Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / El Aquelarre: Las Brujas Del Fuego - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:01Speaker 2: Cuando era joven, no solía creer en brujas, ni en
- 0:03ningún otro fenómeno paranormal. Era un escéptico en toda la
- 0:21extensión de la palabra, demasiado lógico, por ese motivo fue
- 0:26que decidí estudiar medicina veterinaria, soy originario de Tabasco, lugar
- 0:31donde aún resido. No es por presumir, pero mi desempeño
- 0:35en la escuela siempre fue el más alto, mis calificaciones
- 0:39estaban por encima del promedio, sin embargo, a la hora
- 0:42de la práctica, siempre se me complicaron las cosas, y
- 0:46es que padezco una enfermedad de los nervios, que me
- 0:49ocasiona cierto temblor en las manos. Uno creería que con
- 0:54un pulso así no se podría llegar a ser un
- 0:56buen cirujano, no obstante, con el tiempo he logrado controlar
- 1:00mi pulso durante este tipo de intervenciones. El caso es
- 1:05que cuando estaba por terminar, tuve que buscar un lugar
- 1:08donde realizar mis prácticas profesionales. A causa de mi problema,
- 1:13fui rechazado de varios lugares, sobre todo porque los lugares
- 1:17que elegía eran para cirugía de animales, y cada que
- 1:21me entrevistaban y veían mi pulso, me negaban el lugar.
- 1:25Se me dio la oportunidad de realizar las prácticas en
- 1:28un rancho ganadero, que se encontraba muy alejado de mi hogar,
- 1:32motivo por el cual tuve que buscar un alojamiento en
- 1:35un pueblo cercano. Fue una experiencia nueva para mí, quien
- 1:40prácticamente tenía toda mi vida viviendo en casa de mis padres,
- 1:44soy el menor de siete hermanos, y todos me llevan
- 1:47muchos años de diferencia. Motivo por lo cual casi no
- 1:51conviví con ellos en casa, de hecho, cuando mi madre
- 1:55estuvo embarazada de mí, fue de alto riesgo, porque ella
- 1:58ya estaba por alcanzar los 50 años. Todos creían que yo
- 2:03no iba a poder nacer, menciono esto, porque casi todos
- 2:07en mi familia me trataban como una persona débil y
- 2:10cuando se me dio la oportunidad de independizarme al realizar
- 2:14las prácticas profesionales, todos me cuestionaron. Yo en cambio tomé
- 2:19esto como una oportunidad de demostrar que no era aquel
- 2:22niño débil que recordaban. Yo mismo realicé el contrato de
- 2:27arrendamiento de un departamento. No tuve que comprar muebles ni
- 2:32nada de eso, porque ya estaba amueblado, y todo iba
- 2:36incluido en el precio de renta, también compré una bicicleta
- 2:39para poderme trasladar al rancho. Mi pulso solo me impide
- 2:43realizar actividades de precisión, pero no me afecta en el
- 2:46movimiento de mi cuerpo. Las personas del rancho eran bastante amables,
- 2:52no juzgaron mi pulso, sino mi conocimiento, y me pusieron
- 2:56a trabajar junto a una practicante y un médico veterinario titulado.
- 3:01Gracias a la paciencia y a la ayuda de ambos,
- 3:04fue que a pesar de mi enfermedad, logré realizar con
- 3:07éxito más de 10 cirugías. También logré administrar bien el pequeño
- 3:13pago que se me hacía por mis servicios, y así
- 3:15no tuve que pedir ayuda económica a mis padres por
- 3:18primera vez en mi vida, todas esas pequeñas victorias. Me
- 3:22hicieron sentir bastante positivo, a tal punto que comencé también
- 3:26a realizar ejercicio constantemente, además de realizar paseos por el
- 3:32campo con mi bicicleta. Un día tuvimos mucho trabajo, y
- 3:37nos pidieron que nos quedáramos hasta muy tarde en el rancho,
- 3:40incluso me ofrecieron alojamiento, cosa a la que yo me negué,
- 3:44pues tenía una linterna que se activaba con un dinamo
- 3:47en la bicicleta. Esa vez regresé de madrugada. Me hice valiente,
- 3:54pero sinceramente, al regresar a parte del frío que hacía,
- 3:58tenía cierta sensación de que algo malo estaba por ocurrir.
- 4:01Pedalé un poco más deprisa de lo normal, a tal
- 4:04punto que mis piernas se acalambran. Me paré bajo un
- 4:08poste de luz, ahí comencé a imaginar todo tipo de
- 4:12terrores irracionales. Comencé a sentirme sugestionado, sacudí la cabeza y
- 4:18encendí un cigarrillo. Cuando me serené, me sentí ridículo, pues
- 4:22yo que me creía el hombre más racional, estaba pensando
- 4:26en brujas en el campo, o en la aparición de
- 4:28algún Nahual. Terminé el cigarro, arrojé la colilla al piso
- 4:33para apagarlo, y un olor a humo llegó hasta mí,
- 4:36el aroma era tan intenso y diferente al del tabaco,
- 4:39que aun cuando acababa de apagar mi cigarrillo, predominó en
- 4:43el ambiente. Miré el horizonte en dirección al campo, entonces
- 4:48noté varias fogatas dispersas, miré con mayor detenimiento, entonces noté
- 4:53unas figuras danzarinas que parecían personas con disfraces. No alcanzaba
- 4:59a percibir todas las figuras, pero vi que una de
- 5:02ellas llevaba la cabeza de un cerdo y otra la
- 5:05de un animal con cuernos, probablemente la de una cabra.
- 5:09Esto me pareció algo siniestro, aunque no quise pensar directamente
- 5:13en algo de origen paranormal, si creía que era posible
- 5:17el que existieran sectas satánicas que se reunían para realizar
- 5:21todo tipo de prácticas y sacrificios. imaginando que un viajero
- 5:26en la madrugada sería un blanco fácil para conseguir un
- 5:30sacrificio me subí a mi bicicleta para partir a toda
- 5:34prisa cuando apenas me disponía a pedalear al girar por
- 5:37unos segundos la cabeza vi a la persona con la
- 5:40cabeza de puerco justo a un lado de mí la
- 5:44cabeza no parecía hecha de plástico sino como si prácticamente
- 5:48se hubieran puesto una cabeza de cerdo encima de la
- 5:51suya sangraba y le escurría grasa de los ojos y
- 5:54las orejas Fue cosa de unos segundos, pues de inmediato
- 5:58me puse a pedalear y no paré hasta no llegar
- 6:01al puente que llevaba al poblado donde residía. Cuando llegué
- 6:06al departamento, no podía ni meter la bicicleta, estaba más
- 6:10tembloroso de lo normal y el pulso de atiro no
- 6:13me funcionaba. Intenté tranquilizarme y saqué otro cigarro que torpemente
- 6:19se me cayó de las manos. Con un esfuerzo humano
- 6:23logré meter la bicicleta, no pude dormir, pues intentaba darle
- 6:27una explicación sensata a lo que acababa de ocurrirme. A
- 6:31la mañana siguiente, de camino al trabajo, me detuve exactamente
- 6:36en el poste en el que miré aquel maldito aquelarre,
- 6:39pero no quedaban ni cenizas, ni rastro alguno de aquello
- 6:42que fui testigo durante la madrugada. Continué mi camino deseando
- 6:47que mi encuentro hubiera sido una simple pesadilla. Llegando al rancho,
- 6:52no pude disimular que me encontraba algo mal, y cuando Erika,
- 6:56la otra becaria, me preguntó lo que me ocurría, no
- 6:59dudé en contarle mi siniestro encuentro. Ella no me juzgó,
- 7:04al contrario, me dijo que por aquella zona eran comunes
- 7:08los encuentros con unos seres que se hacían llamar los
- 7:11adoradores del fuego, que no sabía exactamente qué seres en realidad.
- 7:15Pues había gente que decía que eran simples espíritus, otras
- 7:19personas en cambio hablaban de que debajo de sus máscaras
- 7:22de carne había demonios reales. La opinión de Erika no
- 7:28hizo más que ponerme aún más nervioso, y como era
- 7:31de esperarse, repercutió en mi pulso, de inmediato le dije
- 7:35que no creía en nada de eso, sino que a
- 7:38mi parecer se trataba de simples sectarios, quienes podían ser
- 7:42más peligrosos aún, que simples mitos, y le aseguré que
- 7:46lo que vi fue totalmente real. Ella me dijo que
- 7:49no intentaría convencerme de lo contrario, pero que intentara mantenerme
- 7:54alejado de ese tipo de eventos y que sobre todo,
- 7:57si veía el fuego, me alejara de inmediato, pues no
- 8:00eran pocas las personas que no lograban salir con vida
- 8:03ante un encuentro con estos adoradores del fuego. Pasaron los
- 8:08días y llegó el periodo vacacional, así que regresé con
- 8:12mis padres. En la ciudad, me encontré con un grupo
- 8:16de personas que decían practicar yoga y meditación, decían tener
- 8:20una especie de templo en las afueras del pueblo en
- 8:23el que vivía. Me invitaron a unirme, pues presumían de
- 8:28tener el conocimiento para sanar mi problema de los nervios,
- 8:32tampoco creía mucho en ese tipo de cosas, pero después
- 8:35de investigar un poco acerca de los beneficios de la meditación,
- 8:39decidí ir a visitarlos cuando regresara a trabajar. Regresé un
- 8:44domingo por la noche, recuerdo haber visto por la carretera
- 8:47un par de fogatas en medio de la nada, no
- 8:50pude dejar de pensar en aquel extraño encuentro. Fue un
- 8:53alivio no encontrar a estos seres con máscaras de animales,
- 8:57sino simplemente indigentes que intentaban huir del frío invernal. En
- 9:02el rancho todo iba bien, no había ninguna noticia nueva,
- 9:06todo estaba en relativa calma, yo tuve una crisis en
- 9:09mi enfermedad que casi hace que me despidieran de las
- 9:13prácticas porque en más de una ocasión no logré controlar
- 9:17mi pulso y se me cayó de las manos material quirúrgico.
- 9:21Me puse a buscar el templo de meditación, estaba casi
- 9:24a la entrada del pueblo en el que vivía, muy
- 9:27cercano al campo en el que vi aquel círculo de
- 9:30fuego infernal. Fue un poco complejo llegar, pues se encontraba
- 9:34en una especie de hacienda antigua, con pequeños caminos que
- 9:38parecían laberintos, tuve que bajarme de la bicicleta, porque en
- 9:42varias callejuelas no se podía pedalear. Vi el letrero en
- 9:46la entrada, decía así, Casa de Meditación Zen, seguido de
- 9:51varios símbolos que deduje, tendrían que ver con el budismo
- 9:54o alguna de esas religiones orientales. A la tercera vez
- 9:59que toqué, aparecieron un par de hombres extranjeros con la
- 10:02cabeza rapada, quienes, de una manera muy amable, me ofrecieron entrar,
- 10:08fui conducido hasta un enorme y hermoso jardín, donde después
- 10:11de servirme algo de té, un hombre mayor, vestido con
- 10:15una túnica, me dijo que había llegado a un buen lugar.
- 10:19Por cuestiones herméticas, no hablaré acerca de los rituales que
- 10:23llevamos a cabo, pero puedo asegurar que mi pulso mejoró bastante,
- 10:27a tal punto que prácticamente dejé de temblar. Durante estas sesiones,
- 10:33escuché muchas cosas que en un principio no quise creer,
- 10:37más que nada porque me conocía, y aunque intentaba no sugestionarme,
- 10:41no podía negar que muchas cosas que pensamos son irracionales,
- 10:45ocurren por más que intentemos pensar que son imposibles. Yo
- 10:50creí en un principio que aquel lugar era solamente bajo
- 10:53fines religiosos, pero poco a poco comencé a notar ciertas
- 10:57cosas raras, relacionadas con el esoterismo, se hablaba mucho acerca
- 11:01de la apertura del tercer ojo, y de seres de
- 11:04bajo astral, vibraciones y esas cosas. Terminé por aburrirme y
- 11:09dejé de ir, aparte de que esas visitas me distraen
- 11:13bastante del trabajo. En ese entonces Erika comenzó a acompañarme
- 11:18los fines de semana a realizar paseos en bicicleta. Un
- 11:22día hicimos un picnic en un campo cercano al rancho.
- 11:26Estando ahí, después de beber un par de cervezas, Erika
- 11:29me preguntó qué había hecho para mejorar de mi enfermedad.
- 11:34Le conté acerca del lugar al que había estado acudiendo,
- 11:37a ella le llamó mucho la atención y me pidió
- 11:40acompañarme a alguna sesión de meditación, yo le dije que
- 11:43ya no deseaba ir, porque noté cierta tendencia hacia el esoterismo,
- 11:48pero si ella lo deseaba, la llevaría. Aquel día nos
- 11:52quedamos hasta tarde, se nos pasaron las copas, y Erika
- 11:56comenzó a contarme que también llegó a percibir cierto olor
- 12:00a humo cuando regresaba en su auto a casa, y
- 12:02que de pura casualidad miró algo en los campos. Se
- 12:06detuvo unos segundos junto a la carretera sin apagar el motor,
- 12:10desde el auto sólo alcanzó a distinguir dos esferas de fuego,
- 12:14así que decidió bajarse unos segundos, pues desde que le
- 12:17conté mi encuentro con esos adoradores del fuego. El olor
- 12:22a humo era insoportable, y al igual que yo, miró
- 12:25a estas personas con máscaras de animales. De entre todos,
- 12:30hubo uno que le causó mayor terror, era la de
- 12:33un hombre con cabeza de caballo, en ese momento decidió
- 12:36volver a meterse a su auto, pero apenas abrió la
- 12:39puerta y despegó la mirada del camino, entró al auto,
- 12:42y frente al cofre del auto, se encontró con aquel
- 12:46hombre con cabeza de caballo. La cara no parecía una
- 12:50máscara en su totalidad, sino que era como si le
- 12:53hubieran arrancado la cabeza a un caballo y se le
- 12:56hubieran cortado ciertas partes para que calzara encima de una
- 13:00cabeza humana. Al subir al auto, cerró muy bien la puerta,
- 13:04y cuando quiso arrancar, la persona no se movía, entonces
- 13:09fue que miró sus ojos, ella dijo que no parecían
- 13:12los ojos de un ser humano, y que, aunque no
- 13:15lograba dar una descripción exacta, era como si la máscara
- 13:18se hubiera mezclado con la piel del cuello, cosa que
- 13:21pudo notar perfectamente, ya que esa persona iba totalmente desnuda.
- 13:28En eso reaccionó y se echó en reversa, y cuando
- 13:31retiró un poco la mirada del frente, ya no estaba
- 13:34ese hombre caballo. Volvió a su casa a toda prisa,
- 13:38y durante estos días no se sentía tranquila, Erika guardó
- 13:42un largo silencio, luego me miró y me confesó que
- 13:45desde hace días había estado notando el mismo olor a
- 13:48humo cerca a su casa. Yo en ese momento no
- 13:51tenía conocimiento del lugar donde vivía ella. En ese momento
- 13:56me dijo que vivía en una casa vieja, muy cerca
- 13:59del pueblo, pero que vivía sola, y que prefería no
- 14:03decirle a nadie en qué lugar era, pues se sentía insegura,
- 14:06pero que conmigo se sentía tranquila, y confiaba en mí.
- 14:11En ese momento me preguntó si no deseaba acompañarla, que
- 14:15su casa era tan grande, que incluso podía tener un
- 14:18cuarto para mí solo, y si me sentía cómodo, podría
- 14:22quedarme a vivir ahí, no cobraría mucho de renta, siempre
- 14:25y cuando no le dijera a nadie del rancho, que
- 14:28estaba viviendo con ella. Pedaleamos hasta su casa, llegamos ya
- 14:33cuando todo estaba totalmente oscuro. Su casa era una construcción
- 14:38bastante antigua, parecía haber formado parte de una diminuta hacienda,
- 14:43de la cual el único edificio que se mantenía en
- 14:46pie era la casa central. A diferencia del resto de edificios,
- 14:50que estaban casi totalmente colapsados, la casa principal estaba muy
- 14:55bien pintada y no le faltaba ninguna puerta o ventana.
- 15:00Dentro de la casa, todo estaba totalmente limpio, y a
- 15:04dondequiera que volteabas, veías el toque femenino, a diferencia de
- 15:08mi departamento, que era todo caos y desorden. Rápidamente me
- 15:13mostró la casa, que a pesar de que no era
- 15:16tan grande, como las construcciones que teníamos en el rancho,
- 15:20tenía muchas habitaciones y puertas, hubo un sitio que llamó
- 15:24mucho mi atención, era un sótano. Ella me dijo que
- 15:28ese lugar daba hasta una antigua cisterna, que ya se
- 15:31encontraba seca desde hace muchos años, pude bajar por la escalera,
- 15:36que era bastante austera, un tubo de hierro funcionaba como pasamanos,
- 15:41y los escalones ya estaban un poco desbaratados. Debajo, se
- 15:46veía el pozo vacío donde años atrás, se almacenaba el
- 15:49agua de ese lugar, pasamos la noche en una pequeña sala.
- 15:54pero me despertó ese olor a humo, vi a Erika
- 15:57dormida sobre un sillón, roncaba muy fuerte, tomé un vaso
- 16:01de agua de una jarra que ella dejó sobre la mesa,
- 16:04pero justo cuando me preparaba para volver a dormir, noté
- 16:08un sonido extraño que provenía de las escaleras del sótano.
- 16:12Era como un pisar de pezuñas pesado, sentí miedo, y
- 16:16decidí despertarla, cuando fuimos a asomarnos, no encontramos nada más
- 16:21que un par de gotas de sangre y grasa de
- 16:23algún animal. Registramos toda la casa, pero no vimos nada extraño,
- 16:29en ese momento, me dijo que estos fenómenos venían ocurriendo
- 16:33en su casa, desde aquel encuentro con los adoradores del
- 16:36fuego en el campo. Cuando salimos en la mañana, sobre
- 16:40los escalones de entrada a la casa, encontramos varias uñas
- 16:44humanas y cabellos, el hallazgo fue demasiado siniestro, Erika pensó
- 16:49que esto había sido obra de alguna bruja, pero según ella,
- 16:53no conocía a ninguna, al menos no directamente, ni siquiera
- 16:57en su familia existían curanderas o adivinas. Tampoco en mi familia,
- 17:02y realmente conocí a muy pocas personas, solo algunos compañeros
- 17:07de la escuela y a las personas del rancho, hasta
- 17:09donde yo sabía, ninguna de estas practicaba brujería. Por último,
- 17:15recordé al grupo de meditación, pero no quise acusarlos, pues
- 17:19ellos realmente no conocían nada sobre mí, eran personas que
- 17:23realmente no se interesaban a profundidad en las personas, ni
- 17:27siquiera en la vida privada, dentro de sus creencias, nada importaba,
- 17:32sólo alcanzar un conocimiento mayor sobre la propia existencia. Limpiamos
- 17:37sin pensar más en las cosas, luego ella preparó algo
- 17:40de desayunar y justo cuando bebíamos una segunda taza de café,
- 17:44se soltó a llorar, me dijo que se sentía muy
- 17:47sola y aterrada, porque el encuentro con las uñas y
- 17:50los cabellos no era el único acontecimiento extraño que le
- 17:54ocurría esa semana y no se explicaba por qué le
- 17:57ocurría a ella. Yo le prometí quedarme un tiempo. Esa
- 18:03promesa se la hice sin pensar, pues realmente no deseaba
- 18:06quedarme ahí, sabía que algo en ese sótano, estaba relacionado
- 18:11con aquellos adoradores del fuego, además, pensaba que Erika sabía
- 18:15más cosas sobre el tema, pero por una u otra
- 18:18cosa no se atrevía a contármelo. No pude echarme para atrás,
- 18:23así que hablé con el dueño del departamento en el
- 18:25que vivía, no me quiso regresar el depósito de la renta,
- 18:29pero no me importó, moví todas mis cosas ese día,
- 18:33cosa que fue fácil, pues no poseía más que un catre,
- 18:37mis libros y una mochila con tres cambios de ropa,
- 18:39y ella me ayudó a mover todo en su auto,
- 18:42y no sé por qué. Pero sentía como una necesidad
- 18:46de proteger a Erika. Al día siguiente tuvimos mucho trabajo,
- 18:51lo mismo el resto de la semana, no sé si
- 18:54habría ocurrido algo extraño en la casa nuevamente, tal vez,
- 18:58pero no nos dimos cuenta, debido a lo cansados que
- 19:01llegábamos del trabajo. En cambio, el sábado vimos muy cerca
- 19:05de la casa uno de esos círculos de fuego, cerramos
- 19:08muy bien la casa y no salimos, aún así. Escuchamos
- 19:13las pisadas en el sótano. Erika me dijo que visitáramos
- 19:17a las personas del templo de meditación, que tal vez
- 19:20una de ellas pudiera darnos algo de ayuda, acudimos un
- 19:24día que salimos temprano del rancho, el lugar se veía
- 19:27bastante descuidado, incluso el jardín tan verde y hermoso, lucía
- 19:32seco y estéril. Encontré solo a uno de los hombres
- 19:36que solían estar ahí, tenía la barba larga y lucía
- 19:40bastante descuidado. Cuando le pregunté sobre lo que había ocurrido
- 19:44en el lugar, el hombre se puso de pie y
- 19:47como si estuviera completamente loco, me tomó de los hombros
- 19:50y comenzó a sacudirme de forma violenta. Erika se acercó
- 19:54y le empujó para quitarmelo de encima. El hombre cayó
- 19:58al piso, y en ese momento su locura se detuvo,
- 20:02después de pedirme disculpas, nos invitó a pasar a uno
- 20:05de los salones, ahí nos invitó una taza de té,
- 20:09luego nos contó que una sombra se posó sobre ellos.
- 20:13que habían indagado en un terreno peligroso, siguieron signos malignos,
- 20:18que poco a poco atrajeron al mismísimo demonio, y durante
- 20:21la víspera del primero de mayo, en la fecha que
- 20:24los alemanes llaman, la noche de Valpurgis, el líder les
- 20:28hizo realizar una serie de símbolos, que atrajeron una especie
- 20:32de fuego infernal que acabó con el jardín, y del
- 20:36fuego salieron también algunas criaturas que les atormentaron por días.
- 20:41y ahora él era el último que quedaba ahí, y
- 20:44no sabía si lo que había visto era real o
- 20:46sólo ocurrió en la mente de todos. Yo no sabía
- 20:50ya en qué creer, todo había estado tan extraño en
- 20:53mi vida, que no podía negar que lo que les
- 20:56había ocurrido, ya fuera mental o real, era una verdad, además,
- 21:00a fin de cuentas, la mente crea la realidad. Le
- 21:04pregunté que en dónde estaban todos los demás, pero aquel
- 21:08hombre me dijo que en realidad no sabía, y no
- 21:11deseaba pensar mucho en eso, porque le dolía la cabeza.
- 21:15Le contamos lo que a nosotros también nos venía ocurriendo,
- 21:19cosa que era irónica, pues venimos buscando ayuda y respuestas,
- 21:23pero lo único que encontramos fue un problema aún mayor.
- 21:27Aún así, la persona nos dijo que el problema era
- 21:30parecido a lo que les había ocurrido a todos ahí.
- 21:34Érica contó sobre los adoradores del fuego, y el hombre
- 21:37dijo que aquel grupo maldito estaba compuesto tanto por personas
- 21:42como por demonios y que estaba casi segura de que
- 21:45uno de sus compañeros había traicionado el templo, y era
- 21:49parte de ese grupo de brujas. El hombre nos obsequió
- 21:53un cuaderno con varios ritos y símbolos, nos indicó una
- 21:56página en especial, donde estaba una figura, que, según él,
- 22:01debíamos dibujarlo con sal alrededor de la casa de Erika,
- 22:05para así mantener alejados a aquel grupo de adoradores del fuego,
- 22:09cuyas intenciones para con nosotros no eran nada buenas. Ofrecimos
- 22:14llevar al hombre al hospital, pero se negó, dijo que
- 22:17se recuperaría, lo mismo la tierra del hermoso jardín. Dedicamos
- 22:22el resto del día a trazar ese símbolo alrededor de
- 22:25la casa. Encontramos varios pájaros y ratones muertos, además de
- 22:31más cabello humano y cenizas. Aquella noche, nos quedamos compartiendo
- 22:36una botella de mezcal, cuando escuchamos el sonido de unos
- 22:40tambores y una flauta a la lejanía, subimos al balcón principal,
- 22:44y muy cercano a una construcción destruida, estaba el círculo
- 22:48de fuego. Erika estaba temblando, casi tanto como, que hacía
- 22:53días que volvía a presentar mi enfermedad de los nervios,
- 22:57ese maldito olor a humo y a carne quemada, era
- 23:00aún más intenso, era como si los vapores se dirigieran
- 23:03directamente hacia la casa. Cerramos todas las ventanas y puertas,
- 23:09pero de un momento a otro, alguien o algo comenzó
- 23:12a golpear las puertas con fuerza, nos asomamos por las ventanas,
- 23:16pero no veíamos nada más que sombras. Erika pensó en
- 23:20que deberíamos llamar a la policía, pero no sabíamos cómo
- 23:24les explicaríamos todo lo que estaba ocurriendo, así que por
- 23:27miedo a que no nos fueran a creer, decidimos no hacerlo.
- 23:32Nos pusimos a rezar, pero esto no ayudó en lo
- 23:35más mínimo, porque los golpes continuaron y lo peor de
- 23:38todo fue que escuchamos nuevamente las pisadas en las escaleras
- 23:42del sótano, ambos tomamos un par de cuchillos de cocina
- 23:46y nos dirigimos a las escaleras. Encendimos la luz, y
- 23:51apenas se había iluminado, vimos a esta persona con la
- 23:54máscara de caballo, lucía seca, casi mumificada, y los ojos
- 23:59con una expresión de dolor y pánico, iba vestido con
- 24:02una bata de mujer. Se arrastraba con dificultad hacia nosotros,
- 24:07yo entré en pánico y no pude controlar mi pulso,
- 24:11cosa que hizo que el cuchillo se soltara de mi mano,
- 24:14en eso la criatura comenzó a lanzar unos berridos horribles.
- 24:18Nos echamos para atrás, y la criatura caminó con más
- 24:22rapidez hacia nosotros, recordé los símbolos hechos con sal, así
- 24:26que le dije a Erika que corriéramos hacia la cocina.
- 24:30Allí dibujamos rápidamente el símbolo de sal en la entrada,
- 24:34vimos a la criatura caminar por un pasillo, pero no
- 24:37nos siguió, sino que regresó por donde había venido. Todo
- 24:42paró después de las cinco de la madrugada. Sólo quedó
- 24:45ese maldito aroma a humo en el ambiente. Erika ya
- 24:50no quería quedarse en esa casa, así que terminamos rentando
- 24:53una casa pequeña en el pueblo entre los dos, esa
- 24:56casa era una herencia que recibió de una tía abuela,
- 25:00la puso a la venta. Quisiera el día de hoy
- 25:03tener respuestas a todo lo que nos ocurrió, ni ella
- 25:06ni yo vivimos ya en el pueblo, pero hasta donde sé,
- 25:09ya jamás nos volvimos a encontrar con esos adoradores del fuego.
- 25:15No sé si serían personas que eran parte de un aquelarre,
- 25:18o si todos los miembros eran brujas que se mezclaban
- 25:21con demonios, tampoco sé si nos seguían atraídos por la luz,
- 25:24o porque deseaban que fuéramos parte de su culto maldito.
- 25:29Son cosas que desearía seguir ignorando. Me llamo Carlos y
- 25:43quiero contar algo que me sucedió, relacionado con mi mejor amigo,
- 25:46algo que me parte el alma y que jamás olvidaré.
- 25:51Mi amigo de quien les hablo se llamaba Roberto, teníamos
- 25:54la misma edad cuando sucedió todo y también cumplíamos años
- 25:58el mismo día. Pareciera ser que el destino nos quiso juntar,
- 26:02como anticipando que pasaría algo que sólo se puede superar
- 26:06con la amistad. Teníamos tan sólo 18 años cuando comenzó la pesadilla.
- 26:13Fue un día que mientras platicábamos él y yo junto
- 26:15con otros amigos, Roberto anunció que diría algo, pero que
- 26:19por favor no nos riéramos de él. Dijo que un
- 26:23demonio lo perseguía. Éramos adolescentes, y por lo tanto, nada
- 26:28tomábamos en serio y cuando nos dijo eso, todos dimos
- 26:32unas carcajadas que se escucharon en toda la escuela, Roberto
- 26:36solo inclinó su cabeza y se quedó en silencio. Viendo
- 26:39esa actitud, nos hizo pensar que tal vez él no
- 26:42estaba bromeando. Comenzaba ya el mes de agosto, el frío
- 26:47se empezaba a sentir y las salidas nocturnas del grupo
- 26:50ya no eran tan seguido, ni eso nos separaba, pues
- 26:53siempre nos juntábamos en mi casa con la consola de
- 26:56videojuegos para distraernos un rato, me acuerdo que era una
- 27:00noche de sábado y aún era temprano, como las nueve
- 27:03de la noche. Ya teníamos dos horas jugando videojuegos, habíamos
- 27:08encargado una pizza y la estábamos esperando, a los pocos
- 27:12minutos sonó el timbre y Roberto me miró como diciendo
- 27:15que yo fuera a abrir la puerta. Me levanté del sillón,
- 27:19recorrí el largo pasillo que divide la sala con la
- 27:22puerta de entrada y me alegré al ver que efectivamente
- 27:25era el pedido de la pizza, pagué, di las gracias
- 27:28y volví para la sala. Habían pasado unos tres minutos solamente,
- 27:33unos cortos tres minutos que me demoré, llegué a la
- 27:36sala y Roberto ya no estaba, pensé que había ido
- 27:39al baño. Puse la pizza sobre la mesa y me
- 27:42volví a sentar. A los pocos segundos logré escuchar un
- 27:46tenue murmullo, como si alguien estuviera balbuceando o llorando en
- 27:50voz baja. Me levanté del sillón, traté de seguir el
- 27:54sonido y no demoré en descubrir de dónde provenía. Primero
- 27:58pensé que se trataba de una broma, pero cuando miré
- 28:01más detalladamente, comprendí que eso era algo serio. Roberto estaba
- 28:06sentado en el piso, en un rincón de la sala
- 28:09donde no había casi luz. Quedé perplejo al ver cómo
- 28:13le temblaba todo el cuerpo, era Roberto el de los
- 28:16murmullos y balbuceos, tenía su cabeza inclinada y la cubría
- 28:20con sus rodillas y brazos, como un niño que se
- 28:23oculta de algo, como si escapara de alguien. Me acerqué,
- 28:28me arrodillé frente a él y le toqué los brazos
- 28:30para tratar de moverlos y poder verle la cara, el
- 28:34grito de espanto que dio apenas lo toqué me hizo
- 28:36estremecer y al mismo tiempo congelar la sangre. Le dije
- 28:41que era yo, sin embargo, parecía estar fuera de sí,
- 28:44como si hubiera vivido el espanto más grande de su vida,
- 28:48tan sólo movía sus brazos como tratando de defenderse, de escapar,
- 28:52de salvar su propia vida. Logré abrazarlo con todas mis fuerzas,
- 28:57mientras él gritaba desesperado, estuvimos así unos diez minutos, aferrados
- 29:03en ese rincón, sin que yo lo soltara y sin
- 29:05que dejara de llorar. Una vez que se tranquilizó, logré
- 29:10levantarlo y sentarlo en el sillón, le di un vaso
- 29:13de agua y le aseguré que no había nadie más ahí.
- 29:16Después de que estuvo más calmado, levantó su mirada y
- 29:20comenzó a mirar alrededor, como tratando de asegurarse de que
- 29:23no hubiera nadie más y una vez que se convenció
- 29:26de eso, me relató una historia que casi me hizo
- 29:30salir el alma del cuerpo. Me dijo que todo había
- 29:34empezado el mes pasado, en la primera semana de vacaciones.
- 29:38Esa tarde de lunes había ido a la cancha conmigo
- 29:41y los demás chicos y habíamos compartido un rato en
- 29:44la esquina de su casa. Luego dijo que después de
- 29:48que nosotros nos habíamos ido él se había ido a
- 29:50su casa, todo marchaba normal hasta que llegó la hora
- 29:53de acostarse a dormir, tuvo una pesadilla que lo despertó
- 29:57y a partir de ese momento comenzó a sentir algo
- 30:00que nunca antes había experimentado, pero que hasta ese día
- 30:04lo acompañaba. Siguió diciendo que había alguien en la habitación
- 30:09que podía sentir claramente esa presencia y a pesar de
- 30:12que miraba por todos lados no podía ver a nadie.
- 30:17Dijo que se levantó de la cama para encender la luz,
- 30:20pero eso fue algo de lo que se arrepentía, porque
- 30:23cuando se acercó al apagador y desde ahí lo pudo
- 30:25sentir más claro y fue cuando lo vio. Era una
- 30:29silueta de alguien o algo similar a la de un hombre,
- 30:32levitando unos pocos centímetros sobre él, no tenía rostro, brazos
- 30:37ni piernas bien definidas. Solo era una gran sombra con
- 30:41una cabeza enorme y deformes extremidades, sus ojos eran dos
- 30:45brazas ardientes que generaban un calor que le estremecía todo
- 30:48el cuerpo. Luego se acercó lentamente hacia él, hasta ponerse
- 30:53cerca de su rostro, unas náuseas tremendas se adueñaron de
- 30:57todo su ser, pues al sentir el olor nauseabundo de
- 31:00su presencia, le hizo hasta perder el equilibrio y lo
- 31:03último que recordaba era que había caído de espaldas, al
- 31:07mismo tiempo que esa cosa se abalanzaba sobre él. Dijo
- 31:11que aquella cosa parecía haberse quedado en su cuerpo y
- 31:14cuando despertó ya no se sentía igual. Pero desde hace
- 31:18unos días, todo había empeorado. Antes, solamente lo veía de pie, agachado,
- 31:24caminando en cuatro patas o flotando, pero siempre a lo lejos.
- 31:29Y esos últimos días ya lo atacaba físicamente, había momentos
- 31:33en los que lo empujaba, lo rasguñaba o lo golpeaba
- 31:36en la cara. Dijo que cuando yo había ido por
- 31:40la pizza, aquel ser estaba parado frente a él y
- 31:43que de pronto se abalanzó y lo había lastimado en
- 31:45el cuello y era por eso que sentía tanto miedo.
- 31:49Comentó que ya estaba harto y que se moría del miedo,
- 31:52me pidió que por favor lo ayudara, que no lo
- 31:54dejara solo. Esas palabras me dejaron sin habla, no había
- 31:59razón lógica que me diera la posibilidad de comprender lo
- 32:02que acababa de decirme, eso no podía ser real, no
- 32:06le podía estar pasando eso a mi mejor amigo y
- 32:09no tendría que ser así. Ver sus lágrimas caer sobre
- 32:13sus mejillas, me conmovían el alma, pero verlo temblar mientras
- 32:17me contaba su historia me llenaba de terror, intenté abrazarlo,
- 32:21pero cuando apoyé mi mano sobre su cuello, quedé atónito.
- 32:26Miré y vi que unas tres largas heridas marcaban el
- 32:29costado de su cuello y unas delgadas líneas de sangre
- 32:32ya habían llegado a su hombro y espalda. Roberto acababa
- 32:36de decirme la verdad, alguien o algo estaba haciéndole daño
- 32:39y parecía que empeoraba cada vez más. Desde aquel día,
- 32:44comencé a tratar de pasar más tiempo con él, incluso
- 32:48inventamos alguna razón de estudio, para que así viniera a
- 32:51pasar toda la noche a mi casa, yo no podía
- 32:54ver a aquella cosa, pero si veía cómo Roberto sufría
- 32:57a causa de sus ataques, antes mantenía una cierta distancia
- 33:01cuando yo estaba con mi amigo, pero con el pasar
- 33:04de los días. Ya no le importaba mi presencia y
- 33:08hacía de la vida de Roberto un verdadero infierno frente
- 33:11a mis ojos. En una oportunidad, como muchas otras veces,
- 33:16él se quedó a dormir en mi casa, yo le
- 33:19daba mi cama y yo dormía sobre unas cobijas al lado,
- 33:23esa vez me despertaron unos murmullos, unos leves murmullos y
- 33:26al abrir los ojos supe que no era otra cosa
- 33:29que su pedido de auxilio. quedé perplejo cuando vi que
- 33:33roberto estaba pegado sobre el techo de la habitación pero
- 33:37algo lo sostenía del pecho y a la vez de
- 33:39su cuello sus piernas colgaban y sus manos se aferraban
- 33:42aparentemente a las manos que presionaban su cuello como tratando
- 33:46de quitarlas y de ese modo liberarse jamás olvidaré sus ojos,
- 33:51mi amigo agonizaba sin dejar de mirarme, suplicando por vivir,
- 33:55fue tanto el odio que sentí que me levanté y salté,
- 33:59tomándole de sus piernas para bajarlo, comencé a gritar desesperado
- 34:03y mientras jalaba a Roberto hacia abajo, llamaba a mi
- 34:06padre por auxilio, Unos segundos después, mi padre abrió la
- 34:11puerta y pudo ser testigo del siniestro momento, tampoco vio
- 34:15aquel demonio, pero quedó en choque al ver a Roberto
- 34:18apoyado sobre el techo y a mí colgando sobre sus piernas.
- 34:21Tratando de bajarlo, sólo alcanzó a ver un segundo, pues
- 34:25apenas abrió la puerta, nosotros caímos sobre el piso. Esa
- 34:30noche no dormimos ni nosotros ni mis padres, mi madre
- 34:33nos preparó café y sentados en la cocina, le pedí
- 34:36a Roberto que les contara lo que había ocurrido. El
- 34:39color de la piel de mis padres se tornó pálido
- 34:42a causa del espanto, pero la conmoción al ver las
- 34:45lágrimas y el sufrimiento de mi amigo pudieron más, sin embargo.
- 34:50Todos quedamos confundidos cuando nos pidió que no le dijéramos
- 34:54nada a su familia, menos a su madre, nos suplicó
- 34:57tanto que terminamos haciendo esa promesa. Ni siquiera quiso aceptar
- 35:02que lo lleváramos a visitar algún curandero, pero logramos convencerlo
- 35:06para que nos acompañara a la iglesia y es así
- 35:09como comenzó nuestra lucha, nuestra batalla, nuestra guerra, digo nuestra porque,
- 35:14junto a mis padres, jamás nos apartamos de él. Desde
- 35:19ese día, prácticamente se mudó a vivir con nosotros, todos
- 35:23los días participábamos en la misa y aunque se negó
- 35:26siempre a participar en los sacramentos de la confesión y comunión,
- 35:30parecía que de a poco iba mejorando. Nos unimos a
- 35:34un grupo parroquial y formamos parte del coro. Roberto era
- 35:38el que mejor cantaba y verdaderamente su voz llegaba hasta
- 35:42el alma. Verlo danzar y aplaudir las alabanzas demostraba que
- 35:46era feliz al hacerlo. Pronto nos hicimos amigos de los
- 35:49chicos del grupo, que a diferencia de los demás amigos
- 35:53del barrio, nos inculcaban vivir en paz. Fue quizás eso
- 35:56lo que lo ayudó a mejorar más aún. Pues al
- 36:00menos yo ya no era testigo de aquellos ataques que
- 36:03tanto lo torturaban. Una tarde de domingo, en la que
- 36:07teníamos ensayo con el coro de la iglesia, le pedí
- 36:10que se adelantara, pues yo tenía que comprar algunas cuerdas
- 36:14para la guitarra y eso me llevaría un poco de tiempo,
- 36:17salió como de costumbre, caminando hasta la iglesia que quedaba
- 36:21solo a dos cuadras de mi casa. Fui a hacer
- 36:24mi mandado y cuando llegué a la iglesia unos minutos después,
- 36:28no lo encontré, le pregunté a los chicos por él
- 36:31y me dijeron que aún no había llegado. Preocupados, todos
- 36:36juntos lo comenzamos a buscar, hasta que escuchamos gritar a
- 36:39una de las chicas, corrimos hacia la parte trasera del templo,
- 36:43de donde vino el grito y ahí lo encontramos. Roberto
- 36:47estaba detrás de una pila de ladrillos, en posición fetal,
- 36:51cubierto de heridas sangrantes, ese maldito demonio lo había atacado
- 36:55de nuevo. La ambulancia llegó en unos 15 minutos, hasta entonces
- 37:00nadie lograba hacerlo reaccionar, parecía que estaba como en un trance,
- 37:05sin sentidos, sin reflejos, sin cordura, solo tenía la mirada perdida.
- 37:10Fija hacia la nada y en su rostro se podía
- 37:13observar un miedo indescriptible, estuvo dos semanas internado, inconsciente, hasta
- 37:19que al fin pudo reaccionar. Luego de unos días más,
- 37:23le dieron de alta con medicación de por vida, pero
- 37:26no pudo volver a hablar. Una vez que llegamos con
- 37:30él a mi casa, mi padre me pidió que lo
- 37:32acompañara hasta la casa de Roberto. Durante el trayecto, mi
- 37:37padre iba en silencio, pero yo sabía perfectamente sus intenciones,
- 37:42llamó a la puerta y con un rostro de desprecio
- 37:44al vernos, nos atendió su madre. Ese día escuché a
- 37:49mi padre decir insultos que nunca antes lo había escuchado
- 37:52decir y aquella mujer no se quedó atrás, cínicamente nos
- 37:56reclamaba que fuimos nosotros los que la alejamos de su hijo,
- 38:00ese día lloré de impotencia, no podía creer que una
- 38:03madre fuera capaz de abandonar a su hijo de esa manera.
- 38:07Ni siquiera fue al hospital cuando Roberto estuvo internado, pues
- 38:11parecía que nada le importaba de él. Mi amigo poco
- 38:15a poco comenzó a recuperarse y ciertamente nunca recuperó el habla,
- 38:20pero con el tiempo empezó a comunicarse mediante gestos y
- 38:23escritura en una oportunidad. Mientras estábamos reunidos en la mesa
- 38:27después de la cena, mi madre le preguntó si recordaba
- 38:31algo en particular que le haya sucedido durante aquel día.
- 38:35Mi madre se refería al día en que comenzó todo
- 38:38el infierno, cuando Roberto vio por primera vez aquel demonio.
- 38:43Hizo un gesto de pensar y luego de unos minutos,
- 38:46tomó papel y lápiz que siempre tenía a su lado
- 38:49y comenzó a escribir. Mi madre tomó el papel y
- 38:52después de leerlo, preguntó sorprendida que si había pisado excremento,
- 38:56que estaba en la puerta de su casa sin querer
- 38:59y Roberto mostró una sonrisa muy triste afirmando que efectivamente
- 39:03fue así. No entendíamos si eso tendría algo que ver
- 39:07con lo de aquel demonio, pero ya no quisimos decir
- 39:10más sobre eso. Rápidamente nos volvimos a unir al coro
- 39:14de la iglesia y no faltamos a misa, ni se
- 39:17imaginan la felicidad tan grande que yo sentía al ver
- 39:20a mi amigo danzar y aplaudir todas las alabanzas. Eso
- 39:24era la garantía de sus deseos por vivir, la alegría
- 39:27y felicidad brillaba en su rostro, parecía que su alma
- 39:31volvía a retomar vida. Con los días, su ánimo crecía
- 39:35cada vez más, pero su cuerpo parecía ir en contra,
- 39:39rápidamente empezó a bajar de peso, los oídos y la
- 39:42vista comenzaron a fallarle, comenzó a despedir un feo olor,
- 39:46quizás ese olor que antes sólo él sentía, pero que
- 39:49ahora lo despedía de su propia piel. Había días en
- 39:53los que no tenía fuerzas ni para levantarse de la cama.
- 39:57Con el tiempo, pasó a depender de una silla de ruedas,
- 40:01pero aún así siempre sacaba fuerzas de donde fuera para sonreír,
- 40:05ya casi no escribía, pero un leve susurro y su
- 40:08intento por levantar sus manos, nos hacía saber que ya
- 40:12era hora de ir a misa. Ahí estaba él, en
- 40:16medio del templo y en plena misa, rodeado de muchos
- 40:19jóvenes que lo sostenían para mantenerlo de pie. A pesar
- 40:23de que su cuerpo estaba cadavérico y su piel pálida
- 40:26pegada a sus huesos, él parecía danzar, sus ojos brillaban
- 40:30al estar ahí y eso aún mostraba vitalidad. Su sonrisa
- 40:34parecía quebrar sus labios mientras intentaba cantar con nosotros, los
- 40:38que lo agarrábamos de sus brazos, lo levantamos para unir
- 40:41sus palmas y de ese modo. Sentía aplaudir como tanto
- 40:46le gustaba hacer. A veces, no soportamos las lágrimas y
- 40:51sabíamos en ese momento que era el momento de cambiar
- 40:54de posición con los otros chicos, pues no tenía que
- 40:57vernos llorar, nada debía arruinarle ese momento. Ese era su
- 41:01momento y así la pasamos durante toda la misa, rodeándolo
- 41:05y turnándonos entre los muchachos para mantenerlo siempre de pie,
- 41:10danzando y aplaudiendo en cada canción. Una mañana del mes
- 41:14de mayo, cuando faltaban unos pocos días para nuestro cumpleaños,
- 41:19fui a despertarlo para darle su medicina, como lo hacía
- 41:22todos los días, pero esta vez lo vi diferente. Tenía
- 41:26su rostro sonriente y su piel parecía haber recuperado su color,
- 41:30pero cuando le hablé en repetidas ocasiones y no se despertó.
- 41:34Supe entonces que sus ojos ya no se volverían a abrir.
- 41:39Apoyé mi oído sobre su pecho mientras lo abrazaba y
- 41:42rompiendo en un llanto desconsolado al confirmar que su corazón
- 41:45había dejado de latir, a mi amigo, mi confidente, mi hermano,
- 41:50se le habían terminado los días de sufrimiento. Creo que
- 41:54está de más contar los días posteriores, la iglesia se llenó,
- 41:58todo el pueblo fue a honrar a aquel guerrero, para
- 42:01darle el último adiós. Ese día el coro cantó como
- 42:04nunca antes lo había hecho y ni siquiera las lágrimas
- 42:07pudieron a los muchachos, una leve llovizna mojó el cielo
- 42:11durante el velorio. Pero cuando llegó el momento de la
- 42:14partida al cementerio, un son nos acarició durante todo el trayecto,
- 42:19ese fue el adiós más sublime que vi en mi vida.
- 42:23Finalizado el entierro, le pedí a mis padres que se
- 42:26adelantaran en el camino a casa y poco a poco,
- 42:29toda la gente comenzó a hacer lo mismo, yo me
- 42:31quedé hasta el final, hasta que me quedé solo con
- 42:34mi amigo. Al menos, eso fue lo que creí, mientras
- 42:39estaba arrodillado frente a su tumba, escuché una voz llorosa
- 42:42que habló dirigiéndose hacia mí, era la madre de Roberto
- 42:46quien me decía que ella lo amaba, pero que ya
- 42:48no podía verlo así. Estaba vestida entre harapos negros, sucia,
- 42:54tenía sus ojos manchados de lágrimas negras a causa de
- 42:57su maquillaje, sentí un odio tremendo al verla ahí, pues
- 43:01ella no merecía estar en este lugar, Roberto la necesitó tanto,
- 43:06pero ella jamás se preocupó por él, sin embargo. No
- 43:10quise faltarle el respeto frente a la tumba de mi
- 43:12amigo y sin mirarla a los ojos me alejé un poco,
- 43:16pero le pregunté por qué lo había abandonado cuando más
- 43:18lo necesitaba. Hubo unos instantes de silencio y sin levantarme
- 43:23del lugar, escuchaba como aquella mala madre lloraba, de a
- 43:27poco cesó el llanto y me dijo que la disculpara, suplicante,
- 43:31me pidió que la escuchara, pues algo importante tenía que decir.
- 43:36Me dijo que sabía que él había sido un hermano
- 43:39para mí y que yo lo había sido para él,
- 43:41por esa razón, me iba a confesar algo, algo que
- 43:45el mismo Roberto había querido mantener en secreto. Dijo que
- 43:49tenía razón al pensar que ella era una mala madre
- 43:52y una mala mujer. En voz más baja dijo que
- 43:56ella practicaba la brujería, la magia negra desde que era adolescente.
- 44:02Y es por eso que desde hace ya bastantes años,
- 44:05tenía una enemistad muy grande con otra bruja de un
- 44:08pueblo cercano de ahí, dijo que había cometido el error
- 44:11de hacerle brujería, simplemente por maldad, sin saber las consecuencias
- 44:16que eso traería. Aquella bruja resultó estar pactada con un
- 44:21demonio poderoso y al saber que ella había sido quien
- 44:24hizo el trabajo, le hizo un contrahechizo para terminar con
- 44:27su vida. Y continuó diciendo que en un momento dado,
- 44:32fue y dejó el trabajo en su casa, justo bajo
- 44:35la puerta de la entrada, que fue aquel excremento que
- 44:38pisó Roberto esa tarde en la puerta. Pero eso no
- 44:41debió haber pasado porque ese trabajo estaba destinado para ella.
- 44:45Era ella la que tenía que pisar, pero fue su
- 44:47inocente hijo el que lo recibió. Esa noche en la
- 44:51que él tuvo su primer encuentro con ese demonio, fue
- 44:54ahí cuando ella supo al instante que se trataba e
- 44:57hizo lo posible para detener ese trabajo, pero no pudo
- 45:01contra algo más fuerte que ella. La señora lloraba mientras
- 45:05hablaba y tomó un minuto para respirar y luego siguió
- 45:08contando que ella le fue a rogar de rodillas a
- 45:11aquella mujer para que lo detuviera, pero no funcionó y
- 45:15a los pocos días desapareció del pueblo. Desde entonces, su
- 45:19vida fue un tormento, Roberto estaba al tanto de todo
- 45:22y siempre la animaba, diciendo que se sentía bien. Pero
- 45:27yo sabía que eso no era verdad. Poco a poco,
- 45:30las cosas empeoraron, los días de la vida de su
- 45:33hijo ya estaban contados. Y era por eso que cuando
- 45:38él se mudó con nosotros, no quiso reclamar nada, ella
- 45:41sabía que sólo nosotros seríamos capaces de hacerlo feliz con
- 45:45el tiempo que le quedaba, que iba a hacer ella.¿
- 45:49Cómo ayudarlo si sentía que se le caía el corazón
- 45:51a pedazos cada vez que miraba el miedo y sufrimiento
- 45:54en sus ojos? Dijo que él no merecía eso, él
- 45:59merecía ser feliz. Y concluyó diciendo que la vida se
- 46:03le había acabado desde aquel momento y desde entonces, pidió
- 46:06a la muerte que la visitara y a su hijo
- 46:09le pidió que algún día la perdonara. Esas palabras rondan
- 46:13en mi mente hasta el día de hoy y a
- 46:15veces tengo pesadillas con esa mujer. Aquella tarde, después de
- 46:19escuchar aquellas palabras, me levanté y me regresé a mi casa.
- 46:24Recuerdo verla echada sobre la tumba de su hijo, llorando
- 46:27amargamente y pidiéndole perdón, mientras que yo me alejaba del lugar.
- 46:32Ese día comprendí muchas cosas, entendí por qué Roberto no
- 46:36quería que su madre supiera lo que estaba sufriendo y
- 46:39por qué tampoco quería ir a ningún curandero, prefirió sufrir
- 46:43todo en silencio, sin causar sufrimiento a nadie más. Sin embargo,
- 46:48yo tuve la dicha de ser elegido por él, para
- 46:51acompañarlo en ese tormento y eso me llena de orgullo.
- 46:55Ya no siento odio hacia su madre, más bien, siento lástima,
- 46:59pues creo que el castigo de la culpa la torturará
- 47:02hasta la tumba, mientras tanto, guardo en mi corazón cada
- 47:06momento compartido junto a mi querido amigo, y me consuela
- 47:09saber que ahora él, está junto a Dios, cantando, danzando
- 47:13y aplaudiendo como tanto le gustaba hacer, pero esta vez,
- 47:18junto al coro de los ángeles celestiales. Relatos escritos y
- 47:27adaptados por Mauricio Farfán.