Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Brujería Y Nahuales: Pánico En La Granja - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días, queridos suscriptores. Para más relatos como este, suscríbete,
- 0:07dale like y comparte. Cuando estuve preso, no creí que
- 0:16tuviera alguna oportunidad para salir en libertad, mucho menos, la
- 0:21de poder reincorporarme a la sociedad. Aunque acepto que mi
- 0:25crimen no fue tan grave, la corrupción del sistema judicial
- 0:28de mi país se encargó de agravar demasiado mi caso,
- 0:32que con vergüenza acepto, fue estafa a complicidad. Entonces, cuando
- 0:38se me ofreció cumplir mi condena en una granja de
- 0:40una isla en el Pacífico, no lo pensé dos veces
- 0:44antes de alistarme. Soy de origen mexicano, la ubicación de
- 0:48la isla me la reservo, y no, no es esa
- 0:51que todos conocen como las Islas Marías, además desearía evitar
- 0:55la mayoría de problemas que me pudieran ocasionar este relato.
- 1:00El caso es que años antes de ser trasladado a
- 1:03la granja, vivía desesperado en prisión, después de haberme buscado
- 1:07problemas dentro de la cárcel, me metieron a esta jaula,
- 1:10en la que nunca se apaga la luz. Estando ahí dentro,
- 1:15realicé algo que jamás había hecho, orar a Dios, le
- 1:19pedí que me ayudara, no a salir de ahí, sino
- 1:22a buscar el camino de la redención, y es que,
- 1:25hasta ese momento de mi vida, siempre había buscado el
- 1:28camino fácil de ganarme la vida, mismo que sé que
- 1:31no siempre es positivo ni el mejor. Entonces, en ese momento,
- 1:36le pedí a Dios que me ayudara a darme la
- 1:39oportunidad de demostrarme a mí mismo que podía ser mejor,
- 1:43pero Dios no me respondió de inmediato. Cuando estás dentro
- 1:47de esa jaula luminosa, el tiempo pasa de manera distinta,
- 1:51no puedes dormir, ni despertar, aunque suene estúpido, pierdes la
- 1:55percepción del tiempo, aun cuando le preguntes al guardia cada
- 1:59que te lleva comida, qué hora y día es. Sentí
- 2:03que enloquecería, hasta que de repente, vi llegar a un
- 2:07hombre de traje, cosa que se me hizo extraña, ya
- 2:10que sólo el custodio trataba conmigo, entonces el hombre me
- 2:13llevó con él a una oficina. Yo pienso que él
- 2:17era un abogado influyente o un fiscal, pues me ofreció
- 2:20comida de verdad y hasta un café, no como la
- 2:23basura que dan ahí adentro, entonces me sentí en el cielo,
- 2:27sobre todo cuando bebí ese café, juro por Dios, que
- 2:31nunca más he vuelto a tomar uno como ese. El
- 2:34hombre fue quien me ofreció la posibilidad de salir de
- 2:37la jaula, siempre y cuando prometiera mantener una buena conducta
- 2:41y trabajar arduamente, yo como me encontraba tan mal, le
- 2:45dije que sí, sin siquiera preguntarle qué era lo que ocurría,
- 2:48o si me dijo en ese momento, no lo recuerdo.
- 2:53Nos llevaron a una docena de reos a un camión
- 2:55que iba bien custodiado por guardias que lucían como civiles. Ahí,
- 3:00como ya había dormido bien, mi estado mejoró bastante, así
- 3:04que le pregunté a uno de los reos que hacia
- 3:07dónde nos llevaban, él me dijo que nos llevarían a
- 3:10una granja, en una isla, donde nos pondrían a trabajar
- 3:13sin paga. Pero con mejores alimentos y mejores habitaciones, en
- 3:18pocas palabras, una jaula mejor. Después de escucharlo, pensé, con
- 3:24que no nos vendan como conejillos de indias, todo estará bien.
- 3:29Pero yo estaba equivocado, pues en esa isla todo fue mejor,
- 3:33aunque nos tenían bien vigilados, teníamos ciertas libertades, por ejemplo,
- 3:38nos dejaban caminar por una zona del campo, siempre y
- 3:41cuando estuviéramos reportándonos cada cierto tiempo, y por trabajar ahí,
- 3:46también se nos redujo la condena e incluso el dueño
- 3:49del rancho de hortalizas. Nos ofrecía trabajo, siempre y cuando
- 3:54demostráramos ser buenos trabajadores. Yo interpreté esta oportunidad como una
- 4:00respuesta directa de Dios y realmente sigo creyendo que así fue,
- 4:04pues aquí era donde podía demostrar que sí podía redimirme
- 4:07y encontrar esa paz que tanto ansiaba. Al principio no
- 4:12salía a caminar por el campo, sino que me quedaba
- 4:15a realizar trabajos la mayor parte del día, aun cuando
- 4:18no me tocara, casi no descansaba, ni siquiera en las noches,
- 4:23pues tuve episodios de insomnio, y esto a causa de
- 4:26mi estancia en esa jaula iluminada. En lugar de luchar
- 4:30contra el insomnio, preferí aceptarlo, ya que no era algo
- 4:34de todos los días, pero cuando aparecía, tomaba uno de
- 4:38los libros que nos ofrecían y los leía toda la noche.
- 4:42Me gustaba leer sobre leyendas y mitología, leí una vez
- 4:46acerca de un dios antiguo llamado Fauno, que tenía patas
- 4:50de cabra y cuernos, lo que me hacía pensar, si
- 4:53no eran estas criaturas aquellas que dieron forma a los
- 4:56demonios que decían ver las personas. Un día, mientras me
- 5:01encontraba trabajando en el campo, escuche que dos reos decían
- 5:05haber escuchado el sonido de varios cerdos, animales que, por cierto,
- 5:09no había en toda la isla, en el rancho había cabras, caballos,
- 5:14algunas vacas, pero cerdos no. Según supe, el dueño de
- 5:18aquel rancho era judío y consideraba a este animal impuro.
- 5:22No habría sonado extraño que hubieran escuchado esos animales, de
- 5:26no ser porque dijeron haberlos escuchado en lo profundo del campo,
- 5:30además la platica no terminó ahí, sino que dijeron haber
- 5:34escuchado otro sonido que no identificaron, pero que era como
- 5:38si el balido de una cabra tuviera este tono que
- 5:41formaba palabras. Yo que los estaba escuchando, les interrumpí sugiriendo
- 5:47que no estuvieran consumiendo estupefacientes o alcohol, pues bien sabían
- 5:51que cualquier error podía hacerlos que le regresaran a la jaula.
- 5:55Ellos me miraron y me juraron que lo que escucharon
- 5:58fue real y que ni siquiera consumían cigarros ni café,
- 6:02que estaban limpios de cualquier sustancia. Además de que no
- 6:06era la única cosa extraña que había notado en la isla.
- 6:11Quise preguntarles de qué se trataba, pero en eso se
- 6:14acercó un capataz para separarnos y presionarnos en el trabajo.
- 6:19Entonces se sembró una semilla en mí, la semilla de
- 6:22la curiosidad. No sé cómo explicarlo y es que, en verdad,
- 6:26ese tipo de temas de origen sobrenatural siempre han sido
- 6:30de mi interés. Entonces comencé a tomar paseos por el
- 6:33campo para ver si acaso era testigo de lo que
- 6:36se contaba entre el resto de reos. Al principio no
- 6:40noté nada, y es que realmente no me adentraba demasiado
- 6:44en el campo, pues con tanta cosa que me había
- 6:46pasado en el sistema penitenciario, quedas con esta sensación de culpa,
- 6:51de que cualquier cosa que hagas está mal y de
- 6:53que no tienes derecho a hacer cosas en libertad, sin
- 6:57sentirse observado. Pero poco a poco fui recobrando mi sentido
- 7:01de libertad y comencé a realizar paseos más largos y
- 7:05a trabajar solamente lo que me tocaba, pues para ese
- 7:08entonces ya había causado una buena impresión. Un día, mientras
- 7:13caminaba hasta una parte del campo que mostraba bastante árboles,
- 7:18escuché el gruñido de los cerdos, del que habían hablado
- 7:21los reos en las hortalizas, seguí el gruñido, hasta que
- 7:24tope con una de las mallas de acero que impedían
- 7:27el paso para nosotros los reos a ciertas zonas de
- 7:30la isla. Supe que el sonido provenía del otro lado
- 7:34y para mi suerte la malla estaba rota en una parte,
- 7:38me quedé un rato dudando entre desobedecer y salir por
- 7:41aquel orificio y al final decidí cruzar la malla. Caminando
- 7:46un par de metros y cruzando una arboleda, tope con
- 7:49un corral bastante alto, el tablado impedía la vista. El
- 7:54gruñido de los cerdos era demasiado fuerte, lo que me
- 7:57decía que estos eran de gran tamaño, le di la
- 8:00vuelta al corral, hasta que encontré un agujero en el tablado,
- 8:04entonces vi hacia adentro. Eran unos animales de un tamaño descomunal,
- 8:09dentro apestaba a animal muerto, y vi que los cerdos
- 8:13estaban comiendo una especie de carne con huesos. Me aleje
- 8:17del corral, me sentía confundido, no sabía qué sentido tendría
- 8:22dejar un corral ahí lejos del rancho, en medio de
- 8:25la nada, además porque los alimentaban con carne y no
- 8:28con sobras de alimento o cereales, de pronto, escuché el
- 8:32sonido de una flauta, entonces corría a esconderme entre los árboles.
- 8:38En eso vi a dos sujetos que no había visto antes,
- 8:41ni en la granja, ni en la isla, llevaban dos
- 8:44cajas de plástico rebosantes de despojos de carne. Me quedé
- 8:49quieto mientras ellos hacían su trabajo, pues no sabía realmente
- 8:53si yo debía de ver eso, así que para evitarme problemas,
- 8:56me quedé quieto hasta que se fueron, y enseguida me
- 9:00alejé corriendo de vuelta a la granja. Cuando regrese, no
- 9:04hable con nadie acerca de mi hallazgo, pues no sabía
- 9:07si al contar lo que vi, me metería en problemas.
- 9:11Sin embargo, mi cabeza no dejaba de preguntarse,¿ con qué
- 9:14finalidad se alimentaba con carne a aquellos cerdos, y por
- 9:18qué se les mantenía ahí, en medio de la nada?
- 9:22Aquella noche estuve despierto hasta altas horas de la noche,
- 9:25leía con la ayuda de una vela, era un libro
- 9:28sobre mitología grecorromana, donde se mostraban algunas figuras de dioses
- 9:33antiguos de apariencia bastante aterradora. Esto incrementó mi pensamiento acerca
- 9:38de que esas criaturas fueron probablemente aquellas que fueron llamadas demonios.
- 9:44Al final no supe, pero la acumulación de noches en
- 9:47vela hizo estragos en mí, dejándome dormido hasta cerca del mediodía,
- 9:52no entiendo por qué no me despertaron los capataces de
- 9:55la granja, y si tal vez lo hicieron, ni los escuche.
- 10:00Cuando me puse de pie y salí de mi barraca,
- 10:03escuché un alboroto proveniente de una de las casas de
- 10:06los trabajadores. Los trabajadores estaban separados de nosotros los reos,
- 10:10ellos no dormían en barracas, sino en casas dentro de
- 10:14una finca principal, tenían más privilegios, mejor comida y pues obviamente,
- 10:19un salario. Entonces corrí de inmediato en dirección a la finca,
- 10:24teníamos restringido el acceso a esa parte de la finca,
- 10:28pero aún así, me acerqué hasta la valla que nos
- 10:31impedía el acceso, ahí estaban congregados varios presos, a quienes
- 10:36algunos custodios y capataces de inmediato se echaron para atrás,
- 10:40supe que por eso no me despertaron en la mañana,
- 10:44pues algo grave había pasado. A nosotros no nos quisieron
- 10:48dar explicaciones, si bien nos daban más libertad que en
- 10:51la prisión, no era lo mismo, escuché decir a un
- 10:55par de reos, que alguien de los trabajadores había muerto
- 10:58de una manera horrible, al parecer un animal se comió
- 11:01parte de su rostro y sus extremidades más blandas. No
- 11:06se sospechó de ninguno de nosotros quién sabe por qué,
- 11:09pero esto sumaba un misterio más a lo que comencé
- 11:12a notar en esa isla, lo que sí, es que
- 11:15a partir de ese macabro incidente, la vigilancia hacia nosotros aumentó,
- 11:19y hasta se nos restringieron los paseos a la zona
- 11:22del campo que teníamos acceso. Esto causó que entre los
- 11:26reos hubiera malos comportamientos, y no eran algo natural, era
- 11:31como si un brote de violencia sin sentido se posara
- 11:34entre ellos. Por ejemplo, un día mientras nos encontrábamos cosechando
- 11:39unas vallas, uno de los reos se levantó de pronto
- 11:42y comenzó a golpear con mucha fuerza a otro, mandándolo
- 11:46grave a la enfermería. Uno de los reos era un
- 11:50señor ya muy mayor, había sido sacerdote de la iglesia ortodoxa,
- 11:54una religión no tan popular en México, y estaba preso
- 11:58de por vida, así que cuando le dieron la oportunidad
- 12:01de vivir en una pseudo libertad en la granja, eligió esto,
- 12:05su crimen es demasiado fuerte como para escribirlo aquí, no
- 12:08lo juzgo, y su nombre era Isaías. Isaías comenzó a
- 12:14entablar una buena amistad conmigo, esto a causa de que
- 12:17un día me observó mientras leía, entonces para sacarme plática,
- 12:21comenzó a hablarme sobre creencias antiguas, mitología y esas cosas.
- 12:27Él me dijo un día, que ninguna religión vale una
- 12:31sola gota de sangre, y en esencia, toda religión era
- 12:34edificada sobre el cuerpo del profeta, entonces olía a muerte
- 12:38y terminaba atrayendo aquello que se deseaba alejar, el mal.
- 12:43Yo no entendía por qué me decía esto, pero luego
- 12:46me explicó que algo muy malo estaba ocurriendo en la isla,
- 12:50que ya lo había sentido desde el primer día que
- 12:52puso un pie. Y al ser uno de los reos
- 12:55que llevaba más tiempo en la isla, había sido testigo
- 12:58de un sinfín de cosas, pero que, aunque llevaba ya
- 13:01mucho tiempo sospechando, que aquel lugar era el refugio de
- 13:06una secta maligna, que hicieron algo que se le salió
- 13:09de las manos, y ahora todos corríamos peligro. Él no
- 13:13decía no sentir miedo, pues toda su vida la dedicó
- 13:16a prepararse para la muerte, pero que se temía que
- 13:19la muerte no era lo que más debíamos temer, porque
- 13:22había cosas peores que la muerte. Isaías me despertó mucha confianza,
- 13:28así que le conté lo que vi aquella vez en
- 13:30el campo, le hablé de los cerdos que eran alimentados
- 13:33con carne y huesos, esto lo asustó demasiado, y su
- 13:37manera de reaccionar fue quedarse en silencio, mientras que colocaba
- 13:41su mano derecha en su boca, como si deseara callar algo.
- 13:46Luego se puso a dar pequeñas vueltas en círculo. Luego
- 13:50comenzó a decirme que lo que estaba ocurriendo era peor
- 13:53de lo que pensaba, que si fuera un hombre libre
- 13:56se iría de inmediato de esa granja, pero ya había
- 13:59afirmado que pasaría el resto de su vida en aquel lugar.
- 14:03Cuando yo le pregunté sobre lo que pensaba acerca de
- 14:06los cerdos en medio de la nada, y él me
- 14:09contestó que estaba mejor sin saber lo que él pensaba,
- 14:12pero que se mantuviera alejado de ese lugar y del
- 14:15campo en general, preferí no incomodar, así que no volví
- 14:19a cuestionarlo, y antes de dejarlo, se puso a realizar
- 14:22sus oraciones en griego, idioma que me daba un poco
- 14:26de miedo. Pasaron un par de días, cuando nuevamente ocurrió
- 14:31algo siniestro, en esta ocasión traían a uno de los
- 14:34reos sin un par de extremidades, se había desangrado hasta morir,
- 14:39como la mayoría de reos que estábamos ahí. Éramos prácticamente
- 14:43perros de la calle, sin familia, sin personas a quien
- 14:46realmente les importáramos, la muerte del reo pasó sin revuelo.
- 14:51Yo en cambio sí comencé a sentirme preocupado, por lo
- 14:55que hablé con uno de los custodios, solicitando hablar con
- 14:58el hombre que me trajo, y el custodio me dijo
- 15:01que el hombre vendría dentro de un mes, que se
- 15:03lo comunicaría. Yo me imaginé que ese sujeto era una
- 15:08especie de inversor que se llevaba algo de ganancia con nosotros.
- 15:13Un día, escuche de boca de dos reos, haber estado
- 15:16en un campo llano, donde algún tiempo se quiso sembrar trigo,
- 15:20estando ahí, escucharon un golpeteo de tambores y el sonido
- 15:24de una flauta, atraídos por ese sonido. Se acercaron, y
- 15:29lo que vieron fue descrito como una completa locura. Dijeron
- 15:33haber visto al demonio, con sus patas de cabra, cuernos,
- 15:37y estaba alimentándose de lo que parecía ser un cerdo gigantesco,
- 15:41luego el demonio se percató de su presencia, y al
- 15:44mirarlo se echó a reír. Este par de reos corrieron,
- 15:49pero dicen haber escuchado como el diablo los perseguía, pero
- 15:52que escuchaban algo más aparte del sonido de la flauta
- 15:56y el tambor, que era como sonidos de placer, dolor
- 15:59y sufrimiento al mismo tiempo. Ellos sólo pudieron llamar a
- 16:02aquello como puro pánico. A estos reos, que eran mis
- 16:07compañeros de litera, les comenzó a ocurrir algo muy extraño.
- 16:11Después de su encuentro con el supuesto diablo en el campo,
- 16:14por las noches los escuchaba llorar. También se levantaban dando
- 16:18gritos de desesperación. Luego me hablaban, pues por alguna extraña razón,
- 16:23decían que yo les hacía sentir un poco de seguridad.
- 16:28Esto a causa de mi fortaleza de carácter. Me contaban
- 16:32que después de su encuentro, les daban episodios de pánico,
- 16:35sentían terror hacia la nada, sentían miedo a la muerte
- 16:39o a volverse locos, y les daba una taquicardia terrible,
- 16:43además de que no paraban de sudar, aun cuando estuviera
- 16:46haciendo frío. Nadie los atendió, por lo regular en prisión
- 16:51no te hacen caso, y aprendíamos a realizar remedios caseros
- 16:54y a curarnos con hierbas, pero pese a que varias
- 16:58personas intentaron darles algún remedio para su mal, no logramos
- 17:02hacer que mejoraran. Entonces le pedí a Isaías que por
- 17:06favor hiciera algo por ellos, alguna oración, un exorcismo, cualquier cosa.
- 17:12Isaías dijo que haría lo que fuera posible, pero después
- 17:16de haber escuchado que comenzaron a estar mal, justo después
- 17:19de haber visto a ese ser con patas de cabra
- 17:22y cuernos, no pintaba nada bien. Durante su formación de
- 17:26sacerdote ortodoxo, le tocó viajar a Grecia, donde escuchó sobre Fauno,
- 17:32un antiguo semidios griego, que, durante la antigüedad, los campesinos
- 17:36decían haberlo encontrado y después de su encuentro. Su destino
- 17:40no era muy optimista, pues morían o enloquecen, cosa que
- 17:44era peor. Pasaron unos meses y se llevaron al par
- 17:48de hombres, y no supe más de ellos, como yo
- 17:51era el único que se mostraba saludable y sensato de mente,
- 17:55me comenzaron a encomendar algunas responsabilidades, siendo una de estas,
- 17:59la de dar de comer a los chivos. Un día
- 18:03se perdieron un par de chivos, esto no ocurrió durante
- 18:06mi guardia con los animales, pero uno de los custodios
- 18:10me encomendó salir a buscarlos al campo. Entonces caminé por
- 18:14un largo tramo, dejando atrás la zona que nos tenían permitida,
- 18:19pero llevaba permiso, entonces no me metería en problemas al
- 18:22menos por eso. Hacía un sol muy fuerte, tan fuerte
- 18:27que me hizo mantener los ojos semicerrados, en eso escuché
- 18:31los balidos de una de las cabras, entonces descubrí un
- 18:34monolito de madera, que acercándome a él, noté que mostraba
- 18:38tallados unas extrañas figuras, hombres con cuernos y patas de animales.
- 18:44Entonces los balidos de la cabra se hicieron más fuertes,
- 18:47parecía como si alguien la estuviera atacando, entonces dejé atrás
- 18:51el monolito, y siguiendo el lamento del animal, comencé a
- 18:55escuchar ese sonido de flauta y tambor. Unos pasos más adelante,
- 19:01estuve frente a frente con algo que no puedo llamar
- 19:03más que una completa locura. Frente a mí estaba una
- 19:07bestia de más de dos metros, no sé ni cómo describirla,
- 19:11pues el pánico me dominaba, pero recuerdo que la mitad
- 19:14de su cuerpo estaba cubierto de vello y sus pies
- 19:17eran pezuñas, tenía cuernos. Y estaba mancillando el cuerpo de
- 19:22una de las cabras mientras se alimentaba de la otra.
- 19:26En eso me volteo a ver, y echándose a reír,
- 19:29me arrojó la cabeza del animal que cargaba en sus manos,
- 19:33comencé a temblar descontroladamente y caí de rodillas, la música,
- 19:37la criatura, todo en conjunto me calaba en el cerebro,
- 19:41sentí lo que era enloquecer. más el instinto de supervivencia
- 19:45me dominó, escuché las pisadas de la criatura, y no
- 19:49me iba a dejar asesinar, me eché a correr sin
- 19:52ninguna pausa, corrí como jamás lo hice antes en mi vida,
- 19:55y cuando llegue de nuevo a la granja, me desmayé,
- 19:59no sé si por el cansancio o por impacto de
- 20:02lo que vi. Cuando recobré la conciencia, habían pasado dos días,
- 20:06estaba en una barraca aparte, y cuando abrí los ojos,
- 20:10Isaías estaba conmigo, le conté todo lo que había visto,
- 20:14y mientras lo hacía, no podía evitar temblar descontroladamente, pero
- 20:19Isaías me dijo que callara, pues todo lo que vi,
- 20:22fue sólo a causa de la fiebre, pues al parecer
- 20:26había epidemia en la granja. Se me hizo bastante extraño
- 20:30que no creyera en mi historia, pues él era mi
- 20:33único amigo ahí, preferí callar y no contarle a nadie
- 20:36lo que me había ocurrido, después de eso, intenté continuar
- 20:40realizando trabajos extras, pero nuevamente me daban esos ataques de
- 20:44pánico incontrolables, en las noches despertaba gritando, lo que me
- 20:49causó muchos problemas con los demás reos. Entonces volví a
- 20:54presentar crisis de insomnio, y en las noches no podía
- 20:58ni leer, pues de vez en cuando venían a mí
- 21:00los ataques de pánico, a veces en la noche, viendo
- 21:03la oscuridad, sentía demasiado miedo de estar enloqueciendo. Cuando vi
- 21:09al sujeto que consiguió moverme del lugar, me dijo que
- 21:12la sentencia se había reducido, así que me iría de
- 21:15inmediato a ser liberado. Esto fue demasiado inesperado, realmente esperaba
- 21:21cualquier cosa, menos ser de nuevo un hombre libre, pero
- 21:25jamás he entendido el funcionamiento del sistema penal en México
- 21:29o el mundo. Me despedí de Isaías, prometiendo mantener comunicación
- 21:34por correspondencia, y al salir de prisión, me metí en
- 21:38un programa en el cual te conseguían empleo, pues cuando
- 21:42tienes en tu historial que estuviste preso, no es tan
- 21:45fácil que te contraten. Me contrataron en un autolavado, y
- 21:50como no tenía familia, ni amigos, entonces pedí permiso de
- 21:54pasar algunas noches en el autolavado, a cambio me ofrecía
- 21:58hacerme responsable de la limpieza de los baños y oficina,
- 22:01con un gran esfuerzo, pues no me sentía del todo bien,
- 22:05los ataques de pánico continuaban, y mis pesadillas eran cada
- 22:10vez más vividas y aterradoras. Una vez que me había
- 22:14establecido en un cuarto de vecindad, comencé a escribirle a Isaías,
- 22:18de quien obtuve respuesta de inmediato, me hubiera gustado conservar
- 22:22sus cartas, pues pudiera transcribir cuanto me dijo. Desgraciadamente no
- 22:27lo hice, aún así, recuerdo mucho de lo que nos dijimos.
- 22:32En su primera carta me pedía disculpas por no haberme
- 22:36creído cuando le conté sobre mi encuentro con el demonio
- 22:39en el llano, pero decía que en ese momento sentía miedo,
- 22:43además en ese momento sospechaba de algunos reos, pues desde
- 22:46antes de que yo llegara, él tenía sospechas de que
- 22:50entre los trabajadores y algunos de los dueños. Se llevaban
- 22:54a cabo rituales siniestros, que él no esperaba que tuvieran resultado,
- 22:59pero justo cuando yo llegué, los rumores acerca de algo
- 23:02siniestro acechando en los campos incrementaron. Aún así no se
- 23:06imaginaba lo que ocurría, hasta que no le conté yo
- 23:09acerca del corral de cerdos en medio de la nada.
- 23:13Mi contestación para él fue hablarle sobre el estado que
- 23:16me invadía, que, pese a ya no estar en aquel lugar,
- 23:20seguía presentando continuos ataques de pánico, terrores nocturnos, que temía
- 23:25por mi mente, pues cada vez me costaba más intentar
- 23:28parecer una persona normal, pues la mayor parte del tiempo
- 23:32sentía miedo de estar solo. y a veces escuchaba ese
- 23:37maldito sonido de flautas y tambores en mi cabeza, le
- 23:40confesaba que me daban ganas de irme a encerrar a
- 23:43un manicomio, y de hecho, si no mejoraba lo intentaría.
- 23:48En su próxima carta, me recomendó acudir a una iglesia
- 23:51ortodoxa en Ciudad de México, donde conocí a su amigo,
- 23:55quien aparte de realizarme una serie de rituales, me ha
- 23:59recomendado acudir con un psiquiatra. En la última carta que
- 24:03recibí de Isaías, supe que estaba enfermo de gravedad, me
- 24:07decía que no creía que le quedaran muchos días de vida,
- 24:10y que las cosas en la granja ya se habían calmado,
- 24:14pues al parecer las personas que liberaron aquel enteodemonio, habían
- 24:18abandonado la isla, llevándose el mal con ellos. El doctor
- 24:23fue quien me recomendó que lo mejor para superar todo
- 24:26el trauma vivido, redactara esta historia intentando recordar todos los detalles.
- 24:31Espero algún día poder despertar sin la necesidad de gritar.
- 24:42Mi nombre es Daniel y a los siete años compartía
- 24:45una vida nómada junto a mi padre. Él era un
- 24:48hombre sin educación formal, pero con una voluntad inquebrantable de
- 24:52brindarme lo mejor que podía. La razón de nuestra vida
- 24:56errante se remontaba a mis primeros recuerdos. Mi madre, en
- 25:00un día sin previo aviso, había empacado sus cosas y
- 25:03se había ido de nuestras vidas. Yo tenía apenas cuatro
- 25:07años y mi mente infantil no podía comprender completamente la
- 25:11razón detrás de su partida, hasta hoy los detalles de
- 25:14su rostro y su voz. Se desvanecen en la nebulosa
- 25:18de mis recuerdos, dejándome con la sensación de un vacío
- 25:21que el tiempo no ha logrado llenar. Vivir en la
- 25:25calle fue una constante para nosotros, un recordatorio doloroso de
- 25:29la crueldad del mundo, las noches heladas y las jornadas
- 25:33interminables de búsqueda de refugio se convirtieron en algo normal,
- 25:37sin embargo, la vida a veces da giros inesperados y
- 25:41una oportunidad laboral para mi padre. Surgió como un rayo
- 25:45de esperanza en nuestra existencia. La oferta provenía de un cementerio,
- 25:51un lugar donde las almas descansaban en paz, pero que
- 25:54albergaba mucho misterio, mi padre fue contratado como velador. Un
- 25:59trabajo que ofrecía una paga fija y la posibilidad de
- 26:02vivir en un pequeño cuarto en las instalaciones del Camposanto,
- 26:05parecía un regalo del destino, una oportunidad de cambiar nuestras vidas.
- 26:11Mi infancia se mezclaba entre las tumbas, ayudando a mi
- 26:15padre en sus quehaceres diarios. Los días pasaban entre risas
- 26:18y juegos solitarios entre las lápidas. Mientras mi padre trabajaba
- 26:22diligentemente en mantener el lugar en orden, aquel cementerio era vasto,
- 26:27con senderos serpenteantes que se perdían en la oscuridad. Un día,
- 26:32mi curiosidad infantil me llevó más allá de los lugares
- 26:35que conocía, me aventuré hacia las tumbas olvidadas, donde la
- 26:39decadencia se apoderaba de cada piedra y la maleza se
- 26:43enredaba entre las cruces. Entre aquel abandono, una tumba en
- 26:47particular capturó mi atención, descansaba en silencio y en su
- 26:51superficie yacía un trompo de madera. Recordando las palabras de
- 26:56mi padre, sobre no tomar nada de las tumbas, resistí
- 26:59la tentación de agarrar el antiguo juguete, sin embargo, mi
- 27:03atención fue desviada por un susurro infantil, hola, pronunció una
- 27:08voz suave y melodiosa, al girarme, me encontré con un
- 27:11niño más alto que yo, de unos ocho o nueve años.
- 27:16El niño era extraño, su apariencia desafiaba la lógica de
- 27:20mi joven mente, vestía pantaloncillos cortos y una playera con
- 27:24líneas horizontales desgastadas, como si hubiera pertenecido a otra época.
- 27:29Su piel era realmente pálida, destacaba en contraste con sus
- 27:33labios amoratados y sus ojos ligeramente hundidos. A pesar de
- 27:38su extrañeza, la conversación fluyó naturalmente entre nosotros, como si
- 27:43fuéramos amigos de toda la vida. Nunca juzgué por la
- 27:46apariencia y en aquel momento, solo veía a un niño
- 27:49que necesitaba compañía. Juntos exploramos rincones oscuros del cementerio, compartimos
- 27:55historias y reímos entre las lápidas olvidadas. corríamos y jugábamos
- 28:01como dos almas libres en un mundo aparte damián se
- 28:04movía con una gracia peculiar como si estuviera más en
- 28:07sintonía con el viento que con la realidad que compartíamos
- 28:11era la primera vez que tenía un compañero de juegos
- 28:14y la dicha de esa experiencia hacía que mi corazón
- 28:17latiera con un ritmo acelerado Exploramos rincones inexplorados del cementerio,
- 28:23cada tumba se convertía en una estación para nuestras travesuras infantiles,
- 28:28nos reíamos, compartíamos secretos y durante un breve respiro en
- 28:32la tarde, nos sentamos en el césped, disfrutando de la
- 28:35compañía del otro y aquella tarde, el sol descendía lentamente
- 28:40en el horizonte, pintando el cielo con tonos cálidos y dorados.
- 28:46Mientras charlábamos sobre banalidades, me di cuenta de que la
- 28:49forma en que Damián hablaba era peculiar, hablaba como cualquier niño,
- 28:53pero sus palabras resonaban de una manera diferente. Mientras compartía
- 28:58historias sobre programas de televisión y eventos actuales, noté que
- 29:02Damián parecía desconocer muchas cosas. Los temas que él sí
- 29:07conocía eran de épocas pasadas, como si estuviera atrapado en
- 29:11un tiempo lejano. Intrigado, pero sin querer perturbar la felicidad
- 29:16del momento, opté por no profundizar en sus respuestas, mi
- 29:20mente infantil no permitía cuestionamientos más allá de la superficie.
- 29:24Quería conservar esta amistad recién descubierta, y las preguntas incómodas
- 29:29podían esperar. Cuando le pregunté dónde vivía, Damián esquivó la
- 29:34pregunta con una respuesta evasiva, mencionando que vivía cerca, su
- 29:39respuesta me desconcertó, pero mi deseo de tener a alguien
- 29:42con quien compartir mis días, superaba cualquier sospecha, cambiamos de
- 29:47tema y continuamos charlando en medio de la tranquilidad del cementerio.
- 29:52La tarde avanzaba y en ese momento, la voz de
- 29:55mi padre resonó a lo lejos, llamándome para la cena,
- 29:59invité a Damiana a acompañarme, pero su reacción fue sorprendentemente negativa.
- 30:04Declinó mi oferta con un gesto decidido, como si hubiera
- 30:07algo que parecía saber que yo no. Antes de que
- 30:11pudiera hacer más preguntas, Damián se puso de pie y
- 30:15corrió adentrándose más en el cementerio, hasta que en un
- 30:18momento lo perdí entre las lápidas, quedé ahí, observando cómo
- 30:23su figura se desvanecía en la vastedad del camposanto, mi
- 30:26mente infantil no se permitió preocuparse demasiado. Después de todo
- 30:31había muchas cosas en la vida de un niño que
- 30:34escapaban a la lógica de los adultos. Durante la cena,
- 30:38decidí compartir con mi padre la extraña amistad que había
- 30:42forjado con Damián al describir las características peculiares de mi compañero,
- 30:47como su piel pálida, labios amoratados y ojos hundidos. Mi
- 30:51padre arqueó una ceja con incredulidad. Pensó que Damián no
- 30:55era más que un amigo imaginario. Un producto de mi
- 30:59imaginación infantil que se manifestaba en las sombras del cementerio.
- 31:04Pese a mi insistencia en la realidad de Damián, mi
- 31:07padre solo sonrió y asintió, como acostumbrado a las historias
- 31:11fantásticas de su hijo, no podía culparlo. Las características de
- 31:15Damián parecían casi surrealistas y la idea de un amigo
- 31:18imaginario parecía una explicación más plausible para un adulto. Al
- 31:24día siguiente, mientras jugaba en el cementerio, me encontraba lanzando
- 31:28piedras cerca de un antiguo pozo, una reliquia del pasado
- 31:32que ya no servía más que como parte del paisaje
- 31:35mientras caminaba por el filo del pozo. Sentí un empujón
- 31:39ligero que amenazaba con desequilibrarme y hacerme caer. Cuando miré
- 31:44hacia atrás, me encontré con Damián, quien reía de manera
- 31:48casi maliciosa, mi indignación surgió de inmediato y le expresé
- 31:52que no era gracioso y que casi me había lastimado. Damián,
- 31:56sin inmutarse, restó importancia al incidente, asegurando que no fue
- 32:01para tanto y que no me había pasado nada. Ignorando
- 32:05las señales de peligro, Damián cambió rápidamente el tono de
- 32:09la conversación y anunció que tenía algo genial para mostrarme,
- 32:13sacó una vieja resortera, un objeto que yo nunca antes
- 32:17había visto. Mi curiosidad eclipsó momentáneamente la experiencia previa y
- 32:21me sumergí en la emoción de descubrir algo nuevo. Intenté
- 32:26usar la resortera por mi cuenta, pero mis intentos resultaron
- 32:30en tiros torpes y sin dirección. Damián, sintiéndose todo un experto,
- 32:35tomó la resortera con confianza y aseguró tener un buen tino.
- 32:39Buscó un blanco entre las tumbas, rechazando mis sugerencias de
- 32:42apuntar a flores, lápidas o árboles cercanos. De repente, su
- 32:48mirada se detuvo en un gato que paseaba con tranquilidad
- 32:51entre las tumbas, sin poder detenerlo a tiempo, Damian apuntó
- 32:55a la criatura y lanzó la piedra con una precisión impactante.
- 32:59La piedra golpeó al gato en el ojo, en un
- 33:02acto de violencia inesperada. La escena se volvió surrealista mientras
- 33:07el gato yacía en el suelo, herido y sufriendo por
- 33:10el acto impulsivo de Damián, la sangre se mezclaba con
- 33:13la tierra, creando un cuadro macabro en medio de la
- 33:16quietud del cementerio. Mi amigo, aparentemente indiferente al sufrimiento que
- 33:21había causado, mostró una sonrisa de satisfacción. El impacto de
- 33:27lo que acababa de presenciar se apoderó de mí, la
- 33:30inocencia que había caracterizado nuestros juegos desapareció en un instante,
- 33:34reemplazada por la cruda realidad de la violencia, mi amigo,
- 33:38había revelado un lado oscuro que desafiaba toda comprensión. El gato,
- 33:44ahora herido e indefenso, era un recordatorio palpable de las
- 33:48fuerzas malévolas que habían estado operando en las sombras del cementerio.
- 33:52La entidad que se aferraba a Damián parecía rebelarse a
- 33:55través de aquel acto cruel, mostrando una faceta de maldad
- 33:59que superaba cualquier explicación racional. El silencio se apoderó del lugar,
- 34:05sólo interrumpido por el sufrimiento del pobre animal, miré a Damián,
- 34:09quien continuaba observando la escena con indiferencia, como si aquello
- 34:13no tuviera mayor importancia. La realidad de mi situación se
- 34:17hundió en mí con fuerza y el terror de lo
- 34:19desconocido se convirtió en una sombra palpable que me envolvía.
- 34:24Después de unos minutos de estar paralizado, observando al gato
- 34:28herido en el suelo, mi mente se debatía entre la
- 34:31incredulidad y la angustia. Damián, por su parte, se limitó
- 34:35a decir que no había sido su intención herir al animal,
- 34:38insistiendo en que sólo buscaba asustarlo y aunque sus palabras
- 34:42sonaban sinceras. Una sombra de dudas se aferraba a mi mente.
- 34:47Aquella afirmación no terminaba de convencerme, sin embargo, mi mente
- 34:52no tenía claro qué hacer en ese momento, mis emociones
- 34:55oscilaban entre la ira y el desconcierto, pero me faltaba
- 34:59la capacidad de comprensión para procesar la complejidad de la situación.¿
- 35:04Cómo podía alguien que parecía ser mi amigo causar tanto
- 35:07daño sin razón aparente? El resto del día transcurrió en
- 35:12un extraño silencio tenso, mientras caminábamos por el cementerio, la
- 35:16confianza que antes había depositado en Damián se vio fracturada,
- 35:20y la sensación de complicidad que compartíamos, se desvaneció como
- 35:25una sombra que se desliza entre las lápidas. En varias
- 35:29ocasiones Damián intentó que olvidara lo ocurrido con el gato,
- 35:33insistiendo en que no fue a propósito, a regañadientes, permití
- 35:37que sus palabras desvanecieran mi sospecha momentáneamente. La inocencia de
- 35:43mi mente infantil se aferraba a la creencia de que
- 35:46nadie podía actuar con malicia, especialmente alguien a quien consideraba
- 35:50un amigo, caminábamos entre las tumbas, pero ahora cada paso
- 35:54era un recordatorio de la fragilidad de la confianza, la
- 35:58risa alegre que solíamos compartir. Se tornó en un eco
- 36:02desvanecido en la penumbra del camposanto. En un intento por
- 36:07recuperar la normalidad, Damián se detuvo frente a una lápida
- 36:11y comenzó a leer el nombre grabado en ella, al
- 36:14observar detenidamente, recordé que pertenecía a un hombre que había
- 36:18fallecido a causa de un disparo en la cara o
- 36:20al menos eso había escuchado durante su entierro. La macabra
- 36:25coincidencia entre la historia de la lápida y el destino
- 36:28del gato no pasó desapercibida. Cuando se lo comenté a Damián,
- 36:33con una frialdad que no había mostrado antes, comentó que
- 36:36el hombre probablemente había quedado como el gato, una risa
- 36:40demoníaca brotó de sus labios, resonando entre las tumbas como
- 36:44una melodía perturbadora, el comentario y la risa resonaron en
- 36:48mi mente como un eco siniestro, despertando una incomodidad que
- 36:53se arrastraba desde lo más profundo de mi ser. Aquella
- 36:57revelación fue el punto de quiebre para mí, la barrera
- 37:00que sostenía mis dudas se resquebrajó y una sensación de
- 37:03repulsión se apoderó de mi ser, decidí alejarme de Damián,
- 37:07sintiendo la necesidad de escapar de la oscura sombra que
- 37:11proyectaba sobre mí. Mientras me alejaba, pude escuchar cómo Damian
- 37:16aseguraba que yo era un aburrido. Aquellas palabras resonaron en
- 37:20el aire, mezclándose con la risa maliciosa que aún reverberaba
- 37:24entre las lápidas. La sensación de haber perdido algo irreemplazable
- 37:28se apoderó de mi corazón. Pero también emergió un instinto
- 37:32de autoconservación que me impulsaba a huir de la presencia
- 37:35inquietante de mi antiguo amigo. La tarde caía sobre el cementerio,
- 37:41teñiendo el horizonte con tonos dorados y púrpuras, mientras me
- 37:45alejaba de Damián, la realidad de lo que había presenciado
- 37:48se asentaba en mi mente. El juego infantil que compartimos
- 37:52se desmoronó, revelando una oscuridad que mi inocencia no podía
- 37:56comprender por completo. La atmósfera pesada del cementerio se aferraba
- 38:01a mi mente, incluso cuando regresé a casa, mi padre
- 38:05notó mi silencio, pero cuando me cuestionó sobre lo ocurrido,
- 38:09negué cualquier problema. Una parte de mí temía ser reprendido,
- 38:13incluso sabiendo que no tenía responsabilidad en el incidente con
- 38:17el gato. Mis pensamientos oscilaban entre el miedo y la confusión,
- 38:22mientras intentaba procesar la revelación oscura de Damián. La noche
- 38:27cayó sobre nosotros y me dirigí a la cama, con
- 38:30la esperanza de encontrar refugio en el sueño. Sin embargo,
- 38:34la inquietud persistía y a mitad de la madrugada desperté
- 38:38con una urgencia de ir al baño. La oscuridad de
- 38:41la noche envolvía la pequeña habitación que compartía con mi
- 38:44padre y un temor latente se apoderaba de mí mientras
- 38:48consideraba salir. Aunque la necesidad de aliviar mi vejiga era abrumadora,
- 38:54el único baño disponible estaba afuera de nuestro cuarto prestado,
- 38:58mis pasos titubeaban mientras salía. Consciente de los sonidos nocturnos
- 39:03que resonaban en el aire, el silencio del cementerio parecía
- 39:07una sinfonía de misterios y susurros que me ponían los
- 39:10pelos de punta. Al caminar de vuelta al cuarto después
- 39:14de cumplir con mi necesidad, la madrugada avanzaba y el
- 39:17silencio se apoderaba de todo el campo santo, sin embargo,
- 39:21un escalofrío recorrió mi espina dorsal. Cuando escuché una voz inconfundible,
- 39:27Damián estaba ahí a mi lado, en la penumbra de
- 39:29la noche. El temor me invadió mientras cuestionaba cómo había entrado,
- 39:35ya que a esa hora las puertas del cementerio se
- 39:37encontraban cerradas, la respuesta de Damián fue evasiva, ignoró mi
- 39:42pregunta y en su lugar, aseguró tener una sorpresa para mí,
- 39:46una disculpa por todo lo sucedido esa tarde, según él.
- 39:51A pesar de mi resistencia interna, Damián tomó mi mano
- 39:54y comenzó a guiarme, la piel de su mano estaba gélida,
- 39:58casi inhumana, enviando escalofríos por mi brazo, el miedo se
- 40:02mezclaba con la curiosidad, mientras me dejaba llevar por aquel
- 40:06ser en la oscuridad de la madrugada. Caminamos en silencio
- 40:10a través de los pasillos del cementerio, la luna lanzaba
- 40:13su pálida luz sobre las lápidas, creando sombras que danzaban
- 40:17a nuestro alrededor, la presencia de Damián era un recordatorio constante,
- 40:21de la conexión oscura que compartíamos y su voz resonaba
- 40:25en la quietud de la noche. A medida que nos
- 40:28acercábamos a un área particular del cementerio, la atmósfera se
- 40:32volvía aún más tensa. Damián se detuvo frente a una
- 40:36lápida en particular y con una expresión inexpresiva. Leyó el
- 40:40nombre grabado en ella. La sorpresa que prometió revelarse estaba
- 40:44gestando en la oscuridad y mi corazón latía con una
- 40:46mezcla de temor y terror. La lápida pertenecía a alguien
- 40:51cuyo rostro había sido borrado por los estragos del tiempo,
- 40:55sin embargo podía verse que no había vivido mucho tiempo,
- 40:58mi mente luchaba por comprender la realidad de lo que
- 41:01estaba ocurriendo. Damián, con una sonrisa aterradora, se apartó de
- 41:07la lápida y se dirigió hacia un punto específico entre
- 41:10las tumbas, su mano fría seguía aferrada a la mía
- 41:13mientras avanzábamos hacia un rincón oscuro del cementerio. La sorpresa
- 41:18que prometía parecía estar a punto de revelarse en la
- 41:20penumbra de la noche. Aunque mi mente infantil no podía
- 41:25comprender por completo las implicaciones de lo que estaba a
- 41:28punto de suceder, la sensación de estar atrapado en una
- 41:32trama más grande y oscura se apoderaba de mí. La
- 41:35noche se estiraba en un suspenso inquietante, mientras Damián y
- 41:38yo nos adentrábamos en la oscuridad del cementerio, sin saber
- 41:42lo que me esperaba. Caminamos en silencio hasta llegar al
- 41:47lugar donde nuestras vidas se cruzaron por primera vez, el
- 41:50sitio de las tumbas olvidadas, la luna lanzaba su luz
- 41:54sobre las lápidas. Nos detuvimos frente a la tumba que
- 41:57albergaba aquel viejo trompo de madera, el mismo que había
- 42:00capturado mi atención en mi primer encuentro con Damián. Damián
- 42:05observó la tumba un momento, antes de revelar que su
- 42:08padre dejó ese trompo ahí, sin embargo, la declaración que
- 42:12siguió me sumió en una confusión aún más profunda, dijo
- 42:16que odiaba ese trompo, pero las razones detrás de ese
- 42:19odio permanecían en el misterio, cuando traté de comprender, se
- 42:23ignoró mi pregunta de nuevo, dejándome en desconcierto. En lugar
- 42:28de responder a mi pregunta, Damián compartió un detalle perturbador,
- 42:33dijo que su padre se había enterado del cómo había muerto,
- 42:36antes de agregar que todos habían creído su historia acerca
- 42:40de caer por la barranca. El ambiente se volvió helado
- 42:43en ese momento y un escalofrío recorrió mi espalda. La
- 42:48relación entre la tumba y el trompo se volvía cada
- 42:51vez más insondable. La tensión en el aire se palpaba
- 42:55y el miedo se apoderó de mí, cuando decidí sugerir
- 42:58que era mejor que volviera a casa, antes de que
- 43:01mi padre se diera cuenta de mi ausencia. Sin embargo,
- 43:05su respuesta fue inesperada y aterradora, todos le creyeron que
- 43:09me caí por la barranca, exclamó con un tono que
- 43:12traspasó la quietud de la noche. Cuando Damián pronunció esas palabras,
- 43:17lo miré directamente a los ojos, la luz de la
- 43:20luna iluminó su rostro, revelando rasgos que se volvían más fuertes,
- 43:25casi cadavéricos, lo más horrendo, eran las marcas en su cuerpo, moretones,
- 43:30golpes y rastros de sangre, detrás de su cabeza, una
- 43:34herida profunda parecía casi partir su cráneo en dos. El
- 43:39miedo me envolvió y corrí sin mirar atrás, la risa
- 43:42demoníaca de Damián resonaba en mis oídos, mientras escapaba de
- 43:46la oscura presencia que había revelado su verdadero rostro, desde
- 43:50aquel día, me juré a mí mismo no separarme de
- 43:53mi padre, temeroso de volver a encontrarme con Damián. Afortunadamente,
- 43:59unos meses después, mi padre decidió inscribirme en la escuela,
- 44:03liberándome de pasar días enteros en el cementerio. El tiempo
- 44:07pasó y nunca volví a ver a Damián. Sin embargo,
- 44:11la experiencia traumática que viví aquel día se quedó grabada
- 44:15en mi memoria como una sombra persistente. Aunque los años
- 44:19pasaron y la vida me llevó por diferentes caminos, el
- 44:22recuerdo de Damián y su revelación macabra permaneció conmigo, aquella
- 44:27amistad perturbadora, tejida entre las lápidas olvidadas y los secretos oscuros,
- 44:32dejó una cicatriz en mi alma que el tiempo no
- 44:35pudo borrar. La noche en el cementerio se convirtió en
- 44:39un capítulo oscuro de mi infancia, un relato que guardo
- 44:43en lo más profundo de mi ser. Jamás pude olvidar
- 44:46la risa demoníaca de Damián, ni la imagen de su
- 44:49rostro casi cadavérico. Aunque el tiempo avance y la vida continúe,
- 44:53sé que esa experiencia siempre permanecerá como un recordatorio. De
- 44:58que hay secretos oscuros que acechan en las sombras, esperando
- 45:02revelarse a aquellos que se aventuran demasiado lejos en la oscuridad.
- 45:12Relatos escritos y adaptados por Ramiro Contreras.