Latest / Historias De Terror / Migrantes Mexicanos y el Terror del Desierto: Historias Reales de Horror
Transcript
- 0:08Speaker 2: Mi vida siempre había sido humilde. Me levantaba con el
- 0:12Speaker 2: sol para trabajar en la parcela que heredé de mi padre,
- 0:15Speaker 2: un terreno reseco en el que sembraba maíz y frijol.
- 0:19Speaker 2: Durante años me las arreglé para sostener a mi familia,
- 0:21Speaker 2: aunque muchas veces apenas teníamos para comer. No conocía otra
- 0:26Speaker 2: forma de ganarme la vida y pensaba que, con esfuerzo,
- 0:29Speaker 2: algún día lograría darle a mi esposa y a mis
- 0:32Speaker 2: dos hijos algo mejor. pero la tierra se volvió ingrata
- 0:36Speaker 2: y los precios de venta bajaron tanto que terminaron por
- 0:38Speaker 2: ahogarme en deudas. Entonces comprendí que no había salida, debía
- 0:43Speaker 2: reunir valor y buscar otra ruta para que mis seres
- 0:46Speaker 2: queridos no acabaran en la miseria. Pasaron semanas antes de
- 0:50Speaker 2: que me decidiera, pero al final un vecino me habló
- 0:53Speaker 2: de un coyote al que varios paisanos habían contratado. Tenía
- 0:57Speaker 2: fama de cobrar caro, sin embargo, decían que conocía un
- 1:00Speaker 2: camino menos vigilado a través del desierto hacia el norte.
- 1:04Speaker 2: Con la idea de un futuro más esperanzador, vendí lo
- 1:07Speaker 2: poco que tenía de valor, un par de herramientas, algunos
- 1:11Speaker 2: muebles viejos y hasta la motocicleta que usaba para transportar
- 1:14Speaker 2: la cosecha. Al juntar el dinero, me sentí con el
- 1:18Speaker 2: corazón en la mano, no sabría cuándo volvería a ver
- 1:21Speaker 2: a mi familia, ni siquiera si regresaría con vida. Sin embargo,
- 1:26Speaker 2: me repetía que lo hacía por su bien y que
- 1:28Speaker 2: esa angustia se transformaría en alivio cuando pudiera mandarles dólares
- 1:32Speaker 2: y así ofrecerles una vida digna. El día que partí
- 1:36Speaker 2: mi esposa apenas pudo contener el llanto. Mi madre se
- 1:40Speaker 2: quedó encerrada en su cuarto para no verme ir porque
- 1:43Speaker 2: le dolía demasiado. Aún así me despedí de mis hijos
- 1:47Speaker 2: rogando que no me olvidaran. Sentía un nudo en la
- 1:50Speaker 2: garganta que me quemaba cada vez que pensaba en todo
- 1:53Speaker 2: lo que dejaba atrás. Al llegar al punto de encuentro
- 1:57Speaker 2: me topé con un pequeño grupo de gente. Éramos siete
- 2:01Speaker 2: contando al guía, una mujer de rostro cansado, otra de
- 2:04Speaker 2: cabellos grises y dos hombres, uno joven y robusto, otro
- 2:08Speaker 2: mayor que se apoyaba en un bastón improvisado para poder
- 2:10Speaker 2: andar sin perder el equilibrio. Nadie hablaba en voz alta,
- 2:14Speaker 2: el ambiente era de tensa expectación. El Kaori observaba en silencio,
- 2:20Speaker 2: como si evaluara nuestras posibilidades de resistir la travesía. Cuando
- 2:25Speaker 2: empezó la marcha, me di cuenta de que no sabía
- 2:27Speaker 2: casi nada de esa ruta. El coyote nos advirtió que
- 2:31Speaker 2: caminaríamos de noche y nos detendríamos de día para no
- 2:34Speaker 2: ser vistos. Nos ordenó mantenernos siempre juntos y no hacer ruido,
- 2:39Speaker 2: ni siquiera cuando sintiéramos dolor o sed. No era la
- 2:43Speaker 2: primera vez que lo hacía, decía tener todo bajo control.
- 2:47Speaker 2: Yo lo seguía con la resignación de quien no tiene
- 2:50Speaker 2: otra salida. mientras avanzábamos me fijé en los alrededores el
- 2:55Speaker 2: terreno se volvía cada vez más árido la poca vegetación
- 2:58Speaker 2: parecía marchita y el aire tenía un olor extraño una
- 3:02Speaker 2: mezcla de polvo y sequedad que me raspaba la garganta
- 3:06Speaker 2: la primera noche en el desierto fue una sorpresa para
- 3:08Speaker 2: mí pensaba que el calor nos asfixiaría pero al caer
- 3:12Speaker 2: la oscuridad sentí un frío que calaba los huesos un
- 3:16Speaker 2: viento helado nos golpeaba el rostro y hacía que me
- 3:19Speaker 2: temblaran las manos Caminábamos en una fila casi perfecta, con
- 3:23Speaker 2: pasos firmes, intentando no rezagarnos. El cielo estaba cubierto de estrellas,
- 3:29Speaker 2: pero ese paisaje, que en otras circunstancias podría haber sido hermoso,
- 3:33Speaker 2: a mí solo me producía desasosiego. Sabía que no podíamos confiarnos,
- 3:38Speaker 2: en cualquier momento podríamos toparnos con una patrulla o con
- 3:42Speaker 2: bandidos que buscaban extorsionarnos. Pasadas un par de horas, empecé
- 3:47Speaker 2: a percibir algo raro en el ambiente. Era un sonido,
- 3:51Speaker 2: como si alguien arrastrara los pies a pocos metros de mí.
- 3:55Speaker 2: Al principio lo atribuía el cansancio, cuando uno está agotado
- 3:58Speaker 2: suele imaginar cosas. Sin embargo, con cada paso que dábamos,
- 4:03Speaker 2: ese ruido insistía, a veces resonaba detrás, a veces parecía
- 4:07Speaker 2: alejarse para luego acercarse de nuevo. Miraba de reojo al
- 4:12Speaker 2: joven que caminaba detrás de mí. Parecía tan desconcertado como yo.
- 4:16Speaker 2: pero no decía nada, solo fruncía el ceño y se
- 4:19Speaker 2: persignaba de vez en cuando. Avanzamos sin detenernos hasta que
- 4:24Speaker 2: el coyote ordenó un alto breve para tomar agua. Nos
- 4:27Speaker 2: sentamos en silencio, intentando recuperar el aliento. De pronto, escuché
- 4:33Speaker 2: el mismo arrastre de pies, como si alguien invisible se
- 4:36Speaker 2: moviera en la oscuridad, listo para dar un salto hacia nosotros.
- 4:40Speaker 2: El hombre mayor, el que usaba bastón, se puso de
- 4:43Speaker 2: pie con rapidez inesperada y señaló hacia atrás con la
- 4:46Speaker 2: mano temblorosa. Afirmaba que había visto una sombra deslizándose entre
- 4:51Speaker 2: los matorrales secos. Pude ver miedo genuino en sus ojos,
- 4:55Speaker 2: un terror que no parecía el simple temor de ser
- 4:58Speaker 2: descubierto por las autoridades. El coyote se acercó y nos
- 5:02Speaker 2: pidió que fuéramos discretos, diciendo que era mejor continuar. Asumí
- 5:07Speaker 2: que lo hacía porque no quería que la paranoia se
- 5:09Speaker 2: apoderara del grupo. Sin embargo, algo en su semblante lo delataba,
- 5:14Speaker 2: él también estaba nervioso. Decía que los ruidos eran sólo
- 5:19Speaker 2: el eco de nuestros pasos, que el viento soplaba con
- 5:21Speaker 2: fuerza y podía confundirnos. Aún así, sentía un escalofrío que
- 5:26Speaker 2: me recorría a la espalda. Intentaba convencerme de que todo
- 5:30Speaker 2: aquello no era más que su gestión, una reacción natural
- 5:33Speaker 2: al miedo y la fatiga. Seguimos en marcha y el
- 5:37Speaker 2: arrastre de pies volvió a sonar. A veces parecía alejarse,
- 5:41Speaker 2: como si se perdiera entre la arena, pero al cabo
- 5:44Speaker 2: de un rato reaparecía más cerca que antes. El joven robusto,
- 5:49Speaker 2: ese que parecía tan confiado al inicio, de pronto encendió
- 5:52Speaker 2: una linterna que llevaba oculta. Apuntó el as de luz
- 5:56Speaker 2: hacia atrás y juró haber visto una figura deforme, a
- 5:59Speaker 2: unos pocos metros, detrás de una roca. Cuando giramos el
- 6:03Speaker 2: rostro para comprobarlo, no encontramos nada. Solo vimos la vasta oscuridad,
- 6:09Speaker 2: el contorno de algunas piedras y unos matojos balanceándose con
- 6:12Speaker 2: el viento. El corazón me palpitaba con fuerza. Me esforzaba
- 6:17Speaker 2: por no flaquear, pensaba en mi familia y en el
- 6:20Speaker 2: deber de llegar vivo a la frontera. Aunque ninguno lo
- 6:24Speaker 2: confesara en voz alta, todos sentíamos que algo nos acechaba.
- 6:28Speaker 2: Retomamos el camino de forma más acelerada, con la esperanza
- 6:32Speaker 2: de dejar atrás aquella presencia que se burlaba de nosotros
- 6:35Speaker 2: al permanecer siempre fuera de nuestro alcance. El coyote insistió
- 6:39Speaker 2: en que apagara la linterna para no delatarnos. Con el
- 6:43Speaker 2: pulso agitado y la garganta seca, avancé con paso firme,
- 6:47Speaker 2: pero mis oídos no dejaban de percibir ese murmullo, ese
- 6:50Speaker 2: lento raspar sobre la arena que resonaba dentro de mi cabeza.
- 6:55Speaker 2: La noche avanzó sin darnos tregua. Por momentos veía a
- 6:58Speaker 2: la mujer de cabellos grises llevarse las manos a la cara,
- 7:02Speaker 2: como si quisiera rezar o llorar, pero no se atreviera
- 7:04Speaker 2: a romper el silencio. La otra mujer, más joven, parecía
- 7:09Speaker 2: contener la respiración de forma involuntaria. Con cada sonido extraño,
- 7:14Speaker 2: cerraba los ojos con fuerza, apretando los labios para no
- 7:18Speaker 2: soltar un grito. Después de horas de caminata, estábamos exhaustos,
- 7:23Speaker 2: pero el coyote nos dijo que teníamos que seguir hasta
- 7:25Speaker 2: encontrar un sitio seguro para reposar, lejos de las dunas
- 7:29Speaker 2: abiertas donde cualquier luz podría delatarnos. Casi al amanecer, el
- 7:34Speaker 2: aire comenzó a sentirse más denso, como si en lugar
- 7:37Speaker 2: de oxígeno respiráramos polvo y arena. Era difícil tragar saliva,
- 7:42Speaker 2: sentíamos la piel acartonada. El coyote nos llevó hasta un
- 7:46Speaker 2: pequeño cañón natural donde podíamos quedarnos ocultos entre las rocas. Allí,
- 7:52Speaker 2: nos acomodamos para descansar un poco antes de que el
- 7:54Speaker 2: sol nos castigara con toda su furia. Dormité unos minutos,
- 7:59Speaker 2: acunado por el agotamiento, pero mis sueños fueron turbios. Soñé
- 8:04Speaker 2: con sombras arrastrándose a mi alrededor, con manos huesudas intentando
- 8:07Speaker 2: aferrarse a mis tobillos. Me desperté sudando frío. El coyote
- 8:13Speaker 2: nos indicó que nos quedáramos todo el día allí, en silencio,
- 8:16Speaker 2: sin encender fuego ni hacer ruido. Comimos galletas rancias y
- 8:21Speaker 2: bebimos poca agua, racionando lo que nos quedaba. El hombre
- 8:25Speaker 2: mayor apenas podía mover las piernas, le dolían las rodillas
- 8:28Speaker 2: y el dolor lo hacía gemir en voz baja. Me
- 8:31Speaker 2: acerqué a él para ofrecerle algo de mi ración, pero
- 8:34Speaker 2: lo rechacé cuando vi su mirada perdida. Me dijo con
- 8:38Speaker 2: un hilo de voz que no soportaba la sensación de
- 8:40Speaker 2: estar siendo vigilado que desde que entramos en el desierto
- 8:44Speaker 2: presentía una energía oscura, como si muchas almas se hubieran
- 8:47Speaker 2: quedado atrapadas allí, sin saber a dónde ir. Me quedé pensativo.
- 8:53Speaker 2: A mí también me había invadido la misma impresión desde
- 8:56Speaker 2: la primera noche, algo no seguía sin mostrarse abiertamente, algo
- 9:00Speaker 2: que no entendía de barreras ni de fronteras. Cuando por
- 9:03Speaker 2: fin el sol empezó a descender, reanudamos la marcha, conscientes
- 9:07Speaker 2: de que nos quedaban varios días de travesía. La noche
- 9:11Speaker 2: cayó sobre nosotros como un manto opresor. El silencio se
- 9:15Speaker 2: interrumpió muy pronto por esos pasos que no eran nuestros.
- 9:19Speaker 2: Esta vez, el sonido era más fuerte, más pesado, como
- 9:23Speaker 2: si un grupo numeroso caminara tras de nosotros, pisada a pisada,
- 9:27Speaker 2: imitando nuestro ritmo. El joven que llevaba la linterna la
- 9:32Speaker 2: encendió de nuevo, pese a las órdenes del coyote. Iluminó
- 9:36Speaker 2: las arenas por detrás y soltó un sollozo ahogado cuando
- 9:39Speaker 2: distinguió algo que lo dejó helado. Decía que había visto
- 9:43Speaker 2: una fila de huellas descalzas, marcadas con nitidez junto a
- 9:46Speaker 2: las nuestras. Lo estremecedor era que esas huellas eran recientes,
- 9:51Speaker 2: se formaban como si alguien invisible caminara a nuestro lado,
- 9:54Speaker 2: pero no había nadie allí. Me acerqué despacio y sentí
- 9:58Speaker 2: un nudo en el estómago al comprobarlo por mí mismo,
- 10:01Speaker 2: eran huellas humanas, con dedos y talones que dejaban rastros
- 10:05Speaker 2: perfectos en la arena suelta. El coyote lucía pálido. Nos
- 10:10Speaker 2: incitó a seguir sin mirar atrás. Aunque no lo admitía,
- 10:14Speaker 2: sentíamos en sus palabras el temblor del miedo. El hombre
- 10:18Speaker 2: mayor se persignó una y otra vez, murmurando oraciones. Yo
- 10:22Speaker 2: apreté los dientes, con la vista clavada en el horizonte oscuro.
- 10:27Speaker 2: Quería aferrarme a la idea de que el destino nos
- 10:29Speaker 2: aguardaba con algo mejor, que mi sacrificio tendría recompensa. Pero
- 10:34Speaker 2: cada paso que daba retumbaba en mi pecho como un
- 10:37Speaker 2: presagio de desastre. No entendía lo que estaba pasando, y
- 10:41Speaker 2: eso me aterraba aún más, no era algo normal, no
- 10:44Speaker 2: era un simple cansancio colectivo. Había una presencia que jugaba
- 10:49Speaker 2: con nosotros, burlándose, acechando. En un punto de la madrugada,
- 10:54Speaker 2: los ruidos se transformaron. Escuchamos susurros que no tenían un
- 10:58Speaker 2: idioma claro, parecían lamentos, o tal vez hoyosos apenas contenidos.
- 11:04Speaker 2: La mujer más joven comenzó a hipar de terror, cubriéndose
- 11:07Speaker 2: los oídos. Las manos le temblaban. El coyote, con los
- 11:12Speaker 2: ojos muy abiertos, ordenó avanzar más rápido. Dijo que debíamos
- 11:17Speaker 2: salir de esa zona cuanto antes. Recordé el relato del
- 11:21Speaker 2: hombre mayor sobre energías atrapadas y maldije internamente haberme embarcado
- 11:25Speaker 2: en aquel infierno, aunque en el fondo sabía que no
- 11:28Speaker 2: tenía otra opción. La última noche en el desierto fue
- 11:32Speaker 2: un suplicio. Caminamos sin detenernos, incluso cuando las piernas amenazaban
- 11:37Speaker 2: con colapsar. El sonido de paso se volvió un retumbo constante.
- 11:43Speaker 2: Sentía como si decenas de figuras invisibles corrieran detrás de nosotros,
- 11:47Speaker 2: esperando el momento oportuno para abalanzarse. Cuando atisbé los primeros
- 11:52Speaker 2: indicios de que el terreno se iba haciendo más firme
- 11:54Speaker 2: y menos arenoso, sentí un alivio momentáneo. El coyote nos
- 11:58Speaker 2: aseguró que estábamos cerca del final de la ruta. Sin embargo,
- 12:03Speaker 2: un escalofrío me recorrió la nuca al darme cuenta de
- 12:06Speaker 2: que los pasos se intensificaban. De pronto, todo se detuvo.
- 12:11Speaker 2: Fue tan repentino que me quedé quieto, con el latido
- 12:14Speaker 2: en los oídos. Miré a mi alrededor, tratando de encontrar
- 12:18Speaker 2: la causa de aquel silencio repentino. Sentí un hormigueo en
- 12:22Speaker 2: la piel, como si algo estuviera justo detrás de mí.
- 12:26Speaker 2: El hombre joven, con la linterna temblando en su mano,
- 12:29Speaker 2: se atrevió a echar un vistazo y apuntó el rayo
- 12:32Speaker 2: de luz hacia atrás. Entre los claroscuros de la noche,
- 12:36Speaker 2: vi figuras inmóviles recortadas en la distancia, seres que parecían
- 12:40Speaker 2: humanos pero que no tenían rasgos definibles. Parecían sombras verticales
- 12:45Speaker 2: clavadas en la arena, mirándonos sin ojos, sin gestos. Mi
- 12:50Speaker 2: corazón palpitó con furia, y en lugar de huir, me
- 12:53Speaker 2: quedé congelado, sintiendo un vacío en la boca del estómago.
- 12:57Speaker 2: Nadie dijo nada. Nos limitamos a reanudar la caminata con
- 13:01Speaker 2: una prisa febril, alejándonos de esas siluetas que seguían quietas
- 13:05Speaker 2: como estatuas hechas de tinieblas. Cuando por fin emergimos de
- 13:09Speaker 2: la parte más árida y llegamos a una zona con
- 13:12Speaker 2: arbustos más altos, el coyote detuvo al grupo y respiró
- 13:15Speaker 2: con fuerza. Estábamos fuera del desierto. Por un instante, rompimos
- 13:21Speaker 2: el silencio con un suspiro colectivo de alivio. Incluso el
- 13:25Speaker 2: hombre mayor se dejó caer sobre las rodillas, como si
- 13:28Speaker 2: hubiera escapado de una sentencia fatal. Solo cuando nos reunimos
- 13:33Speaker 2: en un refugio improvisado, antes de separarnos, el coyote habló
- 13:37Speaker 2: con franqueza. Dijo que aquella zona era conocida por los
- 13:41Speaker 2: lugareños como el Valle de las Almas Atrapadas. Aseguraba que
- 13:45Speaker 2: durante décadas muchos migrantes habían muerto solos y sin rumbo,
- 13:48Speaker 2: y que sus espíritus vagaban sin encontrar descanso, repitiendo la
- 13:53Speaker 2: caminata que nunca pudieron completar en vida. Nos confesó que,
- 13:57Speaker 2: en otros cruces, también había escuchado pasos inexplicables. A veces
- 14:02Speaker 2: encontraba huellas descalzas sobre la arena, incluso cuando su grupo
- 14:06Speaker 2: no llevaba a nadie descalzo. Él siempre se había hecho
- 14:10Speaker 2: el duro, intentando que el pánico no lo dominara. Sin embargo,
- 14:15Speaker 2: aseguró que esa sensación de ser vigilado no se iba
- 14:18Speaker 2: ni con los años ni con la experiencia. Regresé la
- 14:22Speaker 2: mirada hacia el desierto. Tuve la certeza de que, cuando
- 14:26Speaker 2: uno se adentra en esos parajes, se lleva algo de
- 14:28Speaker 2: su oscuridad encima, una herida en el alma que no
- 14:31Speaker 2: cierra jamás. Nada de lo que viví antes me preparó
- 14:35Speaker 2: para entender lo que pasó en ese trayecto. A veces
- 14:39Speaker 2: quiero creer que el cansancio y el terror nos jugaron
- 14:41Speaker 2: malas pasadas, pero en el fondo sé que hay fuerzas
- 14:44Speaker 2: que no podemos explicar, entidades que arrastran su pena por
- 14:48Speaker 2: esas dunas y que buscan compañía para no marchar solas.
- 14:52Speaker 2: Cada vez que cierro los ojos en la noche, recuerdo
- 14:55Speaker 2: esos pasos que resonaban a mi espalda, ese arrastre de
- 14:58Speaker 2: pies que persistía incluso cuando nos deteníamos. Y en mis
- 15:02Speaker 2: pesadillas vuelvo a ver esas sombras paralizadas en la distancia,
- 15:05Speaker 2: figuras que no tenían facciones humanas pero que me observaban
- 15:09Speaker 2: con un silencio insoportable. Quizá logré salir del desierto, pero
- 15:13Speaker 2: una parte de mi espíritu se quedó allá, perdida en
- 15:16Speaker 2: la arena y el viento, engrosando las filas de esos
- 15:19Speaker 2: susurros lastimeros. Aunque logre encontrar un trabajo y envíe dinero
- 15:24Speaker 2: a mi familia, esa noche interminable seguirá viva en mi mente,
- 15:28Speaker 2: recordándome que a veces, en nuestro afán por sobrevivir, despertamos
- 15:32Speaker 2: presencias que habitan en lugares que jamás soñamos comprender. sombras
- 15:44Speaker 2: bajo el cauce me llamo mateo y crecí en un
- 15:48Speaker 2: rancho tan pequeño que la gente se conocía por el
- 15:51Speaker 2: nombre de sus abuelos no era un sitio con muchas
- 15:54Speaker 2: oportunidades y después de años intentando salir adelante sin éxito
- 15:59Speaker 2: tomé la decisión de arriesgarme a cruzar la frontera hacia
- 16:02Speaker 2: el norte de niño escuchaba historias sobre ese viaje a
- 16:06Speaker 2: veces hablaban de calor insoportable a veces de crueldad humana
- 16:10Speaker 2: y otras de sucesos que nadie podía explicar bien Yo
- 16:14Speaker 2: no creía en cosas sobrenaturales ni me pasaba la vida
- 16:17Speaker 2: contando leyendas. Pero lo que viví hace unos años todavía
- 16:21Speaker 2: me provoca un escalofrío que recorre mi columna y me
- 16:24Speaker 2: deja despierto hasta el amanecer. La pobreza en mi familia
- 16:28Speaker 2: llegó a un punto en que la tierra ya no
- 16:30Speaker 2: daba lo suficiente. Mis hermanos y yo crecimos trabajando en
- 16:34Speaker 2: un campo estéril y mis padres hicieron lo imposible por
- 16:37Speaker 2: alimentarnos a todos. Con el paso del tiempo, Mis padres
- 16:42Speaker 2: se enfermaron y no podía mantenerlos con apenas unos centavos
- 16:45Speaker 2: al día. Fue entonces cuando un conocido me habló de
- 16:48Speaker 2: un coyote que, según decían, era confiable. Se llamaba Gerardo,
- 16:54Speaker 2: pero pocos lo llamaban por su nombre. Decían que conocía
- 16:58Speaker 2: rutas seguras y que no cobraba tanto. En mi desesperación,
- 17:02Speaker 2: reuní lo que pude, vendí una vieja vaca, algunos enseres
- 17:06Speaker 2: y lo poco de valor que guardaba en la casa.
- 17:09Speaker 2: Cuando finalmente tuve el dinero, me aventuré a buscar a Gerardo.
- 17:13Speaker 2: Nos reunimos una noche en las afueras de un poblado
- 17:16Speaker 2: que sólo conocía por rumores. Éramos un grupo de nueve personas,
- 17:21Speaker 2: contando al coyote. Había una mujer llamada Alma, que llevaba
- 17:25Speaker 2: a su hija de la mano, una niña de unos
- 17:28Speaker 2: siete años que no hablaba mucho, un hombre de rostro
- 17:31Speaker 2: adusto que jamás sonrió, un par de señoras que parecían hermanas,
- 17:34Speaker 2: aunque nunca lo confirmaron, y dos muchachos que iban muy callados.
- 17:39Speaker 2: gerardo nos pasó lista sin decir gran cosa sólo ordenó
- 17:43Speaker 2: que lo siguiéramos sin hacer preguntas no me importó su
- 17:47Speaker 2: forma de hablar estaba decidido a dar cada paso con
- 17:50Speaker 2: cuidado sabía que cualquier error podía costarnos la libertad la
- 17:54Speaker 2: vida o ambas partimos a pie por caminos que serpenteaban
- 17:58Speaker 2: entre cerros y matorrales apenas usábamos las linternas gerardo prefería
- 18:04Speaker 2: las luces mínimas para evitar que nos vieran a la
- 18:06Speaker 2: distancia A veces se percibía el zumbido de helicópteros y
- 18:11Speaker 2: todos nos quedábamos inmóviles, conteniendo la respiración. Según avanzábamos, me
- 18:17Speaker 2: di cuenta de que el silencio no era normal, ni
- 18:19Speaker 2: un brillo, ni un ave nocturna, ni siquiera el viento.
- 18:24Speaker 2: Todo parecía detenido, como si la tierra respirara con un
- 18:27Speaker 2: ritmo extraño. Tras unas horas de caminar a paso rápido,
- 18:31Speaker 2: llegamos a un arroyo seco. gerardo se detuvo para decirnos
- 18:35Speaker 2: que estábamos cerca del río que debíamos cruzar explicó que
- 18:40Speaker 2: esperaríamos a que cayera la noche por completo para evitar
- 18:43Speaker 2: a la patrulla fronteriza aún así había algo en su
- 18:47Speaker 2: mirada que indicaba más preocupación de la que reconocía durante
- 18:51Speaker 2: la espera sentí un nudo en el estómago no era
- 18:55Speaker 2: sólo miedo a la migra o al desierto era una
- 18:57Speaker 2: sensación desconocida algo que se clavaba en mi pecho y
- 19:01Speaker 2: me impedía tragar saliva con normalidad En cuanto el cielo
- 19:05Speaker 2: se ennegreció totalmente, proseguimos. El río no era tan ancho,
- 19:10Speaker 2: pero llevaba una corriente más fuerte de lo que imaginé.
- 19:14Speaker 2: El reflejo de la luna apenas dibujaba líneas plateadas en
- 19:17Speaker 2: la superficie y el sonido del agua, en lugar de
- 19:20Speaker 2: ser un murmullo reconfortante, parecía un lamento interminable. Hubo un
- 19:25Speaker 2: instante en que noté que la pequeña hija de Alma
- 19:27Speaker 2: temblaba sin hacer ruido. Le pregunté si tenía frío, pero
- 19:32Speaker 2: no me respondió, se limitó a mirarme con unos ojos
- 19:35Speaker 2: tan grandes que se me heló la sangre. Me di
- 19:38Speaker 2: cuenta de que sus labios se movían como si rezara
- 19:40Speaker 2: en silencio. Gerardo indicó que avanzáramos en fila y no
- 19:44Speaker 2: dejáramos de sostener a quien tuviéramos cerca. Casi no había luz,
- 19:49Speaker 2: excepto por la luna, y las linternas se usaban sólo
- 19:52Speaker 2: para verificar dónde pisábamos. Al sumergir el primer pie, me
- 19:57Speaker 2: sorprendió la temperatura del agua, helada como un témpano. Pero
- 20:01Speaker 2: más perturbador fue sentir el fondo, las piedras estaban resbaladizas,
- 20:06Speaker 2: con una especie de limo pegajoso que dificultaba cada paso.
- 20:10Speaker 2: En ese momento, quise convencerme de que todo era parte
- 20:13Speaker 2: del miedo, del cansancio o de los nervios, pero la
- 20:16Speaker 2: piel se me erizaba al contacto con la corriente. Caminamos
- 20:20Speaker 2: varios metros. El agua nunca pasó de la cintura, pero
- 20:24Speaker 2: cada vez parecía más pesada. Uno de los señores, el
- 20:28Speaker 2: que jamás sonreía, se detuvo de repente y se quedó inmóvil.
- 20:33Speaker 2: Le pregunté si necesitaba ayuda, y me respondió con un
- 20:36Speaker 2: susurro casi inaudible, decía que sentía algo en el fondo
- 20:40Speaker 2: del río, como si manos frías le rozaran los tobillos.
- 20:44Speaker 2: Pensé que quizá era alguna corriente bajo las piedras, pero
- 20:47Speaker 2: algo en su rostro me hizo callar y solo asentí,
- 20:50Speaker 2: sin saber qué decir para tranquilizarlo. Unos metros después, escuché
- 20:55Speaker 2: un sollozo, como un llanto apagado. Al principio creí que
- 20:59Speaker 2: era la niña, pero cuando me giré para buscarla, vi
- 21:02Speaker 2: que caminaba a unos pasos de mí, aferrada a la
- 21:05Speaker 2: mano de su madre, en silencio total. El llanto parecía
- 21:09Speaker 2: provenir del agua misma, un eco hueco que viajaba con
- 21:12Speaker 2: la corriente. Me invadió un temblor interno al caer en
- 21:16Speaker 2: la cuenta de que no había nadie más cerca de
- 21:18Speaker 2: mí que pudiera llorar de esa forma. El hombre que
- 21:22Speaker 2: iba detrás notó mi expresión y me preguntó si escuchaba algo.
- 21:26Speaker 2: Antes de responder, el sollozo se convirtió en un gemido
- 21:29Speaker 2: ahogado que resonó en la oscuridad. Instintivamente, todos nos detuvimos.
- 21:35Speaker 2: Fue un segundo eterno, como si el río se tragara
- 21:38Speaker 2: el sonido y nos escupiera un lamento antiguo. Gerardo se
- 21:42Speaker 2: molestó y ordenó que siguiéramos, que no había tiempo para supersticiones.
- 21:47Speaker 2: Sin embargo, podíamos ver en su rostro que estaba tan
- 21:50Speaker 2: asustado como cualquiera. Nos apresuramos, pero el río parecía cobrar vida,
- 21:55Speaker 2: haciéndose más profundo y más frío. Uno de los muchachos
- 22:00Speaker 2: gritó diciendo que algo le había agarrado el pie. Intentó
- 22:04Speaker 2: soltarse con desesperación, chapoteando y haciendo que el agua salpicara
- 22:08Speaker 2: a todos. Al iluminar con una linterna, no vimos nada
- 22:12Speaker 2: más que el movimiento frenético de sus piernas. gerardo le
- 22:16Speaker 2: gritó que se calmara pero el muchacho insistía en que
- 22:19Speaker 2: algo o alguien tiraba de él desde el fondo después
- 22:23Speaker 2: de unos segundos de forcejeo logró soltarse y prosiguió con
- 22:26Speaker 2: paso más apresurado no quisimos quedarnos más en aquella parte
- 22:32Speaker 2: avanzamos con todas nuestras fuerzas sintiendo el agua que parecía
- 22:36Speaker 2: empecinarse en retenernos mis piernas dolían de tensión y el
- 22:40Speaker 2: crujir de mis dientes no cesaba por el frío y
- 22:43Speaker 2: el nerviosismo a mi alrededor podía escuchar la respiración agitada
- 22:48Speaker 2: de los demás y el galope implacable de mi propio corazón.
- 22:52Speaker 2: Cada tanto, me parecía notar sombras que se agitaban bajo
- 22:55Speaker 2: la superficie, pero no lograba confirmarlo porque no quería mirar
- 22:59Speaker 2: demasiado tiempo al agua. Tenía un pánico irracional de encontrar
- 23:03Speaker 2: ahí un rostro mirándome desde la penumbra líquida. Cuando alcanzamos
- 23:08Speaker 2: la orilla, lo que sentí no fue alivio sino un
- 23:10Speaker 2: terror aún peor, nos percatamos de que faltaba gente. Nos
- 23:15Speaker 2: contaron en voz baja y descubrimos que la mujer de
- 23:17Speaker 2: las señoras que se parecían y uno de los muchachos
- 23:20Speaker 2: que casi no hablaban no estaban. Alguien preguntó si los
- 23:24Speaker 2: habíamos visto rezagarse, pero nadie recordaba en qué momento desaparecieron.
- 23:29Speaker 2: Gerardo dijo que no valía la pena arriesgarse a volver
- 23:32Speaker 2: para buscarlos, que quizás se habían adelantado por otra ruta
- 23:35Speaker 2: o que tal vez habían retornado. Sin embargo, nadie creía
- 23:40Speaker 2: esa explicación. La atmósfera se cargó de angustia. La niña
- 23:45Speaker 2: se apretó contra su madre con fuerza mientras los demás
- 23:48Speaker 2: nos quedamos inmóviles, con la ropa mojada y la mente
- 23:51Speaker 2: llena de imágenes absurdas. En eso, surgió un gemido que
- 23:55Speaker 2: reconocimos de inmediato, el mismo lamento que habíamos oído en
- 23:59Speaker 2: medio del río. Esta vez era más fuerte y prolongado.
- 24:04Speaker 2: Volteamos la mirada y vimos dos figuras paradas en medio
- 24:07Speaker 2: de la corriente, inmóviles bajo la pálida luz de la luna.
- 24:11Speaker 2: No podíamos distinguir sus rasgos, pero algo en su estatura
- 24:15Speaker 2: y silueta nos resultaba extraño. Nos miraban sin mover un
- 24:19Speaker 2: solo músculo. La niña sollozó y su madre la abrazó,
- 24:23Speaker 2: murmurando plegarias. Sentí un escalofrío tan profundo que mis piernas
- 24:28Speaker 2: casi cedieron. Uno de los señores mayores empezó a rezar
- 24:32Speaker 2: y en su voz percibí un temblor que dejaba claro
- 24:34Speaker 2: su terror. Gerardo nos empujó para que continuáramos. Quería sacarnos
- 24:40Speaker 2: de esa orilla antes de que algo más sucediera. Caminamos
- 24:44Speaker 2: en silencio hasta llegar a un paraje solitario donde sólo
- 24:47Speaker 2: había árboles bajos y un cobertizo abandonado. Aún así, no
- 24:52Speaker 2: pudimos descansar mucho. Las señoras que quedaban no paraban de
- 24:56Speaker 2: llorar entre susurros, y el hombre que decía sentir manos
- 24:59Speaker 2: en sus tobillos se quedó sentado, la vista perdida, repitiendo
- 25:03Speaker 2: que nunca debió cruzar ese río. Intenté dormir un poco,
- 25:07Speaker 2: pero cada vez que cerraba los ojos, el lamento del
- 25:10Speaker 2: agua resonaba en mi cabeza como un eco lejano que
- 25:13Speaker 2: no me permitía escapar. Al amanecer, nos pusimos en marcha
- 25:17Speaker 2: de nuevo, con las chopas todavía húmedas. Gerardo apenas pronunciaba palabra,
- 25:23Speaker 2: como si temiera que decir algo atrajera más desgracias. Avanzamos
- 25:27Speaker 2: durante horas por senderos polvorientos. Nadie hablaba de lo que ocurrió,
- 25:32Speaker 2: pero era evidente que todos recordábamos las figuras de la
- 25:35Speaker 2: orilla y la desaparición de nuestros compañeros. Solo al llegar
- 25:40Speaker 2: a una vieja casucha donde nos ofrecieron un poco de comida,
- 25:43Speaker 2: Gerardo contó algo que jamás mencionó antes, ese tramo del
- 25:47Speaker 2: río tenía mala fama entre los coyotes. Dijo que había
- 25:51Speaker 2: muchas historias sobre gente que nunca volvía, que algunos sobrevivientes
- 25:55Speaker 2: hablaban de voces que surgían del cauce y de sombras
- 25:57Speaker 2: que te seguían a través del agua. Mencionó que había
- 26:01Speaker 2: quienes aseguraban que las almas de los migrantes muertos se
- 26:03Speaker 2: quedaban vagando, buscando arrastrar a otros con ellos para no
- 26:07Speaker 2: sentirse tan solas. Aquellas palabras solo confirmaron mis temores. Pero
- 26:13Speaker 2: lo que más me perturbó fue la mirada de Gerardo
- 26:15Speaker 2: al narrarlo, porque sus ojos denotaban una certeza extraña, como
- 26:19Speaker 2: si él mismo hubiera presenciado cosas peores. Nos recomendó no
- 26:24Speaker 2: hablar más del tema, que lo olvidáramos para no invocar
- 26:27Speaker 2: malas energías. Sin embargo, el silencio ya se había instalado
- 26:32Speaker 2: en nosotros y cada uno cargaba con su propia versión
- 26:35Speaker 2: de los hechos, con sus miedos y con la culpa
- 26:37Speaker 2: de no haber podido ayudar a los que desaparecieron. El
- 26:41Speaker 2: resto del trayecto fue una agonía. El calor del día
- 26:45Speaker 2: contrastaba con el frío que seguimos sintiendo por dentro. No
- 26:49Speaker 2: hubo más sustos en el sentido sobrenatural, pero la tensión
- 26:52Speaker 2: y la tristeza se volvieron insoportables. Cuando al fin llegamos
- 26:56Speaker 2: a un lugar seguro donde nos separábamos para seguir nuestros caminos,
- 27:00Speaker 2: apenas nos dirigimos la palabra. Gerardo se marchó con su paga,
- 27:04Speaker 2: y no volví a saber de él. De los demás,
- 27:08Speaker 2: algunos se fueron con parientes, otros lograron encontrar trabajo, y
- 27:12Speaker 2: yo terminé en una ciudad fronteriza, buscando cualquier oficio que
- 27:16Speaker 2: me diera para vivir y, con suerte, mandar dinero a
- 27:19Speaker 2: mis padres. Los días que siguieron fueron difíciles. A menudo,
- 27:25Speaker 2: cuando cerraba los ojos al intentar dormir, revivía el sonido
- 27:28Speaker 2: de aquel llanto en la oscuridad. Me despertaba empapado en sudor,
- 27:33Speaker 2: jurando que alguien me llamaba por mi nombre o que
- 27:35Speaker 2: se escuchaba un susurro lastimero del otro lado de la puerta.
- 27:38Speaker 2: A veces, mientras caminaba por las calles polvorientas, me parecía
- 27:43Speaker 2: distinguir de reojo una figura conocida que se esfumaba al
- 27:46Speaker 2: girar la cabeza. Otras veces, sentía el cosquilleo helado del
- 27:51Speaker 2: agua en mis pies aun cuando estaba en tierra firme.
- 27:55Speaker 2: Con el paso del tiempo, logré estabilizar mi vida lo
- 27:58Speaker 2: suficiente para atraer a mis padres. Encontré un empleo humilde
- 28:02Speaker 2: que me permitió poner algo de comida en la mesa.
- 28:05Speaker 2: Sin embargo, esa noche en el río nunca desapareció de
- 28:09Speaker 2: mi memoria. Hay momentos en que, al quedarme solo, siento
- 28:13Speaker 2: una presencia detrás de mí. He evitado a toda costa
- 28:17Speaker 2: volver a cruzar por ahí, pero la frontera misma parece
- 28:20Speaker 2: acecharme en sueños. Una herida abierta que me recuerda que
- 28:23Speaker 2: hay fuerzas inexplicables y que no todo es tan simple
- 28:26Speaker 2: como los mapas y los caminos señalados. A veces me
- 28:30Speaker 2: pregunto qué pasó de verdad. Puede que el cansancio, el
- 28:34Speaker 2: hambre y la desesperación nos volvieran más frágiles, más propensos
- 28:38Speaker 2: a ver cosas que no estaban ahí. pero nada explica
- 28:41Speaker 2: la desaparición de dos personas que jamás volvimos a encontrar,
- 28:45Speaker 2: ni esos lamentos que retumbaban sobre el agua, ni las
- 28:48Speaker 2: dos figuras inmóviles que se alzaban en medio de la
- 28:51Speaker 2: corriente como sombras vivientes. La razón me dice que hay
- 28:55Speaker 2: explicaciones más terrenales, pero el recuerdo me insiste en que
- 28:58Speaker 2: aquel lugar custodiaba algo más, algo que sigue rondando las orillas,
- 29:02Speaker 2: aguardando nuevas presas bajo la superficie. Hoy, cada vez que
- 29:07Speaker 2: escucho el murmullo de un río, no importa cuán manso parezca,
- 29:11Speaker 2: siento la piel erizarse y se me revuelven las entrañas.
- 29:15Speaker 2: Trato de evitar lugares similares, pero a veces es imposible.
- 29:19Speaker 2: En mis pesadillas, aún veo los rostros de quienes me acompañaban,
- 29:23Speaker 2: los que lograron cruzar y los que no, mezclados con
- 29:26Speaker 2: esos lamentos que se retuercen en la oscuridad. Sigo sin
- 29:30Speaker 2: ser un hombre que cuente historias de fantasmas, pero hay
- 29:33Speaker 2: algo que aprendí en carne propia. Existen sitios marcados por
- 29:37Speaker 2: la tragedia, y a veces, entre la bruma y la noche,
- 29:40Speaker 2: uno puede toparse con esas sombras que el mundo olvida.
- 29:44Speaker 2: Nunca supe si fueron almas en pena o un horror
- 29:47Speaker 2: que no tiene nombre. Solo sé que dos personas nunca regresaron,
- 29:51Speaker 2: y que, hasta el día de hoy, me persigue la
- 29:54Speaker 2: sensación de no saber contra qué nos enfrentamos en ese cauce.
- 29:58Speaker 2: Ya no vivo en mi rancho, ni trabajo la tierra,
- 30:01Speaker 2: ni sigo al pie de cerros silenciosos. Ahora vivo en
- 30:05Speaker 2: un departamento pequeño con ventanas que dan a un callejón.
- 30:09Speaker 2: El bullicio de la ciudad debería hacerme sentir seguro, pero
- 30:12Speaker 2: el eco de aquella noche no desaparece. Cuando pienso en ello,
- 30:17Speaker 2: me arrepiento a veces de haber cruzado, pero luego recuerdo
- 30:20Speaker 2: que mi familia depende de lo poco que gano aquí.
- 30:23Speaker 2: La vida te exige sacrificios, dicen algunos. No obstante, yo
- 30:28Speaker 2: creo que hubo algo más que el simple precio de
- 30:30Speaker 2: la frontera. Algunas cosas, una vez que te rozan el alma,
- 30:35Speaker 2: se quedan para siempre. Nunca busqué el encuentro con el horror.
- 30:40Speaker 2: No fue curiosidad lo que me llevó a esa orilla,
- 30:43Speaker 2: sino necesidad. Y eso es, tal vez, lo que más
- 30:47Speaker 2: me aterra, pensar que en cualquier otro momento, otras personas
- 30:51Speaker 2: desesperadas podrían enfrentar lo mismo, toparse con esos lamentos en
- 30:55Speaker 2: medio del agua. sentirse atrapadas por manos invisibles y terminar
- 30:59Speaker 2: convertidas en parte de las sombras que acechan a los
- 31:02Speaker 2: que se atreven a cruzar quizás sea esa la verdadera
- 31:06Speaker 2: condena no saber si fuimos testigos de un suceso inexplicable
- 31:10Speaker 2: o si sin querer nos convertimos en cómplices de algo
- 31:13Speaker 2: más grande y siniestro que habita en el silencio de
- 31:15Speaker 2: la noche fronteriza por eso cuento esto ahora aunque no
- 31:20Speaker 2: soy un hombre de historias Porque tal vez alguien que
- 31:23Speaker 2: lo lea decida no arriesgarse, o si lo hace, sepa
- 31:26Speaker 2: que no solo el desierto, la patrulla o los coyotes
- 31:29Speaker 2: representan peligro. Hay fronteras más profundas, invisibles a la mirada lógica,
- 31:35Speaker 2: pero tan reales como las alambradas de metal. En cada
- 31:39Speaker 2: lágrima derramada, en cada paso hacia lo incierto, nos acechan
- 31:43Speaker 2: fuerzas que no vemos. No sé si todo fue un
- 31:46Speaker 2: delirio de cansancio, una jugada de la mente o algo peor.
- 31:51Speaker 2: Lo único que sé es que jamás volveré a mirar
- 31:53Speaker 2: un río sin sentir en mi interior un murmullo lastimero
- 31:56Speaker 2: y que, de alguna forma, esa noche maldita todavía me persigue,
- 32:00Speaker 2: recordándome que algunas partes de nosotros se quedan varadas en
- 32:04Speaker 2: lugares donde nunca debimos poner un pie. Ecos eternos Me
- 32:17Speaker 2: llamo César y provengo de un rancho apartado en las
- 32:19Speaker 2: montañas de Guerrero. Desde que tengo uso de razón, oía
- 32:23Speaker 2: historias de vecinos que partían en busca de un futuro
- 32:26Speaker 2: mejor en el norte. No quería dejar mi tierra, pero
- 32:30Speaker 2: la necesidad me empujó a intentarlo. Los campos allá en
- 32:34Speaker 2: casa se volvían cada vez más estériles y no había
- 32:37Speaker 2: forma de mantener a mi familia. Con el temor aferrado
- 32:40Speaker 2: a mis huesos, reuní lo que pude y me enrolé
- 32:43Speaker 2: con un coyote que prometía llevarme hasta la frontera sin problemas.
- 32:48Speaker 2: Nunca imaginé que aquella decisión me llevaría a vivir la
- 32:50Speaker 2: experiencia más aterradora de mi vida. Éramos nueve personas en total,
- 32:55Speaker 2: contando al coyote. Dos señoras de edad avanzada, que se
- 32:59Speaker 2: notaban ya agotadas por el simple hecho de caminar bajo
- 33:02Speaker 2: el sol, un hombre de semblante severo que prefería guardar silencio,
- 33:07Speaker 2: y otro que parecía a punto de romper a llorar
- 33:09Speaker 2: en cualquier momento, un joven que no paraba de mover
- 33:12Speaker 2: las manos por los nervios, y yo, con el corazón
- 33:15Speaker 2: latiendo como un tambor desbocado. Completaba el grupo un padre
- 33:20Speaker 2: de familia, un tanto más robusto, que aseguraba haber hecho
- 33:23Speaker 2: recorridos similares en otras épocas y una muchacha con mirada perdida,
- 33:28Speaker 2: como si caminara en un sueño. El Kaori era un
- 33:31Speaker 2: tipo callado, de piel curtida, ojos duros y pasos ágiles.
- 33:36Speaker 2: Su manera de moverse era casi felina, siempre en guardia,
- 33:40Speaker 2: siempre atento a cualquier ruido. La primera etapa de la
- 33:43Speaker 2: travesía la hicimos en una camioneta desvencijada. Cruzamos cerros y
- 33:48Speaker 2: caminos polvorientos, deteniéndonos de vez en cuando en pequeños poblados
- 33:52Speaker 2: para cargar agua o comprar algo de comida. Sin embargo,
- 33:56Speaker 2: la ruta principal consistía en seguir las vías del tren,
- 34:00Speaker 2: esas que, según el coyote, eran más rápidas y seguras
- 34:03Speaker 2: para avanzar de un punto a otro. De lo que
- 34:06Speaker 2: él no hablaba abiertamente era de los peligros que acechaban
- 34:09Speaker 2: en la oscuridad de esos parajes. Nosotros, ingenuos, no hicimos
- 34:15Speaker 2: demasiadas preguntas, Solo pensábamos en llegar y en no ser
- 34:18Speaker 2: capturados por las autoridades. Pero los temores que uno llega
- 34:22Speaker 2: a crear en la cabeza son poca cosa cuando se
- 34:25Speaker 2: comparan con lo que está oculto, acechando en silencio. Cuando
- 34:29Speaker 2: por fin alcanzamos el tramo del ferrocarril, el aire se
- 34:32Speaker 2: sintió distinto. Era casi medianoche y el viento soplaba frío.
- 34:37Speaker 2: Caminamos durante horas, con la iluminación de una luna magra
- 34:41Speaker 2: que apenas recortaba nuestras siluetas. Poco a poco, los sonidos
- 34:46Speaker 2: del monte nocturno fueron apagándose, como si la naturaleza entera
- 34:49Speaker 2: contuviera la respiración al vernos pasar. El Kaori nos explicó
- 34:54Speaker 2: que el tren solía pasar al amanecer, pero que a
- 34:57Speaker 2: veces se retrasaba o adelantaba. Insistió en que, si escuchábamos
- 35:02Speaker 2: algún silbido lejano, nos hiciéramos a un lado inmediatamente. Nos
- 35:06Speaker 2: advirtió también que, si encontrábamos algún túnel, debíamos atravesarlo sin pausas,
- 35:12Speaker 2: sin mirar atrás y sin cuestionar los ruidos que escucháramos
- 35:15Speaker 2: en su interior. Ninguno entendió la razón exacta de esa
- 35:19Speaker 2: última advertencia, pero bastó ver su mirada seria para no
- 35:22Speaker 2: atrevernos a preguntar. La caminata se volvió tediosa. El cansancio
- 35:28Speaker 2: calaba en los huesos y el frío se aferraba a
- 35:30Speaker 2: la piel, haciéndonos tiritar aún envueltos en chamarras delgadas. Las
- 35:35Speaker 2: señoras mayores comenzaban a rezar en voz baja. Sus murmullos
- 35:39Speaker 2: se mezclaban con el crujir de la gravilla bajo nuestras botas.
- 35:43Speaker 2: Nos detuvimos un instante a la orilla de las vías
- 35:46Speaker 2: para descansar y tomar agua. La noche parecía eterna y
- 35:50Speaker 2: la única esperanza que teníamos era seguir avanzando. Fue ahí
- 35:54Speaker 2: cuando el coyote nos dijo que pronto nos toparíamos con
- 35:57Speaker 2: un túnel, el primero de varios que teníamos que cruzar
- 36:00Speaker 2: antes de llegar a nuestro próximo punto de encuentro. Miré
- 36:04Speaker 2: a mis compañeros y noté nerviosismo en sus rostros. No obstante,
- 36:08Speaker 2: la promesa de salir de aquel terreno solitario nos hizo
- 36:11Speaker 2: volver a ponernos de pie sin mucho debate. A la distancia,
- 36:15Speaker 2: la boca del túnel se abría como un enorme agujero
- 36:18Speaker 2: negro en la roca. Era imposible adivinar su longitud y
- 36:22Speaker 2: la penumbra apenas dejaba distinguir el cemento agrietado alrededor de
- 36:26Speaker 2: la entrada. El coyote nos apuró. Teníamos que entrar y
- 36:30Speaker 2: cruzar sin detenernos. Nos recordó, con un tono de voz
- 36:34Speaker 2: más grave de lo habitual, que no debíamos prestar atención
- 36:38Speaker 2: a lo que oyéramos adentro. Esa advertencia me heló por dentro.
- 36:43Speaker 2: Sin más opciones, di el primer paso tras él, deseando
- 36:46Speaker 2: que el trayecto fuera corto. El eco de nuestros pasos
- 36:50Speaker 2: contra las paredes inundó mis oídos. Sonaba casi como si
- 36:54Speaker 2: hubiera más personas siguiendo nuestro ritmo, pero supuse que se
- 36:58Speaker 2: debía a la reverberación propia del túnel. Sin embargo, tras
- 37:02Speaker 2: varios minutos, noté que el rebote del sonido variaba de
- 37:05Speaker 2: manera extraña, a veces parecía ir más rápido, como si
- 37:09Speaker 2: algo corriera detrás de nosotros. Al voltear, mis ojos no
- 37:14Speaker 2: captaban otra cosa que la oscuridad, sólo interrumpida por el
- 37:17Speaker 2: destello mínimo de alguna linterna. La penumbra era tan densa
- 37:21Speaker 2: que me producía la sensación de estar sumergido en agua negra,
- 37:25Speaker 2: donde mis sentidos se volvían imprecisos. Mis pulsaciones se aceleraron,
- 37:30Speaker 2: y esa sensación de irrealidad se convirtió pronto en un
- 37:33Speaker 2: pánico asfixiante. Avanzamos en silencio, cada uno concentrado en no
- 37:38Speaker 2: quedarse rezagado, cuando la señora mayor que caminaba cerca de
- 37:42Speaker 2: mí soltó un gemido ahogado. Se llevó la mano al
- 37:45Speaker 2: pecho y se quedó quieta un par de segundos, como
- 37:48Speaker 2: si algo la hubiera asustado más allá de lo tolerable.
- 37:52Speaker 2: Intenté susurrar su nombre, pero el coyote me lanzó una
- 37:55Speaker 2: mirada gélida. Recordé de inmediato la orden, no debíamos detenernos.
- 38:01Speaker 2: Sentí culpa de ignorar a la mujer, pero el miedo
- 38:04Speaker 2: me inmovilizaba de otra manera. En ese momento, detrás de nosotros,
- 38:08Speaker 2: escuché un golpe sordo, algo que resonó en la oscuridad
- 38:12Speaker 2: como si alguien hubiera caído. Nadie se atrevió a voltear,
- 38:16Speaker 2: pero el coyote si gritó un solo mandato, sigan. Aquella
- 38:21Speaker 2: palabra retumbó contra las paredes con un eco hueco y aterrador.
- 38:25Speaker 2: Los pasos se convirtieron en una carrera contenida. Sin embargo,
- 38:30Speaker 2: oír nuestras pisadas aceleradas sólo hacía que el supuesto eco
- 38:33Speaker 2: se volviera más frenético, como si algo o alguien se
- 38:36Speaker 2: empeñara en alcanzarnos. El joven nervioso tropezó y dejó caer
- 38:41Speaker 2: su botella de agua. El estruendo del plástico rodando en
- 38:45Speaker 2: medio de esa penumbra me erizó la piel. Noté que
- 38:48Speaker 2: la muchacha con mirada ausente temblaba al caminar, parecía a
- 38:52Speaker 2: punto de desmayarse, pero continuaba moviéndose, tal vez por puro
- 38:56Speaker 2: instinto de supervivencia. Finalmente, distinguí un débil resplandor al final
- 39:01Speaker 2: del túnel. Era la salida, un pequeño arco de luz
- 39:05Speaker 2: que se agrandaba a cada paso. Quise acelerar, pero un
- 39:09Speaker 2: punzante dolor en mis pantorrillas me lo impedía. Aún así, corrí.
- 39:15Speaker 2: Pensaba que si me detenía, aunque fuera un segundo, algo
- 39:18Speaker 2: indescriptible me atraparía. El coyote, unos metros por delante, agitaba
- 39:23Speaker 2: los brazos para que no perdiéramos la concentración. Y cuando
- 39:28Speaker 2: por fin crucé la salida y sentí el aire frío
- 39:30Speaker 2: de la madrugada en la cara, casi me arrodillé de alivio.
- 39:34Speaker 2: Me faltaba el aliento y el corazón me latía con
- 39:36Speaker 2: tanta fuerza que lo sentía en la garganta. Las señoras,
- 39:40Speaker 2: el hombre robusto y el joven nervioso también salieron, jadeando
- 39:44Speaker 2: y con los ojos enrojecidos de terror. El silencio nos
- 39:48Speaker 2: envolvió unos instantes, como si hubiésemos emergido de un abismo insondable.
- 39:54Speaker 2: Pero cuando al fin hicimos un rápido recuento, nos dimos
- 39:57Speaker 2: cuenta de que dos personas no habían aparecido, la muchacha
- 40:00Speaker 2: de la mirada ausente y uno de los hombres que
- 40:02Speaker 2: no dejaba de temblar. El coyote se quedó inmóvil, mirando
- 40:07Speaker 2: la oscuridad del túnel. Me pregunté si volvería por ellos,
- 40:11Speaker 2: pero solo negó con la cabeza con un gesto sombrío.
- 40:15Speaker 2: Los murmullos de angustia comenzaron a encenderse en el grupo,
- 40:18Speaker 2: las señoras se persignaron, el hombre robusto se puso de
- 40:21Speaker 2: rodillas y tapó su rostro con ambas manos. El coyote,
- 40:25Speaker 2: con voz seca, dijo que no podíamos regresar. Aseguró que
- 40:30Speaker 2: no serviría de nada. Había algo en su expresión que
- 40:33Speaker 2: gritaba que él ya había visto aquello antes. Con el
- 40:37Speaker 2: temor aún vibrando en nuestras venas, continuamos la caminata por
- 40:41Speaker 2: el camino de las vías. No cruzamos palabra durante un
- 40:44Speaker 2: buen rato. La mente me daba vueltas, pensaba en esas
- 40:48Speaker 2: dos personas desaparecidas en el túnel.¿ Habrían tropezado?¿ Se habrían rezagado?¿
- 40:55Speaker 2: Y qué había sido ese ruido de pasos apresurados, ese
- 40:58Speaker 2: eco que no era solo eco? Me surgían miles de
- 41:01Speaker 2: preguntas sin respuesta y un escalofrío incesante me recorrió la espalda.
- 41:07Speaker 2: De vez en cuando volteaba a mirar atrás, aunque el
- 41:09Speaker 2: túnel quedara lejos, como si pudiera ver algo saliendo de
- 41:12Speaker 2: la boca tenebrosa para perseguirnos. Durante un trayecto que pareció infinito,
- 41:18Speaker 2: no escuché más que el susurro del viento. Pero la
- 41:21Speaker 2: calma no tardaría en romperse. Más adelante, el coyote nos
- 41:26Speaker 2: comunicó que tendríamos que pasar por otro túnel. Esta vez,
- 41:30Speaker 2: la idea de entrar en aquella boca oscura me revolvió
- 41:33Speaker 2: el estómago. Nadie se atrevió a protestar abiertamente, pero leí
- 41:38Speaker 2: el terror en los rostros de todos. Sin embargo, no
- 41:42Speaker 2: había alternativa, los caminos vigilados eran demasiado arriesgados, y las vías,
- 41:47Speaker 2: por aterradoras que fueran, ofrecían menos probabilidades de toparse con patrullas.
- 41:53Speaker 2: Me aferré a la idea de que quizás todo había
- 41:55Speaker 2: sido producto de nuestras mentes agotadas, del pánico colectivo. Intenté
- 42:00Speaker 2: mentalizarme para no perder la cordura en el siguiente pasadizo.
- 42:05Speaker 2: Llegamos al segundo túnel al amanecer. Al menos ahora la
- 42:08Speaker 2: luz natural era un poco más fuerte y podíamos ver
- 42:11Speaker 2: la entrada con mayor claridad. Noté que este túnel era
- 42:15Speaker 2: más largo, y el coyote lo confirmó al decirnos que
- 42:18Speaker 2: la distancia sería de casi un kilómetro. El viento soplaba
- 42:22Speaker 2: desde el interior, como si el túnel respirara, emitiendo un
- 42:26Speaker 2: silbido lúgubre. Tomamos aire, rezamos en silencio, hasta los que
- 42:31Speaker 2: no solían rezar, y nos adentramos de nuevo. A diferencia
- 42:35Speaker 2: del anterior, esta vez todos avanzábamos pegados unos a otros,
- 42:39Speaker 2: sin importar la incomodidad, como si quisiéramos formar un bloque
- 42:43Speaker 2: compacto que se defendiera de lo que pudiera aparecer. El
- 42:47Speaker 2: eco de las pisadas volvió a cobrar vida, pero ahora,
- 42:50Speaker 2: cada crujido o cada roce contra las paredes me sonaba
- 42:53Speaker 2: a un susurro, a un lamento amortiguado que provenía de
- 42:56Speaker 2: la penumbra. Entre el parpadeo de las linternas vi algo fugaz,
- 43:01Speaker 2: una sombra, o tal vez un bulto, que se movía
- 43:03Speaker 2: a mi derecha. inmediatamente dirigí mi linterna hacia el punto
- 43:08Speaker 2: pero no encontré nada el coyote notó mi movimiento y
- 43:12Speaker 2: me clavó una mirada que me paralizó parecía decirme que
- 43:15Speaker 2: no me distrajera el silencio se rompió de nuevo cuando
- 43:19Speaker 2: escuché un jadeo el hombre robusto se detuvo en seco
- 43:23Speaker 2: y se llevó la mano a la nuca como si
- 43:25Speaker 2: alguien lo hubiese sujetado volví la cabeza y lo vi
- 43:29Speaker 2: retorcerse un instante abrió la boca para gritar pero de
- 43:33Speaker 2: ella no salió sonido alguno Fue la visión más espeluznante
- 43:37Speaker 2: de mi vida, su rostro se contrajó de horror, y
- 43:40Speaker 2: en sus ojos leí un pánico atroz, como si estuviera
- 43:43Speaker 2: viendo algo que los demás no podíamos ver. El coyote
- 43:47Speaker 2: lo tomó del brazo, lo sacudió y lo obligó a
- 43:50Speaker 2: seguir caminando. El hombre recuperó el aliento y empezó a moverse,
- 43:55Speaker 2: pero su mirada quedó ausente, como si lo hubiesen despojado
- 43:58Speaker 2: de su voluntad. Sentí que mi cordura pendía de un hilo.
- 44:03Speaker 2: La tensión se hizo insoportable cuando al fin vimos la
- 44:06Speaker 2: tenue claridad a lo lejos. Fueron los 40 o 50 metros finales
- 44:11Speaker 2: los más angustiosos que he vivido. Aceleramos, casi corriendo, y
- 44:16Speaker 2: al salir nuevamente a la luz del día nos detuvimos
- 44:18Speaker 2: para verificar que esta vez nadie faltara. Estábamos todos, pero
- 44:23Speaker 2: el hombre robusto se desvaneció en cuanto pisó el exterior.
- 44:27Speaker 2: Se desplomó de rodillas y luego de costado, inconsciente. Las
- 44:32Speaker 2: señoras comenzaron a gritar y la desesperación se apoderó del grupo.
- 44:36Speaker 2: Reaccionamos a medias, intentando reanimarlo. No respondió a los llamados
- 44:41Speaker 2: ni al agua que le echamos en la cara. Su
- 44:45Speaker 2: pulso era débil y respiraba con dificultad, como si estuviera
- 44:48Speaker 2: peleando contra algo que lo oprimía desde adentro. Al cabo
- 44:52Speaker 2: de unos minutos, volvió en sí, pero su mirada era vacía.
- 44:57Speaker 2: Balbuceó palabras que no entendimos, algo sobre rostros en la
- 45:01Speaker 2: piedra y manos frías que lo arrastraban nos quedamos helados
- 45:06Speaker 2: el coyote no quiso escuchar detalles insistió en que nos
- 45:10Speaker 2: pusiéramos en marcha para alejarnos de ese lugar maldito sin
- 45:14Speaker 2: embargo un escalofrío más intenso me recorrió cuando escuché un
- 45:18Speaker 2: último murmullo del hombre robusto antes de que callara para
- 45:21Speaker 2: siempre dijo que había visto a las personas que perdimos
- 45:24Speaker 2: en el primer túnel pero que tenían los ojos huecos
- 45:27Speaker 2: y el cuerpo como hecho de sombras Seguimos avanzando durante
- 45:31Speaker 2: la mañana, con la luz del sol hiriéndonos los ojos
- 45:34Speaker 2: cansados y el terror clavado en el alma. En el
- 45:37Speaker 2: siguiente tramo, encontramos un refugio improvisado donde el coyote nos
- 45:42Speaker 2: permitió descansar. Apenas pude dormir, y cada vez que cerraba
- 45:46Speaker 2: los ojos veía siluetas deformes arrastrándose por muros grises y
- 45:50Speaker 2: escuchaba pasos que resonaban sin un cuerpo que los generara.
- 45:54Speaker 2: Me quedé en silencio, repasando lo ocurrido. Sentía que, en
- 45:59Speaker 2: aquellos túneles, existía algo más allá de lo humano, quizá
- 46:03Speaker 2: el eco de almas atrapadas, de historias trágicas y muertes
- 46:06Speaker 2: que nunca encontraron paz. Recordé los rostros inexpresivos de los
- 46:11Speaker 2: que no salieron, el alarido ahogado del hombre robusto y
- 46:14Speaker 2: el modo en que el coyote, aún con su semblante duro,
- 46:17Speaker 2: parecía temer aquello que habitaba bajo la montaña. Cuando la
- 46:22Speaker 2: noche volvió a caer, y tuve que reemprender la marcha,
- 46:25Speaker 2: supe que jamás volvería a ser el mismo. El norte
- 46:29Speaker 2: ya no era un sueño, se había transformado en una
- 46:31Speaker 2: pesadilla despierta. Cada túnel que atravesábamos era una batalla contra
- 46:36Speaker 2: lo desconocido, y cada metro que avanzábamos sentía el peso
- 46:39Speaker 2: de esas miradas invisibles sobre mi espalda. Tengo la certeza
- 46:44Speaker 2: de que algo nos siguió desde el primer momento en
- 46:46Speaker 2: que pisamos las vías. Y a pesar de que logré
- 46:49Speaker 2: llegar más lejos de lo que jamás pensé, cada vez
- 46:52Speaker 2: que escucho un eco en la oscuridad o veo un
- 46:54Speaker 2: túnel en la lejanía, me estremezco hasta el tuétano. No
- 46:59Speaker 2: sé qué son esas presencias, ni por qué vagan en
- 47:01Speaker 2: busca de compañía en la penumbra. Tal vez sean almas extraviadas,
- 47:06Speaker 2: o tal vez sean fuerzas oscuras que aprovechan la desesperación
- 47:09Speaker 2: de los migrantes. Sea lo que sea, jamás lo olvidaré.
- 47:14Speaker 2: Esta es la historia que viví, una historia que no
- 47:17Speaker 2: le deseo a nadie. Ojalá mi testimonio sirva para advertir
- 47:21Speaker 2: que no todo horror se limita a lo que nuestros
- 47:23Speaker 2: ojos pueden ver. Hay lugares que retienen dolores y miedos antiguos,
- 47:28Speaker 2: donde un simple crujido se convierte en un lamento desgarrador.
- 47:32Speaker 2: Y cuando la necesidad te empuja a caminar por rutas invisibles,
- 47:36Speaker 2: uno comprende que a veces el verdadero terror no está
- 47:39Speaker 2: en los hombres armados, sino en las sombras que aguardan
- 47:42Speaker 2: en los recovecos de la tierra. Las desapariciones, los murmullos,
- 47:46Speaker 2: el roce de manos desconocidas, nada de eso he podido
- 47:50Speaker 2: sacarlo de mi mente, aunque ya estoy lejos de aquellos túneles.
- 47:54Speaker 2: A veces, en mis pesadillas, siento de nuevo esos pasos
- 47:58Speaker 2: que nos seguían, ese eco que no era eco, sino
- 48:01Speaker 2: voces anónimas. Y me despierto con el corazón al galope,
- 48:05Speaker 2: recordando esas horas interminables en la negrura. No sé si
- 48:10Speaker 2: algún día recuperaré la paz. Solo tengo claro que hay
- 48:13Speaker 2: caminos que es mejor no volver a cruzar, porque en
- 48:16Speaker 2: ellos habitan ecos eternos dispuestos a arrastrarte si te detienes
- 48:20Speaker 2: o si bajas la guardia por un instante. Nadie sale
- 48:23Speaker 2: ileso de ese abismo. Yo al menos salvé la vida,
- 48:27Speaker 2: pero dejé una parte de mí atrapada en la oscuridad.
- 48:31Speaker 2: Ahora temo que, de alguna forma, esa oscuridad me siga buscando.
- 48:35Speaker 2: Y en cada sombra que veo al doblar la esquina,
- 48:38Speaker 2: intuyo un rastro de aquello que, sin palabras, me arrancó
- 48:41Speaker 2: el sueño para siempre. EL DESIERTO Me llamo Santiago, nací
- 48:55Speaker 2: en un caserío perdido en las laderas del sur. Crecí
- 48:58Speaker 2: rodeado de cerros resecos y un calor pegajoso que jamás
- 49:01Speaker 2: se iba, un lugar donde cada día era igual al
- 49:04Speaker 2: anterior y los sueños se marchitaban antes de nacer. Desde
- 49:08Speaker 2: niño supe que las oportunidades eran escasas y con el
- 49:12Speaker 2: tiempo me rendí a esa realidad. Sin embargo, cuando mi
- 49:16Speaker 2: familia aumentó y mis hijos empezaron a pedir lo que
- 49:19Speaker 2: yo no podía darles, algo dentro de mí me obligó
- 49:21Speaker 2: a tomar una decisión que jamás pensé que marcaría mi
- 49:24Speaker 2: vida de una forma tan oscura. Decidí buscar el norte,
- 49:28Speaker 2: atravesar ese inmenso desierto que tantos maldicen y que tantos
- 49:32Speaker 2: más intentan cruzar. Sabía que no sería sencillo, pero jamás
- 49:37Speaker 2: imaginé la clase de horror que encontraría en el camino.
- 49:41Speaker 2: Cuando contacté a quien todos llamaban el Coyote, me aseguró
- 49:44Speaker 2: que el viaje sería largo pero seguro. Me dijo que
- 49:48Speaker 2: había que caminar de noche para evitar a las patrullas
- 49:50Speaker 2: y los drones, y que durante el día nos esconderíamos
- 49:53Speaker 2: en zonas agrestes donde casi nadie pasa. En total, el
- 49:58Speaker 2: grupo lo formábamos ocho personas, cuatro hombres, incluida yo, dos mujeres,
- 50:03Speaker 2: un adolescente que no hablaba mucho y el propio Coyote.
- 50:07Speaker 2: Desde el principio sentí un nudo en el estómago, no
- 50:10Speaker 2: sólo por el peligro de las fronteras, sino por la
- 50:13Speaker 2: forma tensa en la que el coyote nos hablaba. Parecía
- 50:16Speaker 2: conocer atajos y escondites, pero también sentía que ocultaba algo,
- 50:21Speaker 2: como si cada paso estuviera marcado por un presentimiento que
- 50:24Speaker 2: no terminaba de explicar. Los primeros dos días caminamos principalmente
- 50:29Speaker 2: de noche. El calor durante el día era insoportable, y
- 50:33Speaker 2: las pocas sombras que encontrábamos apenas nos protegían de la
- 50:36Speaker 2: fuerza del sol. En las noches, el frío me calaba
- 50:40Speaker 2: los huesos y a ratos me preguntaba por qué me
- 50:42Speaker 2: había arriesgado a esto. Pero pensaba en mi familia y
- 50:46Speaker 2: en la promesa de un futuro mejor y eso me
- 50:49Speaker 2: mantenía avanzando, aunque mis piernas temblaran. El coyote repetía que
- 50:54Speaker 2: si seguíamos su plan, llegaríamos sin mayores problemas a un
- 50:57Speaker 2: punto donde unos vehículos nos llevarían a la frontera. Cada
- 51:01Speaker 2: paso se sentía eterno y el silencio sólo era interrumpido
- 51:05Speaker 2: por el siseo del viento entre los matorrales. El cansancio
- 51:09Speaker 2: nos hizo añorar algún sitio donde descansar un par de horas.
- 51:13Speaker 2: El coyote, sin embargo, se resistía a parar. Decía que
- 51:18Speaker 2: no teníamos tiempo, que debíamos cubrir más terreno antes de
- 51:21Speaker 2: que la vigilancia se intensificara al caer la noche. Pero
- 51:25Speaker 2: en la madrugada del tercer día, nuestras fuerzas estaban al límite.
- 51:30Speaker 2: Dos hombres se tambaleaban y una de las mujeres había
- 51:33Speaker 2: empezado a toser de manera preocupante. Fue entonces cuando el
- 51:37Speaker 2: coyote accedió a detenerse en un lugar que él afirmaba conocer.
- 51:41Speaker 2: No nos dio detalles, solo señaló un punto entre la
- 51:44Speaker 2: oscuridad del desierto y anunció que ahí podríamos pasar la
- 51:47Speaker 2: noche sin que nadie nos viera. Llegamos al amanecer a
- 51:51Speaker 2: una casa que parecía emerger de la nada, en medio
- 51:54Speaker 2: de un terreno polvoriento y sin rasgos de civilización. Al observarla,
- 51:59Speaker 2: sentí un escalofrío que nada tenía que ver con el frío.
- 52:03Speaker 2: Parecía abandonada desde hacía décadas. El techo estaba hundido en
- 52:08Speaker 2: algunas partes, las ventanas rotas y las paredes llenas de grietas.
- 52:13Speaker 2: Aún así, el coyote insistió en que era el mejor
- 52:16Speaker 2: lugar para ocultarnos durante el día. Entramos con cautela, y
- 52:20Speaker 2: el aire denso nos recibió con un olor a encierro
- 52:23Speaker 2: y madera vieja. Con cada paso, el piso crujía bajo
- 52:27Speaker 2: nuestros pies, como si lamentara nuestro paso. No había muebles
- 52:32Speaker 2: excepto algunos restos de sillas desvencijadas y un sofá lleno
- 52:35Speaker 2: de polvo. Me acomodé en una esquina, intentando conciliar un
- 52:39Speaker 2: sueño ligero que me permitiera vigilar de reojo la puerta.
- 52:43Speaker 2: Todos parecían inquietos. Uno de los hombres susurró algo sobre
- 52:48Speaker 2: haber visto sombras que se movían en el pasillo, pero
- 52:51Speaker 2: nadie le respondió. Se sentía un ambiente pesado, como si
- 52:55Speaker 2: la casa llevara consigo un rencor acumulado a lo largo
- 52:58Speaker 2: del tiempo. Cualquiera diría que solo era miedo y cansancio,
- 53:02Speaker 2: pero juro que esa sensación iba más allá de nuestro agotamiento.
- 53:06Speaker 2: Había una presencia que se escondía detrás de las paredes cuarteadas.
- 53:11Speaker 2: Intenté dormir, pero mi cabeza no dejaba de dar vueltas.
- 53:14Speaker 2: Me acomodé y cerré los ojos, esperando descansar al menos
- 53:19Speaker 2: un par de horas. De pronto, escuché pasos sobre el techo,
- 53:24Speaker 2: como si algo o alguien caminara ahí arriba. Primero pensé
- 53:28Speaker 2: que podrían ser ratas o mapaches, animales típicos del desierto.
- 53:33Speaker 2: pero los pasos tenían un ritmo demasiado humano, pausado, como
- 53:37Speaker 2: si buscaran algo. Abrí los ojos. Nadie decía nada, pero
- 53:42Speaker 2: noté que la mujer que estaba frente a mí también
- 53:44Speaker 2: tenía la mirada fija en el techo. El coyote, sentado
- 53:48Speaker 2: en el umbral de la puerta, nos dijo que no
- 53:51Speaker 2: hiciéramos caso, que eran sólo animales merodeando. Yo, sin embargo,
- 53:56Speaker 2: presentía que mentía. Poco después, el adolescente, que hasta entonces
- 54:02Speaker 2: no había abierto la boca más que para beber agua,
- 54:04Speaker 2: se puso de pie y caminó hacia un pasillo al
- 54:07Speaker 2: fondo de la casa. No dijo nada, solo se alejó
- 54:10Speaker 2: con paso firme. Su rostro reflejaba curiosidad y un atisbo
- 54:15Speaker 2: de temor. Nadie se atrevió a seguirlo, pero yo, sin quererlo,
- 54:20Speaker 2: lo observé perderse en la penumbra. Pasaron varios minutos en
- 54:24Speaker 2: absoluto silencio, hasta que el muchacho regresó con una expresión desencajada.
- 54:29Speaker 2: Tenía los ojos abiertos de par en par y la
- 54:32Speaker 2: mano temblorosa. Murmuró que había puertas cerradas, puertas que estaba
- 54:36Speaker 2: seguro de haber visto abiertas al entrar, y que además
- 54:39Speaker 2: había escuchado un susurro provenir de una de las habitaciones.
- 54:44Speaker 2: Nos miramos unos a otros sin saber qué decir. El
- 54:47Speaker 2: coyote masculló algo ininteligible y sacudió la cabeza. Sólo atinó
- 54:52Speaker 2: a decirnos que descansáramos, que no nos dejáramos llevar por alucinaciones.
- 54:57Speaker 2: Pero el ambiente se cargó aún más. Comencé a sentir
- 55:01Speaker 2: un hormigueo en la nuca, una especie de presentimiento de
- 55:04Speaker 2: que nada bueno saldría de esa pausa. Uno de los hombres, Antonio,
- 55:09Speaker 2: un tipo de apariencia experimentada, se acercó a una de
- 55:12Speaker 2: las ventanas para revisar el exterior. Cuando intentó abrirla, descubrió
- 55:17Speaker 2: que estaba atascada. La empujó con fuerza, pero no se
- 55:21Speaker 2: dio ni un milímetro. Ni siquiera entraba aire. Fue ahí
- 55:26Speaker 2: cuando empezamos a creer que algo en esa casa estaba mal.
- 55:30Speaker 2: La mujer que tosía se unió a Antonio en su
- 55:32Speaker 2: intento por abrir otra ventana. Tampoco pudieron forzarla, y al
- 55:37Speaker 2: tocar el cristal sintieron que la ventana estaba bloqueada, como
- 55:40Speaker 2: si algún mecanismo invisible la sellara desde afuera. Un sudor
- 55:45Speaker 2: frío recorrió mi espalda. Recordé que las historias de casas
- 55:49Speaker 2: embrujadas solían escucharse en los pueblos, pero nunca creí que
- 55:52Speaker 2: fueran más que cuentos de viejos para asustar a los niños.
- 55:56Speaker 2: Sin embargo, en ese instante, con el aire denso y
- 56:00Speaker 2: el sol que ya empezaba a calentar el techo, comencé
- 56:03Speaker 2: a pensar que, tal vez, las leyendas tenían algo de verdad.
- 56:08Speaker 2: El coyote decidió que no pasaríamos la noche ahí, sino
- 56:11Speaker 2: solo un par de horas. El plan era salir en
- 56:14Speaker 2: cuanto cayera la tarde. Mientras todos se acomodaban, el adolescente
- 56:19Speaker 2: señaló una puertecita al fondo de la casa, cerrada con candado.
- 56:24Speaker 2: dijo que había escuchado algo dentro como un lamento lejano
- 56:28Speaker 2: no quería quedar como un cobarde así que varios de
- 56:31Speaker 2: nosotros nos acercamos forzamos el candado con una palanca improvisada
- 56:36Speaker 2: y lo rompimos con la esperanza de encontrar algún rincón
- 56:39Speaker 2: que nos sirviera de refugio donde entrara un poco de
- 56:42Speaker 2: aire pero lo que vimos en el interior superó cualquier
- 56:45Speaker 2: temor que tuviéramos era una habitación minúscula con las paredes
- 56:50Speaker 2: cubiertas de fotografías descoloridas Parecían imágenes de otros grupos de
- 56:55Speaker 2: migrantes posando frente a la misma casa, algunos sonriendo y
- 56:59Speaker 2: otros con expresión seria. Lo peor fue descubrir, en una
- 57:03Speaker 2: de esas fotografías, a un hombre que se parecía muchísimo
- 57:06Speaker 2: a uno de los integrantes de nuestro grupo. El parecido
- 57:10Speaker 2: era tan grande que podría jurarse que se trataba de él,
- 57:13Speaker 2: solo que la foto parecía tener varios años, tal vez décadas.
- 57:18Speaker 2: El hombre se quedó sin habla, pálido, como si su
- 57:21Speaker 2: espíritu hubiera abandonado su cuerpo. El silencio en esa pequeña
- 57:25Speaker 2: habitación se volvió insoportable. De pronto, escuchamos un golpe seco
- 57:30Speaker 2: en el otro extremo de la casa. Corrimos a ver
- 57:34Speaker 2: de qué se trataba, con el corazón desbocado. La puerta principal,
- 57:38Speaker 2: que había quedado entornada, estaba ahora cerrada por dentro. El
- 57:43Speaker 2: caore maldijo en voz baja y tiró de la manija,
- 57:46Speaker 2: pero no cedía. Alguien golpeó la ventana más cercana, intentando romperla,
- 57:51Speaker 2: pero no se astilló ni un poquito. El adolescente empezó
- 57:55Speaker 2: a murmurar una oración, algo que sonaba a un rezo
- 57:58Speaker 2: mezclado con súplica. Entonces, un viento helado recorrió cada pasillo,
- 58:03Speaker 2: y el suelo crujió con un sonido tan ominoso que
- 58:06Speaker 2: sentí que un abismo se abría bajo mis pies. Uno
- 58:10Speaker 2: de los hombres se hincó y comenzó a rezar con devoción,
- 58:13Speaker 2: suplicando a la Virgen que nos abriera una salida. El coyote,
- 58:17Speaker 2: muerto de nervios, también se puso a forcejear con la
- 58:20Speaker 2: puerta principal mientras otro intentaba apuntalar la ventana. Entonces, sin
- 58:25Speaker 2: previo aviso, escuchamos un estruendo, como si algo muy pesado
- 58:29Speaker 2: hubiera caído en el tejado. Todo se sacudió y la
- 58:33Speaker 2: casa emitió un gemido largo, casi humano. Segundos después, la
- 58:38Speaker 2: puerta principal se entreabrió con un chirrido espantoso, y en
- 58:41Speaker 2: ese mismo instante el candado tirado en el piso rebotó
- 58:44Speaker 2: sin que nadie lo tocara, como si hubiera vida propia.
- 58:48Speaker 2: Nadie tuvo que decirnos nada. Corrimos afuera, sin mirar atrás,
- 58:53Speaker 2: cargando nuestras mochilas a la carrera. El calor nos golpeó
- 58:57Speaker 2: de inmediato, pero la sensación de libertad fue mayor que
- 59:01Speaker 2: el sofoco. Queríamos alejarnos a toda costa de esa casa maldita,
- 59:05Speaker 2: de esa pesadez que casi nos consumía. Caminamos hasta que
- 59:10Speaker 2: nuestras piernas no pudieron más, hasta que el sol estuvo
- 59:13Speaker 2: en lo más alto. Entonces, el coyote nos hizo detenernos
- 59:17Speaker 2: bajo la sombra de unos matorrales. nos ordenó calmarnos. Dijo
- 59:23Speaker 2: que esa casa tenía mala fama entre quienes cruzaban, que
- 59:26Speaker 2: más de un grupo había relatado sucesos extraños en sus muros,
- 59:30Speaker 2: pero que prefería no ahuyentar a la gente contándoles esas
- 59:33Speaker 2: historias antes de tiempo. Yo no sabía qué creer. La
- 59:37Speaker 2: cabeza me daba vueltas y el cansancio hacía estragos en
- 59:40Speaker 2: mi cuerpo. Sentí náuseas al recordar las fotografías y las
- 59:44Speaker 2: ventanas clausuradas. No sabía si todo era una macabra coincidencia
- 59:49Speaker 2: o si realmente algo sobrenatural habitaba esos rincones. Pero lo
- 59:54Speaker 2: que sí puedo afirmar es que esa casa no era
- 59:56Speaker 2: un simple refugio olvidado en el desierto. Tenía algo, una
- 1:00:00Speaker 2: esencia oscura que parecía alimentarse de la desesperanza. Uno de
- 1:00:05Speaker 2: los hombres dijo que, quizá, ese lugar atrapaba a quienes
- 1:00:09Speaker 2: estaban a punto de rendirse, como si se regodeara en
- 1:00:12Speaker 2: su vulnerabilidad. Yo lo escuché, pero no respondí. Solo podía
- 1:00:17Speaker 2: pensar en mis hijos y en el hecho de que,
- 1:00:20Speaker 2: si no hubiera sido por ellos, tal vez me habría
- 1:00:22Speaker 2: quedado atrapado en esa oscuridad. Cuando por fin nos adentramos
- 1:00:26Speaker 2: de nuevo en el camino, con el coyote guiándonos, ni
- 1:00:30Speaker 2: siquiera el calor ardiente logró borrar de mi mente lo
- 1:00:32Speaker 2: que había pasado. En cada sombra que proyectaba el sol,
- 1:00:36Speaker 2: pensaba ver un rostro mirándome desde la distancia. A veces,
- 1:00:41Speaker 2: el viento me traía un murmullo y me hacía recordar
- 1:00:44Speaker 2: los pasos que escuché sobre el techo. Intenté distraerme pensando
- 1:00:48Speaker 2: en la meta, en la supuesta promesa de un futuro
- 1:00:51Speaker 2: más digno. Sin embargo, cada vez que cerraba los ojos,
- 1:00:55Speaker 2: volvía a esa habitación llena de fotos, a la mirada
- 1:00:58Speaker 2: aterrorizada de mi compañero al ver su rostro en una
- 1:01:01Speaker 2: imagen que no debía existir. Llegamos a nuestro destino con
- 1:01:05Speaker 2: el tiempo, pero la casa jamás me abandonó. De vez
- 1:01:09Speaker 2: en cuando, en los rincones de mi memoria, reaparece el
- 1:01:12Speaker 2: olor acre, los pasillos en penumbra y ese peso invisible
- 1:01:16Speaker 2: que nos impedía salir. No sé qué sucedió realmente. Desconozco
- 1:01:21Speaker 2: si aquella casa guarda el alma de quienes se atreven
- 1:01:24Speaker 2: a cruzar sus puertas o si fue una manifestación de
- 1:01:27Speaker 2: nuestro miedo colectivo, potenciado por la fatiga y la sed.
- 1:01:31Speaker 2: Solo sé que, desde que emprendí ese viaje, ya no
- 1:01:34Speaker 2: soy el mismo. Algo de mí se quedó allá, en
- 1:01:37Speaker 2: el corazón de ese desierto, atrapado en una sombra que
- 1:01:41Speaker 2: no me pertenecía y que, sin embargo, me sigue. Hoy,
- 1:01:45Speaker 2: conservo una cicatriz en el corazón y otra en la mente.
- 1:01:49Speaker 2: Cada vez que escucho un ruido en el techo por
- 1:01:51Speaker 2: las noches, revivo ese eco de pisadas que resonaban sobre
- 1:01:55Speaker 2: nuestras cabezas en aquella casa maldita. Pienso en las fotografías,
- 1:01:59Speaker 2: en las miradas petrificadas de desconocidos que tal vez nunca
- 1:02:03Speaker 2: encontraron la salida. Me persigue la idea de que, en
- 1:02:07Speaker 2: algún lugar, hay una imagen mía clavada en un muro polvoriento,
- 1:02:11Speaker 2: burlándose de mi suerte. Y aunque logré seguir adelante y
- 1:02:15Speaker 2: encontrar trabajo, la casa no me deja en paz. Es
- 1:02:19Speaker 2: un recordatorio de lo que perdí y de lo que
- 1:02:21Speaker 2: pude haber perdido. No sé si la casa seguirá allí,
- 1:02:25Speaker 2: tragándose los sueños de otros incautos que buscan cruzar la frontera.
- 1:02:29Speaker 2: Sólo sé que, si algún día alguien me pide consejo
- 1:02:32Speaker 2: para el viaje, advertiré que hay lugares peores que las patrullas,
- 1:02:36Speaker 2: los contrabandistas o el propio desierto. Les diré que hay
- 1:02:40Speaker 2: sombras en la arena que te acechan de una forma
- 1:02:42Speaker 2: en la que ni el miedo ni la razón pueden defenderte.
- 1:02:46Speaker 2: Y ese será mi testimonio, el de un hombre que
- 1:02:49Speaker 2: pensó que el peligro era sólo la migra o la sed,
- 1:02:51Speaker 2: sin imaginar que, en medio de la nada, se alza
- 1:02:55Speaker 2: un refugio maldito que devora tu espíritu y puede dejarte
- 1:02:58Speaker 2: atrapado para siempre. La cruz de huesos. Nunca imaginé que
- 1:03:10Speaker 2: el mayor terror que viviría surgiría en la inmensidad del desierto.
- 1:03:14Speaker 2: Partí con un grupo de migrantes buscando cruzar la frontera,
- 1:03:18Speaker 2: con esa ansia de perseguir el sueño que me prometieron,
- 1:03:21Speaker 2: un trabajo y un futuro digno. La pobreza y la
- 1:03:24Speaker 2: desesperación en mi pueblo me llevaron a tomar decisiones que,
- 1:03:28Speaker 2: en otro contexto, me habrían parecido impensables. Me armé de valentía,
- 1:03:32Speaker 2: uní mis ahorros y contraté a un coyote que me
- 1:03:35Speaker 2: aseguraba conocer las rutas más seguras para cruzar. Poco a poco,
- 1:03:40Speaker 2: fui amarrando mi esperanza a cada paso que dábamos en
- 1:03:43Speaker 2: la arena hirviente de la frontera. Comenzamos el viaje en
- 1:03:47Speaker 2: plena madrugada, intentando avanzar lo más posible mientras el sol
- 1:03:50Speaker 2: aún no castigaba. Éramos nueve en total, cada uno con
- 1:03:55Speaker 2: su mochila llena de agua, tortillas, algo de comida enlatada
- 1:03:58Speaker 2: y un par de mudas de ropa. El coyote, un
- 1:04:02Speaker 2: hombre enjuto de mirada dura, marcaba el ritmo sin vacilar.
- 1:04:06Speaker 2: Nos hablaba poco, pero con tono autoritario, reiteraba que su
- 1:04:10Speaker 2: palabra era ley y que no debíamos separarnos bajo ninguna circunstancia.
- 1:04:15Speaker 2: La primera jornada avanzó con relativa normalidad, cansancio, calor abrasador,
- 1:04:20Speaker 2: sed incesante. El silencio se rompía de vez en cuando
- 1:04:24Speaker 2: con algún quejido o pregunta temerosa sobre cuánto faltaba. Cerca
- 1:04:28Speaker 2: del atardecer del segundo día, nos topamos con un pequeño
- 1:04:32Speaker 2: santuario improvisado en la soledad del desierto. Era apenas un
- 1:04:36Speaker 2: crucifijo de madera enclavado en la tierra, rodeado de velas
- 1:04:39Speaker 2: derretidas y algunas fotos amarillentas que el viento inclinaba. El
- 1:04:43Speaker 2: coyote dijo que solía ser un punto de descanso para
- 1:04:46Speaker 2: migrantes exhaustos, dejaban oraciones y ofrendas a la Virgen o
- 1:04:50Speaker 2: a quien quisieran encomendarse, pidiendo protección. Por un instante, me
- 1:04:55Speaker 2: sentí conmovido al ver tantas fotos de rostros desconocidos, hombres, mujeres,
- 1:05:00Speaker 2: incluso niños. Y, a su lado, restos de veladoras y
- 1:05:04Speaker 2: flores secas que el sol había cosido. Era evidente que
- 1:05:08Speaker 2: muchos habían pasado por allí, depositando sus plegarias, con la
- 1:05:12Speaker 2: esperanza de llegar con vida al otro lado. Decidimos quedarnos,
- 1:05:17Speaker 2: pues la noche se aproximaba. Armamos un campamento improvisado, algunos
- 1:05:22Speaker 2: cartones para aislarnos del suelo, mantas que nos protegerían de
- 1:05:25Speaker 2: la brisa nocturna. Yo y dos compañeros nos acomodamos a
- 1:05:29Speaker 2: pocos metros de la cruz, pensando que así sentiríamos algo
- 1:05:33Speaker 2: de cobijo espiritual. El aire empezaba a enfriarse, y la
- 1:05:37Speaker 2: idea de dormir bajo las estrellas me habría resultado hermosa
- 1:05:40Speaker 2: en otras circunstancias, pero no dejaba de notar cierto desasosiego
- 1:05:44Speaker 2: en mi pecho. Tras una cena frugal, un par de galletas,
- 1:05:48Speaker 2: un sorbo de agua racionada, me recosté en silencio, mirando
- 1:05:52Speaker 2: el firmamento. El sueño fue lento en llegar, mi mente
- 1:05:56Speaker 2: daba vueltas con miedo sobre el día siguiente y la
- 1:05:58Speaker 2: suerte que correría. En plena madrugada, sentí un soplo de
- 1:06:03Speaker 2: aire helado que me erizó la piel. Me desperté, sin
- 1:06:07Speaker 2: saber la hora exacta. El fuego que habíamos encendido se
- 1:06:10Speaker 2: había extinguido, y mis compañeros dormían con respiraciones pesadas. Fue
- 1:06:16Speaker 2: entonces que escuché un susurro, algo tan tenue que dudé
- 1:06:19Speaker 2: si era el viento o una voz. Afiné el oído.
- 1:06:23Speaker 2: Resonaba cerca de mí, como si alguien se inclinara y
- 1:06:26Speaker 2: me hablara con urgencia,« No sigas adelante, o terminarás como yo».
- 1:06:31Speaker 2: Abrí los ojos de golpe, con el corazón en la garganta.
- 1:06:35Speaker 2: Miré alrededor y, al dirigir la vista hacia la cruz,
- 1:06:39Speaker 2: distinguí la silueta de un hombre ahí de pie, envuelto
- 1:06:42Speaker 2: en la penumbra, como si hubiera emergido de la nada.
- 1:06:45Speaker 2: Mi sangre celó. El rostro de esa figura estaba cubierto
- 1:06:49Speaker 2: de arena y sangre seca y parecía mirarme con una
- 1:06:52Speaker 2: fijeza desoladora. Quise gritar o saltar, pero mi cuerpo se
- 1:06:57Speaker 2: quedó paralizado, retenido por un pavor indescriptible. Por un instante,
- 1:07:02Speaker 2: nuestras miradas se cruzaron y sentí que él quería advertirme
- 1:07:05Speaker 2: de algo, que su presencia era un aviso. Entonces, sin más,
- 1:07:10Speaker 2: desapareció ante mi vista como si se difuminara con el viento.
- 1:07:15Speaker 2: Un temblor invadió mis piernas. Me incorporé, sacudiendo a mis compañeros,
- 1:07:20Speaker 2: pero ninguno reaccionó con la misma urgencia. Pensaron que tuve
- 1:07:24Speaker 2: una pesadilla. Me convencí de quedarme en silencio para no
- 1:07:28Speaker 2: alterar al resto. Al alba, no pude quitarme de la
- 1:07:32Speaker 2: mente esa aparición. El coyote nos apremió a continuar la marcha.
- 1:07:37Speaker 2: Sin embargo, antes de partir, un compañero tropezó cerca de
- 1:07:41Speaker 2: la cruz, y al remover un poco de tierra, se
- 1:07:44Speaker 2: reveló un montón de huesos humanos semienterrados. La visión me
- 1:07:48Speaker 2: revolvió el estómago, no eran uno ni dos huesos dispersos,
- 1:07:52Speaker 2: sino varios, como si varias personas hubieran sido inhumadas ahí
- 1:07:56Speaker 2: de manera improvisada. Se me vino a la mente la
- 1:07:59Speaker 2: imagen del hombre que vi en la noche, con sangre
- 1:08:02Speaker 2: seca en la cara. La coincidencia me parecía demasiado siniestra
- 1:08:06Speaker 2: para ignorarla. El coyote, algo incómodo, solo dijo que era
- 1:08:10Speaker 2: frecuente hallar cadáveres de migrantes que no soportaron el trayecto.
- 1:08:15Speaker 2: Sugería que no escarbáramos más. Aún así, el hallazgo me
- 1:08:19Speaker 2: estremeció y me hizo pensar que la advertencia de la
- 1:08:22Speaker 2: noche anterior, no sigas adelante o terminarás como yo, era
- 1:08:26Speaker 2: una alerta de un difunto que no logró cruzar. Sentí
- 1:08:30Speaker 2: un escalofrío recorriéndome la espina dorsal, pero la ruta era inexorable,
- 1:08:34Speaker 2: no tenía dinero para volver, y la única esperanza era
- 1:08:37Speaker 2: seguir el plan para alcanzar la frontera final. Continuamos la travesía.
- 1:08:43Speaker 2: Cada día se hacía más arduo, las botas se reventaban
- 1:08:46Speaker 2: contra rocas filosas, el agua se agotaba, y las fuerzas
- 1:08:50Speaker 2: menguaban en mis músculos doloridos. Sin embargo, el mayor desgaste
- 1:08:55Speaker 2: era mental, pues cada vez que cerraba los ojos para
- 1:08:58Speaker 2: un descanso, recordaba la imagen del hombre parado junto a
- 1:09:01Speaker 2: la cruz, su rostro surcado de arena seca, con un
- 1:09:04Speaker 2: rictus de dolor y un deseo de advertirnos de algo siniestro.
- 1:09:08Speaker 2: Me obsesionaba la idea de que al menos uno de
- 1:09:10Speaker 2: nosotros no volvería a ver la luz de la civilización.
- 1:09:14Speaker 2: En la tercera noche, paramos en un recodo de terreno
- 1:09:17Speaker 2: donde había algunas plantas raquíticas. Intenté pegar el ojo, pero
- 1:09:22Speaker 2: me sobrevino la misma presencia. Creí sentir un peso en
- 1:09:26Speaker 2: mi pecho, un hormigueo que me impedía mover brazos ni piernas.
- 1:09:30Speaker 2: Era como si alguien se inclinara sobre mi cuerpo. Al
- 1:09:34Speaker 2: abrir los ojos, por un segundo distinguí al hombre del santuario,
- 1:09:37Speaker 2: agachado con la boca entreabierta, intentando decir algo que no
- 1:09:41Speaker 2: alcanzaba a pronunciar. Su boca se abría demasiado, con la
- 1:09:51Speaker 2: Fue tan horrible que me largué a gritar. El resto
- 1:09:54Speaker 2: me despertó, asustados de mi alarido. Esta vez no me creyeron,
- 1:09:59Speaker 2: pensaron que se trataba de una alucinación por el cansancio
- 1:10:02Speaker 2: y el estrés. Pero no podía negar que mi tez
- 1:10:05Speaker 2: estaba lívida y mis manos temblaban sin control. Llegó el
- 1:10:09Speaker 2: último trecho de la caminata. Divisamos a lo lejos la
- 1:10:13Speaker 2: valla y el área de control. El coyote planeó el
- 1:10:17Speaker 2: modo de esquivar a las patrullas. El cansancio era atroz,
- 1:10:21Speaker 2: sentíamos la arena en la garganta y un frío punzante
- 1:10:24Speaker 2: que se alzaba en el atardecer. Cuando, por fin, pudimos
- 1:10:28Speaker 2: franquear un hueco en la verja y pasamos arrastrándonos, una
- 1:10:31Speaker 2: euforia inquieta nos invadió. Pero en mí prevalecía una sombra
- 1:10:35Speaker 2: de angustia. Sentía que algo me seguía, como una presencia
- 1:10:40Speaker 2: que no se detendría en la línea fronteriza, sino que
- 1:10:42Speaker 2: continuaría hostigándome en el otro lado. Finalmente, cuando llegamos a
- 1:10:47Speaker 2: la carretera, un camión de polleros nos levantó. Fuimos mezclados
- 1:10:52Speaker 2: con otros migrantes, sin espacio para respirar. Esa noche, mis
- 1:10:57Speaker 2: compañeros parecían aliviados, pero yo no podía negar el peso
- 1:11:00Speaker 2: en mi pecho. Y tuve la certeza de que, al
- 1:11:04Speaker 2: cerrar los ojos, encontraría de nuevo al hombre junto a
- 1:11:07Speaker 2: mí con la boca abierta y los huesos polvorientos. Deseé
- 1:11:11Speaker 2: con todo mi ser estar equivocado. sin embargo cuando por
- 1:11:15Speaker 2: fin me dormí lo vi allí en la penumbra del
- 1:11:18Speaker 2: camión con la misma sonrisa ausente y los ojos fijos
- 1:11:21Speaker 2: en mi alma sentí que algo se quebraba en mi
- 1:11:24Speaker 2: interior entendiendo que ni siquiera la frontera puede librarme del
- 1:11:28Speaker 2: espectro de su tragedia a día de hoy vivo en
- 1:11:32Speaker 2: una ciudad extraña trabajando en oficios informales cada noche me
- 1:11:36Speaker 2: acuesto con la angustia de ver en la penumbra de
- 1:11:39Speaker 2: mi cuarto a ese hombre cubierto de arena y sangre
- 1:11:42Speaker 2: seca intentando hablar A veces, me parece que su fantasma
- 1:11:46Speaker 2: no es de un solo individuo, sino la representación de
- 1:11:49Speaker 2: todos los migrantes que no lograron cruzar, cuyas almas se
- 1:11:53Speaker 2: quedaron varadas en el desierto, alimentadas solo por un lamento infinito.
- 1:11:58Speaker 2: Recuerdo que junto a su cruz hallamos huesos, tal vez
- 1:12:01Speaker 2: de muchos, y un mensaje que no lograron hacer llegar
- 1:12:04Speaker 2: a los que vendrían detrás. Su intención podría haber sido
- 1:12:08Speaker 2: salvarnos del mismo destino. Pero lo ignoramos, seguíamos adelante, con
- 1:12:13Speaker 2: la esperanza ciega. Por las noches, en mis pesadillas, camino
- 1:12:17Speaker 2: hacia un crucifijo en medio de la arena, y veo
- 1:12:20Speaker 2: un montón de huesos que se elevan y se unen
- 1:12:22Speaker 2: para formarse en la figura del hombre, con la boca
- 1:12:25Speaker 2: deformada en un grito mudo. Entonces me despierto, cubierto de sudor,
- 1:12:30Speaker 2: y reviso cada rincón, convencido de encontrarlo junto a mi cama,
- 1:12:34Speaker 2: con la mano extendida, señalándome con la mirada de quien
- 1:12:37Speaker 2: no logró escapar. He comprendido que su advertencia, no sigas adelante,
- 1:12:42Speaker 2: o terminarás como yo, no sólo aludía a la muerte física,
- 1:12:46Speaker 2: sino a la condena de llevar el peso de los
- 1:12:48Speaker 2: que cayeron en el intento de un sueño imposible. Y
- 1:12:52Speaker 2: así convivo con su recuerdo, con un susurro que retumba
- 1:12:55Speaker 2: en mi mente, reclamándome que cuente su historia para que
- 1:12:58Speaker 2: otros no repitan nuestro error. Aunque bien sé que la
- 1:13:01Speaker 2: necesidad y la esperanza a veces empujan a la gente
- 1:13:04Speaker 2: a ignorar cualquier advertencia, incluso la de un fantasma que
- 1:13:07Speaker 2: busca evitar que alguien más termine bajo una cruz de
- 1:13:10Speaker 2: huesos en el desierto. El camión frigorífico. Al pisar la frontera,
- 1:13:22Speaker 2: venía cargado de ilusión y un poco de miedo. Dejaba
- 1:13:26Speaker 2: atrás mi tierra y a mi familia, con la esperanza
- 1:13:29Speaker 2: de encontrar un trabajo estable en Texas que me permitiera
- 1:13:32Speaker 2: mandar dinero y ofrecer un futuro digno a los míos.
- 1:13:36Speaker 2: No me importaban los días de viaje, el cruce bajo
- 1:13:38Speaker 2: el sol o el silencio asfixiante de la furgoneta que
- 1:13:41Speaker 2: me llevó hasta Houston. Estaba dispuesto a todo, incluso a
- 1:13:45Speaker 2: sacrificar mi propia comodidad, con tal de lograrlo. Al final,
- 1:13:50Speaker 2: tras deambular por varios lugares en busca de un empleo,
- 1:13:53Speaker 2: alguien me conectó con un rastro en las afueras, un
- 1:13:56Speaker 2: sitio donde se procesaba carne. No era mi sueño, pero
- 1:14:00Speaker 2: pagaban lo suficiente para sobrevivir y me dieron un techo
- 1:14:03Speaker 2: compartido con otros jornaleros. El supervisor, un tipo bosco y robusto,
- 1:14:09Speaker 2: no hacía muchas preguntas y cumplía con mis tareas. Decidí aceptarlo,
- 1:14:14Speaker 2: pues me convenía mantener un perfil discreto. la rutina de
- 1:14:18Speaker 2: trabajo en el rastro era exigente tenía que levantarme antes
- 1:14:22Speaker 2: del amanecer compartir un desayuno rápido con los compañeros y
- 1:14:25Speaker 2: subir a un autobús que nos llevaba a las instalaciones
- 1:14:29Speaker 2: allí entre sangre carne y vísceras se te endurece el
- 1:14:33Speaker 2: estómago o te vas a otro sitio yo aprendí a
- 1:14:37Speaker 2: aislar mis sentidos para no vomitar ni pensar demasiado en
- 1:14:40Speaker 2: los animales que entraban y salían además el supervisor nos
- 1:14:44Speaker 2: advertía que no hurgáramos en ciertas zonas, sobre todo el
- 1:14:48Speaker 2: área de refrigeración. Aquello me parecía normal, manipular carne requiere
- 1:14:53Speaker 2: medidas estrictas de higiene y seguridad y no quería perder
- 1:14:57Speaker 2: mi empleo. Sin embargo, mi instinto me decía que había
- 1:15:01Speaker 2: algo sospechoso en la forma en que algunos empleados se
- 1:15:03Speaker 2: apartaban con carritos metálicos hacia unos pasillos restringidos. Me quedaba callado.
- 1:15:10Speaker 2: Mi objetivo era ganar dinero, no hacer preguntas indiscretas. Pero
- 1:15:15Speaker 2: me resultaba extraño que, de vez en cuando, llegaran camiones
- 1:15:18Speaker 2: frigoríficos sin logotipos ni placas claras, descargando cajas que no
- 1:15:22Speaker 2: se etiquetaban ni se pesaban frente a nosotros. El supervisor
- 1:15:27Speaker 2: siempre nos mandaba a otro lado cuando eso ocurría, y
- 1:15:30Speaker 2: los guardias vigilaban que no me rodeáramos. Empecé a sentir
- 1:15:34Speaker 2: una tensión en el ambiente, como si todos ocultaran algo.
- 1:15:38Speaker 2: Una noche me asignaron cerrar el área de refrigeración. Era
- 1:15:43Speaker 2: un encargo inusual, pues solían encomendarlo a operarios con más antigüedad. Dudé,
- 1:15:48Speaker 2: pero el supervisor me dijo que un compañero enfermó y,
- 1:15:51Speaker 2: si me portaba bien, podría obtener un pequeño bonus. Acepté
- 1:15:56Speaker 2: a regañadientes. Ya caía la noche cuando el resto del
- 1:16:00Speaker 2: personal se fue, dejando solo a unos guardias y a mí.
- 1:16:04Speaker 2: El supervisor me dio unas llaves, explicando que sólo debía
- 1:16:07Speaker 2: asegurarme de que todas las cámaras frigoríficas estuvieran cerradas y limpias,
- 1:16:11Speaker 2: y luego podía marcharme. Me armé de valor y entré
- 1:16:15Speaker 2: en el enorme pasillo refrigerado, donde habitualmente se colgaban canales
- 1:16:19Speaker 2: de res y cerdo. El frío penetró mi chamarra. El
- 1:16:24Speaker 2: brillo de las lámparas de neón proyectaba sombras extrañas sobre
- 1:16:27Speaker 2: el piso húmedo. conforme avanzaba revisaba las puertas de metal
- 1:16:32Speaker 2: confirmando que estuvieran con seguro no noté nada fuera de
- 1:16:36Speaker 2: lo normal hasta que llegué a la última sección una
- 1:16:39Speaker 2: zona que nunca antes había visto abierta allí la puerta
- 1:16:43Speaker 2: entornada una bocanada de aire aún más helado me golpeó
- 1:16:48Speaker 2: encendí la linterna pidiéndole a mi mente que no me
- 1:16:51Speaker 2: jugara malas pasadas Me adentré, y enseguida sentí un escalofrío
- 1:16:56Speaker 2: más fuerte que el simple hielo, se percibía un silencio pesado,
- 1:17:00Speaker 2: quebrado apenas por un zumbido de la refrigeración industrial. Cuando
- 1:17:04Speaker 2: enfoqué mi linterna, lo primero que distinguí fue una hilera
- 1:17:08Speaker 2: de cuerpos colgando de ganchos, como si fueran reses, pero
- 1:17:11Speaker 2: demasiado altas para ser de animal. Pegué un grito ahogado
- 1:17:15Speaker 2: de horror al darme cuenta de que sus extremidades tenían
- 1:17:18Speaker 2: forma humana. No pude asimilarlo de golpe, mis ojos tardaron
- 1:17:22Speaker 2: en creer lo que veían. Juraría que eran cadáveres de personas,
- 1:17:27Speaker 2: suspendidas boca abajo, con la piel pálida y cortes en
- 1:17:30Speaker 2: el abdomen, pero con una extraña rigidez. Miré los rostros,
- 1:17:34Speaker 2: que en su mayoría estaban vendados o cubiertos con bolsas plásticas.
- 1:17:39Speaker 2: Tuve el impulso de retroceder, mas mi linterna iluminó un
- 1:17:43Speaker 2: detalle aterrador, algunos de esos cuerpos temblaban levemente, como si
- 1:17:47Speaker 2: tuvieran un espasmo post-mortem. Uno, en particular, soltó un leve jadeo,
- 1:17:52Speaker 2: y de su boca emergió vapor, indició de calor corporal
- 1:17:56Speaker 2: que no debería estar allí. Me invadió tal pánico que
- 1:18:00Speaker 2: mi mente quedó en blanco. Deseé escapar, gritar. Aún así,
- 1:18:06Speaker 2: algo me hizo acercarme a ver si de veras respiraba.
- 1:18:09Speaker 2: Cuando estuve lo bastante cerca, distinguí un susurro, un sollozo ahogado.
- 1:18:14Speaker 2: Quise gritar, pero en ese instante, sentí un brazo que
- 1:18:18Speaker 2: me rodeó la boca y me arrastró con fuerza hacia
- 1:18:20Speaker 2: la oscuridad. Una mano ruda me impidió emitir sonido. Intenté forcejear,
- 1:18:26Speaker 2: atontado por el terror, sin poder ver el rostro de
- 1:18:29Speaker 2: quien me sujetaba. Solo escuché un murmullo amenazante, SHH, quieto.
- 1:18:36Speaker 2: No hagas que te escuchen. Después, noté un golpe en
- 1:18:39Speaker 2: la cabeza que me hizo perder el sentido. No supe
- 1:18:43Speaker 2: cuánto tiempo estuve inconsciente, pero al abrir los ojos, me
- 1:18:46Speaker 2: hallé tirado en el patio trasero, la noche cerrada, con
- 1:18:49Speaker 2: un dolor punzante en la sien. Me puse de pie, tambaleándome,
- 1:18:54Speaker 2: no había nadie alrededor. Quise volver a la zona de refrigeración,
- 1:18:58Speaker 2: pero no hallé la entrada. Una confusión enorme me ahogaba
- 1:19:02Speaker 2: el pecho, y en mi cerebro se repetía la imagen
- 1:19:05Speaker 2: de esos cuerpos colgantes, unos con vida agonizante. Aturdido, corrí
- 1:19:10Speaker 2: hacia la cerca y salí del recinto. En la carretera
- 1:19:14Speaker 2: de las afueras me senté en la cuneta intentando calmar
- 1:19:18Speaker 2: la respiración. Fue entonces que sentí el motor de un
- 1:19:21Speaker 2: camión arrancando. Miré en dirección a la reja trasera y
- 1:19:25Speaker 2: vi un camión frigorífico sin logotipos que se ponía en
- 1:19:29Speaker 2: marcha muy despacio, alejándose en dirección a la ciudad. Lo
- 1:19:33Speaker 2: más aterrador fue el último detalle que mis ojos captaron,
- 1:19:36Speaker 2: la ventanilla trasera del camión, empañada por el frío interno,
- 1:19:40Speaker 2: mostraba una palabra escrita con dedos temblorosos, ayuda. Era la
- 1:19:45Speaker 2: prueba de que, dentro, alguien vivía esa pesadilla indescriptible. Grité
- 1:19:50Speaker 2: con la voz quebrada, sin que nadie respondiera. El camión
- 1:19:54Speaker 2: se perdió en la curva, y yo me quedé allí,
- 1:19:57Speaker 2: sin fuerzas para moverme, con la certeza de que algo
- 1:20:00Speaker 2: muy atroz se había perpetuado en aquel rastro. Sentí que
- 1:20:04Speaker 2: el horror no terminaba, que esos cuerpos colgantes eran parte
- 1:20:07Speaker 2: de un negocio siniestro, que ese vehículo llevaba carne humana
- 1:20:11Speaker 2: hacia un destino más aterrador. Con el alba, decidí denunciarlo.
- 1:20:17Speaker 2: Me dirigí a la policía local, pero mis nervios y
- 1:20:20Speaker 2: la falta de papeles me jugaron en contra, me dieron
- 1:20:22Speaker 2: con escepticismo, interpretando mi testimonio como un delirio. Aunque me
- 1:20:27Speaker 2: suplicaron datos más concretos, no me atrevía a acercarme otra
- 1:20:31Speaker 2: vez al rastro. No tenía ninguna prueba tangible, pues mi
- 1:20:35Speaker 2: teléfono se había estropeado esa noche y no pude tomar fotos. Finalmente,
- 1:20:41Speaker 2: ante las amenazas del oficial de entregarme a migración si
- 1:20:44Speaker 2: insistía con falsas acusaciones, salí del lugar con un nudo
- 1:20:47Speaker 2: de rabia y desesperanza. Busqué a mis compañeros de trabajo,
- 1:20:51Speaker 2: pero muchos decían no querer líos. Algunos, por su parte,
- 1:20:56Speaker 2: insinuaban haber escuchado rumores de un mercado en el rastro,
- 1:21:00Speaker 2: pero preferían callar por temor a perder sus empleos o
- 1:21:02Speaker 2: meterse en problemas legales. Me encontré aislado, cargando con la
- 1:21:07Speaker 2: memoria de esos cuerpos convulsos que aún respiraban y suplicaban
- 1:21:11Speaker 2: en silencio. Y, en mis pesadillas, me perseguía la imagen
- 1:21:15Speaker 2: de la palabra ayuda escrita con desesperación en un cristal empañado.
- 1:21:20Speaker 2: Desde ese día, no volví al rastro. Arriesgué todo y
- 1:21:24Speaker 2: me mudé, intentando cortar lazos con la pesadilla que presencié.
- 1:21:28Speaker 2: Sin embargo, no he encontrado sosiego. Cada vez que escucho
- 1:21:32Speaker 2: el motor de un camión frigorífico, un estremecimiento me sacude.
- 1:21:37Speaker 2: Imagino que, en el interior, yacen más inmigrantes secuestrados, condenados
- 1:21:41Speaker 2: a un destino que ni mi mente se atreve a
- 1:21:44Speaker 2: contemplar en detalle. Por las noches, el eco de pasos
- 1:21:48Speaker 2: en un pasillo inexistente me desvela. Es como si el
- 1:21:51Speaker 2: dolor de esas víctimas me llamara desde la distancia, acusándome
- 1:21:55Speaker 2: de no haber hecho lo suficiente. He llegado a comprender que,
- 1:21:59Speaker 2: en la frontera donde la gente lucha por sobrevivir, a
- 1:22:02Speaker 2: veces la crueldad humana no conoce límites, hay quienes ven
- 1:22:05Speaker 2: en los migrantes carne desechable, y, en su codicia, los
- 1:22:09Speaker 2: convierten en un insumo más para un mercado de carne prohibida.
- 1:22:13Speaker 2: Aquella escena fue sólo la punta de un iceberg más
- 1:22:16Speaker 2: vasto de horror. Me persigue la idea de que ese
- 1:22:19Speaker 2: camión frigorífico recorre carreteras, entregando un cargamento impensable a clientes anónimos,
- 1:22:25Speaker 2: sumidos en un comercio inhumano. Ahora, vivo con la culpa
- 1:22:29Speaker 2: de no haber salvado a los que se hallaban en
- 1:22:31Speaker 2: esa cámara, colgando como reces, y con la desconfianza de
- 1:22:35Speaker 2: que algún día el camión vuelva a cruzarse en mi camino,
- 1:22:38Speaker 2: con la ventana empañada y un nuevo mensaje de ayuda.
- 1:22:41Speaker 2: Quizá me toque ver de nuevo un pedazo de la
- 1:22:43Speaker 2: verdad más macabra que encierra esta tierra, en la que
- 1:22:46Speaker 2: la ley del más fuerte y la ambición sin escrúpulos
- 1:22:48Speaker 2: abren abismos donde la vida es un producto y la
- 1:22:51Speaker 2: muerte un negocio. Mientras tanto, solo queda mi palabra, estuve allí,
- 1:22:56Speaker 2: lo vi con mis propios ojos, y aunque cerré la
- 1:22:59Speaker 2: puerta tras mi huida, sé que el sonido del motor
- 1:23:02Speaker 2: no me abandonará nunca. El cruce maldito Nunca pensé que
- 1:23:14Speaker 2: mi peor pesadilla iniciaría a plena luz del día, bajo
- 1:23:17Speaker 2: el sol despiadado del desierto. Desde niño, escuchaba historias de
- 1:23:22Speaker 2: gente que emprendía el peligroso camino hacia el norte buscando
- 1:23:25Speaker 2: un futuro mejor arriesgándolo todo en las entrañas ardientes de
- 1:23:29Speaker 2: la frontera por desgracia la miseria de mi familia me
- 1:23:33Speaker 2: obligó a enrolarme en ese rumbo viajé de mi pueblo
- 1:23:36Speaker 2: hasta la línea con la esperanza de que el sacrificio
- 1:23:39Speaker 2: valiera la pena éramos siete migrantes cada uno con su
- 1:23:43Speaker 2: propia desesperación a cuestas Nos prometieron un coyote experimentado, un
- 1:23:49Speaker 2: hombre llamado Felipe, que aseguraba conocer los recovecos y pasos
- 1:23:53Speaker 2: menos vigilados en el inhóspito desierto. Nos citamos cerca de
- 1:23:57Speaker 2: un poblado fronterizo, en la penumbra de la madrugada, para partir.
- 1:24:02Speaker 2: Bajo las estrellas, me sentía valiente, pensaba que lo único
- 1:24:05Speaker 2: que debíamos temer era al sol abrasador, a la sed
- 1:24:08Speaker 2: inacabable y a los agentes de migración. Todo lo que
- 1:24:12Speaker 2: yo había sufrido antes no me preparó para lo que
- 1:24:14Speaker 2: me esperaba más adelante. Comenzamos la travesía cuando el cielo
- 1:24:19Speaker 2: apenas clareaba. El Kaori insistió en avanzar rápido, sacándonos de
- 1:24:23Speaker 2: los caminos habituales para evitar patrullas y barreras. A mediodía,
- 1:24:28Speaker 2: el calor resultaba sofocante y nuestras garrafas de agua menguaban
- 1:24:32Speaker 2: con rapidez. El aire caliente parecía frotarnos la piel, nublando
- 1:24:37Speaker 2: la vista. Cada uno de nosotros avanzaba con la mirada
- 1:24:41Speaker 2: perdida en la arena, intentando no pensar en la sed
- 1:24:44Speaker 2: ni en las ampollas que florecían en los pies. Felipe,
- 1:24:48Speaker 2: con gesto duro y mirada aguda, dirigía los pasos sin titubear.
- 1:24:52Speaker 2: Recuerdo que a eso de las tres de la tarde,
- 1:24:55Speaker 2: el sol picaba tanto que sentía la cabeza a punto
- 1:24:58Speaker 2: de estallar. Felipe nos ordenó no detenernos, pues dijo que
- 1:25:02Speaker 2: necesitábamos distancia antes de caer la noche. Sin embargo, uno
- 1:25:07Speaker 2: de los compañeros se desvaneció por el calor y hubo
- 1:25:10Speaker 2: que alzar el paso con el medio a cuestas. Fue
- 1:25:13Speaker 2: en esa confusión, con el rostro empapado en sudor y
- 1:25:16Speaker 2: el pánico acechándome, cuando percibí la primera señal de lo extraño,
- 1:25:20Speaker 2: en la distancia, una figura de pie sobre una duna.
- 1:25:24Speaker 2: Me resultó difícil afirmar si era una persona o un espejismo,
- 1:25:28Speaker 2: pero me dio un escalofrío que contradecía el ardor del día.
- 1:25:32Speaker 2: A pesar de la fatiga, alcé la mano y señalé,
- 1:25:35Speaker 2: medio balbuceando al coyote que alguien nos observaba. Para mi sorpresa,
- 1:25:40Speaker 2: Felipe palideció de inmediato, como si reconociera la silueta. Se
- 1:25:45Speaker 2: giró hacia el resto y, con el semblante endurecido por
- 1:25:48Speaker 2: un terror silencioso, ordenó en un susurro que no habláramos
- 1:25:51Speaker 2: y no miráramos a esa figura. Nadie entendía la razón,
- 1:25:56Speaker 2: pero su tono no admitía réplica. Continuamos marchando, esta vez
- 1:26:00Speaker 2: en un silencio cargado de tensión. Miraba de reojo a Felipe,
- 1:26:05Speaker 2: su rostro reflejaba algo más allá del miedo, quizá un
- 1:26:08Speaker 2: pavor supersticioso. No pasó mucho hasta que uno de los migrantes,
- 1:26:12Speaker 2: un joven ingenuo que se llama Oscar, preguntó en voz baja,¿
- 1:26:17Speaker 2: Quién es esa persona? Su voz se rompió en el
- 1:26:20Speaker 2: aire seco. El coyote, sin voltear, hizo una demanda en ojo,
- 1:26:24Speaker 2: y la figura en la duna se giró lentamente. Con
- 1:26:28Speaker 2: el rabillo del ojo, la vimos. Su cuerpo, envuelto en
- 1:26:32Speaker 2: sombras a pesar de estar bajo el sol, parecía no
- 1:26:35Speaker 2: tener rasgos definidos en el rostro, como si allí no
- 1:26:38Speaker 2: existieran ojos ni boca. Solo una superficie lisa y vacía.
- 1:26:43Speaker 2: Lo peor, sin embargo, fue que su sombra en la
- 1:26:46Speaker 2: arena empezó a alargarse hacia nosotros, de una forma antinatural,
- 1:26:50Speaker 2: subiendo y bajando sobre las dunas, como si se expandiera
- 1:26:53Speaker 2: para atraparnos. El terror me paralizó unos instantes. Felipe gritó
- 1:26:59Speaker 2: de pronto, corran y no miren atrás. Su urgencia sacudió
- 1:27:03Speaker 2: nuestro estupor y nos lanzamos al trote, ignorando el agotamiento,
- 1:27:07Speaker 2: tratando de alejar nuestras mentes de lo imposible que se
- 1:27:10Speaker 2: manifestaba detrás. Corrimos, resbalando en la arena, con el sol
- 1:27:15Speaker 2: todavía martillándonos, pero el corazón palpitando con otro peligro más
- 1:27:19Speaker 2: allá de las inclemencias climáticas. Nadie, salvo Felipe, parecía saber
- 1:27:24Speaker 2: qué era esa presencia. Susurraba oraciones confusas, volteando solo para
- 1:27:30Speaker 2: comprobar si la sombra nos seguía. Cruzamos un tramo de
- 1:27:33Speaker 2: suelo rocoso, con formaciones agudas que rasgaban nuestras ropas y
- 1:27:37Speaker 2: entorpecían el paso. Cada tanto, me parecía oír un murmullo
- 1:27:42Speaker 2: a nuestras espaldas, un murmullo sin palabras pero con un
- 1:27:45Speaker 2: eco siniestro. Al caer la tarde, dimos con un lugar
- 1:27:49Speaker 2: algo más plano, donde Felipe determinó que era seguro, o
- 1:27:52Speaker 2: al menos inevitable, acampar. El sol ya no estaba y
- 1:27:57Speaker 2: la penumbra comenzaba a tragarnos. El hombre puso reglas claras,
- 1:28:02Speaker 2: ninguno debía separarse del grupo y si escucháramos algo que
- 1:28:05Speaker 2: nos llamara, no responder. Pidió no hablar de la figura
- 1:28:09Speaker 2: que vimos, como si nombrarla la llamara. El aire se
- 1:28:13Speaker 2: enfrió rápido, en el desierto, el contraste día-noche es brutal.
- 1:28:18Speaker 2: Sacamos cobijas, pero no pudimos relajarnos. La cabeza me retumbaba
- 1:28:23Speaker 2: con la imagen del rostro sin facciones, y esa sombra persiguiéndonos.
- 1:28:28Speaker 2: En medio de la noche, un rugido como de viento
- 1:28:30Speaker 2: sacudió la llanura. Los grillos se acallaron. Me incorporé, notando
- 1:28:36Speaker 2: que Felipe también estaba despierto, con los ojos fijos en
- 1:28:39Speaker 2: la oscuridad, sosteniendo un cuchillo como si le sirviera de
- 1:28:42Speaker 2: algo contra lo intangible. Fue en ese momento que un
- 1:28:46Speaker 2: grito rasgó el silencio, uno de los migrantes había salido
- 1:28:49Speaker 2: de la tienda y ahora clamaba auxilio. Corrimos hacia él,
- 1:28:54Speaker 2: lo encontramos atrapado, inmóvil, con la mirada clavada en la nada.
- 1:28:58Speaker 2: Sus pupilas dilatadas reflejaban un terror indescriptible. Intentamos sacudirlo, pero
- 1:29:04Speaker 2: su cuerpo parecía rígido, anclado al suelo. Al alumbrarlo con
- 1:29:09Speaker 2: la linterna, vimos que su sombra se proyectaba de forma errática,
- 1:29:13Speaker 2: como si se moviera sola en la arena, a destiempo
- 1:29:15Speaker 2: de sus movimientos. Y, con el rabillo del ojo, creí
- 1:29:19Speaker 2: ver la silueta de lente sin rostro en la periferia
- 1:29:22Speaker 2: de la linterna, desapareciendo. Felipe murmuró con pánico que ya
- 1:29:27Speaker 2: era tarde para él, que no podríamos salvarlo. Y, antes
- 1:29:32Speaker 2: de que pudiéramos contradecirlo, esa sombra en la arena se deformó,
- 1:29:36Speaker 2: se retorció, y el hombre soltó un alarido sobrehumano, colapsando
- 1:29:40Speaker 2: sobre la arena. No se levantó más. Fue una locura,
- 1:29:45Speaker 2: algunos imploraban volver al sur, otros preferían seguir al norte,
- 1:29:49Speaker 2: intentando dejar atrás aquella fuerza maldita. Felipe, con la voz rota,
- 1:29:54Speaker 2: nos obligó a continuar al día siguiente, prometiéndonos que si
- 1:29:57Speaker 2: dejábamos el desierto antes de la siguiente noche, estaríamos a salvo.
- 1:30:02Speaker 2: Así lo hicimos, exhaustos, sin agua suficiente, con un sol
- 1:30:06Speaker 2: que nos castigaba y el corazón entumecido por el miedo.
- 1:30:10Speaker 2: Pero nuestro avance se complicó. Solo tres de nosotros logramos
- 1:30:14Speaker 2: mantenernos a paso firme, Felipe, un migrante llamado Jaime y yo.
- 1:30:20Speaker 2: Los otros se rezagaron o se derrumbaron. El sol, mezclado
- 1:30:24Speaker 2: con el pánico, superaba nuestras capacidades. La pesadilla final ocurrió
- 1:30:29Speaker 2: cuando al fin atravesamos el último tramo y llegamos al
- 1:30:32Speaker 2: otro lado de la frontera, ya cerca de una carretera
- 1:30:35Speaker 2: donde pasaban pocos coches. Caímos de rodillas, agrietados por el sol.
- 1:30:41Speaker 2: Un ranchero nos encontró y nos ofreció agua, ayudándonos a
- 1:30:44Speaker 2: subir a su camioneta. Mientras recuperábamos el aliento, me percaté
- 1:30:49Speaker 2: de algo que me erizó la piel. Al ponerme de
- 1:30:51Speaker 2: pie contra el sol, distinguí mi sombra y la de
- 1:30:54Speaker 2: mis dos compañeros, pero había una cuarta sombra, extrañamente vaga,
- 1:30:59Speaker 2: que no correspondía a ninguna persona presente. parecía un contorno
- 1:31:03Speaker 2: que se acoplaba a la mía como si se superpusiera
- 1:31:06Speaker 2: con mis movimientos con un rezago y de vez en
- 1:31:09Speaker 2: cuando se destacaba con un contorno distinto alzando un brazo
- 1:31:12Speaker 2: cuando yo no lo hacía felipe la notó también y
- 1:31:16Speaker 2: sus ojos se llenaron de terror renovado jaime tembloroso giró
- 1:31:21Speaker 2: la cabeza pero no dijo nada ninguno supo qué hacer
- 1:31:25Speaker 2: la visión parecía desvanecerse en los vaivenes de la luz
- 1:31:28Speaker 2: más por un segundo comprendimos que algo del desierto nos
- 1:31:31Speaker 2: siguió Una especie de parásito, un espíritu hambriento, que se
- 1:31:36Speaker 2: adhirió a nuestra sombra y que quizás se alimentaría de
- 1:31:38Speaker 2: nosotros poco a poco, como hizo con los demás. El ranchero,
- 1:31:43Speaker 2: ajeno a nuestro horror, condujo hasta un poblado cercano donde
- 1:31:47Speaker 2: recibimos atención médica. Sin embargo, por mucho que intenté olvidar
- 1:31:52Speaker 2: lo ocurrido, mi sombra y la de mis compañeros siguen
- 1:31:55Speaker 2: mostrando signos de comportamiento anómalo. A veces se mueven con
- 1:31:59Speaker 2: un leve desfase, a veces adoptan posturas que no coinciden
- 1:32:02Speaker 2: con nuestros cuerpos. Por la noche, me despierto notando que
- 1:32:07Speaker 2: la sombra en la pared parece inclinarse hacia mí, con
- 1:32:09Speaker 2: un vacío que me hace recordar ese rostro sin facciones
- 1:32:12Speaker 2: en la distancia. Me estremece la memoria del coyote que
- 1:32:16Speaker 2: gritaba corran, y aquel desertor que quedó de pie, dominado
- 1:32:20Speaker 2: por su propia sombra. Han pasado varios meses y no
- 1:32:23Speaker 2: hemos hablado de ello. Nos dispersamos, cada quien intentando rehacer
- 1:32:28Speaker 2: su vida. Yo no duermo tranquilo, pues en mis sueños
- 1:32:32Speaker 2: reaparece el desierto, la silueta quieta en el horizonte, con
- 1:32:35Speaker 2: su sombra encorvada y alargada, rodeada de un silencio mortal.
- 1:32:40Speaker 2: Despierto con taquicardias, prendiendo la luz para ver mi sombra,
- 1:32:44Speaker 2: corroborar que no se mueva por su cuenta. A veces
- 1:32:47Speaker 2: no lo hace, pero siento que, en cualquier momento, volverá
- 1:32:51Speaker 2: a replicar aquel terror. Ahora vivo con la sospecha de que,
- 1:32:55Speaker 2: sin quererlo, llevamos a la ciudad un fragmento de esa fuerza.
- 1:32:59Speaker 2: Que el ente nos roba un pedazo de nuestra esencia
- 1:33:02Speaker 2: cada vez que el sol se proyecta sobre nosotros. Y,
- 1:33:06Speaker 2: aunque las autoridades descartaron toda historia de fantasmas, yo sé
- 1:33:10Speaker 2: que el desierto es un territorio con sus propias leyes,
- 1:33:12Speaker 2: ocultas a la lógica humana. Aconsejo a cualquiera que se
- 1:33:17Speaker 2: acerque a esa sierra con prudencia, si ven a alguien
- 1:33:20Speaker 2: sin rostro parado en la duna, guarden silencio y corran,
- 1:33:23Speaker 2: sin voltear atrás. De lo contrario, puede que se lleve
- 1:33:27Speaker 2: algo de ustedes, algo que luego encontrarán en su propia
- 1:33:30Speaker 2: sombra al anochecer. Y quizás, cuando se den cuenta, ya
- 1:33:34Speaker 2: sea tarde, como nos pasó a nosotros. Si te gustaron
- 1:33:43Speaker 2: los relatos, nos gustaría que nos apoyaras con un like
- 1:33:46Speaker 2: o un comentario, ya que eso nos ayudaría bastante. Y
- 1:33:50Speaker 2: si no estás suscrito o suscrita, te invito a que
- 1:33:53Speaker 2: lo hagas para que no te pierdas lo mejor de
- 1:33:55Speaker 2: Oscuros Relatos de la Noche. Sin más, gracias por escucharnos.
- 1:34:00Speaker 2: Hasta el próximo relato.