Latest / Reflexiones cristianas con José Ordóñez / 278 | Solo tú decides si das otra oportunidad
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- Poud Gast número doscientos setenta y ocho. Bastante compleja la situación de una mujer que pide consejería en nuestro tercer taller para matrimonios. Luego de veintiuno años de matrimonio, ha descubierto que su esposo hace tres años le fue infiel. El problema no solamente fue la infidelidad. El asunto es que quien descubre la infidelidad fue su hijo mayor. Al verse confrontado, el hombre decide hacerle guardián de ese doloroso secreto, una especie de cómplice asunto que empieza a hacer mella en el corazón del hijo. Tanto así que decide contárselo a su hermana, y su pequeña hermana entra en depresión, por lo cual tenemos un hogar en donde la mujer ha sido engañada. El engañador convierte a sus hijos en cómplices y la hija entra en depresión. Esta mujer termina por darse cuenta de la infidelidad por otros medios y cuando descubre el terrible secreto, encuentra que tiene a sus hijos en estado de depresión y una relación deshecha. Decide indagar mucho más y de pronto encuentra que durante esos veintiuno años de matrimonio, su esposo le ha engañado en varias ocasiones más muy adolorida. Decide preguntar qué debo hacer. Estoy obligada a perdonar. Estoy obligada a conceder una siguiente oportunidad. Cómo poder olvidar semejante trance, semejante asunto tan doloroso. Ayúdeme, por favor, bueno, encontrarás ahora la respuesta que en un corto tiempo pudimos darle a esta persona. Los procesos de consejería generalmente toman entre cinco o siete sesiones de una hora en donde bíblicamente podemos ayudar a personas como estas, ayudar a su familia, ayudarle a transitar esas aguas turbulentas que a veces tienen las familias. Aquí solo teníamos cinco diez minutos, entonces intentar resumir toda la ayuda que necesita una persona en tan pocos minutos, pues no es un dictamen final, solo es una pequeña ayuda que pueda empezar a orientar las decisiones que las personas tienen que tomar a partir de ese momento. Y eso es lo que escucharás en el siguiente podcast Hola. Yo soy José Ordóñez, y te invito a que escuches el siguiente contenido, que quizá pueda ayudar a hombres y mujeres que estén pasando por esos procesos dolorosos en donde han recibido un doloroso engaño bienvenidos. Ok, primero, sí, es posible perdonar. Siempre es posible perdonar. Mi esposa pasó por algo para odo y perdonó y hoy, gracias a eso estoy aquí. Es posible perdonar. Es difícil perdonar, pero es menos difícil cuando el príncipe de perdón toma todo el control de tu vida. Ahora no te obligues a nada. No estás obligada a estar al lado de tu esposo. La palabra de Dios dice el señor Jesús dice que, salvo por los casos de adulterio, las parejas no se separen Entonces en este caso, como ha habido adulterio, tú tienes la potestad de decidirlo. No te obligues No sé a qué iglesia asistas, pero he escuchado de muchas iglesias que dicen usted no se puede divorciar y usted tiene que permanecer y tiene que perdonarlo. No Tú no tienes que hacer nada? Tú Tú no estás obligada a nada? Tú estás obligada a vivir y a vivir como tú. Creas que debas vivir, lo que creas que debes hacer como mujer, como hija de Dios, como madre, como esposa, hazlo eso lo que consideres, lo que consideras que has sido agredida en tu amor propio, en tu familia. Eso te va a ayudar a ver la profundidad de tu dolor y, desde el profundo de tu dolor, tomar decisiones, no importando, no importando lo que la religión venga y te diga portando lo que Dios te dice que te puedes separar y te puedes divorciar, porque has sido víctima de adulterio y porque Dios conoce la profundidad de tu dolor. Dentro de todas las cosas, no lo dejas entrever, pero cuídate de que no te queden los fantasmas en donde después termines culpando a tus hijos, porque ellos han debido proceder contándote y aleja toda idea en donde algún día tú pienses, pero por qué no me contaron y los puedas hacer culpables de unas situaciones donde ellos lo único que querían era que ustedes que el matrimonio se mantuviera cohesionado o, por lo menos, no verte llorar como lo estás llorando ahora. Aquí ninguno puede decir cuánto amas a tu esposo. Aquí ninguno pueden medir tu dolor ni ninguno puede decir debería debería ser. Debería ser aquí la que debería pensar qué debería ser es tú, porque tú conoces hasta dónde perdonar lo puedes hacer, pero hasta dónde después de perdonar, hasta dónde van a llegar tus decisiones y tus y las consecuencias que se deben pagar por lo que ha pasado. Así que tómate tu tiempo. Consúltalo con Dios si decides mira aquí. Estoy yo producto de que un día Jasmith dijo basta y se fue y fue un año de mi vida que yo eso no se lo deseo a nadie ella entregándome en las manos de Dios diciendo yo te entrego en manos de Dios. Sí, esa es la manera que tú quieres vivir siendo infiel en todo tiempo. Lo siento y se fue y el irse fue la respuesta para mi vida, porque cuando cuando me vi abocado a perder a semejante mujer, tuve que reaccionar, porque yo no me podía llevar la dignidad de Jasmith. Si Jasmith no hubiera reaccionado, quizá tendríamos treinta y cuatro años de un muy mal trimonio. Su vida hubiese sido aciaga y aquí estaría yo en lo mismo. O no existiría matrimonio. Y si no existiera matrimonio, quizá nuestros hijos tuvieran su vida destrozó. No estuviéramos contando la historia que estamos contando. Pero yasmid un día tuvo la dignidad de decir basta hasta acá, no más. Y luego yo tuve que pagar, pagar el precio de salir, buscarla, pedirle perdón, reconquistarla Y aquí estoy, veintisiete años después, todavía restituyéndole lo que un día le quité. Tú dictas las sentencias sobre tu propia vida y que Dios te dé la sabiduría, que Dios te dé la capacidad. Porque puedes decir no me voy a separar por amor a mis hijos, por he decidido luchar, o he decidido darme un tiempo, o he decidido no seguir más adelante. Sé tú sé feliz ama a Dios con todas las fuerzas de tu corazón, como lo acabas de escuchar en la anterior persona, en las anteriodades consejerías, no tomes decisiones en medio de tu dolor y de tu aflicción. Espera que las aguas se aquieten. Tómate un tiempo para estar sola. Tómate Si lo has decidido hacer yo no te. Estoy diciendo que lo hagas. Estoy diciendo que no tengas temor de hacerlo. Si decides hacerlo, toma la decisión que estima es conveniente y luego, cuando tu mente esté tranquila, cuando tu corazón esté refrigerado y puedas pensar tranquilamente, toma decisiones. Si él te ama, él te lucha, él va a buscarte, él va a pedirte perdón, él tendrá que cambiar, él tendrá que llorar sus lágrimas y pagar sus consecuencias para volver a cohesionar la relación. A todos ustedes que generalmente están escuchando el podcast, les quiero hacer una amable invitación. Siempre cuando escuchen las problemáticas, haga una oración por estas personas, porque Dios tome el control y porque Dios sea sanando el corazón de esos niños, de esta mujer, orientando las decisiones que tienen que tomar hacia adelante, porque no podemos perder de vista que en Cristo siempre hay solución. Por dolorosa que sea la situación, recuerda que del próximo treinta y uno de julio al cuatro de agosto estaremos dictando nuestra tercera escuela para padres. Quedan todos cordialmente invitados. Vayan a José Ordoñez Cristiano com y ahí encuentran toda la información sobre todas las temáticas que durante cinco días estaremos desarrollando. Recuerden que luego estaremos en nuestras salas de consejería. Por ahora les deseo a todos ustedes que siempre tengan la férrea decisión de no engañar a sus cónyuges que Dios nos dé a todos la fortaleza de mantenernos en fidelidad, para que así podamos disfrutar de esa idea original que tú Dios acerca del matrimonio que Dios te bendiga