Latest / Qué mi mamá no se entere / E23. ¿Y si los fantasmas sí existen? | Las historias que nos hicieron creer.
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- Gina: Hay algo muy curioso de crecer en México y es que desde niños nos enseñan que la muerte es parte de la vida. Les ponemos flores, les hacemos altares, les llevamos comida, incluso escribimos calaveritas. Pero también nos enseñan a tenerle un miedo terrible a nuestros muertitos. Marco: se te metió el espíritu pero también. Muy bien, adiós con el programa porque una Gina: Es así. Marco: cosa es ponerle su pan de muerto a la abuelita y otra muy diferente, creer que la abuela pues viene a comérselo a las 3 de la mañana y que pues vas a saludarte. Caro: y además crecimos escuchando historias que pasaban de generación en generación, de primo en primo, entonces van reduciendo su su origen, que era educar o explicar ciertas cosas que pasaban misteriosas paranormales, pero pues nadie nos dejaban con dudas y más miedos. Marco: Se está metiendo el espíritu. Gina: esta edición va a estar poseída y es que nuestra familia por ejemplo cuando íbamos de vacaciones a veracruz al pueblo donde vivía mi abuela materna mi mamá aprovechaba para curarnos de espanto Marco: O sea que tu mamá aplicaba el paquete all inclusive de vacaciones y limpia general para el susto y el mal de ojo, Gina: Pues es que sí, vacaciones, familia, comida rica y una limpia de hierbas para alejar a los malos espíritus. Marco: Nunca haces mal. Caro: O por lo menos alejar en los olores. Gina: Qué horror ya Y hoy vamos a hablar de las leyendas que nos contaban las supersticiones que todavía respetamos y las cosas que vivimos y que hasta el día de hoy no sabemos explicar. Porque una cosa es que te cuenten que existen los fantasmas y otra muy diferente es estar... casi segura de que viste uno. Caro: Bueno, aunque ya es tiempo que, al igual, se vaya enterando para que nos explique qué rayos es el mal de ojo, porque después de 10.000 limpias aún no sé qué es. Marco: señora, abra su tiktok y su instagram Caro: jajaja Marco: A lo mejor en este episodio vas a descubrir pues que existen cosas sobrenaturales así que relájense. Gina: Yo soy Gina. Marco: Yo soy Marco. Caro: Yo soy Caro. Gina: y hoy vamos a ver también quién de los tres sigue creyendo en estas cosas aunque nos diga que no. Y bueno, quiero empezar con esto porque estamos en plena temporada de Día de Muertos. Por un lado, es una celebración que nos encanta. La verdad es que a mí siempre me ha gustado. Pero alrededor de ella tenemos que decirlo, también hay una parte un poco obscura. Y sobre todo cuando eras niño, porque hablamos de ánimas, espíritus, gente que ya falleció y que te va a venir a visitar, como tú decías de la abuelita, qué bonito que va venir, pero qué miedo si te la topas. Marco: Si te da miedo es porque algo le hiciste, le debes algo. Caro: En nuestra casa yo me acuerdo que mi mamá siempre puso altar, chiquito y muy modesto y así, pero siempre había como el altar y donde más pasábamos tiempo, como mencionaste hace rato, que íbamos a Veracruz para esas fechas y allá sí se hacían unos altares majestuosos, súper bonitos, o sea, le echaban ganas, yo sí me acuerdo de los olores, la fruta, los tamales, sea... asociado a todo ese ritual, porque no es nada más un día y ya, ¿no? Es como muchos días antes, la preparación y todo eso, y el día y otros días después, no sé. Gina: Pero sí es verdad que se festejaba más del lado de mi mamá que del lado de mi papá. Marco: bueno pero tu papá es de michoacán, Gina: Sí. Marco: creo que todas estas raíces, bueno también en michoacán se celebra pero siento que veracruz es más... pues esta onda del misticismo, de la santería, la brujería, las limpias. Yo durante mi infancia, una vez hicimos unas vacaciones, acá temaco, que fue malísima idea, pero igual, que es un pueblo que vive alrededor de todas estas leyendas, misterios, la industria de hacerte limpias, de leerte las cartas, de jugar con esta cosa mística. y a la vez generarte como si el susto o el... pues está también ilusión de que puedes hablar o que puedes trascender con otras personas que ya no existen. Gina: Pero bueno, esa es la parte como dices mística, pero realmente el Día de Muerto yo creo que es en todo México y Michoacán tiene también una gran historia en ese aspecto, tan solo en la isla esta de Pátzcuaro. O sea que nunca hemos logrado ir, la única vez que intentamos ir había una fila interminable y al final no lo hicimos, pero también es súper bonita. yo creo que más bien depende de la familia. Caro: No, pero yo más bien en nuestro caso yo creo que más bien depende de que mi mamá siempre quería que fuéramos, que éramos pasados más tiempo con su familia, ¿no? Ella la que decidía, que ya hemos platicado en la temporada pasada y otro episodio que era ella la que decidía dónde pasábamos las vacaciones o los fines de semana o así y era siempre... por default con mi mamá, con la familia de mi mamá. yo más bien, de hecho, cuando estaba buscando información para este episodio, dije, pero ¿por qué nunca fuimos a Michoacán? Porque ahí está el rico de la cultura del Día de Muertos, famosa celebración en la isla. Y no está ni tan lejos de donde mi papá es, Me fijé en el mapa, está súper cerca. Entonces, más bien, yo creo que es a raíz de eso y es triste, Porque nos hubiera encantado ir al cementerio, hacer el picnic que hacen, Marco: Estoy viendo un capitulo que mi mamá no se entere que mi papá no tenía voz ni voto. Gina: No, Oye, no, papá va a este. No, no, Marco: Así Caro: Bueno, es la verdad. Marco: vacaciones metado. Gina: Ya sé. Caro: Vamos a Gina: Pero bueno, parte bonita es que también mi abuela materna lo hacía muy bien. Me acuerdo que esto Caro: ¡Vamos! Gina: de comer el chocolate, mi abuelita hacía el chocolate. Entonces la veíamos haciendo el chocolate, moliéndolo tal cual, haciéndole la forma. como que esa parte estuvo increíble de poder estar ahí, a vida voz, porque yo conocía, sobre todo cuando nos mudamos al norte. Yo me acuerdo que mi mamá tenía una estética. Mi mamá siempre tiró por viaje, ponía nada más en la casa el altar, sino en su estética. Y no sabes la cantidad de gente que iba nada más a ver el altar, porque no había tanta esa costumbre. Estaba mucho más, como se dice, influenciado Caro: Gracias. Gina: por Estados Unidos, era mucho más Halloween. Entonces, cuando le platicamos a nuestros amigos, no todos, evidentemente, no voy a generalizar, pero cuando le platicamos a nuestros amigos que nosotros poníamos altar de muertos, todos querían también ir a verlo porque era algo como, wow, aquí no se hace tanto, era más bien. en Mexicali, en esa época donde estábamos, era más bien ver las casas decoradas de Halloween. Pero esto que es más nuestro, nosotros sí lo tenemos porque mi mamá y porque nosotros obviamente crecimos los primeros años de nuestra vida en la Ciudad de México. Marco: Yo creo que eso es lo bonito del Día de Muertos, que es un cúmulo de tradiciones, de actividades, de escuela siempre también, cada escuela con su creatividad, pero era de hacer calaveritas, yo me acuerdo que en la primaria nos pedían hacer calaveritas, a los maestros, a los compañeros, a la familia, y esta onda de poner ofrenda, que también no existe como la regla de esto, tiene que ir a fuerzas en la ofrenda, o a cada quien le va poniendo su personalidad, le va poniendo... pues parte de su esencia, ¿no? Como familia y a lo mejor de la persona a la que se la estás poniendo. Caro: Marco, pero explica qué son las calaveritas porque igual en otros países no saben qué es. Marco: las calabritas eran pequeñas, no sé si está bien dicho, como poemas, una especie de de texto en donde tú vas escribiéndole algo a la persona como si estuviera muerta pero las calaveritas se le hacen a las personas vivas y pues como fantasias pero fantasiosamente Caro: Pero cómico, ¿no? Pero... cómico. Marco: cómo se las llevaría a la muerte ¿no? cómo terminaría su vida aquí en la tierra y entonces pues hay parte de la creatividad ¿no? de se cayó, la persona era muy bebedora pues a lo mejor estaba en una cantina y se cayó o cosas así Gina: Pero tenía que reimar, tenía que reimar y tenía que tener como que... O sea, si era como de echarle cabeza. Yo me acuerdo que yo era malísima para hacer calaveritas, pero había unas de verdad muy ingeniosas. Marco: pero que al final es parte de la tradición irte involucrando en esta festividad fantasiosa de darle un homenaje a los muertos, de saludarlos o de volverte a reencontrar con estas personas que en muchas culturas pues la muerte siempre es la parte triste y el proceso de haber tenido una pérdida y cómo lo superas y toda esta parte triste y el mexicano pues al revés, todo es fiesta y esta idea de que están en otro lado divirtiéndose, que se la están pasando super a gusto, entonces... que también es teológico. Gina: Y que van a comer rico ese día. sea, yo me acuerdo que... Caro: Uh-huh. Gina: Perdón, me acuerdo que de niña, obviamente porque había platillos como muy ricos. O no era más el pan de muerto que siempre se me antojaba, pero había platillos de verdad muy ricos. Ajá, que Caro: ¿Mole? Gina: ponían... Y yo decía, ¿qué? O sea, no me lo puedo comer. Y me acuerdo que una vez le preguntaba mi mamá y me dice, no, o no se lo puedes quitar al muerto porque entonces se te va aparecer o algo así. Y me Caro: Mm-hmm. Gina: daba un pavor, o porque se me antojaba mucho, pero... Obviamente no me iba a arriesgar a que el muertito se enojara conmigo y me fuera a jalar de los pies. Marco: pero se supone que en otros lugares parte de la tradición es que después ya que levantas la fuente te la comes, que ahora te estoy pensando de pues si estuvo Caro: Así. Marco: al intemperie y si estuvo ahí este ya varios días pues ya se echó a perder. Gina: Para mí nunca es de que te la comes, al contrario, ya se la comió él, o como si le hubiera quitado el alma de la comida. Caro: Tengo esta impresión que no es... O sea, hasta de mala suerte es que te lo comas, no sé, Gina: Ajá. Caro: yo. Pero igual es en ciertos lugares, por ejemplo, como en un chavacán, que hacen su picnic, o hacen como el mole, pero hacen extras, ¿no? No solamente el le sirven al fallecido, es el que se comen ellos en el picnic, igual y en algún lugar, no sé. Marco: La mamá de mi papá si era de eso de ellos, o después de toda la ofrenda de los Dioses Muertos, si era como hacer un dulce o algo de las frutas o lo que se puso ahí en la ofrenda y Caro: mmm Marco: se lo comían, pero sí, o sea, la mayoría deja ahí como ofrenda, pero es lo que les digo, o como que depende, pues sí cada familia le va poniendo ahí su toque creativo. Caro: ¿OK? Sí. Gina: Supongo que hay gente que no quiere desperdiciar, que también es muy válido, pero yo no me comería esa comida. Caro: Yo las frutas, las mandarinas sí, me acuerdo que las mandarinas sí, pero bueno, lo demás pues no. Lo que ya se abrió, lo que ya está cocinado, así el pan de muerto y así no. Pero ni las calaveritas, las de azúcar, nunca llegué a probar ninguna. chocolate sí, pero de azúcar no. Gina: O sea, yo lamerla, sí, y luego dejarla en alta. Eso sí. Marco: ¡A usted! Caro: La chupó el diablo, literal. Gina: si, aqui esta, nomas queria ver si no estaba en veneno Marco: Así de... un besito, abuelita. Muy mal porque ustedes deciden, no, no se come y ahora resulta que se la comieron. Muy mal. Gina: Pero no les daba miedo, sea, no hubo un momento donde si les daba Ahorita de adultos obviamente no, pero de niños no les daba miedo de repente el día de muertos. Caro: No, mí no. Marco: a mi no, más bien me daba, no es que me diera miedo como que me generaba un poco de angustia, bueno en la casa de mi abuela era siempre la ofrenda y ese día no prendían la luz, entonces estar viendo así como los papelitos, fotos entre la luz de las velas y era así como de, o sea me hacía de chiquitos y me hacía creer así como de, creo que si van a venir, o sea... Gina: A mí, Caro: No. Gina: o sea, me daba un poco... La única parte que me daba miedo es que así como en Navidad queríamos de verdad ver a Santa Claus, hacía hasta lo imposible para no dormirte y ver a Santa Claus, el día de muertos yo hacía todo lo posible por no ver al muerto, ¿no? Como que dices, qué miedo, qué padre que venga y coma, pero qué miedo que me lo tope, ¿no? Porque cómo va a ser, ¿va a ser como una cosa bonita o va a ser como que no sé, todo ahí ya carcomido? No, no. Caro: Nice Marco: es que era lo que hablábamos del capítulo anterior, sea como estamos muy influenciados y al final toda nuestra infancia y adolescencia es una mezcla entre convivir con el halloween y con todas las películas de terror que al final vas con esta idea de que se te va parecer este el payaso, pues es lo mismo porque al final estás mezclando cosas y creo que el día de muertos si fuéramos una cultura muy alejada de toda la exposición de halloween a lo mejor le tomaríamos otro contexto y entonces si disfrutaríamos el hecho de la fiesta y todo pero lo vamos mezclando y pues al final como niño no entiendes entonces tú no sabes diferenciar entre el terror y que viene el payaso a comerte a que viene el muerto a saludarte o sea es como que tu cerebro va mezclando ahí cosas Gina: Es que sabes que también decía que tenías que poner la foto, o porque si, aunque cada quien interprete el altar como quiera, si hay como ciertas cosas que tienen que ir, porque tampoco quieres que cualquier alma llegue ahí. O sea, por eso las fotos son súper importantes, por eso la sala es súper importante, por ciertas como elementos, sí, es importante. Bueno, no sé, solo sé que hay que poner sal, pétalos. No, no hice mi tarea, no investigué tanto. Caro: ¿La sal? Yo no sé qué es, a ver, ¿por qué es importante? Gina: pero igual la gente va a decir que es, pero según yo sí. Marco: si que cada quien le pone, yo mi abuela me acuerdo que Caro: Yo nunca pongo sal. Marco: era pétalos del cempazúchil y incienso, o sea cada quien Caro: Ajá, caminito, es el caminito. Marco: le va poniendo pues sí cosas Caro: Lisa, como le encanta poner sal a las cosas al otro. Sí, Gina: Sal a todos. Caro: tiene fama Lisa. Es verdad. Esto será para otro episodio, Marco: Así sale todo para que vengas lío. Caro: pero Liz tiene fama de ponerle sal a los postes. Gina: Pero sí, estoy casi segura que si se los investiga y Marco: y Gina: si alguien se lo sabe puede salir a mi defensa explíquen, explíquelas. Marco: Ok, claro, es verdad. Gina me prepara café con un granito de sal. Gina: Ya sé. Caro: Y es conocida, es famosa por su salto. Gina: muy importante la sanación. Marco: Próximo capítulo, audiencia, la sal. Caro: Ok. Gina: Pero bueno, chiste es que decían que si no a los almas que estaban perdidas, porque pues estas las almas del purgatorio, que volvemos a lo mismo, también nos hacían rezarle a las almas del purgatorio para que pudieran salir de ahí, entonces tú te imaginas el purgatorio como algo horrible, entonces esas almas podían llegar y para evitarlo había que seguir ciertas reglas. Entonces, qué bonito el Día de Muertos, qué bonito tener altar, pero qué miedo que otro espíritu ahí llegue. Chocarrero, como decían. Marco: y yo creo que cada quien tiene un recuerdo Caro: Eso es Marco: de cómo lo vive, yo me acuerdo que también era el... el estudiar o el ver cómo se hacían las festividades de días justo en Veracruz, en pueblitos, donde primero es el día de los niños y luego el día de los muertos grandes y que la gente va, convive, cena en los panteones, les lleva música y yo me acuerdo que la mamá de mi mamá, mi abuela, era de vamos a rezar y entonces yo le perdí como todo el contexto decía ¿por qué? sí, de otro lado está divertido Gina: jajaja Marco: ¿por qué nos tenemos que sentar contra la ofrenda? pues viendo entre las velas a los muertos y Caro: ¡Muriéndote de hambre! Marco: que muchos ni los conocían porque estaba chiquito entonces era por ejemplo la mamá de mi abuela que nunca la conocí entonces como que se me hacía muy ajeno y así de récela pero récela con devoción y entonces Caro: Oye, chistoso, que dices de lo de que un día antes de los niños y el normal, En los adultos. Porque yo me acuerdo también cuando le preguntaste si nos daba miedo. A mí no me daba miedo, pero tal vez tristeza un poco. Porque sí, el Todos Santos creo que es cuando mi abuelita, por ejemplo, ella era de poner velitas en la calle, ¿no? Ponía Gina: Mm-hm. Caro: varias velitas como para que las guiaran a los niños. Se me hacía súper bonito, pero al mismo tiempo súper triste, ¿no? O sea, de los niños que se murieron. Marco: sí que se estudia Gina: eso era muy bonito, yo me acuerdo. Porque no era la única, mi abuelita. Yo me acuerdo en varias casas que tenían como... y algunos es el camino, literal un camino de vela. Caro: Mm-hmm. Gina: Súper bonito. Marco: pero es esta ambigüedad donde estás entre, pues sí es el dolor de la gente pero también ahora es una fiesta, Caro: Mm-hmm. Marco: entonces es como esta mezcla rara así de bueno ya le lloramos y ahora le vamos a festejar pero no es su día pero ahora es el día de los muertos muy raro. Caro: Bueno, pero yo, por ejemplo, las cosas que hay que agradecerle o no, no sé yo, para mí, personalmente, a Disney, porque cuando yo estaba en Estados Unidos, ya estaban mezclando mucho lo que era Halloween. con un día de... le dicen día de los muertos, ¿no? traducen así, día de los muertos. Y entonces ya había... no sé, como que ya se mezclando. el hecho de que sacaran la película de Coco y que explicaran, porque la explican muy bien hasta eso, siento que sí hicieron su tarea y ya las nuevas generaciones ya entienden mejor, ¿no? Porque si no, ya se está volviendo como que lo mismo, ¿no? Entonces, pero para mí. Gina: o incluso se estaba perdiendo, Hay muchos lugares donde ya ni siquiera se esforzaban y como dices, a mí me tocó estando aquí, bueno, aquí en Estados Unidos también, pero yo acababa de llegar a Francia, entonces yo la vi y me acuerdo que yo quería verla en español, entonces busqué un cine que en París, que tuviera la función en español, entonces yo estaba en la sala junto con toda la clase de francesitos que estaban aprendiendo español y la vi en español y no sabes lo que lloré, no fui la única, todo el mundo lloró. Así llorando, llorando, porque mucha gente lo puede criticar, ¿no? es Disney, lo que sea, pero para Caro: No. Gina: mí fue un súper bonito retrato de México y yo en ese momento lo necesitaba y dije, qué bonito es México, qué bonita es nuestra tradición! Y qué bueno que no se pierda. Caro: Sí. Marco: si que es el contexto también porque al final es esto que vas arrastrando, de ustedes que migran y que cambian de cultura y que se ven influenciadas de otras cosas, pues al final es lo que vas cargando y lo que decíamos al principio, creo que eso es de las tradiciones que no se pierdan y que te las van fomentando desde muy pequeño y a lo mejor se van mezclando, yo si recuerdo que aparte del día de muertos y de poner la ofrenda era salir a la calle a pedir calabaza, que se confunde mucho con esta pedida de dulces de Halloween pero por ejemplo mis sobrinos que viven en un área de la ciudad de México al sur como que ahí todavía está más arraigado el cómo piden calaverita entonces mi mamá ha fascinado siempre de ir con mis sobrinos porque dice es que ahí cantan y tienen o sea van disfrazados pues sí porque es la mezcla ya de con el Halloween pero traen esta tradición de tocar en la puerta y cantarles una canción a las personas como ofreciéndoselas a ver si les dan dulces o les dan dinero o fruta y pues yo no me acuerdo de eso de chico de por lo menos donde yo vivía era nada más así tocar y así de me da mi calaverita y ya Gina: Nosotros nunca pedimos calaverita, nosotros nada más era el altar de muerto y obviamente cuando ya estábamos en el norte del Caro: Muy bien. Gina: país era pues obviamente pedir dulces. Caro: El triqui triqui, decíamos. En la parte de trick or treat, triqui triqui. Era padrísimo. Gina: Sí, sí, me encanta. Marco: pero yo creo que son de las actividades que todos tenemos un buen recuerdo porque al final pues era esta pues sí sensación de sentirte dueño de la calle en un día como raro porque se supone que se aparecía este el muerto pero pues tú salías a la calle a pedir calaverita o tus dulces y pues ahora con Caro: Sí. Marco: la delincuencia en muchos lugares ya pues se pierde Caro: Chau. Gina: Pero para no seguirnos desviando, que Marco, tú quieres recuperar tu top ten porque ahora vamos a pasar. Marco: vamos a recuperar el top 10 audiencia, dos capítulos perdidos, pero ya lo encontramos. Caro: ¡Yay! Marco: participen con nosotros y pues se acuerden o nos digan si coinciden o no mencionamos algo importante, pero bueno, dentro de todo este misticismo y este patrimonio cultural de el día de muertos, pues hay diferentes historias, leyendas, hay cosas místicas y creo que una de las importantes que nos tocó a nosotros fue el fabuloso y famoso chupacabras que todos dizque vimos y no vimos, pero bueno, los 90 fue lo que mucha gente le daba miedo y no había Caro: Mm-hmm. Marco: redes sociales, pero me acuerdo que salían todos lados de este ser raro que se le chupaba la sangre a los animales y los dejaba ahí todos desollados. Gina: Aparte, como dice, siempre había alguien que decía que ya lo había visto. Caro: jeje Marco: bueno sí, porque era ya, le dije no, sí ya se apareció por la colonia. Gina: Sí. Marco: Igual era un perro ahí atropellado, ya todo lleno de moscas, pero era así, no, sí fue un chupacabras. Gina: Por el amor Marco: Había otro que sí, yo cuando estábamos estudiando la información yo no la había escuchado como que no tenía mucha conciencia y no sé si ustedes, la pascualita que se supone que es de chihuahua y pues se supone que era como un maniquí de novia que pues más bien parecía ahí como este mujer embalsamada tipo momia y que pues se les apagó a algunas personas tal vez escuché y lo confundí con otra cosa pero yo no sé si ustedes les tocó escuchar de la pascualita. Caro: Yo no, pero me investigué porque me llamó la atención, ¿no? Dije, ay, que es esta historia que nunca había escuchado y está interesante, ¿no? Que está muy realista la cara de la chica y los ojos y que al parecer como que decían que te seguían, ¿no? Y que las manos también, que según ellos te seguían creciendo uñas o no sé, que se le veían como manos de personas. Por eso salió como la leyenda de que había sido la hija de la dueña, ¿no? Que se había muerto y que la había embalsamado. La dueña de la tienda de novios, del vestido de novios. Gina: que horror. Caro: Sí. Marco: y bueno otro que también es muy famoso lo chaneques que seguro ustedes ahí por lo menos de su familia deben de tener ahí algo no porque eso es de vera cross y obviamente pues son estos personajes que aparecen y algunos te hacen como travesuras y otros te espantan ese tampoco yo tenía mucho contexto si había escuchado chaneques pero no no les había puesto tanta atención Caro: Yo no. Gina: Yo no me acuerdo porque cuando estábamos en Maracolos, justamente decían que los hombres que se iban a trabajar, ¿sabes? No, no, no, como a la montaña o no sé a dónde, se les aparecían Caro: ¿Hmm? Gina: los chaneques y que le tenías que dar algo. O si te lo encontrabas tenías que darle como algo a cambio porque si no, no sé si te mata. sea, una cosa así, ya la verdad es que ni me acuerdo. Pero el chiste es que si tenías la mala suerte de encontrarte, tenías que darle algo. Caro: mmm Gina: No sé si comida. Marco: que eso también había como muchas leyendas y a mí me tocó ya les había contado en los dos capítulos que yo estudié en la secundaria pública y en el turno de la tarde entonces era así de no hay que irse porque apagan la luz y se aparecen bueno una vez sí me tocó que se aparecen los chaneques por eso como que lo recordé pero Caro: mmm Marco: no traer así como se aparece un niño de la pelota siempre el mexicano siempre juega con esta onda de algo en la oscuridad se va a algo va pasar. Caro: ¿Mm? Gina: Pero eso era tiro por viaje. me acuerdo también, no me acuerdo cuál de las tantas escuelas en las que estuvimos, también decían que había una niña, en nuestro caso era como una niña que se aparecía porque se había muerto ahí o se perdió ahí. Entonces que no era aconsejable ir a la escuela en la noche, ¿no? Porque se te iba aparecer una cosa así. Y siempre también había alguien que decía que, ¡ay, yo sí la vi, no, yo la vi! Siempre, siempre había alguien que decía que ya la había visto. Caro: Sí. Marco: Y bueno, pues la reina de todas estas tradiciones que supongo que, aunque vivan en otros países, a lo mejor les llegó, es esta leyenda de La Llorona, con su típico, este, pues, aullido canto, sollozo, lo que ustedes quieran, preguntando por sus hijos a Caro: que miedo. Marco: mitad de... A mitad de... Gina: ¡Ay, mis hijos! Voy a aprovechar que tengo esta luz. Caro: de la divinidad más grande Marco: Toulouse, pero más bien parece como de la Virgencita de Guadalupe, Toulouse. Gina: Ay, mis hijos. Marco: Ya los encontré. Gina: Pero cuente la historia porque bueno, igual mucha gente ya se la sabe, pero igual otras no y es muy famosa. Marco: Pues y lo que yo descubrí es que como que hay muchas historias, sea como que como si hubieran muchas lloronas, no? Lo primero que encontré es que era en Guanajuato y luego también había visto que era como de Coyoacán, que es esta mezcla como con la llegada de los españoles, que este pues es una señora que pierde a sus hijos y entonces durante la noche los está buscando porque pues los perdió. Caro: te los asesina, según yo ella los mata. Gina: Sí, ella los mata. su... No era su esposo, ¿no? Ella como que está... Según la leyenda, lo que yo sé es que cada quien tiene su versión. Pero la versión que yo Marco: Sí que ya tenemos. Gina: sé es que era una mujer que estaba con un hombre casado. El hombre casado era de sociedad. Entonces, estaba casado con una mujer de sociedad, evidentemente. Y que siempre le prometió lo típico. Ya me voy a separar de mi esposa. Obviamente, se embarazó, la embarazó, tuvieron varios hijos. Y al final... Le dijo, ¿sabes qué? No, no voy a dejar a mi esposa, me voy ir con ella, la la la. Entonces ella del dolor que sintió, pues mató a sus hijos y se mató ella. Eso es lo que yo me acuerdo que me contaron. No sé si... Marco: Eso ya me suena a Televisa Presenta. Gina: ¡Solo es! Caro: Yo no sabía que parte pasaba, que si los había matado a sus hijos y que después se arrepentían. Gina: que los ahogó justamente. Marco: es que es lo que pasa con estas leyendas, cada quien va agregándole o cada quien le va poniendo de su cosecha y cada quien tiene la versión, estaba buscando y es justo un alma en pena de una mujer que ahogo a sus hijos y pues vaga por las noches pero dice que por los ríos y los lagos y yo me acuerdo que de hecho hay un tour en Coyoacán, aquí en la ciudad de México y te hacen las calles por donde pasa la llorona, entonces, o sea, al final es como a los reyes magos, Gina: Y aparte yo creo que cada estado de la República tiene su propia historia porque en Veracruz había mucho la dama de blanco y eso era Caro: Uh-huh. Gina: en el río, creo que lo dijimos en un episodio pasado, no me acuerdo en cuál. Entonces cuando íbamos al río, sobre todo cuando tenías hijos chiquitos, siempre tenías que llamarlos por su nombre. Por ejemplo, mi mamá nos llevaba al río y íbamos mucho al río porque en Veracruz hay muchos ríos. Entonces siempre mi mamá es, Caro, Caro, Liz, Liz. Y pues de niño es como, ¿por qué repite mi mamá ese nuestro nombre? Así como muy extrañamente y el de todos mis hermanos, ¿no? Entonces ya, no, no, no, porque es que si no lo repito la dama de Blanco se va a llevar como ella, igual como la llorón, ahogó sus hijos o perdió a sus hijos, o Caro: No. Gina: sea, los puede ahogar o lo que sea. Entonces era muy importante repetir el nombre, ¿ves? Entonces, como niño, por un lado qué fascinación, pero por otro lado qué miedo a una señora que me va llevar. ¿Qué es esto? Marco: que lo veas como tangible, si lo está diciendo es porque está aquí, aunque no lo vea, por algo Gina: Así. Marco: lo está haciendo, me acuerdo mucho de vecinos, de mi familia no, pero si de vecinos que decían si escuchan algo o ven una sombra algo hay que decirle groserías para que se vaya yo, ¿por? o sea que contexto Caro: Ok. Marco: tiene de hay que decirle a las almas groserías para que se vayan, pero mucha gente después ya juntándome con otras personas mucha gente si tiene esa onda de que si escuchas ruidos o sientes que hay fantasmas en tu casa hay que hacerles groserías se me hace como ahora muy ilógico de chiquito pues era así de ay sí sí vamos a hacer todas las que me sepa pero ahorita es así como por no tiene sentido pero es estas cosas Gina: Yo sabía de los duendes, que ya sabes, cuando se te pierdan las llaves, cuando se te pierde un par de calcetín, o sea, siempre se te pierde uno. Así de, ¿y dónde Caro: Muerte. Gina: está? Una cuchara, lo que sea, lo que se te pierde es porque tienes duendes en tu casa. Eso siempre yo escuchaba, ¿no? Que decía. Entonces, que para que te los devolvieran tenías que, ay, eso también era de mi mamá, Dios mío, todo viene de Veracruz. Este, era decirles groserías de, pínchela, ti, pi, pi, pi, regresame. Y que así, como que les gustaba que los trataras mal. Una cosa. Caro: No, yo no me acuerdo de esa parte. Lo que sí me acuerdo ahorita que estaba hablando de la mujer de blanco es que, no sé, te acuerdas que la casa que tenían y su papá, se veía en Veracruz, decían que se aparecía una mujer de blanco, ¿no? Entonces yo le pregunté a mi mamá y le dije, ¿cuál es historia de esa mujer de blanco? Al parecer era la dueña original de la casa que compraron y que después era de nosotros, que murió ahí, Pero que esa señora quería mucho a mi mamá. y que entonces como no vivíamos ayer a casa de vacaciones, ella cuidaba la casa. Hubieron varias veces que intentaron robar, pero que no robaron porque había una señora de blanco, según. Y que varias personas la vieron durante el transcurso y que le platicaron a mi abuelita y así. Yo no la vi, pero yo me acuerdo que yo tenía mucho miedo en esa casa, siempre tuve miedo por la señora de blanco. Aunque fuera buena o que estuviera destrolado, para mí era de una señora de blanco aquí. Gina: Yo no me Marco: y Gina: acuerdo de eso, Marco: nos vemos en Gina: pero sí me acuerdo que me daba mucho miedo, sobre todo el cuarto que era supuestamente el de nosotros. Tenía una víbora muy horrible, o sea, era Caro: ¡Todos aquí! Gina: muy horrible. Yo no podía dormir en ese cuarto. Había algo. De verdad que había algo. Marco: pero justo les Caro: Sí. Marco: iba a preguntar qué les da más miedo, o que les cuenten que ahí asustan o que ahí mataron o que ahí pasó algo o lo que decía justo ahorita llenar el entorno, sea que sientas la vibra o que el lugar este... sí, no decorado pero que tenga así un ambiente que te de miedo, o qué les da más miedo Gina: Pues las dos, una cosa lleva a la otra. Caro: Sí, porque te sugestionas y entonces ya tú mismo sacas la mala vibra, no sé. Marco: No, pero es lo que decía el capítulo anterior, que también lo fuimos aventando Caro: tocamos un poco. Marco: hasta este tema del día de hoy. Yo la casa de donde vive Gina y su esposo nunca me han espantado, pero no sé si es la decoración o es que el entorno es del bosque, no sé, pero siento que alguien me está viendo. Entonces no es que me genera angustia, pero sí siento todo el tiempo como de este lugar no es normal. Gina: un poco lo platicamos la vez pasada, pero yo sigo como muy sugestionada y yo sigo creyendo todavía en muchas... ahorita vamos a desarrollar, pero no todo evidentemente, pero en muchas cosas, Por lo menos respeto le tengo. Caro: Sí. Marco: pues si al final vas arrastrando esas cosas, vas mezclando. Gina: yo creo que no sé si todo el mundo, pero muchos sabemos la diferencia cuando un lugar tiene muy mala vibra. Aunque no te cuenten si se murió alguien ahí o lo que sea, que tú entras y dices, ay, ay, no, aquí hay algo, no sé, no me siento bien, no me siento bien. Yo me acuerdo que durante un tiempo me estuve quedando con una amiga, no voy a decir quién para no ventilarla aquí, y su casa... me ponía muy mal, sea, ponía de verdad como que me faltaba el aire. Yo me acuerdo que cuando estuve ahí, me tenía que salir a caminar, sea, me salía a caminar mucho, mucho porque afortunadamente hay un parque, incluso una iglesia, me iba a refugiar a la iglesia, porque yo sentía como una opresión en el pecho que no podía respirar bien, como malestar estomacal. Todo puede ser sugestión, no lo sé cada quien en lo que crea, pero yo sentía que esa casa guardaba también otro tipo de energía. Caro: Es que también yo siento que las emociones, los sentimientos y las emociones son energía, Porque eso se vive muchísimo en como museos del Holocausto o inclusive en Minas. Cuando yo he visitado Minas, que hubo mucho sufrimiento, mucho dolor, lo siente, la vibra se siente. A mí me pasa, al menos a mí. Marco: que justo también iba a decirles eso, parte de las tradiciones o de toda esta mezcolanza de lo místico y el misterio Pues también hay mucha gente que sí cree que las casas o los lugares van guardando pues la energía de las personas que las habitaron, de repente hay casas muy viejas y vuelvo a otro recuerdo que tengo también en París con la hermana de Gina, con Cristina vivía en un departamento que no sé fácil era del siglo XIX, XVIII al lado del Mulan Gouche y yo sin saber nada entraba y sentía como que ahí había no vibra mala pero sí como de hay mucha gente gente más de la que estaba físicamente y justo Gina: Además te espantaron, tienes que contar eso. Marco: ahí sí me espantaron y sentí que alguien se sentó en la cama y yo dije pues seguro es Gina que ya me va a despertar y pues no no había nadie Gina: No, todo pasó porque una noche antes la alarma de Marco como traía horario México, sonó como a las 4 de la mañana de aquí ahora a Marco: si Gina: París o a Francia. Super fuerte. Entonces yo me desperté porque como yo le dejé mi cuarto a Marco, yo estaba durmiendo con mi hermana, me desperté súper enojada y le apagué el celular todo y Marco se Caro: ¡Malabigas! Gina: espantó muchísimo. Pero pues ahí sí fue yo. Y a la otra la otra noche. O sea, no, para mí no pasó nada y él me dice en la mañana, ¿y ahora por qué entraste a mi cuarto en la noche? Y yo, ¿entré a tu cuarto? No, ahora no sonó tu despertador, no sonó... Claro que sí, te sentaste en la cama, yo sentí que te sentaste en la cama y yo, Marco, no fui yo. Y Marco... Caro: jajaja Marco: es de las únicas veces que sí dije es que yo lo sentí tan real porque se escuchó por ejemplo normalmente cuando tú te acuestas en una cama y es la estructura como de metal que era esa cama pues suena no? no sé si es el metal el resorte el cómo el colchón está Caro: y a los resortes Marco: pegando con el Gina: Aparte del peso, Marco: Ajá y se mueve la cama pues porque es el peso entonces yo sentí clarísimo y no me desperté, dije oye viene a molestarme otra vez y ahora no sonó la alarma. y entonces ya me seguí dormido pero sí sentí igual como cuando se para y que se mueve la cama y así de pues ya como que no le hice caso y se fue y me quedé con esa idea y entonces al otro día justo le reclamo y ya después así de pues no era nadie y en otra y yo me quedé con eso y en otra ocasión me prestaron ese departamento para quedarme y no había nadie más que los gatos entonces era así de no manches me la voy a pasar súper mal porque ya sabía que me habían espantado no había nadie ahora sí entonces lo que escuchara iba a ser siempre por ciento el fantasma. Caro: La presencia. Bueno, eso nos pasó. Bueno, ahí me pasó en un departamento que tenía Liz en México, Cuando fui a llevar a mi hija, cuando tenía como cuatro meses la fui a llevar a México y yo dormía muchísimo. Yo dormía con miedo. Volvíamos en la sala, teníamos un sofá a cama y cada noche, sea, cada noche yo dormía con miedo, Entonces, y cada vez que tenía miedo yo me abrazaba a mi bebé así de... y una noche así como que tenía mucho miedo y me abrí el ojo así para ver y vi a un señor con una barba en la esquina de la cama nada más parado así entonces yo así no se pude hacer nada más me tapé y me volví a dormir y horrible así no pero dormía y no le platiqué nunca a esto bueno en este tiempo no le platiqué a Liz no le dije no para qué le voy a molestar no, o estoy aquí de de visita y talla con quejosa entonces ya ni le dije Marco: ¿Para qué le voy a decir que hay un hombre viviendo con ella? Caro: No se ha dado cuenta, o igual no quiere que me dé cuenta yo, según... Y ya después, muchos meses después, ella me confesó también, bueno, me contó contando, no sé cómo salió, ¿te acuerdas? Gina: Ajá. Caro: Que a ti te había pasado algo parecido. Gina: Porque justo, en el mismo momento, en el mismo viaje, sea, ella se dormía en la sala y yo tuve una reunión o iba llegar tarde y esta vez dije, no, pues duérmete tú en el cuarto y yo me duermo en la sala. Entonces ella se duermó en el cuarto con su bebé y yo pues ya llegué tarde, hice lo que tenía que hacer y me acosté. Igual, me empezó a dar mucho miedo, o mucho miedo. Y dije, qué raro, me está dando mucho miedo, mucho miedo. E igual, que te empiezas a quedar dormida, te duermes y de repente te despiertas porque sientes que alguien te está viendo un poco lo que tú dices, te está viendo. Y volteo un hombre, o sea, yo no le vi la barba, pero un hombre todo vestido de negro, como capucha negra a la orilla de mí. O sea, que viéndome todo así. O sea, yo sabía que era un hombre, tenía la capucha negra y me dio muchísimo miedo. Y también dije, no lo voy decir a Caro porque se va a super traumar, ya no va a querer regresar a mi casa, ¿no? Y de verdad no sé cómo salió después. que empezamos platicar de algo y entonces es que tengo que confesarte algo cuando estuve en tu casa soñé esto y yo, yo también, ¿qué? O soñamos con el mismo hombre en el mismo lugar, no. sea, este tipo de cosas te hacen dudar de... o sea, así lo vivimos, así lo vivimos, no puede... O sea, no fue que Caro: Sí, no fue un sueño, Gina: nos contaminamos, que ella me contó y después yo soñé, fue que las dos lo soñamos Marco: Claro. Gina: aparte y cuando nos contamos era el mismo sueño, o no era sueño, yo estoy segura que no fue un sueño, pero... Caro: una presencia ahí, no sé, yo no dormía nada bien. Marco: que dentro de estas historias místicas nunca les tocó el tema o que nunca se tocara el tema de que los niños cuando están chiquitos tienen esta capacidad como de ver a las personas que no están o estas como fantasmas, a mi mamá le pasó mucho con mi sobrino el primero que de chiquito le decía ahorita no me moleste estoy platicando con tu papá y mi mamá se quedó así como de... pero pues... sea, mi sobrino nació creo que en el 2008 y mi abuelo murió en el 2001, o sea, no había... no se conocía, Caro: No. Marco: no había forma. Caro: No, Marco: Entonces ya mi mamá se quedó así de, bueno, pues saludamelo. Y me acuerdo ya después, mi abuela, la mamá de mi papá, sí era mucho de... pues curaras a la gente de espanto o que hicieras estos como rituales porque los niños eran como que más fácil, más susceptibles de que se les pegaran así como las almas o que como esta onda del mal de ojo, o como que las vibras, no sé si les pasó a o lo escucharon. Gina: Bueno, de hecho la historia que les conté un poco al principio es eso. en el capítulo pasado les dijimos que nosotros teníamos muchas pesadillas porque veíamos muchas películas de terror, pero no nada más eran las películas de terror, es todo esto que les estamos contando, toda esta cultura de cosas paranormales que pasaban o de supersticiones. Caro: mística. Gina: Entonces siempre teníamos miedo y mi mamá... cuando aprovechaba cuando íbamos a Veracruz que íbamos muy seguido para hacernos una limpia, sea nos llevaban, vamos a que los curen de espanto. Obviamente la primera vez no sabes qué es eso de que te curan de espanto. Era una chamana, o sea realmente una chamana que te ponía una sábana en la cabeza, te ponía ruda, hasta ahorita sé que es ruda, pero yo sabía unas hierbas que olían muchísimo, y te daba como golpes, o sea suaves, nada maltratado, no nos maltrataba, pero golpes de chuchuchuchu. Y luego tomaba alcohol o yo no sé qué y nos lo echaba. Marco: La tirada. Es copiar. Caro: Sí. Gina: escupía y al último te pasaba un huevo. Obviamente como niña, o sea, era súper traumático así, mamá, ¿me vas a curar del espanto? Más bien ya me provocaste otro, qué horror. Pero, ya sé, Marco: Ya tengo dialetes. Gina: era muy impresionante, muy impresionante, pero entonces dices, oye, si tu mamá te viene a curar de espanto es porque sí hay algo, ¿no? Entonces todo eso le Marco: que Gina: está dando a tu cerebro como más gasolina para seguir. Marco: A mi bueno, ¿todio? Caro: y nunca se cuestionan por qué tienen miedo a mis hijos. A la tele Gina: No. Caro: que se quedan viendo hasta las noches. Marco: Pero tu tampoco cuestionabas, yo me acuerdo porque mi también me pasó eso y no preguntas, tu te dejas, no? Así como, me van a pasar un huevo y pues hasta cierran los ojos, no? Y te quedas así quietecito. Gina: Yo estoy haciendo el huevo, ¿me entiendes? Porque era duro de ti. Caro: No oía el olor y la escupida de alcohol. Marco: pero pero pues sí es lo que decíamos al final vas arrastrando todas estas cosas Y mi hermana, también nos tocó, mi hermana y yo, justo que nos limpiaran con un huevo, pero como que ella dijo así de, ya esto es pura charlatanería. Y me acuerdo justo cuando mi sobrino empezaba a decir que platicaba con mis abuelos muertos. Entonces así como que mi hermana dijo, bueno, mejor si limpienlo con un huevo. Gina: en la ruda. Marco: Por si las moscas. es que al final eso te va comiendo la tradición y justo esta onda de entre que no sabes que si es real que no es real que es tradición y pues ya es mejor no el que que hace no se equivoca entonces mejor que más vale que sobre a que falte Gina: Sí. Marco: pero al final si te vas quedando con eso, no sé ustedes, yo no me quede con miedo, así como de por qué hacíamos eso, no le encuentro todavía la lógica, sé que mucha gente cree en eso, porque no sé si a ustedes les pasó, pero mí me rompían el huevo en un vaso con agua y así de mira aquí está ya salió, y yo salió que... Gina: Pues yo como dije, tengo respeto, pero también como fascinación porque por un tiempo también estaba como de... Ay no. Pues bueno, de niña impresionante, ¿no? ¡Wow! Me chocabas nada más que nos escupiera porque me daba asco que nos escupiera. Aunque tuviéramos las sábanas siempre yo sentía que gotitas me caían. Caro: Yo no me acuerdo de la sábana, yo siento que era directo así en la cara. Gina: Yo me acuerdo de la sábanaga, pero igual yo lo puse para protegerme. No lo sé. Ahora no, no he ido a que me limpien. O tal vez sí. No, sí, ahora que me acuerdo, no. Sí, sí, no. Sigo en esa misma línea. Marco: Ahora que vengas a México te preparamos una sesión. Gina: me voy a ir y tú caro eso esto me interesa con tus hijos tú o sea Caro: No, no Gina: ¿No? Caro: les he hecho limpia ni les... no sé, no. Digo, no me molestaría si es alguien conocido, como ustedes que me recomendaran que con tradiciones indígenas así se me haría bonito y así, pero no, no he hecho nada y sobre todo es que aquí en Francia no son nada espirituales, entonces... Marco: que vivan en el anonimato de las tradiciones. Gina: Para Caro: No. Gina: mi marido, para empezar, me dice bruja, obviamente yo sí pongo altares y sea, yo sí sigo con este mismo rollo y mucho más abierto, mucho más abierto. Yo tengo mi altar, de hecho lo estoy viendo aquí. Me acuerdo una vez que vinieron mis sobrinos y me preguntaron. Marco: Ya pasó alguien por atrás de ti, de hecho. Gina: ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¡Cállate! ¡Cállate! Me vas a traparlo. Me preguntaron qué era, ¿no? Les trato de explicar porque tengo piedras, o sea, nada horrible, ¿no? Nada horrible, cosas bonitas y con significado para mí, una vela, piedras y todo eso, como simbólico, porque a mí me gusta mucho, ¿no? Como estos... este simbolismo, Caro: ¡Los invito a les! Gina: sí, rituales, exacto. Para mí son importantes. El punto es que me gusta tener un pie como que en la tierra. y otro, como que Marco: en la fantasía. Gina: en la fantasía y sí, pero mi marido al principio era... él es un poco... él es espiritual, la verdad para ser francés es mucho más espiritual que la gran parte de los franceses, pero aún así, como que dice, Dios mío, ¿qué vas a hacer ahora? Marco: jajaja Caro: Pero los rituales, ejemplo, si mis hijos los han hecho contigo, eso les encanta. Los que tú has hecho de la Luna o has hecho varios con ellos. Eso les encanta, los que tú has hecho. como padre. Gina: Es que es como con la contraparte, creo que es muy bonito. yo, aunque puedo burlarme ahorita y decir mi mamá, qué onda, yo sí agradezco haber crecido con esto, que lo decíamos también en el episodio pasado, con esta, ¿no? Como esta mente abierta. Porque yo siento que como niño puedes vivir un ritual menos traumático que como nosotros de niños cuando nos hacían las limpias, pero Caro: No, Gina: como mucho más acompañado, mucho más mágico, como mucho más en contacto también con la naturaleza, ¿no? En conexión. Caro: más explicado también, que te explican y bueno, explicas en este caso y que está conectado con la naturaleza, si nada más ahí te limpian y está todo casi casi con la gallina muerta atrás y todo eso es todo satánico Gina: Gracias. Marco: Eso es todo. Caro: el asunto, pero si está como lo que haces tú, está súper bien porque es la naturaleza, es explicación y hasta veces música, entonces es como muy bonito y muy relajante. Marco: al final lo bonito es cuando ves que la gente hace alguna tradición o algo porque tiene fe o porque pues si quiere creer y está padre creer, mi mamá es mucho de prenderte una veladora, cuando traemos cosas así de incluso mi hermana ya es así de, ay ahorita ando muy nerviosa, ponme una veladora. Caro: mmm Marco: o sea, tener esta fe o esta creencia de lo que tú creas, La religión que tú creas o si crees también justo con las ofrendas de que vienen tus familiares, pero pues eso lo que está bonito, ¿no? Que alrededor de la fe y de estas ganas de conectar y de creer, haces rituales o cositas bonitas. Ya eso de que te escupan y que prendan fuego, eso es otra cosa. Pero, Gina: No me rías. Marco: por ejemplo, a mí se me hace muy bonito de mi mamá, si tú le dices que traes un angustiado, ella solita va y te prende una veladora junto a una foto tuya. Y ya, puede que haga o no haga nada, pero dices, es un detallito. Me estoy acordando que una vez Gina me invito, así de, vamos a salir, la súper fiesta, y llego, y así de, vamos a prender velas, y yo, pues... Gina: No, vamos a hacer nuestra vela, vamos a hacer un ritual. Marco: Vamos de un ritual y yo vestido para ir al antro y yo, ¿por qué? Pero qué pasó, en qué momento nos íbamos a divertir y terminamos restando con velas. Caro: Y te advierto no va a haber alcohol. Marco: en la que larre 1, 2, 3 Gina: horror Marco: pero es parte del show. Bueno pues del top 10 pasemos a un juego rapidísimo y hay que mencionar cosas como ya hemos dicho de superstición ustedes van a decir si creen o no creen y si les da como curiosidad o si sienten miedo o este pues jamás se atreverían a hacerlo, ya habíamos hablado del mal de ojo ustedes harían así su limpia para el mal de ojo Gina: Yo sí creo en el mal de ojo. Caro: Yo ni siquiera sé bien qué es, entonces no. Gina: Se supone que es cuando alguien te está viendo, o sea, te ve feo, pero sobre todo que, por ejemplo, te envidia. Yo lo veo como la envidia, ¿sabes? Que alguien te envidia demasiado, pero de esa envidia malsana Marco: de Málaga. Gina: que quiere que te pase algo malo. y creo que muchos lo hemos sentido cuando sientes justamente que alguien te está viendo y volteas y si hay una persona que te está viendo como muy fijamente, pero su semblante no es nada agradable. Ese es el mal de ojo, según yo. Entonces, yo sí creo, porque Caro: mmm Marco: Diopla... Gina: sí hay gente súper malvibrosa. Marco: platico rápido antes vivía en una colonia muy viejita y entonces cuando iba al mercado me encontró una señora que tenía los ojos grises y siempre me veía, no la conocía de nada pero siempre me veía fijamente y se acercaba y decía alguien le está haciendo mal de ojo, yo te puedo ayudar y yo se di aaa, así mejor no gracias. Caro: Y luego te llevas a la siguiente persona y decías lo mismo. Gina: Sí, así. Marco: Si, era para pedir dinero, pero era super raro que te aborde alguien que no conoces con una mirada super rara y alguien le está haciendo mal de ojo. Bueno, lo de pasar un huevo y quitarme las energías creo que ya todos hemos pasado por ahí. Así que, check. Caro: Ya, ya no lo haría Gina: Sí. Marco: La Wigas, yo nunca he jugado la Wigas, pero si me da miedo, esa si no lo haría. Caro: sí intentamos, yo no me acuerdo de haber intentado Gina: Yo tengo que contarles que yo tuve mi etapa, tengo muchas etapas de bruja y lo que sea. Tuve Caro: jajaja Gina: una etapa donde sí que jugué mucho Ouija con ustedes, pero también con mis amigas. Y una de las primeras veces que me fui a confesar, le confesé al padre que había jugado la Ouija. sea, dije, padre, tengo que confesarle que jugué la Ouija. Y el padre, sí, hizo una cara de... Y me dio una cachetada, ¿no? De, ¿cómo hiciste esto? Entonces, eso me traumó más porque el padre me estaba cacheteando porque jugué la Ouija. que sí, es que... Caro: ¡Premio! Gina: Es el diablo, ¿no? Así es como que se espantó y después me dio una cachetada muy fuerte, pero sí de, ¿qué hiciste? Eso no lo hagas y que reza no sé cuántos aves Caro: jajaja Gina: marías y padres nuestros. vuelvo a lo mismo, me traumó más la reacción. Si él me hubiera dicho, no sé, hija de Dios, no pasa nada, no sé, pero su reacción toda violentísima, me traumó y dije, ya no vuelvo a jugar. Caro: yo nada mas me ajene, listen slow motion ahí con la cacheta da... Marco: ¿Ves? eso Gina: y la babá. Marco: pasa gente atrás de ti, pero tú no las ves. Gina: ¡Cállate! Pero no jueguen con la ouija, a mí ya me da miedo, ya no volvería a jugar nunca con la ouija, me da mucho respeto. Marco: Bueno, siguiente, soñar con un familiar fallecido o sentir que vino a visitarte. Eso sí me ha pasado. Gina: Sí, a mí también. Caro: con mi abuelita y siempre alrededor de su aniversario luchoso siempre soño con ella. Marco: pero eso está bonito, no me genera miedo, es como si se sientas bonito. Caro: Sí, sí, van a... Gina: Les voy a pasar algo rápido que me dijeron. Si sueñas con, en este caso, tu abuelita o con alguien fallecido y sabes que está muerto, es porque pasó a visitarte. Si sueñas con ella y en tu sueño piensas que esté vivo, es un sueño nada más. Pero si estás consciente de que está muerto, que vino a saludarte. Marco: Bueno, Caro: Los dos supongo. Marco: este yo creo que sí ya todos escucha ruidos en una casa vacía. Gina: sí, qué miedo, no, qué horror. Marco: las apariciones en carreteras solitarias, nunca me ha pasado. Gina: Nunca ha pasado pero hay tantas leyendas que qué miedo. Marco: barrer los pies y quedarse soltero. Ya, mí me barrieron muchas veces los Sí. Caro: ¿Es el que? ¿Para no escuchar con la escoba? No, eso ni lo había escuchado ni... Marco: Pues en una vez así es cierto, ¿sí me barrieron los pies una vez? Ustedes son... Gina: y está soltero. Marco: ¡Puede que sí! Caro: ¿Quién te arreo los pies? ¡Lisa! Gina: No, I see. Marco: así la señora en su etapa de bruja me barre los pies romper Caro: Sí. Gina: Te vas a quedar soltero. Marco: un espejo y tener 7 años de mala suerte, pues yo ya tendría otra vida de mala suerte Gina: O sea, yo sí creía y le echaba agua. Decían que si querías que se rompiera la maldición tenías que echarle agua. yo sí lo hice porque sí acaso. Marco: Yo cuando trabajé en el área de promoción en TV Azteca y me tocó hacer una campaña de telenovelas, me acuerdo que Margarita Gralia se le rompió el espejo en el foro y sí fue a pedir así como de pues porque era mala suerte, que le iba a ir mal a la telenovela y echó agua y ella barrió y hizo ahí, nos tardamos mil horas en lo que hacía todo su ritual, pero sí hay gente que cree en eso, se está cañón. Caro: Mm-hmm. Marco: La que sigue, tirar la sal. Mi hermana era súper fan. Se le caía la sal y se echaba así para evitar. Caro: Oli se va a enojar. Gina: No desperdicien la sal. Marco: Ese va para mi comida y mi café. Gina: Así. Caro: Pero bueno, yo siento que esos dos últimos, el de la sala y el espejo tienen como un historial, Yo lo he escuchado es que porque en un momento la sala era super cara, Era algo muy raro y costosísimo. Entonces era de mala suerte porque me costaba un ojo en la cara. Igual los espejos, ¿no? Los espejos antes eran un lujo, ¿no? Nada más los reyes tenían espejo, entonces el romperlos también así de sacrilegio. Esa es la explicación lógica de los que no creen. Pero sí, como detalle. Marco: y la última pasar por debajo de una escalera a mí me da igual Caro: A mí no me gusta. Gina: A mí tampoco. Si puedo evitarlo, lo evito. Si no, pues ya ni modo. Caro: Sí. Bueno, hay una que no mencionaste, es la de los gatos negros, que es súper tonta, que la gente... Bueno, yo me acuerdo de niña que era ver un gato negro de mala suerte. Marco: sí, sí, sí, sí. Gina: Pero es como todo lo negro, los cuervos, ¿no? Si ves un cuervo, ya sabes, con el ruido que hacen, que alguien se va morir un poco de lo que tú dices de los perros que abuya. Entonces, pobres gatitos, ¿no? Qué horror y pobres animales. Caro: y los cuervos son súper inteligentes. Gina: Pero bueno, Yo de verdad no sé si existen los fantasmas, Tampoco sé si todas las historias dieron una explicación. Lo que sí sé es que algunas de esas leyendas se quedaron con nosotros muchos años e incluso hasta la fecha. Entonces hay que tenerles respeto. Caro: sí porque hay muchas cosas que de niños igual nos parecían normales y que hoy nos damos cuenta que nada que ver porque las cuatro nos contamos y decimos ay no eso no era normal eso no pasaba en todas las casas Marco: Sí, como irte de vacaciones, como ustedes decían, y ya regresar con tu super limpia y decir, ya estoy curado de espanto! Caro: De mal de jo. Gina: La realidad es que nunca nos curaron el espanto, entonces tampoco sirvió de mucho. Caro: No. Gina: Pero esta pregunta es para ustedes que nos están escuchando y viendo. ¿Qué historias les contaban de niños que todavía no los dejan dormir por las noches? Si alguna vez vivieron algo que no pudieron explicar, por favor tienen que contarnos para hacer una parte 2, 3, 4 de este episodio. Marco: Y bueno pues que mi mamá nos entere, que tu mamá nos entere que aún no estás seguro segura si cuando eras niño o niña viste un chaneque o lo soñaste. O a que Caro: jajaja Marco: estás viendo como yo la gente que pasa atrás de Gina. Gina: ¡Cállate! Caro: Bye! Gina: Bye!