Latest / Parir Sin Miedo -Embarazo, parto y maternidad real / Parir sola y empoderada - el parto de Diana
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- Diana Pérez: Y de pronto llega una otra enfermera con una jeringa y dice, voy a aplicar la oxitocina. Así, ya en el ese, y yo, no, yo no acepté. Y le dijo la enfermera que estaba junto a mí, dijo, no, no, no, ella no quiere oxitocina. perdón, perdón. Y se fue con la jeringa y todo. Y ella decía, no, yo no quiero, yo no quiero. No. Entonces pues sí, así de que ya se le iban a poner ahí en mi suerito y yo... Andrea: Se ve que van pasando y se la dan a todas, Diana Pérez: Justo, justo fue lo que me asombró mucho, Que la gente pues, digo, si yo no hubiera tomado el curso, seguramente yo también, ok, toca esto, toca al otro, ok, va, y ya sin preguntar, sin decir, sin nada, ¿no? Porque pues así Andrea: Sí. Diana Pérez: es, así toca y está bien, Andrea: Bienvenidas a otro episodio del podcast. Hoy tenemos a Diana que nos va a estar contando su parto y bueno espero que sea otro de estos tantos partos que inspiran a tantas mujeres. que bueno, presentate Diana, contanos quién sos, de dónde te estás conectando y bueno, y contanos tu parto que yo estoy con muchísimas ganas de oírlo. Diana Pérez: Perfecto. Hola, hola. Yo soy Diana, Diana Pérez. Yo vivo en México, específicamente en el estado de Querétaro. De la nada llegó a mí por Instagram el todo la información de Positive Mama y me enamoré. Me enamoré porque yo tenía más o menos unos ocho meses. Entonces ya estaba bastante, bastante cerca y como que. trataba yo de todo el embarazo, llevarlo relajado y así, pero pues sin saber bien, así como con certeza cómo iba a ser ya para el momento de parto y todo. Entonces, cuando cuando conocí eso dije ay y me metí y me enganché y escuchaba todo el día el podcast. Luego vi que había la oportunidad de adquirir el curso todo para también este conocer más a profundidad las técnicas de manejo de dolor y todo. Entonces dije a ver, tengo que conocer todo esto. Después de ahí me fui empapando poquito a poquito y la verdad es que dije, o sea, no sé cómo, pero qué bueno que llegó esto a mí porque en este punto era lo que necesitaba, conocer todo lo que podía pasar ese día y a mí al menos me da muchísima tranquilidad el conocer cómo funciona mi cuerpo porque, no sé, que eso siento que me da muchas herramientas para estar tranquila, aunque sé que no puedo controlar todo. en esta onda del querer controlar pues sí. Siento que el mínimo saber, mi útero va a estar haciendo esto, trabaja así, tengo estos músculos, es a conocer todo eso, me fue como diciendo, ok, ya tengo más idea de qué va ser ese día. Entonces me siento más tranquila, más preparada. Y sí, tal cual así fue. Me fui me fui empapando de todo esto gracias a muchos de los episodios que le comentaba ahorita Andy, que los escuché varias veces todos los todos los capítulos del podcast y luego cuando vi las técnicas de manejo de dolor, digo, bueno, no es lo mismo. Ahorita algún dolor que pueda tener allá el dolor que voy a tener que ni conozco ahora, porque fue mi primer parto. Pero dije, bueno, vamos, vamos, vamos. Ahora sigue practicando, cómo es el agarre del peine y demás. Y sí, sí, o cómo entender también cómo funciona el cerebro, cómo puedes distraerlo. Y se me hacía como wow, cada herramienta que compartías y todo lo que nos decías y decía, órale, qué locura. Andrea: Claro y bueno y justamente me llamó la atención lo que contabas de que te sumaste al curso a los ocho meses que a veces muchas mamás me dicen ay pero no ya estoy de ocho meses ya siento que no tengo tiempo para prepararme y te sirvió el tiempo que tuviste para prepararte Diana Pérez: totalmente, total, Ella de hecho nació a las 40 semanas, entonces la tuve el 22, pero desde el 8, por condiciones que yo tengo, yo tengo hipotiroidismo, me Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: decían En tu caso, ya igual lo ideal es este ya epey, inducirte el parto, no? Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: Entonces yo decía, ay, por qué? Es el 8. yo me atendí en una institución pública de salud. Andrea: Si, contanos un poquito cómo fue, o sea, vos hiciste todo el curso, pero bueno, yo vos ya tenías tu institución, estabas en una institución pública, que esto es importante de recalcar porque a veces las personas tienen miedo también de ir a una institución pública y Diana Pérez: ¿Sí? Andrea: no saben con qué se van a encontrar. Así que contanos un poquito también esa experiencia. Diana Pérez: Sí, sí, sí, la verdad, o sea, sí, llevaba mi embarazo a la par con mi ginecólogo, él me, pues me canalizaba mucho, pero tuve mucho conflicto con él porque él se inclinaba demasiado por la cesárea. Y yo Andrea: mmm Diana Pérez: decía, no, como que me gusta más la idea del parto natural. No sé, y como que decía, pues sí, bueno, lo podemos ir viendo, pero como que sentía que siempre me quería meter. Pero es que así ya lo programamos, así ya. sabemos bien a la segura este día llega y todo. Entonces yo así como que sí, pero no sé, no estoy convencida. Entonces por eso fue que empecé también a como yo trabajaba en ese entonces. Por eso es que también lo llevé con el IMSS. El IMSS es el Instituto Mexicano del Seguro Social acá en México. Entonces yo decía, bueno, por la incapacidad y demás, pues voy a mis revisiones y todo. Y en una de las pláticas que me dicen que la el hospital en el que me tocaría aliviarme. Andrea: Uh-huh. Diana Pérez: por mi colonia y todo a donde te asignan, Andrea: Sí. Diana Pérez: manejan lo que es el parto respetado. Y Andrea: mmm Diana Pérez: dije, ¿qué? Dije, ¿es en serio? Entonces, pues me emocioné y dije, no, pues quiero acomodarle también el seguimiento por acá. Y aunque son diferentes médicos los que te van atendiendo cada vez, pues sí, sí, sí me gustaba en general la atención que me estaban dando. Nos dieron varias pláticas previas con los ejercicios de la pelota y demás. Y yo decía, órale, la verdad no esperaba que que tuvieran este equipo y todo, pues por ser una institución pública, la verdad. Entonces, pues al irnos dando tanta información y todo, y dije, esto va como mucho más apegado a lo que quiero porque le di las gracias al doctor. Y Andrea: Claro. Diana Pérez: le dije, es que creo que creo que ya sé dónde me voy a aliviar. Y pues ya no. Y me dijo así como que bueno, sabes, cualquier emergencia me marcas. Pero pues no, realmente yo ya estaba como bien convencida. porque aparte está como muy bien el hospital, esta área es nueva, obviamente no todos los IMS de México tienen esta. Andrea: ¿Qué hospital es? Para que las mamás que nos están escuchando tal vez están en tu zona y quieren saber. Diana Pérez: Claro, claro, es el hospital regional 2 del IMSS en el marqués Querétaro. Es uno que se encuentra en la colonia pradera, no digamos. Quienes, conozcan por acá sabrán. Andrea: van a saber. Bien, perfecto. Diana Pérez: Sí, sí, Entonces está súper, súper bien. Tienen como altos rangos de atención a emergencias. Entonces, o sea, cualquier cosa fuera de que se necesite ahí todo, todo el personal de ahí está como super pendiente y la atención que te dan. La verdad me sorprendió muchísimo. Entonces dije wow. Definitivamente aquí me quiero atender. Te recorren por el hospital, te dan una cita perevia para conocer el hospital. Vas a estar aquí. Aquí ahorita ya no podemos pasar porque obviamente la Cepsis y todo, no? Pero para allá van acá. Este si te hubieras alguna cosa es en estas en estas salas de por acá. Ya una vez que vas a estar en piso es por acá. Entonces te van ensayunando todo todo y pues eso te digo a mí me da mucha tranquilidad conocer cómo puede ir dándose todo de aquí para acá, para acá, para acá. Perfecto. si algo sale de lo que queremos, te toca ir para allá, si toca para acá, si bebé necesita oxígeno, o sea, todo, todo, todo te van diciendo en esta zona, en esta zona, en esta zona, el área de nutrición, porque obviamente pues buscan que el tiempo que estés internado pues también te den de comerlo lo mejor posible. Entonces se me hizo como increíble, la verdad. Entonces Andrea: Buenísima. Linda sorpresa, Diana Pérez: sí, sí, sí, dije wow. Y aparte es algo por lo que Pues ya tenemos acceso, ¿no? Ahora sí que al ser algo público y todo dije, qué maravilla, ¿no? Que ahorita Andrea: Claro. Diana Pérez: se vienen varios gastos. Entonces dije, perfecto. Pero el 8, cuando fui a la revisión, la médico que estaba me dijo por tu condición y todo, yo recomendaría que ya te te inducieramos. Y yo dije, esto está fuera de. de mis planes, pero Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: le dije, ¿el bebé se ve bien? Me dijo sí. Si nos esperamos como que hay un riesgo, ¿qué tan alto es el riesgo? Y me dijo no, realmente tendríamos que hacerte un monitoreo más seguido solamente pues por ver que todo esté bien. Pero si tú así lo decides que ahorita no, ahora sí que la recomendación médica es que te deje y que te induzca. Pero si tú decís que no, no más me firmas que tú estás autorizándolo y te citamos en 72 horas. En tres días nos vemos por acá para revisar cómo va el bebé. No, que sí. Entonces así fue. Y pues uno firmando así casi temblando de que, ok, no quiero tomar una decisión que vaya a ser contraproducente o lo que sea, pero no tenía yo ningún ningún signo de alarma, había. Andrea: Claro. Diana Pérez: Yo roto fuente, no sentía contracciones aún. Todo, todo bien. Y me revisaron, la bebé venía seguía en posición. Todo bien. entonces pues así así fue y así estuve cada tres dos días me citaban y como es diferente médico unos médicos me decían no todo está perfecto espérate tienes alguna prisa y yo así como Andrea: Mira. Diana Pérez: no pero tu compañero hace dos días me dijo que ya y tú dices que no Andrea: ¡Qué interesante, ¿no? Qué interesante que cada profesional tenga su opinión, ¿no? Diana Pérez: total y yo decía, ay bueno, es que no se ponen de acuerdo a mí por lo que yo quería y lo que yo buscaba cada que me decían, no tú, espérate, yo decía, tranquilizaba, me relajaba. Pero los que me decían dos, dos fueron los que me tocaron esa del 8 y me parece el 13 15. Me también otro otro que decía, pues ya yo digo que una había sido mujer. Este fue hombre que también decía pues por recomendación médica, por protocolo. debemos de ya inducirte. Entonces yo decía, ay, lo mismo, no lo que tú nos comentas. O sea, sí por protocolo, pero si si no estamos en riesgo y yo así me daba mucha, mucha nervio, pero decía bueno. Andrea: pero se ve que pudiste aplicar muy bien la herramienta de Brains de los beneficios, los riesgos y hacer todas las preguntas necesarias para poder tomar tu decisión. Diana Pérez: Y justo eso sentía yo como que van a decir, ay, ¿por qué pregunta tanto? ¿Por qué no solo acata lo que el médico dice yo? O ¿por qué no? O porque si no estoy poniéndome en riesgo ni a la bebé, que es lo principal, pues quiero que todo suceda de manera natural. Y tal cual, pues tampoco era que me forzaran ni nada. Me decían, OK, otra vez firmar y nos Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: esperamos. Y ya pues así, así estuvimos el 21. Empezaba yo con contracciones. Fui a revisión, pero pues me dijeron, ¿estabas, todavía no tienes Andrea: de la atación. Diana Pérez: dilatación? Creo que tenía un centímetro. Me dijeron, sea, ¿esto te puedes esperar días o puede ser que de repente ya se apure? Pero pues ahorita necesitamos que esperar. Entonces ese día estuve camine, camine, camine, camine porque Estaba justo la chica que nos había dado como la orientación con la pelota y todo, entonces me dejó pasar ese día un rato al hospital, hacer los ejercicios con pelota, en una colchoneta, para estirar, para brincadera. Estuve ahí todo el rato y ya cuando me revisaron me dijeron, no, es que tienes dos centímetros, o sea, quién sabe cuánto pueda tardar. Y yo realmente como que decía, ok, porque no tenía contracciones así muy... O sea, algo que me estuviera yo muriendo y todo decía hasta igual y no estoy todavía en trabajo de parto. Y me decían, pues es que es como inactivo, porque no, o sea, si no, no, no tienen que estar mucho más seguido. que siempre nos comentas, no mucho más fuerte seguido y que son varias en un minuto y las mías no. Pues yo tenía una cada dos, tres horas o más. Estaban Andrea: Claro. Diana Pérez: lejísimos una de la otra. Decían no, pues si trabajo de parto activo todavía no. Entonces ese día, de hecho mi esposo, como yo ya había empezado así, él me llevó al hospital y a la mayor hora, ¿qué crees? Que todavía no me quedo. Entonces ya él se fue a trabajar y yo me quedé con una prima que había venido por, pues para conocer a la bebé. Ella vive en Canadá, pero vino para conocerla. Todos, todos ese día estuvimos en la plaza dándonos vueltas, o sea, como activa todo. Yo comiendo normal. Comía muchos látiles, lo recuerdo. Me encantaban. Andrea: El truco de los dátiles. Diana Pérez: El truco de los dátiles con crema de cacahuate. Me Andrea: mmm cari Diana Pérez: encantó. Muy, muy rica receta también. Entonces todo este día así, normal. Mi abuelita ya se me fueron acortando el tiempo entre contracciones. Entonces mi abuelita también decía no igual y ya tú no vas a comer. Yo no. Cómo que no? Ya no me a dejar comer en el hospital. Con más razón. por lo mismo de que es público, ahí sí no puedes poner varias condiciones de no vas a tener tu habitación a como tú la quieras. Entonces yo decía menos me van a dejar comer, menos me van a dejar. Entonces yo decía no, yo quiero ir lo más hidratada, lo más comida antes Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: del parto. Y yo me sentía con ánimo y todo para seguir haciendo todo normal. Andrea: Claro. Diana Pérez: Entonces si ese día todavía fuimos al sushi, pues normal. Nada más les decía, alto. O sea, de que se me paraba el mundo con cada contracción. Pero pues ya ves que es un minuto, un minuto y cachito y seguimos. Y tal cual. Y de repente. Y ya le seguíamos. Entonces sí, así fue ese día. Y ya por la noche yo sentía como que ya estaba mucho más seguido. De hecho, la prima que vino me estuvo ayudando a contar las contracciones. Bueno, el tiempo entre contracciones yo no más le decía contracción y ella tomaba ahí el temporizador. Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: cuando ya estaba mucho más seguidas, Y sí, me dijo, no, es que sí estás teniendo tres, cuatro por minuto. No sé si eso ya es como suficiente. Ahí lo... Andrea: ¿3-4 por minuto o 3-4 cada 10 minutos? Diana Pérez: No, tres, cuatro cada diez minutos. Sí, sí, sí, Si no, eso está muy seguido, verdad? Muy, Andrea: si si estaba muy seguido Diana Pérez: muy seguido. No, cada diez minutos. Y tienes toda la razón. Ya tiene un ratito del parto, entonces también tengo ahí algunos detalles un poco. Andrea: Sí, sí. Diana Pérez: Pero si este así no de que ella me avisaba. Bueno, más si yo le avisaba y ella ya me decía, pues no sé si eso ya es suficiente o si todavía te van a regresar. Y yo decía, ay, pues no sé. El punto es que ya dije, bueno, me voy, me baño. Sí, sí, ya me quedó. Quiero estar lo más limpia posible. este relajada con bien hidratada. Entonces me bañaba en lo que me bañaba, pues varias contracciones y ya estaba aquí mi esposo. Entonces él me hacía masajito en la espalda. Andrea: mmm Diana Pérez: Que yo decía con mi prima, pues de ella nunca supo de nada, no? Pero con mi esposo sí. Entonces él había practicado también masajito y todo. Entonces así. Andrea: ustedes hicieron el curso juntos, él también se preparó Diana Pérez: Sí, sí, sí. Entonces le decía, amor, amor, masaje. Andrea: y es re lindo tener a alguien preparado que sepa qué hacer, sea, es fantástico. Diana Pérez: Sí, sí, sí, este por favor, por favor masajito, masajito y ya. No, luego, luego así. así sentía mucha, diferencia. Les decía yo, disculpen por el comentario, pero les decía Andrea: No, Diana Pérez: yo que me sentía como un caballo cuando ya Andrea: ¡Jajaja! Diana Pérez: estaba como más cerca, o sentía así como mi cadera enorme y así. Y con el masaje sentía, no sé, mucho menos tensión en la espalda, no sé, se, se, se relajaba mucho. Entonces me ayudaba un montón a mí el masajito. Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: porque yo me sentía ese día ya a un caballo. Yo decía no, aquí pasan tres bebés seguidos si quieren. O yo sentía que estaba enorme y ya Andrea: Claro. Diana Pérez: que que estaban más cerca de las contracciones y en ese rato. Entonces yo decía no ahorita ya bañada todo vamos y me dijo mi esposo seguro eran las once de la noche. Le dije sí, sí, Ya nos vamos. Y bien curioso porque a mí todo todo el como que todo el. Todo el rato con las contracciones y así me he relajado mucho estar bailando. Me gustaba bailar. Y me gusta el guetón. Andrea: Qué lindo. sea, justo la música para dilatar, Diana Pérez: Entencé justo yo, baile y baile, y así en el coche y todo relajado con el reggaeton. Quien nos viera pensaba que andábamos de fiesta, no. Y bueno, íbamos para otra fiesta más importante. Total, Andrea: Exacto, estabas Diana Pérez: total, total. Entonces, pensarlo así, a mí, o sea, como que no estaba yo sufriendo, ¿sabes? Sí estaba yo muy emocionada y me sirvió muchísimo, pues todo lo que compartes. Llegamos y ya. me revisan. Yo, para cómo me sentía, decía, siete o más. Y no, cuando me revisan, me hacen el tacto. Tenía cinco centímetros. Me dijeron, entre cuatro y medio y cinco. Y yo, ¡ay! Pero me dijeron, pero ahora ya te podemos ingresar. Ya no es necesario inducirte, nada. Pues ya, está... Todo está ya en camino, entonces, sin problema. Y yo, ok. Y de hecho como me fui a las 11 de la noche y llegamos para ya... 11, 25, no sé. Me dijeron, de hecho te vamos a ingresar ya a las 12 como para que ya todos estén el mismo día. Bueno. Entonces, no sé, yo tenía la idea de que si era de noche iba yo estar más relajada, más tranquila, igual más cansada, pero no sé, como que sí me gustaba la idea de que si fuera toda la noche y yo toda la noche ahí pujado o lo que sea. Yo Andrea: No Diana Pérez: decía sí. Entonces, así a las 12. Bien, paso la revisión. Yo en lo que me pasaban caminé y caminé por el pasillo. Como que dije, bueno, pero como que siento que estar en movimiento sí me está ayudando a que que vengan más rápido las contracciones más seguido. Entonces no me quería sentar. Más que la noche anterior me había dormido y como que sentí que se pararon lo que había medio sentido. Dije no, yo hoy no me duermo y me sigo activa. Andrea: Claro. Diana Pérez: Así caminando, caminando, caminando. Y ya me dicen, no, pues ya ahora sí te vamos a ingresar, deja tus pertenencias, todo. Eso es algo como bien a considerar que en una institución pública o al menos aquí en el IMSS vas a estar sola. Andrea: qué interesante eso Diana Pérez: Sí, pero si es algo que desde las pláticas y todo nos habían dicho. Andrea: Ya lo sabías. Claro. Diana Pérez: O sea, de aquí para acá te acompañan, de aquí para acá ya no. Entonces, Andrea: OK. Diana Pérez: pues porque van a ver varias personas, todo, por higiene, por todo. Andrea: la sala de donde estabas y había otras mujeres también. Diana Pérez: Entonces la sala de labor, esa sí es de puras mujeres, ahí no estás acompañada, nada. Obviamente pues todo el equipo médico va a estar contigo, pero algún familiar, no. De ahí te vuelven a ver, o sea una vez que te ingresamos te vuelven a ver hasta que te pasamos a piso. Entonces yo decía, ok, sí es obviamente algo. Andrea: Pero para el momento del parto sí puede entrar tu pareja. Tampoco, para el momento que sea el bebé tampoco. wow! ¡Qué fuerte! Diana Pérez: No, nada. No, yo decía ok. Entonces sí, y platicándolo yo le decía tú quieres, o sea, a te, o sea, si te emociona ese momento estar conmigo y obviamente en cuanto estaga, bebé, tú estará ahí. Y me dijo sí, pero si es algo que ahí no se permite y todo y nos ha gustado mucho y tú te sientes tranquila estando sola. Andrea: Mmm. Diana Pérez: Por mí no hay problema, te veo pues cuando ya ya se pueda. Y yo no, pero pues también. Por lo mismo que los dos, obviamente era nuestro primer bebé todo. Andrea: Clara. Diana Pérez: Como que quieres o no, porque también yo dije bueno, va ser una oportunidad única, única, única de que nadie me lo esté agarrando y me lo lleven para allá o que nadie va a ser solo yo con mi bebé. Andrea: Sí. Diana Pérez: No, entonces también como que dije bueno, también puede ser lindo que que nada más. Andrea: O sea, qué importante porque tuviste que poner un montón de cosas en la balanza para tomar la decisión, ¿no? Porque esto es una decisión bastante importante Diana Pérez: ¡Presente! Andrea: que no esté tu compañero. Diana Pérez: mucho, mucho, mucho, Y más que también conocía, platicar con él me relajaba. sea, como que dije, bueno, pero ya sola y todo. Pero no fue algo que decidiera en el momento. Era algo que a lo que ya sabía. Entonces Andrea: en nombre. Diana Pérez: me decía que iba para el hospital y todo. Venga, este, todo bien, tranquila, cualquier cosa, pues ahí voy a estar cerca. Y yo se quedo en una sala de espera. Entonces, este. Pues lo que tarde. Ya no, no hay problema, yo ya avisen el trabajo tú o a lo tuyo. Entonces sí, la verdad es que sí. Ese día ya que entré y que me iban a pasar, pues nos despedimos, se quedó mis cosas. Y lo primero te pasan, te conectan para el suero. Como no vas a poder tomar agua y así, eso ocurre Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: y es de cajón. Te asignan tu lugar y te revisan con estos monitores para revisar la frecuencia de bebé. Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: y las contracciones, pues ahí la revisión, todo así, me presentaron a mis enfermeras que iban a estar conmigo, dos chicas bien lindas, entonces como que desde ahí también me sentí así como, ok, está el equipo correcto, como Andrea: Sí. Diana Pérez: que todo muy lindo, porque de repente cuando no haces clic con alguien así también como que te sientes sin godo, así, pero Andrea: Si Diana Pérez: yo diciendo, a quienes me toquen, aunque me toque la viejita más gruñona, yo voy a... Yo voy a estar tranquila. Quiero quiero que esto no es por ellos, es por por mí y Olivia. Mi bebé se llama Olivia. Andrea: Sí, sí. Diana Pérez: Entonces, como que todos los demás no importan. Ojalá me toque un buen equipo. Y si las dos chicas súper lindas a cada rato preguntándome que si estaba bien, que se necesitaba algo. En algún punto llegan desde el principio a decirte que te pueden poner oxitocina para acelerarlo. Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: Entonces, pues yo ya sabía y deseando. No sé qué tan rápido o lento voy, en promedio no me iba a comparar, pero yo no quiero la oxitocina. Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: Y de pronto llega una otra enfermera con una jeringa y dice, voy a aplicar la oxitocina. Así, ya en el ese, y yo, no, yo no acepté. Y le dijo la enfermera que estaba junto a mí, dijo, no, no, no, ella no quiere oxitocina. perdón, perdón. Y se fue con la jeringa y todo. Y ella decía, no, yo no quiero, yo no quiero. No. Entonces pues sí, así de que ya se le iban a poner ahí en mi suerito y yo... Andrea: Se ve que van pasando y se la dan a todas, Diana Pérez: Justo, justo fue lo que me asombró mucho, Que la gente pues, digo, si yo no hubiera tomado el curso, seguramente yo también, ok, toca esto, toca al otro, ok, va, y ya sin preguntar, sin decir, sin nada, ¿no? Porque pues así Andrea: Sí. Diana Pérez: es, así toca y está bien, pero... Andrea: Y también súper importante saber porque vos, o sea, muchas mujeres me preguntan, ay, ¿capaz que si no hago, si no estoy con un acompañante el día del parto, cómo voy a hacer para tomar mis decisiones y poder hablar por mí misma? Y date cuenta que sí se puede, o sea, porque vos estabas Diana Pérez: Sí. Andrea: preparada y lo que no querías decías que no y no necesitabas que estuviera tu compañero al lado para decir que no. Diana Pérez: Y justo, justo, justo saber que tenemos esa voz y que la podemos usar para decidir hasta esas mini cosas que uno diría, bueno, ya, no, pero Andrea: Nada. Diana Pérez: pero que sí, si cuenta y que si no quieres que haya esa intervención en tu parto, pues no. Y ellos obviamente lo respetan, todos lo saben. Entonces por protocolo lo que sea, no. O sea, yo no quiero eso. OK, y ya. Entonces Andrea: ¡Lado! Diana Pérez: tal cual tal cual fue así de OK, no, no la puse ya y Andrea: MEN Diana Pérez: seguimos. Entonces me dijeron, ay, qué raro que no quieras. Generalmente, ya, como por más rápido, por ya acabar, por pasar el rato malo más rápido y ya tener al bebé, pues dicen que sí o pues ni preguntan. yo, sí, Andrea: plana. Diana Pérez: no, es que yo sé que así se me van a venir tal vez más rápido las contracciones, pero ahorita lo estamos manejando súper bien. Andrea: la Diana Pérez: Con mi respiración, todo bien. Entonces... Si me dijeron, sí se ve que traes, como que te ayudas mucho con la respiración. Les digo, no, es que eso hace toda la diferencia. Si de repente por andar en otra cosa no me tranquilizado con la respiración, pues sí me dolía más. Entonces sí, sí les decía, no, es que sí, sí, sí hace una gran diferencia respirar. Y hasta les dije, sí deberían de enseñar a respirar porque sí te ayuda muchísimo. Andrea: Sí, sí. Diana Pérez: Los cuatro, O sea, fueron una gran diferencia en ese rato. Y Andrea: Claro. Diana Pérez: ya así pasaron las horas. Cada rato pues podía, bueno, me checaban a dilatación, pues iba avanzando todo. Por lo mismo de que estaba con otras mujeres, se escuchaba de repente que unas gritaban horrible, la pasaban mal. Y yo decía, pobre, no sé, como que hasta en ese rato dices así como que ojalá hubiera tomado alcohol. Andrea: Sí, te dan ganas de ir a enseñar la respiración, lo menos. Diana Pérez: a ver, desconecteme tantito para decirle cómo respirar y que no sufra tanto Andrea: Claro. Diana Pérez: porque sí, si escuchabas así, pues sí, que le estaba pasando muy mal a la de al lado y así. Andrea: mmm Diana Pérez: Una, por ejemplo, que tampoco quería, yo no quise epidural y la de al lado tampoco quería epidural, pero la estaba pasando, pero fatal y no era su primer bebé. Ahora sí que escuché, ¿no? Dicen que porque la vez anterior había tenido mucho problema con la anestesia del epidural. Entonces, pues otra vez estaba así como con mucho miedo de que le pusieran el epidural. Y no quiero, no quiero, no quiero, no quiero. Y sufriéndole y pasándola mal. Al final no se la pusieron, pero estaba en un grito que yo hasta decía, no griten así, que espantan. Y lo que puedes hacer es que tienes como, hecho cuando vas a hacer del baguito, tienes la vasinica que te da, Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: Entonces, te cierran todo. Yo así fue al último, cuando ya estaba más cerca, que era como me acomodaba. Como yo sabía que igual y no era la mejor posición estar acostada y era, pues la única opción era de que pedía el patito. Bueno, le llaman pato aquí a la vasinica en la que haces del baño. Y me dijeron, a este punto, si sientes ganas de ir al baño, avísanos porque igual ya no es, ya no hiciera hacer del dos, no, sino igual y ya viene el bebé, entonces es necesario que si nos avise por cualquier cosa. Y yo, no, no, no, no, no, que es pipi, que es pipi. Andrea: No, Diana Pérez: Y con esa con esa base, yo no sé cómo hacía como un arco con la espalda. Andrea: Menek. Diana Pérez: Y eso sentía yo que me ayudaba muchísimo cuando venía la contracción. Entonces, dentro que no podía estar parada ni en la posición que quería, con eso me ayudé. Y de verdad era, era bien liberador estar en Andrea: Mira que bien, te encontraste la vuelta igual. Diana Pérez: esa posición. Justo, justo. Como que primero, este, sí les dije oigan, me siento muy acostada. Entonces la camilla estaba lo más reclineado posible. Yo estaba no sentada, pero sí no estaba así completamente acostada. Y ya con eso yo me ayudaba un montón cada que venía la contracción y todo. Y hasta me decían, pero no voy a deshacer del vallo, no, no, no, Y me pasó algo bien curioso que en el momento no me di cuenta hasta después que cuando dije, no, sí, ya no puedo. Ahora sí, échenle, échenle la epidural, la oxitocina, lo que quieran, ábranme la panza, saquen a beber, yo ya, ahora sí, ya estoy cansadísima, ya no voy a poder, o sea, no, no, ya me rindo. Me revisaron y me dijeron, ya estás en 10. Andrea: ¿Veis? Te acordás de la transición, Que yo lo nombro Diana Pérez: justo en el momento yo simplemente... Andrea: en el curso porque yo sé que llega ese momento de desesperación y que no nos damos cuenta, pero ahora te das cuenta. Diana Pérez: total, ajá, en el momento ni en cuenta que estoy llegando a ese punto en el que de verdad ya no puedo más. Y dije, claro, por eso ya yo sentía que ya te digo que me abren la panza, que lo saquen yo ya. Andrea: ¡Y se termino todo! Diana Pérez: Y decía, ya, ya. Y me dijeron, es que ya estás. Y yo, Entonces, en ese rato, pues me quitaron el patito y yo, pero así me estoy ayudando. Pero bueno, dije, bueno, pues ahora me brinco ahí como pueda en la cama. Me Andrea: Claro. Diana Pérez: contorpiono aquí, bueno, le sigo a cómo me estaba ayudando. Me dijeron, no es que ahora ya puedes pujar. Y yo, Y entonces me enseñaron a pujar en ese rato. Pero yo había visto también quién fue contigo para unos ejercicios de pujo. Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: Y yo decía, bueno, no es lo mismo cuando vaya a ser popó, pero pues igual vamos viendo. Yo quiero saber las técnicas para en el momento tratar de acordarme, tratar de hacerlo. Entonces me acordaba de que no guardara solo el aire, sino si sacara lo poquito, poquito. Entonces como que acá me decían no, pero guarda el aire y no lo saques para que lo ocupes. Y yo sí creo que sí gritaba y así como que ya y decía yo bueno, más o menos, más o menos. Me dijeron, ¿sí lo estás haciendo bien? Pero siento que puedes pujar más fuerte si no sacas el aire. Entonces ahí como que uno que sí trataba de no y así, pero decías no me quiero lastimar, ¿no sabes? Entonces como que decía sí, pero no. Y en eso ya voy sintiendo como si, pues sí, va saliendo ya la bebé. Y yo decía, bueno, aquí la voy a tener todo. No. Y si había yo escuchado en lo que estaba ahí que de repente gritan. alto o algo así o no sé entre todos los enfermeros y se llevan la camilla la pasa en otro lado entonces yo o sea cuando cuando yo ya estaba en ese punto que yo sentía que bebé ya estaba media cabeza fuera algo así Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: que gritan y eso yo decía bueno ahora me tocó a mí que es esto pues es que mueven la camilla hacia la sala de expulsión Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: entonces ahí tienes que brincar de camilla a camilla Andrea: ¿Por qué? Diana Pérez: Y yo decía, no, se me va a caer el bebé a la mitad. Y si te preguntan, ¿puedes tú moverte? Y yo, pues jamás en mi vida me he movido con un bebé así, a la domicil. Andrea: ¡Qué incómodo! Diana Pérez: Imagínate. Y yo decía, de hecho, se me hacía raro, que dije, bueno, la camilla sí, pues ahí va venir bebé y todo. No, ya te cambian y entonces ya estás en la silla con las estas que te, como cuando vas a revisión ginecóloga y todo y que tienen Andrea: mmm Diana Pérez: las basecitas para las piernas. Entonces ya te cambian a la silla de expulsión. Pero yo decía. por Dios, se me va a salir en medio y aparte, estás ahí ya, ok, ya aprendí a pujar, ahí vamos, y espérate, en estas no vayas a pujar en lo que te movemos porque se, se, Andrea: Claro Diana Pérez: y yo. Como que decía, no, no, no, decía, ok, ok, esta no la pujo, esta no la pujo. Entonces ya, el cambio y todo me dijeron, ahora sí, cuando venga la siguiente contracción, puja. Y yo, ok, y entonces ya, ¿no? Así, pujando. Y ya salió en esa siguiente, siguiente contracción. salió y yo seguía pujando porque yo no sentí. No sé si por la... No Andrea: ¿No te diste cuenta que había salido? Diana Pérez: me di cuenta que salió. Yo juraba que iba a sentir clarísima así ya. ¡Prum! No. Y yo decía, bueno, así no. Y me dijeron, no, no, no, ya no puges porque ahora hay que sacar la placenta y si tú pujas la puedes romper. Y yo, ay, ay, ay, ay, ay, pero ya salió así. Sí, sí, sí, acá está bebé, ¿no? Y ya pues me la enseñaron así. Y yo decía, pónganme la, ¿no? Pónganme la. Y ya me dije, no, esperas nada más que salga la placenta, ¿no? Y ya salió la placenta y me la pusieron y ya yo sentí la de la empecé a tocar y empecé a llorar. Entonces yo así, ya estaba sobre mí todo. La pusieron sobre la bata. Entonces yo así como Andrea: mmm Diana Pérez: como podía así medio quitarme para estar con ella piel con piel y así la Andrea: Claro que contien. Diana Pérez: sentí ya con mi manito todo. Ver que estaba llorando y yo todo está bien. así no. Yo ya bien emocionada todo. Otra de las cosas que me preguntaron era si... Bueno, no me preguntaron, pero sabía que había la posibilidad de la episiotomía. Entonces yo dije, Si algo se tiene que romper, que se rompa, lo que se costa o lo que sea. Andrea: nada Diana Pérez: Yo dije, ojalá no, pero sí. Entonces, sí tuve un pequeño desgarro. Entonces, me dejaron con ella unos minutitos y ahí mismo, pero sí me estaban cosiendo. Andrea: Sí. Diana Pérez: y que me empiezo a mover yo mucho y me dijeron pero si el parto lo hiciste super bien como ahora con la anestesia de los puntos como ahora con los puntos te estas quejando y yo para eso no estoy preparada Andrea: Claro. Tengo que hacer un curso Diana Pérez: ¡Los de diálogo! Andrea: para que me cosan. Diana Pérez: dije es que esto se siente raro yo no sé para no sé no estaba como pensando eso no entonces Andrea: Claro. Diana Pérez: yo así mueve y mueve la patita pero de eso que lo haces involuntario a ti mueve y mueve la patita y me decía no si te vamos a poner un poco de anestesia hasta aquí solamente para poderte coser y asegurarnos que todo esté bien y yo ok pero ha sido de que me dijeron y esto sí lo siente y esto sí le dura y acabo de pasar algo más duro más rudo y yo pero es que para esto no estoy premon Y me daba muchísima risa porque yo decía así como que, OK, ¿no? Y mientras acá la bebé la estaba empezando y demás, así le quitaron el vermix. Ya después de un ratito que estuvo conmigo porque me tenían que coser y todo. Entonces, bueno, yo mientras hablando con ella y de que estaba llorando después de que la toqué y así no se había tranquilizado, cuando le empecé a hablar se tranquilizó. Andrea: Menek. Diana Pérez: Le decía, olí, aquí estamos, mira, solamente te van a revisar. Andrea: Muita. Diana Pérez: ¿Sabes? O sea, como diciéndole así, pues todo lo que yo veía entre que estoy aquí acostada y así. Y se tranquilizó. Entonces me dijeron, ¿Usted le hablaba mucho en la panza, verdad? Y le dije, uy, bastante. Entonces me dijeron, sí Andrea: No me lo haré, viste que linda, que linda. Diana Pérez: se ve que conoce tu voz y está tranquila. Entonces pues ya. Andrea: ¿Y a qué hora nació? ¿Cuántas horas tardó todo esto desde que entraste al hospital? Diana Pérez: de que me ingresaron a las 12, ella nació 5, 5, 10 de la mañana. Andrea: nada. Diana Pérez: Sí, ya de que estábamos en trabajo de parte activa y todo. No es cierto, 5.50, ya recuerdo. 5.50. Entonces, pues sí Andrea: Mira, súper bien. Diana Pérez: fue toda la noche, pero uno, bueno, no lo siente o al menos yo no lo sentí así como de que ya, ya porque me quiero dormir. No, sino que estás Andrea: Nada. Diana Pérez: en eso y estás con la emoción y ay, ahora sí viene, viene Andrea: ¡Sí! Diana Pérez: más fuerte. No sé, o sea, como que si me hubieran dicho fueron dos horas, también la creía. sea, no, no, no se vi fue así como eterno, así. Horrible, ¿no? ¿Te escuchabas más a las compañeras? Y si decía, ay, pobre, ya, sé. Y luego acá, ¿qué tanto? Andrea: Y antes de llegar a la transición que fue el momento en el que te desesperaste anteriormente en todo el trabajo de parto, ¿vos sentiste que el dolor era insoportable, inmanejable? Diana Pérez: No, no, para nada. sea, como que decía, no sé, yo creo que sí ayuda mucho la mentalidad que tengas de lo que viene, de el dolor bueno, porque nunca lo sufrí, no lo sentí así, pero no lo sufrí. sea, siempre fue algo lindo, algo de es que ahora sí estamos cerca y sin inducción. Sabes, en mi caso, como era como ya está pasando y de manera natural, que es lo que queríamos y todo. Entonces para mí Andrea: Gracias. Diana Pérez: era cada contracción es un estamos más cerca. Andrea: Claro, sí. Diana Pérez: de disfrutar. Andrea: Y de las herramientas que utilizaste, sea, me contaste la respiración, muy importante. ¿Utilizaste alguna otra más o te apañaste solamente con la respiración? Diana Pérez: El peine lo llevaba en el coche, pero ya Andrea: mmm Diana Pérez: ahí todo, ya ni me quedé con nada. Entonces realmente lo que me ayudó un montón ya en ese rato fue la respiración. Andrea: Y tener algo que puedes llevar siempre con vos, no importa. O te despojaron de todo, hasta de tu acompañante. Diana Pérez: ¡Solo! Andrea: Y una cosa que podías tener vos y poder hacerlo sola fue la respiración y tu mentalidad, obviamente. Diana Pérez: justo justo porque obviamente ni el celular yo decía pero yo quiero grabarlo yo quiero tenerlo yo quiero verlo en algún momento después Andrea: Ni música, Diana Pérez: no nada de eso nada nada yo decía bueno pues aquí es lo que hay ahorita aquí y ahora entonces así así va a ser Andrea: qué lindo, sí lo manejaste todo con la mentalidad y la respiración, fantástico, fantástico, una maravilla Diana Pérez: Sí, sí. Y te digo, escuchando a otras compañeras y todo, sí decía, porque se escucha, Como solo es una cortinita la que te separa del aire al lado. Sí, Andrea: mmm Diana Pérez: no, es que apenas está en seis de dilatación y había entrado antes que yo. Entonces decía, no, igual a mí me falta todavía un buen rato, ¿no? Pero pues cada cuerpo, cada todo, porque Andrea: Total. Diana Pérez: cuando ya todavía no había acabado fue que ya yo estaba en mi diez y yo, ¿bien? Y yo Andrea: Claro. Diana Pérez: así como que casi le gritaba, ánimo, ya, sí se puede. Andrea: Sí se puede. Diana Pérez: No, porque no me estaban llevando Andrea: Claro. Diana Pérez: a mí allá para la exposición, pero pues no, está con otras cosas en la cabeza. Pero sí, sí, sí escuchaba y decía, ay, qué mal están pasando, no, supongo que yo estaría así si no me hubiera podido preparar un poco. Entonces sí, no, súper, súper, de hecho, recomiendo a todas las amigas y obre una prima está embarazada y yo lo primero que hago es escucha esto, te va a servir un Andrea: jajaja Diana Pérez: montón y les comparto el podcast porque sí. Es como, bueno, ya es decisión de cada quien, cómo lo quieran llevar, dónde, todo, pero así como a mí me sirve esto. Andrea: Claro, que se empiecen a informar con el podcast y después que vean si quieren entrar al curso. Diana Pérez: Exacto, o como que ustedes sabrán cómo quieran manejarlo, pero a mí esto me sirve un montón y quién soy yo para quedármelo solo para mí. Lo comparto porque Andrea: Exacto. Diana Pérez: de verdad es que sirve un montón, un montón, un montón. ¿Y ya de ahí? Andrea: Exacto. Bueno, la verdad es que hermosa. Diana Pérez: Me la regresaron, me dijeron ¿te la vas a querer llevar tú, verdad? yo, ¿sí? Yo de, ya, ya me la dan, ya no me despego de ella. Andrea: Claro. Diana Pérez: Ya, si ya la puedo tener conmigo, ya. porque si me dijeron no, sea, respirar bien, bien, ya puede estar contigo. Entonces dije, perfecto. Entonces, pues ya nos movieron, te ponen el bebé entre las piernas y Andrea: mmm Diana Pérez: no lo vayas a soltar nada y ya te llevan a tu lugar. Ahí todavía no vas a piso, vas a una sala de recuperación. Porque hay que esperar que haya espacios en piso para las visitas. Y aparte son horarios, no es todo el día, ¿no? Es nada más de ocho, no es cierto, de diez a dos y de cuatro a ocho. Máximo dos personas y no al mismo tiempo. Entonces, o sea, también habíamos dosificado como de que, ver, en el hospital, ¿quién la va conocer? Eres tú y mi mamá. Andrea: Claro. Diana Pérez: ¿No? Entonces, pues entras tú un rato, una, dos horas, luego que entre mi mamá. también para que la conozca, dependiendo como es el horario y todo, vemos cuánto tiempo puede estar ella y a las siguientes visitas solo tú. Pero sí quería yo que mi mamá también me viera ahí, cualquier cosa, ayudarme. Con la mamá la confianza es también diferente. Entonces, pues ya, estuve en la sala de recuperación, donde todavía no te dejaban comer nada, unas tres, cuatro horas, porque a mí me subieron a piso hasta las once de la mañana. Andrea: mmm Diana Pérez: Y yo decía, ay, aparte ya me quitaron una obra de visita porque no me la di. Y Andrea: Claro, te robaron una visita. Diana Pérez: yo no, si solamente voy a tener. Pero en ese rato, pues ya fue que me ayudaron a pegármela. Dentro de las pláticas que nos daban era también como los masajitos que te podías dar para estimular y que saliera la leche y demás. Entonces, pues en ese rato aprender a dar pecho y como están ellos te orientan y todo y ya nos habían dado cuando me dijeron no vamos a intentar que le des de comer. Yo ya estaba en mi masajito todo. Me la pegué y me dijeron si está comiendo y yo... ¿Espero? No sé, no siento, no sé. Andrea: Eduardo, bora. Diana Pérez: Nunca he hecho esto antes. Y me dijeron bueno, vamos viendo, Pero sí la sentí así. Sí era un poco incómoda al principio y todo, pero cuando la vinieron a revisar ya había hecho su primer pañal del mecone y todo. Entonces me dijeron no, sí, está comiendo súper bien y todo. dije ay, ay, qué bien. Porque... No se. Andrea: Sí, fantástico. sea, todo lo que me contás yo pienso, o sea, qué campeona. Porque hiciste todo sola. Diana Pérez: Teníamos ya preparación un poco, pero sí dije bueno, a como te atan. Andrea: Creo que no te das cuenta del poder que tenés todavía. Es increíble, Diana Pérez: Gracias. Gracias. Andrea: te salió todo fantástico y la verdad es que lo hiciste sola. Diana Pérez: Y cuando dije, por fin va a conocer a su bebé, o sea mi esposo, y todo, Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: ya estaba yo feliz y todo, y su buen hostá. Y si es que se tardaron en darme el pase y yo... No, bueno. Entonces en esa primera visita no la conoció mi mamá. Porque mi Andrea: Ok. Diana Pérez: esposo ya nada más pasó, yo creo como una hora o algo así. Y ya Andrea: Vero. Diana Pérez: para la visita de la tarde ahora sí. Para eso no nos tocó comer. hasta la cena de ese día. Fue como de que, ay, pero yo tengo ya rato, tengo hambre. Pero al menos ya te daban agua, te daban ahí una jarra y te podía servir todo lo que querías. Entonces yo decía, bueno, ya, también sea todo. Y ya para estar levando de comer a la bebé todo, me decían, ¿y si este cae? Es tu responsabilidad. Entonces nosotros recomendamos que la, o sea, le des, este, ya se quedó dormido, lo que sea, lo pases nuevamente al conero. Andrea: Ok. Diana Pérez: Yo no sé, se me quedó aquí él. no, yo la quiero pegada a mí todo el rato. Entonces Andrea: Claro. Diana Pérez: yo me la quedaba ahí, la metía como en la batita. Y estábamos ahí piel con piel con la batita, su cobijas encima y así nos quedábamos dormidas y todo. Yo decía no, o sea, mejor no me duermo antes que se me caiga. Pero ya sí sentía como que la posición super segura todo decía, bueno, estoy aquí sentadita, se mueve tantito, me despierto. Entonces así nos quedamos. Estudimos un día porque teníamos que hacer, porque tienen que dejar así como un día de cajón, entonces para completarlo y todo. Dije, bueno, pues ni modo, nos tocará aquí esta noche. Yo entré de que estaba haciendo muchísimo sol, calor, todo, y esa noche que suelta así la lluvia, así terrible. Y yo decía, bueno, ¿qué está pasando? De repente se despertaba llorando. Y decía, no es el pañal, ya se lo cambié, se lo acabo de cambiar, no quiere comer. Entonces, ¿qué será? Y ya cuando veo, era como los truenos que le estaban espantando. Entonces Andrea: mmm Diana Pérez: ya como que hablándole también, diciéndole, no sé, yo toda la vida he hecho eso de explicarle todo lo que va pasando. Entonces le digo, no, mía, solo es la lluvia y todo está bien. Dándole ahí pecho, estando pegadita conmigo, se volvió a tranquilizar y ya se durmió. Y yo no sabía que era eso. Andrea: Belendo. Diana Pérez: Y sí, el día que salimos que ya nos dieron el alta, hacía el diluvio. Y yo decía, pero si estaba haciendo muchísimo calor y sol. ¿Cuántos días estuve aquí adentro? Andrea: Claro, como cambió la temporada y todo. Diana Pérez: Y me dijeron, no, ¿quién sabe? Rarísimo, se soltaron ahorita unas lluvias bien intensas. Entonces yo, pues no sé, que fue más impactante el ya salir a la calle con bebé porque hasta el clima nos cambió bien cañón. Pero no, lo más bonito y todo ha sido desde entonces. Andrea: Qué hermosa, qué hermosa historia. verdad es que no la había escuchado completa, sabía que te había ido bien, pero no sabía toda la historia. La verdad es que estoy realmente emocionada de saber todo lo que hiciste. O sea, es increíble. Es increíble. Diana Pérez: Yo quería también compartirlo contigo porque sí fueron muchas decisiones que de otra forma no hubiera ni sabido que era opción, que podía decidir. Entonces decían, sí puedo también compartirlo y que alguien más lo escuche porque muchas veces no sabemos y damos por hecho o por default todo lo que viene en estas intervenciones, intervenciones, toda la lista de cosas Andrea: Sí. Diana Pérez: que se pueden hacer o no. Y sí decía yo, wow. O sea, te quiero agradecer. Qué lindo que nos estamos viendo aquí en vivo y todo. Porque gracias a eso, pues mi parto fue muy, muy lindo. Fue lo que esperaba. Fue una gran fiesta. Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: Y pues la bebé y yo estamos súper bien. Ahorita ya tiene un año. Andrea: sí, ya está grande Diana Pérez: Pero sí, todo, o sea, sí, o sea, es que sí fue muy diferente para mí conocer todo lo que tú nos compartes. Y te digo, de la nada de la vida llegó a mí porque no fue que alguien me lo pasara, me lo recomendara, me salió en Instagram y conecté perfecto con el contenido y me sirvió un montón. sea, dije ya para los siguientes partos, porque si queremos que tenga al menos un hermanito, ya voy a estar también. como que ahora sí ya sé a qué voy, pero Andrea: mmm Diana Pérez: tengo todo para manejarlo ya también mucho Andrea: Thanks. Diana Pérez: mejor. Hemos pensado si quisiéramos que ahora sí esté en un hospital privado para que él pueda vivirlo conmigo o Andrea: Mm-hmm. Diana Pérez: si nos lo lanzamos igual. sea, no sé, pero al menos ya ya conocimos toda esta experiencia y que salió todo, la verdad, de la mejor manera posible. Andrea: Qué hermoso. Bueno, la verdad que me da mucha felicidad haber sido parte de tu historia también y bueno, de poder haberte brindado estas herramientas que utilizaste muy, muy bien. Porque también Diana Pérez: en el crack asistente. Andrea: esto es, o sea, esto es 99 % vos y 1 % yo. Diana Pérez: No, no, yo sí te doy un 5 % mínimo. Andrea: Ok, bueno, gracias. Pero la verdad es estoy súper contenta de haber escuchado tu historia porque la verdad es que yo estoy segura que va a inspirar a un montón de mujeres ahí afuera para que se animen y para que realmente sepan que el parto puede ser, como dijiste vos, una fiesta y no un sufrimiento, Diana Pérez: Sí, sí, sí, sí, totalmente. Que se puede disfrutar. puedes Andrea: Sí, totalmente. Diana Pérez: pasarla bien, que puede, que aunque no controles cada detalle, dentro de lo que sí puedes controlar, todo puede salir lo mejor posible. Andrea: Exacto. Diana Pérez: Y se puede y se vale pedirlo. Andrea: Y no importa en qué país estemos, no importa en qué sistema de salud estemos, no importa si viene el acompañante, sea, acá en este episodio nos diste un montón de lecciones de que lo de afuera no importa, lo que importa es lo que vos tenés adentro. Diana Pérez: Ay, pues qué lindo que lo veas así. Pues sí, ahora que lo comentas y todo y retomándolo después de este rato, pues sí. Andrea: Sí, sí, sí, sí, sí. O sea, yo te iba escuchando y decía, wow, o sea, realmente, o sea, no te llevaste nada de afuera, te despojaron de todo y sin embargo, ya lo que tenías adentro, todo lo que habías aprendido, las herramientas, tu mentalidad y todo, fueron los que hicieron el gran trabajo. Diana Pérez: ¿Se me inicia? Andrea: hermosa. Bueno me encantó Diana, hermosísimo Diana Pérez: ¡Pues sí! Andrea: episodio, yo sé que va a ser muy útil para muchas mujeres, así que nada te agradezco mucho que hayas venido a compartir tu historia con nosotras y nada, querés saludar a las mamás que están del otro lado, decirles algo, un último mensaje. Diana Pérez: Claro, sí. No, pues gracias a ti, Andy, y ánimo, ánimo, ánimo que las circunstancias que se presenten como se presenten, que si a la mera hora estuve muchísimo rato pero fuiste esa área, lo que sea, acépsalo, abrázalo, es tu momento con tu bebé y no se va a repetir. Con ese bebé, en este momento pueden venir otros hermanitos, lo que sea, pero ese momento, como sea, va ser único. Y aunque salga todo al revés de como lo querías, disfrútalo mucho, ten mucha fuerza, respíralo, respíralo, la respiración es lo máximo. Y nada, para que los bebés también estén muy felices en este mundo que necesitan tantas Andrea: Totalmente. Totalmente. Diana Pérez: cosas lindas, tanto amor, tanta cosa bella. Y qué Andrea: Sí, Diana Pérez: más linda que un bebé, Andrea: totalmente, Darles una buena entrada al mundo. Diana Pérez: Claro, claro, claro. Andrea: Bueno hermoso Diana, te mando un besote y le mando un besote a todas las chicas que nos están escuchando, a todas las mamás que nos están escuchando del otro lado y bueno nos vemos en el próximo episodio. Diana Pérez: Claro, nos vemos. Bye bye.