Latest / El Mural del Alma / Episodio 55 - Como piedras preciosas
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- Amigos bienvenidos a esto que se llama el mural del alma. Reflexiones con estilo propio soy su anfitrio. Mi nombre David Fernando Iguera y gracias a ustedes, por supuesto, por estar aquí, por compartir este contenido a través de las plataformas de podcast favorita, como ya les anuncié en el episodio anterior, que era un episodio introductorio a esta nueva etapa del mural, pues vamos a estar únicamente a través de todas las plataformas de distribución de podcast. Todas están vinculadas al mural del alma. Pero les explico Spreaker, Apple Podcast, Spotify, en Google Podcast y en outhwal también, así que sea cual sea esa plataforma. Y en deser en Desert también se me olvidó decirles en el episodio anterior que en Deezer también estamos como el mural del alma. Ustedes escuchen los podcasts y pues algo que ustedes les pueden hacer gratuitamente es descargar los episodios, sobre todo los más recientes. Con eso nos ayudarían bastante para poder producir mejor contenido y seguir adelante con este proyecto que hemos dejado ausente por un tiempo por cuestiones que ya les conté en el episodio anterior. Pero aquí estamos. Aquí, estamos de regreso y vamos a sacarle el google a esto para que al final ustedes sean los beneficiados directos de este contenido que pretende traer cambios a las vidas, a las familias y a la sociedad. Bienvenidos a un episodio más de esta etapa del mural del alma. Bien, qué bueno estar entre ustedes compartiendo esta clase de contenido, esta clase de episodios. Bueno les cuento que en una ocasión se despertó un interés mundial por parte del diamante conocido como el nombre de Presidente Vargas, que en su momento fue vendido en la ciudad de Nueva York. El diamante el mayor del mundo. En aquel entonces pesaba o pesa setecientos veintiséis punto, sesenta kilates y estaba valorado en cerca de un millón de dólares. O sea, es impresionante. Un millón de dólares y nada una cosa tremenda, tremenda una joya de esas valer bastante impresionante. Este valor ascenderá a muchos millones más cuando sea transformado en catorce lujosas joyas. Impresionante que cuando uno ve un diamante, una joya preciosa, pues uno se deslumbra con una facilidad increíble. Y cuándo no vemos los diamantes, entonces vemos los rubíes, vemos las esmeraldas, vemos todas estas piedras preciosas que son extraídas de la tierra y que muchos mineros de los distintos socabones extraen precisamente para venderlas al público. El oro. Me acuerdo, por ejemplo, del oro. Cuando uno ven los documentales, cuando uno ven las noticias, el oro como hace la gente piense a través de cavar en una mina o en los ríos. Hay gente que va cogen recipientes utensilios para en el agua, malear las piedras y bueno zarandear las piedras. Y siempre está esa esperanza de encontrar oro. Siempre está esa esperanza de encontrar esa piedra preciosa que puede resolver muchas situaciones, puede resolver muchos problemas, sacar a muchos de la pobreza. En fin y bueno toman el oro y lo llevan al establecimiento a la casa de cambio, pues precisamente para cambiar la piedra preciosa, el bien en cuestión precisamente por dinero Fíjese que cada una de estas piedras son escogidas, son preciosas. La gente va a buscar lo mejor y la gente no importa quedarse el tiempo que se quede cientos de metros bajo tierra hasta encontrar esa piedra preciosa. Pero saben usted y yo también tenemos esa similitud. De cierta manera, permítame explicarle nosotros somos especiales. Sí, quizás alguna persona me está escuchando y dice cómo que yo soy especial. Es decir, de pronto no soy lo mejor en mi casa. No sé soy. Soy bastardo porque soy adoptado, no tengo un coeficiente intelectual considerable. No estudié en grandes colegios, en grandes universidades, no nací en familia de alta alcurnia. Por qué, por qué me está diciendo en este podcast que yo soy especial? Yo creo y considero que no soy especial, pero sí, déjeme decirle que usted que me escucha es una persona muy especial, muy valiosa, Y no es que lo diga yo necesariamente, sino que el creador del Universo lo dice en el Libro de Libros y lo dijo a través de el apóstol Pablo Sí, Dios, a través del apóstol, Pablo dijo. Pero ustedes son un pueblo escogido por Dios. O sea Dios, nos tiene en alta estima como de un linaje real, como de una nación ex escogida y excelente, como de la crein de la crem Sí, entonces quiero resaltar la primera parte de la escritura que estoy tomando como referencia. Primera de Pedro, dos nueve, la vila y Corrijo. No era Pablo, era Pedro. Nosotros somos importantes para el que nos creó. Ahora yo entiendo que la gente dice bueno. Pero si Dios existe, por qué tanta guerra, por qué tanta cosa? Y hablándolo quizás interiormente, alguno irá. Pero bueno, si Dios es tan bueno y me ama tanto, por qué me pasa todo esto, Porque por qué nací en la pobreza, por qué mis padres no me quieren, porque mi familia no me quiere. Pero yo quiero decir algo con todo el cariño y con todo el corazón y de verdad, de verdad, quizás la gente nos puede rechazar a usted, a mí, a cualquiera de nosotros. Pero hay uno que nunca, nunca lo hace. Ese es Dios. Dios nos ama demasiado. Dios siempre está con los brazos abiertos de par en par extendiéndolos a cada uno de nosotros. Solamente es tomar la decisión la distancia está de las rodillas al suelo y decir sabes que Dios me siento mal. Quizás no tuvo un buen día por x oye motivo, pero si en verdad existes, quiero que me acompañes que tú que tú te conviertas como en la razón de mi vivir. Quizás hay personas que de pronto quieren quitarse la vida. No sé cuál sea la situación que estén pasando, pero les tengo muy buenas noticias. Dios los ama y muchísimo. Dios nos ama a todos. No importa lo que somos, no importa el pasado de nosotros, no importa nada. Él nos ama y simplemente él quiere entrar. Él es caballero y él no entra a la fuerza, a nuestro corazón. Solo les está esperando que nosotros digamos mira, Dios, entra en mi vida, entre mi corazón. Yo te necesito dale a mi vida una razón de vivir, un sentido de vivir y que puede entender que contigo por más que vengan los abates de la vida, las tormentas, las situaciones difíciles. Sé que sé que yo no estoy solo, que hay uno que me ama que nunca falla, que es mi mejor amigo y ese es Dios. Así que esa es mi invitación en esta hora para recordar esto. Cada uno de nosotros somos como el oro, la plata, como los rubíes, como las piedras preciosas hermosos importantes para el creador del universo, mi nombre, David Fernando Guera. Nos encontramos en el próximo episodio para escribir juntos aquí en el mural del alma. Gracias por acompañarme. Chucha Cha, Chicha, Chacho, Chacha,