Latest / Evangelio y Reflexiones diarias

Una misión que no conoce distancias.
Ayer hablábamos de las dificultades que podemos encontrar al anunciar el Evangelio. Hoy quiero plantearle otra situación: imagine a un misionero que trabaja a miles de kilómetros, en una comunidad con muchas necesidades. Nosotros estamos aquí, con nuestras ocupaciones y responsabilidades. ¿Cómo podríamos ayudarlo? Es fácil pensar: “Admiro lo que hace, pero desde tan lejos no puedo hacer gran cosa”. Sin embargo, quizá podemos aportar mucho más de lo que imaginamos.
The skinny
The skinny isn't ready yet — notes appear once the transcript is processed.