Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La Bruja De La Última Maldición - Historias De Terror - Voces De La Noche
Transcript
- 0:05Speaker 2: Recuerdo ese viaje porque nació de la necesidad de alejarnos
- 0:09de todo. Veníamos de un accidente que nos había cambiado
- 0:14la vida, sobre todo a mí. Mi cuerpo había sanado
- 0:18en parte, las heridas visibles ya no dolían como antes,
- 0:22pero por dentro seguía cargando muchas cosas que no sabía
- 0:26cómo soltar. Había días en los que me sentía bien
- 0:30y otros en los que cualquier recuerdo me regresaba a
- 0:34ese momento. Mi esposo pensó que salir unos días nos
- 0:38ayudaría y yo acepté, porque sentía que de seguir igual
- 0:42no iba a mejorar. El lugar que encontró estaba lejos
- 0:48de la ciudad, rodeado de montañas, sencillo y barato. No
- 0:53buscábamos lujos ni distracciones, solo un sitio donde el ruido
- 0:57no nos alcanzara. El camino fue largo, pero tranquilo. Yo
- 1:03iba mirando por la ventana, tratando de ordenar mis pensamientos
- 1:08mientras mi esposo manejaba en silencio. No hablábamos mucho, no
- 1:13porque hubiera problemas, sino porque ambos estábamos cansados. Cuando llegamos,
- 1:20lo primero que noté fue que aunque afuera hacía buen clima,
- 1:24dentro se sentía frío. No era humedad ni sombra, era
- 1:28otra cosa, como si el aire no se moviera. El
- 1:32lugar estaba limpio, No parecía abandonado, pero tampoco se sentía usado.
- 1:39Pensé que era mi cuerpo todavía sensible, que tal vez
- 1:42yo estaba percibiendo las cosas de otra manera desde el
- 1:46accidente y no dije nada. Bajamos las cosas del auto
- 1:52y empezamos a acomodarnos. El lugar era pequeño, pero suficiente.
- 1:57Y mientras guardábamos lo que llevábamos, intentamos encender las lámparas,
- 2:03pero ninguna funcionó. Eso me llamó la atención, porque antes
- 2:08de salir las habíamos revisado y estaban bien. Mi esposo
- 2:13también se sorprendió, pero no le dio demasiada importancia, pensamos
- 2:18que tal vez las pilas se habían descargado con el tiempo.
- 2:23Decidimos ir al pueblo más cercano a comprar lo que faltaba.
- 2:28No queríamos quedarnos incomunicados ni a oscuras, cerramos la cabaña
- 2:32y volvimos a subir al auto el camino era angosto
- 2:36y rodeado de árboles conforme avanzábamos empecé a sentir algo
- 2:42extraño una incomodidad que me recorría el cuerpo como si
- 2:46alguien estuviera demasiado cerca de nosotros no era miedo era
- 2:52una sensación difícil de explicar como una presión ligera que
- 2:56no se iba miré hacia atrás pero solo íbamos mi
- 3:01esposo y yo, no había nadie más. Me acomodé en
- 3:06el asiento y traté de respirar con calma. No quise
- 3:10darle vueltas, pensé que quizá el camino y el encierro
- 3:13me estaban afectando, y para distraerme, puse música y me
- 3:17quedé mirando el paisaje. El pueblo era pequeño, solo había
- 3:23una tienda abierta, así que bajamos del auto y entramos.
- 3:28Yo fui directo al refrigerador por unas bebidas, pero mientras
- 3:32tomaba las botellas, sentí esa misma incomodidad otra vez, cerré
- 3:36la puerta del refrigerador y en el reflejo, vi a
- 3:40una mujer recargada en nuestro auto. Me miraba fijamente y sonreía,
- 3:45pero no era una sonrisa amable, era una sonrisa que
- 3:49no se movía, algo aterradora. Volteé de inmediato, pero ya
- 3:55no había nadie. y afuera no había persona cerca, pues
- 3:59la calle estaba vacía. Sentí un nudo en el estómago,
- 4:03caminé rápido hacia la caja y dejé las bebidas, mi
- 4:07esposo estaba pagando y yo me quedé a su lado,
- 4:10tratando de parecer tranquila. No le dije nada, pues no
- 4:15quería parecer exagerada, ni empezar el viaje con preocupaciones que
- 4:20no podía explicar. Salimos de la tienda y subimos al auto,
- 4:26Miré alrededor una vez más, pero no vi a nadie.
- 4:30El pueblo se veía igual que cuando llegamos, quieto y vacío.
- 4:35Durante el camino de regreso, mi esposo me habló de
- 4:38cosas simples, de lo que haríamos al día siguiente, de descansar,
- 4:43de caminar un poco por los alrededores. Yo no escuchaba,
- 4:48pero mi cabeza seguía en otra parte. Al llegar a
- 4:53la cabaña, el frío seguía ahí, Cerramos la puerta y
- 4:57dejé las bebidas en la mesa, me quité la chamarra
- 5:01y me senté un momento. El silencio era pesado, no incómodo,
- 5:06pero sí distinto. Pensé que sólo necesitábamos tiempo para adaptarnos
- 5:11y que era normal sentirse raro el primer día. Mi
- 5:17esposo intentó arreglar las lámparas, pero ninguna respondió, así que
- 5:22decidimos usar las luces del auto si era necesario y
- 5:26y no darle más vueltas al asunto. Preparamos algo sencillo
- 5:30de comer y nos sentamos juntos, por momentos me sentía tranquila,
- 5:35como si el cambio de lugar estuviera funcionando, pero esa
- 5:38sensación extraña, seguía apareciendo de vez en cuando. Esa tarde
- 5:45recorrí la cabaña con calma. No era grande, y todo
- 5:50parecía en orden, pero había rincones que no terminaban de convencerme,
- 5:54No supe explicar por qué, solo me repetía que estaba cansada,
- 5:58que necesitaba descansar y dejar que los días pasaran. Cuando
- 6:05anocheció el frío se sintió más, nos acostamos temprano, pero
- 6:09yo tardé en dormir, la verdad pensaba en la mujer
- 6:12de la tienda, en la forma en que me miró
- 6:14y en esa sonrisa. Me decía a mí misma que
- 6:19de seguro había sido una confusión, un reflejo mal visto,
- 6:23cualquier cosa. Cerré los ojos y traté de concentrarme en
- 6:28la respiración. Antes de quedarme dormida, tuve la certeza de
- 6:33que algo ya se había movido desde que salimos del pueblo,
- 6:37aunque todavía no entendía qué era, ni por qué. Pensé
- 6:42que al día siguiente todo se sentiría distinto, que sólo
- 6:45necesitábamos una noche de descanso, pero no sabía que esa
- 6:50sensación era apenas el inicio de lo que estaba por venir.
- 6:56De regreso en la cabaña, entré a una parte que
- 6:59no había revisado antes porque estaba buscando algo. No fue
- 7:04curiosidad ni ganas de investigar, simplemente necesitaba encontrar una cosa
- 7:09que no aparecía en ningún lado. Caminé con calma, revisando
- 7:14cada espacio, hasta que llegué a esa zona que habíamos
- 7:18pasado por alto desde que llegamos. Al entrar, vi cosas
- 7:24que no esperaba encontrar. Había una mesa colocada contra la pared,
- 7:29y sobre ella un espejo, una veladora apagada y unos cerillos.
- 7:33A un lado, había varios frascos con líquido turbio. Todo
- 7:39estaba acomodado, no parecía olvidado ni abandonado, no se veía
- 7:44como algo viejo ni guardado al azar. De verdad que
- 7:48daba la impresión de que alguien había estado ahí hacía poco,
- 7:52o por lo menos, de que ese lugar se usaba
- 7:55para algo específico. Me quedé parada unos segundos, observando. No
- 8:02salí corriendo ni grité, tampoco sentí pánico, solo sentí una
- 8:07incomodidad clara, como cuando uno entra a un lugar en
- 8:11donde no debería estar. En ese momento entendí por qué
- 8:15desde que llegamos la cabaña se sentía distinta. Cerré con
- 8:20cuidado y regresé como si nada, pensando que lo mejor
- 8:24era no comentar nada y buscar la forma de irnos pronto.
- 8:30desde ese momento empecé a notar cambios no fueron bruscos
- 8:33ni inmediatos fueron pequeños casi imperceptibles al inicio mi esposo
- 8:40se volvió más distante conmigo no discutíamos ni peleábamos simplemente
- 8:45dejó de preguntar cómo me sentía ya no se interesaba
- 8:49por saber si había dormido bien o si me dolía
- 8:52algo pasaba más tiempo callado más tiempo solo como si
- 8:57su atención estuviera en otra parte Yo, en cambio, empecé
- 9:03a sentirme mal. Primero fue cansancio. Me despertaba sin energía,
- 9:10con el cuerpo pesado. Pensé que era normal después de
- 9:14todo lo que habíamos pasado, pero luego aparecieron los dolores,
- 9:19primero en el cuerpo y después en la cabeza. Había
- 9:22momentos en los que sentía que no tenía fuerzas ni
- 9:26para hacer cosas simples. Con el paso de las horas,
- 9:30Esa sensación se volvió una debilidad constante. La verdad sentí
- 9:35que mi cuerpo no respondía igual. Mi esposo, en cambio,
- 9:42estaba bien y se sentía bien. Comía con normalidad, dormía
- 9:47tranquilo y parecía más relajado, no se quejaba de nada,
- 9:51incluso lo notaba más animado que en los días anteriores.
- 9:55Eso fue lo que más me inquietó, porque yo empeoraba
- 9:58y él no. Mi cuerpo se iba apagando poco a poco,
- 10:04y el suyo seguía igual o hasta mejor. Esa noche
- 10:09no descansé, me movía de un lado a otro en
- 10:12la cama, y el ambiente se sentía pesado. El olor
- 10:16que venía de esa parte de la casa se percibía
- 10:20más presente, aunque no sabía si realmente era más fuerte
- 10:24o si yo ya estaba más sensible. Sólo me repetía
- 10:28que estaba cansada, que necesitaba dormir y que al día
- 10:31siguiente todo se vería distinto. Al día siguiente fuimos al pueblo.
- 10:39Yo no tenía ganas, pero necesitábamos comprar algunas cosas. Entramos
- 10:45a la tienda y apenas cruzamos la puerta, sentí que
- 10:48la mujer que atendía me observaba con atención. No era
- 10:52una mirada curiosa, era una mirada fija, como si estuviera
- 10:57midiendo algo. En ese momento apareció una mujer mayor que
- 11:01estaba sentada al fondo. Se acercó sin decir nada y
- 11:06me tomó del brazo, fue un gesto firme, pero no agresivo.
- 11:12Me preguntó por una herida que yo tenía desde el
- 11:14accidente y también me preguntó si estaba segura de que
- 11:18me la había hecho antes de llegar a la cabaña.
- 11:22La pregunta me tomó por sorpresa y no supe qué
- 11:25responder de inmediato, sólo asentí, aunque no estaba del todo
- 11:30segura de por qué me lo preguntaba. La mujer me
- 11:34miró en silencio unos segundos más, luego me dijo que
- 11:38no deberíamos estar en ese lugar, que no era bueno
- 11:41para nosotros, que en ese lugar se hacía brujería mala
- 11:45y que una entidad poderosa la habitaba. No explicó nada más.
- 11:50No levantó la voz ni se alteró, simplemente lo dijo
- 11:54y se apartó. Mi esposo intervino y dijo que solo
- 11:58estaríamos unos días más, pero las mujeres no respondieron. Salimos
- 12:05de la tienda y regresamos a la cabaña sin hablar mucho.
- 12:09Durante el camino yo pensaba en lo que había visto
- 12:12y en lo que nos habían dicho, no era solo incomodidad.
- 12:17Empezaba a sentir que ese sitio nos estaba afectando de verdad,
- 12:20que no era un simple malestar o sugestión. De vuelta
- 12:26en la cabaña, el ambiente seguía igual y el frío
- 12:30no se iba. Me senté un momento a descansar y
- 12:34sentí que el cuerpo no me respondía, pues me costaba concentrarme.
- 12:39Mi esposo me preguntó si estaba bien, pero fue una
- 12:42pregunta rápida, sin detenerse a escuchar realmente la respuesta. Pasaron
- 12:49las horas y los cambios se hicieron más claros, yo
- 12:52me sentía cada vez más débil y mi esposo cada
- 12:55vez más distante, aunque no había discusiones, ni tampoco había escenas,
- 13:00solo una separación silenciosa que se iba marcando sola, pero
- 13:05sentía que yo me apagaba y eso él no lo notaba.
- 13:10Esa tarde entendí algo importante, ese sitio no solo era incómodo,
- 13:15también nos estaba afectando. No supe explicar cómo ni por qué,
- 13:20pero lo sentía en el cuerpo. Pensé en la mesa,
- 13:24en el espejo, en la veladora apagada y en los
- 13:27frascos con líquido turbio, también pensé en la forma en
- 13:31que todo estaba acomodado, como esperando a ser usado de nuevo.
- 13:37Regresé al cuarto con una sensación clara y difícil de ignorar,
- 13:41ese lugar no era un sitio para descansar. Algo ahí
- 13:46estaba cambiando cosas en nosotros, y aunque todavía no tomaba
- 13:50una decisión, ya sabía que quedarnos más tiempo no iba
- 13:54a ayudarnos. Esa noche algo cambió todo, no fue de
- 13:59golpe ni con un ruido fuerte, fue algo que se
- 14:02fue metiendo despacio. Recuerdo escuchar una voz muy cerca de
- 14:07mi oído, tan cerca que parecía venir de dentro de
- 14:10mi cabeza. No recuerdo haber despertado por completo y no
- 14:15recuerdo pensar. Solo recuerdo levantarme, caminar sin prisa, subir y
- 14:21pararme frente al espejo. Estaba cepillando mi cabello de forma
- 14:26mecánica una y otra vez, sin sentir miedo, sin sentir nada,
- 14:31como si ese movimiento fuera lo único que existía. No
- 14:37tengo memoria clara de cuánto tiempo estuve ahí. No sentía
- 14:42frío ni cansancio, y todo estaba en silencio. Y antes
- 14:46de despertar de ese trance, había una mujer detrás de mí,
- 14:50me dijo que ya era de su propiedad y que
- 14:53mi vida le pertenecía, mientras se reía de una manera aterradora.
- 14:58El aspecto de la mujer era aterrador, uñas largas, cabello
- 15:02fuera de lugar y unos dientes que daban mucho miedo.
- 15:08Fue mi esposo quien me encontró, pues recuerdo su voz
- 15:11llamándome y luego el movimiento brusco cuando apagó la veladora.
- 15:16Sentí como me tomaba en brazos y me bajaba, porque
- 15:19yo no reaccionaba y no podía sostenerme por mí misma.
- 15:24Lo siguiente que recuerdo es despertar en la cama con
- 15:27la cabeza pesada y el cuerpo entumido. Mi esposo estaba
- 15:32a mi lado y me dijo sin rodeos que nos
- 15:34teníamos que ir, que lo que me había pasado no
- 15:37era normal. Intentamos salir de inmediato. La verdad yo todavía
- 15:45estaba confundida, tratando de entender que había pasado, pero confié
- 15:49en él. Cuando se levantó, noté que caminaba con dificultad,
- 15:54pues se había lastimado el pie al subir a buscarme
- 15:57y manejar se volvió complicado. Aún así, los dos entendimos
- 16:02lo mismo sin decirlo. Quedarnos no era opción, pues ese
- 16:07lugar ya no era sólo incómodo, era peligroso. Mientras juntábamos
- 16:13lo poco que teníamos, la cabaña se sentía distinta. No
- 16:18había ruidos exagerados ni figuras apareciendo, pero el ambiente se
- 16:23volvía más pesado a cada momento. Puertas que no cerraban bien,
- 16:28luces que parpadeaban sin razón, la escalera que crujía aunque
- 16:32nadie la tocara, Esas eran señales claras y suficientes como
- 16:37si el lugar no quisiera dejarnos ir. Logramos salir y
- 16:42subir al auto. Condujo como pudo hasta que el dolor
- 16:46en el pie se lo impidió, nos alejamos lo suficiente
- 16:50y decidimos detenernos. No sabíamos exactamente en dónde estábamos, pero
- 16:56necesitábamos parar. Nos quedamos dentro del auto esperando a que amaneciera,
- 17:01yo estaba cansada, confundida y con la sensación de haber
- 17:05soñado algo que todavía no terminaba de irse. Mi esposo
- 17:11tomó su abrigo del asiento de atrás y me cubrió
- 17:14con cuidado, me preguntó si estaba bien y asentí sin
- 17:18estar segura. Fue entonces cuando notó algo que nos dejó
- 17:22en silencio, me tomó del brazo para acomodar mejor el
- 17:26abrigo y se quedó mirando fijo. La herida que yo
- 17:30tenía desde el accidente ya no estaba en el mismo brazo.
- 17:35No había desaparecido, solo había cambiado de lugar. No dijimos
- 17:41nada durante varios minutos. Pero yo miraba mis manos, tratando
- 17:47de entender. No sentí dolor ni sorpresa inmediata, solo una
- 17:52certeza fría. Ahí entendí que no todo se había quedado
- 17:56en ese lugar. Algo nos había seguido, no como una
- 18:00presencia visible, sino como una marca o una señal imposible
- 18:05de ignorar. Cuando amaneció, retomamos el camino, no hablamos del
- 18:12tema y cada uno iba pensando en lo suyo. Al
- 18:16llegar a un lugar seguro, mi cuerpo empezó a responder mejor,
- 18:20no fue inmediato, pero con los días la debilidad fue cediendo.
- 18:25Volví a dormir sin despertarme a mitad de la noche,
- 18:28volví a sentir hambre. y poco a poco, algo dentro
- 18:33de mí, se acomodó. Nunca regresamos a esa cabaña, y
- 18:39nunca buscamos a nadie para pedir explicaciones, pues no quise
- 18:43saber más. La marca en mi brazo, fue suficiente confirmación
- 18:48de que lo que vivimos fue real. No era sugestión,
- 18:52no era cansancio, no era el recuerdo del accidente mezclándose
- 18:56con el miedo. Con el tiempo entendí que no todas
- 19:02las cosas necesitan una explicación completa. Algunas sólo necesitan ser
- 19:07reconocidas y dejadas atrás. Salir a tiempo fue lo único
- 19:12que nos salvó, no porque lo entendiéramos todo, sino porque
- 19:16escuchamos esa señal clara cuando llegó. Hoy, cuando recuerdo ese viaje,
- 19:23no pienso en el descanso que buscábamos ni en las montañas,
- 19:27pienso en lo fácil que es ignorar lo que el
- 19:29cuerpo siente y y en lo importante que es hacerle
- 19:32caso cuando algo no está bien. Ese lugar nos cambió,
- 19:37pero también nos obligó a irnos antes de que fuera
- 19:40demasiado tarde. No volví a sentir esa voz cerca de
- 19:45mi oído, y no volví a caminar dormida, ni volví
- 19:49a mirar a esa bruja que apareció en mi trance.
- 19:53No sé si algún día volverá por mí, o por
- 19:55qué me dijo que yo era de su propiedad. Mi
- 20:00esposo sanó del pie y seguimos adelante, pero esa marca
- 20:04sigue ahí, recordando que hay lugares que no están hechos
- 20:07para quedarse y decisiones que se tienen que tomar, sin
- 20:11esperar a entenderlo todo. Y esa fue la decisión que tomé,
- 20:17salir y no mirar atrás. Confiar en que irnos era
- 20:21lo correcto, aunque no supiéramos exactamente de qué estábamos huyendo.
- 20:35Ese recuerdo pertenece a una temporada concreta de mi vida
- 20:40cuando me quedé a vivir unas semanas en la casa
- 20:42de mi hermana para ayudarle con el cuidado de su
- 20:45hijo recién nacido. Yo no era visitante ocasional, dormía ahí,
- 20:51comía ahí y conocía bien la rutina de la casa.
- 20:54El bebé tenía pocos meses y pasaba la mayor parte
- 20:59del tiempo en una habitación pequeña junto al cuarto donde
- 21:03yo dormía. La casa era sencilla, de una sola planta,
- 21:08con ventanas bajas y un patio de tierra alrededor. No
- 21:12estaba aislada del todo, pero tampoco tenía casas pegadas. Durante
- 21:19el día todo era normal, la casa tenía ruidos comunes, pasos, puertas,
- 21:24el llanto del niño cuando despertaba. Por la noche, la
- 21:29rutina era igual, luces apagadas temprano, el bebé dormido, la
- 21:35casa cerrada. No había historias previas ni advertencias, y nadie
- 21:40había mencionado nada extraño antes de eso. Esa noche me
- 21:45desperté sin una causa clara, no fue un sobresalto ni
- 21:49un sueño, sólo abrí los ojos y me quedé quieto
- 21:52unos segundos, escuchando. La casa estaba en silencio, pero desde
- 21:58afuera se percibía algo distinto. No era un ruido fuerte
- 22:02ni repentino, Eran pasos lentos alrededor de la casa, constantes,
- 22:08como si alguien caminara sin apuro por el perímetro. Los
- 22:12pasos no se alejaban, daban vueltas. Me quedé atento, tratando
- 22:19de ubicar de donde venían, a ratos escuchaba un roce
- 22:22contra la pared, como si algo pasara muy cerca, arrastrando
- 22:26la mano o el cuerpo. Después, un golpe leve, seco,
- 22:32contra una de las paredes. No era un golpe fuerte,
- 22:36era como una prueba, como si alguien tocara para ver
- 22:40qué tan firme estaba. Pensé en animales, pero los pasos
- 22:46no coincidían, eran demasiado parejos. No se escuchaban carreras ni
- 22:51cambios bruscos y el sonido se mantenía a una altura constante,
- 22:56como de una persona caminando. Me levanté despacio y caminé
- 23:02hacia una de las ventanas que daban al patio, no
- 23:05encendí la luz, separé apenas la cortina y miré hacia afuera.
- 23:10A cierta distancia, cerca del límite del terreno, vi figuras paradas.
- 23:16No se movían rápido, estaban ahí, quietas, con el cuerpo encorvado.
- 23:22No podía distinguir bien las caras, pero la forma no
- 23:26correspondía a personas normales de pie. la postura era incorrecta,
- 23:30inclinada hacia adelante. Me quedé observando, y las figuras comenzaron
- 23:37a moverse lentamente, rodeando la casa. No se alejaba, caminaban despacio,
- 23:44sin perder de vista las ventanas, y noté que se
- 23:47detenían más tiempo cerca del cuarto donde dormía el bebé.
- 23:52Se quedaban ahí, como si supieran exactamente dónde estaba. En
- 23:58ese punto entendí que no estaban pasando por ahí, no
- 24:01buscaban refugio ni estaban perdidas, estaban observando la casa. Cambié
- 24:08de ventana con cuidado y volví a mirar, desde ese
- 24:11ángulo pude ver mejor los cuerpos. Eran mujeres, el cabello
- 24:16era largo, desordenado, cayendo hacia el frente y la ropa
- 24:21no se distinguía bien, pero colgaba de manera irregular. No
- 24:26se hablaban entre ellas. se comunicaban con movimientos lentos casi
- 24:30imperceptibles el roce contra la pared volvió a escucharse pero
- 24:37más cerca y ya no era alrededor del terreno estaba
- 24:41justo afuera de la casa y en eso algo pasó
- 24:45por debajo de la ventana rozando la pared con intención
- 24:49como marcando el espacio regresé al pasillo y me quedé
- 24:54atento al cuarto del bebé dormía pero su respiración empezó
- 24:59a cambiar, se movió dentro de la cuna, inquieto. No
- 25:03lloró aún, pero su cuerpo reaccionaba. Los pasos afuera se detuvieron,
- 25:10el silencio duró apenas unos segundos, luego, escuché claramente como
- 25:15alguien se acercaba a la pared junto a la ventana
- 25:18del bebé, el sonido era distinto, no eran pasos, era
- 25:22un arrastre leve, como de pies mal apoyados. Me acerqué
- 25:28otra vez a la ventana, esta vez con más cuidado.
- 25:33La figura estaba mucho más cerca, ya no era una
- 25:36silueta lejana, y pude ver los brazos apoyados en la pared.
- 25:41Eran brazos delgados, largos, con la piel tensa y vieja,
- 25:45las manos descansaban planas contra el muro, y las uñas
- 25:49sobresalían de forma anormal. Eran demasiado largas, curvas, opacas, No
- 25:55parecían cuidadas ni rotas por accidente, eran uñas que habían
- 25:59crecido así por mucho tiempo. Las uñas raspaban la pared
- 26:04de manera lenta, como probando la superficie. La mujer inclinó
- 26:10un poco el cuerpo hacia adelante, no levantó la cabeza
- 26:14por completo, pero la posición dejaba claro que estaba escuchando
- 26:18lo que ocurría dentro de la casa y su atención
- 26:21estaba fija en el interior. Detrás de ella, a unos metros,
- 26:27vi a las otras figuras detenidas mirando en la misma dirección.
- 26:32No había duda de que actuaban juntas. En ese momento
- 26:37comprendí que la casa había sido elegida por una razón específica,
- 26:41no estaban ahí por mí, no estaban ahí por la
- 26:44casa en sí, estaban ahí por el bebé. Me quedé
- 26:49quieto sin hacer ruido, observando esas manos apoyadas en la pared.
- 26:54las uñas marcando pequeñas líneas sobre el concreto, no se
- 26:58trataba de curiosidad ni de un malentendido. Había intención clara
- 27:03en la forma en que se acercaban, en cómo se
- 27:06distribuían alrededor de la casa y en el lugar exacto
- 27:09donde se detenían. Ese fue el punto en el que
- 27:14el recuerdo cambia para mí. Antes de eso, todo parecía normal,
- 27:19pero a partir de ese instante, Supe que algo concreto
- 27:23estaba ocurriendo afuera y que no tenía nada que ver
- 27:26con personas comunes ni con animales. La amenaza ya estaba ahí,
- 27:32rodeando la casa, esperando. Los ruidos no se detuvieron después
- 27:38de lo que vi en la pared, al contrario, se
- 27:41volvieron más claros y más cercanos. Ya no eran pasos
- 27:45rodeando la casa a distancia, ahora se escuchaban arriba, sobre
- 27:49el techo, con un peso irregular, como si caminaran con dificultad,
- 27:54apoyando mal los pies. El sonido avanzaba de un extremo
- 27:59al otro, sin apuro, deteniéndose justo encima del cuarto del bebé.
- 28:06Desde adentro, la casa empezó a sentirse distinta, no cambió
- 28:10la estructura ni la temperatura, pero el aire se volvió pesado,
- 28:14como si hubiera demasiada gente respirando al mismo tiempo afuera.
- 28:19Me moví con cuidado por el pasillo y me asomé
- 28:22hacia la sala, todo seguía igual. Las puertas estaban cerradas,
- 28:27las ventanas aseguradas, pero los sonidos venían de puntos muy específicos,
- 28:33como si supieran exactamente en dónde tocar. Un golpe seco
- 28:38sonó en una de las ventanas laterales. No fue fuerte.
- 28:43pero sí preciso, y luego otro, en la ventana del frente,
- 28:47no golpeaban al azar, sólo probaban accesos. Regresé a la
- 28:53ventana del cuarto del bebé y separé un poco más
- 28:57la cortina. Esta vez la vi con claridad, estaba justo
- 29:01frente al vidrio, inclinada hacia adelante. Era una mujer anciana,
- 29:07la piel de la cara estaba arrugada en capas profundas,
- 29:10tensada hacia abajo y El cabello largo caía sucio sobre
- 29:14los hombros y los ojos estaban abiertos de más y
- 29:17brillaban con un rojo opaco, fijo, sin parpadear. No mostraban
- 29:23sorpresa ni enojo, mostraban atención y más sobre el bebé.
- 29:30Apoyó la frente cerca del vidrio y levantó una de
- 29:33las manos. Las uñas eran largas, torcidas, de un color
- 29:37oscuro y no parecían frágiles. Con la uña del dedo medio,
- 29:42raspó el vidrio despacio, produciendo un sonido agudo que me
- 29:46recorrió el cuerpo completo. Detrás de ella vi movimiento, las
- 29:52otras figuras se desplazaban alrededor de la casa. No corrían,
- 29:58caminaban lento, rodeando, deteniéndose en puntos distintos. Una pasó cerca
- 30:04de la puerta principal y otra se movió hacia la
- 30:07parte trasera, pero ninguna se alejaba. En ese momento el
- 30:13bebé despertó y empezó a llorar, no fue un llanto suave,
- 30:17fue fuerte, sostenido y desesperado. El sonido llenó la casa
- 30:22y de inmediato provocó una reacción afuera. La mujer frente
- 30:27a la ventana levantó la cabeza, su boca se abrió apenas,
- 30:31como si aspirara el sonido, y desde el techo, los
- 30:35pasos se detuvieron y luego se reanudaron con más peso,
- 30:38concentrándose sobre ese cuarto. El llanto no las asustó, las
- 30:45atrajo más. La mujer volvió a raspar el vidrio, esta
- 30:50vez con más fuerza, luego llevó las uñas al marco
- 30:54de la ventana y empezó a jalar, despacio e insistente.
- 30:59El marco resistió, pero el sonido de las uñas contra
- 31:03la madera era claro y constante, no era desesperación, eso
- 31:07era paciencia. Me alejé de la ventana y entré al cuarto.
- 31:13tomé al bebé en brazos e intenté calmarlo. Mi hermana
- 31:17estaba despierta ya, pálida, sin hacer ruido, observando la puerta.
- 31:23No hacía falta decir nada, lo que estaba pasando era evidente.
- 31:30Desde afuera se escuchaban respiraciones fuertes, profundas e irregulares, no
- 31:35hablaban entre ellas, se comunicaban con movimientos y sonidos bajos,
- 31:40como gruñidos apagados. El techo crujió cuando una de ellas
- 31:44se arrastró hasta la orilla, algo cayó al suelo del patio, pesado,
- 31:49seguido por pasos lentos acercándose a la puerta trasera. Escuché
- 31:55como una mano recorría la superficie de la puerta, buscando
- 31:59el borde, el espacio entre la madera y el marco,
- 32:03las uñas rasparon, presionaronla el marco y se deslizaron. Luego
- 32:08se repitió el mismo intento en otra ventana. No había
- 32:14duda ya. No se trataba de personas comunes ni de
- 32:18una confusión, eran brujas. Mujeres viejas, deformadas por el tiempo,
- 32:24con cuerpos torcidos y ojos que no se movían de
- 32:27su objetivo, y ese objetivo era el bebé. No mostraban
- 32:33interés por nosotros, no golpeaban donde estábamos parados, se concentraban
- 32:38en los accesos más cercanos al cuarto del bebé y
- 32:41y el llanto seguía y cada sonido parecía guiarlas mejor.
- 32:47Nos movimos dentro de la casa con cuidado, cerrando puertas internas,
- 32:51asegurando las ventanas desde adentro y juntándonos en un solo punto.
- 32:57El miedo se sentía en el cuerpo, en las manos temblando,
- 33:01en la dificultad para respirar normal, pero las acciones eran
- 33:05claras y necesarias. Afuera, Las brujas no se iban, caminaban alrededor,
- 33:13regresaban a los mismos puntos y probaban de nuevo. Una
- 33:18volvió a la ventana principal y pegó la cara al
- 33:21vidrio y la vi de perfil. La nariz estaba hundida,
- 33:25la boca torcida, los dientes visibles detrás de los labios
- 33:29retraídos y la expresión que tenía en ese momento era
- 33:33como si se saboreara, sacaba la lengua y la removía
- 33:37en el vidrio, una lengua muy larga. En verdad que
- 33:41me dio mucho miedo, pues jamás me había enfrentado a eso.
- 33:47El llanto del bebé empezó a bajar, pues ya estaba cansado,
- 33:51pero aún así las brujas seguían ahí. No se desesperaban
- 33:55y no se retiraban, parecía que esas brujas podían esperar
- 33:59todo el tiempo que fuera necesario. Desde el techo algo
- 34:05volvió a moverse, era un peso que se arrastró hasta
- 34:08la orilla y cayó otra vez al patio. Los pasos
- 34:12se acercaron a la puerta principal, la perilla se movió apenas,
- 34:16probada desde afuera, pero no giró porque estaba con seguro,
- 34:20y en eso, las uñas golpearon la madera una vez más.
- 34:26Nosotros nos mantuvimos juntos y en silencio, con las luces apagadas,
- 34:31con el bebé en brazos, y con un miedo indescriptible.
- 34:35El tiempo pasó lento y pesado. marcado solo por los
- 34:39sonidos afuera y la respiración agitada dentro de la casa.
- 34:44La última imagen que recuerdo de esa noche, es la
- 34:47de varias brujas detenidas alrededor, visibles a través de distintas ventanas,
- 34:52paradas y observando, sin irse. Era algo muy aterrador, el
- 34:58verlas ahí, viendo por la ventana saboreándose, con esa imagen
- 35:02horrible de ellas, y simplemente esperando. En eso, mi hermana
- 35:09sacó un puño de sal gruesa y unas tijeras, y
- 35:11las puso en la puerta principal, y la sal la
- 35:15regó por las ventanas y las puertas, era algo que
- 35:18le había enseñado mi abuela cuando éramos más jóvenes. De
- 35:23verdad que yo esperaba que funcionara, porque si esas brujas
- 35:26hubieran querido, hubieran roto una ventana para entrar por el bebé,
- 35:31es algo que hasta hoy, agradezco al cielo que no pasó.
- 35:37La noche empezó a terminar sin que nadie lo anunciara,
- 35:40no hubo un momento exacto en que todo se calmara, simplemente,
- 35:45los sonidos afuera fueron disminuyendo, las respiraciones pesadas dejaron de
- 35:49escucharse primero. Luego cesaron los pasos en el techo, el
- 35:54roce de las uñas contra la madera se volvió más espaciado,
- 35:58hasta que ya no se repitió. La casa siguió cerrada
- 36:02y en silencio, con nosotros despiertos, atentos, sin movernos más
- 36:07de lo necesario, esperando que funcionara lo que mi abuela
- 36:12nos había recomendado. El bebé se había quedado dormido por
- 36:17agotamiento y su respiración volvió a ser regular. Las brujas
- 36:23no se acercaron más y entendí que su interés estaba
- 36:26ligado a la actividad dentro de la casa, al llanto
- 36:29del bebé. Mientras hubo movimiento y llanto, se mantuvieron alrededor,
- 36:35pero cuando todo se quedó quieto, comenzaron a retirarse. No
- 36:41se fueron juntas, las vi alejarse por partes, una bruja
- 36:45se separó primero de la ventana del cuarto, caminó despacio
- 36:49hacia el patio y se perdió entre la oscuridad, otra
- 36:52bajó del techo con el mismo arrastre torpe con el
- 36:55que había subido. Las demás se fueron retirando una a una,
- 37:00sin prisa, como si supieran que no había urgencia. Esperamos
- 37:06un buen rato antes de movernos, no encendimos las luces
- 37:10de inmediato, escuchamos con atención, confirmando que ya no había
- 37:14pasos ni respiraciones afuera. Cuando por fin abrí la puerta,
- 37:19el aire de la madrugada entró frío y seco, y
- 37:23el patio estaba vacío. Salí primero, la luz que venía
- 37:28del interior alcanzó a mostrar el suelo, ahí fue donde
- 37:32vi las marcas. En la tierra había huellas humanas deformes, alargadas,
- 37:38con los dedos demasiado separados, no eran huellas de alguien
- 37:42caminando normal, eran profundas, marcadas, como si el peso estuviera
- 37:47mal distribuido. Cerca de las ventanas, el suelo estaba revuelto,
- 37:53pisado varias veces en el mismo punto. Me acerqué a
- 37:58la pared y pasé la mano por la madera del marco,
- 38:01las marcas de uñas eran claras, No eran rayones superficiales,
- 38:05eran surcos profundos, hechos con fuerza, siguiendo la forma de
- 38:10los dedos. En algunas partes, la madera estaba astillada y
- 38:15en la puerta trasera había rastros similares, concentrados cerca de
- 38:20la cerradura. Rodeé la casa con cuidado y en cada
- 38:25lado encontré señales. En una ventana, el vidrio tenía líneas finas,
- 38:31marcadas por las uñas, en otra, el marco estaba dañado.
- 38:37No había duda de que alguien había intentado entrar, no
- 38:40una vez, sino varias, desde distintos puntos. Cuando amaneció por completo,
- 38:48hablamos con vecinos cercanos. No tuve que explicar demasiado, al
- 38:53mencionar lo ocurrido y describir a las mujeres, sus caras
- 38:57cambiaron de inmediato nadie se sorprendió y nos dijeron que
- 39:02no era la primera vez que esas brujas aparecían en
- 39:05casas donde había bebés o niños pequeños que rondaban durante
- 39:10la noche esperando que todo estuviera en calma y que
- 39:14no entraban si había demasiada gente despierta o movimiento constante
- 39:18y que la sal y las tijeras fueron buena idea
- 39:22porque según eso las detiene Lo dijeron con la naturalidad,
- 39:28porque ellos ya habían visto eso repetirse más de una vez.
- 39:33Nos confirmaron que cuando fallaban el intento de llevarse a
- 39:36su presa, se iban sin hacer ruido y buscaban otro lugar.
- 39:41Que no dejaban animales muertos ni objetos, solo dejaban marcas
- 39:45y se llevaban lo que podían cuando lo lograban. Con
- 39:50esa información, la decisión fue inmediata y no se discutió
- 39:54ni se pensó demasiado. No volvimos a dormir en esa casa,
- 39:59no fue por pánico ni por histeria, fue por seguridad.
- 40:04Empacamos lo necesario y nos fuimos ese mismo día, la
- 40:07casa quedó cerrada, con las ventanas aseguradas, pero vacía. Durante
- 40:14los días siguientes regresé sólo un par de veces para
- 40:17sacar algunas cosas, siempre de día, nunca me quedé cuando
- 40:22empezó a oscurecer. La casa se sentía igual que antes
- 40:26durante el día, pero el recuerdo de lo ocurrido estaba
- 40:30presente en cada pared marcada y en cada ventana dañada.
- 40:36Con el tiempo, la casa dejó de usarse, no se
- 40:39volvió a habitar. No porque estuviera mal estructuralmente, sino porque
- 40:45nadie quiso dormir ahí con un niño dentro, el lugar
- 40:48quedó como estaba, detenido en ese punto. Ese recuerdo no
- 40:54se mezcló con otros ni se deformó con el paso
- 40:57de los años. No tengo duda sobre lo que vi,
- 41:01no fue un error ni una interpretación exagerada. Eran brujas.
- 41:07Mujeres viejas, con cuerpos torcidos, uñas largas y ojos que
- 41:12no se apartaban de su objetivo, no rondaban por curiosidad,
- 41:16rondaban para llevarse niños. Nunca volví a verlas, y nunca
- 41:22volví a escuchar pasos en el techo ni uñas raspando
- 41:25la madera. No hubo más noches como esa, tampoco hubo
- 41:30consecuencias posteriores ni fenómenos que continuaran, todo terminó ahí por
- 41:35suerte para nosotros, y para tranquilidad del bebé. Lo que
- 41:40sí cambió fue mi manera de entender ciertos lugares y
- 41:44ciertas noches, desde entonces, no dejo a un bebé en
- 41:47una casa aislada cuando cae la noche, No importa lo
- 41:51tranquila que parezca, no importa cuántas veces haya pasado antes
- 41:55sin problemas. Hay cosas que no necesitan repetirse para saberse reales.
- 42:03Ese recuerdo quedó cerrado desde entonces, sé lo que pasó,
- 42:07sé por qué ocurrió y sé que no volvió a suceder.
- 42:11No lo cuento para advertir ni para asustar, lo cuento
- 42:15porque fue real, porque tuvo un inicio claro, un momento
- 42:19concreto y un final definitivo. Y porque desde esa noche
- 42:24aprendí a no ignorar señales que aunque silenciosas, son demasiado
- 42:28claras para pasarse por alto. cuando pienso en mi abuela,
- 42:41no la recuerdo como una mujer tranquila. No porque fuera
- 42:46mala o dura, sino porque siempre cargó con algo encima.
- 42:50Era evidente en su forma de caminar por la casa,
- 42:53en cómo cerraba las ventanas antes de que oscureciera y
- 42:57en la costumbre de revisar el patio varias veces antes
- 43:01de meterse a dormir. Eso fue así desde que yo
- 43:05era niño y en mi familia nadie lo cuestionaba, era
- 43:08simplemente la forma en que ella vivía. Con los años
- 43:13entendí que ese peso no había estado siempre ahí. Antes
- 43:18de que yo naciera, mi abuela tuvo un problema con
- 43:21una mujer del mismo lugar donde vivíamos. No era una
- 43:26desconocida ni alguien de paso, era alguien con quien se
- 43:30cruzaba seguido, alguien a quien conocía bien y también era
- 43:34una bruja. El conflicto no fue escandaloso ni público, pero
- 43:39sí directo. Hubo palabras duras, acusaciones claras y una discusión
- 43:44que terminó sin arreglo. No hubo disculpas ni acuerdos, y
- 43:49cada una se fue por su lado, dejando el asunto
- 43:52mal cerrado. Después de eso, mi abuela empezó a decir
- 43:58que esa mujer no la dejaba en paz. Al principio
- 44:02lo decía como algo molesto y comentaba que la había
- 44:05visto rondando la casa o que había sentido que estaba cerca.
- 44:11Nadie en la familia lo tomó como algo grave, pensaron
- 44:14que era rencor, coraje mal digerido o simple desconfianza. Nadie
- 44:20imaginó que eso fuera real y menos que iba a
- 44:22durar tantos años. Las primeras cosas extrañas no tuvieron forma humana.
- 44:31Mi abuela hablaba de animales que aparecían alrededor de la
- 44:34casa de manera constante. Siempre eran los mismos, no surgían
- 44:40de la nada, no hacían nada fuera de lo normal,
- 44:43pero estaban ahí más de lo que deberían. Se quedaban
- 44:47cerca de las puertas, en el patio, junto a las bardas.
- 44:52Mi abuela los veía y se tensaba, no gritaba ni corría.
- 44:56solo se quedaba observándolos con una seriedad que yo no
- 44:59entendía en ese momento. Yo era niño y crecí viendo eso,
- 45:05como parte del paisaje. Me acostumbré a escucharla decir que
- 45:10los animales no estaban ahí por casualidad. No daba explicaciones largas,
- 45:16solo afirmaba que eran enviados por esa bruja, que no
- 45:20era normal que aparecieran siempre en los mismos lugares y
- 45:23a las mismas horas. Incluso una vez miramos a una
- 45:27lechuza parada frente a nuestra casa y dijo que ese
- 45:31animal era ella. Nunca me habló de cosas sin sentido,
- 45:35me habló de brujas y de brujería real que ella
- 45:38veía en su vida diaria. Con el paso del tiempo,
- 45:43las apariciones dejaron de ser algo ocasional. No era una
- 45:48temporada ni una racha, empezaron poco después del conflicto y
- 45:52ya no se fueron. cada semana había algo. A veces
- 45:58más seguido, a veces menos, pero siempre presentes. Mi abuela
- 46:03comenzó a cambiar sus rutinas. Cerraba antes, evitaba quedarse sola
- 46:09en el patio y dejó de hacer ciertas cosas que
- 46:12antes disfrutaba, como sentarse afuera al caer la tarde. En
- 46:18la familia se volvió un tema incómodo, nadie la confrontaba.
- 46:22pero tampoco le seguían la conversación. Se hacía un silencio
- 46:27corto y se pasaba a otra cosa. Yo aprendí a
- 46:31no preguntar demasiado, sabía que no iba a obtener respuestas
- 46:35claras y que insistir solo la ponía más tensa. Aún así,
- 46:41algo en su manera de hablar me hacía pensar que
- 46:44no estaba inventando nada. No hablaba como si estuviera inventando
- 46:48las cosas, de verdad la veía muy seria y a
- 46:51veces con temor en sus ojos. La casa también cambió,
- 46:57no físicamente, pero el ambiente se volvió distinto. No era
- 47:02miedo abierto ni pánico, era una vigilancia constante. Mi abuela
- 47:07siempre estaba atenta a los ruidos, a lo que se
- 47:10movía afuera, a cualquier cosa fuera de lugar. Rezaba en
- 47:15voz baja, pero simplemente observaba y resistía, como si esperar
- 47:19fuera la única opción que le quedaba. Conforme crecí, empecé
- 47:25a notar que lo que le pasaba no se limitaba
- 47:28al día. Algunas mañanas despertaba más cansada de lo normal,
- 47:33se levantaba tarde, hablaba poco y se quedaba sentada sin
- 47:37hacer nada durante largos ratos. Cuando alguien le preguntaba si
- 47:42se sentía mal, respondía que no había dormido bien No
- 47:47entraba en detalles, pero su expresión decía más que sus palabras.
- 47:53Una vez, sin que nadie se lo pidiera, mencionó que
- 47:57la mujer también se le aparecía cuando dormía. Lo dijo
- 48:01con naturalidad, como si fuera una extensión de lo otro.
- 48:06Dijo que no sólo la veía despierta, que tampoco la
- 48:09dejaba tranquila en los sueños. Ese comentario marcó un cambio
- 48:14en mi forma de entender todo. Hasta ese momento, yo
- 48:19pensaba que lo que pasaba se limitaba a lo visible,
- 48:22a lo que ocurría alrededor de la casa. Entender que
- 48:27también la alcanzaba cuando dormía hizo que todo se sintiera
- 48:31más cercano y más constante. Ya no había un descanso
- 48:35claro entre el día y la noche. Mi abuela no
- 48:39tenía un espacio seguro donde pudiera estar tranquila. A partir
- 48:45de ahí empecé a observarla con más atención Noté cómo
- 48:49se iba apagando poco a poco, no de golpe, sino
- 48:53con el paso de los años. No se volvió débil
- 48:57de inmediato, pero sí más seria, más callada. El problema
- 49:02con esa mujer dejó de ser un hecho del pasado
- 49:05y se convirtió en algo que seguía presente, aunque nadie
- 49:08más lo viera directamente. Esa fue la primera vez que
- 49:14entendí que lo que estaba viviendo mi abuela no era
- 49:17sólo una mala experiencia ni un enojo prolongado. Era algo
- 49:22que se había instalado en su vida y que no
- 49:24parecía tener intención de irse. Y también entendí que lo
- 49:29que le pasaba no terminaba cuando cerraba los ojos. Con
- 49:35el paso del tiempo, lo que le pasaba a mi
- 49:37abuela dejó de ser algo que sólo ella veía o escuchaba.
- 49:42La casa empezó a involucrarse No fue de golpe, fue
- 49:47por acumulación. Primero fueron ruidos por la noche, pasos dentro
- 49:52de cuartos vacíos y golpes secos en las paredes. Nadie
- 49:57preguntaba demasiado, pues en una casa vieja siempre hay ruidos.
- 50:02Eso decíamos, pero los ruidos empezaron a repetirse siempre a
- 50:06la misma hora y siempre en los mismos lugares. Una noche,
- 50:12mientras cenábamos, mi abuela se quedó mirando hacia el pasillo
- 50:17no dijo nada solo dejó de comer y todos volteamos
- 50:21hacia donde ella miraba al fondo cerca del cuarto donde
- 50:26guardábamos cosas viejas se alcanzaba a ver una silueta oscura
- 50:31no tenía forma definida no se movía solo estaba ahí
- 50:35ocupando espacio mi padre se levantó de la mesa y
- 50:39caminó hacia el pasillo y cuando encendió la luz ya
- 50:43no había nada Nadie dijo una palabra y terminamos de
- 50:47cenar en silencio. Después de eso, no fue la única vez.
- 50:54La silueta volvió a aparecer en distintos puntos de la casa.
- 50:59A veces estaba parada cerca de una puerta, otras veces
- 51:03se veía al fondo del patio, pegada a la pared.
- 51:07Nunca entraba a un cuarto con gente, siempre se quedaba
- 51:11en los límites. La veíamos de reojo, y cuando volteábamos directo,
- 51:16ya no estaba. Mi abuela dejó de quedarse sola, si
- 51:22alguien salía, ella iba detrás. Dormía con la puerta cerrada
- 51:27y una silla atravesada, decía que así estaba mejor. Nadie
- 51:32se lo discutía, y todos empezamos a notar que la
- 51:35casa ya no era un lugar cómodo por la noche.
- 51:39Las luces se quedaban prendidas más tiempo, y nadie caminaba
- 51:43solo por los pasillos después de cierta hora. Una madrugada
- 51:49escuchamos un ruido en la cocina, sonaba como si algo
- 51:52estuviera tirando cosas al piso, mi madre se levantó primero,
- 51:56y cuando llegamos, encontramos un gato muerto sobre la mesa.
- 52:02Ese gato no era nuestro, no había sangre alrededor, y
- 52:06no había marcas de pelea. El animal estaba rígido, con
- 52:11los ojos abiertos, Y nadie supo cómo había entrado, pues
- 52:15las puertas estaban cerradas y las ventanas también. Mi abuela
- 52:20lo vio y no dijo nada, solo pidió que lo
- 52:22sacaran de la casa. No fue el único animal. Días
- 52:29después apareció otro gato, esta vez en el baño, luego
- 52:33un perro pequeño, en el cuarto del fondo. Siempre dentro
- 52:37de la casa, nunca en el patio y nunca afuera.
- 52:42Los encontrábamos por la mañana o en las madrugadas, pero
- 52:46nadie escuchaba ruidos durante la noche y nadie veía cómo entraban,
- 52:50simplemente aparecían ahí. Una noche escuchamos voces, no venían de
- 52:57la calle, sonaban dentro de la casa. No eran gritos,
- 53:02eran palabras bajas, como si alguien hablara desde otro cuarto.
- 53:07Mi padre abrió la puerta del pasillo y caminó despacio.
- 53:11pero la voz se detuvo de golpe. Entró y no
- 53:14había nadie. Cerró la puerta y esa noche nadie durmió.
- 53:21Mi abuela empezó a decir que ya no solo la
- 53:24seguían a ella, decía que ahora la casa estaba abierta.
- 53:29No explicó qué significaba eso, solo dijo que la mujer
- 53:32ya no necesitaba esconderse. A partir de ahí, las apariciones
- 53:38fueron más claras La silueta empezó a verse con forma.
- 53:43Una figura alta, delgada, siempre cubierta por algo oscuro, a
- 53:47veces parecía estar sentada, otras veces parada, pero nunca caminaba
- 53:52y siempre estaba quieta. Una noche la vimos todos, estaba
- 53:58en la sala, parada junto a la ventana. La cortina
- 54:02se movía como si hubiera aire, pero las ventanas estaban cerradas.
- 54:08La figura estaba de espaldas, no se volteó y nadie
- 54:11se acercó. Mi padre apagó la luz, cuando la volvió
- 54:16a prender, ya no estaba. Esa noche mi abuela no
- 54:20salió de su cuarto. También apareció la lechuza dentro de
- 54:25la casa, la encontramos una mañana en la cocina, parada
- 54:29sobre la mesa. No voló al vernos, giró la cabeza
- 54:33lentamente y nos miró, sus ojos eran grandes y claros.
- 54:38Mi madre intentó espantarla con una escoba, pero no reaccionó,
- 54:42así que mi padre la agarró con una cobija y
- 54:45la sacó de la casa. Cuando volvió a entrar, tenía
- 54:50las manos temblando. Después de eso, escuchamos aleteos dentro de
- 54:56la casa por las noches, golpes contra las paredes, rasguños
- 55:00en el techo. Mi abuela decía que no la miráramos
- 55:04directo si volvía a entrar, y nadie preguntó por qué.
- 55:10Las voces regresaron, a veces llamaban por el nombre de
- 55:13mi abuela, otras veces decían palabras sueltas que no entendíamos.
- 55:19Hablaban con un tono normal, como si alguien estuviera parado
- 55:23en otro cuarto, y siempre se callaban cuando alguien se acercaba.
- 55:29Una madrugada desperté, porque sentí que alguien estaba parado junto
- 55:33a mi cama. Abrí los ojos, y vi la silueta.
- 55:38Estaba más cerca que otras veces, de verdad me llené
- 55:42de miedo al verla ahí, más cerca que nunca, solo
- 55:45escuché una risa aterradora, porque cerré los ojos, y cuando
- 55:49los abrí, ya no estaba. Esa noche me quedé despierto
- 55:53hasta que amaneció. A partir de ahí entendí que lo
- 55:58que vivíamos no era algo aislado. La casa ya no
- 56:02nos protegía, era parte de lo mismo que había empezado
- 56:06con mi abuela. Nadie buscó ayuda en ese momento y
- 56:10nadie intentó irse, seguimos viviendo ahí, adaptándonos, cerrando cuartos y
- 56:16evitando ciertas zonas por la noche. Mi abuela decía que
- 56:22eso no iba a detenerse, decía que la mujer estaba
- 56:25cumpliendo lo que había prometido. No explicó más y la
- 56:29verdad no hacía falta, pues todos lo veíamos y todos
- 56:34lo escuchábamos. Todos sabíamos que algo estaba ahí y que
- 56:38no necesitaba mostrarse todo el tiempo para hacerse notar. Eso
- 56:44duró años, no siempre con la misma intensidad, pero nunca
- 56:48se fue del todo y la casa se volvió un
- 56:51lugar que se vigilaba, un lugar donde dormir era esperar
- 56:54a que amaneciera. Era un miedo constante hacia esa bruja
- 56:59que nos tenía atemorizados. Llegó un momento en que ya
- 57:04no se pudo seguir viviendo como si nada pasara. Lo
- 57:08que ocurría en la casa dejó de ser algo aislado
- 57:11o soportable. Las apariciones, las voces y los animales muertos
- 57:16hicieron evidente que no se trataba sólo de sustos nocturnos.
- 57:22Mi abuela ya no dormía, pasaba las noches sentada, con
- 57:26la mirada fija en el pasillo o en la puerta
- 57:28del patio, esperando que amaneciera. Fue entonces cuando la familia
- 57:34decidió buscar ayuda fuera del pueblo. Dieron con otra mujer
- 57:39en un lugar lejano, recomendada por conocidos que hablaban de
- 57:43ella con cuidado. No era alguien que recibiera visitas seguido,
- 57:48ni que se anunciara. Vivía apartada, en una casa sencilla,
- 57:53rodeada de monte. El viaje se hizo temprano, mi abuela
- 57:58fue en silencio todo el camino, no preguntó nada. pues
- 58:02sabía a qué íbamos cuando la mujer la vio no
- 58:07pidió explicaciones largas no preguntó qué pasaba en la casa
- 58:11ni qué se veía se acercó a mi abuela la
- 58:15observó con atención y dijo que el problema no era
- 58:18reciente dijo que no era algo que se hubiera hecho
- 58:22de una sola vez dijo que lo que traía encima
- 58:25estaba muy arraigado como si se hubiera metido en ella
- 58:29con los años La hizo pasar a un cuarto y
- 58:32cerró la puerta. Nos quedamos afuera. Se escuchaban murmullos bajos,
- 58:40pasos y objetos moviéndose. Pasó mucho tiempo y cuando la
- 58:45mujer salió, su expresión era seria. Dijo que la otra
- 58:50bruja no sólo había hecho algo y se había ido,
- 58:53sino que seguía encima de mi abuela. Dijo que estaba presente. vigilando,
- 58:59sosteniendo lo que había iniciado, y mencionó que eso no
- 59:03era común. Explicó que mientras la otra siguiera activa, no
- 59:09había forma de romper lo que estaba pasando. Dijo que
- 59:13podía intentar ayudar, pero que no podía prometer nada. Aún
- 59:18así lo intentó, mi abuela se quedó varios días ahí.
- 59:22Nosotros íbamos y veníamos, y la mujer trabajaba en silencio.
- 59:28Decía que a veces sentía a la otra cerca, como
- 59:31si estuviera escuchando. Al final fue directa, nos dijo que
- 59:36no se podía hacer más y que no había forma
- 59:39de quitar algo que estaba sostenido de manera constante por
- 59:43otra bruja. Que eso solo se detenía si quien lo
- 59:47hacía decidía parar. No habló de dinero ni de nuevas opciones,
- 59:52solo mencionó que había cosas que no se podían forzar.
- 59:58Mi abuela regresó a la casa, igual que como se fue.
- 1:00:03Después de eso, la familia decidió buscar a la otra mujer.
- 1:00:08Fueron al lugar donde había vivido antes, pero la casa
- 1:00:12estaba abandonada, así que le preguntaron a los vecinos, y
- 1:00:15nadie dio razón. Algunos decían que se había ido hacía años,
- 1:00:21otros decían que nunca la volvieron a ver, y la
- 1:00:24verdad nadie supo decir adónde. No dejó rastro, y no
- 1:00:28había forma de encontrarla. La vida en la casa siguió
- 1:00:34igual o peor. Las apariciones continuaron, y la silueta se
- 1:00:38veía con más claridad en algunos momentos. A veces estaba
- 1:00:43parada en el pasillo, otras veces se alcanzaba a ver
- 1:00:47en el patio, cerca de la barda, y las voces
- 1:00:50seguían escuchándose por las noches. A veces decían el nombre
- 1:00:55de mi abuela, Otras veces hablaban en un tono bajo,
- 1:00:59como si estuvieran en otro cuarto. Los animales dejaron de
- 1:01:04aparecer con la misma frecuencia, pero no desaparecieron del todo.
- 1:01:10Volvimos a encontrar alguno dentro de la casa de vez
- 1:01:13en cuando, siempre de la misma forma. Sin sangre y
- 1:01:17sin señales de pelea. Mi abuela dejó de salir de
- 1:01:22la casa, solo lo hacía cuando era necesario. Dormía poco
- 1:01:27y pasaba noches enteras sentada, mirando hacia la oscuridad. No
- 1:01:33hablaba de miedo, pero su cuerpo lo mostraba, temblaba y
- 1:01:37sudaba aún con frío, se sobresaltaba con cualquier ruido y
- 1:01:41vivía en vigilancia constante. Mi abuela entendió que no había
- 1:01:47nada más que hacer, no volvió a hablar de buscar ayuda.
- 1:01:52No volvió a mencionar a la otra mujer y vivió
- 1:01:54así los años que le quedaron. aterrorizada, cansada y sin descanso,
- 1:02:01pues cuando dormía por ratos, lo hacía sabiendo que la
- 1:02:04noche no era un lugar seguro. Llegó al final de
- 1:02:09su vida, diciendo que nunca iba a descansar. Lo dijo
- 1:02:14algunas veces y después dejó de mencionarlo. En los últimos
- 1:02:18meses ya no habló de eso, su cuerpo se fue
- 1:02:21apagando de forma lenta. Murió una madrugada, en la casa,
- 1:02:26sin que ocurriera nada fuera de lo normal, no hubo ruidos,
- 1:02:30y no hubo apariciones. Después de su muerte, todo se detuvo.
- 1:02:39Las voces dejaron de escucharse, la silueta no volvió a aparecer,
- 1:02:43y no volvimos a encontrar animales dentro de la casa.
- 1:02:48El patio quedó vacío, las noches se volvieron normales, y
- 1:02:52la casa siguió igual, como cualquier otra. Nunca supimos que
- 1:02:57fue de la otra mujer, nunca se supo si decidió
- 1:03:01parar o si simplemente ya no fue necesario. El daño
- 1:03:05terminó con mi abuela, no continuó con nadie más, pero
- 1:03:09eso no cambia lo que pasó. Mi abuela vivió aterrorizada
- 1:03:14hasta su último día, no hubo alivio y no hubo justicia.
- 1:03:19Mi abuela no tuvo un cierre agradable para ella, como
- 1:03:22todos hubiéramos querido, solo resistencia hasta que el cuerpo ya
- 1:03:27no dio más. La otra mujer cumplió lo que había prometido,
- 1:03:31sin necesidad de volver a aparecer después. La casa quedó normal,
- 1:03:38nosotros seguimos con nuestras vidas y ya no hay nada activo,
- 1:03:42ni esa bruja esperando, solo quedó el recuerdo de ver
- 1:03:46a mi abuela vivir así durante años, sabiendo que no
- 1:03:49había forma de escapar de la venganza de la bruja.
- 1:03:55Jamás supimos cuál fue el problema por el que discutieron
- 1:03:58o la razón específica del porqué del sufrimiento de mi
- 1:04:01abuela a costillas de esa bruja. Creemos que fue algo
- 1:04:06muy fuerte por la forma en que la aterrorizó hasta
- 1:04:09el último día de su vida e igual nos tocó
- 1:04:12a nosotros presenciar ese terror por la venganza de la bruja.