Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La Petición Del Diablo: El Último Exorcismo - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:07like y comparte, sin más, comenzamos. Yo me casé muy joven,
- 0:15recuerdo que cuando en ese entonces mi novio me lo propuso,
- 0:19yo tenía 19 años, vivía en una familia muy tradicional, así
- 0:24que eso no le sentó nada bien a mi padre.
- 0:28Hasta antes de ese punto, nuestra relación había fluido bastante bien,
- 0:33me escribía cartas, dibujos, y me regalaba cosas, nada muy
- 0:37caro ni llamativo para que mi padre no lo notara.
- 0:41De hecho mi padre ni siquiera sabía que yo tenía novio,
- 0:45siempre fuimos discretos, lo mantuvimos en secreto por cinco años,
- 0:50así que cuando lo llevé a casa a hablar con
- 0:52mi padre, las cosas explotaron. Mi padre lo golpeó brutalmente
- 0:58y lo corrió de la casa apuntándole con un arma,
- 1:01hasta ese momento había sido la cosa más terrible que
- 1:04jamás había visto. Esa noche escapé de casa, mi padre
- 1:10me tenía encerrada en la habitación, así que tuve que
- 1:13romper la ventana, no me llevé nada más lo que
- 1:16traía puesto. Para cuando mi padre llegó a mi cuarto
- 1:21yo ya estaba del otro lado de la calle, corrí
- 1:24hasta la casa de mi novio, él vivía con sus padres,
- 1:27y los señores me recibieron muy bien, no me culpaban
- 1:31de nada. De hecho nos llevaron a la central de
- 1:35camiones y nos pagaron los boletos para irnos a otra ciudad,
- 1:39lejos de mi padre. Al llegar a la otra ciudad,
- 1:44lo primero que hicimos, antes incluso de buscar dónde pasar
- 1:48la noche, fue ir al registro civil a casarnos. La
- 1:54gente de las oficinas pensaron que él iba obligado por
- 1:57tantos golpes que traía y nos miraban raro. Salimos casados,
- 2:04veníamos platicando de cómo le íbamos a hacer para sobrevivir,
- 2:08habíamos caminado un par de cuadras, cuando pasamos por un
- 2:11car wash, tenían un letrero que decía que requerían un
- 2:15hombre para trabajar. Mi esposo entró a preguntar y le
- 2:20dijeron que sí, que se presentara al día siguiente, a
- 2:24eso de las 10 de la mañana, aprovechó para preguntar si
- 2:28alguien de casualidad sabía de un cuarto para rentar y
- 2:31le dieron una dirección. Tuvimos que caminar como una hora
- 2:35para llegar. Era la casa de una viejita, estaba rentando
- 2:41un cuarto que tenía en el patio trasero de su casa.
- 2:46Nosotros le contamos todo lo que habíamos pasado y le
- 2:49aclaramos que no teníamos ni un solo peso, pero que
- 2:53mi marido ya tenía trabajo, así que si podríamos pagarle,
- 2:57aceptó rentarnos el cuarto. La señora en verdad fue muy amable.
- 3:03Estuvimos viviendo ahí durante un año, al car wash le
- 3:07fue muy bien, tanto que pasó de lavar cualquier tipo
- 3:10de auto a solo lavar autos deportivos. triplicaron sus precios
- 3:16y aún así siempre tenían fila. Mi marido ganaba muy
- 3:21buen sueldo más propinas, fue por eso que pudimos movernos
- 3:24a una casa, rentada igual, pero al menos ya teníamos
- 3:28más espacio. Vivíamos cómodamente, siempre tratábamos de gastar lo menos posible,
- 3:36porque estábamos ahorrando para nuestra boda por la iglesia. Luego
- 3:42de cuatro años, finalmente pudimos realizar la ceremonia religiosa, mi
- 3:47padre no asistió, todo hubiera sido perfecto, pero después de
- 3:51que el padre dijera la frase, hasta que la muerte
- 3:54lo separe, mi marido cayó muerto, le dio un infarto fulminante.
- 4:01Yo quedé destrozada, aún así no volví con mis padres,
- 4:05fui a vivir con los padres de mi difunto esposo,
- 4:08ni siquiera tuve que pedirlo, ellos mismos me llevaron sin preguntar.
- 4:15Sin mi esposo, mi vida se sumergió en un luto perpetuo,
- 4:19sólo abrazando sus cenizas, yo me hundía cada vez más,
- 4:23cuando toqué fondo, luego de algunos años, me dije que
- 4:26ya no podía más, que necesitaba ver a mi esposo
- 4:30al menos una vez más. Y lo único que se
- 4:34me ocurrió fue empezar a hablarle al relicario de sus cenizas,
- 4:38por supuesto que no hubo respuesta, cerré los ojos y
- 4:41empecé a rezarle al de arriba, le supliqué que por
- 4:45favor me devolviera a mi amado al menos por una
- 4:47última noche. No ocurría nada así que decidí hacerle la
- 4:52misma petición al de abajo. No pasaron ni diez segundos
- 4:57cuando la ornamenta de las cenizas de mi esposo reventó
- 5:00en mil pedazos y sus restos quedaron regados por toda
- 5:03la habitación. Salí corriendo directo al baño porque algunos pedazos
- 5:10de metal me habían hecho cortadas apenas iba a llegar
- 5:14cuando la madre de mi marido gritó y me preguntó
- 5:16qué era lo que había pasado. Le dije que se
- 5:19me había caído un plato de vidrio, que todo estaba bien.
- 5:25Luego entré al baño, me puse jabón en las heridas
- 5:28y empecé a limpiarme despacio, cuidando de no lastimarme más.
- 5:33En ese momento empecé a escuchar ligeros susurros, termina con
- 5:37tu vida, hazlo para que puedas acompañarme, estaremos juntos. Eso
- 5:44me causó un tremendo escalofrío, mi esposo jamás me pediría
- 5:48una cosa tan terrible, salí del baño y empecé a
- 5:52caminar por la casa, intentando averiguar de dónde provenían aquellos susurros.
- 5:59No encontré nada, así que volví a la habitación, para
- 6:03pensar en qué iba a hacer con las cenizas de
- 6:05mi esposo, pero en cuanto entré al cuarto, me di
- 6:09cuenta que de las cenizas estaba emanando humo, de hecho
- 6:12en el cuarto se sentía un calor extraño. Intenté levantar
- 6:17un pedazo del relicario, pero tuve que soltarlo inmediatamente, porque
- 6:22estaba ardiendo, como si hubiera estado expuesto al sol durante horas.
- 6:28Eso era rarísimo, creo que era evidente que algo muy
- 6:32malo había pasado, luego de la petición que le había
- 6:35hecho al de abajo. Volví a escuchar los susurros que
- 6:39me pedían que me matara, yo tapé mis oídos pero
- 6:42aún así los escuchaba, y sonaban cerca, de hecho creo
- 6:46que estaban justo detrás de mí. Me giré pero no
- 6:50vi a nadie. Salí de la habitación, afuera ya no
- 6:54se escuchaban los susurros. Empecé a alterarme, porque me daba
- 7:00pánico tener que explicarle a mi suegra lo que estaba pasando.
- 7:05Yo estaba en la cocina, temblando, cuando sentí que algo
- 7:09me abrazó por detrás, pero no de forma agradable, sino
- 7:13que era como si una presión me rodeara el cuerpo
- 7:16y lo presionara prohibiéndome el movimiento. Me sentí amenazada, yo
- 7:22intentaba zafarme de aquella fuerza invisible, pero no lo conseguía,
- 7:27estaba intentando manotear o soltar patadas, pero no podía, por
- 7:32más que intentaba no lograba recuperar el control de mi cuerpo.
- 7:36Esa extraña fuerza invisible me tenía sometida. Un sonido de
- 7:42algo rompiéndose me puso todavía más nerviosa, mis suegros gritaron asustados,
- 7:48luego un jarrón de vidrio que tenía agua salió volando
- 7:51desde la cocina hasta la sala y se rompió al
- 7:54golpear contra la pared. El calor que sentí en el cuarto,
- 7:59ahora empezaba a sentirlo en la cocina, era como si
- 8:02lo que sea que se hubiera manifestado, ahora se estuviera
- 8:06apoderando de todo el lugar. Escuché que mis suegros venían
- 8:11corriendo por las escaleras mientras gritaban, entonces uno tropezó empujando
- 8:16al otro y ambos cayeron al suelo. Yo quise ir
- 8:20a ayudarlos, pero por más que intentaba no lograba liberarme
- 8:24de esa fuerza invisible que me estaba apretando. Algo empezó
- 8:30a oler a quemado y un humo negro empezó a
- 8:33salir del cuarto. Vi como una silueta se estaba asomando
- 8:39por la puerta, como si nos estuviera observando, por momentos
- 8:43la silueta se deformaba entre las llamas de fuego y
- 8:46el humo. La casa se estaba quemando. Mi suegro en
- 8:52cuanto se percató de eso se apuró para ponerse de
- 8:54pie y ayudó a su esposa a levantarse. El fuego
- 8:59se estaba esparciendo hacia donde estaba yo, empecé a llorar
- 9:02de miedo, no quería morir, yo solamente había pedido ver
- 9:06a mi esposo por última vez. Mis suegros me gritaban
- 9:11que fuera con ellos, para salir de la casa pero
- 9:14yo llorando les respondía que no me podía mover. Mi
- 9:20suegro quiso ir a ayudarme, pero su esposa no lo dejó,
- 9:24el fuego estaba demasiado cerca de mí y corría demasiado
- 9:27peligro si se acercaba. Ambos salieron de la casa y
- 9:32pude escuchar como gritaban por ayuda. Volví a escuchar la
- 9:37misma voz, pero ya no eran susurros, eran gritos y
- 9:41me estaban diciendo que si yo no me quería ir
- 9:44con él, me llevaría a la fuerza. En ese momento
- 9:48el fuego alcanzó el mueble de madera donde yo estaba
- 9:51recargada y empecé a sentir como mi brazo se cocinaba.
- 9:57Quizá fue por el terrible dolor que pude liberarme, corrí
- 10:01directo a la salida, mientras mi brazo seguía quemándose. Antes
- 10:07de llegar a la puerta, pude escuchar un grito rasgado
- 10:10lleno de odio. Cuando logré salir, ya había gente reunida
- 10:15afuera y como pudieron me ayudaron a apagar mi brazo,
- 10:18me dolía horrible, no quería ni verlo, porque ya me
- 10:22imaginaba lo mal que había quedado. La ambulancia llegó primero
- 10:28que los bomberos, nos atendieron, por suerte ninguno de los
- 10:32tres teníamos nada grave, mis quemaduras solo dejarían una fea cicatriz,
- 10:37pero nada más que eso, aún así, nos llevaron al
- 10:40hospital para revisarnos bien. Luego de un par de horas,
- 10:46me pude reunir con mis suegros, salimos del hospital y
- 10:49fuimos a sentarnos en una banca en la plaza que
- 10:53estaba al frente. Me preguntaron qué había pasado, les dije
- 10:59que no tenía idea, ellos me dijeron que en su
- 11:01cuarto se les apareció una sombra gigantesca con cuernos, que
- 11:05por eso habían gritado y habían bajado corriendo las escaleras.
- 11:11Dejamos el tema de lado, y fuimos a ver cómo
- 11:14había quedado la casa. Cenizas, todo quedó reducido a cenizas,
- 11:20lo único que se había salvado, fue un Cristo que
- 11:23estaba colgado en la sala. Mis suegros se fueron a
- 11:28vivir con otro de sus hijos y yo, muy a
- 11:30mi pesar, tuve que volver a casa de mis padres.
- 11:34Hace un par de años murieron mis suegros y nunca
- 11:37les dije que todo aquello que ocurrió fue culpa mía.
- 11:46Crecí en una casa vieja de un barrio donde las
- 11:49calles siguen empedradas y el camión pasa cada media hora
- 11:53con un bramido que hace vibrar los cristales. A dos
- 11:57cuadras está la iglesia, con su torre corta y la
- 12:00campana que marca las misas, y al otro lado queda
- 12:04la panadería, y desde temprano el olor a bolillo caliente
- 12:07se mete por las rendijas de las ventanas. Mis padres
- 12:12llevaban años en esa colonia, mi madre era la que
- 12:15organizaba el rosario de los jueves, y mi padre atendía
- 12:19un puesto de refacciones en el mercado. Yo compartía el
- 12:23cuarto del fondo con mi hermana mayor, que estudiaba secretariado
- 12:27y pasaba las tardes copiando formularios en una Olivetti que
- 12:31heredó de un tío. La casa se levantaba sobre cimientos
- 12:36de piedra y tenía un saguán de madera que rozaba
- 12:39el suelo cada vez que lo abríamos. El pasillo conducía
- 12:44a un patio con una pila de cemento, una higuera
- 12:47que ya no daba fruto y unas macetas que mi
- 12:50madre cuidaba con disciplina. Adentro, la cocina mantenía un orden
- 12:55que parecía inamovible, frascos de vidrio con arroz y frijol
- 12:59en la alacena, un calendario con el santo niño, un
- 13:03cuadro de la última cena encima de la mesa. En
- 13:07la sala colgaban las fotos de primeras comuniones y una
- 13:10cruz de metal, que según mi madre, había traído suerte
- 13:14a la familia, todo estaba en su sitio y olía
- 13:17a café, a ropa recién planchada y a polvo. La
- 13:23vigilia en la iglesia fue un viernes de noviembre, mi
- 13:26madre se alistó como siempre, velo, mi sal doblado, una
- 13:30botellita de agua bendita y un listón rojo que la
- 13:33catequista daba como recordatorio. Me dijo que la acompañara, pero
- 13:38yo tuve trabajo hasta tarde en el mercado y preferí
- 13:41llegar a casa directo. Mi hermana salió con amigas a
- 13:46un ensayo de danza y mi padre cerró el puesto
- 13:49y se quedó acomodando cajas. Mi madre regresó cerca de
- 13:54la medianoche, yo estaba sentado en la mesa con un
- 13:57vaso de leche y la libreta de cuentas, la vi
- 14:00entrar con pasos cortos, más cansada de lo normal, dejó
- 14:04el misal en la alacena, puso la botellita en el
- 14:07nicho de la sala y se fue al cuarto sin
- 14:09mirar nada más. Desde esa noche, la casa cambió de aire.
- 14:16Primero fueron cosas que yo traté de explicar con la costumbre,
- 14:20puertas entornadas que amanecían abiertas, la llave de la pila goteando,
- 14:25cucharas fuera de la charola. Luego empecé a escuchar a
- 14:28mi madre en su cuarto alrededor de las tres de
- 14:31la mañana, murmuraba oraciones atropelladas, como si las repasara a
- 14:36toda velocidad, pero intercalaba nombres que no conocíamos. Cuando pregunté,
- 14:42dijo que se le habían pegado cantos de la vigilia
- 14:45y que por eso despertaba. Al día siguiente, al barrer
- 14:49el pasillo, detecté un olor nuevo, no venía de la
- 14:53higuera ni de la pila, era un olor a tierra húmeda,
- 14:57como si hubieran abierto un hoyo dentro de la casa.
- 15:00Se concentraba cerca del ropero grande de su cuarto, un
- 15:04mueble antiguo que mi abuela había dejado como herencia. La
- 15:09segunda semana, los ruidos aparecieron a cualquier hora, se escuchaba
- 15:14un arrastre suave en la cocina, como de silla empujada
- 15:17con cuidado, y al ir a ver no hallaba nada
- 15:20fuera de lugar. El pasillo crujía bajo pasos que yo
- 15:24no lograba ver, la cruz de metal en la sala
- 15:27se la veo dos veces, y yo mismo la enderecé
- 15:30con la mano, pensando en vibraciones por el tráfico. Mi
- 15:34madre empezó a comer menos, su café se quedaba frío,
- 15:38y los platos regresaban a la cocina con la mitad
- 15:41del guiso intacto, también se le marcó una ojeriza que
- 15:44no le conocía. Mi hermana comentó que la notaba ida
- 15:49durante el día, como si estuviera escuchando a alguien, mientras
- 15:53hacía los oficios, mi padre lo atribuyó al cansancio de
- 15:56fin de año y a que la vigilia la había
- 15:59dejado desvelada. Una tarde de domingo, mi madre se encerró
- 16:05a limpiar el ropero, desde la sala escuché que movía cajas,
- 16:09me acerqué para preguntarle si necesitaba ayuda, y antes de
- 16:13que hablara, oí que decía que ya no quería que
- 16:16nadie metiera mano ahí. Su voz sonó distinta, más grave,
- 16:21como si hubiera despertado con la garganta tomada, le llevé
- 16:25un vaso con agua, lo dejó en el buró y
- 16:27siguió acomodando en silencio, de espaldas. Al abrir la ventana
- 16:32del cuarto, el olor a tierra se hizo más fuerte
- 16:36y tuve la sensación de que venía del interior del mueble.
- 16:39No dije nada, solo me alejé al notar que sus
- 16:42labios seguían moviéndose en un murmullo constante. Con la tercera
- 16:48semana llegaron los despertares, yo abría los ojos a las
- 16:52dos y media y el reloj marcaba siempre un minuto distinto,
- 16:56pero la sensación era la misma, algo me obligaba a incorporarme.
- 17:00El barrio a esa hora se quedaba en calma y
- 17:03se oía pasar un taxi lejano, los perros de la
- 17:06esquina ladraban por turno y la campana de la iglesia
- 17:09daba un golpe aislado por ajuste del sacristán. En ese ambiente,
- 17:15mi madre hablaba. No eran oraciones completas, de pronto pronunciaba
- 17:20palabras que a mí me sonaban a otro idioma. Mi hermana,
- 17:25en la cama de al lado, se cubría la cabeza
- 17:28y me pedía que la dejara dormir, mi padre roncaba
- 17:31en la sala cuando el calor le estorbaba en su cuarto,
- 17:34ajeno a todo. Yo empecé a anotar los detalles en
- 17:40una libreta, la hora del murmullo, el olor, los objetos
- 17:44fuera de lugar, escribí que el agua bendita del nicho
- 17:47bajaba de nivel sin que nadie la usara. Apunté que
- 17:51la llave maestra de la casa cambió de sitio dos
- 17:54veces y apareció junto al ropero, encima de una caja
- 17:57con medallas viejas. Registré que los gatos del callejón dejaron
- 18:02de cruzar nuestro patio, se detenían en el umbral y
- 18:06daban la vuelta. Mi madre, por su parte, se pasaba
- 18:10el día entero con el rosario entre los dedos, pero
- 18:13no parecía rezarlo, sólo lo contaba, cuando le preguntaban en
- 18:17la iglesia cómo seguía. Respondía que estaba bien y que
- 18:21su insomnio pronto se iría. Una madrugada, ya en los
- 18:27últimos días de noviembre, me levanté a cerrar la ventana
- 18:30del corredor, el aire traía polvo y una humedad que
- 18:34se pegaba a la ropa, caminé por el pasillo con
- 18:37la intención de ir al baño. Al pasar frente a
- 18:41la cocina, escuché que mi madre me llamaba por mi apodo.
- 18:45Lo dijo en tono bajo, como si no quisiera despertar
- 18:48a nadie, y me pidió que la ayudara con un
- 18:50frasco en la alacena, me detuve a medio paso. Y
- 18:54en ese mismo instante, desde el cuarto del fondo, oí
- 18:58su voz llamándome por mi nombre completo, con prisa, pidiéndome
- 19:02que fuera a su lado. Eran dos llamados distintos, que
- 19:07venían de direcciones opuestas, pronunciados con la misma cadencia que
- 19:11yo reconocía desde niño. Me quedé inmóvil, con la mano
- 19:17en la pared para no perder el equilibrio, y traté
- 19:20de distinguir cuál era real. La voz en la cocina
- 19:23volvió a pedirme el frasco, más cerca, casi al lado
- 19:27de mi oreja, pero la voz en el cuarto repitió
- 19:30mi nombre como un regaño. No hubo alboroto de sillas
- 19:34ni pasos que explicaran un movimiento entre cuartos, el pasillo
- 19:38seguía en calma, la casa respiraba ese olor húmedo que
- 19:42me llenaba la nariz, no supe a cuál responder primero.
- 19:46Di un paso hacia la cocina y al hacerlo, la
- 19:49voz del cuarto pronunció una palabra que sólo mi madre
- 19:53usaba cuando estaba molesta, después, todo quedó igual, sin que
- 19:57yo viera a nadie asomarse por las puertas. Esa fue
- 20:02la noche en que entendí que la fase de rarezas
- 20:05había terminado, hasta entonces yo había buscado acomodo en la costumbre,
- 20:10en el cansancio o en mis nervios, pero a partir
- 20:13de ese momento, la casa me dejó claro que empezaba
- 20:17otra cosa. Yo seguí de pie un buen rato, sin avanzar,
- 20:22midiendo el pasillo, la distancia entre la cocina y el cuarto,
- 20:26y el peso de los dos llamados que me habían
- 20:28partido en dos. Los días posteriores a aquella noche se
- 20:34volvieron pesados. Mi madre ya no parecía la misma mujer
- 20:38que rezaba el rosario en voz baja y vigilaba que
- 20:41la casa siempre estuviera limpia. Empezó a caminar más lento
- 20:45y su cuerpo se notaba más delgado, como si hubiera
- 20:48perdido varios kilos de golpe. Su rostro estaba pálido y
- 20:53sus labios siempre secos. Parecía que no dormía y sus
- 20:56ojos tenían un brillo extraño que no reconocía. Su voz cambió,
- 21:01al principio pensé que era por una gripe mal cuidada,
- 21:06pero cada día sonaba más grave y profunda, hasta el
- 21:09punto de que me incomodaba escucharla llamarme por mi nombre,
- 21:13era como si hablara otra persona desde su garganta. Algunas
- 21:18mañanas entraba a su cuarto para ver cómo estaba, y
- 21:22la encontraba sentada en la orilla de la cama, mirando
- 21:25al vacío. Una vez entré sin hacer ruido y vi
- 21:29que movía los labios, pero no salía sonido alguno, me
- 21:33acerqué para preguntarle qué decía, y ella sin mirarme, respondió
- 21:37con una frase sobre un problema que yo había tenido
- 21:40en la escuela y que nunca le conté a nadie.
- 21:44Aquello me dejó helado, no pregunté cómo lo sabía, sólo
- 21:48salí del cuarto y cerré la puerta despacio, desde ese
- 21:51día ya no me sentía tranquilo a su lado. Mi
- 21:56hermana intentaba mantener las rutinas, pero también empezó a notar
- 22:00que algo no estaba bien. Encontramos marcas en las paredes
- 22:04del pasillo hechas con carbón, eran símbolos extraños, líneas torcidas
- 22:09y círculos mal cerrados. Tenía también pentagramas como si los
- 22:13hubiera dibujado con prisa. Nadie en la casa tenía carbón,
- 22:18y menos para escribir. Al principio pensamos que había sido
- 22:22una broma de algún vecino, pero las marcas estaban por dentro,
- 22:27en lugares que sólo nosotros podíamos ver. Mi padre pintó
- 22:30encima de ellas, pero a los pocos días volvieron a aparecer.
- 22:36Los animales del vecindario comenzaron a actuar raro. El perro
- 22:40del vecino, que siempre se echaba en nuestra entrada, ya
- 22:44no pasaba ni cerca, ladraba a la casa desde la
- 22:47acera de enfrente. Las palomas que solían pararse en el
- 22:51techo de la higuera dejaron de aparecer, hasta los gatos
- 22:54que solían colarse por el patio para cazar lagartijas empezaron
- 22:58a evitar nuestro terreno. Ya parecía que todo animal sentía
- 23:02que algo oscuro habitaba entre esas paredes. Una noche, cuando
- 23:08el calor no me dejaba dormir, escuché ruidos en el
- 23:12cuarto de mis padres, pensé que mi madre hablaba sola
- 23:15otra vez, me acerqué despacio y la puerta estaba entornada.
- 23:20Me asomé y lo que vi me quitó el sueño
- 23:22por completo, mi madre estaba acostada boca arriba, con los
- 23:26brazos extendidos, pero su cuerpo no tocaba el colchón. Flotaba
- 23:32unos 20 centímetros sobre él, inmóvil, como si alguien invisible la sostuviera,
- 23:38me quedé paralizado, sentí un escalofrío que me recorrió entero
- 23:42y di un paso atrás sin hacer ruido. Al girarme
- 23:46para volver a mi cuarto, escuché que murmuraba algo en
- 23:49un idioma que no entendía, cerré la puerta y no
- 23:52dormí hasta que salió el sol. La situación empeoró, llevamos
- 23:58a mi madre con un médico del centro, que le
- 24:01mandó estudios y le dio vitaminas porque dijo que estaba anémica,
- 24:05pero nada cambió, y otro doctor sugirió exámenes neurológicos, pero
- 24:10nunca pudimos hacerlos porque mi madre se negaba a salir
- 24:14de la casa. Decía que afuera ellos la seguían, no
- 24:18nos explicó quiénes eran ellos, pero cada vez que intentábamos
- 24:22subirla al coche, se aferraba al marco de la puerta,
- 24:26con una fuerza que no correspondía con su cuerpo frágil.
- 24:31Mi padre, preocupado, buscó al párroco del barrio, el padre
- 24:35Julio vino una tarde con sotana negra, agua bendita y
- 24:39un crucifijo, entró al cuarto de mi madre mientras ella
- 24:43estaba acostada. Apenas roció agua bendita, mi madre se incorporó
- 24:48con una rapidez imposible y se lanzó sobre él, arañándole
- 24:52el brazo, la mirada que le dirigió me heló la sangre.
- 24:56El padre salió apresurado y dijo que iba a consultar
- 24:59con el obispo. Después de eso, nadie de la parroquia
- 25:04volvió a acercarse. Con los días, la casa se transformó
- 25:10aún más. Mi padre tapó las ventanas con cobijas porque
- 25:14mi madre decía que alguien la espiaba desde afuera, eso
- 25:18hizo que la casa se sintiera como una cueva, siempre oscura,
- 25:22con olor a encierro, el aire se volvió pesado, y
- 25:26cada vez que entrabas a su cuarto, había un hedor
- 25:29a podredumbre que ningún limpiador quitaba. Buscamos ratones muertos, revisamos cañerías,
- 25:36pero no había explicación. Mi hermana comenzó a dormir conmigo
- 25:40porque decía que sentía que la miraban desde la puerta
- 25:43por las noches. Los ataques de mi madre llegaron poco después.
- 25:51Una tarde, al intentar darle de comer, mi hermana se
- 25:54acercó con una cuchara de caldo, mi madre estaba sentada,
- 25:58aparentemente tranquila, y de pronto, le agarró el brazo con
- 26:03una fuerza brutal y le clavó las uñas hasta sacarle sangre.
- 26:07Yo corría a ayudarla, pero mi madre la sostuvo sin
- 26:11que pudiéramos soltarla, sus ojos se veían vidriosos, y de
- 26:15su boca salió un gruñido profundo que no parecía humano,
- 26:19sólo cuando mi padre le gritó y la empujó hacia
- 26:21la cama. Ella la soltó, después se quedó rígida, mirando
- 26:26al techo. Mi padre decidió dormir en el sillón de
- 26:31la sala, porque ella lo había atacado varias veces mientras dormía,
- 26:35decía que despertaba sintiendo que lo estrangulaban, y al abrir
- 26:39los ojos veía a mi madre sentada encima de él,
- 26:43presionándole el cuello, a veces yo escuchaba el ruido de
- 26:46los muebles golpeando las paredes, cuando intentaba quitársela de encima,
- 26:51y las noches se volvieron una batalla constante. El aislamiento
- 26:57fue total, dejamos de recibir visitas porque mi madre no
- 27:01soportaba el ruido de otras personas, los vecinos dejaron de saludar,
- 27:06algunos cruzaban la calle al pasar frente a la casa.
- 27:10Yo ya no invitaba a nadie y mi hermana dejó
- 27:12de ir a sus clases porque no quería dejarme solo.
- 27:17Mi padre iba a trabajar solo mediodía y regresaba temprano,
- 27:21siempre con ojeras y el ceño fruncido. La casa parecía
- 27:26abandonada por fuera, con las cortinas cerradas y el patio
- 27:30lleno de hojas secas que ya nadie barría. El olor
- 27:35empeoró tanto, que empezamos a usar pañuelos con alcohol para limpiar,
- 27:39mi madre no quería que tiráramos nada, decía que sus
- 27:43cosas tenían protección y que si las movíamos todo sería peor.
- 27:47Nos ordenaba desde su cama con esa voz ronca que
- 27:50ya no parecía de ella. Había días en que no
- 27:54comía nada, y otros en que devoraba todo lo que
- 27:57le poníamos, como si alguien más controlara su cuerpo. A veces,
- 28:04al pasar por el pasillo, sentía que alguien respiraba detrás
- 28:08de mí, mi hermana también decía sentirlo, incluso mi padre,
- 28:12que nunca creía en nada, empezó a persignarse antes de
- 28:16entrar a su cuarto. Las paredes parecían sudar humedad y
- 28:21las manchas de carbón que habíamos pintado encima, volvieron a aparecer,
- 28:26más oscuras y torcidas, era evidente que algo más habitaba
- 28:30en esa casa, y mi madre era sólo el recipiente
- 28:33que lo contenía. Las noches se convirtieron en vigilias obligadas,
- 28:39dormíamos poco, siempre alerta, esperando el próximo ataque. La cruz
- 28:45de la sala amaneció caída una mañana, partida en dos.
- 28:50Nadie la escuchó caer, cuando mi padre intentó volver a colocarla,
- 28:55dijo que el metal estaba tan frío que parecía sacado
- 28:58del congelador. Fue la primera vez que lo vi temblar,
- 29:02y supimos entonces que estábamos atrapados en algo que iba
- 29:06más allá de cualquier enfermedad. El padre Julio regresó después
- 29:12de una semana, acompañado por otro sacerdote, dijo que había
- 29:17hablado con la diócesis y que habían autorizado un ritual formal.
- 29:22El segundo sacerdote era mayor, delgado y con un rostro severo,
- 29:26se presentó como el padre Ernesto y traía un maletín
- 29:29negro que parecía demasiado pesado para su tamaño. Entraron a
- 29:34la casa justo al caer la noche, mi padre cerró
- 29:38el saguán y corrió los cerrojos, como si de esa
- 29:41manera pudiera contener lo que estaba por suceder, la penumbra
- 29:45de la sala se iluminó apenas con una lámpara de mesa,
- 29:48y el aire olía a incienso antes de que lo encendieran.
- 29:54Los sacerdotes revisaron cada rincón del cuarto de mi madre,
- 29:58pusieron un crucifijo grande en la pared frente a su
- 30:00cama y rociaron agua bendita en las esquinas. El padre
- 30:05Ernesto sacó un libro con tapas desgastadas y letras doradas
- 30:09que casi no se leían. El padre Julio colocó sobre
- 30:13la mesa una caja pequeña de madera con reliquias envueltas
- 30:17en paños. Todo se veía antiguo, como si lo hubieran
- 30:22sacado de una sacristía que ya nadie usaba. Nosotros estábamos apartados,
- 30:27mi hermana y yo junto a la puerta, y mi
- 30:30padre sentado en una silla con las manos entrelazadas. Mi
- 30:35madre permanecía inmóvil en la cama, mirando al techo, su
- 30:39respiración era pesada, pero no decía nada. Cuando el padre
- 30:45Ernesto comenzó a leer en latín, la temperatura de la
- 30:49habitación bajó, podía ver mi aliento como si estuviéramos en
- 30:53la calle en pleno invierno, mi madre giró la cabeza
- 30:56lentamente hacia él y sonrió. No era una sonrisa común,
- 31:01sus labios se estiraron de una manera que nunca le
- 31:04había visto, el padre Julio se colocó detrás de ella
- 31:07con un crucifijo más pequeño y comenzó a orar en
- 31:11voz alta. Mi madre empezó a murmurar algo, primero suave,
- 31:16luego más fuerte, hasta que su voz se mezcló con otra,
- 31:20grave y retumbante, era como si hablaran dos personas a
- 31:23la vez. El padre Ernesto ordenó que nadie se moviera,
- 31:29sacó un frasco y roció agua bendita sobre ella. Apenas
- 31:34las gotas tocaron su piel, mi madre se arqueó en
- 31:37la cama y soltó un grito tan fuerte que sentí
- 31:39que me perforaba los oídos. Fue un sonido inhumano, profundo,
- 31:45que hizo temblar las ventanas, de pronto, la cama se
- 31:49levantó unos centímetros y comenzó a golpear contra el piso,
- 31:53mi hermana se tapó la boca para no gritar, y
- 31:56yo me quedé paralizado viendo como los muebles del cuarto vibraban.
- 32:02El padre Julio presionó el crucifijo contra su frente y
- 32:05ella reaccionó con una carcajada, no era su risa, parecía
- 32:09el eco de varias personas burlándose al mismo tiempo. Mi
- 32:14padre intentó acercarse, pero el padre Ernesto le hizo una
- 32:18señal para que no interviniera, empezó a leer más rápido,
- 32:22en un tono firme, mientras rociaba más agua bendita. Mi
- 32:27madre se sacudía con violencia, golpeando la cabeza contra la cabecera,
- 32:31la lámpara de la esquina parpadeó y luego se apagó,
- 32:35dejando el cuarto iluminado sólo por las velas que los
- 32:38sacerdotes habían colocado. De pronto, algo invisible empujó al padre Julio,
- 32:45su crucifijo salió volando y se estrelló contra la pared,
- 32:50doblándose el metal. Yo grité, y el padre Ernesto elevó
- 32:54la voz en una oración más fuerte, la cama volvió
- 32:58a moverse, arrastrándose por el cuarto como si alguien enorme
- 33:02la empujara, las cortinas se agitaron aunque las ventanas estaban cerradas,
- 33:07era como si hubiera una tormenta encerrada en nuestra casa.
- 33:12Los vecinos después nos contaron que escucharon los gritos y golpes,
- 33:16pero nadie se atrevió a acercarse, decían que la casa
- 33:20vibraba como si estuvieran demoliendola por dentro. Nosotros solo escuchábamos
- 33:26los rezos y los alaridos que salían de mi madre.
- 33:30Su cuerpo se contorsionaba de maneras imposibles, sus brazos parecían
- 33:34desarticulados y sus pies golpeaban con fuerza el colchón. En
- 33:39un momento, abrió los ojos y vi que sus pupilas
- 33:42estaban completamente blancas, me miró fijamente y sentí que esa
- 33:47mirada no era de ella. El padre Ernesto sacó de
- 33:52su maletín una estola púrpura y la colocó sobre su cuello.
- 33:56Comenzó una serie de letanías mientras el padre Julio intentaba
- 34:00sujetar los brazos de mi madre. Yo vi como las
- 34:03uñas de ella le abrían heridas en los antebrazos. Él
- 34:07soportaba el dolor mientras continuaba rezando, el olor a podrido
- 34:11se intensificó tanto, que tuve que cubrirme la nariz con
- 34:15la manga de mi camisa, mi hermana estaba llorando en
- 34:18silencio y temblando del miedo. En un momento, las velas
- 34:24se apagaron todas al mismo tiempo, el cuarto quedó en
- 34:28completa oscuridad, y se escuchó una carcajada profunda que parecía
- 34:32salir de todas partes, el padre Ernesto ordenó que encendieran
- 34:36otra vela, pero la caja de cerillos se le resbalaba
- 34:40de las manos. Cuando finalmente una llama iluminó el cuarto,
- 34:45mi madre estaba de pie sobre la cama, rígida, con
- 34:48los brazos extendidos. Su pelo caía hacia adelante y su
- 34:53cara estaba oculta, pero escuché como pronunció el nombre completo
- 34:57de mi hermana con una voz masculina, ella se desmayó
- 35:00en ese instante y yo apenas pude sostenerla. Los rezos
- 35:07no cesaron, el padre Ernesto gritaba en latín mientras el
- 35:10padre Julio sostenía el crucifijo doblado, presionándolo contra su pecho,
- 35:16mi madre se abalanzó hacia él con una fuerza descomunal,
- 35:19pero fue como si algo invisible la detuviera a medio camino.
- 35:24Empezó a convulsionar y a gritar, pero no eran gritos humanos,
- 35:28eran rugidos, chillidos y voces mezcladas que llenaban toda la casa.
- 35:34Sentí que las paredes vibraban y que el aire se
- 35:37hacía más pesado. Esa noche fue muy larga, yo estaba
- 35:43sentado en el suelo, con mi hermana desmayada a mi lado,
- 35:47sin poder moverme, vi como el padre Ernesto recitaba una
- 35:51oración tras otra, con el rostro cubierto de sudor. Mi
- 35:55madre cayó al piso varias veces, golpeándose sin mostrar dolor,
- 36:00sus ojos se movían rápidamente y a veces parecía que
- 36:04se enfocaban en mí. En esos momentos sentía que me
- 36:08hablaba con la mirada, como si supiera lo que pensaba,
- 36:11no era mi madre, y esa certeza se clavó en mí.
- 36:16El exorcismo terminó al amanecer, no sé cuánto tiempo pasó exactamente,
- 36:22pero cuando la luz del sol entró por la rendija
- 36:24de la cortina, mi madre estaba tendida en la cama, inmóvil,
- 36:29respirando apenas. Su piel estaba cubierta de moretones, y su
- 36:34cabello enredado le tapaba el rostro, los sacerdotes estaban agotados, pálidos,
- 36:40con la ropa manchada de sudor y sangre seca. La
- 36:44casa estaba en silencio, pero el ambiente seguía denso, como
- 36:48si algo permaneciera escondido. El padre Ernesto nos dijo que
- 36:54lo peor había pasado, pero que no nos confiáramos, yo
- 36:57no podía dejar de mirarla, tenía la sensación de que
- 37:01aunque su cuerpo estaba ahí, lo que había dentro de
- 37:04ella no se había ido del todo. Los días posteriores
- 37:09al exorcismo fueron una prueba distinta, mi madre quedó tan
- 37:13débil que parecía una sombra de la mujer que había sido,
- 37:17su piel estaba cubierta de hematomas, y los ojos hundidos
- 37:21la hacían irreconocible. Pasaba horas dormida, apenas despertando para tomar
- 37:27agua o probar alguna cucharada de caldo. No recordaba nada,
- 37:31y cuando le preguntábamos si sabía qué había pasado, fruncía
- 37:35el ceño, como si no entendiera, y luego desviaba la mirada.
- 37:41Se limitaba a decir que había tenido pesadillas, que se
- 37:44sentía muy cansada, la casa estaba destruida, muebles rotos, paredes
- 37:50rayadas y objetos quebrados. El olor que había impregnado cada
- 37:55rincón comenzó a desvanecerse, pero el ambiente seguía cargado, como
- 38:00si algo invisible se resistiera a irse. El padre Ernesto
- 38:05regresó un par de veces a revisar a mi madre
- 38:08y a bendecir la casa, nos recomendó mantener una vela
- 38:12encendida junto al crucifijo y que ella durmiera con un
- 38:15rosario en la mano. A pesar de todo lo que presenció,
- 38:20la iglesia nunca reconoció el caso oficialmente, lo trataron como
- 38:24una experiencia aislada y nos pidieron discreción. Dijeron que hablar
- 38:29abiertamente de estas cosas podía traer problemas. nos dieron instrucciones
- 38:35escritas para hacer oraciones diarias mantener agua bendita a la
- 38:39vista y acudir a misa cada semana mi padre aunque
- 38:43siempre había sido un hombre práctico obedeció cada indicación al
- 38:47pie de la letra La recuperación de mi madre fue lenta,
- 38:53caminaba con dificultad y su voz nunca volvió a ser
- 38:56la misma. Conservaba un tono áspero, como si su garganta
- 39:00hubiera sufrido daños permanentes. Nosotros intentábamos actuar con normalidad, pero
- 39:06no había un solo día en que no sintiéramos miedo.
- 39:10Las noches eran las peores, a pesar de las oraciones,
- 39:14seguíamos escuchando pasos en el pasillo, las ventanas vibraban suavemente
- 39:19cuando estábamos a punto de dormir, y a veces, mientras
- 39:23me lavaba los dientes, veía una sombra cruzar detrás de mí,
- 39:27reflejada en el espejo del baño, pero al voltear, no
- 39:30había nada. Mi hermana comenzó a tener pesadillas recurrentes, despertaba
- 39:37gritando y decía que soñaba con mamá hablándole en otro idioma,
- 39:42sentada en la cama con los ojos en blanco, yo
- 39:44también soñaba con ella, pero en mis sueños estaba parada
- 39:48en el corredor, con el cabello cubriéndole la cara, observándome
- 39:52sin moverse. Lo más inquietante era que al despertar, el
- 39:57pasillo siempre estaba frío. Mi padre decidió que lo mejor
- 40:03era mudarnos, vender la casa fue difícil, pues nadie quería
- 40:07comprarla y tuvimos que entregarla por mucho menos de su valor,
- 40:11nos cambiamos a una colonia más céntrica, en un departamento pequeño.
- 40:16Creímos que eso sería suficiente para dejar atrás lo que
- 40:20habíamos vivido, pero no fue así. Desde el primer mes
- 40:24en el nuevo lugar, los focos se apagaban sin razón,
- 40:27las puertas se abrían solas y el mismo olor a
- 40:31tierra húmeda que conocíamos volvió a aparecer, sobre todo en
- 40:35el cuarto de mi madre. Con los años nos mudamos
- 40:39dos veces más, y en cada casa los fenómenos se repetían,
- 40:43a veces más leves, a veces con más fuerza. Mi
- 40:48madre parecía resignada, decía que tal vez Dios le había
- 40:52dado una cruz que debía cargar, nunca volvió a hablar
- 40:55del exorcismo, y cuando alguien insinuaba algo relacionado, ella desviaba
- 41:00el tema. Su salud nunca se recuperó del todo, tenía
- 41:05días buenos, pero siempre estaba pálida y frágil. Mi hermana
- 41:10y yo aprendimos a ignorar las sombras que cruzaban por
- 41:13el rabillo del ojo, los susurros que venían de habitaciones
- 41:17vacías y los golpes leves en las paredes a mitad
- 41:20de la noche. Era como vivir con una presencia que
- 41:23no podíamos echar. Los años pasaron, y aunque nos acostumbramos,
- 41:30yo nunca dejé de sentir que había algo pendiente, ese
- 41:34sentimiento se intensificó cuando mi madre murió. Fue una muerte tranquila,
- 41:40en su cama, mientras dormía. Para entonces yo ya era adulto,
- 41:45pero la sensación de que la casa respiraba junto con
- 41:48ella no se había ido. En el funeral, el padre
- 41:52Ernesto apareció, había envejecido mucho, pero se acercó a mí
- 41:57y me dijo en voz baja que nunca bajara la guardia,
- 41:59que hay cosas que se quedan atadas a la sangre.
- 42:04Sus palabras me persiguieron mucho tiempo. Unos meses después de
- 42:10su muerte, mientras ayudaba a mi hermana a limpiar un
- 42:13viejo baúl que había permanecido cerrado desde nuestra infancia, encontramos
- 42:18algo que no esperábamos. Entre manteles amarillos por el tiempo
- 42:23y fotos antiguas, había un cuaderno forrado con tela negra.
- 42:28No tenía título ni fecha, lo abrimos con cuidado y
- 42:32descubrimos páginas llenas de símbolos que ninguno de los dos conocía.
- 42:37Eran dibujos demoníacos, palabras escritas en un idioma extraño y
- 42:42oraciones incompletas, algunas páginas estaban manchadas con lo que parecía
- 42:47cera derretida, reconocí la letra de mi madre. Revisamos las
- 42:53primeras hojas y encontramos una especie de ritual escrito a mano,
- 42:57hablaba de abrir canales y escuchar a los antiguos. Los
- 43:02dibujos parecían rostros deformes y figuras humanas rodeadas de círculos.
- 43:08La última página estaba firmada con su nombre, y debajo
- 43:11había una fecha, dos semanas antes de la vigilia donde
- 43:15todo comenzó. Sentí que el aire se me iba del cuerpo,
- 43:19mi hermana cerró el cuaderno de golpe y dijo que
- 43:22debía quemarlo, yo no respondí, solo me quedé viendo ese baúl,
- 43:27recordando como mi madre lo defendía cuando éramos niños, diciendo
- 43:31que no lo tocáramos porque eran cosas de familia. Esa
- 43:37noche soñé con ella, estaba sentada al pie de mi cama,
- 43:41con el mismo vestido que llevaba el día del exorcismo,
- 43:44sus ojos estaban en blanco, pero su boca se movía
- 43:47como si rezara, desperté empapado en sudor, y el cuaderno
- 43:51estaba en el buró junto a mí. Estoy seguro de
- 43:55que lo había dejado en el baúl cerrado con llave.
- 44:00Desde entonces, no hay día que no me pregunte si
- 44:03lo que pasó fue un castigo o una consecuencia de
- 44:06algo que ella misma buscó, tal vez nunca fue víctima
- 44:09de una fuerza externa, sino que abrió una puerta que
- 44:13nadie debía abrir. He pensado en quemar el cuaderno muchas veces,
- 44:18pero cada vez que lo sostengo siento que alguien me observa,
- 44:21lo guardo de nuevo, sabiendo que mientras exista, esa sombra
- 44:26que nos siguió por todas partes nunca se irá. Hoy
- 44:31tengo hijos y me he prometido que jamás les contaré
- 44:34lo que hay escrito en esas páginas, pero a veces,
- 44:37cuando paso frente a un espejo y veo una sombra
- 44:40detrás de mí, recuerdo que hay cosas que no mueren
- 44:44con las personas, y que quizás lo que poseyó a
- 44:47mi madre sigue aquí, esperando que alguien más lo despierte.
- 44:56Relatos anónimos