Latest / Qué mi mamá no se entere / E12. Maestros vs Mamás | Escuela territorio de guerra
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- Marco: jajajaja Gina: poquito, no vamos a mentir Marco: La ola de calor está cañón entonces. Caro: ⁓ lo que les quería... bueno, lo que me llegó un email, no sé si lo viste Liz, en nuestro email de podcast que YouTube, yo creo que porque ya subimos suficientes vídeos, ya va a empezar a ofrecer al doblar. Otro, ¿a inglés? Sí, a inglés yo creo. Gina: ¿Ah, sí? Superbién, ¿no? No lo recibí. Bueno, no es que nunca me meto a ver. Marco: o inglés, pero es bueno, me gusta. Caro: Así que unos voces, ¿no? A ver qué tal están voces. Gina: Pero está bien porque eso quiere decir que nuestros maridos quizás lo puedan ver. Bueno, tu marido ya no tiene problema el mío. Caro: No, cual sino, tiene problemas, pero si otras. amigos de Estados Unidos. Sí, le voy a decir. Ahora sí, tienes que ver. Gina: tu psicóloga. A mí ni me ha dicho nada, que no sé si... Bueno... Caro: Es tu pregunta, Lenny Moll. Es la pregunta incómoda. Gina: ya están listos? bueno ya estoy grabando de cualquier forma ya voy a empezar Hoy vamos a hablar de una relación sagrada y a veces claro explosiva. Estamos hablando de las mamás con los maestros o las mamás versus los maestros. Marco: Pues ya te comiste lo que iba a decir yo, pues ya. Caro: Yo sí, porque estoy esperando que Marco diga Yo... ⁓ ok. Gina: Ay, eras tú, ¿sí? No, a ver, perdón, otra vez, otra vez. Perdón, Hoy vamos a hablar de una relación sagrada, pero también muy explosiva. Marco: ⁓ Los tipos que sigan... ¡Cálese niña! Estoy hablando yo al maestro. Caro: Hablando de maestros. Marco: y es de las mamás con los maestros. Caro: Ese momento donde tú no estabas en un problema, eras el problema. Gina: porque si creciste en los 80 o los 90 como nosotros, sabes perfectamente lo que era el citatorio en el cuaderno o que llamaran a tus padres a la dirección. Marco: Ese sí era terror psicológico, trauma para toda la vida. Gina: Hola, bienvenidos a Que Mi Mamá No Se Entere. Caro: o mejor que se entere antes de que la maestra vaya y diga su versión que no es nada favorable. Marco: claro y directo al grano pero con la cola entre las patas y el gallito en la garganta así como ¡ay mamá! Gina: Yo soy Gina. Marco: Dios soy Marco. Caro: Y yo soy Caro. Gina: Y vamos a empezar con la primera pregunta. ¿Sentía que el maestro tenía más poder que sus papás? Esto es una muy buena pregunta. Marco: Pues claro, y es que obviamente en esa época el maestro, pues no solamente era el maestro, era como una extensión de tu mamá, de tu papá, y era la autoridad total. Caro: Exacto, esa figura de autoridad que podía ser o destruir tu día. Y para mí lo peor era que cualquier regaño o reproche, era en frente de todos tus compañeros, de tus amigos, tus enemigos. Y yo, bueno, en realidad era súper ñoña, pero aún así esas anécdotas donde me reprochaba los zapatos sucios, calcetines que no eran de acuerdo al uniforme o que el uniforme no estaba bien planchado, eran horribles. Gina: Le tenían más miedo a su mamá, o sea, en nuestro caso, a nuestra mamá o al maestro. Obviamente nosotros le teníamos pavor a mi mamá, pero sí es verdad que hay ciertos maestros y yo ya les conté en otro episodio que a mí me daba diarrea de tener que ver a una maestra y que ahí sí mi mamá fue a hablar con ella y todo porque, o sea, no podía creer que me diera diarrea de no querer ir a la escuela porque me daba pavor la maestra. siquiera me acuerdo que fuera tan mala, pero yo le tenía pavor. Marco: Yo voy a hacer un paréntesis porque ahora soy, bueno yo llevo muchos años siendo profesor de universidad, obviamente no tiene nada que ver con la primaria, pero si es complicado, como profesor tú tienes que imponerte o que vayan viendo tu personalidad, entonces yo me acuerdo en la primaria tener una profesora que el primer día de clases, pues obviamente te sentaba junto a tu mamá, entonces era el típico salón gigante en banquitas Petit, pero así la mamá y al lado de su hijo, y entonces la maestra se dice yo jalo patillas, yo aviento borrador, Yo pego con la regla y entonces yo era así como de... O sea, venimos a la escuela o al reclusorio o qué va pasar. Como que ese estrés ya pre... Ya que empiece el ciclo escolar junto a tu mamá y que tu mamá esté sintiendo de muy bien, me gusta esta profesora para mi hijo. Gina: ¿A dónde me trajeron mis papás? Me gustan Marco: O sea, como que te entregaron a la justicia así de ahora le hagan lo que tengan que hacerle y era como traumático. Gina: que los maestros sí tenían que educarte o sea yo me acuerdo también muy breve fue maestra de teatro yo sí dije los adolescentes qué horror no darles clases y todo porque yo sí se te montan y si te ven dudar pues ya valió adolescentes y universitarios y lo que sea pero yo dije a los chiquitos los chiquitos no cual cual no es súper fácil y a mí me tocó ayudar a un profe de teatro Yo nada más era la asistente, entonces era muy fácil, él me decía qué hacer y la la la. Pero un día se enfermó y a mí me tocó ser la profesora en turno. Era niños chiquitos, o sea de cinco, cuatro, seis y hasta siete años. No, no, no, no pude. sea, todos así. Yo me sentía en medio de todo ese torbellino y ya casi quería salir corriendo de no, ya no puedo con estos niños, son peores que los adolescentes. Caro: No Pues no manches, sí que te dejaran sola, o sea con ellos. Yo por ejemplo di clases de... cuando vi en Estados Unidos di clases de español a las clases de mis hijos, ¿no? Pero bueno, verdad es que el maestro se quedaba ahí y sí tuvo que intervenir para ellos porque empieza a unas y también como que se contagian. Empieza una de... y a todos empiezan a hablar y se hace un... desmal. Entonces, pero sí tenía ese apoyo, pero sí sola yo creo que no hubiera podido. Gina: Yo no sé cómo los porviví, pero yo dije nunca más, así nunca más, respeto a los maestros. Marco: Ahora sí. Ahora resulta que todos somos del magisterio, muy bien. Es bueno. Yo empecé a dar clase en el 2002, o sea, lo he dejado por ahí algunos años, pero he sido constante. El problema es justo que, al final como profesor... Gina: No, yo solo fui por un breve momento. Marco: Pues tienes que imponerte porque sabes que te van a juzgar, que te van a criticar, que si el maestro tiene el bigote chueco, que si está calvo, que si habla raro, que si no lo entiendo, que si está aburrida su clase. Entonces para mí sí ha sido un reto y luego mis alumnos me dicen que ya la clase más bien parece stand up, ¿no? Pero trato de hacerla divertida. Aparte, la clase es de siete a diez de la noche, tres horas. ¿Cómo mantienes cautivos? Y ya son grandes, ¿pero cómo los mantienes cautivos? Tres horas. Entonces... Caro: Bueno. Marco: Yo supongo que los 80 pues también los maestros. Aparte no sé si a ustedes les pasó a mí en la primaria era la maestra que arrancaba a las 8 de la mañana era la misma que acababa el día. Solamente cambiábamos de maestra o maestro cuando era educación física o alguna actividad. Gina: o inglés o... Caro: Música. Música. Marco: Exacto, pero de ahí en fuera era lo mismo, entonces era un estrés. supongo que para la maestra de tí controló a tanto chamaco pedorro que así de, ¡ay, me dolió la cabeza, me jaló el pelo! Y ya me vio feo. ¿Cómo sigue la clase o cómo explicas la clase? Gina: No, La mayoría, yo creo que por eso eran reinados del horror. O sea, si nos traían cortitos eran... Y como los papás supongo que se quejaban menos en esa época, era menos controlado, se sentían como con permiso de hacer todo. Caro: El maestro era una figura también ⁓ que los papás respetaban, Hoy en día casi casi de tu por tu, ¿no? Me imagino, no sé. Yo lo que creo y voy visto. Que no puedes tocar al hijo, no puedes salirte de ciertos límites. Marco: ⁓ bueno, es que eso también ha cambiado muchísimo. sea, antes, pues tú como mamá le cedías los derechos al profesor, ¿no? Y entonces el profesor sí te pegaba, sí te levantaba la voz, sí, este... O sea, a mí sí me tocó de repente que me jalaran las patillas. Sí me acuerdo que la primera y la secundaria hacía patillas porque tenía ese trauma así de... hiciera, pues sí, como reprenderte. Ahorita está impensable. sea, a me ha tocado ir avanzando de cómo, pues, estas nuevas generaciones las tienes que tratar y abordar para que no se ofendan porque es la generación, bueno, me tocó la generación de Cristal, pero ahora ya la generación Z. Entonces, es de que nos piden en la escuela preguntarle esto desde el día 1. cómo quieren ser llamados o independientemente si se identifican con su género. Y yo tuve un semestre y siempre lo digo porque me da risa que un alumno me dijo yo quiero ser Bob Esponja todo el semestre. Entonces todo el semestre le dije Bob Esponja porque así me dijo. Gina: Y es una, es impensable nuestra época eso. Marco: Y el estrés pues de ser políticamente correcto ya les he contado creo que mis traumas del otro lado que pues ese no era el chiste del podcast pero también está padre. O sea, ¿cómo me conduzco con los alumnos, no? ¿No hacerlos sentirse parte del salón y tratar de no insultarlos? O sea, es imposible aprenderse tantos nombres y yo me acuerdo de la primaria que la maestra se iba de a ver tú gordito, a ver tú el de los lentes, ¿no? Gina: horror Marco: Ahora es políticamente incorrecto y entonces mis traumas de profesor que si me escuchan mis exalunos les pido disculpas. Tenía una alumna que era visca y el día del examen se me olvidó que era visca y entonces yo la veo que está viendo para otro lado, obvio porque es visca. Y entonces lo primero que dije, eh niña, estás copiando, o qué, se te van los ojos de vacaciones. Y me volteé a ver. que si yo me acuerdo que es visca y dije madre ya la cagué marco a la dirección no pero me regreso mi trauma de la niña y de marco a la dirección así ya reprobado Caro: Automático 10, aprobada. Gina: Te dijiste la visca, visca. Caro: El director te va a jalar las batillas. Marco: Y ahora yo no sé, claro que tiene, supongo que en Francia también existe el horroroso chat de las mamás. Pues se van comunicando, se van diciendo, pues, sí, ¿qué tiene un hijo que no tiene el otro? ¿Si tiene alguna discapacidad o si necesita como apoyo, no? Caro: Mm-hmm. Marco: y como maestro pues se supone que también te deberían de decir tuve un alumno regresando de la pandemia que es autista y la escuela nunca me informó entonces yo lo veía como que tenía ansiedad y decía bueno o sea que sí me dijo oiga profesor de repente me salgo y le dije tú tranquilo supuse que regresando al aula después de la pandemia pues muchos les generaba angustia estar todos juntos o no sé no entonces lo veía que se sentaba caminaba y yo sí de bueno que también como profesor es horroroso porque vas perdiendo el control del de distraig y un día participó súper bien y yo estaba fascinado que padre así hoy sí me puso atención el higien mira tú muy bien hoy no estuviste de autista y todos me voltean a ver profesor le dijo a la autista marco a la dirección obviamente el chavo lo tomó así como buena onda Caro: ¡JUJU! Gina: ¡Marco! ¡Qué mala suerte! Caro: Cancelado, cancelado. Marco: porque vio que se lo estaba diciendo de broma. Pero, por ejemplo, ahora eso es impensable. Y yo me acuerdo, en la primaria, en los 80, pues sí era así de, ver tú, y sí te regañaban y sí te insultaban en frente de todos. Pero porque era, pues parte de la educación, ¿no? Era normal. Gina: Y algunos sí muy manchados, yo me acuerdo que a mí nunca íbamos peinadas, siempre nos criticaban porque íbamos todas despeinadas porque nunca nos peinaban. Según mis papás, porque no nos gustaban peinarnos, nuestra versión es que ni nos peinaban. a mí siempre me sacaban de la fila, ver tú, tú, tú, y siempre éramos como tres, afortunadamente no era la única de ¿quién las peinó? Y obviamente sarcasmo porque ni están peinadas y el profesor, así hombre, sacaba su peine y nos cepillaron. Ha sido horrible yo, trauma de que nunca me... no me sé peidar y hasta la fecha, o sea, yo hago mi intento pero no, siempre me siento... Caro: Bueno, aparte eso no es culpa del niño, no es culpa de los papás, ahí tienen que regañar al papá, ver, papás. Gina: Bueno, mis papás creo que nunca les dijeron nada. sea, sólo una vez que nos corrieron de la escuela por eso. Pero si no, nunca les dijeron nada y más bien humillaban al pobre... o en este caso a mí. Qué horrible. Caro: Pues la historia esa de, yo no me acuerdo, no sé si yo también era parte, yo creo que sí, las tres, ¿no? Que nos corrieron de una escuela por sucios. Marco: videos Gina: y ahora Marco: ¿Cómo se acuerda? Caro: Sí, porque no sé ni cuál escuela, yo creo que era el kinder o no sé. Pero yo sé que hay una historia así de que nos corrieron porque sí, la verdad, íbamos sucios a la escuela. ⁓ Marco: ¡Amazing! ¡Amazing! Gina: Yo no sabía que es sucia, yo sabía que es despeinadas, pero sucias, nunca hemos sido sucias, o tal vez sí, no lo sé. Marco: Me hiciste recordar de un capítulo de Los Simpsons donde March y Homero se dan un día de relax porque están cansados de llevar la casa y los hijos y entonces ese día Lisa pierde sus zapatos, Bart se pelea, no encuentran a Maggie y los perros ahí y los gatos apareándose en el comedor y entonces llega, ¿cómo se llama en Estados Unidos? En el servicio social y les quitan... Caro: Social Services. Marco: les quitan a sus hijos porque obviamente es de niños deshaciados, sin zapatos, todo mal. ⁓ sí, justo, pues Mar tiene piajos porque te junta con un changuito, entonces todo mal. Caro: con pie ojos. Gina: Pues así hace cuenta que horror nosotros dormimos de ahí. Caro: Era una jungla, sí, era una jungla de... Digo, a mí yo como les he practicado muchas de las escuelas y ya dije hace rato también que soy súper ñoña y soy súper ñoña hasta la fecha, pero sí me tocó ver, ¿no? De la regla, de las patillas, pero a mí, ejemplo, mi esposo sí me cuenta también que aquí en Francia, él le tocó ver, digo, no fue él, pero que él le tocó ver que un maestro perdió tanto las casillas que metió al alumno abajo de... Marco: ¡Qué vergüenza! Caro: de la llave del agua así lo puso así, lo puso así como castigo medieval así para ahogarlo porque ya no podía, Pero hoy en día imagínate eso, lo corren, lo meten a la cárcel, pero es que sí, no sé. Marco: es que pasé en los 80 y los 90, bueno no sé ustedes pero eran grupos numerosos yo me acuerdo de ser el por ser rodríguez ser el 38 40 de la lista entonces era así como de cómo controlas a tantos niños o sea tener el control de 40 mocosos ahí ya o sea no Caro: esta cañón, sí, o se acuerdan de los, bueno, lo que estaba pensando ahorita antes del episodio era de los sellos, De cuando te sellaban así de, te ponían tu personalidad. Yo me acuerdo que yo no, bueno, tenía como tres años, ¿no? Y yo no sabía, realmente no entendía el concepto de los sellos y me acuerdo que me ponían siempre el sello de lorita, ¿no? Y entonces yo creía que era bueno, entonces yo siempre iba con mi mamá, mira mamá, me pusieron un sello de loro. Y hasta que me, no sé, como me di cuenta que era porque hablaba mucho. Entonces ya. Gina: Me encantó. Marco: No, platica mucho. Gina: ¡Ya no hables! Caro: Entonces ya desde ahí dije, ya no voy a hablar, me traome. Marco: No, pero también ahí justo te encasillaban a que tuvieras siempre, o sea, ya te encasillaban y decir, ⁓ bueno, si tuvo el burro o el oro, mal. O sea, hay que ir por la vejita trabajadora, ser obrero. Caro: Si se acuerdan de los otros, había el oso que era perezoso, había el burro el tonto que usaba todo horrible. Gina: Sí, ese estaba muy gacho. El mejor era el de la abeja, ¿no? El de la abeja era... Caro: ¿Cuál es? El trabajador, sí. Marco: es porque te lo pintaban así, al final le decís, órale obrero, trabaje, no se queje. Gina: Bueno y también cuando te escribían en los cuadernos o teníamos boletas, En las boletas había un espacio para que te juzgaran y obviamente se supone que es información para tus papás, pero pues no sé por qué siempre uno los lee y luego te trago más ahí como te ve el maestro. A veces bien, ⁓ Muy buena niña, lo que, no sé, pero a veces así como es una casi casi retrasada mental que hace aquí en esta escuela y tú ⁓ Super traumático así, cero filtro. Caro: ¡Produzca miel! Marco: Pero aparte así cuando la maestra te pedía el cuaderno y entonces empezaba a escribir el manuscrito así de estimado padre de familia, dos puntos. Su hija, Georgina Cosmambi, llega así y hace ir ahí, no por favor ya. Caro: Así. Bueno, yo tengo un ejemplo de la escuela de mi hijo en Estados Unidos. Creo que también le tocó a mi hija, pero mi hija también es como yo, más ñoña, Pero tenía la maestra, tenía una gráfica de colores, Y los nombres de todos los alumnos o números porque iban por número. Y, por ejemplo, todos empezaban en verde y ya iban subiendo, ¿no? Ascendiendo a colores así más altos, ¿no? Creo que el mejor era el rosa, ¿no? Pero entonces era en frente de todos, ¿no? Entonces mi hijo siempre llegaba llorando así de, es que hoy me... Me bajaron al rojo, no sé qué, y todos sabían que se había portado mal. Entonces era super humillante y tuve que hablar con la maestra y decirles que ese método para mí no le funciona a él, más bien es como un círculo vicioso, o lo etiquetan como el que se porta mal, entonces más mal se va a portar. Marco: Claro. Gina: ¿Se acuerdan de las orejas de burro? sea, era un poco eso también, que te ponían orejas de burro. Creo que a mí no me tocó, pero me contaron. Creo que a Fernando sí le tocó. O sea, que te ponían en la esquina y las orejas del burro. Porque no supiste responder ni nada. Pero igual, o sea, qué horrible. Nada más porque no sabes responder una cosa. Marco: Se Caro: Era el cono, ¿no? Más bien el clásico en las películas. Marco: eso me generaba estrés yo me acuerdo de una clase de profesor de matemáticas que bueno yo siempre fui malísimo en matemáticas sea yo bien hasta la multiplicación ya después empezó a poner feo y entonces nos sentaba por calificación entonces hasta adelante estaba el que sacaba 10 y hasta atrás el que sacaba 5 0 Gina: No, Marco: Entonces era de estrés, yo me acuerdo que la clase era de estrés porque te preguntaba y entonces así de a ver qué es tanto por antes, me acuerdo que ya era en la secundaria entonces era álgebra y entonces era horroroso. Y entonces, respondías mal, así de, te pasas al cero. Y entonces todos nos teníamos que cambiar de asiento porque una persona que estaba a lo mejor en el 8 o en el 10, pues perdió su lugar y se pasó al cero en frente de todos. Entonces era así como la humillación y el estrés de, estoy perdiendo mi posición en la cadena alimenticia. Caro: Un juego de sillas, ¿no? Gina: Pero, que la gozilla. Marco: Pero volviendo al punto, son estrategias del profesor malas, creo, pero, pues por ejemplo, serían impensables. Imagínate el chat de mamás de Caro, así del profesor, estamos yendo a los alumnos en la clase. Pues ya, el profesor valió gorro. Gina: que por ese lado está bien porque sí estaba muy manchado, sea, no se daban cuenta del impacto porque en esa época el niño es niño, así como que ahí es niño, que ni se da cuenta, o sea, que se va a traumar, pero ⁓ no eran conscientes de que el niño absorbe todo y que es una etiqueta que le pega y que luego de adulto es súper difícil que se la quite, incluso ya es inconsciente, ya no se acuerda o muchas veces sí, y la trae, porque le dijeron que era tonto. Marco: Claro. Gina: Hoy sabemos que hay muchos tipos de inteligencia y hay muchos tipos de... Entonces, evidentemente no todos aprendemos igual. Hay algunos que somos más visuales, hay algunos que son más auditivos. Hay tanta variedad que igual los maestros pueden decir que no nos daba la vida, como decías tú al principio. No eran tantos y no había esta educación y todo. Pero, wow, o sea, sí hay un gran cambio, afortunadamente. Caro: Neurodivergencia también. Marco: Pero yo creo que ahora viéndolo desde el otro lado como profesor, o sea, solamente que te des el tiempo de irlos conociendo y de darte cuenta que, como tú dices, todos aprendemos igual, que ya la imposición de, hola, soy el jefe de la tribu, no funciona, y irle dando como esta, o sea, sí requiere un poco más de trabajo, pero irle dando, pues sí, como un... una tensión, yo me acuerdo que de repente yo en las clases sí me sentía como que yo aquí no pinto nada, ¿no? El no sentirte a veces como defendido. Tengo una anécdota de un día que a mí tontamente, yo siempre he usado lentes desde los seis años y tontamente el optometrista me dijo, estos lentes son inrompibles. entonces Marco Tonto fue al otro día a la escuela a decir, mis lentes no se rompen con nada. Y entonces una niña así de, a ver, Gina: Una niña. Marco: y se rompieron entonces yo pues obviamente ñoñísimo que era en la primaria la fui a acusar con la maestra de... me acuerdo que se llamaba Alicia, le dije Alicia me rompió mis lentes pues estaban jugando es tu problema entonces así de... o sea me sentí completamente este... ajá y la niña pues bien feliz pues así como de pues ya yo hice la travesura y... Caro: Abandonado. Marco: y la niña se acordó perfecto de lo que yo dije entonces cuando ya empezó el pleito y la mamá se dijo, ⁓ ya están peleando mandaron llamar a mi mamá y a su mamá entonces primero el trauma de a mí nunca me habían puesto un citatorio de mañana a su mamá temprano y la otra pues iba llegar a mi casa sin lentes y eran nuevos entonces era doble trauma y pues al final ver como esta confrontación de no sé si les pasó a de la maestra y la mamá, ¿no? Se ve a su mamá peleando con la maestra defendiendo a su hijo, entonces así como se va poner feo. O sea, al final la mamá de la niña era más hábil y pagó la mitad de los lentes, no pagó todos los lentes. Y mi mamá, así, castigadísimo. Caro: No Gina: O qué pobre fuiste víctima. es que todo un tema en nuestra época no se hablaba de bullying, pero evidentemente siempre ha existido. Era, otro nombre. Porque siempre había el que molestaban, ¿no? Al pobre niño o niña que molestaban. Y ahora horrible. Quizás no tan manchado como en las series gringas que luego vemos. O sea, yo siento que en México, en esa época, o por lo menos en nuestras escuelas, no era tan manchado. Pero siempre había el niño gordito que discriminaban. por ejemplo, que no iba bien peinado y lo discriminaban. No sé, la típica niña que siempre molestaban porque creció más, sea, porque estaba más alta o más desarrollada, horrible. sea, también... Caro: Yo sí creo que la realidad es súper a la ficción, sea, si lo que se veía en las películas es lo que era, ¿no? Lo que o más todavía, ¿no? Nosotros tuvimos suerte porque íbamos a escuela católica y la verdad, no, nos tocó así tan... esos ejemplos tan duros, ¿no? Pero por ejemplo, si te acuerdas la historia de nuestro hermano, nuestros hermanos menores, él iba a escuela pública y creo que uno de sus compañeros lo bulleaba, ¿no? Le quitaba su almuerzo, le pegaba, o sea, y como él nunca se defendía era muy tranquilo y... La historia es que mi mamá fue directamente con el que le bulleaba y lo vio comiendo unas papas o no sé qué. Entonces la agarró las papas, así se las hizo así como moronitas o no sé qué y dice, es que has visto al diablo alguna vez. Y así él, no, pues hoy se te apareció. así, Y entonces el niño pues ya desde ahí nunca más volvió a molestar a nuestro hermano, ¿no? Pero mi mamá sí tuvo que intervenir. No sé, entonces... Marco: Pues es que también en ese entonces era la ley de nadie, no, tu defensor era tu mamá porque la escuela no iba a intervenir, ahora pues sí la escuela interviene y hace como todo el seguimiento, pero en ese entonces era, pues sí, la ley de la selva. Gina: y qué bueno que intervenían, sea, en nuestros casos, nuestras mamás, ¿no? O sea, la verdad es que mi mamá, si algo sí tienes, que tiene el carácter súper fuerte y no importa quién le daba miedo a mi mamá, sea, no nada más nosotras, entonces siempre ganábamos en ese sentido de cuando mi mamá se metía. Pero el punto es que hay muchos niños que no les dicen a sus mamás, ¿no? Y yo muchas veces no le dije, o sea, las pocas veces que le dije, mi mamá, luego, luego, porque ya me acordé que una vez sí me bulearon, mi mamá tenía una estética cuando vivíamos en Mexicali. Caro: Sí, En el caso. Gina: Entonces no sé por qué diablos usó a sus hijas de modelos así no vamos a pagar vamos a usar a nuestras hijas. Entonces ese anuncio salió en el periódico. Salía mi cara y modelando y mis compañeritos pues la vieron y la estética se llamaba crystal belleza natural. Entonces yo me acuerdo que me iba caminando de la escuela a la casa y entonces mis compañeros traían el periódico así de crystal belleza natural crystal belleza natural y yo así traigan de tierra porque yo no sabía defenderme. Rompieron el periódico y luego me lo echaron así en la cabeza. Yo me sentí tan humillada que yo sí, creo que lloré y mi mamá, ¿qué tienes? Y yo no le quería decir, ¿qué tienes? ¿Qué tienes? yo, es que me dijeron esto. ⁓ bien, ven para acá. Me subió al coche y me dice, dime quién, dime quién. Y afortunadamente estoy en la calle y yo, ellos. Y igual mi mamá, o no le digo del diablo, pero sí le nada. No sé qué les habrá dicho, pero nunca jamás en la vida se volvieron a meter conmigo. Tanto miedo me tuvieron mi mamá. Antes los niños no nos acusaron y se armó ahí un pleito entre mamás, pero... Marco: Vamos. Gina: Yo creo que les dio tanto miedo que dijeron mejor no le movemos y ya no volvieron a molestar. sea que mi mamá era... No, eso fue cuando íbamos a la escuela pública en Mexicali, la Justo Sierra. Caro: ¿En qué escuela fue? en el Villa? Sí, ya ves, es que sí existe. Marco: todos los traumas del mundo yo todos mis traumas son por los lentes de la primaria y de la secundaria y después de que me rompieron los lentes me volví al revés fui el agresor entonces también ser la contraparte había un niño que me estaba molestia molestia y ya la maestra fulanito me estaba molestando y así era maestra de no me interesa Entonces, tanto me estaba el niño molestando de justo de que era cuatro ojos, que mis lentes y tatatá. Entonces a mí ya me calentó la cabeza, volteé y le rompió el brazo. Y entonces expulsado, acusado, visto feo por todos porque así de le rompió el brazo. Gina: ¿Qué? Caro: Y nadie se volvió a meter contigo. Bueno, pues ya. Gina: ¡Marco! Marco: pues no, ya la primera vez sobreviví pero pues igual mi mamá sigue primero a defenderme de una niña tonta que me había roto mis lentes y después es como de a ver cómo le rompes el brazo a niño entonces mi mamá estaba confundida ⁓ Gina: ¿Y estaba así altísimo o no? Marco: No, no, en la primaria me formaba ahí hasta adelante o en medio, pero... sea, mi mamá era así como de, ver cómo... Fuimos a ver un problema donde te rompieron los lentes y tú como menso. Y al otro tú rocas un brazo, sea, como de, cómo... Gina: Bueno, porque si había muchos papás que te decían, no te dejes, no. Pégale, si te pegan. Sobre todo los niños, a los hombres. Si te pegan, pégale, defiéndete. Marco: Claro. Mi papá si era de defiándote y entonces ya... O mi papá estaba feliz de que si Marco se defendió y le rompió un brazo. Mi mamá indignadísima de pues... qué? Pero sí mi mamá indignada de pues ¿Cómo haces eso? Entonces doble este discurso, confusión total. Caro: El día más orgulloso de tu papá. Está cañón. Gina: Yo nunca fui bullying, no, no, era bueno, bueno tímida más bien, pero no. Caro: Sí, yo también. bueno, volviendo al problema de hoy, yo siento que los maestros realmente no ganan suficiente. Lo he visto en Francia, en Estados Unidos es igual y me imagino que México es lo mismo. Y que ganan nada. Y es un papel tan importante que no entiendo por qué. sea, no le dan tanta importancia al gobierno, a las instituciones, ¿no? A que busquen gente calificada y darles las herramientas y que ganen bien. Porque la verdad, nadie quiere ser maestro. Marco: ¿Pero? Caro: es horrible, Gina: Sí, tiene que gustarte. Y aún así, siempre tuvimos el ejemplo de muy malos maestros que no eran para nada pedagogos y otros que eran excelentes maestros que amaban lo que hacían y sobre todo lo sabían transmitir. Porque había unos que quizás tenían todo el currículum, pero para nada eran buenos enseñando. Y aquí es importante, sobre todo si es con niños, que sepas transmitir. Entonces sí es un talento y sí estoy de acuerdo contigo de pagarse como cualquier otro talento. No es posible que los jugadores de fútbol ganen tantísimo dinero. Caro: No hasta más, sea, no más como un jugador de fútbol, pero deberían ganar como un abogado. No sé, es un trabajo tan respetable y tan importante para la sociedad y para nuestro futuro que no entiendo por qué. O es muy triste. Marco: Pues yo en mis más de 20 años dando clases creo que es mucho de pasión y mucho de que te gusta. Caro: Paciencia. Marco: que te guste ver como una persona que no tiene ese conocimiento, pues a lo largo del proceso de las clases lo va adquiriendo y va destacando y se va interesando, esa es como la satisfacción. Obviamente el sueldo no, siempre he sido maestro complementando con otro trabajo, no depende en mi vida del sueldo de maestro porque como tú dices, al final nos pagan, ya en la universidad te pagan por hora, por clase. Caro: No vives de eso. Marco: Pero al final sí es mucho de amor al arte, de que te apasione, que una persona que no sabe nada aprenda, lo ejecute y veas que de repente tiene talento o que te puede rebasar en el poco o conocimiento que tengas y de paciencia, de tomarte el tiempo de ver a cada uno de tus alumnos. como si fuera clase particular, No da la vida, pero sí darte el espacio de... a esta persona le gusta aprender así, a esta persona la puedo motivar así. Es mucho trabajo que no se reconoce a veces, pero es... Gina: Pero yo creo que como alumnos siempre, siempre, siempre nos vamos a acordar de los buenos maestros. Ahora me estoy acordando de un video que creo que tú mandaste, Marco, de una maestra que como pasaba lista. No me acuerdo en dónde era, pero una maestra que pasaba lista y que le decía a los niños, en lugar de decir presente, lo que siempre dicen, van a contestar con un sonido mexicano, una cosa así. Pues en el México. Pero es súper creativa y obviamente se hizo viral porque era muy divertida, ¿no? y fue un momento divertido y yo estoy segura que esos niños jamás van a olvidar si nosotros nos acordamos, ni siquiera somos niños ni estamos en su clase. Pero ese tipo de anécdotas yo creo que cada uno de nosotros puede decir una de su maestro favorito, que lo marcó y todo porque quizás no puedo decir que ese es el pago porque no debería ser, no es justo, pero por lo menos te queda el hecho de que si eres buen maestro marcas la vida de tus alumnos para bien. Igual si eres malo, para mal. Marco: clavo o sea bien Caro: Si se necesita tener un perfil específico para ser maestro, solo tienes que saber sobre el tema muchísimo porque hay gente que es súper inteligente y conocen mucho por ejemplo de matemática o cualquier tema específico pero no saben enseñar, es súper importante eso y como tú dices si lo transmiten. Yo creo que para mí, a mí nunca me ha gustado las ciencias, la química, la física y todo eso, pero me acuerdo muchísimo de una maestra de química, era tan buena que Marco: claro Caro: Me empezó a gustar la química, ¿no? Lo enseñaba tan bien, era tan amena, lo hacía entender de una manera más fácil, menos teórica, que yo hasta la fecha me acuerdo de ella, ¿no? No de su nombre, pero de ella, ¿no? De las clases y todo, que me encantaban. Marco: Pues es que al final es eso, el que vayas haciendo clic también no sé si a usted les pasó pues hay maestros con los que no más no hubo química entonces siempre fuiste así de, tú, mal Es igual, es como la vida laboral, gente con la que te llevas bien y haces química y se vuelven tus compañeros entrañables del trabajo y otros con los que así no hay forma y siempre vas a atropellarte y siempre va a haber confrontación. Pues también es difícil caerle bien a todos. Gina: Bueno, eso es otra cosa. Pero bueno, para aligerar un poco esto, se acuerda de una herramienta básica cuando éramos niños, sobre todo adolescentes quizás, de este cuaderno confidencial que evidentemente no era nada confidencial llamado El Chismógrafo. Antes de que hubiera Instagram, antes de que hubiera Twitter, antes de que hubiera todas estas redes sociales, está en la madre de todos o el padre de todos que es El Chismógrafo. Marco: Ese era un arma social, el abuelito en las redes sociales y ahí estaba toda la información de quién le gusta a quién, quién le cae mal a quién, quién ya besó a quién. sea, era el ABC de la información de todo el salón e incluso cuando el cuaderno ya migraba a otro salón, pues ya era información destacada de otro lugar. En la secundaria yo tuve un sexógrafo, entonces era todavía peor. ⁓ Gina: Nunca llegué yo al sexógrafo, yo solo me quedé en el chismógrafo y me encantaba porque obviamente tenías que ver que nadie te viera leyendo todo lo demás porque la base del chismógrafo es que no leyeras lo que todos los demás habían escrito, era... tú escribías tu parte y ya. Pero pues todo mundo se iba así de ¿quién escribió qué? ¿que se besó con quién? ¿qué hizo qué? Caro: No. Marco: Gracias. o quien me gusta del salón y entonces haces tu conjetura de ⁓ fulanito me gusta fulanita y así Caro: Si lo mejor era ser el último en participar, ¿no? De los primeros pues no, porque no veías pero el último en participar, podías leerlo de todos. Marco: Ya Gina: Yo no sé quién lo inventó pero estaba buenísimo, o mí me encantaba, me encantaba el chismógrafo. Marco: Pero aparte era una herramienta que utilizamos todos, o sea, en toda la década de los 80 y de los 90 era, o sea, básico en todas las escuelas había uno. Feo cuando la maestra lo veía y te lo confiscaba, pues se perdía toda la información. Caro: Mm-hmm. Gina: Y así iba a decir, obviamente había el que lo creaba y ese el que se quedaba con la información. Yo me hubiera sido más inteligente y hubiera creado uno y así me hubiera quedado con todos los chismes para después leerlos con calma. ⁓ sí? ¿Y te lo quedaste? Caro: Yo sí cree, yo sí cree uno. Sí, pero uno, obviamente no lo tengo ayer día. Sí, es divertido. Marco: oye esa información es muy buena yo aclaro que mi sexógrafo es la secundaria super bobo porque era así como de ya te besaste con dos o tres preguntas bien bobas pero nada de sexo tal cual pero era sexógrafo Gina: como el juego de la botella, en nuestra época super tonto, de besito era casi casi en el cachete y cosas así, ya lo ves en las pelis gringas así se encierran en él no sé dónde y ya se bajan o no sé qué. Caro: Los que no son ñoñas como nosotros, no en las pelis, la realidad, no ñoña. Marco: No, yo creo que era pues sí una parte de cómo conocer a todos los del salón, no? con este morbo de ir viendo qué responden o qué cuáles son sus gustos o qué si tienes afinidad con otras personas. O igual, te esperabas para contestarlo más tarde porque sabías que si alguien te gustaba, ya lo contestó primero y entonces será investigación, investigación de primer grado. Gina: ¿Cómo ves a cada quien? Eso, era bueno. Caro: sí. Marco: y bueno pues obviamente... Gina: Bueno, creo que... Marco: Yo me iba a ir al siguiente y dije pues ya no hay más chismógrafo, vamos al siguiente punto. O quieres decir algo reina santa. Gina: Sí, sí. Pero empieza como para que lo ponga. No, justo, iba a pasar al siguiente bloque, pero... Marco: Bueno, obviamente el chismógrafo también generaba momentos vergonzosos, como decíamos, si te lo cachaba la maestra en plena respuesta, pues se acababa o si alguien gandalla se ponía a así de, voy a leer lo que pusieron aquí, ¿no? Y entonces se destapaban las respuestas y entonces era así de, mares, van a saber quién con quién o cómo está el asunto. Pero bueno, pues al final creo que todos vivimos este momentos vergonzosos, horrorosos. que forman parte de nuestra educación y que ya forman también parte de la década de los 80 y los 90. Y como siempre, en este bonito podcast tenemos una especie de top ten donde vamos relatando y si se van identificando, pues también ahí vayan haciendo sus comentarios que los vamos a ir leyendo más adelante y pues también saquen sus traumas. Aquí lo bonito es que todos escupamos el trauma para ser felices. La mamá reclamando por una nota en la libreta. Creo que todos ya lo habíamos comprado. Gina: Todos cooperen. Marco: comentado antes, ¿no? Nos tocó que nos regañaran previo a que al otro día supiera la mamá qué pasó contigo en la clase. El trama, yo creo que la década de las ochenta, yo no sé por qué ahora con mis sobrinos y ahí claro, no sé si también lo aplican, yo veo que ya no lo hacen, pero nuestra década era hacer unas cochinas maquetas y entonces que la maqueta estuviera mal hecha ya era así como de, ya, te va a ir muy mal. Caro: Uh-huh. Gina: Oye, a mí me encantaban las maquetas, me encantaba, no las hacía yo, pero me encantaba. Marco: Pues es que eso era justo. Yo tenía una maqueta que decía, esta maqueta está muy bonita, ¿quién la hizo? Y tú así, yo. No, no sé qué la has hecho tú. Bueno, me ayudó mi mamá y te ponía así, 10 a la mamá, 5 al alumno. así de, ¿cómo? Caro: Te encantaba ver cómo las hacían. ⁓ A nosotros nunca, una vez me acuerdo, yo creo que es la misma experiencia que tú tienes en Mexicali, Que hasta nuestros tíos nos ayudaron a hacer la maqueta con la cerrilla. Superbonita. Pero ahí en fuera yo nunca me acuerdo que nuestros papás nos hayan ayudado a hacer nada. Cero ayuda. Yo siempre llevaba todo horrible. ¿Quién te ayudó a qué? ¿Qué hicieron para ti? Please. Gina: y quedó perfecta. Marco: El mugroso es el más solar. Gina: Sí, sí. Esperen porque se... ¿Qué pasó? Marco: ¿Qué te ayuda? Gina: Pues me ves, escuchas? Caro: No sé. Sí, sí. Gina: Y se metió Siri, estabas hablando tú y Siri se prendió, entonces se pasmo todo, pero bueno, vuelva a empezar tú, Marco, quien estaba hablando, ya no sé. Caro: No, de que yo llevaba todo horrible. Yo nunca me acuerdo que me hayan ayudado a hacer mis maquetas o mis sistemas solares. Marco: Está hablando... Gina: Yo creo que no te acuerdas, pero yo me acuerdo que mis papás y nos ayudaban sobre todo a mi mamá. Con los maquetes. Caro: ¿Con qué ejemplo tienes? No, pero en específico, ¿qué proyecto quedas? No sé. Marco: jajajaja Gina: Ay, no me acuerdo. Pero yo hice muchas maquetas. sea, yo no hice nada más esa. Yo hice durante mucho tiempo maquetas. Marco: Si, exacto la maquita en específico. ¿Cuál es? Yo creo que a mi siempre me gustó explorar mi lado creativo entonces mi mamá se asustaba cuando me dejaban un trabajo porque alguna cochinada iba hacer o algo le iba romper entonces el sistema solar igual no? le estará este cortando las pelotitas de unicel y mi mamá no le gustaba porque pues dejaba todo tirado y todo lleno de unicel y una vez me acuerdo que en la secundaria nos dejaron hacer como no sé si se acuerdan que todos los niveles del mar no? que van de tal a tal no sé qué ahí viven los y de tal a tal ahí vive el plankton y todas esas cosas. Y a mí se me ocurrió rebanar una cubeta, ponerle palitos y irle poniendo ahí todas las figuritas. Esto es más o así de mi cubeta. Y yo muy feliz al otro día con la mitad de la cubeta ahí en la escuela. Entonces, super tonto, era parte de mi creatividad. Otra que creo que todos nos pasó, el acordeón. O sea, o para bien o para mal. Si te lo cachaban, pues ya valió. Yo gracias a un acordión, pasé una materia de la prepa que odiaba y entonces era derecho positivo se llamaba la materia y había que estudiar como 60 fichas que dictaba el profesor y en el examen solo te iba a preguntar una entonces yo decía no, voy a aprender 60 fichas entonces apliqué mi acordión y la primera vuelta la ficha que me preguntó no la traía en el acordión entonces no me sirvió de nada Gina: Y ahí también tenemos que hacer prueba de mucha creatividad, yo me acuerdo para que no te cacharan porque obviamente hay algunas que ellos ya se las sabían y ahí había cada invento porque yo me acuerdo que un profesor nos dejó de tareas, era acordeón y el mejor acordeón, o sea, ganaba. Entonces veías toda la creatividad, no obviamente ni lo hice tan bien, una, en una como un palillo, ahí puse como una especie de pergamino. Marco: La verdad. Gina: si tú te decías qué le ibas haciendo, pero estaba superobvio, pues sacabas el palillo, que que? Te de, mmm, así, pues se me la cacharon. Pero había otros que superingeniosos, ya no me acuerdo, creo que la falda de nuestra escuela tenía tablillas, ¿sabes? Y se las metían ahí y cuando se estiraban, las sacaban, igual como pergamino, las sacaban y esa sí era superingeniosa. O yo ahí tomé más bien nota para después porque dije, wow, qué canta. Marco: A ver... jajaja No, yo aplicaba así día del examen en una servilleta y ese día me daba gripa, me la pasaba copiando así nunca me cacharon ese Gina: Se fue a nivel. Caro: Yo me acuerdo que en sexta de primaria, el examen final, no sé cómo, uno de nuestros compañeros era hijo de maestro o algo así, y consiguió las respuestas del examen y lo distribuimos entre todos. Todos tenían las respuestas, entonces el día del examen veías a todos así discretamente con su técnica, todo el mundo con su acordeón, unos abriendo su cajita de lápices, otros viéndose hacia abajo, otros ver todo el mundo con su acordeón. Marco: ⁓ El tener las respuestas era información supervaliosa, se apreciaba. Esta que sigue, yo sí fui parte de ella, niño vendiendo tareas. Al final yo era ñoño, entonces cuando empezaban las computadoras... Gina: Pues sí, normalmente. Marco: pues yo tenía una computadora y mis compañeros la mayoría no tenían, entonces había que hacer un trabajo y pues la máquina de escribir. Entonces yo les dije, ah, pues yo lo hago y se las vendo, pues nada más le tengo que cambiar cositas y la vuelvo a imprimir, ¿no? Al final era la misma información. Entonces mi mamá cuando se enteró, me quitó todo el dinero para reponer las hojas y el cartucho de la impresora. Me dijo, así es. Mi empresa no perduró. Gina: No te sirvió de nada. No, yo era muy ñoña también, no, no, para nada. Me chocaba que me copiaran, me chocaba todo eso. Marco: sea, eras de la mala onda de no dejarse copiar, así, de voltear. Gina: Así, yo sí, yo sí ponía todo mi brazo y de no, no. A mí me costó estudiar que también el otro estudié. Marco: Cuando les llamaban a las mamás con el hijo que no coopera, así de oiga, su hijo no cooperó en la obra de teatro, su hijo no hizo la práctica grupal, ¿no les pasó eso? Gina: Su hijo no pagó la colegiatura, sí nos pasó. Salgan de la escuela, salgan del palo. Marco: Esa vez pasó contigo, creo, una vez en la nada. Gina: Sí, qué vergüenza. Marco: eso si estaba feo, no de... o eso es como que en cortito, ¿no? está feo que te digan eso... Gina: Pues sí, así de los que no pagaron, los pobres. Ok, gracias. Marco: Y la siguiente no sé si les pasó, a mí sí porque igual sin filtro, si les dije visca a la visca, pues imagínense de chiquito, pero... Repetir lo que la mamá dijo en su casa, aunque pensaba de la maestra, y entonces decía, ⁓ pues mi mamá piensa que usted no es muy buena maestra, tacatracatrac... Y ya embarrada la mamá también castigada en la dirección. Caro: No Marco: No, no eso. Ahora resulta que son muy discretas. Gina: muy discreto es lo único pero eso ya no fue con las maestras cuando le hablaban a mi mamá de mi mamá no estoy no estoy no estoy y así dice que no está que dice mi mamá que no está super enojada pero no Marco: Bueno y otra la fila para checar quién no se aguantó a ir al baño Gina: Eso sí me tocó, sea, no, porque yo me hiciera el baño, pero sí me tocó que no estuviera en una fila porque alguien se había hecho popó, ni siquiera pipí, popó. Marco: ¿Y quiénes los iban a revisar a todos? ¿En qué año de la escuela era eso, Caro: Revisar el calzón. Gina: Sí, casi el reviso del caso de todo. en el kinder. Caro: aparte no tenían que revisar nada más con acercarse y hablar se podían saber pero qué horror Marco: Eso está muy feo, ¿no? Gina: jajajaja Caro: Digo que mí me pasó algo en la secundaria, tenemos una clase de salud y no sé qué, y era de pasar al frente y el profesor te revisaba las uñas, lo oídos y no tenía cerilla, sea, y yo afortunadamente así de bien, pero yo sí veía a los otros y así de no, aquí está muy sucio. Y en la secundaria, o sea, no manches. Marco: Eso a mí también me generaba trauma porque así era muy limpio, pero de chiquito me daban ansiedad y me comían las uñas. Entonces había profesores que, pues obvio, por traer las uñas mordidas era así como de, igual las... están feas, sucias, no sé, las... Entonces me generaba todavía más angustia. Gina: Lo sé. Marco: Soto mal. Y bueno, pues vamos a otra parte traumática, las tareas. Porque pues a veces era el verdadero sufrimiento, las tareas las terminaba haciendo su mamá. No sé si ustedes les pasó que de repente había tareas irreales que terminaban siendo tareas de los papás, no de las mamás, y era un suplicio, más que tarea y divertida, bueno, que siempre las tareas fueron así como de... la extensión de la escuela de la casa y a veces no estaban padres pero pues había unas que implicaban más tiempo y entonces se volvían engorrosas. No sé si a ustedes les... Gina: Sí, aparte yo siento que hay muchas tareas que se las dejaban a los papás tal cual porque era imposible que un niño pudiera hacer eso. Los pobres papás tenían que estar ahí viendo de dónde conseguían, cómo hacían. sea, yo sí me acuerdo a mi mamá, o sea, de repente a mover cielo, mar y tierra para conseguir algo que habían pedido de último momento, así de un día para otro, o de tareas que imposibles. O sea, sí me acuerdo que mi mamá nos ayudaba más mi mamá que mi papá. Marco: les toco el arbol genealógico Gina: Sí, a mí sí. Caro: Yo creo que sí, pero no me acuerdo. Marco: y entonces había que buscar fotos de 20 porque pues había sin internet, sin impresora ni nada, entonces era de búsquete la foto de no sé quién pero regrésala y pégala así con poquito resistol, ¿no? para que no se echa a perder. Ya bueno, ya habíamos hablado de la maqueta del sistema solar y entonces así... Por ejemplo, me acuerdo que mi hermana era muy creativa y entonces así de, quiero usar brillantina y mi mamá era así de, ⁓ ya se va a hacer el cagadero aquí en la mesa. brillantina. El mapa de México ese sí me tocó muchísimo de, hay que colorear estado por estado, ponerle país y capital y yo, ¿por qué no vivimos en este Luxemburgo? ¿no? ⁓ Gina: y eso por chiquito Marco: México, 32 estados entonces bueno todo un drama, ⁓ esto si me tocó el periódico mural ustedes no tenían periódico mural en su escuela la mamá era la que terminaba ahí poniendo así les tocó a las mamás el periódico mural del día de la bandera y entonces hay que poner todo el usivo al día de la bandera horroroso Caro: No Gina: Sí, sí, sí. Nosotros sí me acuerdo de eso, que sí lo hacíamos nosotras, no nuestra mamá. Pero era divertido, a mí se me hacía divertir. Marco: y la monografía eterna nunca les tocó así que les decían compren la monografía y entonces hay que copiar lo que dice atrás de no sé qué va a ser un resumen y al leer toda la monografía y ya más nefasto si la recortaba si la pegadas primero y si te olvidaba primero hacer el resumen entonces ya como como la copias y ya está pegada Gina: Sí. Sí, era horrible, chocaba. O sea, me gustaba en sí ir a la papelería y comprar la monografía. Me encantaba ese papel y los dibujitos y todo, pero no, las tareas que te dejaban con eso era horrible. Marco: Todavía me acuerdo, bueno, pues yo soy muy ñoño. La marca de las monografías se llamaba Sunrise. Gina: Yo no me acuerdo de eso. Caro: ¿Sí? No, yo tampoco. Marco: y era así unas montañitas y un solecito y había que copiar todo y luego a veces, pues como todas las escuelas pedían lo mismo al mismo tiempo entonces era así de quiero la monografía de este la independencia de México no pues ya no hay entonces a buscar a otra papelería y mi mamá que era ñoña las guardaba los retacitos así de yo tengo guardado del año pasado porque aparte siempre pedían lo mismo cada año Gina: Lo bueno es que había muchas en México. Marco: o las biografías, así de me da la biografía de Miguel Hidalgo y copiar todo de quién fue y qué hizo. Ustedes disculparán la audiencia, pero pues antes no había este Google que le pusieras. Caro: Benito Juárez. Gina: Antes teníamos en carta cosas con la cita. Caro: No había chat GPT ni nada de eso, las tareas más inútiles es las planas, ¿no? Cuando te ponen a hacer planas de... No me acuerdo una vez, creo que estábamos en quinto, yo estaba en quinto y creo que todo el salón no sé por qué hicimos algo y así como mil veces no debo hacer esto, no debo así y todo el día siguiente antes de entrar a la escuela todo el estaba terminando sus tontas planas que ni sirven de nada, nada más te dejan marcada la mano. Marco: Oye, . Sí, de la parte de 100 veces. Yo me acuerdo que pegaba dos plumas con Durex y entonces me ponía a escribir para que fueran dos renglones al mismo tiempo. Gina: Marco, por Dios, qué creativo. Caro: Ay, ya. Marco: oye pues es que era un trabajo mucho trabajo a mi no le sirven a nadie pero es era parte del show Caro: Estaban bien hace 20 años, pero ya no aplican. Gina: Debiste tener tu canal ahí para pasarnos esos tips. no lo hubiera sabido. No se me hubiera ocurrido. Marco: como cosas, vamos a aprender a una plana con tres plumas pegadas con dióxido, pongo atención Caro: Una en cada dedo. Gina: Oigan, ya estamos en 49, entonces vamos a tener que hacerlo muy cortito porque aunque corte, va a quedar muy largo este episodio. Marco: Ok. Caro: que Gina: ¿Qué quieren decir? ¿Quieren lo de cultura pop o nos vamos al final? Marco: pues ya si quieres vamos al final, más bien como que lo dejamos abierto, si alguien comenta hacemos la segunda parte y ahí ponemos otras cosas. Gina: ¿Por qué creen que las mamás se involucran tanto? ¿O ya me voy a qué aprendimos de todo esto? Marco: ya que aprendimos. Caro: que aprenden. Gina: Ok, que es antes del cierre, ok Muy bien Y bueno, como todo tiene un final, estamos llegando al final de este episodio. Pero antes de cerrar, quiero hacerles esta pregunta. ¿Qué aprendimos de todo esto? De esta guerra. Marco: Así nada, que nuestras acciones tienen consecuencias y que un mundo nos vigila, la maestra o tu mamá, ahí no había de otro. Y en algún punto compartían información, que eso era lo más horroroso. Caro: que alguien siempre se enteraba y que nuestras mamás siempre iban a dar la cara por nosotros. Gina: esa era la parte buena y bueno si creciste en los 80 o los 90 seguramente viviste este momento incómodo de tu mamá hablaba con la maestra o con el maestro y tú solo querías desaparecer de la ecuación Caro: Pero también significaba algo muy simple, que había alguien que iba a la escuela a responder por ti. Marco: Pues esto fue que mi mamá nos entere y que tu mamá nos entere que sí sacaste 10 en la escuela. Fue gracias a tu superacordio. Gina: Sobre todo el de Marco. Caro: Un talentazo. Bye. Gina: Bye! Marco: ¡Ay!