Latest / Parir Sin Miedo -Embarazo, parto y maternidad real / Criar desde la conexión: un vínculo que comienza en la panza - Con Miriam Goldstein
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- Miriam Goldstein: El tema es que a veces no tenemos ni las herramientas ni los recursos como para poder hacer ese acercamiento con las infancias y escuchar sin perder autoridad. y respetar haciéndonos respetar. porque como nos faltan esas herramientas, esos recursos, escapan las situaciones de las manos, entonces aparece lo que no queremos. El grito, la amenaza, el castigo, porque no sabemos cómo manejar las situaciones. Y pensamos que imponer respeto como para que nuestros hijos nos respeten, tenemos que imponernos de esa manera. Pero no se educa a través del grito porque el ejemplo de nuestros niños y niñas y si nosotros gritamos después no podemos decir no me grites es muy difícil es un límite muy finito Andrea: Bienvenidas a otro episodio del podcast. Hoy tenemos de invitada a Miriam Goldstein que nos va a estar hablando de su método de crianza Sear. Pero bueno, no tenemos ni idea lo que es Sear, así que para eso justamente estamos haciendo este podcast, pero a mí me parece súper interesante tanto para embarazadas que están a punto de empezar a criar a una nueva personita. como para personas que están en mi estadio ya que tengo nenas grandes, pero me parece que este método aplica para todo. que me gustaría aprender un poquito más. Pero primero presentate, Miriam, y contanos quién sos y contanos de tu método. Miriam Goldstein: Bueno, gracias, Andrés. Me encanta. Me encanta estar acá. Gracias por la posibilidad. Y tal como decís vos, es un método que aplica para los vínculos, para consolidar vínculos desde el mayor bienestar, vínculos que anticipen determinados conflictos y... Esto aplica para quien está con la pancita porque ya hay por suerte un mayor nivel de conciencia respecto al tema, entonces hay mucha lectura, hay mamás que se acercan antes de parir para ya tener cierto entrenamiento y digo cuando es así es más fácil porque ya vas construyendo algo que después es más sencillo en causar cualquier digamos dificultad que en realidad no lo es pues la crianza. siempre te va trayendo desafíos, no dificultades, vamos a cambiar Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: la terminología y cada etapa tiene un desafío diferente. Bueno, soy como dijiste Miriam Goldstein, asesora de crianza y fundadora del método SEAR, que significa Conecta emocionalmente, acciona respetuosamente. Y se trata de poder darle cierta reversión a la crianza que tuvimos en general. cuando el adulto ejercía determinados poderes sobre el niño o la niña. ¿Por qué? Porque era el que sabía, era el que decía que así debía hacer y se le daba poco lugar a la infancia para poder nutrirnos de ella, como digo, ¿no? Porque los aprendizajes siempre se retroalimentan y ahí es la parte Andrea: No, Miriam Goldstein: más valiosa. El tema es que a veces no tenemos ni las herramientas ni los recursos como para poder hacer ese acercamiento con las infancias y escuchar sin perder autoridad. y respetar haciéndonos respetar. porque como nos faltan esas herramientas, esos recursos, escapan las situaciones de las manos, entonces aparece lo que no queremos. El grito, la amenaza, el castigo, porque no sabemos cómo manejar las situaciones. Y pensamos que imponer respeto es como para que nuestros hijos nos respeten, tenemos que imponernos de esa manera. Pero no se educa a través del grito porque el ejemplo de nuestros niños y niñas y si nosotros gritamos después no podemos decir no me grites es muy difícil es un límite muy finito entonces a partir de ahí vamos armando construyendo viendo qué es lo que necesita cada familia porque no hay recetas mágicas y además lo que aplica a veces para uno no aplica para otro, aún dentro de la misma familia porque cada niño o cada niña te trae algo diferente. Entonces en un mismo contexto también tenemos que ir viendo qué es lo que necesita cada uno y esa es la parte más desafiante y más enriquecedora también. Andrea: Me encanta y bueno y yo siempre cuando leo o escucho cosas de crianza a veces digo pero cómo lo ponemos en práctica porque es muy lindo leer el libro y decir bueno no gritamos no amenazamos no sé qué pero cuando tenemos la casa hecho un caos con uno llorando el otro que quiere galletita el otro que quiere mirar la tele no sé qué es como que se te vuelan los cables y ahí decís cómo hago para hacer esta crianza respetuosa escuchando al niño. Contanos un poquito de eso, cómo podríamos abarcar una situación caótica en una casa de una mamá que está con... en la vida real, exacto, no en el libro. Miriam Goldstein: Mira, la maternidad real, la maternidad real porque lo que digo, eso que vos decís es lo que traen pero recurrentemente a las consultas porque y a las charlas, a los talleres, todo el de aprendizaje, porque los papás tenemos que aprender, no nos enseñaron, nos tiraron como digo a la cancha, ahora con lo que tenés hacé, sos papá, sos mamá y son pocos los Entonces, ahí es donde se nos pone difícil. El tema es que esa matanidad real que te trae tantos desafíos, uno lee y lo que trae justamente es ¿cómo hago? Porque entender uno entiende y si más o menos querés ir por el camino, por suerte hay un montón de material ahora que está al alcance, pero... cómo aterrizar esos conceptos al día a día cuando uno de más vive de manera acelerada. Y esa es la parte más difícil. Ahí es donde yo digo que hay que ponerse un freno de mano, ¿no? Porque el adulto tiene un ritmo y un tiempo totalmente diferentes. Esto yo aprendí con mi propia matanidad. ver, acá yo soy profesora de nivel inicial, capacitadora, docente. Todo lo que yo supe y lo que fue lo que fui recabando en mi vida como profesional me sirvió para entender más algunas cosas cuando tuve que ejercer mi propia matanidad. Pero mi matanidad me puso al tope de todo. Entonces, viendo la necesidad que tenían las familias cuando yo era docente, porque no entendían por qué un niño pega, tira el pelo, muerde. falta el respeto y hace tantísimas cosas. Y uno iba explicando, digo, las familias necesitaban escuchar para entender y decir mira acá hacemos esto, ¿por qué no probas en casa hacer esto otro y vamos armando equipo? Digo porque la interdisciplina fundamentalmente desde lo que es la institución adecuativa, el docente, demás, debe hacerse y consolidarse con las familias que están todo Andrea: jajaja Miriam Goldstein: el día con los niños. Y en mi maternidad O sea, yo era bárbara para eso, pero cuando me tocó a mí, que me tocó una desafiante, que tuve que atravesar una separación con el papá de mi hija complicada y crié sola y pasaron tantas cosas, que el método empieza a surgir desde ahí, casi espontáneamente, desde la necesidad de las familias y la propia. y empecé a darme cuenta que teníamos que consolidar una conexión vincular primero para entender cómo es el desarrollo de esa criatura y a partir de ahí empezar a hacer pequeñas acciones que pudiesen ir dando el resultado que nosotros deseamos. Vamos al ejemplo que vos diste. El adulto lo que hace generalmente es darle órdenes al chico. Entonces, en nuestro apuro es andar a bañarte, juntar los chiches, hacer las tareas. sea, todo el tiempo estamos dando órdenes. Y no funciona así. Porque, aparte, si vos estás como adulta en un contexto donde todo el tiempo te están diciendo eso, tampoco te va a gustar. Andrea: No. Miriam Goldstein: ¿Cómo hacemos para capturar la atención de esa criatura para llevarlos al terreno que nosotros deseamos? Y se lo tenés que poner lindo. Si yo te digo, entregame todos estos papeles para las seis de la tarde. Ya, vas a tener una cara así, vas a estar rezoncando mi jefe, vas, arazaza. Ahora, si yo te digo, Andrea, mira, te traje este cafecito, mientras te tomás este cafecito, me terminás esto y después venís porque lo echabas, o sea... te invito o busco la manera para que eso, que aunque sea tedioso, te resulte un poco más agradable. Al menos en un abrazo de lo tenés que hacerte, entiendo, pero... Y es lo que no hacemos los adultos con los niños. Queremos que nos obedezcan. ¿Cómo no importa? Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: Y el cómo es a través de eso que hacemos mal sin querer con esas órdenes o a la distancia. Estoy en la cocina y le digo, ¡ya levantaste todo de...! Tipo, o sea, no gritas, pero gritas. Los chicos Andrea: Sí. Miriam Goldstein: necesitan conectar para poder accionar. Y ahí el nombre del método. Si yo te miro, si yo me agacho, si yo te digo, mientras yo cocino, vos tenés que ordenar esto, pero vamos a hacer un juego. Te animás a juntar todos los autitos en este canasto mientras yo pico la cebolla. Cuando vengo, esto otro lo hacemos juntos. Pónele. vas buscando situaciones que generen cierto deseo. A nadie le gusta ordenar. Esa Andrea: No. Miriam Goldstein: es otra. Y para que lleguen a ser independientes en el orden, primero tiene que haber un adulto que se ponga a ordenar con esa criatura, porque solo los chicos no ordenan. Entonces, vos punta estos autitos acá. Yo voy a juntar las muñecas. Te animás y siempre el desafío. a través de Andrea: mmm Miriam Goldstein: un juego, a través del desafío, vas empoderando a esa criatura para que lo vaya logrando. Y si ves que se dispersa, porque se dispersan, agarras y le decís, ay, mira lo que encontré este, ¿te acordás dónde va? Es un relaburo. pero es la mejor inversión a futuro. Porque si lo que vienen acá las consultas o los talleres, quiero que hagan esto, esto, para que hagan todo eso solo, solo, o solo, lo único que tenés que hacer primero es invertir tu tiempo en acompañar de esa manera para que vayas logrando esa autonomía de independencia. Porque si los chicos crecen sin eso, eso otro no aparece. O aparece en un raro. Entonces, ahí es donde empieza a aperturarse todo este recorrido de te acompaño, te aterrizo, pequeñas instancias para que puedas empezar a ser día a día y todo ese caos de a poco, empiece a transformarse. Porque ¿qué pasa? Son procesos. Y además, también hay diferentes etapas de crecimiento. Lo que se le puede pedir a un niño de 8, de 10, de 12, de 15, no es lo mismo que se le puede pedir a uno de un año, año y medio, dos. Entonces, también tenemos que entender qué le pasa en su desarrollo a cada criatura para acompañar ese crecimiento, pidiendo lo que nos pueden dar, porque a veces exigimos lo que no están madurativamente preparados para darnos. Andrea: Claro. Miriam Goldstein: Entonces, no es una sola cosa, ni hay procesos lineales. Son un montón de cosas que van confluyendo y se van entrelazando. De eso se trata y es la parte más compleja, pero es la más linda. Andrea: Claro, bueno me encanta que el método esté basado en práctica real porque las mamás nos cansamos de leer libros que uno dice, sea, que escribió este libro no tiene hijos, sea, porque te dan tantos consejos Miriam Goldstein: No. Andrea: y cosas que tenés que hacer que vos decís en la vida real esto no es aplicable. Entonces está bueno que el método está basado en lo que es la experiencia, lo que es el accionar, como bueno justamente lo dice el método. que realmente ponerle práctica a la teoría. Miriam Goldstein: Exactamente. Y además también pensar en una realidad. Porque el método no quiere ni madres perfectas, ni familias que no se nos creen. O sea, eso no existe. No existe, todos vivimos realidades diferentes, pero pasan cosas. Y en ese pasaje de situaciones, de un problema que vas teniendo familiar o una situación en un laboral que venís con una carga emocional, lo vas a depositar en tu hogar y los primeros que recepcionan esos son las criaturas. Porque sin querer, porque el chico hace... Lío, hace quilombo. O sea, es así, pero ¿por qué? Porque exploran, rompen, hacen lo que el adulto no quieren que haga. No quiere que haga. Entonces, vos venís con una carga emocional porque tuviste un día... Y si te encontrás que el nene te dibujó la pared... ¿Entendés? Si vos tuviste un día maravilloso, Andrea: Sí. Miriam Goldstein: no te va a gustar, pero seguramente la conexión y el abordaje va a ser distinto. Y hay un error que se comete muy, muy a menudo, que es querer enseñar en el momento del caos. Eso es inviable. Cuando hay un desborde emocional, no hay aprendizaje posible. Entonces, primero tenemos que poder... abordar esa situación, salir de ese bucle, poner el límite que hay que poner si es que es necesario y sostenerlo sin gritar porque o sea, el que se va a enojar es el niño o la niña que seguramente le estemos diciendo que no algo pero nosotros no tenemos por qué gritar porque yo te entiendo, esto te enoja pero ahora no. y ahí me tengo que mantener y la parte más difícil es meterse en esa burbuja para mantenerse ahí cuando el quilombo y el cabo lo está generando el niño que está en el pleno berrinche, ponéle, o en un adolescente o preadolescente que te empieza a decir de todo, te bardea y encima te pega un portazo porque se encierra en su cuarto. Andrea: Me pasa, me pasa. Miriam Goldstein: Claro, ¿cómo hacemos con eso? Y hay un montón de ejercitaciones, de formas para ejercer una matanidad real, conectada y saludable porque esa criatura que crece en ese contexto va a tener más herramientas porque ya las toma desde siempre. No como nosotros que venimos con un patrón, con una enseñanza, con algo aprendido que tenemos que desandar. para poner en funcionamiento algo nuevo. Eso es lo más difícil también. ¿Cómo haces para desestructurarte y volver a armarte? Es como, yo digo, literalmente, cuando doy las capacitaciones tengo una foto de patear el tablero y cuando las fichas te vuelan así, porque tenés que patear y empezar a armar el busnet de nuevo, fichita por Andrea: Claro. Miriam Goldstein: fichita, como va encajando. Ese es el recorrido. Andrea: Sí, aparte que bueno, venimos todos, bueno, por lo menos mi generación y me imagino que algunas más adelante también, con crianzas bastante duras y queremos hacer algo mejor, ¿no? Pero al mismo tiempo tenemos que desaprender tanto y hay tantos patrones aprendidos que son tan difíciles de desarrollar, ¿no? Miriam Goldstein: El tema es ese porque, digo, cuando hablamos de raíces y hablamos de patrones, no todo está mal. Entonces, uno de los primeros ejercicios, así que anoten tips para poder empezar, es justamente empezar a ver con qué sí me quiero quedar y con qué no. Lo que me quiero quedar es fácil, eso está, pumba, se queda. Pero cómo trabajamos lo que no, que es esto que aparece, que vos decís, en principio, mandatos. culpas en la maternidad, Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: El juicio externo hacia buena madre y mala madre, dependiendo si es parte natural, si no, si da la teta, si no, y de ahí en más, juicio de valor permanente. Entonces, ¿cómo empezamos? Y esto que decís, desde lo que tenemos incorporado y aprendido a desterrar eso para implementar otra cosa, hay un punto que es... Para mí crucial, que tiene que ver con que el adulto, como no tiene los recursos, que hace es soportar en vez de tolerar. Y ahí hay una gran diferencia, porque el que soporta es una bomba de tiempo. Vos aguantas, aguantas, aguantas y en un momento ¡paf! Y ahí viene el estallido emocional con todo esto. Ahora, si vos amplias tu nivel de tolerancia, y empezás a sumar recursos y te van a pasar cosas siempre, pero vas a saber qué empezar a implementar en cada momento. Y a veces va a servir y a veces no, vas a tener que revisar y ajustar porque los recursos y las herramientas que vas implementando no son fijas, porque incluso lo que te dio resultado hoy, pasado mañana, por ahí ya no te sirve y tenés que ir permanentemente reinventando. Pero cuando entendés el mecanismo, Después empieza a ser más fácil porque también a vos se te empieza a disparar la creatividad. Y a veces tengo padres que me encantan, y ahora eso lo anoto yo para mi cajita. Porque toman esto de esto, algo que le dije yo y se les ocurrió un juego o algo de... Y salen de la situación. Aprenden a salir Andrea: Yo no. Miriam Goldstein: de situaciones. Andrea: también con creatividad y adaptándolo a cada familia. Miriam Goldstein: Eso sin lugar a dudas porque cada familia es un mundo, lo que cada uno enmarca dentro de lo permitido, lo no. Por eso no hay algo lineal y por eso sí hay cuestiones que se trabajan dentro de la grupalidad, pero si querés hacer un trabajo muy muy puntual, bueno. depende del contexto familiar, depende de lo que vos estés transitando porque pasan cosas, enfermedades, cuestiones laborales, viajes, a veces hay personas de apego que pueden ser personas que ayudan en la casa que después de tiempo se van, entonces, ¿cómo eso desestabiliza a la criatura de una manera diferente al adulto y el adulto no lo entiende? porque no se pone en la cabeza del niño, porque no sabe. Entonces, cuando la gente viene a mis espacios, la primera regla es no podemos abrir juicio de valor, porque además cada uno hace lo que puede con lo que tiene. Nadie quiere ser un mal padre o mala madre. Todos queremos lo mejor para nuestros hijos, pero en ese hacer, la pifiamos sin querer y además porque venimos con un una mochila, cada uno viene con su historia. Y por eso lo importante para iniciar este método y trabajar en eso que queremos lograr, tenemos que empezar para adentro. viendo nuestra historia, aprendiendo de nosotros, nuestras raíces, de lo que hicieron con nosotros, porque a veces no es que tenés malos padres o has tenido malos padres, vas entendiendo por qué actuarán de esa manera. Entonces, cuando vas sacando las capitas de cebolla, como digo, uno empieza a acercarse más a ese entendimiento con nuestras propias raíces, y a partir de ahí, empezás a aliviarte para abordar las nuevas generaciones que son nuestros hijos y de ahí en más, ¿verdad? Pero es un trabajo profundo y tenés que estar, como digo, preparado, a tempo. A veces tomás cosas y esto me ha pasado de tener familias, tener entrevistas, además, y consensual que esperemos un poquito, que todavía no, y por ahí al tiempo vienen o esa familia me recomienda otra. y espera y después viene. sea, cada uno tiene un tiempo, un relojito interno particular y personal. Y eso no está ni bien ni mal, es lo propio. Y hay que aprender a escucharlo. Cuando uno trabaja de esa manera, también lleva conciencia que esos papás puedan incorporar el tiempo de su hijo. Y ahí empieza Andrea: Flora. Miriam Goldstein: un equilibrio que va a generar un bienestar. yo te escucho, vos me escuchás, hay cosas que se pueden consensuar, hay otras que yo soy el adulto responsable y me corresponde a mí, aunque te enoje porque esto sé que para vos es lo mejor y no hay lugar a dudas porque los límites tenemos que entender que protegen, no hacen mal. Entonces, entre lo que vivimos, que muchos adultos vienen con cargas emocionales muy pesadas y quieren hacer un recorrido absolutamente distinto por la historia que vivieron y no quieren pasársela a sus hijos, ahí empieza a haber problemas porque la crianza respetuosa o la crianza consciente no es dejar que el niño haga lo que quiera. Porque eso es muy pesado. Ninguna criatura puede sol. necesita de un adulto responsable que marque, que ponga el límite y que lo sostenga. El tema es cómo. Y ahí es donde empieza toda la historia. Por eso es tan interesante que cuando las mamás ya tienen esa pancita hermosa que vos ayudas a que puedan transitarlo tan amorosamente, después, además de leer, vayan rápidamente interiorizándose en el cómo. aterrizarlo porque hasta en la conexión con el amamantar y al límite que se pone a veces al amamantar en determinadas Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: situaciones va construyendo todo el resto todo es una construcción desde desde el momento cero así que hay que sumar sumar sumar y no parar como digo Andrea: y mientras hablaba yo pensaba seguramente que la mayoría de los padres llegan a voz cuando ya están explotados Miriam Goldstein: Sí. Andrea: y pensaba qué lindo sería poder empezar antes de que todo explote. Miriam Goldstein: Totalmente, totalmente. Yo todo el tiempo trato de hacer ese abordaje porque eso está vinculado a la prevención. Hace poco, el año pasado, estuve hablando de lo que era en un congreso donde hablaban de consumos problemáticos y las instancias... de lo que atraviesa esa persona y la construcción de lo que se va dando y demás. Y de la salud mental, en la semana de lo que había sido la salud mental. Y yo lo que fui ahí a plantear es que nos acordamos a veces de la salud mental de un adulto cuando ya está pasado de rosca, como decimos acá, en un desequilibrio donde necesita una ayuda importante a veces. Pero la salud mental es una construcción que se da como base en infancia. Si podemos empezar a entender esto y a construir y acompañar infancias que puedan ser saludables, ese adulto va a llegar menos herido, menos dañado y como digo van a pasar cosas y problemas y situaciones que tenemos todos en la vida, pero ya al estar armado de otra manera va a tener otras herramientas para atravesar situaciones y no llegar a extremos. Entonces es muy importante que no vengan esos papás detonados y que traten de ver cómo a veces algo chiquitito se puede desarticular más fácilmente que cuando hay algo que ya queda instalado de muchos años y uno tiene... trabajar se puede trabajar siempre. El tema es el tiempo que vas a demorarte en desantar eso que ya quedó ahí más fijo. y los papás vienen ansiosos. Entonces lo primero que tenéis que decir es, mira que esto pasaron 15 años cuando trabajo con adolescentes, preadolescentes, vos no podés pretender que ahora en poco, sea, ojalá que sí, va a depender de cómo recepcione cada criatura, pero en general, cuando empiezan a pasar estos cambios, enojan mucho. y más a un adolescente por adolescente porque tiene que ver con el límite que lo atraviesa y no es bien aceptado. Entonces se demora ese resultado y ¿qué pasa ahí? Claudican y es lo peor que podemos hacer. ¿Por qué? Porque tenés que estar preparado para trabajar un montón de cosas sobre tu paciencia, tus niveles de tolerancia, el abordaje etario, la comunicación asertiva. Porque una cosa es, le dije, le dije, le dije, pero no hace. Hay que ver cómo llega esa comunicación. Vos le puedes decir un montón de cosas, pero mira, un ejemplo muy simple con los más chiquitos. Los adultos siempre ponemos como el no adelante y eso nos da un buen resultado. vos hay estudios que se hacen y que yo de hecho en mi feed tengo un ril que digo ¿Cuál no es amarillo? Y te señalan el ¿Cuál no es rojo? Y te señalan el color, decís ¿Cuál no es? Y decís, vos estás en la maca y le decís, no te sueltes. La primera reacción es, se va a soltar. Andrea: que no. Miriam Goldstein: porque tenemos que hablarle a otro, si diferente es que vos le digas lo que sí quieres que logre agarrate fuerte entonces no no es no te sueltes es agarrate fuerte siempre doy el mismo ejemplo porque es muy simple Andrea: y esto está muy ligado a lo que yo enseño también porque en hipnoparto lo que decimos es que el cerebro no sabe leer el no entonces si a una mamá que está de parto le decimos no te preocupes no te va doler o sea el cerebro lo único que lee es dolor preocupar es como que no acepta el no Miriam Goldstein: ¡Fijas lo que no querés! Andrea: exacto Miriam Goldstein: Eso aplica para todo porque tenés otra llegada ahí. Pero como no nos enseñaron, tenés que... Entonces, fíjate todo lo que hablamos hasta ahora, todo el aprendizaje que tenés que volver a generar sobre lo aprendido. Eso es un gran recorrido. Andrea: También te quería preguntar que he leído en varios lugares que dice como que todo lo que aprendemos hasta los 7 años básicamente son las bases de nuestra vida adulta. ¿Es eso tan así? Miriam Goldstein: Más o el que va por una línea psicoanalítica, yo tengo base psicoanalítica también, y a mí no me gusta como casarme, digo, con ninguna rama en específico porque creo que bien aplicadas todas tienen mucho sentido y... siendo consecuente con mi concepto de interdisciplina, me parece que es súper enriquecedor y que aplica cada cosa para cada contexto. Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: Entonces, parece que nutrirnos de todo está bien, realmente es muy fuerte, pero dicen que toda la parte constitutiva tiene que ver con los primeros años de vida y eso es lo que tu yo, digamos, este soy yo. Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: esta soy yo y a partir de ahí es la base. Otro ejemplo que suelo dar y que súper, vos vas a hacer un edificio, vos haces un pozo dependiendo de los pisos que tenga. Si vos haces un pocito ahí y haces un edificio de ocho pisos, ¿qué pasa? Si vos haces una excavación re contraprofunda, sólida y ahí, que es la primera infancia, le das, le das, le le das, ese edificio... no se cae, va a moverse, ¿entendés? pero no se va a derrumbar si la base que es la infancia es... y tiene ese adulto, esa persona que va creciendo más posibilidades de tener en su vida otras dificultades para afrontar esos desafíos que te presenta ni más ni menos que la vida es Andrea: Claro. Miriam Goldstein: así Y voy a decir algo con respecto a los desafíos, si me permitís, porque ahora, en octubre, viene el mes de la Madre, el día de la Madre, acá al menos en Argentina, en otros Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: países es otra fecha, pero... adentrándonos al mes de octubre que es el día de las madres, arme, reversione una capacitación, un taller muy poderoso porque a ver André qué le pasa a las madres en general. Terminamos y Andrea: Están saturadas. Miriam Goldstein: damos, damos, damos y nos olvidamos de darnos. Entonces este taller trata exactamente todo esto que tiene que ver con el cuidado, ¿no? Cuídate para criar porque Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: muchas mamás que vienen absolutamente agotadas en este edad que después aparecen un montón de otras cosas en el medio, sienten mucha culpa porque se tienen que brindar o desean brindarse un ratito y no se dan cuenta que para poder cuidar primero tenés que cuidarte porque si no te cuidas todo lo que vas a dar no va ser de la misma calidad. Y una mamá agotada da... de una manera que su hijo lo recibe así. Mi mamá no da más, como dijiste recién vos. Entonces, empezar Andrea: CSS. Miriam Goldstein: a reencontrar esos pequeños espacios porque no necesitamos grandes tiempos ni grandes inversiones. Si lo podemos hacer, bárbaro, como digo, a quién no le gusta. Pero a veces con pequeñas cosas podemos lograr grandes beneficios para abrazarnos un poquito, sentirnos mejor y seguir dando a nuestros lazos familiares también lo mejor nuestro. Por eso es un taller porque va a haber ejercitación práctica, regalitos de todo. Andrea: Qué lindo, qué lindo. Y regalarse un momento para uno mismo. O sea, para mí esa es mi filosofía de la maternidad. Si yo no estoy bien, no puedo criar a nadie. Así que primero yo y después los demás. Aunque suene, capaz que Miriam Goldstein: Y eso no es segurismo. Andrea: para el oído de la madre obsesiva, capaz que suena hasta egoísta. Pero yo necesito estar bien yo, necesito llenar mi vaso de agua antes de llenar el de los demás. Miriam Goldstein: Pero eso que decís es crucial porque eso está muy vinculado a los mandatos. Entonces, ¿cómo empezar a trabajar sobre esos mandatos? Que eso es amor propio, no es egoísmo. Diferente es que vos lo único que pienses es en llenar tu vaso y dejar vacío a los otros. Ahora, si vos llenas primero el tuyo y después sos coherente en repartir a los otros, en seguir dando, la vida es dar y recibir. Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: y en la maternidad parece que ese concepto se perdió y Andrea: Sí. Miriam Goldstein: sólo tenemos que dar y si no damos hasta el morir, hasta el cansar, cuanto más das y más fatigada, mejor madre sos. No! Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: Error, ya eso no, no, no. Hay que conceptualizar de otra manera y empezar a permitirse otras cosas y aprender a poner limites. Andrea: y contamos un poquito sobre este taller que va a ser online, qué día es, cómo nos podemos anotar Miriam Goldstein: Mira, va a ser el día 14 de octubre. y bueno, si se conectan conmigo yo les puedo pasar el link, el valor va a ser súper accesible porque la verdad que quiero que todos puedan aprovechar. Hasta el día 5 va a haber un prelanzamiento con una bonificación de un 10%, después ya va a ser hasta el 12 que se cierran las inscripciones y va a ser un taller muy poderoso. Vamos a empezar a trabajar desde vos, desde adentro, desde las raíces y hacemos un recorrido con seis unidades muy poderosas para poder empezar a entender y se van a llevar recursos prácticos para poder aterrizar. mí, mira, los aprendizajes, como digo, pasan por el cuerpo, Andrés. Vos lo sabés mejor que nadie, ¿verdad? Andrea: Y así, así, así. Miriam Goldstein: Entonces, si yo te hablo lindo, es genial, pero a mí no me interesa que solamente me entiendas. Lo que quiero es que lo apliques. Entonces, todo lo que hago es, Lo bajás, lo bajás y ahora. Si yo te doy todo y vos después no lo ejercitás, acá es un compromiso de un 50 y un 50. Te doy todo, hasta ejercicio, esto, pero vos tenés que poner tu parte de hacer. Y ahí salimos adelante sin lugar a dudas. Así que de eso se va a tratar, un recorrido muy lindo en tribu para abrazarnos, para... Va a haber un espacio después de preguntas, para poder intercambiar y demás, así que... Andrea: es entonces online en vivo. Miriam Goldstein: a través de la plataforma Zoom. Exactamente. Andrea: perfecto entonces yo voy a dejar acá los links de Miriam para que la puedan contactar las que están interesadas y aunque no te interese el taller también contactarla por cualquier pregunta que tengas sobre tus hijos, sobre crianza porque la verdad que Miriam es es es goldstein es un oro realmente es oro así que Miriam Goldstein: Ay, mi vida, gracias. Qué lindo lo que me decís. Yo contesto todo. A mí me encanta, soy una apasionada de mi tarea y siempre respondo. Siempre respondo a todo lo que me van preguntando. Andrea: Yo lo sé, yo lo sé y doy fe. Yo doy fe porque yo le hago mis preguntas personales también. Miriam Goldstein: ¡Jajaja! Andrea: Te quería hacer una pregunta, Mir, porque acá tenemos entre nuestras oyentes muchas mamás que están embarazadas o que recién se han compartido en mamás y todavía, capaz que no están viendo el tema de la crianza porque todavía están preocupadas por dar la teta, por esto, por lo otro, pero ¿por dónde podríamos comenzar para mamás tanto que están embarazadas como... mamás que recién han recibido a sus bebés y bueno, están en ese caos, pero también tienen que empezar a pensar en la crianza porque es desde el día cero, Miriam Goldstein: Exactamente. Y todo parte desde la colección, ¿no? Esos ratitos. Al principio las mamás en general suelen estar bastante conectadas porque es como que quedan embelesadas con esa criatura, pero a veces también las mamás se desquician. con esas criaturitas porque si es un bebé tranquilo, por ahí te es más pachorra, que te duerme más, que te da cierto espacio, ahí se puede empezar a consolidar un vínculo más relajado hasta tanto empiece a aparecer lo que vos decís. Ese desafío de que empiezan a estar más despiertos y demás y ahí a veces en ese momento empiezan las consultas más estratégicas, digamos. Ahora, Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: hay niños, como pasó a mí, con mí. que fue tremenda, que desde el día cero no paran de llorar, de gritar, de consolidar el sueño, decir ¿qué es lo que está pasando? O sea, le doy UPA, le doy TETA, todo lo que me están diciendo y lo que leí y no funciona. ¿Qué Andrea: Hmm. Miriam Goldstein: pasa? Pueden haber un montón de factores. mi caso particular, realidad es que mi leche no la satisfacía y yo tuve que complementar y durante los primeros 15 días de su vida fue caótico porque evidentemente convivió con una languidez que se estaba muriendo. Y bueno, en el Andrea: y Miriam Goldstein: afán de que baje la leche, bueno, estoy hablando desde hace 29 años atrás. Hoy calculo que hay otro tipo de herramientas para que esa leche que decía la persona que me llevaba a mi adelante era muy líquida, muy flojita, no la llenaba la panza, otro tema. Entonces, ¿qué pasa? Ahí empieza la mamá a desquiciarse. porque la falta de sueño y el cansancio hacen estragos. Y no podés empezar a consolidar un buen vínculo porque la realidad es que por más que lo ames profundamente querés revoliarlo y tirarlo por la ventana porque ya llega un momento que no podés más. La maternidad es Andrea: Es verdad. Miriam Goldstein: eso también. No es que vas a ser una mala madre por tener esa sensación que te atraviesa que es real. Trabajemos sobre eso. Entonces, es ahí. es qué te está pasando, qué es lo que te está impidiendo conectar. A veces, hoy por hoy también hay lamentablemente mucha distracción con el tema de los celulares y están las mamás en vez de conectadas, aprovechan el rato de amamantar para estar conectadas con un celular. Entonces hay muchas cosas y cada, como decimos, cada caso es particular. Hay mucho por hacer y si es desde el día uno y depende de las características de la mamá, del niño, de lo que quiera y cómo va a ir consolidando ese vínculo. Incluso cuando pueda dejarlo ahí tranquilo un ratito en su cuno y le ponen la cancioncita o el cunero o los colores y qué intervención ella va haciendo sobre eso que la criatura va escuchando y va mirando porque no nos olvidemos que ahí es donde empieza a constituirse esa personita y si no hay un adulto que empiece a poner en palabras a vestirlo desde otro lugar no solamente arroparlo, sino decirle, ¡Ay! Estás escuchando, ¡qué lindo! Te gustan los colores. Empieza a ver algo de ese significado en lo que se va armando en la construcción de esa criatura. Porque si no, Andrea: Good. Miriam Goldstein: es escuchar algo y mirar algo que no se sabe qué ni qué es. Andrea: No tiene sentido, Miriam Goldstein: y ahí es medio peligroso. Entonces siempre hay un adulto que le va poniendo sentido a lo que va haciendo, que va mirando y ahí se va armando esa personita constituyendo, construyendo de la mano de ese adulto. Andrea: Bueno Miriam, la verdad es que este tema da para muchísimo más. Yo creo que te voy a tener que invitar a otro episodio para seguir hablando y yo ahora quiero hablar de adolescentes, la verdad. Que es el problema que me compete. Así que será para otro episodio. Que estoy segura que hay muchas mamás también que no se escuchan que habrán tenido bebés y también tienen algún adolescente por ahí, así que puede llegar a servir. Pero bueno, con... Miriam Goldstein: Con esto de las familias ensambladas pasa un montón. Hay muy bebitos y hay otros que ya... sí, pasa, Andrea: Hay de todo, hay de todo. Total, total. Y bueno, y fuera de micrófono estábamos hablando que estás escribiendo tu libro. que, bueno, yo estaba haciendo preguntas porque yo también iba a escribir el mío, así que contanos un poquito sobre tu libro y bueno, y cuando sale, qué podemos esperar. Miriam Goldstein: ¿Cuándo sale? No sé, pero no me quiero poner ansiosa porque era algo que tenía al pendiente hace mucho tiempo y el libro es justamente el abordaje del método porque mi idea es contar cómo es que surgió... cómo nace el método, en qué consiste y cuál es el recorrido para poder implementarlo. Y como a mí me gusta hablar fácil y que se pueda aterrizar y que... Ya voy por el tercer capítulo, va a tener como 12, ya armé el esqueleto, pero es como una progresión para... poder yo llevarte la mano y que digas bueno, empiezo por acá y que cada capítulo, cada lectura te vaya llevando de manera espontánea y en un enlace perfecto, aunque la perfección no existe, pero intento que sea lo más perfectito posible para que se entienda y que sea aplicable y que cuando lo terminas de leer digas wow. empiezo, sigo por acá, ya cuando estás leyéndolo, voy a empezar a modificar determinadas cosas y a detenerme a mirar, a observar, a pensarme diferente para conectar de esa otra manera y alivianar todo mucho más. Así que va a ser el libro del método para poder ponerlo realmente en acción y después de ahí para quienes quieran seguir profundizando más, bueno, pasar al programa, ¿no? Pero Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: la idea básicamente es que quede todo ese recorrido plasmado ahí para que se entienda con claridad y quien lo lea lo pueda empezar a usar y a poner en práctica. Andrea: Qué bueno, qué bueno. Un libro de crianza práctico, no tanta teoría, Miriam Goldstein: Gracias. Andrea: un poco de práctica para que nos podamos... Para que realmente podamos accionar porque muchas veces es lo que te decía antes, que yo he leído un montón de crianza que soy yo y decir, o sea, este libro, ¿ahora qué hago con toda esta información? Es como no sabes qué hacer cuando te viene el caos, ¿no? Así que me encantó esta charla. Y otra cosa que te quería preguntar. donde te puede encontrar la gente. Igualmente yo voy a dejar todos los links de Miriam, los voy a dejar en la descripción del episodio, pero bueno, los que nos están escuchando y ya quieran ir a chusmear a ver las cuentas de Miriam y ver qué es lo que ofrece, Miriam Goldstein: Me siguen, me siguen así. Andrea: las siguen. Miriam Goldstein: El Instagram que es fundamentalmente lo que más utilizo es agrupate.crianza. Agrupate porque solos nunca salimos adelante. Necesitamos una red y estar agrupados y estar, me parecía que era una palabra corta. Yo siempre maneje en rondas. ronda de niños, ronda de madres, ronda, ronda, y la ronda te habla de la grupalidad. Entonces, Andrea: Mm-hmm. Miriam Goldstein: agrupate.crianza y ahí van a encontrar en el feed un montón de cosas para empezar, hacerse un poquito una fiesta y entrenarse y después de ahí me charlan, como digo, y conversamos. Andrea: Bueno, muchísimas gracias por venir de invitada a Miriam, la verdad que me encantó hablar con vos. que estaremos al habla en algún otro episodio. Miriam Goldstein: Cuando vos quieras, me encanta a también. Hermosa la charla y hermosas tus intervenciones. Además, sabes que te admiro y que me encanta lo que haces. Así que gracias de verdad. Para mí, uno no va. Chao, chao. Andrea: Bueno, gracias, Un besito. Chao, chao.