seguí el rastro por algunos metros, pero se perdió entre
- 2:52el monte. Ese día visité cuatro ranchos, en los primeros
- 2:57tres todo transcurrió con normalidad. Apliqué algunas vacunas y curé
- 3:02las heridas a otros animales, pero en el último, miré
- 3:06algo que me sorprendió, encontré restos de un animal, al
- 3:10parecer de una cabra, lo único que se podía identificar claramente,
- 3:14era una de las patas, estaba amarrada con una cadena,
- 3:19mientras que el resto del cuerpo se encontraba visiblemente devorado.
- 3:24Lo que me sorprendió fue, cuando revisé la tierra y
- 3:27encontré huellas, muy similares a las que había alrededor de
- 3:31mi casa, pregunté a algunos de los peones que le
- 3:34había pasado al animal, pero todos me contestaban con evasivas.
- 3:38Hasta que dejé las cosas así, entendí que ninguno hablaría
- 3:42de lo sucedido. Al término del día me retiré pensativo
- 3:46por lo que había visto. Lo más seguro era que
- 3:50estuvieran sufriendo de ataques de alguna manada de coyotes o
- 3:53perros hambrientos. Había aprendido en la escuela que eso podía
- 3:57suceder en algunas regiones. También sabía cómo preparar trampas para cazarlos.
- 4:03Ya en la noche, mientras compartía la cena con una
- 4:07de las familias, les platiqué lo sucedido. Primero se hicieron
- 4:11los desentendidos. Después, el tema de los Nahuales surgió casi
- 4:15de inmediato. A pesar de haber escuchado alguna vez algo
- 4:19al respecto, no creía en esas cosas, pero por respeto
- 4:23no se los iba a hacer saber. Los Nahuales, según
- 4:27me explicaron esa noche aquellas personas, no eran los clásicos
- 4:31seres malignos capaces de transformarse en animales hambrientos, no al
- 4:35menos el que habitaba en esa región. Él, al igual
- 4:39que los Nahuales pasivos, eran guardianes de la naturaleza, pero también,
- 4:44según sus creencias, portadores de presagios y protectores de la región.
- 4:49Me explicaron muchas cosas más, entre ellas, que el Nahual
- 4:54era parte de ellos, debo de admitir que no creí
- 4:57del todo, porque en mi ciudad no se hablaba mucho
- 5:00de cosas como esas. Haciendo como si me hubiera interesado
- 5:04el tema, les dije que yo pensaba que esos seres
- 5:07eran salidos del infierno, por lo tanto eran peligrosos. El
- 5:12abuelo de la familia, un señor ya mayor, me explicó
- 5:16que si existían otro tipo de Nahuales, tan terribles como malignos,
- 5:20los Nahuales negros. Estos seres eran atracadores, capaces de robar
- 5:26animales medianos y atacar a las personas, pero que habitaban
- 5:30otras tierras, era muy raro que alguna de esas criaturas
- 5:33se acercara por ahí, porque el olor que despedía el
- 5:36Nahual Protector era una amenaza para ellos. Me contó historias
- 5:42interesantes pero increíbles, criaturas peleando entre ellos por algún territorio,
- 5:46animales que se desaparecían sin importar su tamaño y ataques
- 5:51a las personas cuando caía la noche. Me preguntó en
- 5:55tono de advertencia si ya había protegido mi casa con
- 5:58la cruz de cal, a lo que le dije que
- 6:00aún no, pero que en la primera oportunidad lo haría.
- 6:04El anciano me miró de una manera que me hizo
- 6:07sentir incómodo, cuando me dijo, ahí usted sabe joven. Intrigado
- 6:13y debo admitir, un tanto interesado, comencé a indagar más
- 6:17sobre estos seres, con las personas donde acudía a revisar
- 6:20sus animales, aunque no hablaban mucho de eso, todos tenían
- 6:24una versión que se apegaba a lo que me había
- 6:26contado aquel anciano. Analizando las cosas, las personas se sentían
- 6:32protegidas no por un animal, sino más bien por una
- 6:35persona que se transformaba por las noches y así, convertido
- 6:39en una especie de ser muy diferente a cualquier cosa conocida.
- 6:43Recorría todo el territorio, cuidando de todos los habitantes. Mis
- 6:49días transcurrían entre el cuidado de los animales, las conversaciones
- 6:53con los lugareños sobre sus creencias y tradiciones, pero fue
- 6:57una noche, al volver de una urgencia veterinaria en una
- 7:00granja distante, cuando en realidad comienza mi historia de terror.
- 7:05Esa ocasión, se me hizo tarde revisando unos caballos, por
- 7:09lo mismo, el camino de regreso ya estaba oscuro, iluminado
- 7:14sólo por la luz tenue de la luna. Siguiendo una
- 7:17vereda caminaba sin miedo, escuchado los sonidos propios del lugar,
- 7:22pero fue entonces cuando lo vi por primera vez, una
- 7:25silueta que parecía entre ser humano y animal, moviéndose con
- 7:29una agilidad sobrenatural. Lo miré pasar cruzando el camino, como
- 7:34a unos ocho metros, él ni siquiera volteó a verme,
- 7:37aún así mi corazón se aceleró, y aunque mi mente
- 7:41buscaba una explicación lógica, mi cuerpo reaccionó con un escalofrío.
- 7:46La figura no se detuvo, yo lo seguí hasta que
- 7:49se perdió entre la oscuridad. Por un momento llegué a
- 7:53suponer que lo había imaginado, sugestionado por todo lo que
- 7:56me habían contado. Indeciso seguí avanzando, cuando estuve en el
- 8:01lugar por donde vi que había pasado esa criatura, alcancé
- 8:05a ver que brillaron unos ojos. Algo no definido estaba
- 8:09ahí en medio de las penumbras, quizá esperándome, más que
- 8:13otra cosa, era una apariencia, no era totalmente humana. Estaba
- 8:19alta y al parecer delgada, respiraba muy fuerte y rápido, luego,
- 8:24así como apareció, se desvaneció en la oscuridad. Aunque tardé
- 8:29un poco, al reaccionar corrí cuanto pude, cuando llegué a
- 8:32mi vivienda, noté que ya alguien le había pintado a
- 8:35la puerta una cruz blanca, bastante grande, al verla me
- 8:39sentí protegido, entré y me atranqué por dentro. No puedo
- 8:44explicar el temor que tenía en ese momento, aunque no
- 8:47se escuchaba nada raro, quizá por lo que había visto,
- 8:50mis nervios me traicionaban y se me figuraba, que de
- 8:54repente eso que se había cruzado por el camino en
- 8:56medio del monte entraría de una manera violenta para atacarme.
- 9:01No sucedió nada, al día siguiente compartí mi experiencia con
- 9:06algunos trabajadores, esperando burlas. No pasó así, en cambio, encontré
- 9:12rostros serios y comprensivos. Me explicaron algo que me llenó
- 9:17de asombro, había tenido un encuentro con el Nahual Protector
- 9:20de la comunidad. Este encuentro, según ellos, no era casualidad,
- 9:26él ya sabía que era nuevo ahí, en su territorio,
- 9:29me advirtieron que debía ser respetuoso y cuidadoso también, porque
- 9:33había cosas en ese sitio que estaban más allá de
- 9:36lo que yo podía comprender. Durante el día, pregunté entre
- 9:41los rancheros, quien había pintado la cruz blanca en mi puerta,
- 9:45pero nadie me dio razón, en el último rancho que visité,
- 9:49el caporal encargado me dijo que dejara de indagar al
- 9:52respecto del Nahual, porque eso no era bueno. Me pidió
- 9:56que no tuviera miedo, porque el Nahual de querer hacerlo
- 9:59ya me hubiera atacado, y me sugirió que visitara al
- 10:02chamán de la comunidad, para que me diera la protección
- 10:06que me faltaba. Me dio las señas para encontrar su vivienda,
- 10:10y me recomendó que de ser posible fuera durante la mañana,
- 10:14cuando estuviera con él, tendría que ser respetuoso, pedirle las
- 10:18cosas por favor y no referirme a los Nahuales como
- 10:21animales del infierno o expresiones así. Lo que restó del día,
- 10:26les hablé a los rancheros sobre las trampas para matar
- 10:29o atrapar a quien estuviera atacando a sus animales, ellos
- 10:32sólo me miraban como si les estuviera proponiendo una barbaridad.
- 10:36Por supuesto que todos se negaron y yo no entendí
- 10:39por qué. Esa noche, la verdad no me lo esperaba,
- 10:43ya estaba por dormirme, cuando escuché de nueva cuenta que
- 10:46alguien caminaba afuera, parecía que andaba buscando algo porque aventaba
- 10:51las cosas. Me preocupé por mi seguridad, pensando que tal
- 10:56vez era ese Nahual y buscaba comida, no tenía perro
- 10:59ni gallinas, u otra cosa que le sirviera de alimento,
- 11:03solo estaba yo, eso era lo que me asustaba. Agarré
- 11:07un palo que tenía y lo aventé contra la pared
- 11:09para que supiera que lo estaba escuchando, con eso bastó
- 11:13para que dejara de hacer esos ruidos. Pensando que se
- 11:16había marchado me asomé por la ventana, todo era una
- 11:20completa oscuridad que me impedía distinguir cualquier cosa. Haciendo un
- 11:25esfuerzo pude ver que algo se movió entre lo oscuro,
- 11:28era más negro que la misma noche, se metió entre
- 11:31el monte, lo hizo dando grandes zancadas sin hacer el
- 11:34más mínimo ruido, comprobé así que era el Nahual. Después
- 11:39de ver a ese ser, que no podía catalogarlo como
- 11:42de una especie definida, mis días transcurrieron entre una mezcla
- 11:46de duda y temor. No podía sacarme de la cabeza
- 11:50la imagen del Nahual, negro como el carbón y haciendo
- 11:54ruidos extraños, la sensación de estar frente a algo completamente
- 11:58desconocido ya me estaba afectando. Fue entonces, cuando decidí buscar
- 12:03a don Ernesto, el chamán, un anciano muy respetado en
- 12:07la comunidad, de quien se decía, tenía mucha sabiduría, pero
- 12:11sobre todo, conocía más sobre los Nahuales que cualquier otra
- 12:15persona en los alrededores. Su casa era la más retirada
- 12:20y solitaria de la comunidad, rodeada de árboles secos, toda
- 12:24construida de madera, no tenía animales a la vista, aunque
- 12:27de vez en cuando, se escuchaban algunas gallinas. me recibió
- 12:32como si ya me esperara. Don Ernesto me escuchó atentamente,
- 12:37asintiendo de vez en cuando, tenía una mirada dura y
- 12:40no me interrumpió. Cuando terminé de hablar, me dijo en
- 12:45voz baja,« Los Nahuales no se rebelan sin razón, si
- 12:48te has cruzado con uno, es porque algo está por suceder».
- 12:53Su tono era serio, cargado de una preocupación que no
- 12:56lograba comprender del todo. Antes de que pudiera preguntar más,
- 13:02me aseguró que lo que había visto no era el
- 13:04Nahual protector, se puso de pie y me dio una
- 13:07especie de amuleto para poner en mi ventana, así como
- 13:11tenían las demás casas. Me pidió que no anduviera solo
- 13:15por las noches, de ser un Nahual negro lo que miré,
- 13:18no solo yo, todos estábamos en peligro, me dijo que
- 13:22era importante proteger a la comunidad. Todavía platicamos un rato más,
- 13:27cuando cayó la tarde, don Ernesto dijo que me acompañaría
- 13:31a mi casa para colocar la protección que me había dado.
- 13:35A punto de caer la noche, salimos de su vivienda,
- 13:38después de una media hora, ya caminábamos bajo la luz
- 13:42de la luna, don Ernesto me llevaba por otra vereda,
- 13:45una que rodeaba toda la comunidad y que yo nunca
- 13:48había recorrido. Antes de ir para mi casa, nos dirigimos
- 13:53a un lugar, donde las sombras de los árboles se entrelazaban,
- 13:56y el sonido del viento parecía llorar. Llegamos a una
- 14:01cabaña metida entre el monte, por el olor a humedad
- 14:04supe que llevaba mucho tiempo abandonada, aún entre la oscuridad,
- 14:08don Ernesto caminaba con mucha seguridad, como si fuera parte
- 14:12de su casa. Me explicó que intentaría encontrar al Nahual,
- 14:16para comprender cuál era su intención, asegurando que no sería fácil.
- 14:22Aún con mi miedo le pedí que me dejara acompañarlo,
- 14:25me advirtió que la idea no era cazarlo, sino más
- 14:28bien entender y si era posible, guiarlo lejos de la comunidad,
- 14:32quizás sólo tenía hambre. Nos sentamos frente a una vieja
- 14:36mesa y don Ernesto prendió una veladora, con la poca luz,
- 14:40me di cuenta que me miraba de una manera inquietante,
- 14:43como queriéndome decir alguna cosa, como pasaban los minutos y
- 14:47no hablaba. Le pregunté qué estaba pasando, pero no me contestó.
- 14:53Cada vez me sentía más nervioso, y comencé a presentir
- 14:56que algo andaba mal. Me iba a levantar para retirarme,
- 15:01cuando don Ernesto me dijo que él era el Nahual
- 15:03de la comunidad, en ese momento, no creí que fuera
- 15:07una broma, aventando la silla me levanté espantado. Volté a
- 15:12ver que tan lejos estaba la puerta, me di cuenta
- 15:15que la había cerrado con un cerrojo, caminé unos pasos
- 15:18hacia atrás sin quitarle la vista a aquel anciano que
- 15:21no mostraba ninguna expresión en su cara. Quería salir corriendo,
- 15:26pero me sentía trabado, comprendí que estaba en peligro, sumido
- 15:30en medio del monte, dentro de una cabaña abandonada, además,
- 15:35frente a un desconocido, que me aseguraba que era un Nahual,
- 15:38por si esto fuera poco, ni siquiera conocía el camino
- 15:42de regreso. Don Ernesto sin dejar de mirarme me pidió
- 15:46que no tuviera miedo, porque él, siendo el protector nunca
- 15:50me haría daño, me aseguró que toda la gente de
- 15:53la comunidad lo sabía, además tenían un acuerdo. Por las
- 15:57noches salía a recorrer los alrededores y como pago, podía
- 16:00tomar alguno de los animales de cualquier casa o rancho.
- 16:05No sabía si todo lo que me estaba diciendo era verdad,
- 16:08pero por el aspecto de su cara hacía suponer que sí,
- 16:11mi instinto de conservación me decía que tenía que escapar,
- 16:15sin esperar una reacción violenta de su parte. Salí corriendo
- 16:19rumbo a donde creí se encontraba mi casa. En medio
- 16:23de la oscuridad, entre el monte e imaginando cosas atroces,
- 16:27me alejé de ahí sin importar que me perdiera, lo
- 16:30importante en ese momento era ponerme a salvo de ese anciano,
- 16:34que no sabía de lo que pudiera ser capaz. Llegó
- 16:38un momento que ya no supe dónde estaba, ni para
- 16:41dónde correr, me quedé parado para ubicarme, tratando de reconocer
- 16:45alguna cosa, pero todos los matorrales me parecían igual. Miraba
- 16:51para un lado y para el otro, pidiéndole al cielo
- 16:53que me mandara una señal, decidí correr un poco más,
- 16:57cuando lo hice, pude distinguir una silueta negra y alta
- 17:01avanzando hacia mí. Me detuve de nuevo, tratando de identificar
- 17:06qué era aquello, no me dio tiempo de apartarme del camino,
- 17:09a los pocos segundos ya lo tenía de frente. El Nahual,
- 17:14sin embargo, parecía agitado, sus ojos brillaban con una gran intensidad,
- 17:19en un momento de tensión, se abalanzó hacia mí, recibí
- 17:23un golpe que me lanzó al suelo. Sentí el dolor
- 17:27de la herida, por la fuerza con que me agredió
- 17:29supuse que sería grave, pero también sentí que eso era todo,
- 17:34no se le veían intenciones de atacarme, como si sólo
- 17:37quisiera hacerse paso y yo le estorbaba. Tirado en el
- 17:41suelo y aturdido como me encontraba, miraba aún más grande
- 17:45a ese animal, hacía unos sonidos horribles, como si quisiera hablar,
- 17:50sin dejar de mirarme, saltó por encima de mí y
- 17:53siguió su camino. Haciendo un gran esfuerzo logré levantarme, me
- 17:58encontraba muy aturdido, recorrí el monte con la mirada buscando
- 18:02al Nahual pero había desaparecido. Todavía logré escuchar cómo iba
- 18:06corriendo entre los matorrales. Comencé a caminar temeroso, sabiendo que
- 18:12en cualquier momento pudiera encontrar de nuevo a ese animal,
- 18:16sugestionado tal vez, escuchaba que alguien caminaba a unos metros
- 18:20de mí, apuré el paso, porque no podía pensar otra cosa,
- 18:24era el Nahual el que venía siguiéndome. Con una mano
- 18:28en la herida, caminé lo más a prisa que pude,
- 18:31tratando de encontrar el camino, me daba miedo pensar que
- 18:34ese animal que me seguía, pudiera oler mi sangre y
- 18:38así encontrarme y atacarme de nuevo. Caminé por mucho tiempo,
- 18:43tanto que me dolían las piernas, hasta que guiado por
- 18:46una luz que miré a lo lejos encontré la comunidad
- 18:49y con ello mi casa, cuando estuve adentro, atravesé todo
- 18:52lo que pude para bloquear la puerta, también tapé la ventana,
- 18:56revisé la herida y no era grave. Recordé el amuleto
- 19:01que me había dado don Ernesto, pronto lo coloqué en
- 19:04la ventana, esperando que surtiera efecto y que no fuera
- 19:07un engaño de aquel anciano. Ahí me pasé el resto
- 19:11de la noche, con un pedazo de madera en las manos,
- 19:14para defenderme si era necesario. Estuve con los ojos muy abiertos,
- 19:20al pendiente pero temeroso, de que don Ernesto, transformado en
- 19:24ese Nahual fuera a atacarme, no creía que un animal
- 19:27como esos fuera protector. Aunque eso resultara cierto, entonces también
- 19:33corría el riesgo que se apareciera el otro Nahual, el negro,
- 19:36el peligroso y de él, quien podría liberarme. Nada más amaneciendo,
- 19:43junté todas mis cosas para marcharme de ese lugar, aunque
- 19:46ya había salido el sol, me daba temor caminar entre
- 19:49el monte, pero no tenía otra opción, decidido abandonar aquel lugar,
- 19:53así lo hice, rezando de no encontrar al Nahual o
- 19:57a don Ernesto. Pensaba retirarme sin decirle a nadie, pero
- 20:02en eso pasó un ranchero en su camioneta y se
- 20:04ofreció a llevarme, al contarle lo que me había pasado,
- 20:08me confirmó que don Ernesto sí era el Nahual, pero
- 20:11que nunca les había hecho nada. Segramente, lo que me
- 20:15había agredido era un animal del monte, porque no se
- 20:19sabía que anduviera otro Nahual en la comunidad. Mientras más
- 20:23me alejaba de ahí, recuperaba mi seguridad, por eso prometí
- 20:27que regresaría para hablar con todos, e incluso con don Ernesto,
- 20:31que al fin de cuentas cabía la posibilidad que él
- 20:34no me hubiera agredido. Regresé a mi ciudad de donde
- 20:38en un principio pensé no debía haber salido, aunque me
- 20:41sentía limitado, atendiendo perros y gatos, con el transcurso del
- 20:46tiempo comprendí que había sido lo mejor. Aún en la actualidad,
- 20:51soy veterinario porque los animales son mi pasión. Cuando me
- 20:54pongo a pensar lo que me pasó, no puedo dejar
- 20:57de preguntarme cuántas historias, cuántas verdades se esconden en las
- 21:01tradiciones y leyendas de los pueblos. Aunque por mucho tiempo
- 21:05he buscado explicaciones lógicas, porque mi mente todavía se niega
- 21:09a aceptar, mi corazón sabe que lo que viví fue real.
- 21:14Los Nahuales, en cualquiera de sus formas, para mí si existen,
- 21:18siempre presentes en las sombras, son un recordatorio constante de
- 21:22que en ocasiones la realidad supera a la ficción. Ahora
- 21:27le tengo un gran respeto a todas esas creencias, aprendí
- 21:31a ver el mundo de lo paranormal a través de
- 21:33otros ojos, no nada más soy yo, sé que existe
- 21:36mucha gente que está consciente, que hay lugares donde la
- 21:40línea entre lo natural y lo sobrenatural es tan delgada
- 21:43que a veces se desvanece. Aunque nunca volví a ese lugar,
- 21:48por algún tiempo, sentí la presencia de algo que rondaba
- 21:51mi casa, llegué a ver siluetas, a escuchar gruñidos, y
- 21:55una sombra en el rincón de mi patio, me ayuda
- 21:58para que no se me olvide la noche, en que
- 22:00miré de frente a un abual. Mi nombre es Vicente
- 22:11y lo que voy a contarles me sucedió en un
- 22:14pueblo minero ya casi abandonado en el sur de México
- 22:17alrededor del año 1970. Aunque ya han pasado los años, recuerdo
- 22:24cada momento como si hubiera sido apenas ayer. En ese
- 22:28tiempo contaba apenas con 17 años. Desde finales de la década
- 22:34de los 30, mi papá trabajó en una mina extrayendo plata,
- 22:38aunque muy cerca de la entrada estaba el pueblo, la
- 22:41mayoría de los trabajadores llegaban de pueblos circunvecinos. Mi papá
- 22:46siempre salía de la casa a las 5 de la mañana,
- 22:49para meterse en la cueva oscura, como él le llamaba
- 22:52a la mina, cargaba con su herramienta, porque ahí no
- 22:55le daban a nadie, así trabajó, hasta que se cerró
- 22:59antes de 1950, por situaciones extrañas. Hasta que tuve los ocho años,
- 23:05le presté atención a las historias que todos los días
- 23:09nos contaba con muchos detalles, las terribles peleas que tenían
- 23:13los mineros ahí abajo, hasta los accidentes que ocurrían muy frecuentemente,
- 23:18también el miedo y la sofocación a la cual se enfrentaban,
- 23:21al ardor de los ojos y la lucha contra la claustrofobia.
- 23:26Algo que pasaba dentro de la mina y que le
- 23:28costaba trabajo a mi papá contar era el hecho que
- 23:31ahí trabajaban niños y niñas a la vista de todos
- 23:34y sin que nadie dijera nada. En ocasiones eran hijos
- 23:39de mineros, pero otros niños tristemente llegaban caminando solos provenientes
- 23:44de rancherías o pueblos cercanos. Ellos no extraían minerales, acarreaban
- 23:50agua para los mineros o les hacían mandados, les conseguían
- 23:54algo de comer, cosas así, lo importante era ganar unas
- 23:58cuantas monedas para llevar a sus casas. En muy contadas ocasiones,
- 24:02les ayudaban a los mineros acarreando piedras en pequeños botes.
- 24:08Lo terrorífico de esto, es que esporádicamente los niños desaparecían
- 24:12sin dejar rastro alguno, como si nunca hubieran existido, y
- 24:16papá contaba que esto sucedía sobre todo los días que
- 24:19hacía más calor. Aunque las desapariciones siempre habían pasado, nadie
- 24:25las tomaba en cuenta, pero con el correr de los años,
- 24:28le pusieron atención a eso, porque el número de niños
- 24:31perdidos ya era notable. En la mina, oficialmente no pasaba nada,
- 24:37no había un registro, porque ellos no trabajan ahí, no
- 24:41eran mineros. Los familiares se cansaban de preguntar por ellos,
- 24:46pero los convencían que pudieron ser robados por el camino,
- 24:49o tal vez otros podrían haber caído en pozos profundos
- 24:53que había dentro de esa vieja mina, ya muy perforada
- 24:56con el transcurso del tiempo. pero la compañía se defendía,
- 25:01diciendo que los niños se metían a escondidas porque tenían
- 25:04prohibida la entrada, parecía que los familiares aceptaban que se
- 25:08los hubiera tragado la tierra, o mejor dicho, la mina.
- 25:12También contaba la gente que les daban dinero, y así
- 25:15desistían de buscarlos. Los rumores que se corrían dentro de
- 25:19la mina, era que las causantes de llevarse a los
- 25:22niños eran brujas terribles, que tenían un pozo en lo
- 25:26más profundo. Había mineros que aseguraban haberlas visto cuando salían
- 25:31de la nada para llevarse a alguien, e incluso algunos
- 25:34mostraban marcas de rasguños en sus cuerpos. Aunque otros mineros
- 25:39aseguraban que eran horribles nahuales, bestias de gran tamaño, negras
- 25:43como la propia obscuridad, tanto así que se decía que
- 25:47caminaban entre los trabajadores de la mina sin ser detectados.
- 25:52Tenían grandes uñas y enormes hocicos, siempre hambrientos de carne
- 25:56de niño. Esos animales se metían a la mina cuando
- 25:59tenían hambre y extraían a quien encontraran solo y desprotegido.
- 26:03Lo cierto era que ya fuera uno u otro. Resultaba
- 26:07terrorífico y muy difícil de creer. Tiempo después, no solo
- 26:12eran niños, mineros comenzaron a desaparecer, por esa situación mi
- 26:16papá nunca llevó a mi hermano mayor a trabajar en
- 26:19la mina, y a mí menos, porque era más chico.
- 26:23Cada mañana que salía a trabajar, mi mamá lo persignaba
- 26:27muchas veces, como si fuera la última vez que lo
- 26:30iba a ver. Para no enfrentar los problemas que ya
- 26:33eran muchos, los dueños de la mina, que por cierto
- 26:36eran extranjeros, decidieron cerrar, alegando que la beta de plata
- 26:41había terminado, aunque los trabajadores sabían que no era cierto.
- 26:45Dinamitaron la entrada y todo quedó en el abandono. Mi
- 26:49papá era minero, no sabía ni quería trabajar en otra cosa,
- 26:54al igual que cientos de trabajadores, buscó otra mina, era
- 26:57su vida vivir bajo tierra, y nosotros lo entendíamos, y
- 27:01así pasaron los siguientes años. Pero para mí no todo
- 27:06quedó en el olvido, cuando llegué a cumplir los 18 años
- 27:09la mina ya tenía mucho tiempo cerrada. Al terminarse el trabajo,
- 27:14los habitantes se fueron también a otras minas para jamás volver,
- 27:18y así el pueblo poco a poco fue considerado fantasma.
- 27:23El recuerdo de aquellas historias que nos contaba mi papá
- 27:26retumbaban en mi mente, siempre tuve muchas dudas de que
- 27:30todo aquello fuera verdad. Por eso comencé a planear ir
- 27:34a darme una vuelta para ese pueblo y saber si
- 27:37lo que habitaba las entrañas de la mina ya fueran
- 27:40brujas o nahuales, todavía merodeaban el lugar. Junto con dos amigos,
- 27:45cuyos padres también habían sido mineros ahí, una mañana caminamos
- 27:50rumbo a esa mina, la cueva, como le decíamos. Había
- 27:54escuchado historias sobre algo perturbador que caminaba por ese pueblo
- 27:59minero que se decía abandonado, aseguraban ver grandes sombras que
- 28:03por las noches recorrían los viejos callejones solitarios, además de
- 28:08escucharse gritos, aullidos y lamentos aterradores. Decididos a descubrir lo
- 28:14que el pueblo podía ocultar, cargamos con lo necesario para
- 28:17pasar una noche completa, linternas, comida, cerillos, en fin, cosas
- 28:23que son muy necesarias como esas. Por el camino, fuimos
- 28:28platicando sobre las historias que nos contaban de niños, precisamente
- 28:32por eso, por ser niños nos parecían aterradoras, pero ahora
- 28:36ya éramos jóvenes y no nos asustábamos con cualquier cosa,
- 28:40menos con ese tipo de cuentos, que eran tan comunes
- 28:43en nuestras casas. Entre las pláticas, uno de ellos, el
- 28:48más joven de nosotros llamado Juan, contó que una vez
- 28:52su papá caminaba por un túnel nuevo, se guiaba solamente
- 28:55con la luz de su lámpara. Terminaba de hacer una
- 28:59exploración de rutina, cuando le faltaban solo unos metros para
- 29:03salir a una zona segura, algo le respiró muy cerca
- 29:06del oído, escuchó y sintió el mal aliento de un animal,
- 29:10en ese momento corrió, porque dijo que el túnel todavía
- 29:14era muy estrecho, no había la posibilidad que estuviera ahí
- 29:17alguien más, al parecer. Lo que estaba ahí era parte
- 29:22de la tierra y por tres días vivió asustado. El
- 29:26otro de mis amigos que me acompañaba llamado Luis contó
- 29:29esta historia, su papá también al igual que el mío
- 29:32trabajaba en el turno matutino, salía de su casa muy temprano,
- 29:36antes del amanecer. Una mañana que se dirigía rumbo a
- 29:41la mina, miró unas siluetas a lo lejos, que caminaban
- 29:44deprisa mientras hablaban entre ellos. Pensó que eran mineros también
- 29:48del mismo turno, apuró el paso para alcanzarlos. Pero mientras
- 29:53más se acercaba a ellos, más extraños le parecían. Sus
- 29:57figuras eran muy delgadas, altas y con grandes cabezas. Dejó
- 30:02de seguirlos porque se salieron del camino que llevaba a
- 30:05la mina y subieron un cerro. Asustado se dio cuenta
- 30:09que iba siguiendo a dos animales que caminaban en dos patas.
- 30:13No le contó a nadie de sus compañeros, porque tal
- 30:17vez lo había imaginado, pero durante su turno creyó ver
- 30:20aquellas siluetas que caminaban dentro de la mina, aseguraba que
- 30:24esos animales eran Aguales, los causantes de las desapariciones. Siempre
- 30:30le daba gracias a Dios que esas criaturas no lo miraron,
- 30:33solo en el monte esa mañana. También yo les conté
- 30:37una de las muchas situaciones que le tocó vivir a
- 30:40mi papá dentro de esa mina. Un día estando ya
- 30:44por terminar su turno, caminaba junto con otros trabajadores por
- 30:48un túnel rumbo a la salida. Al pasar por un
- 30:51tramo donde se conectaban otros dos túneles, sintió que alguien
- 30:55lo jaló de un brazo tumbándolo al suelo. Al intentar levantarse,
- 31:00lo agarraron de un tobillo y lo empezaron a arrastrar
- 31:03rumbo a un pozo profundo. Rápidamente reaccionó y gritó por ayuda.
- 31:08Sus compañeros tomaron sus manos y jalándolo entre varios, lograron rescatarlo.
- 31:14Cuando estuvieron afuera, se enteró que lo que lo arrastraba
- 31:17era un animal negro, grande y con ojos brillantes. Mi
- 31:21papá nos decía que él por el miedo no miró nada,
- 31:24pero cuando nos contaba esta historia, también nos mostraba sus
- 31:27cicatrices en el tobillo, para demostrarnos que era verdad. Sabíamos
- 31:33que muchos mineros estaban mutilados de algunos dedos, en la
- 31:36mina decían que eran accidentes con las palas y los picos,
- 31:40pero ellos sostenían que habían sido mordidos por extrañas criaturas,
- 31:44que se escondían entre la oscuridad. Después de caminar por
- 31:49un buen tiempo platicando nuestras historias, miramos a lo lejos
- 31:52la entrada de la mina, la cual obviamente estaba obstruida
- 31:56por toneladas de tierra y piedras. Cuando llegamos a la
- 32:00orilla del pueblo, el sol estaba por ocultarse detrás de
- 32:04los cerros, proyectando sombras entre las estructuras, algunas de ellas
- 32:08a punto de ser ruinas. Nos acomodamos en la primera
- 32:12casa en buen estado que encontramos, descansamos un poco y
- 32:16comimos algo. Tal vez serían las seis de la tarde
- 32:20cuando decidimos dar un primer recorrido para saber qué terreno
- 32:24estábamos pisando. Apenas habíamos caminado unos cuantos metros, cuando un
- 32:29señor ya entrado en años nos salió al paso. Vestido
- 32:34muy humilde y con algo de polvo sobre sus ropas,
- 32:37nos preguntó si andábamos perdidos, nosotros para no entrar en detalles,
- 32:41le contestamos que sólo queríamos conocer el lugar, tal vez
- 32:45pasaríamos la noche por ahí. Solamente hablamos un rato, pero
- 32:50fue lo suficiente para que nos platicara muchas cosas. Nos
- 32:55contó que en el pueblo sólo vivía una familia, que
- 32:58él era el encargado de cuidar el lugar de personas
- 33:00como nosotros, después nos dijo que cegaramente no sabíamos lo
- 33:04que se contaba de ese lugar. Le contesté que no
- 33:08y le pedí que nos platicara. Nos aseguró aquel señor
- 33:13que el pueblo tenía dueños, pero estos no eran personas comunes,
- 33:17era una manada de seres muy diferentes a nosotros. Le
- 33:22hicimos muchas preguntas al respecto, quizá nos miró incrédulos o
- 33:26se dio cuenta a lo que en realidad íbamos, porque
- 33:29no quiso comentar más, nos advirtió que nos retiráramos, porque
- 33:33era muy peligroso pasar una noche ahí, se dio la
- 33:36vuelta y se fue. Nos miramos entre nosotros, y decidimos seguir,
- 33:41porque habíamos caminado mucho para llegar a ese lugar, primero
- 33:45recorrimos parte del pueblo todos juntos, por unos momentos para
- 33:49entrar en confianza. Solo había dos calles empedradas, las demás
- 33:54eran de tierra, miramos bien el lugar, las casas eran
- 33:58pequeñas pero eran muchas, luego de unos minutos, decidimos separarnos.
- 34:03Quedamos de vernos una hora más tarde en las afueras
- 34:05del pueblo, antes del anochecer. Cada quien agarró un rumbo distinto,
- 34:11yo comencé a explorar algunas casas en buen estado, eran
- 34:14las que estaban más cerca de la entrada de la mina,
- 34:17buscaba cualquier cosa, ya fueran huellas o rastros, sin embargo,
- 34:22todo era desolación. Por la manera como nos contaba las
- 34:26cosas mi papá, no era un lugar tan desconocido para mí,
- 34:30nos había descrito cada rincón del pueblo, que el estar
- 34:33ahí me hizo retroceder en el tiempo. Imaginando cómo se
- 34:37veía el pueblo lleno de gente en la época cuando
- 34:40funcionaba la mina, hasta me parecía escuchar el bullicio de
- 34:43la gente. Mientras revisaba una vieja casa, escuché pasos en
- 34:48la parte de atrás, pensando que podría ser uno de
- 34:51mis amigos, fui a ver, pero se escuchaba que daban
- 34:55grandes zancadas, además el sonido era tan extraño, que parecía
- 34:59que caminaban por las paredes. Al llegar, vi una figura
- 35:03alta que desaparecía en un oscuro cuarto, siguiéndola, me asomé lentamente,
- 35:09solo para encontrar la habitación vacía con la ventana abierta.
- 35:13pensé que por ahí se había salido a quien miré.
- 35:17Busqué una explicación, tal vez era aquel señor que nos
- 35:20andaba espiando, sin darle tanta importancia continué mi exploración, recorrí
- 35:26varias casas sin encontrar nada interesante. En algunos tramos por
- 35:31donde pasé, se percibía un olor muy raro y muy fuerte,
- 35:35olía como animal muerto, pero busqué y no había ninguno,
- 35:39por ningún lado, de verdad que acepté que ahí pasaban
- 35:42cosas raras. Antes de que anocheciera, nos reunimos otra vez
- 35:47mis amigos y yo. Los tres coincidimos en que no
- 35:50había nada raro en ninguna de las casas, ni en
- 35:53los alrededores, aunque también ellos escucharon que alguien andaba entre
- 35:57las ruinas. Pensaban que pudiera ser cualquiera de los que
- 36:00habitaban el pueblo, pero tampoco miraron a nadie. Quizá eran
- 36:05alrededor de las ocho de la noche, en medio de
- 36:08todo aquel silencio, escuchamos a lo lejos algo raro, tal
- 36:12vez un aullido, por estar cerca de un cerro era
- 36:15común que hubiera coyotes, no nos íbamos a alarmar por eso.
- 36:20Pero aunque nadie dijo nada, ese aullido era muy diferente,
- 36:23no me recordaba a ningún animal conocido. No fue hasta
- 36:28que la luna estaba alta en el cielo, que entendí
- 36:31que no estábamos solos, porque se escuchaba que corrían por
- 36:34las angostas calles, no parecían personas, más bien eran animales,
- 36:39como si una manada hubiera atravesado el pueblo. Por un
- 36:43momento lo dudamos un poco, pero luego nos decidimos a salir,
- 36:47después de todo a eso íbamos. Caminamos por las polvorientas
- 36:52calles de tierra, a veces todo era silencio, otras, podíamos
- 36:57escuchar el eco de algunas palabras convertidas en susurros. Mis amigos,
- 37:02pensaban que aquel señor con quien habíamos hablado, pretendía asustarnos,
- 37:07sin temor pero en alerta, caminamos entre las casas, no
- 37:11podíamos identificar ni que eran ni de donde venían esos sonidos.
- 37:16En ocasiones me parecía ver sombras, que se escondían entre
- 37:20las construcciones, parecía que la luz les molestaba, creyendo eso
- 37:24alusaba con la linterna de un lado para el otro.
- 37:28Creí escuchar algo dentro de un cuarto, y me metí
- 37:31de repente sin avisarles a mis amigos. Abrí los ojos
- 37:35un poco más, alumbré arriba y abajo sin encontrar nada,
- 37:39el silencio que había era abrumador. Solamente estuve unos minutos ahí,
- 37:45no más, cuando salí de nuevo a la estrecha calle,
- 37:48me miré solo, les llamé a mis amigos pero nadie contestó,
- 37:52ya no estaban. Me puse a buscarlos, que tan lejos
- 37:56podrían ir, pero no había nadie, por primera vez me
- 38:00sentí nervioso, mientras caminaba escuchaba que se movían algunas piedras,
- 38:05como si rodando me fueran siguiendo. Decidí regresar a la
- 38:09orilla del pueblo, para planear lo que haríamos antes de
- 38:12que la noche cerrara por completo, teníamos que decidir si
- 38:16quedarnos o marcharnos para evitar problemas, sin embargo, en mi
- 38:20camino de regreso, tal vez por los nervios tomé un
- 38:23giro equivocado entre las calles empedradas y me encontré perdido
- 38:27entre las ruinas. No lo podía creer, porque el lugar
- 38:32era muy chico. Mientras intentaba encontrar el camino, escuché ruidos
- 38:37extraños detrás de mí, eran pasos ágiles y susurros entre
- 38:41las sombras que se intensificaban con cada segundo que pasaba.
- 38:46Pronto me di cuenta de que estaba siendo perseguido no
- 38:49por unas simples piedras, era por alguien, además me sentí acechado,
- 38:53algo se escondía entre la oscuridad. El nerviosismo se apoderó
- 38:58de mí, hice tanto esfuerzo por descubrir quién era, que
- 39:02logré mirar dos figuras, en el momento que no pude
- 39:05definirlas como humanas, corrí lo más que pude, sin pensar
- 39:09en que podría tropezar y lastimarme, solo pensé en ponerme
- 39:13a salvo. Mientras corría a través de las calles estrechas,
- 39:17esquivando escombros, evitando caer en las zanjas abiertas por el
- 39:21tiempo y el abandono, recordaba las viejas historias que decían
- 39:25que el pueblo estaba maldito. Yo sentía que las figuras
- 39:30me seguían, y cada vez estaban más de cerca, moviéndose rápido,
- 39:34corriendo de manera sobrenatural. Algo me decía, que lo que
- 39:39venía detrás de mí eran los Nahuales, sabía por las historias,
- 39:43que esos eran seres capaces de transformarse en animales grandes
- 39:47y horribles, para proteger su territorio con ferocidad, y nosotros
- 39:51esa noche éramos intrusos. Alterado, me escondí detrás de una
- 39:57vieja pared a punto de caer, miré como muy cerca
- 40:00de mí, varias figuras emergían de las sombras, moviéndose con agilidad,
- 40:04su aspecto era entre humano y bestia. no podía distinguirlas
- 40:09con facilidad estaba muy oscuro lo único que podía escuchar
- 40:13eran sus gruñidos parecían tener su propio lenguaje era evidente
- 40:18que estos nahuales eran los mismos que se metían a
- 40:21la mina cuando ésta funcionaba Uno de ellos, la figura
- 40:25más grande, la más intimidante que los demás, se detuvo y,
- 40:30alzando la cabeza, olfateó el aire, sus ojos brillantes como
- 40:34los de los felinos, se fijaron en mi dirección. En
- 40:37ese momento supe que lo que estaba olfateando era a mí.
- 40:41Sin esperar a ver su reacción, corrí hacia la salida
- 40:45del pueblo, sin mirar atrás. El tramo se me hizo larguísimo,
- 40:50a pesar que no eran más de 200 metros, durante ese
- 40:53trayecto me arrepentí de haber ido a ese lugar y
- 40:56me sentí culpable de arrastrar conmigo a mis dos amigos.
- 41:01Cuando llegué a la vieja casa donde estábamos reunidos, ahí
- 41:05estaban ya mis amigos muy asustados, sabía que algo querían decirme,
- 41:09pero les grité que teníamos que salir corriendo, parecían no entenderme,
- 41:14porque sólo me miraban desconcertados. No me dio tiempo de
- 41:18decirles más, empezamos a escuchar fuertes respiraciones, no era solo una,
- 41:24eran varias, y estaban afuera de la casa donde nos refugiábamos.
- 41:29Apagamos las linternas y guardamos silencio, podíamos escuchar cómo caminaban
- 41:34alrededor de nosotros, estábamos seguros que eran esos animales por
- 41:38el fuerte olor que había en el ambiente. No sabíamos
- 41:42qué hacer, porque no traíamos armas, ni teníamos con qué defendernos,
- 41:47ni siquiera nos atrevíamos a asomarnos. En medio de la oscuridad,
- 41:52no nos dimos cuenta a qué hora desapareció Juan, sin
- 41:55hacer el menor ruido, de pronto ya no lo vimos.
- 41:59Me preocupé mucho, pensando que él se había salido para averiguar,
- 42:03pasaban los minutos, los ruidos afuera no paraban y nuestro
- 42:07amigo no regresaba. Nos llevamos un gran susto, cuando Juan
- 42:12regresó gritando pidiendo ayuda, prendí la linterna para ver quién
- 42:16lo perseguía, lo único que alcancé a ver fue una
- 42:19sombra que retrocedió con la luz. Notablemente asustado, nos dijo
- 42:24que algo lo había arrastrado y pretendía llevárselo rumbo a
- 42:27la mina, lo único que se le ocurrió fue hacerse
- 42:30el muerto y esa criatura lo soltó. Cuando encontró la
- 42:34oportunidad corrió de regreso, nos dijo en varias ocasiones que
- 42:39en todo el pueblo había sombras caminando, tenía algunos rasguños
- 42:43y sus ropas estaban rasgadas. Como pudimos y por milagro
- 42:47de Dios aguantamos toda la noche, cuando amaneció salimos a
- 42:51toda prisa, sabiendo que haber ido a ese lugar había
- 42:54sido un error. En la última calle nos encontramos con
- 42:59los habitantes del pueblo quienes se extrañaron de vernos. Antes
- 43:04de que nos preguntaran algo, les dije que ya habíamos
- 43:06hablado con el encargado de cuidar el lugar para pasar
- 43:09la noche, pero que ya nos íbamos. Esta persona me
- 43:14dijo que no había ningún encargado, le di las señas
- 43:17de aquel señor, y para mi sorpresa, me aseguraron que
- 43:21era el fantasma de un minero que lo habían devorado
- 43:23unos animales. Desde su muerte, se aparecía por todo el
- 43:28pueblo para advertir a las personas de no andar solos
- 43:31por la noche. Nos pidió que no volviéramos, menos de noche,
- 43:36nos aseguró que la gente del pueblo lo había abandonado,
- 43:39no solo porque se terminó el trabajo, también porque habían
- 43:43abuales y ya no eran uno o dos, ya era
- 43:45una manada. Esa era la razón por la que habían
- 43:48cerrado la mina. Salimos de ese pueblo, convencidos que las
- 43:53historias que nos contaban nuestros padres eran verdad, ya no
- 43:57vivo cerca de ahí, cuando tuve la oportunidad me alejé
- 44:00lo más que pude. Ahora con el internet, sé que
- 44:04es un pueblo turístico y recibe mucha gente, tal vez
- 44:07esos animales también se fueron para otra mina. A la
- 44:12edad que tengo, sigo contando esta historia, en su tiempo
- 44:15se la conté a mis hijos y después a mis nietos,
- 44:18no sé si me creen o no, y los entiendo,
- 44:21pero por lo menos yo, aunque de la peor manera,
- 44:24me convencí que los Nahuales sí existen. Mi nombre es
- 44:37Ernesto y a continuación les contaré mi historia de terror.
- 44:42En mi infancia tuve algunos traumas y debido a eso
- 44:45tiendo a estar solo, así que busqué compañía de algunos
- 44:49animales domésticos, tengo perros y gatos. Hace como tres meses,
- 44:54llegué a tener cinco perros y dos gatos, aunque gasto
- 44:58mucho dinero en su mantenimiento no me importa, pues ellos
- 45:01son mi única familia. Una tarde al regresar a casa
- 45:05por el mismo camino de siempre, sentí una mordida en
- 45:09un pie, la verdad fue tan de repente que me asusté,
- 45:12y cuando reaccioné volteé para darle una patada a quien
- 45:15me había mordido, pero me quedé sin moverme al ver
- 45:18a aquel perro. Tengo conocimiento sobre perros, y el que
- 45:22me había mordido era bastante más grande que un Doberman,
- 45:26tenía grandes orejas picudas, me parecía ver sus ojos totalmente negros.
- 45:32De lo que puedo estar seguro, es que no era
- 45:34de nadie de por aquí, porque como dije todos los
- 45:37días paso por este mismo lugar y nunca lo había visto.
- 45:42Estuvimos unos segundos mirándonos uno al otro hasta que se fue,
- 45:45yo caminé para mi casa a curarme la herida, y
- 45:48cuando iba a entrar me desconoció el perro más pequeño,
- 45:52un chihuahua. Me ladraba y no me dejaba entrar, los
- 45:56demás perros extrañados empezaron a amontonarse en la entrada, hasta
- 46:00que por fin pasé, cargué al pequeño como siempre, pero
- 46:04me quería morder, lo bajé y se alejó de mí,
- 46:07ya adentro de la casa me revisé el pie y
- 46:09me lavé. No fui al hospital porque llevo más de
- 46:13una década conviviendo con perros y no era la primera
- 46:16vez que uno me mordía. Además, sé identificar cuando un
- 46:20perro está enfermo. Esa noche mis perros anduvieron muy inquietos.
- 46:25Uno de ellos rasguñaba la puerta queriéndose meter y como
- 46:28a medianoche mi perrito Chihuahua empezó a aullar muy lastimosamente.
- 46:34A la mañana siguiente amaneció muerto, y el resto de
- 46:37los perros estaban en el patio de atrás asustados y
- 46:40me parecía que lloraban, con mucha tristeza enterré al chihuahua
- 46:44en el patio. Después de un día normal, regresé a
- 46:48mi casa, pero para mi asombro, ningún perro me recibió,
- 46:52fui para el patio de atrás y ahí estaban los
- 46:55cuatro perros, solamente se me acercó el pitbull, lo acaricié
- 46:59y jugué solo un poco con él, los demás perros
- 47:02solo miraban. Esa noche extrañamente fue como la anterior, un
- 47:07perro estuvo rasguñando la puerta y se escuchaban los aullidos
- 47:10toda la noche, los perros de los vecinos también ladraban,
- 47:14yo ya estaba molesto porque no pude dormir. A la
- 47:18mañana siguiente para mi asombro, el pitbull amaneció muerto, no
- 47:22lo podía creer, algo estaba pasando, alguien estaba matando a
- 47:26mis perros y eso ya era preocupante, además yo me
- 47:30empecé a sentir muy raro. Andaba cansado y tenía mucho
- 47:33calor por la noche, me revisé la herida y ya
- 47:36iba mejorando, no creí que fuera necesario ir con el médico.
- 47:42pero por extraño que parezca, otra vez pasó lo mismo
- 47:45de las noches anteriores, se escucharon los rasguños en la
- 47:48puerta y los aullidos, y por tercera ocasión, amaneció uno
- 47:52de mis perros muertos, como pude lo enterré, porque la
- 47:56verdad ya me sentía pésimo y por primera vez falté
- 47:59a mi trabajo. Ya me ponía nervioso esperar que llegara
- 48:03la noche, porque como dije, los perros eran mis amigos,
- 48:06eran mi familia, además empecé a escuchar voces que retumbaban
- 48:11en mi cabeza, como con mucho eco. Esa noche como pude,
- 48:16quise meter a los perros que me quedaban, pero no
- 48:19se dejaban, solo metía rastras a uno, era un perro pug,
- 48:23miré al otro sabiendo que lo iba a perder, pero
- 48:26él se negó a entrar, era su decisión. Esa noche
- 48:30fue diferente, metí al perro a mi cuarto para protegerlo
- 48:33y cerré por dentro, ya entrada la noche tuve una pesadilla,
- 48:37me veía corriendo por una calle solitaria y ese perro
- 48:41negro que me había mordido me perseguía. Cuando me alcanzó,
- 48:46estaba dispuesto a morderme pero me despertaron los ladridos de
- 48:49mi perro Pug que le ladraba a la nada, yo
- 48:51volteaba para todos lados pero no había nadie, no me
- 48:55considero miedoso, pero por primera vez esa noche tuve mucho miedo.
- 49:00Serían como las tres de la mañana, cuando se escucharon
- 49:03aquellos rasguños otra vez, yo estaba decidido a salir, pero desistí,
- 49:08se escuchaban ladrar todos los perros de la cuadra, y
- 49:12mi perro muso aulló, aulló todo lo que le restaba
- 49:15a la noche. A la mañana siguiente, aún sintiéndome mal,
- 49:20salí para ver al perro que se había quedado afuera,
- 49:23para mi asombro estaba vivo, me dio tanto gusto que
- 49:26lo abracé y lo besé, cuando le silbé al pug
- 49:29para que se saliera no contestó, se me hizo raro,
- 49:32ya que era un perro muy obediente y al ir
- 49:35a verlo estaba muerto. No entendía qué estaba pasando, de
- 49:39rato tocaron la puerta, era un amigo del trabajo, que
- 49:43había ido a preguntar por qué no me había presentado
- 49:46a trabajar, y le platiqué la situación. Le dije que
- 49:50me sentía muy mal y que alguien estaba matando a
- 49:52mis perros, al escucharme me dijo que él sabía echar
- 49:56las cartas del tarot, que si quería me las leía
- 49:59y así sabríamos qué estaba pasando. A pesar de ser
- 50:03incrédulo sobre historias de terror, accedí para que me leyera
- 50:07las cartas, la primera tirada de cartas salieron el diablo
- 50:10y la luna, mi compañero abrió los ojos, dijo que
- 50:14haría otra tirada para confirmar lo que estaba pensando y
- 50:17salieron la torre y la muerte. Me dijo que no
- 50:21había duda, que me habían mandado un trabajo negro, por
- 50:24parte de una persona que me tenía coraje, pensé que
- 50:27a mis perros les había caído un mal y por
- 50:30eso estaban muriendo. pero me dijo que no, que el
- 50:34que tenía el trabajo era yo y que al acariciar
- 50:37a mis animales los estaba condenando a morir, me dio
- 50:40mucho coraje y tristeza por mis perros y pensé que
- 50:43mi último perro también estaba condenado. En ese momento me
- 50:48acordé de mis gatos, no los había visto en días
- 50:51y pensé que estarían muertos, pero no los encontré por
- 50:54ningún lado y deduje que se fueron salvando su vida.
- 50:59Mi compañero de trabajo me dijo que para mi perro
- 51:02ya no había remedio, pero para mí sí, que buscara
- 51:05ayuda lo más pronto posible, ya que el calor que
- 51:08sentía era porque pusieron mi foto con veladoras, y el
- 51:12eco es porque ponen la foto en un frasco, le
- 51:15hablan y por eso se oye como eco, yo bien
- 51:17preocupado le dije que estaba bien. Todavía faltaba pasar esa noche,
- 51:23cuando oscureció, mi último perro empezó a ladrar muy fuerte,
- 51:27parecía que se defendía de alguien y gruñía muy feo,
- 51:30en medio de todo y a pesar de estar en
- 51:32alerta me venció el sueño. Serían como las tres de
- 51:36la mañana, cuando me quitaron la sábana y eso me
- 51:39hizo despertar. Se escuchaban los rasguños en la puerta. Tenía
- 51:45un calor horrible y me retumbaban las voces dentro de
- 51:48la cabeza, mi perro rasguñaba la puerta con fuerza, pero
- 51:51por mi seguridad no abrí, y después de un rato
- 51:54mi perro empezó a aullar y así estuvo hasta morir.
- 51:58Cuando amaneció pude confirmar la muerte de mi perro. Al
- 52:03quedarme sin mis perros, ya no tenía a nadie, busqué
- 52:06ayuda y me sentí mejor, pero cada que llega la noche,
- 52:10se escucha que rasguñan la puerta, dándome cuenta así que
- 52:13mis perros nunca fueron los que la rasguñaban, sino otro ser.
- 52:18Esta fue mi historia de terror. El mundo es un
- 52:30lugar complejo, lleno de enigmas los cuales muchas veces el
- 52:33ser humano no está preparado para enfrentar, o muchas veces
- 52:37siquiera comprender, aquello lo descubrí desde muy temprana edad. Desde
- 52:42que era apenas un niño, mi vida estuvo envuelta en
- 52:45muchos problemas. Mis padres, si es que se les podía
- 52:49llamar así, estaban atrapados en el mundo de las drogas
- 52:52y los problemas con la ley. Los recuerdos que tengo
- 52:55de ellos son vagos y distorsionados. La mayoría del tiempo
- 52:59los recuerdo enfermos y ausentes de la realidad. Incapaces de
- 53:03cuidar de sí mismos, mucho menos de un hijo. Por
- 53:08aquel motivo fui arrancado de sus brazos por los servicios
- 53:11infantiles a una edad temprana, aquellas personas llegaron para salvarme
- 53:15de un destino que ya estaba sellado. Pero no había
- 53:19ningún paraíso esperándome al otro lado, pues desde la separación
- 53:22de mis padres fui arrojado de hogar sustituto en hogar sustituto,
- 53:27pasando de un extraño lugar a otro, nunca quedándome en
- 53:31un sitio por más de unos pocos meses. El sistema
- 53:35de servicios infantiles era una pesadilla en sí mismo, ineficiente, desorganizado,
- 53:41más preocupado por cumplir con las formalidades que con el
- 53:45bienestar real de los niños, que supuestamente estaban destinados a proteger,
- 53:49creo que aquella era la principal razón por la cual
- 53:52a pesar de todo lo vivido, Aún tenía la esperanza
- 53:56de que en algún momento mis padres irían por mí,
- 53:59tenía la ilusión de que éstos irían a rehabilitación, recuperarían
- 54:03mi custodia y volveríamos a ser una familia otra vez,
- 54:07aunque mientras más pasaban los años aquella ilusión se iba
- 54:10desvaneciendo día a día. Cuando tenía 14 años, recibí la noticia
- 54:16de otro traslado. A esas alturas, ya estaba tan acostumbrado
- 54:20a los cambios que ni siquiera me tomaba la molestia
- 54:23en desempacar mis cosas, pero esa vez, algo era diferente.
- 54:27Esta vez, no me llevaron a otro hogar en la ciudad.
- 54:31El viaje fue mucho más largo. Me llevaron a una
- 54:34granja en las afueras, casi en el límite de la ciudad.
- 54:39Al llegar, me recibió un hombre mayor, con el aspecto
- 54:43de un vaquero endurecido por el tiempo y el trabajo
- 54:45en el campo, a su lado se encontraba otro hombre
- 54:48igualmente rudo. Intercambiaron algunas palabras con el trabajador social, pero
- 54:53no presté mucha atención, estaba demasiado ocupado observando mi nuevo entorno.
- 55:00Rápidamente me di cuenta de que no había otros niños
- 55:02en la granja, de hecho, no había nadie más aparte
- 55:06de los dos hombres y yo, estos se presentaron como
- 55:09Cristóbal y Antonio, me mostraron mi habitación, esta era muy pequeña,
- 55:14pero era mejor de lo que había tenido en otros hogares,
- 55:17también me informaron sobre las reglas de la granja. Las
- 55:21reglas eran estrictas y extrañas, debía apagar todas las luces
- 55:25a las nueve de la noche, y el salir de
- 55:28la casa después de las diez estaba estrictamente prohibido, pero
- 55:32había dos en especial, las cuales eran las más importantes,
- 55:35y eran que bajo ninguna circunstancia debía salir de los
- 55:39límites de la propiedad en donde se encontraba un bosque.
- 55:44Aquello debido a que podría perderme fácilmente, la segunda no
- 55:47tuvo una explicación, y esta era no acercarme a los
- 55:51animales una vez que el sol se pusiera, ninguna de
- 55:54las reglas tenía mucho sentido para mí, pero decidí no
- 55:57cuestionarlas demasiado. Después de todo,¿ qué más podía hacer? Los
- 56:04días se convirtieron en una rutina monótona, me levantaba con
- 56:07el primer canto del gallo y pasaba mis horas realizando
- 56:11tareas en la granja. Durante el día, trabajaba en los campos,
- 56:15arando la tierra y alimentando a los animales. A veces,
- 56:18mis cuidadores me daban instrucciones, pero la mayoría del tiempo
- 56:22trabajaba solo. Rodeado por el silencio de la granja. A
- 56:28pesar de la atmósfera extrañamente normal que envolvía la granja,
- 56:32había momentos en los que me sentía agobiado, como si
- 56:35estuviera siendo observado, especialmente cuando estaba cerca de los animales.
- 56:40Esa sensación se intensificaba, como si sus ojos me siguieran
- 56:44a donde quiera que fuera, sin embargo, no podía quejarme.
- 56:49El trabajo en la granja no era muy pesado y
- 56:51en comparación con otros hogares temporales por los que había pasado,
- 56:56ese era sin duda, el mejor. Un día, mientras daba
- 57:00agua a los borregos, descubrí que uno de mis cuidadores
- 57:03había dejado su cajetilla de cigarrillos cerca de los corrales.
- 57:07Sin pensarlo demasiado, tomé un par de cigarrillos y los
- 57:11escondí para más tarde. Durante el día, traté de encontrar
- 57:15el momento perfecto para fumarlos, pero el miedo a ser
- 57:18descubierto siempre me detenía. La noche cayó y mientras estaba
- 57:23en mi habitación, decidí esperar hasta que ambos hombres estuvieran
- 57:27dormidos para salir a fumar afuera. Alrededor de las once
- 57:32de la noche, la casa quedó en completo silencio. Excepto
- 57:35por los ronquidos de los hombres, sabía que esta era
- 57:39mi oportunidad. Me puse los zapatos y salí de la casa.
- 57:42Contemplando la tranquilidad de la granja en la oscuridad, saqué
- 57:46los cigarrillos y encendí uno. Fumar era algo que nunca
- 57:50había hecho antes y descubrí que el sabor era horrible
- 57:53y el humo me lastimaba la garganta, decidí ni siquiera
- 57:57intentar con el segundo cigarrillo y para deshacerme de la evidencia,
- 58:01decidí tirar los cigarrillos detrás de la casa en donde
- 58:04casi nadie iba. Recuerdo remover la tierra un poco con
- 58:09mis pies para cubrir los cigarros. Una vez escondidos, me
- 58:13disponía a volver a entrar cuando algo captó mi atención.
- 58:16Una de las cabras se había salido del corral y
- 58:18me miraba fijamente. Esto me perturbó un poco, pero lo
- 58:22que vino después me dejó paralizado de miedo. La cabra
- 58:26comenzó a erguirse sobre sus patas traseras, como si estuviera
- 58:30imitando a un humano, no esperé a que se parara
- 58:33por completo, corrí de vuelta a la seguridad de mi habitación,
- 58:37con el corazón latiendo con fuerza en mi pecho. Una
- 58:41vez en la cama, me cuestioné lo que acababa de presenciar.
- 58:45Pensaba el motivo más racional por el cual aquella cabra
- 58:48se comportaría así, pero nada de lo que pensaba era
- 58:51en realidad reconfortante. Sabía que no podía contarles a mis
- 58:55cuidadores lo que había sucedido, de lo contrario, descubrirían que
- 58:59había roto una de las reglas. Con más preguntas que
- 59:04respuestas rondando mi mente, finalmente me quedé dormido, pero mis
- 59:08sueños se vieron plagados de imágenes inquietantes de la cabra
- 59:12erguida sobre sus patas traseras, con los ojos fijos en mí.
- 59:17Al día siguiente, la mañana transcurrió de manera normal, llena
- 59:21de las tareas habituales en la granja, la rutina había
- 59:24hecho que evitara pensar en lo sucedido la noche anterior,
- 59:28mientras ponía comida a los borregos. Sentí como la temperatura
- 59:32descendió de repente, como si el aire se hubiera vuelto
- 59:35más denso y frío. Una sensación de que algo me
- 59:39observaba se apoderó de mí, pero traté de ignorarla y
- 59:42terminar mi tarea lo más rápido posible para poder alejarme
- 59:46de ahí. Sin embargo, mientras me apresuraba, una voz inhumana
- 59:51susurró mi nombre, mi corazón dio un vuelco en mi
- 59:54pecho y un escalofrío recorrió mi espalda, quise salir corriendo
- 59:58en ese mismo momento, pero antes de que pudiera moverme,
- 1:00:02escuché mi nombre otra vez, esta vez con más fuerza
- 1:00:05y urgencia. Mi curiosidad venció a mi miedo y giré
- 1:00:09la cabeza para buscar quién me llamaba, entonces me percaté
- 1:00:13que todos los animales de la granja me miraban fijamente,
- 1:00:16con una mirada penetrante que parecía ver a través de mí.
- 1:00:20No sabía quién o qué estaba detrás de todo esto,
- 1:00:23pero la sensación de ser observado se intensificó, hasta convertirse
- 1:00:28en una presión insoportable que me oprimía el pecho. Mis
- 1:00:32ojos se posaron en uno de los cerdos al final
- 1:00:35de los corrales, aquel cerdo me miraba aún más intenso
- 1:00:38que los demás animales, y antes de que pudiera saber
- 1:00:42qué hacer, el cerdo comenzó a azotarse contra los barrotes
- 1:00:45de su corral, todo aquello sin dejar de mirarme fijamente
- 1:00:49a los ojos, era como si intentara llegar hacia mí.
- 1:00:53Sin importar cuánto daño se hiciera al intentarlo, el ruido
- 1:00:57alertó a Antonio, quien al ir a ver qué era
- 1:01:00lo que ocurría, el cerdo se detuvo, fue como si
- 1:01:03volviera de vuelta en sí. Este se encontraba tan lastimado
- 1:01:06que comenzó a gritar debido a sus graves heridas, creo
- 1:01:10que nunca había escuchado gritar a ningún animal de aquella forma.
- 1:01:15Es algo que sin duda no le deseo oír a nadie.
- 1:01:19Antonio me cuestionó qué era lo que había sucedido. Sin embargo,
- 1:01:23no sabía qué responderle y sólo le dije que había
- 1:01:25comenzado a actuar de aquella manera de repente. Sin decirme
- 1:01:29nada más me ordenó ir a darle de comer a
- 1:01:31los perros y luego ayudar a Cristóbal a preparar la cena,
- 1:01:35no protesté en lo absoluto. Sólo me fui aliviado de
- 1:01:39dejar de escuchar aquellos gritos agónicos. Esa noche, cuando finalmente
- 1:01:45me refugié en la seguridad de mi habitación, traté de
- 1:01:48poner en orden mis pensamientos, pero la imagen de los
- 1:01:51animales mirándome fijamente y la voz susurrante que me llamaba,
- 1:01:55seguían persiguiéndome en mis recuerdos. Mientras me encontraba sentado en
- 1:02:00mi cama, tratando de poner en orden mis pensamientos y
- 1:02:04calmarme después de la experiencia aterradora, algo llamó mi atención
- 1:02:08desde afuera, un ligero ruido, apenas perceptible, pero suficiente para
- 1:02:13hacer que mi corazón se acelerara de nuevo con el
- 1:02:16miedo latente. Me levanté de donde estaba y me acerqué
- 1:02:20cautelosamente a la ventana, al asomarme hacia afuera, me encontré
- 1:02:24con una visión que heló la sangre en mis venas,
- 1:02:27la cabra, aquella misma que había visto levantarse sobre sus
- 1:02:31patas traseras la noche anterior, estaba afuera, justo frente a
- 1:02:35la casa. Lo que me dejó sin aliento fue que
- 1:02:39la cabra no sólo estaba erguida nuevamente, sino que también
- 1:02:42me estaba mirando directamente a los ojos, su mirada era intensa, penetrante,
- 1:02:47como si pudiera ver a través de mi alma. Por
- 1:02:50un momento me quedé paralizado, incapaz de apartar la mirada
- 1:02:54de los ojos de la cabra. Sentí como si estuviera
- 1:02:58siendo arrastrado por una fuerza invisible, como si la cabra
- 1:03:02estuviera ejerciendo algún tipo de influencia sobre mí. Pero justo
- 1:03:06cuando pensé que no podía soportarlo más, la cabra dio
- 1:03:10media vuelta y se alejó directamente al bosque, desapareciendo en
- 1:03:14la oscuridad de la noche. Un suspiro de alivio escapó
- 1:03:17de mis labios mientras retrocedía de la ventana, sintiendo como
- 1:03:21la tensión abandonaba mi cuerpo poco a poco. Después del
- 1:03:25encuentro perturbador con la cabra, me encontraba aún más tenso
- 1:03:29y alerta durante mis tareas diarias en la granja, una
- 1:03:32tarde me encontraba realizando una de las tareas que más
- 1:03:35me gustaba, la cual era cepillar a los caballos en
- 1:03:38el establo, quería concentrarme en la tarea en cuestión, esperando
- 1:03:44que la familiaridad y la rutina pudieran calmarme de la
- 1:03:47paranoia que me perseguía. Sin embargo, el ambiente en el
- 1:03:51establo parecía tenso, como si el mismo aire estuviera cargado
- 1:03:55de electricidad. Los caballos, por lo general tranquilos y dóciles,
- 1:04:00parecían inquietos. Moviéndose nerviosamente mientras lo cepillaba, traté de ignorar
- 1:04:06esa sensación de malestar, diciéndome a mí mismo que era
- 1:04:09sólo mi imaginación, pero entonces... Mientras cepillaba a uno de
- 1:04:14los caballos, sentí una extraña presión en mi espalda, como
- 1:04:18si alguien o algo estuviera detrás de mí, me giré rápidamente,
- 1:04:22pero no vi nada más que las sombras en las
- 1:04:24paredes del establo, iluminadas por la luz tenue de las lámparas.
- 1:04:30Traté de sacudirme la sensación de que algo no estaba
- 1:04:33bien y volví a concentrarme en el caballo frente a mí,
- 1:04:36pero entonces, escuché un susurro suave a mi espalda, como
- 1:04:40si alguien estuviera hablando, aunque lo que decía parecía indescifrable.
- 1:04:45Un escalofrío recorrió mi cuerpo, mientras me quedaba inmóvil, sin
- 1:04:49atreverme a moverme ni a mirar atrás, el susurro continuó,
- 1:04:53haciéndose más fuerte y más insistente. Finalmente, reuní el coraje
- 1:04:59suficiente para darme la vuelta lentamente, esperando enfrentarme a lo
- 1:05:03que sea que estuviera detrás de mí, pero cuando lo hice,
- 1:05:07me encontré con una escena que me dejó sin aliento.
- 1:05:11Los caballos, todos ellos, estaban mirándome fijamente con ojos que
- 1:05:15parecían brillar con una luz sobrenatural, eran de color rojo,
- 1:05:19como salidos del mismo infierno, y tenían una sonrisa en
- 1:05:23su cara, algo que me aterró demasiado y un grito
- 1:05:26escapó de mis labios mientras retrocedía. Incapaz de soportar la
- 1:05:31intensidad de esas miradas penetrantes y la sensación de peligro
- 1:05:35inminente que las acompañaba, corrí fuera del establo, dejando atrás
- 1:05:39a los caballos y su inquietante presencia. Después de aquel
- 1:05:44día en el establo, hice todo lo posible por evitar
- 1:05:47estar solo en la granja. Sin embargo, era una tarea complicada,
- 1:05:51ya que mis cuidadores tenían sus propias ocupaciones y no
- 1:05:55siempre necesitaban que estuviera cerca. Además, no podía dar una
- 1:05:59explicación razonable para mi aversión a estar solo, lo que
- 1:06:03me dejaba en una posición incómoda. Por suerte, la llegada
- 1:06:08de la temporada de cosecha de maíz trajo consigo una
- 1:06:12distracción bienvenida. Mis tareas se enfocaron en ayudar con la cosecha,
- 1:06:16lo que me mantuvo ocupado durante la mayor parte del día,
- 1:06:20por las noches. Me aseguraba de cerrar bien mi ventana
- 1:06:23y evitar mirar hacia afuera bajo ninguna circunstancia. Pensaba que
- 1:06:28mientras estuviera lejos de los animales, todo estaría bien. Los
- 1:06:33días pasaron, cada día dudaba cada vez más de mi cordura,
- 1:06:37los animales parecían siempre esperar el momento en que me
- 1:06:40quedara solo, para comenzar a comportarse de la manera más
- 1:06:44aterradora posible. Todo aquello sin mencionar los susurros y las
- 1:06:48risas demoníacas en los cuales murmuraban mi nombre, sobre todo
- 1:06:52por las noches. Todo aquello me había hecho pensar en escapar,
- 1:06:57no me importaba adónde, ni siquiera lo había pensado bien,
- 1:07:01sólo deseaba escapar de aquel infierno. Aquel día me encontraba
- 1:07:05moviendo la alfalfa, aquel trabajo se había convertido en mi
- 1:07:09actividad favorita, ya que era una de las pocas actividades
- 1:07:13en las cuales no incluía estar cerca de los animales.
- 1:07:16Me encontraba por la mitad, cuando escuché una voz llamándome
- 1:07:20por mi nombre, sin embargo, aquella no era cualquier voz.
- 1:07:24Yo reconocí de inmediato que era la voz de mi padre.
- 1:07:28Giré la cabeza y entonces lo vi, era mi padre,
- 1:07:32se veía mucho mejor en cuanto a salud, había una
- 1:07:35sonrisa en su rostro la cual no puedo decir que
- 1:07:37se trataba de una sonrisa normal, sin embargo, aquello no
- 1:07:41era algo que me interesara notar en ese momento, solo
- 1:07:45pensaba en que mi fantasía se había vuelto realidad, mi
- 1:07:48padre había ido por mí. y seguramente me llevaría a
- 1:07:52casa con mi madre, lejos de aquella granja de pesadilla.
- 1:07:57Este me dijo que lo siguiera, cosa la cual no
- 1:07:59dudé ni un segundo en hacer, pero me detuve al
- 1:08:02ver como mi padre no iba en dirección a la
- 1:08:04casa de Cristóbal y Antonio, más bien iba en dirección opuesta.
- 1:08:09Mientras lo seguía le cuestionaba a dónde íbamos, o si
- 1:08:12no debíamos ir por mis cosas y así despedirme, sin embargo,
- 1:08:16mi padre no respondía. Solo continuaba caminando, en un momento
- 1:08:21algo dentro de mí me decía que debía parar, pero
- 1:08:24mi deseo de estar con mi padre e irme de
- 1:08:27ahí superó cualquier pensamiento y continúe siguiéndolo. Pude ver cómo
- 1:08:32mi padre saltaba a la cerca de los límites de
- 1:08:34la granja, fue cuando noté que nos encontrábamos a unos
- 1:08:38escasos metros del bosque, aquello me hizo detenerme justo a
- 1:08:41unos pasos detrás de la cerca. Mi padre volvió a llamarme,
- 1:08:45pidiéndome ir con él, ya que tenía algo que mostrarme,
- 1:08:49aún no sé el por qué. pero me encontraba a
- 1:08:52punto de saltar la cerca, cuando fui jalado de la
- 1:08:55playera por Cristóbal, el cual molesto, me cuestionó el que
- 1:08:59estaba haciendo, giré mi cabeza apuntando al bosque para explicar
- 1:09:03que mi padre estaba ahí, pero al voltear este ya
- 1:09:06no se encontraba ahí. Simplemente había desaparecido, no podía encontrar
- 1:09:12explicación a eso, por lo que no pude decir qué
- 1:09:15era lo que estaba haciendo, y aunque lo hubiera hecho,
- 1:09:18Cristóbal estaba demasiado molesto como para escucharme. Mientras caminábamos de
- 1:09:23regreso di un último vistazo detrás de mí, sólo para
- 1:09:26ver cómo detrás de los árboles. se encontraba asomándose un
- 1:09:31ser demoníaco, el cual su mirada reflejaba una ira total,
- 1:09:35al no cumplir su objetivo de hacerme entrar al bosque,
- 1:09:38aquello me dejó confuso e incapaz de dormir aquella noche,
- 1:09:42solo podía pensar en lo que me hubiera pasado de
- 1:09:45entrar al bosque. Al día siguiente, mientras araba la tierra
- 1:09:50con Cristóbal, éste tuvo que entrar a la casa por
- 1:09:53un momento, dejándome solo en el campo, intenté mantener la compostura,
- 1:09:58recordando a mí mismo que estábamos muy cerca de la
- 1:10:01casa y que todas las veces que había experimentado esas
- 1:10:04experiencias aterradoras, había sido cuando me encontraba lejos de cualquier testigo.
- 1:10:11Mientras continuaba con mi trabajo, comencé a escuchar cómo me
- 1:10:15llamaban por mi nombre, la voz no era una que reconociera,
- 1:10:19así que decidí ignorarla y seguir con mi labor, rezando
- 1:10:22por que Cristóbal se diera prisa y volviera pronto, pero
- 1:10:26sin importar cuánto intentara ignorarla, la voz persistía y pronto.
- 1:10:31Unos chillidos agónicos de uno de los perros se hicieron presentes,
- 1:10:35eso me hizo voltear de inmediato, y lo que vi
- 1:10:38me heló la sangre. Pude ver muy cerca de mí
- 1:10:41a uno de los perros, sólo que esta vez no
- 1:10:44se encontraba en dos patas ni nada parecido, sino que
- 1:10:47se retorcía en el suelo de una manera grotesca, como
- 1:10:51si cada uno de sus huesos estuvieran desarticulados, emitía chillidos
- 1:10:55de dolor que perforaban mis oídos y me llenaban de angustia.
- 1:11:00No sabía qué hacer y me sentía paralizado por el
- 1:11:02miedo y la confusión. De repente, un fuerte estruendo resonó
- 1:11:07en el aire, se trataba de un disparo hecho por Cristóbal,
- 1:11:11quien se acercaba rápidamente hacia donde yo estaba, al escuchar
- 1:11:15el disparo. El perro dejó de retorcerse pero estaba claro
- 1:11:19que había sufrido graves heridas, Cristóbal disparó una vez más,
- 1:11:23esta vez para poner fin al sufrimiento del animal. Sin
- 1:11:27siquiera preguntar lo que había sucedido, Cristóbal me cuestionó directamente
- 1:11:32sobre por qué había salido de casa durante la noche,
- 1:11:35ya no pude ocultarlo más y le conté todo, incluyendo
- 1:11:39cada una de mis experiencias aterradoras vividas en la granja.
- 1:11:43Después de escucharme, Cristóbal me explicó que había una razón,
- 1:11:47por la cual nadie salía de casa después de las 10
- 1:11:50de la noche, me dijo que no sabían cuánto tiempo
- 1:11:53había estado aquella cosa en la granja, pero creen que
- 1:11:56incluso mucho antes de que incluso fuera una granja, aquella
- 1:12:00entidad era tan antigua como el tiempo mismo. Esta solía
- 1:12:04poseer a los animales al igual que cualquier cosa para
- 1:12:08alimentarse del miedo y la desesperación de quien la viera.
- 1:12:12Me confesó que la razón por la que no me
- 1:12:14habían contado antes era porque no sabían si me quedaría
- 1:12:18por mucho tiempo en la granja, ya que no sabían
- 1:12:20si me adaptaría bien a aquella vida, pero que ya
- 1:12:23era el momento de que lo supiera. A partir de
- 1:12:26ese día, viví en constante vigilancia y precaución, siempre consciente
- 1:12:32del peligro que acechaba en las sombras de la granja.
- 1:12:36Viví en esa granja hasta que fui adulto, y a
- 1:12:38pesar de ahora tener pareja e hijos, aún regreso de
- 1:12:42vez en cuando a visitar a Cristóbal y Antonio, recordando
- 1:12:45las experiencias sobrenaturales que viví ahí, y agradecido por haber
- 1:12:50sobrevivido para contar la historia. Relatos escritos y adaptados por
- 1:13:00Gato Negro