Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La Noche De La OUIJA: Lo Que Invocamos Con La OUIJA Nos Sigue Hasta Hoy - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Conocí a Diego en
- 0:15la secundaria, y desde entonces fuimos inseparables, pasábamos las tardes
- 0:20en su casa, porque tenía más libertad que cualquiera de nosotros.
- 0:25Sus abuelos le habían dejado una casa antigua, una construcción
- 0:29enorme de dos pisos con paredes altas y muebles que
- 0:32parecían sacados de otra época. Los pasillos eran largos y
- 0:37las puertas rechinaban al abrirse, pero ese lugar tenía algo
- 0:41que nos atraía. Era el punto de reunión del grupo,
- 0:46donde pasábamos fines de semana jugando videojuegos, viendo películas de
- 0:50terror y contando historias hasta que amanecía. Esa noche éramos cinco, Diego,
- 0:57su primo Juan, dos amigas y yo, estábamos aburridos de
- 1:01las mismas películas y juegos, así que decidimos explorar el ático.
- 1:07El ático siempre nos había llamado la atención, tenía una
- 1:11escalera plegable y una puerta que se trababa, subimos con
- 1:15una lámpara portátil porque ahí no había electricidad. El aire
- 1:20estaba cargado de polvo y el piso crujía bajo nuestros pies,
- 1:24entre baúles viejos, maletas desgastadas y cajas con periódicos amarillentos,
- 1:30encontramos un baúl más grande, hecho de madera maciza con
- 1:34herrajes oxidados. Diego lo abrió con una navaja, forzando el candado,
- 1:39y adentro había cosas antiguas, fotografías en blanco y negro,
- 1:44un crucifijo roto, y al fondo, envuelto en una manta,
- 1:48estaba el tablero. No era como los que venden en jugueterías,
- 1:53era pesado, de madera, con letras y números tallados a mano,
- 1:57la plancheta era triangular, con un cristal en el centro,
- 2:01y los bordes estaban pulidos por el uso. Bajamos el
- 2:05tablero a la sala como si hubiéramos encontrado un tesoro,
- 2:09colocamos una mesa en medio de la habitación, apagamos las
- 2:13luces y corrimos las cortinas gruesas, Diego encendió varias velas
- 2:17y las acomodó alrededor. Las sombras se proyectaban en las
- 2:21paredes y hacían que los muebles antiguos parecieran más grandes.
- 2:27El sillón de cuero tenía un respaldo alto y las
- 2:30lámparas de bronce parecían observarnos desde las esquinas. Al principio
- 2:35lo tomamos como una broma, pusimos la plancheta en el
- 2:39tablero ouija y cada uno puso un dedo encima. Nos
- 2:43reímos mientras Diego preguntaba cosas sin sentido, como si había
- 2:48fantasmas en la casa o si alguien nos espiaba. Los
- 2:53primeros minutos fueron puro juego, nadie tomaba en serio la sesión.
- 2:58pero cuando la plancheta se movió por primera vez, el
- 3:02ambiente cambió, y todos nos miramos, convencidos de que alguien
- 3:06la había empujado. Se deslizó lentamente hasta la palabra sí.
- 3:12Diego sonrió y dijo que había un espíritu con nosotros, Juan,
- 3:16su primo, preguntó un nombre y la plancheta se movió
- 3:20letra por letra hasta formar Ana. Se hizo un silencio incómodo,
- 3:25nadie conocía a ninguna Ana. Una de las chicas preguntó
- 3:30una fecha y el triángulo se deslizó de nuevo, marcando 1956,
- 3:34nos quedamos mirando el tablero sin reír. El juego continuó
- 3:41y las respuestas fueron cada vez más rápidas, el movimiento
- 3:45de la plancheta era fluido, como si alguien invisible guiara
- 3:49nuestros dedos, Diego, en tono desafiante, preguntó si el espíritu
- 3:54estaba enojado. La pieza se movió directo a sí, preguntó
- 3:59si quería hacernos daño, y otra vez sí. Yo retiré
- 4:03mi mano, pero Diego la puso de nuevo. Lo noté serio,
- 4:08sin la sonrisa de antes y sus ojos reflejaban el
- 4:11parpadeo de las velas, pero parecía concentrado en algo más,
- 4:16preguntó el motivo de su enojo y el tablero marcó casa,
- 4:19nadie supo qué decir. La tensión en la sala creció,
- 4:25las velas parecían más bajas, como si el aire estuviera pesado.
- 4:29Juan dijo que ya era suficiente y que guardáramos la ouija.
- 4:33Diego insistió en una última pregunta.¿ Quién eres? La plancheta
- 4:39comenzó a moverse, más rápido que antes y marcó letra
- 4:42por letra hasta que formó alguien. Todos retiramos las manos.
- 4:48La pieza se movió sola por unos segundos y se
- 4:51detuvo en la palabra fin. En ese instante, una de
- 4:55las velas se apagó de golpe, sentimos un escalofrío recorrer
- 4:59la sala. Juan se levantó y en su prisa por
- 5:03recoger el tablero, lo tiró al suelo, el golpe fue
- 5:07tan fuerte que el borde se astilló y la plancheta
- 5:09rodó hasta detenerse frente al sillón. Guardamos todo apresurados, sin mirarnos, Diego,
- 5:18envolvió el tablero en la misma manta y lo metió
- 5:20en un armario junto a la escalera, encendimos todas las
- 5:24luces y tratamos de bromear para romper el ambiente, pero
- 5:28nadie estaba tranquilo. El sonido del viento afuera parecía más fuerte,
- 5:34aunque las ventanas estaban cerradas, esa sensación de ser observados
- 5:38no se fue, nos despedimos temprano y salimos de la
- 5:41casa con una incomodidad que no sabíamos explicar. Esa noche
- 5:47me quedé en casa pensando en lo que había pasado,
- 5:51los ojos de Diego, cuando preguntó quién era el espíritu,
- 5:54parecían fijos en algo más allá del tablero. No fue
- 5:59una mirada de burla ni de juego. Era como si
- 6:02hubiera escuchado una respuesta antes de que se moviera la plancheta.
- 6:08Al día siguiente, me escribió temprano y dijo que no
- 6:12había dormido bien, que tenía dolor de cabeza y que
- 6:15sentía que alguien lo llamaba por su nombre en la oscuridad.
- 6:20Le dije que era su gestión y que no le
- 6:22diera importancia, pero al leer sus mensajes noté que estaba nervioso,
- 6:27pero me confesó que había escuchado una voz grave que
- 6:30le habló al oído justo cuando la vela se apagó.
- 6:34Juraba que estaba tan cerca que sintió el aire en
- 6:37el cuello, pensé que bromeaba, pero cuando lo vi en
- 6:40persona esa tarde, su expresión era distinta, tenía los ojos rojos,
- 6:45como si no hubiera dormido, y no sonrió al saludarme.
- 6:51Intentamos hablar de otra cosa para distraernos, pero Diego estaba ausente,
- 6:56miraba constantemente hacia las esquinas de la habitación y tenía
- 7:00los hombros tensos, me dijo que sentía que alguien lo
- 7:03seguía en su propia casa, que escuchaba pasos en el
- 7:07pasillo cuando estaba solo. Yo intenté tranquilizarlo diciéndole que eran nervios,
- 7:13que estábamos sugestionados por el juego, pero dentro de mí,
- 7:17sentía lo mismo, y esa noche cuando regresé a mi casa,
- 7:21cerré todas las puertas con llave, no dejé ni una
- 7:24luz apagada. Fue el inicio de algo que ninguno de
- 7:29nosotros entendió hasta mucho después, esa sesión, que comenzó como
- 7:34una broma, dejó una marca en Diego que se notaba
- 7:38desde ese día, y aunque todos lo tomamos a la ligera,
- 7:42el tablero siguió ahí, en el armario al pie de
- 7:45la escalera, como si esperara que alguien lo volviera a usar.
- 7:51Pasaron las primeras semanas después del juego y Diego dejó
- 7:54de ser el mismo, ya no se reunía con nosotros
- 7:57ni salía de su casa, le escribíamos y sus respuestas
- 8:01eran cortas, sin emojis ni bromas como antes. Su madre
- 8:06me contó que se desvelaba hasta el amanecer y que
- 8:09dormía a ratos durante el día con las ventanas cerradas.
- 8:14Cuando lo visité por primera vez después de aquella noche,
- 8:17me recibió con la casa en penumbras, las cortinas seguían
- 8:21cerradas y las velas encendidas en la sala daban un
- 8:24ambiente lúgubre, estaba más delgado. Con la piel pálida y
- 8:29ojeras profundas, su mirada era fija, como si estuviera viendo
- 8:33algo detrás de mí. Empezó a mostrar una obsesión rara
- 8:38por dibujar, tenía hojas regadas por el piso de su cuarto,
- 8:42llenas de símbolos que ninguno reconocía, triángulos, cruces invertidas, letras
- 8:48escritas al revés y dibujos demoníacos. Decía que eran mensajes
- 8:54que tenía que anotar, sus manos temblaban cuando dibujaba, pero
- 8:58no soltaba el lápiz, su madre estaba preocupada y pensaba
- 9:02que era estrés, pero yo sabía que algo no estaba bien.
- 9:06No había vuelto a mencionar la voz que escuchó la
- 9:08noche de la ouija, pero su rostro hablaba por él. Pronto,
- 9:14los sucesos extraños en su casa comenzaron a aumentar, su
- 9:18hermana contó que había escuchado golpes en las paredes durante
- 9:22la madrugada, como si alguien golpeara desde adentro del yeso.
- 9:27Varias veces los espejos amanecieron empañados, aunque no hacía frío,
- 9:31y en uno de ellos apareció una marca hecha con
- 9:34un dedo, un símbolo similar a los que Diego dibujaba.
- 9:39Los platos se caían de las repisas sin razón, y
- 9:42el televisor se encendía solo a medianoche con ruido blanco,
- 9:46ahí nadie dormía tranquilo. En una de mis visitas lo
- 9:52encontré hablando solo en voz baja, creí que hablaba por teléfono,
- 9:56pero cuando me acerqué, vi que estaba sentado frente al
- 9:59armario donde guardamos el tablero, con los ojos cerrados, murmurando
- 10:04algo que no entendí. Su voz sonaba más grave, como
- 10:09si viniera de alguien más, le toqué el hombro y
- 10:12reaccionó sobresaltado, dijo que estaba rezando, pero las palabras que
- 10:16escuché no eran rezos. Me pidió que no lo molestara
- 10:21y me fui sin insistir. A los pocos días dejó
- 10:26de contestar llamadas, Juan y yo decidimos ir a verlo,
- 10:30pero cuando llegamos, la puerta estaba abierta, entramos sin avisar
- 10:34y encontramos la casa completamente a oscuras, solo iluminada por
- 10:38velas distribuidas en el pasillo. El ambiente era pesado, con
- 10:44un silencio denso que nos hizo hablar en susurros, lo
- 10:47hallamos sentado en la sala, encorvado, con el cabello cubriéndole
- 10:51la cara. Cuando nos vio, se levantó lentamente, estaba demacrado,
- 10:57con los pómulos marcados y los ojos hundidos, ya su
- 11:00mirada tenía un brillo extraño, como si no fuera él.
- 11:06Juan intentó bromear para aliviar la tensión, pero Diego no respondió,
- 11:11solo se acercó y se quedó frente a nosotros. Fue
- 11:15entonces cuando notamos su fuerza, le pedí que se calmara,
- 11:19que se sentara y cuando intenté tocarle el brazo, me
- 11:22empujó con una sola mano. Salí disparado hacia atrás y
- 11:26caí contra el sofá, Diego siempre había sido delgado, no
- 11:30era alguien fuerte, pero ese empujón fue tan potente que
- 11:34me dolieron las costillas. Juan me ayudó a levantarme y
- 11:39Diego volvió a sentarse, respirando agitadamente, no sabíamos qué hacer.
- 11:46Esa noche su madre nos contó que Diego despertaba con
- 11:49arañazos en la espalda, marcas largas que parecían hechas por garras,
- 11:54me mostró fotos, heridas rojas que cruzaban su piel. Él
- 11:59decía que no sentía dolor al despertar, pero cada noche
- 12:02aparecían más, contó también que su cama se movía sola,
- 12:07que sentía como se sacudía a mitad de la noche,
- 12:10mientras estaba inmóvil, su perro, que siempre dormía a los
- 12:14pies de la cama, había dejado de entrar al cuarto,
- 12:17se quedaba ladrando desde el pasillo con el rabo entre
- 12:20las patas. Intentamos ayudarlo organizando una reunión, esa noche nos
- 12:27juntamos cinco amigos para acompañarlo y convencerlo de que buscara
- 12:31ayuda profesional, aceptó con desgano. La sala estaba iluminada solo
- 12:37con dos lámparas y tenía velas en cada esquina, nos
- 12:40sentamos en círculo mientras él permanecía con la cabeza baja.
- 12:45Empezamos a hablarle de lo que pasaba, de cómo lo veíamos,
- 12:50pero no reaccionaba, de repente, levantó la cabeza y sus
- 12:54ojos parecían vidriosos, sin brillo humano y su cuerpo se
- 12:57arqueó hacia atrás de manera antinatural, como si alguien lo
- 13:01hubiera jalado. Empezó a hablar en un idioma que ninguno entendía,
- 13:07una mezcla de sonidos demoníacos y palabras rápidas, su voz
- 13:12había cambiado por completo, era más grave, con un eco extraño.
- 13:17Se levantó de golpe y gritó algo que no celó
- 13:20la sangre, Juan trató de sujetarlo, pero Diego lo empujó
- 13:24con una fuerza que no parecía humana. Corrió hacia la mesa,
- 13:28la levantó y la arrojó contra la pared. Nosotros corrimos
- 13:33hacia la salida, tropezando con las velas y sillas, salimos
- 13:37de la casa sin mirar atrás. Al día siguiente, la
- 13:42madre de Diego nos llamó llorando. Contó que en la
- 13:46madrugada había escuchado ruidos fuertes en su cuarto. Cuando abrió
- 13:50la puerta, lo encontró en el suelo, rodeado de papeles
- 13:54con símbolos y dibujos, sangrando por las manos porque había
- 13:58arañado el piso hasta lastimarse. Lo llevaron al hospital, pero
- 14:03los doctores no encontraron explicación médica, así que lo enviaron
- 14:07a casa esa misma noche. Su familia decidió buscar ayuda espiritual,
- 14:14llamaron a sacerdotes de distintas parroquias y algunos se negaron
- 14:18a ir cuando escucharon lo que pasaba, un padre aceptó
- 14:22visitarlos y tras hablar con Diego, dijo que no era
- 14:25algo psicológico. Aseguró que había señales claras de una posesión
- 14:30y que necesitaban intervención inmediata, nos recomendó no dejarlo solo.
- 14:37Desde ese día, su casa se convirtió en un lugar
- 14:40de rezos constantes y puertas cerradas, ninguno de nosotros volvió
- 14:44a entrar a esa habitación, sin sentir que algo nos
- 14:48observaba desde las sombras. El exorcismo se realizó un martes
- 14:54por la noche, en una capilla que estaba a las
- 14:57afueras de la ciudad, la familia de Diego, aceptó la
- 15:00recomendación del sacerdote que había visitado su casa y se
- 15:04organizó todo en secreto. No querían que los vecinos supieran
- 15:09lo que pasaba, aunque ya había rumores, la capilla era pequeña,
- 15:13con paredes de piedra y bancas de madera gastadas. El
- 15:18aire ahí adentro era frío y húmedo, a pesar de
- 15:21que afuera hacía calor. Al llegar, me sorprendió ver a Diego,
- 15:26estaba amarrado a una silla con correas de cuero en
- 15:29las muñecas y tobillos, tenía la cabeza gacha, el cabello
- 15:33sucio cubriéndole el rostro, y respiraba con dificultad, como si
- 15:38cada inhalación fuera un esfuerzo. Había dos sacerdotes, uno era
- 15:44el padre que había aceptado ayudar, el otro era mayor,
- 15:48delgado y de mirada seria, llevaban sotanas negras y estolas moradas.
- 15:54Sobre la mesa del altar había velas encendidas, un crucifijo grande,
- 15:59agua bendita en botellas de vidrio, un incensario y un
- 16:03libro antiguo que parecía pesado. La madre de Diego estaba
- 16:07arrodillada en una esquina, llorando en silencio. Juan y yo
- 16:12estábamos detrás, con la espalda contra la pared, observando todo
- 16:16sin saber cómo reaccionar. El ritual comenzó cuando el sacerdote
- 16:22mayor se colocó frente a Diego y empezó a rezar
- 16:25en latín, el otro sacerdote rociaba agua bendita en cada
- 16:29esquina de la capilla y en los marcos de las puertas.
- 16:33Apenas el primer chorro tocó a Diego, él levantó la
- 16:36cabeza bruscamente. Su rostro no era el mismo que conocía.
- 16:42Sus ojos estaban rojos, inyectados en sangre, y tenía una
- 16:47sonrisa demoníaca que no parecía humana. Un gruñido grave salió
- 16:52de su garganta, tan profundo que hizo vibrar los vidrios
- 16:55de las ventanas, la madre de Diego se cubrió la
- 16:59cara con las manos. El padre continuó leyendo, elevando la voz, Diego,
- 17:06empezó a reírse con una carcajada seca, burlona, que no
- 17:10parecía suya, sus muñecas se tensaron contra las correas y
- 17:14escuché como el cuero crujía bajo su fuerza. El otro
- 17:18sacerdote colocó un crucifijo en su frente, y Diego lanzó
- 17:22un alarido que nos hizo encogernos, la temperatura bajó de golpe,
- 17:27pude ver mi propio aliento, y las velas parpadearon todas
- 17:31al mismo tiempo, y una de ellas se apagó sin razón.
- 17:36El ambiente era irrespirable, sentía que algo pesado se movía
- 17:41en el aire, los rezos eran constantes, sin pausas, como
- 17:45si los sacerdotes supieran que no podían detenerse, Diego arqueó
- 17:49la espalda de manera antinatural, levantando la silla trasera hasta
- 17:53que sólo quedó sostenido por las correas, sus músculos parecían
- 17:58tensarse hasta el límite. Sus ojos rodaron hacia atrás y
- 18:02comenzó a hablar en un idioma extraño, demoníaco, que no entendíamos.
- 18:08Era una voz grave, más grave de lo que cualquier
- 18:11persona podría tener, sonaba como si varias personas hablaran al
- 18:15mismo tiempo. De pronto, las bancas de la capilla comenzaron
- 18:21a temblar, un crucifijo pequeño colgado en una pared cayó
- 18:25al suelo, el sacerdote mayor gritó una orden en latín
- 18:29y roció agua bendita directamente sobre el rostro de Diego.
- 18:34Gritó con un sonido tan fuerte que me dolieron los oídos,
- 18:37la madre lloraba desconsolada, y Juan me sujetó el brazo,
- 18:41porque sentía que las piernas me iban a fallar, de
- 18:45verdad no podía creer lo que veía. Diego comenzó a convulsionar,
- 18:51su cuerpo golpeaba la silla con fuerza, su cuello se
- 18:55giró en un ángulo imposible, pero los sacerdotes no pararon
- 18:58de rezar ni un segundo, uno de ellos sostenía el
- 19:02crucifijo frente a su rostro, mientras el otro presionaba su
- 19:05frente con la palma de la mano y seguía el ritual.
- 19:10Después de horas, la intensidad comenzó a bajar, mi amigo
- 19:14estaba agotado, sudoroso, con los labios partidos y la respiración entrecortada,
- 19:20el ambiente seguía pesado, pero esa risa burlona había desaparecido.
- 19:26El sacerdote mayor, empapado de sudor, cerró el libro y
- 19:30dijo que habían logrado expulsar algo, pero que no podían
- 19:34asegurar que fuera definitivo. Diego quedó inconsciente, amarrado a la silla.
- 19:42Sus brazos tenían marcas profundas de las correas y su
- 19:45rostro estaba pálido como un cadáver. Lo llevamos a casa
- 19:51de sus padres esa misma madrugada, lo subimos entre todos
- 19:55porque no tenía fuerzas para caminar, su madre lo acomodó
- 19:58en su cama y le limpió el rostro. Juan y
- 20:02yo nos quedamos despiertos toda la noche, sentados en el pasillo,
- 20:07escuchando los rezos del sacerdote que decidió quedarse a dormir
- 20:10en el sillón de la sala. La casa estaba helada,
- 20:14y cada ruido nos hacía saltar, de verdad sentía que
- 20:18algo seguía ahí, escondido, observándonos. Los días siguientes fueron de silencio,
- 20:26mi amigo sobrevivió, pero no volvió a ser el mismo,
- 20:30ya no hablaba como antes, sus frases eran cortas, su
- 20:34mirada estaba vacía, fija en algún punto que nadie más
- 20:37podía ver. Caminaba lento, con movimientos torpes, como si su
- 20:43cuerpo no le respondiera bien. Sus padres no lo dejaban
- 20:47solo ni un momento, y en el vecindario comenzaron los rumores,
- 20:52la gente decía que en las noches veían sombras moverse
- 20:55detrás de las cortinas y que escuchaban voces rezando desde
- 20:59la calle. Algunos aseguraban que el perro del vecino se
- 21:04pasaba horas ladrando frente a la puerta de la casa
- 21:07con el pelo erizado. Nadie volvió a hablar de la ouija,
- 21:13una semana después del exorcismo, intentamos buscarlo para destruirlo, pero
- 21:18el armario donde lo habíamos guardado estaba vacío, nadie sabía
- 21:22quién lo había sacado ni dónde estaba. Los abuelos de
- 21:26Diego habían muerto hacía años, así que no había otra
- 21:30persona con llaves de esa casa y nunca la encontramos.
- 21:36Han pasado años desde entonces, Diego vive con su familia,
- 21:40pero es un hombre diferente, apenas sonríe, no sale de
- 21:44su casa y sus manos tiemblan todo el tiempo. A
- 21:48veces me manda mensajes, frases cortas, casi siempre de madrugada,
- 21:53pero rara vez responde cuando intento llamarlo. Yo aún sueño
- 21:58con esa noche, y en mis pesadillas veo su rostro
- 22:01en el trance, los ojos en blanco y el cuello
- 22:04girado de manera imposible. Escucho esas voces graves, como si
- 22:09varias personas hablaran desde su garganta, sé que lo que
- 22:12salió de su cuerpo esa noche no se fue del todo.
- 22:17La sensación de peligro sigue ahí, escondida, como si sólo
- 22:21esperara a que alguien más abra una puerta que nunca
- 22:24debimos tocar. Relato anónimo