Latest / Historias De Terror / 7 Impactantes Relatos de Terror de PUEBLOS en MEXICO | Relatos Reales | NUNCA DUERMAS a FUERA de tu CASA
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- 0:08Speaker 2: Esto me ocurrió hace casi un año, en un pequeño
- 0:11Speaker 2: poblado rural situado a las afueras de Tenosique, en la
- 0:14Speaker 2: frontera sureste de México. Mi familia y yo formamos parte
- 0:18Speaker 2: de un grupo de la iglesia local que viaja por
- 0:20Speaker 2: diversas comunidades organizando retiros, ayudando con la logística de las
- 0:25Speaker 2: fiestas patronales y apoyando en peregrinaciones. Somos muy devotos, pues
- 0:30Speaker 2: nos han criado bajo la idea de que servir a
- 0:32Speaker 2: los demás es también servir a Dios. Yo siempre consideré
- 0:36Speaker 2: estas salidas como experiencias enriquecedoras, pero aquella vez descubrí lo
- 0:41Speaker 2: que significa el verdadero terror. Nos habían pedido colaborar en
- 0:45Speaker 2: una peregrinación que saldría de un camino comarcal hasta una
- 0:48Speaker 2: iglesia situada en un paraje vecino. La región es conocida
- 0:52Speaker 2: por sus cerros rodeados de vegetación densa y por su
- 0:55Speaker 2: clima cambiante. Aquel diciembre, el frío no era habitual en
- 1:00Speaker 2: esa zona, pero el pronóstico anunciaba una llovizna persistente que
- 1:03Speaker 2: se convirtió en una neblina pesada al atardecer. Pese a todo,
- 1:08Speaker 2: mi madre y yo fuimos temprano para arreglar el altar,
- 1:11Speaker 2: colocar adornos y preparar la venta de comida que se
- 1:14Speaker 2: haría después de la misa. Era importante porque la comunidad
- 1:18Speaker 2: esperaba una celebración digna y muchos feligreses habían colaborado con
- 1:22Speaker 2: donaciones de alimentos. Estábamos preocupadas por Adán, mi prometido, quien
- 1:27Speaker 2: no siempre podía acompañarnos debido a su trabajo en un
- 1:30Speaker 2: poblado más grande, a varios kilómetros de donde nos encontrábamos.
- 1:35Speaker 2: Pero esa tarde me avisó que haría lo posible por llegar,
- 1:38Speaker 2: aunque fuera cuando la peregrinación ya hubiera comenzado. Yo me
- 1:42Speaker 2: sentía más tranquila sabiendo que él intentaba estar ahí, siempre
- 1:46Speaker 2: ha sido un apoyo muy grande. Sin embargo, la preocupación
- 1:50Speaker 2: no desaparecía del todo, la carretera que conectaba con el
- 1:53Speaker 2: pueblo era estrecha, oscura y, con la neblina, se volvía peligrosa.
- 1:59Speaker 2: La peregrinación empezó casi a las 7 de la tarde. La
- 2:03Speaker 2: llovizna había cesado, pero la niebla continuaba espesa. Un par
- 2:07Speaker 2: de patrullas locales se ofrecieron a escoltar a la gente
- 2:10Speaker 2: durante la caminata, pues había un tramo que no se
- 2:13Speaker 2: podía evitar en la carretera principal. El plan consistía en
- 2:17Speaker 2: recorrer algunos kilómetros a pie hasta la iglesia, que estaba
- 2:21Speaker 2: en un poblado aledaño. Era la única vía de acceso,
- 2:24Speaker 2: y a esa hora la luz de la tarde desaparecía
- 2:27Speaker 2: más rápido de lo normal. Mientras tanto, mi madre y
- 2:31Speaker 2: yo permanecimos en la iglesia acomodando las bancas, revisando que
- 2:35Speaker 2: todo estuviera en orden y preparando los alimentos que venderíamos
- 2:38Speaker 2: para recaudar fondos. Yo tenía a mano mi teléfono, esperando
- 2:43Speaker 2: cualquier mensaje de Adán, ya que la señal en esa
- 2:46Speaker 2: región era inestable. Transcurrieron unos 40 minutos cuando recibí uno de
- 2:51Speaker 2: sus recados. Decía que finalmente había encontrado a la peregrinación
- 2:56Speaker 2: en la carretera y que se quedaría tras ellos, alumbrándolos
- 2:59Speaker 2: con las luces del coche. Me pareció perfecto. Así nos
- 3:04Speaker 2: asegurábamos de que todo el grupo tuviera un apoyo extra,
- 3:07Speaker 2: sobre todo por la niebla. Además, Adán podía orientarse mejor
- 3:12Speaker 2: si seguía a la multitud de feligreses. Sin embargo, no
- 3:16Speaker 2: pude contener una ligera inquietud, el tramo era engañoso, con
- 3:20Speaker 2: desvíos poco señalizados, y me daba mala espina pensar en
- 3:23Speaker 2: las condiciones del camino. Cuando faltaba poco para iniciar la misa,
- 3:28Speaker 2: el contingente llegó y la gente fue entrando a la iglesia.
- 3:31Speaker 2: Entre oraciones y cánticos, muchos se acomodaron en las bancas.
- 3:37Speaker 2: Yo me di cuenta de que no veía a Adam
- 3:39Speaker 2: por ninguna parte. Pensé que tal vez estaba estacionando su
- 3:43Speaker 2: vehículo o que se había detenido a ayudar con algún contratiempo,
- 3:47Speaker 2: así que no quise alarmarme. Me concentré en apoyar en
- 3:50Speaker 2: el altar y en recibir a las personas. Empecé a
- 3:54Speaker 2: contar el dinero recolectado de la venta de comida, y
- 3:57Speaker 2: en medio de esa rutina casi olvidé mi ansiedad. En
- 4:01Speaker 2: un momento, cerca de la mitad de la misa, sentí
- 4:04Speaker 2: que mi teléfono vibraba. Al ver el nombre de Adán
- 4:07Speaker 2: en la pantalla, respondí de inmediato. Noté su voz alterada,
- 4:12Speaker 2: como si estuviera conteniendo el llanto. Lo que me dijo
- 4:15Speaker 2: fue muy breve pero me heló la sangre, me suplicó
- 4:18Speaker 2: que alguien fuera por él, que no sabía dónde estaba.
- 4:22Speaker 2: Intenté preguntarle cómo se había perdido, pero la llamada era
- 4:26Speaker 2: inestable y se cortó de improviso. Mi corazón latía con fuerza.
- 4:31Speaker 2: Dejé todo lo que estaba haciendo y corrí hacia mi hermana,
- 4:34Speaker 2: quien tenía un coche afuera. Le pedí que me llevara
- 4:38Speaker 2: en ese instante, apenas alcancé a decirle que Adán se
- 4:41Speaker 2: encontraba en algún lugar de la carretera, unos cuantos kilómetros
- 4:45Speaker 2: más lejos de lo esperado. Por fortuna, la neblina ya
- 4:49Speaker 2: se había disipado un poco, pero la noche estaba cerrada.
- 4:53Speaker 2: Las sombras de los cerros y los matorrales se extendían
- 4:56Speaker 2: en cada recoveco de la vía. Tardamos menos de 20 minutos
- 5:00Speaker 2: en recorrer lo que habitualmente se haría en una hora,
- 5:03Speaker 2: pues había poca circulación a esa hora de la noche. Finalmente,
- 5:07Speaker 2: descubrí el coche de Adán estacionado a un costado del camino.
- 5:12Speaker 2: Bajé deprisa. Él abrió la puerta y se apresuró a abrazarme.
- 5:17Speaker 2: Sentí que su cuerpo temblaba y estaba tan frío que
- 5:20Speaker 2: casi me hizo estremecer. Le pedí a mi hermana que
- 5:23Speaker 2: se marchara de regreso a la iglesia, asegurándole que yo
- 5:26Speaker 2: me ocuparía de él. Al subirnos de nuevo a su vehículo,
- 5:30Speaker 2: noté el silencio aplastante. El aire se sentía pesado, como
- 5:35Speaker 2: si las sombras de los árboles nos observaran. Le dije
- 5:39Speaker 2: a Adán que condujera hasta la iglesia, pero él se negó,
- 5:42Speaker 2: apenas lograba articular palabras. Me pidió que fuera yo al volante.
- 5:48Speaker 2: No insistí y tomé el lugar del conductor. Encendí el
- 5:51Speaker 2: coche y puse en marcha limpia parabrisas que aún llevaba
- 5:55Speaker 2: rastros de llovizna. Mientras empezaba a conducir, le pregunté suavemente
- 6:00Speaker 2: qué había ocurrido. Al principio, su mirada estaba ausente, como
- 6:05Speaker 2: si no procesara mis palabras. En ese trayecto de regreso,
- 6:09Speaker 2: a la luz tenue de los faros, me contó la
- 6:11Speaker 2: experiencia que acababa de vivir. Dijo que había tomado la
- 6:15Speaker 2: carretera correcta basándose en las indicaciones que yo le di,
- 6:19Speaker 2: pero notó dos entradas muy similares. Pensó que la primera
- 6:23Speaker 2: no era la adecuada y siguió algunos kilómetros más, esperando
- 6:27Speaker 2: encontrar otra. Cuando no la encontró, decidió retroceder y fue
- 6:31Speaker 2: entonces cuando la neblina se intensificó. De pronto, vio a
- 6:36Speaker 2: la distancia varias siluetas caminando a un costado de la carretera,
- 6:39Speaker 2: con velas y cantos tenues. Suponiendo que era la peregrinación
- 6:44Speaker 2: que buscaba, se colocó detrás del grupo para alumbrarlos y
- 6:47Speaker 2: al mismo tiempo guiarse por su camino. Notó algo extraño,
- 6:52Speaker 2: estaban prácticamente a oscuras, pero por la forma en que
- 6:55Speaker 2: rezaban y avanzaban, creyó que sólo intentaban llevar su devoción
- 6:59Speaker 2: con serenidad. No quiso detenerse a preguntarles nada y prefirió
- 7:03Speaker 2: simplemente acompañar la fila desde atrás. Dijo que escuchaba fragmentos
- 7:08Speaker 2: de oraciones y murmullos, que a ratos parecían apagarse y
- 7:11Speaker 2: luego resurgir con más fuerza. Lo siguió un buen tramo
- 7:15Speaker 2: hasta que se internaron por el mismo acceso que él
- 7:17Speaker 2: había visto antes pero que había ignorado. Aquella brecha era
- 7:22Speaker 2: de terracería y muy mal señalizada. Se adentró poco a poco,
- 7:26Speaker 2: hasta que la niebla se volvió tan espesa que prácticamente
- 7:29Speaker 2: no veía los laterales. En uno de esos instantes, ya
- 7:34Speaker 2: no percibió más las voces ni las figuras que caminaban.
- 7:38Speaker 2: Detuvo el coche, suponiendo que habían llegado a la iglesia
- 7:41Speaker 2: o que el grupo seguía un camino peatonal aparte. Bajó
- 7:45Speaker 2: para ver si había algún letrero o una barda que
- 7:47Speaker 2: indicara la presencia de un recinto religioso. Sin embargo, lo
- 7:52Speaker 2: que encontró fue un silencio tétrico. Caminó con la linterna
- 7:56Speaker 2: de su teléfono encendida, intentando localizar el grupo. Pocos metros
- 8:01Speaker 2: más adelante, la niebla empezó a disiparse, como si alguien
- 8:05Speaker 2: estuviera corriendo una cortina espesa. Entonces se dio cuenta de
- 8:09Speaker 2: que estaba de pie al borde de un cementerio antiguo.
- 8:13Speaker 2: Me describió el lugar con una nitidez que me dejó
- 8:15Speaker 2: los pelos de punta. Las tumbas parecían antiquísimas, con inscripciones ilegibles,
- 8:21Speaker 2: y algunas sepulturas tenían grietas que dejaban ver huecos en
- 8:24Speaker 2: la tierra. Los pasillos entre las lápidas eran estrechos, cubiertos
- 8:29Speaker 2: por maleza. No había ni un alma en el lugar,
- 8:32Speaker 2: y la bruma se alejaba lentamente, como si se burlara
- 8:36Speaker 2: de él. Gritó para ver si alguien del contingente aparecía,
- 8:40Speaker 2: pero nadie contestó. Dijo que tuvo la sensación de que
- 8:44Speaker 2: lo observaban desde la penumbra. Casi podía percibir respiraciones o
- 8:48Speaker 2: pasos a su espalda. Salió de allí corriendo, se subió
- 8:52Speaker 2: al coche y aceleró sin saber en qué dirección. Luego
- 8:56Speaker 2: de unos minutos de avanzar a ciegas, se detuvo cuando
- 8:59Speaker 2: localizó la carretera principal. Fue entonces que me llamó presa
- 9:03Speaker 2: del pánico. Mientras me explicaba esto, yo miraba por el
- 9:08Speaker 2: retrovisor esperando no ver nada inusual detrás de nosotros. El
- 9:12Speaker 2: camino de vuelta a la iglesia se sintió eterno. Cuando
- 9:16Speaker 2: por fin llegamos, la misa había concluido. La gente se
- 9:20Speaker 2: había dispersado y sólo el párroco y algunos ayudantes quedaban
- 9:23Speaker 2: acomodando los últimos detalles. Adán aún temblaba, y su voz
- 9:28Speaker 2: delataba un pavor que jamás le había conocido. Busqué al
- 9:32Speaker 2: padre Lorenzo, a quien expliqué la situación con la esperanza
- 9:35Speaker 2: de que sus palabras calmaran a mi prometido. El sacerdote
- 9:39Speaker 2: nos llevó a la sacristía, donde la penumbra era menos
- 9:42Speaker 2: amenazante que en la calle. Nos dijo que, en efecto,
- 9:46Speaker 2: varias personas de la zona comentaban sobre peregrinaciones fantasma que
- 9:50Speaker 2: aparecen en esas carreteras apartadas. Algunas teorías hablan de almas
- 9:55Speaker 2: que permanecen errantes, fallecidas en accidentes o que simplemente nunca
- 9:59Speaker 2: hallaron reposo. Otras historias sostienen que se trata de seres
- 10:04Speaker 2: malintencionados que buscan extraviar a los vivos para que se
- 10:07Speaker 2: pierdan en la noche y jamás regresen. El padre Lorenzo
- 10:11Speaker 2: mencionó que, en aquella región, se han encontrado restos de
- 10:15Speaker 2: antiguos pobladores cuyo número exacto se desconoce. Mucha gente nativa
- 10:20Speaker 2: asegura haber visto luces y procesiones desapareciendo entre los montes,
- 10:24Speaker 2: sobre todo en vísperas de festividades religiosas. Se dice que
- 10:28Speaker 2: estos grupos avanzan rezando, sin responder a quien los llame,
- 10:32Speaker 2: como si no pudieran ver ni escuchar a los vivos.
- 10:35Speaker 2: Quienes los han seguido, a veces, terminan en lugares lúgubres
- 10:39Speaker 2: como barrancos, ruinas abandonadas o cementerios en desuso. Hay campesinos
- 10:44Speaker 2: que cuentan haber perdido a un familiar que salió de
- 10:47Speaker 2: su casa tras ver pasar a estas supuestas apariciones. Otras
- 10:51Speaker 2: versiones hablan de campanas tenues y murmullos casi hipnóticos que
- 10:55Speaker 2: incitan a la gente a caminar tras ellos. Esa noche,
- 10:59Speaker 2: cuando el sacerdote terminó de contarnos esas historias, el corazón
- 11:03Speaker 2: de Adán se encogió aún más, y el mío también.
- 11:07Speaker 2: Nunca antes había sentido esa mezcla de desconcierto, curiosidad y
- 11:11Speaker 2: miedo al mismo tiempo. Me aferré a su mano para
- 11:14Speaker 2: darle un poco de fuerza. El padre rezó unas oraciones
- 11:18Speaker 2: para tranquilizarnos. Varios feligreses se enteraron de lo sucedido y
- 11:22Speaker 2: nos dijeron que su principal consejo era no volver a
- 11:25Speaker 2: transitar esos caminos solos, especialmente en las horas más oscuras.
- 11:30Speaker 2: Un señor mayor, conocido por haber vivido en el pueblo
- 11:33Speaker 2: desde niño, nos comentó que las peregrinaciones fantasma a veces
- 11:37Speaker 2: aparecen en noches frías o lluviosas y que, cada vez,
- 11:40Speaker 2: conducen a una zona distinta, como si vagaran sin rumbo.
- 11:45Speaker 2: Todo aquello se me quedó grabado. Al terminar la jornada,
- 11:49Speaker 2: partimos de regreso a casa. Llevaba el auto a baja velocidad,
- 11:53Speaker 2: sintiendo todavía la presión en el pecho. No dejamos de
- 11:57Speaker 2: mirar por los espejos, temiendo que una columna de figuras
- 12:01Speaker 2: se asomara en la penumbra. Cuando por fin llegamos a
- 12:04Speaker 2: nuestro hogar, Adán quiso pasar la noche en silencio. Su
- 12:08Speaker 2: mirada se perdía en la ventana, quizás recordando la imagen
- 12:12Speaker 2: escalofriante del cementerio y la súbita desaparición de aquella gente
- 12:15Speaker 2: que él creyó peregrinos reales. Pasaron varios días antes de
- 12:20Speaker 2: que recuperara la calma. Yo también me encontraba extrañamente inquieta,
- 12:25Speaker 2: como si algo se hubiera desplazado en mi realidad. La
- 12:28Speaker 2: iglesia continuó organizando más eventos, pero ahora tomábamos mayores precauciones
- 12:33Speaker 2: al viajar. Empecé a investigar un poco sobre los reportes
- 12:37Speaker 2: de esa misma carretera. En la parroquia, el padre Lorenzo
- 12:41Speaker 2: me compartió algunos recortes de periódicos locales donde se hablaba
- 12:45Speaker 2: de apariciones y accidentes. No había una explicación oficial, solo
- 12:50Speaker 2: testimonios de personas que coincidían en lo mismo, hombres, mujeres
- 12:54Speaker 2: e incluso niños que avanzaban rezando, sin voltear a mirar
- 12:57Speaker 2: si alguien se unía a ellos. A veces, alguien los
- 13:01Speaker 2: seguía y acababa perdido en parajes remotos. Aún con estas historias,
- 13:06Speaker 2: mucha gente de fe considera que no hay nada que temer,
- 13:09Speaker 2: que se trata de almas necesitadas de oración o de
- 13:12Speaker 2: engaños del demonio. Otros piensan que la región está plagada
- 13:16Speaker 2: de sucesos inexplicables por su geografía misteriosa, sus cavernas y
- 13:20Speaker 2: antiguas rutas que conectan varios estados del sureste. En lo personal,
- 13:25Speaker 2: no sé qué creer. Solo me quedo con la certeza
- 13:29Speaker 2: de que Adán jamás había estado tan aterrado como aquella noche,
- 13:32Speaker 2: y no tengo motivos para dudar de lo que vio.
- 13:35Speaker 2: A partir de entonces, cuando organizamos peregrinaciones, siempre planeamos rutas
- 13:40Speaker 2: bien definidas, con patrullas que nos escoltan y con horarios
- 13:43Speaker 2: estrictos para no tener que caminar tras la caída total
- 13:47Speaker 2: del sol. Algunas personas que conocieron nuestra historia la interpretan
- 13:51Speaker 2: como una prueba de fe, dicen que a veces se
- 13:54Speaker 2: nos presenta lo sobrenatural para recordar que la vida terrenal
- 13:57Speaker 2: no es todo lo que existe. Otros, en cambio, se
- 14:01Speaker 2: burlan y aseguran que la niebla y las sombras crean ilusiones.
- 14:05Speaker 2: De cualquier forma, nosotros vivimos la experiencia en carne propia,
- 14:09Speaker 2: y por más que alguien pretende explicar aquello con teorías lógicas,
- 14:13Speaker 2: nada podrá borrar el horror que vi en los ojos
- 14:16Speaker 2: de mi prometido. A veces, al anochecer, recuerdo el relato
- 14:20Speaker 2: de los supuestos viajeros perdidos que vagan por las vías desiertas.
- 14:25Speaker 2: Me imagino su silencio profundo, el sonido lejano de sus
- 14:28Speaker 2: rezos y el eco de sus pasos moribundos. Pienso en
- 14:32Speaker 2: ese cementerio olvidado, con las tumbas rotas y los nombres
- 14:35Speaker 2: borrados por la humedad y el paso del tiempo. Me
- 14:39Speaker 2: pregunto si ellos continúan avanzando en un limbo eterno, buscando
- 14:43Speaker 2: luz y calor en las velas de quienes llevamos la
- 14:45Speaker 2: fe por delante. O si, por el contrario, no son
- 14:49Speaker 2: más que artimañas de algo oscuro que se esconde en
- 14:51Speaker 2: la niebla para tentarnos a seguirlos hasta perdernos. Lo único
- 14:56Speaker 2: que sé es que cada vez que siento la bruma
- 14:58Speaker 2: envolverme en algún sendero rural, mi corazón se acelera y
- 15:01Speaker 2: rezo en silencio para que nada semejante vuelva a suceder.
- 15:06Speaker 2: Esa noche, mi devoción se llenó de pavor. Por más
- 15:09Speaker 2: que invoqué a Dios y traté de mantener la serenidad,
- 15:12Speaker 2: había algo tenebroso que superaba mis fuerzas. La posibilidad de
- 15:17Speaker 2: haber estado tan cerca de esas apariciones me marcó para siempre.
- 15:21Speaker 2: Ya no puedo pasar frente a un cementerio sin sentir
- 15:24Speaker 2: un nudo en la garganta, sin evocar la imagen de
- 15:26Speaker 2: Adán luchando por contener su llanto a un costado de
- 15:29Speaker 2: una carretera oscura, rodeado de sombras y rezos que se
- 15:32Speaker 2: fundían con la niebla. Desde entonces, cada vez que alguien
- 15:37Speaker 2: me pide ayuda en una peregrinación nocturna, recuerdo aquella advertencia,
- 15:41Speaker 2: nunca sigas un grupo que no reconozcas, no importa cuán
- 15:44Speaker 2: familiar parezcan sus cantos. Existen procesiones que no están formadas
- 15:49Speaker 2: por seres vivos, sino por almas que deambulan en busca
- 15:52Speaker 2: de algo que nunca encontrarán. Y si te atreves a
- 15:56Speaker 2: caminar con ellas, corres el riesgo de terminar en un
- 15:59Speaker 2: lugar donde el miedo y la noche se confunden, donde
- 16:02Speaker 2: los nombres en las tumbas ya no se distinguen, y
- 16:04Speaker 2: donde las oraciones se elevan sin que nadie las escuche.
- 16:16Speaker 2: La séptima sombra Nunca pensé que mi lugar favorito para
- 16:20Speaker 2: pasar los fines de semana se convertiría en la fuente
- 16:23Speaker 2: de mis peores pesadillas. Crecí visitando a mi abuelo Fermín
- 16:27Speaker 2: en un pequeño poblado llamado El Umbral, a unos cuantos
- 16:30Speaker 2: kilómetros de la ciudad donde vivo. Toda mi familia siempre
- 16:34Speaker 2: lo ha considerado un hombre muy apegado a sus raíces,
- 16:37Speaker 2: pues jamás salió de allí más que en unas cuantas
- 16:40Speaker 2: ocasiones para asuntos de trabajo o visitas a parientes. Recuerdo
- 16:44Speaker 2: aquellos días luminosos en su casa de adobe, con el
- 16:47Speaker 2: aroma a café y pan recién horneado llenándolo todo. Aun
- 16:51Speaker 2: cuando yo prefería el ritmo de la ciudad, en el
- 16:54Speaker 2: umbral encontraba una tranquilidad extraña, un silencio muy distinto al
- 16:58Speaker 2: ruido cotidiano al que estaba acostumbrado. Sin embargo, hace unas
- 17:03Speaker 2: semanas algo cambió y, a la par de ese cambio,
- 17:06Speaker 2: comencé a dudar si ese pueblo era tan apacible como
- 17:09Speaker 2: siempre creí. Mi abuelo y yo tenemos una costumbre, hablarnos
- 17:13Speaker 2: por teléfono al menos dos veces por semana. Nos gusta
- 17:17Speaker 2: ponernos al día, contar historias de casa, él aún conserva
- 17:21Speaker 2: un viejo rifle, y comentar sucesos extraños que corrían como
- 17:24Speaker 2: rumores en su comunidad. Él sabe que disfruto de los
- 17:28Speaker 2: relatos de lo desconocido, de lo que la gente no
- 17:31Speaker 2: se atreve a discutir abiertamente. Quizás por eso, cuando me
- 17:35Speaker 2: llamó con voz temblorosa y me dijo que necesitaba contarme
- 17:38Speaker 2: algo urgente, no dudé en apartar todo mi horario para
- 17:42Speaker 2: escuchar con atención. Había escuchado a mi abuelo preocupado antes,
- 17:46Speaker 2: pero nunca con ese temblor en la voz que casi
- 17:49Speaker 2: rozaba el pánico. Me dijo que los habitantes del pueblo
- 17:53Speaker 2: habían encontrado una sexta tabla. Yo no comprendía a qué
- 17:56Speaker 2: se refería, pues jamás había escuchado sobre tablas mágicas o
- 18:00Speaker 2: sagradas en ese lugar. Le pedí que me diera contexto
- 18:04Speaker 2: y noté cómo se tomaba su tiempo para explicarme la historia,
- 18:07Speaker 2: como si temiera que en cualquier momento alguien más estuviera escuchando.
- 18:12Speaker 2: Habló de una época anterior a su nacimiento, cuando el
- 18:15Speaker 2: umbral había sido descubierto por un grupo de viajeros que
- 18:18Speaker 2: llegaban de otras regiones más habitadas. No era el poblado
- 18:22Speaker 2: más antiguo del estado, pero sí uno de los más alejados,
- 18:25Speaker 2: y en ese entonces se encontraba casi en ruinas. Sus
- 18:30Speaker 2: construcciones estaban destruidas y había decenas de animales muertos en
- 18:33Speaker 2: un punto central del poblado, cabras, perros, caballos, todos en
- 18:38Speaker 2: un mismo espacio, como si hubieran sido sacrificados. Un olor
- 18:43Speaker 2: pestilente a azufre impregnaba el aire, y los pocos que
- 18:46Speaker 2: se atrevieron a entrar recordaban haber sentido una carga tan
- 18:49Speaker 2: pesada que varios se enfermaron al poco tiempo de abandonar
- 18:52Speaker 2: el lugar. No había nadie viviendo allí, al menos en apariencia,
- 18:56Speaker 2: así que los recién llegados tomaron la decisión de levantar
- 19:00Speaker 2: de nuevo el pueblo. Comenzaron a traer provisiones, a construir casas,
- 19:05Speaker 2: a limpiar y reparar estructuras. Sin embargo, por las noches,
- 19:10Speaker 2: desde las colinas se veían luces que se acercaban a
- 19:13Speaker 2: las orillas del umbral y con ellas una serie de
- 19:15Speaker 2: hombres y mujeres cubiertos con mantos negros. Se mantenían lo
- 19:20Speaker 2: suficientemente lejos para no entrar en contacto con quienes trabajaban
- 19:24Speaker 2: durante el día, pero hacían ritos extraños, y al amanecer
- 19:27Speaker 2: dejaban restos de animales sin vida en las esquinas de
- 19:30Speaker 2: las veredas. Nadie sabía qué era exactamente lo que adoraban,
- 19:35Speaker 2: pero a juzgar por las marcas talladas en la tierra
- 19:37Speaker 2: y los sonidos guturales que emitían, se trataba de algún
- 19:41Speaker 2: culto siniestro que nadie se atrevía a enfrentar de frente.
- 19:45Speaker 2: Según lo que llegó a oídos de mi abuelo Fermín,
- 19:47Speaker 2: y que su propio padre, mi bisabuelo, le relató, los
- 19:51Speaker 2: colonos que intentaban revitalizar el pueblo sufrieron de una serie
- 19:54Speaker 2: de desgracias que jamás habían experimentado. Accidentes inexplicables ocurrían sin cesar.
- 20:01Speaker 2: Herramientas se rompían sin causa aparente. La gente emproblemada en
- 20:06Speaker 2: el poblado vecino caía enferma o moría en circunstancias desconocidas,
- 20:10Speaker 2: y siempre resultaba que tenían parientes o amigos trabajando en
- 20:13Speaker 2: la reconstrucción del umbral. Los animales amanecían muertos en los
- 20:18Speaker 2: corrales sin rastros de violencia evidente. Poco a poco, todos
- 20:22Speaker 2: comenzaron a temer que aquellos encapuchados de la noche tenían
- 20:26Speaker 2: algo que ver con tanto infortunio. Aún así, muchos se
- 20:30Speaker 2: empeñaron en seguir adelante. Orgullo, terquedad o simple esperanza de
- 20:35Speaker 2: levantar un nuevo hogar los mantenía allí. Para contrarrestar la
- 20:39Speaker 2: supuesta influencia maligna, consultaron a un sacerdote que ofició misas
- 20:43Speaker 2: en distintas parroquias cercanas. Él les recomendó tallar siete tablas
- 20:48Speaker 2: de madera con pasajes bíblicos específicos, bendecirlas y repartirlas en
- 20:52Speaker 2: zonas estratégicas alrededor del umbral para cubrirlo por completo con
- 20:56Speaker 2: una especie de protección espiritual. Nadie más, aparte de dos personas,
- 21:01Speaker 2: sabría la ubicación exacta de esas tablas, para evitar que
- 21:05Speaker 2: pudieran ser halladas y destruidas. El plan, según contaba mi abuelo, funcionó.
- 21:12Speaker 2: La atmósfera empezó a limpiar su opresión, y las desgracias
- 21:15Speaker 2: se redujeron hasta casi desaparecer. Sin embargo, aquellos encapuchados siguieron apareciendo,
- 21:22Speaker 2: pero se detenían en las afueras, gritando toda clase de
- 21:25Speaker 2: maldiciones y amenazas a los habitantes. Con el tiempo, el
- 21:30Speaker 2: pueblo creció y se solidificó. Más gente llegó, y los
- 21:34Speaker 2: bandos de desconocidos parecieron dispersarse, como si hubieran perdido interés
- 21:38Speaker 2: o fuerzas para entrar. Fue así como nació el El
- 21:42Speaker 2: Umbral que yo conocía, un lugar casi suspendido en el tiempo,
- 21:45Speaker 2: con la gente más amable que uno pudiera encontrar, donde
- 21:48Speaker 2: la vida se desenvolvía con una parsimonia envidiable. Esa historia
- 21:53Speaker 2: habría quedado como un simple relato de ancianos si no
- 21:56Speaker 2: fuera porque, en fechas recientes, empezaron a ocurrir hechos demasiado
- 22:00Speaker 2: similares a lo que mis antepasados vivieron. Cierta mañana, hace
- 22:05Speaker 2: algunos meses, un grupo de vecinos halló la primera tabla
- 22:08Speaker 2: destrozada junto al altar de la iglesia. Por alguna razón,
- 22:13Speaker 2: las autoridades lo tomaron como vandalismo, pero mi abuelo sabía
- 22:17Speaker 2: que se trataba de una de esas siete tablas de protección.
- 22:21Speaker 2: Con el pasar de los días, aparecieron otras tantas, siempre
- 22:24Speaker 2: astilladas o quemadas, en la plaza principal o cerca de
- 22:27Speaker 2: los caminos de entrada. El pánico se desató cuando se
- 22:31Speaker 2: reconoció que eran las mismas tablas que tantos años atrás
- 22:34Speaker 2: habían salvado al pueblo del influjo de aquella secta desconocida. Ahora,
- 22:40Speaker 2: me dijo mi abuelo, ya sumaban seis. Seis tablas encontradas
- 22:44Speaker 2: y destruidas, una tras otra, y las dejaban a la
- 22:47Speaker 2: vista de la gente para que comprendieran el mensaje. A
- 22:51Speaker 2: pesar de ello, algunas familias se empeñaban en mantener el
- 22:54Speaker 2: suceso en silencio, culpando a bromistas o atribuyéndolo a meras casualidades.
- 22:59Speaker 2: De hecho, hubo vecinos que amenazaron con castigar a cualquiera
- 23:03Speaker 2: que hablara demasiado y sembrara el miedo entre la comunidad.
- 23:07Speaker 2: Tal vez les asustaba verse forzados a creer en algo
- 23:10Speaker 2: que habían decidido enterrar en el olvido. La semana pasada,
- 23:14Speaker 2: mi abuelo me confesó que un grupo de hombres había
- 23:17Speaker 2: aparecido en la periferia del pueblo. estaban vestidos de negro
- 23:21Speaker 2: y usaban capuchas parecía que se repetía la misma escena
- 23:25Speaker 2: de antaño esta vez con mayor descaro como si se
- 23:28Speaker 2: sintieran seguros de que las protecciones ya casi no funcionaban
- 23:33Speaker 2: mi abuelo no podía asegurar que fueran los mismos tanto
- 23:36Speaker 2: tiempo había pasado pero su sola presencia invocaba los recuerdos
- 23:40Speaker 2: más oscuros de la historia del lugar Cuando me lo contó,
- 23:44Speaker 2: sentí un escalofrío que me recorrió de la cabeza a
- 23:46Speaker 2: los pies, pues ya no se trataba únicamente de un relato,
- 23:50Speaker 2: yo conocía de primera mano a la gente del umbral
- 23:52Speaker 2: y los había visto trabajar, convivir y aferrarse a su tierra.
- 23:57Speaker 2: Ahora podía percibir en sus voces, al hablar con ellos,
- 24:00Speaker 2: un matiz de desesperación y temor que jamás antes había notado.
- 24:05Speaker 2: Cuando corté la llamada aquella noche, mi corazón palpitaba con
- 24:09Speaker 2: tanta fuerza que no pude dormir. Durante días estuve reflexionando
- 24:13Speaker 2: si debía ir a ver a mi abuelo en persona.
- 24:16Speaker 2: Al final decidí hacerlo. Empaqué unas cuantas mudas de ropa,
- 24:21Speaker 2: tomé mi coche y manejé hasta su casa. El camino
- 24:25Speaker 2: pareció más largo de lo normal, en parte, porque mi
- 24:28Speaker 2: cabeza rebosaba de preguntas sin respuesta.¿ Y si todo era
- 24:32Speaker 2: un rumor alimentado por el pánico colectivo?¿ Y si, en efecto,
- 24:37Speaker 2: esos hombres planeaban volver a tomar el pueblo con algún
- 24:39Speaker 2: ritual siniestro que no lograba entender? Al llegar, me recibió
- 24:44Speaker 2: un silencio abrumador. Mi abuelo me saludó, pero noté su
- 24:48Speaker 2: semblante mucho más demacrado que la última vez. También me
- 24:52Speaker 2: di cuenta de que mantenía todas las luces de la
- 24:55Speaker 2: casa encendidas, incluso en plena tarde. Cuando le pregunté si
- 24:59Speaker 2: estaba bien, esquivó la mirada, como si temiera decir algo
- 25:03Speaker 2: que atrajera la desgracia. Me senté con él en la
- 25:06Speaker 2: sala y, en voz muy baja, me habló de un
- 25:09Speaker 2: rumor reciente, la séptima tabla estaba aún oculta en algún
- 25:12Speaker 2: rincón del pueblo, y nadie sabía con exactitud dónde. Lo
- 25:17Speaker 2: único claro era que estos nuevos encapuchados la buscaban, y
- 25:20Speaker 2: estaban muy cerca de hallarla, si no es que ya
- 25:23Speaker 2: lo habían hecho. El miedo más grande de mi abuelo
- 25:27Speaker 2: era que, al destruirla, todo lo que se había contenido
- 25:30Speaker 2: con ayuda de la protección se liberara nuevamente. Aquella noche,
- 25:34Speaker 2: a pesar de mis intentos por descansar, no pude conciliar
- 25:38Speaker 2: el sueño. Me quedé inmóvil en mi cama, escuchando cualquier
- 25:42Speaker 2: ruido fuera de lo común. El viento rozaba las ventanas
- 25:46Speaker 2: con un murmullo que, a ratos, parecía un lamento lejano.
- 25:50Speaker 2: Tal vez era mi imaginación, pero juro que en cierto
- 25:53Speaker 2: momento escuché un cántico apagado, un murmullo repetitivo que provenía
- 25:58Speaker 2: desde las afueras. Sentí un nudo en el estómago e,
- 26:02Speaker 2: incapaz de soportar la ansiedad, me levanté para asomarme. Todo
- 26:06Speaker 2: lucía oscuro, aunque distinguí, a lo lejos, un pequeño resplandor
- 26:10Speaker 2: como de antorchas. Ni siquiera tuve el valor de abrir
- 26:14Speaker 2: la puerta para investigar. Solo recé, sin ser particularmente devoto,
- 26:19Speaker 2: y contuve el aliento, rogando que todo eso fuera un
- 26:22Speaker 2: mal sueño. A la mañana siguiente, el pueblo despertó con
- 26:27Speaker 2: la noticia de que habían encontrado restos de animales en
- 26:30Speaker 2: la plaza, acompañados de velas negras. Mi abuelo, con gesto sombrío,
- 26:35Speaker 2: me comentó que hacía décadas que eso no ocurría. Algunos vecinos,
- 26:40Speaker 2: por miedo o coraje, gritaban en la calle que la
- 26:43Speaker 2: hora final se aproximaba. Otros, en silencio, se encerraban en
- 26:48Speaker 2: sus casas. Cuando pasé frente a la iglesia, vi a
- 26:51Speaker 2: la gente susurrar en corrillos y a uno de los
- 26:54Speaker 2: ancianos más respetados señalando con el dedo un costado del
- 26:57Speaker 2: atrio donde se encontraban manchas oscuras sobre las piedras. Supe
- 27:02Speaker 2: entonces que esta vez no se iba a resolver con
- 27:05Speaker 2: rezos dispersos, pues el terror se había instalado de lleno
- 27:08Speaker 2: en el ánimo colectivo. Entre todo este caos, un hombre mayor,
- 27:13Speaker 2: aparentemente uno de los pocos que conocían la ubicación de
- 27:16Speaker 2: las tablas, fue hallado inconsciente en el camino que lleva
- 27:19Speaker 2: a las montañas. De acuerdo con los comentarios, se trataba
- 27:24Speaker 2: del hijo de uno de los encargados originales de esconderlas.
- 27:28Speaker 2: La gente decía que alguien o algo lo había agredido
- 27:31Speaker 2: para forzarlo a revelar información. Nadie supo si alcanzó a
- 27:35Speaker 2: confesar dónde estaba la séptima tabla. Este suceso avivó la
- 27:39Speaker 2: desesperación de todos. Temían que en cualquier momento apareciera la
- 27:43Speaker 2: última tabla destrozada en la plaza, marcando el fin de
- 27:46Speaker 2: la protección. Ya cuando no podía soportar tanta zozobra, decidí
- 27:51Speaker 2: hablar con mi abuelo con la intención de convencerlo de marcharse.
- 27:55Speaker 2: Me escuchó, pero se negó. Aseguró que tenía fe en
- 27:59Speaker 2: que las fuerzas que protegían el pueblo no cederían tan fácilmente.
- 28:04Speaker 2: Me aseguró que, pasara lo que pasara, no se movería
- 28:07Speaker 2: de allí. Entendí que no iba a cambiar de opinión.
- 28:12Speaker 2: Aún así, me ofrecía quedarme unos días más con él,
- 28:15Speaker 2: para no dejarlo solo. Él asintió en silencio. Esa misma noche,
- 28:21Speaker 2: volví a sentir ese canto lúgubre. Cuando me armé de
- 28:24Speaker 2: valor para espiar por la ventana, vi movimientos de sombras
- 28:28Speaker 2: en los lindes del poblado, figuras humanoides que se arrastraban
- 28:31Speaker 2: con sigilo, cargando algo que no pude distinguir con claridad.
- 28:36Speaker 2: El miedo me paralizó, y sólo atiné a rezar, deseando
- 28:39Speaker 2: que la oscuridad no cruzara el umbral de nuestras puertas.
- 28:43Speaker 2: Pasaron dos días sin nuevos hallazgos de tablas rotas. Algunos
- 28:47Speaker 2: albergaban la esperanza de que la última se mantuviera a salvo. Otros,
- 28:52Speaker 2: más pesimistas, pensaban que ya había sido destruida en secreto
- 28:56Speaker 2: y que lo peor estaba por llegar. Yo, sinceramente, no
- 29:01Speaker 2: sabía qué creer. Mi único impulso era proteger a mi abuelo.
- 29:06Speaker 2: Sin embargo, él parecía resignado y hasta se mostró más animado,
- 29:10Speaker 2: como si la ausencia de nuevos infortunios le trajera un
- 29:13Speaker 2: poco de calma. Aún así, el ambiente pesaba, y con
- 29:17Speaker 2: el caer de la tarde el pueblo quedaba sumido en
- 29:20Speaker 2: una tensión asfixiante. Me marcharía a la mañana siguiente, no
- 29:24Speaker 2: sin un nudo en la garganta al dejar a mi
- 29:26Speaker 2: abuelo allí. Sentí que lo abandonaba a su suerte, pero
- 29:30Speaker 2: tenía responsabilidades en la ciudad y esperaba que quizá mis
- 29:33Speaker 2: temores fueran exagerados. Antes de partir, quise dar un paseo
- 29:38Speaker 2: rápido por los caminos del umbral para despedirme del lugar.
- 29:42Speaker 2: Me sorprendió encontrarlo casi desierto, las puertas cerradas a cal
- 29:46Speaker 2: y canto, las ventanas con tablones, como si esperaran el
- 29:50Speaker 2: golpe de un huracán. De vez en cuando aparecía algún vecino,
- 29:54Speaker 2: que al verme solo inclinaba la cabeza y caminaba más rápido,
- 29:58Speaker 2: sin detenerse a conversar. En cualquier otra época, esa gente
- 30:02Speaker 2: me habría saludado con sonrisas y me habrían invitado a
- 30:05Speaker 2: un vaso de agua fresca. Ese día solo encontré miradas
- 30:09Speaker 2: de pánico y recelo. Partí con el corazón encogido. Mientras
- 30:14Speaker 2: manejaba por la carretera polvorienta, no dejaba de mirar por
- 30:18Speaker 2: el retrovisor, esperando encontrar algo o a alguien persiguiéndome. En
- 30:23Speaker 2: mi mente retumbaba la pregunta,¿ dónde estaría la séptima tabla?¿
- 30:27Speaker 2: La encontrarían en algún escondite olvidado o permanecería a salvo,
- 30:31Speaker 2: protegiendo al pueblo en silencio? A la fecha, sigo sin
- 30:35Speaker 2: saber la respuesta. Me aferro a la esperanza de que,
- 30:39Speaker 2: si ese último amuleto sagrado permanece intacto, el umbral se
- 30:43Speaker 2: librará de la destrucción definitiva. No obstante, cada noche, cuando
- 30:48Speaker 2: intento dormir en mi departamento, me imagino a esos hombres
- 30:52Speaker 2: de negro susurrando amenazas en torno a la plaza. Pienso
- 30:56Speaker 2: en mi abuelo, en su testarudez y su fe inquebrantable.
- 31:00Speaker 2: Le he insistido por teléfono que se mude con nosotros,
- 31:03Speaker 2: pero siempre me responde con un escueto estoy bien. Y
- 31:06Speaker 2: yo no dejo de preguntarme si no es más que
- 31:09Speaker 2: una farsa para tranquilizarme, mientras la oscuridad se cierne sobre
- 31:12Speaker 2: él y sobre todo lo que ama. Lo único que
- 31:15Speaker 2: me calma un poco es la idea de que, por
- 31:18Speaker 2: más aterradores que sean los planes de esa secta, todavía
- 31:21Speaker 2: les falta un paso, la séptima sombra. Y mientras esa
- 31:25Speaker 2: tabla no aparezca destrozada, hay una chispa de esperanza que
- 31:29Speaker 2: mantiene con vida un rincón de México donde viven quienes
- 31:32Speaker 2: ya han soportado demasiadas noches llenas de horror. Solo le
- 31:36Speaker 2: pido a Dios, a lo que sea que rija nuestro destino,
- 31:39Speaker 2: que cuando la última barrera caiga, si llega a pasar,
- 31:42Speaker 2: no nos sorprenda a todos sin un refugio en donde
- 31:45Speaker 2: escondernos del terror que, sin duda, vendrá a reclamar su lugar.
- 31:56Speaker 2: El silencio acechante Me llamo Agustín, tengo 36 años y desde
- 32:02Speaker 2: que tengo uso de razón he vivido en un pequeño
- 32:04Speaker 2: pueblo enclavado entre cerros. La vida aquí nunca ha sido agitada,
- 32:09Speaker 2: pero tampoco llega a ser totalmente pacífica. Todo transcurre con
- 32:14Speaker 2: una especie de ritmo denso, como si el tiempo se
- 32:16Speaker 2: hubiera detenido pero mantuviera un susurro constante que a veces
- 32:20Speaker 2: se vuelve tan fuerte que no puedes ignorarlo. Hace un
- 32:24Speaker 2: par de años, por necesidad, acepté trabajar en el rancho
- 32:27Speaker 2: de mi tía Ángela, un lugar apartado situado a casi 40
- 32:31Speaker 2: minutos en camioneta desde el centro del pueblo. En aquel entonces,
- 32:36Speaker 2: mi prioridad era ahorrar un poco de dinero para independizarme
- 32:39Speaker 2: y la oferta fue tentadora, techo, comida y un salario modesto,
- 32:43Speaker 2: pero constante. Mi tía vivía sola, pues su esposo había
- 32:47Speaker 2: muerto hacía mucho tiempo, y se las arreglaba con un
- 32:50Speaker 2: par de empleados para mantener el ganado y unos cuantos
- 32:53Speaker 2: cultivos de hortalizas. Apenas me instalé, noté la soledad del lugar,
- 32:58Speaker 2: detrás del rancho, los cerros se alzaban enfilados, cada vez
- 33:02Speaker 2: más altos, como guardianes silenciosos. Desde el primer día, el
- 33:07Speaker 2: trabajo fue duro, había que acarrear agua para los corrales,
- 33:10Speaker 2: limpiar el establo y ayudar en las siembras. Pero yo
- 33:14Speaker 2: no me quejaba, siempre me ha gustado sentir la tierra
- 33:17Speaker 2: bajo las manos. Lo único que me costaba de ver
- 33:20Speaker 2: hacer a la distancia con mi novia, Carolina, a quien
- 33:24Speaker 2: apenas podía ver cada dos o tres semanas cuando bajaba
- 33:27Speaker 2: al pueblo por provisiones. Carolina y yo llevábamos un año juntos,
- 33:32Speaker 2: un tiempo suficiente para descubrir que sus ojos tenían esa
- 33:35Speaker 2: mirada especial que siempre me había atraído. Tenía carácter, sí,
- 33:40Speaker 2: y una dulzura que te hacía sentir en casa en
- 33:42Speaker 2: cualquier parte. Cuando decidí trabajar para mi tía, me apoyó
- 33:46Speaker 2: sin dudarlo, aunque ambos sabíamos lo duro que sería. En
- 33:51Speaker 2: el rancho no había señal de teléfono, y en esa
- 33:54Speaker 2: zona remota ni siquiera existía la posibilidad de conectarme a internet.
- 33:58Speaker 2: Solo contaba con mi viejo celular ladrillo, que apenas servía
- 34:02Speaker 2: para llamadas y mensajes simples. No era un problema grave
- 34:06Speaker 2: al inicio, pero con los días se volvía insoportable la
- 34:09Speaker 2: idea de no poder escuchar su voz. Una tarde, mientras
- 34:13Speaker 2: arreglaba una cerca junto al corral, noté que mi tía
- 34:16Speaker 2: me observaba. Era una mujer de mirada aguda, acostumbrada a
- 34:21Speaker 2: la vida de campo, y de pronto soltó un comentario
- 34:23Speaker 2: sin quitar la vista de mí. Dijo que en lo
- 34:26Speaker 2: alto del cerro, allá donde se juntan los pinos, a
- 34:30Speaker 2: veces entraba algo de señal. No era un sitio sencillo
- 34:34Speaker 2: de alcanzar, porque implicaba recorrer un sendero empinado y con
- 34:37Speaker 2: piedras sueltas. Lo solté todo para mirar hacia la ladera,
- 34:42Speaker 2: preguntándome si valdría la pena el esfuerzo. Al principio no
- 34:46Speaker 2: me animé, el agotamiento tras la jornada me quitaba las
- 34:49Speaker 2: ganas de subir y, además, Carolina sabía que en el
- 34:52Speaker 2: rancho no había forma de comunicarme con ella seguido. pasaron
- 34:57Speaker 2: los días y la tentación de sorprenderla con una llamada
- 34:59Speaker 2: fue creciendo pensé que sería un gesto bonito escuchar su
- 35:03Speaker 2: voz sin previo aviso romper la monotonía del silencio y
- 35:07Speaker 2: hacerle saber que aunque estuviera lejos la recordaba a cada
- 35:11Speaker 2: segundo una tarde después de terminar temprano mis labores me
- 35:16Speaker 2: armé de valor y decidí caminar hacia la cima El
- 35:19Speaker 2: sendero resultó más empinado de lo que esperaba, la tierra
- 35:22Speaker 2: se desmoronaba con facilidad y el sol pegaba con fuerza,
- 35:26Speaker 2: pero la determinación pudo más. Hacia la mitad del camino
- 35:30Speaker 2: sentí que el cansancio me dominaba, me detuve un instante
- 35:33Speaker 2: y eché un vistazo al rancho, que se veía diminuto
- 35:36Speaker 2: allá abajo. Cuando por fin alcancé la ladera superior, la
- 35:40Speaker 2: vista me dejó sin aliento. Las montañas parecían infinitas y
- 35:45Speaker 2: el viento era más fresco. Revisé el celular y, tras
- 35:49Speaker 2: unos segundos, apareció una barra de señal. Me brotó una
- 35:53Speaker 2: risa silenciosa, esa mezcla de triunfo y alivio. Marqué de
- 35:58Speaker 2: inmediato el número de Carolina. Su voz me recibió con
- 36:01Speaker 2: un bueno... Apenas audible, y sentí un nudo en la garganta.
- 36:07Speaker 2: Hablamos unos minutos, le conté sobre el rancho, el calor
- 36:10Speaker 2: del día y las vacas que a veces se escapaban
- 36:12Speaker 2: del corral. Ella se rió, me dijo que me extrañaba
- 36:16Speaker 2: y yo le respondí que no se preocupara, que pronto
- 36:19Speaker 2: nos veríamos. Bajé con el corazón más ligero y una
- 36:23Speaker 2: sensación de compañía. A partir de entonces, subir al cerro
- 36:28Speaker 2: para llamar se volvió una pequeña rutina. Siempre lo hacía
- 36:32Speaker 2: de día, terminando las faenas más duras, porque no me
- 36:35Speaker 2: apetecía nada cruzar ese sendero de noche. La dificultad del
- 36:39Speaker 2: camino no menguaba, pero mi cuerpo se acostumbró. Sin embargo,
- 36:44Speaker 2: empecé a notar algo inquietante. Cierta tarde, el aire en
- 36:48Speaker 2: la cima se sentía diferente, espeso, como si una tormenta
- 36:52Speaker 2: invisible se agazapara cerca. Hablaba con Carolina intentando sonar normal,
- 36:58Speaker 2: pero se me cortaban las frases. Ella, extrañada, me preguntó
- 37:02Speaker 2: si pasaba algo. Fingí que no y le dije que
- 37:06Speaker 2: el tiempo estaba raro, como a punto de llover, pero
- 37:09Speaker 2: no estaba realmente seguro. Volví al rancho con una incomodidad
- 37:13Speaker 2: en el pecho, una especie de presentimiento oscuro que no
- 37:16Speaker 2: podía explicar. Unos días después, mi tía me dio la
- 37:20Speaker 2: tarde libre y pensé en aprovechar para subir de nuevo.
- 37:24Speaker 2: El cielo estaba un poco nublado, pero no parecía que
- 37:27Speaker 2: fuera a desatarse una tormenta. Al avanzar entre el monte,
- 37:31Speaker 2: de pronto vi a alguien. Un hombre descendía muy despacio
- 37:36Speaker 2: por la ladera, vestido con ropa negra como de campesino,
- 37:39Speaker 2: pero sucia de manchas indescriptibles, como si estuviera impregnada de
- 37:43Speaker 2: hollín o algo similar. Llevaba un sombrero grande y rígido,
- 37:47Speaker 2: que apenas dejaba ver su rostro. Me pareció extraño que
- 37:51Speaker 2: no hiciera ningún ruido al pisar, pues el suelo estaba
- 37:54Speaker 2: lleno de ramas y piedras sueltas. Lo perdí de vista
- 37:58Speaker 2: un instante y seguí mi camino, intentando no pensar demasiado
- 38:02Speaker 2: en ello. Pero al recorrer un tramo más, esa misma
- 38:06Speaker 2: figura apareció otra vez bajando directamente hacia mí. Tuve que detenerme.¿
- 38:11Speaker 2: Cómo había llegado allí tan rápido? No tenía lógica. El
- 38:16Speaker 2: hombre mantenía el rostro inclinado, y al pasar a mi
- 38:19Speaker 2: lado sólo soltó un buenas con voz ronca, sin levantar
- 38:22Speaker 2: del todo la cabeza. Sus pasos eran lentos, pero avanzaba
- 38:27Speaker 2: con una fluidez que me puso la piel de gallina.
- 38:30Speaker 2: Cuando llegué a la cima, llamé a Carolina y logré
- 38:33Speaker 2: calmar un poco mis nervios. Esa noche apenas pude cenar.
- 38:38Speaker 2: Mi mente volvía una y otra vez a la imagen
- 38:40Speaker 2: de aquel sujeto silencioso, sucio, con el sombrero enorme cubriéndole
- 38:45Speaker 2: la cara. Le conté a mi tía algo muy reducido,
- 38:49Speaker 2: mencionando que había visto a alguien extraño en el cerro,
- 38:52Speaker 2: pero ella se limitó a encogerse de hombros. Dijo que
- 38:55Speaker 2: había mucha gente que cortaba leña o buscaba ganado, y
- 38:59Speaker 2: que no tenía por qué alarmarme. Dejé pasar un tiempo
- 39:02Speaker 2: sin subir, esperando que esa sensación rara se esfumara. Pero
- 39:07Speaker 2: las ganas de oír a Carolina me impulsaron de nuevo.
- 39:11Speaker 2: Esa tarde el viento soplaba más frío, y las nubes
- 39:14Speaker 2: parecían arrastrar una luz gris sobre los árboles. Al llegar
- 39:18Speaker 2: al claro donde normalmente encontraba señal, el celular no reaccionó.
- 39:23Speaker 2: No había barra, ni un débil indicio de conexión. Caminé
- 39:27Speaker 2: en círculos, levantando el móvil al aire, e incluso me
- 39:31Speaker 2: subí con cuidado a una roca grande en busca de
- 39:33Speaker 2: esa mínima línea de cobertura. Entonces sentí un empujón violento
- 39:38Speaker 2: en la espalda. No tuve tiempo de nada, resbalé y caí,
- 39:42Speaker 2: dándome un golpe en el costado. El tobillo me dolía,
- 39:46Speaker 2: pero no estaba fracturado. Me levanté con el corazón desbocado,
- 39:51Speaker 2: mirando en todas direcciones. Y lo vi de nuevo. El
- 39:55Speaker 2: hombre de negro estaba allí, en el centro del claro,
- 39:58Speaker 2: inmóvil como un espantapájaros abandonado. No levantaba la vista, parecía
- 40:04Speaker 2: más interesado en los troncos a su alrededor, como si
- 40:07Speaker 2: los inspeccionara uno por uno. Una oleada de miedo me sacudió.
- 40:12Speaker 2: Mi cerebro me gritaba que huyera, y eso hice, me
- 40:15Speaker 2: alejé lo más rápido que pude, ignorando el ardor del tobillo.
- 40:20Speaker 2: Mientras bajaba el sendero, percibí que él también se movía.
- 40:24Speaker 2: Sus pasos eran suaves, casi imperceptibles, pero lo sentía detrás
- 40:28Speaker 2: de mí, siguiéndome sin esfuerzo. Intenté no volver la cabeza,
- 40:33Speaker 2: pero el horror pudo más. Miré por encima del hombro
- 40:36Speaker 2: y comprobé que había reducido la distancia. También me di
- 40:40Speaker 2: cuenta de que, en su mano, sostenía lo que parecían
- 40:44Speaker 2: piedras o trozos de madera. Me empecé a agachar instintivamente,
- 40:48Speaker 2: temiendo que me las arrojara. Y así fue, escuché el
- 40:52Speaker 2: silbido de un objeto que pasó rozándome. El sonido seco
- 40:56Speaker 2: de la piedra rebotando contra un tronco casi me hizo
- 40:59Speaker 2: perder el control de mis pasos. La desesperación me empujó
- 41:03Speaker 2: a seguir adelante, pero sentí otro golpe brusco en la pantorrilla,
- 41:07Speaker 2: como si algo se enroscara alrededor de mi pierna. Tropecé
- 41:11Speaker 2: y caí de rodillas con un gruñido de dolor. Cuando
- 41:15Speaker 2: giré la vista, no vi nada que me sujetara, no
- 41:18Speaker 2: había ramas, no había cuerdas, solo la presión creciente de
- 41:21Speaker 2: algo que no podía ver. Empecé a sacudir la pierna
- 41:25Speaker 2: para soltarme, y en medio de esa lucha silenciosa, él
- 41:29Speaker 2: se abalanzó sobre mí. Su sombrero casi chocó contra mi frente.
- 41:34Speaker 2: Durante un instante eterno, pude atisbar su rostro, la piel
- 41:38Speaker 2: parecía deshacerse, cuarteada, y sus ojos no eran más que
- 41:42Speaker 2: cuencas hundidas en sombras infinitas. Un olor nauseabundo me envolvió,
- 41:47Speaker 2: algo parecido a carroña y óxido, tan penetrante que se
- 41:50Speaker 2: me revolvió el estómago. Intenté gritar, pero el miedo me
- 41:54Speaker 2: había cerrado la garganta. Un líquido negruzco empezó a gotear
- 41:58Speaker 2: de su boca, espeso, cayendo en hilos que parecían repulsivos
- 42:02Speaker 2: gusanos líquidos. Una de esas gotas me tocó la mejilla,
- 42:06Speaker 2: ardió como brasa recién encendida, provocándome un dolor punzante que
- 42:11Speaker 2: me cortó la respiración. La rabia y el instinto de
- 42:15Speaker 2: supervivencia superaron al terror. Lancé un manotazo hacia su pecho
- 42:19Speaker 2: y logré apartarlo lo justo para rodar y ponerme en pie.
- 42:23Speaker 2: Sin pensarlo, eché a correr, ni siquiera miré si él
- 42:26Speaker 2: se levantaba tras la embestida. Bajar el cerro se convirtió
- 42:30Speaker 2: en un suplicio porque el tobillo me latía y mi
- 42:33Speaker 2: cabeza daba vueltas, pero la adrenalina me mantuvo en pie
- 42:36Speaker 2: hasta que vi las tejas del rancho asomar entre los árboles.
- 42:40Speaker 2: Llegué al patio cuando el sol ya se ocultaba, con
- 42:43Speaker 2: la ropa cubierta de polvo y las piernas temblorosas. Mi tía,
- 42:48Speaker 2: que regaba las plantas, soltó la cubeta al verme. Quise
- 42:52Speaker 2: hablar pero mi voz era apenas un susurro. Di unos
- 42:55Speaker 2: pasos más y caí de bruces sobre la tierra. Sólo
- 42:59Speaker 2: recuerdo que oí su grito lejano, como si viniera de
- 43:02Speaker 2: otro mundo, y luego una oscuridad tibia que me rodeó
- 43:05Speaker 2: en un abrazo malsano. Desperté a mitad de la noche,
- 43:09Speaker 2: recostado en una cama. Un vendaje grueso cubría parte de
- 43:13Speaker 2: mi mejilla y sentía un escozor constante. Mi tía estaba
- 43:17Speaker 2: sentada a mi lado, con el rostro lleno de preocupación.
- 43:22Speaker 2: No pude decirle de forma coherente lo que me había pasado,
- 43:25Speaker 2: apenas hile unas frases confusas mientras ella me ofrecía agua.
- 43:29Speaker 2: Dijo que me habían encontrado inconsciente y que la herida
- 43:32Speaker 2: de mi cara era extraña, como si me hubiera quemado
- 43:35Speaker 2: con algo corrosivo. Preguntó qué había ocurrido, pero mi lengua
- 43:39Speaker 2: se trababa. Los días siguientes transcurrieron en una niebla de
- 43:44Speaker 2: dolor y silencios incómodos. Mi tía no preguntó más de
- 43:48Speaker 2: la cuenta, se limitó a untarme pomadas y a asegurarse
- 43:51Speaker 2: de que descansara. Cuando recuperé algo de fuerzas, decidí marcharme
- 43:56Speaker 2: del rancho. No quería volver a subir ese cerro y
- 43:59Speaker 2: arriesgarme a encontrarme con esa cosa de nuevo. Mi tía
- 44:03Speaker 2: no se opuso, aunque noté en su mirada algo parecido
- 44:06Speaker 2: al alivio. Tal vez ella también sentía la presencia opresiva
- 44:10Speaker 2: que rodeaba aquel lugar. regresé al pueblo con la mejilla
- 44:14Speaker 2: vendada y un terror encajado en mis huesos. Carolina me
- 44:18Speaker 2: recibió con lágrimas y me prohibió explicarle más detalles de
- 44:21Speaker 2: los que pudiera manejar sin perder la cabeza. Lo poco
- 44:25Speaker 2: que le conté la dejó helada. Con los meses, la
- 44:29Speaker 2: herida cicatrizó lo suficiente para que pudiera quitarme el vendaje,
- 44:32Speaker 2: pero siempre quedó una marca oscura, como un tatuaje maldito
- 44:36Speaker 2: grabado en la piel. A veces, cuando me observo en
- 44:39Speaker 2: el espejo, me parece sentir de nuevo la quemazón de
- 44:42Speaker 2: aquel líquido negro. He tenido pesadillas recurrentes en las que
- 44:47Speaker 2: revivo ese ascenso fatídico al cerro. Veo al hombre de
- 44:50Speaker 2: negro flotando entre los árboles, siento sus manos huesudas rodear
- 44:54Speaker 2: mi cuello. Escucho el crujido de su mandíbula cuando abre
- 44:57Speaker 2: la boca y deja escapar un olor a muerte que
- 44:59Speaker 2: me paraliza. Despierto con el sudor corriéndome por la espalda,
- 45:03Speaker 2: con la sensación de que algo me observa desde la
- 45:06Speaker 2: esquina oscura de la habitación. A ratos me pregunto si
- 45:10Speaker 2: aquello fue real o una pesadilla causada por el cansancio
- 45:13Speaker 2: y el calor, pero la cicatriz en mi mejilla me
- 45:15Speaker 2: confirma que no hay lugar para la duda. Han pasado
- 45:19Speaker 2: varios meses desde que dejé el rancho. No he regresado,
- 45:23Speaker 2: y mi tía dice que todo sigue más o menos igual,
- 45:26Speaker 2: aunque a veces, a la distancia, cree ver sombras en
- 45:29Speaker 2: lo alto del cerro, moviéndose. Ella no es de temer
- 45:33Speaker 2: cosas sobrenaturales, siempre ha sido escéptica, pero sé que una
- 45:37Speaker 2: parte de ella entiende que algo turbio se posa sobre
- 45:39Speaker 2: esas tierras. De mi parte, no pienso averiguar nada más.
- 45:45Speaker 2: Cada noche en la que me cuesta dormir, recuerdo esos
- 45:48Speaker 2: ojos hundidos, esa boca supurante y el dolor lacerante de
- 45:51Speaker 2: su toque. Recuerdo cómo el viento se volvió irrespirable cuando
- 45:55Speaker 2: esa figura surgió de ninguna parte, silenciosa y letal, para
- 45:59Speaker 2: hundirme en un terror que aún no termino de nombrar.
- 46:03Speaker 2: Aunque he tratado de seguir con mi vida, ese encuentro
- 46:06Speaker 2: me persigue de una forma íntima y constante. No importa
- 46:10Speaker 2: cuántas explicaciones mundanas quiera buscar, no hay razón que logre
- 46:13Speaker 2: calmar la certeza de que vi algo que no pertenecería
- 46:16Speaker 2: a ningún sendero, a ninguna cima, a ningún cuerpo vivo
- 46:20Speaker 2: o muerto. A veces, al cerrar los ojos, creo escuchar
- 46:24Speaker 2: pasos suaves rozando la tierra, pasos que no dejan huellas,
- 46:28Speaker 2: pasos que no deberían existir. Y quizá eso sea lo
- 46:32Speaker 2: más espeluznante, saber que hay rincones en este mundo donde
- 46:35Speaker 2: lo imposible no solo existe, sino que te observa en silencio,
- 46:39Speaker 2: esperando un descuido para mostrarte un abismo que jamás se olvida.
- 46:52Speaker 2: El Lamento Sombrío Crecí escuchando historias que mi padre traía
- 46:57Speaker 2: consigo desde un pueblo remoto en las montañas, un lugar
- 47:00Speaker 2: diminuto llamado el Paraíso del Santo, perdido entre caminos polvorientos
- 47:04Speaker 2: y cerros color ocre. Él nació allí, y aunque nuestra
- 47:08Speaker 2: familia dejó esas tierras cuando mi padre era joven, siempre
- 47:12Speaker 2: me describió cada detalle con tanta claridad que a veces
- 47:15Speaker 2: sentía que yo mismo había caminado por sus calles estrechas.
- 47:19Speaker 2: No se trataba de un sitio famoso, ni mucho menos turístico,
- 47:23Speaker 2: solo un puñado de casas, la iglesia principal en la
- 47:26Speaker 2: plaza y algunos ranchos dispersos a las afueras. Poca gente
- 47:30Speaker 2: lo habitaba, y eso hacía que todos se conocieran. Fue
- 47:34Speaker 2: así que, desde pequeño, supe de la historia de una
- 47:37Speaker 2: casa en particular, una que cargaba con un misterio tan
- 47:40Speaker 2: inquietante que, al escucharla, no podía evitar mirar sobre mi
- 47:44Speaker 2: hombro por las noches. Después de tantos relatos, decidí visitar
- 47:49Speaker 2: el paraíso del santo siendo ya un adulto. Quería ver
- 47:53Speaker 2: con mis propios ojos aquella casa y, en parte, entender
- 47:56Speaker 2: por qué mi padre contaba las cosas de manera tan vívida.
- 48:00Speaker 2: Debo confesar que guardaba un escepticismo natural, pues mi vida
- 48:04Speaker 2: en la ciudad me había alejado de las creencias y
- 48:06Speaker 2: supersticiones de las zonas rurales. Sin embargo, algo en mí
- 48:11Speaker 2: necesitaba la confirmación de que esos ruidos extraños, esos lamentos
- 48:15Speaker 2: nocturnos que todos decían provenían de la casa, eran tan
- 48:18Speaker 2: reales como él siempre aseguró. Al llegar al pueblo, lo
- 48:22Speaker 2: primero que noté fue su quietud. Solo habían pasado unas
- 48:26Speaker 2: décadas desde que mi padre se fue, pero el tiempo
- 48:29Speaker 2: parecía haberse detenido. Caminé por la calle principal, donde se
- 48:34Speaker 2: levantaban casas antiguas construidas de adobe, con techos de teja
- 48:37Speaker 2: y ventanas angostas. Los vecinos me saludaron con cortesía, aunque
- 48:42Speaker 2: con curiosidad, al notar que yo era forastero. No tardé
- 48:46Speaker 2: en averiguar la ubicación exacta de la casa, pues bastó
- 48:50Speaker 2: con describir un poco lo que mi padre mencionaba y
- 48:52Speaker 2: enseguida todos sabían de qué hablaba. Me señalaron una calle lateral,
- 48:57Speaker 2: casi al final del pueblo, donde se erguía aquella construcción
- 49:00Speaker 2: que en su momento perteneció a una mujer llamada Doña Remedios.
- 49:05Speaker 2: Según me contó mi padre, Doña Remedios había sido una
- 49:08Speaker 2: persona muy querida en la comunidad. Tenía hijos y nietos,
- 49:13Speaker 2: pero al igual que muchas familias de la región, se
- 49:15Speaker 2: dispersaron con los años. Algunos emigraron a la frontera, otros
- 49:20Speaker 2: se fueron a ciudades más grandes, y poco a poco
- 49:23Speaker 2: ella se quedó sola en aquel caserón. A pesar de
- 49:26Speaker 2: las súplicas de sus hijos para que se mudara con
- 49:29Speaker 2: alguno de ellos, ella se negó siempre. Decía que su
- 49:33Speaker 2: verdadera vida estaba en el paraíso del santo, que nada
- 49:36Speaker 2: sustituiría la tranquilidad de esas calles y el aire que
- 49:39Speaker 2: tanto amaba. Vivió así hasta sus últimos días. El día
- 49:44Speaker 2: que Doña Remedios murió, el pueblo entero se conmovió. Nadie
- 49:48Speaker 2: imaginó una reacción distinta, porque la señora había sido amable
- 49:52Speaker 2: con todos, una figura casi materna en esa pequeña comunidad.
- 49:57Speaker 2: Sin embargo, con su muerte llegó la duda de que
- 49:59Speaker 2: sucedería con la casa. Sus hijos tenían vidas hechas en
- 50:04Speaker 2: otros lugares y, aunque acudieron para los funerales, no parecía
- 50:07Speaker 2: haber un acuerdo claro sobre si alguien se quedaría con
- 50:10Speaker 2: la propiedad o si la venderían. Por un par de semanas,
- 50:14Speaker 2: al menos hubo actividad, se limpiaron las habitaciones, se recogieron
- 50:18Speaker 2: las pertenencias más valiosas y algunos muebles se embalaron para
- 50:21Speaker 2: enviarlos a los hijos más cercanos. Luego se marcharon todos,
- 50:26Speaker 2: y la casa quedó ahí, vacía. El tiempo pasó, y
- 50:30Speaker 2: al principio los vecinos se organizaron para que la casa
- 50:33Speaker 2: no se deteriorara rápido. Barrían el frente, tocaban la puerta
- 50:38Speaker 2: para cerciorarse de que nadie se hubiera metido. En ocasiones,
- 50:42Speaker 2: una vecina de nombre Úrsula, que había sido muy cercana
- 50:46Speaker 2: a Doña Remedios, entraba con una llave de repuesto para
- 50:49Speaker 2: ventilar las habitaciones. No tenían planes de dejarla abandonada, porque
- 50:54Speaker 2: esa casa representaba mucho para todos, la memoria de la
- 50:57Speaker 2: mujer que se negó a irse y que había envejecido
- 51:00Speaker 2: entre esas paredes. No obstante, fue apenas a los pocos
- 51:04Speaker 2: días de quedar sola la casa cuando empezaron a circular
- 51:07Speaker 2: los primeros rumores. La gente aseguraba que, en mitad de
- 51:11Speaker 2: la noche, se escuchaban gemidos o lamentos que venían desde
- 51:15Speaker 2: el interior. Al comienzo, los más escépticos justificaron el ruido
- 51:20Speaker 2: como el de algún animal que se había metido buscando refugio,
- 51:23Speaker 2: quizá un perro o un gato lastimado. Pero había algo raro,
- 51:28Speaker 2: quienes se asomaban a las ventanas jamás veían un rastro
- 51:31Speaker 2: de criatura. Peor aún, describían aquello más como un susurro
- 51:35Speaker 2: entre humano y bestia, una voz que lloriqueaba sin claridad
- 51:38Speaker 2: de palabras. Esa sensación tan inusual hizo que poco a
- 51:42Speaker 2: poco la gente se alarmara, pero preferían no entrar porque
- 51:45Speaker 2: no querían invadir lo que consideraban aún propiedad de la
- 51:48Speaker 2: familia de Doña Remedios. Pasada la primera semana de esos sucesos,
- 51:53Speaker 2: los sonidos se desvanecieron de la noche a la mañana.
- 51:57Speaker 2: Algunos quisieron convencer a Úrsula de que abriera la casa
- 52:00Speaker 2: para revisar, pero cuando por fin se animaron, el silencio
- 52:03Speaker 2: ya se había instalado. Nadie pudo hallar la fuente de
- 52:07Speaker 2: aquellos lamentos, así que todo se quedó como una rareza
- 52:10Speaker 2: de esa primera semana. Mi padre me contó que hubo
- 52:14Speaker 2: un breve periodo de calma antes de que el fenómeno regresara,
- 52:17Speaker 2: y que tuvo lugar poco después del fallecimiento de una
- 52:20Speaker 2: niña del pueblo. Aquel suceso trágico coincidió con el retorno
- 52:25Speaker 2: de los gemidos en la casa deshabitada, algo que sacudió
- 52:28Speaker 2: más a todos de lo que admitieron en voz alta.
- 52:31Speaker 2: El caso es que, con el correr de los meses,
- 52:34Speaker 2: las historias se volvieron más constantes. Cada vez que alguien moría,
- 52:39Speaker 2: ya fuera por enfermedad o accidente, el pueblo atestiguaba cómo
- 52:42Speaker 2: la casa emitía esos lamentos inconsolables, como si de pronto
- 52:46Speaker 2: despertara un llanto ancestral. Pero jamás había un atisbo de
- 52:50Speaker 2: alguien adentro. La única persona con acceso regular era Úrsula,
- 52:55Speaker 2: y ella misma jura que nunca vio señales de intrusión.
- 52:59Speaker 2: Sin embargo, un temor sordo se instaló en los habitantes,
- 53:03Speaker 2: se dieron cuenta de que aquellas noches en que lloraba
- 53:05Speaker 2: la casa eran un presagio de muerte. Fue así que
- 53:09Speaker 2: cuando yo llegué, las historias iban y venían. Varias generaciones
- 53:14Speaker 2: ya habían escuchado el rumor de la casa que anunciaba tragedias.
- 53:18Speaker 2: Unos creían que era el espíritu de Doña Remedios, tan
- 53:21Speaker 2: apegada al pueblo, que lloraba la partida de sus vecinos.
- 53:25Speaker 2: Otros aseguraban que algún tipo de fuerza oscura se había
- 53:28Speaker 2: instalado en la vivienda para cobrarse almas. Apenas puse un
- 53:32Speaker 2: pie en el lugar, me invadió cierta pesadez, no era
- 53:36Speaker 2: un presentimiento claro, pero sí una energía extraña. Reconocí a
- 53:40Speaker 2: la calle por las descripciones de mi padre, el color
- 53:43Speaker 2: y textura de las paredes que parecían hablar de otra época.
- 53:48Speaker 2: Aún así, me esforzaba en mantener la compostura, porque no
- 53:51Speaker 2: quería dejarme sugestionar tan fácilmente. Decidí quedarme en la posada
- 53:56Speaker 2: del pueblo por unos días para investigar por mi cuenta.
- 54:00Speaker 2: Hablé con varias personas mayores, quienes me recibieron con cautela.
- 54:04Speaker 2: Algunos preferían no mencionar el tema, como si temieran atraer
- 54:08Speaker 2: la desgracia. Pero otros, tal vez sintiéndose en deuda con
- 54:12Speaker 2: la verdad, me contaron más detalles. Uno de ellos era
- 54:16Speaker 2: Don Berto, amigo de la infancia de mi padre, quien
- 54:19Speaker 2: aseguraba que cada visita de la muerte en el pueblo
- 54:22Speaker 2: venía precedida de un lamento lastimero en la casa. Me
- 54:26Speaker 2: describió cómo en los últimos diez años se habían registrado
- 54:29Speaker 2: múltiples fallecimientos, y en todos los casos se escucharon los
- 54:32Speaker 2: quejidos al menos una noche antes. No era coincidencia, me
- 54:37Speaker 2: dijo con tono firme. A esas alturas, yo ya sentía
- 54:41Speaker 2: un nerviosismo latente. No creía mucho en fuerzas sobrenaturales, pero
- 54:46Speaker 2: las historias eran demasiadas y muy consistentes. Con eso en mente,
- 54:51Speaker 2: me acerqué a la casa una tarde y vi que
- 54:53Speaker 2: la puerta principal se alzaba con su vieja cerradura. Las
- 54:57Speaker 2: ventanas tenían las persianas a medio caer y apenas una
- 55:01Speaker 2: escasa iluminación entraba por las rendijas. Me quedé afuera, en silencio,
- 55:06Speaker 2: intentando escuchar algo, cualquier cosa. Era una tarde tranquila, tan
- 55:11Speaker 2: callada que solo se oían las chicharras y el crujir
- 55:14Speaker 2: de la madera por el viento. Fue en ese instante
- 55:17Speaker 2: que sentí un escalofrío. No había nada extraño, no vi
- 55:22Speaker 2: sombras ni escuché voces, pero la piel se me erizó
- 55:24Speaker 2: sin razón aparente. Esa noche, me quedé en vela en
- 55:28Speaker 2: la posada, mirando por la ventana. El pueblo estaba dormido
- 55:33Speaker 2: y solo las luces más tenues iluminaban las calles. Por
- 55:37Speaker 2: un momento, pensé que mi viaje había sido en vano,
- 55:40Speaker 2: que todo era una leyenda inflada por la superstición. Me
- 55:44Speaker 2: repetí eso hasta que, cerca de las tres de la madrugada,
- 55:47Speaker 2: un sonido que no logré ubicar de inmediato invadió mis oídos.
- 55:51Speaker 2: Me incorporé de golpe y agudicé la escucha. Provenía de
- 55:55Speaker 2: la distancia, una especie de lamento apagado, algo entre un
- 55:59Speaker 2: susurro y un gemido prolongado. Se repetía en intervalos irregulares,
- 56:04Speaker 2: como si la cosa que lo producía necesitara tomar aire
- 56:07Speaker 2: para continuar gimiendo. Me armé de valor y salí a
- 56:11Speaker 2: la calle con una linterna vieja que me prestaron en
- 56:13Speaker 2: la posada. No había un alma afuera. Caminé con sigilo
- 56:18Speaker 2: hasta acercarme a la cuadra donde estaba la casa de
- 56:21Speaker 2: Doña Remedios. A medida que me aproximaba, el gemido se
- 56:25Speaker 2: hacía más intenso, como si retumbara en las paredes. Detuve
- 56:29Speaker 2: mis pasos a unos metros de la puerta. Sentí que
- 56:33Speaker 2: mi corazón latía con tanta fuerza que me costaba oír
- 56:36Speaker 2: con claridad. Al principio, dudé si tocar o retroceder. Fue
- 56:41Speaker 2: entonces cuando noté que alguien más estaba parado en la
- 56:44Speaker 2: acera de enfrente. No alcancé a distinguir su rostro, solo
- 56:48Speaker 2: su silueta. También parecía escuchar esos quejidos con un terror incontenible.
- 56:54Speaker 2: No intercambiamos palabras, la presencia de otro testigo me confirmó
- 56:58Speaker 2: que no era mi imaginación. El lamento cesó casi súbitamente.
- 57:04Speaker 2: Nos quedamos petrificados unos segundos más, sin saber qué hacer.
- 57:08Speaker 2: Después de un rato, la persona de enfrente se marchó corriendo,
- 57:12Speaker 2: y yo me quedé allí, con las piernas temblorosas. Sentía
- 57:16Speaker 2: la adrenalina recorrer mi cuerpo, y a la vez, una
- 57:19Speaker 2: tristeza que no podía explicar. Fue un quejido tan agónico,
- 57:24Speaker 2: tan lleno de pena, que se me humedecieron los ojos
- 57:27Speaker 2: sin quererlo. Regresé a la posada y, en la mañana,
- 57:31Speaker 2: me enteré de que un joven del pueblo había sufrido
- 57:34Speaker 2: un accidente en la carretera. Lo hallaron grave al amanecer y,
- 57:38Speaker 2: para cuando lo llevaron a un hospital, ya era demasiado tarde.
- 57:42Speaker 2: Alguien mencionó lo de los lamentos y otros asentían con
- 57:46Speaker 2: rostros angustiados. Yo también encajaba con esa historia, había oído
- 57:51Speaker 2: esos llantos la noche anterior. Ese día, el ambiente en
- 57:55Speaker 2: el pueblo era lúgubre. Varias personas se congregaron en la
- 57:59Speaker 2: plaza para hablar en voz baja, algunos rezaron, otros derramaron
- 58:03Speaker 2: lágrimas de impotencia. Y surgió de nuevo la incómoda verdad,
- 58:07Speaker 2: la casa anticipaba la muerte. Mi intención fue acudir a
- 58:11Speaker 2: la iglesia para buscar respuestas. El sacerdote, a quien encontré
- 58:16Speaker 2: por casualidad, lucía preocupado. Me confesó que había escuchado esos
- 58:21Speaker 2: rumores desde que llegó al pueblo, pero jamás había ido
- 58:24Speaker 2: a la casa. Aunque, sin mencionarlo de forma explícita, me
- 58:28Speaker 2: dio a entender que no le extrañaba la idea de
- 58:31Speaker 2: una presencia ligada a ese lugar. Fue algo que me estremeció,
- 58:35Speaker 2: porque ni siquiera él, representante de la fe local, se
- 58:39Speaker 2: atrevía a descartar que hubiera un misterio insano allí. Los
- 58:43Speaker 2: días siguientes, el paraíso del santo se sumió en una
- 58:46Speaker 2: tensa normalidad. El funeral del joven que falleció reunió a
- 58:50Speaker 2: casi todos, y yo sentía que me observaban con recelo,
- 58:54Speaker 2: quizá porque era un extraño que había presenciado el fenómeno.
- 58:58Speaker 2: Me marché por un par de semanas y regresé cuando
- 59:01Speaker 2: supe de otro suceso, un anciano había muerto de causas
- 59:04Speaker 2: naturales y, aquella misma noche, los lamentos volvieron a escucharse.
- 59:09Speaker 2: Varias personas decidieron dejar veladoras en la puerta de la casa,
- 59:13Speaker 2: otros rezaron rosarios colectivos frente a la fachada, tratando de
- 59:17Speaker 2: ahuyentar la supuesta presencia. Parecía inútil. Nadie podía detener ese
- 59:23Speaker 2: llanto sobrenatural que aparecía sólo cuando la muerte se cernía
- 59:26Speaker 2: sobre alguien del pueblo. Había una conjetura común entre muchos
- 59:30Speaker 2: de los vecinos, que el alma de Doña Remedios jamás
- 59:33Speaker 2: se fue de su hogar, y en su afán de
- 59:35Speaker 2: mantener ese vínculo con la gente del pueblo, lloraba las
- 59:38Speaker 2: desgracias que estaban por suceder. Otros, en cambio, afirmaban que
- 59:43Speaker 2: aquello no podía ser un espíritu misericordioso, sostenían que la
- 59:47Speaker 2: casa había sido tomada por algo muy distinto, que se
- 59:50Speaker 2: nutría del sufrimiento, y que daba su aviso como una
- 59:53Speaker 2: burla a la fragilidad humana. Fuera cual fuera la teoría,
- 59:57Speaker 2: nadie quería quedarse cerca de la casa después del anochecer.
- 1:00:02Speaker 2: Con el tiempo, los hijos de Doña Remedios tomaron la
- 1:00:05Speaker 2: determinación de vender la propiedad. Entraron a tramitar los papeles necesarios,
- 1:00:10Speaker 2: y la oferta quedó abierta. Sin embargo, pocas personas se
- 1:00:15Speaker 2: mostraron interesadas, los rumores habían llegado lejos, y para los
- 1:00:19Speaker 2: foráneos no era nada atractivo mudarse a un lugar con
- 1:00:22Speaker 2: una fama tan ominosa. Al final, apareció un comprador de
- 1:00:26Speaker 2: otra región, quien no parecía asustarse por las historias. Los lugareños,
- 1:00:32Speaker 2: por supuesto, se preguntaban qué encontraría esa persona cuando viviera allí,
- 1:00:36Speaker 2: o si quizá lograría acallar esos lamentos de una vez
- 1:00:39Speaker 2: por todas. Hubo quienes rezaron por él, y otros se
- 1:00:43Speaker 2: limitaron a observar a distancia. Yo abandoné el pueblo con
- 1:00:47Speaker 2: la promesa de volver de vez en cuando. No lo
- 1:00:50Speaker 2: hice tan seguido, pero cada tanto recibía noticias a través
- 1:00:54Speaker 2: de cartas que me enviaba un amigo que radicaba allí.
- 1:00:57Speaker 2: Me contaba que el nuevo dueño se había instalado y que, misteriosamente,
- 1:01:01Speaker 2: los llantos no se habían vuelto a escuchar por un tiempo.
- 1:01:05Speaker 2: Pero luego, tras la muerte de un joven en el
- 1:01:08Speaker 2: pueblo vecino, se reportó de nuevo el mismo lamento, ahora
- 1:01:11Speaker 2: con más fuerza y resonancia. El comprador, según decían, entró
- 1:01:16Speaker 2: en pánico y no supo cómo lidiar con la situación.
- 1:01:20Speaker 2: Al final, vendió la casa otra vez, dejándola a su suerte.
- 1:01:25Speaker 2: No sé con exactitud qué ocurrió en años recientes con
- 1:01:28Speaker 2: esa vieja construcción. Cada tanto le pregunto a mi padre
- 1:01:32Speaker 2: si alguien del pueblo menciona algo al respecto. Él me
- 1:01:35Speaker 2: dice que la gente ya no se acerca si no
- 1:01:37Speaker 2: es absolutamente necesario, que la casa permanece casi siempre cerrada,
- 1:01:42Speaker 2: con una placa de en venta que se ha renovado
- 1:01:44Speaker 2: más de una vez. Y en medio de esa incertidumbre,
- 1:01:48Speaker 2: el lamento sombrío se escucha de manera intermitente, como el
- 1:01:52Speaker 2: eco de una tragedia que no abandona el lugar. Para mí,
- 1:01:56Speaker 2: esa vivencia cambió mi manera de ver la vida. Regresé
- 1:02:00Speaker 2: a la ciudad con la mente cargada de preguntas y
- 1:02:02Speaker 2: con una sensación de que, efectivamente, hay cosas que no entendemos.
- 1:02:07Speaker 2: Cada vez que recuerdo aquella noche y el gemido perturbador
- 1:02:10Speaker 2: que me heló la sangre, no puedo evitar un escalofrío.
- 1:02:14Speaker 2: Nada en mi vida me había hecho sentir un miedo
- 1:02:17Speaker 2: tan arraigado, tan visceral, como esa voz sin rostro que
- 1:02:20Speaker 2: parecía lamentar o anunciar un suceso funesto. Mi padre insiste
- 1:02:25Speaker 2: en que, mientras la gente muera y la casa siga
- 1:02:28Speaker 2: en pie, ese llanto proseguirá, pues parece ligado al sufrimiento
- 1:02:31Speaker 2: de la comunidad y a la memoria de quien estuvo
- 1:02:34Speaker 2: tan aferrada a su tierra. Hoy, al contar mi historia,
- 1:02:38Speaker 2: no busco convencer a nadie de su veracidad. Solo describo
- 1:02:42Speaker 2: lo que sentí, lo que vi y lo que supe
- 1:02:44Speaker 2: de labios de quienes habitan el paraíso del santo. Quien
- 1:02:48Speaker 2: quiera creer, lo hará, y quien no, siempre encontrará explicaciones
- 1:02:52Speaker 2: más simples. Pero yo no puedo olvidar. Hay noches en
- 1:02:57Speaker 2: que cierro los ojos y escucho la resonancia de aquel
- 1:03:00Speaker 2: lamento atravesando la oscuridad, tan real como cuando me encontraba
- 1:03:03Speaker 2: en ese pueblo lejano, rodeado de silencio y misterio, sin
- 1:03:07Speaker 2: poder librarme de la certeza de que algo, en esas
- 1:03:10Speaker 2: paredes vacías, seguía con vida. El aullido Nunca pensé que
- 1:03:23Speaker 2: algo tan siniestro pudiera acechar en un lugar tan tranquilo.
- 1:03:27Speaker 2: Crecí en un pequeño pueblo llamado Villaluna, un lugar en
- 1:03:30Speaker 2: donde todos se conocían y los secretos parecían desvanecerse con
- 1:03:34Speaker 2: el sol de cada mañana. Sin embargo, aprendí que incluso
- 1:03:38Speaker 2: los rincones más apacibles esconden horrores que uno jamás se imaginaría.
- 1:03:43Speaker 2: Soy Esteban y esta es mi historia, la que marcó
- 1:03:46Speaker 2: mi vida y me arrebató la calma para siempre. Mi
- 1:03:49Speaker 2: hogar era una casa modesta en las afueras del pueblo.
- 1:03:53Speaker 2: Mis padres discutían con frecuencia. Mi madre, Rosa, se esforzaba
- 1:03:58Speaker 2: por apaciguar los arrebatos de ida de mi padre, quien
- 1:04:01Speaker 2: a veces perdía la cabeza por las cosas más mínimas.
- 1:04:05Speaker 2: Los gritos rebotaban contra las paredes y creaban un ambiente
- 1:04:08Speaker 2: espeso que se sentía en el pecho, como si cada
- 1:04:11Speaker 2: respiro fuera un esfuerzo por inhalar aire en un cuarto cerrado.
- 1:04:15Speaker 2: Yo era hijo único y debía presenciar sus discusiones sin
- 1:04:18Speaker 2: atreverme a intervenir porque mi madre repetía una y otra
- 1:04:22Speaker 2: vez que eso era asunto de ellos. Sin importar lo
- 1:04:25Speaker 2: injusto que me pareciera, me sentía obligado a obedecer. En
- 1:04:30Speaker 2: esos momentos críticos prefería escapar a las calles, caminar por
- 1:04:34Speaker 2: senderos iluminados apenas por una serie de lámparas distantes y descoloridas,
- 1:04:38Speaker 2: las mismas que le daban un aspecto casi fantasmagórico a
- 1:04:41Speaker 2: nuestro pueblo durante la noche. Cada vez que oía el
- 1:04:45Speaker 2: primer grito, la primera ofensa o el primer sonido de
- 1:04:48Speaker 2: muebles golpeándose, tomaba mi chaqueta y salía para no volver
- 1:04:52Speaker 2: hasta sentir que el silencio reinaba de nuevo en la casa.
- 1:04:56Speaker 2: Necesitaba despejar mi mente y no escuchar el eco de
- 1:04:58Speaker 2: insultos que se repetía a diario. Una madrugada de octubre
- 1:05:02Speaker 2: me sucedió algo que cambió mi vida de manera irreversible.
- 1:05:07Speaker 2: Era cerca de la medianoche y, como tantas veces, había
- 1:05:10Speaker 2: dejado atrás los gritos. Caminé por la calle principal hasta
- 1:05:14Speaker 2: llegar a la plaza del pueblo. Apenas distinguía la silueta
- 1:05:18Speaker 2: de la torre de la iglesia contra un cielo sin
- 1:05:20Speaker 2: luna y el aire húmedo me calaba los huesos. Me
- 1:05:24Speaker 2: envolví en mi chaqueta, deseando encontrar la paz que siempre
- 1:05:28Speaker 2: buscaba en esas caminatas. Pensé que si regresaba más tarde,
- 1:05:32Speaker 2: tal vez mis padres estarían dormidos y yo podría entrar
- 1:05:36Speaker 2: a mi cuarto sin ver sus caras llenas de ira.
- 1:05:39Speaker 2: Aún siendo de madrugada, no tenía miedo de encontrarme con nadie.
- 1:05:44Speaker 2: Villaluna era un lugar tranquilo, donde las personas se acostaban
- 1:05:47Speaker 2: temprano y se levantaban con los primeros rayos del sol
- 1:05:50Speaker 2: para trabajar. Sin embargo, esa noche había un silencio incómodo,
- 1:05:55Speaker 2: más denso que otras veces. Me crucé con una farola
- 1:05:59Speaker 2: parpadeante y bajé la mirada para no verme en el
- 1:06:02Speaker 2: reflejo de su vidrio roto, no quería ver mi rostro
- 1:06:04Speaker 2: tenso ni aceptar lo triste que me sentía. Alrededor no
- 1:06:09Speaker 2: se escuchaba ni un perro ladrar, ni un grillo cantar.
- 1:06:13Speaker 2: El pueblo parecía un cascarón vacío. Fue entonces cuando percibí
- 1:06:17Speaker 2: un leve sonido tras de mí. No eran mis pasos,
- 1:06:21Speaker 2: de eso estaba seguro, porque hasta ese momento el eco
- 1:06:24Speaker 2: de mis pisadas era la única compañía. Me detuve. No
- 1:06:29Speaker 2: escuché nada. Volví a andar, intentando no pensar en los
- 1:06:33Speaker 2: problemas de mi casa, y otra vez se oyó un
- 1:06:35Speaker 2: paso más, algo que no encajaba con mi ritmo. Decidí voltear.
- 1:06:41Speaker 2: A lo lejos distinguía un muchacho delgado, quizá de unos
- 1:06:44Speaker 2: ocho años, de pie frente a una de las viejas
- 1:06:47Speaker 2: casas de adobe. Tenía los brazos pegados al cuerpo, inmóvil,
- 1:06:51Speaker 2: y me pareció extraño que alguien tan joven estuviera deambulando
- 1:06:55Speaker 2: solo a esas horas. Sentí un escalofrío recorriéndome la espalda.
- 1:07:00Speaker 2: Pensé que tal vez se había perdido, pero dudé en
- 1:07:03Speaker 2: hablarle porque las historias que circulaban en el pueblo me
- 1:07:06Speaker 2: atravesaron la mente sin avisar. Se contaba que en noche
- 1:07:10Speaker 2: sin luna aparecía un ente con la forma de un
- 1:07:12Speaker 2: niño y que cualquiera que se topara con él terminaría
- 1:07:15Speaker 2: en desgracia. Sin embargo, deseando que solo fuera una leyenda
- 1:07:20Speaker 2: mal contada por ancianos supersticiosos, me acerqué un par de
- 1:07:23Speaker 2: pasos y le pregunté si necesitaba ayuda. No me respondió,
- 1:07:28Speaker 2: pero me regaló una mueca que pretendía ser una sonrisa.
- 1:07:32Speaker 2: Su dentadura me pareció extrañamente alargada, sobre todo los dientes frontales,
- 1:07:37Speaker 2: me resultó tan raro que reprimí una pequeña risa nerviosa.
- 1:07:41Speaker 2: No quería ser grosero, así que continué mi camino, haciendo
- 1:07:45Speaker 2: como que no me había impactado tanto su extraña presencia.
- 1:07:49Speaker 2: Aún así, seguí preguntándome cómo era posible que hubiera escuchado
- 1:07:53Speaker 2: sus pisadas, a pesar de que al principio lo había
- 1:07:55Speaker 2: visto muy lejos. Intenté tranquilizarme. Pensé que quizás mis nervios
- 1:08:01Speaker 2: me estaban jugando una mala pasada, pero al mirar nuevamente
- 1:08:05Speaker 2: por encima del hombro, noté que el chico estaba más
- 1:08:08Speaker 2: cerca que antes, a no más de 10 metros, aunque nunca
- 1:08:11Speaker 2: lo oí correr. Sentí un vacío repentino en el estómago.
- 1:08:16Speaker 2: La historia del ente que se alimentaba del miedo ajeno
- 1:08:19Speaker 2: cobró vida en mi cabeza. Había escuchado demasiadas versiones como
- 1:08:23Speaker 2: para no asustarme. Tomé aire y apuré el paso, convenciéndome
- 1:08:28Speaker 2: de que solo era un niño cualquiera y que mi
- 1:08:30Speaker 2: imaginación me estaba volviendo paranoico. Él también aceleró. Volví la
- 1:08:36Speaker 2: vista al frente y seguí. El silencio del pueblo me aturdía.
- 1:08:40Speaker 2: Aún sin verlo directamente, me invadió la sensación de querer reírme,
- 1:08:45Speaker 2: una risa tonta provocada por los nervios, algo que era
- 1:08:48Speaker 2: incapaz de detener. Cada paso que daba multiplicaba ese extraño impulso.
- 1:08:54Speaker 2: Las escasas luces jugaban con mi sombra, haciéndola desaparecer y
- 1:08:58Speaker 2: aparecer sin sentido. De pronto, oí una voz infantil, agudísima,
- 1:09:03Speaker 2: que me decía algo que no pude entender del todo
- 1:09:06Speaker 2: porque el miedo me nubló el oído. Volteé sin poder
- 1:09:10Speaker 2: controlarlo y, al hacerlo, solté una carcajada involuntaria que resonó
- 1:09:14Speaker 2: con fuerza. Fue una risa que duró apenas unos segundos,
- 1:09:18Speaker 2: pero bastó para que la expresión del chico cambiara drásticamente.
- 1:09:23Speaker 2: Su sonrisa se borró y en su lugar se dibujó
- 1:09:25Speaker 2: una mirada cargada de odio. Sin pensarlo, me eché a correr.
- 1:09:31Speaker 2: Me importaba muy poco a dónde iba, sólo deseaba perder
- 1:09:34Speaker 2: de vista a ese crío que no parecía humano. El
- 1:09:38Speaker 2: corazón me latía desbocado y mis pulmones ardían. En un momento,
- 1:09:42Speaker 2: me pareció sentir que una presencia crecía detrás de mí,
- 1:09:46Speaker 2: como si una sombra se inflara hasta atraparme. volví la
- 1:09:49Speaker 2: cabeza aterrorizado y vi que el niño había adoptado una
- 1:09:53Speaker 2: forma distinta con brazos y piernas mucho más largos el
- 1:09:56Speaker 2: rostro pálido y carente de rasgos definidos se me doblaron
- 1:10:00Speaker 2: las rodillas del susto al reconocer algo tan antinatural ya
- 1:10:05Speaker 2: no parecía un chico sino un ser pálido de una
- 1:10:08Speaker 2: altura imposible con dedos largos y retorcidos sin uñas visibles
- 1:10:12Speaker 2: como si la piel fuera un tejido artificial que se
- 1:10:15Speaker 2: abría para dar paso a garras puntiagudas Intenté acelerar, pero
- 1:10:19Speaker 2: las fuerzas se me escapaban. A pesar de mi esfuerzo,
- 1:10:23Speaker 2: sentía sus pasos detrás, rozándome los talones. El aire silbaba
- 1:10:28Speaker 2: en mis oídos y creí que no podría mantenerme en
- 1:10:31Speaker 2: pie por mucho tiempo. Una parte de mí gritaba que
- 1:10:35Speaker 2: esa cosa no tenía por qué existir y que todo
- 1:10:37Speaker 2: debía ser una pesadilla. Sin embargo, el terror era demasiado
- 1:10:42Speaker 2: real para ser solo un sueño. En un giro desesperado
- 1:10:46Speaker 2: para esquivar un poste, el ser lanzó una de sus
- 1:10:48Speaker 2: extremidades y llegó a rozarme el tobillo, cortándome con algo afilado.
- 1:10:54Speaker 2: La punzada de dolor me hizo tropezar y caí con
- 1:10:56Speaker 2: todo el cuerpo contra el suelo, raspándome las palmas y
- 1:10:59Speaker 2: golpeándome las rodillas contra el pavimento. La criatura no mostró misericordia.
- 1:11:06Speaker 2: Se abalanzó sobre mí, y antes de que pudiera reaccionar,
- 1:11:09Speaker 2: sentí un arañazo profundo en el costado del pecho. Grité
- 1:11:13Speaker 2: con todas mis fuerzas, esperando que alguien me escuchara. Mientras
- 1:11:18Speaker 2: yacía en el suelo, con la respiración entrecortada, levanté la
- 1:11:22Speaker 2: vista y vi cómo se preparaba para atacarme de nuevo.
- 1:11:25Speaker 2: Pensé que ahí terminaría mi historia. Casi podía oler su peste,
- 1:11:30Speaker 2: una mezcla de tierra húmeda y moho. Su mano se
- 1:11:34Speaker 2: alzó amenazante y yo cerré los ojos, desbordado de horror,
- 1:11:37Speaker 2: sin fuerzas para pedir ayuda. Oí un rechinar de puertas
- 1:11:41Speaker 2: abrirse de golpe. Era un vecino que, sobresaltado por los gritos,
- 1:11:46Speaker 2: había decidido asomarse. Entonces, como si el aire se lo tragara,
- 1:11:51Speaker 2: el ser palideció aún más y se difuminó, como un
- 1:11:55Speaker 2: fantasma al contacto con la luz. Se fue disipando hasta
- 1:11:58Speaker 2: no quedar nada, tan rápido que mis ojos casi no
- 1:12:01Speaker 2: pudieron seguir su figura. De pronto, me encontré solo, atrapado
- 1:12:06Speaker 2: en el silencio y en mi propio dolor. El vecino
- 1:12:10Speaker 2: salió corriendo a socorrerme. Otros lo siguieron, encendieron lámparas y
- 1:12:15Speaker 2: linternas y se agruparon a mi alrededor. Yo temblaba sin control.
- 1:12:21Speaker 2: Me miraron asustados, con gestos de incredulidad al ver mis
- 1:12:24Speaker 2: ropas empapadas en sangre. Intentaban preguntarme qué había pasado, pero
- 1:12:29Speaker 2: yo no podía hablar, un nudo en la garganta me
- 1:12:32Speaker 2: lo impedía. No recuerdo con exactitud cuando perdí el conocimiento.
- 1:12:37Speaker 2: Sé que desperté horas después en la cama de mi cuarto.
- 1:12:41Speaker 2: Mi madre estaba a un lado, sosteniéndome la mano, y
- 1:12:44Speaker 2: mi padre, a pesar de no ser muy afectuoso, me
- 1:12:47Speaker 2: miraba con sincera preocupación. Esa imagen me hizo entender que
- 1:12:52Speaker 2: el pánico que había vivido era real. Mi madre tenía
- 1:12:55Speaker 2: el ceño fruncido, rezando en silencio para que no empeorara.
- 1:13:00Speaker 2: Nadie hablaba de la criatura ni de lo que había visto,
- 1:13:03Speaker 2: como si temieran avivar algo que no entendían. El médico
- 1:13:07Speaker 2: del pueblo me revisó y diagnosticó varias heridas graves, entre
- 1:13:10Speaker 2: ellas el profundo tajo en mi pecho que no parecía
- 1:13:13Speaker 2: obra de un animal normal. Comentó que las marcas eran extrañas,
- 1:13:18Speaker 2: pero no se atrevió a especular más. Los días pasaron
- 1:13:22Speaker 2: y mis padres dejaron de pelear. Parecía que el peligro
- 1:13:25Speaker 2: de perderme o la culpa que sentían por no haberme
- 1:13:28Speaker 2: protegido los hizo entrar en razón. El ambiente en casa
- 1:13:32Speaker 2: se transformó, aunque mi padre seguía con su carácter difícil,
- 1:13:36Speaker 2: pero se hacía evidente que se esforzaba por moderarse. Mi
- 1:13:40Speaker 2: madre y yo notamos un cambio, una cierta delicadeza que
- 1:13:43Speaker 2: antes no existía. Podría decirse que algo bueno salió de
- 1:13:47Speaker 2: aquella experiencia, pero no puedo estar agradecido por lo que sufrí.
- 1:13:52Speaker 2: El recuerdo de aquella cosa con su piel pálida, sus
- 1:13:55Speaker 2: dientes extraños y sus dedos transformándose en garras me atormentaba
- 1:13:58Speaker 2: hasta en sueños. En las semanas siguientes apenas podía dormir.
- 1:14:04Speaker 2: Cerraba los ojos y volvía a verlo. Rememoraba la forma
- 1:14:08Speaker 2: en que su rostro vacío me fulminaba con una mirada
- 1:14:11Speaker 2: sin ojos. Quería convencerme de que todo había sido producto
- 1:14:15Speaker 2: del cansancio mental y la tensión que vivía en casa,
- 1:14:18Speaker 2: pero al palpar las cicatrices en mi piel comprendía que
- 1:14:21Speaker 2: no había escapatoria. No hubo noche en que no me
- 1:14:25Speaker 2: despertara empapado en sudor, gritando en silencio porque temía que
- 1:14:28Speaker 2: mis padres volvieran a preocuparse. Trataba de ocultar mi terror,
- 1:14:33Speaker 2: fingiendo que era capaz de retomar la rutina, pero mi
- 1:14:36Speaker 2: mente quedaba atrapada en un bucle, recordaba sus pasos a
- 1:14:39Speaker 2: mi espalda, esa forma imposible de acercarse sin producir sonido,
- 1:14:43Speaker 2: y el dolor lacerante cuando me arañó. Me atormentaba la
- 1:14:47Speaker 2: duda de si el ente, criatura, espectro o lo que fuera,
- 1:14:51Speaker 2: regresaría a por mí. Cada vez que salía, aunque fuera
- 1:14:55Speaker 2: de día, me quedaba mirando los rincones oscuros y sentía
- 1:14:58Speaker 2: un escalofrío al pasar cerca de edificios abandonados o calles
- 1:15:02Speaker 2: sin luz. Me convertí en un prisionero del miedo. La
- 1:15:06Speaker 2: gente en el pueblo, al verme con vendas y semblante ojeroso,
- 1:15:10Speaker 2: me preguntaba qué me había sucedido. Guardaba silencio o respondía
- 1:15:14Speaker 2: con evasivas porque no quería que me tomaran por loco
- 1:15:18Speaker 2: ni que mi familia o yo fuéramos el blanco de rumores.
- 1:15:22Speaker 2: Sin embargo, algunos vecinos murmuraban que quizá había tenido un
- 1:15:26Speaker 2: accidente o que me había topado con un maleante. Nadie
- 1:15:29Speaker 2: manejaba la posibilidad de que existiera un ser desconocido acechando
- 1:15:33Speaker 2: en las sombras. Tal vez sólo quienes habían crecido allí
- 1:15:37Speaker 2: y escuchado las historias sabían la verdad, pero preferían no
- 1:15:40Speaker 2: hablar de ellas abiertamente. En mi intimidad, se me pasó
- 1:15:45Speaker 2: por la cabeza la idea de huir de Villaluna, de
- 1:15:47Speaker 2: alejarme de esos caminos oscuros llenos de memorias inquietantes. pero
- 1:15:52Speaker 2: el pánico resultaba tan profundo que me impedía tomar decisiones claras.
- 1:15:57Speaker 2: No podía confiar en mi criterio, y aunque mis padres
- 1:16:00Speaker 2: intentaban darme más cariño, yo me había vuelto una persona distinta.
- 1:16:05Speaker 2: Mi risa, que solía ser frecuente antes de aquellas discusiones
- 1:16:08Speaker 2: eternas y de ese encuentro, desapareció casi por completo. Me
- 1:16:13Speaker 2: sentía vacío. Por las noches, me costaba respirar sin recordar
- 1:16:18Speaker 2: la horrenda figura que me atacó. Mientras me recuperaba, mi
- 1:16:22Speaker 2: madre me contó que varios vecinos se organizaron para salir
- 1:16:25Speaker 2: con linternas y palos aquella misma noche en busca de
- 1:16:28Speaker 2: rastros de lo que fuera que me hubiera herido. No
- 1:16:32Speaker 2: encontraron nada más que manchas de sangre sobre el pavimento,
- 1:16:35Speaker 2: huellas borrosas que no pudieron identificar y un aire gélido
- 1:16:38Speaker 2: que les recorrió el cuerpo. Dicen que muchos se santiguaron
- 1:16:42Speaker 2: y corrieron a sus casas, incapaces de explicar lo que
- 1:16:45Speaker 2: habían visto o presentido. Las historias del pueblo sobre apariciones
- 1:16:50Speaker 2: infantiles volvieron a cobrar fuerza en las conversaciones clandestinas, pero
- 1:16:54Speaker 2: nadie admitió abiertamente creer en ellas. El tiempo avanzó, y
- 1:16:59Speaker 2: aunque mis heridas físicas sanaron, mi mente seguía atrapada en
- 1:17:02Speaker 2: un bucle de angustia. Durante tres meses no pude sonreír.
- 1:17:08Speaker 2: Cada vez que trataba de encontrar una pizca de alegría
- 1:17:10Speaker 2: en algo, recordaba esos dientes largos y aquella risa enloquecida
- 1:17:14Speaker 2: que se me había atascado en la cabeza. Las secuelas
- 1:17:18Speaker 2: me impedían llevar una vida normal. Cuando por fin pude
- 1:17:21Speaker 2: salir de nuevo a la calle sin sentir que el
- 1:17:24Speaker 2: aire me desgarraba los pulmones, me di cuenta de que
- 1:17:26Speaker 2: algo dentro de mí ya no volvería a ser el mismo.
- 1:17:30Speaker 2: Poco a poco retomé mis estudios, mi rutina y hasta
- 1:17:33Speaker 2: recuperé la habilidad de permanecer en silencio cuando mis padres discutían,
- 1:17:37Speaker 2: aunque ahora los pleitos eran menos frecuentes. Ellos también lidiaban
- 1:17:42Speaker 2: con su propio remordimiento, sintiéndose responsables de haberme orillado a
- 1:17:46Speaker 2: huir de noche y encontrarme con algo que jamás debí ver.
- 1:17:50Speaker 2: Me prometieron que no se gritarían más, pero las viejas
- 1:17:53Speaker 2: costumbres a veces tardan en morir y las discusiones subían
- 1:17:56Speaker 2: de tono de vez en cuando. Aún así, bastaba con
- 1:18:00Speaker 2: que mi padre mirara mi cicatriz para callarse. Con el
- 1:18:04Speaker 2: paso de los días, comprendí que la vida no volvería
- 1:18:07Speaker 2: a la normalidad. Aunque los demás aparentaran que todo seguía
- 1:18:11Speaker 2: su curso, yo vivía con el temor de que, en
- 1:18:14Speaker 2: cualquier descuido, aquel ente regresara por mí. Me preguntaba si
- 1:18:18Speaker 2: en realidad me había elegido desde un inicio o si
- 1:18:21Speaker 2: había sido casualidad. El recuerdo de sus huesos extendiéndose y
- 1:18:25Speaker 2: la sangre manchando mis ropas me producía escalofríos a cada
- 1:18:29Speaker 2: paso por las calles de Villaluna. En noches en que
- 1:18:32Speaker 2: todos dormían, a veces me asomaba por la ventana para vigilar,
- 1:18:36Speaker 2: esperando no volver a ver nada tan atroz como lo
- 1:18:39Speaker 2: que me atacó. La cicatriz en mi pecho se convirtió
- 1:18:42Speaker 2: en un recordatorio constante de que existen cosas que van
- 1:18:45Speaker 2: más allá de nuestra comprensión. Me di cuenta de que
- 1:18:49Speaker 2: antes no creía en historias sobrenaturales, en espíritus que aparecían
- 1:18:53Speaker 2: para castigar o alimentarse del miedo de las personas. Hoy
- 1:18:57Speaker 2: soy incapaz de negar su existencia. No sé si fue
- 1:19:01Speaker 2: un demonio, un espectro, o simplemente una pesadilla materializada, pero
- 1:19:05Speaker 2: su presencia era tan palpable como mi propio aliento. Muchas
- 1:19:10Speaker 2: noches me sorprendo caminando por mi cuarto, incapaz de conciliar
- 1:19:13Speaker 2: el sueño. En mi interior, me pregunto si algún día
- 1:19:17Speaker 2: podré encontrar la paz que se escapó entre mis dedos
- 1:19:20Speaker 2: esa madrugada. A veces me gustaría irme lejos, empezar de
- 1:19:24Speaker 2: cero en otro lugar, para sentirme a salvo. Pero siempre
- 1:19:28Speaker 2: acabo entendiendo que no hay distancia que me proteja de
- 1:19:31Speaker 2: mis propios recuerdos. Y así, paso los días, sobreviviendo con
- 1:19:36Speaker 2: el peso de haber conocido un horror que hubiera preferido
- 1:19:39Speaker 2: no descubrir jamás. No tengo claro si dejaré este testimonio
- 1:19:43Speaker 2: para advertir a quienes vivan en pueblos pequeños o en
- 1:19:46Speaker 2: ciudades grandes. Al final, el mal no conoce fronteras. Pero
- 1:19:52Speaker 2: sí aseguro que, si en alguna parte se habla de
- 1:19:54Speaker 2: un niño misterioso que deambula en las sombras, no lo
- 1:19:57Speaker 2: tomen a broma. Hay cosas ahí afuera que se alimentan
- 1:20:01Speaker 2: de nuestra risa nerviosa y de nuestras debilidades más profundas.
- 1:20:04Speaker 2: Yo lo comprobé en carne propia. Y aunque mi familia
- 1:20:09Speaker 2: ahora esté más unida, no siento gratitud por lo que
- 1:20:12Speaker 2: tuve que parecer. Es cierto que mi mente se expandió
- 1:20:16Speaker 2: y comprendí que en este mundo hay horrores que no
- 1:20:18Speaker 2: sabíamos que existían, pero hubiese dado todo por conservar la
- 1:20:22Speaker 2: ignorancia y mi sonrisa, que extravié la noche en que
- 1:20:25Speaker 2: mis pasos se cruzaron con lo imposible. La vida en
- 1:20:29Speaker 2: Villaluna prosigue como si nada ocurriera, pero el eco de
- 1:20:32Speaker 2: esa criatura permanece latente en cada calle desierta cuando el
- 1:20:35Speaker 2: reloj marca la medianoche. Cada vez que alguien sale a
- 1:20:39Speaker 2: caminar de madrugada, no puedo evitar temer que corra con
- 1:20:42Speaker 2: la misma suerte que yo. Tal vez mi experiencia sirva
- 1:20:46Speaker 2: como advertencia. Tal vez no. Lo único que sé es que,
- 1:20:51Speaker 2: después de lo que viví, nada puede devolverme la inocencia
- 1:20:54Speaker 2: ni repararme el corazón. Ese grito ahogado aún me persigue. Y,
- 1:21:00Speaker 2: cuando anochece y el viento aúlla en la penumbra, me
- 1:21:02Speaker 2: acuerdo de esa mirada vacía y de las garras afiladas
- 1:21:05Speaker 2: que un día se clavaron en mi carne. Jamás pensé
- 1:21:09Speaker 2: que conocer algo tan ruin pudiera volverme otra persona, incapaz
- 1:21:13Speaker 2: de esbozar una sonrisa sincera y despojado para siempre de
- 1:21:16Speaker 2: la tranquilidad que me ofrecía pasear en soledad. En mi mente,
- 1:21:21Speaker 2: ese rostro etéreo se repite sin cesar, y aunque intento apartarlo,
- 1:21:25Speaker 2: su imagen resurge una y otra vez. A veces cierro
- 1:21:29Speaker 2: los ojos y creo verlo de nuevo en una esquina, esperándome.
- 1:21:33Speaker 2: Es un suplicio que cargué con temor, pero que aprendí
- 1:21:36Speaker 2: a sobrellevar, porque al final, no se puede escapar de
- 1:21:39Speaker 2: aquello que vive en nuestro interior. Tal vez sea ese
- 1:21:43Speaker 2: el mayor terror, saber que, aunque corramos y nos escondamos,
- 1:21:46Speaker 2: lo que presenciamos una vez puede vivir en nosotros para siempre.
- 1:21:50Speaker 2: Quizá algunas cicatrices nunca sanen del todo. Queda un vacío
- 1:21:55Speaker 2: donde antes estaba la confianza en la noche y en
- 1:21:57Speaker 2: la calma. Y así, con cada día que pasa, con
- 1:22:01Speaker 2: cada minuto en que el recuerdo me golpea de nuevo,
- 1:22:04Speaker 2: confirmo que aquella madrugada perdí no sólo mi sangre sobre
- 1:22:07Speaker 2: el pavimento, sino también mi risa y mi paz. Hoy
- 1:22:11Speaker 2: sólo puedo advertir a otros que se cuiden, que no
- 1:22:14Speaker 2: subestimen las historias que se cuentan en los rincones oscuros
- 1:22:17Speaker 2: del pueblo, porque algunas leyendas son reales y devoran sin
- 1:22:20Speaker 2: compasión a quienes osan mofarse de ellas. Yo perdí la
- 1:22:24Speaker 2: inocencia por cruzarme con un mal que no tiene nombre.
- 1:22:28Speaker 2: Ese mal me marcó en cuerpo y alma, y, aunque
- 1:22:31Speaker 2: sigo aquí, no soy el mismo. Así termina mi relato,
- 1:22:35Speaker 2: con la esperanza de que nadie más deba experimentar el
- 1:22:38Speaker 2: terror que sentí en la penumbra aquella noche sin luna.
- 1:22:42Speaker 2: Si acaso leen mis palabras, no las tomen como fantasía.
- 1:22:46Speaker 2: Tengan cuidado cuando la medianoche susurre y una figura menuda
- 1:22:49Speaker 2: aparezca en la oscuridad. Quizá no sea un simple niño
- 1:22:53Speaker 2: vagando por las calles, quizá sea ese ente hambriento que
- 1:22:56Speaker 2: ya me arrebató todo lo que me hacía sonreír. Cuídense,
- 1:23:00Speaker 2: cierren bien sus puertas, y sobre todo, no se atrevan
- 1:23:04Speaker 2: a reír en presencia de lo desconocido. Porque eso, se
- 1:23:08Speaker 2: los aseguro, se paga muy caro. Sombras prohibidas. Cuando era niño,
- 1:23:21Speaker 2: mi abuela me contaba historias escalofriantes sobre la iglesia de
- 1:23:24Speaker 2: nuestro pueblo. Decían que aquel edificio, de muros de piedra antigua,
- 1:23:29Speaker 2: había presenciado sucesos tan oscuros que pocos se atrevían a
- 1:23:32Speaker 2: mencionarlos en voz alta. Yo siempre pensaba que eran simples
- 1:23:37Speaker 2: cuentos para mantenerme alejado de la calle a altas horas
- 1:23:40Speaker 2: de la noche, pero a medida que fui creciendo, comencé
- 1:23:43Speaker 2: a notar la forma en que la gente evitaba hablar
- 1:23:45Speaker 2: del párroco, un anciano de expresión severa y pasos silenciosos
- 1:23:49Speaker 2: que llevaba décadas al frente de la capilla. Algunos aseguraban
- 1:23:53Speaker 2: que su estadía prolongada no tenía sentido, porque los sacerdotes
- 1:23:57Speaker 2: solían rotar cada cierto tiempo, pero él se mantenía ahí, inamovible,
- 1:24:01Speaker 2: como si de veras estuviera encadenado a ese lugar. Sin embargo,
- 1:24:06Speaker 2: lo verdaderamente escalofriante eran los rumores de que, una vez
- 1:24:10Speaker 2: al mes, desaparecía una mujer en el pueblo. Nunca había pruebas,
- 1:24:15Speaker 2: nunca se encontraban rastros claros, y jamás se señalaba directamente
- 1:24:19Speaker 2: al cura. Pero la sospecha siempre caía sobre él. Pasaron
- 1:24:24Speaker 2: los años, y con cada una de esas desapariciones, el
- 1:24:27Speaker 2: velo de misterio se hacía más denso. Nadie se atrevía
- 1:24:31Speaker 2: a nombrar al responsable. El silencio parecía un escudo frágil que,
- 1:24:36Speaker 2: de romperse, traería consecuencias inimaginables. Yo trataba de no pensar
- 1:24:41Speaker 2: en ello. Prefería refugiarme en mis libros y mis paseos
- 1:24:45Speaker 2: por las arboledas a las afueras. Era un joven solitario,
- 1:24:49Speaker 2: y esa clase de historia me parecía más digna de
- 1:24:52Speaker 2: una novela que de la vida real. Sin embargo, a
- 1:24:56Speaker 2: mis 17 años, descubrí algo que cambió mi forma de ver
- 1:24:59Speaker 2: el pueblo y, sobre todo, me demostró que las leyendas
- 1:25:03Speaker 2: a veces no son inventos para asustar niños, sino advertencias
- 1:25:06Speaker 2: de horrores reales. Sucedió una noche templada, cuando aún se
- 1:25:11Speaker 2: escuchaban los grillos por doquier y la luna brillaba con
- 1:25:14Speaker 2: una intensidad hipnótica. Me encontraba en la sala de mi casa,
- 1:25:18Speaker 2: leyendo un libro de aventuras fantásticas que mi padre me
- 1:25:21Speaker 2: había obsequiado semanas antes. Mi madre dormía en su habitación
- 1:25:25Speaker 2: y yo disfrutaba de la quietud que me rodeaba. Eran
- 1:25:29Speaker 2: cerca de las once y no se oía más que
- 1:25:32Speaker 2: el crujir ocasional de la vieja mecedora de la abuela,
- 1:25:35Speaker 2: que seguía en nuestro corredor como un recuerdo de tiempos
- 1:25:38Speaker 2: más simples. La ventana principal daba hacia la calle y
- 1:25:42Speaker 2: desde allí podía observar la esquina iluminada por un farol tenue.
- 1:25:46Speaker 2: Entre el roce de mis páginas y mi respiración tranquila,
- 1:25:50Speaker 2: algo captó mi atención. Sentí la necesidad de mirar afuera y,
- 1:25:54Speaker 2: al hacerlo, distinguí la figura de un hombre vestido de
- 1:25:57Speaker 2: forma similar a un clérigo, con sotana y el distintivo
- 1:26:01Speaker 2: cuello blanco. Sin embargo, sus rasgos faciales parecían alterados por
- 1:26:06Speaker 2: la penumbra. Noté su paso apresurado, su rostro rígido y
- 1:26:10Speaker 2: su mirada hacia los costados, como si temiera ser seguido
- 1:26:13Speaker 2: o reconocido. Mi corazón empezó a latir con fuerza, y
- 1:26:18Speaker 2: aunque me repetía que no debía meterme en asuntos ajenos,
- 1:26:21Speaker 2: la curiosidad me superó. Apagué la luz de la sala,
- 1:26:24Speaker 2: abrí la puerta con cuidado y salí de la casa,
- 1:26:28Speaker 2: procurando no hacer el menor ruido. Lo seguí ocultándome tras
- 1:26:32Speaker 2: las sombras de los árboles y las paredes de las casas,
- 1:26:35Speaker 2: siempre a unos pasos de distancia. Cada tanto, él se
- 1:26:39Speaker 2: detenía para voltear en todas direcciones, y yo contenía la
- 1:26:42Speaker 2: respiración para no delatar mi presencia. Así recorrí un par
- 1:26:47Speaker 2: de calles empedradas, esquivando pozos y trozos de basura, hasta
- 1:26:51Speaker 2: que vi algo que me dejó perplejo, el hombre tomó
- 1:26:53Speaker 2: el sendero que conducía a la parte más espesa del monte,
- 1:26:57Speaker 2: un paraje arbolado en el que, durante el día, se
- 1:27:00Speaker 2: oían cantos de aves y el murmullo de un río cercano,
- 1:27:04Speaker 2: pero que de noche parecía un laberinto de sombras interminables.
- 1:27:07Speaker 2: Apreté el paso para no perderlo. Mientras entrábamos al monte,
- 1:27:13Speaker 2: el canto de los grillos se hizo más insistente, mezclado
- 1:27:16Speaker 2: con el ulular de aves nocturnas que me ponía los
- 1:27:19Speaker 2: nervios de punta. El suelo estaba húmedo, y mis pies
- 1:27:23Speaker 2: se hundían en la tierra suave, pero procuré mantenerme firme.
- 1:27:27Speaker 2: Unas ramas me rasguñaron los brazos, y sentí el frío
- 1:27:30Speaker 2: trepar por mi espalda cuando un búho alzó vuelo inesperadamente.
- 1:27:35Speaker 2: Aún así, no me detuve. Avancé entre arbustos y árboles
- 1:27:39Speaker 2: retorcidos hasta que, a lo lejos, vi un tenue resplandor.
- 1:27:44Speaker 2: Eran antorchas clavadas en el suelo, formando un círculo irregular.
- 1:27:49Speaker 2: Me acerqué con cautela, pegándome al tronco de un árbol
- 1:27:52Speaker 2: grueso para ocultarme. En aquella zona iluminada, reconocí a varias
- 1:27:57Speaker 2: personas del pueblo. Eran las mismas que ayudaban en la
- 1:28:00Speaker 2: iglesia durante las misas y las colectas. Casi todos llevaban
- 1:28:05Speaker 2: túnicas negras, y en el centro del claro se encontraba
- 1:28:08Speaker 2: el hombre al que había seguido, sosteniendo un objeto en
- 1:28:11Speaker 2: su mano que no pude distinguir a simple vista. Más
- 1:28:15Speaker 2: cerca de él, sobre un montículo de paja, yacía una
- 1:28:18Speaker 2: mujer joven con los ojos abiertos de par en par,
- 1:28:21Speaker 2: aunque parecían totalmente blancos, sin rastro de pupilas ni expresión humana.
- 1:28:26Speaker 2: Un hilillo de baba le caía por la comisura de
- 1:28:28Speaker 2: la boca y le manchaba la ropa, que ya de
- 1:28:31Speaker 2: por sí lucía sucia y ajada. Observé con terror que
- 1:28:35Speaker 2: los presentes sujetaban grandes crucifijos plateados y los apuntaban hacia
- 1:28:39Speaker 2: la chica, como si trataran de contener algo que brotaba
- 1:28:42Speaker 2: de ella. Sentí que mis piernas temblaban y tuve que
- 1:28:45Speaker 2: aferrarme más fuerte al árbol. Intenté contener la respiración para
- 1:28:50Speaker 2: no hacer ruido, pero mi pecho se oprimía. Jamás había
- 1:28:54Speaker 2: visto algo tan impactante, ni siquiera en mis peores pesadillas.
- 1:28:59Speaker 2: El anciano del centro, con su sotana oscura, recitaba palabras
- 1:29:03Speaker 2: en un idioma extraño, incomprensible para mis oídos. Tenía un
- 1:29:08Speaker 2: libro abierto en sus manos, y a cada frase le
- 1:29:10Speaker 2: seguía un movimiento de la mano sobre la frente de
- 1:29:13Speaker 2: la mujer, de donde parecía emanar humo, como si su
- 1:29:16Speaker 2: piel se quemara al contacto. La joven emitía un gruñido gutural, inhumano,
- 1:29:21Speaker 2: y se retorcía en espasmos que me helaron la sangre.
- 1:29:25Speaker 2: A pesar de no desearlo, mis ojos se llenaron de
- 1:29:28Speaker 2: lágrimas y apenas podía coordinar mis pensamientos. La ceremonia continuó
- 1:29:33Speaker 2: mientras los demás se mantenían inmóviles, con los crucifijos en alto.
- 1:29:38Speaker 2: El olor a hierbas quemadas se mezclaba con el hedor
- 1:29:41Speaker 2: de la tierra húmeda y algo más, un aroma metálico
- 1:29:44Speaker 2: que tardé en reconocer como sangre. De pronto, la mujer
- 1:29:48Speaker 2: comenzó a elevarse unos centímetros por encima del montón de paja.
- 1:29:52Speaker 2: No pude confirmar si era un acto real de levitación
- 1:29:55Speaker 2: o si había algo debajo que la impulsaba, pero la
- 1:29:58Speaker 2: escena era aterradora. Sus extremidades se sacudían de forma antinatural,
- 1:30:03Speaker 2: como si fuerzas opuestas jalasen de cada miembro. El clérigo
- 1:30:07Speaker 2: prosiguió con su letanía, y la joven, o lo que
- 1:30:10Speaker 2: fuera que habitaba su cuerpo, gritó con una voz tan
- 1:30:13Speaker 2: ronca que me hizo soltar un quejido involuntario de miedo.
- 1:30:17Speaker 2: Aquel chillido resonó por el claro, espantando a los búhos
- 1:30:20Speaker 2: cercanos y sumiendo el monte en un silencio aún más opresivo.
- 1:30:25Speaker 2: Tuve el impulso de huir, de regresar a mi casa
- 1:30:27Speaker 2: y encerrarme para siempre, pero mis piernas no reaccionaron. Estaba
- 1:30:32Speaker 2: hipnotizado por el horror frente a mis ojos. En ese instante,
- 1:30:37Speaker 2: la muchacha profirió amenazas incomprensibles, como si blasfemara contra todos
- 1:30:41Speaker 2: los que allí se hallaban. Su voz sonaba distorsionada, burlona,
- 1:30:46Speaker 2: casi como si fueran dos o tres personas hablando a
- 1:30:49Speaker 2: la vez. Noté que algunos de los presentes temblaban, pero
- 1:30:53Speaker 2: se mantenían firmes, rezando sin apartar los crucifijos. El anciano
- 1:30:58Speaker 2: salpicó agua bendita sobre la piel de la joven, y
- 1:31:01Speaker 2: ese contacto provocaba un vapor gris que ascendía en espirales suaves,
- 1:31:05Speaker 2: pero repletas de un hedor sofocante. La joven se sacudía
- 1:31:09Speaker 2: con más violencia y embosaba un rugido que me dejó paralizado.
- 1:31:13Speaker 2: En un punto culminante, el sacerdote elevó la voz. No
- 1:31:18Speaker 2: entendí una sola palabra, pero era evidente que aquello formaba
- 1:31:21Speaker 2: parte de un ritual de exorcismo. El aire se cargó
- 1:31:25Speaker 2: de una energía pesada que me hizo creer que me
- 1:31:27Speaker 2: faltaba oxígeno. Todo culminó cuando un bulto oscuro, casi etéreo,
- 1:31:32Speaker 2: emergió desde el pecho de la chica y flotó por
- 1:31:35Speaker 2: unos instantes, retorciéndose como una neblina negra. Con un silbido agudo,
- 1:31:40Speaker 2: esa cosa desapareció entre los árboles. La joven, libre de
- 1:31:45Speaker 2: aquel influjo, pareció desplomarse hacia atrás. Su cuerpo cayó sobre
- 1:31:50Speaker 2: la paja con un sonido sordo, y los allí presentes
- 1:31:53Speaker 2: corrieron a auxiliarla. Fue entonces cuando descubrí, con un horror renovado,
- 1:31:58Speaker 2: que ella no respiraba. Uno de ellos palpó su cuello
- 1:32:02Speaker 2: y negó con la cabeza. Escuché que murmuraban sobre la
- 1:32:06Speaker 2: muerte de la víctima y la efectividad del exorcismo, diciendo
- 1:32:09Speaker 2: algo acerca de no poder permitir que el cuerpo fuese
- 1:32:12Speaker 2: encontrado jamás. mientras observaba atónito vi que dos hombres recogían
- 1:32:18Speaker 2: palas apoyadas contra un tronco y se llevaban el cadáver
- 1:32:21Speaker 2: hacia una zona más profunda del monte el resto comenzó
- 1:32:25Speaker 2: a deshacer la escena apagando las antorchas y recogiendo algunos
- 1:32:28Speaker 2: objetos rituales temí que si me quedaba un segundo más
- 1:32:33Speaker 2: acabaría corriendo la misma suerte que aquella pobre mujer Reuní
- 1:32:38Speaker 2: todo el valor que me quedaba y di unos pasos
- 1:32:40Speaker 2: hacia atrás, procurando pisar con ligereza. Cuando estuve lo suficientemente lejos,
- 1:32:45Speaker 2: eché a correr, sin importarme las ramas que se me
- 1:32:48Speaker 2: enredaban en la ropa ni los raspones que me abrían
- 1:32:51Speaker 2: las manos. La adrenalina me empujó hasta la puerta de
- 1:32:55Speaker 2: mi casa, donde me quedé jadeando y conteniendo un llanto
- 1:32:58Speaker 2: que no podía expresar abiertamente. Sentí un nudo en el
- 1:33:02Speaker 2: estómago y un mareo que por poco me desvaneció. Esa
- 1:33:06Speaker 2: noche no dormí. Permanecí sentado en mi cama, con la
- 1:33:10Speaker 2: mano sobre el pecho, intentando regular mi respiración. Cada vez
- 1:33:14Speaker 2: que cerraba los ojos, el gruñido de la mujer retumbaba
- 1:33:18Speaker 2: en mi cabeza y mis oídos recordaban las palabras insólitas
- 1:33:21Speaker 2: que el párroco pronunciaba. A la mañana siguiente, me dolía
- 1:33:26Speaker 2: todo el cuerpo y apenas pude concentrarme en nada. Evité
- 1:33:30Speaker 2: salir de casa durante varios días. Cuando mi madre me
- 1:33:33Speaker 2: preguntaba la razón, decía que me sentía enfermo por el
- 1:33:37Speaker 2: cambio repentino de clima o inventaba cualquier otra excusa, pero
- 1:33:40Speaker 2: lo cierto era que el terror me había consumido. Con
- 1:33:44Speaker 2: el paso de las semanas, las habladurías sobre una desaparición
- 1:33:47Speaker 2: más comenzaron a circular. Nadie sabía con exactitud quién era
- 1:33:52Speaker 2: la víctima, solo se rumoraba que había sido una muchacha
- 1:33:55Speaker 2: de un cacerío cercano, pero todo encajaba con lo que
- 1:33:58Speaker 2: yo había presenciado. Mi instinto me decía que guardara silencio,
- 1:34:03Speaker 2: porque si revelaba algo, pondría mi vida en peligro. Sin embargo,
- 1:34:08Speaker 2: la culpa me corroía. Sentía que cada día me hundía
- 1:34:12Speaker 2: más en la oscuridad de aquel secreto que por accidente descubrí,
- 1:34:15Speaker 2: y me aterraba la idea de que alguien llamara a
- 1:34:17Speaker 2: mi puerta y me acusara de saber demasiado. Opté por
- 1:34:21Speaker 2: seguir mi vida y pretender que nada había ocurrido. Fingí
- 1:34:25Speaker 2: tranquilidad en las calles, saludé a mis vecinos con una
- 1:34:28Speaker 2: sonrisa forzada y evité acercarme a la iglesia, con la
- 1:34:31Speaker 2: excusa de que necesitaba tiempo para mis estudios. La mirada
- 1:34:36Speaker 2: del sacerdote, cuando lo encontré de lejos una vez, me estremeció.
- 1:34:41Speaker 2: No se parecía en nada al anciano amable que oficiaba
- 1:34:44Speaker 2: la misa dominical y daba consejos a los fieles. Sus
- 1:34:48Speaker 2: ojos eran duros, inquisitivos, casi como si fueran ajenos a
- 1:34:51Speaker 2: su cuerpo. En ese momento, comprendí que no estaba ante
- 1:34:55Speaker 2: un simple servidor de Dios, sino ante alguien que portaba
- 1:34:59Speaker 2: un misterio abrumador, quizá una maldición anclada a ese sitio.
- 1:35:03Speaker 2: Algo en mí supo que no tendría piedad si averiguaba
- 1:35:06Speaker 2: que lo había estado observando en el monte. Pasaron tres
- 1:35:10Speaker 2: meses antes de que lograra sentir un poco de paz.
- 1:35:14Speaker 2: Aún así, por las noches, tenía constantes pesadillas. Veía rostros
- 1:35:19Speaker 2: blancos y ojos vacíos aparecer entre los árboles, escuchaba el
- 1:35:23Speaker 2: crujido de palas enterrándose en la tierra mojada y oía
- 1:35:26Speaker 2: aquellas frases en latín retumbando en mi cabeza. Mi salud
- 1:35:30Speaker 2: mental se resintió y hasta perdí el apetito. No hallaba
- 1:35:35Speaker 2: consuelo y mi familia, preocupada, me presionaba para que hablara
- 1:35:39Speaker 2: de lo que me sucedía, pero yo no podía decir
- 1:35:41Speaker 2: la verdad.¿ Quién me creería? pensarían que delidaba o que
- 1:35:46Speaker 2: repetía alguna historia contada por ancianos. Incluso si me creyeran,
- 1:35:51Speaker 2: el miedo a las represalias me impedía abrir la boca.
- 1:35:55Speaker 2: En ese estado continué, hasta que una tarde, sentado en
- 1:35:58Speaker 2: el porche, comprendí que lo mejor era alargarme del pueblo.
- 1:36:02Speaker 2: No quería pasar el resto de mi vida bajo la
- 1:36:05Speaker 2: sombra de aquella experiencia. El lugar donde crecí se convirtió
- 1:36:09Speaker 2: en una trampa silenciosa, con un secreto tan grande que
- 1:36:12Speaker 2: podía consumir a cualquiera que lo descubriera. Empaqué mis pocas
- 1:36:16Speaker 2: pertenencias y me marché sin despedidas innecesarias, pretextando la búsqueda
- 1:36:21Speaker 2: de trabajo en la ciudad. Al alejarme, sentí una mezcla
- 1:36:25Speaker 2: de alivio y culpa. Dejaba atrás a mi madre, a
- 1:36:28Speaker 2: mis amigos de infancia y al pueblo que conocía cada
- 1:36:31Speaker 2: rincón de mi historia. pero también me liberaba de esa
- 1:36:35Speaker 2: atmósfera opresiva y de la mirada del párroco, cuyas intenciones
- 1:36:39Speaker 2: jamás logré descifrar por completo. En la ciudad, cada vez
- 1:36:43Speaker 2: que alguien me preguntaba de dónde venía o por qué
- 1:36:45Speaker 2: parecía tan distante, yo sólo respondía con evasivas. No deseaba
- 1:36:50Speaker 2: que mis recuerdos se convirtieran en tema de conversación. Me
- 1:36:54Speaker 2: acostumbré a vivir con la paranoia de que, en cualquier momento,
- 1:36:58Speaker 2: alguien de mi pueblo vendría a buscarme. Pasaron años, y
- 1:37:02Speaker 2: nunca regresé para ninguna fiesta, ningún funeral, ninguna reunión familiar.
- 1:37:08Speaker 2: Mi madre me visitó un par de veces, pero evité
- 1:37:11Speaker 2: mencionarle la noche en que seguía al sacerdote y vi
- 1:37:14Speaker 2: cosas imposibles de explicar. Supe, por cartas escuetas, que el
- 1:37:19Speaker 2: párroco seguía allí y que los rumores jamás habían cesado.
- 1:37:23Speaker 2: Lo que vi aquella noche me marcó profundamente. Desde entonces,
- 1:37:27Speaker 2: cada vez que escucho el repicar de campanas o entro
- 1:37:30Speaker 2: a una iglesia, siento un nudo en la garganta y
- 1:37:32Speaker 2: una ansiedad sofocante, como si recordara el olor a tierra
- 1:37:36Speaker 2: mojada y el sonido de aquella voz infernal que amenazaba
- 1:37:39Speaker 2: con matar a todos los presentes. En mi memoria permanece
- 1:37:43Speaker 2: la imagen del vapor saliendo de la piel de la joven,
- 1:37:46Speaker 2: sus ojos blancos y los crucifijos brillando a la luz
- 1:37:49Speaker 2: de las antorchas. A veces, me pregunto si el exorcismo
- 1:37:53Speaker 2: que atestigué fue real o si solo fue un macabro
- 1:37:55Speaker 2: espectáculo que terminó en la muerte de la chica. Pero
- 1:37:59Speaker 2: aun si no hubiera sido una posesión verdadera, la crueldad
- 1:38:02Speaker 2: de enterrar a alguien en el monte, de mantener en
- 1:38:05Speaker 2: secreto esa clase de ritual, me demuestra que los seres
- 1:38:08Speaker 2: humanos pueden ser más aterradores que cualquier criatura sobrenatural. Con
- 1:38:13Speaker 2: el tiempo aprendí que hay cosas que es preferible no saber.
- 1:38:17Speaker 2: El silencio en esos pueblos remotos no siempre es producto
- 1:38:20Speaker 2: de la ignorancia, sino de un deseo desesperado de proteger
- 1:38:24Speaker 2: lo poco que les queda de paz. Nunca me sentí
- 1:38:27Speaker 2: orgulloso de huir, y a veces me atormenta la idea
- 1:38:30Speaker 2: de que, quizá, pude hacer algo para romper ese ciclo.
- 1:38:34Speaker 2: Sin embargo, no tenía la fortaleza ni los medios para
- 1:38:37Speaker 2: enfrentar a un grupo que parecía conocer secretos ancestrales y
- 1:38:41Speaker 2: estaba dispuesto a protegerlos a cualquier precio. Prefiero pensar que
- 1:38:45Speaker 2: era un joven asustado y que seguir vivo, a estas alturas,
- 1:38:49Speaker 2: ya es suficiente victoria. Por las noches, cuando todo está
- 1:38:53Speaker 2: en silencio, las imágenes regresan, causándome escalofríos. Y es en
- 1:38:59Speaker 2: esos instantes que agradezco haber salido de allí, aunque los
- 1:39:02Speaker 2: recuerdos me persigan. Algunos horrores nacen en la oscuridad de
- 1:39:06Speaker 2: las iglesias antiguas y en los rincones de pueblos pequeños.
- 1:39:10Speaker 2: Horrores que nadie podría creer a menos que los haya
- 1:39:13Speaker 2: visto con sus propios ojos. Yo sí los vi, y
- 1:39:17Speaker 2: esa verdad me perseguirá hasta el último día de mi vida.
- 1:39:27Speaker 2: El pueblo pequeño Nací en un pueblo diminuto, donde las
- 1:39:31Speaker 2: supersticiones y los rumores se mezclan con la rutina diaria
- 1:39:34Speaker 2: y forjan la identidad de quienes vivimos allí. Nunca imaginé
- 1:39:39Speaker 2: que aquellas historias que flotaban en el aire, contadas al
- 1:39:42Speaker 2: calor de los fogones, podrían volverse reales y desatar el
- 1:39:45Speaker 2: horror que hoy llevo conmigo. Me cuesta mucho recordar cada detalle,
- 1:39:50Speaker 2: pero el peso de la culpa me obliga a revivirlo.
- 1:39:54Speaker 2: Quisiera enterrar estas memorias para siempre, pero no lo logro.
- 1:39:58Speaker 2: Supongo que es mi penitencia por haber incitado a mis
- 1:40:01Speaker 2: amigos a descubrir lo que nunca debimos buscar. Desde niño
- 1:40:05Speaker 2: escuchaba relatos sobre Andrés Montoya, un hombre ermitaño que supuestamente
- 1:40:09Speaker 2: había muerto años atrás, aunque nadie vio su cuerpo. Corría
- 1:40:14Speaker 2: el rumor de que la familia se había encargado de
- 1:40:16Speaker 2: fingir un sepelio, enterrando un ataúd sellado que tal vez
- 1:40:19Speaker 2: no contenía nada. En mi inocencia, pensaba que esas eran
- 1:40:24Speaker 2: invenciones de la gente para agrandar la leyenda de un
- 1:40:27Speaker 2: individuo al que pocos conocieron. Algunos ancianos del pueblo aseguraban
- 1:40:31Speaker 2: que lo habían visto vagando por el monte mucho después
- 1:40:34Speaker 2: de su supuesto fallecimiento, pero no había pruebas claras. Solo
- 1:40:39Speaker 2: había palabras de viejos que se aferraban a la tradición
- 1:40:41Speaker 2: de contar historias de terror para mantener a los curiosos
- 1:40:44Speaker 2: alejados de aquel monte espeso y lleno de peligros. Tenía
- 1:40:49Speaker 2: tres amigos cercanos, Sergio, Mateo y Tomás. Crecimos juntos escuchando
- 1:40:54Speaker 2: murmullos sobre la misteriosa desaparición de Andrés y nos rondaba
- 1:40:58Speaker 2: la idea de comprobar si era verdad. Fue la abuela
- 1:41:01Speaker 2: de Tomás quien nos mostró una fotografía muy antigua de
- 1:41:04Speaker 2: un hombre de ojos hundidos, nariz afilada y piel tostada
- 1:41:07Speaker 2: por el sol. Decía que era Andrés Montoya, captado en
- 1:41:12Speaker 2: un retrato de juventud. Esa imagen caló hondo en nosotros,
- 1:41:16Speaker 2: pues confirmaba de algún modo que, al menos, aquel hombre
- 1:41:19Speaker 2: había existido. Durante semanas planeamos ir al cementerio para revisar
- 1:41:24Speaker 2: la tumba que la gente atribuía a Andrés. Necesitábamos saber
- 1:41:29Speaker 2: si la lápida coincidía con las fechas y el nombre.
- 1:41:32Speaker 2: Nadie más en el pueblo nos prestaba atención. Éramos adolescentes,
- 1:41:37Speaker 2: con más curiosidad que sentido común, y sin temor a
- 1:41:40Speaker 2: romper las reglas establecidas. Una tarde, lo hicimos. Atravesamos los
- 1:41:46Speaker 2: panteones con cuidado, evitando que el cuidador nos viera, y
- 1:41:50Speaker 2: dimos con una piedra gris casi cubierta de musgo en
- 1:41:53Speaker 2: la que se leía el nombre completo de Andrés Montoya,
- 1:41:56Speaker 2: junto a una fecha de deceso que concordaba con los rumores.
- 1:42:00Speaker 2: Esa evidencia reforzó en nosotros la certeza de que algo
- 1:42:03Speaker 2: no cuadraba. Si todos aseguraban que se lo había visto
- 1:42:07Speaker 2: rondar el monte después de su muerte oficial,¿ por qué
- 1:42:10Speaker 2: esta lápida estaba aquí, con su nombre y fechas exactas?
- 1:42:14Speaker 2: Podía tratarse de un macabro engaño o de algún suceso
- 1:42:17Speaker 2: imposible de explicar. Sergio era el más osado. Sostuvo que
- 1:42:22Speaker 2: lo siguiente era explorar la casa donde la gente murmuraba
- 1:42:25Speaker 2: que él residía. No estaba en el propio pueblo, sino
- 1:42:29Speaker 2: más allá de los límites, adentrándose en el monte, un
- 1:42:32Speaker 2: lugar frondoso y casi virgen, donde pocos se aventuraban por
- 1:42:36Speaker 2: temor a las fieras o las caídas entre rocas filosas.
- 1:42:40Speaker 2: Pensábamos que si encontrábamos la casa y veíamos señales de vida,
- 1:42:44Speaker 2: entonces confirmaríamos que Andrés no estaba muerto en realidad o
- 1:42:47Speaker 2: descubriríamos que sólo era un mendigo que se hacía pasar
- 1:42:50Speaker 2: por él. Sonaba emocionante. Era el tipo de aventura que
- 1:42:55Speaker 2: nos llenaba de adrenalina, de esas vivencias que se repiten
- 1:42:58Speaker 2: con orgullo en las reuniones de amigos, salvo que nosotros
- 1:43:01Speaker 2: jamás la contaríamos riendo, sino con un nudo en la garganta.
- 1:43:05Speaker 2: La noche anterior al día elegido para ir, apenas dormí.
- 1:43:10Speaker 2: Imaginaba el bosque infinito, los troncos húmedos, las hojas crujientes
- 1:43:14Speaker 2: y la silueta de alguien observándonos desde la penumbra. Aún así,
- 1:43:19Speaker 2: mi curiosidad resultó más fuerte que el temor. Partimos temprano,
- 1:43:24Speaker 2: con un par de mochilas donde llevábamos agua, linternas pequeñas,
- 1:43:28Speaker 2: un par de sándwiches y un cuchillo de campo por
- 1:43:31Speaker 2: si necesitábamos defendernos de algún animal. Caminamos cerca de tres horas.
- 1:43:37Speaker 2: Los árboles se cerraban a nuestro alrededor en un entramado
- 1:43:40Speaker 2: tan denso que apenas podía verse el cielo. Sin embargo,
- 1:43:44Speaker 2: el entusiasmo nos mantenía unidos mientras charlábamos en voz baja
- 1:43:48Speaker 2: para no asustar a la fauna local. Abundaba el canto
- 1:43:52Speaker 2: de aves ocultas que hacían eco entre las ramas. Nos
- 1:43:55Speaker 2: guiábamos por indicaciones borrosas, pero sorprendentemente, dimos con una cabaña
- 1:44:00Speaker 2: que sobresalía en medio de una maleza altísima. El tejado
- 1:44:04Speaker 2: estaba algo derruido, aunque no parecía un lugar abandonado por completo. Algo,
- 1:44:10Speaker 2: en mi interior, se tensó. Mateo propuso acercarnos con cautela.
- 1:44:16Speaker 2: La fachada se veía sorprendentemente limpia y no sentíamos ningún
- 1:44:20Speaker 2: hedor a podredumbre, lo que nos pareció extraño. Con Sergio
- 1:44:24Speaker 2: a la cabeza, caminamos hasta la puerta principal, golpeamos suavemente,
- 1:44:28Speaker 2: pero no hubo respuesta. La adrenalina mezclada con la necedad
- 1:44:33Speaker 2: nos llevó a forzar la entrada, argumentando que si nadie contestaba,
- 1:44:37Speaker 2: tal vez no había nadie en casa. Adentro olía a
- 1:44:40Speaker 2: moho y a humedad, pero también había un leve aroma
- 1:44:43Speaker 2: a comida rancia, lo que sugería que alguien sí vivía allí.
- 1:44:48Speaker 2: Revisamos la sala, la pequeña cocina y un corredor estrecho
- 1:44:51Speaker 2: que conducía a varias habitaciones. Todo estaba desolado, aunque no
- 1:44:56Speaker 2: cubierto de polvo, lo que indicaba un uso reciente. En
- 1:45:00Speaker 2: la última habitación, donde la oscuridad era más profunda, encontramos
- 1:45:04Speaker 2: una cama. Al principio creí que estaba vacía. Me agaché
- 1:45:09Speaker 2: para revisarla y di un respingo al descubrir que había
- 1:45:12Speaker 2: un hombre acostado, muy quieto, cubierto hasta la frente con
- 1:45:15Speaker 2: una sábana mugrienta. Sergio jaló la tela para verle el rostro.
- 1:45:21Speaker 2: Nos quedamos mudos al reconocer, con total claridad, al mismo
- 1:45:25Speaker 2: hombre de la foto antigua de la abuela de Tomás.
- 1:45:28Speaker 2: Era el mismo gesto, la misma estructura facial, la misma
- 1:45:31Speaker 2: expresión lúgubre. Tenía la piel pálida y unas ojeras tan
- 1:45:36Speaker 2: profundas que parecían hendiduras. Nadie supo cómo reaccionar. La mente
- 1:45:41Speaker 2: me gritaba que aquello era imposible, que debíamos correr, pero
- 1:45:45Speaker 2: el asombro me mantenía inmóvil. Tomás, en un acto de
- 1:45:49Speaker 2: estupidez impulsiva, le tocó la mano para cerciorarse de que
- 1:45:53Speaker 2: estuviera vivo o muerto. Ese simple contacto desencadenó la peor
- 1:45:57Speaker 2: pesadilla de mi vida. El hombre abrió los ojos de golpe,
- 1:46:01Speaker 2: unos ojos inyectados en furia y resentimiento. Sin darnos tiempo
- 1:46:06Speaker 2: a reaccionar, blandió un cuchillo que guardaba oculto bajo su
- 1:46:09Speaker 2: costado y se lo hundió a Tomás en el pecho
- 1:46:12Speaker 2: con una fuerza que me pareció brutal. Mi amigo soltó
- 1:46:15Speaker 2: un grito ahogado y casi de inmediato un chorro de
- 1:46:18Speaker 2: sangre manchó la cama, las paredes, a nosotros mismos. Retrocedí, aturdido,
- 1:46:24Speaker 2: sintiendo que la sangre de Tomás me salpicaba la ropa
- 1:46:27Speaker 2: y la piel. El pánico me consumió y no podía moverme.
- 1:46:32Speaker 2: Sergio y Mateo gritaron desesperados y reaccionaron antes que yo,
- 1:46:36Speaker 2: intentando jalar a Tomás, pero el hombre se incorporó con
- 1:46:40Speaker 2: una agilidad antinatural, clavando sus dedos huesudos en el cuello
- 1:46:43Speaker 2: de Mateo. Cuando intentamos separarlos, ya era tarde. El crujido
- 1:46:49Speaker 2: que oí esa tarde ha retumbado en mis sueños una
- 1:46:51Speaker 2: y otra vez. Fue como partir una rama seca. Mateo
- 1:46:56Speaker 2: cayó al piso con la mirada perdida, sin vida. El hombre,
- 1:47:01Speaker 2: con la respiración agitada y un cuchillo empapado en sangre,
- 1:47:04Speaker 2: nos miró con un odio que jamás había presenciado. Estábamos
- 1:47:08Speaker 2: frente a una furia contenida durante años, quizás alimentada por
- 1:47:12Speaker 2: la soledad y la obsesión de que nadie revelara su paradero.
- 1:47:16Speaker 2: Sergio y yo comprendimos que no teníamos fuerzas para enfrentarlo,
- 1:47:20Speaker 2: éramos adolescentes asustados y frágiles, y aquel individuo parecía tener
- 1:47:25Speaker 2: la rabia de un animal salvaje. Corrimos hacia la salida
- 1:47:28Speaker 2: a toda prisa, tropezándonos con muebles y paredes, solo guiados
- 1:47:32Speaker 2: por el instinto de sobrevivir. Llegamos a la puerta y
- 1:47:36Speaker 2: la empujamos con tal desesperación que casi la arrancamos de
- 1:47:39Speaker 2: sus cosnes. Cruzamos el umbral y seguimos corriendo, sin siquiera
- 1:47:44Speaker 2: voltear para ver si nos seguía, convencidos de que el
- 1:47:47Speaker 2: hombre saldría detrás de nosotros en cualquier momento. Aún así,
- 1:47:52Speaker 2: no oíamos pisadas tras nuestras espaldas. Cuando paramos a recobrar
- 1:47:56Speaker 2: el aliento, intentando procesar lo sucedido, nos percatamos de que
- 1:48:00Speaker 2: no estaba persiguiéndonos. Pensamos, con alivio ingenuo, que el peligro
- 1:48:05Speaker 2: había terminado. Estuvimos caminando por el monte un buen rato,
- 1:48:10Speaker 2: el miedo y la tristeza mezclados en un mar de confusión.
- 1:48:14Speaker 2: Dos de nuestros amigos habían muerto en un abrir y
- 1:48:17Speaker 2: cerrar de ojos. Regresar al pueblo y contarlo parecía imposible.
- 1:48:22Speaker 2: Nadie creería que ese hombre, dado por muerto desde hacía décadas,
- 1:48:26Speaker 2: seguía vivo y, además, se comportaba como un asesino despiadado.
- 1:48:31Speaker 2: Nos temblaban las piernas. Queríamos llegar al sendero principal que
- 1:48:36Speaker 2: conectaba con el pueblo, rezando para no tropezar con ningún
- 1:48:39Speaker 2: animal ni volver a cruzarnos con él. En medio de
- 1:48:43Speaker 2: la maleza, mientras avanzábamos con cautela, lo vimos a la distancia,
- 1:48:47Speaker 2: oculto tras un tronco grueso. Nos contemplaba con esa misma
- 1:48:51Speaker 2: expresión de furia y rencor. El cuchillo seguía teñido de sangre.
- 1:48:57Speaker 2: No se movió, no emitió palabra. Sólo se limitó a
- 1:49:01Speaker 2: mostrar un gesto de advertencia, un gruñido ahogado, como un
- 1:49:05Speaker 2: animal rabioso marcando su territorio. Me estremecí al sentir sus
- 1:49:09Speaker 2: ojos hundidos clavados en mí. Se internó lentamente entre los
- 1:49:13Speaker 2: árboles y desapareció, dejándonos con la sensación de que, en
- 1:49:17Speaker 2: cualquier momento, saltaría sobre nosotros para culminar lo que había empezado.
- 1:49:22Speaker 2: Cuando por fin llegamos al pueblo, cubiertos de tierra y aterrados,
- 1:49:26Speaker 2: acordamos entre sollozos no contar la verdad. Teníamos un pavor
- 1:49:31Speaker 2: irracional a que, si alguien más iba a buscarlo, se
- 1:49:34Speaker 2: produciría un nuevo baño de sangre y, peor aún, ese
- 1:49:37Speaker 2: hombre vendría de noche a silenciarnos por haber revelado su existencia.
- 1:49:42Speaker 2: Inventamos una mentira. Dijimos que Tomás y Mateo habían ido
- 1:49:46Speaker 2: a nadar al río por un atajo que conocían y
- 1:49:49Speaker 2: que la corriente se los tragó, no encontrando sus cuerpos.
- 1:49:53Speaker 2: Tardaron semanas en organizar búsquedas infructuosas y todos asumieron que
- 1:49:57Speaker 2: habían muerto ahogados. Sergio y yo nos convertimos en cómplices
- 1:50:02Speaker 2: de una farsa que se forjó en el mismo instante
- 1:50:04Speaker 2: en que contemplamos que la verdad era demasiado macabra para compartirla.
- 1:50:09Speaker 2: Sin embargo, cada día que pasaba sentía la opresión de
- 1:50:12Speaker 2: la culpa. Soñaba con el rostro ensangrentado de mis amigos,
- 1:50:16Speaker 2: con la mirada colérica de aquel hombre. Empecé a desarrollar
- 1:50:21Speaker 2: un terror constante a la noche. Sentía que, si dormía,
- 1:50:25Speaker 2: él se metería en mi habitación para hundirme el mismo cuchillo.
- 1:50:30Speaker 2: En las esquinas oscuras me parecía verlo de pie, observándome
- 1:50:33Speaker 2: con fijeza. Empecé a escuchar pasos afuera de mi ventana
- 1:50:37Speaker 2: en la madrugada y crujidos que no podía ubicar con exactitud.
- 1:50:41Speaker 2: El miedo me carcomía. Por las mañanas despertaba sobresaltado, con
- 1:50:46Speaker 2: sudor frío y un nudo en la garganta. Para mi desgracia,
- 1:50:50Speaker 2: seguía viviendo en aquel pueblo donde la superstición reinaba, donde
- 1:50:54Speaker 2: todos conocían la historia oficial de la muerte de mis
- 1:50:57Speaker 2: amigos y donde ese hombre habitaba sin que nadie imaginara
- 1:51:00Speaker 2: su existencia. Sergio se marchó al año siguiente. Sus padres
- 1:51:06Speaker 2: consiguieron trabajo lejos y él se fue para no volver.
- 1:51:10Speaker 2: Me quedé solo, sin nadie con quien compartir ese secreto,
- 1:51:13Speaker 2: sin la posibilidad de aliviar mi mente de la carga
- 1:51:16Speaker 2: que llevaba. Día a día notaba mi deterioro. Era como
- 1:51:20Speaker 2: si viviera aislado en mi propio mundo de terror, siempre
- 1:51:24Speaker 2: esperando el momento en que esa figura apareciera entre las
- 1:51:26Speaker 2: sombras para acabar con mi vida. Incluso cuando intenté abrirme
- 1:51:31Speaker 2: con alguien de confianza, el temor me cerró la boca.
- 1:51:35Speaker 2: Bastaba recordar aquel gruñido de advertencia que presenciamos en el
- 1:51:38Speaker 2: monte para retractarme. Me convertí en un espectro dentro de
- 1:51:42Speaker 2: mi propia casa. Dejé de socializar, de salir al anochecer,
- 1:51:47Speaker 2: de buscar consuelo. Solo me quedaba rezar en silencio para
- 1:51:51Speaker 2: que él no volviera. Pasaron años así, con un insomnio
- 1:51:55Speaker 2: que me consumía. Algunas noches sentía ojos fijos mirándome a
- 1:51:59Speaker 2: través de la ventana y la culpa me gritaba que
- 1:52:02Speaker 2: tal vez debería confesar la verdad para descansar. Pero el
- 1:52:06Speaker 2: pánico de provocar una desgracia mayor o de invocar la
- 1:52:09Speaker 2: ira de aquel hombre me paralizaba. Ahora que han pasado
- 1:52:12Speaker 2: tantos años, no sé qué fue de ese asesino y
- 1:52:15Speaker 2: no sé si sigue morando en la cabaña o si
- 1:52:17Speaker 2: fue a atormentar a otro pueblo. Pero jamás pude olvidar.
- 1:52:22Speaker 2: Siento que su presencia se impregnó en mí como si
- 1:52:25Speaker 2: hubiese marcado mi destino. A veces creo que vivirá más
- 1:52:29Speaker 2: allá de cualquier límite humano, esperando en la penumbra y
- 1:52:32Speaker 2: acechando a quien pretenda develar su existencia. Yo, por mi parte,
- 1:52:37Speaker 2: vivo con un miedo visceral que no me abandona ni
- 1:52:40Speaker 2: un solo día. He decidido compartir esta historia porque no
- 1:52:44Speaker 2: quiero llevármela a la tumba. Ya no me importa si
- 1:52:47Speaker 2: la gente no me cree o piensa que he perdido
- 1:52:49Speaker 2: la razón. Tal vez confesarlo sea mi forma de pedir
- 1:52:53Speaker 2: perdón a los amigos que perdí por mi imprudencia. Me
- 1:52:57Speaker 2: arrepiento de no haber sospechado que esos rumores podrían ser reales,
- 1:53:01Speaker 2: de no haber escuchado las advertencias de los ancianos que
- 1:53:04Speaker 2: siempre nos recomendaron no adentrarnos en ese monte. Pero en
- 1:53:08Speaker 2: aquel entonces, todos estábamos cegados por la curiosidad y el
- 1:53:12Speaker 2: deseo de sentir la emoción de algo prohibido. Fuimos insensatos,
- 1:53:16Speaker 2: y ese día selló nuestro destino de la peor forma.
- 1:53:20Speaker 2: A menudo sueño con Tomás y Mateo, veo sus rostros
- 1:53:23Speaker 2: manchados de sangre, oigo sus gritos y me veo a
- 1:53:26Speaker 2: mí mismo inmóvil, petrificado por el terror. Me despierto llorando,
- 1:53:31Speaker 2: con la conciencia más oscura que nunca. He imaginado infinidad
- 1:53:35Speaker 2: de veces lo que habría pasado si no hubiésemos ido
- 1:53:38Speaker 2: ese día, si hubiese propuesto algo distinto para entretenernos, si
- 1:53:42Speaker 2: me hubiera detenido a meditar sobre las consecuencias de irrumpir
- 1:53:45Speaker 2: en la casa de un desconocido. Pero el tiempo no
- 1:53:49Speaker 2: retrocede y mis amigos no volverán. Solo quedo yo, amarrado
- 1:53:53Speaker 2: a un secreto que me corroe el alma y me
- 1:53:55Speaker 2: obliga a vivir en la frontera entre la cordura y
- 1:53:58Speaker 2: el pavor perpetuo. No sé cuánto más resistiré así, más
- 1:54:02Speaker 2: sigo despertando y respirando, recordando el chasquido de un cuello
- 1:54:06Speaker 2: roto y la mirada de odio de aquel hombre. Quizá
- 1:54:09Speaker 2: eso sea el peor castigo, saber la verdad y no
- 1:54:12Speaker 2: poder aliviar el peso de haber incitado una tragedia que
- 1:54:15Speaker 2: me ha condenado a un miedo incesante. Vivo con la
- 1:54:19Speaker 2: certeza de que, en algún rincón del monte, alguien me observa,
- 1:54:22Speaker 2: silencioso y paciente, velando su secreto y esperando que yo
- 1:54:26Speaker 2: rompa mi mutismo para volver a matarme a mí o
- 1:54:29Speaker 2: a quienes me rodean. Quizás sea sólo mi imaginación desbordada
- 1:54:33Speaker 2: por la culpa, o tal vez él sigue vivo, alimentándose
- 1:54:36Speaker 2: de la oscuridad que sembró en mi existencia. A fin
- 1:54:40Speaker 2: de cuentas, este tipo de sombras nunca mueren. Permanecen, como
- 1:54:45Speaker 2: un eco siniestro, al acecho de quienes se atreven a buscarlas.
- 1:54:48Speaker 2: Y yo fui tan necio que no supe detenerme a tiempo.
- 1:54:53Speaker 2: Solo puedo advertir a quien lea estas líneas que no
- 1:54:56Speaker 2: ignore los rumores, que no subestime las historias de un
- 1:54:59Speaker 2: pueblo pequeño. Algunos secretos están mejor sepultados, porque a veces,
- 1:55:04Speaker 2: al hurgar en las sombras, uno puede encontrarse con horrores
- 1:55:07Speaker 2: que jamás permitirán que vivas en paz. Yo soy la
- 1:55:11Speaker 2: prueba viviente de ello y lo seguiré siendo hasta mi
- 1:55:13Speaker 2: último suspiro. Si te gustaron los relatos, nos gustaría que
- 1:55:22Speaker 2: nos apoyaras con un like o un comentario, ya que
- 1:55:25Speaker 2: eso nos ayudaría bastante. Y si no estás suscrito o suscrita,
- 1:55:29Speaker 2: te invito a que lo hagas para que no te
- 1:55:31Speaker 2: pierdas lo mejor de oscuros relatos de la noche. Sin más,
- 1:55:36Speaker 2: gracias por escucharnos. Hasta el próximo relato.