Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 318 | No te dejes llevar por la ira.
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- Conoces a alguien que continuamente está peleándose con todos a su alrededor, esa gente a la que a veces llamamos como de mecha corta, bueno en contrasentido, además de andar peleando dicen ser cristianos, que asisten a una iglesia, que Dios es el centro de su vida, que amo de los de cristianos que son en todo su comportamiento. Y entonces piensas no entiendo cómo esta persona anda teniendo malas relaciones con todos a su alrededor y dicen que son cristianos que aman a Dios a esa clase de personas. Hay que regalarles. Segunda de timoteo dos veinticuatro. Regalarles, quiero decir, hablarles, escribirles, mandarles un mensaje de texto, un whatsapp diciendo hola. Imagínate que me encontré este versículo que dice y un siervo del señor No de debe andar peleando? Pero recuerdo segunda de timoteo dos veinticuatro. Ya sé que muchos de ustedes detienen el auto para que repita el versículo. Estaban haciendo algo e inmediatamente buscaron papel y lápiz porque se acordaron de aquella persona que en la familia o en el barrio o en el trabajo se la pasa peleando con todos. Segunda de timoteo dos veinticuatro y un siervo del señor no debe andar peleando Más bien debe ser amable con todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse. A ver no puede existir una persona que dice amar a Dios con todas las fuerzas de su corazón y estar propenso a irritarse por cualquier cosa. Se enojan, dejan de hablar, tiran las cosas, levantan el tono de voz, los brillan, los ojos, espumarajos en la boca toda clase de manifestaciones físicas para mostrar a los demás que están muy enojados y ese enojo a veces es incontrolable. Ah pero ahí viene la palabra de Dios y nos muestra que si somos siervos de Dios, pues no debemos andar peleando ni demasiado cortitos de mecha propensos a irritarnos. Algunos dicen no, pero es que yo tengo la razón. Bueno, y quién te dijo que tener razones permiso para andar peleando a Dios no le interesa saber cuánta razón tienes. Recuerda que Jesús dice si tu enemigo te obliga a ir una milla con él, ve dos. Además, acuérdate del Plan B. El señor Jesús dice que si tienes algo contra tu enemigo, ve con él, o sea, que tú tienes que ir a buscarlo para reconciliarte, porque bienaventurados son los pacificadores. Si tu motivación para discutir proviene de tu deseo de tener la razón o de ganarte la estima de quién está escuchan, estás actuando de manera egoísta y a Dios eso no le gusta. Dios no te honrará. Pero de dónde salen tantos deseos de andar, discutiendo, de tener peleas, de tener conflictos en las personas, Pues Santiago, capítulo número cuatro, versículo número uno dice de dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes. No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos. O sea, el apóstol Santiago, bajo la inspiración del espíritu Santo, nos dice cuando tenemos una discusión con las demás personas, la primera pelea que se presenta no es con ellas la primera pelea se presentó dentro de nosotros. Como así claro, las pasiones luchan dentro de nosotros mismos y luego nuestras actitudes físicas la boca, enojarnos, ponernos tensos, tirar las cosas, patearlas, solo la demostración de esa lucha de pasiones que llevamos dentro. Cuando yo discuto con Jasmith y pongo generalmente este ejemplo porque es lo que más a menudo me sucede. Tenemos treinta y cuatro años de matrimonio, pero discutimos me enojo con ella y ella se enoja conmigo y sabes qué pasa que cuando yo veo que va a empezar una discusión reconociendo lo que dice el Apóstol Santiago, me doy cuenta que primero estoy peleando yo dentro de mí mismo, porque el espíritu Santo viene y me dice ahí viene Jasmith, y es ahí cuando decido si voy a hablar en tono conciliador, en tono bajo, si voy a responder esa frase agraviosa con una frase de amor, si voy a devolver mal con mal o mal. Por bien, antes de que Jasmith diga la primera palabra, yo ya he decidido cómo le voy a responder. Imagínate dominio propio, como lo estábamos hablando en el podcast del el día de ayer, que es mucho más que tomar una ciudad. Yo soy el que decido si le voy a devolver un volantazo a ese hombre o a esa señora que manejó muy mal, que me cerró, me sacó del camino al motociclista que se me atravesó, a aquella señora que se coló en la fila del banco, a aquel que cometió decididamente un error conmigo y al sentirme ofendido, yo decido qué voy a hacer. Reconozcámoslo siempre antes de una pelea o una discusión. El Espíritu Santo nos advierte qué vas a hacer cuidado con lo que vas a decir. Esas son las pasiones que luchan dentro de nosotros. Pero bien, quizá estés escuchando este podcast muy de mañana. Bueno. Para eso sirven los devocionales. Para eso sirve que nos tomemos un tiempo con Dios para hacer firmes compromisos de lo que habrá de pasar en nuestra cotidianidad, que recién está empezando. Entonces hagamos una propuesta. Señor yo me propongo durante este día que todas las personas que quieran, como decimos los colombianos, sacarnos la piedra hacer que me enoje todos aquellos que probablemente cometan una injusticia conmigo. Yo no les voy a devolver ese mal conl mal, que voy a darle oportunidad al Espíritu Santo de que domine esas pasiones que luchan dentro de mí cuando vienen los malos momentos, los momentos tensos. Me comprometo en el día de hoy a no devolver un grito cuando me han dado un grito, a no devolver una mala actitud cuando alguien ha venido a mí con mala actitud. Qué tal si tú y yo hacemos ese compromiso. Ahora que recién estamos empezando este día y bueno, recordamos lo que dice la palabra de Dios los versículos que hoy estuvimos analizando. Segunda de Timoteo, dos veinticuatro y un siervo del señor No debe andar peleando más bien debe ser amable todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse. Y el segundo Santiago cuatro uno. De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes no es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos. Te deseo que tengas un lindo día. Estos dos versículos te acompañen y te martillen constantemente la mente ahora que vas para el trabajo y quizás tu jefe sea de esas personas poco tolerables o algún compañero de trabajo, o mientras vas conduciendo o quizá al llegar a casa, las malas noticias acerca de lo que hizo un hijo, la mala actitud que tiene tu cónyuge cuando te encuentras con ella, con él, en fin, todas las tentaciones que vamos a tener hoy, que nos invitarán a cambiar de ánimo y a explotar iracundamente que Dios te dé la capacidad de saber controlarte mucho dominio propio. Gracias por haber escuchado este podcast. El trescientos dieciocho que Dios te bendiga