Latest / Inframundo Relatos / La mujer Fantasma del Autobus - 4 Historias de AUTOBUS
Transcript
- 0:04Muy buenas noches a toda la comunidad esperando se encuentre
- 0:09hórridamente bien del otro lado de su dispositivo móvil.
- 0:14En todas las comunidades mexicanas se cuentan
- 0:18terroríficas historias de personajes que alguna vez habían
- 0:22viajado a su lado en algún autobús.
- 0:26Choferes han tenido también este tipo de acontecimientos mientras
- 0:32manejan o se detienen porque el autobús se descompuso dejándolos
- 0:39en medio de la nada, aunque también debo decirles que los
- 0:44pasajeros viajan con objetos muy peculiares en sus maletas, lo
- 0:50cierto es que. Hay anécdotas que erizan la piel
- 0:53por el misticismo que rodean los autobuses donde habían ocurrido
- 0:58los hechos que a continuación escucharán sin más.
- 1:03Los invito a ponerse cómodos y apagar la pequeña luz de su
- 1:07habitación. Aquí comenzamos.
- 1:23Soy conductor de autobús desde hace más de 20 años y he vivido
- 1:28experiencias de todo tipo en la carretera.
- 1:31Sin embargo, hubo un viaje en particular que nunca olvidaré.
- 1:36Un recorrido de apenas 1:30 que se convirtió en una pesadilla
- 1:40para mí y para los pasajeros. Mi nombre es Giovanni Yazpe.
- 1:45Actualmente ya no trabajo para esa línea de autobuses, pero me
- 1:50reservo el nombre. Pues tengo amistades con los
- 1:52conductores y uno nunca sabe si por cosas del destino tendré que
- 1:57volver a trabajar con ellos. Esa noche el autobús estaba casi
- 2:02lleno. Los pasajeros subían con sus
- 2:05maletas y bolsas buscando sus asientos, mientras yo revisaba
- 2:09los boletos y saludaba a cada uno.
- 2:12Era un viaje rutinario, uno que había realizado incontables
- 2:16veces. Todo era habitual en las
- 2:19conversaciones de los pasajeros. Cuando ya estaban todos a bordo
- 2:23me dispuse a retirarme, pero en el último momento me hicieron
- 2:27señas de que esperara, pues subiría un último pasajero.
- 2:32Era un tipo extraño, con una mirada que evitaba encontrarse
- 2:36con la mía y una maleta grande y desgastada que parecía haber
- 2:40visto mejores días. No quiso que la metiéramos en el
- 2:44maletero, se sujeto a ella y dijo que la llevaría consigo.
- 2:49No le di mucha importancia en ese momento.
- 2:52Los pasajeros peculiares no eran nada nuevo para mí.
- 2:55Sin embargo, pronto me daría cuenta de que este hombre era
- 2:59diferente. Nos pusimos en marcha y el
- 3:02autobús avanzaba con suavidad. Los pasajeros se acomodaban en
- 3:06sus asientos, algunos conversando, otros mirando por
- 3:10la ventana y unos cuantos ya dormidos.
- 3:14Pasaron unos 20 minutos cuando noté que el hombre de la maleta
- 3:18no estaba en su asiento. Lo vi moverse nerviosamente en
- 3:22el antes de desaparecer en el pequeño baño al fondo del
- 3:26autobús. No le presté demasiada atención
- 3:29hasta que después de un rato noté que no había regresado a su
- 3:33asiento. Decidí no preocuparme demasiado
- 3:36y continúe concentrado en la carretera.
- 3:39Poco después, un pasajero se levantó y caminó hacia mí.
- 3:44Con una expresión de preocupación señalo hacia la
- 3:47parte trasera del autobús y al girar la cabeza me di cuenta de
- 3:52que el hombre extraño había dejado su maleta en el pasillo.
- 3:56Una inquietud comenzó a formarse en mi mente.
- 4:00La atmósfera en el autobús empezó a cambiar, los pasajeros
- 4:04murmuraban entre ellos susurrando sobre la maleta
- 4:08abandonada. Al principio pensé que era una
- 4:11simple curiosidad. Pero pronto noté que había algo
- 4:14en esa maleta que no estaba bien.
- 4:17Comenzaron a quejarse de que un mal olor salía de esta.
- 4:21Finalmente me vi obligado a detener el autobús en una parada
- 4:26segura al lado de la carretera. Anuncié que necesitábamos
- 4:31verificar la maleta mientras unos hombres llamaban a la
- 4:34puerta del sanitario. Me acerque con cautela y al
- 4:38abrirla mi corazón dio un vuelco.
- 4:41La maleta estaba llena de artículos que nunca habría
- 4:44esperado ver. Velas negras, huesos, frascos
- 4:48con líquidos extraños y figuras talladas que parecían tener
- 4:52siglos de antigüedad. La mezcla de olores era
- 4:56nauseabunda, una combinación de hierbas secas y algo que no pude
- 5:01identificar. Un escalofrío recorrió mi
- 5:03espalda cuando vi un libro de aspecto antiguo, con símbolos
- 5:07que nunca había visto. Algunos se alejaron de la
- 5:10maleta. Sus rostros mostrando una mezcla
- 5:12de miedo y repulsión. Había algo innegablemente
- 5:16siniestro en esos objetos. Una señora me dijo que arrojara
- 5:21esa maleta fuera del autobús, ya que sólo nos traería desgracias.
- 5:26Intenté mantener la calma y asegurar a todos que todo estaba
- 5:30bajo control, pero internamente el pánico comenzaba a apoderarse
- 5:36de mí. Tuve que ir a sacar del baño a
- 5:38aquel hombre. Quien se miraba tranquilamente
- 5:42le hablé sobre su equipaje y el hombre no comento nada.
- 5:46Se acercó y lo cerro como si nada hubiese sucedido.
- 5:51Las personas pedían que lo dejara ahí, pero mi
- 5:54responsabilidad era que llegara a su destino de mala gana.
- 5:59Los pasajeros se tuvieron que hacer a la idea de que tendría
- 6:02que llevarlo. El hombre me dijo que esa era la
- 6:06maleta de un brujo y que él tenía que entregarla.
- 6:09¿Que era mejor no deshacerse de ella?
- 6:12Pues el brujo la estaba esperando y ya sabía en qué
- 6:16autobús iba su maleta. Retomé la marcha con la
- 6:19esperanza de llegar al destino lo más pronto posible, pero el
- 6:24viaje se volvió interminable. Cada kilómetro recorrido se
- 6:28sentía como si fuera un viaje a la nada.
- 6:31Los pasajeros se movían inquietos en sus asientos,
- 6:35algunos rezando en voz baja. Otros abrazándose a si mismos en
- 6:40busca de consuelo. El miedo en sus ojos reflejaba
- 6:44el mio propio y el hombre aferrado a la maleta.
- 6:48Cuando llegamos, las personas no se movían de sus asientos.
- 6:52Lo hicieron hasta que el hombre bajo, sin mirar atrás en el
- 6:56andén de la central camionera, el hombre le entregó la maleta a
- 7:00un señor que no parecía tener más de 60 años.
- 7:04Este me lanzó una mirada penetrante.
- 7:06Una advertencia silenciosa de que nunca debí haberla abierto.
- 7:10Me arrepentí al instante de lo que había hecho.
- 7:13Los pasajeros bajaban dándome las gracias y yo no podía emitir
- 7:17sonido alguno. Sabía que de regreso tendría que
- 7:21buscar a doña Marcela para que me quitara el mal de ojo que ese
- 7:24brujo me acababa de lanzar. Uno no es responsable de lo que
- 7:29los pasajeros llevan consigo, pues cuando pasó por inspección.
- 7:33Nadie notó lo que el sujeto llevaba en aquella maleta.
- 7:37Muchas gracias por relatar esta anécdota.
- 7:40Espero poder contarles otras que me han sucedido
- 7:54desde que me Subí en la terminal de Hermosillo, Sonora.
- 7:58Sentía una extraña sensación. En esa ocasión viajé sola.
- 8:03Mi nombre es Eloísa jácome y lo que les voy a contar ocurrió en
- 8:07el trayecto Hermosillo Santa Ana.
- 8:10Es un tramo carretero, muy largo y cansado, ya que ningún autobús
- 8:14hace parada alguna salvo en el retén de quero.
- 8:17Babi fue ahí donde se subió esta mujer, había pocas personas a
- 8:22bordo, lo cual no era inusual para esa ruta.
- 8:26A esas horas me senté en un asiento cerca de la ventana.
- 8:30Observando como las luces iban quedándose atrás, el sonido de
- 8:34la película y el balanceo del autobús me adormecían, pero me
- 8:40mantuve despierta por unos momentos.
- 8:42Sentí que me llamaban. Era la voz suave de una mujer de
- 8:46unos 25 años, de piel extremadamente pálida, como si
- 8:51hubiera pasado mucho tiempo sin ver la luz del sol parecía
- 8:56enferma. Pero a pesar de su apariencia,
- 8:59su presencia no me inquietaba. Había algo en ella que me
- 9:03atraía. Quizá su mirada triste y
- 9:05melancólica. Pronto empezamos a conversar y
- 9:09su voz suave y calmada me envolvía como una manta cálida.
- 9:14El autobús avanzaba por la carretera sinuosa y nuestra
- 9:17conversación fluía con naturalidad.
- 9:20Al principio hablamos de cosas triviales como el clima y
- 9:24nuestros destinos. Ella me contó que viajaba a
- 9:28Santa Ana para visitar a unos familiares y yo le relate sobre
- 9:32mi viaje por trabajo. Sus respuestas eran cortas, pero
- 9:37había una profundidad en sus palabras que me hacía sentir que
- 9:40había mucho más detrás de su historia.
- 9:43Su mirada se perdía de vez en cuando en la oscuridad, fuera de
- 9:47la ventana, como si buscara algo o a alguien el conductor del
- 9:52autobús. Un hombre mayor con una
- 9:55expresión seria, miraba con frecuencia en nuestra dirección
- 9:59a través del espejo retrovisor. Al principio pensé que sólo
- 10:03estaba vigilando a los pasajeros, pero pronto me di
- 10:07cuenta de que su mirada estaba fijada en mi compañera de
- 10:10asiento. Había algo en su expresión que
- 10:14me inquietaba, una mezcla de curiosidad y preocupación.
- 10:19No le di mucha importancia y seguí conversando con la mujer.
- 10:23El tiempo pasó rápidamente y antes de darme cuenta estábamos
- 10:28cerca de nuestro destino. Mi compañera de viaje se levantó
- 10:32de repente diciendo que necesitaba ir al baño.
- 10:36La vi caminar hacia la parte trasera del autobús
- 10:39tambaleándose ligeramente con el movimiento del vehículo.
- 10:43Me quedé esperando su regreso, pero los minutos pasaban y ella
- 10:47no volvía. Pensé que quizás se había
- 10:50quedado en otro asiento o que había decidido descansar un poco
- 10:54antes de llegar. Sin embargo, mi curiosidad
- 10:58creció cuando el autobús finalmente se detuvo en la
- 11:00estación de Santa Ana y ella aún no había regresado.
- 11:05Me levanté y busqué en los otros asientos, pero no había rastro
- 11:09de ella. Me quería despedir, pero no la
- 11:12encontré. Decidí preguntar al conductor si
- 11:15había visto a la mujer bajar del autobús.
- 11:17El conductor me miró con una expresión extraña, como si no
- 11:21supiera cómo responderme. Me dijo que no me asustara, pero
- 11:26que durante todo el viaje había estado sola.
- 11:30No entendía lo que decía. Le expliqué con detalles sobre
- 11:34la mujer y el conductor. Con un tono tranquilo, me contó
- 11:38que la mujer que describía era un fantasma, que.
- 11:42Según él, se aparecía de vez en cuando en esa ruta se subía en
- 11:47el retén de querobaby. Yo no era la única que había
- 11:50tenido alguna charla con esa aparición.
- 11:53No podía creer lo que estaba escuchando.
- 11:56Intenté recordar cada detalle de nuestra conversación, cada
- 12:00gesto, cada mirada. Todo parecía tan real, pero las
- 12:05palabras del conductor resonaban en mi mente.
- 12:08Me dijo que otros pasajeros habían reportado encuentros
- 12:12similares y que la mujer siempre desaparecía de la misma manera,
- 12:16dejando Asus interlocutores con una sensación de desconcierto y
- 12:20temor. Le di las gracias y bajé del
- 12:23autobús con una sensación extraña, una mezcla de tristeza
- 12:27y miedo. Caminé hacia la salida de la
- 12:30estación tratando de racionalizar lo que había
- 12:33ocurrido, pero por más que intentaba.
- 12:36No podía sacudirme la sensación de que había compartido un
- 12:40momento con alguien que no pertenecía a este mundo.
- 12:44Mientras esperaba al taxi que me llevaría al hotel, recordé la
- 12:48palidez de la piel de la mujer, su tristeza y su insistencia en
- 12:53mirar hacia el exterior durante el viaje.
- 12:57Quizás había fallecido donde se encontraba el retén y se subía a
- 13:01cualquier autobús intentando llegar a su destino.
- 13:05Aún sigo viajando por cuestiones de trabajo, pero nunca más he
- 13:09vuelto a ver aquella aparición. Mi nombre es Edwin Millán.
- 13:26Soy conductor de autobús desde hace más de 22 años.
- 13:31Mis rutas no son largas. Sólo dentro del estado de Oaxaca
- 13:36nos contratan turistas, así que los llevamos a lugares
- 13:39específicos como pueblos mágicos y zonas turísticas.
- 13:44Recuerdo aquella noche en que conducía el autobús.
- 13:48Los pasajeros en su mayoría venían dormidos, pues habíamos
- 13:52tenido que movernos constantemente por el itinerario
- 13:56que ellos tenían. Nos encontrábamos en medio de un
- 13:59trayecto largo y solitario. Rodeados por campos y montañas,
- 14:03cuando nos acercamos a un pequeño pueblo del que había
- 14:07oído historia sobre Brujas, los aldeanos decían que estaba
- 14:12habitado por ellas y que aquellos que osaban pasar por
- 14:15allí de noche, especialmente con un recién nacido a bordo,
- 14:19corrían un grave peligro. Entre nosotros viajaba una joven
- 14:23madre con su bebé. El pequeño dormía plácidamente
- 14:27en su regazo. Ajeno a la inquietud que
- 14:30comenzaba a apoderarse de mí mientras nos acercábamos al
- 14:34pueblo, la madre, exhausta, parecía agradecida por el
- 14:38descanso, sin saber del peligro que nos acechaba entre los
- 14:42pasajeros. También había un anciano.
- 14:45Se había sentado en la parte trasera del autobús y había
- 14:49observado todo el viaje con una calma imperturbable.
- 14:53Su rostro arrugado mostraba la serenidad de alguien que ha
- 14:57visto y vivido mucho y había algo en sus ojos que transmitía
- 15:01sabiduría. Mientras nos acercábamos al
- 15:05pueblo, sentí una tensión en el aire, como si una presencia
- 15:09invisible nos estuviera observando.
- 15:12El autobús avanzaba lentamente por la carretera y la luz de los
- 15:16faros apenas penetraba la espesura de la noche.
- 15:20Recordé las historias que contaba mi abuelo sobre las
- 15:22brujas de los pueblos y cómo cazaban a los recién nacidos
- 15:26para realizar sus oscuros rituales.
- 15:29Otras decían que devoraban a las pobres criaturas.
- 15:33Comencé a sentir como mi corazón latía con fuerza al pensar en el
- 15:37bebé a bordo y un sudor frío comenzó a recorrer mi espalda.
- 15:41Miré por el espejo Retrovisor y vi al anciano levantarse y
- 15:45caminar hacia la madre y su hijo en.
- 15:49Tomó al bebé en sus brazos y volvió a su asiento, mientras
- 15:54los demás pasajeros lo observaban con curiosidad y
- 15:57cierto recelo, el anciano sacó una pequeña bolsa de su bolsillo
- 16:02y con manos firmes extrajo un poco de sal que colocó
- 16:06suavemente sobre la cabecita del bebé.
- 16:09Luego sacó una medalla de San Benito y se la puso alrededor
- 16:13del cuello. La medalla brillaba débilmente
- 16:16en la penumbra. Y una sensación de calma comenzó
- 16:20a inundar el autobús. El anciano parecía saber
- 16:24exactamente qué hacer para proteger al pequeño.
- 16:28Su sola presencia y sus acciones infundieron un poco de coraje en
- 16:32mi corazón y me dispuse a continuar el trayecto con más
- 16:36determinación. Mientras avanzábamos, los
- 16:39pasajeros miraban por las ventanas con rostros pálidos y
- 16:42ojos muy abiertos. De repente las vi a la orilla
- 16:46del camino. Apenas visibles en la penumbra
- 16:50estaban las Brujas. Sus figuras, oscuras y
- 16:53encorvadas, se recortaban contra la noche con ojos que brillaban
- 16:56como brasas encendidas. Podía sentir su hambre, su deseo
- 17:01de obtener al pequeño bebé, pero extrañamente no se acercaban.
- 17:07Permanecían a una distancia prudente, observando con una
- 17:11mezcla de frustración y cautela. El anciano sostenía al bebé.
- 17:16Con una ternura que contrastaba con la sombría amenaza exterior,
- 17:20la medalla de San Benito y la sal parecían formar un escudo
- 17:24invisible alrededor del pequeño y tal vez también alrededor de
- 17:30los pasajeros, pues las Brujas no se atrevían a cruzarlo.
- 17:35Podía ver la IRA y la impotencia en sus ojos, pero no hacía
- 17:38ningún intento por detener el autobús.
- 17:41A cada kilómetro que avanzábamos, la presión
- 17:44disminuía un poco. Pero no del todo.
- 17:47Las Brujas seguían allí, moviéndose entre las sombras.
- 17:51El anciano murmuraba algo como una oración.
- 17:55Finalmente dejamos atrás el pueblo.
- 17:58El alivio fue palpable y los pasajeros comenzaron a
- 18:01relajarse. Aunque todavía con el miedo
- 18:04reflejado en sus rostros, el anciano devolvió al bebé a su
- 18:09madre, quien lo recibió con lágrimas de gratitud.
- 18:13La medalla de San Benito seguía colgando del cuello del niño y
- 18:17la sal se había disuelto en su cabello.
- 18:20Con el peligro ya lejos, el anciano volvió a su asiento y
- 18:24cerró los ojos como si nada extraordinario hubiera ocurrido.
- 18:29El resto del viaje transcurrió en un silencio pesado, pero con
- 18:33una sensación de alivio flotando en el aire.
- 18:37Sabíamos que habíamos escapado de algo terrible y que el
- 18:41anciano. Había jugado un papel crucial en
- 18:43nuestra supervivencia. Llegamos a nuestro destino sin
- 18:47más incidentes y los pasajeros bajaron 1:1.
- 18:51Agradeciendo al anciano con miradas silenciosas.
- 18:55La joven madre fue la última en salir cargando a su bebé con más
- 18:59cuidado y amor que nunca. El anciano se quedó unos minutos
- 19:04más observando como todos caminaban hacia la salida para
- 19:07ocupar los cuartos disponibles del hotel.
- 19:10Y descansar para proseguir con el recorrido.
- 19:13Cuando finalmente me acerqué a él para agradecerle
- 19:16personalmente, simplemente me dio una sonrisa tranquila y
- 19:20asintió con la cabeza sin decir una palabra.
- 19:24Bajó del autobús y desapareció en la oscuridad.
- 19:28A partir de aquella experiencia siempre traigo una bolsa de sal
- 19:32conmigo al lado del asiento. Y obviamente, medallas de San
- 19:36Benito bendecidas. No sé qué oración dijo aquel
- 19:40anciano, pero sé que el salmo 91 es sin duda una de las oraciones
- 19:46más poderosas. Soy conductor de autobús desde
- 20:04hace más de 15 años. Me llamo Samuel Cardona y he
- 20:09escuchado muchas historias en la carretera, pero hay una que me
- 20:14contó un compañero que me dejó una profunda impresión.
- 20:18Se trataba de su amistad con otro conductor, un hombre al que
- 20:23consideraba a su hermano. Compartían rutas y aventuras en
- 20:27el camino y se cuidaban mutuamente.
- 20:31Lamentablemente, su amigo falleció en un trágico
- 20:34accidente. Dejando un vacío enorme en su
- 20:37vida, el relato comenzó cuando mi compañero me pidió que lo
- 20:42acompañara en un viaje a guaymas, Sonora.
- 20:46No era un viaje ordinario. La esposa de su difunto amigo le
- 20:50había pedido que la llevara para cumplir el último deseo de su
- 20:54esposo, arrojar sus cenizas al mar.
- 20:57Me dijo que había sentido una mezcla de tristeza y honor.
- 21:01Al recibir la petición, sabía que debía hacerlo por su amigo.
- 21:05A quien tanto extrañaba, nos encontramos con la esposa de su
- 21:09amigo en la terminal, una mujer que llevaba consigo una urna de
- 21:14madera tallada con las cenizas de su esposo.
- 21:17El viaje comenzó tranquilamente y mientras avanzábamos por la
- 21:21carretera, mi compañero me relataba anécdotas de su tiempo
- 21:25juntos. A medida que avanzábamos algo
- 21:28extraño, comenzó a suceder. Mi compañero me confesó que
- 21:32sentía la presencia. De su amigo en el autobús.
- 21:36Aunque no podía verlo, estaba seguro de que estaba allí
- 21:40acompañándolo. Sentía una especie de calor y
- 21:44una sensación de tranquilidad que no podía explicar el aire
- 21:49dentro del autobús. Yo lo sentía igual, pero sólo él
- 21:52tenía esa extraña sensación. Cuando llegamos a guaymas,
- 21:57ayudamos a la viuda a llegar al lugar donde su esposo quería
- 22:01descansar eternamente. La observamos desde la distancia
- 22:06mientras arrojaba las cenizas al mar.
- 22:09Un momento solemne y lleno de emociones.
- 22:13Después de que ella se despidió de nosotros, mi compañero me
- 22:17dijo que sentía que su amigo le había pedido algo más, que lo
- 22:21ayudará a proteger los caminos que estuviera presente en sus
- 22:26viajes y lo cuidara de los peligros que acechaban en la
- 22:29carretera. Regresamos al autobús.
- 22:33Y continuamos con el viaje. Aunque estaba solo en el asiento
- 22:37del conductor, mi compañero me decía que seguía sintiendo la
- 22:40presencia de su amigo a su lado, como si lo acompañara en cada
- 22:44kilómetro recorrido. Pasaron varios meses y mi
- 22:48compañero seguía relatando cómo sentía la presencia de su amigo
- 22:52en momentos cruciales. Un día, mientras conducía por
- 22:57una carretera desolada, se encontró con una situación que
- 23:00puso a prueba esa conexión. Era de noche y el camino estaba
- 23:05oscuro, apenas iluminado por los faros del autobús.
- 23:10De repente una camioneta apareció de la nada y le cerró
- 23:14el paso. Eran asaltantes y su intención
- 23:17era clara. El miedo se apoderó de él, pero
- 23:20en ese momento recordó a su amigo con el corazón acelerado.
- 23:25Le pidió ayuda mentalmente, invocando la protección que
- 23:28siempre había sentido desde el día del viaje a guaymas.
- 23:33Lo que ocurrió después fue increíblemente extraño.
- 23:36La camioneta que intentaba detener el autobús empezó a
- 23:40tambalearse sin razón aparente y en cuestión de segundos perdió
- 23:44el control. La camioneta dio varias vueltas
- 23:47en la carretera antes de detenerse, dejando libre el
- 23:50camino para el autobús. Mi compañero estaba convencido
- 23:54de que su amigo le había ayudado, la sensación de
- 23:58protección y la presencia, reconfortante.
- 24:01Se hicieron más fuertes después de ese incidente, siguió
- 24:05conduciendo con más confianza, sabiendo que no estaba solo en
- 24:09la carretera. Los peligros seguían existiendo,
- 24:14pero la compañía de su amigo, aunque invisible, le daba una
- 24:18fuerza y seguridad que nunca antes había experimentado en
- 24:22otra ocasión, mientras atravesaba un tramo
- 24:25particularmente peligroso conocido por los asaltos.
- 24:29Volvió a sentir esa extraña sensación.
- 24:33El autobús estaba casi vacío y la noche era especialmente
- 24:37oscura. Vio luces de un vehículo
- 24:40acercándose rápidamente por detrás y su corazón se aceleró.
- 24:45Los asaltantes eran una amenaza constante en esa ruta y sabía
- 24:50que debía estar preparado para cualquier cosa, pero justo
- 24:54cuando el vehículo estaba a punto de alcanzarlo, se desvió
- 24:57bruscamente. Y salió de la carretera.
- 25:01Una vez más, su amigo lo había protegido.
- 25:04Este tipo de experiencias se volvieron más comunes y cada vez
- 25:08que se encontraba en peligro sentía a su amigo actuando como
- 25:11su Ángel guardián. El tiempo pasó y mi compañero
- 25:16seguía compartiendo estas historias conmigo.
- 25:19Aunque al principio era escéptico, no podía negar la
- 25:22sinceridad en sus palabras y las coincidencias inexplicables que
- 25:26narraba. Empecé a creer que de alguna
- 25:30manera su amigo realmente estaba cuidándolo desde el más allá en
- 25:34la carretera, con todos sus peligros constantes.
- 25:38Él manejaba muy seguro de que tenía una buena protección tanto
- 25:43para él como para los pasajeros. Es bueno saber que uno tiene un
- 25:48guardián, pues los asaltos se van convirtiendo en algo ya
- 25:52común en las carreteras. Y no solo para los que manejamos
- 25:57autobús, sino para los transportistas de cargas y
- 26:01vehículos particulares. Espero que estos relatos de
- 26:08autobús hayan sido de su total agrado.
- 26:11Si es así, me ayudarían compartiendo el video con sus
- 26:15allegados. No olviden dejar su comentario.
- 26:19Los leo sin más me despido, no sin antes desearles.
- 26:25Dulces, pesadillas, buenas noches y hasta la próxima.