Latest / Inframundo Relatos / 7 RELATOS DE NAVIDAD QUE NO DEBERÍAN EXISTIR – ESPECIAL OSCURO DE INFRAMUDO
Transcript
- 0:14durante las festividades navideñas.
- 0:18Entre risas y brindis, nadie espera encontrarse con lo
- 0:22inexplicable. Sin embargo, entre luces
- 0:25parpadeantes y villancicos, un duende travieso.
- 0:30Una bruja oculta o una visita inesperada llegada del más allá
- 0:36pueden romper el encanto. A veces, esos encuentros
- 0:40inesperados cambian la Navidad y marcan tu vida para siempre.
- 0:46Le invito, querido espectador, a ponerse cómodo para escuchar
- 0:51estas anécdotas de Navidad, estos relatos de terror.
- 1:01Hola comunidad, muy buenas noches a todos antes de iniciar
- 1:06con mi relato les deseo feliz Navidad a todos, mi nombre es
- 1:12Samira Díaz, soy originaria de Reynosa, Tamaulipas, pero toda
- 1:16mi familia está sentada en el estado de Guanajuato, los
- 1:20abuelos ya son muy mayores para viajar, así que todos nos
- 1:25trasladamos. Hasta su casa para pasar las
- 1:28festividades decembrinas. Su casa es muy antigua y grande,
- 1:33ahí albergan a las familias cuando llegamos, pero en estos
- 1:37tiempos los primos ya mayores se quedan en el hotel porque se van
- 1:42de parranda y para no andar desvelando a los que estamos en
- 1:47la Casa de los abuelos hacen sus fiestas con sus amistades o
- 1:52entre ellos mismos, cabe aclarar.
- 1:56Que a mis 21 años puedo unirme a ellos, pero como dice mi padre,
- 2:01cada año es uno menos para los abuelitos.
- 2:05Esto que les contaré sucedió hace varios años, en ese tiempo
- 2:10tenía 13 años de edad, ese año mis tíos pasaron las
- 2:14festividades en Oklahoma, así que no habíamos muchos
- 2:18familiares, sólo mi tía armida y sus 3 hijos, mis padres, mi
- 2:24hermano y yo. Ese año recuerdo que andaba en
- 2:27mis días de fastidiosa, ya que en pre adolescencia sólo quería
- 2:32estar en mi casa, encerrada en mi habitación.
- 2:35No hablaba con nadie y todo me caía muy mal, así que me la
- 2:40pasaba castigada por mi papá. Me la pasaba el mayor tiempo de
- 2:44la noche despierta y aunque estábamos de visita no me
- 2:48importaba. Mi abuela sabía que estaba en mi
- 2:52edad de la rebeldía. Así que me acondicionó 1/4 para
- 2:56mí sola. Fue entonces cuando comencé a
- 2:59escuchar ruidos. Al inicio eran queditos, pero
- 3:03después era un gran alboroto que despertaba la familia.
- 3:08Esto para encontrar destrozos en la cocina y en la sala donde se
- 3:13encontraba el árbol navideño. Ya eran las vísperas de Navidad.
- 3:19Todo comenzó con algo que todos ignoramos.
- 3:22Migajas de galleta que aparecían cada mañana alrededor del centro
- 3:27de mesa, donde mi madre había dejado galletas que horneaban.
- 3:31Ella y mi tía. Por las tardes nos regañaron
- 3:35diciendo que si no las íbamos a comer, no hiciéramos travesuras
- 3:40de esa manera, pero todos negamos ser los causantes de
- 3:44tales travesuras. Luego fueron los adornos movidos
- 3:48del lugar, las guirnaldas, los angelitos de cerámica.
- 3:52Incluso las luces parecían reordenarse de un modo que no
- 3:57tenía sentido. Después, las figuras del
- 4:00nacimiento comenzaron a cambiar de posición.
- 4:04San José miraba hacia el suelo y el Ángel de la estrella
- 4:09terminaba con el rostro vuelto hacia la pared.
- 4:12Aquí fue cuando la abuela nos advirtió que si seguíamos con
- 4:17eso no iba a haber regalos. Con esas palabras comenzaron los
- 4:22destrozos. El día 20 de diciembre todos
- 4:26comenzamos a colocar los regalos junto al árbol, pues no
- 4:31queríamos andar con las prisas, pero esa madrugada mi tía me
- 4:36llamó preguntando si estaba despierta.
- 4:39Salí de la recámara para saber que se le ofrecía.
- 4:43Me dijo que la acompañara a la sala, pues había escuchado
- 4:47ruidos. Mi abuelo siempre ponía un bate
- 4:50junto a una de los maceteros envalentonadas.
- 4:54Entramos a la sala al encender la luz.
- 4:57Nos encontramos con los regalos abiertos, cada envoltorio
- 5:01rascado, como si lo hubiesen hecho con una navaja.
- 5:06Lo habían hecho deliberadamente. Queriendo arruinar la sorpresa,
- 5:11mi tía me pidió que le ayudara a meter los obsequios a mi
- 5:15habitación. Pues no quería que los niños los
- 5:18vieran. Mi abuelo escuchó el ir y venir
- 5:21de nosotras, así que se levantó para averiguar que sucedía en su
- 5:27rostro. Se notaba que él sabía que
- 5:30estaba sucediendo, no nos comentó nada y nos dijo que él
- 5:34se encargaría sólo entre los adultos se comentó lo sucedido
- 5:39pensando que quizás era uno de nosotros haciendo travesuras.
- 5:44Esa noche llovió. Y al amanecer descubrimos algo
- 5:48que el lo nuestra, sangre, pequeñas huellas de lodo
- 5:53diminutas, como las de un niño, pero con una forma extraña en
- 5:57ellas. Era la forma de su calzado.
- 6:01Además que el más pequeño sólo tenía 2 años y no podía hacer
- 6:05esos destrozos. Las pisadas cruzaban desde la
- 6:09entrada de la casa hasta el árbol de Navidad y terminaban en
- 6:13la mesa de la cocina. Ahí el ser que estaba causando
- 6:17todo eso dejó la mesa llena de lodo.
- 6:21Pero ya esa noche era noche buena y la cena que con tantas
- 6:25ansias esperábamos. Todos nos acostamos tarde.
- 6:30Sería alrededor de las 3:00 de la madrugada cuando escuché
- 6:33alboroto en la sala. Cuando entré eran mi papel y el
- 6:37abuelo moviendo los muebles, tratando de atrapar algo, pensé
- 6:43que era un ratón. Pero un rato no era del tamaño
- 6:46de lo que vi escabullirse hacia el árbol navideño cuando el
- 6:51abuelo lo capturó, arrastrando al pequeño ser por la sala y la
- 6:56reprimenda que mi abuelo parecía darle, como si estuviera
- 7:00educando a un niño travieso. Aquella criatura, cuando me
- 7:05atreví a mirar, tenía ojos grandes que irradiaban maldad
- 7:09pura. El rostro del duende estaba muy
- 7:12deforme. Como si lo hubiesen golpeado
- 7:15brutalmente. Eso le daba la apariencia más
- 7:19horrible aún. Sus dientes eran enormes y se
- 7:22notaban que eran filosos. Trató de morder al abuelo, pero
- 7:27este, con movimientos ágiles, puso al duende en sus piernas.
- 7:32Mi padre le preguntó si lo iba a matar.
- 7:35Yo me petrifique al pensar que esa pobre criatura terminaría
- 7:39sus días en manos del abuelo. Yo me llevé las manos a mi boca
- 7:44para no gritar. Fué entonces cuando el abuelo
- 7:48negó con la cabeza, dijo que ése era un duende de Navidad.
- 7:53Bajaban del monte hacer travesuras en estas temporadas
- 7:56de Navidad, pero por alguna razón este duende no era bueno,
- 8:02ya que antes de que llegáramos se había comido los gatos de su
- 8:06vecina. Lo más probable es que se
- 8:09ocultarán en la casa de Don Carlos.
- 8:12Un vecino que había fallecido hacía un año y la casa estaba
- 8:16abandonada. El duende comenzó a chillar muy
- 8:19horrible y fue cuando el abuelo le dio con el cinto y le dijo
- 8:24que se callara. Pues bien, merecido tendría su
- 8:27castigo por maloso. Aquel ser se retorcía tratando
- 8:32de zafarse de las manos del anciano y fue cuando le dio 3
- 8:37azotes más y se quedó quieto. Le dijo a mi padre que sacara la
- 8:42camioneta para ir a dejar a ese ser en su hogar natural.
- 8:46Yo no me quise quedar, así que los acompañé en todo el camino.
- 8:52El duende se quedó quieto. Me observaba con esos ojos que
- 8:55no tenía nada de un ser bueno. Yo pensaba que los duendes eran
- 9:00diferentes, pero nada que ver con lo que tenía a un lado
- 9:04agarrado fuertemente el abuelo. Ya estaba amaneciendo cuando
- 9:09llegamos al monte, pero antes de bajarnos, mi abuelo le dijo a mi
- 9:14padre que sacara el machete que estaba debajo de su asiento.
- 9:19Al escuchar eso sentí que se me bajó la sangre a los pies, pues
- 9:24pensé que matarían al duende. Pero era por otro motivo.
- 9:29Y fue cuando el abuelo soltó al duende, no sin antes hacerle la
- 9:34aclaración, que si regresaba le iría peor.
- 9:37Este dio unos pasos alejándose de nosotros.
- 9:41En eso se voltea mostrando sus enormes dientes y dando un grito
- 9:45muy agudo y horrible. Fue cuando el abuelo le quitó el
- 9:49machete a mi papá y lo azotó en la Tierra y el duende salió
- 9:54corriendo. De ahí lo miré a alejarse sin
- 9:56voltear atrás. Mientras regresábamos, mi abuelo
- 10:00comentó que esos seres no se les ven en todo el año, pero si en
- 10:05estos días quizás. Guiados por los olores dulces,
- 10:10el pan, los buñuelos. Pero a él no le había tocado ver
- 10:14uno que hiciera maldades como este.
- 10:17Mi papá le dijo que el duende estaba horrible y no se le podía
- 10:21esperar que hiciera cosas buenas.
- 10:25Esa fue la única vez que sucedió eso en casa de los abuelos,
- 10:30aunque hemos escuchado otros casos de los duendes navideños
- 10:35que se comen las golosinas. Y las galletas, pero no algo
- 10:40parecido al que nosotros tuvimos esa Navidad.
- 10:43Espero y esta historia sea de su agrado.
- 10:47Muchas gracias por su atención. Muy buenas tardes a todos.
- 10:55Deseo que en estas festividades de Navidad la pasen con muchas
- 11:00bendiciones con sus familiares y amigos.
- 11:03Me presento, me llamo Edgardo Íñiguez.
- 11:07Tengo 52 años, soy originario del Estado de Coahuila, lo que
- 11:13les contaré sucedió en mi pueblo, esto en la Navidad de
- 11:171983. ¿Todos en el poblado se conocen,
- 11:22saben de los nombres de cada persona y por qué no?
- 11:26También de las rancherías cercanas a 2 casas de donde
- 11:30vivimos había una familia, todos ellos con su cuerpo regordete.
- 11:36Desde los adultos hasta los pequeños, los chiquillos siempre
- 11:40llamaban la atención, pues eran güeritos y sus mejillas siempre
- 11:45con ese tono rojizo por su piel blanca.
- 11:49Don Teodoro y doña Eva eran originarios del sur del país.
- 11:54Llegaron y se asentaron en el pueblo en la década de los años
- 11:58Sesentas, pues el padre quería cruzar al vecino país, pero al
- 12:03encontrar trabajo en el campo. Se quedaron asentados en el
- 12:07pueblo aquel invierno en que llegó esa mujer.
- 12:11El pueblo estaba sumido en un frío profundo que parecía cortar
- 12:15la piel. La nieve cubría las calles y los
- 12:19techos de las casas. El aire se sentía denso y la
- 12:23noche caía temprano, como si el sol huyera, como si no quisiera
- 12:28mostrar los horrores que pasaría en esa familia.
- 12:32No recuerdo haberla visto antes. Ni nadie del pueblo podía decir
- 12:37que reconocía su rostro, pero aún así, desde el primer momento
- 12:42todos parecíamos encantados por su llegada.
- 12:46Era una mujer joven, aunque había algo en sus ojos que
- 12:49delataba una edad que tenía más años de lo que aparentaba.
- 12:54Su piel era pálida, casi transparente, su cabello negro
- 12:59trenzado. Sus movimientos eran firmes,
- 13:02pero a la vez graciosos. Y cuando sonreía, los niños
- 13:06dejaban de lado sus juegos para observarla, como si la magia de
- 13:11los cuentos navideños cobrara vida ante ellos.
- 13:15Al principio nadie le dio demasiada importancia.
- 13:20Parecía una visitante más, alguien que se había detenido en
- 13:23nuestro pueblo por razones de las festividades navideñas de
- 13:27ese año. Quizás una viajera que huía del
- 13:31bullicio de la ciudad, pero. En pocos días, esa mujer extraña
- 13:37se convirtió en alguien indispensable.
- 13:40Su carisma era tan poderoso que, sin que nos diéramos cuenta,
- 13:45todos la buscábamos. La mirábamos con una mezcla de
- 13:48fascinación y respeto que nos impedía negarle cualquier cosa.
- 13:53No pedía mucho, sólo pequeños favores, un pan, una manta,
- 13:59alguna fruta. Pero había en su voz una dulzura
- 14:02casi hipnótica. Y en su mirada, un brillo que
- 14:06nos desarmaba. Pero en esa semana buscaba mucho
- 14:10al pequeño niño de doña Eva, el cual era conocido como Chanito.
- 14:16Como les contaba la señora, siempre le acariciaba su
- 14:19cabello, pero sobre todo le decía que quería darle una
- 14:23mordida a esos cachetes rojizos que tenía, pues todo él se veía
- 14:29con ganas de comérselo eso. Les causaba gracia para
- 14:34cualquiera. Podría haber sido una manera de
- 14:37hacerle cariños al pequeño. A medida que se acercaba la
- 14:41Navidad, comenzaron a ocurrir cosas extrañas en el pueblo.
- 14:46Las luces de las casas se apagaban desde muy temprano.
- 14:50Los animales no hacían sonido alguno ni cuando algún borracho
- 14:54cruzaba por las calles dirigiéndose a su hogar.
- 14:59Yo sentía una inquietud constante, una sensación de que
- 15:04algo se avecinaba, algo aterrador que en esos momentos
- 15:08no podía comprender. Vi en varias ocasiones una
- 15:12silueta oscura vagando sola en la noche, deslizándose como un
- 15:17fantasma por las calles nevadas. Nunca dejaba huellas a su paso,
- 15:22como si flotara sobre la nieve. Cuando se lo dije a mi madre,
- 15:26ella me reprendía. Diciéndome que no me anduviera
- 15:30asomando por la ventana en las noches ni madrugadas.
- 15:35Y luego, en la madrugada de Navidad, el horror cayó sobre
- 15:39nosotros. Despertamos con el grito de una
- 15:42madre desesperada, doña Eva, su hijo Chanito, había
- 15:47desaparecido. Nadie entendía como podía
- 15:51haberse esfumado de la cama, pues la madre aseguraba haberlo
- 15:55arropado antes de irse a dormir. Pero El Niño no estaba y en su
- 16:00lugar sólo había un frío helado que llenaba la habitación.
- 16:06Salimos todos a la calle las antorchas encendidas, la
- 16:10desesperación marcada en los rostros de cada vecino, cada
- 16:14rincón del pueblo fue revisado, cada bosque, cada sendero
- 16:19cubierto de nieve. Fue entonces que las mujeres del
- 16:23pueblo se dieron cuenta que hasta la mujer había
- 16:26desaparecido, pero por más que buscaron El Niño y de la mujer
- 16:31extraña ni rastro encontraron. Alguien mencionó que la había
- 16:36visto salir del pueblo al amanecer, envuelta con una
- 16:40cobija y con algo entre sus brazos que no supo identificar.
- 16:46Llegó la Navidad y el pequeño chanito no fue encontrado.
- 16:51Durante días semanas no se habló de otra cosa.
- 16:57La imagen de aquel niño perdido los atormentaba y con cada
- 17:01Navidad que pasaba, el dolor en la madre se hacía más profundo y
- 17:06el miedo en el pueblo crecía. Nadie se atrevía a pronunciar
- 17:11palabra alguna delante de los padres de Chanito, pero todos
- 17:15los hombres y mujeres más longevos del pueblo sabían lo
- 17:19que había sido. Una bruja fue entonces que una
- 17:24de las mujeres comentó que aquella bruja ya le había echado
- 17:28el ojo al pobre niño. Este se convirtió en su cena
- 17:32navideña. Y aunque se escuche cruel, esa
- 17:35fue la verdad. Nadie se atrevía a decirlo en
- 17:39voz alta. Era una criatura de las mujeres
- 17:42pactadas, una presencia maligna que había observado en silencio.
- 17:47Y había elegido su momento para llevarse lo que deseaba.
- 17:52Desde aquella Navidad, el pueblo nunca volvió a ser el mismo.
- 17:57La alegría de los festejos quedó manchada por el miedo y cada vez
- 18:01que algún extraño ponía pie en el pueblo, todos observábamos en
- 18:08manteniendo a los niños cerca, cuidando de ellos como si
- 18:12estuvieran esperando el momento preciso para que regresara.
- 18:16Y reclamar a otro niño, aunque son fechas.
- 18:20¿En qué es el nacimiento del hijo de Dios?
- 18:23A las Brujas no les interesa, pues buscan de una forma u otra
- 18:27también tener su cena de Navidad como una burla, supongo.
- 18:34El pueblo ha crecido mucho, pero aún en estos días se cuenta la
- 18:38historia de Chanito, El Niño que nunca regresó, que nunca fue
- 18:43encontrado. Ni siquiera rogando por un
- 18:46milagro navideño. Aquella noche buena en especial,
- 18:56marcó a toda la familia en uno de nuestros recuerdos más
- 18:59tristes y amargos que hemos tenido.
- 19:02Mi abuelo, el patriarca de nuestra familia, era un hombre
- 19:06de voz firme. Aunque los años hubieran
- 19:10erosionado su fuerza, conservaba en su mirada un brillo de
- 19:14autoridad y respeto. Nos reuníamos año tras año en su
- 19:18casa. Cada Navidad se llenaba de risas
- 19:21y Recuerdos, pero aquella noche todo sería diferente.
- 19:26Mi nombre es Petra Cervantes. Quizás esta historia sea ya muy
- 19:30antigua para ustedes, una Navidad de hace ya más de 40
- 19:35décadas, pero los que aún estamos con vida en nuestra
- 19:39familia la recordamos sólo a los ya mayores de edad como yo.
- 19:45Aún se nos llenan los ojos de lágrimas al recordarlo, pero
- 19:50para nuestros nietos es sólo una historia de terror ocurrida en
- 19:54una Navidad ya muy leja. Todo comenzó al atardecer,
- 19:59cuando la casa se sumió en una quietud.
- 20:02Las llamas de la chimenea iluminaban la sala con un
- 20:06resplandor cálido y mi abuelo Martín, en su silla de siempre,
- 20:11observaba con ojos serenos pero ausentes.
- 20:15Mientras mi madre y mis tías ultimaban los detalles de la
- 20:18cena cuando llamaron a la puerta, fue mi hermano Rafael
- 20:23quien abrió la puerta y se trataba de un hombre
- 20:26desconocido, de aspecto un poco anormal.
- 20:31Y no era porque estuviese deforme, pues era como si el
- 20:35tiempo lo hubiera traído desde una época lejana.
- 20:39Cuando Rafael abrió la puerta sentí un escalofrío recorrerme.
- 20:44Era como si la muerte se hubiese hecho presente.
- 20:48Aquel extraño tenía una figura de caballero con un abrigo largo
- 20:53y una mirada profunda que parecía perforar a cada uno de
- 20:56nosotros. Sin decir una palabra.
- 20:59Ingresó a la casa quitándose su sombrero y sus pasos resonaron
- 21:04en el piso de madera. Cada pisada parecía estremecer
- 21:08nuestros pies dejando una estela de inquietud.
- 21:12Nadie se atrevió a detenerlo. Mis tíos y mis primos se miraban
- 21:17desconcertados, incapaces de entender la presencia de aquel
- 21:21hombre que parecía conocer perfectamente el lugar, como si
- 21:25alguna vez hubiera vivido allí. El silencio era opresivo
- 21:30mientras avanzaba hacia el abuelo.
- 21:33Al llegar frente a él, el extraño extendió una mano y fue
- 21:38en ese instante que vi algo en el rostro de mi abuelo.
- 21:42Algo que nunca había presenciado.
- 21:45Un destello de comprensión y resignación, pero a la vez de
- 21:49Gozo y admiración hacia el hombre que tenía frente a él, el
- 21:54abuelo Martín. No necesito palabras para
- 21:57entender a que había llegado aquella visita inesperada.
- 22:01Una sonrisa apenas perceptible se dibujó en su rostro y asintió
- 22:06levemente, como aceptando una cita largamente postergada.
- 22:12Nadie supo qué decir. Todos lo observábamos en un
- 22:16mutismo forzado, tratando de comprender la naturaleza de
- 22:19aquella escena que a todos nos tenía congelados en nuestros
- 22:23sitios. Nadie se movía, ni los niños en
- 22:27su inocencia fueron imprudentes, pues ya saben que los niños ven
- 22:32cosas que algunos adultos no vemos.
- 22:35Mi hermano Rafael Acerco una silla para el visitante.
- 22:39Y se llevó a los niños a la habitación continua, pues la
- 22:44visita era para el abuelo y no para nosotros, pero mi madre y
- 22:48mis tías seguían con los preparativos, entre ellas
- 22:52cuchicheaban que se les hacía conocido a aquel señor que había
- 22:57llegado, pero nadie recordaba dónde lo había visto.
- 23:01Su conversación era muy quedita, como si no quisieran que nos
- 23:07enteráramos de lo que se decían. Pero mi abuelo se miraba
- 23:11contento por ver a ese hombre. Algo se transformó en el rostro
- 23:16de mi abuelo con las palabras dichas por el visitante, algo
- 23:21que ninguno de nosotros podía escuchar.
- 23:25El abuelo se mantuvo en silencio, asintiendo con su
- 23:28cabeza a todo lo que le decían quién, tras cumplir su cometido,
- 23:33le dio una palmada al abuelo en su pierna.
- 23:36Y le sonrió de una manera que sólo un padre lo hace.
- 23:41Fue en ese momento que se comenzó a sentir un frío que
- 23:44calaba hasta los huesos. Pero mi abuelo, sin embargo,
- 23:48parecía en paz, más tranquilo que nunca.
- 23:52Con esa misma expresión de serenidad resignada, el
- 23:56visitante se levantó y antes de ponerse de nuevo su sombrero, le
- 24:01sonrió de una manera muy afectuosa a mi madre y a mis
- 24:05tías. Como si él las conociera, pero
- 24:08ellas aseguraban que en su vida lo había visto así como había
- 24:14llegado en silencio. Así se retiró esa noche.
- 24:19El abuelo se retiró temprano a su habitación.
- 24:22Nadie se atrevió a cuestionarlo sobre esa visita.
- 24:26Incluso los niños que solían pedirle cuentos o historias
- 24:30permanecieron en silencio, como si supieran que.
- 24:34No era momento de hacer el relajo de cada noche.
- 24:38Cuando el reloj marcó la medianoche, cada uno de nosotros
- 24:42nos acercamos sigilosamente a su puerta.
- 24:45Escuchamos un último suspiro suave y profundo.
- 24:49El sonido final. Cuando la muerte nos abraza en
- 24:52nuestro último suspiro, esa Navidad se tornó triste.
- 24:58Al entrar en su habitación. Lo encontramos en paz, tendido
- 25:02en su cama. Con el rostro sereno, como quien
- 25:05ha encontrado el final de un largo viaje, nadie lloró al
- 25:10instante, pues la atmósfera era tan irreal como si nada a
- 25:15nuestro alrededor estuviera pasando.
- 25:18Pero mi tía Rosario fue la primera en reaccionar y el grito
- 25:23de dolor ante el fallecimiento de su padre nos sacó a todos de
- 25:27ese impacto para dar paso al llanto y a las lágrimas
- 25:31difíciles de contener. Al día siguiente, mientras
- 25:36preparábamos el funeral, la imagen del desconocido persistía
- 25:40en mi mente. De quienes lo vimos.
- 25:43Sentía que aquel hombre había sido más que una simple visita.
- 25:48Cuando revisamos los pocos documentos que guardaba el
- 25:51abuelo, descubrimos una fotografía amarillenta donde
- 25:56aparecía un joven que llevaba el mismo abrigo largo.
- 26:00Y la mirada profunda que habíamos visto en el visitante.
- 26:04Y a su lado, muy sonriente, se veía a un joven.
- 26:09El hombre del abrigo era su padre, el hombre que las hijas
- 26:13de mi abuelo no habían conocido, fallecido hacía décadas.
- 26:18Un rostro que apenas conocimos en retratos antiguos que
- 26:22conservaba el abuelo. Comprendimos entonces que.
- 26:26Esa visita había sido una espera desde hacía ya algún tiempo.
- 26:31Aunque prolongada por varias Navidades, estaba destinada a
- 26:36reunirse con aquellos que ya habían partido.
- 26:40Había venido a buscarlo y el abuelo lo supo desde el primer
- 26:43instante. No lo comentó.
- 26:46No nos preparó para aquella despedida porque sabía que no
- 26:51había palabras suficientes para explicarlo esa Navidad.
- 26:56No volvió a ser la misma, pues con aquella visita inesperada se
- 27:00había impregnado en cada uno de nuestros corazones cada Navidad.
- 27:05Desde entonces, cuando nos reunimos en su casa, el lugar
- 27:10parece estar la presencia invisible de aquel patriarca,
- 27:14como si aún estuviera sentado en su silla, observando en silencio
- 27:20con esa paz que solo los que entienden el fin pueden
- 27:23experimentar. Con los años ya varios han
- 27:27fallecido, entre ellos mi madre y mis tías.
- 27:31Creo que el abuelo también vino por ellas, pues cada una tenía
- 27:35el rostro sereno, como dándole la bienvenida a la muerte.
- 27:40Creo que a mí ya no me quedan Navidades, ya tengo 78 años.
- 27:46Creo que como avanza la vida, uno sabe hasta donde tenemos
- 27:50nuestra rayita pintada. Y espero que mis padres, en mi
- 27:55momento de partir, también vengan por mí, así como el
- 27:59bisabuelo vino por su hijo. Pero le ruego a Dios que no sea
- 28:04un día de Navidad. Pues no quiero dejar una honda
- 28:07huella de tristeza en mis hijos y nietos por la muerte.
- 28:12De quién los ha amado tanto me despido, no sin antes desearles
- 28:18una feliz Navidad a toda la comunidad de Inframundo.
- 28:24Buenas noches a toda la comunidad de Inframundo antes de
- 28:29iniciar con mis historias. Espero que pasen una felices
- 28:33fiestas navideñas. Mi nombre es Sylvia Aldana.
- 28:37Lo que les voy a contar sucedió en mi estado Natal de Querétaro.
- 28:42Esto sucedió en una reunión de Navidad en casa de mis tíos.
- 28:47En 1996 falleció mi primo. A muy temprana edad, de tan solo
- 28:527 Añitos, eso destrozó a su familia más a mi tía Renata.
- 28:58Ella no asistía a las reuniones navideñas, así como tampoco ella
- 29:03ponía arreglos en su casa, ni siquiera porque tenía 2 hijos,
- 29:08pero mi madre me aseguró que no había peor pérdida en la vida de
- 29:13una mujer que sepultar a uno de sus hijos.
- 29:17Cabe aclarar que nadie en la familia.
- 29:20Se tomó a mal que la tía Renata no asistiera, pero sí mandaba a
- 29:25mis primos a casa de los abuelos o de sus tíos.
- 29:29A ellos no los privó de las Navidades.
- 29:33Estaba por celebrarse el año 2000 para iniciar un nuevo
- 29:37siglo. Fue entonces que mis tíos
- 29:40hicieron los arreglos para que festejáramos en su casa.
- 29:44Algunos pensaron que a mi tía se le estaba pasando un poco la
- 29:48pérdida. Y que había decidido seguir
- 29:51adelante, aunque no estuviese su pequeño hijo, Fernandito.
- 29:56Lo que no sabíamos es que mi tía compraba cada año un regalo
- 30:00adicional para fernandito. Ella lo colocaba en la que fuera
- 30:04la habitación del niño, pero como había adornado nuevamente
- 30:09su casa con el árbol navideño, lo colocó hasta debajo de este,
- 30:15fuera de la mirada de los curiosos.
- 30:18Pero. Lo que la tía Renata no presagió
- 30:21fue que nosotros abriríamos ese regalo por error y la verdad,
- 30:25hasta el día de hoy me arrepiento de haberlo hecho.
- 30:29La tradición era que todos nos reuniéramos en la mañana de
- 30:32Navidad para abrir los obsequios, luces parpadeantes,
- 30:38adornos rojos y dorados y el aroma a pino que llenaba el aire
- 30:42de la sala. Mis primos y yo sabíamos que
- 30:46teníamos que esperar. Pero en la emoción de la noche,
- 30:50la curiosidad nos venció. Mi primo Gustavo nos despertó
- 30:55contento al decirnos que debajo del árbol santa ya había
- 30:59colocado los obsequios. Entusiasmados bajamos, pero sin
- 31:04hacer ruido alguno para no despertar a los demás.
- 31:07Nuestro interés era ver sólo ver cuál sería nuestro regalo para
- 31:12no perder tiempo en buscarlos por la mañana.
- 31:15Pero al buscar el obsequio de Maggie fue cuando lo vimos,
- 31:20Gustavo fue el que se dio cuenta que aquel regalo era para su
- 31:24hermanito fallecido. Éramos 3 niños impacientes,
- 31:28ansiosos de saber por qué Santa Claus dejó un paquete destinado
- 31:33a alguien que ya no estaba sin pensar en las advertencias de
- 31:37los adultos. Decidimos abrir el obsequio con
- 31:42la certeza inocente de que Santa se había equivocado.
- 31:46Tan pronto como rompimos el papel, algo en el ambiente de la
- 31:50habitación cambió drásticamente el aire.
- 31:54Se volvió frío y denso, como si algo oscuro cubriera la blanca
- 31:59Navidad. Nos miramos entre nerviosos y
- 32:02confundidos, con el corazón latiendo fuerte.
- 32:06Y como si se me fuera a salir por la boca, porque fue entonces
- 32:10cuando lo vi. Allí estaba pequeño y pálido,
- 32:15como en las viejas fotografías que mi tía tenía en la pared de
- 32:18las escaleras. Fernandito, vestido con el mismo
- 32:23trajecito blanco con el que fue sepultado.
- 32:27Su mirada era oscura y su expresión estaba marcada por una
- 32:30furia que me hizo temerle. No se observó.
- 32:35Con esos ojos profundos como pozos sin fondo y sin rastro de
- 32:39vida, entonces sucedió, comenzó a moverse con una rapidez casi
- 32:45de una manera sobrenatural. Los adornos que colgaban en el
- 32:50árbol fueron arrancados y lanzados al suelo.
- 32:53Esferas estrelladas en 1000 pedazos, como si un viento
- 32:57invisible las hubiese arrancado del árbol.
- 33:00Las luces se encendían y apagaban de forma caótica.
- 33:04Parpadeando en un frenesí de colores que nos llenó de terror,
- 33:09parecía que todo el lugar estaba a merced de la IRA de aquel
- 33:13pequeño espíritu. Uno a uno, los regalos que había
- 33:18alrededor del árbol les rasgaba el papel y arrancando los moños,
- 33:23un Ángel de porcelana voló por los aires, rompiéndose en
- 33:28pedazos en la pared. El caos reinaba y nosotros
- 33:33paralizados. No podíamos hacer nada más que
- 33:36observar con miedo y angustia al pequeño fantasma les que
- 33:41prometo. Se podía sentir la rabia en el
- 33:43aire. Su resentimiento palpando cada
- 33:46rincón de la sala, cada estallido, cada objeto que caía
- 33:52al suelo, parecía ser un reclamo, una protesta por haber
- 33:56abierto su obsequio. Fue en ese instante cuando los
- 34:00adultos alarmados por el estruendo.
- 34:03Bajaron, apresurados, descubriendo el desastre que se
- 34:07había convertido la sala. Se quedaron en silencio
- 34:12observando la figura borrosa de fernandito.
- 34:15Su madre comprendió de inmediato lo que sucedía, su rostro
- 34:19palideció y en sus ojos vi algo que mezclaba terror y una
- 34:25especie de resignación, como si ella también sintiera que el
- 34:29desorden era inevitable. Por lo que habíamos hecho, mi
- 34:34tía Renata le habló con la dulzura y el amor que le
- 34:38caracterizaba. Vimos como fernandito hizo un
- 34:42puchero de resignación por lo que habíamos hecho y el pequeño
- 34:46fantasma se desvaneció lentamente.
- 34:49La sala quedó sumida en un silencio sepulcral.
- 34:54Tardamos unos segundos antes de que nuestros padres nos mandaran
- 34:57de nuevo a las recámaras. Miré a mi madre.
- 35:02Que tenía lágrimas en sus ojos y se acercó a su hermana para
- 35:06consolarla. Fué la primera vez que miré a un
- 35:10fantasma y a pesar de que fué en una fecha muy esperada, las
- 35:15siguientes Navidades todos evitamos hablar del tema, esa
- 35:20fué la última Navidad que celebramos allí y el último
- 35:23recuerdo que tenemos de un fernandito que aunque pequeño
- 35:28dejó en cada uno de nosotros la certeza de que.
- 35:31No todos los regalos están destinados a ser abiertos.
- 35:41La Navidad en la juguetería es un evento que todos los
- 35:45empleados esperan con ansias. Para ellos representa ventas,
- 35:51luces y la oportunidad de tener buenas ventas y bonificación que
- 35:56se refleja a inicios del siguiente año.
- 36:00Sin embargo, para mí. Cada Navidad se convierte en una
- 36:03prueba de resistencia y quizás de tortura.
- 36:08Mi nombre es Juan Manuel Leónidas.
- 36:11Soy el velador de la tienda y durante mis 20 años he
- 36:15experimentado lo que nadie en su sano juicio creería posible.
- 36:20Lo que ocurre en esas madrugadas es algo que no se lo deseo a
- 36:24nadie. Todo comienza cuando los
- 36:27primeros adornos navideños se colocan en la tienda.
- 36:31Árboles de plástico cubiertos de luces, renos de cartón y de
- 36:35madera. La enorme casa de Papá Noel que
- 36:38cada año se instala en el centro de la entrada de la juguetería
- 36:43para recibir a los clientes. Al principio me hacía gracia
- 36:47todo el despliegue, pero después de vivir lo que sucede entre
- 36:52esos pasillos en las noches frías de diciembre, mi
- 36:55percepción cambió por completo cuando se iba el último
- 36:59empleado. Y comenzaba mi rondín por los
- 37:02pasillos. Nunca me he sentido solo por los
- 37:05pasillos de esa tienda. Siempre estoy acompañado de los
- 37:09juguetes que cobran vida. En cuanto el reloj marca la
- 37:13medianoche, la tienda parece cobrar vida.
- 37:17Los pasillos llenos de juguetes, perfectamente alineados y bien
- 37:22cuidados durante el día, se transforman en algo muy
- 37:26perturbador. La primera señal siempre es el
- 37:30sonido. Es como si me diera el aviso de
- 37:33que llegó la hora de las situaciones extrañas en la
- 37:36juguetería, un leve crujir apenas perceptible al inicio,
- 37:42como si el plástico y el metal se movieran por su cuenta.
- 37:47Uno podría pensar que es el edificio asentándose o el eco de
- 37:52los ruidos de la ciudad, pero no es así.
- 37:55Con el tiempo aprendí a distinguir esos sonidos.
- 37:59Son los juguetes, cada uno en su sitio, volviéndose inquietos
- 38:04cuando la tienda queda desierta y sumida en la penumbra.
- 38:08Las muñecas son las peores, están colocadas en repisas casi
- 38:13al final de la tienda. Es ahí donde se escuchan más
- 38:16sonidos. ¿Y qué hace que se me hiele la
- 38:19sangre de día? Sus rostros sonrientes y sus
- 38:23ojos de vidrio parecen inofensivos, casi simpáticos.
- 38:28Y que a las niñas les encantan. Pero también están aquellas que
- 38:32están sus ojos dibujados en el plástico de sus caras, pero en
- 38:37la noche se transforman en algo más.
- 38:40Esos ojos que deberían estar fijos comienzan a seguirme
- 38:44mientras hago mis rondas, siento su mirada pesada en mi espalda y
- 38:49aunque intento no mirar, a veces no puedo evitar girarme sólo
- 38:54para encontrar sus cabezas ligeramente torcidas.
- 38:58Sus ojos fijos en mí. Con el tiempo comencé a escuchar
- 39:02sus voces. En un inicio pensé que era el
- 39:06sistema de sonido de la tienda o alguna grabación que se activaba
- 39:10por error, pero pronto me di cuenta de que no era así.
- 39:14Esas voces eran distintas. Iniciaban con susurros bajos y
- 39:19tensos, como si estuvieran discutiendo entre ellas, lleno
- 39:23de tonos ásperos y burlescos y macabros.
- 39:28Cada vez que paso por su pasillo, el murmullo se
- 39:31intensifica y siento una mezcla de curiosidad y terror que me
- 39:36obliga a caminar más rápido. La sección de los juguetes
- 39:40electrónicos no es menos inquietante.
- 39:43Los trenes de juguete, los robots y los pequeños coches a
- 39:48control remoto cobran vida de manera intermitente, sin previo
- 39:53aviso. Algunos empiezan a moverse.
- 39:56Sus ruedas girando lentamente. Una vez uno de los trenes
- 40:01comenzó a caminar sin que nadie lo tocará.
- 40:04Sus luces parpadeando en la oscuridad mientras emitía un
- 40:08pitido sutil y escalofriante. Fue entonces cuando supe que
- 40:13aquello no era una falla eléctrica.
- 40:16Lo más perturbador sucede en la casa de Papá Noel.
- 40:20Se los prometo de día. Es un sitio pintoresco.
- 40:24Con decoraciones festivas, el trineo y renos de peluche.
- 40:29Pero por la noche ese lugar se convierte en algo sacado de una
- 40:33pesadilla. Los renos parecen deformarse
- 40:37bajo la penumbra, sus miradas vacías y sus cuerpos rígidos
- 40:42proyectando sombras que se reflejan sobre las paredes.
- 40:46La figura de Papá Noel, con su sonrisa congelada y su barba de
- 40:50algodón, se vuelve inquietante. Sus ojos, que durante el día
- 40:55parecen llenos de bondad, se vuelven oscuros y vacíos.
- 40:59Una vez juro haberlo visto, parpadear mientras pasaba por el
- 41:03lado de la cabaña. Un gesto mínimo, pero lo
- 41:06suficientemente real como para que mi piel se erizara.
- 41:10Mercedes, una de las empleadas que trabaja desde que la tienda
- 41:16se inauguró, me preguntó si por las noches pasaban cosas raras.
- 41:22Yo al inicio no quise decirle lo que sucedía, pero me atreví a
- 41:26decirle conforme pasaban los años le confesé la tortura que
- 41:31es pasar las noches de diciembre.
- 41:33En este lugar. Ella me contó que el terreno
- 41:37donde está construida la juguetería perteneció a un par
- 41:42de ancianos. El hijo trató de desalojarlos de
- 41:46su hogar, pero antes de ser sacados por el amparo de su
- 41:50hijo. De que no podían estar solos por
- 41:53su edad avanzada, se contaba que los pobres viejos tomaron la
- 41:57puerta falsa. A los 2 años de lo acontecido.
- 42:02Se construyó la juguetería en la década de los ochentas.
- 42:07Se cree que ellos son los causantes de que los juguetes
- 42:10cobren vida en la juguetería. Quizás sea verdad lo que se
- 42:15cuenta de la historia turbia del terreno.
- 42:18A partir de que Mercedes me contó eso durante los días de
- 42:22Navidad, tengo una veladora encendida para esas pobres
- 42:26almas. Aparte fui con mi amigo
- 42:29Guillermo, un chamán que me hizo una protección contra los
- 42:33espíritus que traten de seguirme cuando regreso a casa.
- 42:38Ya me acostumbré a que los juguetes cobren vida cada
- 42:41festividad decembrina. Los que no se acostumbran son
- 42:46aquellos que contratan. Para que me hagan compañía por
- 42:49las noches, pues a la noche siguiente ya no regresan.
- 43:00La verdad es que esto sucede cada año en Navidad y esta fecha
- 43:04es una de las que esperaba con ansias cuando era niño.
- 43:08Pero ahora, por lo regular, trato de mantenerme alejado de
- 43:12este festejo, aunque debo aclarar que donde me encuentre.
- 43:16Siempre sucede, me llamo Abraham boca, soy de Bogotá, Colombia,
- 43:22pero actualmente radico en Estados Unidos desde hace ya más
- 43:26de 17 años. Mi madre falleció cuando yo
- 43:30tenía la edad de 7 años. Mis padres se habían separado,
- 43:35así que a la muerte de mi madre, mi papá regresó a Bogotá para
- 43:40llevarme con él a Estados Unidos, algo que mis abuelos
- 43:44maternos. Se negaban a entregarme, pero
- 43:48como ellos eran de escasos recursos, tuvieron que
- 43:51entregarme a las autoridades para que ellas decidieran mi
- 43:55mejor futuro. Ya a la edad de 10 años.
- 44:00Note algo extraño en cada fotografía que mi padre me
- 44:04tomaba en las Navidades siempre estaba acompañado, aunque me
- 44:09fotografiara. Solo debo aclarar que esto
- 44:12sucede solamente en Navidad. En ningún otro día del año hay
- 44:17edades en que uno comienza a ver cosas, vivir, situaciones que
- 44:22algunos no lo hacen. Al principio pensamos que era
- 44:26una ilusión, algún efecto de la Cámara, pero a medida que
- 44:31revisábamos las fotos de cada Navidad, aquellas sombras
- 44:34parecían más claras. Uno de mis tíos, el más
- 44:38supersticioso de la familia, afirmó que esos eran los
- 44:42fantasmas de mis Navidades pasadas.
- 44:45Presencias que regresaban cada año adheridas a mis recuerdos.
- 44:50Pero mi padre negó eso y dijo que no estuviera asustándome con
- 44:55sus supersticiones. A partir de entonces, muchos de
- 45:00mis familiares evitaron las cámaras durante las
- 45:02celebraciones. Preferían no tentarse con la
- 45:06posibilidad de ver aquellas figuras.
- 45:09Sin embargo, mi tío más anciano insistió.
- 45:13En que las fotografías eran recuerdos preciosos, algo que no
- 45:18deberíamos temer. Aunque había cierta lógica en
- 45:21sus palabras, una inquietud permanecía.
- 45:25Las sombras en aquellas fotos no eran sólo recuerdos.
- 45:30Parecía que nos observaban como si no quisieran que olvidáramos
- 45:34algo esencial de nuestro pasado, algo oscuro que había quedado
- 45:39anclado en aquellas Navidades. Pero ya para los 13 años todo
- 45:43cambió esa Navidad, lo que significa que esta fecha ya no
- 45:49es importante para mí. En las fotografías que mi padre
- 45:53me tomaba salía la imagen de mi madre a mi lado, en otras, con
- 45:58su mano en mi hombro o mirándome, mi padre las guardo
- 46:03en una caja de zapatos Ocultándolas por un buen tiempo.
- 46:08Fotos que yo no había visto hasta unos años después.
- 46:12Que las descubrí sin querer. Fue una Navidad en particular
- 46:16cuando manifesté que algunas cosas no deberían guardarse en
- 46:21imágenes. Aún me duele verla en aquellas
- 46:24fotos con su sonrisa intacta y sus ojos brillantes, como si la
- 46:30muerte no la hubiera arrancado de nuestro lado aquella Navidad
- 46:34del 2002. Pero aún así revisé aquellas
- 46:39fotografías. Una y otra vez, encontrando
- 46:43consuelo en los recuerdos de su presencia, recuerdo una
- 46:47fotografía en la que estábamos en casa, sentados alrededor del
- 46:52árbol de Navidad. Todos teníamos la típica
- 46:55expresión de celebración, pero algo en el fondo de la imagen me
- 47:00llamó la atención. Entre la sombra de la esquina vi
- 47:04una figura borrosa que parecía ser mi madre.
- 47:08No se distinguía con claridad. Pero sabía que era ella.
- 47:13Tal vez era el duelo que me hacía imaginarla en cualquier
- 47:17lugar. Sin embargo, la situación
- 47:20empeoró cuando en las fotos de la Navidad siguiente empecé a
- 47:24ver a mis abuelos en el fondo. Mis abuelos, que había dejado en
- 47:29Bogotá hacía años y que desde entonces no había vuelto a ver,
- 47:35estaban ahí de pie, observándonos desde la esquina
- 47:39de la sala. Como si en lugar de estar a
- 47:42miles de kilómetros de distancia estuvieran junto a nosotros.
- 47:47Pero no eran ellos realmente, ya no con vida.
- 47:51Eran espectros atrapados en una imagen, como si algo los hubiera
- 47:56atraído desde la distancia para observarme en silencio.
- 48:01Me enteré que ellos habían fallecido ya y fue cuando me di
- 48:05cuenta. Que los que se miraban eran sólo
- 48:08personas muertas y, lo que es peor, estaban por fallecer.
- 48:13Mi padre se casó años después y nos fuimos a vivir a una casa
- 48:18que estaba habitada por unos seres que hasta el día de hoy
- 48:22hacen compañía a la familia. Lo supe cuando también se
- 48:27manifestaron en las fotos que tomó dona mi madrastra.
- 48:31Yo abrazaba a mi hermana joy. Ella escogió sentarnos junto al
- 48:36árbol navideño. Sonreí mos al momento que dona
- 48:39tomaba la fotografía. Cuando Donna checaba la
- 48:43fotografía, notó a 2 pequeños detrás de mí, sus rostros
- 48:47pálidos y sus ojos hundidos y con ojeras muy marcadas debajo
- 48:52de ellos. Donna, al verlos, se puso
- 48:55nerviosa y mi padre comentó que abriéramos los regalos,
- 48:59intentando de olvidar lo sucedido.
- 49:02A partir de esa noche intenté alejarme cada vez que tomaban
- 49:06fotografías, pues no sólo estaríamos nosotros en la
- 49:10imagen, sino otros más. Ahora intento no salir en las
- 49:16fotos de Navidad. No quiero que el recuerdo de una
- 49:19festividad que se espera con ansias al capturar los momentos
- 49:24alegres aparezcan seres que ya no están entre nosotros, por lo
- 49:29menos no en vida. Saludos a todos desde Reynosa,
- 49:41Tamaulipas, mi nombre es Teresa de la parra y lo que les contaré
- 49:45sucedió hace 7 años, esto porque no había Navidad, que no
- 49:51pasáramos en la Casa de la abuela, cada año ella sacaba sus
- 49:56adornos antiguos, que en estos tiempos no encuentras por ningún
- 50:00lado figuras que parecían observarnos.
- 50:02¿Puedo asegurarte? Que algunos con rostros que
- 50:05parecían vivos, pero ninguno era tan perturbador como el
- 50:10cascanueces. Esa Navidad, como siempre, el
- 50:15cascanueces se encontraba en un rincón junto al árbol con su
- 50:18expresión fija, observándonos con esos ojos que parecían tener
- 50:23vida. Estaba hecho de madera.
- 50:27La abuela lo trajo en uno de sus viajes al extranjero.
- 50:32Era una pieza antigua. Con colores descoloridos y
- 50:35detalles marcados por el paso de los años, ella decía que le
- 50:40traía buena suerte, pero cuando me acerque a él para observarlo
- 50:45mejor sentí que esos ojos me seguían, lo que me dejó mucha
- 50:49intranquilidad. Aunque era sólo una figura
- 50:52inanimada, se hizo más intensa cada vez que miraba en su
- 50:56dirección desde que éramos pequeños.
- 51:00Ese cascanueces nos había causado incomodidad, pero este
- 51:04año las cosas eran diferentes. Mis hermanos y yo comenzamos a
- 51:10notar cosas extrañas desde la primera noche, cuando nos
- 51:15acostábamos jurábamos que lo habíamos visto en el pasillo o
- 51:20al pie de las escaleras. Y a la mañana siguiente ahí
- 51:24estaba. En su rincón, con un brillo rojo
- 51:26en sus ojos que parecía brillar. Y cuando pasábamos a su lado,
- 51:31éste nos veía de reojo. Al preguntar sobre el
- 51:36cascanueces, mi abuela nos contó de forma casi casual una
- 51:40historia que hizo que me corriera un frío por la espalda.
- 51:44Decían que ese cascanueces había pertenecido a una mujer que
- 51:49murió misteriosamente una Navidad.
- 51:53Y que fue hallada junto a él con una expresión de terror en el
- 51:57rostro. La gente del pueblo donde lo
- 52:01adquirió para la abuela sólo eran personas con sus historias
- 52:05y supersticiones porque aseguraron que su espíritu había
- 52:09quedado atrapado en el cascanueces.
- 52:13La sola idea de tener un objeto con ese tipo de historia le
- 52:16pareció fascinante, así que no lo pensó y lo compró en sí.
- 52:22El cascanueces no sólo me parecía un adorno inquietante,
- 52:26pero al saber su origen me pareció más Macabro.
- 52:31Aquella noche, mientras intentaba dormir, oí paso suave
- 52:35resonando en el pasillo. Pensé que alguien más de la
- 52:39familia estaba despierto, pero al salir al corredor todo estaba
- 52:44en penumbras, excepto por las luces navideñas que aún seguían
- 52:49encendidas en los adornos. Y el frío que se colaba por
- 52:53alguna de las ventanas abiertas. Al volver al dormitorio, miré
- 52:58hacia el árbol navideño desde la puerta y vi que el cascanueces
- 53:03estaba inclinado hacia adelante. Obserándome con esos ojos sin
- 53:08vida, me obligué a apartar la mirada atribuyéndolo a mi
- 53:13imaginación. Al día siguiente, el cascanueces
- 53:18apareció en el comedor. Nadie comentó nada al respecto,
- 53:22así que supuse que alguien lo había movido para decorar otro
- 53:26espacio de la casa. Sin embargo, aquella tarde,
- 53:30cuando bajé a tomar agua, lo encontré en el pasillo de pie,
- 53:35en una posición distinta y más cerca de las escaleras.
- 53:40El ambiente de la casa, que normalmente estaba llena de vida
- 53:43en las fiestas decembrinas, parecía próxima a opacarse.
- 53:49No había razón para que el cascanueces estuviera allí.
- 53:52No era un lugar de exhibición, me acerque a él.
- 53:56Una vez más noté algo que me heló hasta los huesos.
- 54:01Sus pupilas, esos puntos negros y brillantes parecían haberse
- 54:06movido hacia mí observando cada uno de mis movimientos.
- 54:11En ese momento, mi primo aarón me habló, me espanté tanto que
- 54:15dio un grito, el me preguntaba si estaba bien.
- 54:19Le señalé el cascanueces y me preguntó si yo lo había movido,
- 54:23a lo que le conteste con otra pregunta, si él lo había visto
- 54:28moverse. El negó con su cabeza y tomó el
- 54:31adorno como si no pesara nada, y lo colocó en su lugar junto al
- 54:35árbol. Cada noche se repetía lo mismo.
- 54:40El cascanueces reaparecía en distintas habitaciones, aunque
- 54:44me resultaba imposible ignorar el miedo que comenzaba a
- 54:48invadir. A los más pequeños de la casa y
- 54:52a la abuela parecía no importarle una madrugada.
- 54:57Escuche a la abuela conversar con alguien, así que despacio me
- 55:01acerqué, me horroricé cuando estaba cerca del cascanueces.
- 55:06Con él hablaba. Ella le decía que ya pronto nos
- 55:11iríamos y que podría andar por la casa como siempre lo había
- 55:15hecho. Eso me erizo la piel.
- 55:18No es que la abuela estuviera senil.
- 55:21Ese cascanueces tenía el alma atrapada de su antigua
- 55:24propietaria. La abuela se dio cuenta que
- 55:28estaba escuchando lo que le decía a su adorno y ella me miró
- 55:32de una forma muy extraña que no tuve duda alguna, que la abuela
- 55:37sabía que algo Macabro habita en ese cascanueces.
- 55:42Esa fue La Última Vez que nos quedamos en casa de la abuela en
- 55:46Navidad. La tía reina vive con ella y no
- 55:50sé si aún colocan ese cascanueces en Navidad.
- 55:54Por desgracia, hay problemas en las familias que hacen separarse
- 55:59y no volverse a hablar por el resto de sus vidas.