Latest / Estoicismo para Ganadores / 7 Placeres Que Un Estoico RECHAZA Para Ser LIBRE.
Transcript
- 0:00Speaker 2: Bienvenidos a este ad break de Holland & Barrett.
- 0:34Speaker 3: Hay placeres que te hacen la vida mejor. Y hay
- 0:37Speaker 3: placeres que, poco a poco, te la van quitando. El
- 0:41Speaker 3: problema es que al principio se parecen muchísimo. La copa
- 0:44Speaker 3: que te relaja al final del día. La comida que
- 0:47Speaker 3: te consuela cuando todo va mal. El móvil que te
- 0:51Speaker 3: distrae cuando no quieres pensar. La cama de la que
- 0:54Speaker 3: no te levantas aunque suene el despertador. La compra que
- 0:58Speaker 3: te da una pequeña alegría. Nada de eso parece grave.
- 1:02Speaker 3: Y no lo es, la primera vez. Pero un día
- 1:05Speaker 3: te das cuenta de que ya no eliges. Que la
- 1:08Speaker 3: copa ya no es una al final del día. Que
- 1:11Speaker 3: comes sin hambre. Que coges el móvil sin saber por qué.
- 1:14Speaker 3: Que hay cosas que antes disfrutabas y ahora necesitas. Y
- 1:18Speaker 3: ahí descubres algo incómodo. Lo que creías que era tu
- 1:22Speaker 3: libertad se ha convertido en tu cadena. Y después llega
- 1:26Speaker 3: la culpa. Te prometes que mañana no. Que el lunes empiezas.
- 1:31Speaker 3: que esta es la última vez. Y la promesa dura
- 1:34Speaker 3: hasta que vuelve el cansancio, la tristeza o el aburrimiento.
- 1:38Speaker 3: Entonces cedes otra vez, y te sientes un poco peor
- 1:42Speaker 3: contigo mismo. No porque seas débil, sino porque nadie te
- 1:46Speaker 3: ha enseñado cómo funciona esa cadena ni cómo se afloja.
- 1:50Speaker 3: Los estoicos tenían una idea muy clara sobre esto. No
- 1:54Speaker 3: odiaban el placer. No eran monjes. pero sabían que hay
- 1:58Speaker 3: placeres que te sirven y placeres a los que tú sirves.
- 2:02Speaker 3: Y que la diferencia entre unos y otros es la
- 2:04Speaker 3: diferencia entre ser libre y ser esclavo, aunque nadie te
- 2:08Speaker 3: haya puesto una cadena. Hoy te voy a contar la
- 2:11Speaker 3: historia del hombre que más sabía de esto, porque lo
- 2:14Speaker 3: vivió desde los dos lados. Fue uno de los hombres
- 2:17Speaker 3: más ricos de Roma. Tuvo villas, viñedos, banquetes y todo
- 2:22Speaker 3: el lujo que el imperio podía ofrecer. Y a la
- 2:25Speaker 3: vez escribió algunas de las páginas más lúcidas que existen
- 2:29Speaker 3: sobre cómo no dejarse dominar por el placer. Se llamaba Séneca.
- 2:34Speaker 3: De su vida salen siete placeres que un estoico rechaza
- 2:37Speaker 3: para ser libre. El séptimo es el que menos esperarías,
- 2:41Speaker 3: viniendo de él. Y al final vas a descubrir qué
- 2:44Speaker 3: hizo el filósofo más rico de Roma con toda su fortuna.
- 2:48Speaker 3: Esto es estoicismo para ganadores. Y esta es otra regla
- 2:53Speaker 3: de un estoico. Lucio Aneo Seneca nació en Córdoba, en
- 2:57Speaker 3: la Hispania romana, pocos años antes del nacimiento de Cristo.
- 3:01Speaker 3: Su padre, un hombre culto y exigente, se llevó a
- 3:05Speaker 3: la familia a Roma para que sus hijos hicieran carrera.
- 3:08Speaker 3: Y Seneca, siendo todavía un muchacho, empezó a frecuentar a
- 3:12Speaker 3: los filósofos de la ciudad. Uno de ellos le marcó
- 3:15Speaker 3: para siempre. Se llamaba Átalo, un maestro estoico de palabra encendida.
- 3:20Speaker 3: Séneca cuenta en una de sus cartas que era el
- 3:23Speaker 3: primero en llegar a sus clases y el último en marcharse,
- 3:26Speaker 3: y que cuando Átalo hablaba contra el lujo y contra
- 3:30Speaker 3: los placeres que esclavizan, él salía de allí decidido a
- 3:33Speaker 3: cambiar de vida. Y lo hizo, al menos en parte.
- 3:37Speaker 3: Séneca cuenta que, por consejo de Átalo, renunció para siempre
- 3:41Speaker 3: a las ostras y a las setas, que en Roma
- 3:44Speaker 3: eran un capricho de ricos. Renunció a los perfumes. Durante
- 3:48Speaker 3: el resto de su vida no bebió vino en exceso
- 3:50Speaker 3: y evitó los baños demasiado calientes. Llegó incluso a dejar
- 3:54Speaker 3: de comer carne durante un año, por influencia de otro maestro, Soción,
- 3:59Speaker 3: hasta que su padre le pidió que lo dejara, porque
- 4:02Speaker 3: en aquellos tiempos esa costumbre podía levantar sospechas. Después vino
- 4:07Speaker 3: la vida. Una carrera brillante como orador. Un destierro de
- 4:11Speaker 3: ocho años en Córcega por orden del emperador Claudio. y
- 4:15Speaker 3: un regreso inesperado. La emperatriz Agripina lo llamó a Roma
- 4:19Speaker 3: para que fuera el maestro de su hijo, un muchacho
- 4:22Speaker 3: llamado Nerón. Cuando Nerón llegó al trono, Séneca se convirtió
- 4:26Speaker 3: en su principal consejero, y en pocos años, en uno
- 4:29Speaker 3: de los hombres más ricos del imperio. Los primeros años
- 4:33Speaker 3: de Nerón fueron, sorprendentemente, buenos. Los historiadores antiguos los recordaban
- 4:39Speaker 3: como una época de gobierno sensato, y buena parte del
- 4:42Speaker 3: mérito se atribuía a Séneca y a su colega Burro,
- 4:46Speaker 3: el jefe de la guardia. Séneca escribió para el joven
- 4:49Speaker 3: emperador un libro entero, sobre la clemencia, en el que
- 4:53Speaker 3: intentaba enseñarle que el verdadero poder consiste en dominarse a
- 4:57Speaker 3: uno mismo. Pero con los años, Nerón dejó de escuchar.
- 5:01Speaker 3: Burro murió, y Séneca se quedó solo frente a un
- 5:04Speaker 3: discípulo que se había convertido en todo lo que él
- 5:07Speaker 3: había intentado evitar. Aquí está la gran paradoja de Séneca,
- 5:11Speaker 3: y la razón por la que su historia es tan
- 5:13Speaker 3: útil para ti. Él no habló del placer desde una cueva,
- 5:17Speaker 3: lo tuvo todo al alcance de la mano, y tuvo
- 5:20Speaker 3: que decidir, cada día, qué placer es aceptar y cuál
- 5:24Speaker 3: es rechazar. Sus enemigos le acusaron de hipócrita, un filósofo
- 5:28Speaker 3: que alababa la pobreza y vivía rodeado de lujos. Él
- 5:32Speaker 3: mismo reconocía que no era un sabio, sino alguien que
- 5:34Speaker 3: intentaba son los de un santo, son los de un
- 5:42Speaker 3: hombre que conocía la tentación desde dentro. Antes de entrar
- 5:46Speaker 3: en los siete placeres, una idea que lo ordena todo.
- 5:50Speaker 3: Para Séneca, la pregunta nunca fue si algo es placentero.
- 5:54Speaker 3: La pregunta era,¿ quién manda aquí? En uno de sus libros,
- 5:57Speaker 3: escribió una frase que resume su postura. En el sabio,
- 6:02Speaker 3: las riquezas son esclavas. En el necio, son las que mandan.
- 6:06Speaker 3: Lo mismo vale para cualquier placer. Si tú lo usas,
- 6:10Speaker 3: es un placer. Si te usa a ti, es una cadena.
- 6:14Speaker 3: En otra carta, Seneca utiliza una imagen que no se olvida.
- 6:18Speaker 3: Habla de los regalos de la fortuna, el dinero, los honores,
- 6:22Speaker 3: los placeres, y le pregunta a su amigo,¿ crees que
- 6:25Speaker 3: son regalos? Son trampas, como el cebo que se le
- 6:29Speaker 3: pone al pez o el grano que se le echa
- 6:31Speaker 3: al pájaro. Lo que parece un premio, esconde un anzuelo.
- 6:35Speaker 3: El pez no ve el anzuelo, solo ve la comida.
- 6:38Speaker 3: y cuando muerde, ya es tarde. Marco Aurelio, que leyó
- 6:42Speaker 3: a los estoicos que le precedieron, lo dijo de otra
- 6:45Speaker 3: forma en su cuaderno. Escribió que, en la naturaleza del
- 6:49Speaker 3: ser humano, no veía ninguna virtud que se opusiera a
- 6:52Speaker 3: la justicia, pero sí veía una que se oponía al placer,
- 6:56Speaker 3: el dominio de uno mismo. No decía que el placer
- 7:00Speaker 3: fuera malo. Decía que la virtud que te protege de
- 7:03Speaker 3: él tiene un nombre muy concreto. y que se entrena,
- 7:06Speaker 3: como cualquier otra. Y Musonio Rufo dejó una frase que
- 7:10Speaker 3: puedes usar como brújula durante todo este episodio. Si haces
- 7:14Speaker 3: algo bueno con esfuerzo, el esfuerzo pasa y lo bueno queda.
- 7:18Speaker 3: Si haces algo vergonzoso con placer, el placer pasa y
- 7:22Speaker 3: la vergüenza queda. Piensa en eso cada vez que un
- 7:25Speaker 3: placer te tiente. No mires solo el momento, mira lo
- 7:29Speaker 3: que queda después. Y una última idea antes de empezar,
- 7:32Speaker 3: que explica por qué estos placeres atrapan tanto. Epicteto, el
- 7:37Speaker 3: otro gran maestro estoico, enseñaba que cada hábito se fortalece
- 7:41Speaker 3: con los actos que lo alimentan. Quien camina, camina mejor.
- 7:45Speaker 3: Quien corre, corre mejor. Y quien cede a un placer
- 7:49Speaker 3: una vez, cede más fácilmente la siguiente. Cada vez que
- 7:53Speaker 3: dices que sí, la cadena se hace un poco más gruesa.
- 7:56Speaker 3: Pero lo bueno es que funciona igual en la otra dirección.
- 7:59Speaker 3: Epicteto proponía algo muy práctico a sus alumnos. Contar los días.
- 8:04Speaker 3: Si quieres dejar de enfadarte, decía, cuenta los días que
- 8:08Speaker 3: pasas sin enfadarte. Antes me enfadaba cada día, después cada
- 8:12Speaker 3: dos días, después cada tres, después cada cuatro. Y si
- 8:17Speaker 3: llegas a treinta, da gracias a los dioses, porque el
- 8:20Speaker 3: hábito primero se debilita y después desaparece. Lo mismo vale
- 8:24Speaker 3: para cualquier placer que te domine. No hace falta una
- 8:27Speaker 3: victoria heroica. hace falta una cuenta de días. El primer
- 8:32Speaker 3: placer que un estoico rechaza es el placer de comer
- 8:35Speaker 3: por comer. En la Roma de Séneca, los banquetes de
- 8:38Speaker 3: los ricos eran un espectáculo. Platos traídos de los confines
- 8:42Speaker 3: del imperio, aves exóticas, pescados que se mantenían vivos hasta
- 8:47Speaker 3: el último momento. Séneca describía con ironía a esos anfitriones
- 8:52Speaker 3: que recorrían el mundo para llenar un estómago, y a
- 8:55Speaker 3: esos invitados que, según decía... Comían para vomitar y vomitaban
- 9:00Speaker 3: para seguir comiendo. No exageraba demasiado. Y escribía algo que
- 9:05Speaker 3: hoy suena actualísimo. La naturaleza se conforma con poco. El
- 9:10Speaker 3: hambre se calma con cualquier cosa. Lo que no tiene
- 9:14Speaker 3: fin es el capricho. El cuerpo pide comida. Lo que
- 9:18Speaker 3: pide ostras traídas de lejos no es el cuerpo, es
- 9:22Speaker 3: la vanidad. Y en una carta tiene una frase tan
- 9:25Speaker 3: ingeniosa como cierta. Hablando de la cantidad de enfermedades nuevas
- 9:29Speaker 3: que sufrían... Shop
- 9:30Speaker 2: in-store, online o in-app. Subject to availability, vitamin B12 and
- 9:56Speaker 2: magnesium contribute to the reduction of tiredness and fatigue.
- 10:00Speaker 3: Los romanos ricos le dice a Lucilio¿ Te extraña que
- 10:04Speaker 3: haya enfermedades innumerables? Cuenta a los cocineros. Muchos platos, decía,
- 10:10Speaker 3: han traído muchas enfermedades. Los antiguos, que comían sencillo, apenas
- 10:15Speaker 3: conocían la mitad de esos males. Musonio Rufo el gran
- 10:19Speaker 3: maestro estoico de aquella época, dedicó dos de sus lecciones
- 10:23Speaker 3: a la comida. Decía que había que comer para vivir,
- 10:26Speaker 3: no vivir para comer. Que la comida sencilla, la que
- 10:30Speaker 3: no necesita preparaciones complicadas, es la más sana y la
- 10:34Speaker 3: que menos esclaviza. Y que el autocontrol empieza en la mesa,
- 10:38Speaker 3: porque es el placer que se presenta con más frecuencia,
- 10:41Speaker 3: dos o tres veces al día, todos los días de
- 10:44Speaker 3: tu vida. Quien no domina eso, difícilmente dominará lo demás.
- 10:49Speaker 3: Mira la relación que tienes hoy con la comida. Hay
- 10:52Speaker 3: quien come cuando está triste, cuando está aburrido, cuando está nervioso.
- 10:57Speaker 3: Abre la nevera sin hambre. Pide comida a domicilio para
- 11:00Speaker 3: premiarse después de un mal día. Y al terminar, no
- 11:04Speaker 3: se siente mejor. Se siente peor. Porque no estaba alimentando
- 11:08Speaker 3: su cuerpo. Estaba tapando una emoción. No se trata de
- 11:12Speaker 3: pasar hambre ni de hacer dietas extremas. Séneca no lo hacía.
- 11:17Speaker 3: Se trata de recuperar el mando, de que seas tú
- 11:21Speaker 3: quien decide cuándo y cuánto, y no tu ansiedad. Séneca
- 11:26Speaker 3: tenía un ejercicio que practicaba de verdad. Cada cierto tiempo,
- 11:30Speaker 3: durante unos días, se conformaba con la comida más sencilla
- 11:34Speaker 3: y barata. Pan duro, agua, ropa áspera. Y al final
- 11:39Speaker 3: se preguntaba,¿ era esto lo que tanto temía? Le escribía
- 11:43Speaker 3: a su amigo Lucilio que así, en los días de abundancia,
- 11:47Speaker 3: uno se prepara para los días difíciles, y descubre que
- 11:51Speaker 3: la pobreza no es tan terrible como parece desde lejos.
- 11:54Speaker 3: Y le contaba que no era una idea suya, que
- 11:58Speaker 3: el propio Epicuro, el filósofo del placer, hacía lo mismo.
- 12:03Speaker 3: Algunos días comía apenas lo justo, para comprobar si le
- 12:06Speaker 3: faltaba algo para ser feliz, y si valía la pena
- 12:09Speaker 3: tanto esfuerzo para conseguir lo demás. El filósofo que más
- 12:14Speaker 3: defendió el placer era también el que mejor sabía vivir
- 12:17Speaker 3: con poco. La práctica para este primer placer es sencilla.
- 12:22Speaker 3: Durante una semana, antes de comer algo fuera de tus comidas,
- 12:26Speaker 3: hazte una sola pregunta.¿ Tengo hambre o tengo otra cosa? ¿Aburrimiento, tristeza, nervios, cansancio?
- 12:36Speaker 3: Si es otra cosa, atiende esa otra cosa. Sal a caminar,
- 12:41Speaker 3: llama a alguien, Escribe lo que te pasa. Y si
- 12:44Speaker 3: es hambre, come tranquilo. Te sorprenderá cuántas veces la respuesta
- 12:49Speaker 3: no es hambre. Y otro gesto sencillo que cambia mucho.
- 12:53Speaker 3: Come sin pantallas. Sin el móvil al lado. Sin la
- 12:57Speaker 3: televisión encendida. Cuando comes distraído, comes más y disfrutas menos.
- 13:03Speaker 3: Porque tu atención está en otra parte. Cuando comes atento,
- 13:07Speaker 3: te sacias antes y saboreas de verdad. Es la diferencia
- 13:11Speaker 3: entre alimentación El segundo placer que un estoico rechaza es
- 13:17Speaker 3: el placer de la embriaguez, el de perder el control.
- 13:20Speaker 3: Séneca no prohibía el vino. Bebía, con moderación. Incluso reconocía que,
- 13:46Speaker 3: de vez en cuando, un poco de vino ayuda a
- 13:49Speaker 3: soltar las preocupaciones, como hacía Catón para relajarse de los
- 13:53Speaker 3: asuntos públicos. Pero tenía una frase muy dura para el exceso.
- 13:57Speaker 3: La embriaguez no es otra cosa que una locura voluntaria. Piénsalo,
- 14:02Speaker 3: una locura que eliges tú. Ninguna enfermedad te obliga, nadie
- 14:07Speaker 3: te la impone. Y aún así, durante unas horas, renuncias
- 14:11Speaker 3: a lo único que te hace dueño de ti mismo,
- 14:13Speaker 3: tu capacidad de juicio. Séneca decía que el vino no
- 14:17Speaker 3: crea los vicios, solo los saca a la luz. El
- 14:20Speaker 3: que es violento se vuelve más violento. El que es
- 14:23Speaker 3: indiscreto cuenta lo que no debía. El que es débil
- 14:27Speaker 3: se vuelve más débil. Lo que hay dentro sale fuera,
- 14:31Speaker 3: sin filtro. Y para demostrarlo, Séneca recuerda a Alejandro Magno.
- 14:36Speaker 3: El conquistador del mundo, en medio de un banquete, borracho,
- 14:40Speaker 3: Mató con su propia lanza a Clito, uno de sus
- 14:43Speaker 3: amigos más queridos, el que le había salvado la vida
- 14:46Speaker 3: en una batalla. Cuando se le pasó el efecto del vino,
- 14:49Speaker 3: quiso morir de vergüenza. Séneca lo resumía así. El hombre
- 14:54Speaker 3: que había vencido a tantos ejércitos, fue vencido por la copa.
- 14:58Speaker 3: Ningún enemigo le hizo tanto daño como el que él
- 15:01Speaker 3: mismo se hizo aquella noche. Y añadía algo que cualquiera
- 15:04Speaker 3: que haya vivido una mala noche reconocerá. El placer dura
- 15:08Speaker 3: un momento. Pero lo que se dice y se hace
- 15:10Speaker 3: en ese momento puede durar toda la vida. Una pelea,
- 15:14Speaker 3: una infidelidad, un accidente, un mensaje que no debías enviar,
- 15:19Speaker 3: una promesa que no puedes cumplir. Hoy, la embriaguez tiene
- 15:23Speaker 3: muchas formas. No solo el alcohol. Cualquier cosa que usas
- 15:27Speaker 3: para no sentir, para no pensar. para escapar de ti
- 15:30Speaker 3: mismo durante unas horas. Y la pregunta estoica es siempre
- 15:34Speaker 3: la misma.¿ Lo usas tú o te usa a ti?¿
- 15:37Speaker 3: Puedes pasar una semana sin ello sin que te cueste?
- 15:40Speaker 3: Si la respuesta es no, no es un placer. Es
- 15:43Speaker 3: una dependencia que se hace pasar por placer. Todos conocemos
- 15:47Speaker 3: a alguien que dice que bebe por diversión. Pero si
- 15:50Speaker 3: te fijas, bebe cuando está estresado, cuando está triste, cuando
- 15:54Speaker 3: se siente solo, cuando celebra, cuando pierde. Bebe para todo.
- 15:59Speaker 3: Y al final ya no sabe estar en una reunión
- 16:01Speaker 3: sin una copa en la mano, ni dormirse sin algo
- 16:04Speaker 3: que le ayude. No es que le guste, es que
- 16:07Speaker 3: ya no sabe estar sin ello. Séneca proponía una forma
- 16:11Speaker 3: de examinarse. Preguntarte, al final del día, qué hábitos te
- 16:15Speaker 3: dominan y cuáles dominas tú. Y si descubres que alguno
- 16:19Speaker 3: te domina, no te castigues. Empieza a recuperar terreno, poco
- 16:24Speaker 3: a poco. como quien reconquista una ciudad barrio a barrio.
- 16:28Speaker 3: Y él mismo practicaba ese examen cada noche. Cuenta que
- 16:32Speaker 3: lo aprendió de Sextio, un filósofo romano. Cuando se apagaba
- 16:36Speaker 3: la luz y su mujer, que ya conocía la costumbre,
- 16:39Speaker 3: se quedaba en silencio, él repasaba el día entero. Y
- 16:43Speaker 3: se hacía tres preguntas.¿ Qué mal mío he curado hoy?¿
- 16:47Speaker 3: Qué vicio he resistido?¿ En qué he mejorado? Decía que
- 16:51Speaker 3: no hay nada más hermoso que esa costumbre. y que
- 16:54Speaker 3: el sueño que viene después es tranquilo y profundo. Para
- 16:58Speaker 3: este segundo placer, te propongo una prueba sencilla y reveladora.
- 17:03Speaker 3: 30 días sin aquello que usas para escapar. Si es
- 17:06Speaker 3: el alcohol, 30 días sin alcohol. Si es otra cosa,
- 17:10Speaker 3: lo mismo. No para siempre. 30 días. Y observa qué pasa.
- 17:15Speaker 3: Si te cuesta poco, perfecto, eres libre. Si te cuesta mucho,
- 17:20Speaker 3: acabas de descubrir dónde está tu cadena. y saberlo es
- 17:24Speaker 3: el primer paso para romperla. Prepárate para algo que casi
- 17:28Speaker 3: nadie te cuenta. Lo más difícil no será el deseo,
- 17:31Speaker 3: sino la presión de los demás. Siempre hay alguien que insiste,
- 17:35Speaker 3: que se ríe, que te pregunta por qué no bebes,
- 17:38Speaker 3: que te hace sentir raro. Seneca diría que precisamente ahí
- 17:42Speaker 3: está la prueba. No tienes que dar explicaciones ni dar
- 17:46Speaker 3: lecciones a nadie. Un no, gracias, tranquilo y sin justificaciones
- 17:51Speaker 3: es suficiente. Quien necesita que todos hagan lo mismo que
- 17:55Speaker 3: él para sentirse cómodo, tiene un problema que no es
- 17:58Speaker 3: el tuyo. Y te pregunto,¿ de qué estás intentando escapar
- 18:02Speaker 3: cuando pierdes el control? El tercer placer que un estoico
- 18:06Speaker 3: rechaza es el placer del lujo y la ostentación. El
- 18:10Speaker 3: de que te vean. Seneca cuenta una anécdota sobre sí
- 18:13Speaker 3: mismo que le honra, precisamente porque no le deja bien
- 18:16Speaker 3: del todo. Un día decidió hacer un viaje de dos
- 18:19Speaker 3: días con un amigo, Máximo. de la forma más sencilla posible.
- 18:24Speaker 3: Pocos esclavos, poca ropa, y en lugar de su carruaje
- 18:27Speaker 3: de lujo, una carreta de campesino tirada por mulas que
- 18:30Speaker 3: apenas caminaban. Comían higos secos, dormían en un colchón en
- 18:35Speaker 3: el suelo. Esa misma carta recuerda a Catón el Viejo,
- 18:39Speaker 3: uno de los romanos más admirados de la historia, que
- 18:42Speaker 3: había sido cónsul y censor. Cuando viajaba, iba montado en
- 18:46Speaker 3: un caballo corriente, que además cargaba con su equipaje a
- 18:49Speaker 3: los lados. Séneca se imagina lo que habría pasado si
- 18:53Speaker 3: ese catón se hubiera cruzado en el camino con uno
- 18:56Speaker 3: de los jóvenes ricos de su época, con sus carruajes...
- 19:04Speaker 2: Sus corredores...
- 19:37Speaker 3: Y Seneca confiesa algo con mucha honestidad. Mientras iban por
- 19:41Speaker 3: el camino, cada vez que se cruzaban con viajeros ricos
- 19:44Speaker 3: y elegantes, se ponía colorado. Le daba vergüenza que le
- 19:48Speaker 3: vieran en aquella carreta. Y en la carta reflexiona,¿ de
- 19:52Speaker 3: qué me avergüenzo? Si me avergüenzo de que me vean así,
- 19:55Speaker 3: es que todavía no he aprendido de verdad lo que
- 19:58Speaker 3: tanto alabo. Todavía me importa demasiado lo que piensen de mí.
- 20:02Speaker 3: En otra carta, Seneca visitó la villa en la que
- 20:05Speaker 3: había vivido sus últimos años Escipión el Africano, el general
- 20:09Speaker 3: que había vencido a Aníbal. Y se quedó impresionado por
- 20:13Speaker 3: el baño de aquel héroe. Pequeño, oscuro, sencillo, como se
- 20:17Speaker 3: hacían antes. Y comparó. Hoy, escribió, cualquiera se considera pobre
- 20:23Speaker 3: si las paredes de su baño no brillan con mármoles
- 20:26Speaker 3: y espejos. Escipión, el salvador de Roma, se lavaba en
- 20:30Speaker 3: un cuarto estrecho. y nosotros necesitamos lujo para sentirnos a
- 20:35Speaker 3: la altura. Ojo, Séneca también avisaba del extremo contrario. En
- 20:40Speaker 3: una de sus primeras cartas le dice a Lucilio que
- 20:43Speaker 3: no se vista de forma llamativamente pobre, que no se
- 20:46Speaker 3: deje la barba descuidada, ni duerma en el suelo para
- 20:49Speaker 3: que todos vean lo filósofo que es. Eso también es ostentación, decía,
- 20:54Speaker 3: solo que al revés. Lo que pide un estoico no
- 20:57Speaker 3: es llamar la atención con la pobreza, sino dejar de
- 21:00Speaker 3: necesitar la atención de los demás. Fíjate qué lección. El
- 21:05Speaker 3: hombre más rico de Roma descubrió, en una carreta de mulas,
- 21:08Speaker 3: que una parte de su riqueza no la quería para disfrutarla,
- 21:12Speaker 3: sino para que le vieran disfrutarla. Y eso, decía, es
- 21:16Speaker 3: la forma más absurda de esclavitud, vivir pendiente del juicio
- 21:20Speaker 3: de desconocidos que pasan por el camino. Hoy este placer
- 21:24Speaker 3: tiene una fuerza enorme. El coche que se compra para
- 21:27Speaker 3: que lo vean en la puerta, La ropa de marca
- 21:30Speaker 3: que se lleva para que se note la marca. El
- 21:33Speaker 3: viaje que se hace para enseñarlo. La boda que cuesta
- 21:36Speaker 3: lo que una casa. La deuda que se firma para
- 21:39Speaker 3: aparentar un nivel de vida que no se tiene. Y
- 21:42Speaker 3: la pregunta de Séneca sigue siendo la misma.¿ Lo disfrutarías
- 21:45Speaker 3: igual si nadie lo viera? Séneca escribió también que muchos
- 21:50Speaker 3: se arruinan por imitar a otros. Que no viven según
- 21:53Speaker 3: la razón, sino según el ejemplo de los demás. y
- 21:57Speaker 3: que hay que preguntarse no qué hacen los demás, sino
- 22:01Speaker 3: qué es lo correcto. Si todos tus vecinos se endeudan
- 22:05Speaker 3: para cambiar de coche, eso no lo convierte en una
- 22:08Speaker 3: buena idea, solo lo convierte en una costumbre. Séneca lo
- 22:13Speaker 3: explicaba con una distinción que conviene tener muy presente. Los
- 22:17Speaker 3: deseos naturales, escribía, tienen límite. El hambre se sacia, la
- 22:23Speaker 3: sed se calma, el frío se quita con un abrigo.
- 22:27Speaker 3: Los deseos que nacen de las opiniones falsas no tienen
- 22:31Speaker 3: dónde detenerse. Nunca hay un coche lo bastante bueno, una
- 22:35Speaker 3: casa lo bastante grande, una marca lo bastante exclusiva. Porque
- 22:40Speaker 3: lo que buscas no es el objeto, sino la mirada
- 22:43Speaker 3: de los demás. Y esa mirada nunca se queda satisfecha.
- 22:48Speaker 3: Imagina una familia que gana bien, pero que siempre va
- 22:51Speaker 3: justa a final de mes. No porque les falte, sino
- 22:55Speaker 3: porque cada aumento de sueldo se convierte inmediatamente en un
- 22:59Speaker 3: gasto más visible. Mejor coche, mejor colegio, mejores vacaciones, mejor ropa.
- 23:05Speaker 3: Y nunca hay paz, porque todo lo que ganan lo
- 23:09Speaker 3: gastan en mantener una imagen. Si un día dejan de
- 23:12Speaker 3: ganar lo mismo, todo se derrumba. Están atrapados en una
- 23:16Speaker 3: jaula que ellos mismos han ido dorando. Y pasa hasta
- 23:20Speaker 3: en las celebraciones más íntimas. el cumpleaños de un niño
- 23:24Speaker 3: de cinco años que tiene que ser más espectacular que
- 23:27Speaker 3: el del compañero de clase. La comunión, la boda, la fiesta,
- 23:32Speaker 3: cada una un poco más cara que la anterior, porque
- 23:35Speaker 3: nadie quiere quedar por debajo. Al final, lo que debía
- 23:39Speaker 3: ser una alegría se convierte en una competición agotadora. Y
- 23:43Speaker 3: lo que el niño va a recordar no es el
- 23:45Speaker 3: tamaño de la tarta, sino si sus padres estaban tranquilos
- 23:49Speaker 3: y a su lado. El ejercicio para este tercer placer
- 23:53Speaker 3: es la prueba de la carreta. Antes de cualquier compra importante, pregúntate.¿
- 23:58Speaker 3: Lo compraría si nadie fuera a saber que lo tengo?
- 24:01Speaker 3: Si la respuesta es sí, adelante. Si la respuesta es no,
- 24:05Speaker 3: ya sabes para quién lo estás comprando. Y casi nunca
- 24:08Speaker 3: es para ti. Y un ejercicio más valiente, como el
- 24:12Speaker 3: de Seneca. Haz algo esta semana de la forma más
- 24:15Speaker 3: sencilla aunque te vean. Ve en transporte público aunque tengas coche.
- 24:20Speaker 3: Lleva la ropa más sencilla a un lugar donde todos
- 24:23Speaker 3: van arreglados. Observa la incomodidad que sientes. Esa incomodidad te
- 24:28Speaker 3: dice exactamente cuánto te importa todavía la mirada ajena.¿ Y tú?¿
- 24:33Speaker 3: Qué tienes en tu vida que en realidad tienes para
- 24:35Speaker 3: que lo vean los demás? El cuarto placer que un
- 24:38Speaker 3: estoico rechaza es el placer de la distracción constante. El ruido.
- 24:44Speaker 3: Séneca vivió durante un tiempo en una casa situada justo
- 24:47Speaker 3: encima de unos baños públicos, y en una de sus
- 24:50Speaker 3: cartas describe con mucho humor el estruendo que subía hasta
- 24:53Speaker 3: su habitación, los gruñidos de los que levantaban pesas, los
- 24:58Speaker 3: golpes del masajista, los gritos del que llevaba la cuenta
- 25:01Speaker 3: en el juego de pelota, el vendedor de pasteles, el
- 25:04Speaker 3: de salchichas, el de dulces, cada uno con su pregón,
- 25:08Speaker 3: y el que se tiraba a la piscina con un
- 25:10Speaker 3: chapuzón enorme. Y aún así, Séneca decía que intentaba concentrarse,
- 25:15Speaker 3: que el ruido de fuera no era el peor, que
- 25:18Speaker 3: lo verdaderamente difícil era el ruido de dentro, porque de
- 25:22Speaker 3: nada sirve el silencio de la habitación si la mente
- 25:25Speaker 3: está alborotada. Y al final de la carta reconoce que,
- 25:28Speaker 3: aunque se puede aprender a pensar con ruido, lo más
- 25:31Speaker 3: sabio es alejarse de él cuando se puede, y que
- 25:34Speaker 3: él mismo iba a mudarse. En otra carta, la segunda
- 25:38Speaker 3: que le escribe a Lucilio, le da un consejo que
- 25:41Speaker 3: parece escrito para nosotros. quien está en todas partes, no
- 25:45Speaker 3: está en ninguna. Hablaba de leer de todo un poco
- 25:48Speaker 3: sin profundizar en nada, de viajar sin parar, sin conocer
- 25:52Speaker 3: ningún lugar. Decía que una planta que se trasplanta constantemente
- 25:56Speaker 3: nunca echa raíces, y que una mente que salta de
- 25:59Speaker 3: una cosa a otra nunca se alimenta de verdad. Y
- 26:03Speaker 3: hay otra carta en la que un amigo se queja
- 26:05Speaker 3: de que ha viajado mucho, ha cambiado de ciudad, de paisaje,
- 26:09Speaker 3: de clima… y sigue sintiéndose igual de inquieto. Seneca le
- 26:13Speaker 3: contesta con una frase que atribuye a Sócrates.¿ Por qué
- 26:17Speaker 3: te extraña que los viajes no te sirvan de nada
- 26:20Speaker 3: si te llevas a ti mismo contigo? Y añade, tienes
- 26:23Speaker 3: que cambiar de alma, no de cielo. Es exactamente lo
- 26:27Speaker 3: que hacemos hoy con la distracción. Pasamos de una aplicación
- 26:31Speaker 3: a otra, de un vídeo a otro, de una noticia
- 26:34Speaker 3: a otra, porque lo que nos inquieta no está fuera,
- 26:41Speaker 3: viene con nosotros a cada pantalla nueva. Seneca tenía una
- 26:45Speaker 3: expresión para esa gente que siempre está ocupada sin hacer
- 26:49Speaker 3: nada importante. Una inquieta inercia. Gente que corre de un
- 26:53Speaker 3: lado a otro, que se llena el día de actividades,
- 26:56Speaker 3: de visitas, de noticias, y que al final no ha
- 27:00Speaker 3: avanzado nada. Mucho movimiento, ningún rumbo. Seneca describía también el
- 27:06Speaker 3: aburrimiento que nace de esa vida. Hay personas, decía, que
- 27:10Speaker 3: se cansan de todo y se preguntan,¿ hasta cuándo lo mismo?
- 27:14Speaker 3: Me despierto, duermo, tengo hambre, me sacio, tengo frío, tengo calor,
- 27:20Speaker 3: nada se acaba, todo vuelve. Y en lugar de buscar sentido,
- 27:24Speaker 3: buscan más estímulos, más ruido para tapar el vacío. Pero
- 27:28Speaker 3: el vacío no se llena con ruido, se llena con
- 27:31Speaker 3: algo que valga la pena hacer. Y en otra carta,
- 27:34Speaker 3: confesaba algo que hoy podríamos aplicar a cualquier rato en
- 27:38Speaker 3: las redes. Le contaba a Lucilio que cada vez que
- 27:41Speaker 3: pasaba un día entre la multitud, en los espectáculos, rodeado
- 27:45Speaker 3: de gente, volvía a casa peor. Más ambicioso, más ansioso
- 27:50Speaker 3: de placeres, más cruel incluso, por haber estado entre la gente.
- 27:54Speaker 3: No porque la gente fuera mala, sino porque los vicios
- 27:57Speaker 3: se contagian. Lo que ves todo el día termina pareciéndote normal.
- 28:02Speaker 3: Piensa en lo que absorbes cada vez que pasas una
- 28:04Speaker 3: hora deslizando el dedo por la pantalla. Vidas que parecen perfectas.
- 28:09Speaker 3: Cuerpos que parecen perfectos. Viajes, compras, peleas, indignación. Sales de
- 28:16Speaker 3: ahí más insatisfecho con tu vida. Más pendiente de lo
- 28:19Speaker 3: que no tienes. Más irritable. Seneca volvía a casa peor
- 28:23Speaker 3: después de un día en el circo. Nosotros llevamos el
- 28:26Speaker 3: circo en el bolsillo. Si Seneca viera hoy nuestros teléfonos...
- 28:30Speaker 3: Ella lo llama otra mami. ¿Qué? Fue yo.¿
- 28:33Speaker 4: Por qué no fui yo? No tienes
- 28:35Speaker 2: que tener miedo, mamá. Ella es buena.¿ Puedo entrar en
- 28:37Speaker 2: tu corazón
- 28:38Speaker 4: ¡Mamá! ¡Mamá!
- 28:40Speaker 2: Vamos a tener mucho divertido
- 28:42Speaker 4: juntos.
- 29:00Speaker 3: teléfonos probablemente no daría crédito cada notificación es un vendedor
- 29:05Speaker 3: de pasteles gritando bajo la ventana cada vídeo de 15
- 29:08Speaker 3: segundos es un chapuzón que te saca de lo que
- 29:11Speaker 3: estabas pensando y lo peor es que este ruido no
- 29:14Speaker 3: lo soportamos a pesar nuestro lo buscamos lo elegimos nos
- 29:19Speaker 3: da un pequeño placer cada vez y a cambio nos
- 29:22Speaker 3: quita la capacidad de estar con nosotros mismos Haz la
- 29:26Speaker 3: cuenta de cuántas veces al día coges el móvil sin
- 29:29Speaker 3: un motivo. Cuando esperas, cuando te aburres, cuando algo te incomoda,
- 29:34Speaker 3: cuando estás con alguien y la conversación decae. Es tan
- 29:38Speaker 3: automático que ni lo decides. Y al final del día
- 29:41Speaker 3: te sientes cansado sin haber hecho nada que te canse.
- 29:45Speaker 3: Es el cansancio de una mente que no ha parado
- 29:47Speaker 3: de saltar. Para este cuarto placer, el ejercicio tiene dos partes.
- 29:52Speaker 3: La primera, elige cada día una hora sin ningún tipo
- 29:56Speaker 3: de pantalla ni de ruido elegido. ni móvil, ni televisión,
- 30:00Speaker 3: ni música de fondo. Sólo tú, lo que estés haciendo
- 30:04Speaker 3: y tus pensamientos. Al principio será incómodo. Esa incomodidad es
- 30:09Speaker 3: la medida de tu dependencia. La segunda, aplica la regla
- 30:13Speaker 3: de Seneca a la información. Elige pocas fuentes, buenas, y
- 30:18Speaker 3: profundiza en ellas. Un libro antes que 100 vídeos. Una
- 30:22Speaker 3: conversación larga antes que 20 mensajes. Echa raíces en algo.
- 30:27Speaker 3: en lugar de trasplantarte cada minuto. Séneca tenía una imagen
- 30:32Speaker 3: preciosa para leer bien. Decía que hay que imitar a
- 30:35Speaker 3: las abejas, que van de flor en flor, pero no
- 30:38Speaker 3: para dispersarse, sino para recoger lo mejor de cada una
- 30:41Speaker 3: y convertirlo en miel. Lee, escucha, aprende de muchos sitios,
- 30:47Speaker 3: pero detente a digerir. Una idea que has pensado de
- 30:50Speaker 3: verdad te transforma más que 100 que solo has visto pasar.
- 30:54Speaker 3: Y te pregunto,¿ de qué silencio estás huyendo cuando llenas
- 30:58Speaker 3: cada minuto de ruido? El quinto placer que un estoico
- 31:01Speaker 3: rechaza es el placer de la pereza, el de quedarse
- 31:04Speaker 3: en la cama. Este no lo cuenta Séneca, sino alguien
- 31:08Speaker 3: que le leyó y que vivió un siglo después, Marco Aurelio.
- 31:12Speaker 3: Al comienzo de uno de los libros de su cuaderno,
- 31:15Speaker 3: el emperador se escribe a sí mismo una conversación que
- 31:18Speaker 3: cualquiera ha tenido alguna mañana. Cuando de madrugada te cueste levantarte,
- 31:22Speaker 3: se dice... ten presente esto. Me levanto para hacer el
- 31:26Speaker 3: trabajo de un ser humano.¿ Por qué me quejo si
- 31:29Speaker 3: voy a hacer aquello para lo que he nacido?¿ O
- 31:32Speaker 3: es que he sido hecho para quedarme calentito entre las mantas?
- 31:35Speaker 3: Y se responde a sí mismo, pero es más agradable.¿
- 31:39Speaker 3: Así que has nacido para el placer y no para
- 31:41Speaker 3: la acción?¿ No ves a las plantas, a los pájaros,
- 31:44Speaker 3: a las hormigas, a las arañas, a las abejas, cada
- 31:48Speaker 3: uno y tú no quieres hacer la tuya? Fíjate en
- 31:52Speaker 3: que el hombre más poderoso del mundo tenía que convencerse
- 31:56Speaker 3: cada mañana de salir de la cama. No era un superhombre.
- 32:00Speaker 3: Le costaba como a cualquiera. La diferencia es que no
- 32:03Speaker 3: dejaba que el placer de las sábanas decidiera por él.
- 32:06Speaker 3: Y en ese mismo pasaje, Marco Aurelio se hace un
- 32:09Speaker 3: reproche que es casi una revelación. Te quedas en la cama,
- 32:14Speaker 3: se dice, porque no te quieres a ti mismo. Si
- 32:17Speaker 3: te quisieras, querrías también tu naturaleza y lo que ella
- 32:21Speaker 3: te pide. Fíjate en los que aman su oficio. Se
- 32:25Speaker 3: desgastan trabajando en él. Se olvidan de comer y de lavarse.¿
- 32:29Speaker 3: Y tú?¿ Valoras tu naturaleza menos que el artesano su taller?
- 32:34Speaker 3: La pereza, para él, no era un exceso de amor propio.
- 32:39Speaker 3: Era una falta de él. Séneca, por su parte... Se
- 32:43Speaker 3: burlaba de los que en Roma vivían de noche y
- 32:46Speaker 3: dormían de día, por pura moda. Los llamaba los que
- 32:50Speaker 3: huyen de la luz, gente que convertía la vida en
- 32:53Speaker 3: una fiesta continua y que luego no tenía energía para
- 32:57Speaker 3: nada que mereciera la pena. Decía que muchos están muertos
- 33:01Speaker 3: antes de morir, porque pasan los días como si no
- 33:04Speaker 3: les pertenecieran. En su libro Sobre la brevedad de la vida,
- 33:08Speaker 3: dejó una de sus frases más famosas. No es que
- 33:12Speaker 3: tengamos poco tiempo, es que perdemos mucho. La vida es
- 33:16Speaker 3: suficientemente larga, decía, si sabemos usarla, pero se nos escurre
- 33:22Speaker 3: entre los dedos en cosas que no importan, y solo
- 33:25Speaker 3: nos damos cuenta de que se acaba cuando ya se
- 33:28Speaker 3: ha ido. En su primera carta a Lucilio, le daba
- 33:31Speaker 3: un consejo que parece una orden militar. Reclámate a ti mismo.
- 33:37Speaker 3: Recupera el tiempo que te roban, que se te escapa
- 33:40Speaker 3: o que tú mismo dejas perder. Y le pedía algo más.
- 33:44Speaker 3: Abraza cada hora. Si te haces dueño del día de hoy,
- 33:48Speaker 3: dependerás menos del de mañana. Mientras aplazamos, decía, la vida pasa.
- 33:54Speaker 3: Es una idea muy simple que cambia la forma de
- 33:57Speaker 3: ver la pereza. No es solo que no hagas las cosas.
- 34:00Speaker 3: Es que el tiempo que pasas aplazándolas también se gasta
- 34:04Speaker 3: y no vuelve. La pereza tiene hoy un disfraz muy convincente.
- 34:09Speaker 3: El descanso. Y descansar es necesario. Los estoicos lo sabían.
- 34:14Speaker 3: Pero hay una diferencia entre descansar para recuperar fuerzas y
- 34:18Speaker 3: quedarse tirado para no enfrentar lo que tienes que hacer.
- 34:21Speaker 3: El primero te devuelve la energía. El segundo te la quita.
- 34:26Speaker 3: Cuanto más evitas lo que tienes que hacer, más pesado
- 34:29Speaker 3: se vuelve. Recuerda ese proyecto que llevas meses posponiendo. Ese
- 34:34Speaker 3: ejercicio que ibas a empezar el lunes. Esa conversación pendiente.
- 34:38Speaker 3: Ese libro a medias. Cada día que no lo haces,
- 34:42Speaker 3: tu cerebro recibe un pequeño premio. El alivio de no
- 34:45Speaker 3: enfrentarte a la incomodidad. Y cada día, ese premio te
- 34:49Speaker 3: ata un poco más a la inercia. Para este quinto placer,
- 34:53Speaker 3: usa el ejercicio de Marco Aurelio. Mañana, cuando suene el despertador,
- 34:58Speaker 3: antes de dar la vuelta en la cama, hazte su pregunta.¿
- 35:01Speaker 3: Para qué me levanto hoy? Y responde con algo concreto.
- 35:05Speaker 3: Para terminar ese informe. Para entrenar. Para llevar a mis
- 35:09Speaker 3: hijos al colegio con calma. Ponle una razón al día
- 35:13Speaker 3: antes de que la pereza le ponga la suya. Y
- 35:15Speaker 3: una regla sencilla para lo que llevas tiempo posponiendo. 5 minutos.
- 35:20Speaker 3: Comprometete solo a empezar. Durante 5 minutos. Casi siempre, una
- 35:26Speaker 3: vez empezado, sigues. Lo más difícil de cualquier tarea no
- 35:30Speaker 3: es hacerla. Es salir de la cama para empezarla. Y
- 35:33Speaker 3: un tercer consejo, muy estoico en su sencillez. Levántate a
- 35:38Speaker 3: la misma hora todos los días, también el fin de semana.
- 35:42Speaker 3: No por disciplina militar, sino para que la decisión ya
- 35:45Speaker 3: esté tomada. Cuanto menos tengas que negociar contigo mismo cada mañana,
- 35:50Speaker 3: menos oportunidades le das a la pereza de ganar la discusión.¿
- 35:53Speaker 3: Y tú?¿ Qué te estás perdiendo por quedarte entre las mantas?
- 35:57Speaker 3: El sexto placer que un estoico rechaza es el placer
- 36:01Speaker 3: que se toma sin respeto, el del deseo sin freno.
- 36:04Speaker 3: Este es un tema delicado, y los estoicos lo trataban
- 36:08Speaker 3: con una seriedad que hoy sorprende. Musonio Rufo dedicó una
- 36:12Speaker 3: de sus lecciones a los placeres del amor, y defendía
- 36:15Speaker 3: algo poco habitual para su época, que la fidelidad obligaba
- 36:19Speaker 3: igual al hombre que a la mujer, que el marido
- 36:22Speaker 3: que se permitía lo que no le permitía a su
- 36:24Speaker 3: esposa era un hipócrita, y que nadie que quiera ser
- 36:27Speaker 3: dueño de sí mismo puede ser esclavo de su deseo.
- 36:31Speaker 3: Musonio tenía además una idea muy alta del matrimonio, poco
- 36:35Speaker 3: común en su tiempo. Decía que su fin no era
- 36:37Speaker 3: sólo tener hijos, sino compartir la vida entera, cuidarse el
- 36:42Speaker 3: uno al otro, en la salud y en la enfermedad,
- 36:45Speaker 3: como dos bueyes que tiran juntos del mismo arado. Desde
- 36:49Speaker 3: ahí se entiende su exigencia. Quien rompe esa alianza por
- 36:53Speaker 3: un impulso no traiciona sólo a otra persona, traiciona la
- 36:57Speaker 3: vida que había decidido construir. Para Musonio, el problema no
- 37:01Speaker 3: era el deseo en sí, el deseo es natural. El
- 37:05Speaker 3: problema era cuando el deseo manda, cuando lleva a mentir,
- 37:09Speaker 3: a traicionar, a usar a otra persona como un objeto,
- 37:12Speaker 3: a poner en riesgo una familia por un momento. Ahí
- 37:16Speaker 3: ya no hay placer, hay una cadena que se viste
- 37:19Speaker 3: de pasión. Seneca lo explicaba con una imagen muy clara
- 37:23Speaker 3: en su libro sobre la vida feliz. El placer, decía,
- 37:27Speaker 3: puede acompañarte, pero no puede guiarte. Tiene que ir detrás
- 37:31Speaker 3: de la virtud, como un acompañante, nunca delante, como un guía.
- 37:36Speaker 3: Cuando el placer va delante, te lleva a donde él quiere.
- 37:39Speaker 3: Cuando va detrás, te sigue a donde tú decides ir.
- 37:43Speaker 3: La diferencia entre una vida ordenada y una vida descontrolada está,
- 37:47Speaker 3: muchas veces, en ese orden. Séneca, que escribió mucho sobre
- 37:52Speaker 3: el amor y la amistad, decía que el placer es
- 37:54Speaker 3: pasajero y que cuanto más intenso, más rápido se va.
- 37:58Speaker 3: y que deja detrás... Muchas
- 38:00Speaker 5: veces, arrepentimiento. Lo que se gana en una noche puede
- 38:03Speaker 5: costar una vida entera de confianza.
- 38:28Speaker 3: Seguro que conoces historias de personas que lo tenían todo,
- 38:31Speaker 3: una familia, un hogar, una vida estable, y lo arriesgaron
- 38:35Speaker 3: por un impulso. En el momento parecía irresistible. Después se
- 38:40Speaker 3: preguntaban cómo pudieron. Y la respuesta estoica es clara, porque
- 38:45Speaker 3: no habían entrenado nunca el músculo de decir que no
- 38:48Speaker 3: a un deseo. Y cuando llegó el deseo más fuerte,
- 38:51Speaker 3: ese músculo no estaba ahí. Hoy, el deseo sin freno
- 38:55Speaker 3: tiene además un escaparate permanente. Contenido diseñado para engancharte. Aplicaciones
- 39:01Speaker 3: que convierten a las personas en fotos que se pasan
- 39:03Speaker 3: con el dedo. Todo empuja a tratar el deseo como
- 39:06Speaker 3: un consumo más. Y los estoicos te dirían lo mismo
- 39:10Speaker 3: que hace 2000 años. Lo que consumes sin medida acaba
- 39:13Speaker 3: consumiéndote a ti. No se trata de reprimir ni de
- 39:17Speaker 3: avergonzarse de lo que uno siente. Se trata de que
- 39:20Speaker 3: el deseo pase por el filtro de tu carácter antes
- 39:23Speaker 3: de convertirse en acción. Epicteto lo resumía con un consejo
- 39:27Speaker 3: muy práctico. Cuando te asalte la imagen de un placer,
- 39:30Speaker 3: no te dejes arrastrar por ella. Dile, espera un poco,
- 39:34Speaker 3: déjame ver quién eres y qué me pides. Y piensa
- 39:38Speaker 3: en los dos momentos, el del disfrute y el de después,
- 39:41Speaker 3: cuando te arrepientas y te reproches. Y compara eso con
- 39:45Speaker 3: la alegría de haberte vencido a ti mismo. Seneca añadía
- 39:49Speaker 3: un consejo de estrategia muy útil para este tipo de placeres.
- 39:53Speaker 3: Es más fácil, decía, no dejar entrar a un enemigo
- 39:57Speaker 3: que expulsarlo una vez que está dentro. Con el deseo
- 40:01Speaker 3: pasa lo mismo. Es mucho más fácil no ponerte en
- 40:04Speaker 3: la situación que resistir cuando ya estás en ella. No
- 40:08Speaker 3: abras esa conversación. No vayas a ese lugar. No descargues
- 40:12Speaker 3: esa aplicación. La fuerza de voluntad es limitada. La prudencia,
- 40:17Speaker 3: en cambio, te ahorra tener que usarla. En una de
- 40:20Speaker 3: sus cartas, Seneca cuenta una respuesta muy humilde de un
- 40:24Speaker 3: filósofo estoico anterior, Panecio. Un joven le preguntó si el
- 40:28Speaker 3: sabio podía enamorarse. Y Panecio respondió, del sabio ya hablaremos.
- 40:33Speaker 3: Pero tú y yo, que estamos muy lejos de serlo,
- 40:36Speaker 3: no debemos ponernos en una situación que nos arrastre y
- 40:40Speaker 3: nos haga esclavos de otro. Es una lección de honestidad.
- 40:44Speaker 3: No presumas de una fuerza que no tienes. Conoce tus
- 40:47Speaker 3: puntos débiles y protégelos. El ejercicio para este sexto placer
- 40:51Speaker 3: es exactamente ese. Cuando sientas un impulso que sabes que
- 40:55Speaker 3: no te conviene, cualquiera que sea, no luches contra él
- 40:59Speaker 3: de frente. Hazle esperar. Dile, dentro de 10 minutos lo decido.
- 41:04Speaker 3: Y en esos 10 minutos, imagina el después. No el momento,
- 41:08Speaker 3: el después. Casi siempre, el impulso pierde fuerza cuando le
- 41:12Speaker 3: obligas a esperar. Y te pregunto,¿ qué deseo está tomando
- 41:16Speaker 3: decisiones que deberías tomar tú? El séptimo placer que un
- 41:19Speaker 3: estoico rechaza es el que menos esperarías de Seneca. El
- 41:23Speaker 3: placer de acumular. De tener más y más. Porque Seneca
- 41:28Speaker 3: era rico. Muy rico. Las fuentes antiguas hablan de una
- 41:31Speaker 3: fortuna enorme, de villas, jardines, préstamos en las provincias, y
- 41:37Speaker 3: sus enemigos se lo echaban en cara constantemente. Un senador
- 41:40Speaker 3: llamado Suilio le acusó públicamente de amasar su fortuna a
- 41:44Speaker 3: la sombra del emperador mientras predicaba la virtud. Era una
- 41:48Speaker 3: acusación dura, y en parte justa. Séneca respondió en uno
- 41:52Speaker 3: de sus libros, sobre la vida feliz, con una defensa
- 41:55Speaker 3: muy honesta. Reconocía que no era un sabio, que hablaba
- 41:59Speaker 3: de la virtud, no de sí mismo. Y defendía que
- 42:02Speaker 3: un filósofo puede tener riquezas, siempre que no lleguen a
- 42:05Speaker 3: él por medios deshonestos, siempre que las use bien, y
- 42:09Speaker 3: siempre que esté dispuesto a perderlas sin perder la calma.
- 42:13Speaker 3: El sabio, decía, no ama las riquezas, pero las prefiere.
- 42:17Speaker 3: No las deja entrar en su alma, sino en su casa.
- 42:19Speaker 3: Y escribía, si se me escapan, no se llevarán nada
- 42:23Speaker 3: más que a sí mismas. Y la gran prueba llegó.
- 42:27Speaker 3: Con los años, Nerón se fue convirtiendo en el tirano
- 42:30Speaker 3: que conocemos. Séneca entendió que su posición se había vuelto
- 42:34Speaker 3: peligrosa y que su fortuna era un lazo que le
- 42:38Speaker 3: ataba a un hombre cada vez más cruel. Así que
- 42:41Speaker 3: hizo algo que pocos hombres ricos de la historia han hecho.
- 42:46Speaker 3: Según cuenta el historiador Tácito, Séneca pidió una audiencia a Nerón.
- 42:51Speaker 3: Le recordó todo lo que había recibido de él a
- 42:53Speaker 3: lo largo de los años. riquezas, jardines, villas. Le dijo
- 42:59Speaker 3: que ya era mayor, que ya no estaba a la
- 43:01Speaker 3: altura de tanta fortuna y que quería devolvérsela. Le pidió
- 43:05Speaker 3: permiso para retirarse y dedicar el resto de su vida
- 43:09Speaker 3: a cuidar su alma. Nerón se negó, lo abrazó, le
- 43:13Speaker 3: dijo palabras amables y no aceptó nada. Pero Séneca hizo
- 43:18Speaker 3: de todas formas lo que pudo. Se retiró de la
- 43:21Speaker 3: vida pública. Dejó de recibir a la multitud de visitantes
- 43:24Speaker 3: que antes llenaba su casa. Apenas salía. Vivía como si
- 43:29Speaker 3: ya no fuera aquel hombre poderoso. Y aquí viene el
- 43:32Speaker 3: séptimo placer y la razón por la que Seneca lo
- 43:35Speaker 3: rechazó al final de su vida. Acumular da una sensación
- 43:39Speaker 3: de seguridad. Cada cosa más que tienes parece protegerte un
- 43:43Speaker 3: poco más. Pero Seneca había descubierto lo contrario. Cuanto más tenía,
- 43:49Speaker 3: más tenía que perder. Cuanto más tenía, más le ataba
- 43:53Speaker 3: al poder. Cuanto más tenía, menos libre era. Él mismo
- 43:58Speaker 3: lo había escrito años antes a Lucilio. No es pobre
- 44:01Speaker 3: el que tiene poco, sino el que desea más. Y también,¿
- 44:06Speaker 3: quieres saber cuál es el límite de la riqueza? Primero,
- 44:09Speaker 3: tener lo necesario. Después, tener lo suficiente. Séneca citaba también
- 44:15Speaker 3: con gusto a Epicuro, el filósofo rival de los estoicos,
- 44:19Speaker 3: porque decía que la verdad es de todos. Si quieres
- 44:22Speaker 3: hacer rico a alguien, escribía Epicuro, no le añadas dinero,
- 44:27Speaker 3: quítale deseos. Es una de las ideas más liberadoras que existen.
- 44:32Speaker 3: Tienes dos caminos para sentirte rico, conseguir más o necesitar menos.
- 44:37Speaker 3: El primero no tiene final, el segundo puedes empezarlo hoy mismo.
- 44:42Speaker 3: Séneca le hizo además a Lucilio una advertencia que vale
- 44:46Speaker 3: para quien cree que ya llegará el momento de vivir
- 44:48Speaker 3: tranquilo cuando tenga bastante. Si quieres tener tiempo libre para
- 44:53Speaker 3: tu mente, le decía, tienes que ser pobre, o vivir
- 44:56Speaker 3: como un pobre. No hablaba de miseria, sino de libertad.
- 45:00Speaker 3: Quien necesita mucho para vivir, tiene que dedicar mucho tiempo
- 45:04Speaker 3: a conseguirlo. Quien necesita poco, recupera ese tiempo para lo
- 45:08Speaker 3: que de verdad importa. Séneca contaba también una anécdota de Diógenes.
- 45:13Speaker 3: Al filósofo se le escapó el único esclavo que tenía,
- 45:16Speaker 3: un hombre llamado Manes. Le dijeron dónde estaba para que
- 45:20Speaker 3: fuera a buscarlo. Y Diógenes respondió, sería vergonzoso que Manes
- 45:24Speaker 3: pudiera vivir sin Diógenes y Diógenes no pudiera vivir sin Manes.
- 45:29Speaker 3: Cada cosa que acumulas es una cosa sin la que,
- 45:32Speaker 3: poco a poco, crees que no puedes vivir. Un poeta
- 45:36Speaker 3: de aquella misma época, Marcial, que conoció bien la Roma
- 45:39Speaker 3: de los ricos, escribió un epigrama que Séneca habría firmado.
- 45:43Speaker 3: Decía que el dinero que guardas te lo pueden robar,
- 45:46Speaker 3: el fuego puede destruir tu casa, el deudor puede no pagarte,
- 45:51Speaker 3: la cosecha puede perderse. Y terminaba, las únicas riquezas que
- 45:55Speaker 3: tendrás siempre son las que hayas regalado. Lo que das
- 45:59Speaker 3: ya no te lo puede quitar nadie. porque se ha
- 46:01Speaker 3: convertido en parte de quien eres. Hoy vivimos en la
- 46:05Speaker 3: cultura de acumular, más ropa de la que usamos, más
- 46:08Speaker 3: aparatos de los que necesitamos, más suscripciones de las que vemos,
- 46:13Speaker 3: más dinero del que sabemos disfrutar, en el caso de algunos,
- 46:17Speaker 3: porque nunca parece suficiente. Y muchas personas pasan la vida
- 46:21Speaker 3: entera en esa carrera sin preguntarse nunca para qué, cuándo
- 46:25Speaker 3: será bastante, qué número les daría la paz. Piensa en
- 46:28Speaker 3: alguien que dice que trabajará muy duro 10 años más
- 46:31Speaker 3: para luego disfrutar. Y a los 10 años, como tiene más,
- 46:35Speaker 3: necesita más. Y lo vuelve a aplazar. Y un día
- 46:39Speaker 3: descubre que el tiempo que intentaba comprar con todo ese
- 46:42Speaker 3: dinero se le ha ido precisamente ganándolo. La práctica para
- 46:46Speaker 3: este séptimo placer es la pregunta que Seneca dejó sin
- 46:49Speaker 3: contestar en la vida de mucha gente. cuánto es suficiente
- 46:53Speaker 3: para ti. Escríbelo. Un número. Un nivel de vida concreto.
- 46:57Speaker 3: Unas condiciones. No lo que tienen otros. Lo tuyo. Y
- 47:02Speaker 3: cuando lo tengas claro, vigila el momento en que lo alcances.
- 47:06Speaker 3: Porque ese día tendrás que elegir entre seguir acumulando o
- 47:10Speaker 3: empezar a vivir. Hay personas que un día deciden que
- 47:13Speaker 3: ya tienen suficiente. Bajan el ritmo. Rechazan un ascenso que
- 47:18Speaker 3: les quitaría las tardes con sus hijos. Segunda casa que
- 47:21Speaker 5: solo les daba trabajo. Dicen que no a un negocio
- 47:23Speaker 5: que les obligaría a vivir con miedo.
- 47:48Speaker 3: Desde fuera parece que pierden. Desde dentro sienten que por
- 47:52Speaker 3: fin empiezan a ganar. Son pocas, porque hace falta mucho
- 47:56Speaker 3: valor para parar cuando todos siguen corriendo. Pero casi ninguna
- 48:00Speaker 3: se arrepiente. Y te pregunto,¿ cuánto es suficiente para ti?¿
- 48:05Speaker 3: Y lo sabrías reconocer si ya lo tuvieras? Antes de terminar,
- 48:09Speaker 3: una aclaración importante, porque a veces se entiende mal el estoicismo.
- 48:14Speaker 3: Rechazar estos siete placeres no significa vivir sin alegría. Al contrario,
- 48:19Speaker 3: Séneca le escribió a Lucilio una carta entera con un
- 48:22Speaker 3: consejo de dos palabras. Aprende a alegrarte. Pero distinguía entre
- 48:27Speaker 3: el placer ruidoso, que viene de fuera y se va enseguida,
- 48:30Speaker 3: y la alegría verdadera, que viene de dentro y permanece.
- 48:34Speaker 3: Y decía algo que parece contradictorio. La verdadera alegría es
- 48:39Speaker 3: algo serio.¿ Qué alegrías aceptaba un estoico sin reservas? La amistad,
- 48:44Speaker 3: a la que Seneca dedicó muchísimas cartas. La lectura de
- 48:48Speaker 3: los buenos libros. Una conversación larga con alguien que te importa.
- 48:53Speaker 3: Un paseo por el campo. El trabajo bien hecho. La
- 48:56Speaker 3: tranquilidad de haber actuado bien. Ninguna de esas alegrías te esclaviza.
- 49:01Speaker 3: Ninguna te deja peor al día siguiente. Ninguna necesita más
- 49:05Speaker 3: y más para seguir funcionando. Esas son las alegrías que
- 49:09Speaker 3: quedan cuando sueltas las demás. Y hay algo que muchas
- 49:12Speaker 3: personas descubren cuando empiezan a rechazar los placeres que las dominan.
- 49:17Speaker 3: Que esas otras alegrías vuelven. El que deja de beber
- 49:21Speaker 3: para escapar, recupera las mañanas. El que suelta el móvil,
- 49:25Speaker 3: recupera las conversaciones. El que deja de comprar para aparentar,
- 49:30Speaker 3: recupera la tranquilidad a final de mes. No pierdes placer,
- 49:34Speaker 3: lo cambias por uno que no te cobra intereses. Y ahora,
- 49:37Speaker 3: como te prometí, vamos a ver qué hizo al final
- 49:40Speaker 3: el filósofo más rico de Roma. Ya retirado, Séneca vivió
- 49:45Speaker 3: sus últimos años de una forma que habría hecho sonreír
- 49:48Speaker 3: a su viejo maestro Átalo. Tácito cuenta que, en esa época,
- 49:52Speaker 3: vivía con una sencillez extrema. Comía frutos silvestres y bebía
- 49:57Speaker 3: agua corriente de los arroyos. Lo hacía, en parte, por prudencia.
- 50:02Speaker 3: Temía que en el palacio de Nerón alguien intentara envenenarle.
- 50:06Speaker 3: Pero lo hacía también porque, después de haberlo tenido todo,
- 50:10Speaker 3: había descubierto que no necesitaba casi nada. Fue en esos
- 50:14Speaker 3: años de retiro cuando escribió sus cartas a Lucilio, la
- 50:17Speaker 3: obra que ha llegado hasta nosotros y que todavía hoy
- 50:20Speaker 3: se lee en todo el mundo. Las páginas más sabias
- 50:24Speaker 3: de su vida no las escribió rodeado de lujos, sino
- 50:27Speaker 3: después de haberlos dejado atrás. 124 cartas sobre cómo vivir,
- 50:33Speaker 3: sobre cómo ser libre, sobre cómo no tener miedo. En
- 50:37Speaker 3: esas cartas se nota a un hombre que ha cambiado.
- 50:40Speaker 3: Ya no habla como un consejero imperial, sino como un
- 50:43Speaker 3: amigo mayor que ha cometido errores y quiere ahorrárselos a otro.
- 50:47Speaker 3: Le cuenta a Lucilio sus enfermedades, sus paseos, sus lecturas,
- 50:52Speaker 3: sus pequeñas derrotas diarias. Le confiesa que todavía no es sabio,
- 50:57Speaker 3: que sigue luchando con sus propios vicios. Y quizá por eso,
- 51:01Speaker 3: esas cartas han ayudado a tanta gente durante tantos siglos.
- 51:05Speaker 3: No son las palabras de alguien que nunca cayó, sino
- 51:08Speaker 3: de alguien que aprendió a levantarse. En el año 65,
- 51:12Speaker 3: Nerón le acusó de participar en una conspiración y ordenó
- 51:16Speaker 3: su muerte. Tácito cuenta que Séneca recibió la noticia con serenidad.
- 51:21Speaker 3: que pidió sus tablillas para hacer testamento, y que, al
- 51:24Speaker 3: no permitírselo, se volvió hacia sus amigos y les dijo que,
- 51:28Speaker 3: ya que no podía dejarles otra cosa como agradecimiento, les
- 51:32Speaker 3: dejaba lo único que tenía y lo más valioso, el
- 51:35Speaker 3: ejemplo de su vida. Tácito cuenta también que, cuando vio
- 51:39Speaker 3: a sus amigos llorando, les pidió firmeza. Les preguntó dónde
- 51:43Speaker 3: habían quedado todas las enseñanzas de la filosofía que habían
- 51:47Speaker 3: estudiado juntos durante tantos años. Les recordó que todos sabían
- 51:51Speaker 3: cómo era Nerón y que aquello no era ninguna sorpresa.
- 51:55Speaker 3: Hasta el último momento, el viejo maestro siguió enseñando. Detente
- 52:00Speaker 3: en eso. El hombre que había tenido una de las
- 52:02Speaker 3: mayores fortunas de Roma, al final, solo pudo dejar a
- 52:06Speaker 3: los suyos el ejemplo de cómo había vivido. Y eso
- 52:09Speaker 3: fue lo que quedó. Sus villas se perdieron. Sus jardines desaparecieron.
- 52:15Speaker 3: Su dinero se dispersó. Pero su ejemplo y sus cartas
- 52:18Speaker 3: siguen aquí. casi dos mil años después, llegando a ti.
- 52:22Speaker 3: Esa es la lección final de Séneca sobre los placeres.
- 52:26Speaker 3: Todo lo que acumulas se queda aquí. Todo lo que
- 52:29Speaker 3: disfrutas sin medida se acaba. Lo único que permanece es
- 52:32Speaker 3: lo que haces contigo mismo. Tu carácter, tu forma de vivir,
- 52:37Speaker 3: tu ejemplo. Y eso no se construye entregándote a cada
- 52:40Speaker 3: placer que se presenta, sino sabiendo cuál es dejar pasar.
- 52:44Speaker 3: Mira lo que tienen en común los siete placeres. la
- 52:48Speaker 3: comida sin hambre, la embriaguez, la ostentación, el ruido, la pereza,
- 52:55Speaker 3: el deseo sin freno, la acumulación, todos prometen lo mismo,
- 53:00Speaker 3: un poco más de bienestar ahora, y todos cobran lo mismo,
- 53:04Speaker 3: un poco menos de libertad después. El estoico no los
- 53:08Speaker 3: rechaza porque sea un amargado, los rechaza porque ha hecho
- 53:12Speaker 3: las cuentas. Y fíjate cómo se cierra el círculo de
- 53:15Speaker 3: su vida. El muchacho que, entusiasmado por las palabras de Átalo,
- 53:20Speaker 3: renunció a las ostras y a los perfumes, se hizo rico, poderoso,
- 53:25Speaker 3: y conoció todos los placeres que el imperio podía ofrecer.
- 53:29Speaker 3: Y el anciano que se retiró del palacio de Nerón
- 53:32Speaker 3: volvió a comer como le había enseñado su maestro, frutos
- 53:35Speaker 3: del campo y agua del arroyo. No volvió al principio
- 53:39Speaker 3: por obligación, volvió porque, después de probarlo todo, había comprobado
- 53:44Speaker 3: que su maestro tenía razón. Y si hoy te llevas
- 53:47Speaker 3: una sola cosa de esta historia, que sea esta. Un
- 53:51Speaker 3: placer que no puedes rechazar, ya no es un placer,
- 53:54Speaker 3: es tu dueño. Tu reto para esta semana es el siguiente.
- 53:59Speaker 3: Elige uno de los siete placeres, el que más te
- 54:02Speaker 3: domine ahora mismo, y sométele a la prueba de Seneca
- 54:05Speaker 3: durante siete días. Si es la comida, pregunta antes de
- 54:09Speaker 3: cada bocado fuera de hora si es hambre. Si es
- 54:12Speaker 3: la bebida, siete días sin ella. Si es la ostentación,
- 54:16Speaker 3: la prueba de la carreta. Si es el ruido, una
- 54:19Speaker 3: hora diaria de silencio. Si es la pereza, la pregunta
- 54:23Speaker 3: de Marco Aurelio cada mañana. Si es el deseo, los
- 54:27Speaker 3: 10 minutos de espera. Y si es la acumulación, escribe
- 54:31Speaker 3: tu cifra de suficiente. Al final de la semana sabrás
- 54:34Speaker 3: si ese placer era tuyo o si tú eras suyo.
- 54:38Speaker 3: Y contadme en los comentarios dos cosas. Primero,¿ Cuál de
- 54:42Speaker 3: los siete placeres os cuesta más rechazar? Y segundo,¿ qué
- 54:46Speaker 3: momento de la vida de Séneca os ha impresionado más?¿
- 54:49Speaker 3: El muchacho que dejó las ostras por su maestro?¿ El
- 54:52Speaker 3: hombre rico avergonzado en una carreta?¿ El consejero que quiso
- 54:56Speaker 3: devolverle su fortuna a Nerón?¿ O el anciano que solo
- 55:00Speaker 3: pudo dejar a sus amigos el ejemplo de su vida?
- 55:03Speaker 3: Leed lo que escriben los demás y respondedles. Muchos de
- 55:07Speaker 3: los que están aquí están intentando recuperar el mando de
- 55:10Speaker 3: su vida. Y nadie debería hacerlo solo. Somos una comunidad
- 55:14Speaker 3: que aprende a disfrutar sin ser esclava de lo que disfruta.
- 55:17Speaker 3: Con disciplina. Con serenidad. Con honor. Recuerda esto. Eres el
- 55:23Speaker 3: único dueño de tu percepción. El arquitecto de tu paz.
- 55:27Speaker 3: Si esta historia te ha servido, guárdala y vuelve a
- 55:30Speaker 3: escucharla el día en que sientas que algo te tiene atrapado.
- 55:34Speaker 3: Y compártela con quien esté luchando contra un hábito que
- 55:37Speaker 3: le domina. A veces, saber que hasta el hombre más
- 55:40Speaker 3: rico de Roma tuvo que elegir qué placeres dejar pasar,
- 55:44Speaker 3: es justo lo que alguien necesita para empezar. Nos vemos
- 55:47Speaker 3: en la próxima regla de un estoico. Aquí, en Estoicismo
- 55:51Speaker 3: para Ganadores.
- 56:12Speaker 4: VHI. Porque tu salud significa todo.