Latest / Niebla en el bosque con Evelith von / La Bruja Del Pozo Viejo: Despertó Algo Que Nunca Debió Salir Historias De Terror - Voces De La Noche
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- 0:02Speaker 2: Buenos días queridos suscriptores, para más relatos como este, denle
- 0:06like y comparte, sin más, comenzamos. Lo que estoy por
- 0:14contar no forma parte de ninguna leyenda del pueblo, ni
- 0:18de esas historias que los viejos cuentan en las noches
- 0:22de café. Es un hecho que marcó a mi familia
- 0:26desde hace más de medio siglo. No mencionaré apellidos, ni
- 0:31detalles de quienes aún viven, pero los que fueron los
- 0:34principales involucrados, ya murieron hace años, y creo que es
- 0:38momento de dejar registro de lo que sucedió. Mi abuelo
- 0:44se llamaba Esteban, un hombre de campo que nació y
- 0:47murió en la comunidad de La Esperanza, un caserío apartado,
- 0:51del municipio de Valle de Santiago, en Guanajuato. Trabajó toda
- 0:56su vida en las tierras de Don Anselmo, un patrón
- 0:59que pagaba con maíz, frijol y algo de dinero cuando
- 1:02había buena cosecha. Vivía con mi abuela Tomasa y con
- 1:07sus hermanos menores, que lo ayudaban en las labores del campo.
- 1:12Eran tiempos de sequía, los pozos estaban casi secos y
- 1:16el polvo se levantaba con cualquier brisa, dejando el aire
- 1:20cargado de tierra y La Esperanza era un lugar tranquilo,
- 1:24con menos de 30 familias y casas dispersas entre nopales y bisaches.
- 1:31Pero a las afueras del pueblo, a medio kilómetro del
- 1:34último jacal, había un sitio que nadie se atrevía a visitar,
- 1:38el Pozo Seco. Era un agujero profundo que había quedado
- 1:43abandonado desde antes del nacimiento de mi abuelo. Los ancianos
- 1:48decían que una mujer vestida de negro se aparecía en
- 1:52los bordes del pozo cuando caía la tarde y que
- 1:55quien la miraba de frente enfermaba a los pocos días.
- 2:00Algunos lo relacionaban con las muertes repentinas de animales, sobre
- 2:05todo de los que bebían agua cerca del lugar. Por eso,
- 2:09con los años, los hombres del pueblo lo tapearon con
- 2:12piedras grandes y una tapa de madera gruesa que el
- 2:16sol había ido agrietando. Mi abuelo contaba que aunque todos
- 2:22decían no creer en esas cosas, nadie se atrevía a
- 2:25acercarse demasiado. Ni los niños jugaban por esa zona, pues
- 2:30el calor era insoportable y el suelo siempre parecía húmedo,
- 2:34aun en los días de sequía. En ese mismo tiempo,
- 2:40un vecino llamado Raimundo Pérez atravesaba una desgracia. Su hija menor,
- 2:46de apenas seis años, enfermó de un modo extraño. Tenía fiebre,
- 2:52pero el médico del municipio dijo que no encontraba causa.
- 2:57El cuerpo de la niña se cubría de manchas moradas
- 2:59y a ratos se desvanecía, como si no tuviera fuerza
- 3:03ni para respirar. Raimundo y su esposa gastaron lo que
- 3:08tenían en medicinas y curanderos, pero nada surtió efecto. Fue
- 3:14entonces cuando Raimundo empezó a hablar de una mujer que
- 3:18podía curar cualquier mal a cambio de un favor justo.
- 3:22Decía que vivía en los límites del pueblo, rumbo a
- 3:25Los Cardos, un paraje solitario cubierto de bisnagas. Algunos la
- 3:31conocían como la mulata de los cardos, una bruja a
- 3:34la que pocos se atrevían a nombrar. Decían que había
- 3:38vivido más de 100 años y que en las noches se
- 3:41escuchaban ruidos extraños detrás de su casa, como si alguien
- 3:45estuviera cavando en la tierra. Mi abuelo trató de convencerlo
- 3:51de que no lo hiciera, pues le advirtió que pedirle
- 3:54algo a esa mujer nunca salía gratis, que cada enfermo
- 3:58que ella curaba, terminaba pagando de otra forma. Pero Raimundo
- 4:03no quiso escucharlo, estaba desesperado y juró que no le
- 4:07importaba entregar lo que fuera, con tal de ver a
- 4:10su hija de pie. Días después, la niña amaneció sin fiebre,
- 4:17su color volvió al rostro y empezó a comer. Nadie
- 4:21lo podía creer, Raimundo caminaba por el pueblo con la
- 4:24mirada tranquila, como si se le hubiera quitado un peso
- 4:28enorme de encima. Pero al poco tiempo, comenzaron a notarse
- 4:33cosas raras en él. Dejó de ir al campo, se
- 4:37encerraba durante el día y salía de noche, algunos vecinos
- 4:41aseguraban haberlo visto hablando solo, y otros juraban que lo
- 4:45habían encontrado caminando hacia el pozo seco con una pala
- 4:49al hombro. Una tarde, mi abuelo fue a buscarlo a
- 4:54su casa. Lo encontró descalzo, con los pies llenos de
- 4:58tierra y la ropa húmeda. Raimundo decía que estaba buscando
- 5:03algo que ella le había pedido. No explicó más, y
- 5:08al caer la noche, mi abuelo lo vio desde lejos,
- 5:11parado en la orilla del camino que lleva al pozo.
- 5:15Tenía una expresión perdida, y entre las manos sostenía una
- 5:19gallina viva. Durante varios días, nadie volvió a verlo trabajar
- 5:25ni platicar con nadie. Su esposa decía que dormía poco,
- 5:29que se levantaba a mitad de la noche para caminar
- 5:33descalzo alrededor del patio. Los perros lo seguían y luego
- 5:38regresaban con el rabo entre las piernas. Pasó una semana
- 5:43hasta que mi abuelo decidió ir a buscarlo de nuevo.
- 5:48Era casi la una de la madrugada, cuando escuchó paso
- 5:51cerca del corral, pensó que eran ladrones y salió con
- 5:55la lámpara de petróleo en la mano. El aire era
- 5:59tan caliente que parecía que el suelo respiraba. Al doblar
- 6:03por el camino del mezquite, vio una figura arrodillada frente
- 6:07al pozo seco. La luz de la lámpara alcanzó a
- 6:11iluminarle la espalda. Era Raimundo, tenía la camisa abierta y
- 6:17frente a él había una gallina negra sin cabeza, el
- 6:21cuerpo del animal todavía se movía. Mi abuelo lo observó
- 6:26unos segundos, Raimundo murmuraba nombres que no entendió, uno tras otro,
- 6:31como si los repitiera en una lengua vieja. De pronto,
- 6:36levantó la cabeza y miró hacia el pozo. Mi abuelo
- 6:40sintió un escalofrío que le recorrió toda la espalda, pues
- 6:44no vio a nadie más, pero juró que desde dentro
- 6:47del pozo salía un murmullo, apenas perceptible, como el zumbido
- 6:52de una mujer llorando bajo tierra. El viento empezó a
- 6:57soplar con fuerza, levantando polvo y hojas secas. Pero Raimundo
- 7:03no se movía, solo sostenía entre las manos la gallina muerta,
- 7:07mientras seguía murmurando. Mi abuelo retrocedió lentamente y se alejó
- 7:13sin que él lo notara, caminó de regreso a su
- 7:16casa sin voltear. A la mañana siguiente regresó al lugar
- 7:22con su hermano menor, pero el pozo seguía igual, tapiado,
- 7:26pero las piedras estaban manchadas de sangre fresca. Al costado
- 7:31encontraron plumas negras pegadas al suelo, y cerca de ahí,
- 7:35un trozo de tela quemada, nadie volvió a ver a
- 7:38Raimundo ese día, ni al siguiente. Esa fue la primera señal,
- 7:45de que algo grave estaba por comenzar en la esperanza.
- 7:50Pasaron tres días sin saber de Raimundo, su esposa llegó
- 7:54una mañana a casa de mi abuelo, con los ojos
- 7:57hinchados y la ropa sucia de tierra. Decía que su
- 8:01marido había salido antes del amanecer con su carreta y
- 8:05que no volvió, no llevaba costales ni herramientas, sólo una
- 8:09pala y un balde con agua. Nadie lo había visto
- 8:13pasar por el camino principal y los perros de la
- 8:16casa ladraban toda la noche como si olieran algo extraño.
- 8:22Mi abuelo Esteban organizó una búsqueda con tres hombres del pueblo,
- 8:27salieron al caer la tarde rumbo al Tejamanil, una zona
- 8:30de matorrales y espinas donde a veces los animales se extraviaban.
- 8:36El aire estaba pesado y el cielo sin nubes, pero
- 8:39había un viento caliente que arrastraba polvo y hojas secas.
- 8:44Caminaron casi una hora hasta que vieron la carreta de
- 8:48Raimundo atorada entre unos mezquites. Los caballos seguían amarrados, nerviosos,
- 8:55con la espuma en el hocico, pues parecía que llevaban
- 8:58horas intentando soltarse. Mi abuelo se acercó con cautela, dentro
- 9:04de la carreta encontraron un costal medio abierto. Adentro había
- 9:10restos de velas negras, pedazos de tela quemada y algo peor,
- 9:14huesos pequeños, algunos todavía con restos de carne seca. Uno
- 9:19de los hombres del grupo dijo que eran huesos de animal,
- 9:23pero mi abuelo no estaba seguro. Entre los matorrales había
- 9:28marcas circulares, como si alguien hubiera dibujado figuras en la
- 9:32tierra con ceniza, pero no había señales de Raimundo. Esa
- 9:38noche regresaron al pueblo, sin decir una palabra a nadie,
- 9:42la esposa de Raimundo se desmayó al ver que la
- 9:45carreta estaba vacía, los hombres se dispersaron, y mi abuelo
- 9:49regresó a su casa con un mal presentimiento. Esa misma madrugada,
- 9:56mientras todos dormían, escuchó un rasguño suave en las paredes.
- 10:01Al principio pensó que eran ratas, pero el ruido venía
- 10:05desde afuera, justo detrás de la cabecera. Los rasguños se
- 10:09detuvieron y luego se escuchó un suspiro, una voz de
- 10:13mujer pronunciando su nombre con claridad, Esteban. Mi abuelo se
- 10:19levantó de golpe y mi abuela también lo había oído,
- 10:23dijo que sintió el aliento frío en el cuello. Salió
- 10:27al patio con la lámpara y no vio a nadie,
- 10:30solo el polvo moviéndose en remolinos y el chillido de
- 10:33las bisagras de la puerta del corral. A la mañana siguiente,
- 10:39mientras desayunaban, mi abuelo recordó algo que su madre le
- 10:43había contado de niño. Décadas atrás, una mujer llamada Juana
- 10:48Barrera había sido acusada de embrujar a un niño del pueblo.
- 10:53Decían que el niño amanecía con la piel morada y
- 10:56que los ojos se le iban hacia atrás. Cuando murió,
- 11:01los hombres fueron por la mujer y la arrojaron viva
- 11:03al pozo seco, amarrada con un lazo. Nadie volvió a
- 11:08hablar de ella, pero se decía que su cuerpo nunca
- 11:11fue encontrado. Los días siguientes fueron peores. Una vaca amaneció
- 11:18con la panza abierta en el potrero, sin rastros de
- 11:21sangre alrededor. Luego desaparecieron dos gallinas y al día siguiente
- 11:26las encontraron sin cabeza, detrás del horno de barro. Los
- 11:31perros no se acercaban al corral y dormían bajo la
- 11:34cama temblando. Mi abuelo decidió ir al pueblo vecino a
- 11:39consultar a don Leoncio, un curandero viejo que conocía desde joven,
- 11:44le contó lo ocurrido, el pozo, la desaparición de Raimundo
- 11:48y los ruidos en la noche. Don Leoncio le dijo
- 11:52que alguien había abierto lo que no debía abrir, y
- 11:55que no había vuelta atrás, porque cuando una bruja es invocada,
- 11:59y no se le cumple lo pactado, va por aquello
- 12:02que tenga más valor para el responsable. Le recomendó poner
- 12:07calviva alrededor del pozo y no mencionar el nombre de
- 12:11la mujer. Cuando volvió a casa, el calor era insoportable,
- 12:17el aire parecía arder y durante el día el cielo
- 12:20se oscureció, pero no cayó una sola gota. Al caer
- 12:25la tarde comenzó una tormenta seca de viento caliente que
- 12:29azotaba las puertas y levantaba el polvo hasta el techo.
- 12:33Las ramas chocaban unas contra otras como si algo las empujara.
- 12:38Dentro de la casa, los niños lloraban y el humo
- 12:42de las velas se torcía hacia la ventana. Cerca de
- 12:47la medianoche, su hijo menor, mi tío abuelo, gritó desde
- 12:51el cuarto contiguo, dijo que en la ventana había visto
- 12:55a una mujer parada sobre el pozo, con el cabello
- 12:58cubriéndole el rostro. juró que su vestido ondeaba sin viento
- 13:03y que tenía las manos manchadas de tierra. Mi abuelo
- 13:08salió con el machete, pero cuando apuntó la lámpara, no
- 13:11había nadie, solo la tapa del pozo entreabierta y el
- 13:15polvo arremolinado alrededor. A la mañana siguiente, decidieron tapar el
- 13:22pozo de nuevo, reunieron piedras grandes, echaron cal y tierra
- 13:26encima y sellaron los bordes con nodo. Mi abuelo le
- 13:31ordenó a sus hijos no acercarse más. Pero esa misma noche,
- 13:36cuando todos dormían, el sonido volvió. Primero un golpe sordo,
- 13:41luego otro, más fuerte. Parecía que alguien desde dentro pateaba
- 13:46las paredes del pozo. Mi abuela dijo que los perros
- 13:51ladraban sin parar y que un olor a agua estancada
- 13:55se metía por las rendijas del piso. Mi abuelo no durmió,
- 14:00cada hora salía al patio, pero no se atrevía a
- 14:03acercarse al pozo, decía que sentía el suelo vibrar, como
- 14:07si algo se moviera debajo de la tierra. El calor
- 14:12no se día, y al amanecer, mi abuelo Esteban cerró
- 14:15los ojos apenas unos minutos y se quedó dormido sobre
- 14:19la silla. Un ruido lo despertó, creyó que era el viento,
- 14:24pero al mirar hacia el suelo vio huellas mojadas que
- 14:27iban desde la puerta del patio hasta el interior de
- 14:30la casa. Eran huellas pequeñas, como de pies descalzos, y
- 14:35terminaban justo frente a su habitación. Se levantó despacio, afuera,
- 14:41el gallo cantó tres veces, y cuando encendió la lámpara
- 14:45notó que las huellas seguían frescas, como si alguien acabara
- 14:49de cruzar por ahí. El aire olía a tierra húmeda,
- 14:55aunque no había llovido en semanas, pero fue entonces cuando
- 14:58comprendió que lo que habían intentado sellar no era un pozo,
- 15:03sino una entrada, y que alguien, o algo, ya había
- 15:06logrado salir. Al amanecer, mi abuelo Esteban decidió que no
- 15:12podía seguir esperando, llevaba días sin dormir, con el ruido
- 15:17del pozo metido en la cabeza. Mi abuela intentó detenerlo,
- 15:21pero él dijo que si no lo enfrentaba, esa cosa
- 15:25no dejaría en paz a la familia. Tomó una cuerda vieja,
- 15:29el machete que siempre cargaba en el cinto, y una
- 15:33cruz de madera que había hecho durante la noche con
- 15:36dos ramas de mezquite. salió sin desayunar, con el sol
- 15:41apenas asomando entre las nubes de polvo. El camino al
- 15:46pozo seco se sentía distinto, pues los pájaros no cantaban
- 15:50y el viento caliente soplaba en una sola dirección, pero
- 15:54al llegar, notó que las piedras que lo cubrían habían
- 15:58sido movidas. Frente al pozo había tres gallinas recién muertas,
- 16:03colocadas en forma de triángulo, con el cuello torcido hacia
- 16:07el centro. Todavía estaban tibias y el suelo tenía marcas
- 16:12de pisadas frescas, como si alguien hubiera estado caminando en círculos.
- 16:18Mi abuelo se acercó despacio, pero el aire que salía
- 16:22del pozo era tan caliente que le quemaba la cara.
- 16:26Se inclinó para mirar dentro y escuchó un murmullo claro
- 16:30que provenía del fondo. Una voz de mujer repetía su
- 16:33nombre con calma. Esteban. Esteban. Retrocedió un paso, no era
- 16:41un eco, la voz tenía un tono pausado, como si
- 16:44lo llamara desde muy cerca. El aire empezó a moverse
- 16:50en espirales, empujándolo hacia el borde, mi abuelo sintió que
- 16:54una fuerza invisible lo jalaba, pero sujetó la cuerda a
- 16:57una piedra grande y la dejó caer por la abertura.
- 17:02El extremo desapareció en la oscuridad y apenas unos segundos
- 17:06después escuchó un grito ahogado. No era la voz de
- 17:10una mujer, sino la de un hombre, ayúdame Esteban, no
- 17:14me dejes aquí. Era Raimundo, y aunque mi abuelo gritó
- 17:20su nombre varias veces, pero no recibió respuesta clara. Solo
- 17:25escuchó el llanto mezclado con el murmullo del fondo. Tiró
- 17:29de la cuerda con fuerza, pero algo la jaló en
- 17:32sentido contrario. La tensión era tan fuerte que la cuerda
- 17:37se estiró como si tuviera vida propia. Mi abuelo aferró
- 17:41las manos al borde hasta que la cuerda se soltó
- 17:44de golpe, lanzándolo hacia atrás. Cuando recuperó el aliento y
- 17:49revisó el extremo, estaba húmedo y cubierto de una sustancia negra, espesa,
- 17:54con olor a hierro y tierra podrida. Se quedó un
- 17:59rato observando el pozo, sin saber si bajar o huir,
- 18:03decía que sentía una presencia junto a él, como si
- 18:07alguien respirara sobre su cuello, clavó la cruz en el suelo,
- 18:11rezó en silencio y se alejó sin mirar atrás. Esa
- 18:16tarde el calor fue insoportable, las gallinas muertas desaparecieron y
- 18:21los perros del rancho se negaban a entrar al corral.
- 18:25El aire olía a moho y a agua vieja. Mi
- 18:28abuelo se encerró en el cuarto y no quiso cenar,
- 18:31dijo que tenía la cabeza ardiendo y un zumbido en
- 18:35los oídos que no se detenía. Cerca de la medianoche,
- 18:40alguien golpeó la puerta principal, mi abuela despertó sobresaltada y
- 18:45mi abuelo se levantó con el machete en la mano
- 18:48y salió al patio. Frente a la puerta, en medio
- 18:52del polvo, estaba Raimundo, estaba desnudo, con el cuerpo cubierto
- 18:57de lodo y los ojos en blanco. Tenía las uñas rotas,
- 19:02las rodillas sangrando y un olor insoportable a tierra mojada.
- 19:07Se tambaleó hasta quedar frente a mi abuelo, y con
- 19:10voz quebrada le dijo.« Ella ya no está abajo, Esteban,
- 19:15ahora está contigo». Después cayó de rodillas y empezó a reír,
- 19:21una risa seca y demoníaca, como si no tuviera aire,
- 19:25como si ya fuera otra persona o un demonio. Cuando
- 19:29mi abuelo intentó acercarse, Raimundo retrocedió de espaldas hasta perderse
- 19:34entre los matorrales y jamás volvió a verlo. Al amanecer,
- 19:40mi abuelo se sintió débil, su piel tenía manchas rojas
- 19:44que se extendían por el cuello y el pecho, decía
- 19:48que sentía la sangre caliente moviéndose por debajo como si
- 19:52algo se arrastrara dentro de él. El médico del municipio
- 19:56lo revisó y dijo que no había explicación, que parecía
- 20:00una infección por alguna picadura, pero ninguna medicina le hacía efecto.
- 20:07En tres días, el cuerpo se le cubrió de ampollas,
- 20:11el olor que desprendía era el mismo del pozo, mezcla
- 20:14de lodo, agua podrida y azufre. Mi abuela contaba que
- 20:19durante las noches, lo escuchaba hablar dormido, repitiendo el nombre
- 20:23de una mujer una y otra vez. Pero al séptimo día,
- 20:27amaneció sin vida, con las manos ennegrecidas y los labios hinchados.
- 20:34Cuando lo enterraron, el calor aumentó tanto que el suelo
- 20:38se agrietó alrededor de la tumba, los hombres que cavaron
- 20:42el hoyo juraron que al fondo salía vapor. Mi abuela,
- 20:47por miedo, pidió que lo enterraran lejos del pozo, pero
- 20:50a la mañana siguiente, el terreno donde estaba el pozo
- 20:54apareció removido. La tierra se había abierto sola. Desde entonces,
- 21:02la familia abandonó el rancho. La casa quedó vacía y
- 21:06los animales se fueron muriendo uno tras otro. Los pocos
- 21:11vecinos que quedaron decían que al pasar cerca del cementerio
- 21:15se veía a una mujer sentada sobre la tumba de
- 21:18mi abuelo con la cabeza agachada y el cabello cubriéndole
- 21:22el rostro. Aparecía sólo una vez al año, en la
- 21:26temporada más calurosa, cuando el aire se volvía irrespirable y
- 21:31el suelo parecía hervir. Con los años, la tierra cubrió
- 21:36el camino y las hierbas crecieron alrededor del pozo seco.
- 21:41Hoy en día, solo quedan piedras hundidas entre la maleza,
- 21:45pero los viejos aseguran que nadie ha logrado sellarlo del todo.
- 21:50Cada vez que visito el lugar, el aire se siente
- 21:53pesado y si uno se queda en silencio, parece que
- 21:57el suelo respira. No hay aves ni insectos, solo un
- 22:02murmullo leve que se confunde con el viento. Dicen que
- 22:07si uno pasa por ahí al mediodía, alcanza a escuchar
- 22:10el grito de una mujer, que es esa bruja maldita
- 22:14que se llevó a mi abuelo, un grito que durará
- 22:17por toda la eternidad. Relato anónimo