Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / Bitácora De Un Guardia Nocturno - Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Acepté el turno nocturno,
- 0:15en el panteón municipal, por necesidad. El aumento de la
- 0:20renta llegó con el recibo de luz y vi las
- 0:22cuentas apretadas. El velador titular se fracturó un tobillo y
- 0:27el administrador me ofreció cubrirlo dos semanas. Dijo que el
- 0:32trabajo consistía en rondines cada hora, llenar la bitácora y
- 0:36cuidar que nadie entrara a beber o a destruir lápidas.
- 0:40Me entregó una linterna de mano, un radio con batería
- 0:45a medias y la llave del portón. Entré a las
- 0:48nueve de la noche por la puerta principal, una reja
- 0:52alta con barrotes cuadrados y candado pesado, a la derecha
- 0:56queda la caseta, una mesa con superficie pegajosa, una silla
- 1:00de plástico, la libreta de hojas cuadriculadas, un mapa plastificado
- 1:05con el trazo de las secciones y un termo con
- 1:08café que dejó el administrador por la tarde. A los
- 1:12pies de la caseta duerme Bruno, el perro viejo del panteón,
- 1:16color canela, que abre un ojo cuando suena la llave.
- 1:21El terreno se divide en manzanas con letras y números.
- 1:24La sección antigua ocupa la parte norte, más cerca de
- 1:28la barda, con lápidas bajas y cruces de hierro. Al
- 1:32centro se levanta el osario, un cuarto cuadrado de paredes
- 1:36blancas con puerta de lámina y una ventanilla con rejilla.
- 1:40En el extremo oriente hay capillas familiares alineadas, cada una
- 1:45con su candado y una placa de mármol con apellidos.
- 1:49Los pasillos alternan grava y tierra apisonada, los focos amarillos
- 1:53del alumbrado público entran a manchas por encima de los
- 1:57cipreses y dejan áreas oscuras entre fila y fila. La
- 2:02bitácora marcaba rondines a las 10, 11 y 12, 2 y 3, después uno final
- 2:08a las 4.30 antes de entregar el turno, anoté mi nombre,
- 2:13la fecha y la hora de entrada con letra firme.
- 2:16Hice el primer recorrido por el pasillo central, con la
- 2:20linterna baja para no encandilarme. El aire olía a tierra
- 2:24húmeda con un fondo a flores marchitas al pasar junto
- 2:28al osario. Escuché un arrastre leve en la grava de
- 2:31la sección antigua, como pasos lentos con suela gastada. Me
- 2:36acerqué con el radio en la mano, las piedras recién
- 2:39movidas dejan un trazo más claro. Seguí esa línea hasta
- 2:43una lápida sin nombre, sólo con una cruz de hierro.
- 2:48Tres golpes cortos sonaron del lado contrario, contra mármol, con
- 2:52distancia de dos segundos entre uno y otro. Revisé con
- 2:56el haz de luz y vi un paquete envuelto en
- 2:58tela gris atado con istle bajo un nicho a media altura.
- 3:03La tela estaba húmeda y la cuerda endurecida por el lodo.
- 3:07Lo bajé con cuidado, lo puse sobre la loza y
- 3:10deshice el nudo. Adentro había tierra apretada, mechones de cabello
- 3:15negro y cinco alfileres colocados en cruz. Cabeza hacia arriba.
- 3:20Le tomé fotos con el celular y cerré la tela
- 3:23de nuevo, anoté en la libreta, 1037, sección a norte, paquete
- 3:29con tierra, cabello y alfileres, se traslada a caseta para resguardo.
- 3:35Regresé a la caseta para guardarlo en una caja junto
- 3:38a la mesa, el perro se incorporó, olfateó la tela
- 3:42y se apartó con el lomo erizado, cosa rara para
- 3:45un animal tan tranquilo. Tomé mi termo y bebí dos
- 3:49tragos de café tibio. Revisé el mapa plastificado y marqué
- 3:54con plumón la ruta del siguiente recorrido, vuelta completa a
- 3:58la barda norte, diagonal hacia las capillas del oriente y
- 4:02regreso por el pasillo de los cipreses. A las 11.18 entré
- 4:07a ese pasillo, y ahí el olor cambia, entre los
- 4:10árboles queda una capa de aire más frío y aparece
- 4:14un olor agrio que no se confunde con flores, a
- 4:17mitad del tramo, sobre una loza de granito. Vi un
- 4:21círculo hecho con cal y sal, no era polvo caído
- 4:24de una construcción, estaba trazado a pulso, con borde parejo,
- 4:29de un metro aproximado. En el interior había polvo rojizo
- 4:34esparcido como con la palma, a un lado, espinas de
- 4:37wisache alineadas en fila y una navaja oxidada con mango plástico.
- 4:43No había velas ni frascos ni telas, pasé el dedo
- 4:47por la cal, se pegó a la yema con facilidad,
- 4:50señal de que el trazo era reciente. Fotografié el borde,
- 4:55la navaja y las espinas. Escribí en la libreta, 11-24,
- 4:59pasillo de cipreses, círculo de cal con polvo rojizo, espinas
- 5:05y navaja a un lado. Continué la ruta con paso
- 5:09parejo y la linterna baja. El reloj marcaba 12-5 de
- 5:14la madrugada, cuando me acerqué a las capillas familiares, la
- 5:18mayoría tiene candados nuevos y arreglos secos. En la tercera
- 5:23fila escuché un chasquido como de metal apoyado contra metal,
- 5:28revisé bisagras y cadenas, pero todo estaba en su sitio.
- 5:31En el piso, frente a la capilla de la familia L,
- 5:36encontré dos nudos de istre cruzados y un mechón corto
- 5:40de cabello atado con hilo rojo, guardé ambos en una
- 5:44bolsa transparente, anoté hora y lugar, y dibujé un croquis
- 5:48simple en la página para recordar la posición exacta. El
- 5:53segundo rondín cerró a la una. Pasé por la caseta,
- 5:57revisé el paquete de la caja y confirmé que la
- 6:00tela seguía húmeda, Bruno dormía otra vez con la cabeza
- 6:04sobre las patas. Decidí repetir la vuelta a la sección antigua,
- 6:10porque el arrastre de grava inicial me dejó inquieto, el
- 6:13cielo estaba cubierto y el alumbrado de la calle parpadeaba,
- 6:17lo suficiente para que los pasillos quedaran a oscuras por momentos.
- 6:22Entré por el pasillo lateral y tomé hacia el norte.
- 6:25La grava cedía con un crujido uniforme bajo las botas.
- 6:29Al llegar a la barda, una corriente helada me pegó
- 6:33en el cuello. Encendí la linterna al máximo y vi
- 6:37huellas descalzas recientes que venían desde fuera, por debajo de
- 6:41la reja, y continuaban hacia el interior. No eran de
- 6:46niño por la longitud del pie, ni de un hombre
- 6:49por el ancho. El arco se marcaba fino y el
- 6:52talón estrecho. Las huellas se dirigían en línea hacia las
- 6:56capillas y se perdían frente a una cruz de hierro
- 6:59clavada en la tierra. Levanté la vista y las vi ahí.
- 7:05Tres mujeres de pie junto a la cruz, envueltas en
- 7:08mantas oscuras hasta los hombros, con la cara descubierta. Me
- 7:13asusté demasiado la verdad, tenían un rostro horrible y sus
- 7:16ojos me miraban de forma demoníaca. La de en medio
- 7:21tenía cabello cano recogido hacia atrás, la de la izquierda,
- 7:25trenzas apretadas, la otra, el cabello suelto hasta el pecho.
- 7:30No se movían y la luz de mi linterna alcanzaba
- 7:34a dibujarles el contorno sin llegar a los ojos. La
- 7:38del centro habló en tono bajo que escuché claro a
- 7:41esa distancia. Dijo que siguiera mi camino porque ya conocía
- 7:45el lugar y entendía lo que se hace aquí. La
- 7:49de las trenzas añadió que no interrumpiera recorridos y que
- 7:53no tocara lo que ellos acomodan. La tercera mantuvo la
- 7:57vista fija en mí con la manta apenas abierta como
- 8:01si esperara mi reacción. Guardé el radio en el cinturón
- 8:05para no dar señales de nerviosismo, asentí y continué por
- 8:09el pasillo de la derecha con la linterna hacia el suelo.
- 8:13Oí el roce de tela contra grava y el murmullo
- 8:16de pasos sincronizados alejándose hacia los cipreses. De regreso en
- 8:22la caseta dejé asentado lo ocurrido sin adornos, escribí nombres
- 8:26de secciones, objetos hallados y la hora de cada evento.
- 8:31Dibujé las huellas descalzas, marqué el tamaño aproximado con la
- 8:35medida de mi bota, anoté el número de pasos entre
- 8:38la barda y la cruz. Coloqué la bolsa con istre
- 8:42y cabello junto al paquete envuelto, cerré la puerta con
- 8:46cerrojo y me senté a escuchar el radio por si
- 8:49otro velador reportaba algo desde el panteón vecino. Pero nada,
- 8:54y el perro respiraba hondo y movía la oreja cuando escribía.
- 8:59A las 2.40 salía un último recorrido corto, el círculo de
- 9:04cal seguía en la loza, el polvo rojizo menos marcado
- 9:07por el sereno, el pasillo central estaba despejado y las
- 9:12capillas permanecían cerradas, el osario, en silencio con su puerta
- 9:17de lámina fría al tacto. Al terminar, miré la reja
- 9:22del acceso principal, comprobé el candado y observé la calle vacía.
- 9:27Crucé otra vez el panteón hasta la caseta y cerré
- 9:30la bitácora con la firma y la hora. Decidí continuar
- 9:34el trabajo, pese a la advertencia y dejar cada registro exacto, hora,
- 9:39sección y objetos hallados. Guardé la libreta en la mesa,
- 9:43apagué la linterna y esperé el siguiente turno, con la
- 9:47seguridad de que esa primera noche solo fue el inicio.
- 9:52El segundo día llegué media hora antes del turno, para
- 9:55revisar con luz de tarde los puntos donde hice hallazgos,
- 9:59el círculo de cal sobre la loza seguía marcado, más
- 10:03tenue por el sereno, y el polvo rojizo formaba una
- 10:07franja que iba del centro al borde, como si alguien
- 10:10hubiera arrastrado la palma al salir. En la capilla de
- 10:14la familia L quedaban restos de hilo rojo pegados a
- 10:18la grava, abrí la bitácora en la caseta, pegué dos
- 10:22fotos impresas que saqué en una papelería, señalé con plumón
- 10:26la orientación de cada objeto y anoté las horas exactas.
- 10:31Decidí aplicar método, cada recorrido incluiría fotos de referencia, croquis
- 10:36simple y comparación de cambios al volver. Esa noche, el
- 10:41patrón se repitió con variaciones mínimas que encendieron la alerta.
- 10:45A las 10.41 encontré otro círculo de cal recién trazado dos
- 10:50pasillos atrás, mismo diámetro, pero el polvo rojizo formaba cinco
- 10:55montículos pequeños, alineados como marcadores. En el borde, tres agujas
- 11:02brillaban limpias, sin óxido. Guardé las agujas en una bolsa
- 11:07y marqué la posición con dos piedras, a las 11.19 hallé
- 11:11un mechón de cabello amarrado con hilo rojo, más largo
- 11:14que el del día anterior. Colocado en la base de
- 11:17una cruz de hierro en la sección antigua, la cala
- 11:20alrededor estaba barrida en dirección al osario, señal clara de tránsito.
- 11:26A la medianoche, sobre una tumba de mármol gris, apareció
- 11:31un conjunto de nudos de istle en los cuatro puntos
- 11:33cardinales de la loza, cada nudo rematado con un alfiler clavado,
- 11:38de forma superficial entre las franjas del mármol. Fotografié cada
- 11:43rincón con el celular, anoté las horas en la libreta
- 11:47y comparé con el croquis, los nudos marcaban una orientación precisa,
- 11:51como si alguien hubiera medido distancias con pasos. La tercera
- 11:58noche llegué con la certeza de que repetirían el recorrido,
- 12:01revisé pilas, borré espacio en el celular, cargué dos bolsas
- 12:06transparentes y un rollo extra de istle por si se
- 12:09requería acordonar un punto. El administrador dejó café nuevo y Bruno,
- 12:15el perro, me siguió hasta la mitad del pasillo central
- 12:18con la cola baja. El cielo venía cargado y el
- 12:22alumbrado de la calle entraba a parpadeos. A la 1.40 terminé
- 12:27el segundo rondín sin novedades, salvo una línea de cal
- 12:31fresca que cruzaba de una lápida a otra como guía.
- 12:35Volví a la caseta a hidratarme y a las 2.10 salí
- 12:39otra vez, con la linterna en potencia media, para ahorrar batería.
- 12:46A las 2.27 escuché pasos sincronizados que avanzaban por el pasillo
- 12:50central con un ritmo parejo, sin tropiezos, con una cadencia
- 12:55que marcaba el mismo peso al aterrizar. Apagué la linterna
- 12:59y me cubrí detrás de una capilla de concreto, apoyé
- 13:03la espalda en el muro y saqué apenas la cabeza
- 13:06por el borde. Cinco mujeres entraron a la sección abierta
- 13:10frente a la capilla, cada una con manto oscuro y
- 13:14ropa sencilla, faldas hasta media pierna y pies descalzos. se
- 13:19repartieron los puntos con práctica, una trazó con cal una
- 13:23figura de cinco puntas sobre la grava con líneas firmes,
- 13:27otra dejó un clavo en cada vértice, clavos viejos pero rectos,
- 13:31la tercera colocó en el centro, una piedra plana del
- 13:35tamaño de una mano, marcada con raspaduras radiales, la cuarta
- 13:39alisó con la palma la cal suelta que quedaba en
- 13:42los bordes, La quinta revisó la alineación desde la cabecera
- 13:46del pasillo central y corrigió un vértice con dos pases.
- 13:51Trabajaban en silencio, con respiración constante y movimientos exactos, sin velas,
- 13:57sin recipientes, sin cantos. Intenté tomar una foto sin flash,
- 14:04pero el obturador del celular hizo un clic seco que
- 14:07rompió el ritmo del lugar, la mujer que estaba en
- 14:10la cabecera volvió la cabeza hacia mi lado, y sostuvo
- 14:13la mirada en la esquina de la capilla. Bajé el teléfono,
- 14:18pegué el cuerpo al muro y me quedé inmóvil, con
- 14:21la mano sujetando la linterna apagada, escuché grava pisada detrás
- 14:26de mí, como a unos dos metros. Luego un brazo
- 14:29rodeó mis antebrazos con presión suficiente para inmovilizarme, otro brazo
- 14:34me tomó por el cuello, no para ahorcar, sino para
- 14:37inclinar la cabeza hacia adelante. Una tercera mano me metió
- 14:41un trapo áspero en la boca y lo sujetó por detrás.
- 14:45El agarre en los antebrazos fue firme, en el punto
- 14:49donde se juntan músculo y tendón, y el isle raspó
- 14:52al ajustar el nudo. Me levantaron la linterna y la
- 14:56colocaron en el suelo, apuntando a la grava. La mujer
- 15:01junto a mi oído, habló en tono bajo y pidió
- 15:04que guardara silencio, que ya conocía el lugar y entendía
- 15:08lo que se hace aquí, me obligaron a caminar hacia
- 15:11la figura, con pasos cortos, sosteniéndome de codos, como si
- 15:15condujeran a un lesionado. Me colocaron boca arriba sobre una
- 15:21losa fría, el primer contacto fue un golpe de temperatura
- 15:25en la espalda y el segundo, la textura de la piedra.
- 15:29Me extendieron los brazos a la altura del pecho y
- 15:32los sujetaron con istle, alrededor de los antebrazos. Los nudos
- 15:37quedaron cerrados del lado exterior, lejos de mis manos, bien calculados.
- 15:43En los tobillos usaron un lazo corredizo, que apretaron con
- 15:46tirón seco y luego fijaron con otro nudo, técnica de
- 15:50quien amarra con oficio. La boca quedó cubierta por el trapo,
- 15:55con un sabor a polvo y fibra vegetal, respiré por
- 15:58la nariz a golpes cortos para guardar aire, la mujer
- 16:02que trazó los vértices habló de nuevo, esta vez desde
- 16:05mis pies, y dijo que mirara arriba y no intentara
- 16:09girar la cabeza. Obedecí por reflejo, arriba estaban las ramas
- 16:15altas de ciprés que colgaban sobre el pasillo, el cielo
- 16:19abierto con nubes moviéndose lentas hacia el poniente, y el
- 16:22foco del pasillo que parpadeaban. La figura de cinco puntas
- 16:27quedó a la altura de mis hombros, la piedra plana
- 16:30del centro, a un palmo del esternón. Una de las
- 16:34mujeres pasó la mano sobre la cal, levantó un poco
- 16:38de polvo, lo dejó caer sobre mi pecho y dijo
- 16:41en tono muy bajo que ese polvo era camino y
- 16:44que el que lo pisa acepta la ruta. Otra apoyó
- 16:48los clavos junto a mis costillas, en fila, ordenados por tamaño.
- 16:54Y la que parecía dirigir, colocó la palma en mi
- 16:57frente con dedos extendidos y pidió que guardara calma. El
- 17:02olor a tierra húmeda y sudor se mezcló con la cal,
- 17:05como cuando se raja una pared vieja. Me levantaron entre dos,
- 17:11sujetando la istre de los antebrazos, caminaron conmigo a pasos
- 17:15cortos hacia la sección antigua, donde otra figura igual, más grande,
- 17:20esperaba trazada sobre una loza de granito. El borde de
- 17:25la estrella quedaba más ancho, con cal compactada por pisadas recientes.
- 17:31Me colocaron en el centro con solvencia, sin golpes, con
- 17:35movimientos ensayados, las suelas descalzas de ellas dejaron huellas claras
- 17:40alrededor del dibujo. Ajustaron otra vez los nudos de los
- 17:44tobillos y los de los antebrazos y revisaron que la
- 17:48isle no resbalara sobre la piel sudada. El foco cercano
- 17:53falló y el parpadeo dejó la escena con franjas de
- 17:56luz y sombra que cortaban a la altura del abdomen.
- 18:01Me quedé con la vista fija en el cielo por
- 18:04orden directa, registré y miré nubes que cruzaban de norte
- 18:07a sur, pequeñas gotas de sereno que se pegaban en
- 18:11las pestañas y la vibración del foco cuando encendía con fuerza.
- 18:16Conté las respiraciones para medir el ritmo y evitar que
- 18:20el cuerpo se agitara. Pensé en la caseta, en Bruno
- 18:24dormido con la cabeza sobre las patas, en el administrador
- 18:28que a esa hora escuchaba radio con audífonos, poco antes
- 18:32del amanecer. En ese cálculo entendí, por qué nadie acudía,
- 18:37el velador suplente de la barda trasera, se queda en
- 18:40su silla a esa hora, y el perro no ladra
- 18:43cuando ellas entran, el panteón últimamente adopta sus pasos, como
- 18:48si fueran parte del lugar. Cerré la mandíbula contra el trapo,
- 18:53apreté el paladar y esperé, con la certeza de que
- 18:56el registro de la bitácora serviría como única prueba de
- 19:00que el patrón era real y de que esa madrugada
- 19:03cambió de categoría. Me dejaron en el centro de la
- 19:08estrella grande, con la espalda pegada a la loza, la
- 19:12superficie estaba húmeda por el sereno y el frío subía
- 19:15por la columna como una línea recta, antes de empezar.
- 19:19Una de ellas pasó un trapo áspero por todo el
- 19:22contorno y retiró la cal suelta. La que parecía dirigir,
- 19:27indicó con la mano hacia los vértices y otra espaciosa
- 19:30al grueso alrededor, un anillo parejo que crujía bajo las
- 19:34suelas descalzas. En cada punta colocaron espinas de uisache en abanico,
- 19:40tres por vértice, con la punta hacia afuera. Junto a
- 19:45la piedra plana, acomodaron cinco clavos viejos en fila y
- 19:49la cabeza alineada, el metal opaco con manchas de óxido
- 19:53en los tallos. La de las trenzas, sacó de su
- 19:58manto una lámina de obsidiana envuelta en tela, la desenvolvió
- 20:02con cuidado, el filo reflejó un destello breve del foco
- 20:05que parpadeaba. Otra mujer puso a su lado un cuenco
- 20:10pequeño de cráneo humano, dentro venía una pasta oscura, compacta,
- 20:15con el olor agrio de ceniza mezclado con algo denso
- 20:18que no identifiqué. La que dirige se colocó a mi altura,
- 20:22me descubrió el torso levantando la camiseta hasta el cuello
- 20:26y se limpió las manos en la tela para no resbalar.
- 20:30Con dos dedos que parecían garras, tomó pasta del cuenco
- 20:34y marcó el esternón con una línea vertical que bajó
- 20:37hasta el inicio del abdomen. Luego trazó diagonales que convergían
- 20:42en cinco puntos exactos, calculados sobre el hueso, la mezcla
- 20:47se pegaba a la piel y dejaba una capa espesa
- 20:50con borde definido. Dos sujetaron mi cabeza, una de cada lado,
- 20:56con los pulgares sobre las sienes, sentía como si fueran
- 21:00dagas sus uñas enormes, dieron la instrucción de mirar hacia
- 21:03arriba y no girar, y obedecí. Las ramas de ciprés
- 21:08formaban un marco irregular alrededor del cielo, nubes cruzaban en
- 21:12dirección al poniente y el foco del pasillo seguía su
- 21:16ritmo intermitente, y el sonido de la grava se mezclaba
- 21:19con la respiración de las mujeres. La que sostenía la
- 21:23obsidiana apoyó el filo en la primera línea y abrió
- 21:27un corte fino, exacto, sin titubeos. Ardió como brasa sobre
- 21:32piel mojada y el borde se tiñó de rojo, la
- 21:35sangre corrió poco y se mezcló de inmediato con la pasta,
- 21:39formando una veta más oscura. Repitió la operación en cada trazo,
- 21:45siempre en el mismo sentido, sin rebanar hacia atrás para
- 21:49no levantar rebaba, sentí el esternón vibrar bajo la presión.
- 21:54El aire entraba corto por la nariz y salía por
- 21:57la boca tapada. No intenté adivinar palabras, ellas pronunciaban nombres
- 22:04con sílabas cortas y marcaban una cadencia firme al terminar
- 22:08cada corte, la que dirige presionó la obsidiana en el
- 22:11punto central, justo donde convergían las líneas, y la giró
- 22:16con un movimiento pequeño. El dolor cambió de ardor a
- 22:20punzada profunda, que se clavó en la boca del estómago
- 22:23y subió al pecho, levanté los hombros por reflejo, las
- 22:27que me sujetaban la cabeza apretaron un poco más, y
- 22:31pidieron que mantuviera la vista en el cielo. Me concentré
- 22:35en el borde de una nube, para no cerrar los ojos.
- 22:39El sabor a metal apareció en la saliva y el
- 22:42mareo llegó y me nubló la vista por segundos. Cuando
- 22:47terminaron de abrir los cinco recorridos, tomaron los clavos, no
- 22:52los clavaron a fondo, pero los hundieron de forma superficial
- 22:55sobre los vértices del dibujo, apenas hasta vencer la primera
- 22:59resistencia de la piel. Sentí la presión circular de cada
- 23:04cabeza y el cosquilleo de los tallos al entrar. Los
- 23:08dejaron en su marca y retiraron el filo. La de
- 23:12las trenzas volvió al cuenco, tomó más pasta con dos
- 23:15dedos y la untó sobre los cortes en sentido del trazo,
- 23:19un sellado espeso que tapaba la sangre fresca. La mezcla
- 23:24cerraba el ardor por un momento y luego lo encendía
- 23:27con un calor áspero. La que dirige se levantó, caminó
- 23:31hacia el osario y regresó con tierra recogida con las manos,
- 23:35la esparció sobre la pasta, presionó con la palma abierta
- 23:39para que se pegara, y dijo en tono bajo, que
- 23:42aquel sello quedaba entregado al que manda bajo tierra. Afirmó
- 23:47que a partir de esta noche, llevaría el signo en
- 23:50el pecho y que mientras lo cargara, el panteón sabría
- 23:54mi nombre, al igual que el diablo, ya que no
- 23:57hubo gritos ni gestos teatrales. Mi cuerpo no me respondió
- 24:02y tenía temblor en las piernas y sentí un tirón
- 24:05en el pecho, tomé aire despacio para no forzarme. La
- 24:10loza en la espalda seguía fría, pero la piel del
- 24:13pecho ardía con pulso propio, en la boca del estómago
- 24:17apareció una presión continua, como piedra sostenida con banda. Una
- 24:22de ellas pasó el trapo por el contorno, para recoger
- 24:26los restos de cal que se habían pisado durante el proceso.
- 24:30Otra retiró el anillo de sal con la mano ahuecada
- 24:33y dejó una línea más delgada. Se escuchó el chasquido
- 24:37del foco cuando volvió a encender con fuerza. Cuando dejé
- 24:43de forcejear, soltaron uno de mis tobillos y el nudo
- 24:47corrió con un gesto rápido, me giraron de lado sosteniéndome
- 24:51por la cadera y el hombro para que no me
- 24:53golpeara contra el piso. La postura dejó el pecho expuesto
- 24:58al aire y el ardor se volvió más claro. Me
- 25:01dijeron que me incorporara sin prisa, no pude de inmediato
- 25:05por la cabeza sostenida tanto tiempo hacia atrás y el
- 25:09cuello crujió al regresar a su lugar. Quitaron la isle
- 25:13de los antebrazos con tirones cortos que encendieron la piel.
- 25:18Una de ellas pasó la mano por encima de mi
- 25:21pecho sin tocar y observó si la pasta quedaba pareja.
- 25:25La que dirige arrastró la cal con la punta del
- 25:28pie y borró una de las puntas de la estrella,
- 25:30otra pateó con cuidado el montículo del centro, para dispersarlo,
- 25:35y los clavos usados quedaron fuera del dibujo, alineados junto
- 25:39a la piedra plana. Me senté despacio, la loza dejó
- 25:45en la espalda una humedad fría que se mezcló con
- 25:47el sudor, retiré el trapo de la boca y sentí
- 25:50la lengua áspera por la fibra. Escupí a un costado
- 25:55sin levantarme, para no manchar el símbolo. Me miré el pecho,
- 25:59el dibujo resaltaba con precisión. Un pentagrama rojo, limpio, de
- 26:06líneas rectas que seguían el recorrido de los cortes, los
- 26:10bordes lucían gruesos por la pasta, con granos finos de
- 26:13tierra pegados en toda la superficie. En cada vértice quedaba
- 26:18un punto oscuro, redondo, donde habían presionado los clavos hasta
- 26:23apenas vencer la piel. Toqué con dos dedos al lado
- 26:27del trazo y comprobé que el calor subía en oleadas
- 26:30desde el centro hacia afuera. Levanté la mirada y las
- 26:34mujeres ya se alejaban por el pasillo de grava, con
- 26:37paso firme y sin voltear. El foco del pasillo parpadeó
- 26:42tres veces más y luego se estabilizó. Me coloqué la
- 26:45camiseta con cuidado para que la tela no se pegara
- 26:48a la mezcla. Probé el aire por la nariz y
- 26:52me llegó otra vez el olor agrio, mezclado con cal
- 26:55húmeda y tierra de losario. Me puse de pie con
- 27:00la mano apoyada en la loza, el tobillo libre sostuvo
- 27:03el peso y el otro respondió después sin doblarse, recogí
- 27:07la linterna del suelo. La apunté hacia el dibujo ya
- 27:11borrado y confirmé que quedaban restos de sal y bisache
- 27:14clavado en dos puntas. La bitácora mental marcó la escena
- 27:19con hora aproximada, por la posición de las nubes y
- 27:22la secuencia de parpadeos. Miré de nuevo mi pecho y
- 27:26el pentagrama seguía marcado con pulso propio y los cinco
- 27:30puntos hundidos latían al ritmo del corazón. Guardé aire, di
- 27:35el primer paso y entendí que esa marca no buscaba
- 27:39asustar por un rato, estaba hecha para quedarse. Regresé a
- 27:45la caseta con el pecho ardiendo, caminé despacio para que
- 27:48la camiseta no se pegara a la pasta y a
- 27:51la tierra que habían presionado sobre los cortes, abrí la
- 27:54llave del fregadero de lámina, dejé correr el agua hasta
- 27:58que salió clara y acerqué el torso sin apoyar. El
- 28:02chorro cayó tibio y escurrió rojizo por un momento, lavé
- 28:06alrededor con la mano en forma de cuenco, solo para
- 28:10quitar polvo y granos sueltos, y me sequé con servituallas
- 28:14del paquete que guardamos junto a la libreta. El ardor
- 28:18se sostuvo con pulso propio, encendí la lámpara de mesa,
- 28:22tomé el celular y fotografié el dibujo desde tres ángulos.
- 28:27Apunté en la bitácora hora, sección, ubicación exacta y descripción
- 28:31del proceso. Añadí un croquis de la estrella grande en
- 28:36la loza, marqué donde quedaron la sal y las espinas
- 28:39y tracé el recorrido hasta la caseta. Bruno olfateó el
- 28:44aire a medio metro y retrocedió con las orejas bajas,
- 28:47cerré la hoja con mi firma y dejé el termo
- 28:50de café a un lado sin tocarlo. Apenas aclaró, salí
- 28:56por la reja lateral y caminé a la clínica del mercado,
- 28:59me atendieron en recepción sin turno porque la sala estaba
- 29:03casi vacía. El médico limpió con solución en gasas nuevas
- 29:07y preguntó por la forma exacta de los cortes. Quiso
- 29:11saber si fue un objeto liso o con dientes, dije
- 29:15que fue una lámina de filo parejo. Observó la figura
- 29:19en silencio y comentó que las líneas seguían un trazo premeditado,
- 29:23indicó antibiótico tópico por siete días y una tableta antiinflamatoria
- 29:28por la noche. Preguntó si la herida tocó hueso, respondí
- 29:33que sólo la capa superficial, que el sangrado fue leve,
- 29:37me sugirió vacuna contra tétanos por precaución. La aplicaron en
- 29:42el hombro y me colocaron un vendaje ligero, que no
- 29:45cubriera todo el dibujo, salí con la receta y caminé
- 29:49de regreso al panteón, por calles todavía húmedas. Los dos
- 29:55días siguientes, el pentagrama cambió de color, el rojo se
- 29:59oscureció hasta volverse granate con bordes negros, la piel alrededor
- 30:04se hinchó y tomó temperatura. Al anochecer sentí fiebre y
- 30:09la vista pesada, dormía ratos y aparecieron sueños muy nítidos,
- 30:13con placas de mármol a la altura de la cara
- 30:16y un zumbido constante, que no venía de ningún aparato.
- 30:21Escuché pasos medidos detrás de mí en esos pasillos, con
- 30:25una cadencia igual a la de los rondines, y ahí
- 30:28lo miré, era el diablo, una figura alta con cuernos
- 30:31y una voz gruesa con ese tono demoníaco, que sólo
- 30:35se reía de mí. Desperté con el pecho palpitando bajo
- 30:39la costra, como si el centro marcara el ritmo. En
- 30:43la mañana, al retirar la gasa para lavar, salió un
- 30:47olor agrio, apliqué la crema del tratamiento sin cubrir del
- 30:51todo para que respirara, la fiebre bajó con la tableta,
- 30:55pero el pulso del dibujo se mantuvo. Volví al panteón
- 31:00con la idea clara de borrar cualquier rastro. Entré antes
- 31:04de que cayera la tarde. La loza de granito conservaba
- 31:07restos de cal pegada en las hendiduras y espinas secas clavadas.
- 31:13Cerca del centro quedaban marcas de arrastre en forma de semicírculo,
- 31:17como si hubieran retirado el montículo de cal con el pie.
- 31:22Tomé aire, planté la bota en el primer vértice y
- 31:25lo deshice con movimientos cortos hasta romper la línea. Seguí
- 31:30con los otros cuatro, cuidando no resbalar, recolecté clavos y
- 31:35espinas con la mano dentro de una bolsa para evitar pinchazos,
- 31:39los conté y los guardé. Pasé la palma por la
- 31:43superficie para tumbar restos sueltos. No quedaba dibujo reconocible, solo
- 31:49manchas blancas dispersas. En la caseta abrí la bitácora y
- 31:55registré el levantamiento, escribí la lista de objetos y cantidades,
- 31:59y pegué dos fotos nuevas, una del borde raspado y
- 32:03otra del centro sin montículo. Coloqué la bolsa con clavos
- 32:08y espinas en la caja donde resguardo evidencias, con etiqueta
- 32:11de fecha y hora. Me enjuagué la cara, tomé agua
- 32:16del garrafón y me quedé un momento con la mirada
- 32:18en el mapa plastificado, repasando las rutas. El pecho latía
- 32:24con la misma cadencia que había notado en sueños, no sangraba,
- 32:28pero ardía cada que extendía los brazos para escribir. Al
- 32:33caer la noche, se escuchó de nuevo el sonido de
- 32:36pasos sincronizados en el pasillo central, pero esta vez no
- 32:40me escondí, salí con la linterna fija a media potencia
- 32:44para conservar batería, y caminé derecho, sin bajar el as.
- 32:50La grava respondió con un crujido parejo bajo las botas
- 32:53y a mitad del recorrido vi a las cinco mujeres
- 32:56cerrando la distancia desde los cipreses. Formaron un semicírculo a
- 33:01tres metros de mí, con mantas oscuras alzadas a la
- 33:05altura de los hombros y su horrible cara descubierta. No
- 33:10corrieron ni hablaron de inmediato, el foco del pasillo parpadeó
- 33:14y dejó su luz clavada sobre nosotros. Sentí la piel
- 33:18del pecho caliente, el pulso acelerado y un sudor en
- 33:22las palmas que resbaló por la empuñadura de la linterna,
- 33:25la que dirige miró a la altura del dibujo, a
- 33:28través de la camiseta, y dijo en tono plano, que
- 33:32el signo ya prendió y que no hay vuelta atrás.
- 33:36La de las trenzas sostuvo la vista en mi cara,
- 33:38y me recomendó no volver a barrer lo que ellas colocan,
- 33:42porque ahora forma parte de mi recorrido y de mi vida.
- 33:48La linterna bajó sola un poco y yo la subí
- 33:50enseguida por costumbre, di un paso atrás y topé con
- 33:54el cerco de lápidas que encierra esa sección por un lado,
- 33:58un muro eficaz que impide rodear, pero ellas no avanzaron más.
- 34:02Retrocedieron de espaldas con paso medido y se perdieron entre
- 34:06los cipreses, rumbo a la sección antigua. Guardé silencio y
- 34:11conté respiraciones para estabilizar el pulso, el aire me entró
- 34:15a ritmo sostenido, el pecho marcó la salida con un
- 34:19latido firme sobre la costra. Caminé hasta la capilla familiar
- 34:24de la tercera fila, donde el piso nivela y la
- 34:27luz cae en más pareja, apagué la linterna para no encandilarme,
- 34:32me quité la camiseta con cuidado y miré la marca
- 34:35a la luz amarilla del foco. Ya no sangraba, y
- 34:39la costra tenía un negro uniforme con bordes duros, como
- 34:43barniz seco, y en cada vértice quedaba un punto hundido,
- 34:47que latía al mismo tiempo que la arteria del cuello.
- 34:50Pasé la yema un centímetro fuera del trazo y sentí
- 34:53calor que salía hacia afuera, no como fiebre difusa, sino
- 34:58como un foco pequeño encendido bajo la piel. No olí medicamento,
- 35:02olí tierra húmeda y un residuo leve de cal que
- 35:06aún quedaba en la camiseta. Volví a la caseta con
- 35:11la prenda en la mano, escribí el último registro del
- 35:14turno y dejé constancia de la advertencia que escuché, sin adornos.
- 35:20Guardé la llave del portón en el cajón de metal,
- 35:23coloqué la bolsa con clavos y espinas en la caja
- 35:26con etiqueta y pasé la palma por la tapa para asegurarla.
- 35:31Bruno se acercó, me olfateó el antebrazo y se acostó
- 35:35otra vez junto a la puerta. Me lavé las manos,
- 35:39apagué la lámpara, cerré con cerrojo y esperé la primera
- 35:43luz para entregar mi turno. Miré el mapa una vez más,
- 35:47conocía cada pasillo, cada cruce, cada capilla. Ahora el panteón
- 35:53también conocía mi nombre, me puse la camiseta con cuidado,
- 35:57respiré hondo, sentí el latido de los cinco puntos y
- 36:01entendí el cierre. El pentagrama no se va a ir nunca,
- 36:06fue hecho para quedarse. Ahora soy del diablo, y esas
- 36:11brujas me entregaron como ofrenda esa noche, por mi valentía
- 36:15de ir a enfrentarlas, ahora pienso que fue una tontería,
- 36:19pero ya de nada vale, ahora soy un alma más
- 36:22para el diablo. Relato anónimo